Los venezolanos podrán ir al supermercado según su número de documento
Escasez de productos básicos.El gobierno impuso un sistema para evitar las largas colas, en medio del creciente desabastecimiento.
Filas. Una imagen cada vez más habitual en Caracas, ante la dificultad de conseguir productos básicos. /AFP
Los anuncios del presidente Nicolás Maduro preocupan mucho a los venezolanos, que en estas semanas sufren el fuerte desabastecimiento de productos básicos en los supermercados. Mientras las colas en las puertas de los comercios se extienden a cada vez más ciudades, el mandatario informaba ayer que, producto de un acuerdo con el emir de Qatar, pretende vender a ese país de Oriente Medio precisamente alimentos.
Maduro acaba de regresar de una larga gira por esa región, con el objetivo de atraer fuertes inversiones y de lograr que los principales productores de petróleo reduzcan la producción para poder equilibrar la caída del precio del crudo, que provocó un fuerte cimbronazo a la economía venezolana. Como los resultados no fueron los esperados, desde Doha –tras un acuerdo con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani– Maduro intentó provocar un nuevo golpe de efecto al anunciar que Venezuela exportará alimentos.
“Llevamos tecnología, llevamos capital, producimos alimentos para el mercado venezolano y además vamos construyendo la ruta de exportación con alimentos de calidad hacia esta región”, dijo el presidente al canal Telesur.
Es tan grave la crisis que el gobierno puso en marcha ayer un sistema para restringir el acceso de consumidores a los supermercados estatales. La cadena Bicentenario solo atendió ayer a los compradores cuyos números de cédula de identidad terminaban en cero y uno. Paralelamente, la Defensoría del Pueblo puso en marcha un “plan de atención a ciudadanos en la adquisición de productos de primera necesidad de manera regular”.
El desabastecimiento de productos básicos y las colas provocan enojos y tensión, a tal punto que el jueves pasado el gobierno también desplegó operativos de seguridad en los alrededores de supermercados y autoservicios y detuvo a personas que sacaban fotos de las colas –entre ellos un reportero gráfico– para difundirlas en Internet. Con todo, las imágenes de góndolas vacías y la gente agolpada se difundieron masivamente.
El líder opositor Henrique Capriles, que prepara nuevas protestas callejeras, afirmó que “el problema es que no hay suficiente comida”, responsabilizó por ello a “los que están en el gobierno” y llamó a “la unión de todos los factores” porque “la racionalidad está por encima de todo”.
Desde que en 2003 se instauró el régimen de control de cambios, Venezuela comenzó a registrar niveles crecientes de escasez de productos básicos, pues su industria nacional sólo puede satisfacer 40% de la demanda, según reconoció el vicepresidente Jorge Arreaza en marzo pasado. El otro 60% necesario es importado y quien más le vende a Caracas es nada menos que Estados Unidos.
Se niega el campo a pagar por adelantado el Inmobiliario bonaerense
Por Jesús Cornejo.
Las entidades rurales dicen que los productores no están en condiciones de cumplir con el anticipo del impuesto; pedirán a Scioli que anule la medida
LA PLATA.- Indignados por la decisión oficial de adelantar los pagos del impuesto inmobiliario rural, la Mesa Agropecuaria de la provincia de Buenos Aires, que integran la Sociedad Rural Argentina, la Federación Agraria Argentina, Coninagro y Carbap, afirmó que enviará hoy una carta al gobernador Daniel Scioli para pedirle que deje sin efecto la medida. Las entidades rurales opinan que el nuevo cronograma de pagos es una decisión «autoritaria que dificulta la actividad económica del interior bonaerense».
Un vocero de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) dijo a LA NACION que, pese a todo, mantendrán el calendario de vencimientos fijado para este año, pero aseguró que el gobierno está abierto al diálogo.
El viernes pasado, ARBA publicó en su sitio web las nuevas fechas que anticipan los pagos de los impuestos inmobiliarios -rural, urbano y baldío urbano- y automotor, para antes de las elecciones de octubre.
La medida desató la polémica en las redes sociales, y generó malestar entre los productores agropecuarios y contribuyentes, ya que consideraron que la decisión fue tomada para financiar un año electoral.
Ayer, la Mesa Agropecuaria bonaerense difundió un comunicado que acusa: «Nuevamente desde el gobierno provincial no se cumple con la palabra empeñada, y más aún, modifican calendarios sin previo aviso, haciendo impracticable el cumplimiento en tiempo y forma de los plazos de pagos e impidiendo a muchos productores acogerse a los beneficios previstos por la provincia como buen contribuyente».
El nuevo calendario de pagos prevé que el impuesto rural sea liquidado en su totalidad antes de que termine julio próximo. Las tres cuotas, tradicionalmente, tenían un esquema que fijaba los vencimientos en marzo, agosto y noviembre. Ahora se adelantarán para febrero, mayo y julio. Y, además, llegarán con un incremento del 30%, fijado en el presupuesto aprobado por la Legislatura bonaerense en diciembre pasado.
En su comunicado, la Mesa Agropecuaria consideró que la medida «impide afrontar inversiones productivas tal como estaba previsto, e inclusive centra el pago en el primer semestre, desconociendo que gran parte del territorio bonaerense -caso sudeste y sudoeste- tiene ingresos por tipo de producción focalizados en el segundo semestre del año».
En ARBA, la mirada sobre el tema es otra. Fuentes de ese organismo argumentaron a LA NACION que las entidades del campo habían sido informadas sobre el cambio en el cronograma de pagos del inmobiliario rural. «En el ámbito de la Mesa de Enlace Agropecuaria funciona la Mesa Impositiva Agropecuaria, y ahí se informó sobre las modificaciones que estaban previstas para este año», dijo un vocero del organismo. Y recordó, además, que el sector rural fue beneficiado con una exención de pagos en los casos en que hubo incendios o donde se decretó zona de desastre.
