En Estados Unidos, cuando se cierra una firma de corretaje y se produce una pérdida en los activos de los clientes, SIPC interviene a los efectos de lograr, dentro de ciertos límites, la devolución del dinero en efectivo, las acciones y otros valores de los clientes mantenidos por la firma. SIPC es la primera línea de defensa cuando una firma de corretaje quiebra y queda adeudando dinero en efectivo y valores a sus clientes.
Aunque no todos los inversionistas están protegidos por SIPC, no menos del 99 por ciento de quienes califican reciben el reembolso de sus inversiones. Desde que fuera creada por el Congreso en 1970, SIPC ha adelantado más de $2.100 millones para facilitar la recuperación de por lo menos activos valuados en $133.000 millones para no menos de 772.000 inversionistas. Sin SIPC, los inversionistas en firmas de corretaje que sufren problemas financieros podrían perder sus inversiones en forma definitiva.
Sin embargo, no todos los inversionistas ni todas las pérdidas están protegidos por SIPC. Por ese motivo, recomendamos leer este folleto detenidamente para conocer los límites de la protección ofrecida:
Seis años después de la eliminación del sistema jubilatorio de capitalización [en Argentina], que entre julio de 1994 y fines de 2008 convivió con el de reparto, se mantienen todavía cuestiones pendientes de resolución, que provocaron reclamos en la Justicia.
Esto último ocurre en el caso de los aportes hechos por afiliados a las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP) -o por sus empleadores- de manera voluntaria (en exceso del descuento salarial obligatorio de la seguridad social). El objetivo de esos aportes era mejorar el ingreso jubilatorio futuro, en los términos en que fijaba la normativa. La ley 26.425 estableció en 2008 que quienes tenían esos ahorros debían optar entre la Anses o una administradora reconvertida, para confiar la gestión del fondo hasta el momento de obtenerse un beneficio previsional.
La Anses comenzó a reglamentar tal disposición, pero se quedó a mitad de camino y la ley no se aplicó Mucho menos aún se concretó la promesa que, al anunciar la reforma, expresó el entonces director del organismo, Amado Boudou, respecto de que se devolverían enseguida los ahorros.
Mientras tanto, los perjudicados buscaron la palabra de la Justicia, y en muchas sentencias se dispuso la devolución directa del fondo derivado de los aportes voluntarios. Pero la cuestión llegó a la Corte Suprema, donde espera una resolución desde hace tres años.
Un tema controvertido en los fallos judiciales es que, para actualizar el valor del monto involucrado, se considera una tasa pasiva de interés. Según el abogado previsionalista Adrián Tróccoli, el parámetro «mínimo» debería ser el fijado en sus normas por la propia parte demandada (es decir, la Anses): el organismo había previsto usar el índice de movilidad con que se recomponen las jubilaciones desde 2009. Las diferencias son muy significativas: entre 2009 y 2013, la suba acumulada de haberes alcanzó 359%, mientras que por la tasa pasiva, la actualización sería de sólo 58,9 por ciento.
Algunos jueces entendieron también, en estos últimos años, que el principio de igualdad ante la ley quedó vulnerado en otro tema. Y ordenaron, para personas que estaban jubiladas al momento de reformarse el sistema, que la parte del haber correspondiente a los años de aportes a una AFJP, se recalculara como si se hubiera estado en reparto (una causa es la caratulada «Fernández, María del Carmen c/ Anses»).
El sistema estuvo vigente 14 años, un tiempo que no le permitió a nadie jubilarse con aportes hechos solamente a una AFJP; ese plazo indica también que quienes se retiraron dentro del régimen no habían hecho una buena opción (impulsados por las propias empresas y por el Estado), ya que se analizaba entonces que no era conveniente que se afiliara a capitalización alguien que no tuviera suficiente tiempo para acumular ahorros antes de su retiro. La nueva ley dispuso que los aportes a las AFJP fueran considerados como ingresados a reparto, pero eso sólo se tomó en cuenta para los trabajadores activos (para el cálculo futuro de sus haberes) y no para las personas que ya cobraban un ingreso.
