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Con el nuevo código, buscarán desalentar las cajas de seguridad
Por Julián Guarino.
El crecimiento de las cajas de seguridad ofrecida por los bancos es motivo de preocupación. En definitiva, se trata de un lugar que ofrecen los bancos para guardar los ahorros que no se quieren dejar en el sistema financiero. Porque aunque la caja de seguridad esté físicamente adentro de los bancos, es sólo un servicio adicional que ofrecen las entidades y que no está regulado por el Banco Central. Por eso desde el Gobierno se busca desalentar su uso.
Se calcula que en las entidades financieras hay más de 700.000 cofres alquilados, donde se guarda una parte de los u$s 200.000 millones que han salido del sistema financiero en las últimas décadas, casi un 50% de la riqueza que genera el país en un año. En rigor, existen estimaciones de que al menos u$s 90.000 millones se encuentran en estas cajas.
El vacío legal ha dado un inmenso lugar a que la jurisprudencia sea, en definitiva, quien termine dirimiendo lo que a responsabilidades y resarcimientos se refiere cuando tiene lugar un hecho extraordinario. A pesar de que en muchos casos la letra chica de los contratos establece un límite al valor de los contenidos de las cajas de seguridad (que en muchos casos es de u$s 50.000) por el cual el banco responde, los especialistas sostienen que la experiencia en nuestro país respecto de robos de cajas de seguridad indica que las entidades financieras generalmente terminan entregando montos mayores.
Ahora, el proyecto del nuevo Código Civil y Comercial que ya tiene media sanción en el Senado prevé un apartado para el servicio de caja de seguridad de los bancos.
En este sentido, establece por primera vez cláusulas que le ponen un límite a la responsabilidad de las entidades financieras y admite que se pueda acordar un tope, entre éstas y los usuarios de los cofres a los efectos de reconocer una compensación ante la sustracción de todo o parte del contenido que en ellos se encuentra. Asimismo, la iniciativa plantea causales que podrían aducir los bancos para quedar eximidos de tal obligación.
Como se dijo, el proyecto establece que «el prestador de una caja de seguridad (es decir, el banco) será el que deba responder frente al usuario por la idoneidad de la custodia de los locales, la integridad de las cajas de seguridad y el contenido de los cofres». E indica también que «esto será así conforme a lo pactado y a las expectativas creadas en el cliente que contrató el servicio». Pero a diferencia de lo que tiene lugar en la actualidad, la iniciativa aclara que «el banco no responderá por caso fortuito externo a su actividad».
«Un boquete o cualquier acción que venga del exterior perfectamente podría ser un caso fortuito externo a la actividad del banco, lo que lo eximiría de responsabilidades», señalan en la City.
Para Nydia Zingman, abogada, profesora universitaria y especialista en la materia, «esto le pondrá límites al cliente, ya que va a estar sujeto a un contrato de adhesión donde no hay manera de negociar, y por otro lado un banco podría poner un límite bajo de responsabilidad».
A la vez sostiene que «las cláusulas limitativas de responsabilidad en el contrato de caja de seguridad bancaria violan toda la jurisprudencia imperante nacional y extranjera». Sin embargo, de convertirse en ley la iniciativa, resultará válida la cláusula que limite la responsabilidad del banco hasta un monto determinado.
Como no existe normativa vigente, abogados de la City sostienen que ya no quedaría librado al criterio judicial el monto que se podría reclamar como resarcimiento en caso de robo, dado que ya estaría estipulado de antemano el límite hasta el cual respondería la entidad bancaria frente a un ilícito.
Según Zingman, «significa un encuadre normativo contractual específico, no va a estar más sujeto a los avatares de la jurisprudencia si bien el criterio del juez contempla en forma integral los daños».
Fuente: cronista.com, 30/09/14.

Mercados.
Por Enrique Szewach.

Enrique Szewach
En el marco de esta nota, permítanme llamar “mercado” a la existencia de oferentes y/o demandantes “voluntarios” de un bien o servicio, a un precio determinado.
Como ya lo saben, el problema central de la economía argentina de hoy, es la falta de dólares y el sobrante de pesos.
Y esto es el resultado de la intervención en los mercados que ha caracterizado la política económica argentina desde la salida de la crisis de principios de siglo, primero con la necesidad de la emergencia económica, y luego como una política deliberada de “redistribución”.
En efecto, lo que nació como una pesificación de tarifas y precios, en el caso de la energía y el transporte, para proteger a los consumidores más necesitados, se transformó en una política estructural y definitiva de forzar a los productores y prestadores de servicios a “subsidiar” a los consumidores, o a los productores que utilizan estos bienes y servicios como insumo, con precios lejanos a los “adecuados” (para usar la terminología de la ley de Abastecimiento), fijados por el Secretario de Comercio, de Energía, o de Transporte, en cada caso.
Claramente, estos no son mercados, como fue definido más arriba, dado que los oferentes fueron “obligados” a un precio inadecuado.
La respuesta fue la obvia, la oferta empezó a caer, y, en el caso de la energía, pasamos de exportadores netos a importadores netos.
Los servicios, por su parte, comenzaron a deteriorarse, ajustando por calidad, y a requerir fondos públicos, para compensar el aumento de costos que no cubrían los precios. Se estatizaron de hecho.
Mientras tanto, los demandantes aprovecharon este subsidio, para consumir más, no sólo de los bienes y servicios específicos, si no también del resto de los bienes, dado que tenían mayores ingresos disponibles, y que el resto de los precios de la economía, que usan como insumo energía y transporte estaban, indirectamente, subsidiados, por este mecanismo.
En síntesis, caída de la oferta y exceso de demanda, presión sobre las importaciones –para completar oferta- y sobre el gasto público, -para subsidiar los precios-.
