Se recalienta la campaña electoral

noviembre 14, 2015 · Imprimir este artículo

La campaña del oficialismo se agita con exabruptos que complican a Scioli

Hebe de Bonafini insultó a Lorenzetti y el actor Gerardo Romano dijo que el voto de un pobre a Macri es «como que un judío vote a Hitler»; Urtubey y «Pepe» Scioli se diferenciaron de los polémicos dichos.

Por Javier Fuego Simondet.

A medida que el ballottage se acerca, los ánimos se agitan y se multiplican las frases encendidas y los exabruptos. Al insulto que Axel Kicillof le dedicó anteayer a Sergio Massa, y por el que se disculpó luego, se sumaron frases polémicas de referentes de distintos ámbitos enarbolados bajo la bandera kirchnerista, como la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y el actor Gerardo Romano.

argentina-elecciones-urnaEn medio de la disputa retórica, el sciolismo intentó contener y tomar distancia a través de dos de sus voceros, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y José «Pepe» Scioli, hermano del gobernador bonaerense. Pero la polémica no cedió a pesar de sus esfuerzos.

Romano habló en duros términos de Mauricio Macri y de sus votantes. «Sinceramente, creo que el que vota a Macri es un boludo o un hijo de puta, o parte interesada», afirmó el actor, quien milita por la candidatura de Scioli y ha mostrado su adhesión al kirchnerismo en muchas ocasiones.

«Para mí, que un pobre vote a Macri es como que un judío vote a Hitler. Es exactamente lo mismo», añadió Romano en FM Cielo de La Plata.

Las palabras del actor fueron creciendo en intensidad a lo largo de la entrevista que le realizaron en la radio platense. Antes de lanzar sus frases más polémicas, había cuestionado a Macri como candidato presidencial.

«Vi que había como 200 intelectuales apoyando a Macri. Afortunadamente, de parte del sciolismo o del cristinismo nadie ha dicho que esos intelectuales cobran, como nos dicen a nosotros», dijo Romano. El actor se mostró activo para pedir el voto a Scioli. Participó de una recorrida por el conurbano con otros actores identificados con el kirchnerismo y aparece en un reciente spot sciolista.

Hebe de Bonafini había apuntado anteayer contra el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. «Hay una cantidad enorme de jueces hijos de remil putas que están con Lorenzetti, que es otro hijo de puta», dijo.

La presidenta de Madres de Plaza de Mayo también criticó a Macri, al que acusó de haber comprado «pistolas para reprimir», haber estado «con los dictadores» y apoyar «la tortura, la desaparición y la muerte».

El sciolismo salió a despegarse de las declaraciones agresivas a través de «Pepe» Scioli y Urtubey. Ambos buscaron descomprimir el clima denso que se inició anteayer con los dichos de Kicillof, quien calificó de «forro» a Sergio Massa en una conversación con vecinos.

«El ministro de Economía ya pidió disculpas. Las voces de Hebe de Bonafini y Feinmann [que apuntó contra María Eugenia Vidal] no nos representan», señaló «Pepe» Scioli.

Urtubey habló de «expresiones poco felices». Y analizó: «Esas miradas de minorías esclarecidas que tienen por función despertarnos es algo que ya se ha ido cayendo por un mandato generacional».

Fuera del círculo sciolista también generaron rechazo los dichos de los referentes kirchneristas. Felipe Solá, ex candidato a gobernador bonaerense por UNA, criticó a Romano en un tono similar al que utilizó el actor. «Nunca entendió un carajo de política», dijo en radio El Mundo. «Algunos creen que tienen derecho a decir cualquier cosa. Esa patente o ese derecho creen que tienen gente como Hebe de Bonafini», agregó.

Las opiniones de Romano cayeron mal en la DAIA. Ante la utilización del Holocausto en un contexto de disputa electoral, Julio Schlosser, presidente de la entidad, no descartó llegar a la Justicia.

«Esta conducta será analizada el lunes por nuestra mesa de denuncias y actuaremos en consecuencia, con el Inadi o la Justicia», planteó Schlosser en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN).

«Toda la sociedad debe repudiar enérgicamente las palabras de este actor, que por su condición utiliza los medios para expresarse de forma racista», subrayó el presidente de la DAIA.

