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Financial power of attorney: weighing the benefits.
By Tom Nawrocki
Your clients are conditioned to expect you, their financial advisor, to be able to handle financial issues that may befall them. So it might be counterintuitive to suggest to them that they might want to appoint someone else to backstop them on their financial affairs.
But there are very good reasons that a client might want to appoint a financial power of attorney. Not only can it give the client peace of mind when entering their later years, but it might actually help you do your job more easily as well.
A financial power of attorney offers several advantages for both you and your client. If the client becomes unable to make decisions for himself or herself, someone else gains access to their finances and has the authority to make decisions on the client’s behalf. Some of the most important points to keep in mind:
Dementia is very common. It is estimated that one in eight American families will be touched by Alzheimer’s disease. Any form of cognitive impairment can destroy a client’s ability to make financial decisions. By naming a financial power of attorney well in advance of when one is needed, the advisor can help the client be way out in front of the problem.
Financial advisors don’t have the legal authority to intervene on behalf of their clients unless they have been expressly given such authority ahead of time. This remains the case no matter how cognitively impaired the client might be.
Privacy issues prevent financial advisors from intervening if they notice a client starting to show diminished intellectual capacity. In fact, they’re not even allowed to contact a family member about those warning signs unless they have the client’s prior consent. So the time to broach the topic of appointing someone is well before such a person becomes necessary.
It’s not difficult or expensive. A legally valid financial power of attorney can be established by filling out a simple form that can be found on the Internet. It’s generally no more than a few pages long. These documents must be notarized, and in some states, the signing must also be officially witnessed. Some banks and brokerage companies have created their own power of attorney forms, which may not be strictly necessary but can make dealing with those institutions a lot easier.
It can keep your client out of court. If the client hasn’t named someone to take care of his or her financial affairs and does become incapacitated, the family could be required to go through court proceedings to appoint a guardian or conservator.
It doesn’t have to come into play until needed. It’s easy for the client to retain full control over all financial decisions until such time as they become incapacitated. The definitions for financial power of attorney are the same as their medical counterparts: A “springing” power of attorney doesn’t come into effect until it is needed, while a “durable” power of attorney stays in effect until the time of the client’s death.
The financial power of attorney can be a different person from the medical power of attorney. The financial POA and the medical POA can be assigned to two different people. Perhaps the client has one caring, close family member that he or she trusts to make good medical decisions, and one brilliantly analytic family member he or she trusts for financial decisions.
Or perhaps the client simply feels that it’s too much to ask of one person to take on all that responsibility. Either way, it’s easy enough to divide up the work, but each person should be aware of who is handling the other side of the equation. They both might need to be involved in, for example, long term care decisions.
They can handle the smaller stuff. This is where you as a financial advisor might want the client to enlist a financial power of attorney. There are many trivial financial transactions this person can handle, such as day to day personal expenses, simple bank transactions, mortgage and insurance payments, etc.
And finally, it can be canceled at any time. The client can cancel the financial power of attorney at any time by simply tearing up the agreement. There is literally nothing to lose.
Source: LifeHealthPRO, May 13, 2014.


La hora ideal para cada tarea diaria
Por Sue Shellenbarger
¿Podría hacer más en un día si lo hiciera todo a la hora perfecta?
Cada vez más investigaciones sugieren que prestar atención al reloj corporal y sus efectos sobre la energía y el estado de alerta, puede ayudar a identificar diferentes momentos durante el día en los que la mayoría de nosotros nos desempeñamos mejor en tareas específicas, desde resolver conflictos a pensar creativamente.
Mucha gente organiza su tiempo en función de cualquier cosa menos los ritmos naturales del cuerpo. Las exigencias del trabajo, el transporte a la oficina, los eventos sociales y los horarios de los hijos normalmente son dominantes, lo cual inevitablemente choca con los ritmos circadianos naturales de estar despierto y dormido.
Independientemente de lo difícil que sea compaginar los horarios con el reloj del cuerpo, puede valer la pena intentarlo por sus significativos y potenciales beneficios a la salud. La interrupción de los ritmos circadianos se ha ligado a problemas como la diabetes, depresión, demencia y obesidad, anota Steve Kay, profesor de biología molecular y computacional en la Universidad del Sur de California. Cuando el reloj del cuerpo puede sincronizar el funcionamiento de todos sus ritmos metabólicos, cardiovasculares y del comportamiento en reacción a la luz y otros estímulos naturales, nos «da una ventaja en la vida diaria», explica Kay.
Por ejemplo, la hora óptima para hacer trabajo cognitivo tiende a ser para la mayoría de adultos al final de la mañana, señala Kay. La temperatura del cuerpo empieza a subir justo antes de despertarse y sigue aumentando hasta el mediodía, de modo que la memoria, el estado de alerta y la concentración mejoran gradualmente. Empezar el día con una ducha caliente puede poner en marcha este proceso.
A partir de ahí, la habilidad para concentrarse suele empezar a disminuir. La mayoría se distrae más entre el mediodía y las 4 de la tarde, según un experimento llevado a cabo por Robert Matchock, profesor asociado de psicología en la Universidad Estatal de Pensilvania.
El estado de alerta tiende a precipitarse después de comer, descubrió Matchock. La somnolencia llega a su máximo en torno a las 2 de la tarde, lo que la convierte en un momento idóneo para una siesta, recomienda Martin Moore-Ede, presidente de Circadian, una consultora de Massachusetts.
Sorprendentemente, la fatiga puede impulsar la creatividad. Para la mayoría de adultos, es mejor lidiar con los problemas que requieren un planteamiento abierto durante la noche, cuando están cansados, revela un estudio de 2011 que apareció publicado en la revista especializada Thinking & Reasoning. Cuando se les preguntó a 428 estudiantes que resolvieran una serie de dos tipos de problemas, que requerían un enfoque analítico o novedoso, su desempeño en la segunda clase fue mejor durante momentos del día en que estaban cansados, según el estudio dirigido por Mareike Wieth, profesora asociada de ciencias psicológicas de Albion College, en Michigan. (Sus resultados en las pruebas analíticas no cambiaron en el curso del día). El cansancio, concluye Wieth, permite que la mente deambule con mayor libertad para explorar soluciones alternativas.
