Browse >
Home / Archive by category 'Artículos'
Las fuerzas que moldean la industria de servicios financieros

En el libro New era in banking. The landscape after the battle [La nueva era de la industria bancaria. El panorama después de la batalla] Ángel Bergés, Mauro Guillén, Juan Pedro Moreno y Emilio Ontiveros analizan las oportunidades y desafíos en la industria bancaria después de la crisis financiera que comenzó en 2007. Guillén y Moreno, conversaron recientemente con Universia Knowledge@Wharton.
A continuación, una versión editada de la entrevista:
Universia Knowledge@Wharton: Juan Pedro, empezamos la entrevista contigo, si te parece bien. ¿Cuáles son las tendencias más importantes que afectan hoy en día a la industria bancaria?
Juan Pedro Moreno: En principio podríamos resumirlas en tres grandes tendencias: Por un lado, la nueva ola de desregulación que después de la crisis está fijando unos nuevos estándares de rentabilidad, compliance, y también de exigencias de regulación en el sector financiero de todo el mundo.
Por otro, los cambios demográficos brutales que se están produciendo y se van a seguir produciendo a lo largo de este siglo, con la transferencia del poder adquisitivo hacia el Este, hacia los países asiáticos, pero también con la maduración de nuestra población, cada vez más mayor.
Y, finalmente, la tecnología, que está produciendo una revolución a través de la digitalización de todas las actividades del ser humano que afectan de una manera muy importante a dos cosas: al incremento de la competencia en el sector bancario por nuevos entrantes y, por otro lado, al cambio brutal en los comportamientos y actitudes de los consumidores respecto a los servicios financieros.
UK@W: Esas son tendencias muy interesantes, pero Mauro, enfocándonos en el comportamiento del consumidor, ¿qué cambios están creando nuevas oportunidades para los bancos?
Mauro Guillén: Sobre todo lo que vemos a nivel global es el surgimiento de nuevos segmentos que la banca tendrá que tener en cuenta en su evolución en los próximos años. Un primer segmento es el de la clase media; las nuevas clases medias en los mercados emergentes. Son cientos de millones de personas en países como China, Brasil, Argentina, México o la India que en estos momentos ya tienen un poder adquisitivo de clase media, mientras que hace diez o quince años todavía estaban sumidos en la pobreza.
Tenemos también, por supuesto, el segmento de las personas que tienen importantes patrimonios en varios países en el mundo, este segmento de personas con patrimonios importantes también está creciendo y la banca va a tener que prestarle atención.
Luego, por segmentos de edad, tenemos también el de los mayores de 60 o de 65 años, evidentemente, como apuntaba Juan Pedro, que va a crecer en términos proporcionales durante los próximos cinco, diez o quince años. Tenemos también la generación del milenio que nacieron hace 20 o 25 años, que ahora están empezando a convertirse en potenciales clientes bancarios. Y por último, por supuesto, está el segmento de lo que se llama la base de la pirámide en los mercados menos desarrollados del mundo, y aquí también en los próximos 5 o 10 años esperamos que haya una mayor actividad y un mayor negocio bancario.
UK@W: Juan Pedro, ¿qué hacen las nuevas tecnologías por ayudar a los bancos a abastecer las necesidades de los consumidores?
Juan Pedro Moreno: Por el momento, las tecnologías están causando un impacto bastante disruptivo en todo lo que tiene que ver con la actividad bancaria. En primer lugar, más que ayudar a los bancos, lo que les está proporcionando es un reto tremendo para seguir a los consumidores en su migración hacia los entornos digitales -entornos donde se produce fundamentalmente el consumo-, integrando los servicios financieros en un continuo servicio, donde el consumidor no solo compra un servicio financiero sino que además vive una experiencia de compra de productos y servicios de una manera mucho más integrada. Por lo tanto, con la tecnología los bancos están, cada vez más, accediendo a la posibilidad de estar mucho más integrados en esa vida digital de los consumidores e interaccionar mucho con ellos.
Por otro lado, la gran revolución que la tecnología, sobre todo la llegada del mundo digital, está teniendo junto con la llegada de la telefonía móvil es que grandes segmentos de población que antes no podían ser servidos por la banca de manera eficiente o rentable, como las poblaciones de bajos ingresos o las poblaciones no bancarizadas en países emergentes o incluso en países desarrollados como Estados Unidos, hoy, gracias a las nuevas tecnologías disponibles, estos clientes o segmentos de clientes pueden ser servidos a unos costes eficientes y a unos precios razonables, lo que permitirá aumentar la base de clientes de una manera importante.
UK@W: Entonces, Mauro, ¿qué significa esta revolución digital para los bancos?
Guillén: Yo creo que tiene dos tipos de efectos. Por un lado, supone una amenaza porque los bancos van a tener que replantearse su negocio; las nuevas tecnologías reducen las barreras de entrada y permiten que nuevos competidores, no necesariamente bancos, entren a prestar servicios financieros. Y luego supone también una revolución en términos de canales de distribución; las sucursales físicas.
Pero también supone una oportunidad. Los bancos que sepan aprovechar la revolución digital van a convertirse en hubs o centros de información, en lugar de meras instituciones financieras y, por lo tanto, van a poder jugar un papel muy importante y tener beneficios muy importantes en esta economía digital.
UK@W: ¿Cambiarían las nuevas regulaciones el panorama de competitividad para los bancos?
