Teorías conspirativas

octubre 13, 2014

Apuntes para una teoría de las conspiraciones

Por Umberto Eco.

conspiraciones 01Massimo Polidoro, del Comité Italiano para la Investigación de las Afirmaciones de la Pseudociencia (CICAP), publicó recientemente “Revelaciones: El libro de los secretos y las conspiraciones”, el agregado más reciente de su vasta obra dedicada a los cuentos chinos que circulan en los medios de comunicación y entre el público en general. Con un título tan tentador, parecería que Polidoro esperaba atraer a los entusiastas de todo tipo de secretos. Como observó John Chadwick, “la urgencia de descubrir secretos está arraigada profundamente en la naturaleza humana; aun la mente menos curiosa se excita con la promesa de obtener conocimientos ocultos para los demás”.

Por supuesto que hay una gran diferencia entre dilucidar una escritura secreta que fue inteligible hace mucho tiempo y creer “secretos” como que los estadounidenses no llegaron a la Luna, que los atentados del 11 de septiembre fueron tramados por el entonces Presidente George W. Bush o que “El Código da Vinci” en realidad no es una obra de ficción. Pero es precisamente a los miembros de esta segunda corriente a quienes Polidoro dirige su obra. Su amable estilo de redacción quizá haga que al principio los lectores tengan la esperanza de que van a satisfacer todas sus curiosidades sobre las conspiraciones. Pero al final, Polidoro afirma que las supuestas conspiraciones detrás del asesinato de John F. Kennedy, de la muerte de Adolf Hitler y del matrimonio de Jesús con María Magdalena no son más que patrañas.

rivelazioni¿Por qué tienen tanto éxito los embustes?

Porque pretenden ofrecer explicaciones de una forma que atrae a quienes sienten que se les ha negado información importante.

En su libro más reciente, Polidoro menciona la obra de Karl Popper, filósofo de la ciencia: la idea de que muchas conspiraciones de hecho son construcciones sociales. En La sociedad abierta y sus enemigos (1962), Popper señaló que, por supuesto, existen algunas conspiraciones pero también que “el sorprendente hecho que, a pesar de su ocurrencia, desmiente la teoría de la conspiración es que pocas de estas conspiraciones tienen éxito a fin de cuentas . Los conspiradores rara vez consuman su conspiración”. En teoría, la idea de que el mundo está lleno de teóricos de la conspiración no debería de molestarno s. Por ejemplo, si determinado número de personas piensan que los estadounidenses no llegaron a la Luna, eso simplemente es malo para ellas. Pero resulta que dicha desinformación puede tener consecuencias que lleguen más allá. Pensemos, por ejemplo, que en 2003, la teoría de que Bush había maquinado el colapso de las Torres Gemelas para justificar la invasión de Irak fue suficiente para impedir que buen número de personas se detuviera a pensar en las verdaderas razones de la guerra. Todo esto nos llevaría a pensar que fue el mismo Bush el que inició los rumores de su supuesta implicación en los atentados de 2001.

Pero nosotros no podríamos tener una mente tan conspirativa.

Copyright Umberto Eco/L’Espresso, 2014.

Fuente: Clarín, 12/10/14.

conspiraciones 02

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Pseudociencia

Fuente: Wikipedia, 2014.

Una ilustración del siglo XIX sobre frenología típica: En la década de 1820, los frenólogos afirmaban que podían medir las «protuberancias» del cráneo de los individuos para predecir los rasgos de su personalidad.1 Desacreditada fuertemente en la década de 1840, fue la primera disciplina en ser llamada pseudociencia y se sigue considerándola como tal hasta el día de hoy.2

La pseudociencia o seudociencia (‘falsa ciencia’) es aquella afirmación, creencia o práctica que, no obstante a presentarse como científica, no cumple con un método científico válido, carece de respaldo de evidencias científicas o plausibilidad, no puede ser comprobada de forma fiable o carece de estatus científico.3 4 5 6 7 8 9 A menudo se caracteriza por el uso de afirmaciones vagas, contradictorias, exageradas o infalsables, una dependencia excesiva a la confirmación en lugar de pruebas rigurosos de refutación, poca o nula disposición a evaluaciones externas por otros expertos y en general una ausencia de procedimientos sistemáticos para el desarrollo racional de teorías. El término pseudocientífico a menudo se le considera inherentemente peyorativo, debido a que sugiere que algo es presentado vaga o incluso embusteramente como ciencia, cuando no lo es.10 En consecuencia, aquellas prácticas y defensores categorizados como tales usualmente rechazan esta etiqueta.10

Un área, práctica o cuerpo de conocimiento puede ser razonablemente llamada pseudocientífica cuando se presenta congruente con los criterios de la investigación científica, pero manifiestamente falla en cumplir tales requisitos.11 La ciencia también se diferencia de la revelación, teología y espiritualidad en que ofrece un entendimiento de la realidad mediante el conocimiento obtenido por la investigación y experimentación empíricas.12 La divulgación científica tendenciosa puede nublar las fronteras entre la ciencia y la pseudociencia del público general y puede además incluir ciencia ficción.13 Las creencias pseudocientíficas están ampliamente arraigadas, incluso entre periodistas y profesores de ciencia de escuelas laicas.14

El problema de la demarcación entre ciencia y pseudociencia tiene implicaciones políticas, además de problemas científicos y filosóficos.15 Distinguirlos tiene consecuencias prácticas en el caso de la asistencia médica, peritaje judicial, políticas ambientales y educación en ciencias.16 Es parte de la educación científica y la literatura científica diferenciar los hechos y teorías científicos de las creencias pseudocientíficas, como aquellas encontradas en la astrología, alquimia, y charlatanería y creencias ocultistas, unidas falazmente a conceptos científicos.17

Visión general

Término

El término pseudociencia se suele considerar como inherentemente negativo, ya que sugiere que algo está siendo incorrectamente presentado como ciencia, quizá incluso de forma intencionada.10 En consecuencia, aquellos de los que se afirma que practican o defienden pseudociencias normalmente discuten tal etiqueta pero por otro lado se encuentran miembros de la comunidad científica que cuestionan el uso peyorativo de la etiqueta como calificativo ante nuevas teorías, tesis o investigaciones.10

Etimología

El término pseudociencia o seudociencia18 es un neologismo formado a partir de la raíz griega pseudo, «falso», y la palabra latina ciencia, «conocimiento». Aunque el término como tal se emplea desde por lo menos finales del siglo XVIII,19 el concepto de pseudociencia como algo distinto de la ciencia real o auténtica parece haber surgido a mitad del siglo XIX. Uno de los primeros usos de la palabra «pseudociencia» proviene de 1844 en el Northern Journal of Medicine. También se registra un uso anterior del término en 1843, en la obra del fisiólogo francés François Magendie.2

Definición

Aunque los elementos que determinan si un cuerpo de conocimiento, metodología o práctica es científico pueden variar según el ámbito de actuación, existen ciertos principios generales con los que la comunidad científica se muestra en general de acuerdo. La noción básica es que todos los resultados experimentales deben ser reproducibles, y susceptibles de ser verificados por otros investigadores.20 Estos principios pretenden asegurar que los experimentos pueden ser reproducidos bajo las mismas condiciones, permitiendo mediante la investigación posterior determinar si una hipótesis o teoría acerca de un fenómeno es a la vez válida y fiable. Para ser considerado científico, un estudio debe aplicar el método científico en todos sus ámbitos, y el sesgo cognitivo debe ser controlado o eliminado mediante el muestreo al azar, técnicas específicas como el doble ciego, y otros métodos. Se espera que todos los datos recopilados, incluyendo especificaciones de las condiciones ambientales o experimentales, estén documentados y disponibles para su revisión por pares, permitiendo la realización de nuevos experimentos que confirmen o desmientan los resultados previos.

En general, y en la medida en que pueda resultar aplicable, la metodología científica exige que las teorías puedan someterse a pruebas empíricas rigurosas, mientras que a las pseudociencias, o bien no será posible aplicarles sistemas de refutación (por tratarse de formulaciones ambiguas), o bien sus partidarios protegerán la teoría (por ejemplo, con hipótesis auxiliares o ad hoc, formuladas a posteriori), en lugar de someterla a ensayos que puedan refutarla.

Karl PopperKarl Popper introdujo a mediados del siglo XX el concepto de falsabilidad para distinguir la ciencia de la no-ciencia.21 Un resultado es «falsable» cuando puede ser demostrado como erróneo, es decir, cuando puede diseñarse un experimento teórico con el que demostrar si es falso. De este modo, las afirmaciones «falsables» pueden ser consideradas como ciencia, mientras que las no «falsables» se consideran no-ciencia. Por ejemplo, la afirmación de que «Dios creó el Universo» puede ser cierta o falsa, pero no puede diseñarse ningún experimento que demuestre una cosa u otra; simplemente está más allá de la capacidad de la ciencia, ergo, no es «falsable» y por tanto es no-ciencia. Popper usó la astrología y el psicoanálisis como ejemplos de pseudociencias, y la teoría de la relatividad de Einstein como ejemplo de ciencia. Luego clasificó las formulaciones no-científicas en las categorías filosófica, matemática, mitológica, religiosa y/o metafísica por un lado, y pseudocientífica por otro, aunque no dio criterios claros para definir cada una.22

El término tiene connotaciones peyorativas, porque se usa para indicar que las materias así etiquetadas son errónea o engañosamente presentadas como científicas. Por este motivo, aquellos que cultivan determinada «pseudociencia», normalmente rechazan esta clasificación. El apelativo se ha aplicado a disciplinas como ciertas hipótesis de la física cuántica, las ciencias sociales, el psicoanálisis, la parapsicología y la criptozoología por la naturaleza de sus objetos de estudio difícil de aplicarle la misma rigurosidad científica que en otras disciplinas, no obstante esto es relativo y algunas de estas disciplinas acusadas de pseudocientíficas son aceptadas como científicas por universidades,23 asociaciones científicas,24 centros médicos, gobiernos, etc., por ejemplo, el psicoanálisis.

Muchas veces la discusión sobre un concepto o campo de conocimiento gira más alrededor de su consideración como ciencia o pseudociencia que acerca de los hechos y métodos reales. El filósofo de la ciencia Larry Laudan ha manifestado que el concepto pseudociencia no tiene significado científico y se usa mayoritariamente para describir una apreciación subjetiva: «Si quisiéramos permanecer firmes al lado de la razón, deberíamos deshacernos de términos como ‘pseudociencia’ y ‘acientífico’ de nuestro vocabulario; son sólo palabras huecas que cumplen una función emotiva.»25 Del mismo modo, Richard McNally afirma que «el término pseudociencia se ha convertido en poco más que una injuriosa palabra de moda para ningunear a los propios oponentes en las discusiones en los medios», y que «cuando los emprendedores terapéuticos hacen afirmaciones a favor de sus tratamientos, no deberíamos perder el tiempo intentando determinar si estos califican como pseudocientíficos. En su lugar se deberían hacer preguntas como: ¿Cómo sabe que su tratamiento funciona? ¿Cuáles son sus pruebas?»26

Características de las pseudociencias

Los autores que diferencian entre ciencias reales y pseudociencias señalan características cuya presencia simultánea, no necesariamente de todas a la vez (definición politética), ayuda a reconocer a las pseudociencias como tales:27 28 29 30 31

  • No tienen consistencia interna y externa. Es decir, soportan contradicciones lógicas y no se integran con otras ciencias.
  • No aplican métodos como los característicos de las ciencias, aquellos cuya validez pueda aceptarse con independencia de las expectativas del observador. Pero, Norwood Russell Hanson, en su libro Patterns of discovery de 1958, y apoyándose en la obra póstuma de Ludwig Wittgenstein, particularmente en sus Investigaciones filosóficas, señala cómo la observación de un hecho cualquiera siempre está sujeta a las expectativas del observador.32
  • Son dogmáticas. Sus principios están planteados en términos tales que no admiten refutación, a diferencia de las ciencias, donde las condiciones de refutación de las hipótesis o teorías están determinadas o pueden determinarse con precisión. Aunque esto último no es de aplicación estricta a las ciencias sociales, que a menudo no producen (ni pretenden producir) resultados precisos, y parten de premisas que hay que interpretar con cierto grado de subjetividad. Por otro lado, en la ciencia, a veces ocurre que proposiciones formalmente falsables, son en la práctica (en el estado actual de la técnica), imposibles de falsar (por ejemplo: «El universo es finito»).
  • Proclaman teorías para las que no aportan pruebas empíricas, que a menudo contradicen abiertamente las observaciones o resultados experimentales conocidos y aceptados. Aunque este tipo de problema también aparecen ocasionalmente en las ciencias (véase por ejemplo: Problema del horizonte)
  • Son incoherentes con el cuerpo teórico de disciplinas relacionadas, invalidando las explicaciones admitidas sin ofrecer alternativas mejores para la explicación de los mismos fenómenos ni reconocer la necesidad de hacerlo.
  • Son inmutables. Al no tener bases experimentales, no cambian incluso ante nuevos descubrimientos (como excepción especial están las ciencias a priori, concretamente las matemáticas y la lógica). La máxima autoridad teórica se le sigue atribuyendo al fundador o fundadores de la disciplina, y sus enseñanzas son tratadas como escrituras sagradas.
  • Utilizan ante el público un lenguaje oscuro, o emplean términos que tienen un significado preciso en ciencia con sentidos totalmente diferentes.
  • No cumplen la estrategia de la navaja de Occam (también conocido como principio de parsimonia), que es un método heurístico de búsqueda creativa de soluciones que propone que, en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla es la que se debe considerar como la más probable. O cuando la cumplen es basándose en la utilización de «ganchos celestes» (por ejemplo el creacionismo lo explica todo con base en un solo ente: Dios). navaja de ockham
  • No buscan leyes generales.
  • Descalifican las críticas por parte de las ciencias, a menudo, utilizando falacias ad hominem, aduciendo conspiraciones o proclamándose objeto de persecución cuando sus planteamientos son rebatidos.
  • Invocan entes inmateriales o sobrenaturales, tales como fuerza vital, creación divina, inconsciente metafísico, quintaesencia, etc. de los que proclaman a la vez, contradictoriamente, que intervienen en fenómenos observables, pero que son inaccesibles a la investigación empírica. Aunque también en física se especula con entidades que, a día de hoy, son inaccesibles a la investigación empírica, pero que se supone que intervienen en fenómenos observables (véase por ejemplo: Bosón de Higgs), y en psicología se emplean entidades inmateriales tales como por ejemplo: «inteligencia«.
  • Los promotores de la teoría hacen poco esfuerzo para desarrollar una teoría que supere los problemas a los que se enfrenta. Carecen de la vocación autocrítica propia de los científicos verdaderos.
  • Proclaman y exigen que se reconozca su carácter científico, pero sólo ante el público general, renunciando o siendo muy reticentes a poner a prueba sus explicaciones ante la comunidad científica establecida. El hecho de reclamar estatus científico las diferencia de otros campos, como la religión o la metafísica.

Algunos autores afines al relativismo epistémico o al llamado «programa fuerte» (o «estándar») de la sociología de la ciencia (Barry Barnes, Steve Shapin y David Bloor), la Escuela de París, (Bruno Latour y Michael Callon), el grupo de Bath, (Harry Collins y Steven Yearley), el grupo de norteamericanos y su “Etnometodología”, (Harold Garfinkel y Michael Lynch), ponen en duda que sea posible diferenciar con rigor y objetividad el límite que demarca la «ciencia» de la «pseudociencia», respaldando en algunos casos posiciones abiertamente contrarias a determinadas concepciones de lo que es ciencia y criticando el método científico.33 Estas posiciones relativistas fueron contestadas por los científicos Alan Sokal y Jean Bricmont en su libro Imposturas intelectuales (1997),34 el cual a su vez recibió contrarréplicas.

