Estados Unidos: Cómo reformar el sistema de calificación crediticia

septiembre 2, 2011

¿Cómo se puede reformar el sistema de calificación crediticia de EE.UU.?

Por Francisco Guerrera

 

En un mundo perfecto, Standard & Poor’s no habría rebajado la categoría de Estados Unidos a principios de este mes, atemorizando a los mercados bursátiles de todo el mundo en una semana de negociaciones descontroladas.

Pero en un mundo perfecto, S&P no existiría. Y tampoco existirían sus competidores, como Moody’s Investors Services y Fitch Ratings Ltd. Al menos no con sus funciones actuales como jueces y jurados mundiales de los bonos gubernamentales y corporativos.

La histórica decisión tomada el 5 de agosto por S&P es la culminación de 75 años de errores políticos que terminaron por delegar una función regulatoria clave a tres entidades con fines de lucro.

Por lo tanto, antes de que los políticos y reguladores cedan a actos reflejos –audiencias parlamentarias, amenazas de una mayor supervisión de las calificadoras– debería hacerse una pausa y mirar por el espejo retrovisor.

Los asuntos destacados por la acción de S&P y la nerviosa reacción de los mercados solo puede ser resuelta mediante la eliminación de las agencias calificadoras del corazón del sistema financiero y alentando a los compradores de bonos a asumir mayor responsabilidad a la hora de evaluar el riesgo de sus carteras.

En primer lugar, un poco de historia. A diferencia de la mayoría de los otros mercados, en los de renta fija, inversionistas y empresas han podido subcontratar sus cerebros.

Desde 1936, cuando los reguladores bancarios prohibieron a los prestamistas comprar «títulos valores de inversión especulativa», definidos en «reconocidos manuales de calificación», un puñado de calificadores han disfrutado de un cómodo oligopolio de la «verdad» sobre los bonos.

Su papel central se fortaleció en la arquitectura financiera cuando los reguladores de seguros, organismos de control de pensiones, la Comisión de Valores y Bolsa (SEC, por sus siglas en inglés) y, al cabo, las autoridades europeas, ordenaron a sus supervisados a depender de las opiniones de las agencias de calificación antes de la compra de bonos.

El resultado, como escribió el año pasado Lawrence J. White, profesor de Economía en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, fue que los grupos financieros «podían satisfacer los requisitos de seguridad de sus reguladores con solo prestar atención a las calificaciones, en lugar de sus propias evaluaciones del riesgo de los bonos».

La razón por la cual este tipo de acuerdo obviamente imperfecto perduró es que beneficia a todas las partes involucradas.

Los compradores de bonos no tienen que hacer otra cosa que leer los informes de las «Tres Grandes» agencias calificadoras. Los reguladores pueden dormir tranquilos mientras sus súbditos acaten la letra de la ley, concretamente las A y las B, los sellos de calidad de «grado de inversión».

Los prestatarios gubernamentales y empresariales pueden contar con la demanda de títulos valores con ciertas calificaciones. Y las agencias calificadoras cosechan ganancias periódicas por ser una pieza indispensable de la máquina financiera.

Esta red de intereses creados se convirtió en el centro de atención luego de los desastrosos errores cometidos por las grandes calificadoras durante la burbuja de la titulización (¿alguien quiere obligaciones negociables garantizadas con un fondo de deuda triple A?) .

La Ley Dodd-Frank aprobada tras la crisis financiera pide eliminar las referencias a las calificaciones crediticias en regulaciones para grupos financieros y reemplazarlas con diferentes formas de medición del nivel de riesgo de los bonos.

En realidad, las firmas de calificación apoyan este enfoque. «No socavaría nuestro negocio», me comentó Paul Taylor, presidente de Fitch. «Si las referencias regulatorias tuvieran que desaparecer para nosotros como sector comercial, todavía habría una fuerte demanda de nuestro producto».

Sin embargo, en un giro surrealista, hay reguladores e instituciones financieras que se oponen al objetivo encomiable y lógico de la ley Dodd-Frank. Argumentan que las alternativas al control absoluto de las tres grandes agencias de calificación (S&P, Moody’s y Fitch) serían demasiado costosas y pondrían a las empresas estadounidenses en desventaja frente a sus rivales extranjeros.

David K. Wilson, examinador jefe de bancos nacionales de la Oficina de Contralor de la Moneda (OCC, por sus siglas en inglés) dijo en una reciente audiencia legislativa que la Ley Dodd-Frank «va más allá de lo estrictamente necesario».

Wilson señaló que cuando los reguladores consultaron a los grupos financieros, la respuesta general fue que «la creación de una alternativa adecuada a las calificaciones de crédito no sería posible sin la creación de un lastre regulatorio innecesario».

En ese sentido, cualquier cambio incrementaría los costos e impondría un «lastre regulatorio».

La pregunta es si valdría la pena.

Debe haber lugar para una mejora en un sistema que confiere tanto poder en tan pocas manos y que es fácilmente manipulado tanto por los vendedores de bonos, que cabildean para conseguir la mejor calificación posible, y los compradores, quienes salen de compra en busca de los bonos de mayor rendimiento dentro de una misma categoría (la razón principal por la que las obligaciones negociables garantizadas con un fondo de deuda triple A eran tan atractivas).

Puedo ver una manera de mejorar la configuración actual: los reguladores deberían obligar a los bancos y a los fondos certificar que sus carteras de bonos están sanos y salvos, precisamente como lo determina la Ley Sarbanes-Oxley, que requiere que los presidentes ejecutivos y directores financieros certifiquen las cuentas de la empresa.

Bajo este régimen, la amenaza de responsabilidad legal se centraría en lo que piensan los ejecutivos acerca de los riesgos que están tomando.

Los grupos financieros tendrían tres formas de llegar a las certificaciones: a través de las firmas de calificación; reclutando a actores externos; o, como ya lo hacen muchos grandes fondos, llevando a cabo análisis independientes.

Sea cual fuere la elección, tendrían que justificar sus conclusiones ante los reguladores, de la misma manera en que los bancos tienen que presentar a examinadores federales sus carteras de préstamos.

Entidades similares con menos recursos podrían aún usar firmas de calificación crediticia pero no sin primero preguntar sobre su juicio.