En el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense, un vocero del área aseguró que hasta anoche no habían recibido ningún planteo formal por el tema impuestos. «La próxima reunión de la Mesa de Enlace está prevista para febrero o marzo próximo. En la anterior, nada se habló de este tema», dijo la fuente.
Temor a un bonus track
Consultado por LA NACION, el presidente de Carbap, Horacio Salaverri, dijo que su preocupación va más allá de que el gobierno haya decidido anticipar la fecha de vencimiento del impuesto inmobiliario rural. «No sólo nos preocupa que tendremos que hacer frente a pagos que no teníamos programados, sino que hay mucho temor a que cerca de fin de año nos quieran cobrar una cuota extra, aprovechando el cambio de gobierno», dijo el dirigente agropecuario.
Salaverri afirmó que entre los productores agropecuarios crece la sospecha de que el gobierno bonaerense intente introducir una cuota extra hacia fin de año. «Hoy [por ayer] estamos terminando de redactar el borrador para enviarle una carta al gobernador Scioli en la que se le reclama que los cronogramas de pagos sean los mismos que los del año pasado», dijo.
El comunicado de la Mesa Agropecuaria asegura que «medidas como la decidida por el titular de ARBA, Iván Budassi, no hacen más que dejar en evidencia una vez más la discrecionalidad en el manejo de la cosa pública de la gestión del gobernador Daniel Scioli, así como permite vislumbrar la actitud por llevar en futuras responsabilidades de gobierno. No sólo hay falta de resolución de los problemas que el Ejecutivo provincial se comprometió a solucionar en múltiples ocasiones, sino modificaciones a lo ya establecido que complican al productor en su actividad productiva».
Las nuevas fechas de pago
Antes y con aumentos
Tradicionalmente, las cuotas del impuesto inmobiliario rural se pagaban en los meses de marzo, agosto y noviembre; el nuevo esquema fija que los vencimientos serán ahora en febrero, mayo y julio. Además, la Legislatura provincial fijó un incremento de 30% para este gravamen.
Feriados 2015: cuándo cae el primer fin de semana largo del año
El calendario completo, difundido por el Ministerio del Interior, con todos los feriados, feriados puente y fines de semana largo, desde hoy hasta diciembre
De acuerdo al cronograma difundido por el Ministerio del Interior, en 2015 habrá 15 feriados, dos feriados puente y 10 fines de semana largos, dos más que en 2014.
Durante 2015 habrá cuatro fines de semana extendidos: el de Carnaval, los días 16 y 17 de febrero, que caerán lunes y martes respectivamente. El 24 de marzo, por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, incluye un puente turístico el lunes 23. Semana Santa coincidirá con el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, por tanto el jueves 2 de abril estará pegado al Viernes Santo formando un fin de semana de cuatro días. El último de los más prolongados incluirá un feriado puente turístico el lunes 7 de diciembre en ocasión a la celebración del Día de la Virgen, el 8 de diciembre.
De todos los días festivos, sólo uno será trasladable: el día de la Soberanía Nacional, celebrado el 20 de noviembre, caerá el lunes 23. A excepción de septiembre, todos los meses de 2015 contarán con un feriado.
Para la religión judía, el año nuevo y el día del perdón se celebrarán el miércoles 15 de septiembre y viernes 23 de octubre respectivamente.
Fuente: La Nación, 13/01/15.
El calendario completo de los feriados del año que recién comienza.
La semana pasada tuve el honor de participar en la conferencia LIFT en Marsella sobre el futuro del trabajo.
Como la conferencia duró un par de días, tuvimos ocasión de pasar bastantes momentos conversando entre los distintos ponentes, gente muy interesante de medio mundo que me dará para muchos posts…
Uno de ellos, Benoit Pereira Da Silva, me llamó la atención particularmente. En uno de los cafés de pausa entre las conferencias, me estuvo contando que era un ‘tele-trabajador’, desarrollando aplicaciones desde su residencia en un idílico parque nacional francés. Hasta aquí, un ejemplo de lo que la tecnología permite hoy en día, pero lo curioso vendría después…
Resulta que Benoit, además es un activista de la lucha contra el sedentarismo en el trabajo al que hoy estamos sometidos y se ha dedicado los últimos años a experimentar consigo mismo – y a medir los resultados – de algunos posibles remedios a esta lacra de nuestro tiempo.
No se trata, explica, de hacer deporte de manera ocasional, sino de integrar el ‘movimiento’ en el trabajo de cada día (donde pasamos una gran parte del tiempo).
En concreto, él consigue esto mediante la adaptación de una ‘cinta de correr’ como la que hay en los gimnasios, a su mesa de trabajo, lo que le permite andar a paso moderado mientras trabaja (Treadmill desk)
Con este sistema, Benoit ha estado caminando entre 20 y 30 km diarios desde que empezó a hacerlo hace un año y medio (>6300 km hasta el momento)
Durante este tiempo ha estado midiendo distintos parámetros y me explica, con verdadera pasión, cómo este ejercicio continuado le ha permitido mejorar su forma física general y el bienestar en otros aspectos, como volver a ‘dormir bien’ y a ‘comer con hambre de verdad’. Cuenta cómo la evolución nos ha diseñado durante millones de años para andar, y que nuestros hábitos actuales nos hacen hoy ir ‘en contra de nuestro cuerpo’. Su experiencia positiva le ha impulsado a crear la plataforma WalkingWorking.com para difundir los beneficios de caminar trabajando.
