La SEC aumentará las regulaciones sobre Gestión de Riesgo

agosto 7, 2012

La SEC aumentará las regulaciones sobre gestión de riesgo en Bolsas

Por Andrew Ackerman y Scott Patterson

 

WASHINGTON — La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, o SEC por sus siglas en inglés, está aumentando las reglas para la administración de riesgo en las bolsas, en la primera respuesta de política general de la agencia a los problemas de negociaciones que casi hundieron la semana pasada a Knight Capital Group.

El regulador busca hacer más estrictos los controles sobre las negociaciones computacionales en el mercado bursátil, no sólo para las corredoras como Knight, cuya debacle de transacciones del 1 de agosto provocó una pérdida por US$440 millones que llevó a la empresa al borde de la quiebra.

Los expertos del mercado esperan que los reguladores analicen un amplio rango de nuevas medidas en respuesta a la debacle de negociaciones de Knight, los problemas con la oferta pública inicial de Facebook Inc. en la bolsa Nasdaq este año y otros incidentes.

La SEC prestará más atención a cualquier cambio de software y nuevos sistemas de negociación o algoritmos instalados en las bolsas, dijeron fuentes cercanas a los planes de la agencia.

Los reguladores, preocupados por la fragilidad de mercados operados computacionalmente, planean ajustar los controles de los sistemas computacionales que manejan una amplia mayoría de las negociaciones bursátiles en Estados Unidos.

La SEC espera proceder con las normas que exigirían a las bolsas y otras plataformas de mercado realizar pruebas de manera regular en busca de fallos de software e informar a los reguladores de problemas computacionales, según las fuentes familiarizadas con el tema.
Fuente: The Wall Street Journal, 08/08/12.
—————————————————————-

Artículo relacionado:
https://www.economiapersonal.com.ar/2012/08/04/como-perdio-knight-us-440-m-en-45-minutos/

 

Argentina: Por qué el modelo K está agotado

agosto 6, 2012

Por qué el modelo K está agotado

Por Roberto Cachanosky

 

La economía ya no responde como a Cristina Fernández de Kirchner le gustaría: hay déficit fiscal, inflación, caída de actividad, problemas cambiarios y cada vez menos reservas. ¿Cómo se llegó a esta situación?

Si bien el Gobierno sigue insistiendo en que el modelo kirchnerista goza de buena salud y los argentinos somos cada vez más libres al pagar la deuda, la realidad es que el modelo está haciendo agua por todos lados. Pidiendo disculpas a mis amigos keynesianos, diría que hoy se empieza a pagar el costo del keynesianismo aplicado desde 2002, aunque, a decir verdad, si Keynes estuviera vivo, dudo que aprobara las barbaridades económicas que se han llegado a hacer.

¿En qué consistió el famoso modelo desde 2002 hasta la fecha? Cuando en ese año, Eduardo Duhalde salió torpemente de la convertibilidad, la economía argentina estaba prácticamente paralizada. La utilización de la capacidad instalada del sector industrial en enero de 2002 era del 48,2% (lo que quiere decir, en forma simple, que si el sector industrial en su conjunto podía producir 100 unidades, sólo estaba produciendo 48,2). Obviamente que ése era el promedio, ya que había sectores como la industria automotriz que utilizaba solo el 6,8% de su capacidad de producción, mientras que la industria textil estaba en el 26,5% y así podríamos seguir con el resto de los sectores.

Con un dólar caro inicialmente y salarios en dólares muy bajos, la sustitución de importaciones se produjo en forma inmediata. Al mismo tiempo, el Gobierno, luego de la confiscación de los depósitos, podía emitir moneda a un ritmo del 45% anual sin caer en la hiperinflación ya que la oferta de bienes podía crecer rápidamente con solo pasarle el plumero a las máquinas que estaban paradas y poniendo un poco de capital de trabajo para comprar insumos y contratar mano de obra. Cabe agregar que justo a mediados de 2002 comenzó a subir la soja, lo cual fue un alivio para la economía porque en ese momento empezó el viento de cola. Digamos que Fernando de la Rúa tuvo la desgracia de que el viento de cola empezara 6 meses después de su caída o, mejor dicho, de que lo cayeran.

Adicionalmente, al pesificarse los depósitos y canjearlos por bonos, se evitó la hiperinflación. Recuerde el lector que en esos años los jueces emitían los amparos y la gente iba a los bancos a retirar sus dólares o los pesos para poder comprar los dólares con la orden judicial. Los bancos necesitaban pesos para hacer pagos en ventanilla y el Banco Central emitía a marcha forzada para abastecerlos de pesos. En enero de 2002, los redescuentos a los bancos (emisión monetaria para financiar al sistema financiero) eran de $ 3.750 millones y al finalizar el año el stock de redescuentos llegaba a $ 17.400 millones, es decir, la emisión para financiar el retiro de depósitos por amparos se multiplicó por 4,6. No caímos en la hiperinflación y el dólar no llegó a $ 7 o $ 8 en ese momento porque se frenó la emisión por los famosos BODEN que finalmente se utilizaron para pagar el corralón.

Ahora bien, superado el tema del corralón de Duhalde y la pesificación, hubo margen para emitir sin tener gran impacto inflacionario gracias a la alta capacidad ociosa de la economía (si es que existe tal cosa), la alta tasa de desocupación y los bajos salarios que permitieron contratar más gente y poner en funcionamiento el sistema productivo.

Sin embargo, lo que pudo ser utilizado como algo transitorio —aunque yo no lo comparta— fue convertido por los Kirchner en política de largo plazo. Creyeron que podían emitir indefinidamente sin tener problemas inflacionarios. Pero la inflación no sólo finalmente llegó, sino que la emisión indiscriminada licuó el tipo de cambio real alto que les había dejado Duhalde. Si el dólar de $ 1,4 con que se salió de la convertibilidad se hubiese indexado por la inflación verdadera, hoy tendría que estar en $ 7,16, incluso restando la inflación de EE.UU.

El Gobierno se engolosinó con la emisión monetaria al punto tal que multiplicó por 9 la cantidad de pesos en circulación. En efecto, en mayo de 2003 había 20.727 millones de pesos en circulación. Al momento de redactar esta nota, hay 194.235 millones. Y la diferencia con el 2002 es que ahora la capacidad de producción no crece porque la inversión no aumenta. Con más pesos en circulación y menos bienes ofrecidos por la caída de la actividad y por el cierre de la economía, es obvio que los precios tienen que dispararse.

