Multan a la consultora PWC con u$s 25 millones por «suavizar» un informe
La empresa, destacada en el sector, no infringió ninguna ley, pero no mostró la integridad ni los objetivos que se esperaban de ella, al mencionar documentos confidenciales y testimonios de personas cercanas al caso que involucra al banco japonés Mitsubishi UFJ.
El estado de Nueva York está por anunciar que multará con u$s 25 millones a la firma auditora PricewaterhouseCoopers (PwC) por haber «suavizado» un informe sobre el banco japonés Mitsubishi UFJ, señaló ayer The New York Times.
La empresa, destacada en el sector, no infringió ninguna ley, pero no mostró la integridad ni los objetivos que se esperaba de ella, añade el diario, al mencionar documentos confidenciales y testimonios de personas cercanas al caso.
PwC también tuvo que aceptar la prohibición, por dos años, impuesta a una de sus filiales de asesoría, de aceptar ciertos contratos con bancos neoyorquinos.
Estas sanciones fueron aplicadas por el regulador bancario del estado de Nueva York, Benjamin Lawsky, quien también había impuesto una multa colosal al banco francés BNP Paribas hace unas semanas.
PwC «aceptó pagar la multa y la disolución de uno de sus gabinetes de asesoría«, precisó el periódico.
Mitsubishi UFJ (entonces Bank of Tokyo-Mitsubishi), el banco más grande de Japón, había sido sancionado el año pasado por las autoridades estadounidenses con una multa de u$s 250 millones por haber llevado a cabo transacciones ilegales con Irán entre 2002 y 2007.
Gracias a la ayuda de PwC, los nombres de algunos clientes iraníes de Tokyo-Mitsubishi pudieron evitar ser «detectados». Algunos fragmentos y párrafos enteros desaparecieron entre un informe y otro, constató el NYT, que obtuvo una copia del informe inicial.
Este caso saca a la luz los conflictos de interés de estas empresas auditoras, inherentes a sus modelos económicos: son pagadas por los mismos bancos que son encargadas de examinar.
Ensimismada. Cristina Kirchner antes de hablar, el jueves, en la Bolsa de Comercio.
Por Eduardo Aulicino.
Cristina Fernández de Kirchner frenó en los últimos tiempos la salida de al menos tres integrantes de su equipo, sin contar al jefe del Banco Central, Juan Carlos Fábrega. El dato puede resultar engañoso.
No considera especialmente a la mayoría de sus ministros, conversa poco o nada con ellos y, en todo caso, cerró las puertas del gabinete para no dar señales de debilidad. Por lo demás, redujo al máximo su círculo, donde apenas un par de voces son escuchadas: la de Axel Kicillof, que vive su momento de esplendor en el poder, y la de Carlos Zannini, aunque en menor medida. En ese contexto de cerrazón, toma todas las decisiones. El envío al Congreso del proyecto sobre los bonistas fue resuelto en ese mínimo ámbito para comprometer a la oposición bajo la consigna “Patria o buitres”, imaginada como una divisoria de aguas que hasta ahora no parece conmover a la sociedad. Tal vez por eso, la iniciativa no destartaló a la oposición.
El cristinismo duro acompaña este andar presidencial sin vueltas, a pesar de que algunos operadores políticos advierten sobre los efectos que tal ensimismamiento produce cuando se lo mide en la perspectiva del 2015. Varios gobernadores alineados con Olivos, y algunos de ellos muy cercanos, se cuentan entre quienes evalúan en firme la posibilidad de adelantar las elecciones provinciales, para garantizar sus propios territorios. Es un dato político que a esta altura no debería pasar inadvertido para el entorno de la Presidenta.
Uno de esos distritos, se sabe, es Tucumán y allí la interna involucra a un ministro nacional. El titular de Salud, Juan Manzur, descuenta desde hace rato que dejará el cargo para retomar el lugar de segundo de José Alperovich y consolidar desde allí su candidatura a gobernador. Pero el juego por ahora se demora, frente a un panorama local que no se perfila sencillo. Está abierta la interna en el peronismo, Alperovich sufre un fuerte desgaste y el radicalismo da señales más competitivas.
Del mismo modo, el círculo cristinista mantiene su rechazo a los candidatos de mayor peso para el 2015. No oculta sus cuestionamientos a Daniel Scioli y ordena cruzarlo frente al menor gesto de diferenciación. Mira con desconfianza a Florencio Randazzo, aunque algunos lo ven como alternativa para la Provincia, más allá del rechazo que esa sola especulación le produce al ministro. La Presidenta le da aire a otros dirigentes que con escasas chances dicen estar anotados en esta carrera y deja correr la ilusión de los suyos con Kicillof. ¿Alguno de ellos iría a una interna contra Scioli, si el gobernador sigue afirmado en las encuestas? “Cristina nunca le hizo un favor a Daniel. ¿Por qué se lo haría ahora poniéndole un desafiante para darle aire en las primarias?”, ironiza un peronista bonaerense.
En medio del ensimismamiento presidencial, no resulta extraño entonces que tampoco se tolere demasiado el manejo del par de funcionarios que mantienen márgenes de juego autónomo. Uno de ellos es Julio de Vido. El ministro es quizás el único funcionario de ese nivel que mantiene relaciones propias con los principales gobernadores del PJ y también con intendentes, en especial del Gran Buenos Aires. A la falta de atención presidencial, se sumó el cascoteo en aumento que se hace y se deja trascender desde el Ministerio de Economía.
El otro que cada tanto provoca enojos cristinistas es Sergio Berni. El secretario de Seguridad tiene una enorme exposición pública. “Le deja a la ministra las cuestiones formales”, dice un viejo operador del PJ en referencia a María Cecilia Rodríguez, de extremado perfil bajo, ausente. Y agrega con pragmatismo y cierta sorna: “La Presidenta lo tiene que tolerar porque le atiende un costado muy sensible de la gestión, aunque diga cosas políticamente incorrectas ”.
El problema, de todos modos, no es el discurso, bastante deteriorado. El tema, sobre todo para el peronismo, es el hermetismo que impone Olivos: las puertas de la residencia se abren para pocos, pero lo que allí se decide afecta a muchos.
