¿Llegó a su fin la larga racha alcista del oro?
abril 16, 2013
¿Llegó a su fin la larga racha alcista del oro?
Por Christian Berthelsen, David Wessel y Gregory Zuckerman
El papel del oro como una inversión de refugio se vio amenazado el lunes, cuando el metal precioso registró su mayor caída porcentual en 30 años en medio de una menor preocupación sobre el impacto de la inflación en las políticas de crédito barato de los bancos centrales.
Los contratos a futuro del oro para entrega en abril cayeron 9,4% el lunes a un mínimo de dos años de US$1.360,60 la onza, en la división Comex de la Bolsa Mercantil de Nueva York, extendiendo su espiral descendente de más de 20% desde su récord máximo registrado en 2011. Desde el jueves, los precios de la onza de oro han perdido más de US$203, un récord desde que los contratos se comenzaron a cotizar en Estados Unidos en 1974.
El revés llega en momentos en que los inversionistas enfrentan señales de que la expansión económica global iniciada en 2009 está perdiendo fuerza.
Los precios de los commodities industriales, que van desde el cobre hasta el petróleo, se desplomaron el lunes, tras noticias de un crecimiento económico y producción industrial más débiles de lo previsto en China. Para empeorar las cosas, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York reportó que la actividad fabril en la región apenas se expandió este mes.
El Promedio Industrial Dow Jones registró su peor declive de un día desde el 7 de noviembre de 2012 en términos de puntos, perdiendo 265,86 unidades, o 1,8%, a 14.599,20. Las caídas en los sectores ligados a los commodities como la minería y la energía lideraron el retroceso.
Tras registrar 12 aumentos anuales consecutivos, acumulando un alza de más de 500% durante ese lapso, el oro empieza a ser rechazado por los inversionistas que alguna vez lo vieron como una forma de generar retornos enormes sin la volatilidad y el desempeño irregular de los mercados de acciones, bonos y bienes raíces.
«La negociación se ha terminado», apuntó Jason Tamayo, un joven de 24 años en Estados Unidos, que compró US$50.000 en oro —unas 30 onzas— en octubre con la convicción de que el oro seguiría subiendo ante preocupaciones sobre la deuda de EE.UU. y la estabilidad de la economía global. Tamayo dijo que vendió su oro el viernes, a una pérdida de US$7.200.
El yen —que ha perdido casi una cuarta parte de su valor contra el dólar desde octubre en medio de expectativas de que el Banco de Japón comprará más activos para revertir años de precios en descenso (deflación en Japón)— aumentó 1,6% en su avance más pronunciado desde el 25 de febrero.
La venta de oro se originó a partir de preocupaciones de que Chipre y quizás otras naciones podrían convertirse en vendedores del metal. A ello se sumó una recomendación de venta la semana pasada de Goldman Sachs GS -2.42% y las mejores perspectivas de las acciones, debido a una inflación baja, entre otras razones, según los corredores.
La «venta forzada» por parte de inversionistas con tenencias de oro figuró entre las razones por las que los mercados bursátiles y de materias primas se desplomaron el lunes, señaló John Brynjolfsson, que dirige el fondo de cobertura Armored Wolf LLC de US$800 millones.
Los fondos que invierten en oro y cotizan en bolsa como SPDR Gold Trust GLD y iShares Gold Trust, que compra y almacena oro en nombre de inversionistas, han experimentado un alza en su actividad. Más de US$1.000 millones salieron de SPDR el viernes, la tercera mayor cifra registrada, según la firma de investigación IndexUniverse.
El monto que salió de los fondos el lunes podría haber sido incluso mayor, dijeron los corredores. Fondos de oro que cotizan en bolsa pueden acelerar los declives de los precios del metal conforme los inversionistas venden sus posiciones, liberando el oro físico al mercado.
La caída del oro lleva varios meses. El precio tocó un máximo en octubre y desde entonces ha estado en descenso.
En los últimos seis años, los bancos centrales de EE.UU. y Europa han impreso cantidades extraordinarias de dinero para reavivar la economía mundial. Todas las rondas de «relajación cuantitativa» estuvo acompañada por advertencias de que el resultado inevitable del dinero fácil sería un aumento de la inflación.
Pero la inflación no ha llegado a pesar de toda la flexibilización monetaria.
La reciente caída del oro coincide con la debilidad de los precios de otros commodities. Esto es percibido como otra señal de que la economía mundial —y la de China, en particular— podría estar desacelerándose.
«Seguimos viendo un descenso en los precios globales de las materias primas», señalaron economistas de J.P. Morgan Chase & Co. en un informe a clientes. «Hasta el punto en que el cambio refleja un debilitamiento de la demanda, es una señal de la caída en la producción fabril global».
Fuente: The Wall Street Journal, 15/04/13.

Artículo relacionado: https://www.economiapersonal.com.ar/2013/04/12/cae-el-precio-del-oro/
Venezuela: Las mentiras de Hugo Chávez
abril 15, 2013
Publicado originalmente el 30/04/11.
Preste atención al siguiente video: chavez_mentiroso
Esto dijo Hugo Chavez el 05/12/1998 (un día antes de ganar su primera elección):
-Voy a entregar el poder dentro de cinco años.