Otro tanto sucedió en los mercados agropecuarios, en dónde se obligó a los productores de carne, leche, trigo, maíz, etc. a subsidiar a consumidores o a otros integrantes de la cadena productiva. En este caso, los productores eludieron el subsidio reemplazando, los que pudieron, sus productos por soja –cuyo precio subía fuerte en el mercado internacional, compensando, en parte, los impuestos a la exportación-. A su vez, los subsidios directos que se instrumentaron terminaron en un escándalo de corrupción aún no resuelto por la justicia y, finalmente, algunos precios subieron, y otros se mantienen artificialmente más bajos, con prohibiciones de exportar, cupos, etc.
En síntesis, “sojización”, caída de la producción y exportación de muchos productos y, finalmente, todo más caro, por menor oferta.
Sin financiamiento externo, el desaliento a la producción que llevó al estancamiento o caída de exportaciones y al incremento de las importaciones, derivó en una crisis externa.
Mientras que el crecimiento exponencial de los subsidios derivó en una crisis fiscal financiada por la emisión de pesos.
Como dijimos, sobran pesos y faltan dólares. Y allí surge la “última distorsión”.
La intervención en el mercado del dólar, racionando los dólares disponibles –control de cambios- y fijando un precio al cual no hay oferentes “voluntarios”. (Nadie está dispuesto a vender dólares al precio oficial, salvo que no tenga más remedio).
Por supuesto, la solución a todos estos problemas es “normalizar” los mercados, es decir, permitir los precios adecuados para que se retome la producción, y haya oferentes en dónde hoy no los hay, ni de bienes, ni de dólares.
Pero eliminar estas distorsiones, en el actual contexto de falta de credibilidad del equipo económico/político, puede generar un shock desordenado, descontrolado y generalizado de los precios, y no el cambio de precios relativos que se necesita.
Por eso, lo más probable es que, al menos en el corto plazo, el gobierno trate de conseguir más oferentes “obligados” en el mercado de dólares y más demandantes “obligados” en el mercado de pesos. Con crédito “obligado” de los importadores, y con desdolarización “obligada” de los exportadores.
En otras palabras, lo más probable es que se insista en tener mercados, dónde no los hay.
Fuente: Perfil, 28/09/14.
Cómo se debe medir el tamaño de un mercado
Por Juan Carlos de Pablo.
La nueva escalada del precio del dólar, en el segmento «azul» del mercado de cambios, replanteó la cuestión de la importancia que el evento tiene sobre el funcionamiento de la economía. Al respecto se escucha que «el mercado es muy chico, se realizaron muy pocas operaciones», lo que plantea el interrogante: ¿cómo se mide el tamaño del mercado de los stocks, como los pesos, los dólares, los títulos, etc.?
Al respecto conversé con el italiano Bernardo Davanzati (1529-1606), comerciante y traductor, además de interesado en las cuestiones económicas. Lo entrevisté porque en 1582 publicó Lecciones sobre la moneda, pionera explicación del funcionamiento del mercado cambiario, cuando -al decir de Peter Diderik Groenewegen- las transacciones habían superado no solamente la etapa del trueque, sino también que sólo se usara moneda local. Planteó la existencia de los «puntos del oro», banda dentro de la cual fluctúan las cotizaciones, sobre la base de la oferta y demanda de billetes y oro, los costos de transportar metálico y los intereses perdidos mientras la moneda está en tránsito.
-¿Por qué sube el precio en el segmento informal del mercado de cambios?
-George Bernard Shaw afirmó que si a un loro le enseñamos a decir oferta y demanda, lo que tenemos es un economista. Exageró, pero no demasiado. Porque, puestos a explicar la modificación del precio de cualquier producto, los economistas les prestamos atención a los cambios en la correspondiente oferta y demanda. La cuestión es qué hay «detrás» de esos cambios.
-Cuando el precio del dólar aumenta de manera significativa, se realizan muy pocas operaciones.
-Volvamos al planteo de oferta y demanda. Cuando el dólar está aumentando fuertemente, y nada hace pensar que cambie la tendencia, entonces sólo vende dólares quien tiene que afrontar algún compromiso ineludible. Porque no tiene sentido morirse de hambre con los bolsillos llenos de dólares. Ahora bien, los compromisos ineludibles son escasos, por eso hay poca oferta. Júntele una demanda exacerbada por las expectativas y tiene la explicación.
-¿Quiere decir que todos los dólares que los argentinos tenemos en nuestro poder, están «en el mercado», aunque no se transen?
-Efectivamente, como ocurre con todos los stocks. Todas las acciones y los títulos públicos están en el mercado, aunque pocos cambien de mano de una día para el otro. Le digo más: los anillos matrimoniales, como el resto de las alhajas, están «en el mercado del oro». Deje usted que el precio se multiplique por 10, y verá cómo muchos matrimonios renovarán su juramento de amor eterno, pero del dedo anular de sus integrantes desaparecerán los anillos.
-Frente a la escalada del dólar, el Poder Ejecutivo ensayó todo tipo de explicaciones conspirativas.
-La esencia de la explicación conspirativa es que, al agregarles una intencionalidad perversa a las decisiones, transforma en éxito lo que superficialmente parecía un fracaso. A mediados de 1975, Celestino Rodrigo no fracasó porque en realidad nos quería reventar. A los argentinos nos encantan las explicaciones conspirativas de la realidad, nos fascina pensar que nada es lo que parece. Quien no las acepta pasa por ingenuo, algo inaceptable entre nosotros. El problema es que explicar la realidad de manera conspirativa induce la holgazanería intelectual, logrando distraer o entretener, pero no ayuda a entender.
-Pero la historia muestra que las conspiraciones existen.
-Las conspiraciones pertenecen al plano de los hechos, estoy hablando de las explicaciones conspirativas. El 11 de septiembre de 2001 terroristas derrumbaron las Torres Gemelas. ¿Quién puede negarlo? Pero, ¿fue Al-Qaeda?, ¿fue la CIA para hacernos creer que fue Al-Qaeda? ¿O fue Al-Qaeda para hacernos creer que fue la CIA, cuando, en realidad, fue Al-Qaeda?
