Así se bautiza una empresa: ¿El mejor nombre? Que tenga dos sílabas, que sea “pegadizo”, que cuente una historia.
Por José Luis Segade.
Marcas, el nombre del negocio
Si dejamos de lado lo involucrada que una persona está al bautizar a un hijo y nos enfocamos solamente en la dificultad de la tarea, ponerle nombre a una empresa es seguramente algo mucho más complejo. La elección del nombre de una persona cuenta con ciertas limitaciones que pueden llegar a facilitar la tarea, como por ejemplo la moda, costumbres, limitaciones legales, listas o incluso catálogos que pueden adquirirse en cualquier librería. En cambio si el fundador de una empresa tiene que pensar qué nombre ponerle, la premisa inicial a tener en cuenta y de la cual deberá partir es una sola: cualquiera.
Claro que no siempre se acierta con el primer intento, y así como suele decirse que cambiarle el nombre a un barco es de mala suerte, no parece suceder lo mismo en el mundo de los negocios, al menos si nos guiamos por la experiencia de The Halloid Company, Lucky and Goldstar, o Mosaic, tres desconocidas compañías que luego de su nuevo bautismo pasaron a ser las conocidas y exitosas Xerox, LG y Netscape
Una de los consejos que suelen dar los expertos en el tema es que todo buen nombre debe ser “pegajoso”, un término tan poco técnico como infaltable. Hace varias décadas en la Argentina fracasó el lanzamiento de una nueva marca de cigarrillos, debido entre otras razones a su nombre: Hollywood. Según quienes analizaron el caso, para el fumador de aquella época pedir cotidianamente en un kiosco una marca con un nombre largo y para colmo en inglés no resultaba del todo cómodo ni atractivo, y mucho menos “pegajoso”. Incluso hoy en día para el mercado angloparlante, un nombre que exceda las tres sílabas resulta demasiado largo. Es verdad, Chevrolet, Coca-Cola, o General Motors tienen tres, cuatro y hasta cinco sílabas, pero también es cierto que todas nacieron hace más de 100 años, algo que las distingue de las bisilábicas y mucho más recientemente creadas Nike, Twitter, Pixar, eBay, Facebook, Apple, o Dreamworks. ¿Microsoft? Y sí, hasta el maleficio de las tres sílabas puede ser vencido por algo mucho más poderoso: la revolución digital.
Y no sólo la cantidad de sílabas parece ser importante. Al decir de quienes se especializan en bautizar empresas, un buen nombre puede nacer de muchas maneras, pero si cuenta una historia, mucho mejor. Y si esa historia no es real, el misterio alrededor de ella e incluso las dudas acerca de su veracidad hasta pueden formar parte de la mística y reforzar la identidad de la empresa.
¿Algunos ejemplos? Dos estudiantes de la Universidad de Stanford bautizaron su emprendimiento apenas incipiente con el término con que el matemático Eduard Kasner definió el número 10 elevado a la 100 (un uno seguido de cien ceros): un Googol. Un error al registrar dicho nombre llevó a que sea Google y no Googol el buscador más exitoso de la actualidad, y una de las empresas más revolucionarias de la era digital. Gordon Moore y Robert Noyle quisieron unir sus apellidos para crear la que sería la empresa “Moore-Noyce”, pero debido a que en inglés suena muy parecido a “más ruido” (more noise) finalmente se decidieron por abreviar las palabras “Integrated Electronics” y bautizar la que a partir de ese momento sería la hoy archiconocida Intel. Los dos genios creadores de una de las compañías más emblemáticas de la era de Internet insisten en que la bautizaron así porque se consideraban a sí mismos como brutos o patanes (en inglés: Yahoo).
¿Más ejemplos? Según cuenta la leyenda, el nombre de Apple fue inspirado durante la estancia de Steve Jobs en una comuna de Oregon rodeada de árboles de manzana ¿Y acaso podemos imaginar cómo terminó llamándose finalmente la que originalmente fue bautizada como Blue Ribbon Sports? Les damos una pista, cambiaron tan sofisticado nombre por el de la diosa alada de la mitología griega: Nike. ¿Les gustaría saber el significado de Häagen-Dazs, la exitosa empresa internacional fabricante de postres helados? Pues bien, aquí develamos su significado: nada. El nombresuena exótico pero no significa absolutamente nada. Simplemente fue elegido para asegurarse que nadie lo estuviera usando en ningún lugar del mundo.
¿En qué radica entonces el éxito de una empresa? En muchas cosas, entre ellas la elección de un nombre adecuado. A la hora de iniciar una empresa téngalo en cuenta. Que tenga dos sílabas, que sea “pegadizo”, que cuente una historia. Ah sí, y que sus productos valgan la pena, claro.
La AFIP detectó que una empresa de Boudou tiene una sede falsa
Es la inmobiliaria Aspen. Su amigo íntimo y socio en esa compañía, José María Nuñez Carmona, también fue sancionado.
Por Nicolás Wiñazki.
El Vicepresidente. Amado Boudou, el miércoles pasado, en la sesión del Senado.
Una de las dos empresas declaradas como propias por el vicepresidente de la República, el licenciado en Economía Amado Boudou, está inscripta en un domicilio que la AFIP idenficó como “erróneo”.
La firma se llama Inversiones Inmobiliarias Aspen y está funcionando entonces de modo irregular. Su dirección fiscal es Corrientes 222, PB, Capital Federal.
En lenguaje popular, y no en el burocrático que utiliza la AFIP, el lugar donde debería funcionar Inversiones Inmobiliarias Aspen es “trucho”. Nadie contestó distintas notificaciones que envió allí la AFIP, y por ende lo mismo podría ocurrir si la compañía debiera ser informada de otros incumplimientos más graves.
La sociedad tiene la posibilidad de arreglar su situación, pero pasaron los primeros plazos para que lo haga y nada cambió.
Los dueños de Inversiones Inmobiliarias Aspen son Boudou y su socio y mejor amigo desde los siete años, el millonario repentino José María Núñez Carmona.
Según los registros de la AFIP, Núñez Carmona –propietario y directivo de varias otras sociedades–, también está inscripto ante el organismo recaudador con un domicilio fiscal considerado “erróneo”.
Es la calle Roca 214, en Mar del Plata, donde está ubicada una casa de dos plantas que alguna vez funcionó como centro operativo comercial del “holding” de Boudou.
A simple vista, hoy esa vivienda parece abandonada.
Los vecinos contaron a este diario que desde que la Justicia empezó a investigar al vice el lugar empezó a ser visitado, de noche y de manera veloz, por personas que llegaban manejando camionetas cuatro por cuatro y partían apuradas con cajas de cartón repletas de papeles.
La AFIP dictaminó que Roca 214 es un domicilio “erróneo” porque también se enviaron notificaciones oficiales que nunca fueron respondidas.
Boudou, actual titular del Senado, una de las cámaras del Congreso donde se dictan las leyes, ya tuvo problemas con sus domicilios “truchos” que registró ante el Estado.
En uno de sus DNI, por ejemplo, se detectó que había puesto como dirección de uno de sus supuestos hogares a un lugar en San Bernardo en el que en realidad solo hay playa y mar.
A pesar de ser la máxima autoridad de la Cámara alta, y por ende el segundo en la línea de sucesión presidencial, Boudou jamás explicó por qué anotó en uno de sus DNI que vivía en un médano.
El vice también irá a otro juicio oral más por una cuestión que tiene una variante similar a ese modus operandi.
Su ex esposa, Daniela Andriuolo, lo acusó de haberle querido “robar” un auto que ella consideraba como un bien ganancial de su matrimonio.
El vice había registrado ese vehículo como llegado a la Argentina en un año posterior al que en realidad viajó desde Japón y además, y sobre todo, lo había anotado en una dirección de una calle de Barracas en la que no hay nada: solo una pared, una esquina perdida, ninguna casa.
Las nuevas irregularidades sobre el domicilio “fantasma” de Inversiones Inmobiliarias Aspen llaman la atención por varias razones. No solo porque son una desprolijidad evidente que podría afectar a quien está siendo investigado por la Justicia por las finanzas de esas mismas firmas. Ocurre además que Inversiones Inmobiliarias Aspen, por ejemplo, renovó sus papeles oficiales ante el Estado el 7 de mayo pasado. Renovó sus autoridades, por caso: asumió como presidente Núñez Carmona y como su Directora Suplente Leticia Núñez, que prefiere obviar el segundo apellido que su hermano decidió hacer resaltar.
El socio de Boudou puso como dirección a Roca 214, pero insistió en establece como domicilio “especial” a Corrientes 222 PB, Capital.
Allí está ubicado el edificio Comega, donde funcionan oficinas de alquiler, en realidad ambientes “pantalla”.
Tanto Inversiones Inmobiliarias Aspen, como otras empresas vinculadas a Boudou y a su socio, están siendo investigadas en la causa por enriquecimiento ilícito contra el vice y Núñez Carmona, entre otros imputados, como la ex novia de Boudou, Agustina Kämpfer, sospechada de ser su testaferro. El expediente lo instruyen el juez Ariel Lijo y el fiscal Jorge Di Lello.
En diciembre de 2013, Clarín comprobó que Boudou le ocultó a la Oficina Anticorrupción que recibía beneficios económicos de cinco empresas que nunca declaró como propias, WSM, Rock Argentina, Embarcaciones Argentinas, Beaver Cheek y Action Media.
Todas estaban vinculadas, con matices, con Roca 214, el domicilio “erróneo” de Núñez Carmona, según la AFIP.
Este diario conoció estas nuevas irregularidades en las finanzas de una empresa del ex ministro de Economía y ex titular de la ANSES que administró cientos de miles de millones de pesos estatales, gracias a documentos de acceso público.
Además de ser investigados por enriquecimiento ilícito, Boudou, su socio -y otros imputados- están a punto de ir a juicio oral en la causa Ciccone, donde se los acusa de haberse adueñado de modo ilegal de la única imprenta privada capaz de imprimir dinero, acciones y cheques, llamada Ciccone Calcográfica. En ese expediente, el vice está procesado por dos delitos de corrupción.
En su última declaración jurada, Boudou declaró como único inmueble al departamento 2 del piso 25 de la torre River View, un lugar que utilizaba para dormir un hombre al que el vice aún jura no conocer, pero que le pagaba los servicios de su casa, hablaba a diario con su mejor amigo, e incluso al que benefició con decisiones económicas que financiaron la imprenta de imprenta de billetes que él por azar siendo a la vez, justo, su inquilino. Alejandro Vandenbroele. Para la Justicia, su testaferro.
El sector financiero offshore está creciendo a un ritmo varias veces superior al del PIB mundial. En los últimos años se ha acentuado la transferencia masiva de capitales desde los países convencionales hacia estos refugios de libertad donde la gente se encuentra a salvo de la voracidad de Hacienda. Este boom de lo offshore presagia un futuro en el que los países “normales” se van a ver obligados a reconocer por fin la libertad económica de las personas y de sus empresas.
El siglo XX pasará a la Historia como el siglo del máximo protagonismo del Estado. Los Estados-nación compactos, con pretensión de uniformidad etnocultural y con vocación de compartimentos estancos tuvieron su mayor auge en la primera mitad del siglo. Su glorificación condujo al totalitarismo y, después de la terrible conflagración bélica de los años cuarenta, mantuvieron su vigencia durante cuatro décadas más a causa de la Guerra Fría. Sólo el abrupto e inesperado final de ésta —y de la correspondiente situación de bipolaridad— ha hecho posible que asistamos ahora a un considerable cuestionamiento del exceso de Estado, y pueda el ciudadano individual recuperar poco a poco fragmentos de la soberanía que, de forma tan sutil como implacable, le había ido arrebatando la insaciable maquinaria estatal. Casi todas las voces coinciden en señalar que, si efectivamente el siglo XX fue una centuria marcada por la hegemonía social, cultural, política y económica de los Estados, el nuevo siglo será el de la máxima devolución de poder a la persona. Un indicio fundamental de esta tendencia podemos encontrarlo en el auge imparable de la resistencia ciudadana a las hasta ahora numerosas y frecuentemente dolorosas imposiciones del Estado en todos los órdenes de la vida. Esta resistencia, que constituye una auténtica rebelión silenciosa de las generaciones finiseculares contra el poder, ha tenido una multiplicidad de expresiones, desde la temprana revolución sexual de los años sesenta hasta la espiritual de los setenta y la moral de los ochenta, desde el movimiento mundial contra el servicio militar hasta la presión social en favor de la soberanía individual respecto a cuestiones como el aborto, la eutanasia o el consumo de estupefacientes, y desde el cuestionamiento de muchos elementos del Estado-providencia hasta la generalización y popularización de los paraísos fiscales y otras fórmulas de protección frente a la fiscalidad. En todos los casos expuestos, la persona ha reivindicado su libertad y el ámbito en el cual ésta se ejerce, es decir, su propiedad (la propiedad de su vida, de su cuerpo, de sus decisiones, de su trabajo y de su patrimonio). Esta reivindicación choca frontalmente con la autopercepción de los Estados, herederos directos del Antiguo Régimen, que se han civilizado y democratizado en su relación con las masas, pero no tanto en su relación directa con el individuo —relación que constituye la gran asignatura pendiente de la organización sociopolítica actual—.