Durante varios años, el Gobierno emitía —básicamente— para comprar dólares. Ahora emite para comprar los dólares que los exportadores están obligados a liquidar y para financiar el déficit fiscal. Por eso la tasa de emisión monetaria sigue estando en el orden del 35% anual, pero la oferta de bienes y servicios no crece a ese ritmo y la inflación se agudiza.

Mientras el Banco Central sigue generando inflación, el tipo de cambio real continúa cayendo (lo que quiere decir que Argentina es cada vez más cara en dólares). Salvo la soja, la mayoría de los sectores exportadores ven que les suben los costos en dólares mientras los pesos que reciben por cada dólar exportado cada vez les alcanzan menos para hacer frente a los costos que les suben permanentemente. Por eso vuelven los pedidos devaluacionistas, algo que el Gobierno no puede encarar tan fácilmente (lo explicaré próximamente en otro documento de trabajo sobre el dilema cambiario en que se metió el Gobierno).

¿Con qué situación se encuentra entonces hoy el kirchnerismo? Tiene problemas cambiarios y le faltan reservas, por eso nadie puede comprar dólares y las restricciones al respecto son cada vez más fuertes. Por ejemplo, si usted ya compró dólares una vez para viajar, no puede volver a comprar para viajar en el mismo año. Aquí puede verse cómo la falta de libertad económica limita los derechos civiles de los habitantes.

Volvamos: el Gobierno tiene y seguirá teniendo problemas en el sector externo, al punto que el freno a las importaciones le impactó en el nivel de actividad. Además, la emisión monetaria ya no le reactiva la economía al estilo keynesiano como en 2002, sino que le genera más inflación y caída del tipo de cambio real. Para colmo, ahora tiene que financiar el déficit fiscal con la maquinita, lo que genera aún más inflación. Es decir, entra en recesión con inflación.

¿Y por qué el Gobierno tiene déficit fiscal? Porque su política populista lo llevó a aumentar el gasto público hasta niveles insostenibles y ahora no quiere hacerse cargo del costo político de bajarlo. ¿Qué está intentando? Transferirles a las provincias el costo político del ajuste. El riesgo que corre es que se le arme otra liga de gobernadores y le compliquen políticamente la cancha. ¿Por qué seguir subordinándose a los caprichos del poder central si no mandan un peso?

Con el gasto público desbordado, un déficit fiscal que se acentúa porque la recaudación crece cada vez menos por la recesión, el tipo de cambio real deteriorado por la política inflacionaria, sin acceso al crédito internacional, sin inversiones y el consumo que se contrae, el Gobierno no tiene salida reactivadora de corto plazo.

En el medio de todo esto, los Kirchner destruyeron el sistema energético, la actividad ganadera, la industria frigorífica, los ahorros que teníamos en las AFJP y la infraestructura en transporte, al mismo tiempo que vaciaron al Banco Central y lo dejaron con un patrimonio neto negativo.

El modelo populista está agotado. El problema es que el Kirchnerismo es una cuadrilla de demolición que parece no querer detenerse hasta no dejar el país hecho cenizas.
Fuente: Economía para todos, 04/08/12.
Más información en: www.economiaparatodos.com.ar

Argentina y la Deuda Externa

agosto 6, 2012

Deudas

Por Enrique Szewach

 

Mucho han dicho la Presidenta y el resto de su gobierno en torno al pago final del BODEN 2012. Mucho han omitido. Mucho también se ha dicho desde la oposición y desde los medios. También mucho se ha omitido.

No es mi intención aquí, resaltar mucho de lo omitido, u omitir mucho de lo dicho.

De lo omitido, sólo recordar que el 30% de la emisión del BODEN 2012, tiene poco que ver con los ahorristas y la pesificación asimétrica de principios del 2002, y se vincula, en cambio,  con una colocación de deuda del gobierno de Néstor Kirchner, que compró su entonces amigo Chávez, para «reventar» en el mercado, tiempo después, explicitando el verdadero riesgo argentino, e impidiendo nuevas colocaciones de deuda externa desde entonces.

Si algunos «hicieron negocio con la gilada», fueron, precisamente, los que compraron parte de esa colocación del  Presidente venezolano, en otro oscuro episodio de nuestra particular asociación con el populismo caribeño.

Pero aquélla colocación me da pie para plantear lo que creo que, humildemente, es el verdadero  «bosque» que el  «árbol» del BODEN 2012 no nos deja ver. ¿Por qué fue «bueno» ese endeudamiento de Néstor?. ¿Por qué es bueno este desendeudamiento de Cristina?. 

¿Cuándo conviene tomar crédito público, y cuándo no?. ¿Con quién endeudarse y con quién no?, ¿Qué implicancias de política económica tiene la decisión de desendeudarse? ¿Qué requisitos?, etc.

Quizás, algunos piensen que, en este momento, ese debate resulta inconducente, simplemente porque la Argentina, a partir del «default implícito» de los bonos ajustables por CER, y con los temas pendientes con el CIADI, Club de París, Bonistas, etc. tiene cerrado el acceso al mercado de capitales internacional a tasas razonables.

Por el contrario, este es justo el momento.

Porque de la respuesta a esas preguntas surgen caminos de política macro de corto y de largo plazo.

En otras palabras, si existe la decisión que, dada la historia de la Argentina, es mejor seguir aislado del sistema financiero internacional y no aprovechar esta coyuntura de tasas bajísimas de largo plazo para financiar inversión, tanto pública como privada, entonces, tendremos que seguir como hasta ahora, cancelando no sólo intereses sino amortizando capital.

Pero esto implica, por un lado, un esfuerzo fiscal adicional, que no puede seguir haciéndose con el actual abuso del impuesto inflacionario, y las reservas del Banco Central, ni incrementando el presente récord de presión fiscal, lo que obliga a mirar por el lado del gasto.

Y, por el otro, en este contexto, significa que la inversión en infraestructura también estará limitada, o se financia con «adelantos del sector privado» (como el «nuevo» ensanche de la Gral. Paz); o con lo que «sobre» de las buenas cosechas.

Pero este aislamiento, también influye sobre las decisiones de inversión privada.

Sin crédito externo y con las actuales restricciones al movimiento de capitales, la inversión privada sólo puede financiarse con ahorro interno. Pero a tasas de interés negativas, el ahorro interno privado a largo plazo no existe y el sector público está en déficit, de manera que sólo quedan, la reinversión de utilidades y el limitado crédito subsidiado para los amigos, con stocks acumulados en el ANSES.

Por lo tanto,  la decisión de permanecer aislados de la comunidad financiera internacional obliga a replantear toda la política económica actual.