Axel Kicillof ha demostrado una vez más que es consecuente con sus ideas. Mucho antes de ser designado ministro de Economía, había sentenciado que seguridad jurídica y clima de inversión eran dos «conceptos horribles». Ahora ha vuelto a demonizarlos con dos proyectos de ley avalados por la presidenta Cristina Kirchner y enviados al Congreso al sólo efecto de que la mayoría oficialista convalide hechos consumados o decisiones que ya no tienen vuelta atrás.
Los proyectos de «Pago soberano local» de la deuda externa y de «Regulación de las Relaciones de Producción y Consumo» (eufemismo para endurecer la anacrónica ley de abastecimiento, de 1974), no solo comparten el común denominador de agregar más incertidumbre al futuro económico y de frenar el ingreso de divisas -ya sea bajo la forma de créditos o inversiones- a una economía anémica de dólares y que apunta a sobreintoxicarse de pesos. Aunque sus objetivos parezcan disímiles, estas leyes se perfilan como complementarias e imprescindibles para el gobierno de CFK en la dura transición hasta fin de 2015.
Con la primera iniciativa, Cristina Kirchner oficializó el incumplimiento de la sentencia del juez Griesa a favor de los «fondos buitre», que la Corte Suprema de los EE.UU. dejó firme el 16 de junio. En rigor, esa decisión ya había sido adoptada a fin de julio, cuando Kicillof ofreció pagarles un monto inferior a la quinta parte de la deuda fijada por el fallo y precipitó el default al abortar cualquier negociación alternativa. Una novedad es que, de ser sancionada, la ley impedirá negociar cualquier pago por un monto superior, ni ahora ni en el futuro con todos los holdouts. Otra es que la Presidenta ni mencionó en su discurso por cadena la cláusula RUFO, cuyo vencimiento a fin de año abría la posibilidad de algún arreglo a comienzos de 2015. Así despejó la mayor incógnita: habrá default por mucho tiempo, aunque el Gobierno se cierre la puerta al financiamiento externo que buscaba conseguir hasta hace escasos tres meses para oxigenar la economía.
Tampoco es seguro que se pueda evitar el default con los tenedores de bonos bajo legislación extranjera (holdins) que aceptaron los canjes de 2005 y 2010 y ahora no pueden cobrar porque Griesa bloqueó los fondos. Si bien el Gobierno decidió remover al Bank of New York (BoNY) como agente de pago y reemplazarlo por Nación Fideicomisos (u otra entidad que puedan designar los holdins), este atajo es difícil de instrumentar. Lo mismo que el canje «voluntario» de sus títulos, si optan por cambiar el domicilio de pago y someterse a la legislación argentina. Por un lado, se desconoce con qué base de datos podrán cursarse los pagos en tiempo y forma, máxime cuando el 30 de septiembre hay otro vencimiento (por 200 millones de dólares) del bono Par. Por otro, hay fondos de inversión extranjeros que, por estatuto, no pueden cambiar de jurisdicción y otros que no quieren someterse al mayor riesgo argentino. De hecho, también estos cambios implican eludir el fallo de Griesa, que ya en 2012 había previsto neutralizarlos al prohibir a los agentes de pago de jurisdicción neoyorquina colaborar con un eventual canje o cambio de domicilio.
De manera que, si no hubiera una importante adhesión de bonistas, surgirá entre los holdins una segunda generación de holdouts; que podrían convertirse en nuevos «fondos buitre» y, paradójicamente, pondrían en peligro la «reestructuración exitosa» de la deuda que el gobierno de CFK dice defender. No es un buen antecedente que, para sortear el default, se cambien reglas que amenazan con ramificarlo y extenderlo.
Por lo pronto, la movida oficial coloca a la deuda en una dimensión desconocida. Nadie está demasiado seguro de qué podría ocurrir si la Argentina es declarada en desacato por la justicia de los EE.UU. Ni tampoco cuándo podrían gatillarse las cláusulas de «aceleración» y «cross default» incluidas en los contratos para hacer exigible el 100% del capital de los títulos y que hasta hace pocas semanas eran conocidas sólo por especialistas. Lo único previsible son nuevas demandas judiciales para resolver en los próximos años.
Al igual que los mercados, la oposición en el Congreso tomó nota de que estos riesgos recaerán sobre el futuro gobierno. Y al anticipar el voto en contra del proyecto, evitó además quedar encerrada en la dicotomía «Patria o Buitres» con que viene envuelto y que confunde soberanía con discrecionalidad y aislamiento internacional.
Tampoco es creíble que Cristina haya enviado el proyecto porque constitucionalmente le corresponde al Congreso arreglar la deuda pública. Debió hacerlo mucho antes; por lo menos cuando la Corte de los EE.UU. no aceptó la apelación argentina. Hace 30 meses, la actual propuesta de reabrir el canje a los holdouts y depositar los pagos en una cuenta especial en el BCRA, hubiera sido una muestra de voluntad para negociar; hoy, con una sentencia firme en contra, es una muestra de inflexibilidad. Pero tampoco el Congreso fue consultado cuando el Gobierno arregló los pagos con el Club de París, Repsol y el Ciadi, que también significan aumentar la deuda pública. Con la intención oficial de lograr la sanción exprés de la ley en menos de quince días, si hay debates serán sólo testimoniales. La mayoría automática del oficialismo ya funcionó en otras leyes clave para convalidar hechos consumados y votar a libro cerrado. Entre ellas, la reforma de la Carta Orgánica del BCRA; la reestatización de YPF; la prórroga de la Emergencia Económica o los dibujos numéricos de cada presupuesto nacional.
Ahora, con la perspectiva de un default prolongado y sin acceso al crédito externo, el gobierno de CFK deberá moverse en una economía con escasez de dólares y abundancia de pesos. Sin un plan alternativo, todo indica que su reacción será «profundizar» lo que hizo siempre: seguir subiendo el gasto público y la emisión para sostener el consumo y el nivel de actividad, aunque con peores resultados. Como la inflación y el dólar apuntan más arriba en los próximos meses, se descuenta que profundizará los controles cambiarios (para racionar el uso de dólares) y también los controles de precios (para reprimir la inflación y atenuar la caída del salario real) aunque los costos sigan subiendo.
