¿Qué es el astroturfing?

diciembre 22, 2017 · Imprimir este artículo

¿Qué es el astroturfing?

Por Juan Quaglia.

El astroturfing es una técnica de marketing que consiste en ocultar al verdadero emisor de un mensaje publicitario o propagandístico, y hacerlo pasar por una expresión popular y espontánea. A través de este controvertido método, se crea popularidad y masividad ficticias, para que otras personas estén más proclives a aceptar la idea, marca o producto que se desea promover. El término proviene de Astroturf, una marca de césped sintético.

Si bien el astroturfing como práctica no es nuevo en el mundo de la publicidad y el marketing político, sí lo es la palabra “astroturfing” y las nuevas modalidades que han nacido de la mano de Internet. Esto se debe a que, con las nuevas tecnologías, cada vez es más sencillo y accesible simular el apoyo masivo y la viralidad. Existen diversas formas de realizar astroturfing, la mayor parte de ellas se sirve de las redes sociales. Una de las más comunes técnicas es la compra de seguidores, que puede hacerse para Twitter, Facebook, YouTube, Google Plus y todas las redes sociales más populares. Otra afamada técnica son las “Twitter bombs”: el envío masivo de mensajes en Twitter con el mismo contenido, generalmente con el objeto de convertir un hashtag en trending topic. También es posible comprar otros comportamientos online como visualizaciones en YouTube, o likes de Facebook.

Ciertas acciones recurren al envío de emails masivos a alguna organización o individuo con algún mensaje predefinido, simulando un mensaje por parte del público, con el fin de influir sobre esa organización o persona. La simulación de experiencias y recomendaciones de clientes es también otra técnica consabida del astroturfing: se recurre a la publicación de comentarios en sitios web, blogs y foros, simulando recomendaciones de productos y servicios por parte de clientes satisfechos.

Pero hay incluso aún más formas. Se conoce como “astroturfing periodístico” al que se sirve justamente de la credibilidad de los periodistas y medios periodísticos, que de manera consciente (periodistas pagos) o inconscientemente (cuando son engañados por noticias falsas o publicitarias), contribuyen a difundir y masificar un mensaje predefinido. Otra modalidad editorial del astroturfing es el que se sirve de los blogs. Recientemente se ha publicado el interesante libro Trust Me, I’m Lying: Confessions of a Media Manipulator (Créeme, Estoy Mintiendo: Confesiones de un Manipulador de los Medios), donde el publicista Ryan Holiday revela su experiencia inventando noticias que, a través de la acción de bloggers, alcanzan a los medios de prensa.

Debido a que los periodistas suelen obtener información e investigar en Internet, no es difícil que resulten engañados si no corroboran con fuentes verídicas las historias que encuentran. Además, una vez que un medio importante ha publicado una noticia falsa, es muy factible que otros medios la reproduzcan. La lista de noticias falsas que han alcanzado a los medios periodísticos y difusión mundial es sorprendente, y continuamente siguen apareciendo nuevos casos. Uno de los más recientes es el de “Fame Daddy”, un supuesto banco de esperma de famosos que vende esperma de celebridades a cualquier mujer que lo desee y pague sus abultados precios. Los autores del hoax desarrollaron un sitio web y videos promocionales, engañando primero a toda la prensa británica, luego a los medios extranjeros. La farsa llegó a tal extremo que el supuesto gerente de marketing de la compañía falsa fue invitado y entrevistado en el programa televisivo “The Morning”, del canal ITV. La noticia resultó ser parte de la promoción de un nuevo programa humorístico (Fame Daddy hoax turns out to be promotion for Channel 4 comedy). Otro caso es la noticia sobre una investigación que informaba que los usuarios de Internet Explorer tienen un coeficiente intelectual menor que los usuarios de otros navegadores (Internet Explorer users ‘have below-average IQ’). Rara vez la desmentida de la noticia alcanza la popularidad de la noticia original.