El Estado tal como hoy todavía lo conocemos, pese a ser consciente de una acelerada deslegitimación por parte de las personas —a la cual, naturalmente, se resiste—, se percibe a sí mismo como el dueño último de cuantos recursos de toda índole se encuentran en su territorio, siendo los ciudadanos una especie de pseudopropietarios a quienes en cualquier momento se puede expropiar si es necesario (antes en nombre de la “patria” o del rey, ahora en función del “interés general” o de la sociedad). Esta condición de dueño último de todo y de todos, de señor absoluto de vidas y haciendas, se denomina “soberanía” y explica la arrogancia con la que los estados se han adueñado de todo tipo de bienes, desde el cuerpo y el trabajo de los seres humanos obligados a trabajar gratis para él (como soldados o en cualquier otra actividad) hasta tierras para construir autopistas, y, explica también el crecimiento desmedido de la presión fiscal a lo largo del siglo, que en algunos países occidentales ha alcanzado más del ochenta por ciento de los ingresos laborales de una persona o de los beneficios de la actividad empresarial, en lo que contituye una auténtica nulificación del autogobierno personal y una infantilización casi total de los seres humanos, con la administración pública como paternal tutor de todos los ciudadanos.
Este nuevo “sheriff de Nottingham”, como el malvado personaje de la novela “Robin Hood”, está siempre al acecho para quitarle a la gente lo que es suyo. Ha moderado sus maneras y ha convencido a la mayoría de la conveniencia de sus impuestos, deslumbrando a las masas con todo tipo de infraestructuras y sistemas de “protección” social (logros, ambos, que la gente habría alcanzado por sí misma y en mejores condiciones mediante esa espontánea organización social que llamamos mercado). Pero la base del sistema sigue siendo la expropiación, y por montos mucho mayores en el siglo XX que los antiguos diezmos.
El Estado enseña los dientes a cualquiera que cuestiona su soberanía, porque es plenamente consciente de que sin este atributo tan cuestionable y obsoleto —al menos en su formulación presente y con sus actuales contenidos—, se tambalearía y daría paso a una situación de máxima libertad en la que los soberanos serían directamente los individuos, y las escasas funciones a desempeñar por entes colectivos no justificarían un Estado como el actual sino uno cien veces más pequeño y limitado. Esto asusta a millones de personas con un interés directo o indirecto en la continuidad del statu quo, desde los empresarios mercantilistas que viven de la protección estatal frente a sus competidores extranjeros hasta los líderes sindicales, desde los enormes regimientos de funcionarios públicos hasta la clase política en pleno. Todos estos sectores representan una coalición formidable, invencible por el ciudadano solo en una confrontación directa con semejante monstruo. Pero David está ganando a Goliat escapando del sistema, refugiándose en las oportunidades de afirmación de la soberanía individual que hoy permiten las nuevas tecnologías y la popularización de los transportes y las comunicaciones. ¿El Estado le sustrae su derecho a consumir marihuana? Vaya usted a Amsterdam. ¿Le impide abortar? Cruce la frontera o vuele al país más cercano con una legislación más liberal al respecto. ¿Le perjudica la debilidad de la moneda estatal? Protéjase cambiando su dinero a una moneda fuerte. ¿Le está robando a través de unos impuestos confiscatorios? Acuda a un paraíso fiscal. La globalización y la tecnologización de nuestra vida cotidiana son las grandes aliadas de la persona individual en su heroica resistencia frente al megaestado. Lo que no han conseguido los partidos políticos liberales o libertarios, ni los economistas “austriacos” ni el ejemplo de los grandes éxitos del sistema de pensiones chileno o de la revolución económica neozelandesa, lo están logrando los vuelos asequibles, las conexiones a Internet y, en definitiva, la abolición de las distancias en nuestro mundo.
Refugios de libertad
La presión fiscal, la política arancelaria y las diversas formas de intromisión del Estado en los asuntos de la gente son las causas principales, si no únicas, de que en el mundo existan hoy más de cuarenta paraísos fiscales. Es una constante histórica que allí donde alguien intenta limitar la libertad humana, otro se ingenia un sistema para preservarla. No se trata de lugares gobernados por perversos políticos locales decididos a minar la “base fiscal” de los países “normales”, ni de jurisdicciones corrompidas por el dinero de malvados millonarios. Se trata de países y colonias que de forma absolutamente ética y legítima ofrecen a la gente un respiro, una válvula de escape frente a la persecución, es decir, un refugio. De ahí viene su nombre original en inglés: “tax havens” (refugios fiscales), mal traducido al español como “paraísos”. Aunque la palabra “paraísos” es bastante ajustada a la realidad, en contraposición con el infierno fiscal que representa la Hacienda pública de las jurisdicciones ordinarias, creo que el nombre original, “refugios”, da una idea más precisa de lo que acontece en esos lugares. La gente se refugia, se asila. Y si siente esa necesidad es porque en sus lugares de origen ocurre algo injusto. Nadie se tomaría las molestias —y hasta los riesgos— de refugiarse en Liechtenstein o en las Bermudas si se le cobraran unos impuestos de un cinco o diez por ciento, si montar una compañía en los países “normales” fuera cuestión de horas y costara mil dólares, si la actividad empresarial o la simple gestión de los ahorros no fuera una carrera de obstáculos en la que uno percibe siempre en la nuca el aliento amenazador de esos perros de presa humanos: los inspectores de Hacienda.
Cuando una ley es injusta, la gente se resiste a cumplirla. Así, miles de jóvenes en todo el mundo se han resistido a cumplir el servicio militar —y muchos han ido a prisión por ello— y las sociedades generalmente les han dado la razón, hasta el punto de que este intolerable abuso estatal sobre la vida, el tiempo, el cuerpo y el trabajo de las personas ha quedado socialmente deslegitimado y está siendo abolido país tras país. Pues bien, aunque tenga un estigma social a veces insoportable —fomentado por la propaganda estatal pagada con los impuestos de la misma gente a la que se dirige—, el hecho de refugiarse en un paraíso fiscal no dista mucho conceptualmente, mutatis mutandis, de la insumisión a otro supuesto deber como es éste de prestar servicio armado al país.
Una palabra viene de inmediato a la mente cuando se discute la justificación moral de las obligaciones de toda índole que el Estado impone a las personas: “solidaridad”. La conclusión a la que el mundo está llegando tras las últimas décadas de rebelión individual en diferentes campos es que la solidaridad es una cualidad humana indisociable de la voluntad. Se puede incentivar pero no imponer, y suele aflorar por sí sola en cuantía suficiente —como demuestra el auge de las ONG— si se permite la actuación libre de la conciencia humana, en vez de organizarla desde un poder superior y paternal. La solidaridad es demasiado importante para dejarla en manos de los burócratas, y la gente empieza a darse cuenta de ello. La solidaridad forzada no es solidaridad sino abuso y expolio, y si se puede justificar en algún caso sería en muy contadas y excepcionales ocasiones, jamás como un mecanismo sistemático, articulado y planificado desde el poder político. ¿Es insolidario el emigrante que se lleva su capacidad intelectual y física a otro país porque las condiciones laborales creadas por la legislación corporativista y mercantilista le hacen imposible encontrar empleo? ¿Es insolidario el joven que se niega a perder un año de su vida —o su vida entera— en el servicio militar a esa entelequia que llaman “patria”? ¿Es insolidario quien refugia su dinero fuera de las fronteras nacionales, harto de que el “Gran Hermano” le succione su patrimonio para alimentar un sistema caduco e ineficaz? Insolidarios son quienes, ante cualquiera de estas situaciones, criminalizan al individuo en lugar de replantearse el sistema.
El auge de lo offshore
La palabra inglesa “offshore” (“fuera de la costa”) se emplea como sinónimo eufemístico de “paraíso fiscal”, ante la criminalización social a la que estas jurisdicciones han sido sometidas por los medios de propaganda estatales. El sector financiero offshore representa hoy, según los expertos, entre el diez y el quince por ciento de la riqueza mundial, cuando en 1994 no pasaba del cinco por ciento. El crecimiento es tan rápido que al término de la década de 2000 bien podría estar refugiado en estos lugares más de la mitad del capital mundial. Hasta hace unos años, los paraísos fiscales se consideraban como países y territorios reservados a grandes empresas y, sobre todo, a fortunas personales enormes. Pero la elevada presión fiscal del mundo desarrollado, que se ha reducido algo pero que sigue estando muy por encima de la medida esperada por la gente, junto a la simplificación y el abaratamiento de los viajes y las telecomunicaciones, ha hecho de lo offshore un entorno tentador y al alcance de cualquiera. Tener una cuenta cifrada o una sociedad exenta de impuestos ya no es un lujo, y en muchos casos es una necesidad.
¿Quién y cómo puede beneficiarse de los paraísos fiscales? En primer lugar son un refugio ideal para las personas que han ido ahorrando durante años y que o bien viven en países donde se les obliga a tener sus cuentas personales en una moneda nacional insegura (caso de varios países latinoamericanos) o bien han generado parte de su ahorro “en negro”, es decir, fuera del control estatal. En lugar de tener cantidades importantes debajo de la cama o perdiendo valor en la caja fuerte de un banco, ese dinero puede hacerse productivo realizando cualquier clase de inversión bursátil o simplemente manteniéndolo en una cuenta remunerada en un paraíso fiscal. Cualquier suma a partir de unos pocos miles de dólares justifica el recurso a estos territorios. Además, en los banco offshore se puede uno beneficiar de la ausencia de control de cambios y del uso exclusivo de monedas fuertes. Las cuentas bancarias normalmente admiten fondos en varias monedas, por lo que se puede diversificar cómodamente el capital teniendo en la misma cuenta una parte en dólares, otra en yenes y otra en francos suizos, por ejemplo. Las tarjetas de crédito emitidas por estos bancos se pueden utilizar en el país de residencia del interesado, y a veces sin dejar rastro. Y, por supuesto, estos bancos están obligados por ley a no suministrar información a las haciendas de los países “normales”, cosa que tampoco hace el propio gobierno del paraíso fiscal. Las cuentas se abren con enorme facilidad y las comisiones bancarias no son, por lo general, mucho más elevadas de lo habitual. Además de miles de bancos dedicados en exclusiva al negocio offshore, la mayoría de los principales bancos de cada país tienen bien organizada su estructura exterior y ofrecen a sus clientes todo tipo de facilidades para realizar y controlar sus depósitos, muchas veces sin siquiera desplazarse al paraíso fiscal en cuestión.
Empresarialmente, los paraísos fiscales constituyen en la actualidad una pieza clave del comercio internacional. En ellos se puede constituir una empresa en cuestión de horas, sin que se inmiscuya en ello la administración y por unas cantidades asequibles a cualquier bolsillo. Cada vez son más los profesionales independientes que cobran a sus clientes en el extranjero mediante este tipo de sociedades, cuyo precio no suele superar los mil quinientos dólares como mucho. Evitar la doble imposición, aliviar la carga fiscal que soportan y mantener el secreto de algunas operaciones comerciales son los principales motivos por los que las empresas acuden a un paraíso fiscal. No hay una sola multinacional que no tenga una sofisticada estructura offshore, y el tamaño de las compañías usuarias de estos territorios se ha reducido hasta alcanzar a muchas pequeñas y medianas empresas. Una de las ventajas del paraíso fiscal frente a la jurisdicción convencional es que la identidad de los verdaderos propietarios y administradores puede protegerse mediante figuras jurídicas que impiden a los Estados acceder a esa información. La extrema seriedad y confidencialidad de los despachos de abogados y del sector bancario son la clave del éxito de estos territorios, por lo que en la práctica totalidad de los casos uno puede estar tranquilo respecto a la seguridad de sus datos, de su identidad y de su patrimonio.
La hipocresía anti-offshore
Los Estados convencionales han reaccionado de dos formas ante el espectacular incremento del sector financiero offshore. Por una parte, han lanzado toda suerte de campañas de propaganda destinadas a deslegitimar y desprestigiar a los paraísos fiscales, presentándolos ante la opinión pública como nidos de terroristas, narcotraficantes y millonarios egoístas. Por otro, han intentado ponerle puertas al campo, legislando innumerables normas destinadas a dificultar el acceso de los ciudadanos a estos lugares y a asustar a la gente respecto a la utilización de un paraíso fiscal. Pero la realidad se impone y de nada le han servido a los Estados ni sus legislaciones liberticidas ni su hipocresía. Esta última tiene su mayor expresión en la tolerancia de facto de casi todos los grandes Estados frente a aquellos pequeños paraísos fiscales con los que comparten un mismo entorno geográfico y de idioma (Italia sobre San Marino, Francia respecto a Mónaco, Alemania con Luxemburgo, Gran Bretaña respecto a las islas de Man, Jersey y Guernsey, España frente a Andorra, Estados Unidos sobre Bermudas y Grand Cayman, etc.). Esa tolerancia se debe a la presión de la comunidad financiera de cada país, y a la preferencia de las haciendas públicas por mantener esas fortunas cerca, de forma que reviertan de una u otra manera en el país.
