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Por Danny Yadron y Emily Glazer.
SAN FRANCISCO (EFE Dow Jones) — Una banda de piratas informáticos rusoparlantes robó millones de dólares desde finales de 2013 a varios bancos en Rusia, Europa del este y Estados Unidos, según un informe de Kaspersky Lab ZAO, una firma de seguridad informática rusa.
No está claro exactamente cuántos bancos o cuáles se han visto afectados. Algunos ejecutivos del sector financiero estadounidense han recibido información sobre lo descubierto, según fuentes conocedoras de la situación. El gobierno estadounidense tuvo constancia del informe el domingo, aunque algunas fuentes gubernamentales se mostraron escépticas sobre cuánto dinero en bancos estadounidenses se habría perdido.
El informe ofrece una de las visiones más detalladas sobre cómo ha evolucionado la delincuencia en la era informática. Los ladrones capturaron en vídeo lo que ocurría en pantallas de ordenador de los bancos para aprender cómo imitar el modo en que los empleados de las entidades acceden a sus sistemas. Piratearon computadoras que controlan cajeros automáticos para que entregaran dinero cuando los delincuentes pasaban por delante de ellos. También lograron traspasar fondos de una cuenta a otra, aparentemente sin ser descubiertos.
La ubicación de los piratas informáticos no está clara. Algunos de sus servidores están en China y algunos de los dominios de sus páginas web parecen registrados a nombre de ciudadanos chinos, según el informe. Pero, como destaca Kaspersky, estas pistas podrían ser falsas, como se ha demostrado en el pasado.
El Servicio Secreto estadounidense y el FBI no respondieron inmediatamente a las solicitudes de comentarios. La noticia sobre el informe de Kaspersky la dio en primer lugar el diario New York Times.
La gran mayoría de bancos atacados parece estar en Rusia, según el informe. Los analistas de la firma lograron acceder a tres servidores de los piratas y encontraron direcciones de Protocolo de Internet de los posibles objetivos. Kaspersky halló que 178 direcciones IP de estas están vinculadas a Rusia y 37 a Estados Unidos, según el informe. Cada dirección podría no pertenecer a un banco distinto o a un banco que perdió dinero.
Según el informe, un banco perdió US$7,3 millones en el fraude en los cajeros automáticos y otro perdió US$10 millones porque los piratas atacaron su “plataforma de banca online”. Kaspersky estima que las pérdidas acumuladas podrían ascender a US$1.000 millones.
Quizá lo más preocupante del caso es que los piratas informáticos utilizaron para acceder a los bancos agujeros de seguridad ya conocidos en el software de Microsoft Corp, para los que la compañía había publicado “parches”. Si las empresas hubieran actualizado su software, los piratas habrían tenido que encontrar otro modo de acceder, según el informe.
Kaspersky rastreó al grupo de delincuentes hasta 2013 y dice que nada parece indicar que hayan dejado de robar.
Fuente: The Wall Street Journal, 16/02/15.
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Carnaval
Por Enrique Szewach.
Una semana particular en la economía global.
Los griegos en medio de un dilema “argentino”. Y la Argentina eludiendo el dilema “venezolano”.
Veamos.
Venezuela ya está transitando el principio del fin de su ciclo populista.
La fuerte caída del precio del petróleo le pone fecha de vencimiento a una experiencia que combina el más rancio populismo económico, con el realismo mágico caribeño.
Simultáneamente, Grecia inicia su propio camino de populismo mediterráneo, tratando de aliviar su situación de insolvencia fiscal, negociando una reprogramación de los vencimientos de su deuda pública,y una menor severidad en los pedidos de reforma y austeridad de parte de sus acreedores, y tratando de mantenerse en el Euro, para salvar a su sistema financiero y no sacrificar, ante los dioses del Olimpo, el brutal ajuste ya hecho.
En otras palabras, mientras Venezuela anticipa a la Argentina de fines del 2015 o del 2016, Grecia trata de evitar ser la Argentina del 2001/2002, para lograr ser la Argentina del 2003/2004.
Me explico un poco más.
Venezuela pudo sostener su absurdo sistema económico, en el marco de un poder político centralizado y popular, frente a una oposición fragmentada y sin ideas, en la medida que su declinación económica, pudo ser disimulada por precios del petróleo extraordinariamente elevados.
Cuando la combinación precios internacionales del petróleo declinantes, y caída de la producción y productividad interna, en el marco de precios relativos absurdos e incentivos y regulaciones perversos, obligaba a reformular toda la política económica, reconociendo los nuevos precios internos, compatibles con la nueva realidad local y global, el gobierno de Venezuela decidió sostener su relato mágico, reemplazando, cada vez más, política económica por policía y controles. Pero todo tiene un límite, y ahora, inexorablemente,, tiene que admitir su fracaso y sustituir el relato por la realidad.
Grecia, por su parte, se vio forzada a un brutal ajuste de su economía, pero, en medio de su “propia convertibilidad”, dependía de la devaluación del Euro.
Ahora que la devaluación del Euro se produjo, y tiene los precios relativos más alineados, necesita aliviar su carga fiscal, cuya parte más fuerte es el peso de la deuda.
Si logra negociar una extensión de plazos de pago, aunque sin quitas, estará en la misma situación que los K. cuando asumieron, con el ajuste hecho, la moneda devaluada, y sin pagos de deuda en el corto plazo.
Sin embargo, este escenario, de un “populismo exitoso”, conspira contra el establishment político europeo mediterráneo, amenazado, electoralmente, por los partidos del extremo.
Y también contra la posición de la Europa nórdica, incluyendo, por supuesto, a Alemania, principal garante y financiador. Los acreedores les tienen que probar a sus votantes, que no usan la plata de “sus carpinteros y plomeros” para ayudar a pagar la fiesta de los deudores irresponsables.
Si, por otra parte, Grecia rompe con Europa y sale del Euro, necesitará de un supercorralito, para salvar a sus bancos, en medio de una crisis inflacionaria y devaluatoria de su “nueva moneda”.
Es decir, será más parecida a la Argentina del 2001/2002. Encontrar algún punto de encuentro entre los objetivos de los políticos griegos y los del resto de Europa, no será fácil. Sobre todo, porque el resto de Europa se supone libre de “contagio”. La amenaza griega de recurrir a la plata de Putin o de China o, incluso, de Estados Unidos, suena hoy, geopolíticamente, poco creíble.
¿Y por casa?
Por casa también hace falta dar por terminado el relato, y reemplazar la policía, los controles, el voluntarismo, y las planillas de cálculo, por una política económica que enfrente un fenomenal desequilibrio fiscal, un alarmante desorden monetario, y normalice un conjunto de precios relativos cuya distorsión actual, dada la situación global, impide la inversión, el aumento del empleo privado y el crecimiento.
Como en el viejo chiste, ya no estamos discutiendo si el relato se termina. Sólo nos debemos un debate serio, sobre cuándo, y cual será la mejor forma de terminarlo.
Y las conclusiones de ese debate, por ahora postergado por los dramáticos eventos institucionales, que vivimos estos días, y por consejo del marketing político, definirán la forma en que finalizará la experiencia populista local. La forma en que irán cayendo las máscaras de la mentira.
Seguramente, de una manera menos caribeña y más tanguera.
Fuente: Perfil, 15/02/15.