El astroturfing político merece una mención especial, porque es para la propaganda política que se observan los casos más recurrentes. Un ejemplo célebre de esta práctica por el grado de organización e impacto que ha logrado es el del “Partido de los 50 centavos”, un equipo de empleados pagos por el gobierno de China para publicar continuamente comentarios a favor del gobierno. Este equipo está integrado por miles de empleados, que reciben un entrenamiento especial y deben aprobar un examen de aptitud para comenzar a trabajar. Se seleccionan a jóvenes con destacadas habilidades comunicacionales, y se les otorgan instructivos que definen precisos lineamientos temáticos.

Lectura recomendada:  Astroturfing político: cómo manipulan los gobiernos las redes sociales

El astroturfing está basado en leyes psicológicas como la ley de la prueba social, por la cual se ha demostrado que los individuos tendemos a considerar válido un argumento cuando otros ya lo han aceptado. Un principio similar es el de la “espiral del silencio”, por el cual nos encontramos más predispuestos a expresar una idea cuando sabemos que esa idea es mayoritaria, y tendemos a mantenernos en silencio cuando sabemos o percibimos que la idea es minoritaria.

Fuente: www.marketingaholic.com


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Astroturfing es un término referido a campañas de relaciones públicas en el ámbito de la propaganda electoral y los anuncios comerciales que pretenden dar una impresión de espontaneidad, como nacida de una fuerte relación con el entorno social. El nombre proviene de un doble juego de palabras en inglés, partiendo del concepto de grassroots (que puede traducirse, literalmente, por “raíces de hierba”). Este concepto sirve para calificar a los movimientos «con base social», que surgen «de abajo», de la interacción de los miembros de una comunidad. Por otro lado, AstroTurf es una conocida marca estadounidense de césped artificial, cuyos productos están diseñados para parecer hierba natural. Así, astroturfing hace referencia a esa artificialidad, a esa falsa base social de ciertas campañas comerciales.

El objetivo de una campaña de este estilo es disfrazar las acciones de una entidad política o comercial como la reacción pública espontánea e independiente frente a otra entidad, producto, servicio etc.

Los astroturfers (intoxicadores) intentan orquestar para ello acciones protagonizadas por unos pocos individuos aparentemente diversos y geográficamente distribuidos, tanto a través de actuaciones explícitas como más subliminales e incluso ocultas, y que dan la impresión de multitudinarios entusiastas de una causa.

El astroturfing puede ser lanzado por un particular interesado personalmente por un asunto o por grupos profesionales organizados financiados por grandes empresas u organizaciones activistas o sin ánimo de lucro.

Fuente: Wikipedia.
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Big Brother is astroturfing you

Those familiar with digital communications and PR will probably have heard of astroturfing. Companies or non-profit groups pay individuals to create a fake groundswell of comment across blogs and forums in order to gain credibility, improve search rankings or sway opinion. It is somewhat different to building a credible grassroots campaign.

Here in the UK, PR industry trade bodies such as the CIPR prohibit this type of ethically questionable activity. Over in China it seems the regulators (and the Government) have a rather different view.

The New Statesman carried this fascinating interview with a ‘paid troll’, who was interviewed by leading Chinese artist and dissident A Wei Wei in October. The troll is employed by the Chinese Government to help shape or divert the online debate away from issues sensitive to the regime. Receiving daily instructions from his handlers such as; “For the detrimental social effect created by the recent XX event, focus on guiding the thoughts of netizens in the correct direction of XXXX” the individual posts in multiple forums under different user names to direct opinion in a way the Government prefers.

State sponsored astroturfing? Someone needs to remind the Chinese Government that Big Brother was a warning, not a blueprint.

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Comentarios

Una Respuesta para “¿Qué es el astroturfing?”

  1. Astroturfing político: cómo manipulan los gobiernos las redes sociales | Economía Personal on noviembre 28th, 2017 14:40

    […] palabra astroturfing está apareciendo con cada vez más frecuencia en los medios de comunicación. La más reciente […]

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