La Fed mejora las proyecciones para la economía norteamericana
febrero 17, 2011
La Fed mejora las proyecciones para la economía de EE.UU.
Por Luca Di Leo y Jeff Bater
WASHINGTON (Dow Jones)–Las autoridades de la Reserva Federal se mostraron ligeramente más optimistas sobre el panorama de la economía de Estados Unidos cuando se reunieron hace tres semanas, pero no lo suficiente como para poner fin en forma temprana a un programa de compra de bonos de US$600.000 millones.
Las actas de la reunión de política monetaria que la Fed realizó el 25 y 26 de enero, publicadas el miércoles, indicaron que los funcionarios del banco central esperan que el producto interno bruto de Estados Unidos crezca este año entre el 3,4% y el 3,9%. Esto se compara con la proyección de noviembre del 2010, cuando anticipaban una expansión económica para el 2011 de entre el 3,0% y el 3,6%.
Si bien se espera que la economía tenga un desempeño un poco más sólido, las autoridades del banco central prevén que la tasa de desempleo se mantenga en un elevado nivel, entre el 8,8% y el 9,0% al final del 2011, incluso después de descender en enero al 9,0%.
A pesar de la reciente alza en los precios de la energía y los alimentos, el banco central espera que la inflación de ubique entre el 1,3% y el 1,7%, en línea con las proyecciones emitidas en noviembre y dentro de la banda deseada por la Fed.
Dadas las expectativas de que la inflación permanezca baja y la tasa de desempleo continúe en un alto nivel, los funcionarios de la Fed decidieron continuar con sus políticas de dinero fácil, incluido un programa de compra de bonos del gobierno.
Las compras de bonos -que comenzaron después que la recuperación económica se tropezara a mediados del año pasado y que terminarán a fin de junio- buscan impulsar la economía al mantener las tasas de interés bajas y dar un impulso a las acciones.
Si bien los funcionarios de la Fed votaron unánimemente a favor continuar con las compras de bonos, algunos en el FOMC -actualmente con 11 miembros debido una vacancia en la junta de la Fed en Washington- han opinado en contra de esa política, advirtiendo que podría llevar a un brote de inflación.
Las minutas mostraron que una minoría dentro de la Fed no está muy segura del efecto positivo en la economía de la compra de bonos y cree que el estímulo debería ser reconsiderado si las cifras continúan apuntando a una economía suficientemente fuerte.
«Sin embargo, otros destacaron que es poco probable que el panorama cambie lo suficiente como para corroborar cualquier ajuste al programa antes de su finalización», señalaron las minutas.
El fortalecimiento de la economía en medio de un alza en los precios internacionales de los alimentos y la energía hizo que los miembros de la Fed con posiciones más antiiflacionarias a exponer sus preocupaciones este mes. Richard Fisher, presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas y miembro con derecho a voto del FOMC, dijo que podría aceptar el programa hasta junio, pero que se opondría firmemente a una expansión del mismo.
Los miembros del FOMC «enfatizaron» que el banco central continuaría revisando regularmente el ritmo de sus compra de valores y ajustaría el programa de bonos cuando sea necesario para fomentar el pleno empleo y la estabilidad en los precios, mostraron las minutas.
Los funcionarios de la Fed proyectaron hace tres semanas que los precios al consumidor se mantendrían por debajo del 2,0% en el 2012, pese a que el PIB ascendería alrededor del 4,0%. Pero las cifras más recientes apuntan claramente a un tendencia ascendente en los precios.
Hasta hace poco, el banco central se enfocaba en la forma de relajar aún más la política monetaria dada la persistente debilidad en la economía. Con un crecimiento económico más rápido, y con la inflación en aumento, principalmente en el extranjero, se espera que la discusión pronto se centre en cuándo, y cómo, reducir las medidas de estímulo.
Fuente: The Wall Street Journal, 16/02/11.
El alza de las materias primas
febrero 16, 2011
Una nueva amenaza para el Dow Jones
Por Jonathan Cheng
Los ingresos de las empresas estadounidenses han vuelto a crecer, lo que les ha dado a los inversionistas una buena razón para impulsar las acciones a su mayor nivel en los últimos dos años.
Debajo de la superficie, sin embargo, se oculta una nueva inquietud. ,El costo de las materias primas está creciendo más rápido que las ventas. El culpable es el alza en los precios de toda clase de commodities, desde el algodón y el cobre al maíz. Esto ha reducido los márgenes de ganancia de forma más pronunciada de lo que muchos anticipaban.
Procter & Gamble, Ford Motor y Kraft Foods son parte de las decenas de empresas que anunciaron márgenes más estrechos en el cuarto trimestre de 2010 comparado con los tres meses previos. Los inversionistas castigaron las acciones de estas compañías, a pesar de que sus ganancias y su facturación superaron las previsiones de los analistas.
«Creo que el trimestre ha hecho sonar las alarmas. Observamos cómo estas acciones son vapuleadas por la caída de los márgenes», señala Erin Browne, directora de corretaje global macro de Citigroup. «Está cobrando fuerza y está pasando a ser una de las principales preocupaciones de los inversionistas», añadió.
Aunque algunos de estos costos se pueden traspasar a los consumidores, muchas empresas han sido incapaces de incrementar sus precios. La recuperación económica recién se afianza en Estados Unidos, el desempleo sigue siendo alto y las personas se muestran precavidas a la hora de gastar.
A algunos les preocupa que muchos analistas no estén tomando en cuenta el declive en los márgenes de ganancia y los estén sobredimensionando. Adam Parker, estratega jefe de renta variable de EE.UU. del banco de inversión Morgan Stanley, dice que las proyecciones de la mayoría de los analistas para el resto del año indican una expansión en los márgenes de ganancia.
Kraft reportó a fines de la semana pasada un alza de 30% en sus ingresos. El conglomerado de alimentos, no obstante, informó que el aumento en los costos de la carne y otras materias primas recortó su ganancia neta en unos US$500 millones. La empresa divulgó una utilidad neta de US$540 millones en el cuarto trimestre de 2010. Las acciones retrocedieron 2% tras la divulgación de los resultados.
Procter & Gamble, por su parte, también atribuyó un descenso en sus márgenes al incremento en los precios de los commodities, y estimó que le restarán unos US$1.000 millones a sus ganancias anuales. Sus acciones han caído desde la divulgación de sus resultados.
Las empresas más afectadas serán las que dependen en mayor medida de las materias primas, como Procter & Gamble y Ford, señala Charles Blood, estratega de mercado de la firma de inversión Brown Brothers Harriman. Por otro lado, las compañías de energía y materiales podrían salir beneficiadas.
