Báez recibió de una firma inexistente de Curazao $ 254 millones
Por Hugo Alconada Mon.
Las sospechas que rodean al empresario Lázaro Báez por lavado de activos crecen cada semana, a medida que nuevos datos salen a la luz. Ahora, también por el ingreso de $ 254,3 millones en Austral Construcciones a través de una compleja operación con supuestos capítulos en Curazao, Belice y Uruguay, pero que en esos países arroja más dudas que certezas.
El ingreso de esos capitales frescos (US$ 56,3 millones al tipo de cambio entonces vigente) se plasmó en el balance 2011 de Austral Construcciones, cuya copia obtuvo LA NACION. Se concretó gracias a una mediación que Báez declaró haberle ganado a una sociedad de Curazao por un proyecto fallido en Belice por medio de un fideicomiso en Uruguay.
Sin embargo, desde el Registro Público de Comercio de Curazao informaron a LA NACION esta semana que la sociedad J+J Holding NV, a la que alude Báez en ese balance, se encuentra inactiva desde 1989. Desde entonces no registra movimientos, no paga la tasa anual, ni tiene domicilio o agente en esa isla caribeña. Es, para las autoridades de Curazao, «inhallable».
«Su legajo no está más activo. Por favor, para más información contacte al Registro Comercial», indica la página de la Cámara de Comercio de Curazao, que sólo aporta un dato adicional sobre J+J Holding: su número identificatorio en la isla ubicada frente a la costa de Venezuela era el 16.453.
Consultados por teléfono y por correo electrónico, desde el Registro Comercial confirmaron que esa sociedad no registra novedades «desde enero de 1989», pero pidieron 24 horas para revisar su legajo. Transcurrido ese plazo, una funcionaria del Registro llamó a LA NACION para aportar otros datos en la misma línea.
Según consta en el legajo de «J+J Holding», esa sociedad se constituyó con las características de una firma de responsabilidad limitada («Naamloze Vennootschap» o «NV», en holandés) y su último domicilio, en el número 16 de Pietermaai es, hoy, inexistente.
Pero no sólo el domicilio es inválido. La firma que intervino como agente registradora, Corporate Trust, tampoco existe más. Su continuadora se llama Intertrust Group, con sede central en Amsterdam, y oficinas en Curazao, islas Caimán, Suiza y Luxemburgo, entre otros paraísos fiscales.
Consultados por LA NACION, desde Intertrust indicaron que su antecesora dejó de prestar servicios a J+J Holding «y probablemente todos los archivos sobre esa firma han sido destruidos, dado que pasaron más de 25 años».
Y precisaron que para «reactivar» esa empresa ante el Registro de Comercio se deberían desembolsar US$ 1.027 por los «fees impagos desde 1990», además de que «un director local o representante debe ser designado».
Voceros de Báez indicaron anoche ante una consulta de LA NACION que no harían comentarios, por lo menos hasta ver publicada la información.
Austral declara millones
Pese a esas lagunas, faltantes e inconsistencias en Curazao, Austral Construcciones declaró en la nota 17, la última de su balance que cerró el 31 de diciembre de 2011, «J+J Holding NV» le pagó una fortuna durante ese año como indemnización por un supuesto «proyecto de inversión» fallido en Belice.
«Se encuentra registrada la indemnización recibida de J+J Holding NV en su carácter de Agente Fiduciario del Fideicomiso de Inversiones Transnacionales Agrupadas I 2009 [FITA I 2009], fideicomiso constituido con fecha 19 de junio de 2009 por un plazo de 30 años» en Montevideo. Y aportó más detalles sobre la mediación y el laudo por US$ 56,3 millones con que cerró la supuesta controversia (de lo que se informa por separado).
Esos datos también aparecen cuestionables. Por un lado, desde Curazao detallaron que «J+J Holding» no informa a la Cámara de Comercio «ningún individuo vinculado a la sociedad desde el 5 de enero de 1989». LA NACION consultó entonces cómo podía contactar a esa firma. «No lo sabemos. Para nosotros, es inhallable», fue la respuesta.
Estas nuevas sombras que se ciñen sobre «J+J Holding» se suman a las que LA NACION ya reveló en mayo de 2013. Entre otras, que el fideicomiso uruguayo FITA 2009 tampoco se encontraba registrado ante el Banco Central de Uruguay (BCU) como lo impone la legislación local, según confirmaron entonces las autoridades de ese organismo oficial a este diario.
A eso suma que en el balance del ejercicio 2009 de Austral Construcciones no se dejó constancia alguna sobre esa supuesta inversión en Belice por la que dos años después cobró una indemnización. Pero en ese país de América Central -sobre la frontera sur de México- es donde se creó la empresa Teegan Inc., de Martín Báez, el hijo del empresario kirchnerista, y por allí habrían pasado decenas de millones de euros de la Argentina y con destino a Suiza.
Nombres que se repiten
La inyección de fondos bajo sospecha se concretó gracias a la intervención de varios hombres del entorno de Báez, según reconstruyó LA NACION. Entre ellos, Claudio Bustos, Ricardo Leandro Albornoz y César Gerardo Andrés.
Bustos es un apoderado de Austral Construcciones que terminó por convertirse en un lugarteniente de Báez. Como tal, mantuvo reuniones con el «empresario» Leonardo Fariña en Río Gallegos; también, con el jefe de la Regional Bahía Blanca de la AFIP, con quien discutió en julio de este año cómo solucionar los problemas de facturación trucha que la constructora afrontaba en esa ciudad. Y firmó, también, los documentos que terminaron con la inyección de $ 254 millones por la trama Curazao-Belice-Uruguay.
Albornoz es, en tanto, el escribano de confianza de Báez. Como tal rubricó el balance de 2011 de Austral Construcciones, cuya copia obtuvo LA NACION. Pero antes figuró como socio en Valle Mitre, la gerenciadora del hotel Alto Calafate de los Kirchner, aunque Báez terminó por reconocer la administradora como propia ante la Justicia.
Gens, por último, es un contador de máxima confianza del empresario patagónico. Se encargó de elaborar el balance de Austral Construcciones bajo sospecha.
Y también supervisó la contabilidad de Hotesur, la sociedad con que los Kirchner controlan el Alto Calafate, que ahora investigan el juez federal Claudio Bonadio y su colega del fuero Penal Tributario, Javier López Biscayart.
Para Báez, el ingreso de esos $ 254 millones permitió que Austral cerrara su balance sin declarar pérdidas y así avanzar junto al Banco Nación con el polémico fideicomiso que negoció Fariña, hasta acumular deudas con la entidad por alrededor de $ 314,8 millones, según consta en los registros oficiales del Banco Central (BCRA).
Los números de la constructora creada 17 días antes de que Kirchner ingresara en la Casa Rosada parecen confirmar, además, la frase que lanzó Fariña sobre las empresas de Báez por televisión (antes de desdecirse y terminar igual en prisión): «Técnicamente, ellos pierden plata; pero la ganan con la negra».
En mayo de 2013, cuando este diario reveló los primeros datos de esta operación, junto al empresario habían indicado que el balance de 2011 de Austral Construcciones, era «privada y confidencial», aun cuando debía presentarlo ante la Inspección General de Justicia.
Ante la consulta específica, esos voceros explicaron entonces que ese fideicomiso «fue hecho para inversiones en áreas petroleras», aunque ese destino contradecía el destino declarado en el propio balance. También indicaron que esa indemnización por $ 254,3 millones se utilizó para la explotación petrolera en la zona de Laguna Figueroa, provincia de Santa Cruz..
Del editor: qué significa. La contabilidad creativa llegó con Báez a su paroxismo. No se pueden entender sus negocios si no es bajo la lógica del lavado de dinero.
Fuente: La Nación, 11/01/15.