– No voy a ncaionalizar medios de comunicación.
– Cuba es una dictadura.
Saque usted sus propias conclusiones.
Biografía:
Hugo Rafael Chávez Frías (nacido el 28 de julio de 1954 en Sabaneta, Barinas) es el presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Ingresó al Ejército Nacional de Venezuela en 1971 donde desarrolló un interés por la política y fue cofundador en 1982 del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200) en medio de la crisis económica y social que conllevó al llamado Caracazo en 1989. En 1992, Chávez, junto con otros militares del MBR200, ejecuta un golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez. La intentona golpista fracasó y Chávez fue encarcelado por dos años, hasta ser indultado por el presidente Rafael Caldera. Chávez se lanzó a los comicios presidenciales de 1999 con el apoyo del Movimiento Quinta República (MVR) y tras ganar se convirtió en el 52º presidente de Venezuela con lo que ha buscado consolidar la llamada Revolución Bolivariana basada en el socialismo del siglo XXI.
Chávez inicialmente abogó por cambiar la Constitución de Venezuela de 1961 en 1999, impulsando un Referéndum constituyente que fue aprobado por votación popular. Luego impulsó un segundo referendum constitucional que resultó en la ratificación de la Constitución de Venezuela de 1999. La polarización política desembocó en el golpe de Estado de 2002 en el que fue derrocado por dos días por el industrial venezolano Pedro Carmona. Chávez fue restituido en el poder tras un contragolpe de las Fuerzas Armadas de Venezuela.[1] La tensión política continuó con los hechos de la Plaza Altamira y el «paro petrolero» entre diciembre de 2002 y febrero de 2003.
Fuente: Wikipedia.
¿Cuánto vale una propiedad en Damasco?
abril 15, 2013
Damasco
Por Enrique Szewach
Hace rato que el gobierno está instrumentando, con la necesaria complicidad de los legisladores oficialistas, con el inexplicable apoyo , en algunos casos, de representantes de la oposición, y, en otros, con un ensordecedor silencio de la Corte Suprema, una reforma constitucional de facto, eludiendo los mecanismos que la propia Constitución, que juraron defender, establece para ser modificada.
Una vez más, como en otros negros momentos vividos por la sociedad argentina, «el fin justifica los medios».
La voluntad del voto mayoritario es interpretado como un mandato incondicional y cualquier impedimento al ejercicio irrestricto del poder, se califica como una actitud «corporativa» o antidemocrática.
Para los ideólogos de estas acciones, los mecanismos de frenos y contrapesos que la Constitución Nacional establece para el ejercicio del poder de las mayorías electorales transitorias, no son más que rémoras anacrónicas heredadas de otro período histórico de la Argentina y el mundo. Y deben ser removidas, para que las reemplace un marco institucional que se adapte mejor a los nuevos tiempos.
El Estado, en este entorno, es un ente superior que vela por el bienestar de los ciudadanos, y debe tener las «manos libres» para defender el interés general.
La reforma de las instituciones judiciales que se pretende en estos días será, casi seguramente, ley en pocos días y, salvo que haya jueces valientes y con celeridad de acción, habrá que convivir con esta situación hasta que una nueva mayoría electoral pueda revertir estas medidas.
Por lo tanto, cualquier debate conceptual resulta hoy inútil. Sólo quiero plantear aquí las consecuencias prácticas, al menos desde la economía, que está teniendo en el país, esta particular visión institucional.
Permítanme, igual, un par de reflexiones previas.
El «Estado» no es una entelequia, no está constituido por seres «superiores», sacerdotes infalibles que saben y velan por el bienestar común. Solo para dar algunos ejemplos, el Estado que debe ser «legalmente protegido» de las corporaciones e individuos, es Amado Boudou, es Julio De Vido, es Aníbal Fernandez. O ha sido Ricardo Jaime. Ellos son, o han sido, el Estado en la Argentina.
El segundo comentario que quiero hacer, también es de orden práctico. Le propongo a todo kirchnerista un test. Elijan cualquier país de los que encabezan la tabla de posiciones en el Índice de Desarrollo Humano.
Elijan cualquier país en el que quisieran vivir, si no pudieran vivir en la Argentina y chequeen si allí rige un «modelo» de equilibrio de poderes, frenos y contrapesos, e independencia de los jueces como el que aquí se pretende cambiar, o si rige el «vale todo» de las mayorías.
Si hicieran con honestidad esa prueba, toda esta discusión doctrinaria terminaría. Y este es el punto «económico» que quiero hacer.
Que los países a cuyas sociedades les va mejor en términos de calidad de vida, y progreso económico, tengan instituciones que, básicamente, incorporan límites a la discrecionalidad del Estado, e independencia de los jueces, no es casualidad.
Es causalidad. Repito es causalidad.
Los capitales, el crédito, la inversión y, finalmente, las personas, terminan huyendo de países con gobiernos autoritarios en dónde los derechos humanos y de propiedad están difusos y sujetos a la voluntad de algunos, sin control, ni límites judiciales.