Si el gobierno privilegia el desendeudamiento, para mantener la «soberanía» (es decir para hacer «lo que se le cante»), entonces, o bien se resigna a una baja tasa de crecimiento por límites a la inversión privada y por  deterioro creciente de la infraestructura pública, o bien reformula la política de movimiento de capitales, para permitir que el ahorro externo local, financie el crecimiento.

Pero, para permitir nuevamente el libre movimiento de capitales, hace falta otra política fiscal, que permita ir reduciendo paulatinamente el financiamiento desde el Banco Central y se pueda, entonces, encarar una política monetaria antiinflacionaria, para recuperar competitividad cambiaria y sistémica.

En síntesis, si se quiere seguir por el camino del aislamiento internacional, o nos resignamos a bajo crecimiento y deterioro creciente de la infraestructura pública, o modificamos toda la política macro, lo que, de paso, permitiría pasar de tener deudas a tener crédito.
Fuente: Perfil, 05/08/12.
Más información: www.szewachnomics.com.ar

El Mercosur se politiza en clave venezolana

agosto 5, 2012

El Mercosur se politiza en clave venezolana

Por Jorge Castro.

 

El ingreso de Venezuela al Mercosur es un acontecimiento esencialmente político, no económico ni comercial. El Mercosur es un doble sistema de instituciones, uno sobrepuesto al otro. Por un lado, es una zona de libre comercio, en la que los países miembros pueden ingresar sus productos al mercado de los otros con arancel cero. Por otro, es una unión aduanera con arancel externo común hacia terceros países.

Desde octubre del año pasado, la Argentina (segundo país de la región en relación al producto y la población) ha establecido el control de cambios, y como subproducto, el control de las importaciones, con el objetivo de frenar la salida de capitales, que ese mes alcanzó un pico, al fugarse U$S 3.400 millones, con una pérdida acumulada de reservas de U$S 7.400 millones entre julio y noviembre de 2011. El resultado fue que se frenaron las importaciones de todos los países del mundo al mercado argentino, incluyendo a las de Brasil, principal socio del Mercosur. En ese momento dejó de funcionar -dejó de existir- el Mercosur como zona de libre comercio . También se ha quebrado el arancel externo común frente a terceros países, al establecerse un sistema de aranceles infinitos, cuya magnitud y extensión se fija según lo que sea necesario para prohibir el acceso de productos extranjeros al mercado argentino.

Lo que queda en pie del Mercosur es una alianza político-estratégica, centrada en el vínculo entre Brasil y la Argentina, con eje en el liderazgo y la hegemonía brasileña.

Para Brasil, la incorporación de Venezuela es una victoria política, cuando el régimen de Caracas ha ingresado en una etapa forzosa de transición, por el carácter irreemplazable de Hugo Chávez en el sistema político venezolano.

Brasil tiene escaso interés en los aspectos económicos y comerciales del Mercosur. Sus exportaciones a la Argentina ascendieron en julio a 7,5% del total de sus ventas externas, una leve disminución respecto al promedio de los últimos 5 años (8,5%).

El interés de Brasil por la Argentina/Mercosur es primordialmente político-estratégico, no económico ni comercial. Por eso los reclamos brasileños por los frenos argentinos a sus exportaciones se limitan al empresariado paulista (FIESP) y a los ministerios ligados a él, mientras que el gobierno de Brasilia, y en especial Itamaraty, se concentran en el ejercicio de lo que denominan “paciencia estratégica”, que presupone, eufemísticamente, la prioridad del vínculo geopolítico.

Lo mismo sucede, a escala menor, con Venezuela. La política exterior de Caracas puede haber girado al Sur, pero su inserción internacional (camino de doble vía por el que transcurren el comercio y las inversiones) sigue anclada firmemente en el Norte (EE.UU.) y en el Oeste (Colombia). El petróleo representa más de 90% de las exportaciones venezolanas y más de 3/4 partes se venden en Estados Unidos. Una de las características del crudo venezolano es su extrema densidad, que requiere para su colocación en el mercado estadounidense un arduo y complejo proceso de destilación, sólo factible de realizar en destilerías especializadas de EE.UU., muchas de ellas propiedad de PDVSA. Por eso el vínculo entre los dos países tiene un carácter de dependencia estructural.

Los protagonistas de la política mundial no son hoy los países aislados, ni tampoco las regiones, como espacios geográficos dotados de ciertos recursos (proteínicos, mineros, energéticos). De igual modo, hoy no se deduce el poderío geopolítico de la magnitud de la población, ni de la importancia cuantitativa del producto.

La razón es que la política mundial es un sistema de flujos, no de stocks: se ha desterritorializado.

Hoy el tríptico del poder se formula así: producción/productividad/poderío. De ahí que sólo los actores globales -que ejercen los flujos de la globalización- sean los protagonistas de la política mundial. Brasil es el único de América del Sur.
Fuente: Clarín, 05/08/12.
El Dr. Jorge Castro es analista internacional y presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico.
Más información en: www.agendaestrategica.com.ar 

El rostro de los billetes no tiene importancia

agosto 5, 2012

El rostro de los billetes no tiene importancia

Por Juan Carlos de Pablo

 

La decisión presidencial de que en el anverso de los billetes de cien pesos aparezca la cara de Eva Duarte de Perón, y no la de Julio Argentino Roca, entusiasma a algunos argentinos y ofende a otros, pero por razones históricas. ¿Qué importancia tiene, desde el punto de vista monetario, qué personas u objetos ilustran los billetes emitidos por un Banco Central de la República Argentina?

Para saber más sobre esto entrevisté al inglés Richard A. Radford (1919-2006), quien vivió cuatro años en campos de prisioneros de guerra. Dramática experiencia por la que también pasaron el húngaro Janos Arvay, los alemanes Herbert Hermann Giersch y Hans F. Sennholz y el suizo Philip Glaessner.

-¿Qué lo llevó a escribir La economía en los campos de prisioneros de guerra, que publicó en 1945?

-Mostrar la vigencia de los principios económicos, aún en circunstancias extremas. En el campo había poca producción, pero mucho intercambio, crédito, relaciones empleador-empleado, etcétera, y también explicar la forma en la cual los cigarrillos eran utilizados como dinero. Sin adherir a una versión extrema de la teoría cuantitativa del dinero, apunto que cada vez que la Cruz Roja aparecería distribuyendo cigarrillos (el equivalente de la emisión) los precios subían, y a medida que pasaba el tiempo los precios bajaban, porque algunos cigarrillos desaparecían, consumidos por los prisioneros que fumaban.

-¿Qué objetos son usados como dinero, cuando ninguna autoridad los impone?

