La industria brasileña, rumbo a la reconversión

abril 13, 2014 · Imprimir este artículo

La industria brasileña, rumbo a la reconversión.
Por Jorge Castro.

El núcleo de los acontecimientos mundiales en los últimos diez años es el traslado del eje de la acumulación global de los países avanzados a los emergentes. Esta transferencia en lo esencial se ha completado, a partir del momento en que China, tras haberse convertido en la primera potencia manufacturera y comercial, ha comenzado a crecer sobre la base del consumo doméstico y no más a través del auge extraordinario de sus exportaciones, como hizo en los 30 años previos.

Significa que el capitalismo ha concluido, a partir de la crisis global 2008-2009, el mayor giro estratégico de su historia, desde la Revolución Industrial desatada en Gran Bretaña en 1780. Pero el futuro no ha esperado, y se ha volcado súbitamente sobre el presente. Esta es la época de la instantaneidad, no la del dominio del tiempo o la del control del espacio.

Por eso ha emergido en los países avanzados (EE.UU./Alemania/Reino Unido) una nueva revolución industrial. El resultado es que el eje de la acumulación global, tras haber arribado recientemente a los países emergentes, retorna ahora al mundo avanzado y establece una nueva división internacional del trabajo, en la que las reglas de juego –productividad/competencia/innovación– las fijan los países que fueron la cuna del capitalismo industrial, no sus herederos periféricos.

En el nuevo sistema, la manufactura está completamente digitalizada y el factor crucial de acumulación no es ni el capital ni el trabajo, sino la “inteligencia colectiva”, que es la síntesis de todos los conocimientos de la humanidad multiplicada por el incesante aumento de los protagonistas.

Esta situación presenta un desafío existencial para los países emergentes dotados de una amplia estructura industrial, que poseen un rico acerbo de cultura y habilidades manufactureras, como Brasil y la Argentina.

Es imposible desarrollar la manufactura brasileña y argentina sobre la base de extrapolar lo realizado en los últimos diez años.

No es cuestión de grado, sino de naturaleza.

En la etapa de sustitución de importaciones (ISI), el desacople entre producción nacional y extranjera no era obstáculo para la expansión de la industria. La nueva revolución industrial impide hoy mantener esa disparidad estructural.

La aceptación de las nuevas reglas de competitividad se transforma en requisito de sobrevivencia.

Brasil no puede eludir el nuevo marco de lo posible e imposible.

Sus costos de producción son 2 y 3 veces los de sus competidores y la productividad manufacturera se incrementa 1% por año, o menos. Por eso, la industria brasileña pierde posiciones incluso en el mercado doméstico y disminuye cada vez más su capacidad exportadora (62% de las exportaciones fueron materias primas en 2013); y la apreciación del real ha adquirido un carácter estructural debido a la baja tasa de ahorro interno (14% del PBI), con la consiguiente dependencia de los flujos del capital extranjero.

La industria argentina se caracteriza por su condición desarticulada y heterogénea, con bolsones de productividad hondamente diferenciados y aislados entre sí. En ella ha surgido un sector exportador de capital nacional y extranjero que es responsable de 30% de las ventas externas; y en este núcleo de avanzada, tres grandes firmas de capital nacional se han convertido en protagonistas de primera línea de la economía mundial.

Lo esencial de la industria argentina es la aparición de un nuevo agro completamente desruralizado, cuyo nivel de productividad está entre los dos primeros del mundo. Brasil y la Argentina enfrentan un desafío de 5/10 años de vigencia temporal para reconvertir sus industrias en los términos de la nueva revolución industrial. Si no lo hacen, o fracasan al hacerlo, emergerán como lo que son -la principal plataforma de producción de proteínas del siglo XXI-, pero ajenos y pasivos frente al nuevo núcleo central de productividad e innovación del siglo XXI.

Fuente: Clarín, 13/04/14.

Jorge Castro

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