El sector financiero es adicto a los índices

junio 5, 2018

El sector financiero debe dejar su adicción a los índices

No se pueden sacar conclusiones sobre el mercado de hoy basándose en un estudio del comportamiento pasado de referencias, como el S&P 500.

Por Miles Johnson.

El sector financiero debe dejar su adicción a los índices

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En los mercados financieros, la última década podría describirse como la Era de la Indexación. El surgimiento de la inversión pasiva permitió que cientos de miles de millones de dólares ingresaran a fondos de índices, lo que coincidió con una creciente creencia de que el índice se puede usar como principal componente de la inversión.

Un corolario de ésto ha sido la aceptación casi universal de que estudiando el comportamiento de los índices a lo largo del tiempo se puede llegar a conclusiones generales y específicas sobre lo que deberían hacer los inversores con su dinero.

Robert ShillerEl profesor de Yale Robert Shiller ganó un premio Nobel por su teoría basada en el Análisis top-down (las decisiones relacionadas con la inversión son evaluadas desde una mirada de información global, hasta ir abordando los títulos valores y las variables más detalladas y específicas) de valuación de índices para calcular los retornos futuros del mercado de valores. Los discípulos tomaron su obra y la aplicaron a la gestión de carteras. El sector financiero moderno es adicto a explicar al mundo a través de los índices.

Para los ahorristas de todos los días los índices siguen teniendo valor práctico como manera simple de ganar exposición a acciones y bonos. Para la mayoría de la gente probablemente los índices sigan siendo la peor forma de invertir excepto aquellas otras maneras que han probado. Los problemas comienzan cuando los observadores inteligentes usan datos históricos sobre índices para trazar amplias conclusiones sobre el mundo de hoy que podrían tener mucha menos coherencia de lo que ellos creen.

SP 500

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El análisis basado en índices en su forma más cruda toma una referencia de valuación común como el ratio precio/ganancias y, sobre esta base, compara el valor del índice hoy con su promedio histórico. Su lógica fundamental es la de reversión a la media (mean reversion): si la valuación actual del índice sobre cualquier métrica elegida es superior a su promedio histórico, las «acciones» están «caras» debido a la tendencia del mercado a volver al promedio.

Hay muchas versiones de este razonamiento, siendo la más popular la basada en ratio CAPE (Cyclically Adjusted Price to Earnings Ratio o Ratio Precio-Beneficio Cíclicamente Ajustado) ideado por el profesor Shiller que intenta suavizar el componente «beneficio» durante un ciclo económico.

Un gran problema que surge de usar los índices de esta manera no es con la reversión a la media como concepto, sino que el grupo de datos empleado para determinar su media ha cambiando con tanta frecuencia que podría no estar produciendo un promedio coherente al cual volver.

SP 500Los índices modernos en gran medida todavía se arman país por país. Los inversores que quieren invertir en acciones estadounidenses elegirán el S&P 500, quienes están interesados en los papeles españoles optarán por el Ibex 35, y así. En el pasado, eso tenía sentido porque la mayor parte de las empresas incluidas operaba mayormente en sus mercados locales. Eso ya no sucede, y genera problemas cuando se llega a grandes conclusiones sobre el mercado de hoy en base al índice del pasado.

Muchos miembros importantes del S&P 500 generan una creciente porción de sus ventas fuera de Estados Unidos. Como tal, los gráficos que solían tratar de comparar el ratio del índice con el PBI norteamericano a lo largo del tiempo tienen menos lógica. Apple, el mayor componente del índice, vende más afuera de país que adentro. ¿Es una empresa estadounidense o global? De manera similar, las compañías del Ibex español generan sólo 34% de sus ventas en España, y 46% fuera de la UE. ¿El promedio histórico refleja con precisión este cambio?. ¿Cómo deberíamos representar ese giro?

Un problema diferente con el análisis basado en índices es que ignora los enormes cambios que se producen con el correr del tiempo en los componentes de estas referencias. Elroy Dimson, Paul Marsh y Mike Staunton de la London Business School demostraron cómo en 1900 más del 60% del valor de las acciones cotizantes pertenecían al sector ferroviario. Hoy gran parte de ese valor está representado por el rubro tecnológico, que nació como categoría hace relativamente poco y experimentó una enorme evolución en la última década.

Al mismo tiempo, el retorno sobre el capital invertido (ROIC por sus siglas en inglés) en las sociedades cotizantes norteamericanas más rentables se dispararon desde que comenzó este milenio. Según McKinsey el ROIC excluyendo el valor llave de las compañías no financieras con 90 de percentil de rentabilidad subió a más de 80% en la crisis financiera, y más desde entonces. Esto se compara con el 25% que registraba este grupo de empresas en los años setenta.

