Newsweek ahora será sólo digital

diciembre 26, 2012

Newsweek publicó su último número en papel y ahora será sólo digital
Por La Vanguardia – Especial para Clarín

La influyente revista estadounidense Newsweek publicó el lunes su última portada en edición impresa. Coincidiendo con el 80 aniversario de su primer número, en 2013 dejará de venderse en kioskos en el formato tradicional y desde la semana que viene será un proyecto exclusivamente digital.

Así lo decidieron los accionistas del magazine después de constatar que sus lectores recurrían con frecuencia a contenidos de carácter gratuito en Internet y que habían ocasionado, con esa conducta, pérdidas en la compañía que ascienden a los 35 millones de dólares.

Tina Brawn, editora de Newsweek, explicó el pasado 18 de octubre a través de una nota en el portal digital de noticias Daily Beast –con el que se fusionó en 2010– que ya ha informado a todos los empleados que a principios de 2013 la publicación se editará sólo en formato digital y también modificará su nombre: pasará a llamarse Global Newsweek.

Brawn adelantó además que la empresa llevará a cabo una reducción de personal y aclaró que los factores decisivos que obligaron a la compañía a tomar la decisión fueron el aumento del uso de tabletas y la permanente debilidad de la inversión publicitaria en prensa impresa en un contexto en el que prácticamente el 40 por ciento de los estadounidenses afirman informarse a través de soportes digitales “Hemos llegado a un punto de inflexión en el que podemos llegar de forma más eficiente a nuestros lectores en formato totalmente digital”, afirmó la editora. Y agregó, para dejar claros los motivos del cambio que “la decisión no tiene nada que ver con la calidad del periodismo o de la propia revista, sino que se debe tan solo a la difícil situación económica que afecta al negocio de la publicación y distribución de prensa impresa”.

Fuente: Clarín, 26/12/12.

El gobierno kirchnerista perdió el monopolio del saqueo

diciembre 26, 2012

El dilema es que el gobierno perdió el monopolio del saqueo
Por Roberto Cachanosky

¿Quién no ha visto con preocupación los saqueos de los últimos días, trayendo a la memoria lo ocurrido en la crisis del 2001 y 2002? En rigor, los saqueos a los supermercados, comercios, estaciones de servicios, etc. nos impresionan por la violencia con que se hacen. Ver a la gente entrar a los supermercados rompiendo todo y robando de todo usando la violencia nos hace pensar en una crisis social, por más que se hagan todo tipo de especulaciones si esos saqueos son organizados de un lado o del otro.

Sin embargo, esos saqueos que vemos por televisión o personalmente (me ha tocado ver en vivo y en directo un saqueo en el 2001 viajando a Rosario en un supermercado a la altura de Campana) son, a mi juicio, la expresión última de un país que vive del saqueo. Es más, en la supuesta bonanza de la fiesta de consumo, hubo saqueos de todo tipo pero nadie los advertía porque la violencia del saqueo se ejercía “ordenadamente” vía el Estado.

Desde hace décadas Argentina tiene un sistema de organización económica de saqueo generalizado, entendiendo por saqueo, apropiarse por la fuerza de algo que a uno no le pertenece. Ese sistema de saqueo organizado por el Estado, fue profundizado hasta límites insospechados por el kirchnerismo.

El sistema económico argentino no está basado en la cooperación pacífica y voluntaria, por la cual mi progreso depende de hacer progresar a mis semejantes. Es decir, generar ingresos produciendo algo que la gente necesita, en la calidad y precios que el consumidor está dispuesto a pagar. ¿Cómo funciona este sistema de cooperación pacífica y voluntaria? Muy sencillamente. Es Estado se encarga de que impere el respeto por los derechos de propiedad y mantiene la disciplina monetaria y fiscal. Bajo esas condiciones, los empresarios invierten a riesgo buscando satisfacer las necesidades de los consumidores. Pueden tener éxito o no, y el éxito dependerá de haber generado algún bien o servicio que la gente demande.

A su vez, en un país con inversiones, la gente tiene puestos de trabajo y cobra salarios, que irán creciendo en la medida en que aumente la productividad gracias a un mayor nivel de inversiones, lo cual lleva a más consumo y mejor calidad de vida.

Pero no es este el sistema que rige en Argentina. Los ingresos de los diferentes sectores se logran, en muchos casos, en base al saqueo. El Estado, utilizando el monopolio de la fuerza, le otorga rentas extraordinarias a sectores empresariales para que estos obtengan ganancias que no hubiesen obtenido en condiciones de libre competencia. ¿Quién para esa renta ilícita? El consumidor, que, por el cierre de la economía (vivir con lo nuestro) y otros mecanismos, puede acceder a menor cantidad de bienes, de peor calidad y precios más altos.

Para compensar ese perjuicio, el Estado suele otorgar aumentos de salarios por decreto, o forzar incrementos salariales más allá de lo que permite la productividad de la economía, con lo cual, el consumidor que fue saqueado es compensado con otro saqueo a su favor. Dependiendo de la fuerza que tenga cada sector en cada momento, una vez gana uno sector y otras veces otro, pero siempre en forma transitoria.

Pero ahora se han agregado los famosos planes sociales en nombre de la justicia social, que de justicia no tienen nada y mucho de robo legalizado. Amplios sectores de la sociedad se sienten con derecho a que otros sectores los mantengan. Esa política requiere de recursos que el Estado obtiene saqueando a las empresas y trabajadores con una mayor carga tributaria. Saquea a unos para financiar el mantenimiento de otros.