Por su parte, los grupos más grandes podrían utilizar mejores formas de medir el riesgo que la mera estimación de si un prestatario va a devolver un préstamo. Los bancos y los inversionistas utilizan habitualmente el análisis de flujo de caja y estimaciones de riesgos de mercado y de liquidez para hacer pruebas internas de resistencia. ¿Por qué no compartirlos con el mercado?

Con los años, las agencias de calificación de crédito pasarían de ser la herramienta de gestión de riesgo a ser una de muchas.

Por supuesto, los costos de conformidad aumentarían, y las empresas estadounidenses tendrían que trabajar más duro que sus competidores en el extranjero. Pero también podrían alegar que cuentan con los balances más seguros.

La carnicería que tuvo lugar en el mercado la semana pasada, al igual que otras debacles periódicas en las últimas ocho décadas, parece ser el precio que hay que pagar.

—Francesco Guerrera es el editor de la sección Money & Investing de The Wall Street Journal.
Fuente: The Wall Street Journal, 29/08/11.

Estados Unidos: Las automotrices aumentan dos dígitos sus ventas

septiembre 2, 2011

Las automotrices de EE.UU. reportan aumentos de dos dígitos en sus ventas

Por John Kell

 

Las ventas de vehículos de General Motors Co. (GM) en Estados Unidos subieron un 18% en agosto gracias a una mayor demanda de autos, vehículos con características mixtas, o crossovers, y camionetas.

El sitio web de compras de autos Edmunds.com proyectó la semana pasada que las ventas de autos nuevos en Estados Unidos registrarían un aumento interanual del 9% en agosto.

GM vendió 218.479 vehículos en agosto, un ascenso frente a las 185.105 unidades del mismo mes de un año atrás y un avance del 1,7% respecto del total de julio.

Las ventas totales de autos de pasajeros y camionetas pickup grandes de GM se incrementaron un 18% cada una, mientras que las ventas de vehículos crossover se elevaron un 17%.

Las ventas minoristas aumentaron un 22%, mientras que las ventas a flotas de vehículos ascendieron un 8%.

Agosto tuvo 26 días de ventas, uno más que el año pasado.

Por su parte, Ford Motor Co. anunció que sus ventas aumentaron un 11% en agosto, gracias a la solidez en la demanda de vehículos de características mixtas.

En tanto, el incremento en las ventas de autos y camionetas fue más moderado.

La empresa automotriz ha tenido un desempeño superior al de sus pares por más de dos años y, en el proceso, volvió al segundo lugar en ventas locales detrás de General Motors Co. (GM).

Ford informó el jueves que vendió 175.220 vehículos en agosto, frente a las 157.503 unidades de un año atrás. Sin embargo, las ventas cayeron un 3,1% frente a julio.

Las ventas de los vehículos con la marca Ford ascendieron un 16%, mientras que las ventas de la marca Lincoln ascendieron un 25%.

Las ventas de camionetas aumentaron un 4,7%, mientras que las de todoterrenos, o SUV, ascendieron un 35%. Las ventas de autos crecieron un 3,5%, mientras que las de camiones pesados se duplicaron con creces.

Las ventas de Chrysler Group LLC, mientras tanto, se dispararon en el mismo lapso, a 31%, gracias a incrementos de dos dígitos en todas las principales marcas de la compañía automotriz.

Los ascensos estuvieron encabezados por los cinco modelos de la marca Jeep.

Chrysler informó el jueves que vendió 130.119 vehículos en agosto, un incremento frente a las 99.611 unidades de un año atrás. Las ventas crecieron un 16% frente a julio.

Las ventas de camionetas ascendieron un 33% frente a un año atrás, mientras que las de autos aumentaron un 23%.

Las ventas de la marca Dodge repuntaron un 14%, mientras que las de Jeep aumentaron un 58%. Las ventas de la marca Chrysler se incrementaron un 25%.

Por su parte, las ventas de vehículos de Toyota Motor Corp. en Estados Unidos bajaron un 13% en agosto debido a los descensos generalizados en casi todos los modelos, incluyendo notables caídas en los modelos Corolla, RAV4 y Prius.

Toyota y Honda Motor Co. han sido los más afectados por el déficit de suministros debido al terremoto y ambas compañías registraron fuertes bajas en sus resultados de los dos primeros trimestres del año. La debilidad pone a las tres grandes automotrices de Detroit y otras, que incluyen a la surcoreana Hyundai Motor Co., en una posición de ganar clientes y aumentar la participación de mercado.

El jueves, Toyota informó que vendió 129.483 vehículos en Estados Unidos el mes pasado, inferior a los 148.388 de un año antes, y un 1% por debajo del total de julio.

Las ventas totales de autos descendieron un 9,8%, mientras que las de las camionetas livianas bajaron un 16%. Las ventas de SUV, o todoterreno, se contrajeron un 25%, mientras que las ventas de vans pequeñas disminuyeron un 0,9%. Las ventas de camionetas disminuyeron un 0,3%.
Fuente: The Wall Street Journal, 01/09/11.

Riesgo Global: Nuevas Perspectivas y Oportunidades

septiembre 1, 2011

Las lecciones ignoradas de la crisis financiera

 

Casi dos años después del colapso financiero de 2008, ¿han disminuido los riesgos para la economía mundial? ¿O las circunstancias que llevaron a la crisis aún perduran? Esas y otras cuestiones fueron tema de debate en un Congreso titulado «Riesgo Global: Nuevas Perspectivas y Oportunidades» organizado en Wharton por el Penn Lauder CIBER (Centro de Educación e Investigaciones Internacionales) y Santander Universidades. El consenso al que se llegó es que se ha conseguido hacer frente a las amenazas inmediatas, pero los factores responsables de la inestabilidad a largo plazo permanecen activos.

Nouriel Roubini, economista de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, destacó que entre los principales riesgos para la economía americana están el «desapalancamiento del sector inmobiliario, el elevado índice de desempleo, la posible doble recesión del sector inmobiliario, los problemas gubernamentales nacionales y locales y la parálisis del Congreso». Aplazar la resolución de esas dificultades puede llevar a una revuelta en el mercado de títulos. «Los mercados emergentes están creciendo de forma rápida», dijo Roubini, añadiendo que existe peligro de sobrecalentamiento.

A continuación algunos párrafos procedentes del informe del Congreso. El texto completo se puede acceder por medio del hipervínculo al final del artículo.