De ahí que la reforma de la ley de abastecimiento se convierta en una pieza clave de este esquema. No tanto por los resultados, que suelen ser efímeros, como ocurrió en 1974 con el Plan Gelbard, sino porque busca endosarle al sector privado el costo del ajuste de cinturón que elude el sector público. Como también es una decisión tomada la «concesión» oficial a discutir cambios en la letra de algunos artículos es más cosmética que otra cosa. El espíritu de esta ley intervencionista al extremo afecta los derechos de las empresas y frenará aún más las inversiones. Y aunque difícilmente sea convalidada por la Justicia, permitirá entretanto convertirlas en chivos expiatorios de los problemas derivados de los desequilibrios macroeconómicos provocados por el propio Gobierno. Nada que ver con el eslogan de «país en serio» que, prudentemente, fue eliminado hace algunos años de toda la propaganda oficial como si fuera una silenciosa confesión de parte.
Los anunciantes ven un futuro promisorio para el fútbol en EE.UU.
Por Andrew Beaton y Reed Johnson.
Según muchas estimaciones, el Mundial de fútbol 2014 fue un éxito en la cancha, con goles memorables combinados con algunos partidos muy emocionantes. Ahora los especialistas en marketing esperan que el éxito genere nuevas ganancias financieras y atraiga más simpatizantes de Estados Unidos al deporte más popular del mundo.
«Creo que este tren está en movimiento y no veo que se vaya a detener», dijo Sandy Brown, presidente ejecutivo de ONE World Sports, un canal estadounidense que se centra en deportes globales.
El optimismo de Brown es compartido por entusiastas del fútbol que predicen que este deporte conquistará el mercado estadounidense desde que Pelé fue contratado por el Cosmos de Nueva York a fines de los años 70. Pero otros creen que el fútbol quizás nunca logre alcanzar en EE.UU. la popularidad que disfrutan durante todo el año el fútbol americano o el béisbol.
Teniendo en cuenta sólo los ratings de televisión que obtuvo el Mundial de Brasil este año, el fútbol está en alza en EE.UU., al menos como un deporte de espectadores. Por ejemplo, el partido del 22 de junio entre EE.UU. y Portugal tuvo una audiencia combinada de 24,7 millones de espectadores entre ESPN y Univisión, lo que lo convirtió en el evento deportivo más visto del año hasta ese momento, sin tener en cuenta los partidos de la Liga Nacional de Fútbol Americano.
Incluso después de que la selección de EE.UU. quedara eliminada tras caer 2 a 1 ante Bélgica, la Copa siguió atrayendo espectadores estadounidenses. La final del domingo pasado, en la que Alemania derrotó a Argentina 1 a 0 en tiempo suplementario para conseguir su cuarto título mundial, promedió un rating de 9,7 en ABC y ESPN. En Univisión Deportes, cadena en español, el partido promedió los 9,2 millones de espectadores, según cifras de la empresa.
Según Nielsen, la final de este año representó el tercer mayor rating de mercado medido para un partido del Mundial en ESPN y ABC. Los únicos partidos que consiguieron un mayor rating fueron la final del mundial organizado por EE.UU. en 1994, entre Brasil e Italia (12,8) y un partido de octavos de final en ese mismo torneo entre EE.UU. y Brasil (10,4).
Durante los 64 partidos del Mundial 2014, ESPN, ESPN2 y ABC promediaron un rating de mercado medido de 3,1, según Brown, un aumento de 29% frente a los 64 encuentros del Mundial 2010 en Sudáfrica (2,4).
Cadenas como ESPN y Fox hacen «una apuesta al futuro» al programar más fútbol, sostuvo Brown. Fox emite los partidos de la Liga de Campeones europea y tiene los derechos para los Mundiales de 2018 y 2022.
ESPN es una unidad de Walt Disney Co., y Fox forma parte de 21st Century Fox, que hasta mediados de 2013 era parte de la misma empresa que News Corp., dueña de The Wall Street Journal.
Brown admitió que los especialistas en marketing corren con cierta desventaja en el terreno del fútbol, ya que el deporte solo cuenta con dos tiempos de 45 minutos sin pausas publicitarias. «Realmente tienes una cantidad limitada de espacio», dijo. Por otro lado, los especialistas en marketing tienen otras oportunidades para mostrar avisos impresos durante el partido al transponer imágenes virtuales en el campo de juego y en las tribunas, señaló.
Otros índices brindan un panorama más mezclado sobre los seguidores de fútbol en EE.UU., pero indican que el deporte gana terreno en general. En una encuesta de Gallup de 2012, 19% de los encuestados se identificaron como seguidores del fútbol profesional, un aumento desde 13% en 2006. En 2013, 4% señalaron que el fútbol era el deporte que más les gustaba mirar, un aumento desde 2% en 2007.
Además, más estadounidenses están jugando al fútbol. Un total de 49.500 hombres y mujeres jugaron en torneos de fútbol federado en la temporada 2012-2013, un aumento de 13% desde 2007-2008. El mayor incremento anual en ese lapso se registró en 2010-2011, tras el Mundial de 2010.
Sin embargo, hay señales de que el fútbol podría estar estancándose a nivel de escuela secundaria, luego de disfrutar varias décadas de avances. La federación de fútbol de escuelas secundarias de EE.UU. indicó que la participación en el fútbol aumentó 7,4% entre las temporadas 2008-2099 y 2012-2013. Pero la Federación de Fútbol de EE.UU., máxima autoridad de las ligas juveniles que no dependen de escuelas, sostuvo que sus tasas de participación se mantuvieron sin cambios entre 2008 y 2012.
En las últimas décadas, el crecimiento del fútbol fue impulsado por olas de inmigrantes de México, América Central y Sudamérica. Univisión Deportes indicó que el partido entre Alemania y Argentina fue la final más vista en la historia de la TV en español en EE.UU., y que su audiencia general durante el Mundial 2014 fue 34% mayor que la registrada por ese canal en la Copa de 2010.