Lo que esto significa es que quienes colocan las valuaciones promedio del pasado al lado de las actuales están comparando empresas de gran capital intensivo del pasado con compañías inmensamente más rentables que lógicamente cotizan a múltiplos más altos que las empresas de ferrocarriles y siderúrgicas que dominaban el mercado hace más de una siglo. Otra vez, ¿cómo ajustamos ésto cuando estamos observando comparaciones históricas? ¿Tiene incluso sentido hacerlo?

El mundo está en constante cambio. Con analizar el promedio no se obtiene una historia real; con frencuencia éso sucede en los márgenes. Si bien podría ser tranquilizador reducir esta incertidumbre y complejidad con mediciones y fórmulas simples, éstas probablemente sólo ofrezcan una imitación superficial de la realidad.

Fuente: El Cronista, 01/03/18.


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invertir no es un juego de azar

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La baja del S&P 500 no debe generar temor

febrero 15, 2018

Goldman alerta que la corrección es solo técnica y recomienda no entrar en pánico

Las caídas son normales al señalar que el S&P en un 96% de los años ha caído al menos un 5% en algún día del año y más de un 10% en un 65% de años.

Por Carlos Rodríguez.

Escenario de mercado en EEUU

Goldman Sachs en su último informe de estrategia ha analizado las últimas caídas que se han producido en los mercados al otro lado del Atlántico (el Lunes 12/01/18 el S&P cayó 4,6%). El banco de inversión estadounidense ha destacado que se trata de una corrección técnica y no fundamental, por lo que alerta que la calma debe imperar y no hay motivos para el pánico. 

Los factores en esta caída no son atribuibles a un evento político o económico obvio y concreto. Por tanto, «responden más a flujos de inversión de determinados inversores que reaccionan por obligación ante ciertas cosas». Desde el equipo de análisis aducen a estrategias que siguen modelos cuantitativos (matemáticos) como fueron las órdenes de venta generadas de manera masiva  a cierre de mercado del llamado ‘lunes de negro’ de la semana pasada y que causaron un «mini» octubre de 1987.

A los expertos del banco esta corrección no les ha pillado de imprevisto. Afirman que las caídas son de las «más predichas» de la historia y lo argumentan en que ya había pasado bastante tiempo desde la última. A lo que habría que sumar que los indicadores a principios de año apuntaban a un sentimiento excesivamente positivo que suele asociarse a una corrección de mercados.

Por tanto, desde Goldman Sachs recomiendan seguir invertido y dan datos para que no cunda el pánico puesto que las correcciones de la magnitud que hemos vivido son frecuentes. En un 96% de los años hay una caída de al menos un 5% en algún momento del año, en un 64% de los años hay una caída de al menos un 10%, en un 35% de los años la caída excede el 15% y en un 21% de lo años sufre un castigo de al menos un 20%. Casi nada. Por tanto, lo raro es lo de 2017, con el mercado no sufriendo apenas movimientos a la baja. 

El escenario macro también apoya la versión de mantener la calma y seguir invertido. Los analistas del banco resaltan que nada ha cambiado: «Los datos publicados en lo que llevamos de año no hacen sino confirmar el crecimiento de las economías del G4 al menos en tendencia o incluso por encima. El aumento de empleo continúa, y los salarios siguen subiendo de manera contenida. Esto hace que la inflación siga siendo estable, y ligeramente por debajo de objetivo». Aun así, destacan que el dato de inflación será lo que determine que esta corrección siga o se convierta en algo más.

«El endurecimiento de las condiciones financieras es pequeño comparado con lo que mejoraron en 2017, y no es suficiente para cambiar nuestra visión», por lo que destacan que «seguimos esperando que el crecimiento global se acelere en 2018. Combinado con políticas monetarias y fiscal todavía laxas, pensamos que la probabilidad de una recesión en 2018 es baja, en el entorno de un 10%».

Además, van más allá. En el informe de estrategia destacan que «el mercado ha malinterpretado los últimos comentarios del BCE ya que no han indicado subidas de tipos más cercanas en el tiempo». Al otro lado del Atlántico «las subidas de tipos las atribuimos sobre todo a una mayor oferta de bonos que el mercado tendrá que absorber, la combinación de la reforma fiscal en EEUU, y la disminución del balance que está llevando a cabo la Fed, pero no pensamos que vayan a continuar al ritmo que hemos visto en estas últimas semanas».