Los paraísos fiscales, salvo Suiza, suelen ser países minúsculos. Unos son antiguos y respetados microestados europeos. Otros son pequeñas islas del Caribe o del Pacífico sin muchos más recursos que el turismo y el sector offshore. Muchos son todavía países colonizados cuya escasa extensión y población les mantienen aún bajo depedencia política de la metrópoli, pero con una plena autonomía económica y fiscal. Todos ellos compiten entre sí por el aluvión de dinero que cada año huye de las economías ordinarias hacia el sector offshore. Son en la práctica totalidad de los casos territorios democráticos y con un correcto manejo de la economía doméstica. Algunos han logrado generar un elevadísimo nivel de vida para sus ciudadanos. Sin embargo, no faltan voces puritanas que exigen la anulación de sus “privilegios” y hasta la anexión a los países grandes cercanos, en el colmo de la arrogancia. Es lo que sucedió hace poco en Alemania, cuando se descubrió que el partido democristiano CDU tenía cuentas en Liechtenstein y hubo quienes se permitieron incluso reclamar la anulación de este pequeño país centroeuropeo. La OCDE intentó en 1998 y 1999 organizar a sus Estados miembros en una especie de cruzada contra el sector offshore, pero los mismos países que tanto vociferan contra los paraísos fiscales encontraron mil y un impedimentos para coordinarse. Tampoco las alarmistas conclusiones de la comisión Ruding del Parlamento Europeo motivaron acción alguna por parte de los Quince. En definitiva, la hipocresía no sirve cuando la realidad se impone, y la propaganda anti-offshore no es ni creíble ni eficaz. El dinero es de la gente y la gente quiere ser libre.
Un futuro “paradisiaco”
Los paraísos fiscales no son un mal sino un síntoma. La enfermedad que señalan es el prepotente soberanismo fiscal de los países frente a sus ciudadanos, la glorificación del Estado y la continua amenaza de éste a la propiedad de las personas y de las empresas. Esa y no otra es la dolencia, y la medicina que la combate se llama libertad económica. La globalización está suministrando a los individuos amplias dosis de ese medicamento milagroso. En el Occidente desarrollado hemos conquistado la libertad política, y América Latina se ha incorporado a ella tarde pero bien. Falta la libertad económica, y por ahora sólo los paraísos fiscales nos la proporcionan, mientras nuestros Estados nos la niegan. Además nos ayudan a forzarles para que nos la reconozcan de una vez. La tendencia apunta hacia un mundo donde el sheriff de Nottingham terminará recibiendo un sonoro y humillante corte de mangas y, en vista de no tener nada que recaudar por haber refugiado todos los aldeanos su dinero en el bosque offshore de Sherwood, bien custodiado por Robin Hood y sus amigos, se irá a casa con los bolsillos vacíos y dejará en paz, por fin, a las antiguas víctimas de su vampirismo convertidas ya en ex-súbditos económicamente libres.
La reciente crisis financiera ha puesto de relieve la existencia de áreas geográficas peculiares: los paraísos fiscales. Generalmente discretos, fueron señalados como uno de los lugares vitales para la finanza internacional cuya carencia de transparencia permitió que se extendiera esta crisis mediante la proliferación de productos financieros de alto rendimiento pero muy especulativos. Los principales responsables de la política mundial denunciaron el papel de estos paraísos fiscales, hicieron establecer una lista más o menos exhaustiva para que éstos proyectaran tener prácticas menos opacas y firmaran acuerdos con las autoridades financieras de los principales Estados. ¿Ha llegado el fin de los paraísos fiscales?
Si es cierto que entre otras, la zona caribeña es donde más se utilizan estas herramientas financieras, es señal de que la cuenca del Caribe está completamente sumergida en la globalización financiera. En un primer tiempo, después de recordar cuáles son la substancia y el papel que desempeñan los paraísos fiscales en la vida de la finanza mundial, tomaremos algunos ejemplos caribeños significativos: tres archipiélagos antillanos (las Bahamas, las islas Caimán, las Islas Vírgenes británicas) y Panamá, antes de examinar su porvenir con prudencia.
1. Nudos de gran importancia en la red financiera mundial
1.1. El paraíso fiscal o el arte de valorizar la soberanía
Una definición sencilla del paraíso fiscal podría designar un país en el que los residentes extranjeros, ciudadanos ricos o empresas internacionales, depositan su dinero para no pagar impuestos en sus países de origen.1 De hecho, los paraísos fiscales no solo son el resultado de estrategias privadas sino también de estrategias de grandes Estados que los utilizan para satisfacer a numerosos clientes. A éstos, los paraísos fiscales ofrecen una residencia jurídica ficticia, una desconexión de las transacciones en el tiempo y en el espacio, entre el sitio real donde ocurrieron y el sitio jurídico.
¿Cuales son los criterios que definen un paraíso fiscal para los utilizadores profesionales? Se trata primero de la existencia de una imposición mínima o nula para los no residentes que gozan de un secreto bancario inviolable; la libertad de circulación de los capitales internacionales debe ser completa, los procedimientos de registro muy rápidos, sencillos y poco controlados. Todo paraíso fiscal debe respaldarse en un centro financiero importante y disponer de una alta accesibilidad informática. El territorio también debe inspirar confianza a sus clientes mediante una estabilidad política y económica, y ofrecer placeres para la vida de los no residentes. Una serie de acuerdos financieros bilaterales con las grandes potencias económicas lo protege de toda medida perjudicial de represalia.
Es difícil establecer la lista de los paraísos fiscales, la Guía Chambost de paraísos fiscales (2005) incluye una centena entre los cuales se encuentran tanto grandes Estados (Reino Unido, Suiza) como islas (Antillas, Pacífico), micro territorios europeos (Andorra, Mónaco, Liechtenstein) y ciudades (Kaliningrad, Tel Aviv, Trieste, Tánger). A partir de la crisis financiera de 2007-2008 prolongada por la actual crisis económica que afecta todos los países occidentales, operaron re clasificaciones (cf. 3.) y el número de paraísos fiscales fue reducido después de medidas de saneamiento.
1.2. Creadores de empresas para clientes múltiples
La función principal de estos territorios offshore es crear empresas ad hoc para responder a las necesidades de los usuarios. Se trata primero de filiales de grandes empresas que satisfacen varios objetivos: cambiar el sitio de residencia de la empresa o de su propietario, ocultar la procedencia geográfica de los ingresos o organizar un sistema de ocultación fiscal. Así se crean, mediante una cuota de unos centenares de dólares, sociedades IBC (International Business Corporation) que permiten recaudar fondos en el mercado internacional a través de acciones u obligaciones. También permiten tener lucrativas actividades de “trading” en los mercados a plazos, pero no tienen contacto alguno con los habituales residentes del paraíso fiscal. La fundación que no tiene dueño ni accionistas, permite gestionar bienes y muchas veces es una entidad privada. El trust, por su parte, es el resultado de un acuerdo contractual entre personas privadas y facilita el establecimiento de una barrera entre el propietario legal de un activo y el beneficiario efectivo.2
Los clientes de estos dispositivos son numerosos en el mundo entero. Primero hay los clientes ricos del “private banking”. Multimillonarios en dólares, son dueños de múltiples residencias entre las cuales transitan en busca de la imposición mínima de sus bienes y beneficios.
Las empresas multinacionales, cuyos clientes son los más influyentes, buscan en el paraíso fiscal la reducción de sus impuestos, pero también a veces un modo de ocultar su pasivo a fin de presentar un mejor balance financiero para su cotización bursátil. Pero lo más importante es aprovechar el diferencial de imposición entre la fuente de los beneficios y la residencia de la sociedad matriz, la cual beneficiará del sistema mediante los precios de transferencia hacia sus filiales.3
Cualquier paraíso fiscal atrae a los profesionales de la finanza. Hace decenios que los bancos están presentes en los paraísos fiscales a través de filiales conectadas en las redes electrónicas de transferencia de fondos. En el paraíso fiscal, la filial bancaria sirve de pantalla, sobre todo para las transacciones ilegales (comisiones y retro-comisiones) y también para el blanqueo del dinero que proviene del crimen organizado y de varios tráficos (armas, narcotráfico, prostitución, juegos). A esos financieros se añaden las compañías aseguradoras, en particular las que están en relación con las empresas multinacionales. Todos manipulan fondos de inversiones especulativos (hedge funds) que son el nervio de las especulaciones bursátiles tanto físicas (materias primas) como financieras (productos sofisticados de alto riesgo como los subprimes). Siguiendo los pasos de esta nebulosa de la finanza, los profesionales del derecho y de las cuentas son grandes utilizadores de los centros offshore. ¿No se encuentran en ellos los cuatro grandes del Consejo Internacional cuya influencia es considerable sobre la finanza mundial?4 La función de estos profesionales es convalidar y comercializar nuevos productos financieros muy complejos que provienen de áridas matemáticas financieras y que, muchas veces, no tienen relación alguna con la realidad económica. En realidad, su objetivo principal es permitir importantes ganancias que remuneran les enormes riesgos que suponen. Por fin, los grandes Estados también usan de los paraísos fiscales para transacciones secretas que no pueden aparecer en las cuentas públicas.
1.3. Un legado anglosajón
A fines del siglo XIX se desarrolló una primera globalización económica caracterizada por une fuerte movilidad de los capitales más allá de las fronteras, en una época de afirmación más o menos agresiva del nacionalismo de los Estados naciones.5 Reconciliar soberanía y movimiento de capitales, ése era el dilema, particularmente para las potencias industriales como los Estados Unidos y Gran Bretaña que tenían la preocupación de apoyar la internacionalización de sus grandes empresas (petróleo, química, siderurgia, etc.). Como los tratados comerciales bilaterales no parecían proponer soluciones convenientes, las empresas privadas se esforzaron en solucionar el problema entre ellos. Fueron abogados de empresa de Nueva York los que sugirieron al Gobernador del Estado de New Jersey aumentar sus ingresos mediante la propuesta de un límite máximo de los impuestos a cualquier sociedad que se instalara en Estado. El Gobernador del Delaware hizo lo mismo en su ley fiscal de 1898.6
A este primer aspecto del offshore –la atracción de las empresas por motivos fiscales– iba a juntarse la decisión de los jueces londinenses que crearon, por dichos motivos, el concepto de residencia ficticia7 definida a partir del sitio de residencia de los que controlaban y eran dueños de la empresa. Entonces, las empresas británicas trasladaron sus consejos de administración al extranjero, huyendo así de los impuestos británicos. La última piedra del paraíso fiscal fue la ley suiza de 1934 sobre el secreto bancario que vino a ser inviolable so pena de persecución penal.
Hasta en los años 1960, los paraísos fiscales, todavía poco numerosos, eran ante todo refugios fiscales para ciudadanos ricos y para unas escasas grandes sociedades. Pero, en 1957, se creó en Londres el mercado de los “eurodólares”; así el banco de Inglaterra autorizó transacciones financieras con una divisa diferente de la libra esterlina entre dos entidades no residentes, fuera de todo control. Fue un paso decisivo hacia la globalización financiera. El eurodólar llegó a ser un juego de escrituras contables que permitía que un banco ubicado fuera de los Estados Unidos efectuara operaciones en dólares sin que fueran consideradas como realizadas en el sitio de residencia del banco sino en un espacio ficticio, el offshore, sin control público.
Armado de la firme voluntad de hacer de Londres el mayor centro financiero del mundo, el Banco de Inglaterra, independiente del poder político pero atento a las necesidades de los potentes banqueros de la City, atrajo a los grandes bancos norteamericanos. Sin embargo, éstos se dieron cuenta de que al establecerse en los territorios británicos de ultramar de las Antillas (Bahamas, Islas Caimán), sin desajuste horario con Wall Street, conseguían las mismas ventajas que en Londres. Fue así como empezó el crecimiento rápido de los paraísos fiscales en las islas tropicales. Aquel mercado sin regulación redujo la trazabilidad de las transacciones financieras internacionales.
Durante los años 1970, cuando decayó el modelo capitalista fordista, hubo una ruptura entre la productividad y el nivel de los salarios que produjo una debilitación de los beneficios. Para que se invirtiera la tendencia, elaboraron nuevas estrategias. Se desarrolló una verdadera economía offshore apoyada en los paraísos fiscales para la finanza, pero también en las zonas francas industriales con el fin de disponer de una mano de obra más barata y dócil y en el sistema de pabellones de complacencia para bajar el coste de los intercambios marítimos. Para escapar del coste de los conflictos sociales y de las cargas sociales de los Estados continentales, las empresas se desplazaron hacia los paraísos fiscales que les ofrecían una imposición mínima, el secreto bancario y una residencia ficticia.
1.4. Micro Estados vitales para la globalización financiera y económica
Si no es fácil determinar el número de paraísos fiscales de manera exhaustiva8 (cf. 1.1.), los especialistas estiman que del 2% al 5% del PIB mundial transita o está localizada en estos territorios; la mitad en valor del comercio mundial pasaría por ellos igual que la mitad de los flujos financieros internacionales. De este modo los paraísos fiscales intervendrían en la mitad de la finanza mundial tratándose de préstamos e ingresos.9
Pero también tienen estos territorios una importancia en la división internacional del trabajo. Cuando reciben la tercera parte de los flujos de inversión al extranjero de las empresas multinacionales, las filiales offshore de éstas son un engranaje esencial de la producción y de la distribución de bienes y servicios en el mundo. Por otra parte, la monetización en alza de numerosos actos de la vida tanto pública como privada, unida al excepcional desarrollo del intercambio informático de servicios de pago, hace que son muy útiles los paraísos fiscales para quien desea optimizar sus beneficios. Cada vez más flujos de pago en el internet (teléfono, proceso de datos variados, pagos bancarios)10 provienen del offshore.