Los riesgos del sedentarismo hace tiempo que se conocen. Como ejemplo, este estudio de la UPC que asocia los beneficios de una actividad moderada a la prevención de todo tipo de enfermedades (cardiovasculares, diabetes, obesidad, cáncer, salud mental,…). Las recomendaciones populares son 30 minutos de actividad moderada diaria o 10.000 pasos al día.
El problema es que es difícil salir de nuestra rutina diaria que nos entierra en la silla (delante de una pantalla, normalmente) y hay que encontrar pequeños incentivos y momentos para lograr integrar en nuestra vida diaria la actividad física.
Si andar toda la jornada sobre la cinta de correr, puede parecer en principio fuera del alcance a más de uno, existen otras posibilidades cómo el trabajar de pie (Ikea ha lanzado ya una línea de mesas de trabajo para hacerlo) o aprovechar las interminables reunionespara andar en ‘walking meetings’, como propone Nil Merchant en su charla TED.
La tecnología también puede ayudar. Existen multitud de apps para smartphoneo dispositivos dedicados a monitorizar nuestra actividad y a proporcionarnos ese extra de motivación que necesitamos.
Cómo en muchas de estas cosas que implican construir hábitos, la educación también tiene un peso específico y en este sentido me encantó la experiencia que me comentó del ‘Pedibus’, una variación del autobús escolar, que consiste en ir recogiendo a los niños en una ruta a pie hacia el colegio, que proporciona la seguridad de ir acompañado con los beneficios de andar.
Para terminar, os dejo con el último experimento de Benoit, que ha sido construir un escritorio portátil, equipado con placas solares, y andar una semana entera acompañado de su hijo y un dron que filmó la experiencia desde el aire.
Virtualidad, colaboración y proyectos, en el trabajo del futuro
Por Marilina Esquivel.
Las estructuras de las compañías tenderán a ser más flexibles y a exigir más multitaskers en sus filas
El sueño de Sheldon Cooper, el nerd más popular de la serie The Big Bang Theory, se está haciendo realidad. En un capítulo de la cuarta temporada, Sheldon utiliza un robot con una pantalla que muestra su cara para interactuar con el mundo. Algo parecido hizo Sebastián Siseles, director para América latina de Freelancer.com, cuando semanas atrás sin moverse de Buenos Aires entró a una sala de la casa matriz de la compañía en Sydney. Siseles usó a Wally -así lo llaman en la firma-, un robot que se mueve comandado a distancia y tiene una iPad a la altura del rostro para mostrar la cara de quien lo conduce.
«La telepresencia ya se está usando en las empresas, pero ésta es una formas más innovadora y dinámica porque permite movimiento», explica Siseles. Freelancer es un mercado de trabajo independiente y crowdsourcing con más de 13,7 millones de usuarios registrados, entre proveedores y empresas. En la Argentina tiene cerca de 131.000 usuarios.
Aunque no son los únicos cambios que depara el mercado laboral del futuro, la telepresencia y el trabajo online y, en relación con ellos, el trabajo en colaboración y el surgimiento de los empleados supertaskers son formas de trabajo que aparecen hoy en las compañías.
En cuanto al impacto y la evolución del trabajo online, Siseles explica que si bien hoy dos tercios de los habitantes del mundo no tiene Internet, los ratios de crecimiento de la conectividad son astronómicos. «Entre 2010 y 2012 en China ingresó a Internet más del total de la población norteamericana. Los nuevos usuarios utilizarán las redes sociales, pero también buscarán trabajo para cambiar su realidad. El mundo de las relaciones laborales no necesariamente se dará en el sentido de empleado-empleador, sino de forma independiente», pronostica.
«Las nuevas formas de trabajo serán colaborativas, por proyectos y basadas en el conocimiento. Se acabaran las estructuras formales como las conocemos y las carreras corporativas, salvo para el núcleo político que lidera», dice Fernando Zerboni, profesor de la materia Imaginando el Futuro del EMBA del IAE.
Zerboni señala que el concepto de colaboración tiene que ver con un sistema en el que los aportes de los participantes es más parejo que en modelos tradicionales. «El valor se genera por el aporte de las partes -dice- y no tanto por la organización de los líderes. La inteligencia, el talento y los conocimientos que antes estaban concentrados en pocas manos estarán en muchas. Para generar valor para los clientes de la red se necesita que muchas voluntades se unan a partir de un sistema que permite intercambiar en confianza.»
Guillermo González Abad, ingeniero mecánico y presidente de Proyecto Mapear -una iniciativa para la creación de mapas para dispositivos de GPS en la que colaboran alrededor de 100 personas- también destaca la importancia de la credibilidad de los organizadores en un proyecto colaborativo. «No contratamos a nadie. Es gente que lo hace por hobby y ninguno de nosotros cobra un peso», señala González Abad y agrega que todos los participantes tienen, además, un empleo remunerado. «Por ello, se tiene que dar un clima de confianza. Si hace años cuando empezamos dijimos que íbamos a hacer tal cosa, hay que hacerlo», explica.
En el modelo de Mapear, los usuarios finales pueden descargar las cartas gratuitamente desde el sitio del proyecto, mientras que a los importadores de GPS se les cobra una licencia. La ganancia es suficiente para reinvertir en tecnología, capacitar dibujantes y costear un encuentro anual de los colaboradores.
Los no empleados
Estos cambios demandan repensar sobre la diferencia entre trabajar para una empresa y estar empleado por ella. Lorenzo Prevé, director del Centro de Investigación de Gestión del Riesgo del IAE, señala que muchas personas que trabajan para una organización no están necesariamente listadas en su payroll. «Hoy alguien hace un comentario en Facebook y puede tener mejor repercusión que la gente de Marketing a la que se le paga todos los meses», ejemplifica. Y dirigiéndose a un virtual empresario desafía: «Hay más gente inteligente fuera de tu empresa que adentro».