El kirchnerismo también saqueó el sistema energético para no mover las tarifas, pero como nada es gratis en economía, tuvo que financiar ese precio subsidiado con impuestos primero y luego, cada vez con más emisión monetaria. El Estado saqueo los ahorros que la gente tenía en las AFJP para financiar la fiesta de consumo, para que la gente consumiera sin producir o consumiera más allá del ingreso real. Saqueo el transporte público con tarifas artificialmente bajas y, como contrapartida, saqueo el bolsillo de la gente con más impuesto inflacionario para financiar las tarifas baratas. Según el gobierno, esas tarifas baratas eran buenas porque permitían que la gente tuviera más plata en el bolsillo para consumir, hasta que la semana pasada Randazzo nos informó que los boletos de colectivo y trenes aumentaban el 40%. El preludio de que cada vez hay menos recursos genuinos para que el Estado saquee.

Hasta ahora esta maraña de saqueos cruzados que hizo el Estado no generó grandes conflictos sociales porque el mundo ayudaba con la santa soja y, además, se consumía el stock de capital (destrucción del sistema energético, transporte público, rutas e infraestructura en general). Pero el saqueo existió y fue liderado por el Estado. Digamos que el saqueo, hasta la semana pasada, era monopolizado por el Estado y distribuía ese botín a gusto y placer.

El problema es que ya no hay más recursos para saquear tan fácilmente sin que se produzcan reacciones. Como en todos estos años el gobierno desestimuló la inversión y estimuló el consumo, saqueando a diestra y siniestra con el sistema impositivo, la inflación y el consumo de stock de capital, todo parecía maravilloso.

Pero como ahora queda muy poco para saquear, la gente se enfurece y comienza a saquear por mano propia. Digamos que la misma dinámica del modelo llevó a que el Estado perdiera el monopolio del saqueo y por eso tiene que salir a reprimir.

Ya no hay más un tipo de cambio real alto que actúe como protección arancelaria a favor del modelo de sustitución de importaciones. Ya no pueden otorgarse aumentos de salarios por encima de la tasa de inflación. Ya no quedan tantos activos líquidos para saquear y financiar el consumo y los planes sociales. Ya no queda tanto espacio para financiar un gasto público desorbitado e ineficiente que regala casas, computadoras, planes sociales, energía barata, etc.

El famoso modelo de saqueo generalizado ha agotado la economía. No hay inversiones para producir y crear puestos de trabajo porque el sistema de saqueo llevado a su máxima expresión por el cristinismo ha dejado anémica a la economía. Hay muy escasa demanda laboral, salarios reales que caen por la inflación y la presión tributaria. La gente descubre que la fiesta de consumo de todos estos años tiene un costo y el Estado, aunque quiere hacerse el distraído, no tiene valor para decir que se acabó la ficción y que ahora la población tiene que pagar el costo de la fiesta de saqueo.

En síntesis, yo diría que los saqueos a los supermercados son la continuidad del saqueo organizado por el gobierno. Lo que pasa es que antes el gobierno utilizaba el monopolio de la fuerza para saquear, y digamos que era una especie de saqueo organizado. Ahora el saqueo es desorganizado. Como el Estado no puede responder a las demandas de saqueo de la gente, entonces la gente saquea por su cuenta. El dilema, entonces, no es que haya saqueos, sino que el gobierno perdió el monopolio del saqueo

Fuente: Economía para Todos, 26/12/12.

Roberto Cachanosky

Roberto Cachanosky

Las mejores recetas del Fondo Monetario para la Navidad

diciembre 25, 2012

Las mejores recetas del Fondo Monetario para la Navidad
Por Jorge Oviedo

No hay duda de que muchas de las habituales recetas del FMI son fuertemente rechazadas en los países a los que les son administradas. Pero eso es porque el organismo multilateral no aplica a los demás las recetas que guarda para sí mismo.

El diario The Washington Post acaba de revelar que el 15 de este mes el organismo realizó una colosal celebración para alrededor de 7.000 personas, entre el equipo actual y los jubilados, que costó nada menos que 350.000 dólares, según información oficial brindada al diario de la capital de los Estados Unidos. Sin embargo, una fuente mencionada por el artículo había valuado el festejo en unos 500.000 dólares.

No es para menos: entre las entradas había caviar, ostras, mousse de salmón ahumado y trufas. Sólo el menú ocupó cuatro páginas, y la celebración fue desde las 20 hasta la una de la madrugada del día siguiente, altísimas horas de la noche para Washington DC, aunque a los asistentes se les anunció que la comida se serviría sólo hasta las 23. Eso sí, para los tragos, según el artículo, hubo canilla libre.

La nota ironiza que no se especificó si había una política de «conductor designado» para el regreso o si la inmunidad diplomática de la que gozan los funcionarios del organismo podía servir para escapar de las multas por manejar con más alcohol que el permitido en sangre.

El festejo fue en los cuarteles centrales del organismo y había varias «estaciones» con distintos estilos de comida. Estadounidense, española, mexicana, india, francesa, tailandesa y vietnamita. Y en todas ellas a las 22.30 prometían baguettes, queso, frutas y variedad de galletitas. Una linda banda de música y pista de baile completaron el festejo, y el black tie fue optativo.

Un gasto polémico para un organismo que debe ayudar a conducir un fenomenal programa de ajuste en Europa y que hasta el comienzo de la gran crisis estaba realizando su propio ajuste y achicándose. En 2007 tenía 2678 empleados, de los cuales 2005 eran profesionales y directivos y 673, asistentes o de otras categorías.

Entonces, en medio del crecimiento mundial generalizado nadie parecía necesitar la asistencia del Fondo. Así prometió reducir sus gastos y su plantilla, lo que impulsó con retiros voluntarios. Una suerte de aplicación de las mismas medicinas que impulsa en los países en problemas. Pero ese año comenzó el cimbronazo financiero internacional con el desplome del banco británico Northern Rock. El plan de achique del FMI estaba en marcha un poco tarde. Para abril de 2008 reconocía 2586 empleados, pero en agosto de ese año caería Lehman Brothers. En abril eran 2478 y un año más tarde, 2412.