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Los freelance están de moda
Se está dando un auge del trabajo independiente, y cada vez más organizaciones confían en quienes se acogen a estos modelos, y se eleva la cifra de profesionales que eligen esta opción.
Un número creciente de plataformas de empleo al estilo Uber –la start up de economía colaborativa que ya es uno de los mayores empleadores de personas a tiempo parcial– contribuye al auge del trabajo independiente, a las fórmulas del freelance, multitarea o la aparición de modelos de empleo temporal, entre los que se cuentan los conocidos como supertemps (supertemporales).
La cuestión es que cada vez más profesionales tienden a no pisar la sede de la compañía en la que trabajan, porque “ir al trabajo” ya no implica estar en una oficina. Es una relación entre empleado y empleador distinta que implica nuevas oportunidades, que plantea nuevos conflictos legales y profesionales, otras fórmulas de retribución, de valoración y compensación de la efectividad, alejadas del presentismo.
Todo esto supone una nueva relación laboral orientada sobre todo a la prestación de servicios y no tanto al contrato tradicional por horas. La ubicación física en la empresa, el cargo, o incluso la presencia, necesidad y supervisión de un jefe tienden a desaparecer o a transformarse.
Muy competitivas
Estos nuevos modelos tienen mucho que ver con el hecho de que cada vez más profesionales tienden a concebir su actividad como si fueran unipersonales que detectan oportunidades en lugar de esperar a que los clientes empleadores les digan que necesitan algo. Son capaces de crear la oferta, igual que hacen las startup, y sustituyen el plan de carrera por un plan de negocio profesional. Se trata de especializarse eligiendo un área poco tratada o completamente nueva, de generar confianza y plantearse aquello que hacemos mejor que nuestra competencia.
Crecen las ocupaciones por proyectos, y se incrementan las iniciativas unipersonales que aprovechan la experiencia concreta para una iniciativa determinada. Incluso se da el caso de empresas de trabajo temporal para profesionales muy calificados.
Según un estudio de Elance-oDesk, uno de los marketplaces de trabajo independiente más activos de EEUU, cerca de 53 millones de estadounidenses trabajan hoy de forma independiente, formando parte de la economía freelance como profesionales a tiempo parcial, temporales o multitarea. Cada vez más organizaciones confían en este modelo de trabajo y en los profesionales que se acogen a él. Lo que parece evidente es que estos nuevos modelos de trabajo suponen un cambio definitivo y exigen otro tipo de organizaciones, abiertas a una nueva flexibilidad.
Por un lado, está la tendencia que representan los que se conocen como slasher: una persona y varias carreras a la vez. Supone usar el tiempo de trabajo en varios empleos compatibles e independientes. El empleado nunca depende de un solo jefe, y su salario proviene de varias firmas y realiza actividades variadas sin tener que renunciar a ninguna de sus áreas de especialidad o de desarrollo.
El nuevo trabajo independiente lleva a que, en vez de hablar de puestos, se hable de creadores de ideas y de valor que funcionarán en una organización o por su cuenta. No se contrata a las personas, sino a sus capacidades, y por horas.

Un nuevo escenario
Parece claro que la tecnología ofrece cada vez mayor flexibilidad al mercado laboral, y esto permite localizar el trabajo donde sea necesario y encontrar el talento allí donde esté.Según el reciente estudio Trabajar en 2033, de PwC, la deslocalización y virtualización del trabajo hacen que ya no sea necesario que las relaciones laborales sean cara a cara.
Dicho de otra forma, el trabajo se puede hacer desde cualquier lugar de una forma más eficiente.
Para responder a las nuevas demandas se extenderá el teletrabajo, los contratos a tiempo parcial que permitan la conciliación o las jornadas adaptadas al ciclo productivo de cada empleado, con un predominio del cumplimiento de hitos y objetivos.
Asimismo, predominarán las modalidades de trabajo de mayor flexibilidad, como el trabajo mixto, tanto en la oficina como a distancia con horario flexible; el trabajo en la oficina en horario flexible o la actividad a distancia con horario flexible.
Se espera que los profesionales cambien más a menudo de carrera y de empleador. Incluso algunos trabajarán para varias compañías desarrollando proyectos específicos.
El trabajo pasará de ser una actividad que se desarrolla de una forma constante y uniforme a una labor centrada en proyectos con vocación claramente temporal. Nos encontraremos con un perfil de trabajador más proclive a controlar de forma activa su carrera laboral y a asumir la responsabilidad de su desarrollo profesional. (Expansión – Red Iberoamericana de Periódicos Económicos).
Fuente: El Observador – 15/02/15
Otras plataformas:
Workana
Nubelo
Más información:
Autónomo, freelance o supertemp ¿emprendedor o trabajador?
De freelancers a teletrabajadores: Fórmula de éxito para el nuevo mundo del trabajo en solitario

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Por Daisuke Wakabayashi y Mike Ramsey.
Apple Inc. ha revolucionado la música y los teléfonos. Ahora apunta a un blanco mucho más grande: los autos.
La empresa ha asignado a cientos de empleados a un proyecto secreto para crear un vehículo eléctrico de marca Apple, según fuentes al tanto. El proyecto, cuyo nombre en clave en “Titan”, está trabajando inicialmente en el diseño de un vehículo que se asemeja a un miniván, dijo una de las personas.
Un vocero de Apple no quiso hacer comentarios.
Apple, no obstante, podría decidir no continuar con el auto. Además, muchas tecnologías usadas en un auto eléctrico, como baterías avanzadas y electrónicos para el auto, podrían ser útiles para otros productos de Apple, entre ellos el iPhone y el iPad.
La empresa de Silicon Valley a menudo investiga tecnologías y potenciales productos, e incluso desarrolla múltiples prototipos para algunas cosas que nunca venderá. Completar un auto y obtener las certificaciones de seguridad requeriría años.
Sin embargo, el tamaño del equipo que trabaja en el proyecto y el rango de los empleados involucrados indican que Apple lo está tomando con seriedad, explicaron estas personas. Ejecutivos de Apple han viajado a Austria para reunirse con fabricantes por contrato de autos de alta gama, incluido Magna Steyr, división de la empresa canadiense de autopartes Magna International Inc. Una portavoz de Magna no quiso realizar comentarios.
El equipo de diseño industrial de Apple está integrado por varias personas que tienen experiencia en automotrices europeas. El año pasado, Apple contrató a Marc Newson, un famoso diseñador industrial y amigo cercano del jefe de diseño de la empresa, Jony Ive. En el pasado, Newson creó un auto de concepto para Ford Motor Co.
Otros gigantes de Silicon Valley tienen su mira puesta en los autos. Google Inc. ha estado trabajando en un auto sin conductor desde hace años. El jefe del proyecto de vehículos autónomos de Google aseveró el año pasado que la empresa se propone asociarse con automotrices para fabricar un auto sin conductor en los próximos años. Un vehículo de este tipo no forma parte del actual plan de Apple, dijo una de las fuentes.
“Hay productos en los que estamos trabajando de los que nadie sabe”, contó el presidente ejecutivo de Apple, Tim Cook, en una entrevista en septiembre en un programa de televisión. “De los que no ha habido rumores”.
La fabricación de autos es una actividad de capital intensivo, al requerir cientos de millones de dólares en diseños, herramientas, producción y certificaciones. Las automotrices también deben sostener una red de suministro de los miles de componentes que se utilizan en un vehículo.
