Le hicieron el «cuento del tío» y le robaron más de 80 mil dólares
Mar del Plata. Dos hombres se hicieron pasar por el gerente y el tesorero de un banco y engañaron a su víctima, una jubilada de 84 años.
Con calma, sin prisa, manteniéndose en sus falsos roles de gerente y tesorero, contaron los billetes y hasta llenaron una planilla como si estuvieran llevando adelante el más común de los trámites bancarios. Unos minutos después los hombres se fueron -sin dejar un solo billete- con la promesa de regresar más tarde a la cada de la dueña del dinero para concluir la gestión, algo que obviamente nunca sucedió. La mujer, una jubilada de 84 años, recién se percató del engaño un día después y fue a la comisaría a denunciarlo. Los hombres no eran empleados de ningún banco, sino estafadores y la despojaron de más de 80 mil dólares. Ocurrió otro caso similar esta semana, los investigadores intentan determinar si se trata de los mismos autores.
El último de los hechos le pasó el lunes a una mujer que vive en el barrio Lomas de Stella Maris, uno de los más antiguos y elegantes de Mar del Plata. Primero la llamó alguien haciéndose pasar por su sobrino y la convenció de que le entregara el dinero a los funcionarios del banco que más tarde pasarían por su casa, puesto que el gobierno había dispuesto “un cambio de numeración y color” de los billetes. Durante esa conversación, el hombre la llamó por un apodo familiar.
Convencida, la mujer fue a la Sociedad Militar y retiró sus ahorros, más de 80 mil dólares. Los estafadores la acompañaron. Luego regresaron a la casa de la jubilada donde siguieron en sus papeles de gerente y tesorero bancarios. Se fueron tras contar el dinero y completar una planilla. Antes le dijeron que regresarían por lo menos una hora más tarde con los nuevos billetes.
Recién en la noche del martes la mujer hizo la denuncia en la comisaría novena y el caso, aún sin novedades, quedó radicado en la fiscalía de Delitos Económicos.
En el otro episodio, una mujer entregó los ahorros que le había dado en guarda una vecina. Un hombre la llamó, le dijo que del banco pasarían a buscar el dinero para que la propietaria pudiera realizar una operación bancaria en ese momento. Aunque intentó chequear si lo que le decían era cierto, terminó siendo engañada, y le entregó 7 mil dólares a los estafadores.
J.P. Morgan les dice ‘relájense’ a los adictos al trabajo en su banco de inversión
Por Emily Glazer y Daniel Huang.
El director de banca global de J.P. Morgan, Carlos Hernandez (der.) junto al presidente ejecutivo del banco Jamie Dimon.
J.P. Morgan Chase & Co. está dando sus banqueros de inversión una orden inusual: relájense y tómense un descanso.
En enero, la firma anunció una iniciativa que anima a sus banqueros de inversión a que no trabajen los fines de semana libres, siempre y cuando no haya un acuerdo inminente que cerrar. Las nuevas reglas se aplican a todo el personal, desde los analistas a los directores generales, dijo la firma.
La iniciativa, denominada “Bajen los lápices”, es algo inusual para un poderoso ícono de Wall Street, donde las semanas de 100 horas de trabajo son consideradas por algunos como una insignia de honor y temidas por otros como un aspecto anticuado de la tarea, que conduce al agotamiento precoz del personal.
J.P. Morgan, el banco más grande del país por activos, se une así a una serie de empresas de Wall Street que han tomado medidas similares para retener a sus banqueros de menor rango y mejorar el equilibrio entre el trabajo y la vida privada.
“En última instancia, la continuidad es importante, el desarrollo de personas que entiendan la firma, que entiendan [su] cultura”, dijo Carlos Hernández, director de banca global de J.P. Morgan, en una entrevista. “No estamos poniendo la empresa patas arriba, [le estamos haciendo] mejoras…y [estamos siendo] realistas acerca de lo que esta generación quiere”.
El enfoque en las condiciones de trabajo de Wall Street, en particular entre los empleados de nivel inferior, se intensificó después de la muerte de un practicante de Bank of America Corp. en 2013. Un examen médico encontró que el agotamiento fue una posible causa de la muerte del joven. Esto contribuyó a provocar una ola de nueva normas de los principales bancos para reducir las horas de trabajo.
En noviembre, el presidente y presidente ejecutivo James Dimon pasó más de una hora respondiendo preguntas de analistas e inversionistas asociados e un “evento de reconocimiento” organizado por J.P. Morgan.
Hernández dijo que la política está diseñada para que la gente se vaya de la oficina a su casa, o donde sea que elija para relajarse.
La empresa no está imponiendo pautas respecto a la frecuencia con la que los empleados deberían revisar sus teléfonos inteligentes, pero la expectativa es que la mayoría de los fines de semana estén libres de las obligaciones de trabajo que requieren mucho tiempo—a menos que se esté concretando un acuerdo, algo que sucede a menudo ocurre los fines de semana.
Hernández también anunció que el banco está lanzando un programa de ascensos acelerados en todas las oficinas globales que antes sólo estaba disponible para ciertos lugares de América del Norte.
El programa acelera los ascensos para los empleados con mejor desempeño, sin importar su posición, lo que reduce el tiempo que le toma a un analista, el rango más bajo en el banco, a ascender al puesto de director gerente.
Una progresión típica de un banquero de inversión J.P. Morgan inicia con tres años como analista, seguido de 3 años y medio como asociado, otros tres años como vicepresidente y tres años como director ejecutivo antes de alcanzar el título de director gerente. Los empleados que reciben una calificación “E” (por “excede las expectativas”), pueden reducir hasta un año en cada posición.
Hernández, que ha trabajado en diferentes grupos en todo el mundo para el banco, también discutió una iniciativa llamada “Team Connect” (algo así como Conectándose en equipo) que impulsa el programa de aprendizaje del banco y añade más eventos conjuntos para analistas y directores generales en un esfuerzo por hacer que los banqueros jóvenes se sientan más incluidos.
“Todas estas cosas realmente están haciendo que la gente en general, pero sobre todo los más jóvenes, sientan que importan”, dijo Hernández.
