Inside Information: El caso de Kenneth Robinson

abril 23, 2011 · Imprimir este artículo

Confesiones de un traficante financiero

Kenneth Robinson abusó de información privilegiada para ganar millones en la bolsa

Por Michael Rothfeld, Susan Pulliam y Vanessa O’Connell

 

LONG BEACH, Nueva York — Kenneth T. Robinson sabía que tenía que parar. Pero en una entrevista con The Wall Street Journal, dijo que simplemente no podía dejar de negociar acciones basándose en información privilegiada, lo cual es ilegal.

Era septiembre de 2009, 15 años después de participar por primera vez en un presunto fraude multimillonario considerado uno de los casos de negociación de valores con información privilegiada más prolongados en la historia de Estados Unidos. La confabulación mostraba serias grietas: uno de los dos socios de Robinson en el presunto delito, su amigo cercano Garrett Bauer, había comenzado a gastar a lo grande, pagando al contado casas de millones de dólares.

Durante una década y media, dicen los investigadores, el plan funcionó a la perfección. Robinson, un banquero hipotecario, era el intermediario. Recibía pistas sobre fusiones corporativas de un amigo (el abogado Matthew Kluger) y se las pasaba a otro amigo (Bauer, un corredor bursátil), quien compraba acciones en nombre de los tres.

‘Desearía que todo hubiera terminado y siguiéramos siendo amigos’ . Kenneth T. Robinson, el intermediario en la presunta confabulación para transar acciones abusando de información confidencial.

Este esquema frustró a los investigadores durante años porque no podían determinar dónde obtenía sus pistas Bauer. Los tres hombres recaudaron al menos US$37 millones en el curso de los años, según Judith Germano, fiscal federal en Nueva Jersey.

Pero a finales de 2009, Robinson cometió un error fatal: negoció a nombre propio en vez de hacerlo a través de Bauer. Esa transacción, y otra en 2010 (en la que él y Kluger ganaron la suma relativamente modesta de US$693.000, según los investigadores) ayudaron a las autoridades a atar cabos.

La entrevista con Robinson, realizada el 13 de abril en su casa de Long Island, un suburbio costero de Nueva York, provee una mirada inusual a la mentalidad y la motivación que alentaron el supuesto fraude.

Robinson, de 45 años y padre de dos niños, dijo que nunca pensó que su compra directa de acciones acabaría con sus actividades. «Parecía que no iría a levantar sospechas si no se trataba de millones de dólares».

‘Estoy esperando que el FBI aparezca en mi apartamento. Todas las noches ando con los nervios de punta’ . Garrett Bauer, amigo que presuntamente negoció acciones a nombre de los otros dos socios basándose en información confidencial.

Involucrarse en el supuesto fraude «fue una estupidez total», dijo Robinson. No necesitaba el dinero, dijo, pero no pudo resistirse.

La semana del 6 de abril, autoridades federales presentaron cargos por fraude de valores, conspiración y obstrucción de la justicia en contra de Bauer y Kluger, que también han sido acusados en una demanda civil interpuesta por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).

Robinson se ha declarado culpable de fraude de valores y conspiración. Ayudó a las autoridades a armar su caso grabando secretamente a sus supuestos socios, a quienes consideraba sus amigos.

Su saga es parte de una ofensiva sin precedentes en contra de las negociaciones con información confidencial en Wall Street y el mundo corporativo de EE.UU.

El caso de Robinson ha cautivado a Wall Street porque supuestamente duró mucho tiempo e involucró bastante dinero. Los tres hombres son acusados de traficar con información privilegiada desde 1994 con acuerdos de los que Kluger se enteró a través de su trabajo en una prestigiosa firma de abogados. Los acuerdos incluyeron pesos pesados corporativos, como la compra de Sun Microsystems Inc. por parte de Oracle Corp. y la adquisición de McAfee Inc. por parte de Intel Corp.

‘Mientras G se quede callado, y yo me quede callado, y tú te quedes callado, no creo que encuentren nada’ . Matthew Kluger, abogado y quien presuntamente pasaba la información confidencial, hablando con Robinson sobre Bauer.

