El rol del Estado, un tema central en las elecciones de EE.UU.

agosto 14, 2012

El rol del Estado, un tema central en las elecciones de EE.UU.

Por Janet Hook y Damian Paletta

 

WASHINGTON — En medio de crecientes quejas sobre la mezquindad de la política estadounidense, la campaña presidencial de 2012 podría convertirse en un amplio y profundo debate sobre el tamaño y el alcance del Estado.

La elección del representante de Wisconsin Paul Ryan, un franco defensor del libre mercado y un rol limitado del Estado, como compañero de fórmula en la candidatura de Mitt Romney a lapresidencia de Estados Unidos, resalta las diferencias entre la oposición y el presidente Barack Obama.

Hasta ahora, las grandes propuestas han sido eclipsadas por los ataques personales en la campaña presidencial estadounidense. La selección de Ryan, autor de detallados planes presupuestarios de tendencia conservadora cambia eso y ofrece a los votantes una elección: ¿Los programas de ayuda social del gobierno son una red de seguridad solidaria o un caldo de cultivo de la dependencia? ¿Es Medicare (el sistema de salud estatal para la tercera edad y los discapacitados) una promesa intocable o un programa insostenible que necesita correcciones de libre mercado? ¿Puede controlarse el déficit fiscal sin subir los impuestos y reducir el tamaño del Estado o es algo imprudente? ¿El camino a la reducción de déficit pasa por reducir una amplia gama de programas sociales o también debe tocar al gasto en defensa?

«Es muy poco común que los candidatos se enfrenten tan directamente sobre una amplia gama de políticas», dijo Robert Reischauer, ex director de la Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos y actual fideicomisarios de Medicare y el sistema de Seguridad Social. «Con Obama usted tiene el enfoque gradual e incremental: preservar lo que tenemos es bueno, además de modificarlo para reflejar las presiones y necesidades del Siglo XXI», aseveró. «En el otro campo, Romney y Ryan ofrecen una transformación radical del rol del gobierno y de la naturaleza de nuestras… políticas públicas».

Ambos partidos aseguran que reciben con beneplácito la idea de someter a consideración de los electores visiones opuestas sobre los problemas que aquejan a EE.UU.

«La elección que enfrentamos en noviembre no podría ser más grande», dijo Obama el jueves en Colorado. «Es una elección entre dos visiones fundamentalmente diferentes de cómo sacar a este país adelante». Ryan concuerda: «estamos en un momento diferente y peligroso», dijo el sábado en Virginia.

Obama argumenta que el gobierno necesita gastar cerca de 22,5% del Producto Interno Bruto (PIB) para proteger a los ciudadanos e invertir en el futuro. Romney, en cambio, limitaría el gasto estatal a 20% del producto. Cada punto porcentual del PIB equivale a unos US$150.000 millones.

Obama, al igual que todos los presidentes, se ha visto forzado a detallar su visión en presupuestos y propuestas legislativas. En cambio, los pronunciamientos de Romney hasta el momento no han sido acompañados de mayores detalles, pero el abanderado republicano respalda el proyecto de presupuesto de Ryan, lo que le ha valido los elogios de la base conservadora del partido. Romney ha desarrollado un plan para privatizar parcialmente Medicare que se parece, pero no es igual al plan de Ryan. Sin embargo, no ha apoyado el proyecto de ley que Ryan presentó a la Cámara de Representantes a principios de año, el cual mantendría el gasto en defensa y recortaría los cupones de alimentos y otros programas de seguridad social.

El debate de 2012 transcurre a la par con una crisis fiscal en Europa que ha ofrecido municiones para ambas campañas. La deuda pública o privada en Grecia, España e Italia ha elevado los costos de financiamiento y derribado a varios gobiernos, pero la austeridad ha contribuido a una recesión en el continente y en el Reino Unido.

Varios de los logros del presidente Obama, como la ley de salud y la reforma financiera, expandieron el rol del gobierno en la economía. Su plan para reducir el déficit en 10 años combina recortes de gastos, alzas de impuestos y cambios modestos a programas como Medicare y Medicaid, el plan de saluid estatal para los más pobres.

Romney y Ryan ven esto como una idea contraproducente. Ryan ha criticado lo que considera un gobierno «paternalista» en el que un creciente número de ciudadanos depende del Estado.
Fuente: The Wall Street Journal, 13/08/12.

Por qué la ciencia económica merece financiación estatal

agosto 14, 2012

Por qué la ciencia económica merece financiación estatal

Por Gary S. Becker y James J. Heckman

 

El déficit fiscal de Estados Unidos se ha disparado en los últimos años y déficits incluso mayores están en camino debido al crecimiento esperado de los gastos en programas de ayuda social. Los miembros de ambos partidos políticos concuerdan en que los gastos federales deben reducirse. En este entorno, es crucial que los criterios correctos fijen las directrices de los recortes que se harán. Los recortes indiscriminados no son una forma cuidadosa de tomar decisiones.

El principio es básico y obvio: deberíamos recortar las actividades del gobierno federal que puedan ser llevadas a cabo al menos igual de bien por el sector privado y mantener o incrementar las actividades productivas que el sector privado no pueda realizar con efectividad por su cuenta. Hay un desacuerdo legítimo sobre qué actividades corresponden en cada categoría, pero la gran mayoría de economistas están de acuerdo en que el gobierno debería tener un rol importante en la financiación de la investigación básica. Las compañías con fines de lucro tienen pocos incentivos para invertir en investigación básica, en parte porque los resultados no son patentables y en parte porque la cultura de los investigadores básicos y las publicaciones en las que anuncian su trabajo hace que sus resultados estén disponibles para todos.

Por estas razones, el gobierno estadounidense lleva mucho tiempo apoyando la investigación en física, química, biología y medicina y, en menor medida, en economía y otras ciencias sociales. También ha jugado un papel preponderante en la creación de bases de datos objetivas con las cuales se pueden trazar políticas inteligentes. Esta investigación y datos han dado grandes frutos al proveer un entendimiento más acabado del ADN, el genoma humano y muchos otros fenómenos cruciales en el mundo moderno.

