El empobrecimiento de los jubilados alemanes

septiembre 7, 2016

El problema del empobrecimiento de la anciana población alemana

Por Vicent Selva Belén.

Adultos ancianos ricos playa bienestar

La estructura demográfica de Alemania, poco equilibrada y envejecida, pone en riesgo el bienestar de sus ciudadanos a medio plazo. Se estima que si no se realizan cambios y reformas, la población mayor verá empeorada su cada vez más deteriorada situación.

ancianosEl envejecimiento que desde hace tiempo viene sufriendo la población europea es un problema que nadie duda. Pero que ese problema vaya a tener algunas de sus peores efectos en un país como Alemania, puede parecer menos obvio.

La imagen que desde hace décadas ha proyectado la República Federal de Alemania es la de un país serio y disciplinado. Y eficiente, sobre todo eficiente. Un país que desde el fin de la II Guerra Mundial logró resurgir con fuerza, especialmente en el aspecto económico. En definitiva, un ejemplo a seguir por el resto de economías de la Unión Europea.

Alemania banderaNo obstante, la realidad no es tan dulce y, a tenor de algunos datos, el futuro del país, tampoco. El progresivo envejecimiento de la población alemana ha resultado en una situación insostenible entre los ingresos futuros y las deudas. Con esto no nos referimos a la deuda explícita, que atendiendo al Tratado de Maastricht no debería superar el 60% del PIB. Nos referimos a otros tipos de obligaciones a las que se debe, o deberá, hacer frente.

La realidad es que la esperanza media de vida se sitúa casi en los 81 años. Al mismo tiempo, la tasa de natalidad se mantiene baja, con nueve nacimientos por cada mil habitantes. Esta situación puede generar un desequilibrio muy acentuado en el futuro, dado que se prevén grandes dificultades para mantener el actual sistema de pensiones en un futuro a medio plazo. Ilustra esta situación, el hecho de que el Estado se ve obligado a transferir cantidades multimillonarias al fondo de pensiones. Por ejemplo, para el 2016 la cantidad ha sido de 14.000 millones de euros. Si no se produce un cambio demográfico, la situación empeorará en los próximos años.

Además, otros ámbitos tienen una situación similar, por lo que las expectativas no son muy optimistas. Ámbitos como los de las pensiones básicas, las ayudas a personas con discapacidad u otros tipos de prestaciones para personas con dificultades especiales, forman parte de esas “deudas implícitas”.

De hecho, la brecha de sostenibilidad, que es la diferencia entre deudas implícitas y explícitas, alcanzó en 2013 el 237% del PIB alemán. Dicho en términos absolutos, esa diferencia es de 6.484.000 millones de euros.

Yendo más aya de estos datos macroeconómicos, podemos observar algunos elementos que no carecen de importancia. Así, se comienza a constatar un alarmante aumento de la pobreza en personas mayores. La cifra de personas en esta situación se aproxima al millón. De hecho, en 2003 eran algo más de 500.000 los pensionistas que debían complementar sus ingresos con minijobs. En cambio, a mediados del 2015, tal cifra superaba las 900.000 personas. Por tanto, se puede constatar que la situación de pobreza en la vejez ha aumentado de forma rápida y realmente peligrosa.

Algunos expertos señalan que algunas medidas políticas implementadas por el gobierno de coalición de los conservadores y los socialdemócratas, pueden tener como consecuencia un empeoramiento de esta situación al poner en entredicho la viabilidad del sistema de pensiones. Entre esas medidas, algunos expertos señalan, por ejemplo, adelantar la edad de jubilación hasta los 63 años o que las madres reciban una renta adicional. No obstante, no hay que olvidar que la causa principal es de naturaleza demográfica.

Ante este problema, la inmigración controlada y adaptada a las necesidades productivas del país puede ser parte de la solución. Y es que la necesaria renovación de la mano de obra en Alemania pasa, casi sin alternativa, por insertar en su mercado de trabajo trabajadores provenientes de otros países.

