La psicología del pánico en la Bolsa
agosto 25, 2015
La cruel psicología de una caída de 1.000 puntos en el mercado

Si no estaba prestando atención al mercado bursátil antes del lunes, ahora probablemente lo está haciendo. Una caída repentina de 1.000 puntos en el Promedio Industrial Dow Jones tiene ese efecto.
Como el bloguero financiero Ben Carlson indicó el fin de semana, las caídas pronunciadas del mercado cautivan nuestra atención, con las pérdidas a corto plazo opacando nuestro reconocimiento de las ganancias a futuro.
Flechas rojas apuntando hacia abajo, analistas gritando en los canales de TV financieros, tablas de acciones parpadeando como monitores en una sala de emergencias de un hospital: todos estos indicadores hacen que lo que sucede a corto plazo se vea perfectamente claro. Pero si usted forma planes a largo plazo basado en ellos lo lamentará.
Ser extremadamente sensible a malos, o potencialmente malos, resultados probablemente ha ayudado a la especie humana a sobrevivir y multiplicarse. Por eso no es una sorpresa que cuando la gente procesa datos, sufra de lo que los economistas Kip Viscusi y Richard Zeckhauser llaman “ceguera de denominador”—la tendencia de enfocarse en la parte alta de la fracción, no la parte más baja—o la magnitud de los malos resultados y no en el número total de eventos del que se desprenden esos resultados.
Por ejemplo, experimentos han mostrado que la gente cree que el cáncer es más riesgoso cuando se les dice que mata a “1.286 de cada 10.000 personas” que cuando escuchan que mata a “24,14 de cada 100 personas”. Escuchar “1.286” inmediatamente evoca un alto número de víctimas en la mente, mientras que “24,14” es simplemente un número mucho menor.
Para darse cuenta que el primer número es menos que 13%, mientras que el segundo es más de 24%, tiene que concentrarse en los denominadores de las fracciones y hacer una división rápida. Pero sus emociones probablemente se harán con el control de su cerebro mucho antes de llegar a ese punto.
Pregúntele a casi cualquier inversionista si el mercado bursátil es más volátil de lo que solía ser y escuchará un sí categórico. Eso se debe a que el Dow rutinariamente se mueve al menos 100 puntos en cualquier dirección en un día, un número redondo que suena grande e importante.
Pero incluso después de la volatilidad reciente, el mercado ha fluctuado mucho menos en los últimos tres años que la norma en el pasado. Incluso después de la caída más reciente, 100 puntos apenas es un cambio de 0,6% en el Dow. Por otra parte, un movimiento de 1.000 puntos es un declive de 6,6%. ¿Pero qué tan significativo es y qué debería hacer usted al respecto?
La mejor guía que tenemos de la valuación del mercado bursátil, el promedio “de proporciones de precio a ganancias ajustado cíclicamente” a 10 años (CAPE por sus siglas en inglés), popularizado por el economista de la Universidad de Yale, Robert Shiller, dice que las acciones estadounidenses aún están por encima de su promedio histórico.
El 4 de agosto, las acciones se vendían a un CAPE de 26,4 veces, cerca de 50% más que su promedio desde 1871 y cerca de 10% más de lo que han estado en las últimas tres décadas.
En el peor momento de la caída del lunes, las acciones bajaban a 23,6 veces, lejos de ser una ganga en comparación a los niveles del pasado.
Sin embargo, los inversionistas que desean tener una certeza absoluta quedarán tremendamente decepcionados. Para ser realista sobre el futuro, se deben reconocer las limitaciones del pasado.
Los datos históricos pueden sentirse tan inamovibles como una pieza de museo, pero el pasado financiero es no estacionario. Como San Agustín señaló hace más de 1.600 años, el tiempo en un continuo. Los retornos actuales estarán en los resultados pasados del mercado mañana y los retornos a “largo plazo” cambian ligeramente casi todos los días, a medida que se incluye en el promedio el más reciente incremento o caída del desempeño bursátil.