Además de la determinación del haber inicial, otro factor de desigualdad que abarca a personas que ya cobraban prestaciones en 2008 es el de la movilidad. Hay dos situaciones: la de quienes percibían su ingreso mensual directamente desde el fondo de las AFJP, a quienes ahora les paga la Anses y reciben los ajustes de la movilidad general del sistema, y la de quienes habían contratado una renta vitalicia previsional en una compañía de seguros: en estos casos, la actualización está atada a una tasa de rendimientos financieros, que en los últimos años quedó retrasada. Además, para estos casos no se garantizó el cobro del haber mínimo, otra cuestión que llegó a la Justicia y en la que la Corte habilitó la presentación de amparos.
En los últimos dos años, dos aseguradoras del rubro quebraron, Oversafe y Unidos. En ambos casos, la Anses asume ahora los pagos porque eso es lo que determina la ley (el Estado es el garante de los derechos de la seguridad social). Sin embargo, los asegurados pasaron varios meses sin acceder a sus ingresos, por las demoras en las que se incurrió. Además, la garantía tiene un límite, ya que al pasar al Estado, los rentistas no pueden cobrar más allá de un tope, hoy de $ 7633,75.
Palabra de jueces
Aportes voluntarios
La Justicia ordenó en varios fallos su devolución; lo previsto por la ley no se cumplió
Recálculos
Hay criterios dispares respecto del pedido de volver a calcular el haber de quienes se retiraron estando en una AFJP
Haber mínimo
La Corte habilitó los amparos para que se respete esa garantía.
Reproducimos nuevamenta esta nota debido a la importacia de su contenido para todos aquellos que deseen ingresar al mundo de las inversiones.
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Goldman Sachs es una mega empresa de Wall Street cuya habilidad para ganar dinero consigue que la gente se quede estupefacta, sienta una envidia irrefrenable o bien se muestre completamente recelosa. Ahora la reputación de la empresa se empieza a cuestionar a raíz de la demanda por fraude presentada por la SEC (entidad supervisora de los mercados financieros de Estados Unidos) en relación con una transacción de 2007: la venta de un complejo CDO sintético llamado Abacus 2007-AC1. Como consecuencia de dicho acuerdo, los inversores perdieron 1.000 millones de dólares mientras simultáneamente Paulson & Company, un fondo de inversión colaborador de Goldman que apostaba por el colapso de la burbuja inmobiliaria, obtenía beneficios por ese mismo importe. Expertos de Wharton y otras organizaciones analizan los problemas financieros, legales y éticos de un caso que ha captado la atención tanto de Wall Street como del público en general.
Más información sobre mercados financieros, fraudes y conflictos de intereses en el libro: Codicia contagiosa de Frank Partnoy (Buenos Aires: El Ateneo, 2003).
Ahorrar en billetes verdes, esa tradición tan argentina
Por Juan Carlos de Pablo.
La AFIP se enteró de la existencia de más de 4000 cuentas bancarias radicadas en Suiza, a nombre de personas e instituciones argentinas. ¿Por qué algunos de nuestros compatriotas tienen su dinero en Suiza y los americanos no? ¿Qué importancia tiene que se ahorre dentro o fuera del sistema económico de un país?
Al respecto conversé con el húngaro Thomas Balogh (1905-1985), quien migró a Inglaterra, como su compatriota Nicholas Kaldor. «En la Escuela de Economía de Londres, a Kaldor y a Balogh les decíamos Buda y Pest… Nadie tenía dudas de quién era quién. Kaldor era gordo y se parecía a Buda, y como a Balogh nadie lo quería era Pest», afirmó Frederick August von Hayek. Pero Paul Streeten lo rescató, afirmando que «escucharlo era como vagar por un supermercado bien provisto. En cualquier dirección que uno se movía, aparecía una increíble cantidad de sorpresas deliciosas».
-¿A qué se debe la pasión argentina por sustituir moneda local por extranjera, para usarla como reserva de valor?
A que desde la Segunda Guerra Mundial, la tasa de interés que las instituciones financieras pagaron por los depósitos en pesos se ubicaron bien por debajo de la tasa de inflación. Arrancó con Perón, siguió con los «fogonazos inflacionarios» de Frondizi y Rodrigo, y la hiperinflación de Alfonsín. Más el plan Bonex de 1990 y el corralito de 2001. En Brasil, el dólar no es tan popular, porque sus gobiernos no hicieron nada parecido a esto.