Browne, de Citigroup, es partidaria de comprar acciones de empresas energéticas y agrícolas, que se benefician del alza de los commodities. Recomienda Exxon Mobil, Peabody Energy y Monsanto.
Por otra parte, cree que los inversionistas deben dejar de lado empresas de consumo que no puedan absorber o traspasar fácilmente el aumento del costo de las materias primas en estas épocas de vacas flacas.
En esta lista aparecen los nombres de General Mills, Kimberly-Clark y Kraft. Aunque reconoce que las dudas acerca de los márgenes surgieron en el tercer trimestre, «aumentaron de forma significativa durante el reporte de ganancias del cuarto trimestre».
Fuente: The Wall Street Journal, 15/02/11.
La inflación y la deuda soberana, las principales preocupaciones del G-20
febrero 16, 2011
La inflación y la deuda soberana, las principales preocupaciones del G-20
Dow Jones Newswires
El Grupo de las 20 naciones ve en la subida del precio de las materias primas, el potencial sobrecalentamiento de las economías emergentes y los problemas de la deuda soberana en los países avanzados los riesgos más importantes para la recuperación mundial. Por ello, sus prioridades en cuestión de políticas monetarias son los recortes presupuestarios, una mayor libertad de los tipos de cambio y las reformas estructurales, de acuerdo con el borrador de un documento.
El primer borrador de un comunicado que se hará público el sábado, al que ha tenido acceso Dow Jones Newswires, dice que las grandes potencias industriales y los países en desarrollo han acordado que habrá un «número limitado» de indicadores para medir los grandes desequilibrios económicos, aunque aún no se ha decidido cuáles serán esos indicadores.
El G-20 ha prometido «una acción coordinada de las políticas» para garantizar «un crecimiento sostenible y equilibrado» de la economía mundial, cuya recuperación «avanza en línea con nuestras expectativas, pero sigue siendo desigual», según el borrador elaborado para la reunión de ministros de Finanzas del G-20 que tendrá lugar en París este fin de semana y que comienza el viernes.
«Aunque la mayoría de las economías avanzadas están experimentando un crecimiento modesto y persiste un alto desempleo, las economías emergentes están experimentando un crecimiento más robusto y algunas de ellas, signos de sobrecalentamiento», señala el borrador. «Los riesgos a la baja siguen estando presentes, como las tensiones en los mercados de deuda soberana de las economías avanzadas, las presiones inflacionistas, junto con importantes entradas de capital en las economías emergentes, creando riesgos de burbujas. El encarecimiento de las materias primas ha aumentado la preocupación por la sostenibilidad del crecimiento y la seguridad alimenticia».
El G-20 se dispone a elaborar directrices que evalúen los desequilibrios antes de su próxima reunión, en abril, dice el documento.
Es probable que los tipos de cambio también ocupen un lugar destacado, con Estados Unidos y las potencias emergentes como Brasil acusando a China de mantener devaluada deliberadamente su moneda para beneficiar a sus exportadores. China, por su parte, acusa a Estados Unidos de utilizar la política monetaria expansionista para devaluar el dólar, que también desempeña un papel de principal divisa de reserva mundial.
El borrador también expresa su preocupación por el impacto de la volatilidad de los precios de las materias primas, por lo cual se designará un grupo que estudie la elaboración de un plan de acción.
El grupo dice que pedirá al FMI y otros que recomienden medidas encaminadas a reducir la excesiva volatilidad de los precios del gas y el carbón, según el borrador del comunicado.
Fuente: The Wall Street Journal, 16/02/11.
La fiebre del oro sigue… pero ¿hasta cuándo?
febrero 15, 2011
La fiebre del oro sigue… pero ¿hasta cuándo?
Por Russell Pearlman
Gene Allen sabe bastante de oro… del color oro. Es copropietario de una compañía de pintura industrial y el color oro brillante es particularmente popular con algunos de sus clientes. Como inversionista, sin embargo, Allen no tocó al oro durante décadas. Y por buenas razones: Allen, de 56 años recuerda que el precio del oro cayó durante 20 años.
«No sabía cómo invertir en oro, y ninguno- de los banqueros con los que trataba tampoco sabía», dice.
Su asesor financiero era igual de tímido, hasta comienzos de este año, cuando cambió su opinión y alentó a Allen a comenzar a comprar.
Así que en forma renuente puso US$150.000 de su portafolio en las nuevas monedas de oro de American Eagle. Ya obtuvo una ganancia decente con la inversión pero no está exactamente contento con ella. El valor del oro probablemente subirá, pero «es más que nada una cobertura», dice.
Si usted sigue los mercados, sabe que la obsesión estadounidense del momento es un viejo amigo muy brillante. Aunque el precio del oro ha bajado un poco últimamente, aún está en niveles récord, llevando a todo el mundo, desde administradores de fondos de cobertura hasta peluqueros, a hablar sobre el metal amarillo.
No es sólo conversación. Los estadounidense crecientemente quieren su reserva personal y están comprando monedas, barras y lingotes a un ritmo acelerado y guardándolo en bóvedas, escondites seguros y otros lugares percibidos como más seguros que una caja de zapatos. Durante el año pasado, los estadounidense compraron más de 100 toneladas de oro, gastando en él alrededor de US$81 millones semanales. Eso no incluye los miles de millones invertidos en fondos que cotizan en bolsa que hacen el seguimiento del precio del oro.
Pero esta no una fiebre del oro típica y ni siquiera un frenesí tradicional de inversión. Sí, la gente está comprando oro en cantidades récord, pero en muchos casos no se sienten bien respecto a ello.
Algunos están enojados por haberse perdido los masivos incrementos del precio durante la década pasada y están preocupados por haber comprado demasiado tarde. Otros temen que serán objeto de robos o estafas o que serán considerados chiflados por amigos y vecinos.
Algunos asesores financieros se sienten avergonzados de incluso hablar sobre oro. «Yo no pensaba que el oro fuera a ser una buena inversión y resultó ser una gran inversión», dice Dennis R. Marvin, un planificador financiero en las cercanías de Cleveland que solamente a regañadientes comenzó a recomendar la compra de oro en 2009.
Aquí hay una mirada a los factores que hicieron que el oro pasara de ser bueno a ser excelente y a otros que podrían hacer que caiga nuevamente.