Esta opción plantea problemas, dada la situación política que se están viviendo en Alemania, como muestran algunas elecciones regionales celebradas recientemente. Por ejemplo, la conservadora CDU de Merkel quedaba sobrepasada por la extrema derecha de Alternativa para Alemania. La pujanza de esta fuerza situada muy a la derecha en el arco ideológico es su mensaje cuasi apocalíptico en relación con la inmigración. De tal forma, se denota que una parte importante de la población ha asumido ese mensaje, con fuerte componente xenófobo.

Un caso muy claro que apunta en este línea es del estado federado de Mecklemburgo-Antepomerania, En este estado, aunque vencieron los socialdemócratas, se situó al partido de Merkel en tercera posición por detrás del partido ultra. Un fuerte revés teniendo en cuenta que este estado conforma el distrito electoral de la actual Canciller.

Otras posibilidades no resultan menos polémicas, a bien seguro, para la población alemana. Una posibilidad sería dar marcha atrás en la rebaja de edad de jubilación, como propone el Bundesbank. Ello implicaría pasar de los 63 años, en determinados casos, a los 69, es decir seis años más. Una rebaja que fue uno de los grandes acuerdos de la Gran Coalición.

Sea como fuere la realidad a la que se enfrente este país, todavía considerado el motor de Europa, es complicada. Es innegable que habrá que tomar decisiones importantes, independientemente de la línea que se siga. Pero, en cualquier caso, la polémica será un elemento de la cualquier decisión que se tome no podrá deshacerse.

Fuente: economipedia.com, 05/09/16.

Cómo lograr su Libertad Financiera

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Alemania apuesta a los Autos eléctricos

mayo 8, 2016

Autos eléctricos, la apuesta alemana

Por Jorge Castro.

alemania-banderaEl gobierno alemán inauguró esta semana un programa de subsidios para la venta de vehículos eléctricos por 1.200 millones de euros, que implica la entrega de 4.000 euros a cada comprador, que se reduce a 3.000 euros para las unidades híbridas. El costo de la operación se divide por mitades entre la República Federal (RFA) y la industria automotriz.

El objetivo del gobierno de Angela Merkel es asegurar que la actividad automotriz alemana –primera del mundo– consolide su liderazgo en la producción de automotores eléctricos y garantice que la nueva generación de baterías construidas con litio se manufacturen en el país, para encabezar la nueva revolución industrial. Berlín presume que en 10 o 20 años se modificará en sus raíces el negocio automotor mundial, de 74,39 millones de unidadesvendidas en 2015, que llegarían a 100 millones en 2020.

China es la clave del mercado automotor global. En 2015 se vendieron 19,7 millones de automotores, tras duplicarse la venta de vehículos de pasajeros en los últimos 7 años. Su parque automotor asciende a 250 millones de unidades, la cuarta parte del norteamericano. El gobierno alemán prevé que el 75% de los autos del mundo serán eléctricos o híbridos en 20 años. Es la mayor revolución desde el motor de combustión interna creado por Henry Ford en los años 20.

Merkel colocó en la industria automotriz, y en la producción de automóviles eléctricos la tarea de ratificar la condición de Alemania como la primera exportadora manufacturera mundial, en especial en bienes de alta tecnología. OCDE estima que las ventas externas de la RFA subirán 80% en los próximos 10 años, y que el PBI industrial crecerá 18 puntos en ese período.

El resultado es que el superávit de cuenta corriente de Alemania (8% del PBI), el mayor del mundo con relación a la población y al producto, aumentaría 30% en la próxima década (US$325.000 millones o 246.000 millones de euros).

La RFA es el país más industrializado del mundo y cabeza de la nueva revolución industrial (Industrie 4.0). Lo propio de la industria manufacturera desde que surgió en la primera Revolución Industrial (1780-1840) es que está unida por lazos internos al resto de los sectores productivos. Por eso, en ella el alza de la productividad no depende de la fuerza de trabajo, sino que abarca a todos los factores de la producción.

China produjo 330.000 vehículos eléctricos en 2015 –4 veces más que en 2014– y colocaría 500.000 unidades por año en 2020. Puso el énfasis en el desarrollo de gigantescas flotas de transporte público urbano, que cubrirían 50% del total de las ventas en 4 años.