—Steven Perlberg contribuyó a este artículo.
Fuente: The Wall Street Journal, 18/07/14.
En un reciente discurso desde el balcón de la Casa Rosada, con motivo de anunciar que aplicaría la ley antiterrorista a la empresa Donnelley por haberse declarado en quiebra, la presidenta advirtió a los medios de comunicación que no la corrieran por izquierda: “a mi izquierda está la pared”, dijo.
Tomando en cuenta el desbarajuste en la negociación con los holdouts, y la elección y el posterior rechazo de los tribunales neoyorquinos como sede judicial para resolver los desatinos argentinos, cabría preguntarse si lo que identifica a esta definición de izquierda es su ánimo distributivo o meramente su talante belicoso.
Por lo pronto, la parte redistributiva parece sepultada bajo la incertidumbre y el griterío. ¿Continúan definiendo algo, hoy día, las categorías de izquierda y derecha?
¿O acaso se está utilizando un paradigma anquilosado para simplemente robar sin que se note y ejercer el poder de modo autoritario con la conciencia tranquila?
Desde la revolución rusa en 1917 hasta la caída del imperio soviético a comienzos de los 90, cuando se les achacaba la inexistencia de libertades públicas detrás del Telón de Hierro, los propagandistas comunistas aducían que esa ausencia de libertad era sólo una percepción capitalista del modo de vida comunista y no una realidad; o bien que esa falta de libertades, soportable, era el precio a pagar por una mayor igualdad económica.
Los defensores de la dictadura castrista, cuando se encerraba a los homosexuales en campos de “reeducación”, repetían los argumentos que sus ancestros stalinistas habían acuñado apenas décadas atrás. En fecha tan temprana como 1950, escritores de fama y prestigio como el comunista Arthur Koestler, o el italiano Ignazio Silone, autor de “Pan y vino” y militante socialista vitalicio, revelaban que en la URSS y sus satélites la represión no sólo atenazaba cada espacio de la vida cotidiana, sino que privaba a los obreros de los derechos con los que al menos contaban en las democracias capitalistas.
¿ La izquierda es Corea del Norte, régimen espantoso e inescrutable? ¿Y la derecha sería Corea del Sur? El pasado viernes 8 de agosto, Clarín reseñaba el bombardeo norteamericano sobre zonas de Irak y Siria, y describía refiriéndose a los efectivos del grupo Califato Islámico: “Allí esta banda islamofascista encontró escasa resistencia debido a la descomposición del gobierno de Bagdad”. ¿La izquierda es el Califato que ya expulsó a más de 150 mil cristianos, mató a otros tantos y convirtió por la fuerza al resto; y la derecha sería Estados Unidos que los combate?
El final de la Guerra Fría derivó imperceptiblemente en un nuevo conflicto, no menos global, al que el politólogo Robert Kagan definió, en su breve ensayo de 2008 The return of History and the end of dreams, como la lucha entre la democracia y los sistemas autoritarios.
Contamos en la Argentina con devotos de Irán y Venezuela; ¿la izquierda son los acólitos de Maduro, que sólo ha distribuido el desabastecimiento; y la derecha sería Binner, que manifestó su apoyo a Capriles?
Existen adeptos, desde la izquierda, de Hamas y Bin Laden. En el epígrafe a la nota de Horacio Verbitsky, el 10 de octubre de 2001 en el matutino Página 12, en referencia a una “clase pública” sobre el atentado a la Torres Gemelas, (en el que murieron alrededor de seis mil personas) -y ocurrió un mes antes de la mencionada nota- organizada por la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, se leía: “David Viñas, Sergio Schoklender, Vicente Zito Lema y Hebe Pastor de Bonafini celebraron los ataques terroristas contra los Estados Unidos. Los interpretaron como parte de la lucha de clases globalizada y, la señora Pastor de Bonafini, además, sintió alegría mientras el mundo se paralizaba de espanto”.
En 1938 León Trotsky, el líder de lo que se intuía como una izquierda civilizada, en contraste con el salvajismo stalinista, respondía así a unas preguntas del brasilero Mateo Fossa: Fossa: ¿Qué me puede decir sobre la lucha de liberación de los pueblos latinoamericanos y sus futuros problemas? ¿Cuál es su opinión sobre el aprismo?
Trotsky: No conozco suficientemente la situación de cada uno de los países latinoamericanos como para permitirme una respuesta concreta a las cuestiones que usted plantea. De todos modos, me parece claro que las tareas internas de estos países no se pueden resolver sin una lucha revolucionaria simultánea contra el imperialismo. Los agentes de Estados Unidos, Inglaterra, Francia (Lewis, Jouhaux, Toledano, los stalinistas) tratan de sustituir la lucha contra el imperialismo por la lucha contra el fascismo. En el último congreso contra la guerra y el fascismo fuimos testigos de sus criminales esfuerzos en este sentido. En los países latinoamericanos los agentes del imperialismo ‘democrático’ son especialmente peligrosos, pues tienen más posibilidades de engañar a las masas que los agentes descubiertos de los bandidos fascistas. Tomemos el ejemplo más simple y obvio. En Brasil reina actualmente un régimen semifascista al que cualquier revolucionario sólo puede considerar con odio. Supongamos, empero, que el día de mañana Inglaterra entra en un conflicto militar con Brasil. ¿De qué lado se ubicará la clase obrera en este conflicto? En este caso, yo personalmente estaría junto al Brasil ‘fascista’ contra la ‘democrática’ Gran Bretaña. Realmente, hay que ser muy cabeza hueca para reducir los antagonismos y conflictos militares mundiales a la lucha entre fascismo y democracia.
Precisamente el conflicto que Trotsky negaba, era el que definía la suerte del mundo, como descubriría la humanidad apenas cinco años “mucho” más tarde, ya con medio centenar de millones de muertos. ¿La izquierda era el Trotsky que se declaraba neutral respecto del nazismo, o el Churchill que lo enfrentó incluso desde el llano, durante años en completa soledad?