-Además de lo cual hay razones impositivas.
-Claro. En cualquier lugar del mundo, los recaudadores tributarios detectan manifestaciones de ingreso y de riqueza, incompatibles con las declaraciones impositivas. Por eso, quien genera ingresos por los cuales evade impuestos, invierte en el exterior, principalmente en los denominados paraísos fiscales. La AFIP debería «conversar» con quienes tienen cuentas en el exterior no declaradas, dejando tranquilos a quienes las tienen declaradas. Lo demás es chicana política o debate ideologizado. La lucha contra la evasión fiscal no debe circunscribirse al plano persecutorio, sino complementarse con una revisión de las alícuotas impositivas y una reducción y mejora del gasto público, en términos de seguridad, salud, educación, etcétera.
-¿Cuál es el problema de que se tengan tantos recursos fuera del sistema económico nacional?
-Un dólar en manos de un argentino es un préstamo realizado a Estados Unidos, a cero tasa de interés. El denominado beneficio de acuñación, a escala internacional. Se calcula que más de 75% de los billetes de 100 dólares circulan hoy fuera del territorio de Estados Unidos. Macroeconómicamente, un desperdicio para los países cuyos habitantes ahorran en moneda extranjera, pero como digo claramente explicable desde el punto de vista individual.
-Algunos funcionarios plantearon, hace algunos años, una batalla «cultural», para que los argentinos nos olvidemos de los dólares y volvamos a los pesos. Lo cual no tiene nada que ver con la «pesificación asimétrica» dispuesta luego del abandono de la convertibilidad.
-¿Qué resultados tuvo esa campaña? Ninguno, tal como era de esperar. Se trata, básicamente, de una cuestión de confianza. La mayoría de los argentinos que ahorra en dólares no lee inglés y por consiguiente no sabe qué dicen los rectángulos de papel, de color verde, en los que confía sus ahorros. ¿Conoce alguna declaración del Poder Ejecutivo de Estados Unidos, que asuste a los tenedores de dólares?
-Ni siquiera funcionó en las transacciones internacionales.
-Hace algunos años, con bombos y platillos, se anunció que las transacciones comerciales entre la Argentina y Brasil no se harían más en dólares, sino en las monedas de los respectivos países. Tampoco funcionó. La historia de las monedas utilizadas internacionalmente es corta: libra esterlina, dólar de Estados Unidos, euro, y pare de contar. Con el tiempo, muy paulatinamente, se podrán agregar otras. Pero nunca de manera compulsiva y menos por autoridades que hacen todo lo posible para que se reduzca la demanda por pesos.
La crisis rusa, una historia diferente a la de 1998
Por Alan Cullison.
Habitantes rusos compran electrodomésticos en una tienda en Moscú. Últimamente, el rublo ha caído más rápido que el petróleo. European Pressphoto Agency
MOSCÚ—La moneda de Rusia atraviesa su tercer colapso en menos de dos décadas. Ahora, la pregunta es si la actual crisis del rublo se propagará a otras partes del mundo o si Rusia logrará contenerla dentro de sus fronteras.
No sería la primera vez que una crisis rusa contagia al resto mundo. Después del derrumbe del rublo en 1998, Moscú no sólo declaró la cesación de pagos de sus bonos, sino que anunció que las empresas rusas tampoco pagarían sus deudas. Los bancos occidentales quedaron abandonados a su suerte y Rusia pasó a ser un país paria en los mercados de capitales.
Rusia trató mejor a sus acreedores en la crisis financiera de 2008. Para ese entonces, había acumulado inmensas reservas en moneda extranjera. Utilizó un tercio de ellas para apuntalar el rublo y permitir que las empresas del país siguieran pagando sus obligaciones. Rusia sufrió una gran recesión el año siguiente, pero su capacidad de pago quedó casi intacta.