Hace aproximadamente dos años, J.P. Morgan añadió un “fin de semana protegido” en la que los empleados pueden indicar si necesitan un fin de semana completo fuera del trabajo por una variedad de razones, desde una boda a una reunión de ex compañeros de universidad.
En 2014, Bank of America comenzó a alentar a sus empleados más jóvenes a tomar al menos cuatro días de fin de semana de descanso al mes, mientras que Morgan Stanley y Goldman Sachs Group Inc. han creado comités dedicados a problemas de relación entre el trabajo y la vida personal para sus trabajadores más jóvenes.
Una portavoz de J.P. Morgan dijo que una gran mayoría de los empleados no deberían trabajar los fines de semana.
La esperanza es que se reduzca así el tiempo de fines de semana que los empleados más jóvenes pasan en las presentaciones o eventos de comercialización que no son tan urgentes. Esto refleja los cambios que han tenido lugar en la manera de trabajar en Wall Street durante la última década, dijo Hernández.
J.P. Morgan también ha hecho esfuerzos para simplificar más los procesos de trabajo. Por ejemplo, la oficina de de bonos de alto grado del banco ahora utiliza una aplicación que automatiza los precios de los bonos y la emisión de información en lugar de requerir a los banqueros más jóvenes que obtengan los datos y llenen hojas de cálculo, dijo Hernández.
Estos cambios generales se aplican a más de 2.000 personas en el banco de inversión J.P. Morgan, de un total de 234,598 empleados de la empresa.
Sectores de la banca de inversión fueron las que tuvieron mejor desempeño dentro de la empresa el año pasado, con un salto del 43% en ingresos por asesoramiento en el cuarto trimestre en comparación con el año anterior, un aumento que lideró el auge de negocios de 2015.
El estrés aumenta su colesterol más de lo que piensa
Muchos cardiólogos dicen que es un factor que contribuye al colesterol alto
Por Betsy Mckay
Hace cuatro años, Christopher Edginton estaba tomando medicamentos y tratando de mejorar su dieta, pero su colesterol subía de todas maneras.
Su médico le sugirió una nueva estrategia. “Dijo que tenía que dejar de hacer algunas cosas que estaba haciendo, [dejar de lado] algunas de las tensiones en mi vida”, recuerda Edginton, profesor de la Universidad del Norte de Iowa. Debido a sus obligaciones, Edginton viaja regularmente por todo el mundo y ha acumulado tantos títulos que su tarjeta de presentación es desplegable y tiene cuatro lados.
Edginton le hizo caso. Ahora, a los 69 años, limita su trabajo a la docencia y a algunas pocas responsabilidades en organizaciones profesionales. Su nivel del llamado colesterol malo, o lipoproteína de baja densidad (LDL), se ha reducido de 121 miligramos por decilitro en 2012 a 62 miligramos por decilitro actualmente. (Las últimas directrices de tratamiento de colesterol, emitidas en 2013, ya no establecen metas específicas; Edginton, que tuvo dos infartos, dice que su médico opina que un nivel de entre 50 y 70 es razonable para él).
De todos los factores que contribuyen al colesterol alto, muchos cardiólogos dicen que hay uno que a menudo no se menciona en el asesoramiento de los pacientes: el estrés. Sin embargo, sostienen que el estrés crónico de un trabajo arduo, una relación tensa u otras situaciones que generan ansiedad pueden desempeñar un papel —junto con una dieta deficiente, el tabaquismo y la falta de ejercicio— en la concentración de lípidos o grasas en la sangre. El colesterol depositado por el LDL se puede acumular en las arterias, una condición conocida como aterosclerosis, que a su vez puede reducir el flujo sanguíneo.
“El estrés hace que el colesterol suba”, dice Stephen Kopecky, cardiólogo preventivo de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota, que está tratando a Edginton. “Sin lugar a dudas, [esto] ha sido poco reconocido”.
Consejos médicos para reducir el estrés
1) Practicar el pensamiento positivo: no se diga a usted mismo nada que no le diría a otra persona.
2) Hacer Ejercicio: mantenerse en forma puede reducir la producción de hormonas de estrés.
3) Comer sano: un cuerpo que funciona bien maneja mejor el estrés.
4) Practicar técnicas de relajación: identifique las partes de su organismo en tensión e imagine que se derriten.
5) Dedíquese un tiempo: en lugar de abarrotar más una apretada agenda, encuentre maneras de dejar obligaciones de lado.
6) Reduzca factores de estrés en el hogar: redefina “limpio” para que no todo tenga que brillar.
7) Reduzca factores de estrés en el trabajo: ocúpese de las tareas más desagradables temprano en el día.
Fuente: Mayo Clinic
Comprender el efecto del estrés sobre el colesterol ha adquirido una mayor importancia conforme la vida cotidiana de las personas se llena de obligaciones y la tecnología digital hace que aislarse y tomar un descanso mental sea más difícil que nunca, señalan los cardiólogos. Casi 28% de los adultos de 20 años o más en EE.UU. tienen el colesterol total alto o toman medicamentos para reducirlo, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC), que definen al colesterol alto como 240 mg/dl o más.
Lo más preocupante, enfatizan los cardiólogos, no son tanto los episodios de estrés inmediato (sorpresas, dificultades pasajeras, etc.) sino el estrés crónico, que socava el organismo con el paso del tiempo. El estrés crónico puede conducir a un colesterol más alto de varias maneras. Las personas pueden dejar de hacer ejercicio, o aumentar el consumo de alimentos poco saludables. El estrés también estimula la liberación de hormonas de cortisol y adrenalina, que forman parte de un mecanismo que el cuerpo adopta para protegerse. Estas hormonas, a su vez, fomentan la liberación de triglicéridos y ácidos grasos libres, que con el tiempo pueden aumentar el colesterol LDL, dice Catherine Stoney, directora del programa de la división de ciencias cardiovasculares del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre, que es parte de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU.
