Thomas Curry, el contralor de la moneda de Estados Unidos. MANDEL NGAN/AGENCE FRANCE-PRESSE/GETTY IMAGES

WASHINGTON — Los reguladores estadounidenses están centrando su atención en las firmas de Wall Street como parte de un escrutinio cada vez más intenso del sistema bancario, pasando de una supervisión tenue de los directores de las entidades a interacciones más frecuentes y severas.

fed officerLa Reserva Federal de Estados Unidos y otros reguladores realizan reuniones frecuentes, en algunos casos mensuales, en forma individual con directores de los mayores bancos del país, en las que exigen minutas detalladas y otra clase de documentación de las reuniones de la junta directiva. Los reguladores también están poniendo en la mira a las juntas en sus críticas a las regulaciones internas sobre operaciones y supervisión.

En algunas instancias, los supervisores de la Fed se reúnen con los directores más frecuentemente de lo que los directores lo hacen formalmente con sus respectivas juntas. Los directorios de los bancos pequeños también están siendo objeto de una atención renovada de parte de los reguladores. El siguiente relato se basa en entrevistas con funcionarios del gobierno, ejecutivos de la banca y personas al tanto de los esfuerzos, así como declaraciones públicas.

El cambio significa, en la práctica, que el gobierno estadounidense está supervisando a los encargados de supervisar a la banca, tratando de determinar si los directores cuestionan las decisiones del equipo de gestión y monitorean adecuadamente los riesgos en el sistema financiero.

Los reguladores revisan la información que los directores obtienen de la cúpula administrativa del banco, y preguntan sobre los planes de sucesión y sobre cómo evalúan las posibles desventajas de ciertas transacciones, entre otros aspectos, indicaron fuentes oficiales y del sector.

“Tenemos la atención de los directores independientes”, señaló en una entrevista el contralor de la moneda, Thomas Curry. Los principales examinadores de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC, por sus siglas en inglés), una entidad que regula los bancos, incluyendo las filiales nacionales de grandes bancos como Bank of America Corp. y Citigroup Inc., se reúnen informalmente varias veces al año con los principales directores y los comités de auditoría y riesgo.

Los supervisores de la Fed han sostenido durante los últimos 30 días numerosas conversaciones con directores en torno a los resultados de las pruebas de resistencia anuales que los bancos rindieron y que evalúan su capacidad para devolver capital a los accionistas en contextos de crisis.

La Fed y la OCC señalan que la supervisión de los directores de los bancos les ayuda en su tarea de crear bases más sólidas del sistema financiero, pero que los directores se quejan discretamente de que se les está pidiendo que asuman una responsabilidad excesiva.

“Un director no es parte del equipo de gerencia”, dice un director independiente de un banco importante supervisado por la Fed.

Lectura recomendada:  La Fed subió las tasas

La amenaza de ser considerado responsable de no supervisar en forma adecuada la gestión de un banco está “generando una gran tensión” para los directores, agregó la fuente.

Entrevistas con personas con conocimiento de la situación indican que la interacción entre los reguladores y los directores varía según el banco. El principal director independiente de Goldman Sachs Group Inc. se reúne mensualmente con su principal supervisor de la Fed. Morgan Stanley  ha seguido las instrucciones de su presidente ejecutivo, James Gorman, y permite que los supervisores de la Fed participen en parte de sus reuniones de junta, donde pueden escuchar y formular preguntas.

El director principal de Bank of America llama cada mes a los supervisores de la Fed y la OCC, mientras que los líderes de los comités de la junta se reúnen con sus supervisores mes de por medio. Los supervisores de la Fed asisten de vez en cuando a las reuniones de los comités de la junta directiva de J.P. Morgan Chase  & Co. y los directores del banco se reúnen en forma regular con sus supervisores al margen de los encuentros formales de la junta directiva.

Un ejecutivo del banco reconoció que los supervisores se ha habían vuelto una presencia habitual en las reuniones de directorio y definió la creciente atención de la Fed como “Occupy Board Meetings” (Ocupemos las Reuniones de Juntas, en alusión al movimiento “Occupy Wall Street”, que a finales de 2011 lanzó una protesta contra la banca ocupando una plaza en el centro financiero de Manhattan).

En al menos un caso, la Fed propone dictar la composición de una junta directiva de una firma bajo su jurisdicción. La Fed le informó a GE Capital, la filial de finanzas de General Electric Co., supervisada por la Fed tras ser designada como “una institución financiera sistémicamente importante”, que debe sumar dos miembros a su junta de siete integrantes que no tengan vínculos con los servicios financieros ni con el directorio de la empresa matriz.

La junta de GE manifestó en una carta dirigida a la Fed con fecha del 2 de febrero que tal requisito “no tiene precedentes” y que en la práctica “socavaría nuestra supervisión independiente de los riesgos de GE Capital como empresa al interrumpir la toma de decisiones cohesionada que se necesita para una gestión efectiva de una subsidiaria compleja y que nos pertenece en su totalidad como GE Capital”. Una de las personas que firmó la misiva fue Mary Schapiro, ex presidenta de la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC), que en 2013 pasó a integrar la junta de GE en calidad de directora independiente.

—Ted Mann contribuyó a este artículo.

Fuente: The Wall Street Journal, 30/03/15.