Ni Kluger ni Bauer se han declarado ni culpables ni inocentes. Kluger salió en libertad luego de pagar US$500.000 de una fianza de US$1 millón y permanecerá bajo arresto domiciliario. Bauer también salió libre luego que le impusieron una fianza de US$4 millones. Su abogado dijo que Bauer «está esperando la oportunidad de revisar la evidencia del caso y que entonces tomará decisiones sobre su defensa».

A comienzos de la década de los 90, Robinson y Kluger trabajaron juntos en una firma inmobiliaria y se hicieron amigos. El tráfico de información confidencial tomó forma en 1994, cuando Kluger, entonces estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, hacía prácticas profesionales en la firma de abogados Cravath, Swaine & Moore LLP, aseguran los fiscales. Allí se enteró sobre una próxima fusión y pasó la información a Robinson, según la demanda.

Kluger sugirió que Robinson encontrara un operador que pudiera negociar acciones a nombre de ellos, según la demanda y Robinson buscó a Bauer, quien había sido su colega cuando trabajaba en una firma de valores, dicen los fiscales.

A medida que sus negocios avanzaban, Robinson y Bauer se convirtieron en muy buenos amigos, mientras que Robinson y Kluger sólo hablaban cuando era necesario y a través de teléfonos públicos y celulares que desechaban inmediatamente.

En 2009, el trío hizo su mayor ganancia, dicen los investigadores. Obtuvieron US$11 millones con la compra de acciones de Sun cuando fue adquirida por Oracle. También ganaron US$8,3 millones al comprar títulos del fabricante de software Omniture Inc., adquirido por Adobe Systems Inc., según la demanda.

Ese mismo año, el estilo de vida de Bauer cambió. En agosto de 2009, pagó US$6,65 millones en efectivo por un dúplex de cinco habitaciones en Manhattan con vista al Central Park, según registros inmobiliarios. Meses después pagó US$875.000 al contado por una casa en Boca Ratón, Florida.

Fue entonces, dijo Robinson en la entrevista, que empezó a preocuparse y le dijo a Bauer «que debía parar».

Si Robinson hubiera seguido su propio consejo, es posible que nunca lo hubieran descubierto. Los investigadores ya sospechaban sobre la legalidad de las negociaciones de Bauer, pero no tenían nada concreto en su contra.

Fue en octubre de 2009 que Robinson recibió la información confidencial que llevó a su caída: Hewlett-Packard Co. iba a comprar 3Com Corp. Robinson —quien dijo que ya había negociado acciones de 3Com por su cuenta— decidió comprar más.

Él y Kluger ganaron casi US$200.000 con esa transacción, según la querella. Robinson esperaba que las operaciones, al no ser de millones, pasaran inadvertidas. Pero alguien notó algo.

Los investigadores ya tenían una lista de allegados de Bauer, que incluía a Robinson, según una fuente cercana al asunto. Cuando Robinson comenzó a negociar antes de acuerdos vinculados a la firma de abogados Wilson Sonsini Goodrich & Rosati PC (donde Kluger había trabajado desde 2005), los reguladores empezaron a sospechar que estaba involucrado con Bauer en la trama, dice la persona.

Funcionarios de la SEC dieron parte al FBI y por más de seis meses esperaron el próximo paso de los sospechosos.

El momento llegó en enero. Bauer compró 1,4 millones de acciones de la compañía de tecnología de video Zoran Corp. con el dato de que pronto se fusionaría con CSR PLC, fabricante de productos inalámbricos. El trío ganó casi US$2 millones con la operación.

Pocos días después, agentes del FBI llegaron a casa de Robinson. Al presentarle las pruebas en su contra, también le dijeron que Bauer había ganado mucho más en el supuesto delito que él y Kluger.

Robinson aceptó ayudar a recaudar pruebas contra sus amigos y el 17 de marzo comenzó a grabar sus llamadas telefónicas, consiguiendo que ambos se incriminaran.

Los fiscales han recomendado una sentencia de hasta 87 meses de prisión para Robinson.
Fuente: The Wall Street Journal, 22/04/11.

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Comentarios

Una Respuesta para “Inside Information: El caso de Kenneth Robinson”

  1. Inside Information: La condena a Rajaratnam le da impulso a otros casos similares : Economía Personal on mayo 13th, 2011 10:36

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