Beijing aspira a vender 3 millones de unidades eléctricas por año en 2025 (+300%); y para eso, eliminó los subsidios a la producción y destina todos sus recursos a las compañías que ofrezcan nuevas tecnologías y alcancen o superen sus objetivos de ventas.

Los costos de los vehículos híbridos chinos serán competitivos con los de combustión interna a partir de 2017, y los eléctricos alcanzarán ese nivel 3 años después.

La clave estratégica de los vehículos eléctricos es la batería alimentada con litio, cuyo costo cayó 14% por año entre 2007 y 2015. Significa que el nivel de competitividad se alcanzaría cuando las baterías cuesten US$150/kw.

El litio es el insumo crucial de la nueva revolución automotriz. Por eso su precio aumentó 253% el año pasado, y se ha elevado 90% el valor de mercado de las compañías que lo producen. Es un metal que se encuentra concentrado casi 100% en 6 países: Argentina, Bolivia, Chile, Australia, China y EE.UU. El cruce de Alemania y China constituye el vector decisivo de la revolución eléctrica mundial.

Fuente: Clarín, 08/05/16.

Las dos caras del euro para Alemania

julio 22, 2015

Las dos caras del euro para Alemania


La crisis griega y la hostilidad alemana de cara a un tercer rescate para el maltrecho país heleno representan un buen momento para examinar la relación de la mayor economía de Europa con la moneda única. ¿En qué medida ayuda a Alemania su pertenencia al euro? ¿Dónde podría perjudicarla?

La relativa debilidad del euro frente al hipotético marco alemán es una ventaja para el país. Además de la disciplinada Alemania, la unión monetaria también incluye a países como Italia, España, Francia y Grecia, que no han tenido tanto éxito como los germanos en los últimos años.

euro-13Esto pesa sobre la fortaleza del euro, lo que ayuda a los exportadores alemanes. Como ya se sabe, las exportaciones son un motor fundamental de la economía germana. Una divisa más fuerte seguramente haría la vida más difícil para los exportadores alemanes al encarecer sus productos en el mercado mundial.

El economista de ING Carsten Brzeski señala que la política monetaria del Banco Central Europeo ha tendido a favorecer a los países más débiles y que este enfoque beneficia a naciones exportadoras como Alemania. “La divisa siempre estará infravalorada en comparación con una situación en la que estás por tu cuenta”, indica.

El experto estima que la política monetaria acomodaticia del BCE en el último año ha inyectado cerca de 25.000 millones de euros a la economía alemana mediante el abaratamiento de la moneda única.

Suiza arroja luz sobre cómo sería la vida de Alemania si estuviera por su cuenta. La pequeña nación alpina también es un refugio para los inversionistas y su divisa, el franco, se ha fortalecido considerablemente en los últimos años. Era tan fuerte que durante tres años y medio el banco central del país no le dejó apreciarse más allá de 1,20 francos por euro. Pero en enero el Banco Nacional Suizo se rindió en esa lucha y el poderoso franco ahora se cotiza a 1,05 por euro.

Y los exportadores no están contentos. Swissmem, un organismo que representa a más de un millar de los 13.000 fabricantes de maquinaria del país, dijo que tres cuartas partes de las compañías que lo componen esperan que la apreciación del franco este año contraiga los márgenes de ganancias en al menos cuatro puntos porcentuales. “Casi un tercio de ellas esperan una pérdida operativa este año”, indicó en un comunicado.

Pero la pertenencia al euro no lo es todo. La gestión económica también es importante. “Los países pueden prosperar dentro o fuera del euro o fracasar dentro o fuera del euro, en función de las políticas nacionales que persigan”, comenta el economista jefe de Berenberg, Holger Schmieding.

También se ha dicho que Alemania se beneficia de la crisis porque los inversionistas han huido al país en busca de refugio ante los temores sobre las finanzas de otros países de la zona euro, facilitando así al gobierno equilibrar sus cuentas.

El instituto IfW en Kiel, Alemania, estimó en abril que el país germano ahorraría 160.000 millones de euros hasta 2030 debido a unos tipos de interés más bajos.