Fuera del payroll tradicional también quedan los emprendedores, freelancers, consultores y talentos no tradicionales que brindan sus servicios a diferentes empresas. Accenture los denomina «mano de obra extendida», y señala que es cada vez más móvil, global y sin fronteras.
Los beneficios que menciona para las empresas son manejarse con agilidad en entornos de negocios turbulentos y acceder a personal calificado. Además, probablemente ahorren costos en salarios y aportes.
«El foco de los empleadores en roles de trabajo estables y previsibles está dando lugar al trabajo por proyectos, lo que da la posibilidad de contratar más trabajadores, según los mismos. Cada vez más, los empleos pueden ser reemplazados por proyectos. Esto podría generar una fuerza de trabajo extremadamente móvil, cuyos miembros se ensamblen y desensamblen rápidamente en torno a los proyectos», anticipa un informe de Accenture realizado en Estados Unidos este año. El reclutamiento de estos perfiles -muchos de ellos basados en actividades de conocimiento- se da bajo la forma de cloud talent sourcing o búsqueda de talentos en la nube, del que plataformas como Freelancer, Nubelo y oDesk, entre otras, son canalizadoras.
Ante el nuevo panorama, los líderes enfrentan cambios en su rol. «Antes sabían quién era su equipo, pero ahora van a tener que ser capaces de liderar a gente que no saben siquiera que está en su equipo. En ese sentido impacta la reputación, la identidad digital y ser consciente de que todo lo que se hace está siendo visto por alguien. El liderazgo trascenderá a la empresa, pero lo que se haga tendrá impacto», dice Prevé.
Las muchas alabanzas que se leen y escuchan sobre la colaboración tienen un lado B. Hay actores que en este esquema pierden poder. Otro conflicto a anticipar es la pérdida de claridad sobre quiénes hacen aportes relevantes y quiénes reclaman méritos que no son propios.
El futuro está en otro lado
Muchos empleados creen que el futuro de una empresa no es una oficina. El 25% de las personas trabaja actualmente de manera flexible y el 45% del total prefiere que así sea, según la investigación Cisco Connected World Technology Report, que sondeó a principios de este año a 1800 estudiantes y jóvenes profesionales de entre 18 y 30 años en 15 países.
Las soluciones de videoconferencia y robótica no sólo implican un cambio en cuanto a la ubicuidad, sino que invitan a pensar sobre la demanda de intemporalidad para los empleados. De hecho, la mitad de los jóvenes consultados por la empresa de soluciones de redes tecnológicas se considera accesible todo el tiempo y dos tercios del total dice que estar disponible mediante un dispositivo móvil 24/7 le da una ventaja.
Para el 75% de los consultados, ser supertasker será lo más codiciado por las organizaciones. En la definición de Cisco se trata de quienes manejan cuatro dispositivos electrónicos, lo que les permite mejorar su productividad, y que pueden realizar más de dos tareas a la vez.
La mitad de los jóvenes X e Y cree que el supertasking hace a una persona más productiva y los profesionales de RR.HH. dicen que estos perfiles son los más adecuados para funciones directivas y ejecutivas.
Sin embargo, para David Strayer, el académico de la Universidad de Utah cuyas investigaciones dieron origen al concepto, sólo el 2% de la población tiene estas características. A partir de estudios de los multitaskers, personas que hacen más de una cosa a la vez, Strayer señaló que en la mayoría de los casos el desempeño sufre. Pero también descubrió una pequeña parte de la población cuya performance en esos casos hasta puede mejorar. Según señala una nota de la revista The New Yorker, en 2012 entre 700 personas analizadas se encontraron 19 supertaskers. Son individuos que cuando realizan varias tareas a la vez exhiben patrones de activación neuronal diferentes al del resto de las personas.
El artículo señala que un estudio de la Stanford University descubrió que los multitaskers pesados -que frecuentemente se involucran con varias tareas- tienen peores resultados al cambiar entre tareas que los multitaskers livianos. Estos hallazgos marcan que el mercado laboral del futuro aún es un trabajo en proceso.
A tres semanas de su lanzamiento, avanza la cuarta generación (4G) de telefonía celular, de la mano de Movistar y Personal que ya tienen casi 100.000 usuarios y brindan una velocidad de conexión 10 veces superior. Pero hay que tener en cuenta que habrá que cambiar de teléfono para el nuevo servicio y que cada una de esas terminales arranca en los $4.000. Otro dato: la tarifa será distinta ya que se pagará por consumo y puede resultar considerablemente mayor a la actual.
El especialista Enrique Carrier afirmó que “4G está andando muy bien. Los que estén en los radios de cobertura y puedan migrar, van a sentir la mejora, con velocidades que llegan hasta 20 megas, superiores a las de banda ancha fija”.
Movistar posee 160 antenas, con cobertura en el centro porteño, el corredor norte hasta General Paz, parte de Mar del Plata, Pinamar y Cariló; mientras que Personal tiene 141 antenas en algunos barrios de Capital, Córdoba, Rosario, Mar del Plata y Pinamar.
“Desde fines de diciembre hemos realizado más de 10.000 ventas de equipos 4G”, dijo Raquel Haymes, gerente de Movistar. “En tanto, en nuestra base hay 250.000 equipos habilitados para funcionar en 4G; por ello, les estamos enviando la SIM Card 4G (el chip) para que comiencen a navegar por 4G”, añadió la gerente de Movistar.
