Día del Ingeniero – 16 de Junio

junio 16, 2020

16 de Junio – Día del Ingeniero – (Argentina)

El Día del Ingeniero se celebra en Argentina el 16 de junio en conmemoración de la creación de la Carrera de Ingeniería, lo que se hizo tomando como base el Departamento de Ciencias Exactas en el año 1865.

Fuente: Wikipedia.

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El Día de la Ingeniería Argentina se celebra el 6 de junio porque en dicha fecha del año 1870 egresó del Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires el primer Ingeniero Civil de Argentina: Luis Augusto Huergo, lo acompañaron en esa primera promoción otros once egresados. Debe distinguirse del Día del Ingeniero que se celebra el 16 de junio, en conmemoración de la creación de la carrera de ingeniería, lo que se hizo tomando como base el Departamento de Ciencias Exactas en 1865 para mejorarla.

Fuente: Wikipedia.

Justiniano Allende Posse

Justiniano Allende Posse (Córdoba, 12 de noviembre de 1886 – Buenos Aires, 1980) fue un ingeniero argentino, primer director de la Dirección Nacional de Vialidad, e impulsor del sistema de rutas nacionales.1

Biografía

Justiniano Allende Posse ingenieroEgresó de la Universidad Nacional de Córdoba en 1908, fue profesor de matemáticas en el Colegio Nacional de Monserrat, y durante varios años trabajó en los ferrocarriles dependientes del Ministerio de Obras Públicas. En 1912 fundó su propia empresa de construcciones, al frente de la cual llevó adelante obras civiles de variadas características; entre ellas, construyó el Palacio de Justicia de la ciudad de Córdoba.

Fue ministro de Obras Públicas en el gobierno de facto de la provincia de Tucumán en 1931, y al año siguiente ocupó el mismo cargo en su provincia natal.

Fue el primer administrador de la Dirección Nacional de Vialidad, creada por la Ley 11.658, y ocupó ese cargo hasta el año 1937. Fue uno de los autores del construcción de rutas nacionales, que logró que en doce años se pasara de 2 000 a 30 000 km de rutas nacionales.

Contó con un generoso presupuesto, de poco menos de 60 millones de pesos para los años 1932 a 1934, que fue aumentado a casi 70 millones para los dos años siguientes.

Inauguró el Día del Camino, con la colocación de un monolito en la Plaza de los Dos Congresos, en Buenos Aires, que marcaba el km 0 del ambicioso plan de rutas nacionales que encaró. Entre las obras que alcanzó a terminar se cuentan la ruta nacional 5 entre Mercedes y Chivilcoy, los puentes sobre los ríos Salado y Samborombón de la ruta nacional 2, varios tramos de la ruta nacional 11, rutas entre Paraná, Concordia, Villaguay y Gualeguaychú, la mayor parte del cruce internacional a Chile por Las Cuevas, el puente sobre el río Quinto junto a Villa Mercedes, el primer puente carretero sobre el río Chubut, la ruta de Neuquén a Zapala y el tramo entre Comandante Luis Piedrabuena y Río Gallegos.

Tras su renuncia en 1938 fue presidente de la Corporación de Transportes de la Capital Federal.

los-dos-federalismos-justiniano-allende-posseDurante el gobierno de Juan Domingo Perón se dedicó a la historiografía, y en 1956 publicó Los dos federalismos. Volvió a ocupar el cargo de administrador de Vialidad Nacional durante la Revolución Libertadora, entre 1956 y 1958.3

Años más tarde integró la Academia Nacional de Ciencias Económicas, y en 1971, junto a otros ingenieros como Alberto Costantini, Francisco Gabrielli, Luis María Gotelli y Luis M. Ygartúa, fundó la Academia Nacional de Ingeniería, de la cual fue el primer presidente.4

Falleció en la ciudad de Buenos Aires en 1980. Estaba casado con Angelina Pinto, con quien había tenido tres hijos. La autopista que une la ciudad de Córdoba con Villa Carlos Paz lleva el nombre de este notable ingeniero.

Referencias

Fuente: Wikipedia, 2015.

