¿Argentina en default?

julio 30, 2014

¿Qué pasará si Argentina entra en ‘default’?

July 30, 2014 2:44 p.m. ET

Reuters

default-01Argentina enfrenta hoy miércoles 30/07/14 la fecha límite para realizar un pago de deuda de más de US$500 millones, pero parece poco probable que los bonistas reciban el dinero a tiempo. En el centro del caso está un fallo de una corte de distrito de Estados Unidos de 2012 que prohíbe a Argentina pagar a los bonistas que aceptaron canjes de deuda hasta que les pague también a los holdouts.

Pregunta: ¿Entrará Argentina en cesación de pagos?

Respuesta: Si un pago de deuda no es transmitido antes de la medianoche del miércoles, Argentina entrará en default de acuerdo con los documentos de los bonos, dicen expertos en leyes. El gobierno, sin embargo, podría continuar sosteniendo que no está en cesación de pagos. De ser necesario, una corte podría tener que decidir, aunque expertos legales dicen que el reclamo de Argentina sería débil.

P: ¿Cómo puede Argentina defender su postura de que no está en default?

R: Los funcionarios argentinos aseguran que han cumplido con sus obligaciones al transferir el dinero al fideicomisario. Argentina depositó el efectivo en Bank of New York Mellon Corp. para un pago de intereses que se vencía el 30 de junio sobre algunos de los bonos que emitió en las reestructuraciones.

No obstante, debido al fallo de 2012, el banco no puede distribuir el dinero a los inversionistas sin arriesgarse a desacatar la orden del tribunal. Expertos legales señalan que los documentos de los bonos indican que para que se realice el pago, el dinero debe ser entregado por el fideicomisario. Enviar el dinero al banco de fideicomiso «no es suficiente para su obligación de pago», dice Jonathan Zonis, abogado de Clifford Chance.

P: ¿Qué derechos tienen los bonistas?

R: Si no reciben el dinero, los inversionistas que poseen los bonos afectados podrían presentar una demanda para «acelerar» los pagos, con el fin de que Argentina pague de inmediato no sólo los intereses, sino también todo el principal de la deuda. Un inversionista, o un grupo de inversionistas, que posea 25% de una serie de bonos en circulación cumpliría con los requisitos para presentar la demanda de aceleración.

P: ¿Qué pasaría si los bonistas presentan una demanda para acelerar los pagos?

R: Una demanda de aceleración aumentaría la presión sobre Argentina y les daría más razones a los inversionistas para que demanden al gobierno, ya que su reclamo monetario sería mayor. Tal demanda también podría activar una estipulación de «cross default», lo que significa que los inversionistas que poseen otros bonos nuevos también podrían presentar una demanda de aceleración incluso si sus bonos no debían recibir un pago el 30 de junio.

P: ¿Por qué Argentina no les paga a los holdouts?

R: Los nuevos bonos tienen una cláusula de trato igualitario, llamada Rights Upon Future Offers, o RUFO (algo así como Derechos sobre ofertas futuras), que estipula que si los holdouts reciben una mejor oferta, la misma propuesta deber realizarse a los tenedores de bonos reestructurados. La cláusula expira al final de este año.

Analistas dicen que Argentina podría argumentar que cualquier oferta no sería «voluntaria» debido al litigio con los holdouts y que por lo tanto no debería activar la cláusula. Los nuevos bonistas podrían sostener lo contrario.

P: ¿Qué pasará con los precios de los bonos argentinos?

R: Los analistas dicen que la reacción inmediata el día del default podría derrumbar el precio de los bonos a 50 o 60 centavos por dólar frente a los más de 90 centavos en los que se cotiza hoy, ya que algunos inversionistas podrían verse forzados a vender si no se les permite tener bonos en default. No obstante, pocos creen que los precios caerán a niveles vistos durante la cesación de pagos de 2001. En aquel entonces, los bonos argentinos cayeron a cerca de 30 centavos por dólar.

P: ¿Qué sucederá con los seguros contra la cesación de pagos de los bonos argentinos?

R: Un comité de un grupo de cotización de derivados tendrá que decidir si Argentina se ha declarado en default para efectos del seguro.

P : ¿La calificación de deuda de Argentina se vería afectada?

R: Standard & Poor’s actualmente le da a Argentina una calificación a largo plazo de menos triple, lo cual ya se considera «chatarra». Si el país no hace su pago de intereses, S&P dijo que reduciría la calificación a «default selectivo«, lo que significa que el país cumple con sus obligaciones en algunos bonos y en otros no.

Fuente: The Wall Street Journal, 30/07/14. (Antes de la Noticia del No acuerdo con los Holdouts.)

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Argentina K: La necesidad de preservar la magia del relato

julio 30, 2014

La necesidad de preservar la magia del relato.
Por Joaquín Morales Solá.

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cfk-y-buitreAyer, cuando caía la noche, el gobierno de Cristina Kirchner parecía haber encontrado una puerta para apartarse del abismo del default. La salida estaba, era visible y sencilla, pero la construcción de un discurso épico la evitó durante demasiado tiempo. El telón se abrió y sobre el escenario cayó también la impostura de un discurso engañoso. Cristina es, al final del día, una Kirchner: gira centímetros antes de estrellarse contra una pared.

La solución consistiría en entregarle al juez Thomas Griesa una garantía de 250 millones de dólares. Los fondos que ganaron el juicio deberían pedirle luego al magistrado que reinstale el stay (cautelar) y el país pueda pagar hoy el vencimiento de los bonos canjeados en 2005 y 2010.

Hoy es el último plazo antes del default. Si la solución se concreta, el país habrá eludido la cesación de pagos por lo menos hasta el 30 de septiembre, cuando habrá otro vencimiento de bonos argentinos.

La eventual solución llegó ayer de parte de ungrupo de bancos locales que se comprometieron a aportar el dinero para la caución. El Gobierno prefería hablar de un gesto voluntario de los bancos, que era su manera de seguir edificando una leyenda de intransigencias.

Sin embargo, fuentes oficiales señalaron que la iniciativa es comandada por el presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega , que presionó sobre las instituciones financieras. Algunas de ellas habrían señalado que su aporte está condicionado al contenido del acuerdo.

Todos habían encontrado un precedente en la gestión del presidente Carlos Pellegrini (1890-1892), que les reclamó a banqueros, estancieros y comerciantes de su tiempo un préstamo urgente para poder enfrentar la crisis de la deuda pública.

El país atravesaba un grave conflicto político y económico. Pellegrini consiguió el préstamo y logró luego una moratoria para el pago de los compromisos nacionales en los mercados financieros internacionales.

Anoche, el equipo económico (con Axel Kicillof a la cabeza) negociaba en Nueva York la letra chica del acuerdo con los holdouts. Los denostados fondos buitre pedían varias garantías adicionales a la caución que colocaban los bancos. No se conformaban sólo con el dinero. El propio juez Griesa habría deslizado que estaba dispuesto a firmar la reinstalación del stay, aunque, aclaró, lo haría por última vez. Desde ya, el juez firmaría la nueva cautelar sólo si se la pedían formalmente los fondos especulativos. El caso no estaba definitivamente cerrado, aunque en el mercado financiero local se estimaba que «existe un 80 por ciento de posibilidades de que las cosas terminen bien».