La mayoría de los países de la región, en los últimos años, debieron preocuparse por frenar el ingreso de capitales y accedieron al crédito de largo plazo a tasas mínimas.
En cambio, de la Argentina se fueron más de 85000 millones de dólares, y el acceso al crédito internacional está vedado o se logra a plazos cortos y a tasas siderales.
Y eso cuando el autoritarismo era sólo una «sospecha» más que una triste realidad.
Imaginen ahora.
Es cierto, como dice el Viceministro de Economía, que se invierte en medio de guerras civiles. Pero el punto es que la tasa de retorno que se le pide a una inversión cuya propiedad no puede ser resguardada legalmente, es muy superior a la normal.
Y para que ese «rendimiento» se de, el valor de los patrimonios, de las propiedades y del trabajo, es decir, el valor de los factores «locales» se desploma.
El «ajuste» económico contra los déspotas es siempre el bienestar y la riqueza de las personas que los soportan.
Hoy hay una brutal guerra civil en Siria, en ese contexto : ¿Cuánto vale una propiedad en Damasco?
Fuente: Perfil, 14/04/13.
La economía mundial crece y disminuye la pobreza
abril 15, 2013
La economía mundial crece y cae la pobreza
Por Jorge Castro
El dato central de la situación mundial en la segunda década del siglo XXI es que cae la pobreza y crece la economía global, arrastrada por el auge de los países emergentes, encabezado por la expansión de la nueva clase media en Asia, África y América Latina. En 1980, 52% de la población mundial vivía bajo los niveles de pobreza (U$S 1,25 /día) y ese porcentaje había descendido a 22% en 2008.
La clave de esta fenomenal disminución de la pobreza en el mundo es lo que ha ocurrido en Asia (3.600 millones de habitantes), donde 77% de la población vivía con menos de U$S 1,25/día en 1980, y ahora ese porcentaje ha caído a 12%. En el caso de China, en los últimos 30 años, 663 millones han salido de la pobreza y se han incorporado a la clase media; ahora los pobres son 13% de la población y eran 84% en 1981.
Este es un fenómeno del mundo emergente que sucede en todas partes y al mismo tiempo; y esto ocurre cuando ya son 80 los países emergentes que crecen por encima de EE.UU. (en términos de ingreso per cápita y alza de la productividad), mientras que eran 20 los que se expandían de forma similar entre 1980 y 2000. Pero esto no es todo.
La clase media global, que asciende hoy a 1.800 millones de personas, alcanzaría a 4.900 millones en 2030 (sobre una población mundial de 8.300 millones); y su crecimiento tendría lugar en un 85% en los países emergentes. En dos décadas, el mundo se convertiría en una sociedad de clase media.
China marca el rumbo.
En 2030, 75% de su población pertenecería a la clase media y la pobreza extrema habría sido eliminada. Además, la pobreza cambia de naturaleza en ese período. Más de 65% de los 600 millones de habitantes de África Subsahariana poseen hoy telefonía móvil interactiva (smartphones). Significa que, aun siendo pobres, han dejado de ser marginados y excluidos. Se han incorporado de manera masiva al mundo virtual hiperconectado, núcleo tecnológico y estructural de la época.
Indonesia tiene hoy 240 millones de habitantes y 220 millones de teléfonos móviles. De ahí que la población rural de sus 3.000 islas disponga ahora de la información, los servicios bancarios y el precio de los mercados, propios del mundo avanzado.
El caso de Facebook es suficientemente representativo. Los cinco principales usuarios en el mundo son Brasil, India, Indonesia, México y EE.UU., en ese orden.
El consumo anual de los países emergentes alcanzaría en 2025 a U$S 30 billones.
Para entonces, 3/5 partes de los 1.000 millones de hogares que tendrían ingresos por U$S 20.000 anuales estarán en el Sur y en el Este del planeta (Asia, África y América Latina).
La participación de la clase media en el mundo emergente es todavía mayor en la fuerza de trabajo. Era 25% en 2001, trepó a 42% en 2011 y alcanzaría a 55% en 2017. Es un dato de importancia estratégica.
El factor “clase media” va más allá de lo demográfico y se convierte en un elemento esencial del incremento de la productividad. Son 19 los países emergentes que en la última década duplicaron el ingreso per cápita (2.600 millones de personas) y 8 corresponden al continente africano. África Subsahariana creció 60% desde 2000 y su PBI per cápita se expandió 40%.
El cálculo del PNUD es que China, India y Brasil tendrán en 2020 un PBI combinado superior al de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y EE.UU., sumados. En ese período, Asia no japonesa se expandiría 56,4%, en tanto Japón lo haría 1,7%.
Lo que se puede hacer es identificar tendencias, que son formas comprimidas -y explosivas- de las fuerzas más vigorosas del presente histórico.
La clave en ellas es distinguir lo esencial de lo accesorio y orientar toda la atención y la capacidad de acción sobre lo primero. Hay que suplantar el anacrónico optimismo y el mucho más anacrónico pesimismo por la confianza en la realidad.
Fuente: Clarín, 14/04/13.
