Venezuela: Las mentiras de Hugo Chávez
Abril 30, 2011
Preste atención al siguiente video: chavez_mentiroso
Esto dijo Hugo Chavez el 05/12/1998 (un día antes de ganar su primera elección):
-Voy a entregar el poder dentro de cinco años.
- No voy a ncaionalizar medios de comunicación.
- Cuba es una dictadura.
Saque usted sus propias conclusiones.
Biografía:
Hugo Rafael Chávez Frías (nacido el 28 de julio de 1954 en Sabaneta, Barinas) es el presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Ingresó al Ejército Nacional de Venezuela en 1971 donde desarrolló un interés por la política y fue cofundador en 1982 del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200) en medio de la crisis económica y social que conllevó al llamado Caracazo en 1989. En 1992, Chávez, junto con otros militares del MBR200, ejecuta un golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez. La intentona golpista fracasó y Chávez fue encarcelado por dos años, hasta ser indultado por el presidente Rafael Caldera. Chávez se lanzó a los comicios presidenciales de 1999 con el apoyo del Movimiento Quinta República (MVR) y tras ganar se convirtió en el 52º presidente de Venezuela con lo que ha buscado consolidar la llamada Revolución Bolivariana basada en el socialismo del siglo XXI.
Chávez inicialmente abogó por cambiar la Constitución de Venezuela de 1961 en 1999, impulsando un Referéndum constituyente que fue aprobado por votación popular. Luego impulsó un segundo referendum constitucional que resultó en la ratificación de la Constitución de Venezuela de 1999. La polarización política desembocó en el golpe de Estado de 2002 en el que fue derrocado por dos días por el industrial venezolano Pedro Carmona. Chávez fue restituido en el poder tras un contragolpe de las Fuerzas Armadas de Venezuela.[1] La tensión política continuó con los hechos de la Plaza Altamira y el “paro petrolero” entre diciembre de 2002 y febrero de 2003.
Fuente: Wikipedia.
La inflación en Argentina
Abril 30, 2011
Un 38% de emisión vs. Carne para Todos
Por Roberto Cachanosky
Mientras el Banco Central viene emitiendo a tasa del 38% anual, el Gobierno insiste en negar la inflación y se limita a formular afirmaciones contradictorias, como que hay dispersión de precios o que, en vez de invertir, los empresarios ajustan por precio, al tiempo que afirma que la Argentina tiene inversiones de más del 20% del PBI. Pregunta: si hay tantas inversiones, ¿por qué aumentan los precios? ¿No se contradice el discurso de fuertes inversiones con el aumento de precios por falta de oferta?
El proceso inflacionario que genera la avalancha de emisión monetaria trata de esconderse detrás de un IPC que nadie cree, presiones burocráticas sobre las empresas y, además, han lanzado programas como Merluza para Todos, Carne para Todos y ahora el secretario Guillermo Moreno lanzaría una red de mercados para abastecer a la población al menor costo posible. Si como sostiene el Gobierno, aquí no hay un aumento generalizado de precios, sino dispersión de precios, donde unos venden más caro que otros, no haría falta que Moreno se tomara la molestia de malgastar los recursos de los contribuyentes en las mencionadas redes de mercados. ¿Por qué? Porque el mercado siempre arbitra.
En efecto, un tiempo atrás Amado Boudou afirmó que Mercedes Marcó del Pont compraba la palta a $ 1 en el Mercado Central, cuando en la Capital se vendía a 6. ¿Qué indica la teoría económica? Que si hay tal disparidad de precios, alguien la descubre, alquila un local al lado del que vende la palta a 6, va a comprar la palta al Mercado Central a 1 y la vende en su local a 4, quitándole clientes a su vecino. La teoría económica también indica que, al aumentar la demanda de palta en el Mercado Central, el precio subirá, mientras que el que vendía la palta a 6 tendrá que bajar el precio si no quiere quedarse sin clientes por la nueva competencia. Así la dispersión irá desapareciendo porque el precio de la palta en el Mercado Central subirá por más demanda y en el barrio bajará por mayor oferta. Este proceso se producirá gracias a que alguien estuvo dispuesto a invertir en un local para competir con el que vendía la palta a 6.
Si se entiende el proceso de la palta, entonces no hace falta que Moreno comience a destinar a una red de mercados los impuestos que tenemos que afrontar los sufridos contribuyentes. Alguien tan despierto como Moreno advertirá que puede vender más barato lo que sus competidores venden más caro y hará las inversiones necesarias para aprovechar ese nicho del mercado, salvo que? nadie se anime a invertir dada la arbitrariedad en las reglas de juego que imperan en la economía.