Naturalmente, el reloj biológico de cada persona es diferente, lo que dificulta aún más sincronizar los ritmos naturales con la vida diaria. Los experimentos demuestran que una minoría significativa de personas opera mejor en uno de dos tipos cronológicos muy definidos: los madrugadores tienden a despertarse y acostarse temprano y su momento más productivo suele ser al principio del día. Los nocturnos tienden a despertarse más tarde, arrancar con más lentitud y rendir más en la noche.
Comunicarse con amigos y colegas en línea tiene sus propios ciclos óptimos, muestran las investigaciones. Enviar e-mails temprano ayuda a evitar la aglomeración de mensajes en la bandeja de entrada; los correos enviados a las 6 de la mañana tienen mayor probabilidad de ser leídos, asegura Dan Zarrella, científico de medios sociales para HubSpot, una firma de marketing de Massachusetts, basándose en un estudio de miles de millones de e-mails. «El correo electrónico es como el periódico. Uno lo consulta al empezar el día», dice.
Leer Twitter a las 8 o 9 de la mañana puede empezar su día con una nota positiva. Y es más probable que los usuarios tuiteen mensajes optimistas y entusiastas, y menos probable que envíen tuits llenos de temor, angustia, enojo o culpa, según un estudio publicado el año pasado en Science de 509 millones de tuits en dos años escritos por 2,4 millones de usuarios. ¿Cuál es la razón? «Dormir es refrescante» y pone a las personas en estado de alerta y entusiasmo, sugiere Michael Walton Macy, profesor de sociología en la Universidad de Cornell y coautor de la investigación. Esa jovialidad suele tocar techo entre una hora y hora y media más tarde durante los fines de semana, posiblemente porque la gente duerme hasta más tarde, apunta Macy.
Es mejor reservar otras formas de comunicación social para momentos más avanzados del día. Si quiere que sus tuits sean retuiteados, publíquelos entre las 3 y las 6 de la tarde, cuando a mucha gente le falta la energía para compartir un mensaje propio y empieza a recurrir a los de los demás, aconseja Zarrella. Y los mensajes en Facebook FB -1.40%que salen a las 8 de la noche son los que reciben más «me gusta», después de que la gente llega a casa o termina de cenar.
Un nivel más alto de drama puede encontrarse en Twitter, donde las emociones se calientan justo antes de la hora de irse a dormir, entre las 10 y las 11 de la noche, apunta Scott Andrew Golder, estudiante de doctorado en Cornell y coautor del estudio de Twitter. En ese momento del día, la gente suele enviar tuits más emocionales, tanto positivos como negativos. Cansados por la jornada laboral, pero también liberados de las tensiones y temas pendientes, las personas se vuelven «más atentas y participativas, pero también más agitadas», anota Macy.
A la hora de elegir una hora para hacer ejercicio, fijarse en el reloj corporal también puede mejorar sus resultados. El rendimiento físico suele ser mejor, y las probabilidades de lesionarse menores, entre las 3 y las 6 de la tarde, explica Michael Smolensky, profesor adjunto de la Universidad de Texas, Austin.
La fuerza muscular suele llegar a su máximo entre las 2 y las 6 de la tarde a niveles hasta 6% por encima del mínimo del día, mejorando su habilidad para sujetar un bate o raqueta. Otro impulso para la fuerza física viene de los pulmones, que funcionan 17,6% mejor a las 5 de la tarde que al mediodía, según un estudio de 4.756 pacientes, dirigido por Boris Medarov, profesor asistente de medicina en el Albany Medical College, en Nueva York.
Estos ritmos vitales se mantienen independientemente de qué tanto haya dormido o si ha comido recientemente. En un experimento en 2007 en la Universidad de Carolina del Sur, 25 nadadores hicieron seis pruebas cronometradas mientras cumplían un horario artificial que controlaba variables como el sueño, la alimentación y otros factores. Su desempeño seguía variando en función del momento del día, llegando a su máximo durante la tarde y a su mínimo a las 5 de la mañana.
¿Existe un momento ideal para comer? Para evitar acumular kilos de más, apuntan los expertos, se debe limitar la ingestión de alimentos a las horas de máxima actividad. Un estudio de metabolismo celular llevado a cabo en mayo relacionó la interrupción en el reloj corporal con el aumento de peso. Los investigadores sometieron a dos grupos de ratones a una dieta con las mismas calorías. Un grupo podía comer en cualquier momento, mientras que el otro sólo podía hacerlo durante un período de ocho horas durante el cual solían estar despiertos y activos. Los ratones que comieron sólo cuando estaban activos eran 40% más delgados y tenían menos colesterol en la sangre.
Si bien esto se necesita investigar más en los humanos, reconoce Kay, los experimentos sugieren que «no somos sólo lo que comemos, sino cuándo comemos».
Fuente: The Wall Street Journal, 05/10/12.

Los peligros de enviar mensajes de texto y ser padres
Por Ben Worthen
En un parque en San Francisco, Phil Tirapelle, un reclutador del sector tecnológico, tecleaba en su teléfono móvil mientras caminaba con su hijo de 18 meses. Mientras escribía un mensaje de texto a su esposa, su hijo se dirigió hacia un policía. «Yo tenía la vista fija en el celular y el policía miraba hacia adelante», y el agente casi «se llevó por delante» a su hijo, dijo. «Aprendí que hacer varias cosas a la vez te vuelve más estúpido», dice.
Sin embargo, pocos minutos después del incidente Tirapelle seguía con su teléfono en la mano. «Reconozco que soy un hipócrita», señala. «Todos lo somos».
¿Estará la tecnología de punta disminuyendo la capacidad de los adultos para prestar atención adecuada a los más pequeños? Muchos médicos de las salas de emergencia están preocupados al ver el creciente uso de los dispositivos electrónicos portátiles como una explicación probable para un sorprendente cambio de rumbo en el largo descenso de las lesiones en niños en Estados Unidos.
Las lesiones no-fatales de menores de 5 años aumentaron 12% entre 2007 y 2010, después de descender durante buena parte de la década anterior, según los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, basados en los registros de salas de emergencia. El número de estadounidenses de 13 años o mayores que tienen un teléfono inteligente como iPhone o BlackBerry ha crecido desde cerca de 9 millones a mediados de 2007 a 114 millones en julio de 2012, de acuerdo a la firma de investigación de mercado comScore.
