Argentina: Restringen el ingreso de libros y revistas

marzo 23, 2012 · Imprimir este artículo

Restringen el ingreso de libros y revistas

Por Emiliano Galli

 

La restricción al ingreso de bienes de origen extranjero llegó a los libros, las revistas y todo material impreso, desde folletos hasta cajas de cartón corrugado y etiquetas.

A tal punto que la costumbre de traer por courier (prestador de correo expreso por vía aérea) un libro comprado por Internet, por ejemplo, se verá afectada de manera sustancial: ya no llegará a la puerta de un domicilio, sino que habrá que ir personalmente a Ezeiza, al área de cargas, buscar la ventanilla de «Particulares», y retirarlo allí.

Pero la restricción a la entrada de materiales impresos no termina allí: el mismo régimen de courier -utilizado por las compañías para envíos que no superen los 50 kilos ni tengan un valor superior a US$ 1000- no puede ser más utilizado por editoriales o librerías, que ahora deberán recurrir a los servicios de un despachante de aduana y tramitar la ya famosa declaración jurada anticipada de importación (DJAI), y esperar la autorización para poder recién ordenar la compra o importación del material, según dispuso la Secretaría de Comercio Interior. Guillermo Moreno está frenando en la Aduana un amplio universo de bienes importados, preocupado por la salida de divisas del país, y, en este caso, echó mano a una exigencia de orden técnico.

El objetivo oficial es resguardar la «seguridad de la población» mediante «mecanismos de control tendientes a eliminar los peligros derivados del uso de tintas con altos contenidos de plomo en productos gráficos», tal como señala la resolución 453/2010. Tal norma obliga a certificar que las tintas que se utilicen en productos gráficos no contengan «más de 0,06% de plomo».

Asimismo, establecía su entrada en vigor a los 180 días. Pero la instrumentación llegó recién con la disposición 26/2012 de Comercio Interior, del 28 de febrero. Y la aplicación de hecho arrancó el 12 de este mes, fecha a partir de la cual debe presentarse «previo a su comercialización o ingreso al país, según corresponda, una declaración jurada».

«A partir de estas normas, todo material impreso está sometido a un tratamiento fiscal o aduanero especial, destinado en este caso a controlar la cantidad de plomo en tintas. Hasta el 12 de marzo, no había restricción alguna, por ejemplo, para traer libros por courier. Ahora, un editor deberá proceder a realizar una despacho común», explicó un abogado especializado en comercio exterior y derecho aduanero.

«El régimen de courier tenía hasta ahora tres limitaciones: el peso autorizado para importar y exportar por vía aérea, de 50 kilos por bulto como máximo; el valor del paquete, que no podía superar los 1000 dólares, y el régimen aduanero correspondiente. Este último punto es el que cambia al establecer la obligación de certificación y autorización previa a la importación», amplió.

Los pasos, entonces, arrancan con la presentación de una nota en la Dirección de Comercio Interior declarando que la mercadería que se importa no contiene tintas con tal proporción de plomo en su composición. Luego, con la constancia de presentación, se debe gestionar la DJAI. «Esto, siempre y cuando se trate de importaciones realizadas por compañías, que deberán conseguir del fabricante extranjero el dato con la cantidad de plomo en tinta del producto impreso», agregó.

Desde DHL, el courier que más mercadería mueve en el país en cuanto a envíos postales expresos por vía aérea, confirmaron los cambios operativos. «Lo que antes hacíamos nosotros ahora requiere un despacho formal, en un número importante de posiciones arancelarias, alrededor de 25», indicaron, tras aclarar que «al tratarse los productos de papel de mercadería pesada, el volumen que se mueve por vía aérea no es importante porque el costo por kilo encarece mucho el flete».

«Supongo que ahora, para evitar cierto tipo de certificaciones, comenzarán a imprimir cierto tipo de libros acá», arriesgó a modo de interpretación un despachante que trata con editoriales. No obstante, advirtió que la mayoría de los impresos que provienen de la Unión Europea y de los Estados Unidos «no usan tintas con alto contenido de plomo».

Eso sí, las tintas de seguridad usadas en la impresión de papel moneda están exentas «de cualquier tramitación», dispone Guillermo Moreno.
Fuente: La Nación, 23/03/12.

Lectura recomendada:  El Gobierno sancionó a una ONG por relevar los aumentos de precios

 

 

 

 

Guillermo Moreno asumió oficialmente el control de las importaciones

 

La medida fue publicada en el Boletín Oficial, mediante la Resolución 1/2012 de la Secretaría encabezada por Guillermo Moreno. La presente comenzará a regir a partir del 1 de febrero de 2012. Algunos países del Mercosur consideraron que se trata de una medida «proteccionista» que afecta el intercambio comercial.

Con la firma del secretario de Comercio Interior, fue publicada en el Boletín Oficial la resolución que adhiere a la «declaración jurada anticipada de importación». Aseguran que la medida tiene como objetivo «impedir que el mercado interno se vea afectado negativamente» por operaciones.

La Secretaría de Comercio Interior adhirió a la resolución número 3.252 que emitió la AFIP, «por medio de la cual se establece un régimen de información anticipada aplicable a todas las destinaciones definitivas de importación para consumo, a través de una declaración jurada anticipada de información (DJAI)».

La medida fue publicada ayer en el Boletín Oficial, mediante la Resolución 1/2012 de la Secretaría encabezada por Guillermo Moreno. La presente comenzará a regir a partir del 1 de febrero de 2012.

En el texto de la resolución se aclara que es necesario para la Secretaría «contar con la información referida en dicha norma, con el objeto de realizar análisis tendientes a impedir que el mercado interno se vea afectado negativamente, ya que la importancia cualitativa y/o cuantitativa de las importaciones a efectuarse tiene la característica de impactar sobre el comercio interior».

«Al mismo tiempo -agrega el texto- el acceso a la información contribuirá a una mejor y mayor evaluación del grado de competitividad de la actividad económica, posibilitando la tipificación de las estructuras de costos de los bienes que conforman el mercado».

Cuando se conoció la noticia a principios de semana, la medida recopiló respaldos y críticas desde distintos sectores empresariales argentinos, así como de socios del Mercosur, donde tanto Brasil como Uruguay coincidieron en calificar de «proteccionista» la política aplicada por el Ejecutivo nacional, en tanto complica el intercambio comercial.

Fuente: Infobae.com

 

banner CEP 01 click aqui

Comentarios

Algo para decir?

Usted debe estar logueado para escribir un comentario.