-¿Cuál es el problema en el caso del dólar blue?
-Que quien no estaba seguro de comprar dólares escucha a las autoridades plantear explicaciones conspirativas y sale corriendo a comprar.
-Estimado Bernardo, muchas gracias.
Fuente: La Nación, 28/09/14.

China se convierte en una economía digital
Por Jorge Castro.
China tiene 632 millones de usuarios de Internet, y son 700 millones los poseedores de Internet móvil (smartphones), que eran 380 millones en 2012. Esta cifra de smartphones muestra un grado de penetración inferior al norteamericano (54% vs. 69%), pero una rapidez en el incremento de la titularidad tres veces mayor.
El margen de crecimiento de Internet móvil es más de 50% anual.
El uso de Internet en China ha estado centrado hasta ahora en el consumo y los juegos (probablemente vinculado al hecho de que 80% de los usuarios tienen entre 18 y 29 años). En el Día de San Valentín (14 de febrero), las compras en Internet ascendieron a US$ 6.000 millones (RMB 36.000 millones), el doble que en igual fecha en EE.UU.
En los últimos 5 años, las empresas chinas han comenzado a volcar sus procesos y procedimientos en la red de redes; y 21% de ellas lo ha hecho directamente en la “nube” (cloud computing), la nueva plataforma de computación global.
Lo que importa en China no son las cifras, sino la tendencia que revelan. La economía digital abarcó 3,3% del PBI en 2010, trepó a 4,4% en 2013, sería 6% en 2015, para alcanzar luego a 22% en 2030. De esta manera, superó el año pasado a la de EE.UU., pero con un ritmo de expansión que la duplicaría en 2030. En la economía digital, el auge de la productividad tiene su correlato inverso en la caída de los costos laborales; y la estructura salarial tiende a disminuir, debido a que la principal forma de remuneración es crecientemente la participación en el paquete accionario.
El resultado implicaría un crecimiento del producto entre 7% y 22% en 2023 (McKinsey Global Institute). Lo decisivo no es el alza del PBI que acarrea la digitalización, sino la modificación de su naturaleza. Al menos la décima parte de las compañías que se han volcado la “nube”, está constituida por nuevos emprendedores de alta tecnología; y esta proporción se multiplicaría por 3, o quizá por 4, en 2030.
En ese caso, el auge de la productividad que provocaría sería mayor que el incremento del producto, en una proporción de 3 a 1.
Más de 75% de la población urbana tendría ingresos entre US$ 9.000 y US$ 34.000 anuales en 2022. Es la nueva clase media.
Esa franja era 4% de los habitantes de las ciudades en 2000 y trepó a 68% en 2012 (un alza de 160% en una década).
Esta es la base social de los 110 millones de turistas chinos que viajaron al exterior en 2013 (casi 50% lo hizo a Europa y EE.UU.), que serían 150 millones en 2018. Es el sustento sociológico del vuelco al emprendimiento de alta tecnología en Internet; y del paso de los juegos y el consumo a la creación de nichos productivos de alcance global.
Economía y política son fenómenos interna y necesariamente vinculados en el capitalismo. Este es, al mismo tiempo, un mecanismo de acumulación y un sistema de hegemonía.
Esto implica que la conversión de China en una sociedad de clase media, y sobre todo su transformación vía economía digital en una estructura de emprendimientos, acarrea inexorablemente la modificación de su sistema político. La lógica económica y política son distintas, pero su sentido es el mismo. Es imposible comprender a China si no se advierte la profunda legitimidad nacional y social de su sistema político y de su estructura de decisiones. Esta legitimidad surge de la capacidad del Partido Comunista chino, históricamente comprobada, de adelantarse a los acontecimientos y adaptarse a las nuevas realidades. Dice Deng Xiaoping: “Soy un aficionado en el campo económico; y he hecho algunas observaciones en ese terreno, pero todas desde el punto de vista político. Por ejemplo, propuse que China se abriera al mundo. En cuanto a los detalles y formas específicas, conozco muy poco”. Deng Xiaoping, el heredero de Mao, fue un ejemplo de capacidad de adaptación y de aptitud para adelantarse a los acontecimientos.
Fuente: Clarín, 28/09/14.

«Papá, dejá un minuto el teléfono y mirame a mí»
Por Soledad Vallejos.
Gastón Tejes y su hija Juana, que suele «retar» a su papá por el uso excesivo del celular. Foto: LA NACION / Silvana Colombo
Juana le llama la atención a Gastón. Le pide: «Por favor, dejá un minuto el teléfono y mirame a mí»; le dice que quiere contarle algo importante. Cualquiera podría pensar que es la clásica escena de una madre con su hijo adolescente. Pero no. Juana tiene ocho años y Gastón es su padre, quien reconoce a LA NACION que, en muchas ocasiones, sigue pendiente de su teléfono celular aun en los momentos que deberían estar dedicados exclusivamente a los hijos o a la familia, como en la mesa. «Me ha pasado en más de una oportunidad y está bueno reflexionar sobre el tema. La conectividad sin límites puede ser genial, pero también hay que aprender a darle un corte. Además, mal podemos restringirles a nuestros hijos el uso de la tecnología cuando nosotros no somos capaces de hacerlo.» Lo que le sucede a Gastón Tejes es un fenómeno global en crecimiento, y que los investigadores del Departamento de Pediatría del Centro Médico de la Universidad de Boston ya se encargaron de estudiar.

Para evaluar el fenómeno, los expertos se instalaron en distintos restaurantes de comidas rápidas durante dos meses para observar los patrones de comportamiento sobre el uso de los teléfonos celulares en los grupos en los que hubiera un adulto acompañado por uno o más niños menores de diez años. Los resultados fueron publicados en marzo pasado en la revista Pediatrics, y el equipo de expertos llegó a la conclusión de que la dependencia hacia estos dispositivos perjudica la relación entre padres e hijos.