Los expertos en seguridad infantil indican que las tasas de lesiones habían caído desde los años 70, gracias a factores como patios de juego más seguros, barreras en las entradas de escaleras y rejas alrededor de las piscinas.
Los especialistas señalan que no parece que haya estudios formales o estadísticas que establezcan un vínculo entre la denominada distracción de los dispositivos y los accidentes de los niños. «Lo que tenemos es una asociación», apuntó el doctor Gary Smith, fundador y director del Centro para Política e Investigación de las Lesiones del Nationwide Children’s Hospital. «Corroborar la causalidad es el problema».
Se ha establecido que utilizar un teléfono inteligente al conducir o cruzar la calle incrementa el riesgo de un accidente. Más de una decena de pediatras, médicos de salas de emergencia, investigadores académicos y policías entrevistados por The Wall Street Journal manifestaron que un factor similar podría estar en juego en los accidentes de los más chicos.
«Está claro dentro de la comunidad de los médicos de urgencia que al usar dispositivos —portátiles— mientras se supervisa a los hijos, las heridas resultantes pueden deberse a que uno está utilizando esta herramientas», dijo Wally Ghurabi, director médico del centro de emergencia del Centro Médico y Hospital Ortopédico de UCLA en Santa Mónica.
Barbara Morrongiello, profesora de psicología en la Universidad de Guelph en Canadá que ha estudiado la relación entre la supervisión de niños y las heridas, señaló que la mayoría no se da cuenta cuanto los distraen los dispositivos. Si le pregunta a un padre o un tutor que está enviando un mensaje de texto «si está poniendo atención, le dirían, ‘por supuesto'», dijo. Las personas «a menudo subestiman cuanto tiempo les toma hacer algo».
La distracción causada por el teléfono móvil podría haber influido en la tragedia que aquejó a una familia en Florida. El 14 de diciembre de 2009, Shellie Ross llamó a sus dos hijos, de 2 y 11 años, para que fueran a ver a una tortuga en el patio su casa en Merritt Island. A las 17.17, la mujer publicó una foto de la tortuga tomada por celular en Twitter. Los registros muestran que publicó cuatro otros tuits a lo largo de cinco minutos.
A las 17.23, su hijo de 11 años llamo al número de emergencia 911, según los registros de la policía: su hermano pequeño yacía en el fondo de la piscina, inconsciente. El informe policial indica que Ross saco al niño del agua y le realizó maniobras de resucitación cardiopulmonar. La ambulancia lo llevó al hospital, pero ya era muy tarde.
Ross le dijo a la policía que en ese momento pensó que el niño estaba con su hermano mayor. Las autoridades concluyeron que «la muerte fue un resultado directo» de una supervisión inadecuada. El informe señaló: «madre usando Twitter cuando el niño murió».
Ross no contestó los pedidos de comentarios.
Investigadores han descubierto que las personas que completan una tarea en un dispositivo no reportan sentirse limitados. Eso podría explicar por qué muchos adultos los continúan usando cuando supervisan a niños.
La psicóloga Kathy Hirsh-Pasek de Temple University recientemente hizo que sus alumnos observaran a 30 padres con sus hijos en lugares públicos. En casi todos los casos, dijo, el padre o madre interrumpió su actividad con el niño para usar un dispositivo. «En un caso una madre le soltó la mano a su hija en medio de una calle grande en Filadelfia para leer un mensaje de texto», señaló.
Los estudios han descubierto que los niños se inclinan más a tomar riesgos cuando no son supervisados cuidadosamente. «Podría ser que los niños perciben la falta de atención y toman mayor riesgo», dijo David Schwebel, profesor de psicología en la Universidad de Alabama en Birmingham, que se especializa en prevención de heridas.
Fuente: The Wall Street Journal, 10/10/12.
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Riesgos de malos hábitos al utilizar el celular
Por Rita Conde
En muchas ocasiones los usuarios de los smartphones u otros teléfonos celulares se encuentran tan seducidos o subyugados por el mundo de capacidades de estos móviles, que olvidan la importancia de velar por su seguridad, la de los demás y la del propio equipo.
Si no se da un uso correcto a estos dispositivos inalámbricos, se corre el riesgo de hacer cotidianos los malos hábitos al emplear el teléfono celular, con el riesgo de sufrir u ocasionar accidentes, padecer enfermedades, dañar tu apreciado smartphone y hasta alterar la privacidad de los demás. A continuación, de presentamos seis de esas inadecuadas utilizaciones.
Conducir y textear sin manos libres
No existe un instrumento legal que signifique, a nivel nacional en todo Estados Unidos, una prohibición de comunicarse de cualquier forma con un teléfono celular mientras se conduce un vehículo, bien al hacer o recibir llamadas, enviar o responder mensajes de texto o simplemente navegar por Internet para compartir a través de la redes sociales. Sin embargo, cada vez más los estados han aprobado leyes que restringen la utilización de estos dispositivos móviles, al manejar sin la utilización del accesorio denominado manos libres. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por las siglas en inglés de la Federal Communications Commission), advierte que los conductores distraídos no sólo ponen en peligro su vida, sino también la de otras personas, razón por la cual hace un llamado para el establecimiento de una concientización entorno a la utilización de los teléfonos celulares o smartphones en la vía. En síntesis, el primer mal hábito es el de no usar el manos libres o Bluetooth para una llamada mientras se conduce.
Utilización en ocasiones inapropiadas
Por su propia condición de equipo para la comunicación inalámbrica, todos o casi todos hemos caído en la tentación de tomar nuestro smartphone para textear mensajes o sostener conversaciones en ocasiones poco adecuadas para hacerlo. Imaginen que estamos tan concentrados en el móvil mientras realizamos alguna actividad que requiere el ciento por ciento de nuestra atención, por ejemplo, atender un bebé. Y qué tal aquellos que caminan por una acera o calzada en plena calle y colocan su mirada hacia el mensaje de texto entrante. Puede tropezar y caer, como también llevarse por delante a otro peatón ocasionándole daños físicos. Ni hablemos lo que puede suceder cuando se emplea el celular al cruzar una esquina, en medio del tránsito, o en el baño de la casa. Malos hábitos que pueden originar la próxima llamada al 911.