Jorge Castro
Cae el precio del oro
abril 12, 2013
El oro se hunde a territorio bajista
Por Tatyana Shumsky y Gregory Zuckerman
El oro cayó el viernes a territorio de mercado bajista, tras llegar a descender más de 4% y cotizar brevemente bajo los US$1.500 la onza troy.
El rendimiento del metal precioso tras la crisis financiera atrajo a grandes cantidades de inversionistas, pero su atractivo había disminuido en medio de un alza en los mercados bursátiles, una moderada inflación y la creencia de que la Reserva Federal frenará sus medidas de estímulo en el futuro cercano.
El contrato más activo del oro, para entrega en abril, cayó US$63,30, o 4,1%, para cerrar en un mínimo de 21 meses de US$1.501,00 la onza troy en la división Comex de la New York Mercantile Exchange. El oro alcanzó su mayor descenso en dólares desde el 23 de septiembre de 2011, y su mayor caída en término de porcentaje desde el 29 de febrero de 2012.
Un mercado bajista se define como un descenso de aproximadamente 20% respecto de un máximo reciente.
Los últimos datos de inflación en EE.UU. ayudaron a desencadenar la liquidación del viernes, dijeron operadores y analistas. Los datos mostraron que los precios mayoristas en EE.UU. cayeron en marzo, dado que los menores costos de gasolina contrarrestaron las alzas en los alimentos. El índice de precios al productor disminuyó 0,6% frente al mes previo, informó el Departamento de Trabajo de EE.UU.
El oro comenzó la negociación en Nueva York en territorio negativo, pero la liquidación se aceleró a las 10:25 a.m. hora del Este de EE.UU., cerca de dos horas después que se publicaran los datos de inflación. En menos de 20 minutos, el oro declinó en US$23,60 la onza, o 1,5%, y continuó cayendo a un mínimo de intradía de US$1.480,20 para luego recuperarse levemente. Tras una fuerte liquidación toda la mañana, los datos de negociaciones mostraron que el mercado comenzó a inundarse con órdenes de venta de hasta 12 contratos a la vez mientras las órdenes de compra eran menos de la mitad de ese nivel.
Fuente: The Wall Street Journal, 12/04/13.
La Teoría de las ventanas rotas
abril 8, 2013
La Teoría de las ventanas rotas
Por Juan Carlos Aiello
En 1969, en la Universidad de Stanford, (USA), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y color.
Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada lugar.
El auto del Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas, ya sea robándose lo utilizable o destruyendo el resto. El de Palo Alto se mantuvo intacto.
Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, postura en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras (de derecha y de izquierda).
Pero el experimento no finalizó allí. A la semana, cuando el auto del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el vidrio de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el auto del barrio supuestamente «seguro» desata un proceso delictivo?
Es que no se trata de pobreza. Es evidentemente algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Acá viene lo interesante: un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que «vale todo». Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.
En experimentos posteriores, (James Q. Wilson y George Kelling), desarrollaron la «teoría de las ventanas rotas”, la misma que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.
Si se rompe el vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás.
Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importar a nadie, entonces allí se generará el delito.
Si se cometen pequeñas faltas (estacionar en lugar prohibido, exceso de velocidad o no respetar luz roja), y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.
Si permitimos actitudes violentas como algo normal en el desarrollo de los niños, el patrón de desarrollo será de mayor violencia cuando estas personas sean adultas.
Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a los asaltos), serán los delincuentes quienes ocuparán esos espacios.
La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a mediados de la década del 80 en el Metro de Nueva York, en aquellos años el lugar más inseguro de la ciudad. Se comenzó de lo pequeño a lo más grande: grafitis, suciedad, ebriedad, evasiones del pago de pasajes, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes, lográndose hacer del subte un lugar seguro.
En los ‘90, Rudolph Giuliani, sobre la base de las «ventanas rotas» y el Metro, impulsó una teoría de «tolerancia cero». La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana. El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.
Cabe aclarar, para la gente de pensamiento «progre», que la expresión «tolerancia cero», si bien podría sonar a una especie de solución autoritaria y represiva, su concepto principal radica en la prevención y promoción de condiciones sociales de Seguridad. No se trata de «linchar al delincuente». No se trata de avalar la prepotencia policial, ya que de hecho, también puede aplicarse la «tolerancia cero» respecto de los abusos de autoridad. No se trata de «tolerancia cero»»frente a la persona que comete el delito sino frente al delito mismo.
Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.
Fuente: Inmobidiario, 08/04/13.
Un pantallazo de la economía global
abril 7, 2013
Un pantallazo de la economía global
Por Nouriel Roubini
ESTAMBUL – En las últimas cuatro semanas, viajé a Sofía, Kuala Lumpur, Dubai, Londres, Milán, Fráncfort, Berlín, París, Pekín, Tokio, Estambul y por todo Estados Unidos. Nunca me sentí demasiado lejos de la infinidad de desafíos que enfrenta la economía mundial. En Europa, el riesgo de una excepcional ruptura de la zona del euro y la pérdida de acceso a los mercados para España e Italia cayó gracias a la decisión del Banco Central Europeo de crear una red de protección para la deuda soberana el verano pasado. Pero los problemas fundamentales de la unión monetaria -bajo crecimiento potencial, recesión sostenida, pérdida de competitividad y grandes volúmenes de deuda pública y privada- no se resolvieron.