Terminar bien significa que el país no entraría hoy en default y que tendría un plazo de 60 días para negociar cómo pagará el juicio que ya perdió. El Gobierno buscaba despegarse de la solución: la plata la pondrán los bancos y el stay lo pedirán los holdouts. La apariencia (que es lo que realmente le importa al cristinismo) indicaría que el Gobierno ganó con sólo decir que no. La trama oculta de la verdad es muy distinta. La administración presionó a los bancos locales y los fondos buitre no pidieron la cautelar mientras no tuvieron una garantía en dinero contante y sonante.

Entregar una caución al juez, mientras se negocian las formas del pago definitivo, es la solución más habitual que existe en esta clase de juicios. Es lo que llevó hace varias semanas a Elisa Carrió a decir que «entraremos a un default por una cartera Louis Vuitton». Sin embargo, la administración de Cristina Kirchner pasó el último mes desafiando al juez, increpando a los fondos buitre y eludiendo el análisis de la solución más fácil. El único argumento que mostró señalaba que entregar una caución podía disparar la cláusula RUFO, que obliga al Gobierno a generalizar a todos los bonistas cualquier mejora parcial que hiciera voluntariamente a un grupo de acreedores.

Una caución no significa una mejora para nadie. Expresa sólo que el Gobierno decidió resolver el problema y que necesita tiempo para encontrar una solución. Una caución es dinero que queda en manos del juzgado de Griesa como una garantía. Es nada más que eso. Desde ya, el Gobierno, al revés de lo que le pasaba a Carlos Pellegrini, no necesita que le presten 250 millones de dólares. Están en las reservas del Banco Central. Sólo necesitaba conservar la estructura de un discurso que hasta había subestimado las consecuencias del segundo default en poco más de 12 años.

Ahí empiezan las contradicciones. Si a la administración no le importaba una cesación de pagos, ¿para qué presionó a los bancos para que juntaran esa cifra? ¿Es, acaso, una decisión voluntaria de los bancos? ¿No podía el Gobierno, en tal caso, negarse a recibir ese aporte, que tendrá que devolver más pronto que tarde? ¿Para qué viajó a Nueva York el ministro Kicillof si sólo se hubiera tratado de un acuerdo entre bancos locales y los fondos buitre?

El montaje del relato sucedió hasta última hora. La propia Presidenta usó ayer el ámbito del Mercosur para descalificar duramente a los holdouts y, lo que es peor, para maltratar al juez Griesa. O existió un acuerdo con el juez, para que éste recibiera semejante trato horas antes de firmar una resolución que podría salvar a Cristina Kirchner, o la Presidenta es más osada de lo que se supone. Nadie se enoja con el verdugo cuando éste está a punto de frenar la aplicación de la condena.

¿Qué les dirá Cristina, además, a los presidentes sudamericanos, a los que ayer mismo les pidió solidaridad sin condiciones frente a su guerra supuestamente firme y ciega, si hoy se firmara un acuerdo con los holdouts? No es sólo el Mercosur. El Gobierno recorrió el mundo anunciando esa guerra, declarando que no pagaría nunca y anticipando que estaba dispuesto a incinerarse en el fuego del default. A última hora, cuando ya todos creían que el abismo estaba en la próxima estación, el Gobierno tomó una galera y sacó un conejo con las formas de bancos generosos y de fondos buitre comprensivos. Era magia más que relato, aunque ni la magia ni el relato son los que gobiernan las finanzas internacionales y a la justicia norteamericana.

El precio que pagará la construcción del discurso no será menor. ¿Qué opinará el mundo, los inversionistas y los empresarios locales de un gobierno que caminó alegremente hacia un default? ¿Qué deducción harán los agentes económicos de una administración que priorizó la leyenda épica en medio de una economía en recesión, con altas tasas de inflación y con un creciente problema de empleo? ¿Confiarán en él?

Las opiniones sobre el juez Griesa y sobre su sentencia son libres. El hecho concreto es que el Gobierno no pudo ignorar que existió una sentencia firme en su contra, que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. Y que la jurisdicción norteamericana fue elegida por los gobiernos argentinos para pedir créditos en el exterior o para refinanciar sus deudas. Griesa no es una imposición del «imperio», sino una elección de los dirigentes argentinos, incluidos los Kirchner.

Otra vez, la suerte de la Presidenta se desliza entre las manos de Griesa, que tiene como último plazo el día de hoy para firmar la cautelar y permitir el pago de bonos ya refinanciados. Eso no ha sucedido todavía, pero puede suceder durante la jornada, si se cumplieran todos los requisitos previos. La Presidenta ha llevado al país, también otra vez, a un estrés innecesario, sólo para escribir una historia que nunca existió.

Fuente: La Nación, 30/07/14.

Joaquín Morales Solá

Joaquín Morales Solá

Los bancos privados argentinos ofrecen una garantía para negociar con los holdouts

julio 29, 2014

Los bancos privados argentinos ofrecen una garantía para negociar con los fondos buitre

Es un aporte de 250 millones de dólares que votaron los miembros de la Asociación de Bancos Argentinos

Los bancos argentinos privados ofrecieron constituir con aportes propios una suma de 250 millones de dólares para contribuir a destrabar las negociaciones entre la Argentina y los fondos buitres por la sentencia de pago que dictó el juez de distrito Thomas Griesa .

La medida fue votada por los socios de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), la entidad que presiden el banquero Jorge Brito, presidente del Banco Macro. La iniciativa pudo ser confirmada por una fuente del sector.

Aunque todavía se desconocen los términos puntuales de la propuesta, el dinero serviría para mostrar voluntad de pago y convencer al juez Griesa que reponga una medida cautelar hasta 2015, para que el país pueda negociar sin riesgo de ejecución de la cláusula RUFO.

Las autoridades del Banco Central clarificaron que formalmente no formaron parte de esta gestión.

Fuente: La Nación, 29/07/14. Último momento.

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¿Solución a la vista?: Kicillof está reunido con el mediador de Griesa en Nueva York

julio 29, 2014

Kicillof ya está reunido con el mediador de Griesa en Nueva York

Negociación con los fondos buitres

El ministro viajó desde Caracas donde había acompañado a Cristina Kirchner en la cita del Mercosur. La negociación con Pollack había pasado a un cuarto intermedio.

El ministro de Economía  Axel Kicillof llega a las oficinas del mediador Daniel Pollack en Nueva York.  (AFP / Don Emmert)

El ministro de Economía Axel Kicillof llega a las oficinas del mediador Daniel Pollack en Nueva York. (AFP / Don Emmert)

El ministro Kicillof llegó a Nueva York desde Venezuela y de inmediato se reunió con el mediador designado por el juez Thomas Griesa. Había seguido la reunión de la delegación argentina desde Caracas donde acompañó a la Presidenta a la cumbre del Mercosur.

Hoy a la mañana ya no había sido visto en la reunión regional.

En Nueva York tiene lugar la negociación con Dan Pollack, con parte del equipo económico, liderado por el secretario de Finanzas, Pablo López.