“Ya se ha producido algún contagio” de los actuales problemas en Rusia a través de un mayor temor de los inversionistas en los mercados emergentes, señala Peter Halloran, presidente ejecutivo de la empresa neoyorquina Pharos Financial Group. Los inversionistas han vendido esta semana acciones, bonos y divisas de las economías en desarrollo.
En Estados Unidos, a su vez, los precios del trigo se dispararon el miércoles a sus niveles más altos de los últimos siete meses ante la especulación de que las exportaciones rusas caerán luego de que un alza en los precios de los alimentos llevara al gobierno a restringir sus normas de exportación.
El alcance de la crisis, no obstante, es un problema más profundo y más complejo que lo que pueda indicar un estado financiero. Rusia todavía tiene gigantescas reservas en moneda extranjera, que en estos momentos ascienden a US$400.000 millones y son las segundas mayores del mundo, dinero suficiente para frenar la caída del rublo y apuntalar los mercados en el futuro cercano.
Lo que es materia de debate, sin embargo, es si el presidente Vladimir Putin, quien combate las sanciones de Occidente, está dispuesto a usar las reservas para aplacar a los acreedores. Putin ha sugerido que el doble golpe que han sufrido los mercados rusos —el colapso del precio del petróleo junto con las sanciones de Europa y EE.UU.— son un complot de Occidente para debilitar a Rusia.
En respuesta a las sanciones, ha dado instrucciones a sus lugartenientes para que se preparen para un período de aislamiento de Occidente, un acontecimiento que podría influir en su decisión de pagarles a los acreedores occidentales y contener la crisis financiera.
“Todos discuten hasta el cansancio si el banco central ruso está manejando bien el rublo, pero no creo que ese sea el tema”, afirma Christopher Granville, director ejecutivo de la firma londinense de estudios de mercados emergentes Trusted Sources. “Las sanciones son el motor fundamental en este caso. Son un garrote alrededor del cuello de la economía rusa”.
Al igual que durante la crisis de 1998, el colapso del rublo este año ha sido producto del desplome en los precios del petróleo. Pero ahí terminan las similitudes.
En 1998, las arcas del gobierno ruso estaban en la ruina y el presupuesto dependía de los créditos del Fondo Monetario Internacional y de la emisión de bonos, la mayoría de los cuales eran a corto plazo.
Hoy, en cambio, Rusia tiene un superávit fiscal y muy poca deuda. Tras el derrumbe del rublo esta semana, el banco central contaba con suficientes reservas en moneda extranjera para comprar la totalidad de los depósitos en rublos en el país y quedar con unos US$100 millones en sus bolsillos, dice Charles Robertson, economista jefe de Renaissance Capital, en Londres.
Últimamente, el rublo ha caído más rápido que el petróleo, lo que indica que las finanzas del gobierno ruso no son la única preocupación de los mercados.
Inversionistas en Rusia dicen que la veloz devaluación del rublo se debe a las dudas en torno al propio Putin y un curso político que parece cada vez más errático.
Si bien la anexión de Crimea y el apoyo a los rebeldes prorrusos en Ucrania han sido medidas populares en el país, la élite rusa ha estado preocupada por el distanciamiento con Occidente y el arresto en septiembre de un destacado oligarca, que es acusado de lavado de dinero. Los ejecutivos de la banca resaltan que los depositantes rusos de alto patrimonio han mostrado una mayor disposición a trasladar sus depósitos de rublos a dólares.
En medio de la ola de ventas, las reservas en moneda extranjera tal vez no sean tan grandes como se cree, dice Halloran, de Pharos Financial Group. Las sanciones económicas de Occidente obligan a Rusia a utilizar sus reservas en moneda extranjera para muchos fines que no son habituales. El endeudamiento corporativo se ha disparado en los últimos años y la deuda externa de las empresas rusas en eurobonos asciende a los US$200.000 millones.
Las sanciones marginan a algunas de estas compañías de los mercados financieros, con lo que su deuda tiene que ser financiada en forma interna, dice Halloran.
A Halloran le preocupa que Putin, ante la escasez de recursos, ahonde el aislamiento de Rusia. “No sería un hecho sin precedentes, cuando un país se vuelve más autoritario, que se niegue a pagar sus deudas”.