Por otra parte, el gran acuerdo entre el núcleo de la zona del euro, el BCE y la periferia -dolorosa austeridad y reformas a cambio de asistencia financiera a gran escala- está resquebrajándose a medida que la fatiga por austeridad en la periferia choca con la fatiga por rescate en los países centrales de la zona del euro, como Alemania y los Países Bajos. La fatiga por austeridad en la periferia se percibe claramente en el éxito de fuerzas antiestablishment en la reciente elección italiana; en las grandes demostraciones callejeras en España, Portugal y otros sitios, y también en el malogrado rescate de los bancos chipriotas, que ha alimentado un intenso enojo popular. En toda la periferia, los partidos populistas de izquierda y derecha ganan terreno.
Mientras tanto, la insistencia de Alemania en imponer pérdidas a los acreedores de los bancos en Chipre es el último síntoma de fatiga por rescate. Otros miembros centrales de la zona del euro, ansiosos por limitar los riesgos para sus contribuyentes, señalaron que los rescates mediante reestructuración de la deuda con pérdidas para los acreedores es lo que se viene.
Fuera de la zona del euro, incluso el Reino Unido lucha por recuperar el crecimiento, tras el daño causado por los esfuerzos de consolidación fiscal, mientras que el sentimiento antiausteridad gana fuerza en Bulgaria, Rumania y Hungría.
En China, la transición en el liderazgo ha sido suave. Pero el modelo económico continúa, según las famosas palabras del ex primer ministro Wen Jiabao, «inestable, desequilibrado, falto de coordinación e insostenible».
Los problemas de China son muchos: desequilibrios regionales entre sus regiones costeras y el interior, y entre las zonas urbanas y rurales; ahorro e inversión fija excesivos e insuficiente consumo privado; aumento de la desigualdad en el ingreso y la riqueza; y una enorme degradación ambiental que pone a la salud pública y alimentaria en peligro por la contaminación del aire, el agua y el suelo.
Los nuevos líderes del país hablan seriamente de profundizar las reformas y reequilibrar la economía, pero, por su inclinación, mantienen la cautela, el gradualismo y el conservadurismo. Además, el poder de los intereses creados que se oponen a la reforma -las empresas estatales, los gobiernos provinciales y los militares, por ejemplo- aún debe ser derrotado. Es posible que las reformas necesarias para reequilibrar la economía no ocurran lo suficientemente rápido para evitar una caída brusca cuando, el año que viene, la inversión se derrumbe.
En China -como en Rusia (y parcialmente en Brasil y la India)-, el capitalismo de Estado se ha afianzado más y esto no augura nada bueno para el crecimiento. En general, se exageró el desempeño de estos cuatro países (los BRIC). Otras economías emergentes pueden mostrar mejores resultados durante la próxima década: Malasia, Filipinas, Indonesia, Chile, Colombia, Perú, Kazakhstán, Azerbaiján y Polonia.
Más hacia el Este, Japón intenta un nuevo experimento económico para detener la deflación, impulsar el crecimiento económico de recuperar la confianza de las empresas y los consumidores. La «Abenomía» tiene varios componentes: estímulos monetarios agresivos del Banco de Japón; un estímulo fiscal para cebar la demanda, seguido por austeridad fiscal en 2014 para poner límite a los déficits y la deuda; un empuje para aumentar los salarios nominales e impulsar la demanda interna; reformas para desregular la economía, y nuevos acuerdos de libre comercio -comenzando con el Acuerdo Transpacífico- para impulsar el comercio y la productividad.
Pero no queda claro si se puede vencer a la deflación con política monetaria; el estímulo fiscal excesivo y la austeridad diferida pueden hacer que la deuda se torne insostenible; y los componentes de la reforma estructural de la Abenomía son vagos. Por otra parte, las tensiones con China por reclamos territoriales en el Mar de China Oriental pueden afectar al comercio y a la inversión directa extranjera.
Luego está el Oriente Medio, que se mantiene como un arco de inestabilidad desde Magreb hasta Paquistán. Turquía -con una población joven, gran potencial de crecimiento y un dinámico sector privado- busca convertirse en una importante potencia regional. Pero enfrenta muchos desafíos propios. La propuesta turca para unirse a la Unión Europea está estancada, al tiempo que la recesión en la zona del euro desalienta su crecimiento. Su déficit de cuenta corriente es grande y su política monetaria ha sido confusa, ya que el objetivo de impulsar la competitividad y el crecimiento entra en conflicto con la necesidad de controlar la inflación y evitar una excesiva expansión del crédito.
En este frágil entorno mundial, ¿se ha convertido Estados Unidos en un faro de esperanza? Los estadounidenses han experimentado varias tendencias económicas positivas: la vivienda se recupera, el gas y el petróleo de pizarra reducirán los costos energéticos e impulsarán la competitividad; la creación de empleos mejora; los crecientes costos laborales en Asia y la llegada de la robótica y la automatización apuntalan un resurgimiento manufacturero; y la agresiva flexibilización cuantitativa ayuda a la economía real y a los mercados financieros.