-Aquellos que son fungibles (es decir, aquellos en los que una unidad es exactamente igual a las demás), no perecederos (como, por ejemplo, los pescados frescos) y fáciles de atesorar y transportar (a diferencia de la arena). A lo largo de la historia dichos objetos fueron cambiando. El billete impreso, que en algún momento constituyó una revolución, en el futuro muy probablemente desaparecerá, siendo reemplazado por el dinero escritural o electrónico. Desaparecerá el billete, pero no el dinero; no volveremos al trueque.

-¿Qué ilustraciones deberían aparecer en los billetes y cuáles no?

-La mayoría de los países muestra en sus billetes a próceres y a ex presidentes. Algunos exhiben a los actuales presidentes. Junto a lo cual, por atípicos, cabe citar que en los billetes de 50 chelines austríacos aparecía Sigmund Freud, en el billete de 20 libras esterlinas se imprimió la imagen de Adam Smith, y en el de 10 rand sudafricanos ¡un rinoceronte!

-¿Cabe pensar que la demanda de determinada denominación monetaria dependa de la ilustración elegida?

-De ninguna manera. Es más, cuando uno viaja a países cuyo idioma no conoce, al momento de cambiar moneda sólo le presta atención a la denominación de la que recibe (por ejemplo, 1.000 yenes), no a las ilustraciones que aparecen en los billetes, las cuales sólo buscan complicarles la vida a los falsificadores, y desde este punto de vista no importa a quién pertenece el rostro elegido.

-¿Qué le parece la iniciativa de reemplazar los billetes de $ 100 en cuyo anverso aparece Roca, por otros donde aparece Eva Perón?

-Sorprendente, por más de una razón. Por una parte, porque el deseo presidencial no pasa por esperar que el uso, o el paso del tiempo, desgaste los actuales billetes de $ 100, para reemplazarlos por otros, sino que pretende que el reemplazo se haga lo más rápidamente posible. Lo cual obligará a ajustar la emisión conmemorativa, efectuada a propósito del 60° aniversario del fallecimiento de Eva Perón (antes se hacían emisiones conmemorativas de estampillas) o, peor aún, a modificar los cajeros automáticos, para adecuarlos a la emisión realizada.

-¿Usted qué propondría?

-La iniciativa presidencial también sorprende a la luz de la negativa gubernamental a emitir billetes de mayor denominación, lo cual exige cada vez mayor esfuerzo de impresión, para satisfacer determinado aumento porcentual de la oferta de dinero; y encima existen sospechas referidas a una fábrica privada de billetes (a propósito de este tema: no faltan legisladores que, una vez más, sugieren solucionar el problema estatizando la empresa). La propuesta sensata consiste en utilizar a Eva Perón para ilustrar los billetes de $ 200 o $ 500.

-Don Richard, muchas gracias.
Fuente: La Nación, 05/08/12.

 

Artículo relacionado:

https://www.economiapersonal.com.ar/2011/05/17/zimbabue-los-billetes-de-100-billones-que-valen-us5/

 

Argentina: Los engaños de Cristina Kirchner

agosto 4, 2012

Los errores de discurso de Cristina

Por Jorge Oviedo

 

En su discurso en la Bolsa de Comercio, Cristina Kirchner cometió una serie de errores e inexactitudes, entre los que se cuentan:

-«Yo era diputada nacional y me acuerdo de que meses antes del desastre [de 2001] se sancionó una ley, que se denominaba de intangibilidad de los depósitos. Según el gobierno de la Alianza, era una señal muy fuerte para los mercados, a los efectos de asegurarle que la gente iba a tener el dinero que le iban a devolver los bancos. Como si la economía pudiera manejarse por leyes y la confianza y la garantía te la pudiera dar una ley.»

El proyecto comenzó a tratarse el 15 de agosto en la Cámara baja sobre tablas por pedido del diputado del PJ Miguel Angel Pichetto, actual jefe del bloque kirchnerista del Senado.

 

-«Recuerdo, bien sentada a mi derecha, porque era la diputada Ana María Mosso (…) que hizo una gran y perfecta objeción a lo que era esa ley de intangibilidad diciendo que no iba a servir de nada.»

La versión taquigráfica menciona a Mosso no como opositora, sino como autora de uno de los proyectos. Se aprobó rápido y sin objeciones. No hay en la versión taquigráfica ningún discurso contra el proyecto.

 

-«Lo que hay es una formidable crisis especulativa (…) a partir de una crisis que conocimos muy bien, y que fue el estrangulamiento del sector externo. Esto es el endeudamiento del sector externo público y el endeudamiento del sector externo privado, y del sector externo familiar.»

En todo caso se trataría del endeudamiento externo del sector público y privado, que no es lo mismo. Durante la convertibilidad, personas y familias se financiaron con créditos en moneda extranjera, que no eran «externos» y por eso pudieron pesificarse.

 

-«Los otros dos grandes momentos de endeudamiento se dan durante la dictadura (…). Allí el sector privado fue fundamentalmente el endeudado y que culminó con la estatización, que el doctor Cavallo y obviamente el Gobierno, sostuvieron (…). Entonces se estatizó la deuda que finalmente son los bonos Par, los bonos Discount, etc., etc., que terminaremos de pagar recién en el año 34. Hay bonos que se emitieron en aquel momento que son con legislación de Nueva York.»

En la dictadura aumentó mucho la deuda en moneda extranjera. Con las devaluaciones de 1981 se rompió la promesa de depreciación predecible de la «tablita». Se dio al sector privado un seguro de cambio para cancelar las deudas. Varios economistas señalan que el problema fue que cuando Cavallo ya no estaba en el Banco Central no se lo adecuó correctamente por inflación. El default fue en 1982, lo renegoció sin éxito Alfonsín y luego se hizo el acuerdo Brady en 1992. Entonces se emitieron los Par y Discount, no en la dictadura. Se defaultearon. Los Par y Discount que hoy existen los emitió Kirchner.

 

-«Luego vino el segundo período de endeudamiento, la convertibilidad, y para sostener la ficción de que un peso era igual a un dólar. Nos endeudamos, inclusive, para sostener gastos corrientes y además desprendiéndonos de bienes. Algunos, afortunadamente, hemos recuperado.»

Según los estudios más serios, la mitad del aumento de la deuda en el gobierno de Menem reconoció cuentas impagas con jubilados, proveedores del Estado, personas perseguidas, secuestradas o despedidas de sus empleos públicos por la dictadura, acusados de «subversivos».

Néstor Kirchner, fue un gran apoyo de Menem para privatizar YPF. En 1999 la Nación, Santa Cruz y todas las provincias petroleras vendieron a Repsol las acciones que en la privatización de 1993 habían conservado y dieron el control a los españoles.