De hecho, el impresionante crecimiento en la expectativa de vida en el mundo desarrollado en los últimos 60 años ha sido el resultado de los esfuerzos combinados de investigadores básicos financiados por el gobierno en universidades y otros lugares e investigadores aplicados en empresas farmacéuticas y biotecnológicas con ánimo de lucro, además de los institutos sin fines de lucro.

También se han obtenido avances como resultado del apoyo del Estado a las ciencias sociales y del comportamiento, específicamente la investigación económica. No obstante, las medidas recientes del Congreso amenazan con restringir la financiación de la investigación básica que se concentra en la economía. Creemos que tales acciones son equivocadas y tendrán efectos adversos a largo plazo en la economía y la salud pública. La investigación social y de comportamiento independiente de los partidos y reseñada por pares es crucial a la hora de proveer hechos que ofrezcan una brújula tanto para el sector privado como para el público.

Un ejemplo es la investigación económica en el ámbito de la salud. Estudios financiados por los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. (NIH) y llevados a cabo por Jeanne Brooks-Gunn de la Universidad de Columbia y otros investigadores muestran que las condiciones socioeconómicas en el hogar, la crianza y otras influencias ambientales tienen un impacto crítico en la salud y el desarrollo de los niños.

La investigación financiada por el Estado también ha demostrado que darles dinero a las familias, como lo hicimos durante la fallida Guerra contra la Pobreza de la década de los 60, no mejora la movilidad social ni genera oportunidades económicas. No hay que olvidar que fue el trabajo patrocinado por el gobierno y llevado a cabo por Robert Moffitt y otros en la Universidad Johns Hopkins el que ayudó a cimentar el análisis que sirvió de base para la reforma a la seguridad social en la década de los 90 en Estados Unidos.

La continuación de la investigación financiada por el Estado sin duda generará políticas similarmente efectivas en un rango amplio de áreas. Los buenos datos son esenciales para las buenas políticas, pero las cifras solas no son suficientes. Los estudios sobre las causas profundas de los problemas sociales y económicos son críticos para formular políticas sabias.

Considere el creciente costo de la salud en EE.UU., que se debe en gran parte a los comportamientos poco saludables. Los programas para educar a los estadounidenses sobre los beneficios de los comportamientos saludables, tales como cumplir con los protocolos médicos, no fumar, el ejercicio periódico y una dieta saludable no están completamente desarrollados y casi no han sido investigados. Por ejemplo, el no tomar el medicamento warfarin (un anticoagulante) tal y como lo receta el médico ha puesto a muchos pacientes en riesgo de una trombosis. Investigaciones financiadas por NIH han desarrollado un nuevo enfoque: un incentivo financiero similar a una lotería que mejora sustancialmente la tasa de pacientes que toman la medicina, lo cual reduce los costos. Otorgar incentivos financieros para adherirse a los protocolos de salud reduce la carga de las enfermedades sobre la sociedad.

Otras investigaciones financiadas con fondos públicos, como las de Jonathan Gruber de MIT y David Wise de la Universidad de Harvard, han hallado que crear el menú correcto de opciones tiene una gran importancia en las decisiones de jubilación, al influir en la capacidad de las personas de la tercera edad para pagar por los servicios de salud a largo plazo. Esta y otras investigaciones sociales y de comportamiento ayudan a la sociedad a entender las fuentes de los problemas que enfrenta la tercera edad y a desarrollar políticas efectivas para asistirlos.

También necesitamos seguir invirtiendo en nuestra «infraestructura de datos» para obtener más conocimientos sobre los problemas sociales relacionados con la salud. Por ejemplo, el Instituto Nacional del Envejecimiento de EE.UU. está recopilando datos en el país y en todo el mundo para monitorear la salud y el bienestar de los ancianos. Esto nos ayudará a entender el impacto del envejecimiento de las sociedades y otros cambios a largo plazo (como el aumento en las tasas de obesidad) en la economía y a mejorar las políticas públicas.

No podemos esperar que el mercado por si sólo apoye la economía básica y la investigación social, incluyendo la recopilación de datos, ya que son bienes públicos que son difíciles de apropiar. Al recortar la grasa extra considerable de la dieta pública no debemos cortar la carne que nos ha ayudado a hacer a la economía de EE.UU. la mayor y más fuerte en la historia.
—Becker y Heckman, ganadores del Nobel de economía en 1992 y 2000, respectivamente, son profesores de la Universidad de Chicago. Becker también es académico de la Institución Hoover de la Universidad de Stanford.
Fuente: The Wall Street Journal, 14/08/12.

Estados Unidos sigue siendo el refugio preferido

agosto 14, 2012

Pese a sus problemas, EE.UU. sigue siendo el refugio de preferencia

Por Sudeep Reddy

 

Los temores de que Estados Unidos se precipite por el «abismo fiscal» a fines de año sugieren que pocas cosas han cambiado en Washington desde que la batalla por el techo de la deuda golpeó hace un año la atribulada economía.

Con todo, parece que los inversionistas están convencidos de que EE.UU. sigue siendo la apuesta más segura pese a la creciente ansiedad sobre la deuda soberana en todo el mundo.

¿Por qué se siguen considerando los bonos del Tesoro como uno de los activos más seguros? «Si busca la seguridad de un país, EE.UU. es el mejor entre los peores», opina Tom Porcelli, economista jefe de RBC Capital Markets.

La duración de esto dependerá de cuánto se demore en mejorar la situación global.

A pesar de perder su calificación de triple A de Standard & Poor’s en agosto del año pasado, EE.UU. es todavía un imán para el dinero que huye de los núcleos de problemas del mundo. Conforme la crisis europea hace estragos, la incertidumbre en Grecia, España e Italia ha llevado a los inversionistas a salir corriendo en busca de refugio en el gobierno estadounidense.