La reunión de esta mañana se había llamado a cuarto intermedio. Distintas versiones indicaron que estaban esperando la llegada del ministro para poder continuar. Quedan otras 24 horas antes de que el país pueda ser declarado en default.

Fuente: Clarín, 29/07/14. Último momento.

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El avance del mortal virus del ébola

julio 29, 2014

El virus mortal del ébola se puede expandir como un «fuego forestal»

Epidemia en Africa: Asi lo indicaron las autoridades sanitarias de EE.UU., que aconsejaron a los viajeros a tomar precauciones. El actual brote, en tres países africanos, es el más grande la historia. Ya hay 672 muertos.

Asesino silencioso. Así es el virus del ébola en una imágen cedida por el centro de enfermedades infecciosas de EE.UU. (AP)

Asesino silencioso. Así es el virus del ébola en una imágen cedida por el centro de enfermedades infecciosas de EE.UU. (AP)

El virus mortal del ébola se puede expandir como un fuego forestal. Esa fue la metáfora que eligió el gobierno de Estados Unidos para calificar el peligroso avance de la enfermedad en África Occidental, en la mayor epidemia de este mal de la historia.

Desde marzo, el número de casos registrados de ébola ascendió a 1.201 casos, con 672 muertes en Guinea, Liberia y Sierra Leona.

Dos norteamericanos, un doctor y una misionera, contrajeron en virus en Monrovia, Liberia, con síntomas de fiebre, dolores en las articulaciones, diarrea, vómitos y hemorragias.

«La posibilidad de que esta epidemia se extienda más allá de África Occidental es muy baja, pero la situación cambia rápidamente y debemos estar preparados para la muy remota posibilidad» de que una persona infectada viaje y traiga la enfermedad a los Estados Unidos, admitió Stephan Monroe, vice director del Centro Nacional de Enfermedades Infeccionas y Emergentes del Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC)

El CDC emitió una advertencia de grado dos (un punto por debajo del nivel de prohibición de viajar a una región), advirtiendo a los viajeros que eviten el contacto con sangre y fluidos corporales de gente enferma en países afectados.

La presidenta de Liberia Ellen Johnson Sirleaf cerró algunos cruces fronterizos del país, restringió los actos públicos y ordenó una cuarentena estricta de las comunidades afectadas por el brote de ébola, en un esfuerzo por contener el brote.

La mandataria hizo los anuncios luego de que la semana pasada un funcionario liberiano viajara a Nigeria vía Lomé, Togo, y muriera de la enfermedad en un hospital de Lagos. La enfermedad se contagia mediante el contacto con fluidos corporales. El hecho de que el funcionario, Patrick Sawyer, pudiera abordar un vuelo internacional pese a estar enfermo suscitó temores de que la dolencia pueda propagarse más allá de los tres países afectados, Liberia, Guinea y Sierra Leona.

La presidenta dijo que todos los puntos de entrada, con la excepción del aeropuerto internacional en las afueras de Monrovia, y los «cruces fronterizos clave» serán cerrados y se cumplirán inspecciones estrictas.

calavera muerte 01No se conoce cura para el ébola, que comienza con síntomas como fiebre e irritación de garganta, y se agrava con vómitos, diarrea y hemorragia interna. La enfermedad se transmite por medio de contacto directo con la sangre y otros fluidos corporales, como también por contacto indirecto con «ambientes contaminados con dichos fluidos», según la Organización Mundial de la Salud.

Los expertos creen que el brote se originó en Guinea en enero, aunque los primeros casos no fueron confirmados hasta marzo.

(Fuente: Agencias)
Fuente: Clarín, 29/07/14.

Un camino sensato para evitar un default de Argentina

julio 29, 2014

Una marcha de manifestantes contra los fondos buitre en Buenos Aires. Reuters

Un liderazgo verdadero requiere un pensamiento claro y la evaluación desapasionada de riesgos y beneficios. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, tiene hasta el 30 de julio para decidir si llevará a su país a otra cesación de pagos o default o llegará a un acuerdo con los acreedores que no aceptaron la reestructuración de la deuda, o holdouts. Hay un posible camino sensato, pero esto requiere dejar de lado una retórica acalorada y adoptar la sabiduría y el liderazgo mesurado.

Argentina cayó en cesación de pagos en diciembre de 2001, en medio de una prolongada recesión económica. En 2005, el país hizo a los acreedores una propuesta de reestructuración de deuda de «tómelo o déjelo». El gobierno solicitó a los bonistas que aceptaran nuevos bonos con una reducción significativa en su valor nominal. Para reforzar la propuesta, el Parlamento de Argentina aprobó la llamada «ley cerrojo» que prohíbe al país ofrecerles cualquier cosa en el futuro a los acreedores que no participaron en el canje.

Alrededor de 75% de los acreedores de Argentina participaron en el canje de deuda en 2005. Cuando el Congreso votó en 2010 a favor de reabrir temporalmente la reestructuración, la mayoría de los bonistas que no habían participado ofrecieron sus bonos, presuntamente desalentados ante la postura intransigente de Argentina. Sin embargo, un pequeño grupo de acreedores que no participaron continuaron con un litigio el tribunal federal de Estados Unidos en Nueva York.

default 04Quizás por mediocres consejos legales o mal juicio político, Argentina nunca intentó llegar a un acuerdo y en vez de eso apostó todo en su postura. En 2011, Thomas Griesa, el juez de la Corte de Distrito Sur de Nueva York, dictó un fallo en el caso de NML Capital Ltd. v. Republic of Argentina según el cual las cláusulas de igualdad de condiciones de la deuda incumplida de Argentina implicaba que el país no podía seguir pagando deuda emitida bajo el canje a menos que al mismo tiempo realizara pagos completos a los tenedores de bonos que peleaban en los tribunales. La última final fue pronunciada el 16 de junio cuando la Corte Suprema de EE.UU. se negó a considerar el caso, agotando así los recursos de apelación de Argentina. La única decisión que queda por tomar es si resolverá el litigio o llevará al país a otro default.

¿Qué hay de por medio? Según Argentina, pagarle a todos los holdouts costaría US$15.000 millones. A mediados de julio, Kirchner dijo en Brasil que Argentina estaba lista para darle a los acreedores que no aceptaron el canje las mismas condiciones de aquellos que participaron en la reestructuración de 2005. Un cálculo aproximado indica que esto costaría US$6.000 millones. Por tanto, la cantidad en disputa es de unos US$9.000 millones. No se trata de una cantidad pequeña; sin embargo, US$9.000 millones es sólo 2% del PIB de Argentina.

Una líder inteligente consideraría las consecuencias de llevar a su país a una cesación de pagos. Las entradas de capital a Argentina se verían severamente reducidas, los costos de endeudamiento aumentarían, el crecimiento económico se desaceleraría y las finanzas públicas se verían restringidas. Para la población, esto implicaría menos empleos, mayor inflación y menos servicios públicos. Es casi seguro que un default le costaría al país más de 2% del PIB y sus efectos durarían más de un año.

