Los 4 pasos para desintoxicarse del exceso de tecnología

marzo 11, 2015 · Imprimir este artículo

Los 4 pasos para “desintoxicarse” del exceso de tecnología

Por Ricardo Braginski.

Daniel Sieberg desarrolló el concepto de “dieta digital”. Afirma que, al igual que las personas excedidas en peso, muchos de nosotros estamos consumiendo demasiada tecnología y mal. Y sugiere cuatro pasos para “desintoxicarnos” de ese mal consumo.

Daniel Sieberg explica el concepto de “Dieta digital”.

Daniel Sieberg explica el concepto de “Dieta digital”.

Daniel Sieberg, que hoy es director de Estrategias de Difusión de Google, trabajó durante años como periodista tecnológico en diversos medios de los Estados Unidos, entre ellos CNN y CBS. Cuenta que vivía probando dispositivos tecnológicos y todo tipo de gadgets, que su esposa lo empezó a llamar “bicho de luz” (porque siempre se iba a dormir con algún dispositivo encendido en la cama), que vivía hiperconectado día y noche. Hasta que una noche precisamente, durante una fiesta de Navidad, se dio cuenta que estaba al margen de las conversaciones de su familia. Que estaba tan “conectado” con el mundo y la tecnología, que había dejado de lado a sus seres más queridos.

dieta digital 01Fue entonces que empezó a investigar en el mundo de las adicciones a Internet y terminó desarrollando el concepto de “Dieta digital”, que consiste en poder administrar eficientemente el tiempo en el que usamos los equipos digitales del mismo que una persona excedida en peso debe administrar la cantidad y calidad de alimentos que consume.

Sieberg llevó ese concepto al libro The Digital Diet: The 4-step plan to break your tech addiction and regain balance in your life (La dieta digital: El plan de 4 pasos para romper con su adicción a la tecnología y recuperar el equilibrio en su vida), en el que propone, precisamente cuatro pasos para desintoxicarse del mal uso de la tecnología.

Sieberg fue uno de los oradores de la la Digital Marketing Conference, que se hizo ayer en Vicente López. Habló con Clarín y contó cuáles son estos cuatro pasos:

Paso 1: Pensar

Este paso consiste en determinar exactamente cuánto tiempo de la vida uno pasa en Internet. La idea de este paso es generar conciencia acerca de cómo nos vinculamos al mundo digital. Dice Sieberg que si uno pasa un par de horas al día en Facebook y Twitter y otro poco navegando por la Web no parece mucho, pero en el correr de un año esto suma casi 30 días, es decir un mes. El paso uno consiste en identificar qué se estuvo sacrificando a cambio de estos 30 días.

Paso 2: Reiniciar

Esta es la etapa de la desintoxicación propiamente dicha. Y puede sonar bastante estricta. Sieberg recomienda empezarla un fin de semana. Lo primero que hay que hacer es alejar la tentación tecnológica: guardar todos los dispositivos en una caja y quitarlos de la vista. Después, hay que confiar a algún amigo las contraseñas de los perfiles de las redes sociales. La misión de esta persona será cambiar las contraseñas por unas nuevas y desconocidas para el practicante del retiro, que deberá grabar un mensaje en su teléfono disculpándose por no estar disponible durante esos días. El email podrá ser revisado una vez al día (y se recomienda hacerlo en las horas de la noche).

Paso 3: Reconectar

Aquí viene la parte más interesante que consiste en ubicar ahora la vida digital en su justo lugar. El desafío consiste en determinar cuál será duración del día electrónico (el e-day), es decir, las horas que se pasarán frente a la computadora y todos los dispositivos móviles. El objetivo es conseguir una presencia digital balanceada: ni tanto como antes del tratamiento ni tan poco como la fase 2. Pero, sobre todo, y más allá de la cantidad de tiempo, volver a ubicar el tipo de relaciones online y offline que se quieren establecer.

Paso 4: Reactivar

Hasta acá todo parece muy técnico. El régimen digital que propone Sieberg será exitoso si uno consigue renovar las relaciones personales abandonadas por la vida digital. La reactivación debe implicar que las personas vuelvan a vivir “en el mundo real”. Por ejemplo, que uno puede enterarse de lo que pasa con amigos y familiares a través de las redes sociales, pero de ningún modo exclusivamente a través de esta única vía de comunicación. En esta etapa, la persona ya no deberá tener miedo de estar desconectado. Podría, por ejemplo, perder el celular, y no sentir ansiedad por eso. Además, debería haber eliminado comportamientos groseros como ubicar el celular sobre la mesa durante la cena.

Fuente: Clarín, 06/03/15.

Deja-tu-comentario-abajo 01

.

banner CEP 01 click aqui

Comentarios

Algo para decir?

Usted debe estar logueado para escribir un comentario.