Abandonar el paradigma de izquierda y derecha es doloroso, porque nos deja a la intemperie. Pero mantenerlo sin sentido no mitigará el dolor, lo infectará.
Quizás tememos que una vez abandonada la falsa dicotomía entre izquierda y derecha la vida sea menos apasionante, como citaba Isaiah Berlin en su ensayo sobre la utopía: “ Nada prueba que, cuando encontremos la verdad, esta vaya a ser interesante”.
Gramsci proponía la crisis como un momento en que muere lo viejo pero no nace lo nuevo. Para los chinos pre y post maoístas, en cambio, crisis era definición de oportunidad. También Gramsci sugería analizar la realidad con el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad. El pesimismo de la inteligencia para aceptar que las categorías de izquierda y derecha ya no sirven para nada; el optimismo de la voluntad para no caer en el nihilismo y enfrentar con osadía el misterio, en busca de igualdad de oportunidades y honestidad para todos.
La forma en la que paguemos por las cosas en el futuro impulsará una mayor igualdad y oportunidades.
Al cumplirse el quincuagésimo aniversario de The Wall Street Journal, la Feria Mundial tenía lugar en Nueva York y su tema dominante era «El mundo del mañana». El presidente de Estados Unidos Franklin Roosevelt habló de la necesidad de romper las barreras entre las naciones. El centenario de The Wall Street Journal se celebró en 1989, un año marcado por la caída del Muro de Berlín, uno de los acontecimientos más icónicos de la historia moderna.
Cabe preguntarse, ¿qué tiene esto que ver con el futuro del dinero?
El futuro del dinero no tendrá que ver con el efectivo o la forma que adopte. El futuro del dinero y del comercio estará ligado a romper las barreras y ampliar el acceso a cada vez más personas, tanto a nivel geográfico como de ingresos. La razón es que con el sistema de pago adecuado y nuevas innovaciones, la forma en que pagamos por lo que consumimos impulsará una mayor igualdad de oportunidades en la sociedad.
El futuro del dinero ayudará a hacer realidad una mayor inclusión financiera y a levantar a quienes han quedado al margen. Es un futuro donde la mitad de la población adulta del planeta, unos 2.500 millones de personas, ya no está excluida de los servicios financieros y donde más personas tendrán un documento de identidad y podrán hacer lo que muchos de nosotros damos por descontado, pagar una cuenta, ahorrar para un imprevisto, endeudarse bajo condiciones razonables. Esto ocurrirá no porque tengan más, sino porque podrán acceder a más.
Más igualitario
Ya estamos observando un declive del uso del dinero en la forma de efectivo y cheques y un alza del uso de los pagos electrónicos. No hay que olvidar que recién estamos al comienzo de este camino y que 85% de las transacciones minoristas del mundo se siguen haciendo en efectivo y cheques. Es una trayectoria que nos conduce a un mundo de mayor igualdad e inclusión financiera.
Entonces, ¿qué nos depara el futuro?
La seguridad se ubica en pleno centro de cualquier solución. Hay algunas realidades ineludibles acerca de las personas y el dinero que nunca cambiarán. La gente quiere saber que su dinero está en un lugar seguro y accesible. No importa si el dinero en cuestión adopta la forma de un billete, una tarjeta o una billetera digital.
Otro factor imprescindible es la confianza de los consumidores y los comerciantes en la tecnología. Esto ya involucra innovaciones como tarjetas con chips, billeteras móviles y digitales además del uso de la biometría como escáneres de huellas digitales y retinas para aumentar la seguridad y reducir el fraude.
Esa tecnología también debe beneficiar a los consumidores y las empresas, transformando el comercio y los pagos desde el intercambio de valor a la creación de valor. No sólo se trata de impulsar el valor monetario, sino también el valor social.
Y eso representa una oportunidad significativa que tenemos enfrente: superar el desafío de la exclusión en todo el mundo, en los países desarrollados y en desarrollo por igual.
El cambio se lleva a cabo gracias al tránsito desde un mundo dominado por el efectivo a uno que va más allá del efectivo y ofrece acceso sin considerar el nivel de ingresos, el género o la ubicación. Un estudio realizado por la Fundación de Bill y Melinda Gates y McKinsey & Co. halló que en los países donde más de 70% de las personas pueden pagar en forma digital, la inclusión financiera supera 85%.
Las semillas del cambio
El futuro se construye sobre el uso de las tecnologías correctas adaptadas para el mercado local. La inclusión financiera es impulsada por una red que conecta estas tecnologías y plataformas con el fin de ayudar a que la economía crezca de maneras más equitativa, sostenible e inclusiva. Expande la clase media, genera igualdad de oportunidades, aumenta la movilidad social y económica y reduce la desigualdad en los ingresos.
Esto no pasará de la noche a la mañana ni será una solución rápida. Se concretará gracias la robusta alianza entre el sector público y el privado. El sector público aportará la regulación y creará un entorno propicio para los negocios. El sector privado se encargará de la ejecución.
Hoy ya estamos viendo las semillas de esto. En países como Kenia y Egipto, los teléfonos celulares son herramientas financieras invaluables que conectan a las personas al comercio y les permiten enviar y recibir dinero. Millones de sudafricanos reciben sus prestaciones sociales en tarjetas de débito con tecnología biométrica incorporada.
Así es como una sociedad cumplirá las promesas de la economía global.
Dinero y propósito
¿Cómo luce el futuro del dinero? Habrá mayores oportunidades porque se han eliminado los límites de la moneda física. Los adelantos tecnológicos abrirán la puerta a un potencial sin precedentes para el crecimiento económico y la productividad. Tendremos una economía global más digna de ese nombre porque estaremos más conectados en forma digital y dependeremos menos del efectivo. Los consumidores contarán con el acceso y la capacidad de comprar lo que quieran y cuando lo quieran. Las cadenas minoristas y los comerciantes podrán personalizar sus bienes y servicios, mejorar sus relaciones con los clientes y expandir sus negocios.
