El default y sus probables consecuencias
agosto 1, 2014
El default y sus probables consecuencias.
Editorial del diario: La Nación, 01/08/14.
La prolongación de la cesación de pagos en que acaba de ingresar la Argentina afectará aún más la imagen del país y profundizará la actual recesión
El fracaso de las negociaciones entre el gobierno argentino y los representantes de los bonistas que no ingresaron en los canjes de deuda de 2005 y 2010 y obtuvieron una sentencia favorable de la justicia estadounidense ha derivado en un nuevo default, cuyas consecuencias serán muy graves para el país, en la medida en que esta situación no pueda ser resuelta en lo inmediato.
Si bien hay consenso entre el mayor número de analistas económicos que la situación macroeconómica actual no es comparable con el más difícil contexto en que se produjo el default de fines de 2001, los argentinos no seremos inmunes ante los efectos del nuevo escenario.
Probablemente, la principal consecuencia negativa guardará relación con una nueva desilusión, a partir del quiebre de las expectativas favorables que se habían generado tras los acuerdos que el gobierno nacional había logrado con las empresas que demandaron al país en el Ciadi, con la española Repsol para indemnizarla por la expropiación de sus acciones en YPF y con los países acreedores agrupados en el Club de París. Ese camino había permitido en los últimos meses avanzar hacia una gradual baja del riesgo país. Sin embargo, el nuevo default constituye un retroceso en ese sendero hacia el retorno al mercado internacional de crédito.
Así, pese a que los funcionarios del gobierno de Cristina Kirchner se jacten de que la Argentina no recurrirá al endeudamiento externo, lo cierto es que el país seguirá autocondenándose y desaprovechando una magnífica oportunidad para financiarse a tasas insólitamente bajas en el mundo, a diferencia de lo que han venido haciendo todos sus países vecinos.
El cierre de los mercados de deuda soberana para la Argentina dificultará aún más el financiamiento para la actividad privada y para los gobiernos provinciales, los cuales deberán ajustar sus gastos sensiblemente o recurrir a nuevos préstamos del gobierno central, con su secuela de mayor emisión monetaria e inflación.
Una cesación de pagos prolongada también derivaría en un menor nivel de actividad económica, como producto de una creciente retracción inversora en el turbulento clima actual y de una probable fuga de capitales, que provocará presión sobre el mercado cambiario y sobre el nivel de reservas del Banco Central.
La imposibilidad de acceder al crédito internacional en el actual contexto de creciente desequilibrio fiscal, tanto nacional como provincial, podría conducir a nuevas medidas para evitar la salida de dólares del país, que se traducirían en la profundización del cepo cambiario y en más restricciones a las importaciones.
Para frenar la fuga hacia el dólar, el Banco Central podría verse forzado a aumentar las tasas de interés del sistema financiero, algo que deterioraría todavía más la actividad económica, sin desechar la posibilidad de que asistamos a una auténtica carrera entre las tasas de interés y la presión cambiaria que termine provocando una nueva devaluación de la moneda nacional.
Un default prolongado también paralizará obras públicas e inversiones en infraestructura. Quizás uno de los casos más emblemáticos será el del sector energético y, específicamente, los yacimientos de Vaca Muerta.
En síntesis, la nueva crisis de deuda provocará más recesión, con el peligro de una depresión, por insuficiencia de inversiones y una creciente desconfianza; más inflación, porque sin financiamiento genuino, se recurriría a mayor emisión monetaria para financiar el déficit del Estado nacional y de las provincias; una mayor presión sobre el mercado cambiario y un encarecimiento del crédito doméstico, que obligará a postergar inversiones y a desalentar la creación de nuevos puestos de trabajo, además de provocar suspensiones y despidos de personal en distintos sectores de la economía.
A todo esto, hay que añadir el peligro de que, de acuerdo con las cláusulas que incluyen algunos de los nuevos bonos del canje de deuda, los tenedores de ciertos títulos públicos cuyo pago ha sido bloqueado por decisión del juez Thomas Griesa demanden al Estado argentino el pago de la totalidad del valor del título, para lo cual cuentan con un plazo de 60 días a partir de la cesación de pagos.
De este modo, el default dispararía la alternativa de que bonistas que ingresaron en el canje y que poseen títulos sometidos a la legislación internacional provoquen una catarata de juicios millonarios.
La gravedad de la situación torna indispensable que el Congreso de la Nación reasuma su facultad de arreglar la deuda externa, que le confiere el inciso 7 del artículo 75 de la Constitución.
La actual crisis nos obliga a insistir en la necesidad de que el gobierno argentino no cierre ninguna puerta al diálogo y la negociación, y que esta vez emplee con una cuota de profesionalismo alejada de bravuconadas que de nada sirven para discutir frente a acreedores que, además de apetito por maximizar sus negocios, cuentan con nada menos que el aval de una sentencia ratificada por todas las instancias de los tribunales de los Estados Unidos, a los cuales voluntariamente se ha sometido la Argentina.
