Krugman el memorioso

febrero 16, 2012 · Imprimir este artículo

Krugman el memorioso

Por Charles Philbrook

 

“La expansión, no la recesión, es el momento idóneo para la austeridad fiscal”, le recomendaba Keynes al presidente norteamericano Roosevelt en 1937, nos lo recuerda en un reciente ensayo el profeta del neokeynesianismo, el profesor Krugman  (“Keynes tenía razón”, ElPais.com, 3/enero/2012).  Qué otra cosa, desde la óptica krugmanita, puede explicar lo que pasa con europeos y norteamericanos, si no es el hecho de que el gasto público está siendo recortado.  Y el resultado es uno: gente sin trabajo que sale a las calles a protestar.  “La austeridad —sentencia bíblicamente— debe esperar hasta que se haya puesto en marcha una fuerte recuperación.”  Pero, y si la recuperación no llegase, ¿hay que gastar hasta quebrar?

“Recortar el gasto público cuando la economía está deprimida deprime la economía todavía más”, asegura sin rubor alguno este peculiar economista, a quien las metidas de pata del pasado no le quitan el sueño: ¿no fue acaso asesor de Enron poco antes del colapso de esta empresa el 2001?  ¿Y poco antes de que reventara el grano lleno de pus, no escribió un ensayo en la revista Fortune, “The Ascent of E-Man”, en el que poco faltaba para que pidiera para Enron el título de empresa del año?   Y el 2002, ¿no le recomendaba públicamente al presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, que generase una burbuja en el sector inmobiliario para acabar con la recesión del 2001?  (“Dubya’s Double Dip?”, Paul Krugman, New York Times, 2/agosto/2002).  ¿Quién es el padre de la burbuja?  Quién, Paul.  ¿Tú… o el maestro Keynes?

Sucede, sin embargo, que lo que hoy pasa con norteamericanos y europeos se explica por los excesos del pasado.  Ésta no es una recesión producto de una repentina disminución del consumo y de la inversión.  Ésta es una recesión producto de los excesos del pasado en el consumo y en la inversión.  (Le dicen ‘factura’).  Y ahí está la deuda para probarlo. Krugman olvida con gran facilidad que el consejo que generosamente nos ofrece hoy, y que El País y otros medios de la región con agenda propia publican, también se lo ofreció a los japoneses en los noventa (“What’s Wrong with Japan?”), luego de que sus dos burbujas, la inmobiliaria y la financiera, estallaran a fines de los ochenta.

Estas dos burbujas se gestaron a raíz del Acuerdo del Plaza de 1985.  Estados Unidos buscaba reducir su déficit en cuenta corriente, y para ello era necesaria la cooperación de Francia, Alemania Occidental, el Reino Unido y Japón.  El objetivo era intervenir en los mercados cambiarios para lograr la apreciación del yen en relación al dólar.  El objetivo se alcanzó, vaya que sí, pero lo que nunca se previó fue la formación de estas burbujas: entre 1985 y 1990, el índice de precios del sector vivienda se disparó 190%, y el índice del mercado de valores, el Nikkei 225, pasó de 10,000 a casi 40,000 puntos.

El consejo generosamente ofrecido a los japoneses por el memorioso Krugman fue el mismo que hoy le brinda a norteamericanos y europeos: imprimir y gastar masivamente dinero como si no hubiese un mañana. Los orientales le hicieron caso: imprimieron todo el dinero del mundo que gastaron en carreteras que iban al cielo,  en puentes a ningún lado y en incontables obras públicas.  ¿El resultado? (redoblan los tambores): la tasa de interés del Banco de Japón desde hace casi veinte años es prácticamente cero, la deuda pública como porcentaje del PBI pasó de 50% a casi 250%, el índice Nikkei 225 bordea los 8,000 puntos y el mercado inmobiliario ha perdido un 70% de su valor desde el punto máximo.  ¿Y el PBI real japonés?: desde comienzos de los noventa, en promedio, (su crecimiento) no supera el 1%.  Vaya consejo.  Consejo que la memoria del memorioso Krugman ha decidido cómodamente borrar.  El dios Keynes NO tenía razón, y el profeta Krugman lo sabe.  Pero calla, y para eso está la tupida barba, que hace de broquel entre el rubor y la vergüenza.  Quién diría.

Fuente: HACER, 13/02/12.   http://www.hacer.org/latam/?p=13176

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«Algunos chicos no saben cuándo parar… (hic) dame otra»
Spending: Gasto
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Paul Robin Krugman (n. 28/02/1953) es un economista, divulgador y periodista norteamericano, cercano a los planteamientos neokeynesianos. Actualmente es profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton. Desde 2000 escribe una columna en el periódico New York Times. En 2008 fue galardonado con el Premio Nobel de Economía. Fuente: Wikipedia.

Lectura recomendada:  A 90 años de la gran crisis de 1929

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