El dramaturgo griego Sófocles escribió que «hay muchas maravillas en el mundo, pero nada es más admirable que el hombre». Lo que era válido entonces, lo sigue siendo hoy y lo seguirá siendo en los próximos 125 años. El futuro del dinero, sin importar su forma, debe tener un propósito humano, un propósito vinculado a un mayor acceso y menores barreras para más personas.
–Ajay Banga es el presidente ejecutivo de MasterCard.
Fuente: The Wall Street Journal, 08/07/14.
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¡ATENCIÓN! – Nota del Editor:
El uso de la tecnología para crear una moneda digital implica el enorme riesgo de que el Estado transforme el sistema tributario en violatorio de los derechos individuales, al exigir al contribuyente que le proporcione información privadísima para fiscalizarlo.
¿Qué hizo el presidente ejecutivo durante sus vacaciones de verano? Muy probablemente, trabajó.
Muchos en la cúpula gerencial dicen que no pueden darse el lujo de desconectarse por completo de sus labores ni siquiera por un corto periodo de tiempo. Algunos están demasiado comprometidos con su trabajo como para dejarles la administración de la empresa a sus lugartenientes mientras ellos se ausentan, señalan consultores de liderazgo.
A otros ni se les cruza por la cabeza posponer grandes proyectos o dejar de reunirse con clientes o inversionistas importantes. Aunque algunos cuantos presidentes ejecutivos aprecian los efectos renovadores de alejarse de la oficina por unos días, muchos cancelarían cualquier vacación antes de dar la impresión de no estar conectados.
Para aquellos que son «adictos a estar de cuerpo presente», la idea de tomar unas vacaciones puede generarles más ansiedad que alivio, dice Judith E. Glaser, presidenta ejecutiva de la firma de capacitación Benchmark Communicactions Inc.
Estos ejecutivos temen perder poder e influencia si no están disponibles para reuniones y tomar decisiones, explica. Glaser recuerda un ejecutivo del sector bancario que programaba su horario para que se tomaran decisiones importantes sólo cuando él pudiera estar presente.
En diciembre del año pasado, April Todd-Malmov, jefa del mercado de seguro de salud del estado de Minnesota, en Estados Unidos, renunció luego de ser criticada por irse de viaje a Costa Rica por dos semanas. Su personal había manifestado que estaba preparado para cubrir su ausencia, pero sus detractores políticos dijeron que fue irresponsable ausentarse cuando había problemas con el sitio web de la entidad.
Algunos empleos son simplemente demasiado importantes como para hacer una pausa.
Este mes, el presidente de EE.UU., Barack Obama, viajó a Martha’s Vineyard a descansar después de ordenar ataques aéreos en Irak, pero tuvo que volver a la Casa Blanca por dos días en medio de sus vacaciones familiares de dos semanas para asistir a reuniones.
El mes pasado, cuando el operador celular estadounidense Sprint Corp. intentaba adquirir su rival T-Mobile US Inc., las conversaciones se enfriaron mientras el presidente ejecutivo de la casa matriz de T-Mobile, la alemana Deutsche Telekom AG , pasaba vacaciones en Costa Rica, según fuentes al tanto. Por razones no relacionadas, Sprint luego abandonó su intención de compra.
Un reciente sondeo de la firma de contratación Korn/Ferry International encontró que sólo 3% de más de 250 ejecutivos de distintos sectores estaba dispuesto a desconectarse por completo durante sus vacaciones. Una encuesta de este año realizada a 571 ejecutivos por BlueSteps.com, un servicio en línea de manejo de carreras de la Asociación de Consultores de Búsqueda de Ejecutivos, produjo un resultado similar.
Para Richard Torrenzano, presidente ejecutivo de la consultora de comunicaciones durante crisis Torrenzano Group, es esencial estar disponible cuando sus clientes lo necesitan.
Por ello acondicionó su bote de 18 metros de largo con una antena especial para asegurarse de que estaría conectado con su sede central en Nueva York durante sus frecuentes viajes en velero. Su firma de 50 empleados, con oficinas en seis ciudades, ha asesorado a empresas como la aseguradora MetLife Inc. y la firma financiera Morgan Stanley.
Muchos jefes prefieren renunciar por completo a sus vacaciones. Según el sondeo de Korn/Ferry, 84% de los ejecutivos ha cancelado un viaje debido a razones laborales.
«Algunas veces, cuando uno planea vacaciones, no sabe exactamente en qué situación estará su empresa», dice Jane Park, presidenta ejecutiva de la compañía de productos de belleza Julep Beauty Inc.
Park tuvo que interrumpir unas vacaciones en Canadá en febrero para asistir a una reunión crucial con inversionistas en Seattle. La ejecutiva confiesa además que durante un viaje a las montañas en agosto del año pasado, se fue a escondidas a su auto para revisar el e-mail debido a lo que describió como «una necesidad desesperada de saber exactamente qué estaba pasando» en la oficina.
Los líderes y su personal pueden sacar provecho de periodos de descanso, señala Jennifer Deal, una investigadora del Centro para el Liderazgo Creativo, que ha examinado la forma en la que ejecutivos lidian con el tiempo que pasan fuera de la oficina. Deal señala que desconectarse puede permitirles a los empleados ser más creativos y estratégicos y a pensar a largo plazo. Sin un descanso, «es difícil ver más allá de la tormenta inmediata», dice.
David Haffner, presidente ejecutivo del fabricante diversificado Leggett & Platt Inc. desde 2006, asegura que unos días fuera del trabajo afina su toma de decisiones y conserva la «batería interna» de un obsesionado de los detalles como él. Haffner, de 61 años, hace viajes de pesca con amigos cada año a lugares remotos de Alaska, Canadá y el Caribe. Dice que durante esas excursiones suele apagar el celular pero deja un número de teléfono de emergencia a su esposa y asistente.
Fuente: The Wall Street Journal, 22/08/14.
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El arte de saber escuchar en la era digital.
Por Sue Shellenbarger.
Hay programas de sobra que capacitan a las personas para hablar mejor, pero pocos que enseñan a escuchar.