La Corporación Federal de Seguro de Depósitos (Federal Deposit Insurance Corporation o FDIC) es una agencia federal independiente de los Estados Unidos y está formada a consecuencia de la Gran Depresión del año 1929.
Esta agencia fue creada tras aprobarse la Ley Glass-Steagall (1933), que entre otras cosas establece la creación de la FDIC, la cual tiene como misión garantizar la recuperación de su dinero a los depositantes si un banco quiebra. La FDIC abastece de dinero cuando las instituciones financieras fracasan, inspirando confianza a los bancos y los clientes.
La agencia garantiza depósitos de hasta $100.000 en bancos comerciales miembros, contribuyendo a mantener la solvencia del sistema financiero de los Estados Unidos y que ahorristas y depositarios que no deben preocuparse por su dinero.
El 3 de octubre de 2008, el gobierno federal incrementó provisionalmente el depósito asegurado de $100.000 a $250.000, lo cual está vigente hasta el presente.
En una encuesta realizada entre productores agropecuarios CREA, el 79 por ciento considera que la situación es peor que en 2013.
El 79 por ciento de los productores que contestaron la Encuesta Agropecuaria, desarrollada por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), manifestó que la situación económica del país es peor que un año atrás y el 60 por ciento de la muestra estima que dentro de un año la situación económica empeorará. En el marco de lo comentado, cerca de la mitad de los encuestados sostuvo que la situación financiera de las empresas empeoró respecto a 2013, a lo que se suma una perspectiva de mayor deterioro para el año entrante en igual porcentaje de casos.
En las empresas agrícolas, la encuesta indica un nivel de endeudamiento en torno al 40% de los costos de producción. Un tercio de las empresas manifestó que tomará deuda por encima del 50% de los costos directos.
En este contexto, el relevamiento de noviembre confirma las expectativas de la encuesta anterior, sobre la distribución de superficie de cultivos de verano, confirmándose el aumento de maíz tardío en un marco de pérdida de superficie global del cereal.
El stock de soja sin vender a la fecha de realización de la encuesta CREA era del 11,4 por ciento de la producción, un valor similar al relevado en noviembre de 2013.
Indicios de retención ganadera
En la mayoría de las empresas, los rodeos de cría presentaron una condición corporal buena al inicio del servicio. El 52 por ciento de las empresas encuestadas está reteniendo hacienda para aumentar el stock por la expectativa de una mejor situación del negocio; este indicador subió 22 puntos porcentuales respecto de la medición de julio de 2014 (gráfico 1).
Gráfico 1. Comportamiento de los productores CREA con relación al rodeo de cría
En la actividad tambera, el 52 por ciento de las empresas registró situaciones de anegamiento durante los últimos tres meses, con una superficie afectada promedio del 15,1 por ciento. No obstante, el 72 por ciento aumentará la producción de leche respecto del ciclo 2013/14. En el último trimestre, la deuda de corto plazo de las empresas tamberas promedió 41,5 días de facturación, contra una media de 42,5 de los últimos dos años. Diez por ciento de las empresas tiene una deuda superior a 90 días de facturación.
La mayoría de los cultivos de olivo y vid de las provincias cordilleranas registra un estado bueno o muy bueno.
La encuesta fue realizada entre el 17 de noviembre y el 4 de diciembre de 2014, con la participación de 888 productores CREA y 193 asesores.
Para elegir un buen fondo hay que mirar tanto la rentabilidad como el riesgo y las comisiones. Esto es precisamente lo que hace el Rating Morningstar.
Hemos insistido muchas veces que para elegir un buen fondo de inversión primero es necesario tener muy claro cuál es su objetivo y su horizonte de inversión. Una vez definidos estos criterios y, por lo tanto, la categoría de fondos que mejor se adapte a ellos, queda por decidir qué fondo comprar. Intuitivamente tenemos tendencia a elegir los fondos más rentables en el corto plazo ya que suponemos que si el gestor lo ha hecho bien en el pasado, presumiblemente lo hará bien en el futuro.