Una cuestión de educación
Muchos usuarios chequean redes sociales, correos electrónicos o mensajes SMS, por sólo nombrar algunas capacidades de los celulares de última generación, mientras habla con otra persona, lo cual desvía el punto de atención y es una falta de respeto. De igual manera, si no se tiene medida, tal vez sin querer se invade la privacidad y tranquilidad de la gente, con el repicar de los ringtones y conversaciones en voz alta en lugares públicos. Es importante también tener apagado o en modo de vibración el smartphone en el salón de clase, salas de conferencia, conciertos u otros actos culturales, empresariales o gubernamentales, para no interrumpir ninguna de estas manifestaciones de índole social. Lo contrario sería un mal hábito que debe evitarse al utilizar el teléfono celular, como todos los mencionados en este artículo.
Fuente: About.com, 2012.


Contribuciones no muy voluntarias
Por Alejandro Schang Viton
Si hay algo en lo que los hombres creen, más allá de las fronteras geográficas, ideológicas, históricas, es la permanencia impositiva. Los indiscutibles, justos e injustos, simples y complejos impuestos. Hay que hurgar en la historia para entender su origen entrelazado entre lo terráqueo y lo humano, dioses y césares.
Conocido ya en tiempo de los antiguos judíos, el diezmo fue, sin embargo, establecido por primera vez en el siglo IV por las autoridades cristianas y se convirtió en obligatorio en la Inglaterra del siglo IX. Los gravámenes de la época guardaban relación con la tierra y adoptaban tres maneras: los prediales, que aceptaban como pago cereales, lúpulo y madera; los personales, relacionados con las utilidades de las industrias y la mano de obra, y por último los mixtos, que era una combinación de ambos. Había que pagar una décima parte de las utilidades netas. Los diezmos pertenecían al rector de una parroquia. Y con el tiempo, el diezmo se transformó en un progresivo denme más en otros estilos y características que, de una u otra manera, sufren todos los contribuyentes del planeta.
En la Inglaterra anglosajona existía el hidage, un impuesto sobre la tierra establecido con fines bélicos durante el gobierno de Ethelred (978-1016). Cada 8 hides, especie de chacras de entre 16 y 48 hectáreas, según la región, el hogar campesino instalado debía aportar un hombre de armas y, cada 300 hides, un barco. Contemporáneo también, el folkland era un sistema impositivo que aportaban los campesinos en tierras por las cuales se debían al rey rentas alimentarias. También allí se creó un impuesto sobre las ciudades portuarias en sustitución del suministro de barcos para la armada real. Otro impuesto de la Inglaterra medieval, el escudage, de los siglos XI y XII, era un simple pago en efectivo cobrado por los señores feudales a sus vasallos, que así se libraban de ofrecer su servicio militar personal. Fue limitado por la Carta Magna y -según los historiadores- difícil de recaudar por lo complicado de las tarifas y la última vez que se cobró fue en 1327.
Siglos después, en 1635, el rey Carlos I lo resucitó y amplió a las ciudades del interior del país con el fin de obtener ingresos para la protección contra los piratas argelinos y la agresión holandesa, pero el Parlamento lo abolió en 1641.
En otras latitudes
Hasta 1467 existieron en España los diezmos de la mar, que se aplicaban sobre las importaciones y exportaciones de Galicia y Asturias, y también el diezmo de la plata, sobre los metales preciosos extraídos de las Indias. Durante siglos fueron los diezmos fuente de controversias, especialmente entre 1640 y 1650 hasta que quedaron abolidos en 1936 por la ley de diezmos.
En la Península Ibérica el pago de diezmos a las parroquias aparece en Castilla y León en el siglo X. Pese a ser cristiano, también lo pagaban mahometanos y judíos.
Los franceses también tenían sus impuestos: el francfief fue establecido por Luis IX de Francia en 1260 y debía ser pagado por los plebeyos que tenían un feudo. La gabelle era un impuesto sobre la sal establecido en el siglo XIV, del que estaban exentos la nobleza, el clero y determinadas ciudades y provincias. El resto del país debió pagarlo hasta su extinción, en 1791. Otro tributo fue el corvée, que se aplicaba al trabajo regular de los libertos y de los siervos a sus señores feudales. Las obligaciones feudales desaparecieron en Francia en los siglos XV y XVI, y entonces el corvée pasó a ser sinónimo de trabajo forzado en las obras públicas, utilizado habitualmente cuando el Estado no encontraba suficiente mano de obra como en 1726, cuando recurrió a él para la construcción de caminos. Finalmente fue dejado sin efecto por los líderes de la Revolución Francesa.
En 1448 Carlos VII de Francia creó los Francs Archers, una milicia en la que sus miembros estaban exentos de pagar impuestos a cambio del servicio militar, y eran equipados uno por parroquia.
Privilegiados
Otro sistema impositivo de origen francés lo realizaban los Fermiers Généraux. Establecido por Francisco I, determinadas personas, favoritos de la realeza francesa, obtenían el derecho a recaudar impuestos a cambio del pago de una suma fija. El sistema dejó de funcionar también a partir de la Revolución Francesa.
Gran número de los impuestos que se pagan en la actualidad tuvieron origen en estas históricas contribuciones, tema de discusión de los indignados de varios países y causa de insatisfacción, desconfianza y bronca.
Fuente: La Nación, 14/07/12.
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El joven Popper, en el esplendor de Viena
Por Mario Vargas Llosa
MADRID – Sin Hitler y los nazis, Karl Popper no hubiera escrito nunca ese libro clave del pensamiento democrático y liberal moderno, La sociedad abierta y sus enemigos (1945) y, probablemente, su vida hubiera sido la de un oscuro profesor de filosofía de la ciencia confinado en su Viena natal. Muy poco se conocía de la infancia y juventud de Popper -su Autobiografía (1976) las escamotea casi por completo- hasta la aparición del libro de Malachi Haim Hacohen, Karl Popper. The Formative Years 1902-1945 (2000), exhaustiva investigación sobre aquella etapa de la vida del filósofo en el marco deslumbrante de la Viena de los primeros años del XX, una sociedad multicultural y multirracial, cosmopolita, de efervescente creatividad literaria y artística, espíritu crítico e intensos debates intelectuales y políticos. Allí debió gestarse la idea popperiana de la «sociedad abierta» de la cultura democrática contrapuesta a las «sociedades cerradas» del totalitarismo.