El 25 de agosto de 1999, el oro costaba US$252,55 por onza, el precio más bajo en 20 años; hoy opera a más de cinco veces ese precio. Sin embargo, ha llevado mucho tiempo que el público entrara al frenesí del oro. Tan recientemente como en 2007, los estadounidenses compraron 17 toneladas de oro para invertir, por un valor de US$370 millones, solo un poco más de dinero de lo que se gastó el año pasado en tiquetes para ver Spider-Man 3.
¿Qué fue lo que cambió? En primer lugar, muchos estadounidenses perdieron la confianza en otros activos luego de la crisis financiera de 2008. El oro tiende también a tener un buen desempeño durante las crisis geopolíticas: su valor subió luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y ha tenido alzas luego de noticias particularmente malas de Irak, Medio Oriente y Corea del Norte.
El valor del oro también está ligado al dólar estadounidense. Cuanto más débil está la divisa, más alto será el valor del oro. Y quienes proponen invertir en oro sienten que el enorme déficit del gobierno, que se espera que llegue a US$1.5 billones (millones de millones), combinado con la política de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés extremadamente bajas, va a provocar que el dólar se desplome, disparando la inflación. «El oro es una apuesta contra Ben Bernanke. Es un apuesta contra el gobierno», dice Bill Bonner, fundador del boletín financiero «The Daily Reckoning».
Algo que quizás sea tan importante es que ahora invertir en oro es más simple, gracias a los fondos que permiten a los inversionistas hacer el seguimiento del metal como que fuera una acción. Los fondos que cotizan en bolsa dedicados al oro no existían en Estados Unidos hasta 2004 pero ahora tienen más de US$50.000 millones en activos. Los inversionistas que compran acciones en estos fondos ni siquiera ven el metal: gran parte de él está almacenado en bóvedas dispersas por el Reino Unido y por Suiza. Los asesores financieros en todo el país han adoptado estos fondos; son una de las más fáciles maneras de atraer clientes al metal, dice Greg Gilbert, un asesor financiero con base en Atlanta que trabaja para Ronald Blue &Co.
Además, el oro no es caro, según una perspectiva histórica, si se le compara con las acciones , de acuerdo con la firma de investigaciones Leuthold Group. Algunos inversionistas con muchos recursos han construido enormes posiciones en oro. Paulson &Co.,un fondo de cobertura que se hizo famoso por apostar correctamente que el mercado de la vivienda en Estados Unidos se desplomaría, ahora tiene más de US$4.000 millones en el fondo SPDR Gold Trust.
El actual precio del oro es el más alto que todas las personas de menos de 30 años hayan visto, pero era más alto, ajustado por inflación, en 1980. Para que el oro llegue a un nivel récord, nunca visto en la historia del hombre, tendría que llegar a US$2.000 por onza.
Por supuesto, un incremento adicional no es inevitable o, incluso, a los ojos de muchos inversionistas profesionales, probable. Miles de millones de dólares han sido gastados construyendo minas de oro durante los últimos años, por lo que no es inconcebible que la oferta del metal supere la demanda, reduciendo los precios.
Otros inversionistas van más lejos y dicen que hay una burbuja, inflada por la mayor ola de ansiedad económica desde la Gran Depresión. Jason Apollo Voss, un ex administrador de fondos mutuos y autor de «El inversionista intuitivo: una guía radical para manifestar riqueza», predice una gran ola de ventas de oro, y que su precio caerá casi a la mitad, en algún momento durante los siguientes dos años.
«No me gusta invertir en cosas que dependen del nerviosismo de la gente», dice Voss.
Fuente: The Wall Street Journal, 14/02/11.
China supera a Japón y es la segunda economía del mundo
febrero 14, 2011
China supera a Japón y es la segunda economía del mundo
Por Chester Dawson en Tokio y Jason Dean en Beijing
China sobrepasó a Japón en 2010 para transformarse en la segunda economía del mundo, un cambio histórico que ha generado sentimientos encontrados en las dos potencias asiáticas: resignación teñida de introspección en Japón y una mezcla de orgullo y cautela en una China renuente a asumir nuevas responsabilidades globales.
El gobierno japonés hizo oficial el largamente esperado hito en la mañana de este lunes, al informar que la economía se contrajo 1,1 % interanual durante los tres últimos meses del año pasado, un período en el que China creció 9,8% frente a igual lapso del año anterior. De esta forma, el Producto Interno Bruto de Japón se ubicó en 2010 en US$5,47 billones (millones de millones), o 7% inferior a los US$5,88 billones que China informó el 20 de enero.
Ambas economías son considerablemente menores que la estadounidense. Japón y China combinados todavía están por debajo del PIB de Estados Unidos en 2010 que alcanzó US$14,6 billones.
La noticia, sin embargo, marca el fin de una era. Durante casi dos generaciones, desde que superó a Alemania Occidental en 1967, Japón fue la segunda economía del mundo. La nueva clasificación simboliza el ascenso de China y el declive de Japón como motores de la economía mundial.
El auge económico de China ha sido la principal fuente de legitimidad del Partido Comunista. Pero al gobierno también le preocupa que el título de titán económico acarrea obligaciones indeseadas para un país que de muchas maneras sigue siendo pobre. «China supera a Japón para transformarse en la segunda economía del mundo, pero no la segunda más fuerte del mundo», se tituló un artículo en la página web de El Diario del Pueblo, el órgano del Partido Comunista.
En Japón, el momento es visto como otra fase de un prolongado debilitamiento. «Es natural que Japón sea superado por China considerando su creciente PIB y su mayor población», comentó recientemente el gobernador de Tokio Shintaro Ishihara. El extrovertido nacionalista fue otrora la orgullosa voz de la nación y fue coautor del libro de 1989 «Un Japón que puede decir no». Ahora, Ishihara alude a la posición de su país con un dejo de tristeza. «Es una desgracia que varios otros signos del declive de Japón se destaquen tanto sobre este telón de fondo», aseveró.
Las complejas reacciones en ambos países reflejan el hecho de que China continúa por detrás de Japón en muchos aspectos y la realidad de que su creciente interdependencia los vuelve socios además de rivales.
El ingreso per cápita de China es la décima parte del de Japón. El Banco Mundial calcula que más de 100 millones de chinos, casi la totalidad de la población de Japón, viven con menos de US$2 diarios. Robin Li, el presidente ejecutivo del motor de búsqueda chino Baidu Inc., añade que «China aún no ha producido una empresa con una influencia auténticamente global…», como Toyota Motor Corp.