Se atenúa entonces la ficción de una frontera entre una actividad financiera normal, regulada por grandes instituciones y bancos centrales y un mundo financiero sin regulación, opaco, poblado de actores desconocidos que manipulan de modo muy especulativo importantes montones de capitales. Al entrar esta economía de casino en crisis, contamina la otra, como ocurrió durante el verano de 2008. Como esta crisis financiera continúa en la actualidad a través de una muy grave crisis económica que afecta principalmente a los países del Occidente, no se puede sino deducir que existan lazos estrechos entre estos dos mundos, el segundo siendo indispensable al primero, sin que éste pueda controlar con éxito dichos lazos.
2. La considerable dimensión de la cuenca Caribe en las finanzas offshore
2.1. Los paraísos caribeños: una doble oportunidad geográfica e histórica
En la larga lista mundial de paraísos fiscales, la cuenca caribeña ocupa el primer puesto por el número y la categoría de ciertas especialidades financieras (cf. véase más adelante). En la lista del FMI del año 2000, figuran 19 países de la AEC sobre un total de 60, o sea la tercera parte. Ente ellos, tres son continentales (Belice, Costa Rica y Panamá) los demás diez y seis son islas y archipiélagos antillanos. Desempeñan un papel vital en la banca offshore en el mundo. Así en 2004, los tres archipiélagos de Bahamas, islas Caimán e islas Vírgenes británicas y también Panamá, detentaban la sede de 1 200 000 empresas offshore sobre un total mundial que se estimaba a 2 100 000 en esa época, o sea el 55% del total (cf. véase tabla más adelante). ¡Las islas Caimán y las Bahamas acogen respectivamente 500 y 4300 filiales de bancos offshore! Las mismas islas Caimán y más recientemente las islas Vírgenes británicas son el refugio privilegiado de las compañías aseguradoras. Reciben enormes flujos de inversiones directos afectados al extranjero.11 Las islas Caimán detendrían casi el 80% de los 1200 mil millones de fondos especulativos (hedge funds) muy implicados en la reciente crisis financiera mundial.
La proximidad con los Estados Unidos es una importante ventaja. Situados en el mismo huso horario que Wall Street, eje mayor de la finanza mundial y epicentro de la primera potencia económica del momento, benefician de una excelente accesibilidad, a la vez informática y aérea. Estos territorios son antiguas colonias de Europa, tardíamente emancipados o que siguen siendo colonias de sus antiguas metrópolis bajo la forma de Territorios Europeos de Ultramar (TOM). Poco poblados, estos territorios tienen recursos naturales limitados, mercados estrechos y su supervivencia socio económica no pudo existir sino a través de la búsqueda de nichos económicos que les permitieran integrarse en la economía mundial gracias a la valorización de los vínculos que mantenían con sus antiguos tutores. Territorios anglófonos o neerlandófonos,12 tienen sistemas políticos que reproducen los de las antiguas metrópolis y que, en general, se asientan en dos conjuntos políticos que gobiernan a través de una alternancia electiva de una gran estabilidad. Además, sus monedas se aprecian en paridad con respecto al dólar. Su situación insular en los trópicos favorece su vocación turística basada en una atención específica para el turismo del segmento alto con el fin de atraer a los no residentes ricos que desean discreción tanto para dirigir sus negocios como para gozar in situ de sus suntuosas residencias. La disparidad de categoría entre el mundo de los no residentes y él de la población local poco numerosa, casi nunca ocasiona disturbios capaces de matar la gallina de los huevos de oro.
Territorios que se dedican al servicio
Superficie (km²)
Población (1000 hab.)
Servicios financieros (% del PNB)
Ingresos turisticos (% del PNB)
Multinacionales
(Número de sedes)
Empresas
(Número)
Bahamas
13 500
331
15
30
156
42 616
Islas Caimán
260
52
14
17
1130
72 000
Islas Vírgenes británicas
150
23
45
45
244
619 916
Panamá
76 000
3350
7
9
125
369 652
Fuente: Chavagneux y all.2009
2.2. Tres archipiélagos anglófonos modelos del “offshore” insular en el trópico
Estos tres archipiélagos ilustran la amplia gama de servicios que puede ofrecer un paraíso fiscal. Si las Bahamas son independientes, los otros dos siguen siendo colonias británicas. Los tres benefician de innumerables visitas turísticas, pero el turismo de masas no afecta sino las escalas de crucero, mientras los demás visitantes buscan una estancia de lujo. El gran número de islas deshabitadas y el ultraliberalismo del régimen inmobiliario local proporcionan a la gente adinerada la posibilidad de comprar residencias lujosas, discretas, accesibles en avión privado o en helicóptero. Se nota una gran actividad náutica en una región que favorece los viajes entre islas muy cercanas donde se encuentran casinos y otros lugares de placeres.
El archipiélago de las Bahamas estira sus 700 islas (de las cuales el 40% están deshabitadas) en 1200 km desde Florida hasta la punta oriental de Cuba.13 Más de la mitad de la población se concentra en New Providence y en la capital Nassau. Es el turismo una actividad primordial tanto de estancia como de crucero, y aporta anualmente 2 mil millones de dólares en ingresos. Este archipiélago ofrece el panel offshore más completo de las Antillas. Los servicios financieros representan el 15% de su PNB. Además, es conveniente añadir los ingresos de la amplia zona comercial de Freeport (Isla de Gran Bahama).14 A ésta se une una muy importante plataforma logística marítima que puede valerse de uno de los principales pabellones de complacencia del mundo.15
Las Islas Vírgenes británicas ofrecen una treintena de islas (la tercera parte deshabitada) sobre 150 km2. Colonia británica, viven sobre todo de los servicios financieros y del turismo (cf. tabla). El turismo combina escalas de grandes yates, viajes náuticos privados y residencias lujosas. El ascenso del archipiélago en el dominio del offshore es el más reciente de los tres y resulta por parte de la retirada de varios clientes del offshore de las Bahamas después de la independencia de este archipiélago. En consecuencia, el número de registros alcanza los 30 por habitante (cf. tabla).
Durante largo tiempo dependencia de Jamaica, el archipiélago de las islas Caimán también quedó como colonia británica después de la independencia de la citada Jamaica. A medio camino entre ésta y Cuba, estas tres islas con una población de 52 000 habitantes también viven del turismo de lujo y de los servicios financieros. ¡Estaría este archipiélago en el quinto rango de la finanza mundial! Es el paraíso de los fondos especulativos y de las sociedades pantallas y los paraísos preferido de la finanza estadounidense. Allí gestionan más de 1000 millones de dólares de fondos opacos. En consecuencia no existía impuesto en este territorio que vivía de la venta de licencias bancarias y de tasas de importaciones en un archipiélago que compra al extranjero el 80% de la totalidad de sus consumiciones. Pero, en 2004 el ciclón Ivan devastó el territorio y la crisis financiera de 2007-2008 disminuyó fuertemente la renta sacada de los establecimientos financieros que tuvieron que despedir a una parte del personal local. Decayó el número de turistas norteamericanos, disminuyendo asimismo los recursos de las autoridades locales a quienes Londres prohibió la posibilidad de conseguir préstamos en los bancos registrados en la plaza, lo que revelaba la impermeabilidad entre aquel mundo del offshore y el territorio que lo ampara. Londres exigió la creación de una contribución sobre los bienes de los ricos expatriados que representaban la mitad de la población. Este riesgo climático de los ciclones vale para la casi totalidad de la cuenca caribeña y añade una dosis de endeblez al mundo del offshore.16
2.3. El caso particular de Panamá: un corredor dedicado a los servicios de importancia mundial, estructurado en su canal transoceánico
La historia de Panamá es singular en centroAmérica. Nació de una separación con Colombia en 1903, bajo tutela de los Estados Unidos que construyeron y abrieron el canal en 1914, en medio del “Canal Zone” del que quedaron dueños hasta el 31 de diciembre de 1999. La transformación de aquella conexión logística vital para la geoestrategia americana en un corredor logístico multiservicios de amplitud mundial está en proceso de realización. Se respalda en un canal que están ampliando17 y que ve transitar el 5% del tráfico marítimo mundial. La actividad del canal aporta el 10% del PIB nacional y es factor, en las dos extremidades, de una intensa actividad portuaria que, en la parte de la costa del Caribe, alimenta la segunda zona franca del mundo (después de Hong Kong) y aporta el 8% del PIB nacional.
Desde 1925, Panamá ofrece a todos los armadores un pabellón de complacencia18 que hoy le proporciona el primer puesto mundial con 6842 buques que totalizan 271 millones de toneladas de peso muerto al 1º de enero de 2009. Así, el pabellón de Panamá posee casi la cuarta parte de la flota mundial, con 16% del total mundial de los petroleros, la tercera parte de los graneleros y más del 20% de los portacontenedores. Este dinamismo marítimo se apoya en una red de consulados marítimos que abarca todos los puertos importantes del mundo y donde en sólo dos días se registra un buque. El sistema panameño es muy laxista con respecto a las leyes sociales, no exige ningún impuesto sobre los beneficios y simplifica lo más posible los requisitos administrativos. En consecuencia, los gastos de notario, de inspección, de mantenimiento y de registro generan 200 millones de dólares cada año para Panamá.
Estas actividades se adosan en un centro financiero offshore de alto rango. Los Estados Unidos han guardado une fuerte influencia en Panamá cuya moneda (el balboa) se estima a paridad con el dólar. Son numerosos los jubilados norteamericanos que se instalan en la zona cercana del canal. Panamá es una confluencia para las dos Américas, pero también para Asia y América. China ha venido a ser el segundo usuario del canal después de los Estados Unidos y extiende sus intereses por toda América latina donde Japón cuenta ya con firmes posiciones comerciales.
Situado a medio camino entre el primer consumidor mundial de drogas al norte y los países productores de los Andes, Panamá también puede tener una gran utilidad para el blanqueo de los narco-dólares, a riesgo de manchar una reputación ya alterada por la presencia de su pabellón en numerosos naufragios lamentables.
Este corredor dedicado a los servicios es la columna vertebral de la economía panameña. En 2007, generó un excedente de casi 3 mil millones de dólares en la balanza nacional de servicios (16% del PNB) que permitió subsanar las dos terceras partes del déficit de la balanza comercial.
3. Paraísos fiscales: ¿Instrumentos en peligro o imprescindibles?
3.1. Las recientes leyes contra los paraísos fiscales: ¿reforma o postura?
A la vuelta del siglo XXI las autoridades internacionales y algunos países industrializados decidieron enfrentarse con la opacidad de la banca offshore. La reciente crisis financiera llamada crisis de los “subprimes”, ilustrada entre otras por la quiebra del banco Lehman Brothers, no hizo más que acentuar aquella voluntad. En 1999, el comité de los asuntos fiscales de la OCDE estableció una lista de 47 paraísos fiscales, pero en 2000, la publicación de la lista sólo contaba con 35 nombres. El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) creado en 1989 para luchar contra el tráfico de estupefacientes estableció una lista, también en 1999, de 29 territorios “dudosos” entre los cuales se destaca un catálogo publicado en junio de 2000,19 de 15 territorios que no cooperan. Pero, en octubre de 2006, el GAFI no reconoce más a ninguno de estos territorios como no cooperativos.
El 2 de abril de 2009 la OCDE publicó una triple lista de los sesenta paraísos fiscales del mundo. Una lista blanca para los que habían firmado una docena de acuerdos bilaterales. Los que no cumplían con estas condiciones figuraban en una lista gris: 38 países entre los cuales la casi totalidad de los paraísos fiscales del Caribe. Costa Rica aparecía en la lista negra en compañía de tres otros Estados. Saldría de aquella lista algunos meses más tarde.20
¿Son estas rápidas actualizaciones el resultado de las presiones de las autoridades financieras internacionales (FMI, OCDE) o se trata de una postura para tranquilizar las opiniones públicas preocupadas por la importancia de la crisis financiera ampliada por la grave crisis económica que afecta a los países occidentales? Lo que se exige de los paraísos fiscales se refiere sobre todo al intercambio de datos fiscales, pero ante todo, el levantamiento del secreto bancario se limita únicamente a los asuntos penales. Pero ¡aun es necesario que las autoridades nacionales soliciten las informaciones! Actualmente, los países industrializados tienen graves déficit públicos que deberían agudizar su búsqueda de nuevos ingresos fiscales. De hecho, es más fácil crear nuevos impuestos que luchar con eficacia contra el fraude y la evasión de los impuestos. El porvenir de los paraísos fiscales no parece muy amenazado por aquellas exigencias reglamentarias que al parecer, sólo pretenden eliminar los países de mala fama.