Los vehículos impulsados por baterías añaden otra dimensión. Tesla Motors Inc., por ejemplo, ha registrado crecientes pérdidas debido al aumento de los costos para construir un todoterreno eléctrico. La empresa prevé invertir US$1.500 millones en gastos de capital e investigación y desarrollo este año.
Cook aprobó el proyecto del auto hace casi un año y asignó a Steve Zadesky, el veterano vicepresidente de diseño de productos, al frente del grupo, según personas al tanto. Zadesky es un ex ingeniero de Ford que estuvo entre los que dirigieron los equipos de Apple que crearon el iPod y el iPhone.
Zadesky recibió permiso para formar un equipo de 1.000 personas e incorporar empleados de diferentes divisiones de la compañía, dijo una de las personas. El equipo, que trabaja en una ubicación secreta a pocos kilómetros de la sede de Apple en Cupertino, California, está investigando diferentes tipos de robótica, metales y materiales consistentes con la fabricación de automóviles, indicaron las fuentes.
En septiembre, Apple contrató a Johann Jungwirth, ex presidente de Mercedes-Benz Research and Development North America, que tiene operaciones en Sunnyvale, California, cerca del campus de Apple, según su perfil en LinkedIn.
El Financial Times informó que decenas de empleados de Apple investigaban productos automotores, citando personas cercanas a la empresa.
Durante los últimos 15 años, Apple ha revolucionado varias industrias. Su reproductores de música iPod y servicio iTunes aceleraron la transición hacia la música digital. El iPhone estableció el mercado de smartphones y cambió la noción de la computación móvil. Asimismo, planea lanzar su Apple Watch en abril, con el cual espera crear un mercado de aparatos de vestir.
Fabricar un auto es inmensamente costoso. Una sola planta suele costar muy por encima de US$ 1.000 millones y requiere una enorme cadena de suministro para producir los más de 10.000 componentes de un auto. Elon Musk, presidente ejecutivo de Tesla, se quejó a fines del año pasado de que es “muy difícil” desarrollar un vehículo en medio de la lucha para incrementar la producción de su sedán Model S.
El costo es una barrera de ingreso para muchos potenciales competidores, pero sería un menor obstáculo para Apple, que tenía US$178.000 millones en efectivo al 27 de diciembre.
Tesla logró aumentar su producción en poco tiempo y de forma relativamente barata al comprar una antigua fábrica de Toyota Motor Corp. en Fremont, California, por US$42 millones en 2010. Desde entonces, la automotriz ha invertido cientos de millones de dólares para modernizar la fábrica y aun así produjo apenas 35.000 vehículos en 2014.
Durante años, Apple utilizado contratistas para fabricar sus productos. Eso ha ayudado a Apple a mantener una cadena de suministro frugal y reducir su acumulación de inventarios.
Fuente: The Wall Street Journal, 15/02/15.

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Menos Información y Más Acción
Hay tanta información disponible sobre cualquier tema que nos interese que parece que esa abundancia nos causa adicción. Tendemos a consumir información y delegamos la acción eternamente.
En este momento estoy pasando unas vacaciones con mi esposa en Kauai.
Mientras trataba de estacionar en Hanalai Bay Beach mi esposa dijo: “Parece como si todos los habitantes de Hawaii estuvieran en esta playa” a lo que yo le contesté: “ Si, hasta quizás nos topemos con Elvis Presley aquí”
En ese mismo momento la voz de Elvis surgió en la radio cantando “A Little less conversation” (“Un poco menos de conversación”).
Un poco menos de conversación, un poco más de acción
Todo esta irritación no me satisface
Morder un poco más y ladrar un poco menos
Pelear un poco menos y tener un poco más de chispa
Cierra la boca, abre tu corazón y satisfáceme
Fue uno de esos momentos en los que todo “encaja”, pero no sólo por mi comentario y la canción que sonaba en la radio … Sino porque a principios de ese mismo día yo había empezado a escribir un artículo sobre “La Relación Información – Acción” y la palabra ” información” no está muy lejos de ” conversación”.
En esa canción Elvis había dicho en gran medida lo que yo quería decir: Un poco menos de información, un poco más de acción. Como consultores, coaches, entrenadores, líderes, etc., pasamos mucho tiempo difundiendo información. También estamos inmersos y abrumados por la información.
La información, una vez de gran valor, se ha convertido en una mercancía muy barata, en un commodity. Con Google, casi todo lo que queremos saber está inmediatamente a nuestro alcance . ¿Quieres saber cómo escribir un buen artículo? Escribes: “Artículos (o blogs ) sobre redacción de artículos” en Google y obtendrás páginas y páginas sobre la redacción de artículos, entre los que seguramente encontrarás una contribución de este mismo blog, fíjate aquí.
Lo mismo ocurre con prácticamente cualquier tema sobre cómo hacer el marketing de nuestros negocios. Hay de todo y todo es gratis. ¡El valor monetario de la información se ha reducido a casi cero! Así que, ¿qué vamos a hacer las empresas de información?
Debido a la proliferación de información, las personas también se han convertido en adictos a ella. La información es el fármaco de elección para casi todo el mundo en los negocios. Miramos a nuestras pantallas 12 horas al día para absorber más y más información.

Tomar la información de Internet es como beber de un hidrante de incendio. – Michel Kapor
Y como resultado, nos convencemos que necesitamos aún más información, a pesar de las pruebas en contrario. Ten en cuenta la proporción de información versus acción – la cantidad de información que damos en contra la acción que tomamos en esa información. Nadie sabe la proporción real, pero digamos que hace 20 años (en el comienzo mismo de la web), la proporción era de 100 a 1. Ahora, con la web, Google, las redes sociales y los dispositivos portátiles siempre a mano, la relación está más cerca de 1,000 a 1. Esto significa que por cada 1.000 piezas de información que absorbemos, sólo implementamos una pieza de esa información. Algún día, alguien va a calcular la relación real, pero eso no es demasiado importante.
Pero Elvis tenía la solución simple: Necesitamos un poco menos de información y un poco más de acción.
Y ahí es donde hoy reside nuestra gran oportunidad.
Porque hay una brecha tan grande entre información y acción, nuestros clientes necesitan servicios que estrechen esa brecha y les permitan dedicar sus esfuerzos a la acción.
Necesitamos proveer servicios basados en la implementación de esa información. Claro, todas las personas que publicamos ya hemos estado haciendo eso de alguna manera, pero ahora es mas esencial que nunca. No se trata de todo lo que sabes sino en cómo puedes facilitar efectivamente la implementación de esa información.
Entonces quienes brindamos asesoramiento, coaching, mentoring, programas de capacitación, etc., necesitamos orientar a nuestros clientes a la acción, si lo conseguimos, nuestros servicios serán mas valiosos que nunca.
Las preguntas que te debes plantear son:
- ¿Cómo cambiamos nuestros servicios para que estén más centrados en la acción y menos en la información?
- ¿Cuáles son las formas mejores, más efectivas y asequibles de proveer servicios que logren eso?
- ¿Cómo involucramos a los clientes, reforzamos su responsabilidad, hacemos el seguimiento del progreso y aumentamos los resultados?
- ¿Cómo conseguimos la mejor información para nuestros clientes, perdemos menos tiempo y los movemos a la acción con mayor rapidez?