Pero el hecho de que un fondo haya obtenido rentabilidades negativas en el pasado no significa, por sí sólo, que el fondo deba ser descartado. La rentabilidad de un fondo debe necesariamente compararse con un índice representativo de su categoría y, además, hay que hacerlo en un plazo suficientemente largo de tiempo (al menos tres años) como para poder realmente evaluar el trabajo del gestor. Un año parece un plazo excesivamente corto.
Ahora bien, considerar únicamente la rentabilidad de un fondo (aunque sea a largo plazo) como criterio único de elección sería un error. Además de la rentabilidad, hay que tener en cuenta el riesgo del fondo (a misma rentabilidad es preferible un fondo que presenta menos riesgos, es decir que registre menos fluctuaciones en sus rentabilidades) así como todas las comisiones que cobra el fondo (no sólo las de gestión y de depósito que se descuentan diariamente del valor liquidativo sino también las de suscripción que, como no, influyen igualmente en la rentabilidad final que obtendrá el partícipe).
El Rating Morningstar
Todos estos criterios (rentabilidad, riesgo y comisiones) los ha tenido en cuenta Morningstar para elaborar su particular Rating Morningstar, rating que se traduce para el fondo en un determinado número de estrellas. El 10% de los mejores fondos reciben cinco estrellas, el 22,5% siguiente cuatro estrellas, el 35% siguiente tres estrellas, el 22,5% siguiente dos estrellas y el 10% de los peores fondos sólo una estrella.
El Rating Morningstar es un rating exclusivamente cuantitativo, es decir se basa únicamente en cálculos de rentabilidad y riesgo pasados (más concretamente, los cálculos se efectúan cada mes y se basan en los datos mensuales de los últimos tres años). No interviene, por lo tanto, ningún factor subjetivo o cualitativo en la valoración del fondo.
Otra de las características del Rating Morningstar es que es un rating europeo. Es decir, el universo con el que se compara un fondo no son los fondos distribuidos en España sino todos los que se comercializan en Europa. Ello permite que cada fondo tenga uno y un solo rating independientemente del país en el que se comercialice.
En realidad Morningstar calcula un Rating a 3 años, un Rating a 5 años y un Rating a 10 años y el Rating que se publica en las fichas de los fondos (lo lamamos el Rating Global) es una media ponderada de estos tres ratings.
Evidentemente si el fondo tiene más de 3 años pero menos de 5, el Rating Global coincidirá con el Rating a 3 años.
Si el fondo tiene más de 5 años pero menos de 10, el Rating Global será la suma del 60% del Rating a 5 años y 40% del Rating a 3 años.
Si el fondo tiene más de 10 años pero menos de 10, el Rating Global será la suma del 50% del Rating a 10 años, del 30% del Rating a 5 años y 20% del Rating a 3 años.
Ahora bien, no todos los fondos reciben estrellas. Hay situaciones en las que es imposible establecer un rating: por ejemplo, cuando la vida del fondo es inferior a tres años, cuando no hay información suficiente para que el fondo sea incluido en una de las categorías Morningstar, cuando el fondo ha sufrido importantes cambios en su estrategia de inversión y sus datos de rentabilidad histórica no son por consiguiente tanto relevantes, o cuando no hay suficientes fondos similares para establecer una clasificación.
Advertencias
Como siempre tenemos que advertir a los inversores que de la misma forma que la rentabilidad pasada no garantiza la rentabilidad futura (el que un fondo haya obtenido buenos resultados en el pasado no significa que vaya seguir obteniéndolos en el futuro), el Rating Morningstar tampoco es un indicador de buen comportamiento futuro. Pero sí sirve como primera guía para comparar fondos dentro una misma categoría.
Por último, también es sumamente importante indicar que el Rating Morningstar, por sí sólo, no debe ser el único criterio a tener en cuenta para elegir un fondo de inversión. El análisis de la propia cartera del fondo es, por ejemplo, uno de los elementos fundamentales que deben necesariamente guiar la elección (este aspecto será objeto de nuestro próximo artículo sobre los ratings).
Cómo elegir fondos cinco estrellas
Si quiere elegir fondos cinco estrellas puede utilizar nuestro Buscador Avanzado en la pestaña de fondos o pinchando directamente aquí. Luego podrá elegir la categoría deseada y el número de estrellas que quiere para su búsqueda tal como aparece en la ilustración aquí abajo.