Como desde la ocupación nazi de Austria en marzo de 1938 la vida cultural de este país entró en una etapa de oscurantismo y decadencia de la que todavía no se ha recuperado -sus mejores talentos emigraron, fueron exterminados o anulados por el terror y la censura-, cuesta trabajo imaginar que la Viena en la que Popper hizo sus primeros estudios, descubrió su vocación por la investigación, la ciencia y la disidencia, aprendió el oficio de carpintero y militó en el socialismo más radical era acaso la ciudad más culta y libre de Europa, un mundo donde católicos, protestantes, judíos integrados o sionistas, librepensadores, masones, ateos coexistían, polemizaban y contribuían a revolucionar las formas artísticas, la música sobre todo, aunque también la pintura y la literatura, las ciencias sociales y las exactas, y la filosofía. Un libro recién traducido al español, de William Johnston, The Austrian Mind: An Intellectual and Social History 1848-1938 (1972) ( El genio austrohúngaro. Historia social e intelectual 1848-1938 ), reconstruye con rigor esa fascinante Torre de Babel en la que precozmente Popper aprendió a detestar el nacionalismo, una de sus bestias negras a la que siempre identificó como el enemigo mortal de la cultura de la libertad.
La familia de Popper, de origen judío, se había convertido al protestantismo dos generaciones antes de que él naciera, en 1902. Su abuelo paterno tenía una formidable biblioteca en la que él, niño, contraería la pasión de la lectura. Nunca se consoló de haber tenido que venderla cuando se desplomaron las finanzas de su familia, que, durante su infancia, era muy próspera. En su vejez, cuando, por primera vez en su vida, recibió algo de dinero por derechos de autor, trató ingenuamente de reconstruirla, pero no lo consiguió. Su educación fue protestante y estoica, puritana, y, aunque se casó con Hennie, una católica, esa moral estricta, calvinista, de renuncia de toda sensualidad y autoexigencia y austeridad extremas lo acompañó toda su vida. Según los testimonios recogidos por Malachi Hacohen, lo que más reprochaba Popper a Marx y a Kennedy no eran sus errores políticos, sino haberse permitido tener amantes.
En la Viena de su juventud -la Viena Roja-, prevalecía un socialismo liberal y democrático que propiciaba el multiculturalismo, y muchas familias judías integradas, como la suya, ocupaban posiciones de privilegio en la vida económica, universitaria y hasta política. Su precoz rechazo de toda forma de nacionalismo -la regresión a la tribu- lo llevó a oponerse al sionismo y siempre pensó que la creación de Israel fue «un trágico error». En el borrador de su Autobiografía escribió una frase durísima: «Inicialmente me opuse al sionismo porque yo estaba contra toda forma de nacionalismo. Pero nunca creí que los sionistas se volvieran racistas. Esto me hace sentir vergüenza de mi origen, pues me siento responsable de las acciones de los nacionalistas israelíes».
Pensaba entonces que los judíos debían integrarse a las sociedades en las que vivían, como había hecho su familia, porque la idea «del pueblo elegido» le parecía peligrosa. Presagiaba, según él, las visiones modernas de la «clase elegida» del marxismo o de la «raza elegida» del nazismo. Debió ser terrible para quien pensaba de este modo ver cómo, en la sociedad que creía abierta, el antisemitismo comenzaba a crecer como la espuma por la influencia ideológica que venía de Alemania, y sentirse de pronto amenazado, asfixiado y obligado a exiliarse. Poco después, ya en el exilio de Nueva Zelanda, donde, gracias a sus amigos F.A. Hayek y Ernst Gombrich, había conseguido un modesto trabajo como lector en la Canterbury University, en Christchurch, se iría enterando que dieciséis parientes cercanos suyos -tíos, tías, primos, primas-, además de innumerables colegas y amigos austríacos de origen judío, como él, y perfectamente integrados, serían aniquilados o morirían en los campos de concentración, víctimas del racismo demencial de los nazis.
Éste es el contexto que indujo a Popper a apartarse unos años de sus investigaciones científicas (antes de abandonar Austria había ya publicado Logik der Forschung , Lógica de la investigación científica ) y prestar lo que llamaría su contribución intelectual a la resistencia contra la amenaza totalitaria. Primero fue La pobreza del historicismo (1944-1945) y luego La sociedad abierta y sus enemigos (1945). Malachi Hacohen traza una minuciosa y absorbente historia de las condiciones difíciles, poco menos que heroicas, en que Popper trabajó estos dos libros de filosofía política que le darían una celebridad que nunca imaginó, robando horas a las clases y obligaciones administrativas en la Universidad, pidiendo ayuda bibliográfica a sus amigos europeos, y viviendo en una pobreza que, por momentos, se acercaba a la miseria, ayudado por la lealtad y la entrega misioneras de Hennie, que descifraba el manuscrito, lo dactilografiaba y, además, lo sometía por momentos a críticas duras.
Malachi Hacohen ha trabajado tanto en este libro sobre el joven Popper como éste en su investigación sobre los orígenes del totalitarismo en la Grecia clásica que, según él, arranca con Platón y llega hasta Marx, Lenin y el fascismo, pasando por Hegel y Comte. Y por momentos da la impresión de que, en el curso de esos años de intensa dedicación, fue pasando de la admiración devota y casi religiosa hacia Popper a un cierto desencanto, a medida que descubría en su vida privada los defectos y manías inevitables, sus intolerancias, su poca reciprocidad con quienes lo habían ayudado, sus depresiones y manías, su poca flexibilidad para aceptar la llegada de nuevas formas, ideas y modas de la modernidad. Algunas de estas críticas me parecen muy injustas, pero ellas no están de más en un libro dedicado a quien sostuvo siempre que el espíritu crítico es la condición indispensable del verdadero progreso en el dominio de la ciencia y en el de la vida social, y que es sometiendo a la prueba del examen y del error -es decir, tratando de «falsearlas», de demostrar que son falsas- que se conoce la verdad o la mentira de las doctrinas, teorías e interpretaciones que pretenden explicar al individuo aislado o inmerso en la amalgama social.