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Un ingreso demorado al balance contable
Los $ 254 millones no fueron consignados en 2009, sino recién dos años después
El controvertido aporte de $ 254.399.692, que en teoría llegó del Caribe para Austral Construcciones, figura en el balance de esa empresa del período que terminó el 31 de diciembre de 2011 y que debió presentarse ante la Inspección General de Justicia (IGJ), donde impera un «cepo» informativo.
En la copia de ese balance, que de todos modos obtuvo LA NACION, esa inyección de fondos se anotó en el rubro «otros ingresos extraordinarios», y se le asignó una nota explicativa que lleva el número 17.
En esa nota, los contadores indicaron que «se encuentra registrada la indemnización recibida de J+J Holding NV en su carácter de Agente Fiduciario del Fideicomiso de Inversiones Transnacionales Agrupadas I 2009 [FITA I 2009], fideicomiso constituido con fecha 19 de junio de 2009 por un plazo de 30 años en la ciudad de Montevideo», Uruguay.
«Dicha indemnización -continúa la nota- corresponde al incumplimiento por parte del citado fideicomiso de los compromisos asumidos respecto del Proyecto de Inversión en Chapel Island, Belice, cuya participación por parte de la empresa fuera decidida y comunicada al citado fideicomiso por nota de fecha 19 de octubre de 2009 y aprobada por acta de directorio del 11 de septiembre de 2009».
Ese supuesto proyecto de inversión, no obstante, no se consignó en el balance de la propia Austral Construcciones que cerró el 31 de diciembre de 2009, según verificó LA NACION. Por el contrario, en ese balance, sólo se aludió a otro fideicomiso, Northville, al que se giró $ 22,7 millones entre 2008 y 2009, pero no mencionó dato alguno sobre Chapel Island, FITA I o J+J Holding.
Según se indica sobre el cierre de la nota 17 del balance de 2011, sin embargo, algo salió mal: «Luego del acuerdo de mediación de fecha 7 de enero de 2011 que fuera incumplido por el fideicomiso, se sometió el diferendo al Laudo Arbitral por ante el Instituto Argentino de Mediación, Conciliación y Arbitraje [Ianca], laudo que con fecha 25 de febrero de 2011 resultó favorable a nuestra empresa en contra del citado fideicomiso».
«De resultas del cual -concluye la nota- se fijó una indemnización por la suma de US$ 56.350.000. Asimismo existe pendiente de concreción la obligación asumida por la empresa con el citado fideicomiso respecto a la no participación futura en el citado proyecto, por ninguna vía, ni asociada o vinculada a empresas del país ni del exterior, tema que se debería ver concretado en el ejercicio 2012″.
Como lo demuestra el caso de Sendero Luminoso, hay que promover reformas que integren a los pobres a la economía de libre mercado
A medida que Estados Unidos entra en una nueva etapa de la guerra contra el terrorismo, se perderá su mejor oportunidad para derrotar al Estado Islámico y a otros grupos radicales en Medio Oriente si no emplea un arma crucial pero poco utilizada: una agenda enérgica de fortalecimiento económico. En este momento, solo escuchamos hablar de ataques aéreos y maniobras militares, lo que es previsible cuando se enfrenta a matones empeñados en producir el caos y la destrucción.
Sin embargo, si el objetivo no es solamente degradar lo que el presidente Barack Obama llamó acertadamente “la red de la muerte” del Estado Islámico, sino hacer que sea imposible que los líderes radicales recluten a terroristas en primer lugar, Occidente debe aprender una lección sencilla: la esperanza económica es la única forma de ganar la batalla por los grupos que abastecen a las organizaciones terroristas.
Hace una generación, buena parte de América Latina era presa de los disturbios. Para 1990, la organización terrorista marxista-leninista Sendero Luminoso había tomado el control de la mayor parte de mi país, Perú, en donde serví como el principal asesor para el presidente. La opinión de moda en ese entonces sostenía que quienes se rebelaban eran los esclavos asalariados pobres o subempleados de América Latina, que el capitalismo no podía funcionar fuera de Occidente y que las culturas latinas no comprendían a cabalidad la economía de mercado.
La opinión generalizada estaba equivocada. Las reformas en Perú otorgaron a emprendedores y agricultores indígenas el control de sus activos además de un nuevo marco legal más accesible para dirigir empresas, realizar contratos y obtener crédito, lo cual impulsó un alza sin precedentes en los estándares de vida.
Entre 1980 y 1993, Perú obtuvo la única victoria contra un movimiento terrorista desde la caída del comunismo sin la intervención de fuerzas armadas extranjeras o un significativo apoyo financiero externo para sus fuerzas armadas. Durante las dos décadas siguientes, el Producto Nacional Bruto per cápita creció el doble de rápido que el promedio del resto de América Latina y su clase media lo hizo cuatro veces más rápido.
Hoy, escuchamos el mismo pesimismo económico y cultural sobre el mundo árabe que predominaba sobre Perú en los años 80. Pero sabemos que no es cierto. Tal como ocurrido con Sendero Luminoso, los terroristas pueden ser derrotados por reformas que creen un electorado a favor de estándares de vida más altos en Medio Oriente y el Norte de África.
Para hacer realidad esta agenda, los únicos requisitos son un poco de imaginación, una dosis sustancial de capital (inyectada desde abajo) y líderes de gobierno capaces de desarrollar, agilizar y fortalecer las leyes y estructuras que permiten que el capitalismo prospere. Como cualquier persona que ha caminado por las calles de Lima, Túnez y El Cairo sabe, el capital no es el problema, sino la solución.
Ilustración de Edel Rodriguez.
Esta es la historia de Perú en breve: Sendero Luminoso, dirigido por un ex profesor llamado Abimael Guzmán, intentó derrocar al gobierno en los 80. El grupo inicialmente atrajo a algunos agricultores desesperadamente pobres en las zonas rurales, que compartían con ellos una profunda desconfianza en la élite. Guzmán se presentó como el salvador de los proletarios que habían languidecido durante demasiado tiempo bajo los abusivos capitalistas de Perú.
Lo que cambió el debate y, en última instancia, la respuesta del gobierno, fueron las pruebas de que los pobres en Perú no eran trabajadores o agricultores desempleados o subempleados, como mantenía la opinión generalizada. La mayoría eran pequeños emprendedores que operaban en la economía “informal”, es decir no estaban inscritos ni pagaban impuestos. Representaban 62% de la población peruana, generaban 34% del Producto Interno Bruto y habían acumulado unos US$70.000 millones en inmuebles.
Esta nueva manera de ver la realidad económica condujo a grandes reformas constitucionales y legales. Perú redujo en 75% los trámites burocráticos que bloqueaban el acceso a la actividad económica, proporcionó defensores y mecanismos para presentar quejas contra los organismos públicos y reconoció los derechos de propiedad para la mayoría. Un solo paquete legislativo otorgó reconocimiento oficial a 380.000 empresas informales, sacando de las sombras entre 1990 y 1994, unos 500.000 empleos y generando unos US$8.000 millones en ingresos tributarios.
Tales medidas dejaron a los terroristas sin un sólido grupo de apoyo en las ciudades. En las zonas rurales, sin embargo, eran implacables. Para 1990 habían asesinado a 30.000 agricultores que se resistieron a ser llevados a comunas masivas. Según un estudio de Rand Corp., Sendero Luminoso controlaba 60% del territorio y se disponía a apoderarse del país dentro de dos años.
El ejército peruano sabía que los agricultores podían ayudar a identificar y vencer al enemigo. Pero el gobierno se resistía a entablar una alianza con las organizaciones informales de defensa que los agricultores habían establecido para protegerse. La suerte nos ayudó en 1991 cuando el entonces vicepresidente estadounidense, Dan Quayle, que había estado siguiendo nuestros esfuerzos, gestionó una reunión con el presidente George H. W. Bush en la Casa Blanca. “Lo que me están diciendo”, apuntó el mandatario, “es que esta gente común y corriente realmente están de nuestro lado”. Lo entendió.