Muchos líderes empresariales japoneses resaltan que Japón sería más débil sin las exportaciones a China y sin la llegada de turistas de ese país. «Calculo que el PIB de China duplicará el de Japón en alrededor de ocho años», dice Masayoshi Son, presidente ejecutivo de Softbank Corp., que se las ingenió para crecer en medio del declive económico. «Si más compañías japonesas vieran esta situación como algo positivo, las perspectivas económicas de Japón serían más optimistas», subrayó.
Las diferentes visiones de una China ascendente y un Japón en declive quedaron de manifiesto en la última encuesta sobre confianza de los consumidores realizada el mes pasado por Nielsen Co. en 52 países. Los chinos están entre los más optimistas con un índice de confianza de 100, comparado con el promedio mundial de 90. Los japoneses empataron con los rumanos como los cuartos más pesimistas, con un índice de 54.
Para Beijing, ser la segunda economía del mundo significa, entre otras cosas, adquirir una nueva influencia global. China ha anunciado su voluntad de utilizar sus reservas de US$2,85 billones en moneda extranjera para estabilizar países en problemas como Grecia mediante la compra de sus bonos. Pero el gobierno sospecha que los países ricos quieren utilizar su ascenso para endosarle mayores responsabilidades en temas como la reducción de las emisiones de carbono.
En el ámbito interno, el ascenso al segundo puesto complica la narrativa del Partido Comunista, que se basa en un sentido de victimización a manos de potencias extranjeras, entre ellas Japón en los años 30. Los líderes son conscientes que la imagen de China como potencia económica trae el riesgo de llamar la atención sobre las carencias de un país simultáneamente poderoso y pobre. El gobierno, por ende, se atribuye los logros económicos a la vez que los minimiza. Cuando la Oficina Nacional de Estadísticas informó el PIB chino de 2010, su director Ma Jiantang calificó el resultado como «producto de la ardua lucha y el continuo progreso del pueblo chino bajo el liderazgo del Partido Comunista» pero agregó que China sigue siendo uno de los países más pobres del mundo por ingreso per cápita.
Cuando Japón era un ascendente número 2 en los 80 y 90, encaraba las mismas presiones que China teme. «Algunos de nosotros vemos la época de las críticas a Japón con nostalgia», reconoce Takatoshi Ito, profesor de Economía de la Universidad de Tokio. «Estábamos frustrados, pero ser ignorado es peor que ser criticado», dijo.
Fuente: The Wall Street Journal, 14/02/11.
Estados Unidos: Los activos tóxicos aún amenazan a los bancos
febrero 13, 2011
Los activos tóxicos aún amenazan a los bancos de EE.UU.
Por Michael Rapoport
Durante la crisis financiera, lo que más preocupaba a los inversionistas en Estados Unidos eran los activos «tóxicos» en poder de los bancos. Esos temores disminuyeron a medida que las ganancias de las entidades financieras se recuperaban y los préstamos morosos declinaban. Las acciones de la banca subieron 25% durante los últimos cinco meses.
Los bancos, sin embargo, todavía conservan muchos de los activos que alguna vez aterraron a los inversionistas como valores respaldados por hipotecas, obligaciones de deuda garantizada y otros instrumentos riesgosos. Su impacto potencial inquieta a algunos expertos en contabilidad y a observadores del sector financiero.
En parte debido a esos activos riesgosos, los diez principales bancos estadounidenses tienen US$13.800 millones de «pérdidas no contabilizadas» que han estado al menos un año en sus portafolios de inversión, de acuerdo con datos al 30 de septiembre pasado, según un análisis de The Wall Street Journal. Tales pérdidas están incorporadas en el valor en libros de los bancos, pero no se contabilizan contra las ganancias mientras los bancos crean que su valor se recuperará. Si esas pérdidas fueran contabilizadas contra las ganancias, las utilidades antes de impuestos de estas entidades se habría reducido 21% en los primeros nueve meses del año pasado, según el análisis de The Wall Street Journal.
Las pérdidas no realizadas son sólo una de las formas mediante la cual los activos tóxicos oscurecen la verdadera condición financiera de los bancos, dicen los expertos en contabilidad. Ahora que la recuperación de los bancos está claramente en marcha, piensan que ya deberían tomar en cuenta esas pérdidas.
Otro problema es que incluso cuando los bancos toman provisiones relacionadas a estas pérdidas, las reglas contables les permiten evitar que algunas de esas provisiones perjudiquen sus resultados.
Asimismo, el valor de muchos activos riesgosos se basa solamente en las estimaciones de las propias entidades.
Los bancos insisten en que no necesitan tomar provisiones contra las pérdidas generadas por activos riesgosos y que, a fin de cuentas, obtendrán la totalidad del valor de los activos al mantenerlos en sus libros y cobrar el principal y los intereses asociados con ellos.
Un problema se centra en los llamados valores de nivel 3, inversiones no líquidas y difíciles de valorar a precios de mercado. De acuerdo con el análisis de The Wall Street Journal al 30 de septiembre pasado, los diez bancos principales tenían US$360.700 millones de valores de nivel 3, lo que equivale al 42,6% del capital de los accionistas.
Los bancos, por supuesto, ya no están tan expuestos a los activos incobrables como antes.
En el grupo de los diez bancos principales, los valores de nivel 3 declinaron 24% en los dos últimos años, mientras que los valores de nivel 1 y de nivel 2, que son mucho más fáciles de valorar, subieron. La cantidad de activos tóxicos cayó a medida que los bancos vendieron algunos valores de nivel 3, los transfirieron a los niveles 1 o 2 o realizaron rebajas contables. Las pérdidas no realizadas también descendieron.
Bank of New York Mellon Corp., por ejemplo, asumió un cargo contable de US$4.800 millones contra sus ganancias en 2009, relacionado en buena parte a los valores respaldados por hipotecas.
El banco vendió posteriormente parte de sus activos de menor calidad. Su presidente ejecutivo, Bob Kelly, dijo en una conferencia telefónica en ese momento que «estamos dejando atrás nuestros activos riesgosos».
Muchos bancos no han sido tan conservadores. «En muchos casos, los bancos probablemente se estén engañando a sí mismos» respecto al valor futuro de esos valores, dice Bert Ely, un consultor independiente de bancos.
A menudo, el impacto de esos activos no es fácilmente visible. Gran parte de la información sobre activos riesgosos está solamente en los documentos presentados a los reguladores y no aparecen en los resultados.
Fuente: The Wall Street Journal, 11/02/11.