Algunos críticos de la pseudociencia consideran algunas o todas las formas de pseudociencia como pasatiempos inofensivos. Otros, como Richard Feynman,35 Richard Dawkins,36 Carl Sagan37 , Michael Shermer38 y Mario Bunge39 consideran que todas las formas de pseudociencia son dañinas, causen o no daños inmediatos a sus seguidores. Estos críticos generalmente consideran que la defensa de la pseudociencia puede suceder por varias razones, que van desde la simple candidez sobre la naturaleza de la ciencia y el método científico, hasta un engaño deliberado por beneficios económicos o políticos. No es apropiado tratar de pseudociencia cualquier cuerpo sistemático de creencias sólo por no considerar veraces sus postulados, sino que sólo tiene sentido hacerlo cuando desde la disciplina en cuestión se proclama sin fundamento su carácter científico.

Visión detallada

Explicaciones psicológicas

El pensamiento pseudocientífico se ha explicado en términos de psicología y psicología social. La tendencia humana a buscar confirmación en vez de refutación,40 la de mantenerse aferrado en las creencias confortables, y la de sobregeneralizar han sido mencionadas como razones comunes para la adherencia al pensamiento pseudocientífico. De acuerdo con Beyerstein (1991) los humanos son propensos a realizar asociaciones en función de la apariencia, y a menudo cometen errores en el pensamiento sobre causa y efecto.41

La utilidad de las etiquetas

Richard McNally, catedrático de Psicología de la universidad de Harvard, manifiesta: «El término ‘pseudociencia’ se ha convertido en poco más que una palabra de moda incendiaria para desacreditar rápidamente a un oponente a través de los medios de comunicación» y «Cuando los terapeutas manifiestan haber obtenido logros con sus prácticas, no deberíamos gastar nuestro tiempo en tratar de averiguar si sus prácticas se las pueden calificar de pseudocientíficas. En vez de eso, se le debería preguntar: ¿Cómo sabe usted que su práctica funciona? ¿Cuál es su evidencia?»42

Pseudociencia, protociencia y ciencia

La protociencia engloba áreas de conocimiento en proceso de consolidación. Por ejemplo la alquimia en el siglo XVII entraba dentro de esta categoría. Cuando se descubrió que los principios en la que se basaban (como la influencia de los planetas en los metales) no tenían respaldo experimental, pasó a ser una pseudociencia. Lo mismo puede decirse de la parapsicología en el siglo XIX y principios del XX. No todas las protociencias desembocan en pseudociencias. Existen autores que consideran que la alquimia dio origen a la química y la astrología a la astronomía; aunque se debe tener en cuenta que otros historiadores de la ciencia rebaten este punto, considerando al ocultismo y a la ciencia como tradiciones paralelas.43

No hay un acuerdo para la diferenciación entre protociencia, pseudociencia y ciencia. Hay ejemplos de teorías científicas vigentes que alguna vez fueron criticadas y etiquetadas como pseudocientíficas. La transición se caracteriza por una mayor investigación científica sobre el tema y el descubrimiento de más evidencias que sustenten la teoría. Así, la teoría de la deriva continental fue, en su momento, considerada pseudocientífica.44

El problema de la demarcación de las ciencias

Se han hecho varios intentos para aplicar rigor filosófico a la demarcación de la ciencia con resultados diversos. Estos incluyen el criterio de falsabilidad de Karl Popper y la aproximación histórica de Imre Lakatos, quien lo critica en su Methodology of scientific research programmes (Metodología de los programas de investigación científica). Historiadores y filósofos de la ciencia, principalmente Thomas Kuhn y Paul Feyerabend, sostienen desde otras perspectivas epistemológicas del conocimiento, que incluye la dimensión social, que no siempre es posible una distinción nítida y objetiva entre ciencia y pseudociencia.

Mario Bunge, filósofo de la ciencia, es conocido por su posición de incluir al psicoanálisis entre las pseudociencias. Críticas hacia la inconsistencia entre teoría y experiencia, o hacia el carácter especulativo del discurso se dirigen también a veces desde las ciencias naturales hacia ciertas ciencias sociales, como la economía o la psicopedagogía. El escándalo Sokal, por el nombre del físico que lo puso en marcha, mostró que desde una cierta orientación de la Sociología de la Ciencia postmoderna también se ha recurrido a veces a usar inconsistentemente el lenguaje de las llamadas ciencias duras, en lo que parece un intento irregular de legitimación científica, siendo esta una de las líneas de conducta frecuentemente reprochadas hacia las llamadas pseudociencias.

Para algunos sectores de la filosofía de la ciencia no existe un criterio de demarcación perfectamente delimitado, metodológico y objetivo para definir universalmente qué es ciencia y qué es pseudociencia,45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 todo intento de diferenciación es necesariamente arbitrario y subjetivo.

Peligros de la medicina pseudocientífica para la salud

Un campo en el que se usan frecuentemente alegaciones seudocientíficas es el de la curación de enfermedades. Existe un importante mercado de métodos curativos y diagnósticos presentados como mecanismos curativos de validez demostrada por estudios, que en muchos casos utilizan métodos mágicos tradicionales, como la imposición de manos o procedimientos sin fundamento científico, como la radiestesia o el empleo de pirámides. La mayoría de estos curanderismos, cuya extensión creciente debe mucho a internet, busca la credibilidad y el prestigio que tiene la ciencia, alegando por ejemplo desconocidas propiedades del agua,65 la supuesta acción de fenómenos cuánticos, o presuntas energías de naturaleza difusa.66

El cartílago de tiburón se ha promocionado falsamente como cura para el cáncer con base en una supuesta inexistencia de cánceres en tiburones. De acuerdo con Ostrander,67 esta práctica ha llevado a una continua disminución de las poblaciones de tiburones,68 y, lo que es más importante, ha alejado a los pacientes de terapias contra el cáncer que sí son efectivas. Los autores sugieren que «los mecanismos basados en la evidencia dada por la comunidad científica deberían añadirse al aprendizaje de los profesionales de los medios de comunicación y gubernamentales».

Un caso especial, por su extensión, es el de la homeopatía, cuya incongruencia con el conocimiento científico fue indicada ya en vida de su fundador, Samuel Hahnemann, y respecto a la que se han utilizado recientemente términos prestados de la mecánica cuántica (como el entrelazamiento) de manera admitidamente metafórica.69

Lo mismo ocurre con la reflexología podal, llegándose incluso a impartir cursos que a veces están financiados por la administración pública sanitaria y dirigidos a matronas, personas con formación científica e inmersas en el ámbito sanitario, lo que puede confundir a la ciudadanía dando apariencia de estar avalado por la ciencia. Estos cursos, en España los imparte gente sin formación médica reglada, por lo que su credibilidad deja mucho que desear. Cualquier persona, independientemente de su formación, tiene acceso a cursos de reflexología y puede obtener un diploma que lo capacita para la práctica profesional de dicha disciplina.

Algunos tratamientos alternativos de carácter pseudocientífico han producido accidentes graves, incluso muertes; pero se admite en general que el mayor peligro para la salud de los pacientes ocurre cuando, confiando en un método ineficaz, renuncian a medidas más efectivas, como hábitos más saludables o un tratamiendo médico de eficacia demostrada.70 71

Tabla: Campos considerados como pseudociencias

Algunos autores que defienden la posibilidad de un criterio de demarcación estricto entre ciencia y pseudociencia como Mario Bunge,72 Carl Sagan,27 Robert L. Park,28 29 James Randi,30 o Michael Shermer31 consideran que en algunos de los campos siguientes una parte significativa de sus practicantes presentan su disciplina como más o menos equivalente a campos del conocimiento rigurosos, imitándolos a veces formalmente en el lenguaje o las formas de comunicación, y adoptando títulos científicamente prestigiosos ante el público como «doctor» o «profesor», legitimados o no académicamente. Tal como se deduce de la caracterización del concepto, los practicantes de estas actividades afirman su carácter científico.