Publicaciones relacionadas:

ALLENDE POSSE Justiniano _ La Universidad y la Ciencia Vial


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Día del Camino – 5 de Octubre

octubre 5, 2019

Día del Camino – 5 de Octubre

En 1925 se reunía en la Capital Federal el Primer Congreso Panamericano de Carreteras. En esa oportunidad los congresales coincidieron en aprobar una ponencia en el sentido de invitar a los países representados a celebrar en toda América el «Día del Camino», instituyendo para tal fin, los días 5 de Octubre de cada año.

camino dia delDicha sugerencia no tuvo, con posterioridad, total eco, puesto que aún en algunos países condicionan la celebración vial a fechas intimas de resonancia nacional. Otro tanto paso con el Congreso en sí, que fue reconocido por el Gobierno Argentino, recién en 1928, época en que se advierte la necesidad de crear un organismo central que promueva un gradual desarrollo en materia vial. Pero esa necesidad vino demorándose por no existir decisión firme que resolviera este problema.

Hasta entonces «nada existía de orgánico y permanente. Se construían los caminos según fuese la mayor o menor diligencia de los gobiernos; la tarea despareja impedía que se canalizase el tráfico con rumbos definidos y, la que un día era ruta transitable, al siguiente era abandonada ante el mejoramiento de otro camino próximo. Sin ley básica y sin recursos permanentes, los organismos nacionales y provinciales no podían cumplir una misión más eficaz». Así expresa la Memoria de la Dirección Nacional de Vialidad, Tomo I, año 1933.

La labor era inconexa hasta ese momento. Hacía falta contar con disposiciones legales y técnicas que promovieran un organizado desarrollo de la tarea vial en la Republica Argentina. Esta inquietud no la cumplían los decretos y leyes aparecidos con posterioridad a 1810, y otras que sirvieron de antecedentes a la que podemos designar como ley máxima de Vialidad Nacional, aparecida en 1932. Hasta ese momento las reglamentaciones tenían solo una acción limitada en cuanto al devenir vial.

El espíritu de la sugerencia emanada del Primer Congreso Panamericano de Carreteras tuvo, por primera vez resonancia en Argentina, el 5 de octubre de 1933, un año después de la creación del Ente Vial Nacional. En dicha oportunidad, el Poder Ejecutivo Nacional juntamente con las autoridades de Vialidad Nacional celebran el primer aniversario de la creación del organismo.

Pero veamos el porque de la fecha instituida para la celebración vial. Hay quienes manifiestan que se debe a la fecha de promulgación de la Ley de Organización Vial Nacional; hay, por otra parte, quienes sostienen que ello arranca desde la sugerencia efectuada por el Primer Congreso Panamericano de Carreteras.

Trayendo un poco de claridad histórica, es menester dejar aclarado que la fecha 5 de Octubre proviene de la ponencia del Primer Congreso y la sanción de la Ley, es una «coincidencia preestablecida», o sea que se busco cumplir con la ponencia para dar al país la estructura vial que urgía.

En 1925 el Congreso Panamericano aludido instituye el día 5 de Octubre por ser la fecha de la inauguración del mismo. El Gobierno Nacional reconoce al Congreso Vial y toda su actuación en el año 1928 y, finalmente, el 5 de Octubre de 1932 se da a conocer la Ley 11.658.

Las tres fechas precedentes tienen incidencia en la gravitación del quehacer vial. La primera emana de una resolución del Congreso, cuya parte saliente esta concebida en los siguientes términos: «1°- Instituir el día 5 de Octubre, fecha de la inauguración de este Congreso, como Día del Camino en todas las naciones de la Unión Panamericana; 2°- Invitar a los países representados a realizar ese día actos públicos en las reparticiones administrativas, universidades, colegios y escuelas del Estado y particulares, propiciar conferencias, publicaciones, congresos, etc., y toda otra manifestación que tienda a demostrar las ventajas de una buena red caminera».

Con respecto a la segunda fecha, vale destacar que el Gobierno, recién en 1928 – con posterioridad al Segundo Congreso Panamericano de Carreteras realizado en Río de Janeiro el 5 de octubre de 1927 – aprueba la actuación del Primer y Segundo Congresos. Es a partir de esta fecha que Argentina toma real conciencia de la necesidad de una organización vial estable. Ello genera un movimiento para fijar bases sólidas. Se perfilan así, los lineamientos que obran como antecedentes de la Ley 11.658 pues es propósito «crear un organismo encargado de establecer un desarrollo gradual y paulatino del sistema caminero argentino», «pero se nota también – agrega la Memoria de Vialidad Nacional, año 1933 – que nunca el problema había sido abordado con la decisión y la energía indispensable para su solución. De ahí solamente al comenzar la actuación del gobierno actual (Presidente de la Nación, Agustín P. Justo), fue encarado resueltamente el problema y el proyecto del Poder Ejecutivo de los legisladores, sirvieron de base para la sanción definitiva, salvándose con ello, una grave omisión en la legislación argentina».