Si Moreno es economista, antes de crear la red de mercados tendría que preguntarse: ¿por qué nadie invirtió en el magnífico negocio que yo descubrí? Dos respuestas posibles pueden encontrar frente a este interrogante: a) creer que él es un ser superior al resto de los argentinos o b) descubrir la desagradable realidad que sus medidas, más las arbitrariedades económicas que comete el gobierno que integra, espantan a cualquier inversor. Y si profundizara un poco más el tema, también advertiría que sus medidas contra la inflación no han logrado frenar la suba generalizada de precios o, mejor dicho, evitar que el peso pierda poder de compra. Mi canasta familiar indica que en 2010 gasté un 39% más en alimentos que en 2009 y con calidades menores, y que en marzo de este año, contra marzo del año pasado, alimentar a mi familia me exige desembolsar un 30% más de pesos de mi bolsillo. Pero, al mismo tiempo, tengo que entregar un 23% más para comprar medicamentos y atención médica sin que nadie se haya enfermado gravemente, un 21% más de billetes para la educación, etcétera. En promedio, hoy tengo que usar un 25% más de pesos para comprar casi lo mismo que compraba el año pasado.
Si el problema no está solamente en la palta ni en la carne para todos, además de redes de mercados, habría que crear redes de universidades, colegios, negocios de ropa, lugares de esparcimiento (con el Fútbol para Todos y Pakapaka no alcanza), hospitales, mantenimiento de edificios, etcétera, porque la realidad es que, salvo que yo esté muy distraído, en promedio todos me pegan un tarascón de más del 25% en cada cosa que voy a comprar.
La realidad que el Gobierno se niega a reconocer es doble. En primer lugar, el Banco Central está haciendo una fiesta de emisión monetaria con la teoría de que la riqueza no se produce sino que se imprime. Con esta teoría sólo genera un agudo proceso inflacionario que Moreno quiere frenar con la red de mercados y con los camioncitos de Carne para Todos. Una tarea realmente titánica considerando la emisión del Central y, encima, la restricción de la oferta con el cierre de las importaciones. En segundo lugar, el Gobierno no para de adoptar medidas para que cualquier inversor medianamente sensato piense en cómo fugar sus capitales.
Si la oferta no aumenta por falta de inversiones, además se cierra la economía y encima el Central empapela el mercado con billetes impresos, no hace falta ser economista para saber cómo termina esta historia.
Fuente: La Nación, 30/04/11.
La riqueza de las naciones
Abril 30, 2011
La riqueza de las naciones
Para crecer sostenidamente, un país debe aumentar su capital, invertir fuertemente en educación y generar clima de negocios
Cuando un conocido banquero argentino le preguntó a un gran productor avícola chileno cómo había conseguido liderar el mercado desde un establecimiento ubicado en un peñasco, el empresario contestó: “El maíz lo importo desde la Argentina y en los mercados que conquisté me aprecian mucho por la puntualidad en los envíos y la estabilidad en los contratos. Porque yo no exporto aves; exporto instituciones”. La respuesta contiene una clave interesantísima sobre el desarrollo de las sociedades.
Los argentinos hemos sido educados desde nuestra infancia en la creencia de que nuestro país estaba predestinado a ser uno de los más ricos del mundo. Ese merecimiento provendría, sobre todo, de la disponibilidad de riquezas naturales, de la bendición que nos otorga un clima templado y de lo educada que es nuestra población. El hecho de que la Argentina haya sido una de las naciones más pujantes del planeta a comienzos del siglo XX agrega además la frustración de “ya no ser” y el deseo reivindicatorio, y casi mágico, de volver a ocupar “el lugar que nos merecemos”.
Sin embargo, ni como habitantes nos situamos hoy entre los más ricos del mundo, ni el crecimiento que ha mostrado nuestro país en las últimas décadas nos augura un futuro mejor. Si bien siempre encontraremos algún culpable a quien responsabilizar por nuestras desgracias, deberíamos asumir que el cortoplacismo y las políticas erradas han sido las responsables de los pobres resultados que hemos obtenido como sociedad. En el afán de regresar rápido y sin escalas al supuesto sitio privilegiado que le correspondería a nuestro país, hemos equivocado el rumbo, que cada vez difiere más de aquel que, con tiempo y esfuerzo nos devolverá hacia un sendero de prosperidad y bienestar.
Creer que la simple disponibilidad de recursos naturales y de un clima favorable nos llevaría al desarrollo ha sido un error muy divulgado en la Argentina. Sin embargo, a lo largo del siglo XX, fueron las naciones menos dotadas por la naturaleza las que más se desarrollaron. Al suplir la escasez mediante la educación, el ingenio, la austeridad y la calidad de las políticas públicas, muchas de ellas alcanzaron lo que la Argentina busca sin resultados desde mediados del siglo pasado. Entre 1960 y 2010, nuestro país ha crecido a un ritmo anual promedio del 2,3 por ciento. En ese mismo período, el mundo se ha expandido a una tasa anual del 3,7. De esa forma, la Argentina, que representaba el 1,6 por ciento del PBI mundial en 1960, vio caer su participación en la economía mundial a solamente el 0,8 en la actualidad.
Para crecer, un país debe aumentar su capital, es decir, invertir. También debe generar las condiciones para que crezca el empleo y esto implica invertir fortísimamente en educación. Finalmente, debe crear un clima en el que los productores de bienes y servicios se vean estimulados a aumentar su productividad incorporando tecnologías y conocimiento de última generación.