3.2. El desplazamiento del núcleo de la economía mundial a costa de la finanza anglosajona
Los países de economía emergente sufrieron la doble crisis financiera y económica. Al parecer, la economía mundial se encamina hacia un duopolio Estados Unidos – China y respecto a la finanza, los excedentes de divisas chinas pagan el déficit de los Estados Unidos. ¿No existe el riesgo de ver agotarse los flujos de capitales hacia los paraísos fiscales antillanos a favor de sus competidores asiáticos?
Por otra parte, la subida espectacular de la finanza en los países del Golfo pérsico árabe ¿podría desviar los flujos destinados habitualmente a la City londinense para impulsar centros regionales (Dubai)? Además, una reciente tendencia de la finanza musulmana preconiza el respeto de la sharia en las transacciones financieras,21 lo que podría acentuar cierto empoderamiento de la finanza islámica en el seno de la finanza mundial.
3.3. Las fuertes ventajas de los paraísos fiscales del Caribe
El primer recurso viene asociado a una perennidad cierta de la potencia de los Estados Unidos. En los próximos decenios, este país debería quedar como una potencia económica de gran importancia en el mundo, aun si tuviera que compartir con China y otros demás países (India, Brasil) sus capacidades de innovación, y sus recursos intelectuales y materiales. Su potencial estratégico le protege contra una decadencia tan impresionante como debería ser la de la finanza europea.
La segunda ventaja resulta de la experiencia de los paraísos caribeños en el mundo del offshore. Primero, cuentan con una excelente accesibilidad a la que se añade el encanto de una residencia lujosa que aprecian los clientes de los paraísos y también sus amigos y contactos. Sus dimensiones y estatutos son la garantía de una fuerte estabilidad en una especialidad financiera que supone discreción y opacidad.
Sin embargo, estos archipiélagos estables viven en medio de una de las zonas más peligrosas del mundo donde se multiplican los homicidios, particularmente en la franja costera continental (desde México hasta las Guyanas). Esta situación proviene de la potencia regional del crimen organizado dominado por los cárteles de narco traficantes que asocian los tráficos de estupefacientes, de seres humanos (prostitución, migraciones), de armas (que aprovisionan las milicias privadas y las guerrillas), de fauna silvestre (rapiñada en las selvas tropicales y exportadas hacia el Occidente). Estos tráficos generan sumas considerables, las más veces en efectivo, que deben ser blanqueadas. El paraíso fiscal es el método ideal para esta operación. Ya evocamos (cf.2.3.) el caso de panamá al respecto.
3.4. Los obstáculos para una política en contra de los paraísos fiscales
El primer obstáculo viene de la actitud de los Estados. Algunos son paraísos fiscales o así los consideran como es el caso de Irlanda, Suiza, Luxemburgo, o de micro estados como Mónaco, Andorra, Liechtenstein.22 Por otra parte la economía resulta cada vez más globalizada y pesa fuertemente sobre las políticas. Por lo que se refiere a la economía, las políticas nacionales no hacen más que corregir marginalmente el complejo mundial que abarca la finanza, los seguros, las auditorias, las agencias de cotización y algunas potencias mayores.23 A nivel nacional, el conjunto económico-financiero pesa con fuerza sobre unos Estados, que casi en mayoría han adoptado la ley del mercado, aun cuando el régimen político no corresponde a este credo liberal.
Esta galaxia financiera que estructura y hace vivir la economía mundial por medio de los flujos financieros, no puede prescindir de las prácticas de la banca offshore de la cuales saca tantas ventajas. Merced a aquellos minúsculos territorios soberanos, la finanza mundial minora sus costes de explotación y optimiza sus beneficios. Entonces, se trata ante todo de borrar los abusos en vez de suprimir la práctica. Sin duda, es la significación más o menos admitida de las recientes medidas que han fomentado los estados en contra de los paraísos fiscales (cf. 3.1.). Al parecer, los estadistas no quisieron o no pudieron aprovechar la oportunidad de la crisis económica más grave de la post guerra para intentar una normalización de aquella economía casino. La existencia de los paraísos fiscales no parece estar en peligro, ni mucho menos. Las autoridades públicas que, hace poco, afirmaban su voluntad de destruirlos, hoy en día parecen conformarse con algunos reajustes legislativos acerca de la opacidad de prácticas que penalizan a los expatriados fiscales.
Así, gracias a sus paraísos fiscales, la Cuenca del Caribe ganó una notoriedad mundial en un sector de gran importancia: la finanza internacional. A través de un paralelismo sorprendente, esta función otorgada por sus mentores extranjeros recuerda el comienzo de la historia colonial de la región, cuando, bajo el dominio de los españoles, cargaban los metales preciosos del Nuevo Mundo en los puertos del Caribe para inundar la potencia imperial ibérica a lo largo del siglo XVII antes de enriquecer a las demás potencias europeas rivales. Escondidos en los archipiélagos como las Bahamas o las islas Caimán, los corsarios y más tarde los filibusteros acechaban los galeones para apoderarse de ellos. Hoy en día, son otros aventureros de la finanza y del internet quienes, armados de los ordenadores de las empresas pantalla, aguardan las oportunidades más lucrativas.
Pero, estos paraísos fiscales ¿no forman parte del fin de uno de los innumerables ciclos que conoció el Caribe durante cinco siglos? Igual que disminuyó el flujo de metales preciosos después del siglo XVIII, que decayeron las potentes refinerías antillanas de petróleo a partir de los años 80, que desde hace dos decenios sufren las zonas francas de las grandes Antillas y del istmo meso americano frente a la competencia asiática, ¿cuál es el porvenir de los paraísos fiscales caribeños?
Los responsables del Caribe siguen muy a favor de este nicho financiero que representa un gran parte de los ingresos de aquellos archipiélagos, aun cuando no es satisfactorio el reparto social de los beneficios.24
Más allá de un evidente traslado de la potencia económica mundial hacia Asia, los paraísos fiscales del Caribe permanecen a dos pasos de los Estados Unidos, mentor ambicioso y potente que sigue dirigiendo la economía mundial, aun si debe compartir cada día más esta función. Sin un cambio fundamental de las prácticas financieras internacionales, la financiarización de la soberanía de los micros estados sigue siendo preciosa. Es útil para acoger el dinero que huye de los impuestos, cuando no es de la ley; autoriza la venta de licencias de propiedad que cubren tanto el sector bancario como él de las empresas o de los armadores. También es parte de la panoplia de supervivencia de los pequeños territorios insulares del trópico, sobre todo cuando ofrecen a sus clientes una residencia “paradisiaca”.
1 Para la OCDE, un paraíso fiscal propone una jurisdicción que supone poco o ningún impuesto sobre la renta de los capitales, desarrolla prácticas opacas que permiten crear empresas ficticias y se niega a dar informaciones financieras a las autoridades extranjeras.
2 Existirían en el mundo más de 1000 trust que gestionan de 3 a 8 billones de dólares mediante 350 000 cuentas offshore (cf. libro de Chavagneux et Palan).
3 El precio de transferencia designa el precio más o menos ficticio de los bienes y servicios, facturados internamente por una empresa a sus filiales. De esta manera, la sede central establecida en un lugar, facturará lo más alto posible las transferencias hacia su filial situada en un paraíso fiscal y minorará las transacciones entre su filial y la sede social instalada en un sitio que exige más impuestos.
4 KPMG, Ernst and Young, Pricewaterhouse Cooper, Deloitte-Touche-Tohmatsu.
5 En 1913, las reservas de inversiones directas al extranjero (IDE) alcanzaron el 9% del PNB mundial. Se tuvo que esperar el año 1990 para volver a encontrar esta proporción.
6 Durante los años 1920, 40% de los ingresos fiscales del Delaware venían del registro de sociedades. Hoy, casi la mitad de las empresas americanas que tienen una cotización bursátil todavía tienen su sede social en el Delaware.
7 En 1906, los jueces de Londres obligaron la empresa diamantina De Beers, registrado en Africa del sur, a conformarse con los aranceles londinenses, valiéndose de la residencia en Londres de los que la dirigían y controlaban.
8 La lista FMI de 2000 señala a 61 países como centros offshore; el 2 de abril de 2009, la OCDE estableció tres listas según la opacidad creciente de las prácticas: lista blanca, lista gris (38 territorios) y lista negra (3 territorios).
9 En 2004, se contaba con dos millones de empresas con sedes offshore. Los centros exóticos offshore captarían el 30% del total de los flujos financieros, estando Londres el primer centro financiero del mundo.
10 Cuatro años después de la recompra en 1991 de los correos de Guyana por una empresa americana, la duración mediana de las llamadas telefónicas pasó de 24 minutos a 2h20. En aquella época, se suponía que cada ciudadano de las Antillas neerlandesas utilizaba el teléfono durante más de tres horas (cf. libro de Chavagneux et Palan, p. 26).
11 La misma obra señala que en 2005, las islas Vírgenes británicas se alzaban en el segundo rango después de Hong Kong como centro de inversiones extranjeros en China con unos 9 mil millones de dólares, estando las islas Caimán en el 8º puesto con 2 mil millones de dólares.
12 Las antiguas colonias francesas (Guadalupe, Guyana, Martinica) son desde 1946 departamentos de ultramar de Francia y hacen parte de las Regiones ultraperiféricas (RUP) de la Unión Europea. La historia económica y política de Francia no deja que se establezca un verdadero paraíso fiscal. Su larga tradición de dirigismo y su hostilidad para con el liberalismo económico hacen que es en la actualidad uno de los más virulentos denunciantes de la finanza offshore, mientras disfruta de sus beneficios mediante sus bancos y empresas. Sin embargo, la parte francesa de San Martín y San Bartolomé, valiéndose del nuevo estatuto que les permite elaborar su propio código fiscal, tienen sin duda ambiciones financieras en el dominio del offshore.
13 Independiente desde 1973, las Bahamas, archipiélago de la Mancomunidad tiene un régimen parlamentario con una asamblea de 40 miembros elegidos para 5 años y un senado de 16 miembros designados por el primer Ministro. Un Gobernador general representa a la Reina de Inglaterra.
14 Una de las más importantes de la región después de las de Colón y Miami.
15 Gracias a su pabellón de complacencia, Bahamas abriga la 7º flota mundial: 58 millones de toneladas de peso muerto al 1 de enero de 2009 en 1240 buques entre los cuales numerosos cruceros.
16 Los ciclones más recientes causaron grandes estragos tanto en Bahamas como en las islas Turcas y Caicos, situadas en la punta sur del archipiélago de las Bahamas.
17 Construcción de una segunda serie de esclusas que permitirán recibir los buques de mayor tamaño.
18 Un “registro abierto” en el dominio marítimo permite a un armador o a una empresa registrar un buque en un país sin tener vínculo alguno con el país que otorga el pabellón. Un buque puede cambiar de pabellón varias veces al año.
19 Entre los cuales 6 pertenecen a la AEC: Bahamas, Islas Caimán, Dominica, Panamá, San Cristóbal y Nieves, San Vicente.
20 Ya en marzo de 2010, tres paraísos fiscales dejan de figurar en la lista gris: San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Anguilla.
21 Tratándose de prácticas financieras, el mandamiento islámico prohibe el interés, impone el reparto de los beneficios, insiste en la obligación social de los dueños de capitales y se niega a financiar algunas actividades (juegos, productos ilícitos, etc.).
22 Londres, todavía es el primer centro de la finanza mundial.
23 Las actuales especulaciones contra el euro y las deudas públicas de Grecia y España bien muestran la perennidad de las prácticas financieras en el mundo.
24 En 2002, 21 Estados de la cuenca del Caribe establecieron un dispositivo de vigilancia de las actividades offshore, el GAFIC (Gruppo de Acciòn Financiera del Caribe).
Referencias bibliográficas
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Chavagneux C., Palan R., (2009), Les paradis fiscaux, Nouvelle édition, Avril, La Découverte (ouvrage fondamental).
Duhamel G., (2001), Les paradis fiscaux, Paris, Grancher, 406 p.
Desse M., Hartog T., (2003-4), Zones franches, offshore et paradis fiscaux : l’antimonde légal, Mappemonde n° 72, p. 21-24.
Paraísos fiscales, zonas francas, tráficos ilícitos (2008-2012)
Por Patrice Roth, Pascal Buleon.
El Caribe insular, tanto como su franja continental, tiene fama de ser una de las regiones del mundo con mayor número de espacios que dan refugio a regímenes de excepción de toda índole: zonas de libre comercio, duty free, paraísos fiscales, centros financieros offshore.
Zona de libre comercio no es lo mismo que paraíso fiscal. Las primeras, en un área geográfica delimitada, abarcan tanto los pequeños almacenes del puerto de Jarry en Guadalupe, como los centenares de hectáreas de Colón en Panamá. Paraísos fiscales y centros financieros offshore cubren a menudo una isla entera o un Estado. Abundan los privilegios, las inmunidades comerciales, aduaneras o fiscales, los estatutos particulares de todo tipo, perfectamente legales aunque no se atengan al derecho común, hasta el punto de que los territorios que carecen de ellos son vistos como «rara avis». Un «paquete de ventajas», a cuya sombra prosperan el fraude y los trapicheos de toda clase, puede sustituir a una simple dispensa arancelaria o fiscal. Entre lo derogatorio y lo ilegal, lo ultra liberal y lo abusivo el límite es a menudo impreciso. Pero no cabe la menor duda de que la región goza de unas condiciones eminentemente favorables.