Pero acatar el fallo del tribunal de Nueva York presenta dos problemas. Primero, US$15.000 millones equivale a más de la mitad de las reservas de moneda extranjera de Argentina. Segundo, la cláusula de derechos sobre ofertas futuras (RUFO, por sus siglas en inglés) en los canjes de deuda de 2005 y 2010 esencialmente confirió a los participantes en la reestructuración una promesa de que Argentina no realizará una oferta superior a los holdouts antes del 31 de diciembre de 2014. No obstante, ninguno de los dos problemas es insuperable.

Los holdouts han expresado la disposición de aceptar bonos en lugar de efectivo como pago en un acuerdo. La cantidad de bonos que se necesita no colocaría una carga especial sobre la sustentabilidad de deuda, ya que los niveles de deuda de Argentina son moderados. La cláusula RUFO se podría resolver al solicitar a los tenedores de la deuda reestructurada de Argentina que renuncien a ese derecho. Dado que la cláusula expira el 31 de diciembre y que su existencia en esencia intensifica el riesgo de un default, debería ser sencillo obtener la aprobación requerida de más de 50% de los bonistas para dispensar la cláusula.

Y así se esclarecería el camino hacia un acuerdo. Los holdouts de Argentina podrían aceptar una prórroga de tres meses en la suspensión de la implementación de su fallo. Esto le permitiría a Argentina continuar con el pago de su deuda activa y evitar otro default. A cambio, Argentina aceptaría llegar a un acuerdo con los holdouts al pagarles con bonos nuevos. Este acuerdo estaría exclusivamente sujeto a que Argentina consiga una exención de la cláusula RUFO y un compromiso de lanzar de inmediato una petición de consentimiento para este fin. Si la petición fracasa, la cláusula caducaría al final del año y las partes entonces tendrían la capacidad sin trabas de completar el acuerdo en enero de 2015.

Cuando surgió la esperanza de una solución a principios de este mes, los rendimientos de los bonos argentinos descendieron a mínimos de varios años y sus mercados de acciones subieron. Esta es una señal de que los mercados recompensarían un acuerdo con nuevas inversiones que generarían crecimiento y empleos. Hay poca sensatez en canjear este resultado por otra cesación de pagos. Captar esta sabiduría sencilla es el desafío de los líderes argentinos.

* Richard Deitz es el fundador y presidente de VR Capital Group Ltd., una gestora alternativa de activos que se especializa en deuda soberana y corporativa en problemas en mercados emergentes y desarrollados.

Fuente: The Wall Street Journal, 29/07/14.

Argentina baila con el ‘default’

julio 29, 2014

Argentina baila con el ‘default’.
Editorial de : The Wall Street Journal, 29/07/14.

Default 03Argentina se ganó su estatus como el país que se mueve más hacia abajo en el mundo y ahora el gobierno de Kirchner parece listo para dañar más su economía y el bienestar de sus ciudadanos. En lugar de negociar un acuerdo con sus acreedores luego de reveses recientes en cortes de Estados Unidos, Argentina baila con otro default y ataca el sistema legal estadounidense.

Argentina tiene hasta el miércoles para hacer un pago de intereses de sus bonos o caerá oficialmente en cesación de pagos por segunda vez en 13 años. Argentina sostiene que está dispuesta a pagarles a los bonistas que aceptaron recibir menos de 30 centavos de dólar por cada dólar de deuda en una reestructuración posterior a su default en 2001. No obstante, el juez federal Thomas Griesa ha dicho que Argentina no puede pagarles a esos bonistas sin pagarles también a los llamados holdouts, que no aceptaron los 30 centavos de dólar y ganaron una serie de casos en los tribunales de EE.UU. contra Argentina. Buenos Aires rechaza pagarles a los holdouts.

En cambio, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha pasado un mes en una extraordinaria campaña pública vilipendiando a los holdouts, así como al juez Griesa y a las cortes estadounidenses. La conclusión difícil de evitar es que Argentina prepara el terreno político para un default por el cual planea culpar a los malvados gringos del norte.

«Muchos funcionarios en Estados Unidos dicen que el Poder Judicial es independiente», declaró hace poco el jefe de gabinete argentino, Jorge Capitanich. «Pero la verdad es que no es independiente de la acción de los fondos buitre, porque muestra clara parcialidad». El gobierno ha publicado avisos a página entera en diarios estadounidenses, incluido The Wall Street Journal, atacando a los acreedores y el juez Griesa por su nombre.

Los funcionarios argentinos Axel Kicillof y Héctor Timerman usaron una reunión en la Organización de Estados Americanos el 3 de julio para denunciar a EE.UU. y pedir que quitaran la reestructuración de deuda de las cortes estadounidenses para dársela a algún cuerpo internacional que imaginan sería más favorable a los holgazanes del gobierno. «El problema del default y reestructuración, no es un problema de la Argentina, sino del capitalismo mundial, del sistema en el que vivimos», declaró Kicillof.

Es temeraria la acusación de que las cortes estadounidenses son corruptas, viniendo de un país que pisotea los derechos de propiedad a su antojo. Recuerde la confiscación argentina de los activos locales de Repsol, la petrolera española.

Argentina agotó todas las instancias de apelación legal en EE.UU. hasta la Corte Suprema. E incluso tuvo el apoyo del gobierno de Obama, créase o no, contra los acreedores estadounidenses. El gobierno temía por el precedente para los intereses estadounidenses en otros países que sentaría que un gobierno extranjero fuera obligado por cortes de EE.UU. a pagarles a los holdouts.

Los argumentos de Argentina para no negociar son débiles. Afirma que no puede pagar los US$15.000 millones en potenciales nuevos pagos de deuda, pero en reuniones privadas con el mediador nombrado por el juez Griesa a veces admitió que la cifra real es más cercana a los US$10.000 millones.

Argentina sostiene que incluso esa cantidad es demasiada carga porque reduciría sus reservas en moneda extranjera. Pero el país acordó hace poco pagar US$16.000 millones en reclamos de Repsol y de acreedores del Club de País con poco impacto en sus reservas, al emitir nuevos bonos o prolongar los vencimientos.

Los holdouts dicen que consideran esos acuerdos como un modelo y están más que dispuestos a aceptar una combinación de efectivo y bonos nuevos. Argentina responde diciendo que incluso eso sería una terrible carga de deuda, pero tiene capacidad suficiente para emitir más deuda ya que su relación de deuda frente al PIB bajó a alrededor de 40% gracias al auge de los commodities de la última década.

Otra excusa de Argentina es que según la llamada cláusula RUFO (siglas en inglés de «derechos sobre ofertas futuras») tendría que pagarles a todos los bonistas lo mismo que les pague a los holdouts, lo que multiplicaría los costos. Pero la cláusula RUFO tiene varias válvulas de escape legal si Argentina realmente las busca, comenzando con el hecho de que prohíbe concretar acuerdos de deuda secundarios de forma voluntaria. Argentina recibió la orden de la corte de realizar pagos (involuntarios) a los acreedores, que no quiere hacer.

Cualquiera que sea el costo de pagarles a los holdouts, sería menor frente al daño que causaría otro default argentino. El país perdería la oportunidad de aprovechar sus acuerdos con Repsol y el Club de París para solucionar todas sus disputas con acreedores. Sus costos de endeudamiento público y privado aumentarían, quizás por muchos años.