Desde el banco de inversión pronostican que la Fed subirá tipos tres o cuatro veces este año, «un poco por encima de mercado pero ya no mucho, porque el mercado ha pasado a descontar más subidas en poco tiempo» y destacan la buena temporada de resultados en Estados Unidos.  El 74% ha mejorado expectativas de resultados, y el 78% de ventas, mejor que la media histórica. Por tanto, van más allá y destacan que «las proyecciones para 2018 han aumentado en lo que llevamos de año, algo que generalmente no ocurre puesto sucede más bien lo contrario, las expectativas suelen revisarse a la baja».

En referencia a la volatilidad que se ha vivido en el mercado, el motivo puede ser muy claro: la recompra de acciones. «Está prohibido comprar mientras se anuncian los resultados, lo que ha podido ayudar a que la volatilidad de estos días haya sido superior a lo que habría pasado de producirse la corrección fuera del período de anuncio de resultados».

Por tanto, el escenario de mercado es positivo. Los fundamentales no han cambiado y siguen siendo sólidos. Los factores técnicos han sido los principales culpables de las caídas de los últimos días y podrían persistir un tiempo más. De ahí que desde Goldman Sachs aconsejen a sus clientes que «continúen invertidos o aprovechen para ir comprando».

Fuente: lainformacion.com, 15/02/18.


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Trump y Wall Street

diciembre 4, 2016

El plan Trump visto desde Wall Street

El gobierno de Trump se apresta a lanzar el más drástico recorte de impuestos desde Ronald Reagan.

Por Jorge Castro.

Los 4 principales indicadores de Wall Street – S&P500, Dow Jones, Nasdaq, Russell 2000– alcanzaron simultáneamente la semana pasada su mayor nivel histórico. Es la primera vez que algo semejante se produce en el siglo XXI. Hay un vuelco masivo a la compra de activos empresarios en los mercados bursátiles norteamericanos. En 4 días, los inversores lanzaron US$27.500 millones en la adquisición de acciones. El Dow Jones alcanzaría 20.000 puntos en 2017, tras 18 años de haber logrado los primeros 10.000.

donald trumpEl dólar ha retomado su carrera alcista y ha obtenido el mayor nivel de los últimos 13 años, debido a que se ha apreciado 43% desde 2008. Las pequeñas compañías –índice Russell 2000– son las más beneficiadas por la combinación de apreciación del dólar y el vuelco de la inversión a los activos. El Russell 2000 ha trepado 12,3% desde el 8 de noviembre, mientras que S&P500 ha crecido sólo 3,1%. El Deutsche Bank sostiene que EE.UU. va a crecer 2,3% en 2017 y 3,5% en 2018, poniendo término a la actual situación depresiva (1,1% anual en el primer semestre de 2016). Es un nivel de expansión nunca alcanzado por EE.UU. en la última década.

También el desempleo puede caer a 4% o menos en 2018 (hoy asciende a 4,7%), un nivel no alcanzado desde el gobierno de Bill Clinton, cuando cayó por debajo de 4%. La OCDE prevé lo siguiente sobre el gobierno de Donald Trump: “No esperamos nada significativo en EE.UU. en los próximos 6 meses, pero en el segundo semestre del año habrá un estímulo fiscal de 0,25% / 0,5% del PBI (inversión en infraestructura) más otro de 1% del producto en 2018 (recorte de impuestos)”.

El gobierno de Trump se apresta a lanzar el más drástico recorte de impuestos desde Ronald Reagan, con una disminución del impuesto a las ganancias corporativas del 35% a 15%, y un tributo de 10% –por una sola vez– para la repatriación de US$ 2,5 billones que las transnacionales estadounidenses tienen en el exterior. La OCDE afirma que el alza del crecimiento de EE.UU. en los próximos 2 años puede extraer a la economía mundial de su actual situación de estancamiento depresivo. EE.UU. es la primera economía del mundo, con un PBI de US$18 billones, seguido por el producto chino, que asciende a US$ 11,4 billones.

La clave del programa de Trump es simple. Consiste en aumentar significativamente y en 2 años la tasa de inversión en capital, y así acelerar el alza de la productividad, que hoy es 0,2% anual, la más baja de la historia norteamericana. Alcanzó a 0,3% en 2015, y a 0,5% en 2014. La productividad secular ha sido 3% por año. La tasa de inversión es hoy 12,9% del PBI, la menor en 7 décadas.