Ejemplos de disciplinas consideradas pseudocientíficas
Alquimia72 Fue una práctica que combinó elementos de lo que hoy son la química, la metalurgia, la física, astrología, la semiótica, el misticismo, el espiritualismo y el arte y algunos historiadores de la ciencia, no todos, la consideran precursora de la moderna química. Al contrario que la astrología, que sigue teniendo muchos seguidores en la actualidad, la práctica de la alquimia prácticamente desapareció durante el siglo XIX, quedando en la actualidad únicamente algunos seguidores,73 aunque para la mayoría de ellos se haya convertido en una corriente filosófica que ya no sigue los mismos objetivos,74 75 por lo que realmente únicamente serían pseudocientíficas algunas corrientes actuales, a pesar de la definición de Bunge.
Análisis técnico bursátil En su libro divulgativo Un matemático juega en bolsa, el profesor John Allen Paulos, especialista en lógica matemática y matemática social, describe un buen número de problemas y juegos matemáticos que hacen dudar del análisis bursátil, tanto técnico como fundamental, como un estudio científico real del mercado, tachándolo en muchos casos de pseudociencia. Paulos muestra en su libro que gran parte de las técnicas de análisis bursátil se basan en un mal empleo de la lógica, no teniendo una base matemática sólida que sustente dichas teorías, ya que no han demostrado, ni teórica ni empíricamente, que el mercado no se comporte de forma aleatoria y de acuerdo a estas reglas en muchos casos domáticas. A lo largo del libro se acusa en varias ocasiones a dichas técnicas de pseudociencia, siendo especialmente escéptico con aquellas sustentadas en series o números especiales como el número phi o la serie de Fibonacci, sin más base matemática que las correlaciones con el mercado real. El propio John Paulos se interesó en la base matemática real de este campo cuando perdió gran cantidad de dinero en la burbuja punto com.
Benoît Mandelbrot se ha referido al análisis técnico bursátil como astrología financiera, debido a la falta de base matemática seria que la sustente, así como en la interpretación basada en resultados excesivamene complejos y aplicacíon de métodos estadísticos erróneos o inadecuados a la naturaleza fractal de los mercados financieros.
Astrología76 Es la creencia en una relación causal entre la posición relativa de determinados planetas, satélites y estrellas y la personalidad y expectativas futuras de las personas.77Aunque la astrología tiene una larga tradición como sistema de creencias desde la antigüedad, sus bases como ciencia están refutadas desde el Renacimiento,78 a pesar de lo cual hoy en día existen intentos de reivindicar este papel.
BiomagnetismoMagnetoterapia Es el intento de curar enfermedades mediante imanes, su descubridor afirma poder curar enfermedades como el sida al inactivar virus mediante el uso de imanes, que desregularían a los patógenos internos. No hay ninguna evidencia y su creador fue acusado de fraude recientemente, a pesar de ello es una disciplina en expansión y que ha logrado engañar a mucha gente. La magnetoterapia insiste en poder mitigar dolor aunque reconoce que sus resultados varían según la persona.
Cerealogía79 También llamados pictogramas o crop circles (en inglés), son dibujos que aparecen en campos de cultivo (trigo, maíz, etc), supuestamente creados por extraterrestres, aunque sin evidencias empíricas.
Creacionismo y Diseño inteligente Algunas interpretaciones literales del Génesis niegan la Teoría de la evolución y plantean hipótesis alternativas como si tuvieran la misma validez. La teoría de la evolución no es sólo una hipótesis sino la teoría más sustentada que actualmente existe sobre el origen de los seres vivientes y es el cuerpo teórico unificador de las ciencias biológicas. Por esto, la gran mayoría de los científicos e instituciones científicas rechazan las afirmaciones sobre creacionismo científico y diseño inteligente por su falta de base científica y lo clasifican como pseudociencia. La comunidad científica califica de infundadas las acusaciones de tautología hacia algunas hipótesis evolutivas, como la selección natural.
Criptozoología80 La criptozoología es el estudio de los hipotéticos animales desconocidos para la zoología moderna, generalmente por medio de entrevistas a testigos y cualquier vestigio físico (huellas, heces, pelambre, etc.) que se pueda encontrar. Debido a que la mayoría de la evidencia en torno a los animales desconocidos suele ser de testimonios orales y de leyendas tradicionales, se considera por parte de un sector importante de la comunidad científica que no cumple con los criterios mínimos del método científico. Sin embargo, la criptozoología ha sido abordada por reconocidos biólogos, antropólogos, zoólogos y otros profesionales científicos serios de diferentes países que buscan lograr una rigurosidad científica. 81 82
Dianética (la “ciencia” de la cienciología)83 La dianética es una parte de la cienciología, consistente en una especie de «psicología» basada en los principios de la cienciología.84 Hubbard, el fundador de la cienciología, insiste varias veces a lo largo de su libro en que la Dianética es una ciencia85 y que su sistema, basado en la localización y eliminación de los engramas, permite la curación de toda clase de compulsiones, obsesiones, neurosis, y demás afecciones o enfermedades, incluyendo parálisis, cáncer y leucemia.86 Sin embargo nunca ha habido ninguna demostración científica de tales afirmaciones.
Feng Shui Es una forma de geomancia que supone la existencia de supuestas energías como el chi. Esta puesta en duda, ya que desde el punto de vista científico una energía propiamente dicha no puede ser positiva o negativa (no existe ese concepto en la física), por lo que no podría influir ni alterar el comportamiento humano y su relación con el medio. Por ello se sostiene entonces que no podría tener valor terapéutico.87
Fisiognomía En la Antigüedad la fisiognomía se desarrolló com un arte adivinatoria, que buscaba el destino en los rasgos de la cara, en parte por culpa de algunos párrafos de la Historia animalium de Aristóteles.88 Lavater, a finales del XVIII llamó así a la ciencia («una ciencia con reglas fijas») que permitiría conocer el carácter de una persona por los rasgos de su cara y la forma de su frente. Un obituario tras su muerte, señalaba que tras Lavater un noble no escogería un criado sin antes comparar su rostro con las láminas del libro. Darwin cuenta que estuvo a punto de no ser elegido como naturalista del Beagle, porque Fitzroy no veía con buenos ojos la forma de su nariz.89 La asignación de caracteres faciales y su asociación a rasgos de personalidad para los grupos humanos históricos, como los judíos o los eslavos, fue recuperada por el racismo pseudocientífico de la primera mitad del siglo XX, y una variante, la morfopsicología, inventada por un médico francés en 1937, todavía se emplea para selección de personal.
Flores de Bach (terapias florales)90 91 Los ensayos no demuestran ningún valor terapéutico más allá del efecto placebo.92 93 La preparación de los remedios, dejando algunas flores en agua al sol y diluyendo el filtrado después, no es compatible con ningún mecanismo físico-químico específico. Los pronentes dicen que se basa en «vibraciones», sin que se justifique que son o como se pueden observar. La selección de los remedios se basa en criterios ajenos a la experiencia, como la teoría de las signaturas,94 una doctrina precientífica propia de la medicina medieval, según la cual la virtud curativa ha sido marcada sobre las cosas o sobre sus nombres. Por ejemplo, la planta que Lineo llamó Impatiens porque dispara sus semillas, es propuesta para curar la impaciencia.
Frenología95 96 Era una teoría que afirmaba ser capaz de determinar el carácter y los rasgos de personalidad basándose en la forma del cráneo. Se basaba en la creencia de que diversos comportamientos están controlados por sitios distintos del cerebro, y que el mayor desarrollo de esas secciones supone un mayor tamaño, que se ve reflejado en la forma del cráneo. No se debe confundir con la craniometría o la fisonomía, que estudian los huesos del cráneo o los rasgos faciales sin intentar extraer información sobre la personalidad.
Grafología97 98 Se trata de la supuesta relación entre la escritura y la personalidad del individuo, pretendiendo inferir incluso el estado fisiológico y las aptitudes laborales del autor de la escritura. No debe confundirse con la caligrafía forense, que es usada en la justicia como técnica auxiliar para determinar si un escrito pertenece a una persona en particular.
Homeopatía Muchos consideran la homeopatía como un residuo pseudocientífico de la época de la alquimia. Los resultados atribuidos a la homeopatía se pueden explicar por el efecto placebo.99 Otra crítica a la homeopatía es su falta de consistencia externa. Esta teoría asume que el agua de algún modo «recuerda» las propiedades químicas de las moléculas que alguna vez estuvieron en contacto con ella, pese a que la investigación empírica no confirma la hipótesis de la llamada memoria del agua.
Negacionismo del Holocausto100 El negacionismo del Holocausto está considerado una pseudociencia (en la disciplina de la historia) no porque sea revisionista (el revisionismo es una actividad legítima del historiador, por ejemplo, a la luz de nuevas evidencias), sino porque para lograr su objetivo de negar el Holocausto necesitan negar todos y cada uno de los principios del método científico: deciden primero cómo quieren que sean los «hechos», en lugar de recurrir a testigos oculares y a pruebas físicas y documentales. Elaboran teorías para «probar» que los hechos «auténticos» son como ellos quieren que sean. Reescriben la historia para dar apoyo a una agenda, a menudo política, usando un sinnúmero de falacias lógicas que corroboren sus tesis. Nunca someten sus trabajos a la revisión por pares. A causa de todo ello, la comunidad de historiadores consideran a estos escritos como defectuosos y no fiables desde el punto de vista científico.
Numerología101 102 La numerología actual se basa en los principios esbozados por Pitágoras. Consideraba que el universo es una obra sólo descifrable a través de las matemáticas. Los pitagóricos postulaban que la Tierra, el Sol y el resto de los planetas conocidos, giraban en torno a una fuerza simbolizada por el número uno.
Parapsicología103 Esta doctrina sostiene la existencia de fenómenos como la telepatía, la videncia a distancia y del futuro, y la telequinesis, entre otros. La parapsicología atribuye esos supuestos hechos a la percepción extrasensorial y a otras capacidades supra-normales que no pretende explicar. Es bastante ambigua no sólo porque trata de entidades no físicas como los fantasmas y acontecimientos no físicos como la telepatía, sino también porque no ofrece afirmaciones detalladas acerca de sus mecanismos de acción o regularidades. No obstante, diferentes universidades del mundo han financiado investigaciones parapsioclógicas y tienen departamentos de parapsicología,104 además la Asociación Americana de Parapsicología pertenece a la Sociedad Americana para el Avance de las Ciencias la cual agrupa a todas las asociaciones científicas de EE.UU.105
Piramidología97 La piramidología es una creencia que afirma que los objetos en forma de pirámide con base cuadrada, simplemente por su forma, pueden provocar fenómenos tales como mantener los alimentos frescos durante mucho más tiempo de lo normal. Se cree que el origen de esta creencia fue el supuesto descubrimiento en las pirámides de la Meseta de Guiza de momias y otros objetos orgánicos en relativamente buen estado a pesar de su edad.106 Aseveración totalmente falsa. Además, los experimentos realizados no han mostrado ningún efecto.107
Psicoanálisis En su modelo de demarcación de la ciencia, Karl Popper tomó al psicoanálisis como ejemplo de pseudociencia, en contraste con la teoría de la relatividad de Albert Einstein. Popper observó que mientras las condiciones de refutación de las hipótesis de Einstein estaban determinadas con precisión y Einstein estaba dispuesto a empezar de nuevo si la evidencia no las sustentaba, las teorías de Sigmund Freud eran infalsables y le permitían reinterpretar la evidencia para mantener las hipótesis.Aunque Popper calificaba al psicoanálisis como pseudociencia no sugiere que no sea racional o que no sea valioso. Popper mismo declara que el psicoanálisis: «Constituye una interesante metafísica psicológica (y no cabe duda de que hay alguna verdad en él, como sucede tan a menudo en las ideas metafísicas)».108Adolf Grünbaum considerado el heredero de Karl Popper en la crítica epistemológica al psicoanálisis, considera por otro lado que el psicoanálisis sí es falsable, pero con el resultado de ser una teoría falsa.Alan Sokal y Jean Bricmont explican en su controvertido libro Imposturas Intelectuales cómo Jacques Lacan usa el lenguaje matemático en su teoría del psicoanálisis de forma incorrecta y totalmente fuera de contexto para aparentar carácter científico.109 Otros autores, sin embargo, explican que el uso por parte de Jacques Lacan de un lenguaje matemático significó no el intento de demostrar matemáticamente las afirmaciones del psicoanálisis, sino una representación explícitamente metafórica de algunas de tales afirmaciones. La respuesta de Sokal es que tal uso simbólico de conceptos matemáticos, muy probablemente desconocidos por la gran mayoría de los lectores de Lacan, es de dudosa utilidad. El matemático Arkady Plotnitsky manifestó que dicho libro contiene aseveraciones matemáticamente erróneas, en particular cuando se trata con números complejos, lo cual desacreditaría el argumento expuesto.110El epistemólogo Mario Bunge también usa al psicoanálisis como ejemplo en su modelo de demarcación de la ciencia. Sostiene que el psicoanálisis es una forma de pseudociencia porque carece de consistencia externa: las diferentes disciplinas científicas interactúan apoyándose las unas a las otras tanto en sus aspectos teóricos como empíricos. El grave problema del psicoanálisis, sostiene Bunge, es que se trata de una disciplina aislada del resto del conocimiento (no interactúa con disciplinas obviamente pertinentes, tales como la psicología experimental, la neurociencia cognitiva y las ciencias biológicas). Más aún, el psicoanálisis es incongruente con los descubrimientos de estas disciplinas.111 112 113Por otra parte algunos filósofos de la ciencia114 e investigadores115 sostienen que el psicoanálisis sí puede investigarse científicamente. Aunque otros filósofos116 y psicoanalistas117 sostienen que el psicoanálisis no puede investigarse científicamente. En todo caso hay gran variedad de corrientes psicoanalíticas y sólo cabría plantear la posibilidad de acusar de pseudocientíficas a aquellas que se consideran a sí mismas científicas.Autores como Van Rillaer recopilaron ejemplos sobre la forma en que Freud y otros psicoanalistas descalifican a sus críticos empleando argumentos de autoridad y falacias ad hominem.118 119
Psicología transpersonal120 Se trata de corrientes de pensamiento psicológico fundamentadas en creencias religiosas, ocultistas o filosóficas, muy a menudo cercanas a movimientos como el New Age. Sus prácticas y creencias no poseen, en la mayor parte de los casos, fundamentos empíricos testables necesarios para toda ciencia. Arranca del pensamiento de autores post-freudianos como Carl Jung. Al igual que con el psicoanálisis freudiano, aunque no todas sus afirmaciones pudieran carecer de fundamento real, no existe en sus prácticas y tradiciones de generación de conocimiento un modo de distinguir entre lo válido y lo erróneo. Estas corrientes de pensamiento también se han asociado en ocasiones a la parapsicología. Muy pocos psicológos realizan en realidad investigación científica seria sobre estos temas.
Quiropráctica La quiropráctica fue fundada por el magnetoterapeuta David D. Palmer en Iowa (EEUU) a finales del siglo XIX, plantea que las enfermedades son resultado de un mal flujo de la llamada inteligencia innata debido a las subluxaciones vertebrales, que la medicina no reconoce con este carácter. En consecuencia se realizan ‘tratamientos’ consistentes en presiones o giros sobre el cuello o algún otro punto de la columna vertebral.Existen publicaciones científicas 121 122 que reportan que como resultados de dichos ejercicios se han producido presiones sobre arterias que han llegado a ser la causa de infartos. Sin embargo, el carácter de masaje o presión en ciertos puntos de la espalda contribuye a aliviar a corto plazo dolores de espalda en personas, aunque los resultados no superan los que corresponde al efecto placebo.Los defensores de la misma, alegan la existencia de programas universitarios en EEUU (y algún otro país anglosajón), si bien hay que señalar que el reconocimiento de dichos programas de estudios proviene únicamente de la Federaciíon de Quiropráctica. En España, ni los programas de formación impartidos en el extranjero, ni los que se imparten en España tienen reconomiento universitario ni validez legal alguna.
Radiestesia123 La dependencia de los fenómenos en que se basa la radiestesia respecto al efecto ideomotor y las expectativas del sujeto, está demostrada desde el siglo XIX.124
Ufología125 126 127 La Ufología es el estudio de los objetos voladores no identificados (ovnis) y frecuentemente incluye la creencia de que los ovnis son la evidencia de visitantes extraterrestres.128 Cabe destacar que en sus orígenes la ufología fue impulsada con base científica por profesionales certificados como el doctor en astronomía Josef Allen Hynek y el astrofísico Jacques Fabrice Vallée, quienes intentaron hacer de la ufología una ciencia seria y reconocida por la comunidad científica internacional, incluso llegando a llevar tales argumentaciones ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Tras la negativa de la ONU la ufología no fue acreditada ni apoyada por las naciones predominantes ni por sus universidades y esto dio lugar a la proliferación de múltiples «investigadores» que afirmaban ser ufólogos sin tener base científica para sus «investigaciones» e inclusive sin tener fines científicos en el tema sino más bien volcando argumentos sobrenaturales, ficticios o incluso religiosos, supuestamente versados en la ufología pero con fines comerciales y no científicos.Es por esa razón que existe una gran cantidad de personas que se vuelcan por el lado de la pseudociencia al referirse a la ufología y no investigan ni tratan sus temas de manera científica pese a que aún persisten algunos pocos ufólogos que proceden de manera científica con este asunto.No debe confundirse a la ufología con la búsqueda de inteligencia extraterrestre de proyectos científicos académicamente aceptados como el SETI. Por este motivo se ha sugerido utilizar el término exobiología para diferenciarlo de la ufología en tanto que la primera es una disciplina que se dedica a buscar vida extraterrestre (inteligente o no) con técnicas científicas como la exploración espacial, el análisis de suelos de diferentes planetas o satélites o la emisión y recepción de señales de radio. Hasta la fecha la exobiología no ha arrojado datos certeros sobre la existencia de vida fuera de la Tierra por lo que se la considera aún una mera hipótesis.
Sintergética La teoría sinergética fue establecida por el matemático y físico Hermann Haken. La teoría sinergética, según sus representantes, es una curación biónica y no un tratamiento médico. Así evitan disputas con la medicina occidental.129

Véase también:

Referencias

Véase el artículo en inglés para ver las referencias en rojo.
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  3. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas definition
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    Muchos escritores sobre la pseudociencia enfatizan que esta es no-ciencia haciéndose pasar como tal. El clásico moderno sobre el tema (Gardner 1957) luce el título «Modas y falacias en el Nombre de la Ciencia» (Fads and Fallacies in the Name of Science en inglés). Según Brian Baigrie (1988, 438), “lo que es cuestionable sobre estas creencias es que se enmascaran como genuínamente científicas.” Estos y muchos otros autores asumen que para ser pseudocientífica, una actividad o enseñanza tiene que cumplir los siguientes dos criterios (Hansson 1996): (1) no es científica, y (2) sus mayores defensores tratan de crear la impresión de que sí lo es.

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    (Las pseudociencias son) afirmaciones presentadas de forma que parezcan ser científicas incluso aunque les faltan plausibilidad y evidencias que las respalden (p. 33)

    En contraste,

    (Las ciencias son) un conjunto de métodos diseñados para describir e interpretar fenómenos observados e inferidos, pasados o presentes, y con el objetivo de construir un cuerpo de conocimiento verificable, abierto a la refutación o confirmación (p. 17))

  9. «¿Qué son las seudociencias?». http://www.lanacion.com.ar/.
  10. Hansson, Sven Ove (2008). «Science and Pseudoscience». Stanford Encyclopedia of Philosophy.
  11. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Cover_Curd_1998
  12. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Gould
  13. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Pendle
  14. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Art-Hobson
  15. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Imre-Lakatos
  16. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Stanford
  17. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Hurd
  18. seudociencia es la forma admitida como correcta por la Real Academia de la Lengua Española
  19. Se usó en referencia a la alquimia en 1796 en la obra de Andrews, James Pettit; Henry, Robert (1796). T. Cadell y W. Davies, ed. History of Great Britain, from the death of Henry VIII to the accession of James VI of Scotland to the Crown of England (en inglés) II. p. 87. Consultado el 29 de mayo de 2011. Texto «enlaceautor» ignorado (ayuda); Texto «enlaceautor» ignorado (ayuda); Parámetro desconocido |= ignorado (ayuda); Parámetro desconocido |ubicacion= ignorado (se sugiere |ubicación=) (ayuda)
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    Thus, an underlying similarity in discourse could exist between homeopathy and quantum theory which could be useful for modelling the homeopathic process. (Por ello, puede existir una similitud subyacente en el discurso entre la homeopatía y la teoría cuántica, que puede ser útil para modelar el proceso homeopático.)

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Bibliografía en español

Enlaces externos

Inseguridad vial: Graves accidentes en Santa Fe y Entre Ríos

octubre 13, 2014

Mueren tres integrantes de un equipo de fútbol femenino en Santa Fe

Por José E. Bordón.

El auto en el que viajaban se estrelló contra un camión; otra mujer que iba en el vehículo se encuentra internada en grave estado.

SANTA FE – En otro trágico accidente de tránsito del fin de semana largo, tres integrantes de un equipo de fútbol femenino del Club Atlético El Expreso, de El Trébol, departamento San Martín, murieron cuando el vehículo en el que viajaban -un Ford Ka- colisionó con un camión en el cruce de las rutas nacional 34 y provincial 65, en jurisdicción de San Genaro, departamento San Jerónimo, 126 kilómetros al sudoeste de esta capital. Una cuarta mujer, con trastorno encefalocraneano, fue internada en el Hospital «Eva Perón», de Granadero Baigorria (Gran Rosario), en grave estado.

El accidente se produjo alrededor de las 18.30 de ayer, cuando el automóvil que circulaba de oeste a este, conducido por Yanina García, de 27 años, oriunda de la localidad de Carlos Pellegrini, quién viajaba acompañada de Romina Prossman de 21, Verónica Prossman de 38 y Ana María Álvarez de 42, todas oriundas de El Trébol, colisionó con un camión Mercedes Benz 1933 con acoplado, que circulaba de sur a norte, guiado por Diego Jacovi de 42 años, oriundo de la provincia de Córdoba.

Debido al fuerte impacto y por el estado de destrucción en el que quedó el automóvil, una dotación de Bomberos Voluntarios de San Genaro rescató sin vida a tres de las mujeres, a excepción de Yanina, que fue trasladada al hospital de Granadero Baigorria.

Según datos de voceros del Club El Expreso, las mujeres fallecidas pertenecían al equipo de fútbol femenino de esa institución. Verónica Prossman era planillera y Romina Prossman era arquera del equipo (tía y sobrina), mientras que Ana Álvarez jugaba como delantera en el mismo conjunto.

Según familiares de las nombradas, las jugadoras habían disputado un cotejo en El Trébol, por una nueva fecha de la Liga San Martín, y se dirigían a una celebración que se realizaba en la vecina localidad de Monje.

Fuente: La Nación, 13/10/14.

La importancia de Conducir con Responsabilidad

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Regresaban de una fiesta y chocaron de frente: 7 muertos

Por Verónica Toller.

Inseguridad vial: Ocurrió ayer a las 7.40 cerca de Victoria. Un auto con 6 amigos que habían ido a un baile de disfraces derrapó, se cruzó de carril e impactó de frente con una camioneta. Hay 4 heridos, entre ellos 3 chicos.

Destruidos. Así quedaron la Mitsubishi Montero y el Renault Logan luego del impacto. Los bomberos tardaron tres horas en sacar los cuerpos de las víctimas entre los hierros retorcidos.

Destruidos. Así quedaron la Mitsubishi Montero y el Renault Logan luego del impacto. Los bomberos tardaron tres horas en sacar los cuerpos de las víctimas entre los hierros retorcidos.

ENTRE RÍOS – Una mala maniobra y la rueda que muerde el borde del asfalto. Volantazo, derrapada, cambio de carril… ¡Crash! Impacto furibundo. El Renault Logan había doblado sin control sobre la ruta y se había atravesado de modo perpendicular en la mano contraria. La Mitsubishi Montero no tuvo tiempo siquiera de reaccionar e impactó de trompa justo al medio del Logan, entre las dos puertas del lado del acompañante.