Por ahora, los mercados están más preocupados por la debilidad económica global que por la creciente deuda de EE.UU., lo que está reduciendo los intereses de sus bonos del Tesoro. El país puede asumir deuda a 10 años a un interés de aproximadamente 1,6%, casi un mínimo histórico. Esto es gracias que los inversionistas entregan con gusto su dinero con pocas expectativas de un rendimiento, tras tener en cuenta la inflación.

A pesar del menor costo de endeudamiento de EE.UU., existe la amenaza de más rebajas de la calificación crediticia a principios del año que viene si las autoridades fallan en su gestión del «abismo fiscal», el término que engloba los aumentos de impuestos y recortes de costos que se implementarán a menos que Washington intervenga.

En teoría, una rebaja de su deuda incrementaría los costos de endeudamiento del gobierno si los inversionistas exigen una compensación más alta por el riesgo añadido. Pero eso depende de sus alternativas. La rebaja del año pasado de EE.UU. coincidió con problemas en Europa que pusieron incluso más inquietos a los inversionistas.

Estados Unidos no es el único en experimentar el efecto contraintuitivo de costos de endeudamiento más baratos contra la amenaza de rebajas de la calificación crediticia. Algunos de los miembros más fuertes de la zona euro, incluyendo Alemania, Holanda y Francia, han recibido advertencias de rebajas debido a las periódicas erupciones en la unión monetaria. Sin embargo, sus costos para asumir deuda siguen en niveles mínimos. Alemania y otros miembros resistentes pueden vender algunos bonos con rendimientos negativos. Eso quiere decir que los inversionistas le están pagando al gobierno para guardar su dinero en un lugar seguro. En todo el mundo, los riesgos de la deuda soberana, que durante mucho tiempo se consideraba el refugio más seguro, están obligando a hacer una reevaluación de lo que cuenta como verdadera seguridad.

El Fondo Monetario Internacional estimó recientemente que la preocupación por la salud fiscal de los gobiernos podría restarle al mundo una sexta parte de la oferta de deuda soberana «segura» para 2016, o unos US$9 billones (millones de millones) en activos que tendrían que ser reemplazados por otras inversiones.

El suministro de activos seguros, que también incluye oro y deuda corporativa de alta calidad, se está reduciendo precisamente en el mismo momento en que la demanda está resurgiendo.

Una posible consecuencia es que los fondos de pensiones y otros grandes inversionistas que buscan apuestas seguras tengan que mover su dinero con más frecuencia, en vez de dejarlo en un lugar durante un período prolongado, incrementando así la volatilidad del mercado.

Los gobiernos que reciban esos flujos podrían ver una escalada en sus divisas, lo que perjudicaría sus exportaciones, tal como han experimentado Suiza y Japón. Los inversionistas también podrían probar suerte con herramientas más creativas, dando lugar a nuevas burbujas. Algunos activos considerados seguros en su día, como los valores respaldados por hipotecas, resultaron no serlo tanto.

El fenómeno del enano gigante está enviando señales falsas a algunos gobiernos sobre el atractivo de su deuda. Una continua fuga de los países más golpeados de la zona euro hacia la deuda triple A de Francia, por ejemplo, le está dando al gobierno de ese país esperanzas sobre sus propias iniciativas fiscales, aliviando la presión sobre el país para que imponga reformas económicas.
Fuente: The Wall Street Journal, 14/08/12.

Los grandes Bancos pierden confianza en el euro

agosto 13, 2012

Los grandes Bancos pierden confianza en el euro

Por Nicole Hong

 

Analistas de los principales bancos del mundo no prevén una pronta recuperación del euro.

De los 17 principales bancos que negocian divisas, 10 han rebajado sus proyecciones del euro durante el último mes, según datos compilados por DJ FX Trader y publicados en un nuevo gráfico interactivo en WSJ.com llamado ForeXcasts. La estimación mediana de los analistas para el euro a fin de año ahora es de US$1,20, inferior a la proyección previa de US$1,24 emitida en julio y su actual nivel de US$1,2291. La proyección para junio de 2013 fue reducida desde US$1,21 a US$1,19.

Entre las razones para rebajar sus proyecciones, los analistas mencionaron las preocupaciones por la posibilidad de un rescate financiero de España o una salida de Grecia del bloque de la moneda única. Citigroup revisó al alza a un 90% la probabilidad de una salida de Grecia durante los próximos 12 a 18 meses, frente a la estimación anterior de entre 50% y 75%.

La mayor reducción de la proyección provino de Bank of America-Merrill Lynch, que rebajó su estimación del euro a fin de año desde US$1,30 a US$1,15.

Goldman Sachs, BNP Paribas y HSBC fueron los más optimistas acerca del euro a largo plazo. Si bien Goldman redujo su proyección para el tercer trimestre desde US$1,33 a US$1,25 debido a las crecientes preocupaciones sobre la deuda de Italia y España, el banco prevé que el euro tenderá al alza cuando las autoridades europeas presenten planes más concretos para rescatar la economía de la región.

Goldman proyecta que el euro se apreciará a US$1,33 para fin de año y a US$1,40 para junio de 2013.

Mientras la crisis continúa en Europa, los analistas prefieren el dólar australiano, y revisaron al alza su estimación mediana para fin de año de US$0,98 a US$1,00.

Los analistas esperan una mayor demanda de los inversionistas y bancos centrales por activos australianos, teniendo en cuenta la calificación «AAA-» del país y el alto rendimiento de su deuda soberana frente a países como Estados Unidos o Japón.

«El impulsor principal han sido los extranjeros en busca de rendimiento en activos de dólares australianos», dijo Kevin Hebner, analista de divisas en J.P. Morgan, que elevó su proyección del tercer trimestre para el dólar australiano de US$0,95 a US$1,01 y su estimación para fin de año de US$0,98 a US$1,02.

