El dólar en alza

marzo 29, 2013 · Imprimir este artículo

No hay razones para pensar que la escalada del dólar terminó
Por Nicholas Hastings

El dólar ha ido de aumento en aumento.

Y existen pocas razones por las que eso debería cambiar.

Tal vez haya temores de que, después de la solidez con que terminó el año pasado, el crecimiento de Estados Unido esté perdiendo fuerza y la Reserva Federal tenga que mantener su postura expansionista.

Sin embargo, debido a que las preocupaciones sobre el crecimiento mundial siguen siendo importantes, y que la crisis de la eurozona está al acecho nuevamente, existen pocas razones para que los inversionistas encuentren la moneda estadounidense menos atractiva que antes.

Desde comienzos de febrero, el índice del dólar ha subido 5%, pero su ascenso se ha desacelerado recientemente debido a que los datos económicos han sido un poco menos robustos de lo esperado.

Aunque aún hay algunos miembros de la Fed que quieren que el banco central comience a reducir pronto su programa de compras mensuales de bonos por US$85.000 millones, la mayoría, incluido el presidente de la Fed, Ben Bernanke, sigue fiel a la línea expansiva que indica que las compras deberían continuar a ese ritmo hasta fin de año.

El presidente del Banco de la Reserva Federal de Boston, Eric Rosengren, resumió esta postura el miércoles por la tarde al decir que, por el momento, los beneficios de esta política superan los costos.

Todo esto ha ayudado a limitar un reciente aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, donde los bonos a 10 años cayeron nuevamente a 1,85% después de escalar por encima de 2% el mes pasado.

Para el dólar, sin embargo, los eventos externos a Estados Unidos son igualmente importantes, si no más.

La confianza a nivel mundial recibió un nuevo golpe en las últimas semanas. Las renovadas preocupaciones sobre la crisis de la eurozona, una mayor desaceleración del crecimiento de la zona euro, la promesa de una expansión monetaria más agresiva en Japón y cierta incertidumbre en torno al ritmo de crecimiento de China, han ayudado a empujar a los inversionistas hacia refugios seguros como el dólar.

Gran parte de esto podría llegar a un punto decisivo la semana próxima, cuando se realizarán una serie de reuniones en bancos centrales clave, así como una reacción tardía del euro a los últimos giros de la crisis de deuda.

Mientras Chipre se transforma en el primer miembro de la eurozona en emplear controles sobre el capital y reabre las puertas de sus bancos, existen considerables preocupaciones de que los problemas de la pequeña isla puedan tener un impacto más amplio.

Los problemas políticos en Italia también han vuelto al primer plano ahora que fracasaron los intentos de Pier Luigi Bersani para crear un nuevo gobierno. Esto posiblemente ponga al país nuevamente en foja cero y aumente las especulaciones de que se tendrá que llamar nuevamente a elecciones.

Ya existen señales de que tanto Chipre como Italia están comenzando a impulsar un aumento de los rendimientos en algunos países deudores, una tendencia que si se acelera, volverá a poner a la eurozona en modo de crisis a medida que suben los costos de endeudamiento y aumenta la necesidad de mayores rescates soberanos.

Además de eso está el problema del crecimiento de la eurozona. Datos publicados en las últimas semanas muestran una marcada desaceleración en Alemania, e incluso en Suiza, lo que sugiere que ninguna de las dos es inmune a las recesiones que sufren los países más débiles de la zona euro.

Tal vez el propio Banco Central Europeo se vea forzado a reconocer esta situación cuando se reúna la semana próxima, y dé señales de que podría estar considerando reducir las tasas.

Para el dólar, los eventos en Japón son igualmente importantes, incluso si los flujos de ingresos y salidas del yen son menos claros.

Las expectativas de una flexibilización más agresiva de la política monetaria por parte del Banco de Japón la próxima semana bien podrían ser una decepción, y ayudar a impulsar una nueva apreciación del yen frente al dólar, especialmente debido a la condición superior del yen como refugio seguro.

Sin embargo, las perspectivas de una continua deflación en Japón deprimirán aún más las expectativas de crecimiento mundial, y asegurarán que el dólar continúe apreciándose frente a otras divisas.

Del mismo modo, la falta de certidumbre sobre las perspectivas de crecimiento de China también está socavando la confianza, y el dólar está listo para beneficiarse de nuevos datos que sugieren que Beijing sigue interesado en mantener bajo control la fortaleza del yuan.

¿Cuál será el resultado para el dólar?

El crecimiento de Estados Unidos tal vez no sea tan robusto y la Fed probablemente mantenga su postura expansiva. Pero, debido a que el crecimiento en otras partes del mundo es incluso más preocupante, y ante la evidencia de que otros bancos centrales posiblemente se vuelvan aún más expansivos, existen pocas razones para que los inversionistas dejen de comprar la moneda estadounidense.

Y con China aparentemente lista para intervenir nuevamente, hay aún menos razones para hacerlo.

Fuente: The Wall Street Journal, 28/03/13.

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