El aumento de la inversión depende de varios factores. La estabilidad en las reglas de juego, la seguridad jurídica, la rentabilidad empresaria y la disponibilidad de crédito a tasas razonables son condiciones muy necesarias. La Argentina nunca logró aunar esos ingredientes por un período prolongado de tiempo. En los últimos años, brillaron por su ausencia la seguridad jurídica y la estabilidad en las reglas de juego.
La inflación derrumbó la posibilidad de que el crédito a mediano plazo reapareciera. Sólo el aumento en la rentabilidad empresaria, generado por la licuación de deudas ocurrida en 2002, sumado a la excepcional situación externa y a políticas irresponsables de incentivo al consumo, ha permitido que la inversión se mantenga en niveles razonables en los últimos años.
Sin embargo, la pérdida en la competitividad provocada por la inflación y el deterioro que ya evidencian las cuentas públicas harán insostenible el aumento de la inversión en los próximos años, si es que se mantiene el rumbo actual de la política económica.
El segundo factor de crecimiento es el empleo. Y cuando hablamos de empleo debemos tener en cuenta la calidad de la educación de los nuevos empleados. Y en este campo, la Argentina también muestra un gran deterioro en la última década. Bastan como muestra los resultados de las pruebas de evaluación PISA de los últimos años.
No es de extrañar entonces que con baja inversión y un deterioro creciente en la calidad del empleo la productividad en la Argentina también haya mostrado un desempeño paupérrimo.
En definitiva, en las últimas décadas, la Argentina no ha podido generar la riqueza que nuestra sociedad considera que merece. Ni la inversión ha crecido de manera significativa, ni se ha creado suficiente empleo de calidad mejorando la educación, ni ha aumentado la productividad.
En vez de intentar un nuevo atajo, nuestro país debería dejar de mirar el pasado con nostalgia y cambiar el foco de su pensamiento. La riqueza de las naciones no está determinada por los recursos naturales. Viene dada por la educación de su gente, sus reglas de juego, las instituciones que se generan para proteger los derechos de propiedad y la estabilidad económica, que supone el combate constante contra la inflación. Nada de ello se crea de la noche a la mañana. Es la persistencia lo que convierte a una sociedad y a sus reglas en predecibles y atractivas.
La Presidenta se ufana de liderar el lapso de mayor crecimiento de la historia nacional. Se equivoca. Al atenuar el ciclo económico, se lograría que sea más duradero y estable. Las fanfarronadas del Gobierno sobre “los que quieren enfriar la economía” serían tomadas en cualquier país normal con la indulgencia de quien oye hablar a un adolescente. La moderación del ciclo económico es el método que se utiliza para crecer más durante más tiempo.
La educación es, como dijimos, fundamental. La mejora educativa permitiría que cada uno de nuestros habitantes pueda acceder a un mejor puesto de trabajo y que, por ende, la sociedad toda sea más rica. Pero no hay atajos tampoco aquí. Falta crear incentivos para que los docentes puedan capacitarse, desarrollarse y mejorar sus ingresos por sus méritos académicos y no sólo por “permanecer”.
En definitiva, hay que concentrarse en el largo plazo. Al revés de lo deseable, el kirchnerismo promovió innumerables e innecesarias regulaciones, un pobre clima de negocios y la ausencia del crédito por el aumento de la inflación. Esas son las características salientes del “modelo”.
La Argentina ha intentado nuevamente un falso atajo. Cuando la nueva frustración se agregue a nuestra triste historia de manías y depresiones, tal vez podamos comprender que no hay nada que inventar. Simplemente, una vez más, los argentinos deberemos entender que no hay razón alguna para justificar nuestra ya patética excepcionalidad.
Fuente: Editorial del diario La Nación, 30/04/11.
Argentina: El avance del Estado sobre la empresa privada
Abril 30, 2011
Desahuciados y en default político
Por Francisco Olivera
La frase pertenece al universo de ilusiones empresariales rotas. Fue proferida en julio de 2009, durante el primer encuentro que el jefe de Gabinete, recién asumido en el cargo, tuvo con los principales hombres de negocios del país. Néstor Kirchner acababa de perder frente a De Narváez en la provincia de Buenos Aires y algunas cosas habían tenido que cambiar en el Gobierno. A Aníbal Fernández le correspondía el nuevo rol de recomponer el diálogo social y la relación con las cámaras. “Moreno es un troglodita”, dijo entonces, en un extensa charla pródiga en cuestionamientos hacia el secretario de Comercio Interior. Y les adelantó la estrategia: él conduciría en adelante la relación con el establishment.
El jolgorio duró pocos días. El “troglodita” no sólo permanece, sino que es ya un hombre irreemplazable en la gestión económica y hace tiempo que el jefe de Gabinete se desentendió de aquellos menesteres. Hay que entender la decepción en clave empresarial: Aníbal Fernández era, con Julio De Vido, parte de la corriente kirchnerista juzgada “racional” en los directorios.