Pero eso es sólo el saldo. Porque tal vez con poco sentido de la oportunidad el organismo vio cómo se acogían al retiro voluntario el doble del número previsto de empleados y debía salir de urgencia a contratar nuevos. En 2011 eran 2422 y en abril de este año, 2475. La crisis volvió a crear necesidades de empleo.

Remuneraciones

Algo parecido pasó con las remuneraciones del director gerente. Christine Lagarde tiene asignado para este año un sueldo 3,9% mayor que el que le habían reservado a su antecesor, el también francés Dominique Strauss-Kahn. Para este año son 467.940 dólares, que además se actualizan por el costo de vida. Para el número dos son 406.900 dólares. Todas las cifras mencionadas se encuentran en los informes anuales del organismo.

En 2011, a Strauss-Kahn le habían aumentado sólo 1,9%. En 2010 había tenido congelada su remuneración de 2009, un total de 441.980 dólares, con un plus por gastos de 79.120. En 2009, el aumento respecto de 2008 había sido de 5%, en medio de la fenomenal crisis.

El cargo de director gerente es renovable y dura cinco años si no se cae en conductas impropias como las que sacaron a DSK del cargo, lo llevaron un tiempo a la cárcel y redujeron a la nada su carrera política en el socialismo francés, que logró derrotar al derechista Nicolas Sarkozy.

Pero en vez de estar DSK en el lugar de Sarkozy, es la ex ministra Lagarde la que está al frente del FMI, organizando ajustes europeos y banquetes que encantarían al marido de Carla Bruni.

En total podrían haber asistido a la fiesta, calcula The Washington Post, unas 13.000 personas, entre activos y jubilados. Aunque según la información oficial brindada al diario sólo 7000 contestaron a las invitaciones con la confirmación de su presencia.

No es extraño que el número sea tan alto. Jubilarse joven es uno de los atractivos de trabajar en el FMI. Se puede lograr -con quitas, claro- con 50 años de edad y sólo tres de servicio. Aunque lo normal es hacerlo con 62 de edad y más de trabajo, para cobrar más, claro.

Fuente: La Nación, 24/12/12.

Los obispos argentinos instaron a la unidad

diciembre 25, 2012

En sus mensajes por Navidad, los obispos insistieron con pedir unidad y evitar las divisiones

Los obispos católicos hicieron en sus mensajes de Navidad un fuerte llamamiento al diálogo, la «amistad social» y la reconciliación, al advertir sobre el riesgo de que se profundicen todavía más las divisiones, los enfrentamientos y la confrontación entre los argentinos. Las palabras de los purpurados se produjeron luego de la polémica que se produjo con el gobierno, por la manifestación realizada por la Conferencia Episcopal, el mes pasado, en la que la Iglesia habló de «divisiones» y de «riesgos para la libertad de expresión».

Aunque esperanzadores, expresaron preocupación por situaciones que erosionan los vínculos sociales y menoscaban la convivencia democrática pacífica, como la creciente inseguridad, las desigualdades sociales y los hechos de corrupción que generan «desconfianzas».

También por el flagelo de las drogas que, aseguraron, «hacen muchísimo más difícil salir de la pobreza» y ciento de miles de jóvenes que no estudian ni trabajan y que, alertaron, «hipoteca el futuro».

*José María Arancedo (Santa Fe- presidente del Episcopado): «En este contexto de Navidad no podemos dejar de pensar en las muchas situaciones que atentan contra la paz, y que son un signo de nuestra fragilidad social, cultural y política. Más allá de las justas diferencias los argentinos debemos encontrarnos en el marco de pertenencia de una madura amistad social y como miembros de una misma comunidad, superando la pequeñez de enfrentamientos que descalifican y no construyen».

* Oscar Ojea (San Isidro – presidente de Cáritas Argentina): «Tenemos una terrible experiencia histórica de violencia y enfrentamiento entre nosotros, que viene de muy lejos. Se trata de una vieja herida mal curada que vuelve a abrirse y sangra. Hoy revivimos viejos conflictos que nos han enfrentado, heridas que no han cicatrizado. Hoy la falta de reconciliación es nuestra herida social, y a las heridas hay que aceptarlas, atenderlas y curarlas. Si uno las está tocando todo el tiempo, finalmente se infectan y el mal es más grave».

* Alfredo Zecca (Tucumán): «Que esta Navidad sea la ocasión de construir una sociedad de hermanos, donde reine la amistad social, la preocupación por el bien común, donde podamos dejar atrás las heridas, las divisiones, las palabras altisonantes, injuriantes, que podamos realmente vivir a fondo la fraternidad».

* Obispos patagónicos: «Preocupan tantas familias que no tienen trabajo. Una siempre más profunda convivencia social nos desafía. Hechos de corrupción, desprotección, muerte violenta y desapariciones van generando miedo y desconfianza de los unos con los otros. Frente a esto el camino es más organización comunitaria, más cercanía y acciones concretas para quienes sufren, más educación, más trabajo, menos ostentación de poder y dinero, más atención a los barrios periféricos de nuestros pueblos y ciudades. Esto nos permite construir la comunión entre las personas y una sociedad solidaria.

* Obispos jujeños: «Que nos comprometamos a superar divisiones y enfrentamientos con la sabiduría del diálogo y la paciencia de construir cada día el bien común, que es el bien de todos. Que trabajemos juntos por ampliar la mesa de la vida para todos, la posibilidad de trabajo digno para todos, de una educación cada vez más inclusiva e incluyente para nuestros jóvenes, en fin, de expectativas de vida plena y feliz para todo nuestro pueblo».

* Marcelo Colombo (Orán): «Hay que poder vivir en fraternidad, superar las tentaciones de la violencia y la arbitrariedad, de toda corrupción, de jugar a ser Diosà Y animarse a la amistad social, donde los distintos sectores entren en un diálogo sereno y completo con los demás»..

Fuente: La Nación, 25/12/12.