Y, finalmente, la tercera fecha: el 30 de Septiembre de 1932 se sanciona la Ley 11.658, de creación de la Dirección Nacional de Vialidad, y que fue promulgada ese 5 de octubre de 1932. La Repartición, hasta entonces se denominaba «Dirección General de Vialidad». La Ley de referencia establece la autonomía como así también el carácter de institución de derecho público. Esta última fecha es definitiva para señalar el reconocimiento por parte de las autoridades nacionales como «Día del Camino», propiciado por el Primer Congreso Panamericano de Carreteras en 1925. Apoya esta aseveración el hecho de que el decreto de creación carece de fecha. Su vigencia se inicia el 5 de octubre de 1932 en oportunidad de darse a conocer públicamente la referida ley en un acto oficial.

Justiniano Allende Posse ingeniero

Justiniano Allende Posse

Al cumplirse el primer aniversario en 1933, la Dirección Nacional de Vialidad, cuyo primer presidente fue el Ing. Justiniano Allende Posse, contaba con 386 profesionales y técnicos, 545 administrativos y 2.011 obreros para atender una red de 15.900 kilómetros de los cuales 810 estaban pavimentados.

Fuente: Vialidad Nacional, 2015.

Más información:

Día del Ingeniero – 16 de Junio

Justiniano Allende Posse

 

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Historias del sudeste cordobés

Justiniano Posse

Por José Crescimbeni.

Sentirse orgulloso del lugar donde uno nació es algo grande. Conocer el origen de nuestra querida localidad y poder difundirlo, lo hace más grande aún.

Para explicar el proceso de la creación de Justiniano Posse, y haciendo historia, quiero remontarme en primer lugar a la segunda mitad del siglo XIX.

Desde los años 1860-62 la zona donde hoy se encuentra nuestro pueblo estaba habitada por varios estancieros, en general colonos ingleses, que se radicaron acá atraídos por la calidad de su tierra, apta para la ganadería y la agricultura, y que aprovecharon los bajos precios de las primeras ventas de campos fiscales de la Provincia.

Estos colonos se organizaron en estancias, y en sus comienzos tuvieron que soportar constantes ataques y robo de ganado de los malones ranquelinos, que desde el “desierto” (al sur de la provincia) irrumpían en sus propiedades. Hasta 1879, año de la Conquista del Desierto, que los libera de este flagelo.

Fueron muy difíciles los primeros años de trabajo de aquellos estancieros, lo que les reclamaba un esfuerzo constante y sin desmayo. Aún así las estancias subsistieron y a finales del siglo XIX, definitivamente establecidas, rodeaban nuestro lugar.

Estas estancias, entre otras, eran: “Árbol Chato”, “Las Flores”, “Los Algarrobitos”, “La Paloma”, “Los Algarrobos”, “Las Vacas”, “Monte Grande”, “Los Chañaritos” (más adelante veremos más datos de este importante establecimiento), y no quiero olvidarme

de la estancia “Monte Molina” o “Molino”, propiedad de los señores Richard Arthur Seymour y Francis Goodrich. El primero de ellos, Seymour, es el autor del libro “Un poblador de las Pampas”, importante e instructivo escrito de la época; la fuente, entre otros libros, de la que bebemos todos a quienes nos apasiona la historia e investigación de nuestra zona y alrededores.

Es necesario nombrar a estos asentamientos por su aporte de habitantes a las primeras localidades que irían naciendo como consecuencia de la llegada del “Ferrocarril Central Argentino”, luego Ferrocarril General Bartolomé Mitre, a principios del siglo XX.

Además de estas estancias, y antes de la llegada del ferrocarril, comenzaron a formarse pequeños núcleos de población; entre ellos la Colonia Deán Funes, a la que quiero mencionar especialmente porque fue la que dio origen a nuestra localidad, por el aporte que más tarde haría de sus propios habitantes a nuestro pueblo. Fue fundada en 1891 por Don Benjamin Sastre, contaba con más de 200 habitantes y se hallaba a 8 Km al Nordeste del lugar donde hoy se encuentra Justiniano Posse.