Por otra parte, Malachi Hacohen deja claramente establecido que, contra lo que se llegó a creer en los años de la Guerra Fría, Popper era el filósofo nato del conservadurismo; sus tesis sobre la sociedad abierta y la sociedad cerrada, el esencialismo, el historicismo, el Mundo Tercero, la ingeniería social fragmentaria, el espíritu tribal y sus argumentos contra el nacionalismo, el dogmatismo y las ortodoxias políticas y religiosas cubren un amplio espectro filosófico liberal en el que pueden reconocerse por igual todas las formaciones políticas democráticas, desde el socialismo hasta el conservadurismo que acepten la división de poderes, las elecciones, la libertad de expresión y el mercado. El liberalismo de Karl Popper es profundamente progresista porque está imbuido de una voluntad de justicia que a veces se halla ausente en quienes cifran el destino de la libertad sólo en la existencia de mercados libres, olvidando que éstos, por sí solos, terminan, según la metáfora de Isaiah Berlin, permitiendo que los lobos se coman a todos los corderos.
La libertad económica, que Popper defendió, debía complementarse a través de una educación pública de alto nivel y diversas iniciativas de orden social, como una vida cultural intensa y accesible al mayor número, a fin de crear una igualdad de oportunidades que impidiera, en cada generación, la creación de privilegios heredados, algo que le pareció siempre tan nefasto como los dogmas religiosos y el espíritu tribal.
Fuente: La Nación, 17/09/12.
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Karl Popper

Los fumadores tienen más riesgo de padecer diabetes
Un informe del British Medical Journal señala que la exposición al tabaco –tanto activa como pasiva– aumenta el riesgo de padecer intolerancia a la glucosa.
Fumar incrementa el riesgo de padecer diabetes.
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Impuesto a las ganancias: es la historia de las rebeliones fiscales
Por Roberto Cachanosky
El lío en el que está metido en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con el tema del Impuesto a las Ganancias es casi de manual de Historia. ¿Quién no conoce la historia del Motín del Té que tuvo lugar en Boston en 1773, cuando los colonos tiraron todo un cargamento de té al mar por el nuevo impuesto que había establecido Inglaterra, dando lugar a la guerra de la independencia americana? En rigor este impuesto tiene el antecedente de la Stamp Act (1765) y las Townshend Acts (1767) que imponía nuevos impuestos a los colonos sin consultarlos.
La Revolución Francesa tuvo, entre otros motivos, la aplicación de altos impuestos que no alcanzaba a ciertos sectores de la nobleza, del clero y otros sectores. La causa de esta presión tributaria tenía que ver con los gastos bélicos que tuvo Francia al apoyar a los colonos americanos en su lucha por la independencia. Es más, cuando se produjo la revolución, varios edificios del ente recaudador fueron incendiados por los revolucionarios franceses.
La Carta Magna que los barones le impusieron al rey Juan Sin Tierra también incluye límites a la aplicación de impuestos, además de justicia en el tratamiento que el rey le daba a sus súbditos.
Charles Adams publicó un interesante libro sobre la historia de las rebeliones fiscales titulado For Good and Evil, The Impact of Taxes on the course of civilization (Madison Books). En ese libro, Adams analiza la historia de las rebeliones fiscales desde el antiguo Egipto, pasando por la Edad Media, Rusia, Suiza, España, Alemania y, obviamente, Inglaterra y EE.UU. Cualquiera que lea ese texto puede advertir cómo los pueblos se rebelan cuando son expoliados impositivamente.
Esta introducción tiene que ver con lo que estamos viviendo hoy en Argentina, siendo Hugo Moyano el que, curiosamente, se levanta contra el Gobierno por la presión impositiva del impuesto a las ganancias. ¿Por qué curiosamente? Porque Moyano fue aliado de este gobierno, al igual que muchos otros personajes que fueron quedando en el camino, y de ser aliados pasaron a ser acérrimos enemigos para el Gobierno.
Lo cierto es que, en su voracidad fiscal, el Gobierno viene liquidando a la gente con el impuesto a las ganancias, tanto a la gente que trabaja en relación de dependencia como a las empresas y a los independientes.
¿Qué mecanismos usa el Gobierno para aumentar el impuesto a las ganancias? El sistema es complejo, pero voy a tratar de simplificarlo.
Supongamos que, de acuerdo a este impuesto, un trabajador en relación de dependencia, casado y con hijos, no pagaba ganancias si ganaba $ 3.000 mensuales. Como la inflación llevó al ajuste de salarios, que por cierto, vinieron subiendo por arriba del 30% anual en estos últimos años, ese trabajador que ganaba $ 3000 pasó a ganar, digamos, $ 6000. El impuesto a las ganancias determina que hasta cierto monto no se paga impuesto y a partir de ese monto comienza a pagarse a una tasa progresiva. Supongamos que el mínimo no imponible era de 4500 pesos para ese trabajador casado y con hijos. Como el Estado prácticamente no ha modificado el mínimo no imponible (los $ 4.500), ese trabajador empezó a pagar ganancias cuando, por los aumentos de salarios, superó esa el mínimo no imponible. Así, cuanto más gana, más impuestos paga.
Decía antes que la tasa del impuesto es progresiva, esto quiere decir que si alguien gana un 10% más puede pagar, por ejemplo, un 15% más de impuesto a las ganancias. Es decir, no es que si gana un 10% paga un 10% más de impuesto, sino que puede pagar el 15%. Por eso es progresivo el impuesto.
Como los aumentos de salarios estuvieron superando ampliamente la inflación real y el mínimo imponible casi no se ajustó, muchas personas en relación de dependencia empezaron a pagar cada vez más impuesto a las ganancias, con lo cual el aumento de salarios conseguido se licúa en parte con el pago de este impuesto.
Pero ojo que no solo los que trabajan en relación de dependencia tienen este problema. Las empresas y los trabajadores independientes también sufren la mayor carga impositiva del impuesto a las ganancias.
Por ejemplo, una empresa compra una mercadería a 10 pesos y a los 6 meses la vende a 15 por efecto de la inflación. Supongamos que reponer la mercadería le cuesta 13 pesos. Para el Estado esa empresa no ganó 2 pesos, ganó 5 y, por lo tanto, le cobra el impuesto a las ganancias sobre 3 pesos que no son utilidades. Le aplica el impuesto a las ganancias sobre utilidades que no existen o si se prefiere, le cobra el impuesto a las ganancias sobre el costo de reposición de la mercadería, con lo cual le cobra ganancias sobre su capital de trabajo.