Moreno: En principio la nueva regulación ya lo está haciendo de alguna manera, imponiendo unos nuevos estándares a aquellos operadores del sector financiero. El primer impacto de la regulación es la focalización en incrementar los requisitos de capital, buscando garantizar la solvencia y la estabilidad de las propias entidades financieras, que exige una mayor inversión y, a cambio, un menor retorno on equity de las actividades bancarias, lo que redibuja el mapa.
Pero la nueva regulación no solo queda ahí, también tiene por objetivo la protección del consumidor, que es un tema muy importante sobre todo en el entorno digital del que estamos hablando ahora, donde los bancos no gozan de la mayor reputación en comparación con otros nuevos entrantes.
Finalmente, yo creo que la regulación, aprovechando también quizá este momento de baja reputación, también está abriendo la oportunidad de que nuevos entrantes en espacios menos regulados del entorno bancario, del entorno financiero, como puede ser el mundo de los pagos, pues se produzca una intensificación de competencia de nuevos entrantes que se ven favorecidos por estas situaciones.
UK@W: Otro tópico importante es la confianza, ¿cómo pueden los bancos reconstruir la confianza de los consumidores actuales?
Guillén: Como bien apuntas, la crisis ha causado una crisis de confianza, una brecha muy importante entre lo que es el público y la banca. Y la banca va a tener que cambiar sus modos de hacer, sus modos de actuar, no puede simplemente tratar de resolver este problema de falta de confianza a través de un esfuerzo de relaciones públicas, va a tener que mirar cómo todos sus procesos, su tecnología, sus recursos humanos, son reestructurados para poder hacer frente a este déficit de confianza que existe.
También creo que es muy importante que los bancos hagan un ejercicio muy grande de transparencia frente al consumidor, frente a la sociedad en su conjunto. Este es, quizás, uno de los retos más importantes a los que se enfrentará el sector en años venideros.
UK@W: ¿Cuál es la mejor manera para los bancos de hacer frente a los competidores no bancarios?
Moreno: Yo creo que los bancos siempre han tenido dos armas en sus manos que quizás sea el momento de utilizar ahora. Una es que la propia regulación se convierta en una barrera para todo aquel que quiera prestar servicios financieros. Por lo tanto, en lugar de proteger o tratar de proteger el core de su actividad bancaria probablemente los bancos tienen una oportunidad de dar un paso mucho más proactivo y tratar de competir con esos nuevos entrantes en los espacios en los que estos nuevos entrantes están luchando y requieren mucha menor dedicación de capital y mucha menos regulación, como es en el tema de los pagos y en el tema de todas las actividades de costumer experience y deactividad comercial de los clientes en los entornos digitales.
Por otro lado, los bancos son conocidos y todavía mantienen unos niveles de reputación altos respecto a la famosa pregunta de a quién confiaría usted sus datos y su información, que hoy es tan valioso como el dinero; ningún competidor o entrante nuevo dispone de esa reputación respecto a la seguridad o la garantía, que es un poco la marca de la casa de la banca y que debería aprovechar.
UK@W: Y ya por último, Mauro, ¿qué lugares verán el mayor crecimiento en servicios bancarios?
Guillén: Creo que, claramente, las economías emergentes de las que hablaba de forma anterior van a experimentar un crecimiento muy acelerado en general y, por supuesto, los servicios financieros van a seguir esa misma pauta. Los mercados de base de la pirámide, es decir, los mercados más pobres del mundo y menos desarrollados en estos momentos, también van a tener unas tasas de crecimiento bastante importantes, pero conviene no olvidar que también va a haber una reconfiguración y unas oportunidades de crecimiento en los mercados más maduros. Y digo esto porque están surgiendo nuevos segmentos. Hablaba antes del segmento de la población que ya está jubilada, de los que tienen más de 60 o 65 años, la nueva generación del milenio y, por supuesto, todo tipo de personas que estén interesadas en incorporar las tecnologías a su vida diaria y emplearlas. Por supuesto, todos estos segmentos van a ser segmentos de crecimiento en países más desarrollados.
UK@W: Muchas gracias.
Fuente: Wharton Universia, 01/10/14.
Por Bill Alpert.
El precio del maíz ha caído casi dos tercios en dos años. Justin Crownover vendió la mitad de su cosecha en mayo, cuando un bushel costaba cerca de US$5, un nivel que todavía era rentable. Cuatro meses después, el precio ronda los US$3,25. Este agricultor de Texas aguarda por un repunte, pero también trata de reducir sus gastos en maquinaria y fertilizantes.
«¿Nos preocupa?», se preguntó hace unos días. «Claro que sí».
Por primera vez en casi una década, los productores de maíz, soja y trigo de Estados Unidos podrían sufrir pérdidas si los precios no suben. El declive ocurre después de los años más rentables para muchos agricultores. Hasta este año, todas las partes de la agroindustria estaban prosperando, desde los productores de semillas y fertilizantes hasta los de tractores y tecnología. Los terrenos agrícolas pasaron a ser un activo imprescindible para muchos inversionistas. Las acciones de las empresas de alimentos se dispararon, a medida que la población mundial pasa de 7.000 millones de habitantes en la actualidad a más de 9.000 millones en 2050.
Los altos precios de las materias primas condujeron a la plantación de más hectáreas de maíz y soja. Eso elevó las ventas de los fabricantes de maquinaria como Deere & Co., vendedores de fertilizantes como Potash Corp. y proveedores de herbicidas como Monsanto Co.