La muerte de los siete fue instantánea. Solo uno salió despedido; los otros seis “parecían marionetas atrapadas” entre los hierros retorcidos, según describió a Clarín el comisario mayor Victorino Borré, subjefe de Policía en Victoria, en Entre Ríos, donde ocurrió el hecho. Si agregáramos que la sangre fue lo que más impresionó a policías y bomberos que abrieron los coches, alguien podría creer que esta crónica busca los detalles truculentos.

El siniestro ocurrió a las 7.40 de ayer, en la ruta provincial 26 que une Victoria con Nogoyá, a un kilómetro y medio de la rotonda de ingreso a la ciudad de las siete colinas. En el Logan venían seis jóvenes, de entre 16 y 32 años. Volvían de un baile de disfraces en Nogoyá. En la camioneta, en tanto, viajaban procedentes de Rosario Víctor Sensi (59) con su mujer Silvina Leardi (52) y tres hijos de ella: dos mellizas de 13 y un nene de 11. Sensi tiene las piernas fracturadas, severos golpes en el pecho producto del airbag y contusiones en la cabeza y los brazos. Silvina murió. Según la médica policial Ivanna Mansilla, la causa de su muerte sería desnucamiento por el impacto. Llevaba cinturón de seguridad puesto, igual que Sensi. El dictamen fue corroborado por un médico forense que intervino más tarde.

En el Logan, los cuerpos parecían resabios de un bombardeo en Sarajevo. Una muchacha sin cara. Piernas cortadas. Iván Cáceres, de 32 años, iba al volante. Volvían todos de un baile de disfraces en el boliche El Templo de Raku, en Nogoyá. Los cinco acompañantes todavía traían sus disfraces puestos: Agustín Nicolás Berdrauk, de 22 años, Francisca Butta, de 18, Milagros Pacher Firpo, de 20, Facundo Hernán Ibarra, de 19, y Florencia Estefanía Garcilazo, de 16. Por la violencia del impacto los dos vehículos quedaron tan fundidos entre sí que los bomberos tardaron un largo rato en separarlos y tuvieron que utilizar expansores y tijeras de corte.

Trabajaron en el lugar efectivos policiales, bomberos, dos fiscales, peritos de criminalística, ambulancias. El tránsito estuvo cortado tres horas en la ruta. Hubo que romper los vidrios para sacar a los sobrevivientes de la Montero. Fueron trasladados de inmediato al hospital local Fermín Salaverry. Sólo Sensi presentaba un estado delicado y ayer los médicos evaluaban intervenirlo quirúrgicamente allí, antes de transferirlo junto a los tres chicos al hospital de Granadero Baigorria, cerca de Rosario, donde pidieron llevarlos los familiares.

En Victoria, los padres de los muertos se fueron enterando de a poco, mientras la radio local pedía dadores de sangre de tipo negativo para uno de los heridos. “No teníamos identificaciones más que de tres de ellos. Pero, al no llegar a sus casas, los demás padres ataron cabos con la noticia y se presentaron a averiguar”, dijo Borré. Debieron reconocer los cuerpos de sus hijos.

La ciudad está rodeada de ondulaciones y cuchillas, y le rumorea cerca el río Paraná. Los domingos, el movimiento no para: hay casino, puentes hasta Rosario, colinas, verde, parques, hoteles llenos, un monasterio, boliches, un parque termal…

Ayer el ritmo era otro. El intendente Rubén Garcilazo, por decreto municipal número 671/14, instruyó tres días de duelo, con banderas a media asta en todos los edificios públicos y cero bailes o espectáculos en la ciudad. También se suspendió toda actividad deportiva y se aguardaba una decisión similar de parte de la Dirección Departamental de Escuelas.

La conmoción ganó a todos en la ciudad. Hubo velatorios separados (cinco chicos juntos por un lado, una chica por otro). Hoy, algunos padres pedirán una misa por sus hijos. Y las campanas de las dos torres de la iglesia sonarán por todos.

Fuente: Clarín, 13/10/14.

Cómo mata el ébola día por día

octubre 13, 2014

Cómo mata el ébola día por día

Diario de un enfermo.El implacable avance de la enfermedad y una mirada sin precedentes sobre cómo asesina el virus a pesar de los dramáticos esfuerzos de los médicos.

Murió Thomas Eric Duncan, el primer caso de ébola en EEUU. (AP)

Murió Thomas Eric Duncan, el primer caso de ébola en EEUU. (AP)

A pesar de cinco días de tratamiento intensivo, la salud del paciente Thomas Eric Duncan, internado con ébola en un hospital de Texas, se estaba deteriorando.

Para la mañana del 2 de octubre, las enfermeras notaron que había sangre en la orina del liberiano y que sus heces eran cada vez más oscuras. Los estudios de laboratorio revelaban signos preocupantes de fallas en el hígado y en los riñones. Los médicos sospechan que el paciente de 45 años estaba cayendo además en una insuficiencia respiratoria.

Pero de repente, apareció un signo esperanzador. Duncan tenía hambre.

A las 3:45 de la tarde, las enfermeras ayudaron a sentar al paciente en su cama y le dieron una colación: una paquete de galletitas de agua y Sprite. No era mucho, pero un milagro así no iba a ser pasado alto entre el personal médico del Hospital Dallas Texas Health Presbyterian.

«El paciente indica que ‘ahora se siente feliz», anotó la enfermera en la historia clínica.

Seis días después Duncan moría. La primera persona diagnosticada con ébola en EE.UU. era también la primera persona en morir por esa enfermedad.

Cientos de páginas de informes médicos entregados a la agencia Asociated Press relatan el implacable  avance de la enfermedad sobre el cuerpo de Duncan y proporcionan una mirada sin precedentes sobre cómo mata el ébola a pesar de los dramáticos esfuerzos de los médicos por salvarlo.

28 de septiembre.

Una ambulancia lleva a Duncan a la entrada de emergencias del hospital. Era poco después de las 10 de la mañana. Unas 55 horas antes, el paciente había estado en el mismo lugar, quejándose de dolor de cabeza y dolores abdonimlaes. Su temperatura había trepado a 39,4°, y en una escala del 1 al 10, describía el dolor en ocho.

Los médicos le hicieron una tomografía computada de cabeza y abdomen y análisis de sangre antes de decidir que probablemente tenía una sinusitis. Lo mandaron a su casa con un antibiótico y que le indicaron que se hiciera controlar al día siguiente.

La nota de una enfermera en los registros indica que Duncan informó que había estado recientemente en África, pero por algún motivo esa información nunca llegó al médico que lo atendió.

Duncan ahora volvía a la sala de emergencias solo que esta vez los síntomas incluían vómitos y diarrea. Su temperatura era de 39,5°.

Esta vez las notas de las enfermeras dejaban en claro que Duncan «acaba de mudarse de Liberia». Y esta vez, el médico tomó nota.

«Seguí los protocolos estricos del CDC «, escribió el médico Otto Javier Marquez-Kerguelen, aludiendo a los lineamientos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades para el tratamietno de personas infectadas. Con una máscara, guantes y un traje, Marquez-Kerguelen comenzó el examen del paciente y lo registró en la historia clínica.

«El paciente indica que no estuvo en ninguna zona rural ni en un funeral recientemente«, escribió. «El paciente niega contacto con persona enferma. El paciente niega tener escalofríos. El paciente no muestra otros signos asociados a síntomas en este momento».

Entre los posbiles diagnosticos figuraban malaria, gastroenteritis, gripe o ébola.

Duncan fue puesto en asilamiento. Las enfermeras informaron a las autoridades del condado y el médico informó al CDC.

Por la tarde, Duncan sufría diarreas explosivas, dolor abdominal, núseas y vómitos a chorros. Los esfuerzos por bajarle la temperatura fallaron.

Al caso se le asignaron tres médicos más. Duncan recibió fluidos endovenosos para contrarrestar la deshidratación, pero aún no había un diagnóstico firme.

Como Duncan había recientemene había viajado a Liberia, el médico Gebre Kidan Tseggay anotó: «La enfermedad del virus del ébola debería estar primero en la lista» de diagnósticos.

29 de septiembre.

Poco después del mediodía, Duncan le pidió a la enfermera que le pusiera pañales «porque se sentía muy cansado para seguir levantándose de la cama». La fiebre volvió a subir a 39,4 y el hombre era una ruina de escalofríos.

«El paciente dice que no se siente bien y que no quiere quedarse en el hospital y expresó preocupaciones porque el médico no se presentó para indicarle qué estaba pasando», anotó una enfermera.

Los análisis de sangre mostraban daños en el hígado y en los riñones, y una fluctuación en los niveles de azucar dejaban a los médicos confundidos. Las pruebas daban negativo de influenza, hepatitis, parásitos y gérmenes intrahospitalarios que producen diarrea.

«Se siente destrozado. Dice que sufre», escribió el médico Oghenetega Abraham Badidi. «El paciente parece estar empeorando».

30 de septiembre.

Finalmente, a las 2 de la tarde, los médicos reciben la confirmación que todos temían: «El paciente da positivo de ébola». El personal médico y sanitario que atendía a Duncan cambió sus equipos por trajes aptos para materiales peligrosos y se limpió el piso con lavandina.

1 de octubre.

La septicemia era una realidad. Se ordena un tratamiento intensivo para evitar el deterioro del hígado y los riñones.

«El paciente pide ver una película de acción», anotó un médico. «Afirma que se siente mejor».

Duncan le dijo a una enfermera que quería comer algo sólido, pero luego rechazó los alimentos.

2 de octubre.

A la mañan siguiente, Duncan informó que los dolores abdominales habían disminuido. Dijo que «quería mantener el espirítu arriba y permanecer fuerte».

Pero ahora había sangre en la orina. Preocupados por sus pulmones, los médicos agregaron antibióticos de avanzada a la medicación.

Esta tarde, comió galletitas de agua y tomó menos de 60 centímetros cúbicos de Sprite.

3 de octubre.

Se les ordenó a las enfermeras que tentaran al paciente con puré de mazana, bananas y comidas blandas; llegaron a ofrecerle helado. Un nutricionista quiso empezar una nturición parenteral, que se usa en los severamente enfermos. Los médicos pidieron ayuda al CDC.

Esta tarde, un médico anotó que los riñones de Duncan «habían empeorado».

Paralizados, los médicos se contactaron con Chimerix, una pequeña firma farmacéutica de investigación con base en Carolina del Norte. Querían probar la droga antiviral experimental  del laboratorio: el brincidofovir.

La Administración de Almientos y Drogas de EE.UU. dio el visto bueno.

4 de octubre.

Poco después de la medianoche, las enfermeras anotaron que «el paciente está inquieto. Tose». Los niveles de oxígeno de Duncan caían y el hombre entró en una falla multiorgánica.

«La condición del paciente corre peligro de muerte y sin una inmediata intervención empeorará», escribió un médico. Lo entubaron para ayudarlo a respirar.

Esa mañana, llegó el envío de brincidofovir. Se le dio a Duncan la primera dósis.

5 de octubre.

Los médicos de Texas consultaron con sus colegas de la Universidad de Emory en Atlanta sobre más opciones. En Emory habían atendido a los misioneros norteamericanos contagiados en Africa, dos del os cuales se habían salvado y otro permanecía estable.

Uno de los sobrevivientes, el médico Kent Brantly, donó su sangre para otros pacientes con la esperanza de que sus anticuerpos pudieran ayudar a enfrentar al virus. Pero el tipo de sangre de Brantly no era compatible con el de Duncan. No hubo transfusión.

6 de octubre.

El lunes por la mañana, los médicos aumentaron el proceso de diálisis en Duncan.

Esa tarde, el personal médico llevó a la familia de Duncan a una habitación en el subsuelo del hospital. La única manera de ver a su familiar era a través de un circuito cerrado de televisión. Su madre se espantó ante la visión de su hijo inerte y con un tubo saliendo de su boca.

7 de octubre.

El martes, los médicos miraron atónitos como Duncan empeoraba. Su presión arterial caía, la fiebre y los niveles de dióxido de carbono subían.

8 de octubre.

El miércoles a la mañana, mientras las mujeres tomaban los signos vitales de Duncan, su ritmo cardíaco cayó a 40.

Le suministraron atropina y epinefrina en un intento por revivirlo. Pero fue en vano.

«No se palpa el pulso. Hora de deceso: 7:51», escribieron.

El médico Badidi acaba de colgar con la familia cuando recibió la noticia de la muerte de Duncan. Los llamó otra vez.

Tan contagioso como lo era en vida, el cuerpo de Duncan fue cremado.

Fuente: Clarín, 13/10/14.

ebola peligro

Cambie sus claves periódicamente

octubre 13, 2014

Cambie sus claves periódicamente

 

La primera medida de seguridad en Internet (y en todo medio electrónico) es la Clave, en otros sitios conocida como el PIN (personal Identificatión Number) o número de identificación personal. Sin embargo, la mayoría de las personas no cambia su clave nunca.

Fórmese el hábito de cambiar su clave con periodicidad. En algunos servicios le «obligan» a cambiar la clave cada cierto tiempo, por lo general en forma semestral. Sin embargo es indispensable que usted forme el hábito de cambiar su clave por lo menos una ves al mes, la de todos sus servicios: bancaria, acceso a Internet, correo, etc.

Use una combinación de letras y números, y tenga en cuenta que en algunos servicios se reconocen y distinguen las mayúsculas de las minúsculas. Si puede, haga uso de caracteres especiales también, como los signos de más y menos.

En el caso de los Pines bancarios, que solo son números, se recomienda cambiarla con mayor frecuencia.

Fuente: DeltaAsesores.com

 

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Primos, claves y grandes números

Extraído de Selección de textos divulgativos, Ed. Anaya. Vol. IV.

 

Todos utilizamos claves secretas. Si encendemos el teléfono móvil, nos pide un PIN. Para acceder al correo electrónico, utilizamos una contraseña. Al sacar dinero del cajero automático con una tarjeta, necesitamos teclear un número personal.

Normalmente, las claves no se las comunicamos a nadie que no sea de absoluta confianza. Los bancos toman grandes precauciones cuando envían números secretos a sus clientes; si quieres comprobar cuáles son, no tienes más que preguntar. ¿Imaginas qué ocurriría si la gente tuviera la clave privada de las cuentas del supermillonario Bill Gates, por ejemplo?

Después de los bancos, quienes guardan más secretos son los militares y los espías. Hace dos mil años, cuando Julio César enviaba mensajes a sus generales lo hacía utilizando un código cifrado que había copiado de los egipcios, basado en cambiar unas letras por otras, siguiendo una regla de sustitución que variaba con cada mensaje. Aunque el sistema era bastante primitivo, casi un juego, resultaba eficaz, entre otras cosas, porque entonces no había mucha gente que supiera leer y escribir.

En este código de sustitución, el mensaje «NECESITAMOS REFUERZOS» se convertía, por ejemplo, en «FWUWLAMSEHLSKWXNWKRHL», desplazando ocho lugares a la izquierda la posición de las letras y utilizando la letra S como espacio, para complicar un poco las cosas. Quien recibía ‘el mensaje debía conocer la clave, que podía variar cada poco tiempo.

Con el tiempo, los códigos se hicieron cada vez más complicados y descifrar mensajes secretos comenzó a requerir mucho tiempo y trabajo. A partir del siglo XV, muchos científicos y nobles se entretenían en enviarse mensajes codificados, por el simple capricho de desafiar a los contrincantes. A veces se añadían tintas invisibles, diagramas o dibujos simbólicos, a los que se asignaba un papel especial. Eran tiempos en los que se buscaba la piedra filosofal, que convertiría en oro cualquier metal, y por toda Europa circulaban documentos que solo los expertos en esos símbolos sabían descifrar.