 

-«La deuda pública total contra Producto Bruto Interno: en el año 2002, significa el 166% de nuestro PBI, hoy significa el 41,8.»

Comparó contra el peor momento, cuando el PBI medido en dólares se había derrumbado por la brusca devaluación y cuatro años de recesión. Sólo a fines de 2001 la deuda pública superó el 50% del PBI. El PBI en dólares estaba sobrevaluado por el atraso cambiario. Pareciera que hoy ocurre algo parecido. Tras la reestructuración, los niveles de deuda no tienen un diferencia tan grande respecto de los últimos años de la convertibilidad.

 

-«Deuda Pública Total en poder del sector privado, en moneda extranjera, contra PBI: en 2002, 92%; (…) Cuando se pague el Boden 12 – vamos a pasar a deber solamente el 8,4%.»

Pareciera que no computa la deuda por fallos adversos del Ciadi, que el Gobierno no paga. Excluye la deuda con el Club de París, en default hace 11 años, que podría superar los US$ 8000 millones. También la deuda con Venezuela por importaciones de fueloil. Y seguramente tampoco una previsión de indemnización a Repsol por la expropiación de YPF.

En la deuda total, seguramente no incluyó los fallos en favor de jubilados que el Gobierno no cumple.

 

-«La exportación de carne cayó entre 27 y el 30%. La cuota Hilton (…) el año pasado nos la pagaban a 22.000 dólares, este año está entre 12.000 y 13.000, si te la compran (…) La tonelada de leche en polvo estaba ya en 2011 a 5000 dólares, hoy está entre 2600 y US$ 2700.»

La Argentina durante años no ha cubierto la cuota Hilton, aun con precios récord. Los exportadores lo atribuyen a malas prácticas gubernamentales. Con precios internacionales récord, Néstor Kirchner prohibió los envíos de carne y Guillermo Moreno, los de leche en polvo. En el sector aseguran que así se desalentó la inversión en secadoras de leche y hoy no hay suficientes.

 

-«En el año 2001, todos los consultores económicos, todos los periodistas, todos los diarios decían que estaba arreglado y que no pasaba nada.»

La crisis fue para los medios internacionales un «choque de autos en cámara lenta», por lo previsible. Los republicanos decían desde 1997 que había que abandonar a países como la Argentina que debían defaultear sus bonos y pagar por anticipado al FMI. Anne Krueger, número 2 del FMI, propuso una ley de quiebras para países, mientras De la Rúa intentaba el canje de noviembre de 2001. La Presidenta acusó de encubrir la crisis al economista Jorge Avila, profesor del CEMA, donde se graduó Boudou.

Las advertencias de que la Argentina marchaba hacia el colapso, hechas por Avila y otros economistas, sacaron de quicio a Cavallo. Los acusó «traidores a la patria» en 2001, en una entrevista con LA NACION que, como todos los medios, reflejaba el debate. El 30 de noviembre de 2001, Ambito Financiero anticipó el corralito. Durante todo el año los ahorristas retiraron miles de millones de dólares en depósitos, advertidos de las dificultades del Gobierno.
Fuente: La Nación, 04/08/12.

Argentina: Paritarias engañosas

agosto 4, 2012

Para disimular subas salariales, impulsan las «paritarias blue»

Por Florencia Donovan

 

Si hay inflación, que no se note. La lógica que aplicó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para disimular en las estadísticas oficiales la suba de precios de la economía empezó a replicarse en el Ministerio de Trabajo. Según confirmaron a LA NACION varios abogados laborales y sindicalistas, funcionarios, empresarios y gremialistas se están valiendo de distintas estrategias para no mostrar, en muchos casos, acuerdos salariales con subas de más del 25 por ciento.

En la jerga del sector, ya se habla de paritarias blue, en referencia al nombre que se utiliza en la City porteña para hablar del dólar paralelo, o hasta de «paritarias INDEC», por el Instituto de Estadísticas bajo el influjo de Moreno.

«Lo que hay son negociaciones en las que se arregla entre empresa y sindicato un monto determinado y un porcentaje, y después al Gobierno no le importa; lo que le importa es que en el aspecto del convenio no figure más del 25 por ciento», ilustró el representante legal de varios gremios grandes. «Más allá de ese porcentaje, se presentan los convenios de distinta manera para que parezca una cosa; nunca fue como este año», deslizó la fuente, que pidió no ser identificada. Consultados al respecto por LA NACION, no obstante, en el Ministerio de Trabajo «ratificaron la absoluta libertad en materia de porcentajes y acuerdos durante la ronda de paritarias».

En el mercado describen distintos mecanismos, según el gremio. En algunos casos, se optó por desdoblar un mismo convenio: se presentó, por ejemplo, uno hasta diciembre con un aumento salarial del orden del 22% y otro hasta junio, con el 8%. Ambos son partes de una sola negociación anual, que superó la cifra deseada por el Gobierno. «Para que no salga un acta con el porcentaje del aumento acordado, se hacen dos actas en dos expedientes distintos», detalla un sindicalista.

En otros casos, en las actas del Ministerio de Trabajo directamente se evita hablar de porcentajes y se incluyen escalas (se habla de que los sueldos de $ 3000 pasan a $ 3840, y así), para atenuar el impacto de la suba salarial al momento de su difusión. Tal fue la estrategia que se aplicó en la paritaria del Sindicato de la Industria de la Alimentación.

Gremios como el de comercio o el de metalúrgicos, que conduce el oficialista Antonio Caló, lograron entretanto camuflar aumentos mayores al incluir en los acuerdos porcentajes de suba, pero además sumas no remunerativas. «La UOM [el gremio metalúrgico] dijo que había subido 23 por ciento, pero además acordó una suma no remunerativa. Cuando se consideran ambas, la paritaria da un aumento del 25,5», explicó un especialista del sector laboral.

Versiones cruzadas

Finalmente, hay casos de paritarias que se firmaron en torno a las cifras establecidas por Tomada, pero en las que luego empresas y sindicatos de seccionales cerraron acuerdos por montos superiores. «Lo mismo que pasa con el dólar, lo hacen en Trabajo», confió un laboralista. «En general, salvo que se firme una suba de hasta 24 o 25 por ciento, la mayoría de los convenios están regidos por esta nueva lógica, si no, no se homologan. Son herramientas legales, que distorsionan el resultado de una paritaria.»

En la cartera laboral dijeron a este diario «estar sorprendidos por la información al menos equivocada con respecto a supuestas distorsiones ocurridas en estas paritarias». «Hace 40 años es una práctica la negociación en las empresas por sobre el convenio de actividad; hace 20 años se negocian adicionales no remunerativos que luego se regularizan; y en el supuesto desdoblamiento parece haber una confusión a lo que son los aumentos salariales en sentido estricto y negociaciones posteriores relativas a adicionales de convenio», aseveraron.