 

Existe cada vez mayor consenso entre los expertos de que las condiciones que originaron la crisis continúan existiendo. Supimos responder a las amenazas inmediatas del colapso financiero y con eso evitamos situaciones todavía más devastadoras, sin embargo los factores responsables de la inestabilidad global a largo plazo continúan activos.

En realidad, la crisis aceleró tendencias antiguas que pueden traer volatilidad y confusión como, por ejemplo, el ascenso de las economías emergentes, algunas de las cuáles están sobrecalentadas y pueden ser víctimas del estallido de sus burbujas «antes de lo que imaginamos», explica Yasheng Huang, profesor de la Escuela de Negocios Sloan, del MIT; cambios en la composición de la edad de la población, posible florecimiento del nacionalismo y o/proteccionismo; capacidad limitada de los gobiernos muy endeudados de los países ricos para hacer frente a demasiados problemas económicos; competición reñida por los recursos naturales escasos y la energía, entre otros. «Llegamos a la conclusión de que no se ha hecho frente a muchas de las causas de la crisis, lo que constituye una posible amenaza de la peor especie», dijo Ann Harrison, profesora de la Universidad de California en Berkeley.

Las intervenciones por parte del Gobierno, observó Stijn Claessens, director asistente de investigaciones del Fondo Monetario Internacional, han sido en gran medida del mismo tipo a las que se implementaron en crisis pasadas: «inyección de liquidez, recapitalización de los bancos, y los errores también volvieron a repetirse. Si evaluamos la situación actual, es preciso admitir que no hemos ido tan lejos como deberíamos en lo que concierne a la reforma y a la reestructuración».

«El vehículo inicial de contagio», dijo Richard Herring, profesor de Finanzas de Wharton, «se produjo cuando Paribas rechazó pagar lo que debía, a partir de ahí los bancos perdieron la confianza mutua. La financiación de las operaciones comerciales depende en gran medida de la confianza. Perdimos un año entero intentando identificar lo que había ocurrido como una crisis de liquidez, pero para los bancos era evidente que se trataba de una crisis de solvencia. Los bancos centrales estaban inundando de dinero los mercados en vez de hacer frente al problema de la solvencia».

«Países enteros pueden tener tasas de descuento destructivas», dijo Jack Goldstone, profesor de Finanzas públicas de la Universidad George Mason, «si decidieran dar prioridad a los activos futuros de corto plazo en lugar de optar por los de largo plazo. Los tigres del este asiático han pasado por un proceso de desarrollo exitoso porque, entre otras cosas, tuvieron la suerte de tener líderes que tenían en cuenta sus países y estaban más preocupados de elevarlos a una posición destacada en el plano internacional que en obtener poder y posición. Extender ese pensamiento a un país entero puede ser función del liderazgo o consecuencia de eventos que cambien la tasa de descuento. Seguimos cometiendo los mismos errores porque aparentemente no disponemos de una palanca que, al ponerla en marcha, señale: ‘He aquí lo que puede suceder en 30 años’. En lugar de eso, tenemos otra que dice: ‘¿qué ha hecho la posteridad por mí’? Esa ha sido nuestra actitud».

«Sería interesante saber si hay una diferencia categórica entre democracias y no democracias», dijo Bruce Carruthers, profesor de Sociología de Northwestern University, «principalmente en el ámbito de las democracias cuyas poblaciones están en proceso de envejecimiento —las personas más mayores exigen más de los recursos disponibles, pero tienen también mayor peso político, lo que nos permite llegar a la conclusión de que las soluciones políticas para ese problema se volverán más complejas en las democracias—, puede que no tanto en otros sistemas políticos».

Claessens observó que no existen, de momento, «instituciones lo bastante sólidas para limitar el crecimiento de burbujas a partir del momento en que se vuelven más arriesgadas. No contamos con una gobernación regulatoria lo suficientemente desarrollada, no existe un control para la contratación de ex funcionarios del Gobierno por parte de empresas privadas, prestación de cuentas y supervisión adecuada».

Harold James, profesor de Historia de Princeton, también cree que las causas de la crisis continúan vigentes. «Aunque el mercado inmobiliario no sea un problema tan significativo, los pobres continúan contrayendo muchas deudas. Esta vez a través de endeudamientos de otro tipo, como tarjetas de crédito, para compensar la disminución de la renta».

En vez de dar mayor poder a las agencias de evaluación de riesgo, James dijo que deberían eliminarse. «Acabar con las agencias de riesgo sería un paso importante». Como ellas básicamente comparten el mismo lecho que los emisores, «se vuelven, por eso, tan importantes para los resultados del mercado», observó.

«Se está haciendo un esfuerzo para hacer frente a la cuestión de los incentivos erróneos dados a bancos e instituciones demasiado grandes, pero no se puede hacer de la noche a la mañana. Hasta puede ser que la geografía de la próxima crisis financiera sea un poco diferente, lo que no sería una sorpresa. Estas no tienen lugar exactamente en el mismo lugar», añadió James.

 

«Respecto a los desequilibrios globales, ha habido una ligera retracción en lo que se refiere a la gran recesión, pero no un cierre completo de posiciones», observó James. «Eso es bueno, porque si el cierre persiste, tendremos una reversión de flujos globales, lo que es exactamente el tipo de cosa que alimenta la Gran Depresión, y no sólo una recesión. Éstos, sin embargo, están aumentando y, además de eso, estamos en una era en que el dinero barato alimenta los nuevos booms de materias primas y de activos. Por lo tanto, el problema es que aún vivimos en un mundo que produce crisis».

Todo sigue igual en Wall Street

Según Nouriel Roubini, profesor de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, «el problema del sistema financiero de Wall Street no se ha resuelto. Las personas citan mucho la Ley Dodd-Frank [ley de reforma de Wall Street y de protección al consumidor americano suscrita en 2010], ¿pero hemos cambiado el sistema salarial? ¿Hemos hecho frente al problema del gobierno corporativo? ¿Hemos separado los bancos comerciales, las instituciones más arriesgadas del shadow banking [que no reportan a los órganos de regulación bancaria] y los bancos de inversiones? No, por lo tanto el problema continúa».

Estados Unidos, dijo Roubini, corre el riesgo de tener una recuperación muy débil. «En el momento en que el sector público entra en proceso de desapalancamiento —si eso, de hecho, sucede: subiendo los impuestos, reduciendo las transferencias de pagos, recortando gastos, éste provocará necesariamente una nueva ronda de desapalancamiento en el sector inmobiliario. Además, el mercado laboral está mejorando, pero el desempleo continúa siendo demasiado alto.