Con los profesionales independientes pasa lo mismo. Lo que pueden deducir del Impuesto a las Ganancias es nada. Es más, y esto supera al problema actual, un profesional que dedica horas de trabajo a estudiar para luego entregar su trabajo no puede deducir esas horas de trabajo del impuesto a las ganancias. Para el Estado el trabajo intelectual no es un costo y, por lo tanto, el impuesto a las ganancias se transforma casi en un impuesto a los ingresos brutos.
Doy mi caso de economista independiente. Para escribir un informe o dar una conferencia tengo que buscar datos, elaborarlos, analizarlos, leer libros y diarios, etc. Ese trabajo, para la AFIP, no es un costo. Lo único que considera como costo es el precio del libro o del diario, pero no el trabajo de estudiar y elaborar. Es como si un economista se sentara a escribir un informe y todo el tiempo que estuvo buscando datos, armando series estadísticas y analizándolas no fuera un costo de producción. Los economistas solo nos sentamos y escribimos lo primero que se nos pasa por la cabeza, y por lo tanto lo que cobramos por nuestro servicio es pura ganancia sin costo de producción.
Para quienes redactaron la ley del Impuesto a las Ganancias y para la AFIP que es quien la reglamenta, el trabajo intelectual no es un costo. Si alguien fabrica chorizos, la AFIP considera como costos de producción la carne, la tripa y el hilo, costos que se deducen del precio para determinar la ganancia que obtiene el fabricante de chorizos. No ocurre lo mismo con los profesionales. El buscar datos, elaborarlos y analizarlos —que serían el equivalente a la carne, la tripa y el hilo del chorizo— no es un costo de producción. Un disparate conceptual.
De todo lo anterior se desprende que no son solamente los empleados en relación de dependencia quienes sufren con el Impuesto a las Ganancias, sino que también las empresas y los profesionales independientes lo padecen, y yo diría que hasta con mayor intensidad.
Para ir terminado con el tema de los empleados en relación de dependencia, los independientes y las empresas, hago un solo comentario más. ¿Por qué todos los legisladores de la oposición y el periodismo sostienen que están de acuerdo con que se suba el mínimo no imponible de Ganancias para los empleados en relación de dependencia pero no dicen nada de los independientes y las empresas? ¿Acaso somos ciudadanos de segunda los independientes y las empresas al momento de pagar el impuesto a las ganancias o la posición de los políticos opositores y periodistas es pura demagogia?
Muchos de mis colegas economistas dicen que el problema del Impuesto a las Ganancias está en la inflación. Sin duda que la inflación es un problema, pero si se indexara el mínimo no imponible por la inflación verdadera y se permitiera indexar los balances y se corrigiera la ley para el caso de los profesionales independientes, el problema se atenuaría bastante. El punto es que el Gobierno sabe que está aplicando el impuesto a las ganancias sobre utilidades que no existen y sobre la indexación de los salarios. Tanto lo sabe que lo hace deliberadamente para recaudar más y así financiar su política populista. Por eso el problema no es solo la inflación en esto del impuesto a las ganancias, sino un nivel de gasto público que hoy solo es financiable expoliando a la gente. En consecuencia va a ser difícil que el Gobierno ceda fácilmente en esto de elevar el mínimo no imponible. Porque necesita desesperadamente caja. Si cede, no solo pierde políticamente, sino que pierde parte de la caja que necesita para su populismo.
Así como siglos atrás los reyes enfrentaban rebeliones fiscales por la alta carga impositiva que tenían que aplicarle a los súbditos para financiar sus guerras de conquistas y vidas opulentas, hoy sucede lo mismo. La diferencia es que en vez de financiar guerras de conquistas, hoy hay que financiar un gasto público aplastante fruto del populismo imperante. Pero el dato común es que estamos asistiendo a una rebelión fiscal. Ya pasó en el 2008 y ahora de nuevo.
Si en el Gobierno leyeran la historia de las rebeliones fiscales, empezarían a poner las barbas en remojo porque llega un punto en el que la gente se harta de trabajar para el Estado y, encima, no recibir nada a cambio por los impuestos que paga.
Fuente: Economía para todos, 24/06/12.
Más información en: www.economiaparatodos.com.ar
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La rebelión fiscal a lo largo de la historia
Por Martín Krause
Pese a los dramáticos momentos por los que pasa la Argentina en estas semanas, es posible tener una visión optimista si miramos el conflicto con una perspectiva de largo plazo. En buena medida, todas las grandes transformaciones institucionales que han ocurrido en la historia, al menos las de Occidente, son el fruto de una rebelión fiscal, o por lo menos ésta ha sido un componente importante.
Según Edward Gibbon (autor de The Decline and Fall of the Roman Empire), si bien fueron las invasiones bárbaras las que dieron fin al imperio romano, la verdadera causa de su extrema debilidad se explica por el gran aumento del gasto público, los controles impuestos a la economía y la degradación de la moneda durante el período en que gobernó el emperador Diocleciano y la consiguiente y generalizada evasión impositiva.
Algunas historias que nos resultan familiares tienen un trasfondo de rebelión fiscal. Según Charles Adams (autor de For Good and Evil: The Impact of Taxes in the Course of Civilization), lady Godiva se paseó desnuda sobre un caballo a través del pueblo de Coventry al apelar a su marido para que redujera los impuestos que había introducido en el condado. Este, cansado de su insistencia, le había dicho que sólo lo haría si ella se paseaba desnuda. Godiva obtuvo la eliminación del impuesto.
También es famosa la puntería de Guillermo Tell, quien disparara con su arco a la manzana sobre la cabeza de su hijo. En 1240, los cantones de Schwyz y Uri fueron liberados de las obligaciones fiscales con el Sacro Imperio romano, pero unos años más tarde los Habsburgos desconocieron la independencia de estos cantones y en 1273 enviaron a los recolectores de impuestos. Guillermo Tell encabezó entonces la rebelión fiscal contra los recolectores de impuestos. Las «cartas» que restringían los poderes fiscales eran muy comunes en la Edad Media.