El objetivo de Trump es nítido: lograr que las empresas norteamericanas vuelvan a invertir en EE.UU., para lo cual es preciso que recuperen la competitividad perdida en los últimos 15 años. El cálculo de Wilbur Ross –nuevo secretario de Comercio– es que un alza de 1,5% / 2% de la tasa de inversión puede implicar un aumento de 4,3% en el tamaño del PBI en 10 años, sumado a la creación de 786.000 puestos de trabajo, con salarios que se elevarían 3,6% en ese período.

El plan de infraestructura –US$1 billón en 4 años– tendría un efecto multiplicador de 1,6 veces en el crecimiento del PBI, con la provisión de 3 millones de nuevos empleos de alto nivel salarial, y un alza de la productividad de 0,3% anual. Esto permitiría crear 1 millón de puestos de trabajo adicionales por año.

Ross estima que por cada US$200.000 millones de inversión en infraestructura se crean salarios por US$88.000 millones y aumenta un punto porcentual el PBI. Es probable que el boom registrado en Wall Street sea esta vez una percepción nítida no sólo de los riesgos, sino también de las oportunidades que se abren para EE.UU.

Fuente: Clarín, 04/12/16.


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Wall Street cada vez con menos miedo

diciembre 2, 2016

Wall Street le da cada vez menos tiempo a los bajistas

El mercado americano absorbe las malas noticias con mayor rapidez y menos pánico. Las subas del índice del miedo (VIX) son cada vez menores ante escenarios negativos. En el último año cada caída fue una oportunidad de compra. Los retrocesos fueron cada vez menos severos y la recuperación, más rápida.

Por Julián Yosovitch.

Wall Street le da cada vez menos tiempo a los bajistas

En el ultimo año y medio el mercado ha transitado distintos eventos extremos que han generado una suba importante en la volatilidad. El mercado ha aprovechado esas bajas como oportunidades de compra a la vez que el VIX, o el índice del miedo, ha mostrado saltos cada vez menores, con un menor nivel de pánico en cada evento inesperado. Los bajistas siguen siendo los grandes perdedores de este mercado y apostar a la baja en Wall Street continúa siendo un riesgo.

Desde mediados del año pasado el mercado bursátil mundial ha transitado varios escenarios turbulentos. El primero de ellos fue el 25 de agosto de 2015, conocido como el Black Monday, que llevó al índice Dow Jones a niveles de 15300 puntos, generando una caída intra-diaria cercana al 7%. Ese evento inesperado fue tomado con un nivel de pánico y nerviosismo importante, llevando al VIX a niveles evidenciados en 2008, en plena crisis financiera internacional, marcando una suba del 322% en cuestión de semanas.

wall-street-10Más adelante en el tiempo, en enero de 2016, el mercado bursátil americano también sufrió fuertes pérdidas regresando a zona de mínimos y provocando el peor comienzo de año de Wall Street desde 1930. Esas pérdidas se dieron luego de que la Fed haya decidido elevar la tasa un cuarto de punto, sumado a la volatilidad en el mercado petrolero y las dudas respecto de la fortaleza en la economía China y los mercados emergentes. ¿Qué le paso al VIX? El índice también incorporó el pesimismo rápidamente aunque con un nivel menor que el registrado en el evento extremo de agosto de 2015, subiendo un 133%

En ambas oportunidades el mercado absorbió la noticia y representaron una oportunidad de compra, para que luego de las debilidades, la tendencia alcista de fondo se reanudara. Luego, a mediados de 2016, tuvimos otro nuevo evento inesperado relacionado con el referéndum en Gran Bretaña, en el que ganó el Brexit. El mercado también tuvo un impacto inicial negativo y luego retomo la tendencia alcista de fondo generando nuevos máximos.

De hecho el VIX subió aunque en esta oportunidad volvió a ocurrir lo mismo que había ocurrido en el evento extremo previo. El índice del miedo subió en una menor escala respecto de lo ocurrido a comienzo de 2016 con la crisis del petróleo, la suba de tasas de la Fed y las dudas respecto de China. A su vez, este rally del VIX representó una tercera parte de lo que había subido en agosto de 2015 con el Black Monday.

Finalmente el último caso de eventos inesperados fue la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de EEUU. Según las últimas encuestas antes de la contienda, la probabilidad de que Trump ganase las elecciones se ubicaban debajo del 30%. Finalmente el magnate fue electo el nuevo presidente de EE.UU. y el mercado reacciono con fuertes pérdidas superiores al 4%. Dicho pánico fue rápidamente absorbido y el mercado retomo la tendencia alcista para nuevamente generar un máximo adicional. El VIX nuevamente volvió a subir en una menor escala respecto de todos los eventos inesperados pasados.