- ¿Cómo podemos cumplir con la promesa de los resultados con los nuevos sistemas y metodologías de entrenamiento, consultoría y formación?
- ¿Cómo hacemos para que nuestros clientes se despeguen de la adicción a la información y los apoyamos para que la toma de medidas eficaces sea una prioridad?
- ¿Y cómo vamos a hacer el marketing de estos servicios? ¿Qué necesitamos para comunicar poderosamente a nuestros potenciales clientes acerca de cómo podemos ayudarles con este enfoque?
Este va a ser el foco de mi negocio en el 2015
Eso significa pensar nuevamente por entero sobre la forma en que voy a hacer el marketing de mis productos y servicios. Voy a hacer cambios dramáticos en la forma en que trabajo con mis clientes, voy a potenciar la información que les entrego, repensar los precios para hacerlos mas accesibles y comprometer a los clientes en conversaciones más orientadas a la acción y a mejorar los resultados obtenidos.
Espero que Elvis se sienta orgulloso.
Fuente: mde, 12/02/15.
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Verdades o disparates
Por Vicente Massot.
Conforme transcurra el tiempo y las dudas respecto de la muerte de Alberto Nisman sigan acumulándose sin solución de continuidad es lógico que lo verosímil, en el mejor de los casos, o los chimentos lisos y llanos, en el peor, invadan sin pedir permiso el campo de las pruebas. Por eso no es de extrañar la cantidad de versiones que han comenzado a circular no sólo en los mentideros políticos sino en todos los rincones del país. Las hay, por supuesto, creíbles y las hay también disparatas según el cristal con el que se las mire. La de mayor calado —por su gravedad y por los personajes que involucra— la echó a correr uno de los hombres mejor informados de la Argentina, Jorge Asís, y la repitió en su última columna dominical el periodista de La Nación, Joaquín Morales Solá.
Quienes la cuentan sin pelos en la lengua dicen que, antes de conocerse el paso que iba a dar Nisman —cuando las preocupaciones de la Casa Rosada estaban centradas en la supuesta intención del juez Bonadío de llamar a indagatoria a Máximo Kirchner— una rabiosa Cristina Fernández le habría dicho a su todavía jefe de Inteligencia, Francisco Larcher, que debía deshacerse de ese magistrado. Como el funcionario en cuestión le preguntara a la presidente a qué se refería, la viuda de Kirchner habría insinuado o, directamente, pedido la cabeza del juez.
Siguiendo con esa versión, Paco Larcher entonces habría exigido para cumplir la tarea una orden por escrito, que nunca recibió. Días después era despedido de la Secretaría de Inteligencia y reemplazado por Oscar Parrilli.
¿Es capaz Cristina Kirchner de mandar matar a un enemigo? La pregunta hubiese carecido de todo sentido hasta el 18 de enero pasado. Después de que se encontrara a Nisman con una bala en la cabeza, un día antes de presentarse en el Congreso de la Nación para explicar las razones en virtud de las cuales creía que la presidente, el canciller y otros funcionarios menores de la actual administración eran responsables de un encubrimiento en el caso AMIA, en combinación con Irán, la pregunta no está falta de fundamento. Al menos para aquellos que consideran que lo del fiscal no fue un suicidio y que, despedida la vieja cúpula de la ex–SIDE, un grupo operativo paragubernamental cumplió órdenes y eliminó a Nisman.
A muchos lo expuesto puede parecerles un disparate sonoro. Pero hay gente, de no poca importancia, que lo cree. A tal grado hemos llegado en este clima de crispación y odio que separa al kirchnerismo del antikirchnerismo. Cuanto delatan estas versiones y toda una serie de especulaciones concernientes a lo que, en su retirada, podría estar decidida a hacer —sin reparar en medios— la presidente, es la imposibilidad de gestar una transición ordenada —o si se prefiere, civilizada— de aquí a diciembre. Cualquier búsqueda de un acuerdo, aunque fuese mínimo, a los efectos de atemperar los rigores del enfrentamiento antedicho resulta hoy impensable.
En el tiempo que falta hasta el fin del mandato de Cristina Fernández todo será posible en nuestro país. Con la particular coincidencia que, si acaso hubiese otro muerto de peso, la sombra de la violencia política clandestina —que parecía sepultada— volvería a recortarse en el horizonte con toda su carga ominosa. No hay pizca de exageración en lo escrito antes. No es una parrafada lanzada de manera irresponsable o una teoría que no resista el análisis. Sólo imaginemos qué pasaría si mañana nos enteráramos de que Claudio Bonadio o Ariel Lijo han sido objeto de un atentado similar al que le costó la vida a Nisman. Ya recibieron amenazas y, en atención a lo que ocurrió en el edifico Le Parc hace menos de un mes, convendría otorgarle crédito a este tipo de mensajes.
Para decirlo de otra manera o quizá darle al tema una nueva vuelta de tuerca: si Nisman se hubiese suicidado, las especulaciones predichas pecarían de abstractas y no harían pie en la realidad; pero si en lugar del suicidio la cuestión se analiza con base en un asesinato, entonces no sólo los jueces antes mencionados pasan a ser blancos de un posible atentado sino cualquiera que haya estado al tanto —y, en consecuencia, conozca— secretos comprometedores para la presidente. Amado Boudou y Lázaro Báez —por citar dos ejemplos emblemáticos— entrarían en la misma categoría de Bonadío y de Lijo.
La gravedad radica en dos factores de distinta índole aunque relacionados a esta altura del proceso: por un lado, el que nunca se sabrá a ciencia cierta cuál de las hipótesis es la verdadera; por el otro, que para muchos es verosímil la teoría del crimen. Con lo cual, aún si las conclusiones a las que tarde o temprano arribe la fiscal convalidasen la muerte por mano propia, igual no terminarían nunca de convencer a quienes dan por descontado que a Nisman alguien lo eliminó; y no por razones económicas o pasionales, precisamente.
El gobierno, en sus desesperación de ponerle coto al escándalo que lo envuelve y tratar de situar el peso de la acusación lejos de sí, ha intentado —de momento de manera infructuosa— dirigir las culpas en dirección de Diego Lagomarsino y ahora, en mucho mayor medida, ha cargado en contra de Jaime Stiuso. Ello al mismo tiempo que no ha ahorrado munición a la hora de desacreditar la acusación de Nisman. Basta leer y escuchar a sus principales valedores mediáticos, Horacio Verbitsky y Aníbal Fernández, para darse cuenta de ello.
El libreto del kirchnerismo, esbozado y puesto en práctica a horas apenas del magnicidio, no termina de convencer por varios motivos. Es cierto que la transcripción de las tres o cuatro escuchas desgravadas que han salido a la luz, e involucran a D’Elía y a Esteche, no parecen suficientes para arrastrar a la presidente y a su canciller. También lo es que, según los trascendidos, hay cientos de grabaciones adicionales que todavía no se han desclasificado, por decirlo de alguna forma. ¿Y si también Cristina Fernández y Héctor Timerman hubiesen sido objeto de pinchaduras y estuviesen comprometidos? En otro orden, abalanzarse sobre Lagomarsino y Stiuso es poco serio. No porque no tengan nada para decir. Seguramente el segundo mucho más que el primero de los nombrados, si abre la boca y cuenta todo lo que sabe, a más de un funcionario gubernamental, le correría un frío gélido por la espalda. Pero de ahí a insinuar siquiera que pudiese tener alguna razón para matar a Nisman, hay un abismo.