El ministro de Planificación parece haber tomado la decisión de apartarse hace menos tiempo. El miércoles pasado, invitados a la Casa Rosada lo notaron callado como pocas veces. La retirada del jefe de Gabinete se supone en cambio más decorosa. No sólo recuperó sus aventuras radiales mañaneras tras el golpe de la asunción de Nilda Garré en el Ministerio de Seguridad, sino que ha extendido sus atributos discursivos al mundo del ensayo y las columnas políticas. Así, sus referencias a las corporaciones son desde afuera. Al revés que Mark Twain, el autor de “Manual de zonzeras argentinas y otras yerbas” es propenso a la adjetivación. Difícil, por ejemplo, que no se refiera a Héctor Magnetto sin anteponerle el término “impresentable”. También Florencio Randazzo ha tomado caminos remotos. Casualidades del mundo literario: el ministro del Interior acaba de presentar su nueva página web y otro libro, “Mejor que decir”, donde relata sus experiencias.
La luz del poder es fugaz. Es probable que, tras la muerte de Kirchner, Carlos Zannini no tenga tiempo para escribir siquiera un aforismo. El secretario legal y técnico es el verdadero conductor del movimiento y en eso radica la desgracia empresarial: nadie sabe qué piensa, cómo llegar a él y, lo peor, con qué renovada idea podría sorprender si el Gobierno ganara las elecciones.
Todos lo asumen. Lo que parecía un temor hace meses es ya casi una certeza en los directorios: la Presidenta tiene amplias posibilidades de seguir cuatro años más. Lo entendieron encumbrados dirigentes fabriles tras contactos recientes con la oposición. Uno de los últimos fue con Mauricio Macri, que les reprochó en privado sus actitudes y los comparó, por si hacía falta irritarlos, con pares corporativos brasileños. Fue el mismo encuentro en que les advirtió sus intenciones de abandonar la candidatura si no tenía por lo menos un umbral de aportes con que empezar la campaña. No los obtuvo.
Esa especie de vacío sin precedente le deparó a la Unión Industrial Argentina (UIA) una nueva definición para el escenario actual: “La Argentina está en default político”. El autor de la frase, ya incorporada en el vocabulario empresarial cotidiano, es Eduardo Duhalde. El desahucio llega más allá de la política partidaria. Días atrás, algunos industriales les transmitieron al ministro de Economía, Amado Boudou, y a la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, la idea de que el Gobierno parece haber abandonado la gestión. “Se gestiona lo que está, pero el cambio no llega y el país necesita cambios”, explicó un ejecutivo pyme que participó de estos contactos.
Una deuda monumental que no afecta sólo a hombres de negocios. La Argentina viene de vivir, por primera vez en su historia, una década completa de precios altos para la soja, pero sectores estratégicos como la electricidad, el gas, el petróleo, la nafta, el gasoil, el transporte aéreo y terrestre y la infraestructura vial tienen menos oferta -en relación con la demanda- que en 2001.
Poco se habla, además, de lo que a estas alturas podría definirse como el fracaso argentino más relevante en décadas: la batalla contra la droga. A falta de cifras creíbles, buenas son las confesiones del jefe de Gabinete ante delegados norteamericanos, según revelaron cables de WikiLeaks y publicó días atrás La Nacion. “No podemos ganar. Lo que no quiero es perder mal”, dijo Aníbal Fernández en 2005. “No quiero engañar a nadie con que el Gobierno puede ganar la batalla contra las drogas”, reforzó en 2009. Por último, en poder adquisitivo, el último estudio de la Cepal publicado por La Nacion parece repartir culpas por igual: la Argentina es el único país de la región cuya clase media se redujo entre 1990 y 2007. El resto de las naciones la vio crecer, con excepción de Colombia, que registró un empate.
El nuevo presidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, suele decir en privado que la Argentina pierde el tiempo discutiendo cuestiones irrelevantes mientras los problemas perduran o se agravan. Por eso insistió, por ejemplo, en su discurso de asunción, en la importancia de tener multinacionales argentinas. ¿Cómo sobrevivir, según esta lógica, si se hace más crudo el avance del Gobierno hacia el sector privado? ¿Cómo, si el respaldo público parece no sólo retacearse en la sociedad, sino también desde los propios pares empresarios?
No hay que pensar sólo en el último desaire del Grupo de los Seis a la UIA hace dos semanas, cuando cada cámara decidió no acompañar la queja pública por la ampliación de la representación estatal en los directorios. Remontarse a fines de 2005 explicará mejor cómo funciona aquí el mundo de los negocios. Acababa de ser maltratado públicamente por Kirchner el supermercadista Alfredo Coto, que participó semanas después de una reunión en la Asociación Empresaria Argentina (AEA), donde se deliberaba emitir un comunicado en su respaldo. Ya el directorio de IDEA había desestimado una iniciativa similar.
Como prosperó el “no”, Coto se replegó sobre sí mismo y se alejó de todas las cámaras hasta hoy. No se quejó ese día, pero les explicó a unos pocos que entendía la situación, que comparó con sus tiempos de escolar con guardapolvo blanco. Siempre había un patotero que, en el recreo, se la agarraba con alguien más chico, fue la metáfora del empresario. Y agregó que la única manera posible era unirse todos contra el grandote.