Pero los mensajes secretos más secretos eran los de los militares y los espías. Desde aquella época, raro era el ejército que no contara con encargados que codificaran y descodificaran mensajes, inventando claves cada vez más complejas. Muchos correos, a pie, a caballo o en barco, eran perseguidos para interceptar sus cartas en clave. Algunas tardaron años en descifrarse, y en siglo XIX el escritor Edgar Alan Poe, un experto en criptografía, consideraba que nunca podría escribirse un mensaje que no fuera descifrado por otro ser humano.

La llegada del teléfono y de la radio supuso una ventaja para los espías, pero también para los contraespías. Los primeros podían enviar mensajes secretos a gran distancia e instantáneamente, pero era difícil impedir que los segundos intervinieran la línea u oyesen la radio. Además, quien enviaba los mensajes nunca sabía si el mensaje había sido interceptado.

Eso llevó a buscar códigos y sistemas de cifrado cada vez más complicados, que se hicieron monstruosos. Durante la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918, los alemanes manejaban un diccionario de claves que tenía cerca de treinta y cinco mil palabras y reglas distintas. Incluso cuando se conocían las claves, descifrar un mensaje era una tarea muy costosa. Dependiendo del día, de la hora o de ciertas características especiales, como si el número de caracteres era o no múltiplo de cinco, una frase como «LAS GAVIOTAS VUELAN MUY ALTO» se podía convertir en «MAÑANA ATACAREMOS DESPUÉS DEL BOCADILLO» o «SE HAN ESTROPEADO LOS CAÑONES».

Como siempre, llegan las máquinas

Poco antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes construyeron una máquina de escribir especial, a la que llamaron Enigma, que convertía un mensaje cualquiera en un código secreto mediante un dispositivo electrónico.

Las claves eran tan variadas y cambiantes que solo había una posibilidad entre muchos trillones de adivinada por casualidad. Comenzó entonces una verdadera batalla en las sombras. Por un lado, los espías ingleses intentaron robar una Enigma. Por otro, los militares pidieron ayuda a los científicos para construir máquinas capaces de descodificar mensajes realizando cálculos y combinaciones miles de veces más rápido que cualquier ser humano. Así es como surgió uno de los primeros ordenadores, llamado Colossus.

Con ayuda de máquinas o sin ellas, descodificar mensajes cifrados fue fundamental para inclinar las batallas hacia uno u otro bando. Los japoneses, por ejemplo, utilizaron un sistema con cuarenta y cinco mil números de cinco cifras, cada uno de los cuales codificaba una palabra, una letra o una frase. A pesar de su dificultad, estos mensajes fueron descifrados por los primeros ordenadores; era una cuestión de potencia y rapidez de cálculo. Gracias a eso, los estadounidenses se anticiparon a uno de los ataques japoneses, lo que decidió el curso de la guerra.

Desde esa época comenzó una guerra sorda entre los espías, diplomáticos y militares, cada vez con ordenadores más potentes y rápidos. Si un bando disponía de una máquina capaz de generar claves complicadas, el otro trataba de hacerse con otra más potente capaz de descifradas. La cuestión que todos los científicos se preguntaban era: ¿Existirá algún procedimiento para codificar un mensaje que no pueda ser descifrado por ninguna máquina, por poderosa que sea, al cabo de un tiempo razonable? (Digamos, ¿mil años?).

Antes de responder esta pregunta, es interesante contar una anécdota para saber cómo funcionan las claves secretas.

Mensajes indios

También durante la Segunda Guerra Mundial, a alguien se le ocurrió una idea genial: pedir ayuda a los indios dakota para codificar mensajes secretos. El asunto era sencillo. Alguien dictaba a un indio dakota una orden como, por ejemplo, «MAÑANA LLEGA EL BARCO CON PROVISIONES». El indio la traducía a su idioma y la dictaba por teléfono. Pongamos por caso, se leía como «DAQ-LABA’NAATAN-DULUQ-CHEETAQ». Al otro lado del teléfono había otro indio dakota que escuchaba el mensaje y lo volvía a traducir al idioma original.

¡Era asombrosamente simple! Ya no importaba que el enemigo escuchara los mensajes, porque solo un indio dakota podía descifrados. La ventaja del lenguaje dakota era triple: solo había indios dakota en Estados Unidos, era un idioma que nunca se había escrito y solo lo conocían los dakota. Esto es lo que se llama un mensaje público: no importa que lo oiga la gente porque casi nadie lo entendería.

Secuestrar a un indio dakota se convirtió para el ejército japonés en algo tan obsesivo como para los ingleses robar una Enigma, porque solo un dakota podía entender ese mensaje público. Curiosamente, gracias a los códigos cifrados esos soldados indios se convirtieron en personas valiosísimas en Estados Unidos, cuando siempre habían estado marginados. Hay una película, llamada Windtalkers, que cuenta precisamente la historia de uno de estos indios.

A través de los indios dakota se comprendió que el meollo del secreto de un mensaje secreto no está en que se intercepte, sino en que no haya nadie (¡ni nada!, ¡ni siquiera una maquinal) que pueda descifrado, a no ser que se conozca la clave. Y aquí es donde volvemos a la pregunta: ¿Es posible codificar un mensaje público que no sea descifrado ni siquiera por un ordenador potente, al cabo de mil años de cálculos super rápidos?

Aquí intervienen las matemáticas

Estamos tan acostumbrados a los números que muchas veces no nos detenemos a pensar en las posibilidades que encierran.

Si diez personas deciden sentarse en un banco del parque con todas las combinaciones posibles, el número de formas distintas en que pueden hacerlo es de 3 628 800. Si lograran hacer un cambio por segundo, sin dormir, comer ni parar por ningún motivo, eso les llevaría nada menos que cuarenta y dos días.

Si en lugar de ser diez, son veinte personas, y deciden hacer todas las combinaciones posibles, llegarán al pasmoso número 2432902008176640000, que los matemáticos leen en notación científica como 2,4.1018 y que los mortales llamamos, sencillamente, «dos trillones y medio». Para que esas veinte personas consigan sentarse de todas las formas posibles, a razón de un cambio por segundo, necesitaríamos 77 146 816 596 años. O sea, ¡unas dieciocho veces la edad que tiene el planeta Tierra!

Si el número de personas asciende a 100, el número de combinaciones posible asciende a 9,33.10157 y el número de años sube a 2,96 1015. Realmente, en este punto hemos perdido toda capacidad de imaginación. No hay nada en el universo, ni siquiera electrones suficientes, que justifique utilizar ese número en algo contable…

A partir de 1015, los matemáticos consideran que ese número es «grande». Es cierto que los superordenadores actuales son realmente potentes y que pueden realizar trillones de operaciones por segundo. Pero aunque una máquina fuera capaz de efectuar sextillones de cálculos por segundo, aun trabajando durante miles de años, no podría encontrar algo que está bien escondido. La clave está en ocultarlo bien.

Las primeras claves numéricas

Si alguien codificara letra a letra El Quijote, siguiendo un sistema como el utilizado por Julio César, descifrado sería un juego largo e incómodo, pero sencillo. También lo sería si sustituyera cada letra por un cierto número. Todos los códigos de sustitución y desplazamiento son fáciles de destripar con solo hacer un análisis estadístico de letras. En español, la E es la que aparece más veces, seguida de la A, por ejemplo.

El asunto se complica si sustituimos y ocultamos siguiendo una clave y una operación. Por ejemplo, la frase «En un lugar… » se puede sustituir por «112028201828133425». Hasta aquí, se ha hecho una simple sustitución, fácil de descubrir. Pero si esa serie se divide en grupos de nueve (11202820828133425) y después se le suma una clave secreta (pongamos por caso 740321821896110942), eliminando la primera cifra de cada grupo si al sumar se obtienen más de nueve cifras, se obtiene el mensaje 852350022724244367.

Aquí ya no hay regla estadística que valga. Si se conoce la clave, lo que hay que hacer para restaurar el mensaje original es primero restar y luego descodificar. Pero si no se conoce la clave, descifrar el mensaje es un quebradero de cabeza. En esta doble operación de sustituir y operar se basaban muchos códigos secretos de la época en que no había ordenadores.

Sin embargo, para un ordenador descifrar este mensaje resulta una tarea relativamente sencilla. Es cuestión de probar miles de millones de combinaciones y aplicar reglas estadísticas, y una máquina suma y multiplica cifras a una velocidad pasmosa, con lo que, al final, destripa cualquier mensaje de este tipo.

Cuando se pidió ayuda a los matemáticos, estos pensaron en una tarea difícil incluso para un ordenador. E inmediatamente recurrieron a los números primos.

La dificultad de los grandes primos

Como es sabido, un número primo es aquel que no tiene más divisores que sí mismo y la unidad. Para saber si un número es o no primo (y son candidatos teóricos los que no acaban en 0, cifra par o 5), un procedimiento eficaz consiste en probar a dividido por todos los números enteros que sean impares y menores que su raíz cuadrada. Para 2011, por ejemplo, habrá que hacer 21 tanteos; al no encontrar ningún divisor, diremos que 2011 es primo.

Hacer 21 divisiones y comprobaciones es muy simple para un ordenador. Tarda apenas un microsegundo. El asunto lo complicamos un poco si queremos comprobar si el número 2467043539 es o no primo, porque habría que hacer 24834 divisiones. Con un número de diecisiete dígitos, el número de divisiones asciende a 150 millones. Y si el número tiene cien cifras, los ensayos son ya 1050. Todavía no entramos en el territorio de los números grandes, pero falta poco…

Con números de 128 o de 256 cifras, el asunto se complicará enormemente. (En realidad, las cosas no son del todo así. Es mucho más sencillo saber si un número es primo que calcular cuáles son sus divisores, porque los matemáticos han desarrollado procedimientos muy poderosos que no viene a cuento describir aquí). Con esos métodos, saber si un número impar de 200 cifras es primo (en caso de que lo sea) requiere varios minutos de tiempo en su superordenador. Pero determinar cuáles son sus dos divisores de 100 cifras requeriría en esa misma máquina ¡varios millones de años de funcionamiento!

A secretos colosales, números colosales

En 1977, el célebre divulgador matemático Martin Gardner propuso un problema que hoy es famoso: encontrar los factores de un número primo de 129 cifras y, con ello, descifrar un mensaje oculto en una clave. Consideraba entonces altamente improbable que alguien lograra factorizar ese número con los métodos de trabajo existentes en la época. Pero diecisiete años más tarde, utilizando la potencia de cálculo de cientos de ordenadores trabajando conjuntamente a través de internet, se logró encontrar sus divisores y descifrar el mensaje original, que tenía cuarenta letras.

Para mayor seguridad, hoy en día las “claves de encriptación” de documentos muy secretos maneja números primos de 230 cifras. Estos números son públicos; es decir, cualquiera (casi cualquiera, podríamos decir) puede utilizarlos para enviar mensajes, pero solo quienes conozcan sus factores pueden descifrarlos. Y se confía en que esos factores no sean calculados ni descubiertos en un plazo de tiempo prudencial.

El código pin de nuestro teléfono móvil suele constar de cuatro cifras; si lo perdemos y alguien intenta ponerlo en funcionamiento, dispone de tres intentos. En caso de no acertar con el pin, el teléfono se bloquea y para reactivado se necesita un código puk que ya tiene ocho dígitos. Es una muy buena medida de seguridad; a menos que nos roben el puk, desbloquear el teléfono resulta casi imposible para un profano.

Pero nuestro teléfono móvil es un pequeño secreto. Las cuentas de nuestro banco están protegidas con códigos de seguridad que son mucho más difíciles de descifrar, porque constituyen un secreto algo mayor. Y los datos o noticias que circulan entre poderosas corporaciones económicas y militares son verdaderamente secretos y sus usuarios consideran que deben ser indescifrables. No es extraño que estén codificados con números de más de doscientas cifras.

Actualmente, con al auge del correo electrónico y de Internet, hay dos rasgos que tienen que ver con el cifrado de datos: la autenticidad y la ocultación.

La autenticidad trata de garantizar que la persona que remite un documento es quien realmente dice ser. Durante siglos, esto se ha conseguido mediante la firma autógrafa; es decir, el conjunto de garabatos escritos con el que nos identificamos al firmar.

Cuando hace años se popularizó el uso del DNI, con un número, cualquiera podía inventarse al instante uno como, por ejemplo, 3602466. Posteriormente, se añadió una letra de control para garantizar que ese número fuese válido, y así se creó el NIF. Esa letra añadida se obtiene haciendo la división entera del DNI entre 23, tomando el resto y asignando a ese resto una letra siguiendo cierto criterio: A=3, B= 11, C=20, D=9, etc. En principio, podría pensarse que cualquiera que sepa dividir y conozca la tabla de asignación podría inventarse un NIF, con un número y su correspondiente letra.

Como el NIF no sirve para identificar a una persona, ya se han puesto en marcha procedimientos para garantizar la autenticidad de los firmantes, sobre todo si operan a través de Internet. Es el caso de la firma electrónica, un código de caracteres generado por procedimientos matemáticos en los que intervienen números primos larguísimos, casi imposibles de factorizar. Es muy probable que, dentro de unos años, tus documentos electrónicos aparezcan firmados con una ristra de letras y números similar a 8026565789035dc927a7428cd1360572fe…, y así hasta 166 caracteres.

El segundo aspecto, el de la ocultación, es el que se refiere al cifrado del contenido de los mensajes. Como es fácil de suponer, disponer de un código secreto indescifrable solo está al alcance de quienes tienen secretos que guardar y disponen de ordenadores muy potentes.

Para acabar, ¿vale tanto un secreto?

Por encima de nuestras cabezas, a la velocidad de la luz, cabalgando por satélites, cables y antenas, viajan billones de datos cifrados que contienen secretos económicos, científicos y militares. Son codificados y descodificados por potentes ordenadores, que operan con números primos titánicos’. Estas máquinas son manejadas por hombres y mujeres muy inteligentes, a veces geniales, que han dedicado parte de sus vidas a esconder una información que consideran muy valiosa, para que otros hombres y mujeres, también geniales, no puedan descifrada en sus vidas, aunque dediquen su existencia a ello.

Desde cierto punto de vista, resulta asombroso que haya seres humanos capaces de plantear problemas que otros humanos no puedan resolver jamás, ni siquiera con ayuda de superordenadores.

Desde otro punto de vista, quizá resulte absurdo. Mientras se construyen mensajes que se consideran invulnerables, estamos indefensos ante el ataque de un virus. Por otra parte, esta batalla resulta tan antigua como la de la espada contra el escudo.

Al escribir estas líneas se tienen noticias de que el número primo más grande conocido hasta la fecha es el 230402457-1, que convierte en liliputienses los números grandes de los que hemos hablado antes y que ha sido obtenido, naturalmente, con ayuda de una máquina. Por otro lado, se habla ya de los futuros ordenadores cuánticos, que aseguran serán capaces de resolver en pocas horas tareas que los superordenadores actuales tardarían miles de años en llevar a cabo.

¿Se podrá descifrar en algún momento un mensaje que en otro momento se considere indescifrable? Quizá la respuesta sea, como diría Julio César si supiera multiplicar, 52443644 2252 7256225254304440 7422 543022384644.

El asunto está en si tanto secreto merece, de verdad, tanto esfuerzo.

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El Gran Hermano en Argentina

octubre 12, 2014

El Gobierno podrá vigilar a todos los argentinos en tiempo real

Por Daniel Santoro.

Anuncio. Randazzo consiguió en junio el asesoramiento técnico español.

Randazzo, el responsable desl sistema de vigilancia ciudadana.

big brother 01La profecía del escritor británico George Orwell en su novela “1984” sobre una superpolicía que, como un “Gran Hermano”, controla todos los movimientos de los ciudadanos parece que se cumplirá el año que viene en Argentina cuando esté en marcha el nuevo DNI electrónico interrelacionado con la base de datos SIBIOS que manejará el Gobierno sin control el Congreso. A demás de los datos filiatorios y los biométricos digitalizados, el nuevo DNI “tendrá dos chips que permitirán incorporar los vínculos familiares, los datos de historia clínica, de ANSeS, de PAMI y de la tarjeta SUBE, así como su conectividad online ”.