Pasada la conmoción inicial de la muerte de Nisman y dada la enorme repercusión que el caso ha tomado aquí y en buena parte del mundo, todavía no se han hecho visibles todas las consecuencias. Por ejemplo, falta saber —y es demasiado pronto como para determinarlo con precisión— si tendrá un efecto electoral decisivo o si sólo afectará la imagen de Cristina Fernández. Además, asumiendo que una de las colectividades más poderosas del mundo ha sido afectada, aún desconocemos los alcances de su reacción.
Fuente: www.laprensapopular.com.ar – 15/02/15

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Se trata de un delito de lesa humanidad
Por Andrés Gil Domínguez (*).

Alberto Nisman, el fiscal que investigaba la causa AMIA.

El requerimiento de instrucción promovido por el fiscal Pollicita imputando a un conjunto de personas, dentro de las cuales se destaca la figura de la presidenta
Cristina Fernández de Kirchner, por la elaboración, concreción y consumación del encubrimiento del atentado terrorista a la AMIA violando los deberes que tienen como funcionarios públicos implica una ratificación y solidificación de la denuncia que oportunamente presentara el fiscal Nisman antes de su muerte.
El atentado a la AMIA configura un delito de lesa humanidad. Esto implica que es un crimen que vulnera los sentimientos que la comunidad internacional ha construido respecto de aquello que se entiende por tutela de la dignidad humana y límite al mal absoluto. Encubrir un delito de lesa humanidad implica cometer un delito de lesa humanidad. De allí que la imputación realizada a la presidenta adquiera una dimensión en torno a su gravedad que trasciende las fronteras nacionales y se proyecta al mundo. De eso se trata la investigación penal de un delito de lesa humanidad: que no exista ningún territorio, institución o ley que posibilite las más mínima impunidad.
Ejerciendo potestades constitucionales y legales, ambos fiscales presentaron una denuncia con hechos objetivos sostenidos por elementos probatorios concretos. Quizás también debería ser tenida en cuenta la declaración de inconstitucionalidad del Memorando de Entendimiento con Irán realizada por la Cámara Federal de Apelación, por cuanto, en el contexto explicitado por las denuncias, aprobar una norma teniendo pleno conocimiento de su inconsistencia constitucional y convencional se vincula directamente con los delitos imputados.
A partir de este momento serán los jueces y el proceso penal quienes tendrán la última palabra en cuanto a la verdad y la justicia. Los funcionarios y legisladores imputados están encuadrados en las inmunidades establecidas por la Constitución y la ley 25.320 que impide cualquier detención salvo que se concrete la previa destitución de sus cargos. Sostener que la necesidad de investigar la existencia de un delito de lesa humanidad implica un “golpe de Estado judicial” configura un “fallido político” que denota una desesperada búsqueda de impunidad y desigualdad ante la ley. Si la democracia argentina siguió marchado sin problema alguno con un vicepresidente procesado, no existe ninguna clase de impedimento para que siga funcionando normalmente con una Presidenta penalmente imputada, quién podrá ejercer su derecho de defensa con abogados que no confundan el Estado con las personas.
Desde su muerte, el fiscal Nisman ha recibido muchos agravios institucionales y ningún cumplido. La presentación realizada por el fiscal Pollicita es, sin lugar a dudas, el mejor homenaje que desde la Constitución y el Ministerio Público le podrían haber hecho a su carrera, memoria, capacidad y valentía.
(*) Profesor Titular de Derecho Constitucional, UBA.
Fuente: La Nación, 15/02/15.
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Crimen contra la humanidad
La definición de crimen contra la humanidad o crimen de lesa humanidad recogida en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional comprende las conductas tipificadas como asesinato, exterminio, deportación o desplazamiento forzoso, tortura, violación, prostitución forzada, esclavitud sexual, esterilización forzada y encarcelación o persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos, de orientación sexual u otros definidos expresamente, desaparición forzada, secuestro o cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, siempre que dichas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.
Estos actos también se denominan crímenes de lesa humanidad. «Leso» significa agraviado, lastimado, ofendido: de allí que crimen de lesa humanidad aluda a un crimen que, por su aberrante naturaleza, ofende, agravia, injuria a la humanidad en su conjunto.
Evolución histórica
Resulta inescindible del delito de genocidio, siendo luego este segundo una especie del género de lesa humanidad.
El Acuerdo o Carta de Paris de 8 de agosto de 1945, que estableció el Estatuto del Tribunal de Núremberg, definió como «crímenes contra la humanidad» el «asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y cualquier otro acto inhumano contra la población civil, o persecución por motivos religiosos, raciales o políticos, cuando dichos actos o persecuciones se hacen en conexión con cualquier crimen contra la paz o en cualquier crimen de guerra».
En 1946, la Asamblea General de las Naciones Unidas confirmó los principios de Derecho internacional reconocidos por el Estatuto del Tribunal y proclamó la resolución 96 (I) sobre el crimen de genocidio, que define como «una negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros», entre ellos los «raciales, religiosos o políticos», instando a tomar las medidas necesarias para la prevención y sanción de este crimen.
Esta resolución cristalizó en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 260 A (III), de 9 de diciembre de 1948, y que entró en vigor en 1951.
La definición de genocidio plasmada en la Convención de 1948 ha sido acogida en el artículo 4 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, de 1993, el artículo 2 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, de 1994, y el artículo 6 del Estatuto de Roma de 1998, por el que se creó la Corte Penal Internacional.
Características de estos delitos
- Sujeto activo: los crímenes pueden ser realizados por funcionarios estatales (con independencia de su jerarquía o cargo) o por miembros de una organización política. Ha fracasado todo intento por definir «organización política», pues podría resultar que gobiernos autoritarios lo utilicen para perseguir a opositores políticos.1 2
- Sujeto pasivo: debe tratarse de un ataque contra la población civil.
- Acción típica:
- No sólo se refiere a ataques militares: puede producirse tanto en tiempo de guerra como en tiempo de paz.
- El ataque tiene que ser generalizado o sistemático, por lo que los actos aislados o cometidos al azar no pueden ser considerados incluidos en esta tipificación.
La imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad
La prescripción en derecho penal es el instituto jurídico por medio del cual se produce la extinción de la persecución de los delincuentes en razón del transcurso del tiempo.
Los crímenes contra la humanidad tienen la especial característica de ser imprescriptibles, es decir que pueden ser perseguidos en todo tiempo.3
Tipos de delitos
Según el Estatuto de Roma, pueden constituir crímenes de lesa humanidad los 11 tipos de actos siguientes:
- Asesinato: homicidio intencionado.
- Exterminio: imposición intencional de condiciones de vida, entre otras la privación del acceso a alimentos o medicinas, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población.
- Esclavitud: ejercicio de derechos de propiedad sobre una persona, incluido el tráfico de personas, en particular de mujeres y niños;
- Deportación o traslado forzoso de población: expulsión de personas de la zona donde están presentes legítimamente sin motivos autorizados por el derecho internacional, entendiéndose que la deportación supone cruzar fronteras nacionales, mientras que el traslado forzoso ocurre dentro de ellas.
- Encarcelamiento u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional.