«Soy de los que creyeron que ya no habrían más ciclos», reconoce Martin Richenhagen, presidente ejecutivo de AGCO, el fabricante estadounidense de tractores y otra maquinaria agrícola bajo las marcas Massey Ferguson, Challenger y Fendt. «Me equivoqué».
AGCO y otras empresas del rubro probablemente sentirán el impacto si los agricultores postergan sus inversiones en maquinaria y fertilizantes más allá de 2015.
Tradicionalmente, los agricultores de EE.UU. tardan en reducir su producción ante una caída en los precios, señala Michael Boehlje, economista de la Universidad de Purdue. «Así que las épocas de vacas flacas duran al menos tanto o más que las de vacas gordas», dice.
Como se trata de la agricultura, nadie sabe si un frente helado o una sequía pueda reducir la cosecha lo suficiente para producir un repunte de los precios, de igual manera que es difícil predecir el aumento del suministro que el presidente ejecutivo de Deere, Sam Allen, describe en forma sarcástica como resultado de un evento extremo: «un clima espléndido en todo el mundo».
Los precios más bajos de las materias primas en los últimos siete años son resultado de una combinación de un clima extremadamente bueno con los efectos más predecibles del mayor rendimiento de las cosechas, un aumento de más de 20% en las hectáreas sembradas de maíz en EE.UU. durante la última década y la creación de granjas gigantescas en el estado de Mato Grosso, Brasil.
La oferta ha equilibrado la demanda porque los dos grandes motores del crecimiento de la demanda durante los últimos 10 años se agotaron. La gasolina de EE.UU. ya cumple con el requisito de tener un 10% de etanol. China, en tanto, no ha demorado en alcanzar los niveles de consumo de carne que imperan en Occidente mientras las economías desarrolladas comen menos ganado alimentado con granos.
Richenhagen, el máximo ejecutivo de AGCO, advierte que no hay que pecar de un exceso de pesimismo. Nadie prevé un descalabro de la agroindustria como el de los años 80. Los inventarios de granos están en niveles razonables y las tasas de interés son bajas. No obstante, ahora que los agricultores prevén menores ganancias el próximo año, uno de los primeros gastos que pueden recortar es el de capital. La edad promedio de los tractores y máquinas cosechadoras en EE.UU. es la más baja en varias décadas, gracias a las inversiones hechas en los años recientes de prosperidad y las políticas de fabricantes como Deere que aceptaron los tractores viejos como parte de pago por modelos nuevos.
«Renovábamos nuestra flota todos los años», cuenta Kip Tom, un agricultor de maíz y soya en Indiana. «Así que si nos toca mantenerla durante otros tres años, lo podemos hacer».
Después de dos años de crecimiento, las ventas por unidad de tractores y cosechadoras de gran potencia han caído en EE.UU. todos los meses del año desde su nivel de 2013, según la Asociación de Fabricantes de Equipos.
Se trata, precisamente, de la maquinaria que ha impulsado las ganancias de empresas como Deere y CNH Industrial, un grupo formado en 2013 que agrupa a Fiat, Case y New Holland. Gracias en buena parte a su dominio del mercado agrícola de EE.UU. y Canadá, las ventas de Deere pasaron de US$23.000 millones en 2009 a US$38.000 millones en 2013. Sus ganancias aumentaron de US$900 millones a US$3.500 millones en igual período.
El fabricante ya les advirtió a sus inversionistas que prevé un descenso de 10% en las ventas de 2015. Allen, el presidente ejecutivo, resalta que las ventas de equipos de construcción y de tractores pequeños son saludables y que la maquinaria agrícola es clave para la compañía. Deere anunció 600 despidos y una menor producción.
El caso de AGCO es distinto. La empresa fabrica equipos más pequeños, pero se prevé que los agricultores de las regiones más importantes para su negocio, Europa y Sudamérica, sufran tanto como sus pares en América del Norte. Las ventas cayeron 10% en el segundo trimestre y la empresa recortó la producción, al igual que sus rivales.
En el rancho Lone Star Farms, en Sunray, Texas, Justin Crownover se está replanteando el alza en los costos de plantar maíz frente a otros cultivos. «Normalmente estamos almacenando fertilizantes para la cosecha del próximo año», dice. «Pero los costos de los insumos no bajan con la misma rapidez que el mercado de maíz». En su caso, el algodón podría ser más rentable que el maíz.
Si Crownover y otros agricultores reducen los niveles de potasa en sus tierras, empresas como Potash y sus rivales Agrium Inc. y Mosaic Co. saldrían perjudicadas.
A su vez, Monsanto y su competidora suiza Syngenta AG dicen que, pese al alza en los costos, es improbable que los agricultores reduzcan sus gastos en semillas, herbicidas y pesticidas. Los precios de los pesticidas han estado disminuyendo, lo que representa un problema más grande para Syngenta, que deriva un 75% de su facturación de la venta de químicos.
Una mala cosecha dentro de un par de años podría ser suficiente para impulsar los precios de los commodities. De lo contrario, los agricultores tendrán que esperar a que la demanda alcance la oferta. Allen, de Deere, resalta que la demanda de maíz ha subido todos los años desde 1995. Agricultores como Kip Tom y Justin Crownover esperan que tenga razón. Por el momento, sin embargo, van a cuidar su bolsillo.
—Bill Alpert es editor sénior del semanario Barron’s.
Fuente: The Wall Street Journal, 01/10/14.