Para enviar un mensaje claro, Kopecky le cuenta a sus pacientes sobre un estudio clásico que documenta cómo aumentó el colesterol de 18 contadores especializados en impuestos cerca del 15 de abril, la fecha límite en EE.UU. para presentar las declaraciones de impuestos. Los niveles de colesterol total de estos profesionales aumentaron en promedio de 206 mg/dl en enero a 232 al 15 de abril, y cayeron a 215 en junio. Las dietas y los niveles de ejercicio de los contadores, que tenían edades entre los 28 y 50 años, se mantuvieron constantes durante el período de estudio, lo que sugiere que los cambios eran producto del estrés, argumentan los autores del trabajo.
El estudio fue publicado por la revista Circulation en 1958, pero Kopecky dice que sigue citándolo porque la presentación de las declaraciones de impuestos es un momento estresante con el que todos sus pacientes pueden identificarse.
Investigaciones posteriores han demostrado efectos similares. Los niveles de colesterol, tanto a nivel total como de LDL, en un grupo de más de 100 pilotos de líneas aéreas aumentó aproximadamente 5% cuando estos se encontraban bajo un alto nivel de estrés, según un estudio publicado en 1999 en la revista Health Psychology. Los investigadores hicieron pruebas a los pilotos antes y después de lo que muchos consideran uno de los aspectos más estresantes de su profesión: los exámenes de recertificación, dice la doctora Stoney, autora principal del estudio. Los niveles de colesterol de los pilotos también se incrementaron después de que fueran sometidos a situaciones estresantes en un laboratorio, tales como pedirles que dieran un discurso con poco tiempo de preparación, dice la doctora.
Exactamente cuánto contribuye el estrés al colesterol alto no está claro, dicen los expertos. Este efecto es más difícil de evaluar que los de los cambios en la dieta y el ejercicio. “No siempre tenemos un conocimiento óptimo de los factores de estrés que experimentamos y la magnitud de los factores de estrés”, reconoce Stoney.
Las preguntas sobre el rol del estrés se producen en medio de la reciente confusión sobre el grado en que la dieta contribuye al colesterol alto. Algunos estudios han llevado a muchos consumidores a la conclusión de que los huevos, que contienen colesterol, y las grasas saturadas no contribuyen a las enfermedades coronarias, lo que contradice las recomendaciones tradicionales. No obstante, ingerir una gran cantidad de huevos y una dieta rica en grasas saturadas “aumentará su nivel de colesterol”, señala Mark Creager, presidente de la Asociación Estadounidense del Corazón y director del centro vascular del Dartmouth-Hitchcock Medical Center, en Lebanon, New Hampshire.
Los estudios sobre el rol que el estrés juega en las enfermedades del corazón no son consistentes, dicen los expertos. Algunos médicos afirman que esto se debe, en parte, a que la introducción a finales de los años 80 de las estatinas, medicamentos que reducen el colesterol, le restó urgencia a esta preocupación. “La gente dijo ‘ya tenemos esta gran manera de controlar el colesterol’, y sigue olvidándose de las causas”, asevera Kopecky.
Los médicos tienen que hablar sobre el estrés más a menudo con los pacientes, recomienda Martha Gulati, jefa de la división de cardiología del Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona en Phoenix y editora en jefe de CardioSmart, el programa de interacción con los pacientes del American College of Cardiology. “No es sólo el estrés, sino cómo lo manejamos”, puntualiza.
Neil Stone, profesor de medicina en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern en Chicago, donde practica la cardiología preventiva, aconseja a sus pacientes encontrar maneras de reducir el estrés, tales como tomarse 20 minutos para una sesión de ejercicios en una bicicleta estática o máquina de trotar. “Teniendo en cuenta las tensiones que tenemos, se trata de pensar acerca de las prioridades”, dice Stone, autor principal de las directrices de 2013 de tratamiento de colesterol emitidas por el American College of Cardiology y la Asociación Estadounidense del Corazón.
Kopecky, de la Clínica Mayo, aconseja a los pacientes pensar en tres cosas por las que estén agradecidos cuando se van a dormir o cuando se despierten por la mañana como una forma de reducir el estrés.
Después de sufrir un ataque al corazón en agosto, Jill Frieders dice que su médico le recetó medicamentos para reducir su colesterol alto e hizo hincapié en la reducción del estrés. Esta abogada especializada en divorcios de 56 años de Rochester, Minnesota, tenía que argumentar en cinco juicios en unas pocas semanas y estaba de luto por la muerte de un caballo que había tenido durante 24 años. “Fue un momento muy estresante”, relata.
Ahora, Frieders dice que su colesterol está bajo. Aprendió a delegar más y cambiar las fechas de las citaciones de corte cuando se acumulan. “Simplemente digo que no puedo hacer esto”, dice ella. “No puedo tener un exceso de citas judiciales”.
Nisman: pasan la causa al fuero federal y denuncian a la fiscal Fein
El cambio fue votado por unanimidad, y dos de los tres jueces dijeron que es «plausible» que el fiscal haya sido asesinado.
Ganadora. La ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, retirándose de la audiencia del viernes ante la Cámara Federal.
La Sala VI de la Cámara del Crimen convalidó hoy el pase a la Justicia federal de la causa en la que se investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman. La medida había sido pedida por la familia del fiscal que investigaba el atentado contra la AMIA y que apareció muerto el año pasado luego de denunciar por encubrimiento de los autores del atentado a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La resolución fue firmada por los camaristas Marcelo Lucini, Mario Filozof y Rodolfo Pociello Argerich y en la misma se ordena remitir copia de las actuaciones a la Procuración General de la Nación y al Consejo de la Magistratura para que se investigue si hubo mal desempeño de sus funciones por parte de la fiscal Viviana Fein y del juez que intervino en el procedimiento la noche en que fue hallado Nisman muerto en su departamento, Manuel De Campos.
El pase de la causa a la Justicia federal fue dispuesto de manera unánime aunque dos de los camaristas, Lucini y Pociello, admitieron como «plausible» la hipótesis de la querella de que Nisman haya sido asesinado por su labor como fiscal de la causa AMIA.