Pero aún existen riesgos. El desempleo y la deuda de los hogares siguen altos. La carga del aumento impositivo y los recortes del gasto impactarán sobre el crecimiento; y el sistema político es disfuncional.
Entre las economías avanzadas, Estados Unidos es la que está en mejor situación relativa, seguida por Japón. La zona del euro y el Reino Unido siguen en recesión. China podría enfrentar una caída brusca a fines de 2014 si pospone las reformas estructurales; y los demás BRIC deben alejarse del capitalismo de Estado. Si bien mercados emergentes en Asia y América latina muestran un mayor dinamismo, su empuje no alcanzará para revertir la marea mundial.
Perspectivaglobal © Project Syndicate 2013.
Fuente La Nación, 07/04/13.
Errores frecuentes en el Proceso de Selección de Personal
abril 7, 2013
Errores frecuentes en el proceso de selección
Por Jorge Mosqueira
Suzanne Lucas es una periodista especializada en el área de Recursos Humanos quien, según se define, ha sido despedida de muchas corporaciones y las ha analizado, a partir de lo cual decidió escribir en distintos medios norteamericanos y sostener blogs referidos al tema. Entre su textos encontramos un título que, por sí mismo, llama la atención: Nada personal: por qué los selectores de personal no vuelven a comunicarse con usted. Esta pregunta promete introducirnos en un misterio que, a esta altura, parece ancestral. Alguien es citado como postulante a una búsqueda, llega a tener una entrevista en una consultora o en una empresa, y luego no tiene noticia alguna, aunque intente requerir información. Es una historia sin final, luego de despertar expectativas, ilusiones, replantearse nuevos proyectos de vida o cuestionarse lo vivido. Todo este paquete de imaginación brota a partir de aquella cita para conversar, es una puerta que se abre hacia un camino desconocido, generando una inquietud que no hace bien a nadie. Cualquier noticia sobre sus posibilidades de ingreso, aunque fuera negativa, es menos perjudicial que la incertidumbre de no saber qué pasó.
Luego de varios intentos de contacto con diversos reclutadores que rehuyeron a dar explicación, Suzanne Lucas pudo encontrar a un ex selector de personal que, curiosamente, pidió reserva de su nombre, como si fuera a develar los secretos profundos de una logia. El informante anónimo aporta elementos interesantes para entender -no para justificar- aquella ausencia de información a posteriori. Según él, la dificultad se inicia con los recortes en las áreas de selección de Recursos Humanos, agregándole nuevas tareas, a lo que se suma el método de medición por cantidad de días para cubrir una vacante. No importa del puesto que se trate. Puede ser tanto un portero como un especialista senior en tecnologías de la información. Las dificultades de encontrar la persona adecuada son diferentes, pero el estándar siempre es el mismo: una cantidad de días, que pueden ser alrededor de 45, desde que se aprueba el puesto hasta que el empleado es incorporado.
En el medio debe abrirse la búsqueda por distintos medios, hacer las entrevistas, confirmar las referencias, realizar los exámenes médicos de ingreso y, lo que es más decisivo, contar con tiempos que ya no dependen del selector. Obviamente, quien será responsable de la conducción del nuevo empleado debe conocerlo personalmente antes de incorporarlo a su equipo, pero en pocos casos los tiempos de dedicación igualan la urgencia con la que se hace la solicitud. En otras palabras, el demandante demora la entrevista de aprobación, argumentando que sus tiempos de trabajo no se lo permiten. Paralelamente, el selector debe cumplir con sus plazos, para no ser calificado negativamente.
No se ha agregado aquí una parte del proceso que es la más importante de todas y que también requiere una dedicación especial. Se trata del conocimiento del puesto, el contexto, los pares y las condiciones de trabajo, información elemental a la que no siempre el selector accede, por apuro o irresponsabilidad de las partes involucradas. En general se presume que seleccionar personal consiste en acertar con el corte adecuado (peceto, lomo, costillar, etcétera) en la carnicería más próxima. Por estas cuestiones se producen los grandes fracasos y, lo que es peor, se desatienden a quienes fueron postulantes, una de las formas más eficaces para edificar un merecido desprestigio en la imagen de la empresa.
Fuente La Nación, 07/04/13.
Si desea saber Cómo disminuir sus Costos de Selección y Reclutamiento de Personal llame al 011 15 4414-3127 o escriba a: gustavoip@arnet.com.ar
El desafío de Brasil
abril 7, 2013
La industria brasileña da de nuevo las cartas
Por Jorge Castro
La producción industrial brasileña cayó 2,5% en febrero, comparada con el mes anterior, y esto ocurrió mientras la actividad automotriz, que representa 25% de la manufactura, disminuyó 9% en el mismo período. El resultado es que, en tanto el producto está prácticamente estancado (se expandió 0,9% en 2012), el PBI industrial ha experimentado una contracción de 2,4% en los últimos 12 meses, y la manufactura muestra una caída de 5,6%.
