Alemania tendrá que pagar el precio de salvar al euro

junio 15, 2012 · Imprimir este artículo

Alemania tendrá que pagar el precio de salvar al euro

Por Nicholas Hastings

 

Alemania ya no puede mantenerse distante del resto de la zona euro.

Hasta ahora, el país ha permanecido solo, como el bastión de la disciplina económica y el centro de la moneda única. Puede que los inversionistas hayan dudado del futuro del euro y el éxito de los deudores periféricos, pero su confianza en Alemania era inquebrantable.

Pero ya no.

Esta semana aparecieron las primeras señales de que los inversionistas ahora creen que la crisis arrastrará también a Alemania.

Después de muchos meses de reciclar sus fondos desde las naciones de la periferia hacia Alemania, los inversionistas ahora también están algo nerviosos al respecto.

Una subasta de bonos alemanes realizada el miércoles posiblemente haya proporcionado una vez más los fondos que el país necesita, pero los costos de financiamiento aumentaron e incluso los rendimientos del bono alemán de referencia en el mercado secundario, los cuales habían sido presionados a la baja hace solo unas semanas al 1,13%, fueron impulsados al 1,52% debido a que los inversionistas demandan mayores retornos.

¿La razón? Se dieron cuenta que el país ya no puede solamente resolver el problema con dinero, y que se llegó a un punto en que deberá acoger a los otros miembros en una unión fiscal más estrecha si el euro ha de sobrevivir.

Curiosamente, este punto aparece antes -y no después- de las elecciones griegas de este fin de semana, las cuales hasta ahora se consideraba un punto de quiebre de la crisis en general.

Si Grecia rechaza los partidos conservadores que aprobaron los términos del rescate de deuda de la Unión Europea, una salida de Grecia de la moneda única se volverá mucho más probable.

No obstante, fue la decisión de los líderes europeos de proporcionar un rescate de EUR100.000 millones (US$125.000 millones) para los bancos españoles la que parece haber sido el punto de quiebre.

En lugar de dar otro periodo de respiro a los mercados financieros mientras los políticos trabajan para resolver el problema, el rescate bancario parece haber galvanizado la percepción del mercado acerca de que es necesario acelerar las medidas hacia una unión fiscal.

En una intervención muy poco diplomática, el ministro de Economía del Reino Unido, George Osborne, destacó que la decisión de rescatar los bancos españoles proporcionando los fondos al gobierno español no ha podido convencer a los mercados de que la deuda soberana española es «completamente creíble». Sugirió que los alemanes, quienes hasta el momento han estado resistiendo una unión más estrecha, se convencerán de hacerlo solo una vez que Grecia haya sido eliminada de la moneda.

Y ése es precisamente el camino -hacia una unión bancaria y la creación de un bono conjunto de la zona euro- que están esperando ahora los inversionistas.

En ambos casos significará la dilución de la disciplina fiscal de Alemania tal como la conocemos.

En el primer caso, los bancos alemanes se volverían responsables de sus socios periféricos más débiles y, en el último caso, la emisión de un bono conjunto de la zona euro que financiara la región en general significaría que la propia Alemania ya no sería capaz de obtener las primas que alguna vez consiguió.

De hecho, el precio de financiar a la zona euro en su conjunto escalaría hacia el rango del 6% al 7% que ofrecen muchas de las naciones periféricas, y ya no sería del 1,50% que ofrece Alemania por sí sola.

En otras palabras, en tanto Alemania sea forzada a unirse al resto de la zona euro y a no estar más sola, el país y los alemanes comenzarán a pagar todo el costo de salvar al euro.
Fuente: The Wall Street Journal, 14/06/12.

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