En concreto se puede decir que el mercado en el último año (e incluso desde 2009 cuando las acciones en Wall Street hacieron piso luego de la crisis financiera sub-prime) ha aprovechado cada caída como una oportunidad de compra. En cada evento negativo se han dado pérdidas importantes aunque han sido cada vez menos graves y la recuperación cada vez más rápida.
La tendencia alcista de fondo nunca ha sido anulada ya que el mercado nunca quebró un mínimo previo, sosteniendo la secuencia alcista en todo momento. En la misma línea, el VIX ha asumido los eventos negativos extremos con cada vez menos pesimismo ya que dicho índice ha generado rallies cada vez de menor magnitud. En concreto, el que aposto a la baja en todo este mercado (y argumentos no le han faltado para ponerse bajista) ha perdido en cada una de los distintos eventos.

No solo eso, sino que su capacidad de tomar ganancia ha sido cada vez con menos margen de tiempo ya que justamente el mercado supo recuperarse cada vez más rápido a los eventos extremos negativos y/o inesperados.

Como conclusión, aquel inversor que elija el pesimismo en este mercado y apueste a una baja de las acciones en Wall Street deberá tener un nivel de acierto elevado y seguir el mercado día a día para saber aprovechar las oportunidades, ya que, evidentemente, cada vez son menores. Esto no quiere decir que el mercado pueda generar un ajuste profundo o que incluso, entre en un bear-market de mediano plazo. Simplemente lo que se puede entender es que los movimientos del mercado y los ajustes de mediano plazo tienden a ser cada vez más rápidos y que la fortaleza en la tendencia alcista sigue siendo muy fuerte, a la vez que el nivel de pánico en cada ajuste es cada vez menor.

Fuente: cronista.com, 02/12/16.


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Wall Street, el villano preferido de las campañas políticas

noviembre 6, 2016

Las grandes firmas financieras y sus jefes aparecen en muchos avisos publicitarios de candidatos políticos de EE.UU. que tratan de vincular a sus oponentes con el dinero de la banca. En estas elecciones, tanto demócratas como republicanos han lanzado dardos contra Wall Street.

Fuente: The Wall Street Journal, 03/11/16.

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La psicología del pánico en la Bolsa

agosto 25, 2015

La cruel psicología de una caída de 1.000 puntos en el mercado

Photo: Associated Press

Si no estaba prestando atención al mercado bursátil antes del lunes, ahora probablemente lo está haciendo. Una caída repentina de 1.000 puntos en el Promedio Industrial Dow Jones tiene ese efecto.

Como el bloguero financiero Ben Carlson indicó el fin de semana, las caídas pronunciadas del mercado cautivan nuestra atención, con las pérdidas a corto plazo opacando nuestro reconocimiento de las ganancias a futuro.

alzas-y-bajas-01Flechas rojas apuntando hacia abajo, analistas gritando en los canales de TV financieros, tablas de acciones parpadeando como monitores en una sala de emergencias de un hospital: todos estos indicadores hacen que lo que sucede a corto plazo se vea perfectamente claro. Pero si usted forma planes a largo plazo basado en ellos lo lamentará.

Ser extremadamente sensible a malos, o potencialmente malos, resultados probablemente ha ayudado a la especie humana a sobrevivir y multiplicarse. Por eso no es una sorpresa que cuando la gente procesa datos, sufra de lo que los economistas Kip Viscusi y Richard Zeckhauser llaman “ceguera de denominador”—la tendencia de enfocarse en la parte alta de la fracción, no la parte más baja—o la magnitud de los malos resultados y no en el número total de eventos del que se desprenden esos resultados.

Por ejemplo, experimentos han mostrado que la gente cree que el cáncer es más riesgoso cuando se les dice que mata a “1.286 de cada 10.000 personas” que cuando escuchan que mata a “24,14 de cada 100 personas”. Escuchar “1.286” inmediatamente evoca un alto número de víctimas en la mente, mientras que “24,14” es simplemente un número mucho menor.

Para darse cuenta que el primer número es menos que 13%, mientras que el segundo es más de 24%, tiene que concentrarse en los denominadores de las fracciones y hacer una división rápida. Pero sus emociones probablemente se harán con el control de su cerebro mucho antes de llegar a ese punto.