——————————————————————-
Cartas de Lectores
Fallos
La presidenta Kirchner y su ministro Kicillof deben aprender que ambos tienen derecho de estar en desacuerdo con los fallos judiciales, lo que no pueden hacer es desobedecerlos.
Raúl Davaro
DNI 13.214.899
Desconocimiento
Después de escuchar al ministro Kicillof repetir, en su afán descalificador, que los llamados fondos buitre no le prestaron un solo peso a nuestro país, y advertir su absoluto desconocimiento de lo que es un título de crédito, es que entiendo perfectamente por qué se ha perdido en todas las instancias el juicio que iniciaron aquellos que no aceptaron una quita y nuevos plazos en sus créditos. También habría que recordarle que quienes aceptaron no lo hicieron por confiar. Quien acepta una quita de más del 40% lo hace precisamente por una absoluta desconfianza en su deudor, y prefiere cobrar aunque sea un mínimo a posiblemente nada.
No se podía terminar de otra manera: con un nuevo default.
Segismundo Cortés
segismundocortes@gmail.com
Papel del Congreso
Creo oportuno y necesario que el Congreso de la Nación reasuma la facultad de arreglar la deuda exterior de la Nación, que le otorgó el inciso 7 del artículo 75 de la Constitución nacional y que transitoriamente delegó en el Poder Ejecutivo. Es ése un tema de suma gravedad que debe ser tratado y resuelto por los representantes de las provincias y de sus gentes, cuyo presente y futuro ha sido grandemente comprometido. La solución de un asunto de esa trascendencia no puede dejarse librado a la veleidosa voluntad política de quien ocupa el Poder Ejecutivo. Así lo entendieron nuestros constituyentes y ciertamente no se equivocaron. Y me parece también necesario que quien ha manejado ese asunto rinda cuentas de su gestión y responda políticamente por su ruinoso fracaso. La patria se lo demanda.
Dr. Norberto Giletta
ngiletta@gilettayasociados.com.ar
Ganancia
En conferencia de prensa sobre las negociaciones en Nueva York, el ministro Kicillof dijo que el fallo del juez Griesa les asignó una ganancia «exorbitante» a los holdouts. Griesa simplemente ordenó que se cumpla lo prometido en los bonos. Él no asignó ninguna ganancia. No es su función. Después de años de litigar en los Estados Unidos y ante un fallo adverso: ¿es tan difícil para un economista que es ministro y para una abogada que es presidenta reconocer esto?
Alfredo Bledel
DNI 4.557.951
Consecuencias
Ante el inminente default por la falta de acuerdo con los fondos buitre, ¿no sería justo que quienes tomaron y aplaudieron en su momento la medida de no pagar la deuda respondan ante la Justicia? Las consecuencias las vamos a sufrir directamente todos los habitantes, pero estos políticos no creo que las sufran. ¿No hay acaso en la legislación una rendición de cuentas o juicio a los gobernantes que se equivocan de esta manera? Sería bueno refrescar los nombres de todos los legisladores que en el recinto aplaudieron a Rodríguez Saá cuando dijo que no se pagaba la deuda. Al menos, para evitar reelegirlos si hay algunos que tienen esa aspiración.
Marcos Baccanelli
DNI 93.477.477
Fuente: La Nación, 01/08/14.
Argentina enfrenta los costos de un nuevo default
agosto 1, 2014
Cristina Kirchner no cedió y ahora Argentina enfrenta los costos de otro default.
Por Juan Forero, Ken Parks y Shane Romig.
BUENOS AIRES — Los argentinos se despertaron el jueves y encontraron que su país era otra vez un paria financiero luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, una populista conocida por entrar en peleas políticas, miró desde arriba a los fondos de cobertura de Wall Street y empujó a su país a su segunda cesación de pagos en 13 años.
Su negativa a acordar con bonistas a los que el país debe US$1.600 millones puede resultar políticamente conveniente en el corto plazo: distrae al país del lento desmoronamiento de la economía y refuerza su respaldo entre muchos argentinos de clase trabajadora que forman la base de su movimiento peronista, dicen economistas y analistas.
Pero al igual que muchas de las jugadas combativas que Kirchner hizo desde que asumió la presidencia en 2007, esta está llena de riesgos, ya que podría profundizar una recesión económica, debilitar aún más un peso ya frágil y alentar una tasa de inflación que, con 40% al año, se encuentra entre las más altas del mundo.
«Desde el punto de vista de la economía real, no veo ningún beneficio», dijo Martin Redrado, quien presidió el banco central al inicio del gobierno de Fernández de Kirchner. Los pocos que ganarán, señaló, son quienes compraron seguros contra cesación de pagos o credit default swaps.