En Personal aseguraron que ya hay más de 200.000 clientes que no tienen que cambiar de chip para usar sus terminales 4G, porque desde el año pasado que están cambiando los chips de los usuarios intensivos de datos. Sin embargo, muchos usuarios que tienen el chip para 4G, no están dentro de la cobertura de la red, así que tendrán que esperar a que los operadores instalen la infraestructura de la nueva red.
Para Aníbal Gómez, director general de Operaciones de Personal, “a medida que avance el despliegue de la nueva red 4G de Personal en todo el país, nuestros clientes podrán experimentar el salto cualitativo a una nueva experiencia de servicios en movilidad, que potenciará la conexión de todos sus mundos en un único dispositivo”.
En cambio, Claro y Arlink todavía no anunciaron sus despliegues en este tecnología, aunque por motivos diferentes. Fuentes de Claro dijeron que “se está trabajando en el despliegue, pero se va a anunciar cuando realmente las ciudades o zonas tengan la cobertura total, respetando los plazos de la licitación”. Mientras que a Arlink (del grupo Vila-Manzano) ni siquiera le dieron las frecuencias para poder comenzar a instalar las antenas para dar sus servicios.
La caída de los commodities castiga las inversiones que generó el auge
Por Georgi Kantchev, Ese Erheriene y Neena Rai.
La familia de Daniel Nilsson compró hace dos años un hotel en la localidad de Pajala, en Suecia, unos 80 kilómetros dentro del Círculo Polar Ártico.
La mina de mineral de hierro de Kaunisvaara, ubicada cerca de allí, recién había empezado a producir y la familia construyó instalaciones y remodeló la discoteca del pueblo. “Queríamos brindarles a los residentes y a la gente que trabajaba en la mina un hotel de primera al cual pudieran venir”, cuenta Nilsson, el gerente de 28 años. “Esa es la razón por la que compramos. Creíamos que tenía un futuro”.
Sin embargo, la suerte del hotel Lapland River se derrumbó el año pasado de la mano del precio del mineral de hierro. El propietario de la mina, Northland Resources, cesó las operaciones en octubre, dos meses antes de que la empresa se declarara en bancarrota.
“Creo que perdimos cerca de 75% de nuestro negocio”, afirma Nilsson. “En ese momento, no lo podíamos creer. Pero la mayor parte se esfumó de la noche a la mañana”.
El auge de las materias primas desató una oleada de inversiones en recursos naturales en todo el mundo de parte de los grandes conglomerados mineros y energéticos, pero también de pequeñas empresas para las cuales el desplome de los precios ha tenido un efecto devastador.
La mina y las empresas que le prestan servicios empleaban a cerca de 700 personas en una localidad de 6.000 habitantes, según Andreas Lind, gobernador interino del condado de Norrbotten, donde se encuentra Pajala. Northland Resources prefirió no comentar al respecto.
El caso de Pajala no es una excepción. Los mercados de materias primas desde el petróleo hasta el carbón y el azúcar recibieron una auténtica golpiza el año pasado y las cotizaciones de muchos commodities se ubican en sus niveles mínimos de varios años. Los despidos, los cierres de minas y las pérdidas para los inversionistas no se hicieron esperar. La crisis se ha propagado a proveedores y contratistas mucho mayores que el hotel Lapland. La siderúrgica U.S. Steel Corp. anunció la semana pasada la suspensión de las operaciones de una planta en Ohio que fabrica tubos de acero para la industria petrolera, lo que implica el despido de más de 600 trabajadores.
Un exceso de producción contribuyó a la caída de los precios de los commodities y numerosos analistas no divisan un repunte. Los inventarios siguen siendo altos y algunos productores siguen adelante pese al descenso de los precios.
El inventario de trigo de China, por ejemplo, alcanzó los 63 millones de toneladas a fines del año pasado, frente a 46 millones en 2008, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. El año pasado, el país sumó 87 millones de barriles de petróleo a sus reservas, según los cálculos de Amrita Sen, analista jefe de petróleo de la consultora Energy Aspects.
“La oferta ha estado superando la demanda no por una particular debilidad de la demanda, sino por un exceso de la oferta”, dice Stephen Briggs, analista de commodities de BNP Paribas SA . “Esto no tiene visos de cambiar pronto”.
El cobre, por ejemplo, fue el activo de peor desempeño entre los metales básicos en 2014 y ha perdido cerca de 14% de su valor debido a una sobreoferta que ha persistido durante cuatro años. Eso, no obstante, no ha detenido la entrada en operación de nuevas minas como la de Sierra Gorda, en Chile, que fue inaugurada en octubre. La mina Constancia, en Perú, empezaría a producir el próximo año.
La situación del azúcar es muy parecida. Los precios tocaron en 2014 sus niveles más bajos en varios años ante el exceso de oferta global durante los últimos cuatro años.
“En octubre, los precios caían, pero el mercado pensaba que estábamos por tocar fondo. Lo que sucedió en cambio fue que el mercado repuntó brevemente y luego colapsó”, afirma Matt Bradbard, que gestiona US$300 millones para el fondo de Chicago RCM Asset Management.
A pesar del derrumbe de los precios, algunos productores de azúcar están añadiendo capacidad como resultado de inversiones de capital planificadas hace varios años.
Los productores de muchas materias primas han acusado el golpe y algunos se han replegado. Jerzy Podsiadlo, presidente de la junta de la empresa polaca Weglokoks SA, uno de los mayores exportadores europeos de carbón duro, señala que la compañía preveía exportar 2,6 millones de toneladas menos de carbón en 2014 que el año previo, un descenso de casi un tercio. El gobierno polaco anunció el jueves el cierre de cuatro minas de carbón estatales pese a las protestas de los sindicatos.