Brasil es el país del mundo emergente que más se ha transformado por el vuelco de la economía global hacia Asia, y en primer lugar China. Las exportaciones brasileñas a la República Popular ascendieron a U$S 30.790 millones en 2010, 30 veces más que 10 años antes; y en ese período, las importaciones de China crecieron 20 veces (U$S 25.600 millones en 2010). Así, las exportaciones brasileñas de bienes y servicios crecieron 262% en la primera década del siglo (el promedio global fue 135%).
De ahí que el comercio bilateral China/Brasil crezca tres veces más que el promedio mundial (56% vs. 17% en 2007) y se haya convertido en el principal corredor de las transacciones internacionales en esta década. En el capitalismo, producción y circulación están indisolublemente vinculadas. Por eso, el eje del proceso global de acumulación ha pasado de los países avanzados a los emergentes, y dentro de éstos, se despliega espacialmente sobre una línea Sur-Sur (Asia-América del Sur).
La demanda china de alimentos ha trazado un nuevo mapa de la agricultura global y ha transformado a América del Sur (Brasil / Argentina) en la gran plataforma de producción mundial de proteínas. Esta mutación ha sido inducida de afuera hacia adentro, como respuesta al cambio de las condiciones mundiales.
Pero ahora ha encontrado un punto de inflexión, que es el 0,9% de expansión en 2012, un impacto cuya magnitud lo convierte en el fin de una época. El sector más golpeado por esta evidencia es la industria manufacturera, que pierde sistemáticamente posiciones en el mercado interno frente a la competencia extranjera.
En 2012, 100% del aumento en el consumo de bienes industriales (que crece 8% por año) fue cubierto por la producción foránea (era 40% en 2010).
El problema de la industria brasileña es estructural. Su productividad es sustancialmente menor a la de sus competidores y sus costos son proporcionalmente mayores.
La productividad de la industria brasileña creció 1,8% anual en los últimos 10 años y la de China, 6% por año.
La economía brasileña es una de las más cerradas del mundo, en términos de ingreso real per cápita.
La relación comercio internacional/PBI era 22,8% en 2010; y 75% en China.
Más de 60% (62,9% en 2010) de las exportaciones brasileñas son materias primas (mineral de hierro, soja, carnes) y han crecido 70%/ 77% después de la crisis 2009-2011. En cambio, las ventas externas de equipos industriales de tecnología avanzada han caído 8,5% en ese período.
En la misma etapa, las exportaciones industriales de alta tecnología de China e India han crecido 873% y 389%, respectivamente.
El problema de Brasil no es la baja productividad, el estancamiento de su economía, la competencia con los productos chinos o la apreciación del real.
Brasil es un país de consenso, precedido en cada etapa histórica por el acuerdo de sus poderosas elites. El consenso actual está profundamente en quiebra y es hondamente anacrónico frente al actual contexto global.
Es la idea de que Brasil crece sobre la base de su gigantesco mercado interno, con un esfuerzo exportador accesorio y en todos los casos, no esencial. Quizás el 0,9% de crecimiento de 2012 se transforme en el punto de partida de una nueva visión estratégica brasileña, por definición global, y así comience otro ciclo de consenso en la historia de Brasil, que es el rasgo más notable de su identidad nacional.
Fuente: Clarín, 07/04/13.
Argentina: Mucho gasto y poco Estado
abril 7, 2013
Mucho gasto y poco Estado
Por Néstor O. Scibona
Tres dramas simultáneos debieron padecer los cientos de miles de habitantes que sufrieron las trágicas inundaciones del 2 de abril: lluvias verdaderamente descomunales; anunciadas y coincidentes con el final de un feriado extralargo cumplido estrictamente en organismos oficiales; más la desfachatez de funcionarios y políticos que buscaron sacar rédito de la situación, hasta que advirtieron que una catástrofe de tal magnitud obliga a tratar a sus damnificados como personas y no como votantes.
Al igual que en las tragedias de Once o Cromagnon, el Estado también podría haber evitado la pérdida de muchas vidas. Claro que sólo si sus distintas jurisdicciones (nacional, provincial y municipal) hubieran cumplido con sus funciones indelegables de planificación, ejecución de obras y control, o, en su defecto, prevención de emergencias.
Las tardías reacciones oficiales demuestran que poco se aprendió después de un año, cuando en vísperas de la Semana Santa de 2012 un furioso temporal de viento y lluvia devastó amplias zonas del conurbano bonaerense. El mismo desamparo de entonces sufrieron ahora miles de vecinos de Buenos Aires y La Plata más algunos partidos cercanos, que sólo pudieron atenuar con una activa solidaridad. El Estado, omnipresente en tantas áreas innecesarias, estuvo otra vez ausente donde sí hacía falta. O llegó demasiado tarde.
Ahora hubo otros agravantes, derivados de un desubicado oportunismo político. Fue patético que medios subsidiados por el gobierno de Cristina Kirchner asociaran inicialmente las imágenes catastróficas con Macri y Scioli mientras ocultaban las de otras zonas, como si el agua hiciera distinciones entre oficialismo y oposición. Nadie reparó, en cambio, que la pauta publicitaria oficial (unos 1900 millones de pesos en 2012) duplicó el monto presupuestado en el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (900 millones) para obras de prevención de inundaciones a nivel nacional. Más irritante resultó para muchos vecinos que extraían el agua de sus casas anegadas, ver por TV -si tenían electricidad- las acusaciones cruzadas entre funcionarios de una y otra jurisdicción, detallando además una asistencia que en los hechos brillaba por su ausencia. Este absurdo se transformó en un búmeran: la opinión pública colocó a todos en una misma bolsa.