Pero, según coinciden las fuentes, Tomada les estaría exigiendo a las empresas que, en los papeles, figuren aumentos salariales de no más del 25% y sumas remunerativas por períodos de no más de tres meses. Además, antes de habilitar un convenio para su homologación, ahora incluiría como condición sine qua non que se forme una comisión negociadora para llevar adelante la discusión en Trabajo.

«En los años de convenio colectivo, jamás hubo un problema si no se constituyó la comisión negociadora, siempre que hubiera acuerdo entre empresa y sindicato del convenio que se llevaba a Trabajo. Ahora es una condición porque, antes de que empiece la negociación, el Gobierno quiere tener mayor control de lo que se está negociando», explicó un reconocido abogado laboralista.

En la cartera laboral aseguran así que el promedio de las paritarias que se cerraron este año estuvo en torno al 24%; analistas privados, dicen que la cifra real sería algo superior, más parecida a la de 2011. Según la consultora Mercer, en 2011 los salarios subieron, en promedio, 26,3%.

«El Gobierno cree que bajando las expectativas de los incrementos salariales genera menos inflación», dijo un consultor laboral. «Pero la inflación no la van a parar si siguen emitiendo pesos», sentenció.
Fuente: La Nación, 04/08/12.


Carlos Tomada y Guillermo Moreno

Cómo perdió Knight U$S 440 M en 45 minutos

agosto 4, 2012

Cómo perdió Knight U$S 440 M en 45 minutos

 

La firma habría intentado esquivar el sistema de trading del NYSE para asegurar sus ganancias; la medida generó un frenesí de transacciones que contagió a otros operadores de alta frecuencia.

En la vida hay pocas coincidencias, y ésta probablemente no lo sea: el día en que las computadoras de Knight Capital Group estuvieron a punto de explotar el mercado y le provocaron a la firma una pérdida de 440 millones de dólares en 45 minutos es el mismo día en que la Bolsa de Nueva York puso en marcha un nuevo sistema de transacciones que pretendía, en parte, quitarle parte del negocio de corretaje a Knight.

En el último lustro más o menos, ha habido un forcejeo sobre quién completa las órdenes de compraventa de acciones que hacemos los inversionistas promedio, como tú y yo. Solía darse en el parqué de la Bolsa de Nueva York (NYSE). Pero en estos días, casi ninguna de las transacciones hechas por gente como nosotros llega a la Bolsa. En su lugar, son desviadas a los sistemas informáticos de Knight o de sus principales competidores, Citadel, Citigroup y UBS, que las juntan con otros millones de órdenes que recogen.

Y el ritmo al que estas empresas han sido capaces de desviar el tráfico del NYSE se ha venido acelerando con los años. En 2009, alrededor del 15% de todas las operaciones se llevaron a cabo fuera del NYSE. Ahora, casi un tercio de todas las transacciones de valores listados en el NYSE se llevan a cabo en otra parte.

No está claro por qué esta batalla por la negociación individual de acciones es tan encarnizada. Knight paga a los corredores o brókeres por su llamado flujo de órdenes. Y garantiza que las personas obtengan un precio un poco mejor que el que obtendrían en la Bolsa. Esas operaciones bursátiles se introducen en los ordenadores de Knight, que utilizan algoritmos de trading ultrarrápidos (ejecutan las órdenes de compra y venta a la velocidad del rayo) para idear la manera de ganar dinero con las órdenes que la firma acaba de pagar. Esto es, en parte, el “trading de alta frecuencia” que tanto hemos escuchado.

Algunos dicen que los creadores de mercado proporcionan un servicio. Otros dicen que Knight y otras firmas similares buscan las órdenes de los inversores individuales porque ven esas órdenes como un ‘dumb flow’, es decir, un flujo en el que hay menos riesgo y por tanto es más fácil negociar en su contra. Lo que está claro es que Knight y otros han descubierto la forma de hacer dinero con las transacciones accionarias tuyas y mías de una manera que no podemos detectar, pero que probablemente pagamos de algún modo. Eric Scott Hunsader, quien dirige la firma de investigación de trading NANEX, estima que en los últimos siete años los creadores de mercado han sido capaces de generar cinco mil millones de dólares en ganancias ejecutando a grandes velocidades las órdenes de inversionistas individuales y de otros.

El miércoles, el mismo día en que Knight perdió 440 millones de dólares, la Bolsa de Nueva York puso en marcha su propio sistema de trading computarizado, denominado Retail Liquidity Program, con la esperanza de recuperar parte del volumen de operaciones que la Bolsa ha perdido a manos de los creadores de mercado. NYSE espera que el RLP genere una mayor competencia entre los operadores, los corredores y los creadores de mercado a fin de que más de esas órdenes se ejecuten a mejores precios en la Bolsa. El nuevo sistema también ofrece incentivos financieros a los corredores si completan sus órdenes en la Bolsa, de forma similar a los pagos que por largo tiempo lleva haciendo Knight y otros, y que en última instancia han ocasionado que las transacciones se hagan fuera del NYSE.

Knight dice que los problemas informáticos que experimentó tuvieron relación con el nuevo sistema de trading de la Bolsa de Nueva York, pero no entró en detalles. Curiosamente, todas las acciones que las computadoras de Knight negociaron erróneamente cotizaban en la Bolsa de Nueva York. Es posible, pues, que Knight haya intentado mejorar su propio algoritmo para permitirle a sus computadoras esquivar el nuevo sistema del NYSE. Pero metió la pata de alguna forma. Y lo que ocurrió en cambio fue que el sistema informático de Knight, lanzado el mismo día que el de la Bolsa neoyorquina, cayó en un frenesí de transacciones, comprando y vendiendo millones de valores por su cuenta poco después de que ambos sistemas fueran activados cuando el mercado abrió a las 9:30 de la mañana del miércoles.

En circunstancias normales, eso no debería haber producido ninguna pérdida real. Pues no se trataban de órdenes reales, por lo que el sistema de Knight debió haberse limitado a comprarse y venderse a sí mismo. Pero el mundo del trading de alta frecuencia no funciona así. Cuando los demás operadores (es decir, los sistemas informáticos o traders-robotizados) vieron el aumento en la actividad, ellos también se contagiaron del frenesí.

Knight desactivó el algoritmo defectuoso a las 10:15 am. Pero para entonces el daño ya estaba hecho, la firma había perdido 440 millones de dólares. Decenas de acciones, incluidas las de Berkshire Hathaway de Warren Buffett, habían registrado volúmenes de transacción atípicos, y nuestra fe en el mercado tembló una vez más.

