Oda a las Matemáticas

abril 5, 2018 · Imprimir este artículo

Oda a las matemáticas

Porque tú, las matemáticas, mereces mil y un homenajes, aquí tienes el mío.

Por Miguel Ángel Morales  –  El País. El Aleph.

Oda a las matemáticas
.

Ohhh matemáticas…

Cuántas veces te han criticado, cuántas veces han dudado de tu utilidad, cuántas veces han intentado desprestigiarte. Qué fácil es para muchos darte la espalda, qué sencillo es para la mayoría justificarse diciendo que no saben nada de ti.

Posiblemente, aquellos que así se comportan contigo no sepan lo importante que eres para sus propias vidas. Quizás muchos de los que te denuestan de esa forma lo hagan porque no alcanzan a percibir la enorme belleza que encierras.

Seguro que no saben que estudios teóricos sobre poliedros pueden llevar a construir edificios más eficientes, o que la datación de restos arqueológicos está íntimamente ligada a ti. Y creo que no son conscientes de que nunca han visto un mapa plano perfecto de su planeta (y nunca lo verán), o de que es posible que en alguna ocasión sean víctimas de un sorteo injusto que podría ser determinante en aspectos muy importantes de sus vidas. La tremenda alergia que te tienen también les puede hacer caer en errores en juegos de azar, o directamente les podría llevar a pensar que están jugando cuando en realidad no es así.

Convencido estoy de que todavía podemos rescatar a muchas de estas personas, de que aún podemos tirar de ellas para que se acerquen a ti. Por esa razón a veces cuento historias sobre cosas que te han pasado, como el culebrón de la resolución de la ecuación cúbica, o muestro que algunos códigos que manejan a diario no son, ni muchos menos, letras y números elegidos azarosamente por alguien que se dedica a ello (el DNI o el IBAN son dos muy buenos ejemplos).

Evidentemente, no todos necesitamos conocerte en gran profundidad. Pero sí que todos deberíamos tener unos mínimos conocimientos sobre ti para intentar entender cómo funciona nuestro mundo y para tener capacidad para preguntarse sobre el porqué de muchas de las cosas que suceden a nuestro alrededor. Desde por qué las alcantarillas suelen ser redondas hasta las matemáticas del GPS; desde la razón de que las antenas parabólicas tengan exactamente esa forma y no otra hasta lo ingenioso de tu utilización para la creación de Google.

Tú y yo sabemos que no podemos pedir a todos que puedan ver lo bella que es la identidad de Euler o lo maravilloso que es encontrar multitud de tesoros dentro del triángulo de Pascal, aunque nos encantaría que así fuera. Pero no aspiramos a tanto: muchas veces nos conformaríamos con que se interesaran los suficiente para entender que en muchas ocasiones es más conveniente usar la mediana antes que la media o que cuando escuchen hablar del número Pi no se queden en el típico “sí, 3’1416”.

Y, sobre todo, a ti y a mí nos encantaría que cuando apareces en una conversación lo primero que se pregunten no sea algo así como “¿y eso para qué sirve?”. Sí, tienes razón, yo tampoco lo entiendo, pero la realidad es que cuando le cuentas a alguien algo sobre matemáticas, casi de inmediato pregunta por su utilidad, sobre por qué nos preocupamos por ello si no sirve para nada, sobre por qué nos interesa si no tiene un uso directo en nuestras vidas.

Eso no ocurre con muchas otras actividades que realizamos a diario. Muchas personas (menos de las que deberían) leen libros todos los días. Con ello pueden mejorar su vocabulario y su habilidad para la lectura y la escritura, eso es cierto. Pero, ¿lo hacen por eso? No, lo hacen porque les gusta. Y lo mismo podríamos decir de los que suelen visitar museos, ir al cine o jugar una partida de cartas. ¿Necesitamos buscarle una utilidad práctica directa a todo lo que hacemos diariamente? Pienso que no.

Lectura recomendada:  Los bebés hacen cálculos matemáticos

Pues contigo, con las matemáticas, pasa exactamente lo mismo. La mayoría de los que gustamos de profundizar en tus entrañas lo hacemos porque nos gustas, porque disfrutamos contigo, porque admiramos todo lo que se puede construir con unas cuantas reglas y mucho ingenio. Sí, tienes muchas, muchísimas aplicaciones prácticas, pero en general no profundizamos en ti por eso. Lo hacemos por la misma razón por la que mucha gente devora literatura o sale a correr todas las mañanas: porque disfrutamos una barbaridad contigo, y lo seguiremos haciendo sin tener que justificarnos por ello.

Me despido ya de ti, aunque por poco tiempo, esperando que este texto (que, por cierto, nadie podría estar leyendo sin matemáticas) sirva para que todos los que te rehúyen sean capaces de recapacitar y de comenzar a interesarse más por todo lo que te rodea, de que todos los que dudan de ti puedan comprender la importancia que tiene conocerte y, por qué no, de que quienes no ven todo lo bello que posees intenten adentrarse en los caminos que tú les marcas para poder cambiar esa percepción. Tú y yo sabemos lo que se están perdiendo, y por ello intentamos día a día que pasen a engrosar la lista de personas enamoradas de ti. ¡¡Larga vida a las matemáticas!!


Para finalizar, tengo que comunicaros que por ahora también me despido de todos vosotros, queridos lectores. Este blog, El Aleph, pone punto y seguido (muy a mi pesar, ya que la decisión no ha sido mía) a su andadura dentro de la sección de blogs de El País. El blog seguirá online para que podías leer los artículos que se han publicado hasta hoy, pero por ahora este texto será el último que publicaremos.

En estos casi dos años, he escrito sobre teoría de números, probabilidad, geometría, o historia de las matemáticas; he contado curiosidades numéricas que me parecían interesantes y os he hablado de algunos matemáticos que, por diversas razones, creía que debía presentaros. Pero, sobre todo, he intentado que disfrutarais con ellas, con las matemáticas, tanto como lo hago yo. Por ello he tratado una gran variedad de temas que me parecían interesantes y os he dado tanto información directa sobre ellos como información complementaria en forma de enlaces de ampliación en la gran mayoría de los artículos. Y sí, también he dejado preguntas abiertas y cuestiones sin resolver para animaros a que buscarais información por vuestra cuenta. Creo que todo ello es necesario para crear en alguien el interés por las matemáticas que a mí me gusta crear.

Sólo me queda agradeceros vuestro apoyo, tanto a los que habéis leído los artículos y comentado en ellos como a los que los habéis compartido en alguna de vuestras redes sociales. Ojalá dentro de poco tiempo pueda volver a escribir aquí para poder seguir dando gracias por todo ello. Hasta pronto.

Fuente: elpais.com, 04/04/18.

ecuacion matematica


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


.

.

banner CEP 01 click aqui

Comentarios

Algo para decir?

Usted debe estar logueado para escribir un comentario.