¿Qué sucedió? De los 55 grupos observados, en casi el 75% de los casos los adultos utilizaron dispositivos móviles durante la comida. El grado de interacción con los celulares iba desde no sacar el teléfono o ponerlo sobre la mesa (menos del 10% de los casos) hasta usar el dispositivo casi en forma constante, lo que ocurrió en un total de 40 casos.
Según cada grupo, las actitudes de los niños variaban. «Algunos parecían aceptar la falta de atención y se entretenían solos. Los que estaban acompañados por otros niños jugaban y charlaban entre sí, y algunos reaccionaban con angustia y malos comportamientos, lo que solía provocar una respuesta de enojo sorpresiva por parte de los adultos», describieron los investigadores del estudio.
«Los adultos tenemos que aprender a racionalizar el tiempo que destinamos a nuestra actividad en línea. Hay que definir momentos libres de pantalla y, sobre todo, cuando se trata de la crianza de los hijos. Cuando uno se ausenta del vínculo presencial, le resta al chico potencialidad en su desarrollo psicoemocional. Ellos necesitan de la mirada del adulto, del estímulo, del tacto, de la atención exclusiva -señala el doctor Guillermo Goldfarb, secretario del grupo de trabajo en Tecnologías de la Información y Comunicación de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP)-. La oferta de conectividad es intrusiva, y recién ahora estamos aprendiendo a convivir con eso. Hay que entender que lo que se pone en juego es nada menos que el desarrollo de nuestros hijos.»
Como parte de su nueva campaña (compartituoreo.com.ar), la marca de galletitas Oreo realizó un estudio online sobre los hábitos de los padres y madres de hoy. En la encuesta, realizada por OH! Panel, más de la mitad de los 360 entrevistados estuvo totalmente de acuerdo con «la necesidad de jugar a otras cosas y generar diálogo con sus hijos por fuera de la tecnología», mientras que dos de cada diez adultos reconocieron que sus hijos les piden que usen menos el celular. Además, siete de cada diez piensan que los padres de hoy pasan poco tiempo jugando con sus chicos. Y más del 90% aseguró que, antes de salir de su casa, chequea llevar consigo el codiciado dispositivo.
Cuando los papás de Carmela anunciaron el destino de sus próximas vacaciones, la pequeña de diez años los sorprendió con una frase: «Antes del smartphone las vacaciones eran más lindas, porque mamá no estaba chateando todo el tiempo y mandando fotos a sus amigos». Para Silvina, la madre en cuestión, la observación de su hija se sintió casi como un cachetazo. «Me mató, y lo peor es que tenía razón.»
La psicóloga Eva Rotenberg, directora de la Escuela para Padres (escuelaparapadres.net), reflexiona sobre las actitudes que suelen tener los niños cuando los padres están hipnotizados ante sus dispositivos móviles. «Los niños más pequeños suelen hacer berrinches o tener actitudes definidas erróneamente como de mal comportamiento para recuperar la atención perdida, y los adultos suelen reaccionar con el enojo y poniéndolos en penitencia. En el vínculo entre padres e hijos falta comunicación, hablar cara a cara desde las emociones, lo que genera un verdadero problema en la construcción del yo y potencia la patología del vacío.»
Ni culpar ni demonizar
Para el doctor Mario Elmo, de la comisión directiva de la SAP, es importante no caer en la demonización de la tecnología y desterrar el mito de que antes los adultos eran más dedicados con sus hijos. «No existían los celulares, pero utilizaban otras formas de desatención. Hoy, el recurso tecnológico es el nuevo fenómeno de distracción social y hay que aprender a lidiar con eso. No hay que culpabilizar a los padres, sino más bien hacer una reflexión sobre el problema dentro del contexto social actual.»
En la infancia, dicen los especialistas, los padres modulan -entre otras cosas- la forma en que sus hijos luego establecerán sus propias relaciones. Por eso el contacto cara a cara, sin distracciones, es clave. «En muchos casos -dice la doctora María Inés Lupsz, pediatra del Hospital Posadas-, después de un lardo día de trabajo llegan a sus casas y siguen conectados. No logran desenchufarse. Los pediatras recomendamos a los padres poner límites a sus hijos frente a la computadora. Lo mismo vale para ellos.»
Fuente: La Nación, 27/09/14.
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El F22: el arma secreta de la Guerra Fría que Washington desempolvó para atacar en Siria
Conocido como el «Rolls-Royce» de los aviones de combate, costó 69 mil millones de dólares construirlo, y nunca se usó contra el enemigo para el que se había diseñado: la Unión Soviética
Esta semana, la Fuerza Aérea de Estados Unidos estrenó en combate una de las armas más costosas de la historia, el cazabombardero invisible a los radares conocido como F-22 o «Raptor».
El sofisticado avión arrojó bombas sobre Siria como parte de la campaña aérea contra los extremistas de Estado Islámico que controlan partes del territorio en ese país.
Se desconoce exactamente cuáles fueron los pormenores de la misión.
Pero seguramente fueron muchos los funcionarios en el Pentágono y en la industria de armamentos estadounidense que respiraron aliviados con la noticia del bautizo en combate del avión.
Pues luego de tres décadas de espera y casi 70.000 dólares millones en gastos, el controversial avión fue finalmente empleado en el objetivo para el que había sido ideado: eludir las defensas antiaéreas del enemigo sin ser detectado, atacar un objetivo y volver a salir ileso.
De otra era
El Raptor es al mismo tiempo una maravilla de la tecnología moderna y una reliquia de otra era.
Fue ideado en la década de 1980, en las postrimerías de la Guerra Fría.
Invisible al radar enemigo, era un arma crucial para mantener la superioridad militar sobre sus rivales más temidos, los avanzados aviones de combate de la Unión Soviética.