El default es un sinsentido tan grande que plantea el interrogante de si Kicillof está invitándolo como una forma de persuadir al Fondo Monetario Internacional y a los liberales estadounidenses para que aceleren su campaña para poner las negociaciones de deuda en manos de una nueva burocracia global. Esto les daría más influencia a los deudores y políticos a expensas de los mercados financieros y las cortes estadounidenses, lo cual podría agradarle a un ex profesor de Economía izquierdista como Kicillof, quien parece creer que el default lo podría convertir en un héroe político sin costo alguno.

El mejor desenlace para todas las partes, y especialmente para Argentina, sigue siendo que Buenos Aires negocie de buena fe y evite la cesación de pagos. Pero si se rehúsa, el juez Griesa merece el apoyo de todos los que se preocupan por la integridad de los mercados financieros de EE.UU. por defender la ley y el derecho estadounidense sobre la propiedad.

Los bancos chinos representan el mayor riesgo sistémico para el mundo

julio 29, 2014

El costo de apuntalar los bancos de China en caso de una crisis financiera casi se ha cuadruplicado en los últimos tres años y ya asciende a US$ 526.200 millones, el más alto de cualquier sistema bancario, según el último análisis del Laboratorio de Volatilidad de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.

El laboratorio utiliza datos de bancos cotizados para estimar cuánto capital adicional sería necesario para que mantuvieran la solvencia si sus acciones cayeran al menos un 40% en seis meses. La metodología para el cálculo es complicada, pero basta decir que utiliza los balances de los bancos y los precios de sus acciones para imitar el tipo de pruebas de solvencia que los bancos centrales utilizan para determinar si los bancos tienen el suficiente capital para resistir tormentas financieras de la misma envergadura que la crisis financiera mundial de 2008.

Los bancos chinos, según los cálculos del laboratorio, no lo tienen. Los esfuerzos de Pekín por reactivar el crecimiento desde marzo han logrado devolver al PIB al 7,5% en el segundo trimestre, desde el 7,4% de los primeros tres meses de 2014. La inversión pública aumentó un 25% en junio respecto a un año antes, según el Ministerio de Finanzas. Pero los llamados miniestímulos también han renovado el auge del crédito nacional, y los préstamos aumentaron en junio un 25% interanual a 1,08 billones de yuanes (US$ 174.200 millones).

El Laboratorio de Volatilidad no explica por qué están aumentando los costos, pero el incremento está en línea con la explosión del crédito bancario en los últimos años. Como la economía se está desacelerando y el riesgo de impagos está aumentando, los inversionistas han llevado los precios de las acciones de los bancos a niveles mínimos récord en relación con el valor en libros de los créditos de los bancos. Bank of China, por ejemplo, negocia por debajo de su valor en libros.

«Parece ser resultado del hecho de que el pasivo de los bancos chinos ha seguido creciendo rápidamente mientras las valoraciones de las acciones de las entidades parecen bastante vulnerables a una desaceleración», indicó James Hamilton, catedrático de Economía de la Universidad de California, en su blog Econbrowser.

El auge de los créditos ha contribuido a empeorar el ya creciente riesgo para el sistema financiero chino, según los cálculos del laboratorio. El siguiente país de mayor riesgo en la lista del Laboratorio de Volatilidad es Japón, donde un rescate costaría US$ 495.800 millones. Francia queda en tercer lugar, con US$347.600 millones. En Estados Unidos, un rescate rondaría los US$ 300.000 millones.

Puede que no sorprenda que los mayores bancos chinos encabecen la lista de los de mayor riesgo para el sistema: cuanto mayores se hacen, más dura es su caída y más dinero haría falta para apuntalarlos. Bank of China lidera la tabla, seguido por Agricultural Bank of China, China Construction Bank y el Industrial & Commercial Bank of China. (ICBC)

Sin embargo, las cifras del Laboratorio de Volatilidad no indican que sea probable una crisis, simplemente valoran el riesgo que supone cada banco para el sistema financiero del país. Además, como porcentaje del PIB, el costo de mantener a flote al sector bancario chino parece menos gravoso. En este ránking, China ocupa el décimo lugar y el podio lo ocupan Francia, Reino Unido y Japón.

Eso ha llevado a unos cuantos economistas a la conclusión de que China podría fácilmente neutralizar una crisis financiera con fondos del Estado para rescatar tanto a bancos como a administraciones locales muy endeudadas y evitar el tipo de recesión del balance de la que Estados Unidos y la UE aún están intentando recuperarse.

Pero tanto el FMI como el Banco Mundial han advertido que China debe controlar el crédito y promover las reformas o hacer frente al creciente riesgo que podría suponer poner a prueba esta hipótesis.

Fuente: The Wall Street Journal, 29/07/14.

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Dinero, política y corrupción en Argentina

julio 29, 2014

 

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, en un acto político en 2008. Reuters

RÍO GALLEGOS, Argentina — Durante los 11 años en los que han dominado la política nacional, la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y su difunto esposo, Néstor Kirchner, han acumulado una pequeña fortuna.

Entre 2003, cuando Néstor Kirchner fue electo presidente, y 2010, cuando murió, el patrimonio de la pareja aumentó de US$2,5 millones a US$17,7 millones, según sus declaraciones juradas anuales ante la Oficina Anticorrupción. Muchos argentinos quieren saber de dónde provino ese dinero.

Una serie de investigaciones judiciales ha sacudido la política argentina al dirigir la atención a negocios de altos funcionarios y sus socios. A fines de junio, el vicepresidente Amado Boudou fue procesado por los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con su función en relación a la compra de una imprenta en bancarrota. Un ex secretario de Transporte fue procesado en abril bajo cargos de enriquecimiento ilícito. Ambos han negado las acusaciones. Hace dos años, una ex ministra de Economía fue condenada por los delitos de encubrimiento agravado y sustracción de documento público en una investigación sobre una bolsa con efectivo hallada en el baño de su oficina.

No obstante, la investigación que ha generado más polémica tiene que ver con un empresario del sector constructor con lazos estrechos con los Kirchner. Un fiscal en Buenos Aires acusó a Lázaro Báez de lavar cerca de US$65 millones a través de una red global de empresas fantasma. El fiscal, José María Campagnoli, dijo en una entrevista que el dinero habría sido desviado de fondos del gobierno destinados a obras públicas y que Báez era testaferro de los Kirchner.

Pero la pesquisa de Campagnoli fue interrumpida cuando las autoridades judiciales lo suspendieron, acusándolo de excederse en sus funciones y filtrar información a los medios. Campagnoli niega las acusaciones y afirma que es perseguido por investigar la corrupción. Ahora encara un proceso judicial por el que podría ser destituido.

En una entrevista, Báez negó las acusaciones del fiscal, que calificó como parte de una campaña para perjudicar a su empresa y desacreditar al gobierno kirchnerista. Un portavoz de Báez ha dicho que el empresario no tiene inversiones en ningún país fuera de Argentina.