Esto podría, por supuesto, haber ocurrido incluso con el país fuera del bloque. Por ejemplo, Suiza puede endeudarse incluso con mejores términos que Alemania. El miércoles por la mañana, la rentabilidad de su bono a diez años era de 0,01% frente a 0,71% del alemán, según Tradeweb.

Pero esto tiene sus inconvenientes. La fuerte entrada de capital en Suiza ha provocado temores sobre la estabilidad financiera, e inquietud por el aumento de los precios de la vivienda. Aunque Alemania tiene problemas similares, puede apoyarse en las ganancias de las exportaciones que acompañan a una divisa más débil, algo que su vecino montañoso e independiente no puede hacer.

— Neil Maclucas en Zúrich contribuyó a este artículo.

Fuente: The Wall Street Journal, 22/07/15.

 

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Alemania corre el riesgo de caer en recesión

octubre 10, 2014

Los temores por Alemania y la zona euro disparan la volatilidad en los mercados

Por Ulrike Dauer.

alemania-banderaFRÁNCFORT — Una semana de cifras muy negativas sugiere que la economía alemana se ha estancado y corre el riesgo de caer en una recesión. La tendencia, combinada con la debilidad exhibida por otros países de la zona euro, entorpece los intentos del bloque económico para sentar las bases de un crecimiento sostenible después de una contracción de 18 meses de la que recién escapó el año pasado.

La fragilidad de la zona euro es uno de los factores que ha contribuido a la volatilidad en los mercados. El Promedio Industrial Dow Jones ha oscilado en más de 200 puntos, en ambas direcciones, durante tres jornadas consecutivas. El indicador retrocedió 334,9 puntos el jueves, o 2%, revirtiendo los avances del miércoles, para cerrar en 16.659,25 unidades. Las acciones estadounidenses atraviesan por su período de mayor volatilidad desde 2011 ante la preocupación por la falta de dinamismo de la economía global y de Europa en particular. El índice S&P 500 cayó 2,1% y el Índice Compuesto Nasdaq 2%.

Uno de los sectores más vapuleados fue el de empresas de energía, que acumula una baja de 10% en los últimos 30 días. El precio del petróleo para entrega en noviembre declinó 1,8% en Nueva York para quedar en US$85,77 el barril, el nivel más bajo desde diciembre de 2012. La cotización siguió cayendo después del cierre a US$84,41 en horas de la tarde, un descenso de 3,3%.

Los inversionistas pueden encontrar que las últimas jornadas evocan, a una escala menor, los acontecimientos de agosto de 2011, cuando arreciaba la crisis de la deuda europea.

El nerviosismo de la jornada comenzó con el dato de que las exportaciones alemanas cayeron 5,8% en agosto frente al mes anterior, su mayor declive mensual desde la recesión de 2009. El dato se suma a otros indicadores negativos, como el nivel deficiente de la producción fabril, y ayuda a conformar un panorama sombrío para Europa.

Los principales centros de estudios alemanes recortaron el jueves sus previsiones de crecimiento para este año y el próximo y advirtieron que la menor confianza de las empresas y la caída de las exportaciones repercutirán en la actividad de la mayor economía de Europa. Los centros de estudio proyectan, en un informe elaborado en conjunto, una expansión de 1,3% este año y de 1,2% en 2015, frente a previsiones iniciales de 1,9% y 2%, respectivamente.

El debilitamiento de Alemania coincide con el estancamiento de la recuperación de la zona euro, que ha sido anémica desde que se inició en 2013, y corre el riesgo de agotarse. El déficit comercial de Francia, por ejemplo, se amplió en agosto. Entre los sectores más afectados por la menor demanda externa figuran los equipos industriales y los químicos.

Las empresas francesas se quejan de que el negativo entorno interno agrava la debilidad de la demanda externa. “Hay un clima de temor y desconfianza, de modo que los líderes de las pequeñas empresas son renuentes a asumir riesgos”, señaló Michel Druger, delegado de la federación de exportadores Club des Exportateurs de France.

La fragilidad de las economías del continente y las altas tasas de desocupación en muchos países de la zona euro obligan a los gobiernos a replantearse su reciente énfasis en políticas de austeridad fiscal. En momentos en que la inflación está muy por debajo de los niveles habituales, el Banco Central Europeo siente presión para estimular la economía mediante un programa de compra de activos, una propuesta que no ha tenido una buena acogida en Alemania.