Navidad en una Europa agobiada

diciembre 25, 2012

La Navidad pierde su magia en una Europa agobiada
Por Luisa Corradini

PARÍS – La Navidad europea no será la misma este año: la crisis arremetió también contra los tradicionales festejos y transformó juguetes y festines en simples variables de ajuste en el menguado presupuesto de los hogares, sobre todo en los países del Sur.

Víctimas colaterales del intenso estrés provocado por un año signado por el desempleo, los ajustes y la crisis del euro, las fiestas de fin de año parecen haber perdido mucha de su magia en la Europa meridional. Desde Atenas hasta Lisboa, los europeos intentaban esta semana poner al mal tiempo buena cara.

«Para decirlo de forma familiar, hemos intentado desvestir un santo para vestir otro», confesó Antonio Salas, un español de Bilbao que renunció a las inminentes vacaciones de invierno para poder hacer frente a los habituales regalos de Navidad y a la celebración familiar.

Los sondeos indican que cada familia española gastó un promedio de 650 euros para esta Navidad, más que en muchos de los países europeos más ricos. Pero la cifra sigue siendo un 40% menos que en 2007, cuando comenzó la crisis.

«La reducción es importante, pero pesa mucho la tradición. España sigue siendo el quinto entre los países europeos que más gastan, y eso es por motivos culturales», señaló la consultora Deloitte en una encuesta.

El país más golpeado por el terremoto del euro después de Grecia, España tiene este año uno de cada cuatro trabajadores sin empleo. Ese 25% de la población gastará menos de la mitad del promedio nacional en regalos y celebraciones.

La situación es mucho peor en Grecia, sometida desde 2010 a repetidos programas de ajuste, aumento de impuestos y recortes a fin de evitar un temido default o, incluso, una salida forzada del sistema euro.

«Tendremos seguramente una cena familiar, pero luego dejaremos de comer carne este año», declaró Polihronis Sotiiou, un desempleado de 46 años que vive del salario de docente de su esposa.

Conscientes de la situación, las organizaciones caritativas se movilizan en toda Europa para aportar un poco de consuelo a las familias que perdieron todo. En Grecia están particularmente presentes.

«Estoy sin trabajo y tengo cuatro hijos. En vez de quedarme en casa y deprimirme, como toda esa gente que comenzó a suicidarse, me puse a colaborar. No sólo me ayuda psicológicamente, sino que permite a mucha gente poder comer», afirmó Athina Kariakis, voluntaria en la Cruz Roja, que organizó sopas populares en el centro de Atenas.

Las cosas no son muy distintas en Portugal, el tercer país en recibir un plan de rescate de la comunidad internacional. Allí, la situación es tan grave que el mismo primer ministro, Pedro Passos Coelho, apeló en julio a los jóvenes a «emigrar». Una sangría que no parece haber esperado sus consejos: en los últimos dos años, más de 150.000 portugueses eligieron el camino del exilio.

«La gente de clase media que puede comprar regalos este año ofrece artículos de primera necesidad», explicó Micaela Gamboa, empleada en la alcaldía de Lisboa.

Agitación política

En Italia, a la crisis financiera este fin de año se agregó la agitación política provocada por la decisión de Silvio Berlusconi de regresar a la vida política y la consecuente renuncia del premier Mario Monti.

La incertidumbre es tan intensa en la tercera economía de la zona euro que muchos italianos decidieron irse de viaje en vez de pasar unas Fiestas plagadas de lamentos.

«Lo poco ahorrado lo usaremos para ir una semana a la montaña. En vez de hacernos regalos, tomaremos aire puro. Nos hará bien a todos», dijo irónico el abogado milanés Luigi Sant’angelo.

Más previsores que sus vecinos, los franceses ahorraron todo el año para financiar los regalos. En Francia, cada hogar gastó alrededor de 350 euros para hacer regalos, según un estudio del instituto CSA. Más de un cuarto (26%) utilizó su aguinaldo o su prima de fin de año para esas compras, mientras que un 1% recurrió a un crédito.

La mayoría de los franceses comienza por hacer cuidadosamente sus cuentas antes de salir a comprar. Este año, 90% de los encuestados tenían la firme intención de no gastar un euro más que el año pasado.

Pero la crisis introdujo también nuevos hábitos. Son numerosos (23%) aquellos que optaron por hacer regalos financiados en forma colectiva.

Otros postergan la compra hasta comienzos de enero, cuando empiezan las ofertas; también son cada vez más aquellos que prefieren recibir «efectivo» en vez de objetos.

En un país donde hablar de dinero es considerado la peor falta de tacto desde que la Revolución Francesa guillotinó a los ricos, la crisis está consiguiendo incluso hacer olvidar la historia..

Fuente: La Nación, 24/12/12.

El alto costo de los subsidios en Argentina

diciembre 24, 2012

Subsidios
Por Enrique Szewach

Como ya le mencioné, al punto de ser más pesado de lo que indica la balanza, que no es poco, la palabra «gratis», en economía, no existe, siempre alguien paga.

Simplificando, o lo paga el consumidor, a través del sistema de precios, o se paga en forma indirecta, mediante la recaudación impositiva, transformada luego en subsidio, transferencia, etc.

Lo más eficiente, desde el punto de vista económico y de asignación de recursos,  es que predomine el sistema de precios (lo que obliga a un buen marco regulatorio y de defensa de la competencia en sentido amplio) y que los impuestos se limiten a financiar bienes públicos (como la justicia o la seguridad), u obras de infraestructura y que, como política social,  se subsidie solo a aquéllas personas cuyos ingresos les impide pagar los precios plenos de bienes y servicios determinados, considerados esenciales para la calidad de vida.

Por supuesto, esta regla tiene cierta flexibilidad derivada de las condiciones y preferencias de cada sociedad, la que determina, en cada momento, la combinación entre precios, impuestos y endeudamiento (que no es otra cosa que impuestos futuros).