El futuro de Egipto, y las dudas sobre la deuda soberana acechan al euro
febrero 13, 2011
El futuro de Egipto, y las dudas sobre la deuda soberana acechan al euro
Por Stephen L. Bernard
NUEVA YORK (Dow Jones)–Todas las señales apuntan a que el dólar se fortalecerá y el euro se debilitará en los próximos días al tiempo que una serie de temas que van desde el futuro de Egipto tras la salida de Hosni Mubarak hasta la deuda de la eurozona parecen no haber sido resueltos.
Con las dudas que aún persisten sobre la era post Mubarak en Egipto y el Medio Oriente, así como los persistentes problemas de deuda de la zona del euro, las monedas y los activos de refugio podrían seguir siendo favorecidos, señalaron los analistas.
El franco suizo, el yen y el oro son considerados algunos de los activos de refugio más tradicionales que también podrían verse favorecidos junto con el dólar por los operadores que prefieren errar por el lado de la cautela.
En un comienzo, los operadores vendieron algunas posiciones de refugio después de la renuncia de Mubarak el viernes. Pero esas transacciones se desvanecieron rápidamente a medida que los inversionistas se trasladaron hacia activos más seguros como el dólar debido a que aún existen dudas sobre las repercusiones que esto tendrá en el Medio Oriente.
Y la mayoría de los operadores cree que la transición hacia los activos de refugio tradicionales continuará. El euro cayó a US$1,3548 el viernes por la tarde, más de un 1% por debajo de su nivel más alto de la semana, según EBS vía CQG.
«Yo no diría que hay un reajuste en gran escala del riesgo», dijo Omer Esiner, analista jefe de mercado de Commonwealth Foreign Exchange en Washington.
El aire de cautela probablemente se extenderá al mercado cambiario en el corto plazo, afirman los analistas.
«En el corto plazo, la incertidumbre probablemente aumentará en lugar de disminuir» ahora que Mubarak se ha ido, dijo Aroop Chatterjee, jefe de estrategia cambiaria cuantitativa de Barclays Capital en Nueva York. «No está claro cuándo se realizarán elecciones. En realidad no está claro quién tiene el control».
No sólo la transición del poder será un asunto clave para los operadores, sino que las potenciales repercusiones que esto podría tener en la región también son una fuente importante de incertidumbre.
«¿Y si este fuego atraviesa la línea de contención y enciende a un productor de petróleo del Golfo?», pregunta David Gilmore, socio de Foreign Exchange Analytics en Essex, Conneticut. Gilmore indicó que de producirse, esto representaría un serio problema para la economía mundial debido al potencial impacto en los precios del petróleo. Si el tema se mantiene limitado a Egipto, el efecto en los mercados financieros podría ser mínimo en el futuro, señaló.
En el futuro inmediato, la historia de Egipto podría verse algo minimizada debido a que ya pasó el impacto inicial, lo que permite que otros temas tengan un efecto mayor en las monedas. Los analistas dijeron que los problemas de la deuda soberana europea probablemente volverán a ser un factor determinante en las negociaciones.
El euro ha sido golpeado recientemente y probablemente continuará atravesando dificultades debido a la incapacidad de las «autoridades para alcanzar un acuerdo sobre las medidas para resolver los problemas de deuda», dijo Esiner de Commonwealth Foreign Exchange.
Los rendimientos de la deuda soberana de algunos de los países más débiles de la zona del euro como Portugal y España serán observados de cerca para ver cómo se sienten los operadores sobre la situación de la deuda del bloque de 17 naciones. Si suben los rendimientos de la deuda portuguesa o española, eso indicará que los inversionistas no confían en la capacidad de estos países para hacer crecer sus economías y manejar sus déficit, lo que sería negativo para el euro y beneficiaría al dólar.
Los analistas dijeron que el Banco Central Europeo ingresó recientemente al mercado a comprar deuda portuguesa, una señal segura de que las preocupaciones sobre la salud fiscal de la zona del euro están resurgiendo.
Los rendimientos de la deuda portuguesa a 10 años se han mantenido sobre el 7%, que es considerado un nivel clave de tolerancia para determinar si un país puede seguir cumpliendo con sus pagos de deuda. Un aumento adicional en los rendimientos podría hacer que el tema de la deuda soberana vuelva a un primer plano en la mente de los operadores.
Los especuladores redujeron la semana pasada sus apuestas alcistas sobre el euro, según los datos más recientes de Commodity Futures Trading Commission, otra señal de que la moneda única está perdiendo atractivo
Fuente: The Wall Street Journal, 12/02/11.
El crecimiento de Deutsche Börse
febrero 11, 2011
Deutsche Börse aprende que camarón que se duerme…
Por Vanessa Fuhrmans
Su rol pionero en el corretaje electrónico y la incursión en nuevos mercados transformaron a Deutsche Börse AG, el operador de la Bolsa de Fráncfort, en el mayor mercado de Europa. Pero como la búsqueda de una alianza con NYSE Euronext deja de manifiesto, hasta las bolsas que han estado a la vanguardia de los cambios no han logrado dejar atrás a los nuevos competidores.
Por ahora, Deutsche Börse prospera donde otras bolsas tradicionales se han rezagado. Su plataforma electrónica domina la mayor parte de las transacciones de renta variable en Alemania y su mercado Eurex es una de las mayores bolsas de derivados del mundo.
Deutsche Börse también controla Clearstream, un gigante en el insulso pero altamente rentable negocio de compensación y cierre de operaciones. Los márgenes de 50% de este negocio ayudaron a Deutsche Börse a generar en 2009 una ganancia neta de 496 millones de euros (US$681 millones) y ventas de poco más de 2.000 millones de euros.
El dominio del operador alemán, sin embargo, ha estado resquebrajándose ante la competencia de firmas electrónicas más rápidas, lo que llevó al presidente ejecutivo Reto Francioni a reanudar las negociaciones con NYSE Euronext. Un intento de fusión colapsó hace dos años.
«Hace algunos años, Deutsche Börse se habría visto obligada a hacer una fusión para impulsar las ganancias, para mejorar los costos», dijo Konrad Becker, de la firma de valores de Munich Merck Fink Private Bankiers. «Ahora, es una movida defensiva. No tienen otra opción sino recortar costos», opinó.
Las plataformas operativas alternativas, tales como Chi-X y Turquoise, que proveen operaciones más rápidas y baratas que las bolsas tradicionales, avanzaron más rápidamente en Estados Unidos que en Europa. En los últimos años, sin embargo, también ganaron terreno en el viejo continente, no solamente en acciones sino en los lucrativos mercados de derivados.