Lápices adhesivos Pritt de Henkel AG en la línea de producción de la sede de la empresa en Dusseldorf, Alemania. Las exportaciones alemanas cayeron 5,8% en agosto. Bloomberg News

La postración de la zona euro ha mermado las ventas de las compañías alemanas en la región. Hasta hace poco, la robusta demanda de los mercados emergentes había contribuido a compensar esa deficiencia. Ahora, el enfriamiento de Asia y las economías emergentes está cerrando esa válvula de escape. “La desaceleración del crecimiento en las economías emergentes sigue siendo la única explicación factible del bajón de la economía alemana”, señaló Jörg Krämer, el economista jefe de Commerzbank.

Muchas empresas alemanas no esconden su nerviosismo. “Temo que las ventas apenas crecerán 3% este año”, manifestó Rainer Hundsdörfer, presidente de la junta directiva de EBM Papst, fabricante de ventiladores y equipos de ventilación. El año pasado, las ventas crecieron 12%, añadió.

George Osborne, ministro de Finanzas de Reino Unido, advirtió que los problemas del continente pueden perjudicar la recuperación de Gran Bretaña, que se ha afianzado desde 2013. “La zona euro corre el riesgo de volver a caer en crisis. Gran Bretaña no es inmune a eso, en realidad ya está teniendo un impacto en nuestras manufacturas y nuestras exportaciones”, indicó.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo en una rueda de prensa el jueves que busca formas de reactivar la inversión, en particular en el ámbito digital, y reducir los trámites burocráticos para las empresas. “Estamos decididos a seguir por este sendero y hablaremos sobre estos asuntos en Europa”, aseveró.

Alemania ha sido el blanco de críticas de otros países europeos por negarse a aumentar el gasto y poner en riesgo la promesa de Merkel de presentar el próximo año el primer presupuesto equilibrado del gobierno federal desde 1969. El Fondo Monetario Internacional, Estados Unidos y algunos países de la zona euro han exhortado a Berlín a elevar el gasto interno como una forma de estimular la zona euro.

Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas, reiteró el jueves la oposición del país a utilizar fondos de los contribuyentes para fomentar el crecimiento de la zona euro y resaltó, en cambio, la necesidad de que el bloque ponga en marcha reformas estructurales.

Los líderes empresariales de Alemania han solicitado una mayor inversión. “Necesitamos más inversión en forma desesperada”, aseveró Volker Treier, economista jefe internacional de la Cámara Alemana de Industria y Comercio.

—William Horobin, Christopher Alessi, Andrea Thomas y Harriet Torry contribuyeron a este artículo.
Fuente: The Wall Street Journal, 10/10/14.

Alemania: Bancos que se hunden

agosto 13, 2013

Bancos que se hunden

El negativo efecto del transporte marítimo en Alemania

Debido a su exposición a la crisis del comercio marítimo, los bancos alemanes están teniendo graves problemas que podrían lastrar toda la economía europea, según The New York Times. Los diez bancos más grandes de Alemania cuentan con 98.000 millones de euros, en total 128.000 millones de euros en forma de créditos con alto riesgo de insolvencia debidos al transporte marítimo mundial, mucho más del doble del valor de sus inversiones en Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España.

También los bancos alemanes dependen en mayor medida de la industria, que se encuentra en su quinto año consecutivo de recesión y presenta ventas muy bajas. La recesión del transporte marítimo se ha visto ensombrecida por la crisis de deuda de la zona euro, pero tiene las mismas causas: incluyen complejos productos financieros, incentivos gubernamentales que distorsionan el mercado y una enorme subestimación del riesgo.

«El mercado de contenedores está totalmente sobredimensionado», dijo Thomas Mattheis, socio de TPW Todt, un estudio contable de Hamburgo que asesora a clientes en la industria. El analista atribuye la causa de este hecho al crédito fácil que hubo en el sector.