La jueza de instrucción Fabiana Palmaghini, que llevaba el expediente hasta ahora, se había declarado incompetente hace tres semanas y, pese a que lo había rechazado en otras ocasiones, también opinó que la causa debía seguir su camino en el fuero federal. Pero como el único imputado en el caso, el técnico informático Diego Lagomarsino, apeló esa decisión, la Cámara celebró una audiencia pública con todas las partes el viernes pasado, antes de resolver que el caso cambiará de manos.
El fiscal Pollicita denunció al ex titular de la UIF por proteger a Lázaro Báez
Acusa a José Sbatella de demorar la judicialización de Reportes de Operaciones Sospechosas del empresario kirchnerista.
El fiscal Pollicita denunció al ex titular de la UIF, José Sbatella.
El fiscal federal Gerardo Pollicita presentó hoy una denuncia contra el ex titular de la Unidad de Información Financiera (UIF) José Sbatella por haber demorado la judicialización de Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) del empresario Lázaro Báez, según confirmaron fuentes judiciales a LA NACION.
Pollicita advirtió que, como agravante, durante «todo ese período no se habría llevado a cabo ningún tipo de estudio de los mismos», es decir que no sólo los ROS no fueron judicializados, sino que tampoco tuvieron una investigación administrativa en la UIF.
El dictamen rescata, no obstante, la conducta diligente de la Procelac: «En un plazo menor a un mes desde que recibió la documentación proveniente de la UIF, remitió los expedientes al juzgado que intervenía en el asunto, lo que desvirtúa la hipótesis delictiva planteada» contra la fiscalía especializada.
La Cámara Federal deberá ahora designar a un juzgado de instrucción para que entienda en la denuncia.
El paso de Sbatella por la UIF
A lo largo de su gestión al frente de la UIF, Sbatella acumuló denuncias penales por la presunta utilización de la UIF como herramienta de protección política en beneficio de Báez, Amado Boudou y Sergio Schoklender, entre otros. Asumió en 2010 y estuvo a cargo del organismo hasta el 11 de diciembre pasado, tras la asunción de Mauricio Macri.
El ex funcionario renunció a través de una carta en la que agradeció el apoyo de la ex presidenta Cristina Kirchner y criticó con dureza al Gobierno entrante, al que acusó de «desconocer las leyes» que regulan el funcionamiento de la UIF y fijan su mandato por cuatro años, al que había llegado en 2010 y cuyo mandato renovó a principios de 2014. Macri había pedido su renuncia antes de asumir.
Un ex vicegobernador acusa: «Casanello es socio de Cristina»
Eduardo Arnold fustigó al juez que investiga la causa por lavado y lo señaló por “no imputar a Cristina que es la dueña de la pelota».
Eduardo Arnold, ex vicegobernador de Santa Cruz.
Un ex vicegobernador de Néstor Kirchner habló sobre la causa del Lavado de Dinero y aseveró: «Casanello es socio de Cristina».
Eduardo Arnold se refirió a la investigación por la ruta del dinero K y criticó al juez federal que la instruye.»Tortuga Casanello debería haber actuado como corresponde y todavía sigue dando vueltas y ahora dice que no puede imputar a Cristina cuando ella es la dueña de la pelota».
Arnold dijo que «Lázaro Báez era socio del muerto y cuando murió Kirchner, quien heredó las sociedades que Néstor tenía fue Cristina y sus hijos».
«Lázaro Báez está escondido hace rato. Pasó de no tener nada en 1991 a tener un equipo de más de 1300 unidades automotrices entre máquinas, camiones y camionetas nuevas», contó el santacruceño. Y agregó: «Hay 1800 personas que echó, podría haber tocado algo de toda la plata que tiene guardada».
Sumó que «es una vergüenza que los empleados de Lázaro Báez hayan ocupado todas las habitaciones del hotel de Cristina, quien también cobraba por el hotel de Cristóbal López en Bariloche. Creen que somos tontos», señaló por Radio Belgrano.
Eduardo Arnold fue vicegobernador de Santa Cruz entre 1991 y 1999 junto a Néstor Kirchner como gobernador.
Se desmorona el sistema económico ilegal que armó el kirchnerismo. Esa maniobra fue posible por la cobertura en organismos del Estado. La AFIP de Echegaray jugó un papel clave.
Néstor Kirchner teorizó en vida sobre la importancia de construir un poder económico para no resignar influencia política cuando llega el momento del regreso al llano. Tuvo en la cabeza los recorridos de Felipe Gonzalez y de José María Aznar, antiguos líderes del socialismo y el Partido Popular en España. Cristina Fernández se acostumbró siempre a escuchar y compartir ese razonamiento del ex presidente.
Tal teoría ha comenzado a desmembrarse prematuramente en la práctica. Quizá porque aquella construcción resultó rústica e improvisada. Poseía además una perversa dependencia: era ineludible el manejo de los resortes del Estado. Kirchner habría sentado las bases hasta que murió, con la acumulación incesante de capital. El diseño posterior quedó en las manos solitarias de Cristina. También menos duchas. A 100 días de haber salido del Gobierno, el soporte económico del kirchnerismo ingresó en una crisis severa. Se han agrietado sus dos vigas maestras: la de Cristóbal López, forzado a dividir sus empresas ante apremios de todo tipo, y la de Lázaro Báez, envuelto en un bochorno que regresa como una marea. Mucho más por las revelaciones periodísticas que por la acción de la Justicia.
Kirchner suponía que el control de todo resultaba imprescindible como precondición del éxito. Esa tarea lo encontró en el primer tercio del camino cuando sobrevino el infarto fatal. Cristina se hizo cargo del resto. “Vamos por todo”, alardeó en el 2011 al obtener la reelección con el 54% de los votos.
El escándalo de Lázaro Báez posee ahora múltiples aristas conflictivas. El empresario K fue alejado del círculo de los Kirchner. Cristina lo borró de Hotesur, la sociedad encargada de administrar la cadena de hoteles familiares en El Calafate. Existe allí sospecha por lavado de dinero que investigó al juez Claudio Bonadio, que durmió Daniel Rafecas y que recién llegó al escritorio de Julián Ercolini. Máximo Kirchner también resolvió apartarlo de sus negocios inmobiliarios. Alicia, la gobernadora de Santa Cruz, le declaró la guerra por el abandono de la obra pública en la provincia y el aparente vaciamiento de sus empresas.