En otras palabras, el gobierno de turno conocerá en tiempo rea l el estado de salud, con quién se comunica y por dónde circulan todos los argentinos.

Ante esta situación, organismos de derechos humanos y ONG manifestaron su preocupación por la forma en que se implantará el nuevo DNI electrónico de acuerdo a los anuncios de del ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

En el comunicado firmado por las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, la Liga por los Derechos del Hombre, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, el Servicio Paz y Justicia, la Comisión Provincial por la Memoria, la Asociación por los Derechos Civiles, la Fundación Vía Libre y la Asociación Pensamiento Penal, se sostuvo que un gobierno con tanta información sobre sus ciudadanos podría violar “aspectos relacionados con el derecho a la privacidad y la protección de datos personales”, así como “por presentar vulnerabilidades técnicas” de la base de datos SIBIOS, una especie de “Gran Hermano”.

En particular, este espacio criticó “la creación de la Base Nacional de Datos Biométricos (SIBIOS) de uso policial irrestricto, la asociación del número de DNI a la tarjeta SUBE y la iniciativa del DNI electrónico, porque permiten la vigilancia y control de la ciudadanía en tiempo real ”. En un comunicado, consideraron que esta base de datos sin control parlamentario será un perjuicio para la seguridad democrática “sea que esté en manos de un gobierno democrático, autoritario, o que sea filtrada por empresas u organizaciones criminales de cualquier tipo ”.

El sociólogo integrante de Pensamiento Penal, Andrés Pérez Esquivel, dijo a Clarín que la protección de esta masa de datos de todos los argentinos “estará en manos de la pequeña dirección de Protección de Datos Personal que también depende del Gobierno ”.

Este diario llamó a Randazzo para conocer su posición y no contestó. Pero en una respuesta a un pedido de acceso a la información, su cartera dijo que “la determinación de los datos que podrá incorporar el DNI electrónico está sujeta a la definición del Poder Ejecutivo Nacional ” y que la SIBIOS la manejará el Registro Nacional de las Personas (RENAPER).

Al debate, se agrega el problema de si la ex SIDE formal o informalmente va a tener acceso a esa base de datos. Desde el 2003, opositores denunciaron que la SIDE interfirió comunicaciones de legisladores y periodistas y que tiene acceso a base de datos como la de Migraciones. Además, la comisión bicameral que se creó para controlar a los servicios de inteligencia bajo el control de la mayoría K ni siquiera se reúne para hacer un control efectivo, como en otros países.
Fuente: Clarín, 12/10/14.

Néstor Kirchner para Todos

octubre 12, 2014

La Wikinestorpedia no para de crecer

Por Pablo Sirvén.

Kirchner_presidentePuede ser una diagonal, en Margarita Belén, Chaco. O una avenida, en Bañado de Ovanta, Catamarca. Tan pronto toma la forma de una canchita de fútbol, en Corcovado, Chubut, como de una bonita plaza mirador, acá nomás, en Ensenada. También es una calle, en San Antonio Oeste, Río Negro; el auditorio principal del Mercado Central; una plazoleta, en El Carmen, Jujuy, y una biblioteca popular, en Ituzaingo.

Todos estos lugares tienen un denominador común: se llaman Néstor Kirchner.

Un sitio en Internet (www.ponelenestoratodo.tumblr.com) recopila, gracias al aporte de voluntarios espontáneos, en una suerte de Wikinestorpedia, todo lo que se llama como el finado presidente, cuyo cuarto aniversario de su muerte se cumplirá el próximo 27.

La idea se le ocurrió al periodista Leonardo Mindez al ver, en una de las tantas videoconferencias presidenciales, que Cristina Kirchner inauguraba una terminal de ómnibus en Jujuy que llevaba el nombre de su marido. Le sonó que ya había otra llamada de la misma forma y grande fue su sorpresa cuando al googlear se encontró con que había por lo menos cinco lugares de llegada y salida de transporte público de media y larga distancia en distintas partes del país que respondían al nombre del dirigente santacruceño.

Decidió entonces abrir un blog para recopilar cosas y lugares llamados Néstor Kirchner. A partir del 22 de abril último pidió la colaboración de la gente para surtirlo de ese particular contenido. En menos de cinco meses ya le llegaron aportes espontáneos de los cuatro puntos cardinales con su indiscutible prueba: una simple foto que testimonia cuántas escuelas, barrios, centros culturales, rotondas, polideportivos, accesos, puentes y centros comunitarios llevan el nombre del político que fue presidente tras perder con Carlos Menem en mayo de 2003.

Cada imagen identifica el lugar y el Twitter de quien la envió. Los testimonios recolectados ya suman 140 espacios entre comisarías, parques, hospitales, un albergue estudiantil y hasta una pileta climatizada.

La diputada de Pro, Laura Alonso, quiere ponerle freno a esta moda imparable y por eso presentó un proyecto de ley para impedir que sean utilizados nombres de «personas vivas o fallecidas dentro de los 10 años anteriores a la sanción de esta ley» para denominar espacios o bienes públicos.

«Poner Néstor a todo es autoritario -explicó la legisladora-; los bienes públicos son de todos, y no del kirchnerismo.»

El obsesivo y frondoso inventario incluye 13 bustos y estatuas que lo conmemoran. Hay, por ejemplo, en Lanús una cabeza gigante de Néstor en cuya frente algún atrevido ha escrito el signo «u$s». Y hasta hay unos muñecos bastante feos, en el Museo de las Maravillas, de El Calafate, que intenta asemejar trabajosamente a Néstor y Cristina Kirchner cuando eran niños y no se conocían.

Entre las rarezas debe consignarse que, como todo el mundo sabe, hay una Facultad de Periodismo, que depende de la Universidad Nacional de La Plata, que lleva ese nombre, lo que no deja de ser una enorme paradoja teniendo en cuenta la alergia, compartida por su viuda y actual presidenta, hacia el oficio de informar. Y como en La Boca no encontraron calle o avenida huérfana de nombre, bastó una esquina para que recayera sobre ella la ya a estas alturas remanida mención del mandatario patagónico. Más curiosa es la línea K de colectivos, en San Luis, que conduce hasta el barrio Néstor Kirchner. Unos pocos más creativos prescinden de la formalidad y así es posible concurrir al Centro Profesional de Cocineros Sociales Lupín (apodo del ex presidente), en el Mercado Central; el Centro Social y Deportivo de Roldán, Néstor Klub o el Centro Cultural Amigo Néstor, en Ezeiza. Hay un café literario NK, en San Justo, y hasta asentamientos, que tampoco han querido privarse de aludirlo, aunque en esos casos asociarlo con las calamitosas asignaturas sociales pendientes de la «década ganada» no sea algo que pueda favorecer a nadie.

La nestormanía está lejos de cesar: algunos intendentes cansados de reclamar partidas que nunca les terminan de mandar para finalizar obras inconclusas ven cómo mágicamente el envío del dinero se acelera si les ponen el nombre santo del kirchnerismo. Ya tiene dictamen de comisión el proyecto para que la ruta 40, la más larga del país, que la atraviesa de Norte a Sur, se denomine como el autor del eslogan «¿Qué te pasa Clarín?» Ídem para el aún en construcción centro cultural que funcionará en el ex Correo Central, Atucha 2 y la central hidroeléctrica que levantarán en el cauce del río Santa Cruz.

Este tipo de insistentes y personalistas recordatorios parecerían querer conjurar la inevitable temporalidad del síndrome de Hubris, la «enfermedad del poder», que cesa ni bien se vuelve al llano, pero que por medio de estos intentos se procurarían perpetuar.

Pero esto tampoco parece posible. Ni aun los dictadores más feroces -Mussolini, Hitler, Stalin, Franco, Hussein- pudieron lograr, cuando sus regímenes cayeron, que esos vestigios de su antiguo poderío se mantuvieran incólumes en el tiempo.

Cuando sopla la historia, hasta el más pintado es tan sólo una hojita al viento.

Fuente: La Nación, 12/10/14.

El futuro de la Argentina

octubre 12, 2014

“Un futuro común: agro e industria en la Argentina”

Por Jorge Castro.

De exportación. Desde los 90, las transnacionales radicadas en el país empezaron a aumentar sus exportaciones industriales.

Desde los 90, las transnacionales radicadas en el país empezaron a aumentar sus exportaciones industriales.

En las condiciones de la nueva revolución industrial que ha surgido en el mundo avanzado en los últimos 10 años, no hay posibilidad de desarrollar la industria en la Argentina a través de una estrategia de sustitución de importaciones.

La alternativa para desarrollar la industria, y en general establecer una estrategia de desarrollo nacional sostenido y sustentable, es construir sobre los logros de la economía argentina en los últimos 20 años, que son básicamente dos: el surgimiento de un nuevo agro profundamente competitivo e integrado con el sistema industrial y de servicios; y el sector de la industria manufacturera que se ha volcado a las exportaciones, y que ya representa más de 30% del total. Este último grupo abarca tanto a empresas transnacionales radicadas en el país como a compañías de capital nacional.

Se ha desatado en el mundo avanzado una nueva revolución industrial, con eje en EE.UU. y Alemania, que fija nuevos estándares, cualitativamente superiores, de productividad y competitividad.

Este cambio tecnológico no tiene una naturaleza puramente cuantitativa en lo que se refiere al aumento de la productividad, sino que implica un momento disruptivo, de carácter sistémico, que modifica las condiciones de acumulación global.

Los rasgos del nuevo paradigma productivo son los siguientes: hay una extraordinaria capacidad de producción personalizada, propia de los requerimientos de un consumidor altamente sofisticado y poseedor de elevados niveles de ingresos, sumada a la aptitud para producir en masa y a escala global, característica de las anteriores fases de la revolución industrial.

La consecuencia es una caída vertical de la estructura de costos, que en el horizonte implica incluso la desaparición del factor laboral como elemento significativo del proceso de acumulación; y todo esto acompañado de un aumento excepcional de la productividad de todos los factores (PTF).

Por eso han surgido nuevas máquinas y herramientas de extraordinaria flexibilidad y precisión, cuyos costos son cada vez menores debido al cambio tecnológico acelerado, como es el caso de los equipos de impresión en tres dimensiones (3D) y del vuelco generalizado a la nanotecnología.

argentina-bandera-botonLa característica central del nuevo agro argentino surgido en los últimos 20 años es su extraordinario nivel de incremento de la productividad, que es la propia del capitalismo avanzado, en la que el tiempo le ha ganado la carrera al espacio y la producción ha adquirido un carácter global.

La productividad de las áreas agrícolas de la pampa húmeda argentina es equiparable a la del Medio Oeste norteamericano, y en lo que se refiere a la producción de soja ha sido superior en los últimos 10 años.

Este salto de productividad agrícola ha estado unido a una modificación de la naturaleza de la actividad: la producción agroalimentaria argentina se ha desterritorializado.

La renta agraria ha sido históricamente la renta del suelo, que es la que depende de la productividad de la superficie sembrada, por naturaleza desigual y estable. De ahí su denominación de “renta diferencial”.

A partir de 1991, en la Argentina ha surgido un nuevo modo de producción agrícola en que la productividad se incrementa por el juego de todos los factores de la producción, del cual el menos relevante es la propia actividad agraria, creadora de renta diferencial.

Ha surgido ahora un sistema interactivo, esencialmente urbano, que integra agro, industria y servicios; y en el que las empresas avanzadas se transforman de productores agrícolas en compañías de servicios.

Este sistema desterritorializado está profundamente vinculado, en términos estructurales, con la industria y los servicios; y constituye un conjunto integrado, en que el nuevo agro actúa como incentivador de la actividad y de la productividad de los otros sectores.

En la Argentina, el proceso de desarrollo industrial más allá del ámbito de la estrategia de sustitución de importaciones ya se ha desatado.

A partir de la década del 90, las empresas transnacionales (ETN) radicadas en el país han comenzado a aumentar significativamente sus exportaciones; y lo han hecho a través del sistema integrado transnacional de producción, núcleo estructural del capitalismo en el siglo XXI, que es el sector que experimenta en gran escala una nueva revolución industrial. Esta tendencia también es protagonizada por un grupo de grandes compañías de capital nacional.

Esta es una diferencia crucial con respecto a lo que ocurría en la etapa sustitutiva (1935-1976), en la que el objetivo de las trasnacionales era abastecer, prácticamente en forma exclusiva, el mercado doméstico.

Las ETN comenzaron a aumentar sus exportaciones 16,7% por año a partir de 1986/1991; y las especializadas en recursos naturales lo hicieron a un ritmo de 13,3% anual, en tanto que las sustitutivas alcanzaron una tasa todavía mayor (22,5% por año).

En este mismo período, las ETN aumentaron significativamente las compras de componentes importados, hasta alcanzar un nivel de más de 50% de sus insumos, lo que revela en forma nítida el proceso de transnacionalización de su producción y de integración en las cadenas globales de valor.

Por eso es que el saldo del comercio internacional de la industria manufacturera argentina ha sido, desde entonces y en forma creciente, ampliamente negativo, hasta llegar a un déficit en la balanza comercial industrial de US$32.000 millones en 2013 (2/3 de esa brecha negativa corresponde a la industria automotriz).

Un Estado activo, con una visión estratégica global de largo plazo, es la condición para desarrollar la industria argentina en las condiciones del siglo XXI.

Lo político y lo económico en el capitalismo son realidades internamente vinculadas por necesidad. La distinción entre lo económico y lo político es puramente analítica y, por lo tanto inexistente en el terreno de la experiencia histórica y de la acción política.

De ahí que la política, entendida en un sentido estratégico, sea cuestión de prioridades y no de ideologías y, sobre la base de distinguir entre lo esencial y lo accesorio, sea capaz de apostar todo a lo fundamental, mientras que descarta como irrelevante lo secundario.

Lo esencial en la Argentina hoy, en un contexto mundial excepcionalmente favorable, consiste en incentivar sus fortalezas tanto en el agro como en la industria, o mejor, en la unión indisoluble, estructural, entre ambos.

El objetivo es conseguir recursos y tiempo para reconvertir la totalidad de la estructura productiva, ante todo en la industria, y de esa forma enfrentar y resolver el problema social, en un mismo movimiento de transformación.

El desarrollo económico no tiene en el capitalismo un significado puramente cuantitativo. Es un fenómeno de naturaleza cualitativa, que consiste en el traslado de los factores (capital y trabajo) de las actividades de baja productividad a las de productividad más elevada (nuevas industrias).

Eso requiere un Estado activo, que incentive y resuelva las reformas estructurales, más allá del mantenimiento de las reglas de la estabilidad macroeconómica, que son una condición, pero no son una política.

Fuente: Clarín, 12/10/14.

Un futuro comun

Síndrome Urémico Hemolítico

octubre 12, 2014

Habrían alterado las cifras de una grave enfermedad alimentaria

Por Fabiola Czubaj.

Dos ONG afirman que el Ministerio de Salud eliminó por lo menos 208 casos de síndrome urémico hemolítico en su último informe epidemiológico; el país posee el 51% de los casos en el mundo

argentina-bandera-botonUn informe epidemiológico del Ministerio de Salud causó indignación en las dos asociaciones civiles y los especialistas que trabajan para prevenir y educar a la comunidad sobre el síndrome urémico hemolítico (SUH), una enfermedad transmitida por alimentos y agua contaminada con la bacteria Escherichia coli.

No sólo coinciden en que no hubo acciones que expliquen la reducción de más del 30% de los casos entre 2010 y 2013 que menciona el informe oficial, sino también en que se eliminaron por lo menos 208 casos que hasta noviembre pasado había registrado el Instituto Malbrán.