Incluso antes de la era de las distracciones digitales, las personas podían recordar apenas 10% de lo que se decía en una conversación cara a cara luego de una distracción breve, según un estudio de 1987 que sigue siendo usado como un barómetro del nivel de atención en las conversaciones. Los investigadores creen que las habilidades para escuchar han caído desde entonces debido a que hoy en día hay más interrupciones y necesidades de hacer varias tareas a la vez. La mayoría de la gente puede pensar más del doble de rápido de lo que habla una persona promedio, lo que da pie para que la mente divague.
No escuchar bien no sólo prolonga reuniones y discusiones, sino que también puede perjudicar relaciones y carreras. Por fortuna, es posible mejorar las habilidades para escuchar, primero, determinando las formas en las que se desconecta de otros.
Algunas personas están ocupadas pensando en lo que van a decir después. Un vendedor instó varias veces a un cliente a programar una reunión con un alto ejecutivo de la empresa, cuenta Paul Donehue, quien capacitó al vendedor. «El cliente había dicho ‘sí’, y el vendedor insistió: ‘Si sólo pudiéramos programar esa reunión’. Se notó que no lo escuchó», dice Donehue, presidente de Paul Charles & Associates, una consultora de gestión de ventas en el estado de Nuevo Hampshire, Estados Unidos.
Otros escuchan apenas lo suficiente para determinar si las opiniones de su interlocutor se ajustan a las propias, señala Bernard Ferrari, autor de Power Listening (algo así como Capacidad de escuchar) y decano de la Escuela de Negocios Carey, de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore. Otros interrumpen para ofrecer soluciones, a menudo antes de que el problema haya sido completamente identificado, dice Ferrari.
Un gran obstáculo para escuchar es la tendencia común de filtrar y juzgar la forma de hablar de otros basado en presunciones, expectativas e intenciones, afirma Julian Treasure, autor y conferencista sobre la escucha consciente. Muchas personas oyen de manera crítica, descartando información de las personas que piensan tienen poco que ofrecer, dice Treasure, presidente de Sound Agency, de Surrey, Inglaterra, que ayuda a las empresas a conectar sus marcas con sonidos o música.
Además, las personas pueden estar perdiendo práctica para escuchar. Una investigación de 2006 realizada entre estudiantes universitarios mostró que pasaron cerca de 24% de su tiempo escuchando a otros cara a cara o en grupos, frente a 53% en 1980, cuando se realizó un estudio comparable, apunta Laura Janusik, profesora adjunta de comunicaciones en la Universidad Rockhurst, en Kansas City, en el estado de Missouri. Mucha gente no trata de recordar lo que escucha porque siempre tendrá la posibilidad de «buscarlo luego en Google», explica. «Nuestra capacidad para comunicarnos frente a frente ha disminuido mucho».
Una mejor capacidad para escuchar puede beneficiar el trabajo en equipo. El grupo de 20 personas de Anne Hardy, vicepresidenta en la empresa de software empresarial SAP, abarca 14 nacionalidades y algunas veces es difícil lograr que se escuchen unos a otros. Luego de que pidió a todos que tomaran un curso de «escuchar con conciencia», el equipo tuvo una reunión de tres días en la que los colegas escucharon mejor y «prestaron atención a las emociones y trataron de calmarse antes de responder a alguien». La sesión fue inusualmente productiva, dice Hardy.
En preparación para conversaciones importantes, haga una lista de cosas que quiera decir o preguntas que quiera hacer. Esto «alivia al cerebro de la carga de pensar qué va a decir después», explica Donehue.
Barbara Miller, una asesora en destrezas de comunicación de Austin, Texas, recomienda escribir todos los pensamientos que puedan distraerlo en una conversación y poner el papel a un lado para más tarde. También aconseja realizar preguntas para clarificar algún tema, como «¿qué necesita de mí ahora?».
Tomar notas y hacer contacto visual también pueden evitar que la mente divague, dice Donehue.
Fuente: The Wall Street Journal, 03/08/14.
Detectan el primer caso de fiebre chikungunya en Córdoba
La titular de Epidemiología de esa provincia confirmó el caso importado, de una mujer cordobesa que viajó en los últimos días a República Dominicana; es el tercero en la Argentina
Una mujer cordobesa de 30 años, se convirtió en el tercer caso confirmado de contraer la fiebre chikungunya, según reconoció a la radio Cadena 3 la titular de Epidemiología de esa provincia, María Frías.
Los estudios realizados a la mujer, que recientemente había viajado a República Dominicana, «han dado positivo y es el único caso confirmado en Córdoba» de esa enfermedad, informó en declaraciones a Cadena 3, la funcionaria.
Tras informar que «el primer resultado fue positivo», la funcionaria detalló que «se envió otra muestra para estudios más complejos», respecto de este caso importado de la fiebre transmitida a los seres humanos por el mosquito Aedes aegypti o Aedes albopictus, el mismo que propaga el dengue.
«Por eso debemos intensificar las acciones en nuestra casa para evitar la proliferación de los mosquitos, más con estas temperaturas», recomendó Frías que confirmó que es el único caso en Córdoba: «Tenemos otro que resultó negativo».
La Chikungunya es una enfermedad marcada por fiebre elevada, fatiga, náuseas y fuertes dolores de cabeza, de articulaciones o musculares, que hasta ahora era desconocida en la Argentina. Es causada por un virus del mismo nombre: Chikungunya (CHIKV) y los síntomas mencionados aparecen generalmente luego de un período de incubación que va de tres a siete días.
Las autoridades sanitarias advirtieron que las medidas preventivas que hay que tomar para su prevención son muy similares a las que se vienen difundiendo por el dengue. Se debe eliminar todo objeto que pueda acumular agua, porque es en ellos donde la hembra del mosquito pone los huevos.
El ministro de Salud, Alejandro Collia, llamó a la población a «no alarmarse» y pidió «la colaboración» a todos los habitantes de la provincia de Buenos Aires para «evitar la propagación de los mosquitos», sobre todo luego de las intensas precipitaciones que se registraron en distintas áreas del territorio bonaerense en las últimas semanas. Asimismo, solicitó que ante los primeros síntomas sospechosos de la enfermedad, como fiebre alta y dolores articulares intensos y hasta causantes de incapacidad, se realice una consulta inmediata con el médico.