La minera australiana Fortescue Metals Group Ltd. había contemplado un presupuesto para gastos de capital de US$1.300 millones en el año fiscal 2015. En noviembre pasado, sin embargo, redujo la cifra a la mitad. “Sentimos que no era prudente expandir la producción a los precios actuales”, señala Nev Power, su presidente ejecutivo. Los precios del mineral de hierro cayeron 50% en 2014.
Ivan Glasenberg, presidente ejecutivo del conglomerado minero Glencore PLC, ha criticado a sus rivales por seguir invirtiendo y aumentar la producción de mineral de hierro a pesar del desplome de los precios. “La mala asignación del capital, no la falta de demanda, es un tema clave del sector”, afirmó en una reciente conferencia con inversionistas.
En Pajala, donde los turistas a veces salen a contemplar las auroras boreales durante el invierno y el sol de medianoche durante el verano, el golpe ha sido feroz. Los jóvenes habían estado abandonando la ciudad durante décadas antes de la inauguración de la mina.
“Pajala ha vivido los aspectos magníficos de una comunidad que prospera, además de la verdad brutal de lo que la bancarrota de una minera puede producir, en un lapso muy breve”, dice Nilsson, el propietario del hotel.
—Sarah Kent y Patryck Wasilewski contribuyeron a este artículo.
Las mujeres argentinas sufren por escasez de tampones
Por Taos Turner.
Estantes de tampones en un supermercado Jumbo del barrio Palermo, en Buenos Aires. Taos Turner/The Wall Street Journal
BUENOS AIRES — Los argentinos han sufrido por largo tiempo las consecuencias de barreras comerciales que han provocado la escasez ocasional de neumáticos, iPhones y ciertas medicinas importadas. Pero estos días, las mujeres lamentan la falta de un artículo muy íntimo: tampones.
Durante el fin de semana, algunas farmacias recibieron nuevos cargamentos de tampones. Aun así, sigue siendo muy difícil para muchas mujeres encontrar el producto en farmacias o pequeños supermercados alrededor del país. La situación es embarazosa para el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que ha tenido que atender el problema en público.
“No tenemos tampones. No hay por acá”, dijo Stella Maris, una bioquímica de 44 años que trabaja en una farmacia a las afueras de Buenos Aires. “Pero el problema no son solo los tampones. También hemos tenido faltantes de pañales para adultos, enjuague bucal y algunos medicamentos”.
La escasez proviene de otro tipo de insuficiencia: la falta de dólares. Argentina no tiene suficientes dólares para amortiguar su deuda y al mismo tiempo pagar por importaciones vitales como combustible. Tampoco puede proveer dólares a importadores. Los economistas dicen que con una escasez de la moneda estadounidense, la burocracia tiene que decidir quién recibe los dólares disponibles e inevitablemente algunos importadores salen perdiendo.
“Terminamos con un sistema socialista en que un burócrata decide qué podés importar o producir y a qué precio y cuándo”, dijo Roberto Cachanosky, un economista argentino.
La mayoría de los tampones vendidos en Argentina son importados. Representantes de la industria señalan que la escasez se acrecentó con el alza de la demanda, en momentos en que las temperaturas se elevan y comienza la temporada de playa.
Lucía Bravo estaba contenta cuando encontró hace unos días cajas de tampones Kotex en Jumbo, un hipermercado en Palermo, uno de los barrios acaudalados de la capital.
“¡Uy, tienen! Hace un mes intenté comprar tampones y no conseguía”, dijo.
Bravo y su amiga, Ana Moglianesi, no habían encontrado tampones en otras tiendas. Las dos mujeres, de más de 30 años, se dirigieron directo la caja a pagar. Dicen que los tampones son vitales para las actividades del verano, como nadar.
Johnson & Johnson, que fabrica la marca OB, dijo que está trabajando con sus distribuidores para que sus productos vuelvan a las tiendas argentinas pronto.
“Experimentamos algunas dificultades en satisfacer la alta demanda de tampones OB durante la temporada debido a demoras en el proceso de importación sobre el fin de año 2014”, dijo la empresa. “En este momento, estamos regularizando el proceso de distribución a nuestros clientes y el producto estará disponible en las góndolas a la brevedad para cumplir con las necesidades de nuestras consumidoras”.
El ministro de Economía de Argentina dijo que “problemas logísticos” internos en compañías como J&J y Kimberly Clark Corp. causaron la escasez.
Aunque los problemas de importación han existido por años, la escasez de tampones era inesperada.
En los últimos cuatro días, los argentinos tocaron el tema más de 25.000 veces en Twitter y Facebook, según www.t-bee.tv, que monitorea las redes sociales.
“Estoy en USA.”, decía un tuit de la cuenta @PaulaGalay. “Mis amigas me piden que les lleve tampones. Supérame esa Papá Noel”.
Algunos comentaristas dijeron que ese tipo de problema no debería ocurrir en un país gobernado por una mujer. Las mujeres también representan 40% del Congreso argentino.
Miguel Braun, un economista que trabaja con Mauricio Macri, alcalde de la ciudad de Buenos Aires y candidato presidencial opositor, reflexionó sobre las críticas en un tuit: “Si el ministro de economía fuera mujer, no faltarían tampones. Si supiera economía, tampoco”.
Las autoridades argentinas minimizaron esas críticas y dijeron que sus políticas comerciales fortalecían a los fabricantes locales sin causar problemas grandes de suministro.
“Es importante aclarar que no hay faltantes de productos sensibles”, dijo el Ministerio de Economía. “La política de administración del comercio tiene como prioridad el abastecimiento de productos médicos y de primera necesidad”.