Diagnostican el primer caso de Ébola en Estados Unidos
DALLAS – Un paciente bajo tratamiento en un hospital de Dallas dio positivos a pruebas de detección del virus del ébola, el primer caso de la enfermedad diagnosticado en Estados Unidos, anunciaron el martes funcionarios federales de salud.
Autoridades del Hospital Texas Health Presbyterian dicen que el paciente, a quien no han identificado, está en aislamiento. Autoridades del hospital dicen que están siguiendo las recomendaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para proteger a los médicos, personal y pacientes.
El hospital había anunciado un día antes que los síntomas del paciente y sus viajes recientes indicaban un caso de ébola, el virus que ha matado a más de 3,000 personas en el occidente de África e infectado a un puñado de estadounidenses que han viajado a esa región.
Los CDC en un primer momento sometieron a un embargo el anuncio del diagnóstico hasta las 4:30 de la tarde (2030 GMT), pero levantaron el embargo luego de que varias organizaciones de noticias no respetaron la indicación.
Los CDC han dicho que otras 12 personas en Estados Unidos han sido sometidas a pruebas del ébola desde el 27 de julio, y que los resultados fueron negativos.
Cuatro trabajadores de salud estadounidenses infectados mientras trabajaban como voluntarios en el occidente de África han sido atendidos en instalaciones especiales de aislamiento en hospitales en Atlanta y Nebraska, y un médico estadounidense expuesto al virus en Sierra Leona está bajo observación en una instalación similar de los Institutos Nacionales de Salud.
Estados Unidos únicamente cuenta con cuatro de esas unidades de aislamiento y los CDC han insistido en que cualquier hospital puede atender con seguridad a alguien con ébola.
Según los CDC, los síntomas del ébola son fiebre, dolores musculares, vómitos y sangrado, y pueden aparecer hasta 21 días después de quedar expuesto al virus.
Jason McDonald, portavoz de los CDC, dijo que los funcionarios de salud usan dos pautas principales para decidir si una persona debe someterse a pruebas por el virus.
“El primer y principal factor determinante es si viajaron a la región (de África Occidental)”, dijo. La segunda es si han tenido proximidad a familiares, amigos u otras personas que han estado expuestas a la enfermedad, señaló.
Funcionarios estadounidenses de salud se han estado preparando desde mediados de año para el caso de que un viajero llegue al país sin saberse infectado, al informar a los hospitales los pasos de control de infecciones a tomar para evitar la propagación del virus en los centros de salud.
A las personas que abordan aviones en la zona del brote se les revisa si sufren fiebre, pero los síntomas pueden comenzar hasta 21 días después de la exposición. El ébola no es contagioso hasta que comienzan los síntomas, y se necesita un estrecho contacto con los fluidos corporales de un enfermo para que se propague.
Fuente: El nuevo Herald, 30/09/14.


Periódicamente enviamos valiosa información a nuestros lectores y suscriptores por correo electrónico, sin embargo existe la posibilidad de que su servidor derive nuestros mensajes a la bandeja de SPAM.
Asegúrese de recibir siempre nuestros Mensajes incluyendo esta dirección en su Lista Blanca:
gustavoip@arnet.com.ar
Cómo crear una lista blanca (Whitelist) en Outlook
Fuente: http://www.outlookayuda.com/crear-una-lista-blanca-whitelist-en-outlook/
Una lista blanca es una lista de remitentes de correo que se consideran seguros para el Filtro de correo electrónico no deseado. Cuando se recibe un correo de un remitente que se encuentra en una lista blanca, Outlook nunca lo deposita en la bandeja ‘Correo electrónico no deseado’.
Para crear esta lista accedemos al menú “Acciones” => “Correo electrónico no deseado => “Opciones para el correo no deseado”.
Seleccionamos la pestaña “Remitentes seguros”. Haciendo clic en el botón “Agregar” podemos añadir a nuestra lista blanca direcciones de correo o incluso dominios de Internet.
Las direcciones de correo electrónico que aparecen en su lista de <Contactos> se consideran seguras si usted marca la casilla “Confiar también en correo electrónico de mis Contactos”. Si usted envía correo electrónico a destinatarios que no se encuentran en su ista de Contactos y desea que estas direcciones se consideren como remitentes seguros, marque la casilla “Agregar automáticamente mis destinatarios a la lista de remitentes seguros”.
También puede verse así:



Personal médico de la Cruz Roja traslada el cuerpo de una víctima de ébola, retirado de una casa en Monrovia./AFP
La epidemia del ébola en África Occidental está dejando a miles de niños huérfanos: al menos 3.700 menores en Guinea, Liberia y Sierra Leona se han quedado si uno de los dos progenitores o los dos por la enfermedad, según estimaciones del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
«Estos niños necesitan urgentemente apoyo y una dedicación especial», dijo el responsable regional de Unicef, Manuel Fontaine, tras viajar por los tres países más afectados por el mortal virus.
Más de 6.500 personas se han contagiado con el ébola y más de 3.000 personas han muerto, entre ellas numerosos niños. Muchos huérfanos se sienten «indeseados o dejados solos», señaló Fontaine.
Normalmente los parientes se harían cargo, pero a menudo, «el miedo al ébola es mucho más fuerte que los lazos familiares».
Desde agosto pasado, Unicef ha enviado 550 toneladas de ayuda a los países con ébola. El cloro para limpiar agua, jabón, guantes y vestidos de protección y máscaras, así como medicamentos, forman parte de ese cargamento. Los cooperantes han organizado además campañas informativas sobre los peligros de contagio.