El largo fin de semana turístico también aportó su peor cara. Aunque CFK, Macri o Bruera tengan derecho a tomarse un descanso, no dejaron una estructura para emergencias, ni guardias pasivas dispuestas a actuar rápidamente ni, al menos, servicios de atención telefónica para atender reclamos. Nada de eso ocurrió: en la madrugada del diluvio porteño, la línea policial (911) no atendía; la de Defensa Civil (103) respondía con una cinta grabada que sugería esperar y lo mismo ocurría con las distribuidoras eléctricas. Incluso el sitio web de la Policía Metropolitana no incluía un número telefónico al cual recurrir. Mucho más dramática resultó, por supuesto, la fatídica noche en La Plata y sus alrededores, con gente atrapada en casas y autos inundados, donde muchos encontraron la muerte ante la inacción estatal.
Desde una perspectiva más estructural, la mayor contradicción de este drama es que a ese Estado, ausente donde es indispensable, no le han faltado recursos. Más bien todo lo contrario: en los últimos nueve años el gasto público nacional pasó de 21 a 43% del PBI, que además creció significativamente. Lo que faltaron fueron políticas de Estado y planificación con prioridades explícitas, ajenas a las necesidades políticas del oficialismo. Su sustituto fue la distribución discrecional de recursos, sin controles ni rendición de cuentas, a gobernadores e intendentes aliados. En buena medida, esto explicó la creación de casi 2 millones de empleos en el sector público (especialmente provincial y municipal). Incluso, el mismo día en que se difundían las carencias estatales en la atención y seguridad de los inundados, la nacion confirmaba el pase a planta permanente de 5000 contratados en la administración pública nacional, en su mayoría militantes del cristinismo. En cuatro años, el presupuesto de contratos temporarios creció en más de 4.300 millones de pesos (de 2400 millones en 2009 a 6730 millones en 2012).
La «década ganada» proclamada por Cristina Kirchner respondió al criterio de que gobernar es gastar, según una lúcida definición del politólogo Sergio Berenzstein. Pero gastar equivale a despilfarrar recursos si previamente no se trazan objetivos estratégicos y políticas sustentables. De otra manera, las prioridades pasan a ser espasmódicas, según las urgencias de cada momento.
Tuvo que ocurrir la tragedia de Once, con sus 51 muertos, para que el Gobierno se decidiera a invertir más de 500 millones de dólares para renovar a partir de 2014 los desvencijados trenes de las líneas Sarmiento y Mitre. Pero en nueve años gastó mucho más que esa cifra en subsidios, no solo para mantener congeladas las tarifas sino para un mantenimiento que nunca controló.
El ministro Julio De Vido no acusó esta vez a nadie de «bajar la palanca» por los cortes de luz en los barrios inundados. Pero es responsable de llevar a una virtual quiebra a las distribuidoras eléctricas, cuyas tarifas congeladas desde hace más de diez años ya no les dejan margen para invertir ni para pagar salarios. Esto explica la escasez de mantenimiento y de cuadrillas de emergencia para restablecer el servicio. En este contexto, hablar de aplicar multas a las distribuidoras parece una broma de mal gusto; sobre todo cuando tampoco se cumple la ley que obliga al ENRE a cubrir sus cargos por concurso.
Paralelamente, cualquier cifra de inversión pública resulta irrisoria frente a los 18.600 millones de dólares que la Argentina gastó sólo en 2011 y 2012 para importar gas y combustibles, debido a la política energética de fomentar el consumo con precios políticos y desalentar la inversión en hidrocarburos.
Probablemente estas trágicas inundaciones reactiven proyectos postergados en el área metropolitana. No obstante, aunque el gobierno porteño logró el demorado aval nacional para el crédito del Banco Mundial destinado al arroyo Vega (120 millones de dólares), no estará exento del «riesgo argentino» en su tratamiento y aprobación. Pero, además, especialistas hídricos ya recomiendan replantear la política de entubar arroyos debido al cambio del régimen de lluvias en el área metropolitana. La desactualización también abarca al código de planeamiento urbano: en la CABA se aprueba la construcción de cocheras subterráneas en zonas inundables. Y como contraste, por una ordenanza de 1977, no se exige un mínimo en nuevos edificios construidos en barrios sin espacios para estacionar.
Con este cuadro, se confirma la evidencia de que los problemas socioeconómicos de la Argentina se incuban en las épocas de bonanza y se sufren en las de escasez de recursos. El uso a pleno de la «maquinita» del Banco Central sólo los complica con más inflación. Quizás el único consuelo esté en la oportunidad que tienen los gobiernos porteño y bonaerense, así como sus bancos públicos, para que las indemnizaciones y préstamos prometidos a los damnificados puedan medirse en semanas y no en meses o años.
La Nación, 07/04/13.