Pero en 1991, cuando se firmó el primer contrato para la construcción del F-22, la amenaza soviética se había derrumbado.
No obstante, el Pentágono decidió seguir adelante con su desarrollo, pese al costo que llegó a la extraordinaria cifra de US$69.000 millones, o casi US$370 millones por cada uno de los 188 ejemplares de la aeronave que se construyeron.
Sin enemigo
Los críticos se preguntaron entonces acerca de la utilidad de un arma diseñada para confrontar un enemigo soviético que ya no existía.
El tiempo parecía darles la razón.
Al llegar los primeros F-22 al servicio de la fuerza áerea estadounidense en 2005, la cara del contrincante había cambiado de manera drástica.
Las tropas de Estados Unidos peleaban ahora cuerpo a cuerpo contra insurgentes rudimentariamente armados en los campos y poblados de Afganistán e Irak, contra los que poco podía hacer desde el aire la costosa aeronave.
Como si fuera poco, el avión sufrió una serie de incidentes en los que pilotos en misiones de entrenamiento con el F-22 perdían el conocimiento en pleno vuelo, aparentemente por problemas en el suministro de oxígeno.
En 2010 una de las aeronaves se estrelló, muriendo su ocupante.
Por casi una década, el Raptor permaneció en reserva, sin que se le encontrara uso en el campo de batalla.
Desde las alturas
La situación cambió al ordenarse los ataques contra Siria.
En vez de enviar patrullas de soldados contra combatientes talibanes y otros insurgentes escondidos entre la población, ahora la misión de las fuerzas estadounidenses es bombardear objetivos de los rebeldes de Estado Islámico dentro del territorio sirio, sin contar con la autorización del gobierno de Bashar al Asad en Damasco.
Por lo que los bombarderos estadounidenses potencialmente podrían enfrentarse al moderno sistema de defensas de Siria, que cuenta con radares y misiles antiaéreos comprados principalmente a Rusia.
Según funcionarios del Pentágono citados en el diario The Wall Street Journal, el F-22 fue empleado en esta misión no solo porque puede eludir a los radares sirios, sino que al volar más rápido y alto que otros aviones de combate, puede arrojar bombas de precisión de 1,000 libras a 15 kilómetros de distancia del objetivo.
«Un Rolls-Royce»
Sin embargo, otros críticos aseguran que el empleo de este armamento en Siria sigue sin justificar el extremadamente alto costo que se pagó por él.
Christopher Harmer, exaviador naval y ahora experto en el Instituto para el Estudio de la Guerra, un centro de investigaciones estadounidenses, asegura, en conversaciones con BBC Mundo que lanzar el F-22 contra los extremistas islamistas en Siria no tiene mucho sentido.
«Es como usar un Rolls Royce, un auto extraordinariamente caro, que lo estamos empleando para una misión muy básica, para la que bastaría con el equivalente de una camioneta pick-up», apunta el analista.
«Dudo mucho que la fuerza aérea siria vaya a entrar en combate con el F-22. Al gobierno sirio le conviene que Estados Unidos bombardee a Estado Islámico», agrega Harmer a BBC Mundo.
Y puntualiza que, en su opinión, el sistema de defensa antiaérea siria no está bien mantenido ni sus operadores tan rigurosamente entrenados como para representar un reto que requiriese la misión del F-22.
Estados Unidos invirtió una fortuna equivalente al Producto Interno Bruto de muchos países para construir este avión «invisible».
Por lo que algunos pensarán que, más que satisfacer una necesidad militar, la misión del Raptor en Siria esta semana cumplía el papel político de justificar ese enorme gasto.
Fuente: La Nación, 27/09/14.

Yo sí pagué 700€ por un Gimnasio. ¿Aprendí algo de ello?
Publicado por Alfonso Sainz de Baranda.

El resultado de hacer compras innecesarias…
En Julio del año pasado hice una tonteria. Bueno, tontería pienso que es ahora. Porque en su momento creía que era la mejor decisión de mi vida.
Había salido una buenísima oferta en un gimnasio super «high-end» 😉 al lado de mi casa. El Gimnasio normalmente costaba 150€ al mes pero había una oferta de 7 meses por 700€. ¡Casi un 33% de descuento! Además, el gimnasio tenía SPA, iba Zaplana (en serio 😉 y me quedaba a un tiro de piedra.
Yo hice mis cálculos y me dije: «Alfonso, este es el mejor gimnasio de tu zona y el más cercano. Y tu ahora vas a hacer el firme compromiso de ir al gimnasio para ver si quitamos esos kilitos de más, ¿No? ¿Que mejor manera de motivarte que gastarte unos muy valiosos 700€ en un gimnasio? Si los pagas seguro que acabarás yendo».
Así que lo hice. Los pague y me apunté al Gimnasio. Y en Julio lo bordé. Fui casi 4 días por semana durante un mes entero, ¡16 días! Estaba en racha y lo sabía. Luego vino Agosto y fuí exactamente 8 días. Pero bueno, era veranito, me había tomado unas cortas (demasiado cortas, ¡Dinaru ocupa toda mi mente ahora mismo!) vacaciones y lo veía normal.
Luego llegó Septiembre… y empezaron a caer las bombas sobre Dinaru y ahí estaba yo, apagando fuegos por todos los lados. Fuí 2 días. 2 DÍAS. J*der.
Y ya os podéis imaginar lo que pasó. En total, he ido 29 días al Gimnasio en estos 7 meses. Lo que significa que cada visita al maldito gimnasio me ha costado la friolera de 24,14€. Vaya pasta. Vaya forma de tirar el dinero.
El tema es… ¿Por qué pasa esto? ¿Es que soy tonto?
Bueno, estoy seguro de que un poco tonto sí que soy, pero en realidad esto me ocurrió por una razón (o sinrazón mejor dicho) muy humana. Se trata de gastar en cosas teniendo en cuenta quien QUIERO ser, no quien soy en realidad.