Este pleito sucede cuando las imágenes periodísticas de la semana pasada repusieron la existencia de millonarios fondos clandestinos en dólares que nadie sabe todavía dónde fueron a parar. Ni a quiénes pertenecen. En una época en que los dólares eran restringidos en la Argentina. ¿Sólo ganancias del empresario o dinero de la familia de los ex presidentes? Conviene tener presente un número. Entre el 2004 y el 2015 Báez recibió más de $ 20 mil millones para obras en Santa Cruz. Que nunca ejecutó o dejó por la mitad.
Para incubar semejante descontrol e impunidad hizo falta alguna red de protección en el Estado. La hubo. La AFIP de Ricardo Echegaray –ahora titular de la Auditoria General de la Nación– jugó un papel clave. El empresario K, por ejemplo, recurrió a facturas falsas para evadir impuestos. No bien empezó a ser descubierto, el entonces jefe de los recaudadores desactivó la oficina en Bahía Blanca, donde habían surgido las evidencias. Echegaray fue también quien permitió a Cristóbal López acumular en los últimos cuatro años una deuda tributaria de $ 8.000 millones. Con ese monto, que aún está lejos de saldar, expandió su grupo empresario. Contó con una cobertura discrecional de la AFIP bajo la apariencia de la legalidad. Una jueza, María Straccia, presumió insolvencia fraudulenta y ordenó allanar varias empresas de López.
Habría habido en ese derrotero del dinero K otras complicidades. La IGJ (Inspección General de Justicia) que regenteó el dirigente camporista Julián Alvarez, nunca registró las recurrentes operaciones financieras e inmobiliarias de Báez. Tampoco el Banco Central, bajo la tutela de Alejandro Vanoli, reparó en los créditos millonarios y las reestructuraciones de deuda que el Banco Nación concedió al empresario patagónico. La UIF (Unidad de Información Financiera) que dirigió José Sbatella, jamás indagó sobre los giros al exterior que realizaba Báez, al parecer de dinero cuya escala previa era La Rosadita. La cueva financiera en la cual surgieron las imágenes del escándalo.
La Cancillería de Héctor Timerman también habría tenido su lugar en la trama. Al menos, existen dos casos en los cuales la impericia o la intencionalidad diplomática habrían atentado contra las investigaciones judiciales. Una por la compra de un campo en Uruguay que Báez realizó a través de Leonardo Fariña, ahora preso por evadir impuestos. La Justicia uruguaya se quejó siempre por la demora argentina para contestar los exhortos en los cuales se solicitaba información sobre el empresario K. Esos trámites pasaban de ida y vuelta por Relaciones Exteriores. Varias veces estuvieron mal confeccionados. En una ocasión fue remitido a la sede del Mercosur en lugar del Palacio de Justicia de Montevideo. El otro caso tendría vínculo con una cuenta del empresario K en Suiza de US$ 22 millones que fue bloqueada en 2013, cuando aquí se conocieron las sospechas sobre lavado de dinero. También la Justicia helvética rechazó un exhorto y demandó el envió de la constancia del delito precedente –para corroborar el lavado– que nunca le llegó. Esa cuenta habría sido desbloqueada a mediados del 2015. Nadie conoce dónde fueron a parar los fondos.
Sobre Sebastián Casanello, que actúa desde el comienzo en la causa de la ruta del dinero K, también caen las sombras. El juez tomó declaración a todos los imputados por la compra de un campo en Mendoza. Procesó a Leonardo Fariña y a Federico Elaskar por maniobras de lavado de dinero. Pero dictó la falta de mérito a Báez. Curioso. Luego de las imágenes del escándalo resolvió citar para mediados de abril, entre otros, a Martín Báez, el hijo del empresario que supervisó el conteo de millones. Y le prohibió salir del país. Tardó casi 48 horas en disponer lo mismo para Lázaro. Casanello estaría abatido por el baile que le toca. Estaba esperanzado en manipular, como lo hizo hasta ahora, los tiempos de la causa. Se le hará difícil.
Martín está buscando el socorro de Máximo. Pero el hijo de la Presidenta hasta ahora no habría respondido. Allí radica el otro problema serio del kirchnerismo: al desmoronamiento del sistema económico se añadiría una ausencia de conducción política eficaz. La intransigencia y el distanciamiento de Cristina han terminado por aislar a los suyos. El peronismo tradicional está lentamente haciendo rancho aparte. El FpV se fracturó en febrero. Seis legisladores leales a la ex presidenta votaron el miércoles en Diputados a favor del acuerdo que el gobierno de Mauricio Macri propone con los fondos buitre.
Entre los halcones camporistas quedó incluso un regusto amargo. Todos fueron muy duros contra la iniciativa macrista. Axel Kiccillof, en ese sentido, portó la lanza. Hablaron de capitulación, de entrega de la soberanía y de una mala negociación con los holdouts. Escucharon con enardecimiento contenido una de las mejores piezas de la larga madrugada. Correspondió al jefe del bloque del radicalismo, Mario Negri. El cordobés fue y vino con su oratoria hasta que fulminó al ultrakirchnerismo: “Ustedes hablan a veces como el Che Guevara pero viven como Isidoro Cañones”, ironizó. Los camporistas aguardaban el desquite con el cierre de Máximo. Pero nada ocurrió. A contramano de sus compañeros, el hijo de Cristina hizo críticas al acuerdo pero en un contexto de moderación. Con más soltura de la que era dable esperar.
Aquellos halcones quedaron desconcertados y conjeturaron sobre las razones del tono empleado por Máximo. Algunos macristas adelantaron su interpretación: al joven diputado le tocó exponer cuando ya había recrudecido el escándalo sobre Báez por las imágenes divulgadas. Esos dirigentes, de haber sido otro el sesgo del discurso del hijo de Cristina, estaban dispuestos a enrostrárselas en medio del recinto.