Dos bandos opuestos, en la política y en el arte

Con distintos tonos, varias personalidades públicas mostraron sus preferencias

Axel Kicillof

Ministro de Economía

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«Lo voy a decir en dos palabras, porque sé que ahora queremos seducir [a los votantes massistas]pero el forro de Massa nos miente. Está comparando la jubilación de tres millones de personas con 60.000 presos que está bien que, para reinsertarse en la sociedad, laburen»

Hebe de Bonafini

Presidenta de Madres de Plaza de Mayo

«Hay una cantidad enorme de jueces hijos de re mil putas que están con Lorenzetti, que es otro hijo de puta. Macri estuvo con los dictadores, apoyó la tortura, la desaparición y la muerte»

José Pablo Feinmann

Filósofo

«Sin humor, no podés tolerar que esta chica tan linda [por Vidal] haya ganado la provincia de Buenos Aires. Puede gobernar brillantemente la provincia, o puede ser víctima de ese trabajo y terminar en una trata de blancas»

Gerardo Romano

Actor

«Que un pobre vote a Macri es como que un judío vote a Hitler. Es lo mismo. ¿Cómo un pobre va a votar a un empobrecedor?»

Juan José Campanella

Director de cine

«Sólo hay dos melodías, kirchnerismo y Cambiemos. Votá en primera como si fuera ballotage, o puede no haberlo»

Fuente: La Nación, 14/11/15.


 

El filósofo Feinmann se burló de Vidal

Dijo que la gobernadora electa «puede terminar en una trata de blancas»

Las risas de José Pablo Feinmann mientras hablaba anteayer en radio América pretendían darle un tono jocoso y ameno a lo que sus palabras expresaban. Pero sus dichos sobre María Eugenia Vidal quedaron lejos de ser tomados con simpatía. El filósofo dijo que la gobernadora bonaerense electa puede «terminar [como víctima] en una trata de blancas». La reacción de Vidal fue inmediata: lo calificó de «machista».

Feinmann habló en el programa Detrás de lo que vemos, conducido por Bernarda Llorente y Claudio Villarruel, en una charla que se desarrolló en un clima de complicidad entre el entrevistado y los entrevistadores.

«Sin humor, no podés tolerar que esta chica tan linda haya ganado la provincia de Buenos Aires. No sabe lo que le va a pasar ahí, la belleza es pecaminosa en la provincia de Buenos Aires. Esta chica puede gobernar brillantemente la provincia, o puede ser víctima de ese trabajo y terminar en una trata de blancas. Su belleza la va a condenar a eso. Pero nosotros, los democráticos, lo vamos a impedir», señaló entre risas Feinmann.

El filósofo simpatiza con el kirchnerismo y ha elogiado largamente a la Presidenta. En la misma entrevista radial, dijo que a Cristina la aburre el diálogo porque «hay personas que son tan inteligentes que cuando el otro dice dos palabras, ya saben todo lo que van a decir».

Vidal le respondió ayer a Feinmann. «¿Trata de blancas? Es trata de personas, no son blancas. Las mujeres que son esclavizadas son personas, no son blancas», retrucó la gobernadora electa.

«Me siento tranquila, sé quién soy, sé qué camino he construido. [Estas afirmaciones] muchas veces no merecen ni respuesta, es un comentario machista, definitivamente», completó Vidal.

La actual vicejefa de gobierno porteño cosechó el respaldo de otros dirigentes políticos. José «Pepe» Scioli subrayó que al sciolismo no lo representan los dichos del filósofo.

El ex candidato a gobernador de Tucumán por el Acuerdo para el Bicentenario, José Cano, reaccionó ante los dichos de Feinmann y manifestó: «Esto muestra la cara real de un régimen de intolerancia que se termina».

Cano dijo, además y en referencia el kirchnerismo en general, que «se llenan la boca al decir que la Presidente fue atacada por ser mujer, pero desprecian a una que ganó una elección por derecho propio y contra toda la mafia oficialista». Y añadió: «Es lamentable que banalicen un tema tan delicado como la trata de personas».

El diputado y ex intendente de Pergamino Héctor «Cachi» Gutiérrez también se solidarizó con Vidal. «No se puede creer el grado de misoginia y la mente obsoleta de alguien que se hace llamar filósofo. Es extraño, cuando siempre manifestó admiración por otra mujer, como la Presidenta», dijo Gutiérrez.

Fuente: La Nación, 14/11/15.


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