En teoría, todos deberíamos beneficiarnos de esta competencia, y poder negociar a precios más baratos. Pero en la práctica las mejoras en el precio que Knight y ahora el NYSE ofrecen son de una fracción de centavo. En el mejor de los casos, lo que estamos obteniendo a cambio es un mercado menos estable. Y en el peor, estamos obteniendo un sistema que está vaciándonos los bolsillos.

Si este no es un caso evidente en el que necesitemos la intervención de las autoridades reguladoras, no sé cuál sería…
Fuente: CNNExpansión, 03/08/12.
——————————————————–

Knight Capital Group

 

Knight Capital Group 

Type Public (NYSE: KCG)

Industry Financial Services

Founded 1995

Headquarters Jersey City, New Jersey, USA

Key people Thomas Joyce, Chairman and Chief Executive Officer

Products Market making and trading

Revenue $1.404 billion USD (2011)

Net income $115.2 million USD (2011)

Employees 1,418 (2012)

Website www.knight.com

 

The Knight Capital Group (NYSE: KCG) is an American global financial services firm engaging in market making, electronic execution, and institutional sales and trading.[1] Highly technology-driven, Knight is the largest trader in U.S. equities, with a market share of 17.3% on NYSE and 16.9% on NASDAQ.

History

Knight was formerly known as Knight/Trimark Group, Inc. and Knight Trading Group, Inc. Initially, Knight Trading group had multiple offices located in the United States and in other cities around the world. Knight’s Asset Management offices were headquartered in Minnetonka, Minnesota, with offices in Hong Kong, China, and London.

In 2002, Knight paid $1.5 million to settle regulatory charges of violations such as not respecting posted quotes. Knight neither admitted nor denied the allegations.[3] In 2011, the company was worth $1.5 billion and employed approximately 1450 people.[4] In 2004, the company paid a $79 million settlement to customers whom they had overcharged.[5] In 2008, Knight traded an average of 3.97 billion shares per day.

2012 stock trading disruption

On August 1, 2012 Knight Capital’s trading activities caused a major disruption in the prices of 148 companies listed at the New York Stock Exchange, thus, for example, shares of Wizzard Software Corporation went from $3.50 to $14.76. This caused their stock price to collapse. Knight Capital took a pre-tax loss of $440m sending shares lower by over 70% from before the announcement. The nature of the Knight Capital’s unusual trading activity was described as a «technology breakdown».

Activities

Knight’s largest business is market making in U.S. equities.[9] Its Electronic Trading Group (ETG) covers more than 19,000 U.S. securities with an average daily trading volume of more than 21 billion dollars (May 2012).[10] Furthermore, Knight makes markets in U.S. options and European equities.

Traditionally, Knight has been executing client orders for retail brokers. More recently Knight has been expanding beyond equities into fixed income, foreign exchange, options and futures.[11]

Offices

Knight is headquartered in Jersey City, New Jersey. It has many offices in other US locations, as well as in the UK, Germany, Switzerland, China, and Singapore.[12]

Operating Subsidiaries

Knight Capital Group operates in three segments: equities, fixed income, currencies and commodities, and corporate. Current operating business subsidiaries include Knight Capital Americas, L.P., Knight Execution & Clearing Services LLC, Knight Capital Europe Limited and Hotspot FX Holdings, Inc. [13] Knight Capital Group discontinued operations of its asset management segment in 2009 when its subsidiary, Deephaven Capital Management, sold most of its assets to Stark & Roth, LLC. [14]

Acquisitions

In October 2010, Knight acquired Astor Asset Management, LLC to provide further diversification to Knight’s offering.

Astor Asset Management seeks to identify fundamental economic shifts in order to provide retail and institutional investors with capital appreciation while managing risk in diverse market conditions. The firm utilizes proprietary macro-economic models to construct portfolios of ETFs which are offered through financial advisors within separately managed accounts and the Astor Long/Short ETF Mutual Fund.
Source: Wikipedia.

Twitter no descansa ni en vacaciones

agosto 4, 2012

Para muchos, Twitter no descansa ni en vacaciones

Por Elizabeth Holmes

 

En la víspera a un viaje de vacaciones, Eva Chen, directora de belleza de la revista Teen Vogue, envió un tweet anunciando que oficialmente estaba de descanso.

Durante los cinco días siguientes, mientras atravesaba Arizona en auto, envió más de 120 tweets, se registró más de una decena de veces en Foursquare y publicó más de 30 fotos en Instagram.

Al ver por primera vez el Gran Cañón, inmediatamente tomó una foto y la publicó para que la vieran sus más de 32.600 seguidores en Twitter. «Simplemente quería compartir mi viaje con ellos», dijo Chen.

En esta era de hiperconexión, los medios sociales no descansan, ni siquiera en vacaciones. Si deja de contribuir a Twitter, Facebook o Instagram, queda al margen del tema del día. En el mejor de los casos, los seguidores le preguntarán dónde anda. En el peor, no notarán su ausencia.

Las grandes marcas corporativas usualmente tienen un equipo de empleados que se encargan de mantener una presencia social: cuando uno sale a vacaciones, otro lo reemplaza.

Pero detrás de las presencias más atractivas en los medios sociales, ya sea una marca, un pequeño negocio o una persona dentro de una empresa, usualmente está el trabajo de un individuo, con una personalidad y una voz única.

Sus seguidores no aceptan substitutos. Y los dueños de cuentas poderosas no quieren perder ímpetu con una base de seguidores en la que han invertido tiempo y esfuerzo.

Para los usuarios más asiduos de Twitter, no es una carga, o incluso una obligación laboral, mantenerse conectado promocionando su marca. Es una decisión voluntaria.

«No considero que sea una intromisión en mis vacaciones», dice Aliza Licht, vicepresidenta de comunicaciones globales de la casa de modas Donna Karan Co., quien ha acumulado más de 413.600 seguidores. La ejecutiva también revisa su correo electrónico durante sus viajes de descanso. «No me siento cómoda alejándome», señala. Su esposo e hijos aceptan su «conectividad», asegura, e incluso su marido le sugiere temas para tuitear.

Licht, quien ha representado la marca por casi 14 años, ha enviado tweets de lugares tan glamorosos como el Four Seasons en París, y de lugares «más rústicos» como Atlantic Beach, en el estado de Nueva York.

La ejecutiva lleva prendas Donna Karan y DKNY en sus viajes y envía tweets mientras empaca su maleta, complementados con fotos de cada juego de ropa, incluyendo pares de zapatos y bolsos diferentes para cada noche, organizados casi como una página de una revista de modas.