¿Soy único? ¿O esto le pasa a más gente?
Seguro que a muchos de vosotros os ha pasado algo similar. Queréis empezar a patinar, y para forzaros, os compráis unos patines cojon*dos. O queréis correr, y os compráis una cinta de correr porque es invierno y no vais a correr bajo la lluvia.
¿Y qué pasa luego? Pues que unas semanas o meses después, la cinta de correr tiene telarañas y ni te acuerdas de donde has dejado los patines. ¿Esto os ha pasado alguna vez?
Decidme que no soy el único Rankiano al que le pasa esto por favor…
¿Por que nos pasa esto?
El tema es, ¿Por qué hacemos esto? Pues por lo que adelantaba antes… porque compro pensando en QUIEN QUIERO SER, no en quien soy. Cuando decidí gastarme esa pasta en el gimnasio, yo quería ser una persona que fuese mucho al gimnasio; pero no lo era. Es más, mi forma física es lamentable (yo cuando me agobio, engordo muchísimo), no voy a engañar a nadie.
En mi vida solo dos veces he conseguido ir al gimnasio de forma regular y siempre ha sido cuando he ido con más gente. Pero esta vez creí que sería diferente. Creí que podría forzar un cambio a golpe de talonario.
Y me equivoqué.
La dura realidad
La dura realidad es que cambiar tus hábitos es increiblemente dificil. Y no hay dinero en el mundo, ni coste gigantesco que te vaya a forzar ese cambio.
Por eso, yo he decidido cambiar una cosa respecto mis compras. Voy a dejar de comprar esperando que yo cambie. Se acabó el decir «Voy a invertir en un Kit de Yoja coj*nudo para ver si así empiezo a hacer meditación».
Cuando compre algo, lo haré porque lo NECESITO. No para crear una necesidad de la nada.
¿Qué os parece?
Fuente: Thinking Rich, 04/02/14.

Informe definitivo Encuesta Nacional Septiembre 2014, sobre la situación económica y social con vistas a las elecciones presidenciales 2015, elaborado por la consultora Giacobbe & Asociados Opinión Pública.

¿Es la vivienda una buena inversión? Precio Vs Valor.
Por Alfonso Sainz de Baranda.

A ver chicos. Este artículo va de por qué las casas son una MALA INVERSION. MALA MALA MALA. Muchos ahora mismo estaréis sonriendo y pensando que esto es absurdo. Al fin y al cabo, ¿Quien no tiene conoce a una abuelita que mantiene a toda su familia con los alquileres? ¿O a un «empresario» que se ha hecho millonario comprando casas?
En un principio, la vivienda puede hacerte ganar mucho dinero… pero a las mismas condiciones que cualquier otra inversión. Si compras a un buen precio y vendes más caro… ganas pasta.
El problema de la mayor parte de la gente con la inversión inmobiliaria es que NO TIENEN NI IDEA DE DONDE SE METEN.
La casa donde vives NUNCA es una inversión
El primer factor que la gente no suele tener en cuenta a la hora de medir sus beneficios ocurre a los que venden su vivienda habitual. Os voy a contar un secreto increíble: TU VIVIENDA HABITUAL NO PUEDE SER UNA INVERSIÓN. NUNCA. JAMÁS.
¿Por qué? Si lo pensásemos la respuesta sería obvia… Al fin y al cabo, todos necesitamos vivir en algún sitio, sea comprando o alquilando.
Así que, cuando vendemos nuestra casa habitual… ¿Que hacemos con ese dinero? ¡Comprar otra casa!
El tema es que, las apreciaciones de precio de la vivienda no ocurren de forma aislada, sino que van de la mano del mercado en general. Así que, salvo que hayamos decidido irnos a un barrio peor o a una casa más pequeña, si tu casa actual se ha apreciado un 50%, la casa que vayas a comprar también lo habrá hecho. ¿En total? Te quedas igual.
¿Que dices? ¡Yo he hecho un montón de pasta vendiendo mi casa!
A esta afirmación yo siempre me pregunto… ¿Cómo valoran exactamente su beneficio? Y me pregunto esto porque, después de muchos años me he dado cuenta de que la gente NO SABE NI LO QUE GANAN.
Veamos lo que haríamos con acciones. Cuando calculas lo que has ganado con las acciones utilizas la siguiente ecuación:
(Precio Venta – Precio Compra)*Nº de acciones – GASTOS
Sin embargo, para calcular el beneficio de la vivienda mucha gente hace simplemente:
«Precio Venta – Precio Compra»
¿Y los malditos gastos que? ¿Es que no cuentan? Cuando calculas el beneficio de una venta inmobiliaria debes tener en cuenta todos los impuestos que has pagado, todos los gastos que has tenido, todas las reformas, todos los gastos de comunidad, los gastos de compraventa… y sobre todo, los intereses de la hipoteca que has pagado.
Esto a mi me parece obvio pero cuando lo mencionó la gente me mira raro y me dice «Pero esos son los costes de VIVIR»… ya bueno. Y una acción también tiene costes por mantenerlas y por venderlas… y aun así los metemos.
Aquí os pongo un ejemplo claro de los gastos que produce una casa a lo largo de 30 años (está en inglés pero creo que queda claro):

Esto quiere decir que, si vendes la casa por menos de 1.073.000$, habrás perdido dinero. Sencillo, ¿no?
¿Significa esto que no se puede hacer dinero con la inversión inmobiliaria? No digo eso. Siempre que no sea tu vivienda habitual, puedes ganar dinero, generalmente, en cuatro circunstancias:
- Cuando pagas al contado, es mucho mucho más fácil ganar dinero ya que no tienes que que pagar ningún interés,
- Cuando hay una burbuja (pero solo si tienes suerte),
- Cuando compras a precio descontado (normalmente ocurre cuando se echa a una familia de una casa, vamos, cuando hay tragedias)
- O cuando hay un cambio regulatorio o una ampliación de la demanda enorme que la oferta no pueda absorber (en españa aumentó la demanda… pero también muchísimo la oferta. ¿¿¿Como es posible que con pisos vacíos las casas siguieran subiendo??? Eso es lo que indicaba que se trataba de una burbuja)
Pero los precios de las casas, a largo plazo, siempre suben (¿o no?)