Esto llevó a un tratado con EE.UU. que alentaba a Perú a formar una fuerza armada popular de defensa contra Sendero Luminoso y, al mismo tiempo, comprometía a EE.UU. a apoyar las reformas económicas como una alternativa a la agenda del grupo terrorista. Perú rápidamente desplegó un ejército voluntario de clase cuatro veces más grande que la fuerza anterior y ganó la guerra en poco tiempo.
Lo crucial para este esfuerzo fue nuestro éxito en persuadir a los líderes y políticos estadounidenses, al igual que figuras clave en la Organización de las Naciones Unidas, a ver la zona rural de Perú de manera distinta: como un caldo de cultivo no para la revolución marxista, sino para una nueva economía capitalista moderna. Estos nuevos hábitos mentales nos ayudaron a vencer el terror en Perú y pueden hacer lo mismo en Medio Oriente y el norte de África.
Se sabe ampliamente que la Primavera Árabe fue desatada por la autoinmolación en 2011 de Mohamed Bouazizi, un vendedor ambulante tunecino de 26 años. Pero pocos se han preguntado por qué Bouazizi sintió el impulso de suicidarse, o porqué, dentro de 60 días, al menos 63 otros hombres y mujeres en Túnez, Argelia, Marruecos, Yemén, Arabia Saudita y Egipto se inmolaron, enviando a millones a las calles, derrocando a cuatro gobiernos y conduciéndonos a la agitación que impera hoy en el mundo árabe.
Para comprender los motivos, mi instituto se unió a Utica, la mayor organización empresarial de Túnez, para ensamblar un equipo de investigación compuesto por unos 30 árabes y peruanos, que se dispersaron por la región. Durante dos años, entrevistamos a las familias y asociados de las víctimas, al igual que a otra docena de personas que sobrevivieron la autoinmolación.
Descubrimos que estos suicidios no eran súplicas de derechos políticos o religiosos o mayores subsidios salariales, como algunos han argumentado. Bouazizi y los otros que se quemaron eran emprendedores extralegales: constructores, contratistas, banqueteros, pequeños vendedores, etc. En sus declaraciones de muerte, ninguno mencionó la religión o la política. La mayoría de quienes sobrevivieron a sus quemaduras y aceptaron ser entrevistados nos hablaron de “exclusión económica”. Su mayor objetivo era “ras el mel” (el término árabe de “capital”), y su desesperación e indignación surgía de la expropiación arbitraria del escaso capital que tenían.
Los aprietos de Bouazizi como pequeño emprendedor pueden representar la frustración que millones de árabes siguen experimentando. El tunecino no era un simple trabajador. Era comerciante desde los 12 años. Cuando cumplió 19 manejaba los libros contables en el mercado local. A los 26, vendía frutas y verduras de diferentes puestos y sitios.
Su madre nos contó que estaba en camino a formar su empresa y soñaba con comprar una camioneta para trasladar sus productos agrícolas a otras tiendas minoristas y expandir su negocio. Pero para obtener un préstamo y comprar la camioneta necesitaba un aval, y no reunía los requisitos.
Los inspectores del gobierno le hicieron la vida imposible, tratando de conseguir sobornos cuando no mostraba permisos que eran (a propósito) virtualmente imposibles de obtener. Se hartó del abuso. El día que se suicidó, los inspectores habían incautado su mercancía y su báscula electrónica. Hubo un forcejeo. Una inspectora municipal le dio una bofetada. Se dice que esa humillación, junto con la confiscación de sus posesiones de un valor de apenas US$225, llevaron al joven a quitarse la vida.
Le pregunté al hermano de Bouazizi, Salem, si creía que su difunto hermano había dejado un legado. “Por supuesto”, respondió. “Creía que los pobres tenían el derecho de comprar y vender”.
Los árabes comunes y corrientes quieren encontrar un lugar en la economía capitalista moderna. Pero cientos de millones de ellos han sido incapaces de hacerlo debido a restricciones legales frente a las cuales los líderes locales y las élites de Occidente a menudo son ciegas.
Para sobrevivir, han improvisado cientos de arreglos discretos y anárquicos, a menudo llamados la “economía informal”. Por desgracia, ese sector es percibido con desprecio por muchos árabes y expertos occidentales de desarrollo, que prefieren los proyectos de caridad bien intencionados como proporcionar redes antimosquitos y suplementos nutricionales.
Pero las autoridades se están perdiendo de vista lo que está realmente de por medio: si la gente común en Medio Oriente y el norte de África no puede actuar dentro de la legalidad —a pesar de sus sacrificios heroicos— serán mucho menos capaces de resistir una ofensiva terrorista, y los más desesperados podrían ser reclutados a la causa del yihad.
En conferencias en toda la región en el último año, he presentado nuestros hallazgos a líderes empresariales, autoridades públicas y la prensa, mostrando cómo millones de pequeños emprendedores extralegales como Bouazizi pueden cambiar economías nacionales.
Claro, los estados árabes tienen leyes que permiten que los activos se apalanquen o se conviertan en capital que pueda ser invertido y ahorrado. Pero los procedimientos para hacer esto son impenetrablemente engorrosos, especialmente para quienes carecen de educación y contactos.
En una conferencia reciente en Túnez, le dije a un grupo de líderes: “No tienen la infraestructura legal para que la gente pobre entre al sistema”.
“No necesitas decirnos esto”, afirmó un empresario. “Siempre hemos estado a favor de los emprendedores. Su profeta expulsó a los comerciantes del templo. ¡Nuestro profeta era un comerciante!”.
EE.UU. debería apoyar a los líderes árabes que no solo resisten el extremismo de los yihadistas, sino también obedecen al llamado de Bouazizi y los demás que dieron su vida para protestar contra el robo de su capital. Bouazizi y los que son como él no son seres marginales en el relato de la región. Son sus protagonistas.
—Hernando De Soto es el fundador del Instituto Libertad y Democracia en Lima, el autor de “El Misterio del Capital” y el presentador del documental “Unlikely Heroes of the Arab Spring”.
El fantasma de una salida de Grecia del euro vuelve a sacudir los mercados
Por William Horobin, en París, y Andrea Thomas y Bertrand Benoit.
Alexis Tsipras, líder del partido de izquierda Syriza, se dirige a sus seguidores en Atenas, Grecia. Bloomberg News
Francia y Alemania intensificaron el lunes la presión sobre los políticos griegos conforme se acercan las elecciones generales que tendrán lugar a fin de mes en el país heleno mientras el euro descendió a su menor nivel en nueve años y la economía de la zona euro exhibió nuevos síntomas de debilidad.
El presidente francés, François Hollande, sacó a relucir la posibilidad de que Grecia abandone el bloque conformado por 19 países, apartándose de su postura tradicional de que no se puede renunciar a la zona euro. A su vez, el ministro alemán de Economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel, advirtió que Berlín no será presa de un chantaje para ofrecer nuevas concesiones sobre el pago de la deuda griega o el programa de rescate.
La dura retórica subraya las preocupaciones que circulan entre los miembros del núcleo de la zona euro de que un cambio político en el país más frágil del bloque vuelvan a amenazar la estabilidad de la región en un momento en que la caída de la inflación y el estancamiento del crecimiento económico vuelven prácticamente imposible que las economías se libren del alto endeudamiento que enfrentan tanto a nivel privado como público.
A los políticos europeos les preocupa que una victoria del partido de izquierda Syriza, encabezado por Alexis Tsipras, en los comicios que se celebrarán el 25 de enero, puedan dejar en el poder a un gobierno que se opone tajantemente a las medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea y envalentonar a los movimientos radicales en otros países.
Tales partidos han cobrado fuerza en lugares como España, Italia, Francia y la propia Alemania, donde el movimiento anti-inmigración y anti-Unión Europea Alternativa para Alemania capta alrededor de 6% de las preferencias en las encuestas, muy por encima del mínimo necesario para ser parte del parlamento federal.