Aquí, en esta vasta capital, los argentinos reaccionaron con una mezcla de orgullo y desinterés. Orgullo porque su presidenta no cedió ante los extranjeros, principalmente estadounidenses y Wall Street, y desinterés porque a diferencia del default sobre una deuda de US$100.000 millones en 2001, esta no significa que el país está en quiebra y al borde de un colapso financiero. Aunque Fernández de Kirchner no goza hoy de la popularidad que tenía hace un año, sus rivales en este caso son menos apreciados, los llamados «fondos buitre», firmas que han exigido en los tribunales estadounidenses el pago completo de los bonos que compraron años atrás.
No ceder ante los fondos «es bueno», dijo Lucas Sosa, un empleado de 28 años de una compañía de celulares, mientras almorzaba con calma en un parque del centro de la ciudad. «No puede arruinar al país por una pequeña minoría», dijo, en referencia a los acreedores que no aceptaron dos ofertas de canje en 2005 y 2010. «Por ahora, nada ha cambiado», añadió.
De hecho, un sondeo realizado por la firma Poliarquia antes del vencimiento del plazo del miércoles para pagar un vencimiento encontró que 47% de los argentinos apoyaba la estrategia de la presidenta en el caso de los fondos de cobertura, frente a 38% hace un mes. Es una estrategia que ha sido desafiante, y una disputa que es vital que gane Argentina, según la mandataria y sus colaboradores.
El jueves en la mañana, el jefe de gabinete de Fernández de Kirchner, Jorge Capitanich, la emprendió contra Thomas Griesa, el juez de distrito de EE.UU. que le ordenó a Argentina pagar, así como contra el gobierno de EE.UU. y el sistema judicial estadounidense, del cual dijo estaba a merced de los «fondos buitre». Y caracterizó lo ocurrido como una conspiración contra el país. «Defender la posición de la Argentina es defender la soberanía, el pan de nuestros hijos», dijo.
Rosendo Fraga, historiador y analista político, dijo que, con el estancamiento de las conversaciones en Nueva York, el gobierno había optado por culpar a las instituciones estadounidenses. «El gobierno está tratando de polarizar a la sociedad con la consigna ‘patria o buitres'», señaló. «Esto encuadra con el ejercicio del poder: negociar es mostrar una imagen de debilidad y redoblando la apuesta se construye poder».
No es una estrategia nueva para Fernández de Kirchner, quien sucedió en la Casa Rosada a su esposo Néstor y quien desde el principio chocó duro con sus adversarios políticos. Por ejemplo, enfureció a los católicos al emprenderla contra el cardenal José Mario Bergoglio, ahora el Papa Francisco.
Algunas veces calculó mal. Cuando elevó los impuestos a las exportaciones del poderoso sector agrario, los agricultores lanzaron huelgas nacionales. Eso la perjudicó en las encuestas. Pero la mandataria ha tenido más victorias populistas que derrotas. La nacionalización de los fondos de pensiones y de la petrolera YPF fue popular entre los argentinos.
Esas decisiones económicas estuvieron en línea con su heroína política, Eva Perón, quien con su esposo Juan Perón bañó a los argentinos de clase obrera con subsidios y programas sociales. El domingo, en una serie de tuits, Fernández de Kirchner elogió la dedicación de Evita a su pueblo y escribió sobre su interpretación de fotos de la ex primera dama.
«Siempre que veo imágenes de Evita miro su expresión. Tal vez con intención de ver en una foto su pensamiento y sus emociones en ese momento», escribió.
Durante los 11 años de gobierno de los dos Kirchner, Argentina siguió un sendero de generoso gasto social y subsidios. El desempleo cayó significativamente y ha permanecido bajo. Pero ahora, en medio de un crecimiento económico débil, su gobierno está agotando las reservas internacionales. Y una cesación de pagos significa menos dólares para un país y compañías en aguda necesidad de inversiones y préstamos, dijo Redrado, el ex presidente del banco central.
Luis Tonelli, un científico político en la Universidad de Buenos Aires, dijo que Fernández de Kirchner está haciendo una apuesta fríamente calculada de que puede capear el golpe económico y permitir que una facción más combativa del peronismo la suceda en las elecciones del próximo año.
«Políticamente, entrar en cesación de pagos no generará más problemas de los que ya tiene el gobierno», dijo. El experto agregó que un default podría «maquillar» su legado. «Va a decir que estamos recibiendo un castigo del capitalismo internacional salvaje».
En un sondeo dado a conocer el miércoles por Management & Fit horas antes del default, 45% de los encuestados dijo que creía que el fallo del juez Griesa contra Argentina era injusto, frente a 35% que estuvieron de acuerdo. Pero apenas un tercio sentía que el país había manejado la situación bien o muy bien, y 44% dijo que culparían al gobierno si el país entraba en default.
Mientras terminaba de almorzar, Sosa, el empleado de la empresa de celulares, dijo que la cesación de pagos podría plantear problemas más adelante, aunque apoyaba la línea dura de la presidenta. «Habrá costos, y hay temores de volver a como fueron las cosas en 2001», dijo. «Si el gobierno cambia su posición y le paga a los fondos buitre, es porque eso es lo apropiado».