Funcionarios del gobierno de Kirchner no respondieron a pedidos de comentarios sobre la riqueza de la presidenta o las investigaciones de corrupción. En su única declaración pública sobre su patrimonio —un intercambio tenso y escueto con estudiantes de la Universidad de Harvard en 2012— Kirchner, de 61 años, dijo: «Teníamos y tengo una determinada posición económica que ha sido producto de que he trabajado toda mi vida y he sido una muy exitosa abogada. Ahora soy una exitosa presidenta también, gracias».

Pero los escándalos han socavado la popularidad de Kirchner en un momento delicado. Cuando le quedan menos de 18 meses de mandato, la presidenta intenta estabilizar una de las economías más vulnerables de América Latina. La inflación galopante y la escasez de divisas han llevado a Argentina a la recesión. Sólo 26% de los argentinos aprueban su gestión, según una encuesta reciente de la consultora Management & Fit.

Asimismo, el país mantiene una disputa judicial con un grupo de acreedores extranjeros. En junio, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó analizar un fallo de un tribunal de menor instancia que exige a Argentina pagar toda la deuda que mantiene con un puñado de bonistas que rechazaron su oferta de unos 30 centavos por dólar sobre cerca de US$100.000 millones en deuda que incumplió en 2001. El gobierno sostiene que no tiene dinero para acatar la orden. Pero si no lo hace hasta el miércoles, el país podría enfrentar su segunda cesación de pagos en 13 años.

Uno de los acreedores que no aceptaron canjes —conocidos como holdouts—, el fondo de cobertura estadounidense NML Capital Ltd., quiere que una corte federal de Nevada le ayude a embargar activos que, afirma, están en manos de firmas fantasma de Báez, alegando que el dinero fue básicamente robado del Estado argentino. Un tribunal federal de Nueva York ha determinado que NML tiene derecho a obtener información sobre activos argentinos en el exterior en su intento por cobrar la deuda. Un vocero de Báez describió la solicitud de NML como «oportunista y poco seria en su concepción».

Los Kirchner forjaron una exitosa reputación en Argentina al presentarse como defensores de los oprimidos. Cristina Kirchner fue electa en 2007, reemplazando a su marido.

Manuel Garrido, un ex fiscal anticorrupción durante los mandatos de los Kirchner, dice que los escándalos «reflejan el surgimiento de un capitalismo clientelar, oligarcas que emergieron en la última década al calor de sus vínculos con los funcionarios». Garrido renunció en protesta en 2009, afirmando que los Kirchner limitaron sus poderes de investigación después de que indagó presuntos actos de corrupción que involucraban al gobierno. Funcionarios no respondieron a pedidos de declaraciones.

Austral Construcciones S.A., la principal empresa de construcción de Báez, fue creada semanas antes de que Néstor Kirchner asumiera el poder en 2003. Desde que la pareja se mudó a la Casa Rosada, el palacio presidencial, la firma de Báez ha recibido cientos de millones de dólares en contratos de obras públicas en Santa Cruz y se ha convertido en el mayor empleador del sector privado en la provincia.

Báez, de 58 años, contó que conoció a Néstor Kirchner jugando al basquetbol y al fútbol en los años 70. Su amistad se fortaleció gracias a su amor por los deportes y el activismo político en el movimiento peronista. Kirchner solía ir a su chacra, dijo, para jugar al fútbol y comer asados.

Durante una entrevista en su oficina, sentado frente a una inmensa fotografía de los Kirchner en un acto político, Báez dijo que su empresa se expandió rápidamente porque los Kirchner elevaron el gasto público para fomentar el crecimiento regional, el empleo y el desarrollo social.

«Esta no es una empresa fantasma», aseveró mientras caminaba por la sede de su firma en Río Gallegos, la melancólica capital de Santa Cruz, en la Patagonia argentina. Mostró docenas de topadoras, trituradoras, camiones y otra maquinaria pesada.

Báez afirmó que el gasto público de los Kirchner transformó Santa Cruz, una provincia rica en petróleo, y el país. Dijo que Austral Construcciones cambió las reglas del juego en un sector donde media docena de compañías dominaban las licitaciones de obras públicas. Conduciendo su pickup Toyota Hilux negra por Río Gallegos, señaló una nueva escuela y proyectos de vivienda pública que su empresa construyó con financiamiento del gobierno nacional.

«La mayoría que escribe sobre esto no sabe lo que hacemos,» comentó mientras caminaba por el gimnasio de la nueva escuela. Aseguró que este tipo de infraestructura moderna no existiría sin los Kirchner.

«La cuestión judicial nos ha hecho un daño gigantesco,» indicó. El escándalo «nos quita a nosotros mucho nivel de participación en la obra pública, es una manera elegante de sacarnos de la cancha».

Báez dijo que el negocio de su empresa es transparente. Atribuyó el escándalo a un intento de sus detractores por descarrilar sus esperanzas de ganar una licitación para construir un proyecto hidroeléctrico de casi US$5.000 millones.

En abril de 2013, el periodista argentino Jorge Lanata hizo revelaciones sobre la empresa de Báez en su popular programa de noticias. «Periodismo para todos» mostró entrevistas grabadas con una cámara oculta a Leonardo Fariña, quien dijo que manejaba una fortuna de US$5.000 millones para Báez y se desempeñaba como su valijero.

En los videos, Fariña afirmó que socios de Báez cargaban valijas de efectivo en el jet ejecutivo del empresario y las transportaban a Buenos Aires. Allí, el dinero era llevado a una firma de servicios financieros conocida informalmente como «La Rosadita», afirmó, a cinco cuadras de la Casa Rosada. Había demasiado dinero para ser contado a mano, explicó, así que lo pesaban para determinar su valor y luego lo enviaban a paraísos fiscales. Fariña también contó haber jugado al fútbol y socializado con Néstor Kirchner. Federico Elaskar, dueño de la firma financiera, apareció en el programa y corroboró los comentarios de Fariña.

Después de la emisión del programa, tanto Fariña como Elaskar se retractaron, diciendo que le habían mentido a Lanata. Pero Campagnoli dijo que su equipo verificó sus vínculos con Báez y su participación en una presunta trama de lavado de dinero que utilizó una red de empresas fantasma.

En una reciente entrevista, Campagnoli alegó que Báez era un testaferro de los Kirchner y que desvió fondos destinados a proyectos de obras públicas. Dijo que solicitó allanamientos en las residencias de los Kirchner para conseguir pruebas. El pedido fue rechazado por un juez. Báez aseguró que llevó a cabo los contratos de obras públicas de forma apropiada y desestimó como «ridículas» las acusaciones de que había trasladado valijas de efectivo.

En diciembre pasado, después de que Campagnoli presentó dos informes a un juez federal, fue suspendido tras ser acusado de filtrar información y excederse en su jurisdicción.

El caso fue tomado por otro fiscal y ahora está en manos del juez federal Sebastián Casanello. A principios de mayo, procesó a Fariña y Elaskar por lavado de dinero no relacionado a sus presuntos vínculos con Báez, pero no ha presentado cargos contra el empresario. La investigación continúa.