«La mayor parte de los congresistas presentes creen que la recuperación incipiente está amenazada por el regreso «a la misma forma de hacer negocios» en Wall Street, con pocos cambios en los salarios de los ejecutivos, tal vez una mayor concentración del riesgo y un empeoramiento en lo que concierne al problema de empresas «demasiado grandes para caer», sin hablar de la práctica señalada del shadow banking.

Deuda soberana

Otra cuestión que tiene que ser vigilada de cerca, dijo Roubini, es el riesgo soberano en las economías avanzadas. «La deuda pública aumentará más del 100% respecto al PIB en las economías más avanzadas en los próximos dos o tres años», observó. «Por lo tanto, la cuestión del riesgo soberano, de la reducción de los déficits presupuestarios y de la estabilización de la deuda pública no son sólo desafíos para la región de la zona del euro; serán también los principales desafíos a los que las economías avanzadas tendrán que enfrentarse».

Diversos factores, sobre todo en Estados Unidos, merecen consideración, dijo Roubini, como «el desapalancamiento del sector inmobiliario, la elevada tasa de desempleo, la posible doble recesión en el sector inmobiliario, los problemas en los gobiernos nacionales y locales y la parálisis del Congreso«. Aplazar la solución de esos problemas puede provocar una revuelta en el mercado de títulos. Los países con elevado grado de desarrollo son otra fuente de riesgo. «Los mercados emergentes están creciendo rápidamente», dijo Roubini, destacando que existe el peligro de sobrecalentamiento. «Han tardado en adoptar una política monetaria más rigurosa y han sido lentos también a la hora de recurrir a las tasas de cambio para controlar la inflación, y ahora la inflación está subiendo. En muchos de esos países, dos tercios de la canasta de consumo corresponden a la energía, alimentos y transporte. Por lo tanto, o se mantiene el crecimiento elevado por razones políticas o se controla la inflación».

En la periferia de la zona del euro, la cuestión no es meramente de deuda pública, dijo Roubini. «Varios de los sistemas financieros tienen problemas, sobre todo en países donde la burbuja inmobiliaria ha estallado. Ellos necesitan limpiar los bancos y es posible que tengan que reestructurar el pasivo y lidiar con los activos de amortización dudosa. Esos países exportaban bienes de bajo valor añadido y de mano de obra intensiva y han perdido cuota de mercado frente a China, Europa central y otros mercados emergentes. Los salarios estaban subiendo más deprisa que la productividad. El volumen de déficits en cuenta corriente aumentó y la puntilla fue la valorización excesiva del euro. ¿Qué harán esos países para restaurar la competitividad y el crecimiento? Aunque el riesgo de colapso en la zona del euro sea mucho menor que hace un año, los problemas señalados son crónicos y harán falta años para solucionarlos.

 

«La mejor solución tal vez no sea la más agradable», dijo Roubini. «La crisis comenzó con un volumen de deuda muy grande en el sector privado; la socialización de las pérdidas privadas provocó el endeudamiento público. Algunas de esas deudas soberanas crecieron hasta tal punto que perdieron acceso al mercado. Ahora tenemos las instituciones supranacionales—FMI, BCE, etc.— saliendo al rescate de la deuda soberana de los países. Por lo tanto, estamos empujando los problemas hacia adelante: deuda privada, deuda pública, deuda supranacional. Bien, desde luego no vendrá nadie de la Luna o de Marte para socorrer al FMI, al Banco Central Europeo, etc».

Roubini dijo que hay, básicamente, cuatro opciones: «La primera de ellas es hacer crecer el denominador, tener un volumen suficiente de crecimiento económico. Sin embargo, debido al endeudamiento elevado del sector privado y del sector público, el crecimiento económico será lento, por lo tanto no conseguiremos salir del problema de la deuda. La segunda opción sería ahorrar más. Pero si, de pronto, todo el mundo empieza a consumir menos y a ahorrar más, la demanda caerá, la producción disminuirá y con eso el índice de la deuda/PIB crecerá de nuevo. La tercera opción sería la inflación, pero eso lleva a muchos otras repercusiones secundarias. La cuarta opción es la más realista de todas: reestructuración de la deuda. Hasta ahora preferimos no reestructurarla, pero eso podrá ser necesario en algunas situaciones».
Fuente: Wharton Universia, 10/08/11.

 

Texto completo en inglés: Global-Risk-2011

Insure your family’s future

septiembre 1, 2011

Insure your family’s future

By Derek Sankey

 

Suzanne Mah Woo, 28, and her husband Adam, 30, are both entrepreneurs — she runs her own dog training business, while he works for a large oil company as an independent contractor in project management — so when the couple bought their first home in January, they started to think about what kind of protection they need should something unexpected happen.

“We definitely wanted to make sure we were protecting ourselves”, says Suzanne. “I come from a family of entrepreneurs, so this wasn’t something that was completely new to me.”

Full-time employees of large corporations often have some type of life, disability or critical illness insurance as part of their benefits, but it’s often not enough and entrepreneurs or small business owners are usually on their own when it comes to protecting themselves and their families’ futures, say insurance experts.

Suzanne and Adam did some research online to find a financial planner they felt comfortable with and made the call to meet Ryan Alexander, an adviser with Sun Life Financial in Calgary. They both bought life insurance policies and Adam bought additional disability insurance, while Suzanne is now looking to add disability to her own coverage.

“The younger you start, the easier that it is and the lower that your premiums stay”, Suzanne says. “The higher up you go in age when you start off, your premiums are just going to go up like crazy.”

Insurance and financial planning experts say young couples often don’t think about insurance early enough, but at any age having that conversation with your partner is critical to ensuring that adequate — and affordable — protection is in place.

“In most cases, the younger clientele — the mid-30s and under category — do tend to find the insurance industry and the product lineups to be rather confusing,” says Alexander.

Regardless of age, the situation and the needs are quite different for each individual and couple. In general, life insurance is based on life expectancy and therefore the longer in life you wait to buy it, the more expensive the premiums.

Take Carole Dahl. “I have kids and grandkids with another grandkid coming up,” she says.

“I give credit to (my financial planner) because it’s the way she explained it — in our terms,” she adds, referring to her and her husband’s decision to finally take the plunge into life insurance after delaying the decision for years.