Fuente: The Wall Street Journal, 01/08/14.
Argentina en default: Cayeron los Bonos
agosto 1, 2014
Bonos en el subsuelo, CDS por las nubes.
Por Javier Blanco.
El mercado no discutió sobre el default: vendió todo papel argentino
Los inversores mostraron no tener dudas sobre cómo deberían catalogar el evento de la tarde de anteayer: a juzgar por las decisiones que tomaron en sus apuestas de negocios de ayer, la Argentina ingresó otra vez en un default.
El encarecimiento del 87% que mostró el costo de los seguros contra un default (CDS) argentino ayer, al pasar de 1481 a 2773 puntos básicos, así permite inferirlo. Tanto como el aumento del 13,3% que registró la tasa de riesgo país; los derrumbes del 9% que mostraron las acciones argentinas en Nueva York; el derrape del 8,4% que sufrió la bolsa local o las fuertes y generalizadas desvalorizaciones con que cerraron la jornada los bonos de la deuda, aun aquellos «protegidos» por la ley argentina y emitidos en pesos.
Semejante panorama, si bien estuvo alimentado en buena medida por las fuertes alzas registradas en la jornada previa (cuando el mercado hizo su última apuesta por un arreglo), no deja lugar a dudas sobre el dictamen del mercado.
Los analistas incluso advierten que, en la medida en que la situación no se modifique en breve, las pérdidas vistas ayer pueden llegar a ser consideradas nimias.
«Es obvio que cuantos más días pasen sin que se solucione el problema, más se verán afectados los precios de los diferentes activos argentinos», advirtió Gabriel Holand, director ejecutivo de HR Global, una compañía especializada en asesoramiento de proyectos de inversión.
En esta línea, por caso, si la apuesta oficial fuera recurrir a la Corte Internacional de La Haya sin otro plan B, la tendencia bajista podría espiralizarse. «Sería una pérdida de tiempo. Hay que buscar otra manera de solucionar el conflicto porque ahora tenemos un universo potencial de litigantes mucho mayor», advirtió el ex secretario de Finanzas Daniel Marx.
Con todo, el mayor riesgo que percibe de aquí en más el mercado radica en la posibilidad de que los bonistas reúnan la masa crítica necesaria para pedir la aceleración de los pagos, tal y como se teme en el caso del bono Par.
Ola de derrumbes
No por nada ese bono lideró ayer la ola de derrumbes al hundirse hasta 9,5% en el mercado extrabursátil (MAE). Pero el dato más significativo del impacto que esta situación tiene en el mercado fue que la ola de pérdidas abarcó a la totalidad de los bonos de la deuda argentina, sin discriminar monedas, plazos ni jurisdicciones.
Así, mientras derraparon del 6 al 8% el resto de los bonos en dólares, cayeron del 2 al 6% los nominados en pesos que supuestamente no corren riesgo de sufrir ningún tipo de impagos. Ocurre que el mercado espera, de aquí en más, una mayor presión sobre el dólar que hasta podría derivar en otro salto del tipo de cambio en los próximos meses. Esa expectativa está detrás de la suba del 2,6% que mostró el precio libre del dólar en el mercado paralelo, al trepar de $ 12,38 a 12,70.
La situación de los CDS puede quedar definida hoy, luego de que el banco UBS le pidiera ayer a la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA) que se expida sobre si el país está técnicamente o no en cesación de pagos.
Fuente: La Nación, 01/08/14.
Cristina Kirchner negó que haya un default
agosto 1, 2014
Negación: (psicología)
La negación es un mecanismo de defensa que consiste en enfrentarse a los conflictos negando su existencia o su relación o relevancia con el sujeto.
Se rechazan aquellos aspectos de la realidad que se consideran desagradables. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo negándose a reconocer algunos aspectos dolorosos de la realidad externa o de las experiencias subjetivas que son manifiestos para los demás. El término negación psicótica se emplea cuando hay una total afectación de la capacidad para captar la realidad. Ejemplo: Fumar provoca cáncer, pero la persona lo niega e incluso estima que es favorable para su salud porque le resulta placentero.
Fuente: Wikipedia, 2014.
——————————————-
Cristina le dio un cierre definitivo a la negociación y negó que haya un default.
Por Mariana Verón.
Con un llamado a la unidad nacional, la presidenta Cristina Kirchner le dio ayer un cierre definitivo a la negociación con los fondos buitre. Descartó un acuerdo entre privados con duras críticas a los banqueros que lo propiciaban, dijo que no firmará cualquier pacto y anticipó que usará los mecanismos a su alcance para cumplir con el pago a los bonistas que aceptaron la reestructuración de la deuda.
En un extenso discurso por cadena nacional, desafió a la justicia norteamericana y a las calificadoras de riesgo que anunciaron que el país había ingresado nuevamente en un default selectivo y reiteró su pedido para encontrarle un nuevo nombre a la imposibilidad del Estado de concretar los pagos de vencimientos con quienes ingresaron a los canjes de 2005 y 2010.