«El estigma es el principal problema al que nos enfrentamos. Es rarísimo en África que las familias extendidas no asuman el cuidado de los niños, eso muestra el miedo que reina», afirmó Fontaine.
«Vemos que algunos familiares o vecinos les dan de comer, pero pocas personas quieren acogerlos«, agregó.
Ante esta situación, Unicef intenta crear unidades infantiles para acoger a estos menores huérfanos, y una de las posibilidades sería que los sobrevivientes al virus pudiesen hacerse cargo de ellos.
Precisamente, Sierra Leona organizó un encuentro de sobrevivientes para mediados de octubre en el que se analizará su situación, pero sobre todo, su rol en la lucha contra la epidemia.
Los sobrevivientes sufren el estigma y a menudo no son bienvenidos en sus comunidades; sin embargo, ellos mismos no pueden contagiar más el virus a menos que entren en contacto de nuevo con él.
Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideran que estos sobrevivientes pueden ayudar a los niños huérfanos, pueden trabajar en centros sanitarios siempre que cumplan con las mismas normas de protección que una persona no contagiada, y pueden ayudar en tareas de concientización.
Según los datos aportados hoy por Unicef, de los más de 3.100 personas que han muerto por la epidemia, el 15 por ciento eran niños menores de 15 años.
Fuente: Clarín, 30/09/14.

Análisis comparado de la esperanza de vida con salud en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Revista Población de Buenos Aires, Año 10, Vol 18, pág. 7-32.
Octubre de 2013
Análisis comparado de la esperanza de vida con saluden la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Por Matías Belliard, Cristina Massa y Nélida Redondo.
El artículo presenta los resultados de un estudio estadístico efectuado mediante la aplicación del método Sullivan para estimar la Esperanza de Vida Saludable (evs) de la población de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (caba) en el año 2010, a partir del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010 y de tablas de mortalidad de momento. El análisis contrastó indicadores de evs de la caba con los de la Provincia del Chaco ubicada en su antípoda desde el punto de vista del desarrollo humano y socioeconómico− y considera como patrón general los valores de la población total del país. Los resultados muestran que la caba tiene la esperanza de vida al nacer y a la edad de 65 años más elevadas de las tres poblaciones, al mismo tiempo que presenta las menores expectativas de años vividos con al menos una limitación permanente.
Esperanza de vida Buenos Aires 2013

José I. Torreblanca: «La construcción europea quedó en una tierra de nadie»
Por Martín Rodríguez Yebra.
MADRID – Las crisis se apilan sin resolverse en Europa. El populismo nacionalista y xenófobo gana terreno en países centrales, como Francia y Gran Bretaña, con la promesa de romper la construcción comunitaria. Reflotan los movimientos separatistas. La amenaza de una nueva recesión empieza a cristalizarse. Hasta la sombra de la guerra irrumpió en la agenda a partir del conflicto entre Rusia y Ucrania.
«Para los europeístas, defender hoy a Europa se ha convertido en un acto de fe», sostiene José Ignacio Torreblanca, uno de los más prestigiosos analistas geopolíticos españoles. Lo dice con la angustia de ser un defensor irredimible del proyecto de integración continental. En su reciente libro ¿Quién gobierna Europa?, describe cómo la gestión de la crisis del euro de 2008 dejó a la Unión Europea (UE) «en una tierra de nadie», con ciudadanos desencantados y gobiernos heridos en su legitimidad, sin capacidad para aplicar recetas distintas de la política de austeridad impuesta por Alemania y sus aliados.
Torreblanca dirige la oficina de Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR, por sus siglas en inglés), uno de los think tanks más influyentes de Europa. Es profesor de Ciencia Política en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, bloguero y columnista habitual del diario El País.
-¿Cómo se explica que Europa no haya podido encontrar una salida a una crisis que empezó hace seis años?
-Lo que le pasa es que no terminó de encontrar la respuesta a por qué se originó. La reacción a la crisis ha sido una lectura muy ideológica. Están aquellos que opinan que esta crisis se origina afuera, pero a Europa la afecta más porque el euro no está bien construido, y entonces cuando viene un golpe te rompes en dos, entre deudores y acreedores. Y hay gente que piensa que el problema es específico de las sociedades del Sur, que no son competitivas y viven en una ficción. Por lo tanto, mientras no hagan reformas, mientras no recuperen la austeridad, dan igual los problemas de diseño del euro. Con esos mismos problemas hay finlandeses y austríacos, y hay griegos y españoles.
-El clásico debate sobre si la culpa es nuestra o es del mundo?
-Sí. Y normalmente los ganadores, a los que les va bien, son los que tienen razón. Luego faltaron instrumentos para atajar el problema. En el Tratado de Lisboa, las normas que regían el euro lo que diseñaban era un sistema de cambio fijo, como un patrón oro donde todos los ajustes de fluctuación tenían que ir vía ajustes en cada país. En 2008, la Reserva Federal de Estados Unidos aprobó un rescate de 800.000 millones de dólares para el sistema financiero. Estados Unidos puede ser heterodoxo con un presidente republicano. Se vuelven keynesianos en una noche y el Congreso, el gobierno y la Fed actúan en una misma dirección para evitar una recesión y un colapso del sistema financiero. En Europa esa discusión recién está empezando.
-La política de austeridad no parece tener una competencia seria todavía.