El gobierno kirchnerista, amplió exageradamente, el conjunto de bienes y servicios a ser financiados con impuestos en lugar de precios.

Asimismo, obligó a muchos productores privados a subsidiar directamente, vía la fijación de precios máximos, prohibiciones de exportar, retenciones y otros mecanismos, al resto de los productores y/o consumidores. Tal el caso de la cadena energética, algunos alimentos, y otros productos o servicios.

El resultado de esta política está hoy a la vista.

El sistema de subsidios a los precios de bienes y servicios está en crisis. El gasto en este rubro, prácticamente se cuadruplicó, en términos de PBI, en seis años, lo que explica parte del récord de presión impositiva actual, al punto que ahora hay que recurrir, además, al impuesto inflacionario y al endeudamiento en el mercado local, para seguir sosteniendo este mecanismo.

A su vez, resulta indiscutido el deterioro en la calidad en el sistema de transporte, de energía eléctrica, de infraestructura en general.

El anuncio de los aumentos en los precios del transporte colectivo y de trenes  de estos días, se inscribe, entonces, en la necesidad de remontar este incordio o, mejor dicho, dejar de profundizarlo.

Por otra parte, el intento de obligar a los privados a subsidiar a otros privados llevó a un desplome de la oferta de aquéllos bienes sometidos a dicho sistema, obligando, en el caso energético, a importar lo que antes exportábamos, y a empezar a reconocer, aunque sea marginalmente, nuevos precios para revertir, en el largo plazo, el fracaso de este esquema.

Lo mismo sucede en el caso de algunos alimentos, en dónde, finalmente, hubo que reconocer precios superiores aún a los internacionales, tratando de recuperar la oferta local.

Respecto de los productos de consumo masivo, los controles de precios y el aumento de la presión impositiva, incrementaron la concentración de la industria, en contra de las pymes.

En síntesis, todo este esquema de precios artificiales, subsidios cruzados, controles y prohibiciones ha fracasado.

Ahora se intenta volver desde ahí. Pero claro, como no se puede hablar de la «herencia recibida» y, como arreglar semejante desastre rápidamente, implicaría un shock complejo de instrumentar y explicar, se avanza tímidamente, con marchas  contramarchas y con serios problemas de credibilidad para sostener y defender, con los mismos actores, los cambios.

En este contexto, no deja de llamar la atención que el gobierno porteño haya querido «imitar» el desastre nacional, en el esquema armado para financiar el traspaso del subterráneo a la jurisdicción local.

Es cierto que, al no tener el control de la Legislatura, hubo que negociar lo posible, y no necesariamente lo mejor, y no es menos cierto que pagar el costo político de blanquear el verdadero precio del viaje en subterráneo, sin saber los verdaderos costos, tampoco era aconsejable.

Pero insistir con estos mecanismos de subsidios cruzados, habiendo información, a través de la asistencia social de la ciudad, y tecnología, mediante la tarjeta SUBE,  para subsidiar sólo a quienes lo necesitan, implica consolidar un esquema que es un evidente desastre.

Al menos, se debió dar el debate necesario para corregir estas distorsiones en un futuro cercano, resaltando la transitoriedad del mecanismo actual.

La aritmética, en ese sentido, resulta contundente. Multiplicar un fracaso, no ha dado nunca como resultado, un éxito.

Fuente: Perfil, 23/12/12.

Enrique Szewach

Enrique Szewach

El dólar es el principal refugio

diciembre 24, 2012

Cuando las malas noticias para EE.UU. son buenas para el dólar
Por Matthew Walter

Cuando se trata de la relación entre el llamado abismo fiscal y el dólar estadounidense, las buenas noticias son malas, mientras que las malas son buenas.

Así quedó demostrado el viernes pasado luego de que los republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos no lograran aprobar el jueves su versión de un proyecto de ley para no caer en el abismo fiscal. Ese giro de los acontecimientos elevó el riesgo de que las alzas de impuestos y los recortes de gastos programados para entrar en vigor en enero, de no mediar un acuerdo, pongan en riesgo la salud de la economía de EE.UU., que podría volver a caer en recesión.

En respuesta a ello, el dólar repuntó y avanzó 0,4% según el Wall Street Journal Dollar Index, que mide el desempeño de la moneda de EE.UU. frente a una canasta de divisas.

La razón es que los inversionistas consideran el dólar como un refugio, lo que significa que su cotización se fortalece cuando las perspectivas de alcanzar acuerdos políticos en Washington se vuelven más inciertas. Los inversionistas creen que esta dinámica continuará hasta que la saga del abismo fiscal llegue a su fin.

«No deja de ser irónico que mientras el abismo fiscal se aleja y parece que la solución está cerca, el dólar cae, mientras que en tiempos de incertidumbre, aumenta su demanda», dice Firas Askari, director de de operaciones de divisas extranjeras de BMO Capital Markets, en Toronto.

El 5 de diciembre, cuando las negociaciones habían llegado a un punto muerto, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, dijo que el gobierno estaba «absolutamente» preparado para caer en el abismo, es decir permitir la puesta en marcha del paquete de recortes de gastos y aumentos tributarios, en el caso de que los republicanos se negaran a aceptar el incremento de impuestos a los ciudadanos con mayores ingresos que propone el gobierno. Sus comentarios contribuyeron a un alza del dólar de 0,5% en dos jornadas. Posteriormente, el 17 de diciembre, cuando la reunión entre el presidente Barack Obama y el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner reforzó el optimismo sobre las conversaciones, el índice del dólar descendió 0,2%.

Detrás de estos movimientos se halla el papel del dólar en los mercados globales. A pesar de los enormes déficits de EE.UU. en materia comercial y fiscal, el mercado de dólares es el más profundo y líquido del mundo.

Eso les otorga a los gestores de activos y a los inversionistas especulativos la confianza de que van a poder comprar rápidamente dólares para luego venderlos con la misma facilidad, una vez que disminuya la tensión del mercado.