Rodeada de la militancia que copó la Casa Rosada, Cristina le dio un fuerte respaldo al ministro de Economía, Axel Kicillof, cuestionado por los banqueros que lo habían acusado de haber provocado con su conferencia de prensa de anteayer la caída de un supuesto acuerdo para comprarles la deuda a los fondos buitre. El funcionario fue el más aplaudido de la tarde en la que la militancia de Unidos y Organizados le dispensó todos los elogios.
«Ya sé que están todos esperando que hable de otra cosa y no los voy a defraudar», arrancó, con una frase de Carlos Menem, cuando terminó de anunciar una batería de medidas para recuperar la iniciativa. Entre los anuncios, anticipó un aumento para los jubilados del 17,21 por ciento, y la creación de un fuero especial en la Justicia para la defensa de los consumidores que implicará, además, una profunda reforma para darle más poder al Estado en el control de precios. Estaban en primera fila del Salón de las Mujeres el presidente del Consejo de la Magistratura, Alejando Sánchez Freytes, y el titular de la Asociación de Magistrados, Luis María Cabral, ambos jueces críticos del Gobierno. Además, hubo trece gobernadores que firmaron ayer nuevas prórrogas en sus vencimientos de deuda con la Nación, entre ellos el gobernador Daniel Scioli, y escasos representantes gremiales, con la notoria ausencia de Antonio Caló.
La Presidenta retomó sus críticas a la justicia norteamericana y al sistema financiero internacional recordando un viejo discurso de Néstor Kirchner de febrero de 2004 que leyó completo. Tenía palabras casi calcadas del mensaje que transmitió el Gobierno en las últimas semanas para negarse a aceptar pagarles a los fondos buitre lo que llamó la sentencia «usuraria» del juez Thomas Griesa. «Para los que prenunciaban que habíamos cambiado», desafió, y dijo que como había dicho el ex presidente aquel verano antes de la renegociación de la deuda, su posición no era ni «capricho» ni «intransigencia».
Enseguida, la Presidenta se quejó del comunicado que emitió el mediador dispuesto por el magistrado en la negociación, Daniel Pollack, a quien acusó de haber sido parcial. «Sentimos pena. Impedir que alguien cobre no es default», se defendió. Sin dar precisiones, anticipó que usará «todos los instrumentos legales que contienen los contratos» de deuda para cumplir con el 92 por ciento de los bonistas reestructurados, pero se guardó el detalle sobre los pasos que tomará. Después hizo una comparación con los bombardeos en la franja de Gaza, cuando dijo que la Argentina sufre la «violencia de los misiles financieros».
Cristina cerró ayer cualquier posibilidad de concretar un acuerdo y recordó que Kicillof les había propuesto a los fondos litigantes que aceptaran ingresar a un tercer canje. También dio por tierra con las supuestas gestiones entre privados para comprar la deuda de los holdouts y apuntó directo a la cabeza de esa jugada, el presidente de Adeba y titular del Macro, Jorge Brito. «Algunos aparecían como generosos. Para ser San Martín tenés que tener el coraje y la honestidad para decir las cosas como son», lo espetó. Se refería a lo que más temprano había explicado Kicillof sobre la posibilidad de pagar con ganancias de los ahorristas. «Así también yo soy generosa y pago», le retrucó.
Cristina volvió a referirse al fin de su mandato y le envió un dardo a Sergio Massa cuando sostuvo que no firmar un acuerdo implicaba beneficiar al próximo gobierno. «Para uno que me anda contando los días», disparó sobre la nueva campaña del líder del Frente Renovador. «Para mí sería muy fácil firmar y quedar como una reina, pero no podría dormir. Me siento con una responsabilidad ante la historia», remató hacia el final, para llevarse la ovación de la militancia, que cubrió tres patios de la Casa Rosada..
Fuente: La Nación, 01/08/14.

La Presidenta y Kicillof en el acto en la Casa Rosada, anoche: sonrisas y complicidad. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi
—————————————————————-
Tomado de una consulta en Internet (previa y no vinculada a eta noticia)
¿Cómo se le llama a una persona que niega la realidad?
Hola amigos. Necesito un adjetivo que indique a una persona que niega la realidad. No en el sentido patológico, que sería un psicótico o esquizofrénico, sino en el sentido cotidiando o coloquial.
Mejor respuesta: (Elección de la persona que preguntó)
–Fantasioso. Terco, ¡por no aceptar las cosas tal como son!
Otras respuestas:
–Mentiroso, por eso es que niega la realidad y prefiere inventarse un mundo.
–Imbécil.
–Idiota.
–Terco.
–Testarudo.
–Ignorante.
Fuente: https://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20120709201307AAxDdFF
Las Enfermedades crónico degenerativas y el Seguro de Vida
agosto 1, 2014
Enfermedades cambian política de aseguradoras.
