Chipre: una bendición para el dólar y la libra

marzo 18, 2013 · Imprimir este artículo

Chipre resultará ser una bendición para el dólar y la libra
Por Nicholas Hastings

Puede que el rescate a Chipre no cause otra crisis en la eurozona.

Pero el episodio en sí mismo está dejando un gusto amargo en la boca de los mercados financieros mundiales que reanudará la popularidad de los refugios seguros, en especial el dólar y la libra.

La noticia publicada el fin de semana sobre un impuesto a los depósitos en los bancos chipriotas provocó escalofríos entre los inversionistas.

El impuesto ha generado temores de una fuga de depósitos de los bancos de la isla, cuando reabran, y volvió a generar la amenaza de un contagio entre los otros deudores de la eurozona.

Esto se vio inmediatamente reflejado en el aumento de los rendimientos de los bonos de los países considerados en mayor riesgo, como España e Italia, y en un abrupto derrumbe del euro.

No obstante, cuando las autoridades chipriotas presentaron el lunes temprano una nueva propuesta de impuestos que sería menos onerosa para los depositantes más pequeños, la moneda única y los rendimientos comenzaron a estabilizarse.

Debido a que Chipre representa sólo cerca de 0,2% del PIB de la eurozona, y que el impuesto a los depósitos es una medida extraordinaria que la Unión Europea prometió que no será empleada en otros paquetes de rescate, este desempeño más sobrio de los mercados parece más apropiado.

Sin embargo, eso no significa que la comunidad inversionista internacional será tan complaciente con la eurozona como lo fue anteriormente.

El impuesto a los depósitos creará, sin dudas, nuevas tensiones sobre cómo están preparados los miembros más ricos de la eurozona, como Alemania, para tratar a los deudores más pequeños, como Chipre, los cuales representan una amenaza limitada para la eurozona en su conjunto.

Además, existe el tema de Rusia, que alberga a cerca de un tercio de los depositantes con ahorros en Chipre que no pertenecen a la Unión Europea. A diferencia de los ahorristas locales, los depositantes externos a la UE no recibirán ninguna compensación en la forma de acciones de bancos, lo que hace del impuesto un tema incluso más controversial para Moscú.

El presidente ruso Vladimir Putin ya ha calificado al impuesto como «injusto» y «peligroso».

Entonces, ¿dónde deja todo esto al euro?

Probablemente en un lugar menos confortable del que estaba antes de la noticia de Chipre. El euro ya estaba en ascuas debido a que las negociaciones sobre un nuevo gobierno en Italia muestran pocas señales de progreso y podrían prolongarse por meses.

Entonces, ¿cuáles son las alternativas? En algún momento, el franco suizo habría sido la moneda obvia a la que acudir, pero a partir de la concienzuda defensa del Banco Nacional Suizo del piso de 1,20 francos, esa ya no es una alternativa.

En el pasado, el yen también habría atraído incluso más respaldo en un momento como este. Pero con el Banco de Japón a punto de inundar los mercados japoneses con liquidez adicional, también se espera que la divisa japonesa muestre un atractivo limitado.

Con la percepción del riesgo en descenso, incluso las divisas de más alto rendimiento, como los dólares australiano y canadiense, posiblemente pierdan su brillo.

Y eso nos lleva a los refugios seguros tradicionales: el dólar y la libra.

Las dudas sobre la determinación de la Reserva Federal de mantener la política monetaria de Estados Unidos en niveles de relajación récord, y los temores de que la economía del Reino Unido simplemente no esté repuntando, ciertamente han puesto difíciles las cosas para esas dos divisas en los últimos meses.

Pero las nuevas amenazas a la eurozona y el retroceso del apetito por el riesgo a nivel mundial posiblemente pongan a ambas monedas nuevamente bajo una nueva y más favorable luz.

Fuente: The Wall Street Journal, 18/03/13.

Monedas de una libra esterlina

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