Kimberly-Clark dijo que sus productos, que incluyen tampones Kotex, estaban disponibles en las tiendas. “Por temas de distribución puede haber algún punto con demora ocasional, en relación a que a esta altura del año aumenta la demanda”.
Los importadores señalan que el año pasado el gobierno dificultó la importación de productos. Miguel Ponce, director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior del Siglo XXI, dijo que el banco central de Argentina debe a los importadores más de US$5.000 millones necesarios para pagar por bienes que ya ingresaron al país. Eso ha creado cuellos de botella comerciales y retrasos en las entregas, dijo.
El banco central de Argentina declinó hacer comentarios, diciendo que ofrece a los importadores dólares a diario.
“Esto es algo que te permite reír, pero expone cómo funciona una economía que está tan controlada por el gobierno”, dijo Nicolás Solari, analista político de la encuestadora Poliarquia, en referencia al problema de tampones.
Mientras Maduro busca ayuda, los venezolanos sufren más escasez
Por Kejal Vyas.
Compradores venezolanos luchan por conseguir productos básicos de gran escasez. Kejal Vyas/The Wall Street Journal
CARACAS—El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, está acumulando millas por estos días con visitas a países aliados como China e Irán en una búsqueda frenética de ayuda para su gobierno, que tiene serios problemas de efectivo.
Para un presidente cuya popularidad se está derrumbando a mínimos récord, la decisión de emprender una gira mundial para visitar a líderes aliados podría parecer un error. Pero una visita a cualquiera de los supermercados de la capital venezolana puede explicar la urgencia.
Las filas interminables de cientos de personas esperando enfrente de las tiendas por productos básicos de precio controlado como leche, jabón y papel higiénico nuevamente se han vuelto comunes. A través de redes sociales, los locales publican fotos de líneas de espera de horas. Incluso existe un hashtag en Twitter, #AnaquelesVaciosEnVenezuela, dedicado a avisar cuando los estantes de un supermercado han quedado vacíos.
Mientras el mandatario izquierdista viaja, sus lugartenientes tratan de mantener la calma en casa, con la esperanza de prevenir un nuevo brote de protestas callejeras como las que registró el país hace casi un año.
Ernesto Villegas, jefe de gobierno del Distrito Capital, recurrió a una táctica familiar en una reciente transmisión de televisión: culpar a los “enemigos” del gobierno venezolano. “Están infiltrando” a la población nuevamente para desestabilizar y generar violencia, dijo, e hizo un llamado a sus seguidores para que detengan a los “infiltrados” que ven en las filas.
Carlos Osorio, a quien Maduro nombró el mes pasado como su “Vicepresidente para la Seguridad y Soberanía Alimentaria”, adoptó una posición similar: “Existe una campaña desestabilizadora”, dijo en una de sus apariciones recientes. “Algunos se han dado a la tarea por las diferentes redes sociales a quererle mandarle al pueblo inestabilidad, intranquilidad, mandando Twitter que en Venezuela no hay comida”, agregó.
Pero en el supermercado Excelsior Gama, en el barrio de estrato alto Santa Eduvigis, los residentes dijeron que los problemas eran más profundos que los detractores del gobierno.
Miembros de la Guardia Nacional con equipo antidisturbios monitoreaban a empleados el jueves mientras distribuían rollos de toallas de papel y paquetes de papel higiénico a clientes que sólo podían comprar uno de cada uno. Las personas empezaron a empujar cuando llegó un cargamento de jabón al supermercado.
“Esta es la Venezuela de Maduro”, gritó Wilson Oviedo, un anciano que sarcásticamente aplaudió la muestra de desesperación antes de meterse dentro de la multitud para comprar cuatro barras de jabón.
La espera de horas para adquirir bienes básicos no es nada nuevo para los venezolanos que viven en uno de los pocos países que raciona las compras para sus ciudadanos. Pero la escasez está golpeando a los residentes más duro que en meses previos debido a una economía que sufre de una inflación que ronda 64%, el colapso de la producción interna y controles estatales.
El colapso reciente de los precios del crudo (que contribuye con 96% de los ingresos en dólares del país) se sumó a los problemas económicos de Venezuela.
Una muestra de lo mal que se han puesto las cosas es que recientemente Maduro se ha referido públicamente a los problemas financieros del país y espera recibir asistencia de China, Rusia e Irán. Después de reunirse el miércoles con su homólogo chino, Xi Jinping, el mandatario venezolano dijo que las dos partes habían acordado inversiones chinas por el orden de los US$20.000 millones en el país latinoamericano.
Pero Maduro ofreció pocos datos específicos y no mencionó ningún préstamo nuevo, lo cual habría dado el muy necesitado efectivo a las arcas del gobierno. Sus asesores dijeron a la agencia de noticias oficial, AVN, que el presidente daría más detalles de su gira al regresar a Venezuela.
El costo del viaje, aunque no está claro ya que los detalles no se hicieron públicos, también ha provocado la ira de los críticos que dicen que Maduro está despilfarrando recursos escasos y endeudándose más con China, que ya es el principal acreedor de Venezuela. Carlos Berrizbeitia, un legislador en Caracas que se enfoca en finanzas estatales, estima que el viaje ha costado US$1,3 millones, contabilizando la tarifa por hora del jet cubano que transporta al presidente y otros 60 funcionarios. “No hay justificación para un viaje tan costoso en momentos como este”, afirmó.
El fin de semana, el mandatario venezolano visitó Irán y Arabia Saudita y el lunes llegará a Argelia, todos miembros de la OPEP, con la esperanza de discutir formas de detener el desplome de más de 50% del precio del petróleo desde mediados de 2014.