El aparente giro de Máximo pudo responder también a otras razones. Conocía a esa altura que el acuerdo con los fondos buitre sería aprobado en Diputados por una mayoría superior a la calculada. Así fue: 165 votos contra 87. Pudo haber pesado además una cuestión que desvelaría a él mismo y a su madre: el cariz que va tomando en Brasil el caso de corrupción –pago de coimas a través de la petrolera estatal, Petrobras– que conmueve a Dilma Roussef y a Lula.
Ese asunto empieza a salpicar fuera de las fronteras. Aquí sonó varias veces el nombre del ex ministro de Planificación, Julio De Vido. Pero cayó en las últimas horas la primera denuncia concreta. La hizo la legisladora porteña Graciela Ocaña ante el juez Marcelo Martínez en Giorgi. ¿En qué consiste? En un anticipo de fondos que en el 2009 la constructora Odebretch hizo al entonces secretario de Transporte Ricardo Jaime, para obras nunca hechas de soterramiento del ferrocarril Sarmiento. El dinero se habría girado a través de una sociedad (Prinbot Corporation) radicada en Uruguay, fundada en el 2007 y dada de baja el año pasado. Jaime la habría utilizado con frecuencia. El presidente de Odebretch está detenido en San Pablo y se le fijó una prisión de 19 años y medio.
La teoría golpista de Dilma y de Lula, acicateada por cierto desborde judicial, no alcanzaría para disimular la dimensión sistémica de los delitos cometidos. Algo parecido le sucede al kirchnerismo con el lavado de dinero y otras yerbas. Ambos casos derrumbarían un mito modelado por el relato de ellos: que la corrupción sería sólo inherente al neoliberalismo. Es, por lo visto, inherente a cualquiera.
La llegada al país del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, es un acontecimiento muy importante para la Argentina por la significación internacional que tiene la visita: Obama hará el viaje sin ir a otro lugar más de América del Sur. Además, el hecho indica la recuperación de las relaciones exteriores de la Argentina de un modo sano y constructivo, que se suma a la reciente visita del presidente de Francia, François Hollande, y del primer ministro italiano, Matteo Renzi, y a las actividades cumplidas por el presidente argentino en países vecinos, Davos y la Santa Sede.
El caso de Obama, que arribará pasado mañana, es más relevante todavía por las tensiones extremas vividas con Estados Unidos -el país más rico del planeta y, al mismo tiempo, la única superpotencia militar existente- durante el gobierno anterior.
La visita tiene implicancias multifacéticas, como la colaboración económica y financiera y la cooperación en materia de seguridad, defensa y crimen organizado. También, la posibilidad de intercambio y asistencia en materia tecnológica, la defensa de valores compartidos como la libertad y los derechos humanos y, sobre todo, la recreación de confianza en la modernización de las relaciones de la Argentina con el mundo.
Conviene recordar la similitud de nuestros textos constitucionales y la firme defensa que en ellos se hace de la división de poderes, del federalismo, de la libertad de prensa, de la privacidad y la búsqueda de la propia felicidad, de la propiedad privada, de la libertad de actividades empresariales y de la tolerancia. Esta relación reverdecida no excluye por supuesto una mejor relación con los vecinos más próximos, con Europa, con los países asiáticos y las potencias emergentes en esa zona geográfica.
Debe ser, sobre todo, una normalización jurídica de nuestro país en relación con los contenciosos en materia de endeudamiento internacional, del respeto a las reglas multilaterales en todos los campos y de reforzamiento del orden legal internacional. Nada será mejor para nuestro país que respetar esas normas, que evitan el ejercicio de la fuerza y de las acciones discrecionales.
Esto implica normalizar nuestras deudas con los mercados de capitales, con la Organización Mundial de Comercio y con los organismos multilaterales: desde el Fondo Monetario Internacional hasta el Club de País, pasando por el Banco Mundial y los bancos regionales de fomento. Todo esto concurre a suscitar el interés de los inversores externos como fenómeno imprescindible para financiar la creación de trabajo productivo, recomponer las finanzas públicas y solventar el desequilibrio de pagos externos.
Dicho con crudeza, la colaboración internacional debería ayudarnos a amortiguar la severa crisis del mundo emergente, en particular la sudamericana. Enfrentamos un presente complejo por las caídas del financiamiento a los países en desarrollo y del precio de nuestras commodities, además del derrumbe del PBI en dólares de vecinos.
Tenemos una crisis aguda en nuestra infraestructura, en particular energética, y altísimos costos de obtención de préstamos en los mercados internos y externos. Es imprescindible señalar la necesidad que la Argentina tiene de aumentar el capital físico y humano per cápita, para lo que es urgente introducir tecnologías modernas. Esto requiere una enorme inversión, a fin de generar el empleo de nuestros recursos.
Debemos también mejorar casi de un modo cuántico el equipamiento de nuestras Fuerzas Armadas y de las fuerzas seguridad para las operaciones en el territorio nacional y donde se requiera contar con nuestra presencia como partícipes confiables e integrados del sistema multilateral mundial. Podemos desarrollar también con Estados Unidos un valioso intercambio académico, científico y tecnológico.
Sabemos que el presidente Obama valora nuestro compromiso con un mundo más libre, más tolerante, respetuoso de los derechos humanos y civiles, que cumpla con las reglas de no proliferación de armas nucleares. Podemos trabajar junto con Estados Unidos en una misión de convocatoria a la ampliación significativa del capital de los organismos multilaterales de crédito, que alivie el momento crítico en financiamiento de los países emergentes. Sólo una iniciativa de ese tipo atenuará la adversa situación que enfrentan muchos países en desarrollo, en particular en América del Sur.
Sería una gran noticia que el presidente argentino, Mauricio Macri, propusiera al presidente de los Estados Unidos una iniciativa global en ese sentido, destinada a evitar crisis mayores. Sabemos que iniciativas de esa índole serán recibidas con lucidez y sabiduría.
—Economista, fue ministro de Defensa y de Economía.