Como resultado, la fuga de los inversionistas hacia los activos considerados más seguros pesa más que cualquier preocupación sobre una nueva recesión en EE.UU. Un deterioro de la economía estadounidense podría llevar a una relajación todavía más enérgica de la política de la Reserva Federal. Eso, a su vez, tendría consecuencias negativas para el dólar. La Fed probablemente imprimiría más dinero para comprar bonos, reduciendo los rendimientos de la deuda denominada en dólares.

Por otra parte, las buenas noticias sobre el abismo fiscal son interpretadas como una señal de que es hora de invertir en activos de mayor riesgo. Ante una menor probabilidad de que EE.UU. caiga de nuevo en una recesión, los inversionistas se sienten más cómodos aprovechando las bajas tasas de interés en EE.UU. para endeudarse en dólares. Su intención es venderlos a continuación para financiar apuestas sobre la trayectoria de monedas que ofrecen un mayor riesgo a cambio de mayores retornos, como el peso mexicano o el ringgit de Malasia.

En general, los inversionistas han mantenido un optimismo cauto de que los legisladores estadounidenses encontrarán la forma de evitar el abismo fiscal. En la tarde del viernes, el presidente Obama delineó un plan para aprobar una ley que evitaría lo peor de los aumentos de impuestos programados.

Ese optimismo no ha beneficiado al dólar, que en lo que va del mes acumula una caída de 1,6% frente al euro. «Los inversionistas todavía piensan que se puede llegar a un acuerdo», dijo Steven Englander, director global de estrategia cambiaria del Grupo de los 10 para Citigroup Inc.

La dirección general de las conversaciones en Washington sugiere que, al fin de cuentas, se alcanzará un acuerdo, dijo Paresh Upadhyaya, director de divisas en Pioneer Investments, en Boston, que gestiona activos por US$205.000 millones. Su firma acaba de aumentar su apuesta a una depreciación del dólar contra el rublo ruso y la lira turca.

Fuente: The Wall Strett Journal, 23/12/12.

Las lecciones que deja el rescate de AIG

diciembre 24, 2012

Las lecciones que deja el rescate de AIG
Por Francesco Guerrera

Desde que asumió en 2009 las riendas de American International Group Inc. (AIG), Robert Benmosche ha tenido tanto victorias como fracasos. Pero la semana pasada, el presidente ejecutivo del gigante de los seguros pareció conseguir un final feliz gracias a que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos vendió el último tramo de acciones que poseía de AIG, que fue rescatada por el gobierno estadounidense.

Después de años de luchar contra aquellos que no creían que la aseguradora sobreviviría, el principal financista de la empresa (el gobierno estadounidense), su propia junta directiva e incluso un cáncer, el ejecutivo de 68 años fue capaz de declarar el fin de la empresa como una división estatal.

La venta que realizó el Tesoro permite que Washington se quede con una ganancia de más de US$22.000 millones sobre su rescate de AIG en 2008. Y Benmosche puede recibir mucho crédito por lograr lo que alguna vez se creyó imposible. En cierto momento, incluso los contadores en Washington proyectaron una pérdida de US$30.000 millones sobre la ayuda a AIG.

«Tuvimos un gran objetivo descabellado y audaz para el año», dijo Benmosche. «Lo hemos logrado», añadió.

Pero ante de que Benmosche y su ex principal accionista den la vuelta de la victoria, vale la pena repasar la experiencia traumática del rescate de AIG en el contexto actual. Cuatro años después de la crisis, grupos financieros grandes y complejos siguen siendo una amenaza para el sistema.

Que el gobierno estadounidense haya registrado una ganancia es mejor que lo contrario, pero los buenos rescates son tan poco frecuentes como los almuerzos gratis.

Empecemos desde el principio. Mi recuerdo más vivo del rescate de AIG en septiembre de 2008 es que los reguladores no tenían ni idea de qué hacer con un gigante de los seguros que había sido hundido por apuestas descuidadas sobre derivados.

La Reserva Federal (Fed) y el Departamento del Tesoro de EE.UU. sabían lo que pasaba en los bancos y las firmas de valores que se habían metido en problemas, pero ninguno le había prestado mucha atención a AIG porque la empresa era (poco) regulada por otras agencias.

Por tanto, el rescate de la empresa tuvo mucho de experimento y error. Empezó con un préstamo de US$85.000 millones de la Fed y terminó con un compromiso federal de US$182.000 millones. Originalmente se les prometió a los contribuyentes estadounidenses que se les devolvería el dinero a través de la «venta de liquidación» del siglo, pero terminaron recibiendo el pago de la deuda (con excedentes), gracias a la estrategia de Benmosche de mantener AIG a flote al deshacerse de divisiones, activos y personal.

Y en lugar de un presidente ejecutivo dócil que siguiera órdenes, el Congreso y el Tesoro estadounidenses tuvieron a Benmosche, que desafío las creencias generales y fue una contraparte firme con una idiosincrasia que combina diatribas llenas de palabrotas y sagacidad empresarial.

Este rescate apresurado, controversial y ejecutado de forma peligrosa no debería verse como un modelo. Cuando los historiadores financieros pregunten qué se aprendió de la saga de AIG, la respuesta verdadera debería ser: no lo vuelvan a hacer.

El dato más valioso de la crisis de AIG puede ser lo que nos dice sobre las necesidades de otros grupos financieros.

«Redujimos enormemente el tamaño de AIG y la hicimos una compañía más simple y fácil de manejar», dice Jim Millstein, quien fue director de reestructuración del Tesoro hasta marzo de 2011. «No redujimos ninguna de las otras firmas, ni insistimos en disminuir su complejidad».

Algunas, como Citigroup Inc. y Bank of America Corp., se han embarcado en sus propias dietas. Como un todo, sin embargo, el sistema financiero está más concentrado ahora que antes de la crisis.