Por lo tanto, la creencia de que el promedio a largo plazo de CAPE de cerca de 16 veces es el valor “correcto” para el mercado es algo dudoso, dice Shiller. Debido a que el pasado está constantemente en flujo, determinar el nivel adecuado de valuación “es tan borroso”, dice. “No es una ciencia”.
El punto más bajo de CAPE durante la crisis financiera fue de 13,3 en marzo de 2009, en parte debido a que los 10 años de datos en los que el CAPE está basado incluían, en aquel momento, el momento eufórico de 1999 y 2000. Esa proporción de 13,3 estaba apenas por debajo del promedio a largo plazo. Así que los inversionistas que esperaban una señal definitiva, en 2008 y 2009, de que las acciones habían tocado niveles de oferta, nunca recibieron una y se perdieron el mercado alcista que ocurrió a continuación.
Todos añoramos la certeza, algún tipo de campana o telegrama cantado que nos diga exactamente qué hacer. Después de todo el drama de los últimos días, las acciones están apenas un poquito más baratas que antes.
Pero no deje que nadie lo haga creer que la historia o las matemáticas pueden identificar el punto exacto de entrada en que usted sabe que está comprando acciones baratas. El futuro es incierto, pero también lo es el pasado.
Para capturar los retornos potencialmente más altos que las acciones pueden ofrecer, tendría que reconciliarse con la certeza de las horripilantes pérdidas a corto plazo. Si no puede hacer eso, no debería estar invirtiendo en acciones, y no debería sentir vergüenza por ello.
Fuente: The Wall Street Journal, 25/08/15.
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Los novatos de Wall Street, entre el suicidio y el burnout
junio 22, 2015
Los novatos del mundo financiero, entre el suicidio y el stress rampante
Estados Unidos. Un célebre banco dio la bienvenida a sus pasantes con un elocuente «Welcome to the Jungle». Mirá cómo es trabajar hoy en el más alto nivel de las finanzas.
Un hombre pasa frente al New York Stock Exchange in Nueva York. /AP
«Es demasiado. Llevo dos días sin dormir, mañana temprano tengo una reunión con clientes, mi jefe está enojado y yo estoy trabajando solo en mi oficina». Sunil Gupta dice que ése fue el último contacto que mantuvo con su hijo Sarvshreshth, un joven de 22 años que había comenzado a trabajar en el banco de inversiones Goldman Sachs, antes de que éste se suicidara.
[ Sarvshreshth Gupta death ruled suicide – Business Insider ]
Evidentemente, era un pedido de ayuda. El joven se sentía agobiado por la rutina de trabajo, que incluía turnos nocturnos y 100 horas de trabajo por semana. El 16 de abril, pocas horas después de hablar por teléfono con su padre en India, Sarvshreshth Gupta se arrojó al vacío desde el techo de un edificio de viviendas en San Francisco.
«Tómate 15 días libres y ven a casa», había alcanzado a decirle Sunil. «No lo permitirán», cuenta que le respondió su hijo. Sunil elaboró la tragedia en un ensayo muy emotivo que fue borrado de Internet pero del que aún siguen hallándose numerosos pasajes.
El suicidio reavivó la polémica sobre la inmensa carga de trabajo a la que son expuestos principalmente los novatos del área de finanzas, sobre todo teniendo en cuenta que no ha sido el único caso en los últimos tiempos.
Apenas pocas semanas después de la muerte de Gupta fue hallado en Manhattan el cadáver de un banquero de inversión de 29 años, que aparentemente también se suicidó arrojándose desde un edificio. «La única explicación posible es que estaba trabajando muy duro y se encontraba bajo fuerte presión», declaró su padre al diario «Daily Mail». «Su trabajo no le dejaba mucho tiempo libre para divertirse, pero eso es la esencia de la tarea que eligió».