Mucha gente creía que el valor de las casas no PODÍAN caer. Ahora esto se ha demostrado incierto (si hubiesen mirado los principios de los 90 también, pero claro, los humanos no nos caracterizamos por nuestra memoria de elefante), y las personas han cambiado su cantinela para decir «Las casas siempre aumentan su valor en el largo plazo». Y se quedan tan panchos, decidiendo que algún día, su casa volverá a valer una fortuna.
Pero esto es falso. El precio es lo que pagas y el valor es lo que obtienes. Y el problema con la vivienda es que su valor es constante. Una casa no se mueve, sólamente te da cobijo a cambio de que pagues impuestos, mantenimiento y otros gastos.
Cuando compras una acción de una empresa, esta puede subir y bajar por la demanda… pero siempre hay un valor intrínseco en ella. Apple en el 2000 era una empresa al borde de la ruina, mientras que ahora es la mayor compañía del mundo. ¿Por que? Porque han sacado productos novedosos, porque su gestión mejoró y porque, en definitiva, sus beneficios se incrementaron; y esto es aplicable a todas las empresas.
En cambio, ¿Como aumenta el valor de una vivienda? Quizás si te ponen un buen colegio o si esa zona se pone de moda… Todo factores completamente fuera de tu control. Generalmente, el valor de la vivienda está ya intrínsecamente en su precio (por eso un chalet en la moraleja cuesta más que uno en un pueblo) y no cambia a largo plazo (aunque si puede cambiar en el muy largo plazo, cuando barrios marginales se ponen de moda… ¡pero también ocurre al contrario!).
Pensadlo bien, una casa que tiene 100 años te ofrece el mismo servicio cuando fue construida que ahora mismo. No se hizo repentinamente más grande o se renovó por arte de magia; todo lo contrario, sus propietarios han estado pagando costes gigantescos durante años.
¿Que hace entonces que los PRECIOS suban? Muy sencillo, los precios de la vivienda aumentan con los salarios y los tipos de interés, y no pueden aumentar más que estos a largo plazo. ¿Por qué? Porque si los precios de las casas suben consistentemente más que los salarios, entonces la gente deja de comprar, como ha ocurrido con esta crisis.
Esto quiere decir que, aun con un aumento de la demanda brutal, como ha ocurrido estos años, si los precios suben por encima de los sueldos, esta situación es INSOSTENIBLE.
Mi madre solía contar que ella podía vivir con 25 ptas al día o que el cine costaba 3 ptas en los tiempos de mi Padre; «¡Hoy en día nos cobran un pastizal por lo mismo!» Pero a veces nos olvidamos que los salarios de la época eran 10.000 ptas o menos al mes… ¿Nos cobran en exceso por el pan? ¿O es simplemente la inflación y el crecimiento salarial? Os dejo que respondáis a eso vosotros mismos…
Sigo sin creerte… ¡las casas a largo plazo siempre han subido!
¿No me crees? ¿Que te parece si miramos algunos números?
En España no hay muchos estudios sobre esto, pero en EE.UU. sí los hay. Y las conclusiones son que la vivienda en USA ha crecido a menos del 1% por encima de la inflación en los últimos 100 años. Gran rentabilidad, ¿eh?
Pero seguro que este no es el caso de España… En españa las casas son diferentes… Para conseguir desterrar esta noción de nuestras cabezas, he decidido hacer un estudio yo mismo. Desgraciadamente no he podido encontrar datos más antiguos que 1987, por lo que tendremos que conformarnos con la rentabilidad de los últimos 25 años:

Datos:
Parece interesante, ¿no? El tema es que, cuando deflactamos la inflación de los precios de la vivienda, ¿Adivinaís que rentabilidad tenemos?
¿Un 6%? ¿Un 10%?
Pues no. Un 2,5% anual. Y esto es sin considerar los gastos de mantener la vivienda, que reducen su rentabilidad, o el hecho de que a las casas probablemente les falte todavía caer bastante más en los próximos años.
¿Una inversión genial? Jo*er, prefiero invertir en depósitos, que al menos me dan flexibilidad y no me cuestan unos gigantescos quebraderos de cabeza.
Bueno, siempre puedes alquilarla, ¡Y ganas dinero!
Mucha gente da el argumento que si no la pueden vender (la casa es de los activos más difíciles de vender, sobre todo en esta crisis), la alquilan. Sin darse cuenta de que la rentabilidad de los alquileres no es tan buena (sobre todo si tienes una hipoteca que pagar) y de los gigantescos problemas que hay cuando un inquilino te sale rana (lo que es bastante común).
El equivalente a alquilar una vivienda sería como el dividendo de una acción que no varía de precio nunca. Así, si compras una casa por 100.000€ y sacas un alquiler mensual de 400€, obtienes una rentabilidad bruta del 4,8%. A esto hay que restarle todos los gastos… y obtienes la rentabilidad final. Una rentabilidad que, para los que la tienen con hipoteca, se reduce a prácticamente CERO.
Sin embargo, como vemos en el enlace anterior o en este la rentabilidad bruta media en ciudades como Madrid o Barcelona es en torno al 4%. Sí es una buena rentabilidad… pero desde luego no es la panacea.
Fuente: Thinking Rich, 14/08/12.
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Andanzas de los okupas españoles

BARCELONA — Claudio Cattaneo vive en una casa con seis baños y dos piscinas en las afueras de Barcelona sin pagar un centavo.