-Al final tenemos este debate sobre por dónde arreglar la crisis, si por la oferta o la demanda. Por el lado de la oferta, es el Banco Central Europeo (BCE) bajando tipos de interés, o por la vía de la demanda, con estímulo e inversión pública. Pero como los gobiernos no están en condiciones de endeudarse, tienes un avión al que le paras el motor privado y el motor público y luego te extrañas de que caiga. Mario Draghi, desde el BCE, está pidiendo un gran programa de inversión europeo. El BCE se convirtió en el auténtico gobierno de Europa, no tanto porque haya querido, sino porque sólo tenemos integrada la política monetaria.
-¿Por qué el poder político no toma las riendas?
-El poder político está fragmentado. ¿Quién decide la política fiscal? ¿Angela Merkel? Suponemos que ella podría idealmente abrir el camino de la política fiscal, cambiarla, promover el estímulo, un programa de inversión. No podría hacerlo sola, pero sí puede impedirlo ella sola. Tenemos una estructura de gobierno en el que la demanda está en la cancillería alemana y la oferta, en Fráncfort. Y el resto de Europa tiene un debate ficticio de izquierda-derecha.
-¿En cuánto influye esa falta de poder real de los gobiernos nacionales en el auge del populismo antieuropeo?
-En mucho. Hay un estrechamiento del margen de decisión de la política tradicional. Los partidos de centro ven que las recetas políticas y económicas que tienen que aprobar son prácticamente las mismas. Consolidación fiscal, recortes, aumento de la competitividad. Eso frustra a la ciudadanía, porque el mecanismo tradicional de cambiar a los políticos para que cambien las políticas deja de funcionar.
-¿El voto ya no pesa?
-Exacto. Por eso hablamos del fin de la soberanía desde el punto de vista democrático. La construcción europea se quedó en una suerte de tierra de nadie. Los Estados no son capaces de funcionar autónomamente, son incompetentes, pero tampoco consiguieron crear la estructura supranacional que lo sea.
-¿Eso puede terminar por romper a la UE?
-Creo que más que romperse lo que puede hacer es degradarse mucho. Desde luego, si Marine Le Pen gana las presidenciales en Francia habrá un riesgo serio. En Francia se le da todo el poder a una persona en una elección mayoritaria y eso agrava el riesgo. A la UE le costaría mucho superar a una Le Pen en la presidencia de Francia.
-Europa sin Francia suena apocalíptico.
-Intentaría sacar al país del euro. Sería un colapso total, un escenario nuclear.
-¿Qué riesgo implicaría que se fuera Gran Bretaña, si avanza la idea de convocar un plebiscito en 2017?
-Tendría un efecto muy demoledor. Primero, por la confianza, y luego, por la posición de Europa en el mundo. El impacto económico no sería tan grave. Pero el mensaje para el resto del mundo es un fracaso de Europa, la pérdida de un pilar de la construcción europea.
-¿Cuánto daño hubiera causado la independencia de Escocia si hubiera ganado el sí en el referéndum?
-Mucho. Hay un momento en el que activas mecanismos emocionales que se desbordan y que se quedan ahí. El sí hubiera dado un impulso a otros separatismos, como Cataluña. Y hubiera dado lugar a una discusión que la UE no quiere tener, que es aceptar un Estado nuevo por la vía de la secesión.
-Y ahora viene Cataluña. ¿Cree que España está en condiciones de controlar el desafío secesionista?
-En la cuestión de Cataluña, la comunidad internacional tendrá que decidir si hay un agravio y tomar partido. Mientras el gobierno español consiga mantener esto como un problema en el cual la legalidad y la legitimidad están de su lado, creo que no tendrá muchos problemas. Si se entra en una espiral de represión, desobediencia civil, violencia, suspensión de autonomía, detención de autoridades, se puede construir un caso internacional. España debe tener cuidado. Y si hay una declaración unilateral de independencia, debería conseguir que sea irrelevante.
-¿En cuánto influyó la crisis del euro en el auge del catalanismo?
-Los factores son sobre todo endógenos en el caso catalán, sobre todo a raíz de posicionamientos negativos del Partido Popular cuando estaba en la oposición, que ahora lo atan de manos. Lo que la crisis económica ha permitido es la posibilidad de presentar un proyecto que genera ilusión. La independencia es la magia, algo que aglutina a la gente y le da un horizonte.
Fuente: La Nación, 30/09/14.
Con el nuevo código, buscarán desalentar las cajas de seguridad
Por Julián Guarino.
El crecimiento de las cajas de seguridad ofrecida por los bancos es motivo de preocupación. En definitiva, se trata de un lugar que ofrecen los bancos para guardar los ahorros que no se quieren dejar en el sistema financiero. Porque aunque la caja de seguridad esté físicamente adentro de los bancos, es sólo un servicio adicional que ofrecen las entidades y que no está regulado por el Banco Central. Por eso desde el Gobierno se busca desalentar su uso.
Se calcula que en las entidades financieras hay más de 700.000 cofres alquilados, donde se guarda una parte de los u$s 200.000 millones que han salido del sistema financiero en las últimas décadas, casi un 50% de la riqueza que genera el país en un año. En rigor, existen estimaciones de que al menos u$s 90.000 millones se encuentran en estas cajas.
El vacío legal ha dado un inmenso lugar a que la jurisprudencia sea, en definitiva, quien termine dirimiendo lo que a responsabilidades y resarcimientos se refiere cuando tiene lugar un hecho extraordinario. A pesar de que en muchos casos la letra chica de los contratos establece un límite al valor de los contenidos de las cajas de seguridad (que en muchos casos es de u$s 50.000) por el cual el banco responde, los especialistas sostienen que la experiencia en nuestro país respecto de robos de cajas de seguridad indica que las entidades financieras generalmente terminan entregando montos mayores.