Como lo reportó The Wall Street Journal la semana pasada, los cinco bancos más grandes de EE.UU. tienen 43,7% de todos los depósitos del país, un alza frente a 37,1% en 2007 y alrededor de 28% hace una década.

Si ha pasado algo, es que la complejidad de los grupos financieros ha aumentado como resultado de los cambios en el mercado y una cantidad de regulaciones nacionales e internacionales a menudo en conflicto. Y aún no hay señales de un plan factible que permita que una institución en problemas quiebre sin poner en peligro a toda la economía.

El hecho de que EE.UU. haya sacado una generosa ganancia sobre AIG a través de la combinación de una gestión de mano dura, mercados favorables y, sí, suerte, no debería hacer creer a los estrategas, banqueros e inversionistas que están en territorio seguro. La realidad es que si AIG, o cualquier otra compañía, quiebra hoy en día, nuestro sistema no estaría preparado para enfrentar un crisis así y no podría extraer muchas lecciones de la experiencia de 2008.

Fuente: The Wall Street Journal, 18/12/12.

Robert Benmosche, presidente ejecutivo de AIG.

Cómo negociar de manera eficaz

diciembre 23, 2012

Cinco consejos de los profesores de la Escuela de Negocios de Harvard sobre cómo negociar de manera eficaz
Si sigue estos cinco consejos de los profesores John Davis y Deepak Malhotra, las negociaciones de su empresa familiar pueden lograr concesiones que agregan valor y conservar saludables relaciones profesionales y personales.

1.Analice el espacio de negociación

Las empresas familiares se componen de relaciones complejas e interrelacionadas donde los roles y la participación tiene dos niveles. Identidades, como padre, cónyuge y director pueden recaer en una persona que tiene que aprender a separar  y a ejecutar las tres. Debido a que en una empresa familiar las negociaciones tienen efectos de largo alcance, todo el «espacio de negociación» debe ser tenido en cuenta: todas las personas que están involucradas y en calidad de qué. Por ejemplo, si un empleado (el hijo) está negociando una compensación con su jefe (el padre) el resultado podría influir en el otro hijo que está buscando ingresar al negocio familiar, y la madre podría influir en la decisión (aunque no esté directamente involucrada en la empresa). Si se tiene en cuenta a aquellos que están involucrados que no están sentados en la mesa de negociaciones, las familias pueden garantizar que sus decisiones tendrán éxito a largo plazo.

2.No trate de ganarle al otro

En cualquier negociación, no es aconsejable esperar «ganarle» al otro. Tarde o temprano, sobre todo si la relación es a largo plazo, ambas partes terminan perdiendo en algún aspecto. Sin embargo, las empresas familiares tienen una ventaja cuando se trata de negociar debido a que en los casos en que las relaciones son sólidas, el bienestar de ambas partes es una preocupación para todas las partes implicadas. El éxito de las negociaciones familiares contempla la posibilidad de crear valor para ambas partes en cuanto a intereses que se interrelacionan y  cooperación.

3.Comprenda los intereses de la otra parte,  sus limitaciones y perspectiva

La comprensión de los intereses y del razonamiento de la otra parte puede ser de gran valor en términos de futuras estrategias y acuerdos. Sin embargo, las empresas familiares a menudo tienen dificultades para entender los intereses de la otra parte por muchas razones. Aunque bien intencionadas, a veces las familias tienen dificultades para discutir y dar explicaciones sobres necesidades, intereses y limitaciones. En primer lugar, muchas familias asumen que ya saben lo que el otro quiere, debido a sus relaciones de larga data, y no profesionales. A veces es difícil ver a los miembros de la familia como son actualmente y no como eran cuando eran más jóvenes. Por último, los miembros de la familia por lo general tratan de evitar el conflicto, y de este modo no hacen las preguntas cruciales a fin de eludir cuestiones sensibles.

4.Evite las negociaciones sobre un solo tema: identifique  y negocie varios temas simultáneamente

La mejor manera de embarcarse en una negociación es identificando todos los temas pertinentes y teniendo en cuenta los que son más importantes para cada lado y por qué. Si las familias entran en una negociación centrándose exclusivamente en un problema, corren el riesgo de perder tiempo y energía tratando de resolver una sola negociación en lugar de poder resolver problemas considerando un panorama más amplio. Si reconocen y negocian múltiples preocupaciones al mismo tiempo cada lado tendrá mayores posibilidades de identificar concesiones que agregan valor.

5.Negocie sobre intereses, no posiciones

Los negociadores exitosos siempre tienen en cuenta los «por qué», así como el «qué». Si ambas partes pueden comunicar eficazmente las necesidades y los deseos detrás de una demanda particular es mucho más probable que se pueda alcanzar un acuerdo aceptable para ambas partes. Las empresas familiares deben alentar a los miembros a expresar sus sueños, deseos e intereses auténticos con el fin de poder comunicar y alinear mejor los intereses individuales con los intereses de la familia y la empresa.

Fuente: HSMglobal.com

Tor: una forma anónima de navegar la web

diciembre 23, 2012

Tor: una forma anónima (y polémica) de navegar la web
Por Geoffrey A. Fowler

Durante más de cuatro años, William Weber ha ayudado a dirigir un servicio gratuito llamado Tor que hace que navegar por la web sea anónimo para cualquiera.

Pero, el 28 de noviembre, la policía se presentó en la casa del joven de 20 años en Graz, Austria, y lo acusó de distribuir pornografía infantil. Weber afirma que las autoridades confiscaron sus computadoras, y ahora espera la presentación de cargos formales que podrían colocarlo entre rejas.

Weber sostiene que la pornografía no es suya. Pero podría haber llegado a través de sus computadoras: el precio inevitable de ser un voluntario en la creciente red Tor. «Por supuesto que está mal» que Tor pueda ser usada por delincuentes, reconoce, pero «no hay nada que yo o el proyecto Tor podamos hacer».