Por Angélica Mondragón Barrera.
Enfermedades crónico degenerativas, como la diabetes o el cáncer, han impulsado un nuevo mercado para las empresas que ofrecen servicios de seguros de vida.
MÉXICO – La tendencia del mercado de seguros empieza a tomar un nuevo giro. Con la intensión de incrementar la cultura de prevención, las aseguradoras en México están cambiando su enfoque en la oferta de productos para las pólizas de vida. Ahora, las enfermedades crónico degenerativas forman parte importante.
Debido a que se ha demostrado que las enfermedades como la diabetes y el cáncer no causan una muerte inmediata, ha permitido a las aseguradoras impulsar el mercado.
Cabe destacar que el mercado de medicamentos para diabetes está valuado en aproximadamente 6 mil millones de dólares, ya que en México, uno de cada cinco adultos son diabéticos, según datos de la consultora en salud IMS Health.
Héctor Cázares Morales, de AXA, afirmó que a un año del lanzamiento del seguro Vida DBTS, las pólizas de este segmento representan el 2 por ciento de la cartera total de la empresa; no obstante, dicha cifra aún es muy baja debido a que en México la cultura de prevención es muy limitada.
Aseveró que actualmente en México sólo 7.8 millones de personas cuentan con un seguro de vida individual, con un crecimiento muy parecido al de la población económicamente activa, donde el 20 por ciento de estos asegurados se encuentran en el Distrito Federal.
No obstante, en México el seguro de vida en general ha tenido un crecimiento sostenido de dos dígitos, y AXA cuenta con una participación de mercado del 4 por ciento.
Actualmente, la diabetes se ha convertido en la primera causa de muerte en nuestro país y, lamentablemente, un porcentaje casi nulo de esos jefes de familia cuentan con un seguro de vida que respalde a sus hijos o familiares en caso de que fallezcan, provocando con ello una desestabilidad económica en miles de hogares mexicanos.
“En seguros AXA, conscientes de esta problemática, se diseñó el primer seguro de vida especial para las personas que viven con diabetes”, dijo Cázares Morales.
El precio del seguro es accesible, ya que se puede contratar con sumas aseguradas desde 500 mil pesos hasta 3 millones de pesos; además, no sólo es un seguro de vida, sino que también cubre el chequeo constante de la enfermedad, señaló.
Destacó que en el pasado era muy difícil que una persona con una enfermedad de este tipo pudiera adquirir un seguro de vida, ya que resultaba muy costoso, pero éste es un primer avance que responde a las necesidades de la población, “creemos que en el futuro habrá más ofertas para las personas con este mal”.
Los asegurados en Vida DBTS, han aprovechado los servicios de asistencia de manera regular como: check up anual, el programa de apego al tratamiento mediante la obtención de sus medicamentos oportunamente, así como tu médico 24 horas y descuentos en laboratorios.
“Cabe destacar que el objetivo del plan, es no sólo contar con un seguro de vida, sino dar apoyo a las personas para que tengan un mejor control sobre esta enfermedad, así como facilitarles servicios que contribuyan a disminuir los gastos inherentes a la misma, además en caso de que el paciente sea declarado en fase terminal, podrá recibir 30 por ciento de la suma asegurada”, señaló el ejecutivo de AXA.
CÁNCER
“En los últimos quince años, el comportamiento de la sociedad y de las enfermedades en general ha permitido que las aseguradoras cambien su política para otorgar una póliza, ahora quien quiera un seguro de vida puede obtenerlo, no importa que tenga una enfermedad como diabetes, cáncer o hipertensión, entre otras”, aseguró Germán Saldaña Ríos, de Seguros Monterrey New York Life.
“Desde hace aproximadamente cuatro años, en SMNYL se abrió el tema del seguro de vida para personas con cáncer, y para otorgar una póliza y ver qué plan se puede contratar, se evalúa al enfermo y, de acuerdo a la fase en que se encuentre la enfermedad, se establece la suma asegurada, ya que puede ser desde 50 mil dólares hasta un promedio de 5 millones de dólares o más.
En México, actualmente se registran 120 mil muertes al año por causa de cáncer; es decir, 333 decesos por día y 14 por hora, según especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los trabajadores del Estado (ISSSTE).
SMNYL cuenta con un total de 2.9 millones de pólizas emitidas, de las cuales 1.6 millones pertenecen al segmento de seguros de vida personalizados.
Fuente: ElFinanciero.com.mx, 30/07/14.
El Merval finalizó la rueda bursátil con un derrumbe de 8,38%
julio 31, 2014
El Merval finalizó la rueda bursátil con un derrumbe de 8,38%, hasta situarse en las 8.187,99 unidades, por la preocupación que genera entre los inversores el fracaso de la negociación de la Argentina con los fondos buitre.
Los ajustes más significativos los sufrieron: Pampa Energía (10,77%), Edenor (10%) e YPF (9,95%).