- Tortura: dolor o sufrimientos graves, físicos o mentales, causados intencionadamente a una persona que el acusado tenía bajo su custodia o control.
- Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzosa u otros abusos sexuales de gravedad comparable. La violación y otros abusos sexuales también pueden constituirse en crímenes de competencia de la Corte como tortura, en tanto que éste es un crimen de lesa humanidad o un crimen de guerra.
- Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia por motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género o por otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier crimen comprendido en el Estatuto. Por persecución se entiende la privación intencionada y grave de derechos fundamentales en violación del derecho internacional en razón de la identidad de un grupo o colectividad. Se castiga en relación con otro acto que constituya un crimen de lesa humanidad, un crimen de guerra o un genocidio.
- Desaparición forzada de personas: detención o secuestro de personas por un Estado o una organización política, o con su autorización, consentimiento o aquiescencia, junto con la negativa a reconocer la privación de libertad o a proporcionar información sobre la suerte que han corrido los «desaparecidos» con la intención de privarlos de la protección de la ley durante un largo periodo.
- Crimen de apartheid: actos inhumanos cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial por otro con la intención de mantener ese régimen.
- Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionadamente grandes sufrimientos o atenten contra la integridad física o la salud mental o física: actos inhumanos de gravedad similar a otros crímenes contra la humanidad.
Referencias:
Bibliografía
Enlaces externos
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Entramos en un momento desconocido
Por Jorge Fernández Díaz.
El fantasma de Nisman, tantas veces vejado por sus enemigos, se levantó de su tumba reciente y ejecutó su jugada suspendida. Su jugada final. El hecho, sin embargo, sólo entraña gravedad simbólica. Dependerá ahora de la evaluación del juez y de la energía con que encare la eventual investigación, y en todo caso se tratará de un proceso largo y escabroso de muy incierto desenlace. Las causas judiciales de corrupción en la Argentina -a modo de parámetro tardan en resolverse un promedio de quince años. Y convengamos que este gobierno, experto en anomalías y malformaciones, no se sonroja ni se conmueve por nada: fue capaz de seguir adelante sin siquiera despeinarse con un vicepresidente procesado, un cepo cambiario, un default técnico, una inflación galopante, varios muertos y trescientos expedientes por irregularidades, cohechos y mal desempeño en distintos juzgados del país. Diez meses antes de retirarse de Balcarce 50, el único peligro estriba en que el cristinismo piense en tirar del mantel. Pero no parece tener resto ni aliento ni aliados para una «salida heroica». En su ofuscación y con los números en picada de las encuestas se les pasa por la mente toda clase de delirios. Por ejemplo, desempolvar a Braden, que huele a alcanfor, o armar una nueva 125, que los condujo a una derrota electoral de proporciones. Es cierto que esa «batalla cultural» le permitió recrear su militancia joven, pero ahora con la secta no alcanza. Si el proyecto unipersonal de Cristina Kirchner pretende sobrevivir a diciembre y garantizarle influencia y protección, debe enamorar a muchos más argentinos que a los «pibes para la liberación» y a los obedientes de Carta Abierta. Recordemos que no tiene candidato ni reelección. Y que en su ruinosa retirada, con una sorprendente y letal sobredosis de autoestima, les declaró la guerra a los jueces, que le perdonaban la vida y cajoneaban sus dolores de cabeza, y a los agentes de inteligencia, a quienes incentivó como nunca para manejarse con carpetazos. Muchas veces el kirchnerismo ganó con un cuatro de copas una partida, pero el jugador de barajas fue perdiendo su toque mágico; ahora hace malos cálculos, blufea con migajas y pierde todas las manos. Un proyecto feudal está concebido para ser eterno y no tener que vérselas nunca con la alternancia ni con la faena última de los jueces: Cristina hizo todo lo posible para que la Argentina fuera Santa Cruz, pero no lo consiguió. Y esta tormenta es hija de ese error de apreciación fundamental.
En las entrañas del propio gabinete se comentan en voz baja las malas decisiones que toma el timonel. La pifiada más notoria es ese tremendismo, originado en una mezcla de ira y pavor, que amplifica todos los problemas. Así como el Gobierno hubiera podido encajar con estoicismo y relativa serenidad la denuncia y posterior muerte de Nisman, sin caer en esa compulsión depredadora para imponer su «verdad» y profundizar su campaña de desprestigio, es también cierto que podría aceptar democráticamente la Marcha del Silencio como una expresión cívica sin mayores consecuencias. Pero hizo siempre todo lo contrario: sus tapones de punta agrandaron la acusación y convirtieron a Nisman en un mártir, y ahora sus insultos a los manifestantes no hacen más que robustecer la convocatoria. La gran dama es la más importante propagandista de la marcha del miércoles.
«Estamos entrando en un momento desconocido», se estremecía el viernes un referente del peronismo al comentar los insólitos baldazos de nafta que la jefa lanzaba al fuego. Estaba anonadado por esa provocación suicida, que adjudicaba menos al razonamiento pausado que al trampolín psíquico que a veces guía la lengua presidencial. Cristina confunde últimamente la iniciativa con el acto reflejo. «Nosotros somos el amor; ellos, el odio. Nosotros nos quedamos con el canto y la alegría; a ellos les dejamos el silencio», declaró desde los balcones interiores de la Casa Rosada. Ellos y nosotros. Una apuesta a la grieta y a la polarización, mientras pronunciaba de remate una frase surrealista: «Vamos a seguir pregonando la unidad de los argentinos».
Para los profesionales que integran el buque oficial, curtidos en cien refriegas, cartoneros de ideologías y cínicos de corazón, quizá lo más aterrador sea la constatación diaria de que hay un marcado deterioro en la conducción estratégica. Tienen un ejemplo muy cerca. Más allá de la inocencia o culpabilidad de Cristina en el presunto encubrimiento, la firma del Memorándum de Entendimiento resultó un Waterloo pocas veces visto. Esa determinación fue tomada en soledad total, impuesta a presión y sostenida con soberbia frente a los reparos de la mayoría de la comunidad politizada. Fue el paroxismo de la sordera y del capricho, y esta crisis inédita que hoy está en las portadas de los principales diarios del mundo deviene también de esa praxis endogámica y absolutamente agotada.
Otra resolución errada consiste en simular fortaleza extrema mientras se alarma a la población con un ficticio «golpe blando». Lógica y semántica. Ningún gobierno fuerte puede temerle a un movimiento «suave», y a nadie le interesa empujar del poder a quien le quedan pocos meses para abandonarlo. Al contrario, los opositores más enconados siguen apostando a su lento y progresivo desgaste, a que los cristinistas se vayan convertidos en verdaderos cadáveres políticos, y para eso faltan meses de gestiones fallidas. El nuevo relato se hunde en el puerto, antes de zarpar. Pero tiene, créase o no, ilustres personajes dispuestos a comprarlo. Algunos de ellos, que en su momento apoyaron con vehemencia las marchas por María Soledad y las movilizaciones por José Luis Cabezas, promueven hoy solicitadas para boicotear la concentración del miércoles. Sólo un movimiento esencialmente autoritario puede propugnar que una marcha de silencio es un acto de golpismo. Si marchás por el esclarecimiento de un crimen, sos un destituyente; si te preocupa la República, sos de derecha; si pensás que hasta un presidente puede ser juzgado, sos un desestabilizador, y si advertís sobre el atraso cambiario, sos un devaluacionista. También ese chantaje emocional ha entrado en una espiral de decadencia. Pero mantiene entusiasmados a pensadores y artistas de variedades del kirchnerismo, quienes encima dicen luchar contra el poder sin entender que ahora ellos lo encarnan y adulan, y que se transformaron en lo que abominaban. Aducen, en el colmo, realizar este boicot en nombre de la Constitución, la democracia, la justicia, los derechos humanos y la paz de la República. A la Constitución la hirieron varias veces, a la democracia la adulteraron, a la Justicia la avasallaron, a los derechos humanos los ensuciaron, a la paz la alteraron con sus antagonismos feroces y a la República la combaten día y noche: nunca creyeron en ella.