Citaron a indagatoria a Lázaro Báez en la causa por lavado de dinero
El juez Casanello le prohibió al empresario salir del país y desprenderse de bienes; sospecha que lavó fondos obtenidos con un fraude fiscal.
Por Paz Rodríguez Niell.
Lázaro Báez. Foto:Archivo
El juez federal Sebastián Casanello citó a indagatoria anoche a Lázaro Báez, un empresario muy cercano a los Kirchner, acusado de haber lavado millones de dólares a través de la financiera SGI , conocida como La Rosadita.
Los fondos lavados -de acuerdo con las sospechas del juez- habrían tenido origen en una defraudación impositiva de Báez al Estado. Además de citarlo, Casanello le prohibió salir del país y dispuso una inhibición general sobre sus bienes.
La indagatoria de Báez, ordenada para el 26 de abril, es la última de las medidas de días muy agitados en esta causa. El martes pasado El Trece difundió imágenes de las cámaras de seguridad de SGI que mostraban a Martín Báez, el mayor de los hijos varones de Lázaro, contando pilas de dólares y euros en la financiera (una cueva, según dieron ya por probado los investigadores), junto con el contador de su padre, Daniel Pérez Gadín; el hijo de éste, Sebastián Pérez Gadín, y Fabián Rossi.
Lázaro Báez fue uno de los principales contratistas de obra pública de las tres administraciones kirch.-neristas y colaboró con Cristina Kirchner en sus negocios hoteleros. Las empresas de Báez les pagaron millones por habitaciones de hotel y contratos de consultoría a la ex presidenta y su familia. Hasta ahora, pese a que enfrenta, desde hace años, decenas de causas en distintos juzgados, jamás había sido procesado por sus negocios. La primera vez que Lázaro Báez fue citado a indagatoria fue en este expediente.
La hipótesis de esta causa es que el dinero que se ve en los videos de las cámaras de SGI era de los Báez. Y que Pérez Gadín y Rossi (ex marido de Iliana Calabró y supuesto armador de empresas off shore) fueron los encargados de montar la ingeniería para borrar su origen y esconder su destino.
En las grabaciones hay una secuencia de unos pocos segundos que es clave. «Esto sobró», le dicen a Martín Báez cuando termina un recuento y le dan un billete de 100 dólares, relataron fuentes del caso a LA NACION. Esta frase sólo se entiende si él y su familia eran los dueños del dinero, creen los investigadores.
Pero los videos comprometen a Lázaro Báez, además, porque los actores pertenecen a su entorno. A medida que se corroboraba la identidad de cada nuevo personaje, el círculo se iba cerrando a su alrededor. No sólo estaban su hijo y su contador; también, Walter Zanzot, el presidente de una empresa de vuelos privados ligada a Báez: Top Air, que comparte domicilio legal con otras firmas de su grupo.
Lázaro Báez y el Juez Casanello.
Zanzot también fue llamado a indagatoria con una resolución firmada anoche. Deberá presentarse el 25 de abril. El 22 de ese mismo mes será el turno del tercero de los acusados que Casanello citó ayer: Gustavo Fernández, que era el presidente de SGI y también aparece en los videos. Ellos completan una ronda de indagatorias que ya incluía a Martín Báez, a Rossi y a Daniel y Sebastián Pérez Gadín. Por el momento, ninguno puede salir de la Argentina ni desprenderse de bienes.
Esta causa por lavado de dinero investigaba a Lázaro, su familia, sus colaboradores y sus empresas desde hacía años. Todos estaban imputados y el expediente ya tenía procesados (como Federico Elaskar, dueño original de SGI, y Leonardo Fariña, supuesto testaferro en negocios colaterales de Báez), pero los nuevos videos provocaron una explosión en el caso.
«No es una prueba, es la maniobra en sí misma. El dinero y los personajes. Ahí está», dijo a LA NACION un funcionario judicial. En los casos por lavado rara vez se accede a una prueba semejante. Justamente porque quienes diseñan las estrategias de lavado de dinero se esfuerzan por evitar la trazabilidad de los fondos. Por eso usan plata en efectivo, títulos al portador, empresas off shore; jamás transferencias que puedan dejar huellas. Semejante registro fílmico es insólito.
Casanello mandó revisar en la AFIP los perfiles patrimoniales de todos los involucrados para ver si tenían declarada tamaña liquidez a la fecha de los videos. El resultado difícilmente les dé bien. Las pilas, los bolsos deportivos y el escenario (esta «cueva») indican que era dinero negro. ¿Era, además, el producto de delitos anteriores? El juez sospecha que sí.
Martín Báez, el primero de los Báez que fue citado, compartía los negocios y formaba parte de la conducción de las empresas de su padre. Fue, por ejemplo, quien firmó por Austral Construcciones, nave insignia del grupo Báez, el contrato por el alquier de habitaciones en hoteles de los Kirchner -más una supuesta «consultoría hotelera»-. A cambio, desembolsó 20,5 millones de pesos.
Estas operaciones, así como las obras públicas asignadas a los grupos de Báez fueron el objeto de distintas causas penales en Buenos Aires y Santa Cruz, pero no prosperaron jamás. Ninguno de los jueces que recibió denuncias por sus negocios citó siquiera a Báez.
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Lo que se investiga en la causa de Casanello es «Lavado de Dinero». No una infracción cambiaria ni una evasión. El lavado de dinero es un delito mucho más grave, pero exige que los fondos que se lavan sean de origen ilícito. Hoy, el caso que más podría complicar a Báez y mostrar este presunto origen espurio del dinero está, también, en el juzgado de Casanello. Es la causa que investiga el uso de facturas falsas que hicieron las empresas del grupo Báez.
La hipótesis, en este caso, es que se usaban las facturas para inventar gastos. Así, se estafaba a la AFIP. Con toda una arquitectura detrás no era una mera evasión, sino una verdadera defraudación. Un fraude impositivo.