Los políticos alemanes, no obstante, enfatizaron que la zona euro está en mejores condiciones para afrontar una salida de Grecia que en 2010. Desde entonces, los gobiernos cuentan con fondos de rescate a su disposición y mecanismos para impedir que el colapso de algunos bancos, por grandes que sean, arrastre a toda la economía de un país.
El Banco Central Europeo, por su parte, ha prometido contrarrestar la clase de ola generalizada de ventas de bonos soberanos que amenazó la existencia de la zona euro a comienzos de la crisis. Los costos de endeudamiento de los países del bloque monetario han caído desde entonces y en las últimas semanas han permanecido estables, a pesar de los acontecimientos políticos en Grecia.
Menos de una quinta parte de la deuda griega está en manos del sector privado, mientras que el resto lo tienen gobiernos y otros acreedores oficiales. Eso significa que el riesgo directo de un contagio desde Grecia al resto del sistema financiero de la zona euro es reducido, señalan los analistas.
Sin embargo, la mayoría de los economistas considera que la salida de Grecia de la zona euro es una opción remota y peligrosa que enviaría una señal de que el bloque puede cambiar de composición, lo que podría llevar a los inversionistas a desprenderse de los bonos de los países más débiles.
El abandono de la zona euro también implicaría, casi con certeza, la cesación de pagos al menos parcial de la deuda del gobierno griego, una pérdida que sería asumida en su mayor parte por el resto de los miembros del bloque.
“La zona euro está mucho mejor equipada para abordar una ola de ventas que hace cinco años, en especial gracias al BCE”, señala Dirk Schumacher, economista europeo sénior de Goldman Sachs, en Fráncfort. “No obstante, una salida de Grecia establecería un precedente y es difícil decir cuál sería el impacto en los costos de financiamiento de otros países de la periferia”.
Henrik Enderlein, profesor de economía política de la Escuela de Gobierno Hertie, en Berlín, cree, por su parte, que Grecia necesitaría algo parecido a un acuerdo como el Club de París, “donde todos los acreedores oficiales están juntos y deciden, si fuera políticamente deseable, una condonación de la deuda conjunta o la prolongación de los plazos para Grecia”. En Bruselas, los funcionarios europeos insistieron en que los tratados estipulan que ser miembro de la zona euro es irreversible. “El euro está aquí para quedarse”, declaró la vocera de la Unión Europea, Annika Breidhardt.
Los inversionistas no escondieron sus nervios. El euro cayó el lunes a su nivel más bajo frente al dólar en nueve años. En la tarde de ayer se cotizaba a US$1,1942. Los rendimientos de los bonos soberanos de Grecia a 10 años saltaron a 9,5%. Los movimientos fueron parte de un derrumbe más amplio en los mercados mundiales. El precio del petróleo Brent, la referencia internacional, cayó 5,9% a US$53,11 el barril, su menor nivel desde mayo de 2009. Los principales índices de las bolsas de París y Fráncfort bajaron 3% y 2%, respectivamente, mientras que al otro lado del Atlántico el Promedio Industrial Dow Jones cedió 331,34 puntos, 1,9%, para quedar en 17.501,65 unidades. Los inversionistas compraron activos seguros como el oro, cuya cotización subió 1,5%.
Las noticias tampoco fueron buenas en el frente económico. La situación de la economía europea se caracteriza por un crecimiento nulo, un desempleo persistentemente alto y una inflación baja, lo que dificulta que los países reduzcan sus deudas. Alemania, el motor económico de la región, también pierde fuerza. La inflación descendió bruscamente en diciembre en ese país a su nivel más bajo en cinco años, según datos divulgados el lunes.
El desacuerdo fundamental que afectó los primeros intentos de abordar la crisis de la zona euro sigue vigente. Por un lado, Alemania y otros países acreedores insisten en que la austeridad fiscal y severas reformas son la respuesta y advierten que una relajación de la disciplina griega enviaría el mensaje equivocado a otros gobiernos. Por el otro, Grecia y otras economías más débiles argumentan que la receta alemana ha aumentado los niveles de deuda, debilitado las economías y aumentado el resentimiento político hacia el euro.
Hollande indicó el lunes en una entrevista radial que seguir en la zona euro o abandonarla es una decisión “que compete única y exclusivamente a Grecia” y añadió que la capacidad de los europeos para soportar las políticas de austeridad tiene un límite.
—Brian Blackstone, Tommy Stubbington y Min Zeng contribuyeron a este artículo.
A lo largo de todos los años en los que el chavismo ha gobernado Venezuela, la democracia de ese país ha sido deformada hasta hacerla irreconocible, recurriendo a maniobras de distracción de toda índole, para tratar de ocultar la enorme gravedad de lo que sucede allí. Todo ha ocurrido sin que esta grave y delicada realidad fuera denunciada con la energía debida por los organismos regionales, intimidados por la prepotencia de Venezuela y de los países denominados «bolivarianos» que la acompañan.
Recientemente la situación se ha deteriorado aún más. El Parlamento venezolano eligió hace pocas semanas a 12 jueces del Tribunal Supremo de Justicia del país por mayoría simple, cuando la Constitución de Venezuela dice, con meridiana claridad, que para ello se requiere contar con los dos tercios de los escaños, mayoría de la que no dispone el oficialismo.
Esos magistrados, así elegidos, integrarán el máximo órgano judicial venezolano por los próximos 12 años, sin contar con la independencia e imparcialidad que, por definición, requiere el desempeño de la función judicial. Por ello, las libertades esenciales y los derechos humanos de los venezolanos quedarán aún más desprotegidos. Incluso ya ahora la detención arbitraria del dirigente opositor Leopoldo López, entre otras cosas, demuestra cómo se ha avanzado en la ilegalidad más allá de toda duda. El grueso de los legisladores de la oposición, cabe apuntar, se negó a votar tamaña violación de la carta magna de su país.
Como era de suponer, tan pronto esos altos magistrados judiciales fueron elegidos, asumieron presurosamente sus funciones, como queriendo consumar sin pérdida de tiempo la inconstitucional maniobra.
Además, el propio Tribunal Supremo de Justicia eligió a los miembros del Consejo Nacional Electoral, profundizando así la reprobable farsa con la que se ha dejado claramente de lado la Constitución del país caribeño. Para justificarlo, se invocó la existencia de una «omisión legislativa», atento a que el oficialismo y la oposición no habían logrado acuerdo sobre la cuestión.
Es hora ya de denunciar lo que sucede en Venezuela, cuya democracia está siendo constante y sistemáticamente demolida por la administración de Nicolás Maduro, sin que semejante conducta merezca siquiera un tibio reproche o expresión institucional de preocupación por parte de los organismos regionales encargados de proteger y preservar la democracia en nuestro continente.
Desgraciadamente, Venezuela atraviesa una profunda crisis económica y social, provocada por la incompetencia de la administración actual. Sólo durante el año pasado, Nicolás Maduro creó 55 oficinas tendientes a atacar dificultades económicas y sociales, pero esta semana se ha visto obligado a buscar oxígeno con nuevos préstamos chinos, para paliar la caída del crudo y la recesión local. Este año, además, habrá elecciones parlamentarias en las que el desprestigiado oficialismo podría sufrir una derrota en las urnas que sería muy significativa: según una encuesta de opinión de la consultora internacional Datanalisis, Maduro sólo mantiene un 22% de aceptación, una pérdida de más de 30 puntos desde la muerte del «comandante eterno».
La defensa sincera de la democracia real es una tarea que debe retomarse con toda urgencia desde los organismos regionales, antes de que no sólo en Venezuela sea demasiado tarde.
Nota del Editor: Gonzalo Frasca, PhD, es diseñador, consultor y catedrático de Videojuegos de la Universidad ORT. Ha creado juegos para empresas como Disney, Pixar, Cartoon Network y Warner Bros. Se especializa en juegos que comunican y educan. Recibió un Lifetime Achievement Award de la Knight Foundation por su trabajo pionero en videojuegos periodísticos. Las opiniones expresadas en este artículo corresponden exclusivamente a Gonzalo Frasca.