Vienen produciéndose, en opinión de algunos constitucionalistas, microgolpes de Estado en la Argentina. Se practican desde adentro, amparados en un sufragio circunstancial, y suceden cada vez que el Ejecutivo desoye sentencias o altera el régimen federal, ordena leyes de fondo y las impone con mayorías automáticas, vulnera las instituciones o extorsiona a otros poderes del Estado. Hay muchos ciudadanos indignados por este neogolpismo intestino que viene operando en nuestro país desde hace rato. Los muertos que vos matáis gozan de buena salud: el fantasma de Nisman es hoy el catalizador de esos indignados.
Fuente: La Nación, 15/02/15.

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Cristina, ante una rebelión judicial
Por Joaquín Morales Solá.
Cuando cae la noche sobre su poder, Cristina Kirchner, que siempre despreció a sus opositores, se enfrenta a una de las batallas más difíciles que le tocó. Tendrá que zigzaguear en lo que le queda de mandato con la abierta sublevación de jueces y fiscales. Éstos no están haciendo nada que no debieran hacer; por el contrario, están haciendo, en varios casos, lo que antes no hicieron. Hay certezas en la Justicia de que la Presidenta ofende y descalifica; hay viejas y nuevas operaciones para desplazar o desestabilizar a jueces y fiscales.
Y hay, por último, pruebas documentadas de supuestos delitos que ningún juez que aspira a permanecer puede ignorar.
La culpa directa de Irán en el atentado criminal a la AMIA no es sólo una hipótesis de Alberto Nisman y del juez Rodolfo Canicoba Corral, que ratificó en su momento las conclusiones del fiscal muerto. La responsabilidad de Irán es una hipótesis que suscribe toda la justicia argentina, desde la Corte Suprema hasta la mayoría de jueces y fiscales federales de primera instancia. Para todos ellos hubo un crimen masivo en la AMIA y, por eso, debe investigarse si el tratado con Irán no significa el encubrimiento de un delito enorme.
La propia Corte Suprema no podría pensar de otra manera. El máximo tribunal tiene a su cargo, por competencia propia, la investigación del atentado que voló la embajada de Israel en Buenos Aires. En esa investigación existen tres pedidos de capturas internacionales, la de un libanés y las de dos iraníes. El libanés, que murió, es el mismo libanés sospechoso de haber reducido a cenizas, dos años después, la mutual de la colectividad judía. Pertenecía a la organización político-terrorista Hezbollah. Los dos iraníes forman parte también del lote de cinco iraníes con pedido de captura internacional por la masacre de la AMIA. Las mismas personas para los dos atentados terroristas más importantes que sufrió el país. ¿Queda alguna duda? ¿Era necesario borrar todo ese trabajo y empezar de nuevo a buscar «la verdad» con Irán?
La fragilidad de la justicia argentina está en otro aspecto de la investigación: nunca encontró las complicidades internas indispensables para hacer ambos atentados. ¿Chocó con secuaces en la propia estructura del Estado? Nada se sabe.
Cristina Kirchner desafió esa certeza judicial cuando firmó el acuerdo con Irán sin consultar con nadie, ni con las victimas, ni con la dirigencia opositora, ni con la Justicia, que llevó las investigaciones. La denuncia más grave de los fiscales Nisman y Gerardo Pollicita es la que muestra un coqueteo permanente entre el gobierno argentino y el ex agregado cultural iraní en Buenos Aires en tiempos del atentado contra la AMIA, Moshe Rabbani. Rabbani es para los jueces argentinos «el asesino», a secas. Parece que ya no necesitan demostrar nada más. Si se probaran definitivamente diálogos directos de funcionarios argentinos con Rabbani, o mensajes enviados desde el Gobierno a él, la situación de la Presidenta y su canciller podría agravarse aún más de lo que ya está.
Daniel Rafecas, el juez de la denuncia de Nisman y Pollicita, anticipó el final de sus vacaciones y estará en su despacho el miércoles, el primer día hábil de la semana en los tribunales. Diferentes versiones circularon en los últimos días sobre la supuesta actitud de Rafecas. Sus colaboradores, que hablaron con él, descartaron todas. «El juez va a trabajar en esta causa más que nunca, según la ley y el derecho», dijeron. Esas mismas personas cercanas a Rafecas aseguran que los que perseguían al juez en el Consejo de la Magistratura ya no están, sobre todo la ex SIDE de Antonio Stiuso. «Nunca se sintió condicionado y nunca el oficialismo tuvo los votos necesarios para desplazarlo», dijeron. El propio Rafecas, con una excelente relación afectiva con la dirigencia de la comunidad judía, nunca disintió de la teoría de Nisman sobre la culpabilidad de Irán. Otra cosa es, desde ya, la investigación sobre el presunto encubrimiento.
Tal vez no esté lejano el día en que la propia muerte de Nisman pase de la justicia ordinaria, donde está ahora, a la justicia federal. Para algunos funcionarios judiciales ya es un caso federal. Muerte dudosa de un fiscal federal. ¿Qué más se necesita para que sea un caso federal? Algunos jueces y fiscales argumentan que fue correcto que la primera parte de la investigación estuviera en manos de la justicia ordinaria. «Ellos ven muertos todos los días. Nosotros vemos sólo muertos políticos», ironizó un juez federal.
La muerte de Nisman supone otra certeza de la Justicia. Ningún interlocutor serio, sea juez o fiscal, suscribe la hipótesis del suicidio simple. Nisman fue asesinado, dicen, sea cual fuere el método al que recurrieron los asesinos. Los médicos forenses que practicaron la autopsia a Nisman abonan la teoría de que no fue un suicidio. En el 70 por ciento de los casos, los suicidas con armas de fuego se disparan en la sien; casi el 30 por ciento restante lo hace en la boca. Una pequeña minoría se dispara en el corazón. Siempre, en el 100 por ciento de los casos, el arma se dispara apoyada sobre la piel del suicida. Nisman tenía el disparo a dos o tres centímetro de la oreja, no en la sien, y el tiro se había hecho también a dos o tres centímetros de la piel. Es lo que dicen los forenses. ¿Es cierto que vecinos de Nisman escucharon muchos ruidos y pasos en el departamento de Nisman y en la escalera de servicio el mediodía del domingo, no en la noche cuando dicen haberlo encontrado? ¿Es cierto que la Prefectura llevó a una testigo circunstancial que vio cosas extrañas en el departamento, que no suscribió un acta, como manda el protocolo, y que sólo dos días después le dieron un certificado de testimonio?
