Argentina: Un año de Cepo Cambiario

octubre 2, 2012 · Imprimir este artículo

Cristina volvió a negar el cepo cambiario y aseguró que “pueden viajar los que quieren”

 

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a negar ayer la existencia de un “cepo cambiario” en la Argentina, le reclamó a la prensa que deje de utilizar ese término, y aseguró que en el país pueden viajar los que quieren al exterior. Al encabezar un acto en la Casa Rosada, la mandataria afirmó que en su primer mandato en la Argentina había una jaula cambiaria, una timba”. Y negó que existan limitaciones a las transacciones en dólares, tanto para comercio o para el turismo, a la vez que señaló que el cepo “es solamente un instrumento de tortura.

Rodeada de funcionarios y militantes, Cristina aseguró que desde enero último hasta septiembre se han destinado casi 48 mil millones de dólares para pagar importaciones, para desestimar que haya una “inmovilidad sobre la divisa norteamericana. El jueves pasado, un alumno de la Universidad de Harvard le hizo mención en una pregunta al “cepo cambiario” y la Presidenta le aclaró que “en realidad, el cepo cambiario es un título mediático. Y señaló que hablar de ese tema, estando en Harvard era “un poco injusto con el resto de los argentinos.

En el acto de ayer la mandataria afirmó que todos los gobiernos tienen que tomar medidas para cuidar sus reservas, para reducir su vulnerabilidad. En alusión a los medios de comunicación, instó a que busquen otro título mediático, cepo no va, ya que aseguró el cepo refleja que todo está quieto y que hay inmovilidad, cuando en la Argentina no ocurre eso en el mercado de cambios.

En otro pasaje de su discurso, la Presidenta, además, aseguró que hay una libertad absoluta para viajar al exterior y aseveró que pueden salir del país “todos los que quieren, a pesar de las medidas impulsadas por el Gobierno sobre la compra de divisas extranjeras, que condiciona esta posibilidad. Cristina incluso volvió a mencionar haber visto muchos argentinos en Nueva York mientras estuvo en esa ciudad la semana pasada en visita oficial, con lo cual, dijo, doy fe de que pueden viajar todos los que quieren.

Además de referir al pago por importaciones del año en curso, la jefa de Estado citó que, en el mismo período, se pagó en concepto de deuda “entre capital e intereses” un total de 11.024 millones de dólares, y que por turismo, viaje y pasajes  salieron 5.457 millones de dólares.

Quiere decir que está todo bien, que pueden viajar, pueden viajar todos los que quieren, insistió la Presidenta, quien advirtió que en ningún país del mundo vos podes comprar 2 millones de dólares sin decir para qué es, tal como era el régimen que estuvo vigente hasta noviembre del año pasado. Cristina sostuvo que hubo una “timba especulativa con motivo de las elecciones” de 2011, en la que obtuvo la reelección y aseguró que se quiso presionar a esta Presidenta con una devaluación. Por dicha maniobra, según denunció, en agosto-septiembre se fueron 24 mil millones de dólares por efecto de la timba cambiaria con lo que hubiéramos pagado el Boden 2012 entre otras obligaciones.

Uno no le anda explicando a todo el mundo, toma medidas en la creencia que actores económicos van a actuar con cierto grado de racionalidad, pero no sucedió”, agregó la jefa del Estado.

Por otra parte, Cristina felicitó ayer a los bancos locales por la cantidad de créditos entregados a distintos sectores productivos. Y pidió un esfuerzo más para llegar al cupo fijado de $ 3.300 millones. Felicitaciones. Cuando uno tiene algo para criticar, hay que criticar, pero cuando se hacen las cosas que hay que hacer, debemos reconocerlo y hay que hacerlo públicamente, destacó la mandataria.

A fines de septiembre los bancos privados y públicos otorgaron el 33% del cupo fijado ($ 3.300 millones). En un mes subieron del 10% a 33% la cantidad de dinero previsto, destacó Cristina. De esta forma, la Presidenta dejó atrás los reclamos propiciados durante el acto por el día de la Industria, el pasado 3 de septiembre.

Fuente: El Cronista Comercial, 02/10/12.

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Comprar el dólar oficial y vender el dólar blue rindió tres veces más que un plazo fijo

Haber comprado dólares al valor oficial en octubre pasado y venderlos hoy al paralelo reportó una ganancia del 50%. En los últimos doce meses, el dólar formal avanzó sólo 10,4%, mientras que un plazo fijo bancario a 30 días rindió 14,6%

Fuente: El Cronista Comercial, 02/10/12.