Los gigantescos flujos de capitales y de mercancías generados por el sistema económico y financiero americano, alimentan numerosas zonas y fomentan intercambios que, pese a situarse fuera de la ley común, mantienen con el gigante americano una relación simbiótica, compleja, ambigua y cambiante. Las rutas del eje Atlántico-Pacifico se cruzan en el istmo panameño donde convergen también las rutas de un doble eje América del Norte-América del Sur, uno que pasa por el istmo y el otro por las islas. La región se convierte así en un lugar de convergencia por donde transitan un sinnúmero de mercancías y de actividades. Ensamblaje y distribución de productos variados (Colón o Miami), tráfico de drogas, de armas, de capitales, contrabando de productos procedentes del Sudeste asiático.
Los numerosos micro Estados de la zona, los que tienen pocos recursos, intentan sacar provecho de su ubicación, en distinto grado y con mayor o menor éxito. En una incesante escalada, cada uno trata de atraer el maná extranjero. El cliente y el inversor son los reyes del mambo, estudian y comparan sin complejos
todas las ventajas y todas las ofertas. El cliente particular el industrial, el armador, la sociedad offshore, el turista, sin olvidar al narcotraficante o a los gánsteres mafiosos que blanquean el dinero sucio con absoluta impunidad, todos encuentran ahí cuantiosas ventajas.
Santo Domingo ha duplicado las zonas industriales de libre comercio. Bahamas y San Martin apuestan por el turismo de shopping gracias a las exoneraciones de tasas. Las islas Caimán, Turcas y Caicos, atraen capitales y empresas con exorbitantes facilidades bancarias y fiscales. Panamá tiene la cuarta flota marítima mundial gracias a una legislación extraordinariamente permisiva.
Se ha trabajado duro en las cumbres internacionales y en varios organismos, para poner coto al offshore financiero que cubre un amplio abanico de actividades, desde la ingeniería financiera sofisticada y librarse de pagar impuestos, para las grandes empresas inclusive, hasta el blanqueo de dinero sucio. Se han adoptado varias medidas de transparencia y de intercambio de datos, se han establecido listas de clasificación de países para influir en los Estados más opacos. Pese a tantos esfuerzos, el FMI calcula que la mitad de las transacciones financieras internacionales transitan por centros financieros extraterritoriales. En todas las clasificaciones, las islas Caimán y varias islas del Caribe, entre las cuales figuran las islas Vírgenes británicas, ocupan los primeros puestos.
Secuestro virtual a la periodista Sandra Russo: pagó US$ 50.000
Le dijeron que tenían cautiva a su hija. Juntó la plata y la llevó hasta un locutorio. Luego descubrió el engaño.
Víctima. La periodista Sandra Russo es panelista del programa “6–7–8” y del diario Página 12.
El teléfono de línea sonó en plena madrugada. La dueña de casa se levantó rápido y atendió. Del otro lado, la voz agresiva de un hombre le dijo que tenían secuestrada a su hija y que, si no pagaba, la mataban. La mujer intentó comunicarse con la chica, pero no pudo. Entonces decidió salir a la calle y entregar el rescate que le exigían. Más tarde se enteró de que había sido víctima de una estafa.
La mujer engañada en este nuevo secuestro virtual fue la periodista y escritora Sandra Russo, panelista del programa de la TV Pública “6–7–8”. Fuentes oficiales confirmaron anoche a Clarín que pagó 50.000 dólares como parte del falso rescate de su hija.
El episodio ocurrió durante la madrugada del jueves. El llamado fue realizado a las 3.40 de la mañana. Una voz de hombre le dijo a Russo que tenían secuestrada a su hija. La mujer, que vive en el barrio porteño de Palermo, se desesperó. “Contó que, de fondo, se escuchaban los gritos de una chica diciendo que la iban a lastimar”, resaltó una fuente del caso.
No está claro cuánto dinero pidieron de entrada los estafadores. Pero finalmente la periodista arregló un pago de 50.000 dólares. Según declaró Russo en la comisaría 23° de la Policía Federal, el dinero lo había cobrado de una sucesión familiar y lo tenía guardado en su casa.
Según se determinó luego, en el momento del llamado extorsivo la hija de Russo estaba en la casa de su novio. “La periodista la llamó pero la chica no la atendió. Al parecer, la joven estaba durmiendo”, contaron los voceros.
Finalmente, la periodista acordó hacer el pago en un locutorio. Fue entonces que juntó el dinero y lo llevó hasta el comercio.
Más tarde, una vez que ya había hecho el pago, Russo se pudo comunicar con su hija. En ese momento descubrió que había sido víctima de un engaño.
Varias horas después del episodio, en la noche del jueves, Russo se presentó en la comisaría 23°, ubicada en Gurruchaga y Santa Fe (Palermo), y realizó la denuncia de lo ocurrido.
Según contaron fuentes del caso, la periodista fue a la comisaría acompañada por gente del Ministerio de Justicia de la Nación. Anoche aún no había detenidos.
Por apuro o ignorancia, los argentinos picoteamos y evitamos lo saludable.
Por Mariana Acebal.
Es muy frecuente encontrarnos con pacientes con muy malos hábitos alimentarios, que sin embargo creen que comen relativamente sano y en poca cantidad, y no entienden por qué fueron acumulando kilos en los últimos años. Muchas de esas malas costumbres están generalizadas en la población argentina. ¿Cuáles son?
• Una muy común: saltear el desayuno, muchas veces por ignorar la importancia de esta comida, especialmente para los niños. El desayuno repone nutrientes y energía necesarios para comenzar un nuevo día y contribuye a prevenir la obesidad, pues evitamos así la tendencia al picoteo durante el día combinado con una ingesta excesiva en la cena, una rutina negativa bastante habitual entre los argentinos. Un desayuno saludable debe contener leche, yogur o quesos descremados y cereales o derivados, es decir, copos o avena, pan integral, frutas o jugos de frutas.
• Otro error es no incluir una amplia variedad de hortalizas y frutas en nuestra dieta. Las hortalizas y frutas frescas, de todos los colores, son fuente de vitaminas, antioxidantes, ácido fólico (especialmente las de color verde oscuro), minerales, fibra y fitoquímicos. Consumir como mínimo cinco porciones de hortalizas y frutas variadas a diario ayuda a prevenir enfermedades crónicas como el cáncer, la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial y los problemas cardíacos, el colesterol alto en sangre, la osteoporosis, el estreñimiento y la diverticulosis.
• Entre los malos hábitos también se encuentra el de comer poco pescado (o directamente nada), sobre todo por una cuestión cultural. Sus ácidos grasos omega-3 actúan aumentando las defensas y la fluidez de la sangre, disminuyendo los procesos inflamatorios y los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre; por ende, protege contra enfermedades cardio y cerebrovasculares. Se aconseja consumir como mínimo dos veces por semana una porción mediana. Lo podemos preparar al horno, a la parrilla, a la plancha, al vapor, o bien, enlatado al natural.
• Finalmente, otra costumbre errónea y extendida es el de dejar de consumir lácteos después de la adolescencia, creyendo que el calcio que nos proporcionan ya no es necesario para el mantenimiento del sistema óseo. Las mejores fuentes alimentarias de calcio son la leche, el yogur y los quesos, aunque hay otros alimentos de origen vegetal que lo contienen, como las legumbres, especialmente la soja, las frutas secas, semillas y las hortalizas de color verde intenso, aunque no es de la misma calidad.
Lic. en Nutrición. Centro Terapéutico Dr. Ravenna.
No pueden cuidar a los nietos porque trabajan, van al cine, o salen con amigos; mientras sus hijos les reclaman más dedicación, ellos revalorizan sus deseos.
Por Laura Reina.
Hacía un mes que Gastón Repetto y su mujer, Analía, estaban planeando la salida. La primera después de que naciera Ramiro, su primer hijo. Ellos acababan de debutar como padres y la expectativa por esa cena donde celebrarían su quinto aniversario de casados se mezclaba con algo de ansiedad por dejar al bebe de cuatro meses al cuidado de sus abuelos paternos. Pero un imprevisto cambió todo. «Unos días antes me llamó mi mamá y me dijo que se habían acordado de que tenían un compromiso, que lo sentían, pero que no podían cuidar al bebe. Me quería morir», reconoce. Ese, en verdad, fue el primero de otros desplantes que obligaron a una conversación familiar. «Cada vez que les pedía si podían cuidar a Rami me ponían alguna excusa -recuerda Gastón-. Y cuando se los comenté me dijeron que ellos ya habían criado hijos y se habían ocupado de los nietos de sus otros hijos (soy el menor de cuatro hermanos), y que ya no estaban con la energía para encargarse de otro. Que amaban a Ramiro, pero que me buscara una niñera de confianza, que me la pagaban. ¡Pensar que cuando yo era chico me pasaba el fin de semana entero en la casa de mis abuelos!», recuerda Gastón.
Y es que los abuelos del siglo XXI no son los de antes. A la par de su abuelidad desarrollan actividades sociales, laborales y de esparcimiento que los alejan de ese destino casi ineludible que era el de cuidar a los nietos hasta que el cuerpo respondiera. Y esto, que sin duda es visto como una conquista por parte de los adultos mayores, genera conflictos con sus hijos devenidos padres, que trabajan jornadas completas y buscan apoyo y ayuda para lidiar con agendas apretadas de colegios, reuniones y actividades extraprogramáticas. El problema surge cuando los abuelos tienen agendas casi tan cargadas como las de los demás miembros del clan familiar y el «no puedo» se vuelve una respuesta casi cotidiana.
«Estas situaciones conflictivas entre padres e hijos son comunes -reconoce Graciela Zarebski, directora de la Licenciatura en Gerontología de la Universidad Maimónides-. La realidad habla de un envejecimiento saludable y activo. Los que hoy son abuelos tienen una calidad de vida y despliegue de actividades que antes no tenían porque no había tanta oferta para ellos y sólo les quedaba ser abuelos. Hoy, ejercer ese rol es una de las actividades, entre tantas otras. Esta tendencia a una abuelidad más libre genera tensiones en la familia por las elevadas expectativas de hijos, nueras y yernos que están más relacionadas con las vivencias propias de lo que fue crecer con sus abuelos que con la realidad actual.»
El nuevo lugar de los mayores, más activos e independientes, que ejercen su rol con alegría, pero sin ataduras, que privilegian su tiempo libre por sobre sus obligaciones y cuya vida no gira en torno a sus nietos, sino en paralelo, ha tomado por sorpresa a una generación que se crió en la casa de sus abuelos. Pero aunque cuesta, y aun a riesgo de generar cierto grado de tensión en la relación con sus hijos, cada vez más adultos mayores se animan a decir que no o por lo menos a marcar límites en el cuidado de sus nietos.
Por eso, para los que hoy transitan los 30 o 40 años, hijos de estos abuelos recargados, la menor dedicación que muestran con sus nietos es una de las cuestiones que más preocupan. En algunos casos, son temas de conversación entre amigos y hasta es registrado por programas que hablan de la maternidad como Según Roxy, la serie que explotó en la Web hace algunos años y que hoy saltó a la televisión de la mano del canal Lifetime. Hace unas semanas, de hecho, se emitió el capítulo dedicado a la nueva abuelidad y fue de los que registraron mayor nivel de comentarios en las redes sociales.
«Las consecuencias que trae esta abuelidad más libre es un tema que aparece frecuentemente en la consulta -sostiene Zarebski-. Acá ayudamos a que reconozcan sus propios deseos, a plantarse frente a reclamos que no corresponden y a lidiar con la culpabilización por no cumplir el rol que se supone deben cumplir para su familia y la sociedad», dice la especialista.
Pero a pesar de que alienta la autonomía, Zarebski, aclara: «Lo ideal es encontrar el equilibrio: no caer en la abuelidad esclava y en el sometimiento a los pedidos desmedidos de los hijos, ni tampoco en el desentendimiento total de la función de abuelidad y convertirse en adultos mayores narcisistas que sólo quieren su propio bienestar -advierte-. Creemos que el intercambio con los nietos enriquece y mantener un buen vínculo con ellos es uno de los factores protectores del envejecimiento. Es importante que prime la solidaridad familiar: no vivir egoístamente, contribuir y ayudar, pero sin descuidar sus propios deseos de realización personal».
Ese equilibrio tan necesario es el que logró la familia Voltán: Patricia y Alejandro son un matrimonio que tiene cinco hijos y siete nietos. «Después de criar dedicadamente cinco hijos tenemos claro que nuestra misión como abuelos es disfrutar. Nos encanta estar con nuestros nietos, ver sus logros, pero cuando se van, volvemos a nuestra vida que es una vida rica, plena, con amigos y actividades -dice Patricia-. Ellos saben que cada vez que nos necesiten vamos a estar, y les pedimos que si van a traer a alguno de los nietos nos avisen con tiempo, así nos organizamos. Ser abuelo no tiene que ser una esclavitud, sino un disfrute.»
