Argentina: Temor a la pesificación de Bonos provinciales

octubre 10, 2012 · Imprimir este artículo

Vuelve el temor a la pesificación compulsiva de las deudas

Por Javier Blanco

 

El temor a una pesificación compulsiva de la deuda con cotización pública y emitida en el país en dólares bajo legislación local se propagó ayer como una epidemia, al reiniciar sus actividades el mercado local tras el feriado; esto dejó a la vista el daño que el «efecto Chaco» puede causar a las empresas o provincias que tenían proyectado acudir a los inversores para financiarse.

Según datos del mercado, existen al menos 19 títulos nacionales o subnacionales susceptibles de sufrir el mismo tratamiento, ya que están emitidos en moneda extranjera y bajo ley argentina. Sin embargo, actualmente el pago en divisas de 10 de ellas (de carácter nacional) está asegurado desde la instauración del Fondo de Desendeudamiento, que consiste en tomar reservas del BCRA para pagarlos. La duda es qué ocurrirá con las demás, o qué pasaría si alguna vez se desarma ese fondo.

El desconcierto generado llevó a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA) a solicitarle oficialmente explicaciones al Banco Central (BCRA) sobre «el alcance de las autorizaciones y los requisitos» exigidos «para la compra de moneda extranjera a los efectos del pago de los servicios financieros de valores negociables».

Fue en una nueva misiva que la encargada del área legal y normativa de esa institución, Nora Ramos, remitió al gerente general de Estadísticas y Cambios del ente monetario, Jorge Rodríguez, conocido como el «señor candado», por ser quien sentó las bases de la regulación del mercado cambiario local cuando estalló la convertibilidad.

El pedido de la Bolsa procura terminar o, al menos, acotar la «incertidumbre» que se disparó en el mercado luego de que Chaco sorprendiera el viernes al abonar dos pequeños servicios de una deuda en dólares con pesos, tras aclarar -también a pedido de la Bolsa- que había sido el BCRA el que no lo autorizó a comprar las divisas necesarias para pagarlos en la moneda originalmente convenida.

Esa «sorpresa» no sólo devino del monto del pago en cuestión (US$ 263.000), sino porque quien activó un nuevo episodio de default fue una provincia muy alineada con el gobierno nacional. No en vano la administración Kirchner ha hecho del pago de este tipo de deudas (a otras, como las previsionales, las dilata) una especie de obsesión, al punto de concederles a los tenedores de los bonos en dólares desde hace 3 años el antes apuntado privilegio de cobro.

Llamativas paradojas

Lo cierto fue que el «efecto Chaco» disparó ayer una generalizada liquidación de bonos de deuda pública y privada, que desvalorizó hasta 5% a este tipo de títulos, sin importar la moneda o las condiciones bajo las que hayan sido emitidos, lo que da sustento a la mención de «incertidumbre» que hicieron las propias autoridades de la deuda (ver Pág. 15).

Irónicamente, la primera víctima del salto en la aversión al riesgo local que provocó este hecho fue Chaco, que ayer debió posponer por dos semanas (hasta el martes 23) la colocación de un novedoso fideicomiso con el que busca dar impulso a su producción ganadera, captando entre inversores un mínimo de $ 25 millones para transformar terneras de entre 220 y 250 kilos en vaquillonas preñadas para su posterior venta. Novedoso porque ofrece a sus suscriptores no sólo el cobro de una tasa de interés, sino una participación en los resultados del negocio.

Aún más curioso es que este instrumento (cuyo repago garantiza la propia provincia) fue promocionado el martes de la semana pasada en la Bolsa de Rosario, en un acto del que participó el ministro de Producción de Chaco, Enrique Orban; es decir, apenas 72 horas antes del incumplimiento.

Para la BCBA, no están claras las circunstancias que llevaron a Chaco a hacer lo que hizo. De hecho, ayer, mediante otra carta dirigida al ministro de Hacienda, Federico Muñoz Femenia, Ramos le requirió que le remita a «la mayor brevedad» la constancia de una presentación ante el BCRA para la compra de dólares destinados a cancelar los vencimiento pesificados compulsivamente. Incluso se adelantó a «agradecerle» al ministro que le envíe la respuesta, «a efectos de su difusión».

Por lo pronto, el «caso Chaco» puso a emisores, inversores y calificadoras de deuda a revisar exhaustivamente la normativa vigente y generó paranoia respecto de los posibles efectos de este precedente.

Incluso, algunos banqueros (cuyas entidades deben pagar en breve obligaciones negociables) suspendieron su viaje a la asamblea del FMI ante el asedio recibido de grandes fondos del exterior para que confirmen que mantienen el acceso necesario al mercado de cambios para honrar esos pagos. «Todo esto es una locura», dijo uno de ellos a LA NACION.