En noviembre, Chi-X, propiedad de Nomura Holdings, capturó 16,5% de la compraventa de acciones paneuropeas, por encima del 13,7% de Deutsche Börse, según los datos más recientes de Thomson Reuters. En Alemania, la participación de Deutsche Börse en la transacción de empresas que cotizan en bolsa cayó en los últimos cinco años a aproximadamente 70% desde más de 90%, calcula Becker.
En lo que tiene relación al corretaje tradicional de acciones «esas bolsas no han sido capaces de crear negocios paneuropeos», dijo Alasdair Haynes, presidente ejecutivo de Chi-X Europa. «El esfuerzo [de Deutsche Börse] no ha fructificado y han tenido que hacer adquisiciones para entrar en otros mercados», agregó.
Hasta ahora, Deutsche Börse ha crecido fundamentalmente a través de avances tecnológicos y nuevos emprendimientos, aunque también ha tratado de concretar una compra importante. Fracasó en dos intentos por adquirir la Bolsa de Londres y en varios por quedarse con Euronext, el mercado de cuatro países que NYSE absorbió en 2007.
Su único éxito importante en materia de adquisiciones se produjo a fines de 2007, cuando compró International Securities Exchange Holding, el segundo mercado de opciones de Estados Unidos, por US$2.800 millones. La integración de ese mercado, sin embargo, se ha topado con repetidos obstáculos. Deutsche Börse anunció en diciembre que asumirá un cargo contable de más de 400 millones de euros relacionado a la operación.
La expansión de Deutsche Börse es fruto, más que de las fusiones, de la estrategia definida por el predecesor de Francioni, Werner Seifert, a mediados de la década de los 90.
Seifert transformó a Deutsche Börse en un competidor de primera línea en el corretaje electrónico con el lanzamiento de Zetra, una plataforma mucho más eficiente que su predecesora. En la víspera de la introducción del euro en 1999, Deutsche Börse fusionó su división de derivados con la de su contraparte suiza para crear Eurex y pronto atrajo parte importante del negocio de futuros de bonos alemanes que venía realizando Liffe, el mercado de derivados de la Bolsa de Londres.
Fuente: The Wall Street Journal, 10/02/11.

Estados Unidos- Agenda de libre comercio: Corea, Colombia y Panamá
febrero 10, 2011
EE.UU. fija su agenda de libre comercio: Primero Corea, luego Colombia y Panamá
Por Tom Barkley
WASHINGTON – El representante comercial de Estados Unidos, Ron Kirk, dijo a los legisladores el miércoles que el presidente Barack Obama enviará al Congreso en las próximas semanas el tratado de libre comercio de Corea del Sur, y espera finalizar acuerdos parecidos con Colombia y Panamá tan pronto se resuelvan algunos temas pendientes.
El gobierno de Barack Obama enfrenta un cronograma ajustado para conseguir la aprobación para que el acuerdo con Corea entre en efecto antes del primero de julio, cuando entra en vigor el pacto de libre comercio entre Corea del Sur y la Unión Europea.
Según el testimonio de Kirk en la apertura de sesión ante el Comité de Medios y Arbitrios –el primero desde que los republicanos se hicieron con el control de la cámara en enero –el presidente tiene la intención de presentar el acuerdo comercial entre Estados Unidos y Corea en las próximas semanas y está deseando trabajar con el Congreso para asegurar su aprobación a mediados de año.
Kirk instó al Congreso a aprobar el acuerdo comercial revisado «sin demora», pero se opuso a las exigencias de los republicanos para enviar también de inmediato los pactos con Colombia y Panamá.
El funcionario dijo que el presidente le ha instruido «intensificar de inmediato el compromiso» con los dos países para resolver los asuntos pendientes tan pronto como sea posible, y que la próxima semana una misión de investigación será enviada a Colombia, aunque no estaba seguro de si participaría en la misma.
Agregó que Colombia y Panamá deben estar «preparados para llevar a cabo medidas adicionales significativas» en la mejora de las normas laborales y otras cuestiones.
Los partidarios del pacto con Colombia están presionando para que se apruebe dentro de seis meses, pero el gobierno de Obama no se han comprometido con ese plazo, porque les preocupa que los trabajadores sindicados – tradicionalmente muy escépticos de los acuerdos comerciales – pueden utilizar el acuerdo de libre comercio con Colombia para montar una campaña de oposición. Los líderes sindicales han condenado la violencia contra los organizadores laborales en Colombia. El gobierno colombiano ha señalado que trabaja para mejorar la situación.
El presidente de la junta directiva del Comité de Medios y Arbitrios, Dave Camp, (Republicano de Michigan) expresó su exasperación por la falta de progreso repitiendo una demanda que hizo el miércoles en un discurso para que se presentaran al Congreso los tres acuerdos comerciales a mediados de año.
Los grupos empresariales, incluyendo la Cámara de Comercio y la Asociación Nacional de Fabricantes, también enviaron declaraciones durante la audiencia pidiendo al gobierno que tramite los acuerdos de Colombia y Panamá sin más negociación.
El embajador de Colombia en Washington, Gabriel Silva, dio la bienvenida a la promesa de avanzar en el acuerdo comercial, pero rechazó la idea de que se haya avanzado poco en materia de derechos humanos y laborales en el país. «Es provechoso sacar partido de viejos argumentos fundamentados en el pasado de Colombia», dijo Silva en una declaración exigiendo una «nueva evaluación» por parte del gobierno estadounidense.
Kirk también instó al Congreso a renovar medidas comerciales que expiran a finales de semana, incluyendo un programa que permite el acceso libre de aranceles a las importaciones de Colombia y Ecuador, así como un plan de capacitación para trabajadores desplazados por el comercio.
Fuente: The Wall Street Journal, 10/02/11.
Los mercados emergentes más prometedores
febrero 9, 2011
Los nuevos BRIC: ¿Cuáles son los mercados emergentes más prometedores?
Hay un nuevo grupo de mercados emergentes, que siguiendo los pasos de los conocidos BRIC (Brasil, Rusia, India y China), está ganando atención últimamente. Los llamados CIVETS –Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica– están considerados hoy en día mercados atractivos debido a la diversificación de sus economías, al rápido crecimiento de sus poblaciones y el posible logro de generosos rendimientos en el futuro.
Alejados geográficamente y con unas estructuras culturales, religiosas y políticas muy heterogéneas, los CIVETS muestran un potencial de desarrollo veloz y prometen recompensar a aquellos que estén dispuestos a correr el riesgo de invertir en mercados emergentes diferentes a los más consolidados como los BRIC, dicen los especialistas.