Mi familia materna es francesa y desde hace décadas leo a varios de los dibujantes asesinados este miércoles en París. Cuento entre mis colegas a dibujantes y humoristas. He creado videojuegos que caricaturizan temas políticos como el terrorismo. Por todo eso siento tan cerca el impacto de las balas que acribillaron a Charlie Hebdo.
He leído en redes varios comentarios de estadounidenses, espantados por la masacre pero a la vez indignados por el tono racista de las bromas del semanario francés. También me he encontrado con varios textos que proclaman “Yo No Soy Charlie”, pues consideran que los dibujantes hacían bromas muy duras y ofensivas sobre las creencias de millones.
Creo que somos testigos de algo parecido a un choque de civilizaciones, pero no se trata del Islam y Occidente. Más bien, estamos en un momento bisagra en Occidente entre la hegemonía cultural francesa y la estadounidense.
A partir del período de la Ilustración, Francia dominó el campo de las ideas y de la cultura occidental, dando nacimiento ideológico –entre muchas otras cosas– a los Estados Unidos de América. Pero desde finales de los años sesenta, es justamente Estados Unidos quien la desplazó, tomando la antorcha ideológica y cultural del planeta.
Charlie Hebdo es hija del ‘Siglo de las Luces’ francés, de la defensa de las ideas ante todo, por más ofensivas que puedan ser. El actual discurso de la cultura estadounidense proclama la coexistencia pacífica, el no ofender al vecino con la esperanza de vivir en paz. Aclaro que hablo de un discurso ideológico; no me refiero a lo que hace el gobierno de Estados Unidos, que es distinto.
Es lo que llamamos ser políticamente correctos, una estrategia que Estados Unidos necesitó para lidiar con su diversidad y sus conflictos raciales internos y que ahora ofrece como receta para convivir en un mundo que se globalizó de golpe.
Para la mayoría de nosotros es difícil entender a los dibujantes de Charlie Hebdo: ¿por qué buscar ofender? ¿Por qué burlarse de lo que para otros es sagrado? ¿Por qué provocar a los extremistas islámicos si sabían que podían reaccionar con violencia? Como lector de su publicación y de sus bromas, creo que lo hacían porque estaban convencidos de una verdad: no se puede convivir con fanáticos irracionales.
En la visión del semanario francés, la tolerancia políticamente correcta es como intentar convivir con un esposo golpeador. Es creer que el esposo es naturalmente bueno, pero sólo golpea cuando se lo provoca. Es convencerse de que la culpa no es del violento sino de la víctima. Es creer que si nos portamos bien, nada malo pasará. La experiencia muestra que, tarde o temprano, el golpeador golpeará.
Podemos ser políticamente correctos y decir que los dibujos de Charlie Hebdo eran “demasiado controvertidos”. Pero eso es lo mismo que argumentar que el vestido de una mujer violada era “demasiado sexy”. Aquí no hay controversia alguna: por un lado tenemos dibujos y por el otro balas asesinas.
Es cierto que hay vestidos, ideas, dibujos y textos que nos pueden molestar y hasta ofender. Muchos dibujos de Charlie Hebdo (y de su equivalente edulcorado estadounidense, South Park) no me hicieron gracia y varios me indignaron. Pero las únicas alternativas civilizadas son ignorarlos o responder en el mismo plano: escribiendo, dibujando y argumentando. Si reaccionamos con violencia física nos convertimos en bestias. Y como dijo Buda: “quien te enfada, te domina”.
La dificultad de convivir con el otro es parte de la naturaleza humana. Pero en los últimos años, gracias a las redes sociales, está quedando documentada por escrito y eso nos ayuda a ver cómo nosotros mismos reaccionamos frente al debate y la intolerancia.
Un humorista uruguayo, Ignacio Alcuri, una vez observó que “en las peleas en redes sociales, gana quien publica penúltimo”. Esto significa que hay más grandeza en quien acepta abandonar una pelea que en quien insiste a toda costa en tener razón y quedarse con la última palabra.
Quienes asesinaron a los dibujantes de Charlie Hebdo intentaron quedarse con la última palabra de la manera más cobarde. Y al hacerlo, de torpes e ignorantes, confirmaron que convivimos con monstruos sin sentido del humor ni del amor.
¿Podemos convivir con fanáticos si no los provocamos? ¿O debemos dejarlos en evidencia para tomar consciencia de su brutalidad? No es una pregunta simple, pero coincido con Charlie Hebdo que es un problema con el que hay que lidiar más temprano que tarde. Por eso creo que, a pesar de no compartir muchas veces su humor, era y seguirá siendo necesario.
El proverbio dice que “la pluma es más poderosa que la espada”. Ayer la espada fue usada cobardemente contra el lápiz. Pero al romperlo, sin querer afiló su punta. Los dibujos que ayer intentaron borrar, hoy han sido vistos por millones de personas de todo el planeta.
Ayer la espada fue más poderosa que la pluma. Sin embargo, a largo plazo, el lápiz siempre es más poderoso que la goma de borrar.
Lecciones de gestores de fondos con décadas de experiencia
Por Javier Espinoza
Algunos gestores de fondos lo han visto todo.
Pese a que la percepción entre muchos inversionistas es que la gestión de inversiones es para jóvenes, la verdad es que hay muchos gestores que siguen trabajando más allá de la edad de jubilación.
“No es raro”, dice Russ Kinnel, director de investigación de fondos en Morningstar Inc. en Chicago, al señalar que los gestores no tienen restricciones legales en cuanto a los años que pueden trabajar. “Sucede principalmente en firmas pequeñas donde la persona es al menos un fundador o un socio”, agrega.
Les pedimos a un puñado de estos gestores con décadas de experiencia que compartan lo que han aprendido a lo largo de los años. A continuación, un poco de su sabiduría.
Espere lo inesperado
John Osterweis Osterweis Capital
John Osterweis, de 72 años, comenzó a trabajar en la industria en 1969. En 1983, fundó Osterweis Capital Management, que ahora maneja US$10.000 millones en activos y cuyos productos incluyen los fondos Osterweis Fund, Osterweis Institutional Equity Fund, Osterweis Strategic Income Fund y Osterweis Strategic Investment Fund.
Osterweis, director de inversión y principal gestor de portafolio de valores y estrategias balanceadas flexibles, afirma que aprendió en carne propia a no prever que una corrección del mercado se produzca de la misma forma que otras anteriores.
En 2008-2009, por ejemplo, dice que muchos inversionistas de “value investing” (los que buscan acciones con fundamentos sólidos que se consiguen a precios de descuento) pensaron que el sector financiero experimentaba sólo “una pequeña corrección”, por lo que compraron o conservaron títulos de estas firmas a medida que la situación se deterioraba. En realidad, “los bancos fueron aniquilados”, dice.
Su firma se dio cuenta de que 2008 no era una corrección habitual tras el colapso de Lehman Brothers, señala Osterweis.
“Tuvimos cerca de 50% en efectivo y eliminamos todas las (acciones) financieras porque no teníamos idea de qué tan mal se iba a poner la situación”, sostiene. “No asuman que las cosas serán como han sido siempre”.
Sig Segalas Jennison Associates LLC
Siga evolucionando
Sig Segalas, de 81 años, cofundó Jennison Associates LLC en 1969 y administra desde 1990 el fondo Harbor Capital Appreciation Fund, con US$25.000 millones en activos. Aunque ha trabajado en el sector durante más de 50 años, dice que no puede confiarse en esa experiencia. El mundo evoluciona continuamente, asegura, y los inversionistas exitosos lo reconocen y están dispuestos a cambiar también.
Un gran cambio desde sus comienzos en la industria son las mayores opciones para invertir más allá de las acciones estadounidenses. “No pasé demasiado tiempo en Europa ni Asia, pero ahora todo es un mundo”, dice. “Esto significa que nos están obligando a buscar oportunidades fuera de Estados Unidos, más que antes”.