 

«Estamos convencidos de que los 319 casos o el descenso con respecto a los años anteriores que informan para 2013 no es la cifra real ni se condice con la falta de campañas de prevención sostenidas en el país y la promesa de poner en marcha el Programa Nacional de SUH. Si en noviembre había 527 casos, nunca puede darse un número menor para ese año. Esto nos hace acordar mucho al Indec», dijo Miguel Caracciolo, presidente de la Asociación para la Prevención del Síndrome Urémico Hemolítico (Apresuh).

Para Marcelo Da Rocha, presidente de la asociación civil Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (Lusuh), «ocultar cifras es querer tapar el sol con las manos. No vemos las condiciones que permitan explicar o sugerir el descenso de casos.Nunca nadie se ocupó del SUH en estos años, cuando prevenirlo le costaría al país el 10% de lo que le cuesta tratarlo. Y no estamos hablando de medidas de higiene complejas».

Las cifras oficiales aparecieron luego de que el defensor del pueblo de la Nación exhortara en junio a la cartera sanitaria a difundir las estadísticas de los diagnósticos de SUH, suspendidos desde 2010. Esos datos son importantes por varios motivos.

El síndrome afecta principalmente a los menores de 5 años, nuestro país concentra el 51% de los casos anuales en el mundo y su atención le cuesta al sistema de salud unos 121,2 millones de pesos por año, según surge de la actualización de un estudio de costos directos e indirectos de pacientes agudos y crónicos que publicó en 2006 el equipo de la doctora María Gracia Caletti (hospital Garrahan) en la revista Medicina.

Además, el perfil de la enfermedad que causa la toxina que produce la E. coli en el organismo está cambiando: afecta a chicos más grandes (3 años o más) y es más virulenta que años anteriores, como también lo explicó el doctor Ramón Exeni, jefe del Departamento de Nefrología del Hospital de Niños de San Justo, uno de los centros de referencia.

En algo coinciden todos: el subregistro del SUH, endémico en el país, es muy alto. También lo es el desconocimiento. Sólo el 40% de los argentinos sabe de qué se trata este síndrome. Apresuh y Lusuh lo atribuyen a la falta de campañas de difusión, sobre todo en las escuelas, y de implementación del anunciado Programa Nacional de SUH.

En el exhorto del defensor del pueblo, se lee: «Se la considera una enfermedad trazadora de múltiples enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), a través de cuya prevención pueden evitarse otras 250 enfermedades» que se transmiten por la misma vía.

Sobre las campañas de difusión, el viceministro de Salud, doctor Jaime Lazovski, respondió a LA NACION: «No hay campañas públicas masivas, pero el trabajo para controlar los alimentos o de bromatología y la capacitación sobre su manejo seguro es permanente. Se están realizando muchas actividades sobre la preparación segura de los alimentos y la vigilancia de los establecimientos productores y elaboradores de alimentos. Y en las escuelas hay campañas en las que están participando activamente las ONG y los hospitales».

El informe especial que publicó el Ministerio con el Boletín Integrado de Vigilancia cubre el período 2010-2013, como reclamaba el exhorto del 22 de julio pasado. La titular del Área de Salud del defensor del pueblo, Mónica del Cerro, dijo que se recibió la respuesta oficial, pero que el Ministerio «no ha considerado implementar lo sugerido». Esto incluía programas permanentes de prevención para la sociedad, con información accesible.

Cifras en conflicto

El informe especial sobre SUH para el período 2010-2013 está firmado por Julián Antman, Laura Geffner, Luis Pianciola y Marta Rivas. Pertenecen al Área de Vigilancia de la Salud, al Programa Nacional de Control de Enfermedades Zoonóticas, al Laboratorio Central de la Subsecretaría de Salud de Neuquén y al Servicio de Fisiopatología del Instituto Malbrán.

Allí escriben que se producen entre 300 y 500 casos nuevos por año en el país. Dicen también que en 2008 se registró la mayor cantidad del período 2005-2013, con 543 casos, y que el año pasado cayó a 319 casos. «A partir de 2010, se verifica una disminución en el número de casos registrados», afirman los técnicos, de acuerdo con los datos notificados.

Pero esos 319 casos, que en una revisión de las cifras realizada hace dos semanas aumentaron a 355, son 208 menos que los que en noviembre pasado presentó en público una técnica del Malbrán, que recopila esta información que envían los hospitales y analizan muestras que se envían desde los hospitales. Por lo menos diez personas que participaron de la reunión aún recuerdan y tomaron nota de los 527 casos citados en la primera sesión del encuentro en el Auditorio INTA (Chile 460, CABA).

La jornada la organizaron el INTA, el Senasa, el Consejo Profesional de Médicos Veterinarios y Lusuh, y contó con un testigo de lujo ese 22 de noviembre: el doctor Mohamed Karmali, un especialista reconocido por su trabajo en la prevención de infecciones por E. coli, productora de la toxina shiga y el SUH. Luego de esa presentación, el invitado expresó que no comprendía por qué un país con buen nivel científico, de conocimiento y capacidad de trabajo, tenía cifras de SUH tan altas.

Este año, en junio, Lusuh y Apresuh escucharon otra cifra en el I Curso sobre SUH en el auditorio del Centro Buenos Aires para la Capacitación de los Servicios Veterinarios (Cebasev). Ante 33 profesionales de instituciones y empresas, otra técnica del Malbrán habló de 480 casos al referirse al año pasado.

Y en agosto, en el Centro Gianantonio de la Sociedad Argentina de Pediatría, una tercera técnica presentó los 319 casos del informe oficial sin corregir y habló del descenso de la enfermedad ante un auditorio que hizo notar la confusión estadística a esas alturas.

«Hace pocas semanas hubo una reunión [en el Ministerio de Salud] para revisar los datos, actualizarlos si había errores y completar la información -indicó el viceministro-. Esa noticia de que habían disminuido los casos se hizo con datos que no estaban completos. Ahora se corrigió, y para 2013 registramos 355 casos.»

Otra explicación que recibieron las ONG es que los registros oficiales no incluyen a los pacientes atendidos en el sistema privado. «¿Acaso los otros que se enferman no son tan seres humanos como los que se atienden en hospitales públicos? -planteó Caracciolo-. Se tiende a minimizar y ocultar la enfermedad. Y quien no reconoce que tiene un problema no lo va a solucionar. ¿Qué esperanza tenemos de que el Estado haga algo para reducir la enfermedad?»

Al respecto, Lazovski dijo que «el sistema de vigilancia nacional prevé la notificación obligatoria de enfermedades como el SUH, pero que no siempre los centros o los médicos la realizan, particularmente los del sector privado» y que «como hay mucha preocupación», se incluyeron dos instancias de registro de los casos «que alimentan el sistema de vigilancia».

En cada provincia hay un hospital centinela que envía la información al Malbrán. LA NACION pudo corroborar con dos fuentes que los casos de SUH en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, disminuyeron hasta 2012 y aumentaron el año pasado. Pero en el informe, la tendencia es inversa: ascendente hasta 2012 y descendente en 2013.

Otro ejemplo es Formosa, que figura sin un solo caso desde 2010. Pero Apresuh es testigo de otra realidad con su programa de prevención. «Nos consta que se ignora la enfermedad. Es una de las provincias que no informaron casos, cuando tiene muchos problemas de agua, cloacas y manejo de los alimentos», agregó Caracciolo.

El informe oficial describe que esta enfermedad endémica es «un problema crítico para la salud pública». Se sabe, y en el informe se recuerda, que es la principal causa de insuficiencia renal aguda y la segunda de insuficiencia renal crónica infantil. Es, también, la principal causa de trasplante hepático pediátrico. Por eso, su denuncia es obligatoria.

Eso significa que los centros públicos y privados deben notificar cada caso que atienden. Aun así, el subregistro sería alto: se notifican el 50% de los casos. Lusuh y Apresuh estiman que habría más de mil casos por año. Da Rocha asegura que el 80-90% de los casos ocurren en los hogares y por contaminación que no es exclusiva de las carnes, sino también de las verduras y el agua, y por no lavarse las manos. «Son medidas que hay que aplicar en casa y con la comida comprada, y que hay que sostener en el tiempo. Es indispensable crear la figura del consumidor responsable de alimentos.».

Del editor: por qué es importante. Las estadísticas confiables en salud pública son clave para fijar prioridades y tomar decisiones; además, nos ubican en el mundo.

Funette: La Nación, 12/10/14.
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Síndrome urémico hemolítico

Síndrome urémico hemolítico
Clasificación y recursos externos
CIE-10 D59.3
CIE-9 283.11
OMIM 235400
DiseasesDB 13052
MedlinePlus 000510
eMedicine ped/960
MeSH D006463
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico

El Síndrome urémico hemolítico (SUH), también denominado Síndrome hemolítico urémico (SHU), internacionalmente Haemolytic-uraemic syndrome (HUS), se caracteriza por insuficiencia renal, anemia hemolítica, trombocitopenia y defectos de la coagulación. Es la consecuencia de toxinas bacterianas que producen lesiones en los pequeños vasos sanguíneos que afecta fundamentalmente al riñón, pero también puede afectar al sistema nervioso central y al aparato gastrointestinal.

Incidencia

Este síndrome es más común en los niños y se presenta frecuentemente después de una infección gastrointestinal (entérica), usualmente causada por una cepa específica de la bacteria Escherichia coli (Escherichia coli O157:H7).

También se ha asociado a otras infecciones entéricas, incluyendo las causadas por Shigella y Salmonella y algunas infecciones no entéricas.

Más raramente tiene otras causas, como en las formas hereditarias, el déficit de complemento, ciertos fármacos como la ciclosporina, el lupus eritematoso sistémico, la nefritis por radiación y algunos tumores malignos.1

Este síndrome es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños menores de cinco años. Puede causar la muerte o dejar secuelas para toda la vida como insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial y alteraciones neurológicas.2

Existen en Argentina alrededor de 400 nuevos casos por año, constituyendo el país de mayor incidencia en cantidad de casos por habitante en el mundo. En la etapa aguda la mortalidad es de 2-4% de los niños afectados.3

Síntomas

Los síntomas tempranos de este síndrome son:

Los síntomas posteriores son:

Tratamiento

Debe evitarse el tratamiento de la infección de E. coli O157:H7 con antibióticos, dado que puede estimular la producción de Toxina Shiga incrementando el nivel de toxina en intestino y por consiguiente aumentando el riesgo de desarrollar SUH.4

El paciente con diagnóstico de SUH debe ser siempre internado.

El tratamiento es generalmente de apoyo, con hemodiálisis (en niños diálisis peritoneal) y/o transfusión de hemoglobina, hematocrito o glóbulos rojos desplasmatizados según sea necesario. 5

Formas de contagio y prevención

La fuente de contagio principal es la carne de vacuno previamente contaminada e insuficientemente cocida, la leche no pasteurizada, los productos lácteos frescos manufacturados con leche no pasteurizada y el agua contaminada. También puede transmitirse de persona a persona. Se recomienda:

  • Asegurar la correcta cocción de la carne; la bacteria se destruye a los 70 °C. Esto se consigue cuando la carne tiene una cocción homogénea. Prestar especial atención que se alcance la temperatura adecuada en el interior de preparados que tengan carne picada, que correctamente cocida es de color marrón-grisáceo, nunca ingerir si presenta tonos rosados, rojos, bordó ni similar.
  • Se sugiere que los menores de 5 años no ingieran hamburguesas caseras o compradas, ni de locales de «comidas rápidas» o donde se sospeche que no hay higiene suficiente.
  • Tener especial cuidado con la cocción de la carne picada, ya que generalmente se cocina bien solo la parte superficial, permaneciendo la bacteria viable en el interior. El jugo de la carne picada bien cocida debe ser completamente translúcido.
  • Se debe asegurar la completa cocción de las hamburguesas dado que son fuente principal de contaminación en los niños.
  • Utilizar utensilios diferentes para cortar o preparar la carne cruda y para, después, trocearla una vez cocinada antes de ser ingerida. O lavarlos adecuadamente. También utilizar diferentes utensilios para preparar otros alimentos que se sirvan crudos o lavarlos adecuadamente.
  • Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos que no se vayan a cocer (contaminación cruzada).
  • Controlar el uso de leche y derivados lácteos correctamente pasteurizados y conservar la cadena de frío.
  • No consumir ni adquirir jugos de fruta no pasteurizados.
  • Lavar cuidadosamente verduras y frutas.
  • Asegurar la correcta higiene de las manos (deben lavarse con agua y jabón) antes, durante y después de la preparación de los alimentos.
  • Lavarse las manos con agua y jabón luego de ir al baño.
  • Prestar especial atención al uso de grifería, siendo preferibles en sitios públicos aquellos que eviten la contaminación entre usuarios (por ejemplo que no sea necesario usar las manos para abrirlos o cerrarlos).
  • No bañarse en aguas prohibidas o sospechosas de estar contaminadas con aguas fecales o sucias o en contacto con animales.
  • Higienizarse adecuadamente con agua y jabón luego de tener contacto con animales domésticos y principalmente con los de granja o sus aposentos (establos, comederos, mercados, mataderos, etc.).
  • Consumir únicamente agua potable. En caso de duda, hervir el agua.

Fuente

Véase también

Referencias

Enlaces externos

  • LUSUH Asociación para la prevención y Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico
  • Documental SUH Al gran pueblo, salud | Síndrome Urémico Hemolítico – Documental del Canal Encuentro
  • Dossier SUH Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires – Argentina
  • S.T.O.P Safe Tables Our Priority – ONG estadounidense dedicada a la prevención del SUH y otras enfermedades causadas por alimentos
  • HUSH Haemolytic Uraemic Syndrome Help – ONG británica dedicada a la prevención del SUH y el apoyo a quienes lo padecen y sus familias

Fuente: Wikipedia, 2014.

Los libros digitales no matarán a los impresos

octubre 12, 2014

Los libros digitales no matarán a los impresos

Eso dice el jefe de la editorial Penguin Group, quien confía en que habrá mercado para los dos formatos

Por Jeffrey A. Trachtenberg. Mayo 2011.

 

Pocos ejecutivos de la industria editorial han podido ver de cerca cuán rápido la tecnología digital está transformando el negocio en todo el mundo como John Makinson, el presidente ejecutivo de Penguin Group, la división editorial de Pearson PLC.

La empresa publica 4.000 títulos de ficción y no ficción globalmente y hace negocios en una amplia variedad de mercados, incluyendo India. Decidir cómo y dónde vender esos libros es significativamente más complicado hoy que cuando Makinson asumió su cargo en 2002. En ese momento, los libros electrónicos eran un negocio menor y el impacto de los descuentos por las compras en línea todavía no se había sentido.

Una de las decisiones cruciales que tomó fue adoptar un sistema por el cual las editoriales establecen el precio de los libros digitales y los minoristas se quedan con 30% del ingreso. El modelo está ahora siendo analizado de cerca por las autoridades antimonopolio de Estados Unidos y Europa.

Penguin es también una de las tres grandes editoriales que está respaldando una nueva iniciativa en la red que destacará nuevos títulos y autores y venderá libros directamente a los consumidores. El sitio, Bookish.com, será lanzado a mediados de año.

Recientemente, Makinson habló con The Wall Street Journal sobre los libros electrónicos baratos, la lectura digital y las librerías independientes.

WSJ: ¿Llegará un momento en el que los libros físicos ya no sean publicados?

Makinson: No, realmente no lo creo. Hay una creciente distinción entre el lector de libros y el dueño de libros. El lector de libros simplemente quiere la experiencia de leer el libro, y esa persona es un consumidor natural de lo digital. El dueño de libros quiere dar, compartir y tener libros en sus estantes. Aman esa experiencia. A medida que agregamos valor al producto físico, el lector va a pagar un poco más por esa experiencia… Siempre va a haber un mercado para los libros físicos así como pienso que siempre va a haber librerías.

WSJ: ¿Cuál cree que va a ser la participación del mercado de los libros electrónicos en 2015 en EE.UU?