A comienzos del siglo XX el señor Sastre comienza a vender parte de dicha Colonia en lotes para agricultura y ganadería. Uno de los adquirentes fue Don Domingo Torti, quien compra en tres oportunidades: en los años 1900, 1901 y 1905. En el lote que compra en 1905, de 1200 hectáreas, está emplazado actualmente Justiniano Posse. (1)

En octubre de 1909 el señor Torti le vende esta última fracción de tierra a Lucas Allende Posse. Encontré en el Archivo Histórico de la Ciudad de Córdoba la información de cuando Torti vende, cede y da posesión de 1200 hectáreas a Lucas Allende Posse, el 14 de octubre de 1909. El mismo año en que el Ferrocarril Central Argentino resuelve extender la línea ferroviaria de Cruz Alta a Idiazabal, en el primer tramo (luego se extiende hasta Río Tercero), dando nacimiento a varias poblaciones, entre ellas a Justiniano Posse.

Justiniano Posse, mes de Junio del año 1916, centenario de la independencia La anciana es Juana Paredes de Quinteros. Nació en el año 1803 y falleció el 19 de noviembre de 1918 a la edad de 115 años. En el momento de la fotografía contaba con 113 años de edad. A su lado, con manta, el payador famoso Gabino Ezeiza

Origen

El señor Lucas Allende Posse decide crear un pueblo y contrata al señor Serafín Licciardi para demarcar el plano de la futura localidad.

Esta obra comienza el día 15 de enero de 1910, utilizando un arado “mancera” traccionado por dos caballos. El proyecto según el referido plano, se conforma de 64 manzanas de 110 metros por lado, separadas entre sí por calles de 15 metros, exceptuando el Boulevard Central que corre de norte a sur y tiene un ancho de 20 metros.

Además se reservaron terrenos para la escuela, la iglesia, correos y telégrafos y plaza pública, a fin de dar impulso al naciente pueblo. Estos solares fueron donados por Allende Posse.

El día 26 de julio de 1910 (ya construidos el Ferrocarril, la estación de tren y finalizado el trazado del pueblo) Lucas Allende Posse solicita aprobación al Ministro de Haciendas, Colonias y Obras Públicas, y adjunta plano de la traza de la población.

Esta solicitud (ver fotoc.) nunca fue contestada por el Ministro y luego Allende Posse reclama su devolución, razón por la cual no tenemos fecha fundacional (al igual que otros pueblos vecinos del ramal ferroviario).

Julio de 1916, reunión en la actual Plaza Belgrano de Justiniano Posse. Autoridades y vecinos en la visita de la Banda de música de Villa Nueva

Fuente: caminosypueblos.com

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¿De dónde surgió el nombre de ingeniero civil?

junio 16, 2017

¿Quién inventó el nombre de ingeniero civil?

John Smeaton

John Smeaton, con el faro de Eddystone en el fondo

La ingeniería no ha podido ser definida satisfactoriamente en una sóla frase. En 1820 el arquitecto británico Thomas Tredgold presidente de la Institution of Civil Engineers, fue probablemente el primero que hizo un intento: la llamó “el arte de dirigir las grandes fuerzas de la naturaleza y usarlas para beneficio del hombre”. Para esa época la definición era apropiada pues no se había consolidado aún el papel de la ciencia y la tecnología en el que hacer ingenieril.La ingeniería era ya milenaria cuando se intentó definirla, nació antes que la ciencia y la tecnología y puede decirse que es casi tan antigua como el hombre mismo. Obviamente esta noción de lo que es un ingeniero se sale de los estrechos marcos de las concepciones actuales. No se pretenderá que los ingenieros primigenios fueran científicos y mucho menos que conocieran la tecnología, eran simplemente ingenieros. Por ello ingeniero no es quien tiene el título, es quien ejerce la ingeniería, la profesión que concreta los sueños y construye los ingenios de todo tipo, tan sencillos como la rueda, entendiendo como ingenio ya sea una máquina o artificio de guerra o bien un artilugio que se fabrica con entendimiento y facilita la labor humana, que de otra manera demandaría grandes esfuerzos. En realidad, la palabra ingeniero apareció en la Edad Media para designar a los constructores de ingenios, aunque junto con el sacerdocio y la milicia, la ingeniería fue una de las primeras profesiones en aparecer. Es decir, la profesión de ingeniero existió muchos siglos antes de que se le diera ese nombre.