Manténgase fiel a una filosofía
A la vez, es importante adoptar una filosofía de inversión y serle fiel más allá de los vaivenes del momento, señala Segalas. “A veces las acciones pierden el favor y Wall Street dice que es tiempo de hacer esto o lo otro, pero tienes que aferrarte a tu filosofía de inversión y las características de las compañías que crees que funcionan”, afirma.
Si no es tan bueno para evaluar acciones de empresas de commodities, por ejemplo, entonces no debería hacerlo, aconseja. Acepte que habrá períodos cuando las acciones de empresas de materias primas tengan un gran desempeño, y no deje que eso lo altere demasiado. “No trates de jugar el juego o te meterás en problemas y en cosas en las que no eres particularmente bueno”, señala.
Sea paciente
Dan Fuss Loomis, Sayles & Co.
Es un consejo muy frecuente, pero si proviene de un gestor experimentado como Dan Fuss, de 81 años, tiene credibilidad. El vicepresidente del directorio de Loomis, Sayles & Co., y cogestor de portafolio del fondo de US$25.000 millones Loomis Sayles Bond, afirma que ser paciente es uno de sus principios básicos, en especial cuando se trata del mercado de bonos. Los otros son conocer sus riesgos específicos, entender cómo está cambiando el mundo y comprender el costo de un recambio.
Invertir es una maratón, concuerda Osterweis. “No puedes correr al ritmo de los que llevan la delantera porque podrías quedarte sin resto y probablemente te estés encaminando a algún tipo de desastre”, dice. Aboga por inversiones que podrían no estar de moda pero pueden ayudar a soportar épocas difíciles cuando el resto de los mercados se tambalee.
Osterweis recuerda cómo en los años 90, cuando la mayoría de la gente compraba acciones de tecnología y telecomunicaciones, su firma decidió invertir en sectores que se consideraban poco interesantes en ese momento. “Encontramos empresas en industrias que la gente consideraba bastante aburridas y por lo tanto tenían buenos precios, y luego el mercado colapsó y perdimos mucho menos que el mercado. De hecho, en 2000 estábamos en territorio positivo y el mercado estaba a la baja”.
Algunos de los veteranos sostienen que no les interesa la jubilación porque disfrutan de lo que hacen.
“Invertir es mi único pasatiempo”, asegura Segalas. “No sé qué otra cosa haría”.
Reseña del BlackBerry Classic: el mejor de la historia
Por Joanna Stern.
La nostalgia es una cosa maravillosa; nos transporta en un instante a tiempos pasados. Pero como dice un viejo chiste, la nostalgia ya no es lo que solía ser.
Con su nuevo modelo Classic, BlackBerry quiere transportarnos en el tiempo a comienzos del siglo XXI, cuando los teclados tenían teclas.
El Classic es un regreso a todo lo que convirtió a BlackBerry en BlackBerry. En lugar de un diseño raro y cuadrado como el del reciente BlackBerry Passport, el Classic tiene un teclado físico fantástico, la luz de notificación roja, e incluso un panel táctil.
El Classic —que actualmente cuesta US$450 desbloqueado en Amazon y que en Estados Unidos estará disponible a través de Verizon y AT&T — se remonta a cuando los smartphones se usaban principalmente para e-mails y otras funciones. Para cualquier otra cosa más allá de la navegación básica —como Netflix, Google Maps o Uber— le conviene un teléfono más moderno.
Hora de un regreso
Para quienes solían usar BlackBerry, el Classic será cómo reencontrarse con un viejo amigo. A diferencia del BlackBerry Passport, el Classic es perfecto para usar con una mano. Con un marco de acero inoxidable y una coraza de plástico suave, el teléfono de 180 gramos se siente pesado, pero en el buen sentido: fuerte.
Me resultaba muy práctico escribir en el teclado del BlackBerry. Aun así, no soy exageradamente nostálgica. Ningún otro fabricante de teléfonos inteligentes vende smartphones con teclas plásticas. Los teclados de software con autocorrector y texto predictivo pueden hacer casi todo lo demás que pueden hacer las teclas reales, y luego desaparecer cuando no se los necesita. De todos modos, sigo siendo optimista sobre que un puñado de sobrevivientes como el Classic durarán unos años más.
Entre el teclado y la pantalla, BlackBerry resucitó el “cinturón” de botones de navegación: menú, retroceder y contestar/colgar, junto con el panel táctil.
BlackBerry podría haber usado ese espacio para agrandar la pantalla táctil de 3,5 pulgadas, que es bastante pequeña. Sin embargo me alegró ver el regreso del panel táctil, útil para editar e-mails y seleccionar enlaces pequeños en la web.
La empresa canadiense quizás quedó rezagada frente a la competencia en innovación móvil, pero aún es líder en duración de la batería y calidad de llamadas. Todavía en días de mucho uso, me quedaba 20% de batería antes de irme a dormir.
Y cuando tuve que hacer una llamada importante, opté por el BlackBerry Classic y no el iPhone 6 ni el Moto X. Las llamadas sonaban muy claras y la gente del otro lado de la línea decía que parecía que los llamaba desde un teléfono fijo.
El Classic también supera a la competencia en software con su función Hub. Un rápido gesto lleva al usuario a la bandeja de entrada universal de BlackBerry 10, lo que pone las comunicaciones más al alcance que en otros sistemas operativos móviles. Además, el navegador web ahora carga páginas en tamaño total por defecto y con mucha rapidez.
El e-mail y el calendario del BlackBerry aún son mejores que los de iOS y Android. Hay muchas más opciones de formateo y se pueden ver los archivos adjuntos en la bandeja de entrada y luego editarlos fácilmente en Documentos, por ejemplo. Además, la seguridad de la empresa canadiense siegue siendo una de sus mayores ventajas, con su sistema de cifrado.
BlackBerry ha actualizado sus servicios con agregados como una asistente personal al estilo de Siri de Apple que puede ayudar a enviar e-mails y encontrar restaurantes.
Anclado en el pasado
Sin embargo, otras características del BlackBerry se sienten anticuadas.
Fuera del calendario y el e-mail, otras aplicaciones que vienen cargadas en el aparato son lentas y están mal diseñadas. Su aplicación de mapas está desactualizada y es lenta. BlackBerry recomienda que sus usuarios disconformes usen aplicaciones de terceros como Waze, pero Google Maps no está disponible para esa plataforma.
La situación de las aplicaciones es terrible y confusa. Hay dos tiendas de aplicaciones cargadas en el Classic: la de Amazon y BlackBerry World. Se pueden descargar aplicaciones para Android de la tienda de Amazon, pero muchas importantes no están, como Uber e Instagram, además de las de Google. Se pueden ignorar las advertencias de BlackBerry y cargar otras aplicaciones de forma manual, pero es bastante trabajo y puede llevar a aplicaciones desactualizadas.
La cámara del Classic, de 8 megapíxeles, está bien para fotos básicas al aire libre o en espacios con buena luz, pero no se compara con los teléfonos más nuevos de Android y los iPhones en calidad y velocidad.
Para colmo, me pareció que muchas de esas aplicaciones —e incluso el sistema operativo en general— eran lentos en algunos momentos, y llevaba demasiado tiempo abrir una aplicación o un mensaje.
De todos modos, creo el Classic es el mejor BlackBerry de la historia. Está a la altura de todos los propósitos originales de BlackBerry. Es el mejor teléfono que puede comprar si necesita un teclado físico para revisar e-mails, administrar su calendario, navegar por la web… y no mucho más.
Cuando lo use, sentirá que no pasó el tiempo. Y eso, por supuesto, es su principal defecto.
Vivir preocupado hace mal: prueban que triplica el riesgo de infarto.
Por Valeria Román.