Patricia llegó a esa conclusión después de ser por unos meses una abuela full time. Cuando nació el primer nieto de la familia y su hija volvió a trabajar luego de extender la licencia por maternidad, Patricia se ofreció a cuidarlo mientras su madre trabajaba y encontraba a alguien de confianza que pudiera quedarse con el bebe. «Pensé que no podía ser tan difícil después de haber criado a cinco hijos -cuenta-. Me despertaba al alba para llegar antes de que ella se fuera y volvía tarde a casa. Después de varios meses, me di cuenta de que no tenía vida. Era una carga demasiado pesada para mí, me sentí ahogada, pero me sirvió para entender cómo iban a ser los roles.»
En ese momento, Patricia recordó lo que le había dicho una amiga cuando se enteró de que iba a ser abuela: «Me dijo que no se iba a transformar en una esclava; que ella lo había hecho con su madre y no quería eso para ella -detalla-. Yo tuve cinco hijos y no se los dejaba a mi mamá para que se ocupara de ellos y me parece que nadie lo tiene que hacer», reflexiona Patricia, que practica yoga cinco veces por semana en el club Belgrano Atlhetic.
Paola Pistorio, empleada de seguros y mamá de Dalo, de tres años, supo adaptarse a los tiempos de abuelidad libre. Sus suegros trabajan todo el día y sus padres tienen una vida social intensa, que incluye viajes y salidas. Paola cuenta que sus padres, cuando supieron que estaba embarazada, la felicitaron y enseguida le aclararon: «Yo ya tuve hijos y voy a ser la abuela, no la madre de mi nieto». Lejos de ofenderse, Paola sintió alivio. «Lo comparto plenamente y lo fomento, quiero que el abuelo sea abuelo y no padre -asegura-. Por una cuestión generacional, ellos tienen una visión distinta, más rígida, y yo estoy a favor de una crianza más libre y creativa. Y si vos les pedís a tus padres que cuiden a tu hijo todos los días, de 8 a 18, es difícil decirles que no estás de acuerdo con ciertas cosas que le enseñan.»
Para Paola es fundamental, entonces, que cada uno mantenga su independencia y no se superpongan los roles: «Yo quiero tener la responsabilidad de criar a mi hijo y decidir qué hacer y qué no, tener la libertad de poner límites como mamá y elegir el tipo de crianza que quiero darle. Es lo más sano en una relación y la mejor manera de preservar el vínculo; a menudo veo a conocidos que hacen la «cómoda» de dejar a sus hijos al cuidado de sus padres y no saben cómo salir de esa situación. Yo quiero que mi hijo, cuando los vea, los disfrute y esté contento, y ellos también. Es decir, que sea un momento de alegría para todos y no una obligación».
A pesar de fomentar la autonomía, Paola tiene la tranquilidad de que frente una eventualidad, sabe que levanta el teléfono y los cuatro abuelos están totalmente disponibles. «Nos ayudamos entre todos, sé que si los necesito, ahí están», asegura la mamá de Dalo.
Flora Leiman, por su parte, es madre de dos hijos, abuela de seis nietos y bisabuela de diez. Tiene «más de 80 y menos de 90 años», y una agenda recargada que incluye natación y tenis dos veces por semana en el club GEBA y su trabajo como coordinadora en el Consejo Argentino de Mujeres Israelitas. A pesar de todas la actividades, «Dedé», como la llaman en realidad, asegura que se hace tiempo para llevar a su bisnieto de nueve meses a la plaza o a buscar a alguno de los otros al jardín. «Mi vitalidad es grande, camino 200 cuadras por semana, me puedo dar el lujo de cuidar a mis bisnietos, llevarlos a la plaza o a la calesita, cocinarles cosas ricas y buscarlos en el colegio», dice orgullosa de sus múltiples actividades.
Flora asegura que la suya es «una familia unida, pero no compactada», y se considera una madre, abuela y bisabuela «presente», aunque le gusta mantener su independencia y autonomía. «Me organizo, me pongo días y metas. Voy tres veces por semana al trabajo, pero no descuido ni mi casa ni mi familia. Si me necesitan, estoy. Hay que tratar de estar ocupado. Lo más importante es ponerse una meta y tratar de alcanzarla.»
Una niñera para la abuela
El perfil de «abuelas como las de antes» sigue estando en el imaginario social. Y es uno de los más requeridos en las agencias que se dedican a buscar niñeras, cada vez más solicitadas ante la falta de ayuda familiar. Pero lo curioso es que, además de bregar por perfiles similares a «las abuelas de antes», los padres buscan alguien que «acompañe a la abuela», es decir, que haga el trabajo pesado. Así lo asegura María Moyal, una de las directoras de Cuídame Mucho. «Vemos que la abuela está presente en la vida de sus nietos, pero con mucha más libertad. Es decir que ya no quiere tener la responsabilidad absoluta sobre el cuidado de los chicos y entonces se ofrece a acompañar a la niñera que es la que tiene la responsabilidad. La abuela hoy sería más bien un referente afectivo que un cuidador», confirma Moyal.
Pero detrás de estos pedidos, Moyal cree escuchar un enojo solapado. «Muchas mujeres vienen y dicen que su mamá no quiere ceder su vida para criar nietos y entonces buscan a alguien que la acompañe. Algunas dicen que es también una forma de preservar el vínculo, porque se sienten más cómodas dándole indicaciones a una niñera que a su mamá.»
Otro conflicto que suele aparecer es la diferencia en la colaboración que los padres notan de un hijo a otro. «Algunas mamás vienen y se quejan de que con el segundo hijo no hay el mismo grado de compromiso que con el primero -relata Moyal-. Muchas mujeres me comentan que con el primer nieto los abuelos estuvieron mucho más presentes que con los otros y esperaban que esa presencia se repitiera con el segundo, pero eso no suele pasar. Sucede que entre uno y otro a veces pasan varios años y eso se hace sentir en el cuerpo. Y también, con el segundo, ya pasó la novedad y no se dedican tanto.»
Eso mismo les «reprocha» Gastón Repetto a sus padres. Por ser el menor de cuatro hermanos, tuvo a su hijo, el primero, mucho después que los demás. Y agarró a los abuelos con el caballo cansado. Pero después de muchas discusiones y desplantes, Gastón entendió a sus padres, aunque reconoce que le gustaría una mayor presencia y grado de compromiso con su hijo. «Yo tenía una relación divina con mis abuelos, vivía los fines de semana en su casa. Mis mejores recuerdos de la infancia están asociados con ellos y me gustaría que Rami tenga la misma relación que yo tuve. Pero mi creencia es que el vínculo abuelo-nieto es algo que tiene que construir el abuelo, son ellos los que deciden qué tipo de relación, en el sentido de mayor o menor grado de cercanía o presencia quieren tener con sus nietos. Y uno como padre debe aceptarlo, aunque a veces no lo comparta.»
Nuevas formas de ejercer el rol
Las claves del conflicto, según Graciela Zarebski
Abuelos de mediana edad
Hoy en día, debido a la mayor longevidad, la cuestión de la abuelidad pasa a estar comprendida dentro de la temática de la mediana edad. Los abuelos, que en el siglo pasado eran los «viejos» de la familia, ceden este lugar a los bisabuelos
Vacío familiar
Pero si los bisabuelos no están ya en condiciones de hacerse cargo del cuidado de los bisnietos y los abuelos se encuentran plenamente ocupados, la continuidad del rol tradicional que éstos ocupaban en el siglo pasado, ayudando a sostener la crianza de los nietos, se está volviendo una cuestión complicada que complejiza la vida familiar
De esclavos a desentendidos
Si bien persiste, por un lado, la condición que algunos llaman de «abuelas esclavas» sometidas a la «obligación» de cuidar a sus nietos más allá de sus posibilidades, va preponderando el otro extremo, de la ausencia o imposibilidad de dedicarse suficientemente a este rol
Un analista de Citigroup augura más penurias en el mercado petrolero
PorNicole Friedman.
Ed Morse Citigroup
El mercado del petróleo repuntó con fuerza en el segundo trimestre, cuando los operadores se subieron a una ola alcista que llevó el precio del barril de US$44 a mediados de marzo a más de US$60.
En 2014, los precios del crudo perdieron la mitad de su valor debido a la producción en pleno auge de EE.UU. y la Organización de Países Exportadores de Petróleo, así como una inesperada desaceleración de la demanda. No obstante, después de que los precios cayeron en marzo a mínimos de seis años, los inversionistas apostaron a que el aumento de la demanda y los recortes en la perforación reducirían esa superabundancia mundial de combustible.
Luego el mercado se estancó, frustrando por igual a los que apostaban por un alza y a los que preveían una nueva caída. Los precios de referencia en Estados Unidos han pivoteado en torno a US$60 el barril por varias semanas. Por debajo de ese nivel, dicen observadores del mercado, las empresas pierden mucho dinero en la producción, lo que finalmente las lleva a interrumpirla. Sin embargo, algunos productores estadounidenses dijeron que por encima de ese nivel pueden conseguir buenos retornos y aumentar su producción, lo que agrava la sobreoferta mundial.
¿Qué sigue ahora? El mercado aún tiene un exceso de suministro y los productores han demostrado que son más eficientes que lo que se creía con precios bajos. The Wall Street Journal habló con Ed Morse, director global de investigación de materias primas de Citigroup Inc., y le preguntó por qué piensa que las penurias del mercado petrolero no han concluido.
WSJ: El mercado petrolero se ha estabilizado en las últimas semanas. ¿Es esta recién descubierta calma una señal de que los precios superaron su piso para este año?
Ed Morse: No, no lo es. Nosotros pensamos que los precios van a ser más bajos en el cuarto trimestre que en el segundo trimestre.Gran parte del aumento de los precios del petróleo se basa en datos puntuales que indicaban una demanda mayor a lo que la gente había previsto. (Pero) creemos que parte de la demanda no es sostenible. La demanda china, creemos que no es sostenible. Atribuimos el crecimiento (de la demanda de China) no a un repunte en la economía sino más bien a que hubo una considerable cantidad de combustible que cambió de los vehículos propulsados por gas natural de vuelta al diésel.
WSJ: Después de la caída del año pasado, muchos analistas, incluido usted, dijeron que los precios no se recuperarían sino hasta al menos la segunda mitad del año. Pero el mercado se recuperó en abril y los precios de EE.UU. han subido 12% en el año. ¿A qué se debió este error?
Morse: Yo no anticipé hasta qué punto los flujos financieros iban a ingresar al mercado a través de (los fondos que cotizan en bolsa y otras operaciones de corto plazo). Eso me tomó con la guardia baja. Los flujos financieros reflejaron expectativas de un mercado más fuerte y expectativas de que a finales de año habría una producción considerablemente menor en EE.UU.
WSJ: El número de plataformas de que están perforando en EE.UU. se ha hundido, pero la producción se ha mantenido bastante estable y algunos productores de petróleo de esquisto dicen que pueden aumentar su producción si los precios se mantienen por encima de US$60 el barril. ¿Cuál es su perspectiva para la producción estadounidense?
Morse: La industria es sorprendentemente robusta, reacciona rápido y es eficiente. Alrededor de 70% o más de la producción de crudo proviene de 30% de los pozos perforados. Y las ganancias de eficiencia siguen creciendo. Se podría seguir teniendo el mismo número de plataformas y tener una aceleración de terminaciones de pozos y aun así tener (…) un crecimiento de la producción en el año.
Cuanto más alto sea el precio en el segundo y tercer trimestres, menor será el precio en el futuro, ya que potencialmente habrá más productores que se ajusten al precio. Con el tiempo vamos a ver quiénes sobrevivirán en este juego, los que sean rentables a US$60 o US$65 por barril, y aquellos que tendrán dificultades.
WSJ: Con los precios del petróleo arriba de sus mínimos, ¿siguen teniendo los consumidores un gran beneficio?
Morse: Los consumidores todavía tienen un ahorro que no es insignificante, considerando en qué nivel estaban los precios de la gasolina hace un año. En enero, se podría haber dicho que la familia promedio tenía unos US$700 dólares (de ahorro anual). Hoy, el beneficio anualizado es más bien como de US$500.
Hay muchas personas que argumentan que 90% de ese ahorro ha ido a sus ahorros, no al consumo, pero bien podríamos ver un efecto de retraso de seis meses. Vamos a esperar y ver qué pasa después del fin de semana del 4 de Julio.
WSJ: Usted dijo recientemente que es casi la hora de escribir el obituario de la OPEP. ¿Por qué está el grupo perdiendo relevancia?
Morse: la OPEP, y los sauditas en particular, han demostrado que son relevantes para el mercado. Ellos han hecho un movimiento agresivo en el mercado, que ha sido un factor importante en los precios del petróleo. Pero yo diría que el obituario de la OPEP podría escribirse. El número de países dispuestos y capaces de reducir su producción ha caído, en parte debido a que su producción ha disminuido.
El nuevo petróleo no convencional, como el crudo de esquisto, la producción de arenas bituminosas y la producción en aguas profundas, termina siendo robusta a una cifra cada vez más baja, porque el costo de búsqueda y desarrollo se ha reducido. De modo que aun si (la OPEP) quisiera un precio de US$100, no podría conseguirlo. Van a tener que encontrar maneras de vivir en un entorno de precios más bajos y no van poder seguir disfrutando del poder oligopólico para fijar los precios.