Melanie Notkin, fundadora de SavvyAuntie.com Inc., un sitio que se concentra en mujeres con sobrinos, siente una responsabilidad de estar conectada a los medios sociales. Las personas que se toman el tiempo de compartir una foto o una historia merecen una respuesta, considera. «No los puedo ignorar», dice Notkin acerca de sus más de 19.800 seguidores en Twitter.

Como dueña de un pequeño negocio, Notkin dice que no toma vacaciones muy largas, pero incluso durante fines de semana en la playa, les advierte a sus acompañantes sobre su necesidad de consultar con frecuencia el teléfono.

Claro, hay ocasiones en las que deja el teléfono a un lado. «No bebo y tuiteo al mismo tiempo», asegura.

Andrew Zimmern, creador y presentador de un programa de televisión sobre comidas extrañas en el Travel Channel dice que Twitter es su fuente de noticias. Durante el fin de semana del cuatro de julio, cuando se celebra la independencia de Estados Unidos, junto con los tweets sobre juegos pirotécnicos y asados, comentó sobre la muerte del legendario actor Ernest Borgnine.

Zimmern dice que tuitea hasta 50 veces al día mientras trabaja, pero lo hace menos cuando está de vacaciones. «Es un placer personal», dice de su cuenta en el sitio de micriblogueo, donde tiene más de 410.800 seguidores.

Mark Schaefer, autor de Return on Influence, un libro sobre marketing y medios sociales, hizo el año pasado un viaje de «desintoxicación digital» a Europa. Desconectarse no fue fácil. «Casi que me temblaba la mano», dice Schaefer. «Siempre estaba buscando el bolsillo». Al final, envió un par de tweets.

Al regresar, vio que su puntaje había bajado en Klout, un sitio que clasifica a las personas en función de la influencia que tienen en grupos de medios sociales. «Si no se está creando contenido, entonces no se obtiene un puntaje», agrega Schaefer.

De todas formas, encuentra que los descansos ayudan. Ahora planea viajes a lugares donde la conexión a Internet no es muy buena o no existe. Antes de salir, menciona que estará ausente en su minibiografía en Twitter, donde tiene más de 44.100 seguidores.

Peter Sagal, anfitrión de un concurso de preguntas sobre conocimiento general en la radio pública estadounidense, dice que Twitter es parte de su imagen pública y sus mensajes a más de 60.300 seguidores requieren que sea divertido o interesante. «Mi familia se queja bastante de que mi cabeza está en otra parte», dice. «Si tengo algo entretenido que decir en 140 caracteres, trato de decirlo».

Fuente: The Wall Street Journal, 04/08/12.

Draghi podría prolongar la vida del euro

agosto 3, 2012

Draghi podría prolongar la vida del euro por otro mes

Por Nicholas Hastings

 

El euro se está quedando rápidamente sin tiempo, pero tal vez Mario Draghi tenga éxito en extenderle un poco más la vida.

Al sugerir el jueves que está cerca de alcanzar un plan maestro para reducir los costos de endeudamiento de los deudores de la eurozona, el presidente del Banco Central Europeo ayudó a moderar inmediatamente la presión de venta sobre la moneda única.

No obstante, esto posiblemente dure unas pocas semanas mientras la comunidad inversionista internacional aguarda detalles más firmes de lo que planea Draghi.

Cuando el mes próximo concluyan las vacaciones de verano en Europa, y España retorne a los mercados con una gran subasta de bonos el 6 de septiembre, bien podría decidirse la suerte del euro.

O los inversionistas se convencen de que la crisis de la deuda de la zona euro ahora puede resolverse y comienzan a recomprar bonos de los deudores periféricos y euros.

O no, y el euro volverá rápidamente a la línea de fuego para la que podría ser la última vez.

La urgencia por resolver la crisis se hizo ahora más evidente que nunca en el intento del presidente del BCE de la semana pasada de invitar a la acción a sus pares de los bancos centrales de la zona euro y a los líderes políticos, cuando declaró que el BCE estaba listo para hacer lo que fuera necesario para salvar el euro.

En ese caso, la medida de Draghi fue solo parcialmente exitosa.

El presidente del Bundesbank, Jens Weidman, así como otros ejecutivos del BCE, dejaron en claro que no estaban preparados para avanzar en ningún programa de compras de bonos para ayudar a países como España e Italia a reducir sus costos de endeudamiento, a menos que se realizaran reformas fiscales más profundas.

Draghi quedó virtualmente reducido a admitir, durante una conferencia de prensa del jueves, que había fracasado y sólo podría establecerse un programa de compras de bonos una vez que los gobiernos de España e Italia realizaran pedidos de ayuda formales a la zona euro y sucumbieran a los nuevos programas de austeridad fiscal que acompañarían esos rescates.

Inicialmente, el mercado interpretó ese episodio en general como una decepción. Draghi había generado expectativas de lo que podría hacer el BCE y ahora había incumplido su promesa.

Tal vez eso sea cierto.

Pero el presidente del BCE también se las arregló para poner la responsabilidad de una pronta solución en las manos de otros bancos centrales y los políticos.

En el caso de España, el gobierno ahora está bajo presión para realizar un pedido de ayuda formal antes de la próxima subasta. Si no lo hace, podría enfrentar costos de endeudamiento estratosféricos que la acercará aún más a una cesación de pagos de la deuda soberana.

En el caso de los directivos de bancos centrales, ahora estarán bajo presión para delinear en las próximas semanas los detalles de un programa viable de compra de bonos, que convenza a los mercados que la crisis puede ser resuelta.

Y en el caso de Alemania, el pagador de todo rescate, estará más que nunca ante la disyuntiva de salir al rescate de los deudores periféricos y salvar al euro, o aceptar que ya no vale la pena salvar la moneda única.

De manera inadvertida, el Fondo Monetario Internacional ha añadido una mayor presión con la publicación de su último Informe de Contagio, el cual advierte sobre la potencial conmoción económica que podría sufrir el resto del mundo mientras siga deteriorándose la crisis de la zona euro.

Esto significa que otros líderes mundiales posiblemente también se unan al fragor, ejerciendo presión sobre la zona euro para que haga lo que sea para salvar el euro, y hacerlo ahora, o dar por finalizado el proyecto.

En tanto, el propio euro podría enfrentar un verano volátil, a la espera de pruebas de que, pese a todas las decepciones, el plan de Draghi aún podría tener éxito.
Fuente: The Wall Street Journal, 03/08/12.

« Página anteriorPágina siguiente »