Los BRIC fueron bautizados con ese nombre hace diez años por Jim O’Neill, por aquél entonces economista-jefe de Goldman Sachs. El banco prevé ahora que el PIB combinado de los BRIC supere al PIB de EEUU en 2018. Estos países también deberían representar un 50% de la economía mundial en 2020. Los CIVETS deben su acrónimo a Economist Intelligence Unit (EIU), cuyas previsiones indican que esos países crecerán a una tasa anual del 4,5% durante los próximos 20 años. Ese porcentaje sólo está un poco por debajo de la media del 4,9% prevista por el EIU para los BRIC, y muy por encima del 1,8% previsto para los países más ricos del mundo, es decir, los miembros del G7.
Según una reciente investigación de Knowledge@Wharton y la empresa de comunicaciones globales Fleishman-Hillard, la mayor parte de los ejecutivos de empresas, inversores y líderes empresariales se mostraron interesados en hacer negocios con las multinacionales de los CIVETS. Los entrevistados dijeron que los principales atractivos de esos países son la mano de obra barata, los bajos costes de producción y el crecimiento de los mercados internos. Respecto a los puntos débiles, se mencionaron la inestabilidad política, la corrupción, la falta de transparencia y de infraestructura, así como empresas nacionales sin mucha reputación o dueñas de marcas poco conocidas.
Según Witold Henisz, profesor de Gestión de Wharton, aunque haya un total de 150 mercados emergentes en todo el mundo, un nombre atractivo y un nuevo enfoque pueden dar a las multinacionales y a los inversores un incentivo mayor a la hora de analizar países menos conocidos. «Un acrónimo es una simplificación, pero llama la atención sobre las oportunidades de crecimiento en los mercados en rápida expansión en el exterior y que necesitan ser comprendidos por los ejecutivos», dice.
La investigación de Knowledge@Wharton/Fleishman-Hillard, en la que fueron entrevistados 153 líderes de empresas y negocios, constató un nivel diferente de entusiasmo respecto a los CIVETS. Cuando se preguntó a los entrevistados cuáles de los seis países presentaban «un volumen mayor de oportunidades» o «algún tipo de oportunidad», un 86% citaron a Indonesia seguido por Sudáfrica (un 84%), Turquía (un 82%), Vietnam (un 77%), Egipto (un 61%) y Colombia (un 56%). Un grupo significativo de entrevistados (un 42%) prevé que en 2020 los CIVETS representarán el mismo nivel de oportunidades que los BRIC en la economía global.
Cuando se les compara con los BRIC, los CIVETS presentan dimensiones mucho menores. Indonesia es, por mucho, el mayor con una población de 242,9 millones seguido de Vietnam, con 89,5 millones, Egipto (80 millones), Turquía (77 millones) y Colombia (44 millones). Rusia, por su parte, tiene una población de 139 millones, Brasil, 201 millones, India, 1.200 millones y China, 1.300 millones.
«Mercados sin explorar»
Henisz dice que el tamaño es una de las razones por las que la decisión de invertir en los CIVETS no es tan clara como en el caso de los BRIC. Una empresa occidental tal vez esté dispuesta a tolerar algunos pasos en falso en China, ya que el retorno esperado, dadas las dimensiones del país, podrá ser sustancial. Entrar en un país de los CIVETS, sin embargo, es una decisión estratégica más complicada, dice, y ciertamente se verá acompañada de una presión por obtener resultados a corto plazo, a diferencia de lo que ocurre en países mayores, donde las empresas están dispuestas a insistir más. «China tiene una importancia estratégica tan grande que si las cosas no fueran bien el primer año eso no sería motivo para desistir. No se puede decir lo mismo, por ejemplo, de Colombia, puesto que las empresas no perciben al país como un objetivo estratégico».
Mauro Guillen, profesor de Gestión de Wharton, cita otra diferencia importante entre los dos bloques. A diferencia de China, Brasil, India y otros mercados emergentes como México, los CIVETS no cuentan con empresas multinacionales consolidadas que sirvan de plataforma para impulsar el desarrollo económico, aunque eso pueda suceder en el futuro. «Lo que convierte al grupo de los BRIC en especial es que los países no son sólo grandes, sino que también tienen empresas propias destinadas a ejercer un papel muy importante fuera de sus países», dice.
El EIU reconoce que los CIVETS no tienen el mismo poder económico que los BRIC para «reorganizar el orden económico mundial»; además, su PIB combinado representará sólo 1/5 del PIB combinado de los países del G7 en 2030. Los CIVETS son, por lo tanto, mercados emergentes de segunda línea que cuentan con sistemas financieros relativamente sofisticados, donde no hay riesgo de descontrol inflacionario, de déficits sustanciales en cuenta corriente o en la deuda pública, según datos del EIU.»Los mercados emergentes son siempre arriesgados», advierte Guillén. «Pero, ya que hay riesgos, la probabilidad es que haya retornos generosos para quienes actúen con inteligencia. No es un juego fácil, pero no deja de ser interesante».
Romeo Dator, gestor de porfolio de la tejana Global Investors, especializada en mercados emergentes y recursos naturales, dice que el único país de los CIVETS en que su empresa ha invertido es Indonesia. Según Bloomberg, el retorno total de las inversiones hechas en el país fue del 57% el año pasado. Los otros, dice Dator, todavía son demasiado pequeños para hacer inversiones financieras de gran tamaño que exigen mayor liquidez. Los BRIC, dice, aún están lejos de ser países maduros, y los CIVETS «son prácticamente mercados sin explorar, un escalón por debajo de los mercados emergentes en lo que se refiere al tamaño». ¿Cuándo pasa a ser «emergente» un país? Dator da una indicación: «Cuando comienzan a aparecer ETF [fondos cotizados] asociados a esos países, eso significa que ya despiertan una cierta atención y que vale la pena observarlos mejor».
Michael Geoghegan, consejero delegado de HSBC, es un entusiasta de los CIVETS. En un discurso pronunciado en la Cámara de Comercio Americana en Hong Kong, el año pasado, él destacó: «Cualquier empresa que tenga ambición global debe actuar ahora en relación a esos mercados. En el mundo actual, nadie puede darse al lujo de esperar para hacer negocios. Tenemos que ir dónde están los negocios».