La campaña para el referéndum polariza a Grecia y divide a la UE
Por Luisa Corradini.
ATENAS – La sociedad griega, las familias, los medios políticos, la prensa y los países de la zona euro aparecen cada día más divididos entre el nai (sí) y oxi (no) que plantea el referéndum convocado para el domingo 5 de julio por el primer ministro Alexis Tsipras.
Más que una división, existe un verdadero abismo sobre la actitud frente al programa de reformas propuesto por los tres acreedores institucionales de la ex troika que forman ahora el llamado Grupo de Bruselas: la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Tres días antes de la cita con las urnas, por primera vez el voto por el sí, partidario de aceptar la propuesta del Eurogrupo, encabeza los sondeos de opinión. Una encuesta realizada el martes por el instituto GPO acuerda 47% de intenciones de voto al sí contra 43% por el no.
«Lo importante no son los resultados, sino la dinámica que muestra un vertiginoso ascenso del sí y una caída equivalente del no», estimó Christopher Dembik, economista de Saxo Banque.
Si prevalece el sí, que obligará al gobierno de izquierda radical de la coalición Syriza a aceptar el acuerdo que propone el Grupo de Bruselas, el actual ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, presentará su renuncia: «Prefiero cortarme un brazo antes que firmar acuerdos que no contemplen una quita y una reestructuración de la deuda», declaró ayer en una entrevista a Bloomberg Televisión.
Como si se tratara de una respuesta directa a Varoufakis, el FMI divulgó una estimación realizada antes de la ruptura de las negociaciones que en términos globales coinciden con los cálculos del gobierno griego y admite la necesidad de una reestructuración para ampliar «significativamente» los vencimientos de los actuales préstamos de sus acreedores.
El FMI señala la incompetencia del gobierno anterior al decir que «si el programa [de 2012] se hubiera aplicado como se presumía, no habría sido necesario un mayor alivio de deuda».
También destaca que la situación macroeconómica es peor que hace tres años, debido a que «no se ha seguido el camino establecido».
Las necesidades de financiación de Grecia entre 2015 y 2018, afirma el documento, superan los 50.000 millones de euros. Por esa razón, incluso teniendo en cuenta el plan presentado por los acreedores internacionales, los países europeos deberían aportar 36.000 millones suplementarios.
El FMI admite además la necesidad de una reestructuración de la deuda del país.
El organismo que dirige la francesa Christine Lagarde sugiere en concreto extender el período de gracia para el pago de deuda hasta 20 años junto con un período de amortización de 40 años en los préstamos actuales con la Unión Europea.
Esa posición contradice en cierta medida la actitud extremadamente dura que había mantenido Lagarde durante el último tramo de negociaciones con Grecia.
En contraste con la posición más conciliadora del FMI, el ministro de Finanzas holandés, Jeroen Dijsselbloem, que preside el Eurogrupo, afirmó que la victoria del no de ninguna manera favorecerá la posición negociadora de Grecia, como pretende Tsipras.
Incluso dentro de los países de la zona euro empiezan a aparecer claras líneas de división. El presidente francés, François Hollande, partidario de agotar todos los esfuerzos para llegar a un acuerdo antes del referéndum, puso distancias con la línea ultraliberal del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble.
La amiga de Tsipras
Numerosos analistas políticos aseguran que el dúo formado por Schauble y el ministro de Economía socialdemócrata Frank-Walter Steinmeir le forzaron la mano a la canciller Angela Merkel, partidaria de una mayor flexibilidad con Tsipras.
En esa pulseada al parecer también actuaron, aunque parezca mentira, cuestiones de orden personal. Mientras Merkel siente simpatía por Alexis Tsipras, Schauble y Steinmaier no pueden soportar la «arrogancia» ni el estilo excéntrico del ministro Varoufakis.
Algunos países de la UE están irritados con la rígida conducta adoptada por el Eurogrupo en la fase final de las negociaciones.
Dentro de Grecia esas divisiones son aun más profundas. La televisión presentó varios casos de familias divididas entre padres e hijos por el referéndum, y en la calle, bares y oficinas se discute cómo votar el domingo.
La mayoría de la prensa hace campaña por el sí, según denunció la coalición de gobierno Syriza en una carta enviada al Consejo Nacional de Radiodifusión, pidiendo que se respeten las reglas de equidad.
También apelaron a votar por el sí los partidos Nueva Democracia (conservador), To Potami (liberal), Pasok (socialista) y el Movimiento de Socialistas Democráticos (centro-izquierda) de Giorgos Papandreu.
A ellos se sumaron la mayoría de las organizaciones de empresarios. A favor del no se pronunciaron Syriza, los partidos menores de la coalición, la derecha nacionalista de ANEL que integra la coalición y numerosos sindicatos. Tanto el Partido Comunista de Grecia (PCH) como la extrema derecha de Aurora Dorada optaron por la abstención.
El problema de esas divisiones no reside en la fractura que provocan hoy en Grecia y en el resto de Europa, sino en que esas heridas no cicatrizarán el domingo y permanecerán abiertas cuando sea necesario empezar una nueva vida.
Fuente: La Nación, 03/07/15.
Declaran en Europa que Grecia está oficialmente en default
El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera emitió un duro comunicado contra el país, tres días después de no haber pagado al FMI un vencimiento de 1600 millones de euros.
BRUSELAS – El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) declaró oficialmente hoy a Grecia en situación de impago, tras no haber hecho frente a un vencimiento de 1600 millones de euros ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque sin consecuencia financiera inmediata.
Esa ausencia de pago, el martes pasado, «constituye un default de parte de Grecia, según los términos del acuerdo financiero entre Grecia y el FEEF», indica la institución en un comunicado. No obstante, el FEEF precisa que se reserva el derecho de actuar ulteriormente, pero «sin reclamar reembolso inmediato» a Atenas, ni renunciar a sus créditos.
Si gana el sí, el gobierno de izquierda radical de la coalición Syriza estará obligado a aceptar el acuerdo que propone el Grupo de Bruselas, formado por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI.
Entrevista a Silvia Mercado, autora de «El Relato Peronista». Un nuevo libro de investigación refuta mitos del peronismo tomados como hechos históricos.
Grabado en la memoria. Evita y Perón el día en que ella renuncia a la vicepresidencia.
Por Marcelo Larraquy.
Hace dos años, la periodista y escritora Silvia Mercado sorprendió al mercado editorial con El inventor del peronismo, un libro sobre la vida de Raúl Apold, el secretario de Medios de Juan Perón, que casi no había llamado la atención en la narrativa histórica y atrajo miles de lectores. Ahora Mercado acaba de lanzar El Relato Peronista. Porqué la única verdad no siempre es la realidad, en el que discute distintos sucesos que adquirieron carácter mítico en el peronismo.
-Usted dice que entre el imaginario y los hechos reales del peronismo hay mucha distancia. ¿Por qué?
–El peronismo es un relato, un sistema de creencias. Ese relato, tremendamente poderoso, fue creado desde el aparato de Estado. Lo compartimos todos. Los que son peronistas y los que no. Creemos que el 17 de octubre fue una movilización espontánea para sacar a Perón de la cárcel, que el 22 de agosto Evita renunció en un “Cabildo abierto” a la postulación a la vicepresidencia, que Perón y Evita realizaron 10 años de felicidad absoluta.
-¿No fue así?
-No, el 17 de octubre no fue espontáneo. Fue una manipulación de Perón para salvar el golpe de Estado de 1943. El 19 de septiembre del ’45 hubo una movilización más importante que la del 17, en la que se pedía a la Corte Suprema que se hiciera cargo del gobierno y convocara a elecciones democráticas. El Eje acababa de perder la guerra. Esto obligó a Perón a forzar la situación para que lo desplacen del gobierno, construir una “prisión” y convocar a su propia gente, con una gran organización que incluyó a la Policía Federal, que le respondía, y al Ejército, que en su gran mayoría también, para hacer una gran gesta popular. El 17 de octubre fue una manipulación de Perón para que el GOU no entregara el gobierno.
-En “El relato…” se relativizan las conquistas sociales durante el peronismo. ¿No son hechos materiales comprobados?
-El peronismo propone un dilema entre justicia social y libertad. Es falso. Cuando Perón lidera el golpe del ‘43, en Uruguay había jornada de 8 horas, aguinaldo, voto femenino y las mujeres podían ser electas. Era un gobierno democrático con una gran cantidad de derechos sociales y de género, ya adquiridos. En la Argentina había un sector conservador-oligárquico que retrasó la puesta en marcha de esos derechos, pero en otros países de Latinoamérica se pudo encarar reformas sociales con la democracia.
-¿Cómo caracteriza al primer peronismo?
-Las libertades fueron cortadas. Hubo censura y persecución. Las radios quedaron en manos del Estado o de empresarios amigos a favor del gobierno. La oposición no pudo hablar por los medios. Si los artistas no estaban a favor del régimen, no trabajaban. Fue un régimen autoritario con tintes totalitarios, directamente dictatoriales. Lo que hubo en esos diez años fue una enorme producción de propaganda, de relato, que por censura o autocensura los diarios repetían. Lo que se publica en diarios de Uruguay, Brasil y Chile es diferente de lo que se publica en la Argentina. Las protestas estudiantiles, las movilizaciones contra el GOU, la marcha de festejo por la caída de los nazis, reprimida por la Policía Federal, están invisibilizada en los diarios argentinos. La propia Unión Democrática (UD), que organizó la multitudinaria “Marcha por la Constitución y Libertad”, fue demonizada en la historia.
-¿Por qué?
-Primero porque fracasó como proyecto político. Fue visto como “el error” de la historia. Entonces, cualquier coalición de partidos de oposición a un gobierno populista es la “Unión Democrática”, la unión de oligarcas. Los oligarcas era minoritarios en la UD. Hubo oligarcas que estuvieron con Perón y no se los demonizó, como el caso Juan Carlos Picazo Elordy, titular de la Sociedad Rural y ministro de Agricultura de Perón. Entonces no importaba si alguien era de la oligarquía sino de qué lado estaba, como sucede ahora.
-Por mucho menos de lo que acaba de decir, a una persona se le dice “gorila”.
-Exacto. Si te dicen “gorila” tu palabra ya deja de tener valor, no le interesa a nadie porque sos “gorila”, y los “gorilas” son estigmatizados. Y esto demuestra el éxito del relato. Hace 30 años que escribo e investigo peronismo. Antes no pensaba así. Todo lo que decía mi papá, que había vivido en la década peronista, no era falso como yo creía. Mi papa fue un sindicalista radical, lideraba en Comodoro Rivadavia un sindicato petrolero en alianza con comunistas, socialistas y anarquistas. Y cuando llegó el peronismo lo obligaron a fusionarse con un sindicato peronista. Lo discutieron en asamblea. El no quería… y lo metieron preso a a mi papá y a toda la conducción del gremio. Lo liberaron cuando aceptó el retiro voluntario de YPF. Cuando mi papá me contaba estas cosas yo pensaba que me mentía o era un “gorila”. El kirchnerismo me hizo pensar que tal vez lo que decía mi papá no era errado.
-¿En qué se identifican el relato del kirchnerismo y el del peronismo original?
-Hay puntos en común: la vocación de imponer una voz única, de intentar utilizar los medios para replicar la misma propaganda que sale del aparato gubernamental, no dialogar con la oposición, dividir a la sociedad en amigos y enemigos.
-¿Qué cree que pensaba Néstor Kirchner de Perón?
-Que era un hijo de puta.
-¿Lo podría desarrollar un poco más?
-La palabra “hijo de puta” tiene doble significado: mala persona y admiración. Eso es lo que provocaba Perón en Kirchner y en el peronismo. Insulto y admiración a la vez. Kirchner-Cristina y Perón-Evita son los intentos del poder permanente. Como Rosas en el siglo XIX.
-¿Cómo evaluá la comunicación del kirchnerismo?
-Muy eficiente. De enorme calidad profesional.
-¿Le suman las cadenas nacionales a la Presidenta?
-Es la parte menos importante la comunicación. Tiene que ver con un capricho de Cristina. Lo importante de la comunicación kirchnerista son las fiestas del Bicentenario, el Museo del Bicentenario, el Centro Cultural Kirchner, la enorme cantidad de relato que discurre en los programas escolares, Primario y Secundario. La inventora del relato kirchnerista es Cristina.
-¿Por qué lo dice?
-Me lo reconoció Javier Grossman, que es el realizador de los actos. Ella estuvo horas pensando cada detalle de los festejos del bicentenario, dándole su propio contenido histórico. Se interesaba por los shows, las luces, la puesta en escena mientras Kirchner rosqueaba con un concejal de Santa Rosa de Calamuchita para recuperarse de la derrota electoral de 2009.
LA TRILOGIA
Además de dedicarse a la comunicación política y el periodismo -conduce un programa sobre investigación periodística en Radio Ciudad-, Silvia Mercado escribió en los años ochenta sobre la derrota electoral de 1983, Peronismo. La mayoría perdida y otro sobre el secuestro del dirigente de Luz y Fuerza Oscar Smith. Después de Apold. El inventor del peronismo y El Relato Peronista.