Fariña se encuentra en la cárcel mientras aguarda un juicio por evasión fiscal vinculado a otra investigación. Su abogado, Iván Mendoza, reconoció que su cliente había llevado a cabo negocios con Báez pero dijo que Fariña no es culpable y que está pagando un precio por su estilo de vida extravagante.

Intentos de contactar a Elaskar y su abogado fueron infructuosos. Elaskar negó los cargos en su testimonio en la corte y añadió que el programa de TV le significó grandes problemas. «Me metieron en una máquina de hacer chorizos», sostuvo.

Campagnoli fue restituido como fiscal la semana pasada, pero el proceso que finalmente podría costarle el cargo continúa. «Sabíamos que iba a terminar mal», aseveró. «Lo hice porque soy un fiscal y tengo un equipo que piensa como yo».

Ignacio Rodríguez Varela, un secretario judicial quien trabajaba para Campagnoli, dijo que la investigación «era como lo que se podía ver a través del ojo de una cerradura, por lo que pudimos ver y lo que podríamos haber descubierto si se nos hubiera permitido continuar.»

Ricardo Monner Sans, un abogado que ha denunciado casos de corrupción, sostuvo que el juez a cargo del caso «ha hecho todo un esquive referido a Báez. Si profundiza, debería llegar a los Kirchner».

El juez Casanello lo negó. «Un juez tiene que buscar la verdad a toda costa sin olvidarse nunca de respetar los derechos garantizados en la Constitución y el código procesal», dijo. «Es falso que no se investiga o que se investiga lentamente».

El creciente patrimonio de los Kirchner había sido objeto de una investigación en 2009. El juez federal Norberto Oyarbide, quien ha sobrevivido reiterados intentos de destituirlo de su cargo, sobreseyó al matrimonio. Afirmó que los investigadores concluyeron que no había problemas y que el caso quedaba cerrado.

Garrido, el fiscal anticorrupción que renunció en 2009, y Alfredo Popritkin, un contador forense y ex perito de la Corte Suprema, señalaron en entrevistas que los Kirchner nunca explicaron de forma fehaciente cómo incrementaron su riqueza de US$5,4 millones en 2007 a US$12,8 millones en 2008.

En sus declaraciones, los Kirchner indicaron que obtuvieron la mayor parte de su patrimonio mediante numerosas transacciones inmobiliarias en Santa Cruz y de depósitos de efectivo.

Garrido dijo que no se hizo una valuación apropiada de los activos inmobiliarios. Popritkin aseveró que el matrimonio nunca presentó documentos que demostraran cómo lograron obtener tasas de interés mayores a las del mercado.

Los vínculos empresariales entre Báez y los Kirchner son extensos, según documentos a los que tuvo acceso The Wall Street Journal. Incluyen préstamos, transacciones de inmuebles, copropiedad de terreno y desarrollos inmobiliarios conjuntos.

También involucran pagos relacionados con Alto Calafate, un hotel boutique que pertenece a los Kirchner en un destino turístico en la Patagonia cerca del glaciar Perito Moreno.

En 2010, por ejemplo, la empresa de Báez alquiló 90 noches de habitaciones por mes en el hotel, uno de varios que poseen los Kirchner en El Calafate, según una copia del contrato visto por The Wall Street Journal. Una habitación en el hotel cuesta entre US$140 y US$238 la noche, indica el documento. Al precio inferior, eso generaría cerca de US$4.500.000 en ingresos hoteleros en un año.

El vocero de Báez reconoció los acuerdos. El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, dijo que las transacciones hoteleras son «acuerdos privados entre personas y que fueron declarados tanto por el ex presidente como por la actual presidenta».

En la última década, Báez se ha convertido en uno de los mayores terratenientes de Argentina, al comprar decenas de miles de hectáreas en Santa Cruz, de acuerdo con registros públicos.

En 2006, Jorge Molfino, un residente de Santa Cruz, vendió un rancho de 10.000 hectáreas a Austral Construcciones. Molfino dijo que pidió US$1,5 millones, pero que un representante de Báez ofreció pagarles US$1,6 millones en ocho cuotas, bajo la condición de que la última de US$200.000 fuera destinada a la campaña presidencial de Cristina Kirchner. Aceptó la propuesta.

Voceros de Báez y el gobierno no respondieron a pedidos de comentarios.

Tras la muerte de Néstor Kirchner, Báez erigió un mausoleo de tres pisos en su honor en Río Gallegos, inspirado en el Dôme des Invalides en París, donde se encuentra la tumba de Napoleón.

Una placa conmemorativa, colocada por Báez, adorna una pared adyacente a la entrada: «Aquí descansa Néstor Carlos Kirchner, el santacruceño que cambió la Argentina y, sobre todo, un amigo».

Fuente: The Wall Street Journal, 29/07/14.

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El mercado laboral en la era de las redes

julio 29, 2014

El mercado laboral en la era de las redes.
Por Neil Davies.

Reid HoffmanReid Hoffman, fundador de LinkedIn, asegura que las empresas que no entiendan el mundo conectado perecerán

Para tratarse de una avenida que ha sido testigo de la creación de riqueza de miles de millones de dólares, Sand Hill Road, en Menlo Park, California, llama la atención por su sencillez. Unos cuantos ciclistas se dirigen hacia las colinas cubiertas de niebla, un Tesla adelanta a un Prius y los edificios no son muy altos a lo largo de este eje del capital de riesgo en Silicon Valley. Una de estas edificaciones alberga las oficinas de Greylock Partners, donde me reuní con el emprendedor Reid Hoffman, uno de los protagonistas de la era de creación de riqueza y quien ahora vaticina una era de destrucción de riqueza. «Si las empresas no han acogido el concepto de que operan en una era conectada», advierte, «probablemente se encaminan a perecer».

El empresario de 47 años sabe mucho de redes. Hoffman forjó su reputación al fundar la plataforma social para profesionales LinkedIn y se desempeñó como director general de operaciones del sitio de pagos electrónicos PayPal, dos potencias que facturan miles de millones de dólares. También fue uno de los primeros inversionistas en YouTube, Yelp, Flickr, Zynga y, no hay que olvidarlo, Facebook.

Hoffman tiene una teoría sobre lo que hace que los emprendimientos prosperen: comprender que la información ya no está aislada, sino que está conectada en forma instantánea a todo lo demás. Esto se puede considerar como el paso de la edad de la información a la edad de las redes. El inversionista opina que la transformación apenas se inicia y que eliminará a cualquiera que se interponga en su camino.

Pero, ¿qué es una red? Es una identidad, la cual interactúa con otros mediante comunicaciones y transacciones, explica. Y no es un fenómeno que se limite a Internet, a Facebook o a Twitter, sino que está en todas partes. Es la suma de esas comunicaciones, conversaciones e interacciones.

«Su identidad ahora se configura en la red», observa. «Usted es sus amigos, su tribu, las interacciones con sus colegas, sus clientes, incluso sus competidores. Todos estos aspectos llegan a conformar lo que es su reputación». En suma, usted no es el único que controla su currículum vitae.