Ahora, el proyecto del nuevo Código Civil y Comercial que ya tiene media sanción en el Senado prevé un apartado para el servicio de caja de seguridad de los bancos.
En este sentido, establece por primera vez cláusulas que le ponen un límite a la responsabilidad de las entidades financieras y admite que se pueda acordar un tope, entre éstas y los usuarios de los cofres a los efectos de reconocer una compensación ante la sustracción de todo o parte del contenido que en ellos se encuentra. Asimismo, la iniciativa plantea causales que podrían aducir los bancos para quedar eximidos de tal obligación.
Como se dijo, el proyecto establece que «el prestador de una caja de seguridad (es decir, el banco) será el que deba responder frente al usuario por la idoneidad de la custodia de los locales, la integridad de las cajas de seguridad y el contenido de los cofres». E indica también que «esto será así conforme a lo pactado y a las expectativas creadas en el cliente que contrató el servicio». Pero a diferencia de lo que tiene lugar en la actualidad, la iniciativa aclara que «el banco no responderá por caso fortuito externo a su actividad».
«Un boquete o cualquier acción que venga del exterior perfectamente podría ser un caso fortuito externo a la actividad del banco, lo que lo eximiría de responsabilidades», señalan en la City.
Para Nydia Zingman, abogada, profesora universitaria y especialista en la materia, «esto le pondrá límites al cliente, ya que va a estar sujeto a un contrato de adhesión donde no hay manera de negociar, y por otro lado un banco podría poner un límite bajo de responsabilidad».
A la vez sostiene que «las cláusulas limitativas de responsabilidad en el contrato de caja de seguridad bancaria violan toda la jurisprudencia imperante nacional y extranjera». Sin embargo, de convertirse en ley la iniciativa, resultará válida la cláusula que limite la responsabilidad del banco hasta un monto determinado.
Como no existe normativa vigente, abogados de la City sostienen que ya no quedaría librado al criterio judicial el monto que se podría reclamar como resarcimiento en caso de robo, dado que ya estaría estipulado de antemano el límite hasta el cual respondería la entidad bancaria frente a un ilícito.
Según Zingman, «significa un encuadre normativo contractual específico, no va a estar más sujeto a los avatares de la jurisprudencia si bien el criterio del juez contempla en forma integral los daños».
Fuente: cronista.com, 30/09/14.

Mercados.
Por Enrique Szewach.

Enrique Szewach
En el marco de esta nota, permítanme llamar “mercado” a la existencia de oferentes y/o demandantes “voluntarios” de un bien o servicio, a un precio determinado.
Como ya lo saben, el problema central de la economía argentina de hoy, es la falta de dólares y el sobrante de pesos.
Y esto es el resultado de la intervención en los mercados que ha caracterizado la política económica argentina desde la salida de la crisis de principios de siglo, primero con la necesidad de la emergencia económica, y luego como una política deliberada de “redistribución”.
En efecto, lo que nació como una pesificación de tarifas y precios, en el caso de la energía y el transporte, para proteger a los consumidores más necesitados, se transformó en una política estructural y definitiva de forzar a los productores y prestadores de servicios a “subsidiar” a los consumidores, o a los productores que utilizan estos bienes y servicios como insumo, con precios lejanos a los “adecuados” (para usar la terminología de la ley de Abastecimiento), fijados por el Secretario de Comercio, de Energía, o de Transporte, en cada caso.
Claramente, estos no son mercados, como fue definido más arriba, dado que los oferentes fueron “obligados” a un precio inadecuado.
La respuesta fue la obvia, la oferta empezó a caer, y, en el caso de la energía, pasamos de exportadores netos a importadores netos.
Los servicios, por su parte, comenzaron a deteriorarse, ajustando por calidad, y a requerir fondos públicos, para compensar el aumento de costos que no cubrían los precios. Se estatizaron de hecho.
Mientras tanto, los demandantes aprovecharon este subsidio, para consumir más, no sólo de los bienes y servicios específicos, si no también del resto de los bienes, dado que tenían mayores ingresos disponibles, y que el resto de los precios de la economía, que usan como insumo energía y transporte estaban, indirectamente, subsidiados, por este mecanismo.
En síntesis, caída de la oferta y exceso de demanda, presión sobre las importaciones –para completar oferta- y sobre el gasto público, -para subsidiar los precios-.
Otro tanto sucedió en los mercados agropecuarios, en dónde se obligó a los productores de carne, leche, trigo, maíz, etc. a subsidiar a consumidores o a otros integrantes de la cadena productiva. En este caso, los productores eludieron el subsidio reemplazando, los que pudieron, sus productos por soja –cuyo precio subía fuerte en el mercado internacional, compensando, en parte, los impuestos a la exportación-. A su vez, los subsidios directos que se instrumentaron terminaron en un escándalo de corrupción aún no resuelto por la justicia y, finalmente, algunos precios subieron, y otros se mantienen artificialmente más bajos, con prohibiciones de exportar, cupos, etc.
En síntesis, “sojización”, caída de la producción y exportación de muchos productos y, finalmente, todo más caro, por menor oferta.
Sin financiamiento externo, el desaliento a la producción que llevó al estancamiento o caída de exportaciones y al incremento de las importaciones, derivó en una crisis externa.
Mientras que el crecimiento exponencial de los subsidios derivó en una crisis fiscal financiada por la emisión de pesos.