¿Cree que lo sabe todo sobre inversiones? Haga clic aquí para comprobarlo con nuestro test Morningstar Investing Mastermind.
Quantitative Easing es una de las medidas de política económica que tienen los bancos centrales para intentar reactivar la economía, básicamente se trata de inyectar dinero en el mercado comprando activos. Seguramente mucha gente estos días habrá oído y leído las siglas QE en la mayoría de telenoticias y diarios, vamos a ver cuáles son los motivos de su aplicación. Soy consciente que este artículo es más para inversores que para traders, pero últimamente mucha gente habla del QE y creo que es importante explicar que es.
Primero de todo comentar que el Quantitative Easing es una medida que en Europa está trayendo mucha polémica ya que al Bundesbank se le ponen los pelos de punta simplemente con oír estas dos palabras, es totalmente contrario a aplicar estas medidas, las considera medidas desesperadas que pueden ser malas para su economía.
¿En qué consiste la Quantitative Easing?
Consiste en inyectar dinero al mercado de manera agresiva para reactivar la economía. Se trata de comprar a la banca activos para obtener un depósito más favorable para las entidades. Los activos que se suelen comprar son bonos soberanos o cédulas hipotecarias. Al comprarlos se establece un precio, por tanto, se inyecta dinero al sistema y se incrementa la liquidez para que los bancos presten dinero a las empresas y a las familias, desatando la euforia en las bolsas.
¿Cuándo se tiene que aplicar un Quantitative Easing?
El Quantitative Easing es una de las últimas medidas que tienen los bancos centrales para estimular la economía. Se suele aplicar cuando: – El crecimiento de la economía es nulo o se estanca. – Inflación baja con riesgo deflacionista. – Los tipos 8 (o tasas) de interés no pueden bajar más.
Aplicar una Quantitative Easing tiene dos aspectos negativos, aumento de la inflación y depreciación de la moneda (el Euro en este caso).
Europa, tarde y mal
Dejarme comentar que en Estados Unidos aplicaron su Quantitative Easing en el 2008 (ha inyectado al sistema 3.15 billones de dólares) y este año la FED ha retirado sus estímulos, su economía ha mejorado notablemente y ahora, 6 años después, Europa empieza a tomar medidas. Realmente lamentable.
Fuente: http://bolsaytrading.com – 16/12/14.
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Expansión cuantitativa
La expansión cuantitativa (EC) —en menor medida, flexibilización cuantitativa (FC)— (en inglés Quantitative easing, cuyo acrónimo es QE) es una herramienta no convencional de política monetaria utilizada por algunos bancos centrales para aumentar la oferta de dinero, aumentando el exceso de reservas del sistema bancario, por lo general mediante la compra de bonos del propio Gobierno central para estabilizar o aumentar sus precios y con ello reducir las tasas de interés a largo plazo. Esta medida suele ser utilizada cuando los métodos más habituales de control de la oferta de dinero no han funcionado; como cuando el tipo de interés de descuento o la tasa de interés interbancaria están cerca de cero.
«Cuantitativa» se refiere al hecho de que una cantidad específica de dinero que se está creando, «expansión» (o «flexibilización») se refiere a la reducción de la presión sobre los bancos. Sin embargo, otra explicación es que el nombre viene de la expresión en idioma japonés para «política monetaria estimulante», que utiliza el término «flexibilización»[4]. La relajación cuantitativa es a veces descrito coloquialmente como «imprimir dinero», aunque en realidad no es más que el dinero que pasó de los depósitos bancarios en dólares a los instrumentos financieros[5]. Entre los ejemplos de economías en las que esta política se ha utilizado incluye a Japón a principios del siglo XXI, y los Estados Unidos, el Reino Unido y la zona euro durante la crisis financiera mundial de 2007 hasta la fecha, ya que el programa es adecuado para las economías donde la tasa de interés bancaria, la tasa de descuento y/o la tasa de interés interbancaria están cerca de cero.