“You need that protection in the future”, says Dahl. “It’s protecting you where other companies maybe can’t protect you as much. A lot of people shy away from it. It is an expense, but think about if it’s a necessary expense and I had it pointed out to me that it is and I can change it any time.”

One of the reasons insurance can seem so confusing is because the options are so flexible, from life to disability to critical insurance options and the ability to customize any combination and level of coverage or terms, according to individual needs.

“We all owe it to ourselves and to our spouses to have that conversation and explore the options,” says Francis Ho, national sales manager for TD Insurance in Western Canada.

After having that conversation, which Ho admits is sometimes considered “taboo,” the next step is to educate yourself about the basic options and to seek out a professional broker or planner to help guide you through a needs analysis to determine what coverage makes sense for you.

Steve Carter, with BMO Insurance, says affordability is an important consideration, but adds most people need to get as much as they can afford to ensure their families have adequate protection if they die, become disabled or critically ill.

He points to a study by the Canadian Cancer Society that shows cancer patients can easily incur $20,000 in medication costs alone, above and beyond what public health care will cover. That doesn’t include child care, home care, time off work for a spouse to provide care and other expenses that add up fast.

“When you go through the recovery period or treatment period for a critical illness, there are many expenses you have to be prepared for,” says Carter.

The best advice is to start thinking about it early on in life.

“The first time you think about it is the best time to do it because life is going to happen,” says Alexander.

Ho says it’s important to revisit your policy on a regular basis — at least every couple of years.

“Life insurance is something we should consider and revisit whenever we reach a major life milestone”, he says.

“I recommend picking up the phone and calling an insurer. A lot of times, we don’t even know what questions to ask.”

While Suzanne and Adam don’t have kids right now, that could change in the future and, as entrepreneurs, they’re doing everything they can to protect each other’s future.

Suzanne has even set up an investment account for her beloved dogs because “they cost money as well,” she says.

The couple plans to continually review their coverage levels as they build their businesses and their life together.

“You need to sit down with somebody and talk about your personal goals for now and into the future,” says Suzanne.

Fuente: The Calgary Herald, 20/08/11.

 

Carole Dahl and her husband finally took the plunge into life insurance after delaying the decision for years.

Las turbulencias de agosto opacaron un misterioso cambio en el euro

septiembre 1, 2011

Las turbulencias de agosto opacaron un misterioso cambio en el euro

Por David Cottle

 

LONDRES (EFE Dow Jones) — No ha habido letargo en los meses de verano del hemisferio norte. Al contrario, agosto ha triturado los nervios de los mercados financieros.

Comenzó con la rebaja de la calificación crediticia de Estados Unidos por parte de Standard & Poor´s y ha ido empeorando. Si nos acordamos de lo sucedido en Estados Unidos, también hay que decir que hubo una batalla poco edificante sobre el límite de deuda del país, y la promesa de la Fed de mantener de forma extraordinaria las tasas de interés en niveles bajos durante dos años. Todo en un contexto de extrema volatilidad y de consecuencias sin fin a los problemas de deuda soberana de Europa.

Teniendo en cuenta lo anterior, tal vez ha sido fácil que los inversionistas se perdieran sucesos ocurridos entre bastidores, como el que los analistas de Citigroup han detectado en relación con el euro.

Dicen que agosto también fue un mes en el que dos importantes magnitudes relacionadas que habían estado dirigiendo el tipo de cambio del euro/dólar se rompieron de forma espectacular.

Una de ellas fue el estrecho vínculo entre los diferenciales de rentabilidad entre Estados Unidos y Europa. El diferencial entre las tasas de interés swap a dos años entre el dólar y el euro se habían movido virtualmente a la par que el cruce euro/dólar, al menos desde agosto de 2010, pero esa conexión se ha desvanecido considerablemente en las últimas cuatro semanas.

Algo similar ha ocurrido con el riesgo soberano. La vinculación del euro con los diferenciales de los «credit default swaps» de los bonos a cinco años entre Estados Unidos y Alemania había sido obvia, aunque más moderada que en el caso del vínculo con la rentabilidad, desde octubre de 2010.

Una vez más, esta relación parece haberse evaporado en agosto. Y ambas perdieron su dominio cuando se produjo la rebaja de la calificación crediticia de Estados Unidos, algo que es sin duda un poco extraño.

«Siendo la rebaja de la calificación el catalizador aparente, es raro que una correlación con una variable de riesgo soberano se rompiera de tan mala manera», dijo Citi.

«Además, con las políticas monetarias tanto de la Fed como del Banco Central Europeo bajo estrecha vigilancia, es extraño pensar que los diferenciales de las tasas a corto plazo ya no van a importar, pero al parecer esto ha sido así en las últimas semanas».

Frustrando a quienes gustan de una vida sencilla, no ha aparecido ninguna nueva correlación obvia que reemplace a estas dos que han desaparecido. También otros viejos recursos, como el precio del petróleo y el apetito por el riesgo en general, parecen tener una menor correlación con el euro de lo que solían tener.

Así que, por el momento, la pregunta es: ¿Cuál es el nuevo tema? Y, si realmente no hay uno nuevo: ¿Por qué el euro todavía permanece en la mitad de las franja de los US$1,40 cuando las anteriores variables sugieren que debería estar más abajo?
Fuente: The Wall Street Journal, 31/08/11.

Goldman Sachs ofrece un menú para ganar con la crisis global

septiembre 1, 2011

En Goldman Sachs, un menú para ganar con la crisis global

Por Susan Pulliam y Liz Rappaport

 

Uno de los principales estrategas de Goldman Sachs Group Inc. ha distribuido entre cientos de fondos de cobertura, todos clientes de la firma, un análisis bastante sombrío sobre la economía. Esto es bastante común entre las firmas financieras. Lo que llama la atención es que junto a la perspectiva económica, el mismo estratega hace sugerencias sobre formas de sacar ventaja de la crisis financiera de Europa.

En el informe de 54 páginas enviado a los clientes institucionales de Goldman con fecha del 16 de agosto, Alan Brazil, un estratega de la firma que forma parte de la división de corretaje, argumenta que puede necesitarse hasta un billón de dólares (millón de millones) en capital para apuntalar los bancos europeos, que las pequeñas empresas en Estados Unidos —que en el pasado eran un generador de empleo— todavía languidecen y que el crecimiento de China no puede ser sostenible.