La exposición al transporte marítimo es una de las razones por la que Moody’s confirmó las expectativas negativas a los bancos alemanes el mes pasado, advirtiendo que la industria mundial del transporte marítimo «se enfrenta a un debilitamiento de la demanda gracias a un crecimiento económico lento y con un exceso de capacidad estructural».

Hoy en día, pocas compañías de exportación marítima son rentables: de acuerdo con la industria, cerca de 300 buques se encuentran ociosos en los puertos de todo el mundo por falta de clientes, y durante los siguientes años las únicos ingresos serán destinados a pagar la deuda contraída por estas empresas.

Fuente: La Nación, 13/08/13.

Alemania tendrá que pagar el precio de salvar al euro

junio 15, 2012

Alemania tendrá que pagar el precio de salvar al euro

Por Nicholas Hastings

 

Alemania ya no puede mantenerse distante del resto de la zona euro.

Hasta ahora, el país ha permanecido solo, como el bastión de la disciplina económica y el centro de la moneda única. Puede que los inversionistas hayan dudado del futuro del euro y el éxito de los deudores periféricos, pero su confianza en Alemania era inquebrantable.

Pero ya no.

Esta semana aparecieron las primeras señales de que los inversionistas ahora creen que la crisis arrastrará también a Alemania.

Después de muchos meses de reciclar sus fondos desde las naciones de la periferia hacia Alemania, los inversionistas ahora también están algo nerviosos al respecto.

Una subasta de bonos alemanes realizada el miércoles posiblemente haya proporcionado una vez más los fondos que el país necesita, pero los costos de financiamiento aumentaron e incluso los rendimientos del bono alemán de referencia en el mercado secundario, los cuales habían sido presionados a la baja hace solo unas semanas al 1,13%, fueron impulsados al 1,52% debido a que los inversionistas demandan mayores retornos.

¿La razón? Se dieron cuenta que el país ya no puede solamente resolver el problema con dinero, y que se llegó a un punto en que deberá acoger a los otros miembros en una unión fiscal más estrecha si el euro ha de sobrevivir.

Curiosamente, este punto aparece antes -y no después- de las elecciones griegas de este fin de semana, las cuales hasta ahora se consideraba un punto de quiebre de la crisis en general.

Si Grecia rechaza los partidos conservadores que aprobaron los términos del rescate de deuda de la Unión Europea, una salida de Grecia de la moneda única se volverá mucho más probable.

No obstante, fue la decisión de los líderes europeos de proporcionar un rescate de EUR100.000 millones (US$125.000 millones) para los bancos españoles la que parece haber sido el punto de quiebre.

En lugar de dar otro periodo de respiro a los mercados financieros mientras los políticos trabajan para resolver el problema, el rescate bancario parece haber galvanizado la percepción del mercado acerca de que es necesario acelerar las medidas hacia una unión fiscal.

En una intervención muy poco diplomática, el ministro de Economía del Reino Unido, George Osborne, destacó que la decisión de rescatar los bancos españoles proporcionando los fondos al gobierno español no ha podido convencer a los mercados de que la deuda soberana española es «completamente creíble». Sugirió que los alemanes, quienes hasta el momento han estado resistiendo una unión más estrecha, se convencerán de hacerlo solo una vez que Grecia haya sido eliminada de la moneda.

Y ése es precisamente el camino -hacia una unión bancaria y la creación de un bono conjunto de la zona euro- que están esperando ahora los inversionistas.

En ambos casos significará la dilución de la disciplina fiscal de Alemania tal como la conocemos.

En el primer caso, los bancos alemanes se volverían responsables de sus socios periféricos más débiles y, en el último caso, la emisión de un bono conjunto de la zona euro que financiara la región en general significaría que la propia Alemania ya no sería capaz de obtener las primas que alguna vez consiguió.

De hecho, el precio de financiar a la zona euro en su conjunto escalaría hacia el rango del 6% al 7% que ofrecen muchas de las naciones periféricas, y ya no sería del 1,50% que ofrece Alemania por sí sola.

En otras palabras, en tanto Alemania sea forzada a unirse al resto de la zona euro y a no estar más sola, el país y los alemanes comenzarán a pagar todo el costo de salvar al euro.
Fuente: The Wall Street Journal, 14/06/12.

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