Bitcoin y pases de futbolistas son las nuevas formas de lavar activos
Por Fabián Tiscornia.
Pases de futbolistas, monedas virtuales como el Bitcoin y pirámides financieras son las nuevas modalidades para lavar activos que detectan actualmente los expertos. Las ONG son otro foco de atención por la falta de controles.
El fútbol en la mira de los lavadores de dinero. Foto: AFP
MONTEVIDEO – «El criminal siempre está delante de nosotros. Son muy creativos, siempre tienen nuevas modalidades, tendencias, productos financieros» para lavar activos, afirma Bernardo Machado Mota en diálogo con El País.
Machado Mota es jefe de la Delegación de Brasil ante el Grupo de Acción Financiera (GAFI) y el Gafisud (su capítulo en América del Sur), organismos internacionales que se dedican al combate al lavado de activos y al financiamiento al terrorismo.
Según el experto, hay tres nuevas tendencias que se detectan actualmente en el lavado de activos, que es pasar al sistema legal (mediante operaciones financieras, inmobiliarias, etc.) dinero proveniente de actividades ilegales.
Una es la utilización de «monedas virtuales, el Bitcoin por ejemplo», dice Machado Mota. «No sé si el tipo que lo inventó quería facilitar los trámites», pero se presta para el lavado, agrega.
Es que la compra de bitcoins, no tiene controles de bancos, ni tampoco está regulado por ningún Banco Central. A su vez, hay formas de proteger la identidad de quien hace la operación.
Las pirámides financieras son otra nueva modalidad para lavar activos, señala el funcionario brasileño.
Esto consiste en que «uno invita a otro para poner dinero y se crea una cadena de inversión que no se sabe dónde termina», añade.
En junio de 2013 la Justicia de Brasil suspendió las actividades de la empresa TelexFree en ese país por considerar que la compañía estaba involucrada en lavado de dinero, crimen contra la economía popular y pirámide financiera.
En Uruguay también hubo damnificados por este tipo de operativa, como publicó el suplemento Qué Pasa de El País el pasado 10 de mayo. La firma exigía invertir al menos US$ 1.425 en un único pago anual.
El trabajo consistía en publicar cada día cinco avisos publicitarios de la empresa en páginas web de clasificados, la mayoría de Estados Unidos y Brasil, aceptadas por la firma.
Por ello, se ganaba US$ 100 dólares semanales, por lo que -se estimaba-, se recuperaría la inversión en tres meses y medio.
Sin embargo, muchos reinvertían lo ganado y permitía seguir con el funcionamiento piramidal.
Fútbol.
La tercera tendencia para lavar dinero recientemente detectada por los organismos de contralor es el pase de futbolistas.
«Brasil y Uruguay exportan jugadores a Europa. Los pases puente (donde el jugador sale hacia Europa a través de otro club por el que nunca pasó) en general se intentan armar para evadir impuestos, no para lavado de dinero. Pero, como sabemos que las estructuras financieras son casi las mismas, se pueden confundir con lavado de activos», afirma Machado Mota.
«Siempre son montos muy altos, involucran operaciones con el exterior como Europa, Asia, operaciones cambiarias y no se sabe de dónde pagan», sostiene el experto.
«Por ejemplo, un jugador sale de Peñarol a Barcelona y el Barcelona no paga a Peñarol sino que va a una cuenta o una empresa ubicada en Islas Caimán. Se monta una estructura financiera que puede prestarse para lavado de activos», explica el experto.
Iglesias y ONG.
Si bien no quiso confirmar la investigación en Brasil sobre la Iglesia Universal por lavado de activos, Machado Mota se refirió a la situación de este tipo de instituciones.
«La Iglesia Universal tiene sucursales en más de 50 países en el mundo y nos preguntan qué tanto monto de dinero mueven y nosotros a veces estamos sin información suficiente para llegar a una conclusión de que estén lavando (dinero). Pueden estar o pueden no estar», indica.
«Una persona que frecuenta esa iglesia, da dinero de su sueldo y de ahí se puede financiar cualquier cosa. Ese dinero tiene un origen lícito, es el sueldo y lo da porque le gusta la iglesia. Estamos tocando un tema muy sensible, es una cuestión religiosa que tiene impacto en una cuestión financiera», agrega.
Machado Mota expresa que «como regla general las iglesias y las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) son muy pocos controladas en Brasil» y «creo que en Uruguay tampoco se controla a las iglesias en cuánto al movimiento financiero».
«Estamos hablando de un mercado que, por regla general, no tiene control, porque su objetivo es religioso, social, asistencial y por eso tiene exoneraciones tributarias. Puede ser que alguno lo esté utilizando para cometer un delito financiero», añade.
Según el jefe de Delegación de Brasil ante el GAFI y Gafisud, las ONG «pueden ser utilizadas, justamente por no tener ningún control. Por esa razón, son vulnerables a cualquier delito. Imagine a un criminal, que está entre robar una casa que tiene alarma y otra que no tiene alarma, va a ir a la que no tiene, por razones naturales. Los criminales van a buscar mercados que tienen menos controles».
Control y normativas buenas en la región
El jefe de la Delegación de Brasil ante el GAFI y Gafisud, Bernardo Machado Mota participará mañana de la III Jornada Anual sobre prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo, organizada por Costa-Testa Consultores, en el hotel Sheraton.
Para Machado Mota «si se mira el contexto de Sudamérica, casi todos los países están con legislaciones muy avanzadas» en materia de combate al lavado de activos. Los países están muy bien armados con normas, leyes, tanto en la parte preventiva como represiva».
En cuanto a la parte operativa «depende mucho del caso a caso. Lo más importante es que todos los países están trabajando. Todos los países tienen una UIF (Unidad de Inteligencia Financiera), medidas prudenciales y autoridades supervisoras que puedan monitorearlas y todos cuentan con buenas estructuras de bancos centrales», afirma.