Cada uno de los CIVETS representa una oportunidad y un riesgo, según explican los analistas de mercados emergentes y los profesores de Wharton:
Colombia: Después de años de guerras intensas contra el narcotráfico, Colombia continúa siendo un mercado pequeño, pero siempre ha sido una economía dinámica con industrias importantes, como la de flores frescas, petróleo y café, entre otras.
Indonesia: El mayor país de los CIVETS, tiene una población enorme y dispersa y ya cuenta con inversiones de EEUU, China y Japón, pero la estabilidad política y social continúa siendo incierta.
Vietnam: Alternativa a la mano de obra barata de China, el país tiene planes ambiciosos de crecimiento económico, a pesar de tener un Gobierno comunista.
Egipto: Aunque Egipto tenga una población próspera y con buen nivel de educación en las ciudades del Valle del Nilo, buena parte del país continúa siendo pobre. La deuda de Egipto es elevada (un 80% del PIB) y el futuro político del Gobierno de Hosni Mubarak es incierto. El país también puede enfrentarse a revueltas religiosas.
Turquía: El país no es un buen destino para las fábricas, ya que los costes allí son altos. Continúa siendo un centro regional prometedor que se ha beneficiado de relativa estabilidad y de los lazos que mantienen con Occidente en una región del mundo volátil. Su entrada en la Unión Europea sería un factor positivo más, dicen los especialistas; sin embargo, una posible revuelta religiosa puede comprometer sus perspectivas económicas.
Sudáfrica: A pesar de problemas como el desempleo y el VIH/SIDA, tiene empresas fuertes, una infraestructura de negocios bien desarrollada y puede servir de puerta de acceso al sur del continente.
Henisz destaca que además de los puntos fuertes internos, Turquía, Indonesia y Sudáfrica cuentan con empresas sólidas que pueden convertir a esos países en especialmente interesantes para empresas o inversores que busquen mayor impulso fuera de las fronteras de un país. «Ellos podrían ser una plataforma para los inversores, tal y como fue Irlanda para Europa», dice Henisz, añadiendo que esos países también podrían ser una oportunidad de «aprendizaje inverso» en lo que concierne a la estrategia de negocios en sus respectivas regiones (contrariamente al modelo tradicional que aplica la metodología de las empresas occidentales a los mercados extranjeros).
Resistiendo a la generalización
Según los resultados de la investigación, los entrevistados consideran que los factores de mayor importancia para que las empresas procedentes de los CIVETS puedan competir en la economía mundial son: el valor de sus productos y servicios (un 75%); el crecimiento del PIB (un 74%); la situación financiera (un 53%); los productos o servicios innovadores (un 45%) y la identificación de sus marcas fuera de los respectivos países (un 28%).
Los entrevistados señalaron también los puntos fuertes y débiles de las multinacionales de los CIVETS respecto al mercado mundial. Para un 85% de ellos, las empresas necesitan mayor visibilidad para conquistar el respeto de las principales empresas de EEUU y de Europa. A continuación, para un 67% de los entrevistados, a esas empresas les falta la transparencia necesaria y el gobierno corporativo adecuado para competir en el plano internacional; un 66% dijo que las empresas no tienen el conocimiento necesario en el área de políticas o negocios públicos para enfrentarse a la competencia; un 64% dijo que las empresas no tienen capacidades de marketing y de marca para tener éxito en el mercado global; un 52% cree que las multinacionales de los CIVETS no disponen de recursos de comunicación para tener éxito en el mercado mundial y, finalmente, un 51% considera que esas empresas son limitadas en su raciocinio global.
La investigación exploró también qué factores tomaban en cuenta en un CIVETS para determinar su potencial en igualdad de condiciones con uno o más BRIC. La respuesta más común fue: estabilidad política. Según Franklin Allen, profesor de Finanzas de Wharton, los países CIVETS son tan diferentes que es difícil generalizar cuando el asunto es la política. Él cita la desigualdad de renta, el fundamentalismo religioso y la volatilidad de la región como cuestiones a tomar en cuenta cuando se evalúen las inversiones en esos mercados. «Es preciso analizar con cuidado la cuestión política en cada uno de esos países».
La época en que los inversores extranjeros tenían que temer la nacionalización de los activos casi pertenece por completo al pasado, aunque los gobiernos extranjeros aún representen un riesgo para los proyectos de inversiones, quizás mediante una carga tributaria pesada o a través de la regulación. «Son pocos los países cuyos gobiernos creen que deban ser los dueños de los medios de producción. Por eso no creemos que el riesgo político sea grave, pero me sorprendería si desapareciera para siempre», añade Allen. «Puede adquirir otras formas. Los problemas de deuda de los gobiernos pueden conllevar una tributación más pesada, aunque yo creo que aún falta mucho para que eso suceda».
En 2005, O’Neill, de Goldman Sachs, creó un nuevo concepto para la próxima generación de mercados emergentes: los «Próximos 11», o «N11», constituidos por cuatro de los CIVETS y otros siete países. O’Neill, actual presidente de asset management de Goldman Sachs, destaca que Colombia y Sudáfrica no han sido incluidos en el N11 porque el tamaño de su población restringe su capacidad de crecimiento en grandes mercados. «El grupo N11 incluiría también Bangladesh, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur, Irán, Nigeria y México, y esos 11 serían un grupo más heterogéneo y atractivo», dice O’Neill.
La EIU, por su parte, ha limitado la lista. Nigeria, según la empresa de investigaciones, depende demasiado de las commodities. Las relaciones políticas e internacionales de Irán son muy inestables. Filipinas —conocida como «la eterna aspirante»— también padece un escenario político frágil e inestable, según la EIU. La inestabilidad política también rodea a Tailandia, y los problemas de seguridad de Pakistán son graves. Bangladesh, por su parte, es demasiado pobre y vulnerable a los efectos del cambio climático. O’Neill planea publicar un estudio este mes elevando a México, Corea del Sur, Indonesia y Turquía, además de los BRIC, a la condición de «Mercados de Crecimiento». La EIU dejó México y Corea fuera de la lista porque se trata de países considerados exitosos y no presentaban ninguna novedad para los inversores.
Los profesores de Wharton destacan que Rusia, que continúa siendo dependiente de recursos naturales y experimenta inestabilidad política, no puede ser equiparada a otros BRIC de mayor éxito. Pero Henisz dice que Rusia es un ejemplo de lo que puede suceder en cualquier mercado emergente. Él dice que en cinco o diez años, uno o más de los países CIVETS se quedará atrás. «No sé quien, pero uno o dos se quedarán fuera», dice.
Fuente: Wharton-Universia, 09/02/11.