Pregúntele a casi cualquier inversionista si el mercado bursátil es más volátil de lo que solía ser y escuchará un sí categórico. Eso se debe a que el Dow rutinariamente se mueve al menos 100 puntos en cualquier dirección en un día, un número redondo que suena grande e importante.

Pero incluso después de la volatilidad reciente, el mercado ha fluctuado mucho menos en los últimos tres años que la norma en el pasado. Incluso después de la caída más reciente, 100 puntos apenas es un cambio de 0,6% en el Dow. Por otra parte, un movimiento de 1.000 puntos es un declive de 6,6%. ¿Pero qué tan significativo es y qué debería hacer usted al respecto?

La mejor guía que tenemos de la valuación del mercado bursátil, el promedio “de proporciones de precio a ganancias ajustado cíclicamente” a 10 años (CAPE por sus siglas en inglés), popularizado por el economista de la Universidad de Yale, Robert Shiller, dice que las acciones estadounidenses aún están por encima de su promedio histórico.

El 4 de agosto, las acciones se vendían a un CAPE de 26,4 veces, cerca de 50% más que su promedio desde 1871 y cerca de 10% más de lo que han estado en las últimas tres décadas.

En el peor momento de la caída del lunes, las acciones bajaban a 23,6 veces, lejos de ser una ganga en comparación a los niveles del pasado.

Sin embargo, los inversionistas que desean tener una certeza absoluta quedarán tremendamente decepcionados. Para ser realista sobre el futuro, se deben reconocer las limitaciones del pasado.

Los datos históricos pueden sentirse tan inamovibles como una pieza de museo, pero el pasado financiero es no estacionario. Como San Agustín señaló hace más de 1.600 años, el tiempo en un continuo. Los retornos actuales estarán en los resultados pasados del mercado mañana y los retornos a “largo plazo” cambian ligeramente casi todos los días, a medida que se incluye en el promedio el más reciente incremento o caída del desempeño bursátil.

Por lo tanto, la creencia de que el promedio a largo plazo de CAPE de cerca de 16 veces es el valor “correcto” para el mercado es algo dudoso, dice Shiller. Debido a que el pasado está constantemente en flujo, determinar el nivel adecuado de valuación “es tan borroso”, dice. “No es una ciencia”.

El punto más bajo de CAPE durante la crisis financiera fue de 13,3 en marzo de 2009, en parte debido a que los 10 años de datos en los que el CAPE está basado incluían, en aquel momento, el momento eufórico de 1999 y 2000. Esa proporción de 13,3 estaba apenas por debajo del promedio a largo plazo. Así que los inversionistas que esperaban una señal definitiva, en 2008 y 2009, de que las acciones habían tocado niveles de oferta, nunca recibieron una y se perdieron el mercado alcista que ocurrió a continuación.

Todos añoramos la certeza, algún tipo de campana o telegrama cantado que nos diga exactamente qué hacer. Después de todo el drama de los últimos días, las acciones están apenas un poquito más baratas que antes.

Pero no deje que nadie lo haga creer que la historia o las matemáticas pueden identificar el punto exacto de entrada en que usted sabe que está comprando acciones baratas. El futuro es incierto, pero también lo es el pasado.

Para capturar los retornos potencialmente más altos que las acciones pueden ofrecer, tendría que reconciliarse con la certeza de las horripilantes pérdidas a corto plazo. Si no puede hacer eso, no debería estar invirtiendo en acciones, y no debería sentir vergüenza por ello.

Fuente: The Wall Street Journal, 25/08/15.

 

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Los novatos de Wall Street, entre el suicidio y el burnout

junio 22, 2015

Los novatos del mundo financiero, entre el suicidio y el stress rampante

Estados Unidos. Un célebre banco dio la bienvenida a sus pasantes con un elocuente «Welcome to the Jungle». Mirá cómo es trabajar hoy en el más alto nivel de las finanzas.

Un hombre pasa frente al New York Stock Exchange in Nueva York. /AP

Un hombre pasa frente al New York Stock Exchange in Nueva York. /AP

MARKETERFRAUD-Chart«Es demasiado. Llevo dos días sin dormir, mañana temprano tengo una reunión con clientes, mi jefe está enojado y yo estoy trabajando solo en mi oficina». Sunil Gupta dice que ése fue el último contacto que mantuvo con su hijo Sarvshreshth, un joven de 22 años que había comenzado a trabajar en el banco de inversiones Goldman Sachs, antes de que éste se suicidara.