Fuente: ElCronista.com, 31/07/04. – 17:25 hs
Conferencia de prensa de Axel Kicillof – 31/07/14
julio 31, 2014
Conferencia de prensa de Axel Kicillof
Argentina en Default: relato y realidad
julio 31, 2014
Las dos caras: relato y realidad.
Por Joaquín Morales Solá.
La Argentina está desde ayer en default. La segunda cesación de pagos en 12 años y siete meses. ¿Será esta vez un default de días, de meses o de años? La respuesta está en el «acuerdo entre privados», de cuya posibilidad habló ayer el ministro de Economía, Axel Kicillof. Fue un relámpago dentro de su catarata verbal, durante la cual repitió muchas cosas y no anunció casi ninguna. Sin embargo, ese acuerdo entre privados, fundamentalmente bancos locales y holdouts, seguía siendo anoche la única y más seria perspectiva, aunque las palabras del propio ministro habían frenado en seco esas negociaciones.
El conflicto tiene claramente dos caras. Una es la que muestra el Gobierno. Intransigencia, dureza, pertinacia.
Su vocero fue Kicillof. En su conferencia de prensa en Nueva York, hizo un largo recorrido de las posiciones del gobierno argentino y de las pretensiones de los fondos buitre. Pero omitió introducir en su análisis un aspecto fundamental del conflicto: esos fondos tienen a su favor una sentencia del juez Thomas Griesa, confirmada por una Cámara de Apelaciones y respaldada indirectamente por la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. Sólo mencionó esos fallos para criticarlos políticamente, pero les negó la importante participación jurídica que tienen en la conformación de la crisis.
En otras palabras, Kicillof recurrió al manual básico del kirchnerismo: ignoró lo que no le conviene. Hasta ese momento sucedía la habitual y previsible construcción de un relato épico. Cristina se quedaba con la patria y despreciaba a los buitres. En otro lugar de Nueva York, los bancos locales negociaban, empujados por el Gobierno, con los buitres. La negociación estaba muy avanzada. Ya no se trataba sólo de una garantía de 250 millones de dólares que los bancos argentinos depositarían en el juzgado de Griesa; también se negociaba la compra del total del juicio ganado en los tribunales neoyorquinos. Se estipuló, incluso, una primera entrega de 600 millones de dólares. El juicio ganado es por 1330 millones de dólares, aunque con los intereses acumulados llegará a fin de año a 1660 millones. Es una cifra importante para cualquier gobierno, empresario o grupo de empresarios.
En medio de su torrente verbal, cuando mostraba una intransigencia sin fin, Kicillof hizo mención de la ley 26.886 (aunque no la nombró específicamente), que les prohíbe a los funcionarios públicos argentinos pagar más que lo que el Gobierno concedió a los bonistas que refinanciaron sus deudas. Las conversaciones entre banqueros y holdouts se pararon de inmediato, quedaron congeladas en ese momento crucial. ¿Cómo? ¿Bancos y empresarios argentinos comprarían bonos al 100 por ciento de su valor para recibir luego sólo el 35 por ciento? Griesa ordenó que se les pagara a los holdouts el total del valor de los bonos en default más los intereses acumulados. Los fondos podían hacerles a los bancos una quita en los intereses a cambio de un pago en efectivo en plazos rápidos, pero no renunciarían al beneficio de una sentencia favorable.
Para peor, un borrador del acuerdo preveía que los bancos se harían cargo de los primeros pagos (600 millones de dólares) hasta diciembre y que luego el Gobierno saldaría el resto de la deuda. En caso de incumplirse los pagos posteriores, las entregas anteriores quedarían en manos de los fondos y el acuerdo se reduciría a nada. Kicillof los previno a los bancos, tal vez involuntariamente, que podrían quedar con 600 millones de dólares en el aire.
Aquella ley, la 26.886, es de octubre del año pasado. Plena era cristinista. Fue la ley que levantó la ley cerrojo, que prohibía al Gobierno hacer nuevas ofertas de canje de deuda. Levantó un cerrojo y puso otro. Esa ley puede cambiarse, como toda ley.
Su modificación requeriría, no obstante, un trámite parlamentario y su consiguiente costo político. Los banqueros podrían reclamar en el futuro el pago de esa deuda y pedir el cambio de la ley. ¿Qué diría el kirchnerismo en ese caso? ¿Aceptaría la deuda? ¿O se encerraría en que sólo hubo un «acuerdo entre privados»? Los representantes de las entidades financieras ya se imaginaban con el anatema de «vendepatrias», «cipayos» o «traidores a la patria». Los típicos insultos del cristinismo cuando carece de argumentos. Los banqueros prefirieron levantarse de la mesa, saludar y dar por concluidas las negociaciones.