El único banco que rebajó todas sus estimaciones del dólar australiano fue Nomura, que revisó a la baja su panorama para la divisa ante las perspectivas pesimistas de crecimiento en Europa y China. Sin embargo, «la reacción hasta ahora a la incrementada tensión en la eurozona no ha sido tan grande como esperábamos», por lo cual el banco revisará al alza sus estimaciones en las próximas semanas, dijo Charles St-Arnaud, analista de divisas de Nomura.
Fuente: The Wall Street Journal, 13/08/12.

El colapso del sistema de transporte argentino

agosto 13, 2012

Testaferros

Por Enrique Szewach

 

El sistema de transporte por tren y subterráneos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires está en crisis.

En realidad, lo que está en crisis terminal es el particular “modelo”  que impuso el ciclo kirchnerista, en reemplazo del esquema de asociación público-privado que predominó hasta que la explosión del 2001/2002 borró todo el marco contractual de las concesiones.

En lugar de readaptar los contratos a las nuevas condiciones macroeconómicas, adecuando compromisos de inversión, calidad del servicio y precio del viaje, corrigiendo fallas regulatorias y de control, y estableciendo un esquema de subsidio a la demanda, para los sectores de menores ingresos, el gobierno prefirió convertir los contratos de concesión, en meros marcos formales y, en la práctica, instrumentó una “estatización con testaferro”.

Congeló precios, y los reemplazó por subsidios a la operación, mantenimiento e inversión y dejó que esos fondos públicos, los administraran los operadores privados, en complicidad con los sindicatos, sin control y, en algunos casos, con mucha corrupción.

Obviamente, al diluirse las responsabilidades y destruir el marco de incentivos adecuados, el resultado está a la vista.

En un escenario macro de aceleración de la inflación, y aumento de costos, y “libre albedrío” para sindicatos y concesionarios, los subsidios se multiplicaron por 30 en 8 años y, pese a ello, el sistema se amplió muy poco, y la calidad del servicio se deterioró,  al punto de tener que lamentar muertos y heridos.

La situación resulta más escandalosa en trenes que en subtes, pero sólo por un problema básicamente de “tamaño” y sistema.

No es de extrañar que, aún con una política de subsidios, también escandalosa, y ahora “rediseñada” para peor, el único servicio que sigue funcionando aceptablemente, y con cierta renovación de unidades, al menos en la Capital Federal, es el “privado” de colectivos.

Este panorama se agrava si se tiene en cuenta que los fondos para los subsidios, al originarse en impuestos federales, generan una fuerte inequidad, dado que todos los pagadores de impuestos del país, financian servicios utilizados, mayoritariamente, por ciudadanos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

Ante todo esto, queda claro que se impone un drástico cambio.

El primero, desde el punto de vista fiscal y redistributivo, hay que pasar la jurisdicción del transporte de la Capital y el Gran Buenos Aires, a un organismo de transporte de la región metropolitana. Para eso, se necesita determinar el “patrimonio” que cambia de jurisdicción, y terminar con todos los contratos de concesión que tienen como contraparte a la Nación, estableciendo claramente las responsabilidades, junto a un inventario de lo que no se hizo en estos años.

Segundo, hay que definir el modelo a seguir, tanto en términos institucionales como del manejo de precios y subsidios.

Una alternativa, es licitar nuevamente el servicio armando contratos de concesión adaptados a la nueva realidad. Pero, reconozco que, con la inestabilidad macro y jurídica actual y con sindicatos que se creen “dueños” del servicio, cuando los verdaderos dueños son los clientes, no parece fácil, salvo que se esté dispuesto a regular de otra manera el poder sindical de los servicios públicos.

Otro esquema es el que proponen los sindicalistas. Ellos tratan de imponer la “solución Aerolíneas”, tomar explícitamente el manejo de la Empresa, con fondos públicos ilimitados.

La tercera variante es un estatismo “racional” si tal cosa pudiera existir en la Argentina. Aunque  allí también hay que enfrentar al sindicalismo.

Cualquiera que sea la alternativa que se elija, hay que pasar lo más rápido posible de subsidios, a precios plenos y sólo subsidiar a los sectores de menores recursos y a la inversión de largo plazo, y hay que fijar un plan integrado y ordenador que incluya todos los servicios de transporte.

Determinar la inversión de emergencia de corto plazo, la de mediano y la de largo, y establecer cómo y quién financia.

Luego explicitar objetivos de calidad del servicio, a lo largo del tiempo, darle publicidad plena y permitir que las asociaciones de consumidores controlen en paralelo a los reguladores estatales.

La peor alternativa es mantener la situación actual, emparchando, y poniendo plata sin saber para qué, y convirtiendo un viaje diario en una odisea demasiado peligrosa.
Fuente: Perfil, 12/08/12.
Más información: www.szewachnomics.com.ar 

New retirees receiving less in Social Security than they paid in, marking historic shift

agosto 12, 2012

New retirees receiving less in Social Security than they paid in, marking historic shift

 

People retiring today are part of the first generation of workers who have paid more in Social Security taxes during their careers than they will receive in benefits after they retire. It’s a historic shift that will only get worse for future retirees, according to an analysis by The Associated Press.

Previous generations got a much better bargain, mainly because payroll taxes were very low when Social Security was enacted in the 1930s and remained so for decades.

«For the early generations, it was an incredibly good deal,» said Andrew Biggs, a former deputy Social Security commissioner who is now a scholar at the American Enterprise Institute. «The government gave you free money and getting free money is popular.»

If you retired in 1960, you could expect to get back seven times more in benefits than you paid in Social Security taxes, and more if you were a low-income worker, as long you made it to age 78 for men and 81 for women.

As recently as 1985, workers at every income level could retire and expect to get more in benefits than they paid in Social Security taxes, though they didn’t do quite as well as their parents and grandparents.

Not anymore.