La vida le dio a Coto una revancha al mes siguiente. Se reunió con Kirchner en la Casa Rosada a propósito de un acuerdo de precios y, nueve meses después, logró refinanciar una deuda de US$ 182 millones con bancos extranjeros: obtuvo una quita de US$ 23 millones y 10 años de plazo. Trabajaron en el canje los bancos Macro y Bisel.
Ya ningún grandote lo molesta.
Fuente: La Nación, 30/04/11.

El dólar en Argentina
Abril 29, 2011
Frenan el dólar oficial, pero se dispara el informal
El BCRA jugó fuerte para limitar la escalada, pero fortaleció un virtual desdoblamiento cambiario
Sabedor de que todo deslizamiento alcista del dólar en la plaza local, cuando se hace persistente, no hace más que estimular su demanda hasta llegar a hacer muchas veces una especie de precalentamiento para una corrida, el Banco Central (BCRA) jugó fuerte ayer para tratar de torcer el rumbo que tomó desde hace varios días el mercado cambiario local.
En plena “temporada alta” (el período en que la oferta de dólares es mayor por las fuertes liquidaciones del campo) tuvo que vender casi US$ 90 millones para convencer a los operadores de que no permitirá desbordes en la tendencia alcista con que se opera un billete que, por cotizar ya por estos días a los precios que el mercado esperaba para dentro de 3 o 6 meses, no hizo más que despertar a una demanda que se encontraba adormecida.
De esta forma, logró contener las cotizaciones en el segmento formal de operaciones (el billete se mantuvo a $ 4,11 para la venta al público en casas de cambio y bancos del microcentro porteño y bajó de $ 4,0850 a 4,08 para los negocios mayoristas), pero no pudo detener la escalada que ensaya cada vez más convencido para las operaciones en negro, que se pactaron a un nuevo valor récord de $ 4,3250.
Los analistas advierten que cuando la brecha de precios existente entre uno y otro mercado supera el 5% comienza a volverse riesgosa, ya que el resto de los actores económicos tiende a tomar el precio mayor como espejo de la real paridad entre el peso y dólar. A los precios de ayer, ya supera el 6 por ciento.
A su vez, el divorcio de precios tiende a funcionar como un estímulo a la aparición de un mercado cambiario paralelo, cuestión en la que el país acumula larga bibliografía.
“Es indudable que la devaluación del peso es un movimiento sorpresivo, teniendo en cuenta que se están transitando las primeras semanas de liquidación fuerte de los dólares provenientes del sector agropecuario, coincidentes con el período de acumulación más intensa de reservas internacionales, lo que cambia las perspectivas”, consideró un reciente informe de la consultora Quantum Finanzas.
Jornada movida
“Pese a que el paro bancario hacía presagiar una jornada de escaso movimiento, las operaciones tuvieron el ritmo habitual, lo que demuestra que algunas cosas han cambiado”, juzgó el analista Carlos Risso, al describir una rueda cambiante en la que el BCRA desarrolló una intensa actividad.
“La ronda comenzó con el dólar mayorista subiendo una milésima y colocándose a 4,086 pesos. Allí irrumpió el BCRA y barrió sorpresivamente con todas las posturas compradoras que se encontraban en niveles de 4,085 a 4,081 pesos”, describió otro operador, hasta lograr el precio de $ 4,08 de cierre.
Pero su acción para disciplinar el mercado fue gradual. Antes de lanzarse a vender reservas en el mercado físico, intentó persuadir a los operadores con la venta de futuros posicionándose en todas las posturas hasta abril de 2012 y regulando progresivamente al alza los precios que ofrecía. Como con ello no bastaba, se decidió a vender dólares.
Donde el brazo del BCRA no llega, el dólar (moneda que se sigue devaluando en todo el mundo, por ejemplo, ayudando a impulsar al euro, que aquí ganó otros 4 centavos al cerrar a $ 6,08) siguió inmutable su camino alcista.
Fuente: La Nación, 29/04/11.
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Verde, el color que guía a los inversores locales
Por Javier Blanco
Los precios de los activos argentinos de mayor negociación volvieron a moverse ayer tomando como referencia casi exclusiva los pasos del dólar en el mercado cambiario local, lo que confirma que los inversores parecen haber decidido acelerar hacia una mayor dolarización de sus carteras.
De esta forma, la plaza local vuelve a moverse con una impronta propia mientras aún digiere el confirmado y próximo fin de la era de la hiperliquidez anunciado anteayer por la Fed y que, desde entonces, condicionó el desempeño de todos los mercados emergentes, lo que tiende a acentuar la cautela y a disminuir el monto de negocios.
En el mercado accionario, es evidente ya que la decisión del Gobierno de ganar representación en la mesa de conducción de algunas empresas ha generado una corriente vendedora que aún predomina, aunque con menos presión que en los últimos días. El Merval finalizó el día en 3375,96 puntos (-0,03%) permaneciendo inmutable al optimismo de Wall Street (plaza que ya gana el 10% en el año).
A su vez, la presión dolarizadora, que anteayer había generado bajas superiores al 4% entre los bonos en pesos más negociados, mantiene condicionado a este segmento de negocios, en el que sólo resisten los cupones del PBI (ganan del 4 al 6% en el mes contra bajas de hasta el 8% entre los títulos en pesos) y los bonos en dólares (suben 2% promedio en abril).