Tenía que hacer cola para pagar una factura y se alteraba. Entraba en un negocio para elegir un lindo vestido y sentía palpitaciones, se mareaba y le faltaba el aire. Cualquier cosa le preocupaba de día y de noche, y se empezó a encerrar en su casa. Adriana Luporini, de 59 años, enfrentó esos síntomas durante más de 15 años, sin entender qué le pasaba. Sin saber que la afectaba el trastorno de ansiedad generalizada, un desorden que puede dañar la vida familiar y laboral, pero que, según acaba de descubrirse, puede conducir a enfermedades cardíacas y traer consecuencias graves para la salud.
Preocuparse en exceso y de manera crónica triplica el riesgo de sufrir un infarto. Y cuanto mayores sean los niveles de ansiedad, mayor será el riesgo de padecer un ACV. Así lo demuestran dos estudios científicos que acaban de aportar nuevas evidencias sobre las consecuencias nocivas de la ansiedad generalizada. Uno de los trabajos fue realizado por investigadores del Centro Médico Universitario de Amsterdam y el Instituto Holandés de Salud Mental y Adicción. Entrevistaron a 5.149 personas. “Descubrimos que el riesgo de sufrir un infarto u otra enfermedad cardiovascular es tres veces mayor en quienes tienen trastorno de ansiedad generalizada”, contó a Clarín el psiquiatra Neeltje Batelaan, uno de los autores del trabajo publicado en Journal of Anxiety Disorders.
En tanto, un grupo del departamento de psiquiatría de la Universidad de Pittsburgh en los Estados Unidos estudió a 6.019 personas de entre 25 y 74 años durante 22 años. Les hicieron análisis de sangre, cuestionarios y exámenes médicos y encontraron que las personas que sufrían los niveles más altos de síntomas de ansiedad tenían un 33% mayor de riesgo de sufrir un ataque cerebrovascular en comparación con los que tenían los niveles más bajos, según publicaron en la revista Stroke, de la Asociación Americana del Corazón.
“Se sabe que la ansiedad puede asociarse a un desorden cardiovascular, pero los mecanismos causales no están completamente aclarados y es probable que sean diversos. Una de las hipótesis es que la ansiedad crónica y el estrés podrían tener efectos fisiológicos adversos sobre la presión arterial, el sueño y otros factores de riesgo que llevan a producir la enfermedad del corazón. Otra hipótesis es que la ansiedad crónica puede llevar a comportamientos nocivos como fumar, beber alcohol en exceso o dieta no saludable, que conducen también a la enfermedad cardíaca”, explicó a Clarín Ronald Kessler, investigador en salud mental y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Harvard.
Los científicos seguirán detallando los mecanismos, pero ya los hallazgos subrayan la necesidad de tratar el desorden a tiempo. “Por los efectos adversos que implica para la salud cardiovascular, es necesario que las personas con ansiedad generalizada busquen tratamiento no sólo para proteger su salud mental sino también para mejorar su salud física”, aconsejó el doctor Kessler.
“Las personas con preocupaciones en exceso muchas veces no son conscientes del trastorno y llegan tarde al tratamiento”, afirmó Daniel Bogiaizian, psicólogo, presidente de la Asociación Argentina de Trastornos por Ansiedad y autor del libro Preocuparse de más. Uno de los obstáculos para acceder temprano al tratamiento es que los afectados sienten que sus preocupaciones están justificadas. “Muchos se preocupan de más por sus familiares y pareja. Pero los otros sienten que los asfixian y tienden a rechazar a los afectados. Por lo cual, se sienten incomprendidos y se aislan”, explicó Gustavo Bustamante, director de la Fundación Fobia Club. “También el trastorno afecta el desempeño laboral porque la persona rinde menos o se ausenta”, acotó Horacio Vommaro, jefe de psiquiatría de Instituto Neurociencias Buenos Aires (INEBA) y presidente de la Asociación de Psiquiatras Argentinos.
Las preocupaciones en exceso pueden ser controladas. Según Rafael Kichic, jefe de la clínica de ansiedad del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), “el tratamiento puede incluir alguna de las diferentes terapias cognitivo-conductuales, que permiten apuntar a las creencias que hacen que la persona justifique sus preocupaciones excesivas. Se puede combinar con alguna medicación y ejercicios de relajación y meditación”. “El tratamiento integral –agregó el psiquiatra Roberto Ré, de la Red Sanar– permite que el paciente aprenda a manejar la ansiedad o, de lo contrario, la ansiedad lo seguirá manejando”. Como lo sintió Adriana Luporini, la mujer de 59 años que dejó de salir de su casa por la ansiedad. “Tomé conciencia. Hice terapia y también tomé medicación. Volví a salir de mi casa sola. Y hasta me animé a explicarle a mis hijos el trastorno. Así, volví a disfrutar de la vida”.
¿Por qué las mujeres son excelentes para las Ventas?
La búsqueda de igualdades salariales continúa, pero lo cierto es que en muchas situaciones las mujeres son más eficaces que los hombres. Quien afirma esto es el profesor de MBA de la Fundación Getulio Vargas (FGV) y especialista en Ventas y Marketing, Claudio Tomanini. Para él, esto pasa debido a las características intrínsecas de la mujer, incluso aquellas de la herencia prehistórica, que vuelve a los hombres y mujeres tan diferentes.
“En mis trabajos de consultoría y conferencias, provoco a los hombres para que aprendan más de sus colegas y desarrollen características esencialmente femeninas, que utilizadas en el trabajo son armas extremadamente eficaces”, dice Tomanini.
1. Visión periférica
Al estar biológicamente programadas para proteger la descendencia, la mujer desarrolló la visión periférica, mientras que el hombre, que tenía el deber de ir en busca de alimentos, desarrolló una visión que está enfocada en un solo punto.
«Rodeadas de gente o en eventos sociales, las mujeres son capaces de identificar las oportunidades a su alrededor, dosificando conversaciones y optimizando el tiempo de contacto con cada persona. Por ello, ellas son excelentes haciendo networking «, explica Tomanini.
2. Más delicadeza y atención:
El instinto femenino de cuidar, siempre con delicadeza y atención a los detalles (en el caso de los bebés, por ejemplo), les hace extremadamente flexibles a la hora de lidiar con diferentes perfiles de clientes. Los vendedores agresivos suelen tener una cuota de clientes leales, pero la atención que las mujeres dedican a las reglas es inmejorable y transforma su trabajo en una actividad muy profesional.
3. Emoción:
Las mujeres son más emotivas, al contrario de los hombres, que poseen el lado pragmático más desarrollado. “Y es esa emoción que mueve los logros femeninos. Ellas saben cómo disfrutar de sus realizaciones, les gusta asumir sus victorias y se deleitan con ganas de más, justamente porque saben aprovechar el placer de la conquista”, dice Tomanini.
4. Empatía
Condicionadas para entender las necesidades de la familia, incluso antes de que los hijos puedan verbalizarlas, las mujeres tienen el poder de entender el lenguaje corporal de las personas. Esta característica permite que durante una venta, la mujer pueda alinearse de manera rápida y objetiva con el cliente, acertando a las necesidades reales.
«Vender por las características del producto nunca ha sido suficiente. Es necesario vender por las necesidades de los consumidores, entender y saber lo que el producto puede ofrecer para ayudarle a alcanzar sus objetivos «, explica Claudio Tomanini.
5. Saber escuchar
Las mujeres saben escuchar. Hablan mucho, pero también escuchan más. “Oír es una condición básica en las ventas. ¿Cómo va a acertar en lo que quiere el cliente si no sabe lo que quiere? Sólo por eso las mujeres han salido adelante”, completa Tomanini.
La buena noticia es que estudios recientes muestran que los hombres y las mujeres pueden tener comportamientos más femeninos o más masculinos. Así que, al final, nadie tiene excusas. ¿Vamos al trabajo?