Entre las ideas de Brazil para negociar aprovechando la mala perspectiva están: una opción que ofrece una forma de tomar una posición que apuesta a la caída del euro y otra apuesta bajista por medio de un índice de contratos de seguro sobre el crédito de los títulos financieros europeos. El informe también incluye información detallada sobre instituciones financieras europeas y un lenguaje mordaz sobre la profundidad de los problemas en Europa, EE.UU. y China.

Un portavoz de Goldman Sachs expresó: «Por norma, las instituciones financieras publican informes que sugieren estrategias a la medida de las necesidades de sus clientes. Si los clientes buscan cubrir riesgos existentes o tomar posiciones en el mercado cortas o largas, nuestro objetivo es ayudarlos a enfrentar los retos de los mercados actuales». A través del portavoz, Brazil declinó hacer comentarios.

El informe sale a la luz cuando Goldman y sus principales rivales compiten por el negocio de la banca y el asesoramiento entre las naciones europeas, las mismas que son blanco de las apuestas en contra que están sugiriendo.

El miércoles, Goldman y otros dos grandes bancos patrocinaron una presentación en Londres, en la que el secretario de Economía español, José Manuel Campos, planeaba esbozar las medidas de austeridad fiscal de España y presentar a los inversionistas el caso español, de acuerdo con una invitación vista por The Wall Street Journal. Goldman goza de una posición de liderazgo entre los bancos para facilitar la venta de deuda soberana española.

En el pasado, firmas de Wall Street han buscado vender a los fondos de cobertura (hedge funds) ideas que serían rentables en caso de descalabros. Antes de la crisis financiera de 2008, Goldman y otras firmas financieras sugirieron a sus clientes en los fondos de cobertura apuestas a la baja en el mercado inmobiliario que incluían los seguros contra la cesación de pagos —contratos que aumentan en precio si cae el valor del activo subyacente— creados por los bancos. En ocasiones, Goldman apostó a la caída de valores hipotecarios, mientras los vendía a otros clientes que apostaban a que subieran.

Sin embargo, las ideas de corretaje en el informe de Brazil son diferentes a los productos relacionados con hipotecas vendidos por Goldman, ya que estas sugerencias incluyen productos financieros existentes, tales como opciones e índices. Como «creador de mercado» en los productos enumerados en el informe de Brazil, Goldman ofrece ejecutar las operaciones que describe. Cuando Goldman maneja tales negociaciones, recibe comisiones más altas que cuando ejecuta operaciones bursátiles, cuyo rendimiento es apenas de algunos centavos por acción. Las propias posiciones de corretaje de Goldman podrían beneficiarse si los fondos de cobertura y otros clientes adelantan operaciones basados en el informe. Goldman destaca al comienzo del documento que otros operadores de la firma, o «personal de Goldman Sachs», ya podrían haber actuado a partir de lo que indica el informe.

Por supuesto, Brazil no es el único que tiene una visión sombría de Europa: el pesimismo sobre el continente abunda por estos días en Wall Street. Brazil tampoco tiene una fórmula infalible sobre los instrumentos financieros en el informe.

Una visión privilegiada

Por ejemplo, la unidad de Investigación de Economía Global, Commodities y Estrategia de Goldman publicó un informe de divisas extranjeras en julio que menciona las perspectivas de las puestas pesimistas contra el euro versus tanto el dólar como el franco suizo. Otros bancos de inversión tienen estrategas que también les brindan a fondos de cobertura ideas de corretaje.

El informe, divulgado por el grupo de Estrategias para fondos de cobertura de la división de valores de Goldman, brinda un vistazo de las ideas de corretaje que se generan para fondos de cobertura a través de estrategas, como Brazil, quienes son parte de la operación de corretaje de Goldman y no de su grupo de investigación.

Ese tipo de estrategas se sienta junto a los corredores que ejecutan las operaciones para sus clientes. A diferencia de los analistas en las divisiones de investigación de las firmas —que se supone que están aislados de la información sobre la actividad de los clientes de las firmas—, los escritorios de estos estrategas tienen una vista privilegiada para ver el descenso y el flujo de jugadas de inversión de los clientes.

Pueden ver si hay una ola de interés entre los fondos de cobertura para hacer apuestas pesimistas en un sector determinado, y observan si los volúmenes de corretaje se reducen o explotan. Su punto de vista está informado por más información, a menudo confidencial, sobre clientes que las opiniones de los analistas, por lo que su investigación e ideas se vuelven muy cotizadas entre los corredores.

El trabajo de Brazil incluye detalles acerca de los problemas de los mercados que en general no aparecen en una investigación para la difusión pública. Los fondos de cobertura deberían «prepararse para la tormenta», sugiere.

«Aquí vamos de nuevo», dice en el informe, en medio de una serie de gráficos que muestran las estadísticas negativas similares a las que presagiaban problemas antes del pánico financiero de 2008. «Resolver un problema de deuda con más deuda no ha resuelto el problema de fondo. En Estados Unidos, el crecimiento de la deuda del Tesoro financió al consumidor estadounidense, pero no ha tenido un impacto suficiente en el crecimiento del empleo. ¿Puede EE.UU. seguir depreciando la divisa base de todo el mundo?», se pregunta Brazil.

En el informe, el autor explica en detalle el nivel de endeudamiento de 77 instituciones financieras europeas, entre las que identifica algunas con alto nivel de apalancamiento. Tales detalles son valiosos para los inversionistas que buscan hacer apuestas bajistas a través de seguros contra la cesación de pagos de bancos europeos individuales, afirman gestores de fondos de cobertura.

Para los inversionistas que quieren hacer una apuesta más amplia contra las instituciones financieras europeas, Brazil sugiere comprar seguros contra la cesación de pagos a cinco años en un índice que refleja el crédito de una serie de empresas europeas. Alrededor de 20% de las que forman parte del índice, el «iTraxx Europe serie 9», son bancos y compañías de seguro, escribe el autor.

También sugiere una opción de venta a seis meses para dar a los inversionistas el derecho a apostar contra el euro frente al franco suizo. El euro «puede debilitarse si los paquetes adicionales de ayuda financiera o las medidas de estímulo reciben su aprobación por parte de los gobiernos europeos», señala.

Fuente: The Wall Street Journal, 31/08/11.