En la causa de Casanello, que fue impulsada por Margarita Stolbizer, están imputados, además de Báez, el ex jefe de la AFIP Ricardo Echegaray, acusado de haber intentado frenar la investigación de la regional de la AFIP de Bahía Blanca, que estaba detrás de la usina de facturas apócrifas. Ese caso, el que investiga a quienes producían y usaban las facturas falsas, se tramita en la justicia de Bahía Blanca. Austral Construcciones es una de las firmas acusadas de haber usado estas facturas para simular gastos inexistentes.
Lázaro Báez ya fue indagado por Casanello. El juez lo citó por su presunta vinculación con la extraña compra de un campo en Mendoza que Leonardo Fariña hizo «en comisión». El propio Fariña dijo que el dinero era de Báez, pero después se desdijo. Esa fue la única vez que el empresario enfrentó a la Justicia desde el lugar de los acusados (terminó en «falta de mérito»). El 26 de abril deberá volver a hacerlo. Ahora, por una investigación que apunta al corazón de su estructura de negocios.
Obra pública, estafa y lavado
El caso que avanza contra Báez investiga una compleja maniobra.
Lázaro Báez
Empresario
El imputado
Fue uno de los principales contratistas de obra pública de la era K. Lo denunciaron en decenas de causas que no prosperaron. Ahora, declarará acusado de haber lavado dinero que evadió estafando al Estado.
Sebastián Casanello
Titular del Juzgado federal 7
El juez
Investiga a Báez, su círculo y otros empresarios por lavado. Procesó a Elaskar y Fariña (los que confesaron por TV y se desdijeron). Con el video de «La Rosadita» ordenó 8 nuevas indagatorias.
Federico Elaskar, con Alejandro Fantino: «Van a ver desfilar a media Casa Rosada en la Rosadita»
El financista que denunció el lavado de dinero en «La Rosadita» se refirió a los videos difundidos estos días; también habló de Lázaro y Martín Báez, de Fabián Rossi, de Cristina y Néstor Kirchner.
Federico Elaskar en Animales Sueltos.
La trama por «La ruta del dinero K» no se detiene. Luego de una semana agitada en la que aparecieron numerosos videos de Martín Báez, Fabián Rossi y Daniel Pérez Gadín junto a su hijo contando millones de dólares en la famosa «La Rosadita» en Puerto Madero, sólo faltaba la palabra de Federico Elaskar, el financista que denunció la maniobra de lavado de dinero en el programa de Jorge Lanata.
En exclusiva con Alejandro Fantino en Animales Sueltos, Elaskar defendió su postura y apuntó muy fuerte contra Cristina Kirchner y Lázaro Báez. Además, dijo que desfiló «media Casa Rosada» por «La Rosadita» y afirmó: «Estoy dispuesto a llevarme a cualquiera, esta gente me cagó la vida».
Las frases más picantes de Federico Elaskar en Animales Sueltos
«Van a ver desfilar a media Casa Rosada ahí adentro. Secretarios, seguro». (en referencia al gobierno kirchnerista)
«La Rosadita era una cueva ultra mega vip. Yo los quiero ver a todos presos».
«La lavadora número es Cristina Kirchner. Lavar dinero es lo mismo que inflar un impuesto. En sus hoteles Cristina decía que tenía ocupada el 80% de su hotel y le ingresaba su propia plata».
«Esto va de Báez para arriba, es para el único lugar que va».
«Lo habrán llamado a Spielberg para montar el escenario de esa bodega en lo de Báez».
«Hay muchos sudando la gota gorda. Perez Gadín y Rossi que van a decir… ¿yo no era?»
«No hay mucha gente entre Báez y Cristina. Néstor y Báez eran amigos».
«Voy a hacer lo imposible para que se esclarezca todo esto. Pero no me voy a inmolar».
«Alguna protección debe tener Báez todavía. El 29/12 había gobierno nuevo, no obstante le dieron falta de mérito».
«Lázaro Báez es el delincuente mas grande de la Argentina».
«Estoy dispuesto a llevarme a cualquiera, esta gente me cagó la vida».
«Me dio asco verlos contar plata como ciudadano. Fue el reflejo de la corrupción del kirchnerismo».
«Yo en SGI armé desde el logo, el color, la alfombra. Había casi 40 cámaras, que grababan interna y externamente. Se podía ver desde cualquier lado. Cuando yo me fui de la empresa empezaron a mandarse estas cagadas.»
«A Fariña lo conocí a través de Molinari porque querían comprarme la financiera. Pero el que vino a cerrar el negocio fue Pérez Gadín que se presentó como la mano derecha de Báez».
«La mía era la única financiera prolija, por eso la querían».
«Apenas vendí empezaron a apretarme mandándome fotos de una persona que yo quería mucho».
«Yo en lo de Lanata aparecí porque no me pagaron nunca nada y no los denuncié, porque, con todo respeto a la familia de Nisman, mirá lo que le pasó a él».
«Rossi es un pelotudo. Generaba empatía porque te traía alguna putita que generaba en el teatro. Yo lo conocí a él por Juan Carlos Calabró, que era cliente mío».
«Esa guita es obvio que no está bien habida. Pero ellos te van a decir que estaban haciendo una operación innmobiliaria, mientras puedan justificar el origen no van a tener problemas».
«Cuando yo dí el testimonio en lo de Lanata, al otro día tenía más diputados dando denunciándome en Comodoro PY que presentes en el Congreso».
«Me arrepiento de haberle dado bola al boludo de Fariña y de haber transado con Perez Gadín para vender mi empresa».
«Si hoy existiera la ley del arrepentido, van todos presos».
«El docor Casanello me tiene procesado por pagar tarjetas de crédito. No es imparcial. A mí tardó una semana en llamarme, a ellos un mes. La justicia argentina no está funcionando».
«Yo estoy con parte médico. A mí me hace muy mal ir a Comodoro Py, no porque me de miedo declarar, sino porque me agarran ataques de pánico. Estoy con tratamiento psiquiátrico».
«Estoy bastante hinchado las pelotas. Tengo muchas ganas de hablar y no puedo».
«Mataron a un fiscal a cinco cuadras de mi casa. House of Cards es un poroto al lado de esto».
«Yo pensé que estaba colaborando con mi declaración en lo de Lanata».