Para poder disfrutar de la memoria, la alegría y el bienestar, ahora y por más tiempo, hemos de cuidar nuestro cerebro, señala el neuropsicología Álvaro Bilbao, quien facilita claves para conseguirlo y prevenir así dolencias neurodegenerativas. Aprendemos desde pequeños a lavarnos los dientes cuatro veces al día y, sin embargo, muchos no sabemos cómo cuidar nuestro órgano más preciado y en el que reside todo el potencial para alcanzar nuestras metas y ser felices, el cerebro, explica Álvaro Bilbao, neuropsicólogo formado en la Universidad de Deusto de Bilbao, al norte de España, y el Hospital Johns Hopkins, en EE.UU. En el cerebro se encuentra nuestro primer beso, la sonrisa de nuestra madre cuando regresábamos de la escuela, o la sensación de sostener a nuestro hijo por primera vez, señala el doctor Bilbao. El cerebro nos permite respirar, hace que el corazón lata y percibamos el mundo que nos rodea. También habla por nosotros, nos presenta al mundo como tal y como queremos que nos conozcan, esconde nuestros secretos más íntimos, elabora nuestros deseos y persigue las metas que nos permiten ser felices, agrega este experto del Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral (CEADAC). «El cerebro necesita alimentación, hidratación, oxigenación y sueño, pero también estímulos que le permitan mantener un desarrollo intelectual constante a lo largo de toda la vida y un flujo de emociones que permitan mantener un ánimo positivo y equilibrado». En una sociedad que se mueve a un ritmo frenético y en la que la esperanza de vida aumenta vertiginosamente, la mejor póliza de seguros para combatir el estrés, la ansiedad y las enfermedades como el Alzheimer es tener una buena salud cerebral, señala el autor del libro Cuida tu cerebro y mejora tu vida. Para saber cómo influye nuestra forma de vida en nuestro tejido y funcionamiento mental y conocer los hábitos neurosaludables que conviene adoptar, el experto brinda una serie de recomendaciones prácticas para cuidar nuestro cerebro, ayudándole a que a su vez cuide de nosotros. El cerebro necesita alimentación, hidratación, oxigenación y sueño, pero también estímulos que le permitan mantener un desarrollo intelectual constante a lo largo de toda la vida y un flujo de emociones que permitan mantener un ánimo positivo y equilibrado, explica este neuropsicólogo. Según Bilbao mientras que las células de otros órganos viven entre 2 semanas y 8 años, nuestras neuronas nos van a acompañar toda la vida. Y, de acuerdo con las estadísticas, cada vez viviremos más y más años. Durante toda la vida podemos seguir desarrollando nuevas conexiones neuronales o sinapsis, las cuales son el resultado de un aprendizaje.
CEREBRO SANO, MENTE FELIZ
Un cerebro despierto y curioso se cultiva durante toda la vida, lo que permite que se mantenga un equilibrio entre la pérdida de neuronas y el desarrollo de nuevas conexiones. Si el envejecimiento es saludable, cada año seremos un poco más lentos, pero también un poco más sabios, recalca este experto. El cerebro, por tanto, en mayor medida que otros órganos necesita cuidados que le ayuden a seguir funcionando de una manera adecuada, indica el especialista. De acuerdo a este profesional una persona que goza de una buena salud cerebral es feliz, disfruta de una buena memoria y agilidad mental y se enfrenta a su día a día con optimismo y energía. Son personas como Bob Edwards, un británico afincado en Nueva Zelanda, que renovó su carné de conducir a los 105 años de edad, o como Matthieu Ricard, un francés de 67 años que fue bautizado como el hombre más feliz del mundo después de dedicar varios años a cultivar sus emociones y seguir una dieta beneficiosa para su cerebro, ejemplifica Bilbao. En cambio, según este neuropsicólogo, las personas desanimadas, constantemente frustradas, con niveles bajos de energía, los que padecen ansiedad o insomnio, o viven la vida con mucho estrés, y aquellas otras que presentan dificultades de concentración y memoria, pueden estar experimentando síntomas de que no están cuidando su cerebro. Lo mejor de todo es que cualquier persona puede mejorar su salud cerebral y beneficiarse de un mejor estado de ánimo y rendimiento intelectual durante toda su vida, añade. Para lograrlo, Bilbao destaca que la persona debe estar dispuesta a cambiar sus hábitos y estilos de vida para que su cerebro recupere su estado natural de bienestar. Estos hábitos son los mismos que han demostrado su efectividad en la prevención de distintas alteraciones psiquiátricas y neurológicas.
SEIS CLAVES NEUROSALUDABLES
El doctor Bilbao explica cuáles son las seis áreas clave del cuidado cerebral y proporciona unos consejos prácticos, que conviene transformar en sanas costumbres:
1. Reserva cognitiva: aprenda cosas nuevas y lea. Son dos de los ejercicios más completos para desarrollar la mente, prevenir el deterioro de la memoria y mantener una actitud despierta, curiosa y positiva. Rezar y meditar pueden retrasar el ritmo del envejecimiento cerebral
2. Actividad física: baile y camine. Cualquier ejercicio aeróbico es saludable para el cerebro, pero bailar favorece además el desarrollo de la memoria y la reserva cognitiva. Caminar una hora al día potencia la memoria y es uno de los ejercicios más eficaces para prevenir el Alzheimer.
3. Nutrición: coma más bien poco. Son muchos los aspectos nutricionales que deben ser tenidos en cuenta para disfrutar de una buena salud cerebral, pero restringir las calorías parece ser una de las claves más prometedoras. Uno de los alimentos que podría tener un factor protector frente al Alzheimer es el curry. También disfrutar en familia de la dieta mediterránea es muy beneficioso.
4. Sueño: eche una cabezadita, si puede. Los beneficios de una siesta de 15 minutos se pueden notar en la presión arterial, el funcionamiento cardiovascular, la memoria y también aumentan las probabilidades de tener un buen día.
5. Manejo emocional: cultive emociones positivas. Cada vez conocemos más sobre el poderoso efecto de la bondad, el agradecimiento y la calidez sobre el cerebro. También sabemos que sencillas técnicas y ejercicios pueden sembrar y germinar actitudes y sentimientos positivos en nuestro órgano cerebral.
6. Relaciones sociales: cultive la vida familiar. Tanto si tiene una gran familia o una pequeña, esté casado o soltero, vivan muy unidos o dispersos por el mundo, la familia es una fuente de salud cerebral insustituible. Convivir, compartir, solucionar los conflictos y, sobre todo sentirse acompañado, disminuirá el riesgo de sufrir demencia o depresión.
El conductor con licencia más anciano de Nueva Zelanda, y uno de los de mayor edad en el mundo, ha conducido 88 de sus 105 años y no planea dejarlo de hacer
Bob Edwards nació antes de que el primer Modelo T saliera de la fábrica de Henry Ford en Detroit. Aprendió a conducir en un automóvil francés que tenía palanca en lugar de volante. Y todavía anda en los caminos, sólo que ahora con una Mitsubishi roja de tracción en las cuatro ruedas.
El conductor con licencia más anciano de Nueva Zelanda, y uno de los de mayor edad en el mundo, ha conducido 88 de sus 105 años y no planea dejarlo de hacer, al igual que hacer ejercicio cada mañana en el gimnasio de su casa y cocinar regularmente para él y su esposa.
«De hecho, no creo estar viejo», dice Edwards. «No realmente».
Solo ha estado en un choque en toda su vida y solo lo han multado una vez por exceso de velocidad.
Edwards opina que para muchos ancianos quedarse con su licencia les permite mantener su independencia, movilidad y dignidad.
Según los Récord Mundiales Guiness, el conductor más anciano del mundo fue el estadounidense Fred Hale, quien condujo hasta los 108 años en 1998.
En Nueva Zelanda, los conductores mayores de 80 años deben someterse a chequeos de salud y de la vista cada dos años para mantener su licencia.
Edwards conduce tres veces a la semana hasta una tienda a 15 kilómetros (nueve millas) y ocasionalmente maneja un poco más para ir a una cita médica o visitar a los amigos.