En agosto de 2013, la muerte de un practicante del Bank of America Merrill Lynch de 21 años que colapsó luego de trabajar en forma ininterrumpida había ocupado la primera plana de los diarios en Londres.
Más tarde se determinó oficialmente que el joven había fallecido a causa de un ataque de epilepsia, pero de todos modos el caso desató una ola de indignación generalizada debido al altísimo nivel de estrés y al desequilibrio entre el trabajo y la vida en ese rubro.
Si bien conviene ser prudente a la hora de hacer una evaluación de los casos – es difícil estimar el peso que pueden haber tenido cuestiones ajenas la vida laboral -, lo cierto es que la rutina de trabajo en el mundo de las finanzas está asociada a una fuerte sobrecarga. Según estudios realizados, la tasa de suicidios en el ramo supera la tasa de suicidios promedio en Estados Unidos.
Particularmente mala es la reputación de las pasantías de verano en Wall Street. Hace poco, un banquero joven del banco Barclays de Nueva York envió a los practicantes diez reglas a las cuales debían atenerse con el título «Welcome to the jungle» (Bienvenidos a la selva). «Ajústense los cinturones. Durante las próximas semanas, sus vidas consistirán únicamente en trabajo», puede leerse allí.
Estos consejos, seguramente redactados en tono de broma, no cayeron nada bien en el contexto actual. Barclays se apresuró a distanciarse de ellos. Según el blog «Gawker», el empleado no sólo habría perdido su trabajo allí, sino que al parecer un empleador que le había ofrecido cambiar de trabajo le retiró la oferta.
La semana pasada, Goldman Sachs confirmó ante los medios estadounidenses nuevas reglas que apuntan a aliviarles el trabajo a los pasantes en el futuro.
Sin embargo, con el trasfondo de la discusión actual por la sobrecarga de trabajo, estas reglas suenan tan sarcásticas como los «diez mandamientos» del banquero de Barclays: de ahora en adelante no se podrá trabajar más de 17 horas por día; después de medianoche no se podrá trabajar más.
Fuente: Clarin.com, 22/06/15.
El FBI persigue el abuso de información privilegiada
febrero 28, 2012
El FBI expande su lista de sospechosos de abuso de información privilegiada
Por Jenny Strasburg y Reed Albergotti
Las autoridades federales de Estados Unidos buscan presentar casos de uso indebido de información privilegiada contra cerca de 120 personas dentro y fuera de Wall Street, como parte de una creciente investigación que ha sacudido al mundo financiero y corporativo.
Esta declaración –la primera vez que las autoridades han cuantificado el número de personas que están siendo investigadas—, se presenta después de una serie de exitosas condenas por uso indebido de información privilegiada. Desde finales de 2009, los fiscales han acusado a 66 personas, que trabajaron para fondos de cobertura y otras compañías, de abuso de información privilegiada y han obtenido 57 condenas o declaraciones de culpabilidad.
«Los identificamos y ahora, por supuesto, tenemos que armar un caso alrededor de ello», indicó David Chaves, un agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) el lunes en una entrevista posterior a una presentación hecha a los reporteros en los cuarteles generales del FBI en Manhattan.
Durante la presentación, a apenas unas cuadras de Wall Street, el FBI presentó un anuncio de un minuto en contra del uso indebido de información privilegiada protagonizado por el actor Michael Douglas, cuyo personaje Gordon Gekko en la película «Wall Street» popularizó la frase «La codicia, a falta de una mejor palabra, es buena».
El gobierno investiga si cerca de 240 personas, incluyendo corredores de fondos de cobertura y gente al interior de las empresas, compartieron información confidencial, señaló Chaves.
Cerca de la mitad de éstos son «blancos», lo que quiere decir que el gobierno cree que han infringido las leyes que prohíben el uso indebido de información privilegiada y contra los cuales están forjando casos, según Chaves, quien supervisa una de las dos escuadras de delitos de cuello blanco en Nueva York.