Fuente: La Nación, 29/04/11.

Cómo negociar de manera eficaz
Abril 29, 2011
Cinco consejos de los profesores de la Escuela de Negocios de Harvard sobre cómo negociar de manera eficaz
Si sigue estos cinco consejos de los profesores John Davis y Deepak Malhotra, las negociaciones de su empresa familiar pueden lograr concesiones que agregan valor y conservar saludables relaciones profesionales y personales.
1.Analice el espacio de negociación
Las empresas familiares se componen de relaciones complejas e interrelacionadas donde los roles y la participación tiene dos niveles. Identidades, como padre, cónyuge y director pueden recaer en una persona que tiene que aprender a separar y a ejecutar las tres. Debido a que en una empresa familiar las negociaciones tienen efectos de largo alcance, todo el “espacio de negociación” debe ser tenido en cuenta: todas las personas que están involucradas y en calidad de qué. Por ejemplo, si un empleado (el hijo) está negociando una compensación con su jefe (el padre) el resultado podría influir en el otro hijo que está buscando ingresar al negocio familiar, y la madre podría influir en la decisión (aunque no esté directamente involucrada en la empresa). Si se tiene en cuenta a aquellos que están involucrados que no están sentados en la mesa de negociaciones, las familias pueden garantizar que sus decisiones tendrán éxito a largo plazo.
2.No trate de ganarle al otro
En cualquier negociación, no es aconsejable esperar “ganarle” al otro. Tarde o temprano, sobre todo si la relación es a largo plazo, ambas partes terminan perdiendo en algún aspecto. Sin embargo, las empresas familiares tienen una ventaja cuando se trata de negociar debido a que en los casos en que las relaciones son sólidas, el bienestar de ambas partes es una preocupación para todas las partes implicadas. El éxito de las negociaciones familiares contempla la posibilidad de crear valor para ambas partes en cuanto a intereses que se interrelacionan y cooperación.
3.Comprenda los intereses de la otra parte, sus limitaciones y perspectiva
La comprensión de los intereses y del razonamiento de la otra parte puede ser de gran valor en términos de futuras estrategias y acuerdos. Sin embargo, las empresas familiares a menudo tienen dificultades para entender los intereses de la otra parte por muchas razones. Aunque bien intencionadas, a veces las familias tienen dificultades para discutir y dar explicaciones sobres necesidades, intereses y limitaciones. En primer lugar, muchas familias asumen que ya saben lo que el otro quiere, debido a sus relaciones de larga data, y no profesionales. A veces es difícil ver a los miembros de la familia como son actualmente y no como eran cuando eran más jóvenes. Por último, los miembros de la familia por lo general tratan de evitar el conflicto, y de este modo no hacen las preguntas cruciales a fin de eludir cuestiones sensibles.
4.Evite las negociaciones sobre un solo tema: identifique y negocie varios temas simultáneamente
La mejor manera de embarcarse en una negociación es identificando todos los temas pertinentes y teniendo en cuenta los que son más importantes para cada lado y por qué. Si las familias entran en una negociación centrándose exclusivamente en un problema, corren el riesgo de perder tiempo y energía tratando de resolver una sola negociación en lugar de poder resolver problemas considerando un panorama más amplio. Si reconocen y negocian múltiples preocupaciones al mismo tiempo cada lado tendrá mayores posibilidades de identificar concesiones que agregan valor.
5.Negocie sobre intereses, no posiciones
Los negociadores exitosos siempre tienen en cuenta los “por qué”, así como el “qué”. Si ambas partes pueden comunicar eficazmente las necesidades y los deseos detrás de una demanda particular es mucho más probable que se pueda alcanzar un acuerdo aceptable para ambas partes. Las empresas familiares deben alentar a los miembros a expresar sus sueños, deseos e intereses auténticos con el fin de poder comunicar y alinear mejor los intereses individuales con los intereses de la familia y la empresa.
Fuente: HSMglobal.com
Informe de Massot / Monteverde & Asoc. 26/04/11
Abril 29, 2011
Massot-Monteverde-inc-2011-04-26
Argentina: Hacia la destrucción de la salud
Abril 28, 2011
Hacia la destrucción de la salud
La norma legal que aprobaría el Congreso Argentino terminaría siendo ruinosa, y no sólo para las empresas de medicina prepaga
Si, de acuerdo con lo que se prevé, la Cámara de Diputados de la Nación convierte en los próximos días en ley el proyecto que propicia un marco regulatorio para los servicios de medicina prepaga, no sólo se les asestará a las empresas privadas del sector un golpe que podría ser mortal, sino que se dará un paso hacia la destrucción del sistema de salud de la Argentina.
Como se señaló en nuestro editorial del 12 del actual, es justo reconocer la necesidad de que el sistema privado de salud sea objeto de rigurosos controles por parte del Estado. Lo que no se puede hacer es someter a las empresas de esta actividad, de la noche a la mañana, a profundos cambios en las reglas de juego y condenarlas a trabajar virtualmente a pérdida.