A married couple retiring last year, after both spouses earned average lifetime wages, paid about $598,000 in Social Security taxes during their careers. They can expect to collect about $556,000 in benefits if the man lives to 82 and the woman lives to 85, according to a 2011 study by the Urban Institute, a Washington think tank.

Social Security benefits are progressive, so most low-income workers retiring today still will get slightly more in benefits than they paid in taxes. Most high-income workers started getting less in benefits than they paid in taxes in the 1990s, according to data from the Social Security Administration.

The shift among middle-income workers is happening just as millions of baby boomers are reaching retirement, leaving relatively fewer workers behind to pay into the system. It’s coming at a critical time for Social Security, the federal government’s largest program.

The trustees who oversee Social Security say its funds, which have been built up over the past 30 years with surplus payroll taxes, will run dry in 2033 unless Congress acts. At that point, payroll taxes would provide enough revenue each year to pay about 75 percent of benefits.

To cover the shortfall, future retirees probably will have to pay higher taxes while they are working, accept lower benefits after they retire, or some combination of both.

«Future generations are going to do worse because either they are going to get fewer benefits or they are going to pay higher taxes,» said Eugene Steuerle, a former Treasury official who has studied the issue as a fellow at the Urban Institute.

How can you get a better return on your Social Security taxes?

Live longer. Benefit estimates are based on life expectancy. For those turning 65 this year, Social Security expects women to live 20 more years and men to live 17.8 more.

But returns alone don’t fully explain the value of Social Security, which has features that aren’t available in typical private-sector retirement plans, said David Certner, legislative policy director for AARP.

Spouses can get benefits even if they never earned wages. Children can get benefits if they have a working parent who dies. People who are too disabled to work can get benefits for life.

Because of spousal benefits, most married couples with only one wage earner will continue to get more in benefits than they pay in taxes for the foreseeable future.

«You are buying this lifetime inflation-protected benefit that you can never run out of and that will always be there for you,» Certner said. «It protects your spouse, protects your family and protects you from disability.»

Certner noted that private pensions, retirement savings and home values took a big hit when the economy collapsed, putting a dent in the retirement plans of many Americans.

«When you have that combination of factors, Social Security becomes more and more important,» Certner said. Social Security is financed by a 12.4 percent tax on wages. Workers pay half and their employers pay the other half. Self-employed workers pay the full 12.4 percent.

The tax is applied to the first $110,100 of a worker’s wages, a level that increases each year with inflation. For 2011 and 2012, the tax rate for employees was reduced to 4.2 percent, but is scheduled to return to 6.2 percent in January.

The payroll tax rate was only 2 percent in 1937, the first year Social Security taxes were levied. It didn’t surpass 6 percent until 1962.

Even with low tax rates, Social Security could afford to pay benefits in the early years because there were more workers paying the tax for each person receiving benefits than there are today. In 1960, there were 4.9 workers paying Social Security taxes for each person getting benefits. Today, there are about 2.8 workers for each beneficiary, a ratio that will drop to 1.9 workers by 2035, according to projections by the Congressional Budget Office.

About 56 million people now collect Social Security benefits, a number that is projected to grow to 91 million in 2035. Monthly benefits average $1,235 for retired workers and $1,111 for disabled workers. Social Security provides most older Americans a majority of their income. About one-quarter of married couples and just under half of single retirees rely on Social Security for 90 percent or more of their income, according to the Social Security Administration.

«Social Security is what’s carrying me,» said Neta Homier, a 79-year-old retired hospital worker from Toledo, Ohio. «There’s no way I would have made it without it. The kids, they’re on their own now, and I’m not going to be a burden for them. That’s what it would have been if I hadn’t had Social Security.»

Homier said she started receiving Social Security when she was 63 and now gets about $800 a month, after her Medicare premiums are deducted. She said her father died at 51, so he never received Social Security, and her mother died at 71 and collected benefits for only a few years.

«It’s definitely worth it,» she said.

At 52, Anthony Riley of Columbus, Ohio, has a different perspective. Riley said he has a private retirement account because he worries that Social Security won’t provide adequate benefits throughout his retirement.

«I used to think that it was worth paying for your Social Security, but now I don’t think so,» Riley said. At 22, Mackenzie Millan of Los Angeles has even greater doubts about whether Social Security will be a good deal for her.

«The money that I put aside now, it’s not like that money is going to be waiting for me. That money is going toward someone else,» the recent college graduate said. «If I wanted Social Security 50 years from now, when I wanted to retire, I would have to hope that someone else is still working and putting money aside in their paychecks to pay for my Social Security at that point.»
Source: Fox News, August 07, 2012.

¡Uníos, gobernadores! A pelear fondos nacionales

agosto 12, 2012

¡Uníos, gobernadores! A pelear fondos nacionales

Por Juan Carlos de Pablo

 

Un país donde en promedio las provincias sólo pueden financiar con fondos propios 30% de sus gastos públicos, y donde más de la mitad de las transferencias que la Nación les realiza tienen carácter discrecional es un país donde el margen de maniobra de los gobernadores es muy estrecho. ¿Qué podrían hacer éstos para modificar esta situación?

Al respecto entrevisté al alemán Karl Heinrich Marx (1818-1883), autor de El capital, cuyo primer tomo vio la luz en 1867 (los otros 2 fueron publicados de manera póstuma); y a su compatriota Friedrich Engels (1820-1895), quien en La condición de la clase obrera en Inglaterra describió las implicancias económicas y sociales de la Revolución Industrial.

Los entrevisté porque en 1848, de manera conjunta, redactaron el Manifiesto del Partido Comunista, según Mark Blaug probablemente el panfleto más influyente de todos los tiempos.

-La aparición del Manifiesto no parece haber sido accidental.