El resto de investigados son lo que el FBI califica como «sujetos», de los cuales creen que han cometido delitos y se han acercado a ellos o lo planean hacer para obtener sustento para sus casos.
El elevado número de «blancos» de la investigación, llamada «Cobertura Perfecta» por los agentes del FBI, muestra que la investigación es más amplia y profunda de lo que se creía y tiene el potencial de ser la mayor de este tipo en la historia reciente.
La declaración del lunes indica que los arrestos podrían extenderse a otras firmas de Wall Street y a más empresas y podrían continuar por muchos años más.
En el último año, el gobierno ha conseguido varias condenas por este delito, usando interceptaciones telefónicas y otros métodos de investigación que solían usarse únicamente en casos de terrorismo y tráfico de drogas. En el caso más publicitado, el gerente de fondos de cobertura Raj Rajaratnam fue hallado culpable en mayo de 14 cargos relacionados con uso indebido de información privilegiada y posteriormente sentenciado a 11 años en prisión, la mayor condena por ese delito en la historia de EE.UU.
En el anuncio, Douglas se dirige a la cámara en frente de un fondo negro, con tono serio y vistiendo una chaqueta negra y una camisa de cuello blanco, que contrasta con los costosos trajes y el pelo peinado hacia atrás que le gustaban a su personaje.
Douglas pide a los televidentes que pongan en perspectiva a su personaje. «Yo interpreto a Gordon Gekko, un codicioso ejecutivo corporativo», dice en el anuncio. «La película era ficción, pero el problema es real». A continuación exhorta a aquellos que estén al tanto de una situación de fraude de valores a que contacten al FBI.
La agencia indicó que Douglas no recibió pago alguno por el anuncio.
«Algunos están corriendo en desbandada», dijo Richard Jacobs, otro agente del FBI que supervisa las investigaciones, durante la presentación del lunes. El agente indicó que el gobierno se dio cuenta hace varios años de lo común que se había vuelto el uso de información privilegiada, a medida que la competencia entre los gerentes de fondos de cobertura llevó a más y más de ellos a cruzar la línea entre investigación legítima y actividad ilegal.
Los agentes agregaron inmediatamente que sólo un pequeño número de fondos de cobertura se encuentra involucrado en las investigaciones. Chaves calcula que la población de ovejas descarriadas es de apenas 1% de la industria.
Algunos abogados defensores aseguran que el gobierno está estirando la definición de «información privilegiada» para incluir comportamientos que algunos corredores consideran perfectamente legal. «No hay una línea clara», dice Gerald Lefcourt, un abogado en Nueva York que ha representado a algunos acusados en la investigación. Dijo que sin una definición clara, es difícil que los corredores determinen qué información es legal. «Es un problema», asegura.
En la película «Wall Street», el protegido de Gekko, interpretado por Charlie Sheen, graba secretamente a Gekko discutiendo corretajes ilegales. La segunda parte del filme, estrenada en 2010, empieza con Gekko saliendo de prisión tras haber cumplido una condena por uso indebido de información privilegiada.
Mientras filmaba el anuncio de un minuto de duración, Chaves dice que Douglas le contó que a menudo es abordado en la calle por profesionales de Wall Street que admiran al misterioso Gekko.
Chaves dice que Douglas se mostró consternado. «Él se preguntaba: ¿dónde están los valores? ¿En qué está pensando la gente cuando me considera como el héroe en ese papel?»
Un portavoz de Douglas confirmó la descripción de Chaves.
Más arrestos conectados al supuesto uso de información privilegiada serían llevados a cabo en abril, según fuentes al tanto.
Fuente: The Wall Street Journal, 28/02/12.
A la izquierda, Michael Douglas como Gordon Gekko en una escena de Wall Street,
a la derecha, Douglas en el anuncio grabado para el FBI.