Esta certeza de la Justicia está acompañada por otra convicción: Nisman murió por la denuncia que hizo contra la Presidenta, contra su canciller y, por aproximación, contra Irán. Diplomáticos de países occidentales aseguran, a su vez, que sus servicios de inteligencia se acercan cada vez más a la teoría de que el fiscal fue muerto por sicarios iraníes con complicidades locales. Fue la primera teoría (y única, hasta ahora) del gobierno de Israel. Hubo después, para peor, otros casos de sospechosos seguimientos contra fiscales que precisamente tuvieron protagonismo en el caso de la muerte de Nisman. Las custodias de varios jueces federales están ahora bajo alerta roja, la máxima precaución para asegurar la vida de los magistrados.
No todo termina en Nisman, en su muerte, en su denuncia o en Irán. La Cámara Federal confirmará antes de fin de mes el procesamiento del vicepresidente Amado Boudou por todos los delitos por los que lo procesó el juez Ariel Lijo. La Cámara estaba remolona. Ya no lo está. Después vendrá el envío del caso a juicio oral y público y, por lo tanto, el consiguiente pedido de desafuero del vicepresidente. El escándalo tendrá la magnitud de un tsunami político.
Alejandra Gils Carbó le ordenó a uno de sus fiscales que pidiera la declaración indagatoria del juez Claudio Bonadio por enriquecimiento ilícito. Bonadio tiene el 20 por ciento de una estación de servicio, que es una empresa que comparte con un hermano y un cuñado. «Los que lo acusan son, según sus declaraciones juradas, mucho más ricos que Bonadio», dijo otro juez. Bonadio investiga el supuesto lavado de dinero de la familia Kirchner en complicidad con el empresario kirchnerista Lázaro Báez, aunque también está apareciendo Cristóbal López, tan amigo como Báez de la familia presidencial. El más comprometido de los Kirchner en esa causa es el hijo de la Presidenta, Máximo Kirchner, porque él firmó las actas del directorio de los hoteles, presuntamente lavadores, en nombre de la sucesión de su padre.
¿Lograrán amedrentar a Bonadio? No. Bonadio no es un juez fácil de presionar. La investigación ha llegado tan lejos, además, que ningún juez, ni Bonadio ni otro, podría esconderla ya. La revolución de jueces y fiscales es la obra perfecta de una estirpe política torpe y engreída.
Fuente: La Nación, 15/02/15.

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La estrella de American Girl de este año, Grace Thomas, es dueña de una pastelería. La niña de 9 años, apasionada por este oficio, se asemeja en muchos aspectos al típico emprendedor, alguien que supera los obstáculos que se le atraviesan. La particularidad es que Grace es una muñeca.
Más empresas de juguetes están lanzando productos diseñados para niñas pequeñas aprovechando un influyente concepto de marketing: el encanto aspiracional de un emprendedor.
American Girl, una división de Mattel Inc., busca cautivar la imaginación de las niñas y revertir el descenso de sus ventas acudiendo al atractivo de ser dueño de un negocio.
“Las historias sobre niñas que empiezan su propio negocio siempre han sido muy bien recibidas por las lectoras de nuestra revista”, dice Julia Prohaska, directora sénior de marketing de marca global de American Girl. “Combinar la idea del gran interés de las niñas en la pastelería y la cocina con el espíritu empresarial era algo natural”, agregó.
La estrategia de la compañía se produce en momentos en que la participación de las personas menores de 30 años que tienen negocios en Estados Unidos ha tocado un mínimo de 24 años. Cerca de 3,6% de los hogares encabezados por adultos menores de 30 poseían participaciones en empresas privadas en 2013, según los datos más recientes de la Reserva Federal de ese país.
De hecho, a algunos economistas y educadores les preocupan la baja tolerancia al riesgo de la actual generación de jóvenes y la falta de confianza para emprender su propio negocio. “Estamos creando generaciones de personas aterradas de cometer un error”, señala Ted Ganchiff, fundador de Science & Entrepreneurship Exchange, una organización sin fines de lucro de Chicago que ofrece clases para promover entre los niños el interés en la ingeniería y el emprendimiento.
Grace, que cuesta US$120 en EE.UU., sigue los pasos de Goldie, una niña inventora e ingeniera a la que le encanta armar cosas. Goldie es el personaje principal de GoldieBlox Inc., una startup de 3 años que vende sets de construcción que empiezan en US$19,99.
En junio, Mattel lanzó la Barbie empresarial, con su smartphone, tableta y maletín, a un precio de US$12,99.
Dawn Bowlus, directora del Instituto Jacobson de Emprendimiento Joven de la Universidad de Iowa, quien desarrolla planes de estudio para maestros de emprendimiento de primaria y secundaria, fue consultada para concebir la narrativa de Grace, que se cuenta en tres libros relacionados.
La historia de la muñeca, que abre su negocio con dos amigas, ilustra lo que se necesita para operar una pastelería, como registrar la empresa y obtener una licencia. Si bien la narración evita usar jerga como “ventaja competitiva”, los libros explican que lanzar un negocio puede ser “complicado y abrumador” y que es menos costoso “comprar muchos insumos a la vez, para así pagar precios al mayor”.
“Una de mis metas era que las niñas pudieran verse en este equipo incluso si no fueron las que tuvieron la idea de la pastelería”, dice Bowlus.
En EE.UU., las mujeres han abierto cerca de 200.000 empresas al mes en los últimos cinco años, según estimaciones de la Fundación Ewing Marion Kauffman, una entidad sin fines de lucro de Kansas City, estado de Missouri. Los hombres, en cambio, han fundado aproximadamente 325.000 negocios por mes durante el mismo periodo. Al igual que gran parte de los hombres, la mayoría de las mujeres emprendedoras comienzan a trabajar por cuenta propia, indica la organización.
Cuarenta y seis por ciento de todas las startups de EE.UU. con empleados sobrevive cinco años, según los últimos datos de la Fundación Kauffman.
Grace no es el tipo de compra que realizaría un emprendedor con un presupuesto ajustado. Sin incluir la muñeca, el local —una pastelería miniatura con ingredientes de juguete— se vende por US$500.
Mattel, en tanto, enfrenta sus propios desafíos. Las ventas en bruto de muñecas y productos relacionados de American Girl cayeron en el cuarto trimestre 4% interanual a US$318,3 millones. En todo 2014, descendieron 2% a US$620,7 millones. A fines de enero, Bryan Stockton dejó la presidencia ejecutiva después de una débil temporada de compras de fin de año.
Mattel no quiso proveer cifras de ventas específicas de la muñeca Grace Thomas, pero su director financiero, Kevin Farr, dijo el mes pasado ante inversionistas que la “nueva muñeca ha tenido un buen comienzo en 2015”.
American Girl ha lanzado una muñeca al año desde 2005 como parte de su esfuerzo por no perder relevancia en momentos en que la industria digital aleja la atención de los niños de juguetes tradicionales como muñecas y carritos.
Susan Levy, de Wesley Hills, estado de Nueva York, compró hace poco una muñeca Grace como regalo de cumpleaños para su hija de 10 años.
La madre cuenta que la niña eligió Grace por su “hermosa” apariencia. De todos modos, también “le gustó mucho la idea de que Grace tuviera su propio negocio y estuviera haciendo realidad sus sueños”, agrega.
Fuente: The Wall Street Kournal, 13/02/15.

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