Cattaneo, profesor de economía ecológica en Italia y en la Universidad de Edimburgo, ha ocupado la vivienda en forma intermitente desde mayo. El profesional de 40 años fue uno de los que se instaló en el inmueble ilegalmente el año pasado tras descubrir que un banco español se lo había quedado tras el no pago del deudor.
Los ocupantes ilegales más radicales se han instalado en los últimos años en propiedades embargadas y sucursales de los bancos para protestar contra el papel que jugaron las instituciones financieras en la crisis inmobiliaria española.
Su próximo blanco podría ser Blackstone Group LP, la mayor firma de capital privado del mundo, que en julio acordó la compra de 40.000 créditos hipotecarios en Barcelona y sus alrededores.
La llegada de Blackstone presenta una «gran oportunidad» para los ocupantes ilegales, dice Cattaneo, puesto que ocupar ilegalmente una vivienda perteneciente a Blackstone «legitima su lucha contra la especulación».
A medida que los inversionistas recorren el sur de Europa en busca de oportunidades de inversión en bienes raíces, la compra de Blackstone representa un claro ejemplo de los escollos que pueden encuentrar en países que aún sienten el impacto de años de recesión.
Los precios de las viviendas españolas subieron 0,8% en el segundo trimestre frente a igual lapso del año previo, el primer aumento interanual desde 2008, según información divulgada este mes por la agencia nacional de estadísticas. El repunte es una señal de que los precios se están estabilizando tras desplomarse más de 35% durante los últimos seis años.
No obstante, los bancos españoles todavía conservan una gran cantidad de créditos incobrables. La cartera vencida de la banca española se redujo a 13,2% del total de préstamos a julio, luego de ascender a un máximo de 13,6% en diciembre, según datos del banco central.
Blackstone apuesta al repunte de la economía española y a su capacidad para cobrar los créditos que le compró a Catalunya Banc SA, una entidad regional al que el Estado inyectó 12.000 millones de euros, US$15.400 millones, como parte de un paquete de rescate en 2011.
Un portavoz de Blackstone no quiso referirse al tema.
Blackstone pagó 3.600 millones de euros por 6.400 millones de euros en créditos hipotecarios en una subasta realizada por el gobierno, superando las ofertas de otros interesados como Oaktree Capital Management LP y Apollo Global Management. Se espera que la operación se cierre a finales de año.
La adquisición expande la creciente presencia de Blackstone en España. La firma neoyorquina del multimillonario inversionista Stephen Schwarzman compró en julio de 2013 1.869 departamentos que son arrendados y subsidiados por el gobierno en Madrid por 125,5 millones de euros.
Ese acuerdo ya ha generado dolores de cabeza. Los embargos hipotecarios realizados por Blackstone han desatado protestas de los arrendatarios y la Plataforma de los Afectados por la Hipoteca (PAH), un grupo que defiende a los deudores.
PAH también sigue de cerca la última operación de Blackstone y dice que los ocupantes ilegales de España tienen el derecho de protestar contra las viviendas adquiridas por Blackstone puesto que el banco que emitió los préstamos fue nacionalizado.
Las hipotecas adquiridas por Blackstone se concentran alrededor de Barcelona, un baluarte de los llamados «okupas,» un diverso grupo de ocupantes ilegales que integran desde militantes del anarquismo a familias que se vieron obligadas a vivir en casas abandonadas tras ser desalojadas de las suyas.
A pesar de tales obstáculos, Blackstone ya ha estado en negociaciones con otros inversionistas interesados en comprar partes de la cartera de créditos, señalan fuentes cercanas.
En el caso de los créditos hipotecarios que no logre vender, Blackstone tratará de que los deudores reanuden los pagos o paguen más de lo que han pagado hasta ahora.
La tarea se volverá más fácil conforme mejora la economía. El gobierno prevé un crecimiento de 1,2% este año y de 1,8% en 2015, una de las tasas más dinámicas en Europa. El gobierno incluso ha insinuado que podría revisar al alza tales proyecciones.
De todas maneras, los economistas advierten que esta clase de crecimiento no será suficiente para reducir en forma significativa la tasa de desempleo, que llega a 25%.
En el caso de los créditos que no pueda cobrar, Blackstone ejecutará los embargos de las viviendas con miras a alquilarlas o venderás. No será fácil.
El gobierno estableció en noviembre de 2012 una moratoria de los desalojos y las autoridades han indicado que contemplan extenderla una vez que expire en mayo de 2015.
La medida afecta a los deudores de bajos ingresos, como las familias monoparentales con dos o más hijos que ganan menos de 1.598 euros al mes.
Blackstone acordó respetar la moratoria puesto que adquirió los créditos de Catalunya, la que había hecho lo mismo, dijo una vocera del Ministerio de Hacienda de España.
«El ocupante ilegal de hoy es su vecino de ayer» dice Vicente Beltrán, un agente de bienes raíces en Valencia. Agrega que no coloca letreros de «en venta» en las propiedades para no llamar la atención de posibles okupas.
PAH, que fue fundada en Barcelona en 2009, Ha sido uno de los principales proponentes de la adopción de una moratoria sobre las ejecuciones de embargos. El grupo ha sido un obstáculo para los bancos españoles que tratan de embargar las propiedades y desalojar a decenas de miles de deudores que no han pagado. La entidad ocupó en marzo durante 17 días una oficina de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), el segundo banco español por valor de mercado, en Sabadell, un suburbio de Barcelona, para protestar contra los embargos hipotecarios.
El 24 de marzo, los miembros de PAH ocuparon más de una decena de sucursales de BBVA. Un afiche en una manifestación realizada el día siguiente mostraba una imagen del ex boxeador Mohamed Ali, en guardia, y encima las palabras «Justicia Social». Al lado opuesto aparecía la imagen de Francisco González, presidente de BBVA, junto a la leyenda «Oligarquía». Un vocero del banco se abstuvo de comentar al respecto.
Fuente: The Wall Street Journal, 26/09/14.
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¿Es la casa propia una buena inversión?

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