Makinson: Va a estar bien por encima de 30%. Las tasas de crecimiento en el Reino Unido y otros mercados son un poco más lentas de lo que uno esperaría mirando la experiencia estadounidense porque la penetración de aparatos de lectura digital se está produciendo mucho más lentamente.

WSJ: La lista de títulos más vendidos para el Kindle de Amazon está dominada por libros baratos, autopublicados, que a veces cuestan US$2,99 o menos. ¿Son estos títulos una amenaza para las editoriales tradicionales?

Makinson: Este es un nuevo mercado que no puede existir económicamente en el sector impreso. Uno no puede fabricar, enviar y almacenar un libro a esos precios. Pero nosotros, como editoriales, probablemente tengamos que participar. Vamos a analizar contenidos que quizás podamos popularizar de diferentes maneras.

WSJ: ¿Cuál es el desafío más significativo que enfrentan los vendedores de libros en un momento en el que hay millones de títulos físicos a la venta en línea, pero los libros electrónicos están duplicando los ingresos que generan?

Makinson: Hay un futuro para las librerías. El problema no es que haya demasiadas librerías, sino que son demasiado grandes. ¿Cómo se puede diversificar la oferta a los consumidores y a la vez lograr un uso más productivo del espacio sin perder la experiencia de estar en una librería?

WSJ: Las librerías independientes siempre han jugado un rol en el lanzamiento de títulos literarios. A medida que las ventas de libros electrónicos y en línea siguen creciendo, ¿cuántos vendedores de libros independientes sobrevivirán, asumiendo que serán afectados por las mismas fuerzas que han afectado a las grandes cadenas rivales?

Makinson: Soy el dueño de una librería independiente en Inglaterra (Holt Bookshop, en Norfolk), así que tengo que declarar que tengo interés en esto. No quiero sonar idealista. Va a ser muy difícil. Cuando uno ve las ventajas competitivas estructurales que tiene Amazon.com sobre cualquier librería, son aplastantes. Pero la gente va a pagar por su propia voluntad un precio más alto en una librería independiente sabiendo que puede comprar el mismo libro por menos. Eso es porque los consumidores sienten un compromiso emocional con la librería y sienten que las librerías dan un servicio público, así como un servicio comercial. No veo evidencia de que las librerías independientes vayan a volverse obsoletas.

WSJ: ¿Lee libros digitales?

Makinson: Cuando viajo, utilizo aparatos digitales, particularmente para leer manuscritos. Si únicamente voy a leer libros, probablemente uso un Kindle. Pero si quiero viajar con un aparato que me permita usar el correo electrónico, puede que lleve un iPad. También leo libros de papel.
Fuente: The Wall Street Journal, 13/05/11.

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Cómo aprovechar los pronósticos financieros

octubre 11, 2014

  Cómo sacarle el jugo a las predicciones (equivocadas) de los analistas

Por Jason Zweig. Enero 2011.

 

La mayoría de los pronosticadores se equivocan pero hay formas en las que uno puede obtener rentabilidad de sus predicciones.

 

Cada enero, hordas de expertos generosamente remunerados intentan predecir lo que la economía y los mercados van a hacer en el año que comienza. A medida que avanza el año, casi todos los pronósticos resultan ser erróneos.

Aquí, esperamos ofrecer algo diferente: una hoja de ruta que indica cómo darle un uso práctico a esas predicciones, incluso cuando usted sospecha que están equivocadas. Tomados juntos, los pronósticos pueden señalar al mejor o al peor de los desenlaces que uno puede esperar en un año determinado- y cuán confiado ( o desconfiado) debería estar.

Hacer pronósticos es algo tan viejo como los propios mercados. Registros de la antigua Mesopotamia, de acuerdo con investigaciones de la historiadora Alice Louise Slotsky, están llenos de referencias a presagios que se creía que predecían los precios de los commodities, como que «el cuervo indica un mercado estable».

Prácticamente desde entonces, los expertos han estado produciendo pronósticos, y errando. Piense en el año pasado, cuando se decía que los indicadores técnicos llamados «el presagio Hindenburg» o la «cruz de la muerte» decían que las acciones iban a colapsar. Se esperaba que el mercado accionario chino fuese a seguir en «boom» y una recaída en la recesión en Estados Unidos le parecía probable a muchos expertos del mercado. Hasta ahora, por lo menos, ninguna de esas cosas ha ocurrido.

Si los pronosticadores están en lo cierto este año, las acciones estadounidenses van a subir aproximadamente 10%, los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años rondarán 3%, la inflación va a estar un poco debajo de 2% y la economía se expandirá alrededor de 3%. Sin embargo, sería ingenuo pensar que usted podría hacer sus apuestas siguiendo al pie de la letra esas predicciones.

¿Por qué gente con años de experiencia, conocimiento masivo y montañas de datos a su disposición tan frecuentemente se equivoca respecto al futuro?

Primero que nada, el futuro es el reino de las sorpresas; nadie, no importa cuán experto, puede predecir en forma confiable lo que va a pasar y cómo va a reaccionar la gente ante ello. Como el economista Friederich von Hayek, dijo en su conferencia «La pretensión del conocimiento» cuando ganó el premio Nobel de Economía en 1974, «en el estudio de un fenómeno tan complejo como el mercado, que depende de la acción de muchos individuos, todas las circunstancias que determinarán el desenlace de un proceso difícilmente serán totalmente conocidas o medidas».

Los pronósticos también se equivocan porque tienden a ser demasiado tímidos o demasiado extremos. Para un pronosticador, tiene poco sentido diferir levemente de la predicción sobre la que hay consenso. A nadie lo despiden por estar en la mitad de la manada, ni reciben los pronosticadores mucho crédito por estar un poquito menos equivocados que sus pares. Si un pronosticador se va a desviar del promedio, pues mejor que lo haga del todo.

Por lo tanto, mientras que la mayoría de los expertos tienden a agruparse en torno a un consenso seguro, unos pocos apuestan al riesgoso pero potencialmente lucrativo terreno de hacer predicciones extremadamente pesimistas u optimistas. Si resultan ser correctas, su precisión parecerá milagrosa y serán famosos: si resultan ser equivocadas, la mayoría de la gente lo olvidará.

No debe sorprendernos entonces que siempre parezca haber un pronosticador con un toque mágico. Casi un cuarto de siglo después de que las acciones de Estados Unidos cayeran más de 20% en octubre de 1987, mucha gente todavía recuerda a Elaine Garzarelli por haber «predicho» el colapso del mercado, incluso aunque su trayectoria posterior ha sido mixta. Más recientemente, el economista Nouriel Roubini y la analista de bancos Meredith Whitney advirtieron del colapso financiero, pero no se sabe si sus más recientes predicciones darán en el blanco.

Otro problema: los expertos son inconsistentes en cuanto a la forma en que analizan datos complejos. Cuando se les presenta información similar en diferentes momentos, llegan a conclusiones drásticamente divergentes. Se sabe desde por lo menos 1954- aunque casi nunca se ha publicitado en Wall Street- que un modelo de computadora que imita el método de predicción que un analista dice que usa será más exacto que el propio pronosticador. Esto es porque los expertos saben lo que es importante, pero muy frecuentemente hacen cambios subjetivos al énfasis que ponen en varios factores.

Como los cocineros que se equivocan por cambiar recetas que ya dan resultado, los pronosticadores se derrotan a sí mismos al hacer demasiados «ligeros ajustes». Un estudio encontró que un modelo de computadora sin cambios con respecto a las predicciones de los analistas de acciones sobre ganancias futuras acertó más que los propios expertos el 72% de las ocasiones. Y en un reporte la semana pasada, David Bloom, un estratega de moneda extranjera en HSBC de Londres, criticó a los pronosticadores por ser «incoherentes» que se han vuelto optimistas respecto al euro simplemente porque subió recientemente.

Por lo tanto, los expertos del mercado no solamente pasan por alto las enormes sorpresas que nadie puede predecir; también tienden a sobrecompensar por las pequeñas. «Los pronosticadores quedan atrapados en lo que llamo «corrientitis», por la cual uno ve un número que no esperaba, cree que se debe haber perdido algo, y entonces terminan perdiendo moviéndose de un lado al otro, siguiendo el compás de los datos más recientes»

Sume todo- o reste todo- y es claro que debería acercarse a las predicciones financieras con incluso más cautela de lo que se había dado cuenta.

Pero también puede hacer uso de esos pronósticos. Aquí está cómo:

 

No apueste con un año de anticipación

Los pronósticos son más exactos en el corto que en el largo plazo. La Reserva Federal de Filadelfia, que realiza la Encuesta de Pronosticadores Profesionales, mantiene una base de datos de décadas de pronósticos promedio e individuales de docenas de expertos sobre un amplio espectro de variables económicas y financieras.

Cuando se trata de predecir variables tales como la inflación, el desempleo y el crecimiento económico (medido por el cambio de producto bruto interno real), la encuesta es considerablemente más exacta que la simple extrapolación de la más reciente tendencia, pero solamente por uno o dos trimestres. En los siguientes meses, la exactitud de la mayoría de los pronósticos caen muy rápidamente, de acuerdo con investigaciones de Tom Stark, que administra este base de datos de Filadelfia y otros investigadores.

Con una anticipación de un año, los pronósticos de los expertos pierden casi toda su validez por la simple extrapolación de las tendencias recientes.

 

Acepte el error

Cuando son confrontados con los pronósticos, las personas sin un doctorado en Economía tienden a verlos como muy precisos, dice Stark. «La gente no entiende la enorme cantidad de incertidumbre que está implícita en los vaticinios», explica.

El pronóstico promedio sobre inicio de construcción de viviendas s en 2011, por ejemplo, calcula que se llegará a una tasa anual de 700.000 unidades nuevas para fines de año, por encima de las 554.000 calculadas en 2010. Pero, basándose en la pasada precisión de los pronósticos históricos recopilados por la Fed de Filadelfia, puede estar seguro en un 80% que el resultado real se ubicará entre 400.000 y un millón. Esto significa que sería sabio esperar una sorpresa, ya sea hacia arriba o hacia abajo.

Mientras tanto, el pronóstico de consenso para el rendimiento del bonos del Tesoro a 10 años es de 3,25% para fines de este año. Basándose en los niveles históricos de errores, sin embargo, todo lo que un consumidor prudente de pronósticos debería concluir es que hay aproximadamente un 80% de chance de que el rendimiento del bonos a 10 años termine el año en algún punto entre 2 y 4,5%. Esto, a su vez, implica que los precios de los bonos podrían subir tanto como 9% o caer hasta 10%.

De la misma forma, usted debería tener una alta incertidumbre respecto al rendimiento de los bonos de empresas que tienen grado de inversión. De acuerdo con los pronósticos pasados reunidos por la FED de Filadelfia, debería asumir que las posibilidades son en un 80% que los rendimientos de estos bonos- 4,9% a fines de 2010 – evolucionarán a entre 3,8% y 5,8% a fines de 2011. Esto sugiere que los precios de los bonos podrían o subir o caer aproximadamente 7%.

Esto no significa que estos pronósticos no tienen valor. Lejos de ello: viendo qué amplio es el margen de error es, uno puede ajustar sus propias expectativas para asegurarse que no toma una decisión con un exceso de confianza. Los inversionistas que gustan balancear sus apuestas, mientras tanto, pueden tener un mejor panorama de cuánta protección van a querer.

Antes de depender del pronóstico de cualquier variable, revise la página de «estadísticas de errores en pronósticos» del sitio web de la Fed de Filadelfia para ver cuán precisas han sido pasadas predicciones.

 

Escuche a los mercados.

«Si hay un mercado con muchos operadores, usted no debería creer que va a predecir mejor que ellos el desempeño del mercado», dice J.Scott Armstrong, un profesor de la Wharton School y autor de «principios para pronosticar».

El mercado bursátil puede parecer como un mal pronosticador para el futuro, hasta que lo compara con cualquiera de las alternativas. El S&P 500 tiende a pronosticar recesiones y recuperaciones bastante bien en el corto plazo, como hizo cuando comenzó a caer a fines de 2007 y otra vez con su fuerte alza en 2009. En las últimas semanas, los precios de las acciones sugieren que la economía continuará recuperándose en 2011.

El mercado de bonos también puede ser un buen indicador, si se lo compara con los pronósticos individuales. Ui-Wing Cheah y Mark Carhart, socios de Kepos Capital, una firma de gestión de activos en Nueva York, recientemente analizó varias técnicas comúnmente utilizadas para vaticinar los rendimientos de los bonos a 10 años. «La actual tasa para los títulos a 10 años», dice Carhart, «consistentemente da un muy buen pronóstico de la tasa futura». «Es difícil de derrotar», agrega.

El incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro en los últimos meses de menos de 2,5 a 3,4% sugiere que el período de bajos intereses puede estar en el pasado.

Aún así, esta forma de aprovechar el impulso de la ola es algo que es mejor dejarle a los operadores. Si usted es un inversionista a largo plazo, debería aceptar que los movimientos de corto plazo del mercado no son predecibles y que tiene poco sentido ajustar su portafolio siguiéndolos. En la mayoría de los casos, los promedios a largo plazo de los rendimientos pasados- aunque distan de ser vaticinadores perfectos- son probablemente una mejor guía que los pronósticos a largo plazo de los futuros rendimientos.

 

Promedie muchos pronósticos diferentes.

Quizás la más poderosa herramienta para mejorar la calidad de las predicciones es simplemente combinar varios pronósticos de una variedad de fuentes independientes. En vez de confiar solamente en la Encuesta de Pronosticadores Profesionales o en el consenso de los economistas o estrategas de Wall Street, uno debería tener una red grande.

Los vaticinios de diferentes fuentes tienden a utilizar información variable y métodos divergentes, así que sus errores se compensan unos con otros. Para ver el porqué, dice Richard Larrick, un profesor de gerencia en la universidad Duke, imagine dos pronósticos: uno dice que las acciones subirán 20%, el otro que lo harán 4%. Ahora imagine que las acciones en realidad suben 12%. El primer pronóstico se excedió 8 puntos porcentuales. Al segundo le faltaron 8. Pero el promedio estaba correcto, aunque cada uno de ellos fue muy inexacto.

Armstrong recomienda que usted comience extrapolando la tendencia de largo plazo, digamos, de la última década. A continuación, tome la predicción media de la Encuesta de Pronosticadores Profesionales o el consenso de Wall Street. También podría incluir un pronóstico internacional o de un gobierno (como los del Banco Mundial o la Oficina de Presupuesto del Congreso). Un modelo estadístico, como los que están disponibles para varios indicadores en el sitio web del economista de la Universidad de Yale, Ray Fair, agregará otro nivel de diversidad. Finalmente, consulte el «mercado de predicciones» como Intrade.com. Dele igual peso a cada número; si tiene cinco fuentes de pronósticos, simplemente sume las predicciones y divida por cinco.

Desafortunadamente, no todos estos pronósticos están disponibles al mismo tiempo. Los número de Fair y de la FED de Filadelfia son actualizados cada pocos meses, mientras que las apuestas predictivas de Intrade.com no están todavía disponibles pero pronto lo estarán.

Pero escalonar los números a lo largo de varios meses no es tan malo: en general, usted se beneficia de recurrir a un número diverso de cifras más de lo que pierde al sacrificar algunas de las más recientes, dice Armstrong. Ha encontrado que esta técnica reduce los errores de pronóstico hasta 58%, una mejora sustancial respecto a los pronósticos individuales.

Al fin de cuentas, por supuesto, ningún enfoque puede hacer que todos los pronósticos den en el blanco. El fallecido consultor de inversionistas, Peter Bernstein, gustaba de citar a G.K Chesterton, el novelista y ensayista. «El problema verdadero con nuestro mundo no es que es un mundo no razonable, ni siquiera es que sea un mundo razonable. El más común tipo de problema es que es casi razonable pero no totalmente… Parece un poco más matemático y regular de lo que es; su exactitud es obvia, pero su inexactitud está escondida; su salvajismo espera».

 

Fuente: The Wall Street Journal, enero 2011.

 

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