La ingeniería se define en el documento “Formation des Ingenierus et environement” patrocinado por la UNESCO como “la profesión que consiste fundamentalmente en crear, modificar y valorar el entorno de hombre para satisfacer sus necesidades”. Bajo este punto de vista, el ingeniero debe abordar una amplia gama de aspectos adicionales como la economía, el medio ambiente, la legalidad, la innovación o la creatividad; todas ellas conducentes a optimizar los recursos disponibles para la obtención de un determinado bien social genérico. La Federación Europea de Asociaciones de Ingeniería define al ingeniero como “una persona que ha adquirido y sabe utilizar conocimientos científicos, técnicos y cualesquiera otros necesarios que le capacitan para crear, operar y mantener sistemas eficaces, estructuras, instalaciones o procesos y para contribuir al progreso de la ingeniería mediante la investigación y el desarrollo” (www.iies.es/publicaciones/informe2003).

ingeniero civilAunque en sus inicios la ingeniería nació como evolución de los oficios artesanos, es decir, basada exclusivamente en la experiencia, la aparición de un mundo caracterizado por la gran velocidad de cambio y la fuerte evolución de interdependencia con los conocimientos científicos, ha hecho que esta disciplina tome un gran auge en el mundo moderno.

Sin embargo, hubo una época bastante extensa donde la arquitectura y la ingeniería la desempeñaban maestros o técnicos que podríamos considerar como “arquitectos”. Con el paso del tiempo, al complicarse la construcción y diversificarse las técnicas, los papeles del arquitecto y del ingeniero quedaron totalmente diferenciados.

El “ingeniero civil”, como tal, se puede decir que aparece en Inglaterra con John Smeaton, quien en 1750 acuña el nombre, quizá para diferenciarlo del “ingeniero militar”, sin darse cuenta que ingenieros civiles eran también los de minas, los metalúrgicos, etcétera, existentes ya en aquellas épocas. Los franceses emplearon, a partir del siglo XVIII, el nombre de Ingenieros de Puentes y Caminos. En España, desde principios del siglo XIX, la denominación fue la de Ingeniero de Caminos y Canales (posteriormente Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos); no obstante, la ingeniería no militar se diferenciaba en “caminos y canales” y “minas”, al igual que en Francia. Se debió esperar hasta la mitad del siglo XIX, para que en España apareciera la figura de Ayudante de Obras Públicas, que con el paso del tiempo, se transformó en Ingeniero Técnico de Obras Públicas. Todavía un siglo después los ingenieros civiles definían su profesión como “el arte de la aplicación práctica del conocimiento científico y empírico al diseño y producción o realización de varios tipos de proyectos constructivos, máquinas y materiales de uso o valor para el hombre” .

Los ámbitos de actuación de los ingenieros civiles fueron, con el tiempo, desmembrándose en diversas ramas, que dieron lugar a distintas especialidades como la ingeniería agronómica, de montes, mecánica, química, eléctrica, industrial, electrónica, de telecomunicaciones, informática, aeronáutica y naval.

El ingeniero civil se responsabiliza de la planificación, diseño y construcción de las infraestructuras. Esto incluye las redes de transporte, la gestión del agua, la protección del medio ambiente, el urbanismo, etcétera. Los resultados más visibles son las grandes estructuras como autopistas, puentes o presas. En estos casos, se combinan especialidades tales como la ingeniería de estructuras, la ingeniería geotécnica y la edificación. Otro ámbito de gran importancia es el diseño y operación de plantas de tratamientos de agua, no sólo domésticas sino también de desechos industriales. Este campo se amplía a instalaciones de depuración de todo tipo de residuos (ingeniería del medio ambiente). La ingeniería de sistemas de transporte incluye no solo autopistas, ferrocarriles y otros sistemas de transporte rápido, sino también la construcción y gestión de puertos, aeropuertos, vías acuáticas, etc. Dentro de la ingeniería de obras civiles se incluye una especialidad dedicada al diseño de sistemas de transporte de agua y a la gestión de recursos hidráulicos. Por último, dentro de la ingeniería civil, también figuran los aspectos relacionados con la ordenación del territorio y del urbanismo.

Fuente original: www.victoryepes.blogs.upv.es

Fuente: civilgeeks.com

Más información:

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