Marx: -Lo redactamos por encargo de la Liga comunista alemana. El texto refleja el entusiasmo que se vivía entonces, en medio de las revoluciones que simultáneamente estallaron en muchos países de Europa, y que como bien explicó Eric Hobsbawm, al año siguiente habían fracasado de manera universal, rápida y definitiva. Terminé exiliado en Londres, donde pasé el resto de mis días. Elaboré El capital en el Museo Británico. Mi familia y yo pudimos sobrevivir gracias a la ayuda que nos prestó Engels, hijo de un empresario textil.  ( ç )

-El Manifiesto termina con un consejo contundente: «Proletarios del mundo uníos, no tenéis nada que perder excepto vuestras cadenas».

Engels: -Dado que es impensable producir algún bien sin utilizar servicios laborales, la citada afirmación significa que si ningún asalariado está dispuesto a trabajar en un régimen capitalista, éste colapsa. Y si dentro de un régimen capitalista ningún asalariado está dispuesto a trabajar más de cierto número de horas por día, o por menos de determinado salario, ésos serán, respectivamente, la jornada laboral máxima y el salario mínimo.

-Lo cual me recuerda a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que sólo transitoriamente pudo imponer sus condiciones.

Marx: -Efectivamente, porque un cartel, como forma de mercado, es esencialmente inestable, por cuanto a cada uno de sus integrantes les conviene que el resto cumpla con lo pactado, pero que él (o ella) no lo haga y se quede con toda la demanda; de la misma manera que a cada automovilista le conviene que todos respeten las reglas del tránsito y que él las viole. Pero como todos están en la misma posición, al final el sistema se rompe. En el caso de la OPEP transcurrieron 13 años entre endurecimiento y ruptura.

-En Argentina 2012, ustedes terminarían el Manifiesto de la siguiente manera: «Gobernadores de la Argentina uníos, no tenéis nada que perder excepto vuestra sujeción económica y financiera al gobierno nacional».

Engels: -Así es, los gobernadores deberían preparar un proyecto de ley de coparticipación federal de impuestos, que según la Constitución de 1994 debía haber sido aprobado no más allá de 1996, e instruir a «sus» legisladores para que lo votaran. Si obraran en conjunto tendrían votos hasta para insistir, en caso de que el Poder Ejecutivo Nacional lo vetara.

-¿Por qué no ocurre?

Marx: -Porque cada uno de los gobernadores actúa como si pensara que, a pesar de todo, le puede sacar al Gobierno más fondos que con el sistema alternativo. En rigor, actúa como si pensara que todavía no vale la pena correr el riesgo de quedarse sin los recursos que se distribuyen de manera discrecional, si la patriada fracasa.

-Noté que dijo todavía.

Engels: -Todo es por el momento. En un país tan fluido como la Argentina, en una época como la actual, lo que un día es puede dejar de serlo al siguiente. A la postergación de pagos le seguirá la emisión de cuasimonedas, y después, si resulta necesario; ¿cuál será el paso siguiente? No descarto que, producto de la necesidad, los gobernadores argentinos terminen siendo discípulos nuestros.
-Caballeros, muchas gracias.
Fuente: La Nación, 12/08/12.

Las limitaciones de la India

agosto 12, 2012

India muestra límites a un modelo de desarrollo

Por Jorge Castro.

 

India experimentó esta semana el mayor corte de electricidad de la historia y durante dos días 800 millones de personas enfrentaron la parálisis de las actividades productivas y la clausura de hospitales, subterráneos y aeropuertos, en ciudades como Nueva Delhi y Mumbay. Las causas son las siguientes: las redes de distribución son obsoletas y reemplazarlas implica una inversión de U$S 550.000 millones en 5 años.

Fuera de ellas, se encuentran 300 millones de indios (25% de la población), que carecen de todo acceso a la electricidad.

Las plantas generadoras utilizan carbón como combustible. India posee una de las tres mayores reservas mundiales de este producto. El inconveniente es que 90% proviene de una empresa estatal (Coal India), que se ha mostrado incapaz de proveer el insumo.

De ahí que las plantas funcionen a 2/3 o menos de su potencial. El precio de la electricidad está ampliamente subsidiado; y aun así, sus costos de producción están 30% o 40% por debajo de los valores de mercado. Las usinas deben vender forzosamente su producción a 28 entes públicos estaduales (tantos como el número de estados), todos ellos quebrados al hacerse cargo de la diferencia.

En el sector distribución (son dos redes nacionales) se experimentan pérdidas por U$S 7.200 millones anuales, resultado de fallas técnicas por la obsolescencia del sistema y robos crónicos. Esto ocurre mientras la mitad del crédito bancario se dirige al sector (U$S 500.000 millones) y la deuda impaga alcanza a U$S 162.000 millones, que se triplicaría en 3 años, con riesgo de default. La importación de carbón (cuyo precio externo es 30% mayor que el doméstico) crece 30% por año.

India lidera el negocio mundial de servicios de alta tecnología y sus ingresos superaron U$S 153.000 millones en 2011. La actividad crece 20% anual promedio. Su eje está en Bangalore, sur del subcontinente, y allí se despliegan como racimos (clusters) las grandes trasnacionales de la alta tecnología (Silicon Valley es el otro polo de high tech en el mundo).

El Estado en India es débil y profundamente disfuncional.

Tiende a la parálisis y a generar cuellos de botellas, desatando una tensión creciente que provoca estallidos memorables, como esta semana.

La incapacidad de decidir no es consecuencia del régimen democrático -herencia de la Corona británica y raíz de la estabilidad lograda después de 1947- sino de la absoluta inercia e ineptitud para conducir del sistema político.

En términos de decisiones, el sistema político es más importante que el régimen democrático, categoría jurídica y constitucional. Es el vínculo entre el mundo de los intereses y el de la política; y ésta es ante todo decisión. El sistema político indio, hondamente fragmentado, carece de un partido capaz de conducir. Por eso se paraliza y queda prisionero de innumerables presiones de los grupos de interés; ante todo, los vinculados al Estado, que frustran las iniciativas estratégicas de largo plazo.