 

Más información sobre casos de Conflictos de Intereses en el mundo financiero:
https://www.economiapersonal.com.ar/2011/06/29/el-acuerdo-extrajudicial-de-jp-morgan-y-la-sec/

https://www.economiapersonal.com.ar/2011/06/27/la-crisis-y-los-fraudes-financieros/

https://www.economiapersonal.com.ar/2011/06/06/sino-forest-un-cuento-chino/

https://www.economiapersonal.com.ar/2011/06/02/del-petroleo-al-oro-%c2%bfson-los-especuladores-los-culpables-del-exceso-de-volatilidad/

https://www.economiapersonal.com.ar/2011/05/29/conflictos-de-intereses-goldman-sachs-y-abacus-2007/

https://www.economiapersonal.com.ar/index.php?s=inside+information&x=13&y=9

Los bancos griegos en problemas.

agosto 31, 2011

Los constantes retiros de dinero de sus clientes ponen en aprietos a los bancos griegos

Por Philip Pangalos

 

ATENAS — La recesión en Grecia está amenazando con agravar otro riesgo para el país: el continuo retiro de dinero de los bancos locales.

En los últimos 20 meses, los bancos del país sufrieron una ola de retiros sin precedentes. Decenas de miles de griegos— ricos y pobres— han sacado sus ahorros del país y los han guardado en cajas fuertes o bajo el colchón, dicen los ejecutivos bancarios.

La consecuencia para muchos bancos griegos es una creciente escasez de liquidez que está incrementando su dependencia del financiamiento de emergencia del Banco Central Europeo y obligándolos a recortar todavía más sus préstamos para empresas. Eso, a su vez, está profundizando la recesión de Grecia, lo que hace que sea más difícil para el gobierno reducir su amplio déficit fiscal.

La especulación respecto a que el gobierno podría declararse en cesación de pagos, empujando a los bancos a la insolvencia, está alimentando esos retiros. Además, muchos hogares griegos, bajo presión financiera, simplemente necesitan sus reservas de efectivo para cubrir sus necesidades.

Los economistas dicen que hay señales de que los depósitos bancarios se han estabilizado en las últimas semanas, luego del más reciente rescate europeo para la deuda griega que se definió en julio. Pero en medio del deterioro de las perspectivas económicas, los analistas dicen que dudan de que la calma vaya a durar.

Funcionarios del gobierno griego advirtieron recientemente que la economía se podría contraer más de 5% este año, en vez del 3,8% que había pronosticado el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, el pasado 1 de julio. Esas sombrías perspectivas probablemente incrementen los temores sobre una bancarrota nacional así como las presiones sobre las finanzas de los ciudadanos, dicen los economistas.

La fuga de capitales hacia el exterior refleja los temores sobre un colapso del sistema bancario griego, dice Yiannis Stournaras, director general de la Fundación para la Investigación Económica e Industrial, un centro de estudios de Atenas. Esos temores son «infundados», dice, porque ahora los bancos griegos están bajo la protección del Banco Central Europeo así como del fondo de rescate de la zona euro.

Aún así, dice, «la mayor parte de la salida de depósitos de los bancos griegos se debe a la recesión, ya que las personas y las empresas han reducido sus depósitos y devuelto préstamos». «Una creciente cantidad de desempleados ha utilizado sus ahorros», agregó.

La salida de depósitos de los bancos griegos comenzó a fines de 2009, poco después de que el nuevo gobierno socialista revelase que el déficit presupuestal del gobierno era mucho más grande de lo que los conservadores, que abandonaban el poder, habían admitido. Eso generó una crisis de confianza en los inversionistas que desde entonces se ha extendido a varias partes de la euro zona.

Los depósitos de los hogares y empresas en los bancos crecieron mucho en los años posteriores a que Grecia adoptara al euro en 2001 y llegaron a un máximo de 238.000 millones de euros (US$343.000 millones) en septiembre de 2009, según cifras del banco central griego. Los temores sobre un desastre financiero llevaron a una sostenida salida de capital a lo largo del año pasado. Para enero de 2011, los depósitos del sector privado en los bancos habían caído a 206.000 millones de euros (US$297.157 millones). En junio se ubicaban en 188.000 millones de euros (US$271.192 millones).

Alrededor de un tercio de los fondos retirados fueron al extranjero, calcula el banco central. Una razón de esto, explican los analistas, es el temor a que se castigue con mayor severidad la evasión impositiva, un problema crónico en Grecia y una de las fuentes del lío fiscal del país.

Algunos griegos han enviado su dinero a lugares como Chipre, Luxemburgo, Suiza y el Reino Unido, dijo Platon Monokroussos, jefe de investigación sobre mercados financieros de Eurobank EFC, debido a la preocupación por la posibilidad de que «las autoridades griegas podrían requerir a los bancos locales revelar información sobre sus depositantes por razones tributarias».

Venizelos ha hecho repetidos llamados en las últimas semanas a los griegos ricos y a las empresas a que repatríen el dinero que enviaron al extranjero.

Los depósitos pueden haberse estabilizado por ahora, dicen los economistas porque el acuerdo de rescate del 21 de julio parece haber disminuido los temores inmediatos sobre una bancarrota del país. Además, el anuncio de fusión entre los bancos Eurobank y Alpha bank, para crear el mayor grupo bancario del país, hecho el lunes, inyectaría más confianza al sistema, especialmente después que los ejecutivos del nuevo banco dijeran que reforzarán el capital de la nueva entidad.

Los depositantes y las empresas tienen más confianza respecto a la estabilidad del sistema bancario de lo que tenían hace algunas semanas, dice Monokroussos.

Pero «una reversión sustancial en la tendencia», dice, «requeriría una estabilización en el crecimiento del Producto Interno Bruto local y del crédito doméstico».

En lugar de eso, la economía sigue en caída libre.
Fuente: The Wall Street Journal, 31/08/11.

Life Insurance Awareness Month

agosto 31, 2011

Life Insurance Awareness Month

 

Life insurance can do some pretty amazing things for people. It can buy loved ones time to grieve. It can pay off debts and loans, providing surviving family members with the chance to move on with a clean slate. It can keep families in their homes and pre-fund a child’s college education. It can keep a family business in the family. It can provide a stream of income for a family to live on for a period of time. Life insurance can do all of these wonderful things for your family…there’s just one small catch. You need to own life insurance.

