Los inversionistas de Repsol temen a una nacionalización de YPF

marzo 17, 2012 · Imprimir este artículo

Los inversionistas de Repsol temen a una nacionalización

Por Andrew Peaple

 

El nacionalismo con los recursos naturales es un riesgo muy habitual en el sector energético. En el caso de Repsol YPF, este riesgo se ha hecho realidad. La petrolera española se vio privada de dos concesiones de yacimientos petroleros por la provincia argentina de Chubut a última hora del miércoles, ante la creciente disputa sobre su supuesta falta de inversión. Aunque las concesiones en cuestión eran pequeñas, la decisión ha alimentado los temores a que YPF, la filial argentina de la que Repsol tiene un 57%, pudiera ser nacionalizada en última instancia. Estos temores ya han contribuido al descenso del 19% del valor de la acción del grupo este año. Pero los temores podrían ser excesivos.

El nerviosismo de los inversionistas es comprensible: YPF aporta un 25% del beneficio operativo de Repsol y se asienta sobre el mayor descubrimiento petrolífero en la historia de Repsol, hecho a finales del año pasado frente a las costas de Argentina. Las reservas recuperables ya declaradas tienen un valor potencial de 1.400 millones de euros –equivalentes al 6% de la actual capitalización bursátil de Repsol– y los recursos totales podrían ser casi 25 veces superiores, según una auditoría de febrero. El valor de mercado de Repsol se ha reducido en 6.000 millones de euros este año, casi equivalente al valor de su participación en YPF, según estimaciones de UBS.

Pero Buenos Aires tiene motivos para evitar una nacionalización en toda regla. Es cierto que al Gobierno le preocupa la creciente dependencia del país de la energía importada y desea que se reinviertan en Argentina más beneficios petroleros. Considera que YPF puede aumentar la producción un 15% anual. Pero nacionalizar YPF enviaría una terrible señal a otros inversionistas extranjeros en Argentina, y comprar la participación de Repsol podría costar al Gobierno la friolera de 6.100 millones de euros.

YPF también necesita calmar la disputa, ya que sus opciones son limitadas. Repsol podría tener dificultades para encontrar un comprador para su participación incluso si quisiera venderla. Su mejor opción podría ser suspender el pago de dividendos de YPF, al menos temporalmente. Eso afectaría negativamente al propio dividendo de Repsol: YPF financia en torno a la mitad del actual pago total de dividendos de la petrolera española. Pero la suspensión atajaría los temores sobre los flujos de salida de capital y serviría para que Repsol e YPF ganaran más tiempo para reajustar lo que el grupo considera expectativas no realistas de Buenos Aires.

Si Repsol logra eliminar el riesgo de nacionalización, la acción podría recuperar gran parte del terreno perdido.
Fuente: The Wall Street Journal, 15/03/12.

 

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