Dar por concluidas las negociaciones tiene un sentido diferente para el mundo de las finanzas. Para cualquier otro mortal significa cerrar definitivamente una página, clausurar una etapa, olvidarse de que existió una contraparte en un conflicto específico. Para los banqueros, todas las cosas son más relativas. Significa que la negociación se cayó ayer, y tal vez hoy. Pero nadie descarta que pueda retomarse en los próximos días, sobre todo después de que han estado tan cerca de un acuerdo.
La actitud del Gobierno es inexplicable. Los banqueros estaban en Nueva York porque el Gobierno los espoleó. Una versión asegura, incluso, que el propio jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, estuvo reunido en Puerto Madero con algunos dueños de bancos hasta la madrugada de ayer. Es imposible la versión de que existió sólo la posibilidad de «un acuerdo entre privados». ¿Acaso puede imaginarse a un grupo de banqueros ofreciendo cientos de millones de dólares sin la garantía de que les serían devueltos? Al revés, los banqueros retrocedieron cuando advirtieron que las promesas verbales podrían no cumplirse. «El dinero de los bancos no es nuestro, sino de los depositantes. No podemos ir hacia un quebranto garantizado», dijo ayer uno de ellos, después de escuchar a Kicillof.
El problema es que el Gobierno no es uno solo. Una línea une a Capitanich con el presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega. Fábrega fue el que negoció con los bancos. Otra línea fusiona a la Presidenta con Kicillof. También es inverosímil que Fábrega y Capitanich hayan llegado tan lejos sin el consentimiento de Cristina Kirchner. ¿Influyó más Kicillof, al final, que Fábrega y Capitanich? ¿O, quizás, a Kicillof se le escaparon palabras de más en la construcción de un discurso heroico? ¿Fue, en cambio, la propia Presidenta la que modificó su opinión sobre la marcha del proceso que ella misma instigó?
Todo puede ser, pero el primero que vio la condición inevitable del default fue Daniel Pollack, el facilitador nombrado por el juez Griesa. Lo dijo en párrafos claros y precisos. Era la única persona que contaba con toda la información, la que provenía del gobierno argentino, la que le suministraban los banqueros y la que recibía de los fondos buitre. El aparente fracaso no puede dejar las cosas como estaban. Fábrega tambaleaba anoche. Dicen que se quiere ir. Capitanich quedaba otra vez desautorizado. ¿Qué dirán los bancos desde una situación política ciertamente incómoda, a la que los condenó el Gobierno? Silencio. Nadie habla, por ahora.
El país ingresó en un territorio imposible de predecir. Un default es un default, aunque sólo durara pocos días. Será mucho peor mientras más dure. El argumento de Kicillof sobre que no habrá default porque la Argentina les paga a sus acreedores vuelve a ignorar la sentencia de Griesa. Ese fallo anticipó que embargaría los pagos a los bonistas que entraron a los canjes para saldar la deuda del juicio perdido por el gobierno argentino.
En los próximos días podría caer, además, toda la deuda reestructurada ante la falta de pago. Una cláusula de los canjes dice que un incumplimiento puede derrumbar toda la reestructuración. La Argentina volvería a las condiciones que vivió en 2002. La muy mala situación actual de la economía (recesión, inflación, déficit fiscal, creciente desempleo) podría empeorar. El recorrido del kirchnerismo se parecería, en tal caso, a un círculo perfecto: terminaría en el mismo lugar donde todo empezó..
Fuente: La Nación, 31/07/14.
No se logró un acuerdo y Argentina caerá en default
julio 30, 2014
Daniel Pollack: «No se logró un acuerdo y Argentina caerá en forma inminente en default»
El mediador designado por el juez Griesa fue claro sobre la falta de acuerdo ente el Gobierno y los fondos buitre
Daniel Pollack (ver foto), el abogado nombrado por el juez Thomas Griesa para mediar en la disputa entre Argentina y acreedores de deuda incumplida dijo hoy que no se alcanzó un acuerdo entre las partes y que «la República de Argentina inminentemente estará en default».
En un comunicado, Daniel Pollack aseguró que la cesación de pagos «no es una mera condición ‘técnica’, sino que es un evento real y doloroso que perjudicará a la gente», incluyendo a los ciudadanos argentinos, a los tenedores de bonos canjeados y a los inversores denominados «holdout».
«El ciudadano común argentino será la víctima real y última», afirmó Pollack en el comunicado. «Las consecuencias totales del default no son predecibles, pero ciertamente no son positivas», agregó.
Fuente: La Nación, 30/07/14 – 19:56 hs.
Argentina: Standard & Poor’s declaró el default selectivo
julio 30, 2014
Hoy vence el plazo para que Argentina pague a tenedores de bonos discount. Aquellos que están en el extranjero no cobraron porque Griesa bloqueó el pago. El Gobierno depositó US$ 539 millones en dos cuentas del BoNY en el Banco Central. Ese dinero no llegó a los tenedores. S&P calificó el default hoy. Fuente: Clarín, 30/07/14. 17:38 hs