[ Sarvshreshth Gupta death ruled suicide – Business Insider ]

Evidentemente, era un pedido de ayuda. El joven se sentía agobiado por la rutina de trabajo, que incluía turnos nocturnos y 100 horas de trabajo por semana. El 16 de abril, pocas horas después de hablar por teléfono con su padre en India, Sarvshreshth Gupta se arrojó al vacío desde el techo de un edificio de viviendas en San Francisco.

«Tómate 15 días libres y ven a casa», había alcanzado a decirle Sunil. «No lo permitirán», cuenta que le respondió su hijo. Sunil elaboró la tragedia en un ensayo muy emotivo que fue borrado de Internet pero del que aún siguen hallándose numerosos pasajes.

El suicidio reavivó la polémica sobre la inmensa carga de trabajo a la que son expuestos principalmente los novatos del área de finanzas, sobre todo teniendo en cuenta que no ha sido el único caso en los últimos tiempos.

Apenas pocas semanas después de la muerte de Gupta fue hallado en Manhattan el cadáver de un banquero de inversión de 29 años, que aparentemente también se suicidó arrojándose desde un edificio. «La única explicación posible es que estaba trabajando muy duro y se encontraba bajo fuerte presión», declaró su padre al diario «Daily Mail». «Su trabajo no le dejaba mucho tiempo libre para divertirse, pero eso es la esencia de la tarea que eligió».

En agosto de 2013, la muerte de un practicante del Bank of America Merrill Lynch de 21 años que colapsó luego de trabajar en forma ininterrumpida había ocupado la primera plana de los diarios en Londres.

Más tarde se determinó oficialmente que el joven había fallecido a causa de un ataque de epilepsia, pero de todos modos el caso desató una ola de indignación generalizada debido al altísimo nivel de estrés y al desequilibrio entre el trabajo y la vida en ese rubro.

Si bien conviene ser prudente a la hora de hacer una evaluación de los casos – es difícil estimar el peso que pueden haber tenido cuestiones ajenas la vida laboral -, lo cierto es que la rutina de trabajo en el mundo de las finanzas está asociada a una fuerte sobrecarga. Según estudios realizados, la tasa de suicidios en el ramo supera la tasa de suicidios promedio en Estados Unidos.

wall-street-04Particularmente mala es la reputación de las pasantías de verano en Wall Street. Hace poco, un banquero joven del banco Barclays de Nueva York envió a los practicantes diez reglas a las cuales debían atenerse con el título «Welcome to the jungle» (Bienvenidos a la selva). «Ajústense los cinturones. Durante las próximas semanas, sus vidas consistirán únicamente en trabajo», puede leerse allí.

Estos consejos, seguramente redactados en tono de broma, no cayeron nada bien en el contexto actual. Barclays se apresuró a distanciarse de ellos. Según el blog «Gawker», el empleado no sólo habría perdido su trabajo allí, sino que al parecer un empleador que le había ofrecido cambiar de trabajo le retiró la oferta.

La semana pasada, Goldman Sachs confirmó ante los medios estadounidenses nuevas reglas que apuntan a aliviarles el trabajo a los pasantes en el futuro.

Sin embargo, con el trasfondo de la discusión actual por la sobrecarga de trabajo, estas reglas suenan tan sarcásticas como los «diez mandamientos» del banquero de Barclays: de ahora en adelante no se podrá trabajar más de 17 horas por día; después de medianoche no se podrá trabajar más.

Fuente: Clarin.com, 22/06/15.

El FBI persigue el abuso de información privilegiada

febrero 28, 2012

El FBI expande su lista de sospechosos de abuso de información privilegiada

Por Jenny Strasburg y Reed Albergotti

 

Las autoridades federales de Estados Unidos buscan presentar casos de uso indebido de información privilegiada contra cerca de 120 personas dentro y fuera de Wall Street, como parte de una creciente investigación que ha sacudido al mundo financiero y corporativo.

Esta declaración –la primera vez que las autoridades han cuantificado el número de personas que están siendo investigadas—, se presenta después de una serie de exitosas condenas por uso indebido de información privilegiada. Desde finales de 2009, los fiscales han acusado a 66 personas, que trabajaron para fondos de cobertura y otras compañías, de abuso de información privilegiada y han obtenido 57 condenas o declaraciones de culpabilidad.

«Los identificamos y ahora, por supuesto, tenemos que armar un caso alrededor de ello», indicó David Chaves, un agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) el lunes en una entrevista posterior a una presentación hecha a los reporteros en los cuarteles generales del FBI en Manhattan.