El sistema de salud privado, aun cuando pueda ser pasible de algunas críticas, ha funcionado correctamente a pesar de haber sufrido los embates de recurrentes crisis socioeconómicas. A diferencia de otros sectores de la economía, que debieron readecuar sus servicios o renegociar sus compromisos, la medicina prepaga mantuvo sin mayores problemas sus prestaciones durante la última gran crisis económica que sufrió el país hacia fines de 2001.
Sin embargo, parecería que quienes tienen el deber de legislar están empeñados en destruir el sistema de empresas de medicina prepaga, tornándolo inviable desde el punto de vista económico, en lugar de buscar alternativas tendientes a su perfeccionamiento.
En resumidas cuentas, el proyecto que fue aprobado por el Senado y que cuenta con dictamen favorable de la Comisión de Salud de la Cámara baja plantea que ni la edad ni las enfermedades preexistentes podrán ser tomadas como criterio para rechazar la admisión de quien desee afiliarse a una empresa de medicina prepaga. Del mismo modo, los contratos no podrán incluir períodos de carencias o de espera para todas aquellas prestaciones que figuren en el Programa Médico Obligatorio. Y, en adelante, el Ministerio de Salud fijaría los valores diferenciales que deberían abonar los pacientes con enfermedades preexistentes a las prepagas.
Es menester que los legisladores enfoquen la cuestión sin demagogia y con criterios realistas. De lo contrario, a corto plazo, podría ocurrir que los servicios de salud privados terminaran igualándose hacia abajo y que los actuales afiliados a las empresas de medicina prepaga terminen pagando las consecuencias, con aranceles más altos o bien con servicios de menor calidad que los actuales.
Algunos de los mismos diputados que anuncian que votarán en favor del proyecto en cuestión y el propio ministro de salud han admitido que la iniciativa legal es “perfectible” y, en ciertos casos puntuales, se ha reconocido que tal vez haya que recurrir en el futuro a otra ley correctiva para amortiguar los efectos perniciosos que tendría la legislación por aprobarse en las empresas privadas de salud. Sería más lógico y saludable que no se llegara a esa instancia y que se debatiera el tema con la suficiente seriedad, adecuando el proyecto actual a los cambios necesarios.
Nadie puede oponerse a que los contratos entre las empresas de medicina prepaga y sus usuarios estén dotados de la máxima transparencia y a salvo de la denominada “letra chica” que en ocasiones puede sorprender hasta al más prevenido. Ni puede negarse que la actividad requiere un mínimo de regulaciones del sector público.
Pero es imprescindible entender la medicina prepaga como una suerte de seguro de salud, destinado a que cualquier persona pueda asociarse con el fin de recibir una cobertura de servicios ante una potencial enfermedad, y no como un sistema al que uno puede adherirse exclusivamente cuando comience a padecer una enfermedad de alta complejidad.
En ningún país del mundo capitalista, las empresas privadas de salud, al margen de la responsabilidad social que pueda caberles, actúan como sociedades de beneficencia ni bajo los cánones que caracterizan cualquier sistema público de salud. Pensar que la medicina prepaga argentina podría dar cobertura a un gran número de personas que hoy son atendidas en los hospitales públicos puede sonar simpático, pero ese criterio podría terminar siendo ruinoso, y no sólo para los empresarios privados de la salud.
Fuente: La Nación, 28/04/11.
El déficit fiscal de Grecia supera las previsiones
Abril 27, 2011
El déficit fiscal de Grecia supera las previsiones
Por Matthew Dalton y Laurence Norman
BRUSELAS (EFE Dow Jones) — El déficit público de la eurozona fue en 2010 de 6,0% del Producto Interno Bruto, frente al 6,3% del PIB de 2009, mientras que el dato de Grecia estuvo por encima de las previsiones, según los datos oficiales publicados el martes.
El déficit de Grecia fue el año pasado de 10,5% del PIB, muy por encima de lo pronosticado tanto por el Gobierno heleno como por las autoridades de la Unión Europea, dijo Eurostat, la agencia de estadísticas de la UE.
Este nuevo dato aumentará la presión sobre Grecia para que recorte su déficit este año para cumplir con los objetivos fijados por el programa de rescate de la UE y del Fondo Monetario Internacional. La Comisión Europea dijo en febrero que esperaba que el déficit de Grecia fuera de 9,6% en 2010 y que baje a 7,6% en 2011.
Eurostat también revisó al alza el déficit de Grecia en 2008 hasta 9,8% del PIB desde 9,4%.
Al cierre de 2010, la deuda total de Grecia ascendía a 142,8% del PIB del país, el dato relativo más alto entre los países de la UE, dijo Eurostat.
El déficit de Portugal fue de 9,1% en 2010. El Gobierno de Portugal, que está negociando un paquete de rescate, elevó durante el fin de semana su estimación de déficit para el año pasado hasta 9,1% desde 8,6%.
Irlanda, otro de los países de la eurozona que ha tenido que ser rescatado, tuvo en 2010 un déficit público de 32,4% del PIB, dijo Eurostat. La Comisión Europea había pronosticado en febrero un déficit de 32%.