Su experiencia pone de manifiesto los desafíos que enfrenta Tor Project Inc., una empresa sin fines de lucro fundada hace 10 años en Massachusetts, que espera popularizar la navegación anónima por la web. La red depende de voluntarios como Weber, cuyas computadoras ayudan a redireccionar y ocultar el tráfico de Internet.

Creada en parte para camuflar la actividad en línea de disidentes en países que censuran Internet, como Irán y China, Tor registró un aumento de su popularidad en Estados Unidos y Europa en medio de preocupaciones sobre la privacidad en línea. El año pasado, el uso del programa gratuito se duplicó a unas 600.000 personas al día, asegura el grupo.

«Hace 10 años, nadie tenía este concepto de privacidad», dice Andrew Lewman, director ejecutivo de Tor. «Pero (…) cuando los celulares graban la ubicación de todo el mundo, esto ya no parece tan rebuscado». Actualmente, alrededor de 14% del tráfico de Tor se conecta desde EE.UU.; personas que viven en países que censuran Internet ahora constituyen la segunda mayor base de usuarios de Tor.

Uno de los usuarios estadounidenses es Andrew Whitacre, de 32 años, que trabaja en el departamento de estudios comparados de medios en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Configuró el software de Tor para que funcionara automáticamente en la computadora de su casa luego de escuchar comentarios de colegas. «No puedo confiar en que conozco todo lo que está ahí fuera y podría dañar mi computadora o perjudicar a mis contactos», sostiene.

Tor recibe alrededor de 80% de su presupuesto anual de US$2 millones de filiales del gobierno de EE.UU. que apoyan la libertad de expresión y la investigación científica, mientras que el resto proviene del gobierno sueco y otros grupos.

Para seguir creciendo, Tor debe convencer a más voluntarios a que se inscriban para extender su red. Esto se debe a que Tor, que comenzó en 1996 como un proyecto del Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. llamado Onion Routing (o enrutamiento en capas, como una cebolla), envía los datos de Internet de un usuario entre una serie al azar de computadoras de votuntarios conocidas como nodes, inglés para «nódulos».

Este proceso hace que sea virtualmente imposible rastrear los pedidos de datos que identifiquen al usuario original. Desde afuera, es como si la solicitud de datos proviniera del último nódulo de la cadena, como el que estaba administrando Weber.

Actualmente, Tor tiene suficientes nódulos voluntarios (unos 3.200) que le permite atender a dos millones de usuarios diarios. Pero para abastecer a otros millones de usuarios e impedir que el tráfico se vuelva más lento, Lewman afirma que necesita 10.000 nódulos.

Tor está desarrollando hardware que los voluntarios podrían comprar y conectar a sus conexiones de Internet en el hogar para convertirse automáticamente en nódulos. Para las personas que no quieran administrar sus propios nódulos, en vista de las actividades ilegales en la red, Tor ofrece un programa que permite al usuario financiar un nódulo mayor que sea operado por otro y se desempeñe como el nódulo final, y más riesgoso, de la cadena.

Tor es «un desafío para los agentes de la ley», afirma John Shehan, director ejecutivo del Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados, en Alexandria, en el estado de Virginia. El servicio está siendo usado constantemente para intercambiar imágenes que explotan a los niños, sostiene, pero los creadores de Tor pueden hacer poco al respecto.

Una vocera de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), que persigue la pornografía infantil, prefirió no hacer comentarios al respecto.

Servicios como Tor «brindan privacidad y seguridad que pueden salvar la vida de personas que de otra forma podrían enfrentar represalias extremas de sus gobiernos», señala André Mendes, director de tecnología, servicios e innovación de la Oficina de Transmisiones Internacionales del gobierno de EE.UU., que ha aportado US$2,5 millones a Tor desde 2006.

Lewman, de Tor, dice que la organización ha recibido citaciones pero que aún no ha tenido que acudir a la corte porque en realidad no almacena ningún dato que podría ser útil. «Pasamos mucho tiempo hablando con varias agencias del gobierno», sostiene, y agregó que algunas unidades de la policía también usan Tor para llevar a cabo investigaciones encubiertas.

Marcia Hofmann, abogada de Electronic Frontier Foundation, un grupo de defensa de las libertades digitales asociada con Tor, dice que los voluntarios del servicio probablemente están protegidos por la ley estadounidense, pero eso aún no se ha puesto a prueba en los tribunales. «Al fin de cuentas, Tor es una herramienta neutra», anota, y recuerda cómo los proveedores de Internet y telefonía tampoco son responsables de cómo los delincuentes hacen uso de sus redes.

Aun así, recomienda a los voluntarios de Tor con los mayores nódulos de salida que configuren su servicio en servidores de terceros y que no usen sus computadoras en casa o el trabajo, aunque sea sólo para impedir que las autoridades embarguen temporalmente las máquinas que utilizan para otros fines.

En San Francisco, miembros de un espacio de trabajo de piratas informáticos sin fines de lucro llamado Noisebridge decidieron el año pasado invertir US$800 al mes para administrar su propio nódulo. «Realmente valoramos la libertad de expresión», observa Andy Isaacson, de 35 años, uno de los fundadores del grupo.

Al principio, algunos miembros de Noisebridge estaban preocupados por los posibles desafíos legales. Por eso, el grupo decidió albergar su nódulo en una instalación de servidores comerciales en Los Ángeles, en lugar de su sede en San Francisco. De todos modos, siguen recibiendo consultas de los agentes de la ley unas tres veces al mes, y ya han sido visitados dos veces por la policía en su oficina en San Francisco.

Para lidiar con estas situaciones, Isaacson dice que Noisebridge siempre guarda unos cuantos folletos sobre Tor cerca de la entrada principal por si aparece la policía. «No hemos tenido ninguna interacción negativa», asegura. «Pero siempre es incómodo que vengan».

Fuente: The Wall Street Journal, 23/12/12.

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