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El corralito verde llegó para quedarse

Por Laura García

 

Habían pasado apenas cinco días de las elecciones. Toda la semana, operativos ampulosos y quizás premonitorios habían colonizado la City con inspectores que olfateaban coleros y espantaban minoristas. Ese viernes, a sólo 10 años del corralito, se imponía todavía cierta incredulidad: el Gobierno iba por el dólar. A partir de lunes, la AFIP debería autorizar toda adquisición de divisas. “No se modifican los límites de compras vigentes. No tiene nada que ver con un control o restricciones, sólo son medidas para favorecer la transparencia contra el lavado del dinero”, insistía Amado Boudou hace ya casi un año, cuando comenzó a montarse este rompecabezas cambiario en el que quedamos atrapados: el cepo.

El objetivo fue domesticar la demanda. Quedaba claro a esa altura que el proceso de dolarización preventiva en el que se había embarcado el argentino tenía poco que ver con la incertidumbre pre-electoral y mucho con la intuición de que el atraso cambiario pronto obligaría a abandonar el parsimonioso deslizamiento del dólar, gran ancla inflacionaria del modelo.

En octubre, la fuga de capitales había llegado a u$s 3.500 millones y el Banco Central se había visto obligado a sacrificar casi u$s 1.800 millones de sus reservas. La demanda fue estrangulada en un proceso que a la vez la fue cargando de un contenido ideológico y estigmatizante. El dólar como deseo vergonzante. Impulso anti-modelo de una clase media destituyente.

Bloqueadas las salidas y cerrados los grifos, la fuga de capitales se desplomó. Según datos del BCRA, en los primeros seis meses de este año se ubicó en u$s 3.600 millones, un tercio de lo que había sido en la primera mitad del 2011. Pero no hubo blindaje para las reservas. Pese al cepo que debía apuntalarlas, caen unos u$s 1.300 millones este año. De hecho, desde el pago del Boden 2012 a inicios de agosto, casi no se mueven.

A la creciente dificultad para recomponer las arcas y la necesidad de cancelar créditos externos que en su momento habían servido para camuflar la sangría, se sumó un goteo manejable pero persistente en el sistema financiero que augura la muerte lenta de los dólares bancarios.

Así, las reservas volvieron a quedar a un paso de quebrar los u$s 45.000 millones, por debajo del nivel que ostentaban cuando Cristina inició su primer mandato (u$s 45.566 millones), luego de que Néstor las cuadriplicara.

En el proceso, el efecto recesivo del cepo se impuso a la versión oficial de un mundo que se nos había caído encima. Con una economía golpeada y pocos “brotes verdes”, la inflación no acusa recibo, sostenida por una emisión monetaria desbocada y apenas atemperada por el boom de pesos en los bolsillos que engendró el propio cepo.

Los argentinos, mientras tanto, volvieron a hablar de brecha cambiaria, un desdoblamiento desordenado que se fue convalidando sobre la marcha. Brecha que, dependiendo del manejo oficial de las trabas a las importaciones, amenaza con trasladarse también a precios y perturbar la expectativa resignada de una inflación del veintipico.

Cueveros y arbolitos prosperaron a la sombra de esa brecha de 35%, con su delivery de dólares paralelos, su credo de discreción y su culto al spread. El dólar oficial apenas apuró el paso, accesible sólo bajo la forma de viático mísero para el turista validado, que hoy también ve penalizados sus consumos con tarjeta.

Nadie espera un relajamiento de los controles este año, con la caída del saldo comercial típica de esta época y el pago del cupón PBI aún en el horizonte. Tampoco es esperable algún tipo de flexibilización en 2013 –sobre todo en lo que hace al atesoramiento de divisas– aún con menos vencimientos en dólares, una buena cosecha con precios sostenidos y Brasil de nuestro lado.

El cepo está por cumplir un año. Se juzgó preferible a los costos de un programa sensato e integral contra la inflación y el atraso cambiario. En todo caso, fueron doce meses de sobresaltos. En nada ayudó una instrumentación confusa, desarticulada y espasmódica que alimentó una sensación aguda de incertidumbre. Pero aquí estamos un año después. En la Argentina está prohibido ahorrar en dólares. Y un régimen altamente discrecional ha burocratizado y virtualmente bloqueado el acceso a divisas para el turismo. Escenarios extremos de avanzada sobre depósitos o vencimientos de bonos jamás se materializaron. Pero la confianza se forja, nunca se prescribe. En este cara a cara con el peso, los dólares-colchón todavía son consuelo.

Fuente: El Cronista Comercial, 01/10/12.

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Lectura recomendada:  El Sistema de Precios en Argentina

Comentarios

Una Respuesta para “Argentina: Un año de Cepo Cambiario”

  1. Argentina: El dólar oficial es ilegal : Economía Personal on octubre 14th, 2014 10:45

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