Aun así, India crece (en los últimos 11 años duplicó el ingreso real per cápita). A pesar de su reducido tamaño (comparativamente es 1/3 de la china y menor que la brasileña), su economía se ha convertido en una de las integrantes del nuevo eje de la acumulación global (junto con la República Popular y Brasil).

El auge tiene lugar sin el respaldo del Estado, o mejor, con el Estado en contra. Es obvio que su crecimiento (6,5% este año) se encuentra muy por debajo de su potencial, sobre todo el que fijan los clusters de Bangalore. Un punto favorable del sistema político es su extrema descentralización, que hace competir arduamente a los 28 Estados.

Esto acumula presión a favor del crecimiento y la innovación. El apagón no es un problema energético o de infraestructura. Es una cuestión de falta de gobernabilidad del sistema político. Este es el problema de los países emergentes, en primer lugar, en América del Sur.
Fuente: Clarín, 12/08/12.
El Dr. Jorge Castro es analista internacional y presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico.
Más información en: www.agendaestrategica.com.ar

Argentina: Despidos en casas de cambio e inmobiliarias por el cepo cambiario

agosto 10, 2012

Corralito verde: Empezaron los despidos en inmobiliarias y agencias de cambio

Por Matías Barbería

 

La caída de la actividad de en casas de cambio e inmobiliarias debido a la imposición del cepo cambiario se está empezando a sentir en forma de despidos. El sector cambiario registró 80 despidos durante el mes de julio, mientras que el inmobiliario alcanzó 180 entre junio y julio últimos.

Los datos, surgidos del monitor de conflictos laborales de la consultora Tendencias Económicas y Financieras, muestran una el impacto de las trabas al mercado cambiario en las empresas más dependientes del billete estadounidense.

Para los empresarios inmobiliarios, la aparición de los primeros despidos y suspensiones es resultado directo del cepo cambiario. En el sector explican que es virtualmente imposible convencer a un propietario de deshacerse de un inmueble a cambio de pesos, una moneda que se deprecia más de 20% anual.

Según la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), la caída de actividad en el sector primero se sintió con suspensiones, luego con cierres de sucursales y, ahora, con las inmobiliarias más pequeñas teniendo que deshacerse de su personal y considerar la posibilidad de cerrar.

“No nos sorprende la caída del empleo en el sector el cierre de sucursales entre las inmobiliarias más grandes ya es algo común”, señaló Néstor Walenten, titular de la CIA.

Duro golpe

En junio pasado, la cantidad de escrituras inmobiliarias contabilizadas por el Colegio de Escribanos de la Ciudad cayó un 17% respecto al mismo mes del año anterior. En abril pasados, la caída mensual interanual de los actos de compra venta en la Capital Federal llegó al 25,2%.

La propia cámara estima en 150.000 los empleos directos que genera en todo el país, la mayor parte de ellos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Empresarios del sector admiten, además, que el trabajo no registrado abunda en el negocio, por lo que el impacto en los trabajadores informales también existe, aunque sea incalculable. “Indudablemente el aumento de los despidos está relacionado con las trabas al dólar, y si el mercado no revierte esta situación de alguna manera, ya sea liberando el mercado cambiario o por otra vía, la preocupación por las fuentes de trabajo va a ser mayor”, concluyó Walenten.

Al otro sector más afectado por el cepo cambiario es, lógicamente, el de las casas de cambio. Titulares de agencias cambiarias consultadas por El Cronista aseguraron que el volumen operado en sus ventanillas equivale al 20% de lo que se transaba antes de la imposición del cepo, y que eso se está empezando a sentir en forma de pérdida de puestos de trabajo.

Tres empresas del ramo, Aeromar, Italtur y Cambio Norte están al borde de dejar de operar, debido a la caída en la actividad producto del cepo.

El monitor de conflictos laborales de la consultora Tendencias registró en junio 80 despidos, después de casi dos años sin comunicar movimientos de relevancia. El informe, que abreva en reportes sindicales y publicaciones periodísticas, no detectó un sólo despido o suspensión en todo 2011 en el sector. La Cámara Argentina de Casas y Agencias de Cambio, que prefirió no hacer comentarios, estima en 3.000 los puestos de trabajo directos y, según sus últimas estadísticas publicadas, el volumen operado en el primer trimestre de 2011 cayó 41% respecto al 2011.
Fuente: El Cronista, 09/08/12.

Argentina y el Capitalismo de amigotes

agosto 10, 2012

Una lección en capitalismo de amigotes

Por Pierpaolo Barbieri

 

Jorge Luis Borges solía decir que los argentinos sufrían con «demasiados mesías». Su presidente actual, Cristina Fernández de Kirchner, sin dudas predica como si lo fuera. En reuniones de la ONU, regaña a EE.UU. y Europa por la crisis financiera global, y en el última cumbre del G-20 en junio intentó reavivar la disputa por las Islas Malvinas con Gran Bretaña.

En Argentina, Kirchner convirtió una ley para emitir anuncios clave en los medios en una plataforma política permanente. Aparece en TV constantemente hablando de temas tanto importantes (como su apropiación de la petrolera YPF de manos de la española Repsol), como banales (videoconferencias en las que aparecen fanáticos que integran las filas del gobierno). Un pago rutinario de deuda el viernes pasado presentó una oportunidad para otra diatriba televisada contra el capitalismo global, y una oportunidad de exaltar las virtudes de su propio gobierno, uno «levantado sobre la equidad y los derechos humanos».

En momentos en que EE.UU. se prepara para una importante elección presidencial, Argentina es un triste recordatorio de cómo las tomas del poder del gobierno y el capitalismo de amigotes son el enemigo del desarrollo genuino.

A los economistas de izquierda les encanta señalar que el PIB de Argentina creció con rapidez desde que los Kirchner llegaron al poder en 2003. Fernández de Kirchner es la viuda del ex presidente Néstor Kirchner y lo sucedió en la presidencia en 2007. Bajo el gobierno de los Kirchner, un auge global de los commodities brindó un viento de cola para una economía argentina orientada a la producción de alimentos.