Hoffman ha sido durante mucho tiempo una persona independiente a quien le gusta llevar la contraria. Estudió en la Universidad de Stanford, que en su opinión era la que mejor combinaba lo intelectual con lo práctico. Un asesor en Stanford le dijo que revisara los cursos que ofrecía la institución, viera lo que le gustaba, y sólo entonces eligiera una carrera. Optó por Sistemas Simbólicos, la misma carrera que estudió algunos años después Marissa Mayer, la presidenta ejecutiva de Yahoo. Los Sistemas Simbólicos, explica Hoffman, aluden básicamente a «cómo pensamos y hablamos, cómo nos comunicamos, cómo razonamos, en realidad a quiénes somos».

Cuando todavía estaba en la universidad, pasó un año haciendo una pasantía en Xerox PARC, una reconocida fábrica de ideas ligada a la empresa de tecnología. Después de graduarse de Stanford en 1990, estudió filosofía en la Universidad de Oxford, en Inglaterra. Hoy me cuenta que ambas experiencias influyeron en su forma de pensar sobre cómo se comunican las personas. Pero no le gustaba la estrechez del mundo académico y la falta de aplicaciones prácticas, de modo que renunció a una carrera como catedrático.

De todas maneras, quería entender a la gente e influir en la forma en que se comunica la sociedad, y pensó que la mejor manera de hacerlo era «crear objetos mediáticos con los que las personas interactuaran y se sintieran persuadidas a interactuar entre sí».

Era el momento indicado para esta clase de replanteamiento. A comienzos de los años 90, una tarea tan simple como guardar contactos y citas en forma electrónica era un proceso sumamente engorroso. La tecnología de punta del momento eran los administradores de información personal o PIM, por sus siglas en inglés, un tipo de organizador más parecido a una calculadora gráfica. Los PIM representaban una gran oportunidad para los interesados en almacenar datos y usarlos para interactuar con otros.

Hoffman desarrolló su propio concepto para un PIM, pero tuvo muchos inconvenientes para recaudar fondos. Fue su primera experiencia con los capitalistas de riesgo, quienes le recomendaron que tratara de lanzar software.

En 1994, Hoffman pasó a engrosar las filas de Apple, donde fue contratado como gerente de proyecto para trabajar en eWorld, una plataforma en línea que ofrecía correo electrónico, noticias y otros servicios. El navegador de Netscape ya era conocido a estas alturas y Hoffman pretendía que Apple se embarcara en otros proyectos de Internet abierta, es decir, herramientas para navegar por la web en lugar de sistemas cerrados como eWorld. No le hicieron caso y Hoffman dudó de que una empresa grande fuera capaz de «hacer proyectos osados».

Pero quedó convencido de que una era interconectada estaba por llegar y que sería impulsada por la siguiente pregunta: «¿cómo mejoramos nuestras vidas en el ‘mundo real’ con el ‘mundo electrónico’ actuando como una especie de revestimiento?».

Hoffman ya había empezado a trabajar en una respuesta. «Tenía algunas ideas sobre lo que se necesitaba para una era en red: perfil, funciones sincronizadas, capacidad de controlar con quién nos comunicamos», relata. Lo que necesitaba era la plataforma adecuada. En 1997 formó SocialNet, una idea que abarcaba todos los elementos clave salvo uno orientado al mercado de citas románticas, donde sobraban los competidores. «Aprendí que tenía que encontrar algo que fuera bastante fuera de lo común», señala.

El emprendimiento, sin embargo, no fue una pérdida total. «Durante la época de SocialNet», recuerda, «tenía largas caminatas con mi amigo y compañero de Stanford Peter Thiel. Nunca aprendí tanto». En junio de 1998, Thiel fue uno de los fundadores de PayPal y en enero de 2000 Hoffman se integró a la incipiente compañía de pagos electrónicos como brazo derecho de su amigo. En poco tiempo, se dio cuenta que PayPal era dinero conectado que operaba al margen de las redes patentadas de crédito.

PayPal siguió expandiéndose y fue adquirida en 2003 por eBay por más de US$1.000 millones. La participación de Hoffman le dio los recursos necesarios para construir su plataforma de ensueño. Se concentró en la reputación y la identidad y le añadió comunicación, permitiendo que el mundo digital funcionara como una especie de recubrimiento del mundo real.

Hasta ese momento, la gente guardaba su historial profesional en un currículum: educación, antecedentes, actividades y tal vez un par de referencias, que alguien en un departamento de recursos humanos podría darse la molestia de revisar. Hoffman quería digitalizar el currículum, pero era sólo el comienzo. Al igual que en la vida real, la verdadera reputación es lo que todo el mundo opina de uno.

En diciembre de 2002, fundó LinkedIn en la sala de estar de su casa con un par de colegas de SocialNet. Otros ejecutivos de PayPal aportaron capital semilla y la firma de capital de riesgo Greylock Partners a la larga también participó en el financiamiento. El sitio pronto se convirtió en el lugar obligatorio para guardar currículums. La era de la red ya estaba en marcha en otros lugares, conforme eBay y Facebook crecían, pero LinkedIn la llevó al mundo laboral. El sitió integró el conocimiento con el poder. Los caza talentos tenían un lugar donde acudir y los empleadores se podían conectar con profesionales que poseían las destrezas que estaban buscando.

Hoffman, en todo caso, cree que las empresas aún no le sacan el máximo provecho a LinkedIn y otras plataformas. «Todas las compañías son afectadas por la globalización. Todas las empresas son afectadas por la alteración tecnológica, lo que significa que los ciclos de innovación y adaptación se abrevian. ¿Cómo logra que una compañía se adapte mejor? La respuesta es que se necesitan personas que se sepan adaptar. Es mucho mejor para la empresa y para los empleados, logra un efecto de red».

Hoffman habla de un nuevo contrato, una alianza. «Alliance», a propósito, es el título de su nuevo libro. «En el caso de los individuos, se trata de intercambiar el empleo de por vida por la empleabilidad de por vida. La empresa debe invertir en los trabajadores para hacerlos empleables» al ofrecer en forma constante capacitación y ampliar sus responsabilidades, aunque nunca dejen la empresa. A cambio, los trabajadores «harán que la empresa sea más adaptable, valiosa y siga creciendo a largo plazo». Los empleados adaptables hacen que sus empresas sean vibrantes, pero lo más probables es que esos mismos trabajadores permanezcan en la empresa si saben que se seguirán adaptando, asumiendo más responsabilidades y obteniendo más conocimiento».

Pero la industria tecnológica está llena de fenómenos pasajeros. Basta recordar los casos de MySpace y Foursquare. Por el momento, LinkedIn parece tener la sartén por el mango. El sitio superó en abril los 300 millones de usuarios y sus ventas crecieron 46% en el primer trimestre frente a igual lapso del año previo y se acercan a los US$2.000 millones anuales.

La nueva dependencia en la transmisión de información en redes creará múltiples ganadores, pero también habrá perdedores, es decir, las empresas que no pueden o no quieren estar a la vanguardia. «Así opera todo: comunicaciones, empleo, transacciones, finanzas. En 20 años, si no está operando dentro de estos ámbitos… será una especie en extinción».
— Andy Kessler, un ex gestor de fondos de cobertura, es el autor ‘Eat People’, entre otros libros.
Fuente: The Wall Street Jornal, 27/07/14.

 

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