Como dijimos, sobran pesos y faltan dólares. Y allí surge la “última distorsión”.
La intervención en el mercado del dólar, racionando los dólares disponibles –control de cambios- y fijando un precio al cual no hay oferentes “voluntarios”. (Nadie está dispuesto a vender dólares al precio oficial, salvo que no tenga más remedio).
Por supuesto, la solución a todos estos problemas es “normalizar” los mercados, es decir, permitir los precios adecuados para que se retome la producción, y haya oferentes en dónde hoy no los hay, ni de bienes, ni de dólares.
Pero eliminar estas distorsiones, en el actual contexto de falta de credibilidad del equipo económico/político, puede generar un shock desordenado, descontrolado y generalizado de los precios, y no el cambio de precios relativos que se necesita.
Por eso, lo más probable es que, al menos en el corto plazo, el gobierno trate de conseguir más oferentes “obligados” en el mercado de dólares y más demandantes “obligados” en el mercado de pesos. Con crédito “obligado” de los importadores, y con desdolarización “obligada” de los exportadores.
En otras palabras, lo más probable es que se insista en tener mercados, dónde no los hay.
Fuente: Perfil, 28/09/14.
Cómo se debe medir el tamaño de un mercado
Por Juan Carlos de Pablo.
La nueva escalada del precio del dólar, en el segmento «azul» del mercado de cambios, replanteó la cuestión de la importancia que el evento tiene sobre el funcionamiento de la economía. Al respecto se escucha que «el mercado es muy chico, se realizaron muy pocas operaciones», lo que plantea el interrogante: ¿cómo se mide el tamaño del mercado de los stocks, como los pesos, los dólares, los títulos, etc.?
Al respecto conversé con el italiano Bernardo Davanzati (1529-1606), comerciante y traductor, además de interesado en las cuestiones económicas. Lo entrevisté porque en 1582 publicó Lecciones sobre la moneda, pionera explicación del funcionamiento del mercado cambiario, cuando -al decir de Peter Diderik Groenewegen- las transacciones habían superado no solamente la etapa del trueque, sino también que sólo se usara moneda local. Planteó la existencia de los «puntos del oro», banda dentro de la cual fluctúan las cotizaciones, sobre la base de la oferta y demanda de billetes y oro, los costos de transportar metálico y los intereses perdidos mientras la moneda está en tránsito.
-¿Por qué sube el precio en el segmento informal del mercado de cambios?
-George Bernard Shaw afirmó que si a un loro le enseñamos a decir oferta y demanda, lo que tenemos es un economista. Exageró, pero no demasiado. Porque, puestos a explicar la modificación del precio de cualquier producto, los economistas les prestamos atención a los cambios en la correspondiente oferta y demanda. La cuestión es qué hay «detrás» de esos cambios.
-Cuando el precio del dólar aumenta de manera significativa, se realizan muy pocas operaciones.
-Volvamos al planteo de oferta y demanda. Cuando el dólar está aumentando fuertemente, y nada hace pensar que cambie la tendencia, entonces sólo vende dólares quien tiene que afrontar algún compromiso ineludible. Porque no tiene sentido morirse de hambre con los bolsillos llenos de dólares. Ahora bien, los compromisos ineludibles son escasos, por eso hay poca oferta. Júntele una demanda exacerbada por las expectativas y tiene la explicación.
-¿Quiere decir que todos los dólares que los argentinos tenemos en nuestro poder, están «en el mercado», aunque no se transen?
-Efectivamente, como ocurre con todos los stocks. Todas las acciones y los títulos públicos están en el mercado, aunque pocos cambien de mano de una día para el otro. Le digo más: los anillos matrimoniales, como el resto de las alhajas, están «en el mercado del oro». Deje usted que el precio se multiplique por 10, y verá cómo muchos matrimonios renovarán su juramento de amor eterno, pero del dedo anular de sus integrantes desaparecerán los anillos.
-Frente a la escalada del dólar, el Poder Ejecutivo ensayó todo tipo de explicaciones conspirativas.
-La esencia de la explicación conspirativa es que, al agregarles una intencionalidad perversa a las decisiones, transforma en éxito lo que superficialmente parecía un fracaso. A mediados de 1975, Celestino Rodrigo no fracasó porque en realidad nos quería reventar. A los argentinos nos encantan las explicaciones conspirativas de la realidad, nos fascina pensar que nada es lo que parece. Quien no las acepta pasa por ingenuo, algo inaceptable entre nosotros. El problema es que explicar la realidad de manera conspirativa induce la holgazanería intelectual, logrando distraer o entretener, pero no ayuda a entender.
-Pero la historia muestra que las conspiraciones existen.
-Las conspiraciones pertenecen al plano de los hechos, estoy hablando de las explicaciones conspirativas. El 11 de septiembre de 2001 terroristas derrumbaron las Torres Gemelas. ¿Quién puede negarlo? Pero, ¿fue Al-Qaeda?, ¿fue la CIA para hacernos creer que fue Al-Qaeda? ¿O fue Al-Qaeda para hacernos creer que fue la CIA, cuando, en realidad, fue Al-Qaeda?
-¿Cuál es el problema en el caso del dólar blue?
-Que quien no estaba seguro de comprar dólares escucha a las autoridades plantear explicaciones conspirativas y sale corriendo a comprar.
-Estimado Bernardo, muchas gracias.
Fuente: La Nación, 28/09/14.

« Página anterior — Página siguiente »