La hipótesis de la banca de inversión (Barclays y el Citi, entre ellos) y los analistas es que están a salvo de la pesificación compulsiva todos los bonos con ley extranjera, sólo por el esmero que el Gobierno muestra para cumplir con esos tenedores.

Incluso la consultora local Quantum estimó que el riesgo se circunscribe por ahora a seis bonos. «Son los de Chaco 2015, 2023 y 2026; Tucumán 2015 y 2020, y Formosa 2022, que en total suman no más de US$ 155 millones, dado que no cumplen con los requisitos para ser considerados «deuda financiera externa». Pero como quedó a la vista, ayer no había inversor que quisiera escuchar razones.
Fuente: La Nación, 10/10/12.
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Más información: Argentina: Default por causa del Cepo Cambiario

 

Lectura recomendada:  ¿Venezuela en default?

Las agencias de riesgo considerarán default a la pesificación chaqueña y otras que le sigan

Por Matías Barbería

 

Las calificadoras de riesgo consideran que, en caso de quedar firme la cancelación en pesos de un vencimiento de deuda de la provincia del Chaco, estaríamos ante un default liso y llano de ese distrito. La misma opinión tendrían de otras emisiones similares de provincias o empresas a las que el Banco Central les niega la posibilidad de comprar dólares para atender sus vencimientos.

“El entorno en el que los títulos argentinos subsoberanos operan se ha deteriorado substancialmente, debilitando su capacidad de cumplir sus obligaciones en moneda extranjera”, comentó a este diario Moody’s, firma que no califica a los títulos pesificados pero sí a otras emisiones de la misma provincia.

Como todavía existe una pulseada entre el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, y la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, para definir si se efectiviza en forma definitiva el pago en pesos o si se le permite a la provincia comprar dólares en el mercado mayorista, las agencias de riesgo todavía no han emitido sus opiniones oficiales respecto al caso chaqueño. Pero, según comentaron funcionarios de algunas de las principales firmas del sector, el pago en pesos de una deuda pactada en dólares será calificada como un impago y, el mismo, afectará la calificación de otros títulos de deuda provinciales y corporativos similares.

“Tenemos que ver cuándo es que se concreta el incumplimiento, porque los pagos están trabados, pero la emisión chaqueña se estableció en dólares y su pago en pesos será un default”, dijo un analista de emisiones públicas de una agencia de riesgo. “De concretarse, el resto de las emisiones de El Chaco van a sufrir un golpe en sus ratings, y lo mismo entendemos que va a pasar con emisiones similares de otras provincias y empresas”, comentó.

En otra calificadora, evaluaron que el impacto del impago será fuerte, pero acotado a una cantidad limitada de títulos. Son pocos los bonos provinciales y corporativos en dólares, pagaderos en dólares y regidos por la ley nacional, los únicos afectados por la pesificación.

“Desde que en 2008 el riesgo cambiario empezó a ser considerado por las empresas y gobiernos, ya casi no se hacen emisiones en dólares pagaderas en dólares. Lo más común es que se paguen en pesos a tipo de cambio oficial o que, si se pagan en dólares, cuenten con alguna cláusula de escape para hacerlo en pesos”, comentó una analista.

Un caso que ayer se citaba como ejemplo es una obligación negociable emitida por IMPSA en junio de este año, que paga en dólares aunque podría hacerlo en pesos si no encontrara la forma de obtenerlos, gracias a una cláusula de escape incluida en las condiciones de la emisión. De todas formas la energética, que opera en varios mercados del exterior, no tendría mayores problemas para acceder a divisas para cumplir con sus pagos en la moneda que elija.

Ayer, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires distribuyó una lista de otras cinco emisiones provinciales en dólares, pagaderas en dólares y regidas por la ley local que, de no contar con divisas, no recibirán autorización del Central para comprarlas y deberán pagar en pesos. El mercado porteño, por otra parte, no detalló cuantas emisiones corporativas estaban en una situación parecida.

Son dos títulos de Tucumán, uno de Formosa y dos más del Chaco. El próximo vencimiento de Tucumán será en marzo, mientras que el de Formosa caerá en noviembre próximo. Chaco, por su parte, enfrenta vencimientos cada mes.

Estas emisiones son las que más daño sufrirán en cuanto a sus ratings crediticios. Pero, así como el mercado castigó emisiones que no están alcanzadas por esta pesificación, impactaría a todo el mercado subsoberano.

“La voluntad de pago de la provincia existió, el riesgo en realidad es inherente al mercado argentino y sus cambios normativos”, señaló un analista.
Fuente: El Cronista Comercial, 10/10/12.

 

 

 

 

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