Japón
La expansión cuantitativa, es un instrumento de política monetaria que el Banco de Japón (BOJ) utilizó para combatir la deflación a comienzos de 2000.
El BOJ decidió mantener los tipos de interés a corto plazo cerca de sus valores mínimos, cercanos a cero, desde el año 1999. Más recientemente, el BOJ ha inundado a los bancos comerciales con un exceso de liquidez para promover los préstamos privados, dejando a estos bancos comerciales con grandes excesos de reservas.
Fuente: Wikipedia, 2014.
Sabemos que el mundo digital evoluciona diariamente y la forma de ir chequeando si estamos en el camino correcto es seguir las tendencias para poner foco a nuestros esfuerzos.
Varios estudios de tendencias hablan de “Mobile y Real Time Marketing”. Algo que ya está sucediendo: prioritariamente la comunicación con el usuario/consumir es a través del móvil y esto hace que la comunicación empresa-usuario, se realice en tiempo real.
Y como esta comunicación es de doble vía, también la interacción del usuario es en tiempo real: conversiones, suscripciones, consultas y comentarios.
En este sentido, las redes sociales tendrán nuevo protagonismo, no sólo cómo medio y canal de comunicación con el target, sino como canal de venta.
Las empresas que ya han incursionado en utilizar Facebook y Twitter como canal de Atención al Cliente, han visto incrementar las consultas en estas plataformas durante este año. Y si han trabajado para mantener interesada a su comunidad, en 2015 podrán conseguir conversiones directamente desde las plataformas sociales.
Tanto para Páginas de Facebook como Perfiles de Twitter ya están funcionando en Estados Unidos, los botones de compra y se estima que estas aplicaciones se extenderán rápidamente al resto de los territorios.
En ambos casos, una de las grandes ventajas (para quienes se animen a confiar en la seguridad de las plataformas) será que, una vez introducidos los datos de pago y dirección de envío, ya no hará falta volver a introducirlos para nuevas compras y esto podría potenciar mucho las compras por impulso.
Pero no sólo atraerá la compra de productos, sino de todo tipo de servicios. Comercios y profesionales podrán “pre-vender sus servicios”: la peluquería, el gimnasio, el masajista, el gestor, el abogado, el psicólogo, el consultor, el médico, el profesor de idiomas, el freelance y todo aquel que cobre por consulta, trabajo o prestación de un servicio.
[ Nota de GIP: esta es la Clave de los Negocios del siglo XXI, vea contenido relacionadoaquí ]
Si la gente ya compra por Internet su billete de tren o su paquete de vacaciones, también comprará su sesión de masajes y podrá pagarlo con el medio de pago que prefiera (algo que no puede ofrecerle el masajista).
Por eso, en 2015 la comunicación adaptada a la pantalla del móvil será un desafío que ya no puede postergarse: mensajes directos, cortos y claros, pero con lenguajes coloquiales que estén en sintonía con el tipo de plataforma. El estilo y tono de la comunicación van a marcar la diferencia. Menos publicitario y más cercano y empático.
La llegada de los botones de compra no sólo se traducirá en compras inmediatas favoreciendo en ROI (tan esperado en las redes sociales), sino que se reflejará además en ahorro de costes y branding.
Tendrá sentido empezar a trabajar más arduamente la segmentación publicitaria en estas plataformas y el móvil será una herramienta clave para hacer ofertas geolocalizadas.
Pero para sacar verdadero provecho a este masivo canal de venta que se abre, será necesario empezar a trabajar el Marketing Intelligence para convertir en información útil la gran cantidad de datos que se han venido generando a través de encuestas, concursos, suscripciones, aplicaciones y demás herramientas. Como en las mejores épocas del Marketing Directo, el análisis fino de los datos demográficos, estilo de vida y comportamiento del consumidor serán la clave para diseñar el tipo de ofertas y el estilo de comunicación.
Claro está que, por mucho botón de compra que pongamos, si no hemos construido una comunidad de fans y seguidores, fuerte y participativa (para que nuestras ofertas aparezcan en sus actualizaciones) y hemos asignado además personal interno, para que atienda a la gente con todas sus dudas y consultas, no se producirá el milagro de monetizar las redes sociales.