El déficit público de España se situó en 9,2% del PIB, dijo Eurostat, con lo que se cumplió la previsión del gobierno anunciada el mes pasado.
Fuente: The Wall Street Journal, 26/04/11.
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Reestructuración de deuda griega tendría un efecto sistémico peor que el colapso de Lehman Brothers, advierte un funcionario del BCE
Por David Román
CÓRDOBA, España (EFE Dow Jones) — La posible reestructuración de la deuda soberana griega tendría un efecto sistémico peor sobre los mercados internacionales que el hundimiento de Lehman Brothers en 2008, dijo el martes el miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo, José Manuel González-Páramo.
“Una reestructuración sugiere el incumplimiento de obligaciones jurídicas que muy probablemente tendría efectos sistémicos más descentralizadores que la catástrofe de Lehman”, añadió Páramo.
Páramo señaló que el BCE no contempla esa reestructuración como un “escenario central” y añadió que el gobierno de Grecia tiene planes “viables” para reducir su considerable déficit público.
“El gobierno griego está implementando sus reformas”, dijo, y añadió que por ello no tiene sentido este debate.
Páramo también dijo que no ha habido ninguna reestructuración en las economías europeas desarrolladas desde la Segunda Guerra Mundial, y de producirse tendría importantes implicaciones legales.
El año pasado, Atenas se vio obligada a pedir a sus socios de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional un rescate de 110.000 millones de euros a cambio de una reforma de su economía.
Sin embargo, la economía del país y las finanzas del Estado siguen lastradas por la crisis. Algunos economistas dicen que el gobierno podría verse obligado a reestructurar la deuda a pesar de la reciente ampliación del plazo para el préstamo de la UE y el FMI a Grecia.
Fuente: The Wall Street Journal, 26/04/11.
Argentina: Hipotecas inaccesibles
Abril 26, 2011
Argentina: Hipotecas inaccesibles
Una familia con ingresos por $ 15.000 no podría sacar una hipoteca ni a 100 años.
La inflación, aplicada a las cuotas del crédito hipotecario, impide mantener la relación de hasta un 35% sobre el total del ingreso familiar por más que se amplíen los plazos.
Una familia que cuente con ingresos de 15.000 pesos mensuales no podría comprarse una casa o departamento ni aún con un crédito hipotecario a cien años debido a la inflación, destaca en un informe la consultora internacional KPMG.
El informe, presentado con motivo del lanzamiento del nuevo Foro de Servicios Financieros de KPMG, mide el efecto del aumento de los precios sobre los créditos hipotecarios. “Asumiendo un valor para el metro cuadrado de 1.740 dólares, un tipo de cambio de pesos 4 por dólar y una cobertura del 70%, ni siquiera un préstamo a 100 años permitiría que un sueldo familiar de pesos 15.000 mensuales alcance el porcentaje de 35% de afectación del ingreso, dado el costo financiero total de 20% anual”, explicó la consultora.
En otros términos, el informe privado advierte que una tasa de inflación como la actual, aplicada a las cuotas de un préstamo hipotecario, impide mantener la relación de hasta un 35% sobre el total del ingreso familiar por más que se amplíen al máximo los plazos de amortización. “Esta es, podría denominarse, la restricción “estructural” de la ausencia de crédito hipotecario”, destaca el reporte de la consultora.
KPMG agrega que “en ausencia de condiciones de certidumbre, la enorme brecha entre el precio de los inmuebles y los salarios resulta en un factor perjudicial para el desarrollo del crédito hipotecario en Argentina, mientras que esa misma brecha (incluso más amplia) era un importante motivo dinamizador del crédito en otras regiones antes de la crisis”.
La consultora señala que “incluso niveles de inflación moderados son suficientes para hacer desaparecer los mercados de largo plazo”. En tal sentido, advierte que “la extensión de plazos no es suficiente para que el salario promedio permita la compra de, por ejemplo, un inmueble de 65 metros cuadrados que podría ser un 3 ambientes mediano”.
“Extender el plazo de 5 a 10 años hace una gran diferencia para atraer demanda, dado que la cuota y el ingreso necesario para pagarla se reducen en un 27%”, indica el reporte.
El informe agrega que pasar de 10 a 20 años sigue siendo significativo en cuanto a nivel de cuota, pero plazos todavía mayores no aportan casi nada a las restricciones de ingreso de la demanda.
El reporte advierte que los créditos bajo sistema francés, cuando las primeras cuotas están integradas casi en un 90 por ciento por intereses y las últimas casi totalmente por capital, se tornan inviables para un tomador, ya que el valor de las primeras se vuelve muy alto.
De modo que la posibilidad de un préstamo con cuotas indexadas, que sería una solución para el problema, se torna poco atractivo para un cliente que no se endeudaría a largo plazo en montos que podrían variar.
Fuente: El Cronista, 19/04/11.
Nota: Este análisis se basa en créditos comerciales y no incluye aquellos créditos que son subsidiados por el Estado y constituyen verdaderos regalos, accesibles sólo para algunos “privilegiados”.