Pero, sin duda, la más importante de todas ellas es la Carta Magna. El rey inglés Juan sin Tierra tenía serios problemas fiscales. El Papa lo había excomulgado por apropiarse de tierras de la Iglesia, había sido expulsado del norte de Francia y su hermano, Ricardo Corazón de León había sido secuestrado al regresar de las Cruzadas y se pedía un importante rescate por él. Juan incrementó el impuesto a la tierra ( tallage ) y el que permitía evitar el servicio militar a favor del rey ( scutage ), pero los barones lo enfrentaron en Runnymede, en las afueras de Londres, y lo obligaron a firmar la Carta Magna el 15 de junio de 1215.
Este documento se convirtió en un paso esencial para la evolución de la democracia moderna, fue el nacimiento de un incipiente parlamento, incluía buena parte de los que ahora llamamos «derechos humanos» y, para el caso, estableció esa ahora famosa sentencia » no taxation without representation » (no habrá impuestos sin que los voten los representantes).
Paso insuficiente
Tal vez, en otro orden de importancia histórica, ya que la Carta Magna es un documento precursor de las repúblicas modernas, que los productores agropecuarios argentinos hayan forzado el tratamiento de las retenciones móviles a las exportaciones en el Congreso, es un paso similar que muestra que las rebeliones fiscales han sido importantes como limitaciones al poder y fuente de las instituciones modernas que ponen límites a la discrecionalidad de los gobernantes.
La mejora de la calidad institucional, no obstante, no se agota con este solo paso. La mayoría puede llegar a votar afirmativamente un impuesto que alcanza niveles expropiatorios, por lo que sería interesante que el Congreso o la Corte Suprema de Justicia de la Nación fijaran un criterio, al mismo tiempo que se estableciera que los impuestos deben ser «generales», para evitar abusos de las mayorías a las minorías. Y, por supuesto, que esta decisión que adopte el Congreso no sea por esta única vez, sino que recupere éste una función que en ningún momento debería haber relegado.
En definitiva, hasta podría darse el caso de que, después de tantos días de tozudez, los argentinos terminemos mejorando nuestra calidad institucional.
Fuente: La Nación, 22/06/08.
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25 supuestas Empresas “Multinivel” acusadas de pirámides
Por Guillermo Zuluaga.

Muchas empresas que han salido al mercado con un modelo de negocio de Mercadeo en Red (multinivel), han sido detectadas y acusadas de pirámides (esquema ponzi) y por consecuencia cerradas por entidades gubernamentales en diferentes países del mundo por supuesta estafa.
Algunos de sus dueños han sido apresados y otros se encuentran en procesos legales debido a estas acusaciones que se les han formulado.
Hay algunos dueños de estas empresas llamadas “Pirámides”, que ya se declararon culpables de los delitos que se les imputan, pero hay otros que aun continua defendiendo su reputación y el de su empresa afirmando que esta, se encuentra dentro de los límites legales que marcan las leyes en cada país.
Aquí te dejo la lista para que las conozcas y nos dejes saber qué opinas…

En nuestra opinión, creemos que esta lista va a seguir creciendo a pasos agigantados en los próximos años, ya que, como seguramente lo has notado, se ha venido una hola de empresas de este tipo que se hacen pasar por empresas multinivel legitimas, cundo en realidad no lo son, afectando a la verdadera industria.
Actualización:
Ha sucedido lo que mencionamos al final de esta publicación: los organismos reguladores continuan cerrando empresas por presuntamente operar bajo modelo piramidal. Entonces pues, iremos agregando aquí debajo las empresas nuevas que que vayan surgiendo y deban ser agregadas a esta lista.
Wings Network
PubliFast
Juding
Geteasy
Wishclub
DFRF
Unetenet
Libertagia
Usfia
¿Tienes conocimiento de alguna otra empresa que debería estar en esta lista?
Déjanos saber cual es por medio de un comentario…
Fuente: noticiasmultinivel.com, 14/05/14.

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Folleto PDF: Conferencia_LatAm2014_brochure

A pesar de ser una de esas aplicaciones simples, la calculadora de Windows es una de las más utilizadas. No había cambiado mucho en los cambios de versiones en los últimos años, sin embargo la calculadora en Windows 7 presenta una funcionalidad nueva interesante.
Encontrará bajo el menú “Ver” una serie de opciones interesantes, como una calculadora científica, una para programadores, y otra para manejo de temas estadísticos. Hasta aquí funciones normales de calculadora.
Modo Científico:
Haga clic en el menú Ver y, a continuación, en Científica.
Haga clic en las teclas de la calculadora para realizar el cálculo que desee.
Para tener acceso a funciones inversas, haga clic en la tecla Inv.
Notas
En el modo científico, la precisión de la calculadora llega a 32 dígitos significativos.
La calculadora respeta la precedencia de operadores cuando calcula en el modo científico.
Bajo la opción “Unidades” se expande un panel de conversiones donde podrá escoger el tipo de unidad que de sea convertir, escribir el valor, y determinar de qué unidad a qué unidad quiere pasar.
Haga clic en el menú Ver y luego en Conversión de unidades.
En la opción Seleccionar el tipo de unidad que desea convertir, haga clic en las tres listas para seleccionar los tipos de unidades que desea convertir y, a continuación, en el cuadro Desde, especifique el valor que desea convertir.
En la opción “Calculo de Fechas” le permitirá calcular la diferencia en días entre dos fechas que usted digite.
Haga clic en el menú Ver y, a continuación, en Cálculo de fecha.
En Seleccionar el cálculo de fecha deseado, haga clic en la lista y seleccione el tipo de cálculo que desee realizar.
Escriba la información y, a continuación, haga clic en Calcular.
Adicionalmente presenta la opción “hojas de cálculo” donde ofrece herramientas para calcular hipotecas, alquileres de vehículos y consumo de gasolina.
Haga clic en el menú Ver, apunte a Hojas de cálculo y, a continuación, haga clic en la hoja de cálculo correspondiente al cálculo que desee.
En Seleccionar el valor que desea calcular, haga clic en la variable que desee calcular.
Escriba los valores conocidos en los cuadros de texto y, a continuación, haga clic en Calcular.

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