En medio del auge, los Kirchner denunciaron un «neoliberalismo» corrupto, y prometieron «liberar a la gente» a través de un gobierno revitalizado. Así que mientras Perú y Colombia profundizaban las reformas estructurales, Argentina expandía su burocracia y evitaba la liberalización. Eso llevó a menos independencia para instituciones como la agencia nacional de estadísticas, INDEC, que ha mentido de forma tan descarada sobre la inflación que la revista The Economist ahora se niega a publicar sus cifras alteradas. Los informes falsificados de baja inflación del INDEC minimizan los pagos indexados a jubilados, así como subestiman las cifras de pobreza. Sin embargo, los niños se mueren de hambre en las provincias rurales sin importar lo que elige publicar el gobierno. Las organizaciones civiles que se han pronunciado sobre las mentiras han registrado una disminución en su financiación y sus líderes fueron amenazados. Nada parecido a liberar a la gente,

Estas mentiras ayudan a cubrir más intervenciones perniciosas del gobierno. En marzo, (Cristina) Kirchner destruyó la independencia del banco central argentino, al reescribir su carta orgánica para permitirle al gobierno un uso ilimitado de las reservas del banco para pagar sus deudas, una receta certera para aún más inflación dañina y una moneda devaluada.

Cuando algunos sostienen que las actuales «aguas desconocidas» de la política monetaria indican la necesidad de más supervisión política sobre la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, la experiencia argentina es un testimonio de cuán importante sigue siendo la estabilidad de precios en tiempos inestables. En particular en países en vías de desarrollo, los ricos encuentran formas de protegerse contra la inflación, mientras los jubilados y los pobres sufren más que nadie.

El deterioro institucional se entiende por todos lados y sólo empeora. Esta semana, el gobierno de Kirchner anunció planes de expropiar la empresa que imprime su moneda, el peso argentino.

Los argentinos de clase media han ahorrado en dólares para protegerse a sí mismos. Pero a fines del año pasado, el gobierno implementó severos controles monetarios y comerciales. Esto ha alienado a socios comerciales clave como Brasil y llevó a una escasez rutinaria de insumos esenciales. Lamentablemente, ninguna empresa que dependa de cadenas de suministro global puede producir en Argentina ahora. La producción industrial sobrevive sólo a través de ineficientes aranceles a las importaciones. Así que, previsiblemente, la productividad se resiente. Un iPad en Argentina, por ejemplo, cuesta más que en cualquier otro lugar del mundo.

Aún peor, los controles autoritarios han dado origen a múltiples tasas de cambio: si uno es amigo del gobierno, el dólar cuesta 4,5 pesos. Para todos los demás, sale más de seis. La compra venta instantánea hace que el amiguismo sea rentable.

Los jubilados argentinos han sido afectados en particular. Marginados de los mercados de crédito global, los fondos privados de pensión fueron nacionalizados en 2010. Si el sistema privado carecía de la supervisión debida, el sistema nuevo está diseñado sin ambigüedades para apropiarse de los fondos con fines políticos. ¿De qué otra forma se puede explicar un plan presentado el mes pasado para ofrecer viviendas a tasas de interés reales de -20% —financiadas por fondos de seguridad social y que serán construidas por amigos de Kirchner— cuando la mayoría de los jubilados están por debajo de los niveles de subsistencia?

Fondos de seguridad social también han sido destinados a nacionalizar empresas como la expropiada YPF. Pero cuando la gerencia se pone en manos de amigos y no de expertos, la desafortunada mezcla de corrupción e ineptitud garantiza pérdidas para tanto la seguridad social como los empleados de la empresa. No es sorprendente que ninguna petrolera extranjera —ni siquiera la rusa Gazprom ni la china Sinopec— haya invertido en YPF. La semana pasada, el presidente ejecutivo elegido a dedo por el gobierno incluso amenazó con dejar su cargo debido al poco control que tiene sobre la empresa.

Con una mezcla tóxica de inflación, autoritarismo y corrupción que deja a la economía estancada, (Cristina) Kirchner ha estado viajando por el mundo en busca de nuevos amigos. Para un gobierno que se concentró el juzgar los crímenes genocidas de la junta miliar de los años 70, es muy sorprendente que sus misiones comerciales más recientes hayan sido a los países dictatoriales como Azerbaiján, donde los partidarios de la democracia son encarcelados regularmente, y Angola, donde una familia gobernante corrupta mantiene el poder desde hace 30 años al perpetrar violentos crímenes contra los opositores.

El arquitecto de la radicalización económica de Argentina, el neo-marxista Axel Kicillof, suele llamar a los críticos «reaccionarios» mientras elogia la administración de demanda agregada keynesiana. Dado que sus políticas ahora causaron un estancamiento inflacionario en la Argentina, no debería sorprender que lo que escribe Kicillof sobre Keynes es tomado de otros académicos desacreditados hace tiempo. Y sin embargo, los amigos de Kicillof —ahora en posiciones de liderazgo en empresas recién nacionalizadas y en juntas directivas corporativas debido a las inversiones de seguridad social— se han beneficiado fácilmente de este «gobierno revitalizado».

En los años 60, el filósofo situacionista Guy Débord acuñó la frase «la sociedad del espectáculo» para describir la farsa de los burócratas soviéticos que simulaban defender al proletariado mientras sólo se beneficiaban a sí mismos. En momentos en que la mayor parte de América Latina implementa prometedoras reformas institucionales, Argentina necesita menos sermones televisados y más acción para enfrentar el capitalismo de amigotes que se extiende por su gobierno. Como otros falsos profetas, el gobierno de (Cristina) Kirchner ha terminado representando el mismo mal que pretendía combatir. Argentina se merece algo mejor.
—Barbieri es investigador de la Escuela Kennedy de Harvard.
Fuente: The Wall Street Journal, 10/08/12.

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