En noviembre, Venezuela no logró convencer a sus colegas exportadores de que redujeran la producción en una apuesta por revivir los precios. El petróleo venezolano se vende ahora por alrededor de US$47 el barril, frente a los US$117 por barril que Deutsche Bank estima necesita Venezuela para equilibrar su presupuesto.
Independientemente de si Maduro tiene suerte en asegurar ayuda, los venezolanos anticipan que las condiciones empeorarán ya que se espera una devaluación del bolívar en los próximos meses, lo que encarecerá inevitablemente los bienes de consumo, incluso los básicos que están sujetos a controles de precios.
“No quiero correr riesgos”, dijo Rosaly Núñez, una ama de casa de 46 años, que llevaba esperando dos horas en una fila frente al supermercado Excelsior Gama con cuatro miembros de su familia. Núñez añadió que como todos estaban en vacaciones esa semana aprovecharon para comprar todo lo que pudieran ya que tienen que ser precavidos.
No es difícil ver la desigualdad de la economía venezolana dentro de un supermercado. Los compradores se pelean por conseguir los bienes baratos, como detergente y aceite de cocina, pero ignoran los estantes y neveras llenos de yogures, queso importado y bienes cuyos precios no están controlados y son muy costosos para la mayoría de los habitantes que ganan alrededor de US$2 al día a la tasa de cambio del mercado negro.
Para aquellos venezolanos que pueden costearlos, hay una forma fácil de evitar las largas filas. Simplemente le pagan a alguien que la haga por ellos y compren lo que puedan.
Una hostería de Cristóbal López deriva fondos a un hotel de Cristina
Por Nicolás Wiñazki.
Los negocios de la Presidenta: Cuando los huéspedes de “El Retorno” de Bariloche pagan con tarjeta, en la cuenta se detalla que el que cobra es “Alto Calafate”.
El líder del Grupo Indalo, el empresario K Cristóbal López, es dueño de un hotel en Bariloche que se llama “El Retorno”: cuando los huéspedes pagan sus gastos con tarjetas, en los resúmenes de cuenta se especifica después que esos fondos son cobrados por “Hotel Alto Calafate”, el principal emprendimiento turístico de Cristina Kirchner.
El hotel de López y el de la familia K son administrados por la misma firma: la sociedad Idea S.A, controlada por Osvaldo Sanfelice, socio de Máximo, el hijo mayor de la Presidenta de la Nación.
La compañía Idea S.A está domiciliada en Néstor Kirchner 496, Río Gallegos, Santa Cruz. Son las oficinas de la inmobiliaria de Máximo y Sanfelice, y también la dirección fiscal del “Alto Calafate”.
Clarín confirmó que las ganancias del “El Retorno” terminan en un principio en las cuentas bancarias del hotel presidencial porque así lo muestra documentación fiscal y comercial emitida por el negocio de López, y sobre todo por las tarjetas de crédito con las que se pagaron esos servicios.
Como muestra los fascímiles publicados en este artículo, las boletas de gastos de alquiler de habitaciones o del bar de “El Retorno” son facturadas por Idea S.A, pero los que pagan con crédito o débito reciben después un detalle contable desconcertante para quienes que no están informados sobre las redes comerciales del poder K: aunque se alojaron en el hotel ubicado en Villa Arelauquen, a 12 kilómetros de Bariloche, en sus bancos figura que pagarán por alojamientos en el “Alto Calafate”, ubicado a 1423 kilómetros al sur por la ruta 40. Son 16 horas 33 minutos en auto, según Google Maps.
Además de ser el dueño de “El Retorno”, Cristóbal López es titular de licencias de juego, de medios audiovisuales, de concesiones viales, y es contratista de obra pública.
Son negocios otorgados en su mayoría por la gestión gubernamental de la accionista mayoritaria del “Alto Calafate”, Cristina Kirchner. El resto de las acciones de ese hotel se reparte entre sus hijos, Máximo y Florencia; mientras que un 2 por ciento restante tiene un dueño desconocido para la opinión pública.
La empresa con la que los Kirchner manejan el “Alto Calafate” se llama Hotesur S.A. Desde mediados de noviembre pasado, el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli investigan a esa compañía para saber si fue utilizada para lavar dinero de la corrupción.
Según los registros de la Dirección de Marcas, el nombre “Alto Calafate” solo puede ser utilizado por Hotesur, y no por Idea S.A.
¿Esas dos empresas tienen cuentas bancarias conjuntas? Los investigadores judiciales podrían indagar sobre esas complejidades contables.
Clarín informó en su edición del 5 de enero que Cristóbal López había comprado “El Retorno”, y se describió también la sensación de ex empleados del lugar: “Todos supimos que es de la Presidenta”.
Los voceros de López explicaron que compró ese hotel en Bariloche a través de su inversora M&S. La operación se realizó en septiembre de 2013, y justo un año después el lugar se cerró por reformas.
Una coincidencia que no parece producto del azar. La presidenta de Hotesur-Alto Calafate es Romina Mercado, sobrina de la Presidenta: es al mismo tiempo empleada de López en la sociedad con la que compró “El Retorno”, M&S.
A esto se suma que Sanfelice, el controlante de Idea SA, la administradora de ese hotel y del “Alto Calafate”, también fue socio y es empleado de López en la empresa Alcalis de la Patagonia.
El 29 de noviembre pasado, Clarín difundió estos lazos entre López y el “Alto Calafate”. Voceros del empresario admitieron después que Cristóbal era empleador de Mercado y Sanfelice, pero dijeron que estaban vinculados “por fuera de la situación de Hotesur”.
La documentación comercial emitida por “El Retorno” muestra otra cosa.
Los anteriores dueños de ese negocio fueron los que lo bautizaron con ese nombre, que en la jerga callejera es sinónimo de “coima”.