Durante la presentación, a apenas unas cuadras de Wall Street, el FBI presentó un anuncio de un minuto en contra del uso indebido de información privilegiada protagonizado por el actor Michael Douglas, cuyo personaje Gordon Gekko en la película «Wall Street» popularizó la frase «La codicia, a falta de una mejor palabra, es buena».

El gobierno investiga si cerca de 240 personas, incluyendo corredores de fondos de cobertura y gente al interior de las empresas, compartieron información confidencial, señaló Chaves.

Cerca de la mitad de éstos son «blancos», lo que quiere decir que el gobierno cree que han infringido las leyes que prohíben el uso indebido de información privilegiada y contra los cuales están forjando casos, según Chaves, quien supervisa una de las dos escuadras de delitos de cuello blanco en Nueva York.

El resto de investigados son lo que el FBI califica como «sujetos», de los cuales creen que han cometido delitos y se han acercado a ellos o lo planean hacer para obtener sustento para sus casos.

El elevado número de «blancos» de la investigación, llamada «Cobertura Perfecta» por los agentes del FBI, muestra que la investigación es más amplia y profunda de lo que se creía y tiene el potencial de ser la mayor de este tipo en la historia reciente.

La declaración del lunes indica que los arrestos podrían extenderse a otras firmas de Wall Street y a más empresas y podrían continuar por muchos años más.

En el último año, el gobierno ha conseguido varias condenas por este delito, usando interceptaciones telefónicas y otros métodos de investigación que solían usarse únicamente en casos de terrorismo y tráfico de drogas. En el caso más publicitado, el gerente de fondos de cobertura Raj Rajaratnam fue hallado culpable en mayo de 14 cargos relacionados con uso indebido de información privilegiada y posteriormente sentenciado a 11 años en prisión, la mayor condena por ese delito en la historia de EE.UU.

En el anuncio, Douglas se dirige a la cámara en frente de un fondo negro, con tono serio y vistiendo una chaqueta negra y una camisa de cuello blanco, que contrasta con los costosos trajes y el pelo peinado hacia atrás que le gustaban a su personaje.

Douglas pide a los televidentes que pongan en perspectiva a su personaje. «Yo interpreto a Gordon Gekko, un codicioso ejecutivo corporativo», dice en el anuncio. «La película era ficción, pero el problema es real». A continuación exhorta a aquellos que estén al tanto de una situación de fraude de valores a que contacten al FBI.

La agencia indicó que Douglas no recibió pago alguno por el anuncio.

«Algunos están corriendo en desbandada», dijo Richard Jacobs, otro agente del FBI que supervisa las investigaciones, durante la presentación del lunes. El agente indicó que el gobierno se dio cuenta hace varios años de lo común que se había vuelto el uso de información privilegiada, a medida que la competencia entre los gerentes de fondos de cobertura llevó a más y más de ellos a cruzar la línea entre investigación legítima y actividad ilegal.

Los agentes agregaron inmediatamente que sólo un pequeño número de fondos de cobertura se encuentra involucrado en las investigaciones. Chaves calcula que la población de ovejas descarriadas es de apenas 1% de la industria.

Algunos abogados defensores aseguran que el gobierno está estirando la definición de «información privilegiada» para incluir comportamientos que algunos corredores consideran perfectamente legal. «No hay una línea clara», dice Gerald Lefcourt, un abogado en Nueva York que ha representado a algunos acusados en la investigación. Dijo que sin una definición clara, es difícil que los corredores determinen qué información es legal. «Es un problema», asegura.

En la película «Wall Street», el protegido de Gekko, interpretado por Charlie Sheen, graba secretamente a Gekko discutiendo corretajes ilegales. La segunda parte del filme, estrenada en 2010, empieza con Gekko saliendo de prisión tras haber cumplido una condena por uso indebido de información privilegiada.

Mientras filmaba el anuncio de un minuto de duración, Chaves dice que Douglas le contó que a menudo es abordado en la calle por profesionales de Wall Street que admiran al misterioso Gekko.

Chaves dice que Douglas se mostró consternado. «Él se preguntaba: ¿dónde están los valores? ¿En qué está pensando la gente cuando me considera como el héroe en ese papel?»

Un portavoz de Douglas confirmó la descripción de Chaves.

Más arrestos conectados al supuesto uso de información privilegiada serían llevados a cabo en abril, según fuentes al tanto.

Fuente: The Wall Street Journal, 28/02/12.

 

A la izquierda, Michael Douglas como Gordon Gekko en una escena de Wall Street,
a la derecha, Douglas en el anuncio grabado para el FBI.