 

There’s a growing crisis of too many Americans not having adequate life insurance protection. According to the industry research group LIMRA, 30 percent of US households have no life insurance whatsoever. Today there are 11 million fewer American households covered by life insurance compared with six years ago. Here’s the bottom line: A majority of families either have no life insurance or not enough, leaving them one accident or terminal illness away from a financial catastrophe for their loved ones.

 

What if you were suddenly gone and your family had to manage on their own? When was the last time you did the math to make sure your loved ones would be OK financially? Have you checked with your employer to find out what kind of life insurance benefit you have through work and whether you have the option to increase your coverage? When was the last time you had your life insurance needs reviewed by an insurance professional?

 

To make sure Americans are reminded of the need to include life insurance in their financial plans, the nonprofit LIFE Foundation coordinates Life Insurance Awareness Month. Each September, LIFE is joined in this educational initiative by more than 100 of the nation’s leading insurance companies and industry groups. LIFE’s website is the leading source of objective information about life insurance. Spend a few minutes learning more and trying our interactive tools like the Life Insurance Needs Calculator. If you find that you have a need for coverage, we strongly urge you to act by contacting an insurance professional in your community or your benefits manager at work. Your family’s financial future is too important to leave to chance.

 

Life Insurance Helped Keep Lamar on the Path to Success

He may be living under a high intensity celebrity spotlight as a Los Angeles Lakers forward and star of the hit reality TV show Khloé & Lamar, but Lamar Odom had much simpler beginnings. His journey began in a single-parent household in Queens, N.Y. Even though his mother, Cathy, earned a modest income working as a corrections officer, she sent him to Catholic school because of concerns about the public schools in their rough-and-tumble neighborhood. Sadly, she didn’t live to see Lamar’s success. She died of colon cancer when he was just 12.

A Solid Foundation

Lamar’s mother didn’t expect to die at such a young age, but she wasn’t about to leave her son’s future to chance. Because she had life insurance, Lamar was able to continue his private school education. He was also fortunate that his grandmother was able to pick up where his mother left off, providing a nurturing environment where his talents could flourish. When he graduated high school at 18, life insurance again made a difference. He was considered one of the best young basketball players in the country, but knew it would be best if he didn’t pursue a professional career right away. Because Lamar was financially stable, he had the chance to attend college for several years.

Lessons Learned

Lamar’s story underlines the importance of addressing the “what ifs” in life. “Too many Americans haven’t done the kind of planning that my mom did,” says Lamar. “They don’t have life insurance because they don’t think they’ll ever need it. I’m sure my mom didn’t think that she’d die at 35, but that didn’t stop her from doing the responsible thing.” Lamar had no way of knowing at age 12 how important his mother’s planning was, but it’s a lesson that has stayed with him. “Purchasing life insurance was one of the first things I did when I entered the NBA,” he says. “As a husband and father of two beautiful children, I want to make sure the people I love will always be provided for.”

 

Ver video: http://www.lifehappens.org/lamar-video/

Más información: https://www.economiapersonal.com.ar/servicios/seguros-de-vida-y-planes-de-inversion/

 

La calificación de los Bancos en Argentina

agosto 31, 2011

Bancos

Por Enrique Szewach

 

Recientemente, una calificadora colega se pronunció acerca de las perspectivas del sistema financiero argentino como un todo, advirtiendo sobre un escenario que podría convertirse en adverso en los próximos meses.

Como expresara en una nota anterior, (ver Ámbito Financiero del 17 de agosto pasado), una calificación de riesgo no es más, ni menos, que una opinión, fundada en una metodología técnica, respecto de la probabilidad de que un instrumento de deuda sea pagado en sus condiciones de emisión.

En el caso de la calificación  de Entidades Financieras, se opina, entre otras cosas, sobre la capacidad de cada banco, de devolver sus depósitos, en condiciones normales.

 Como también explicara  en dicha nota, la metodología de calificación, al menos en nuestro caso –dicho sea de paso, nuestra metodología es pública, y puede consultarse en nuestra página web- incluye la evaluación tanto de indicadores “numéricos”, como asimismo, consideraciones acerca de las cualidades del accionista controlante y del management de las entidades, de manera de incorporar datos claves sobre la voluntad de pago y la minimización del riesgo de fraude o de errores de conducción que pudieran llevar a un banco a la quiebra, independientemente de sus coeficientes técnicos.

Es más, insisto, son esos datos “cualitativos” los que más frecuentemente llevan a errores de calificación en casos de default.

Mirando los datos exclusivamente numéricos  dado que las consideraciones sobre accionista y management son individuales, y no pueden ser “sumados”, y tomando al sistema financiero como un todo, se observa que el sistema hoy goza de muy buena salud.

En efecto, el sistema está bien capitalizado, podría perder el 10% de sus activos y seguir sin tener que aportar capital.

Presenta un alto grado de liquidez, tanto en disponibilidades como en instrumentos financieros de corto plazo.

No presenta una muy elevada exposición al sector público. Su cartera irregular es muy baja y está muy bien previsionada, en promedio, y cubre con ingresos por servicios (obviamente menos afectados al ciclo de crédito que los ingresos financieros), casi la mitad de sus gastos.

En nuestra metodología cuantitativa, y, otra vez, sin incluir las características cualitativas antes mencionadas, claves para la calificación, el sistema, como un  todo, merecería una opinión de “A”. Es decir entraría en el segmento de mejor calificación.

Sin embargo, hay dos cuestiones que merecen destacarse y que pueden afectar las perspectivas del sector.

En primer lugar, la relación utilidades/ activos resulta muy elevada (más de un 50% por encima de estándares internacionales). Esto puede ser consecuencia del escenario de alta inflación actual.

 En efecto, las entidades financieras captan una parte de sus depósitos a “tasa cero” y los prestan a tasas nominales altas.

Como contracara, el sistema presenta elevados gastos de administración, es decir el sistema resulta operativamente “caro”.

Esto podría deberse, no sólo al fuerte incremento de los costos laborales, común a toda la actividad en la Argentina en los últimos años, si no que, precisamente, por la elevada inflación y los efectos residuales del default y la crisis financiera del 2001/2002, el sistema financiero argentino es muy pequeño y no tiene la escala adecuada para distribuir sus gastos fijos más eficientemente.

En síntesis, numéricamente el sistema presenta muy buenos indicadores.

Mirando sus perspectivas, paradójicamente, un escenario de convergencia a una tasa de inflación más normal, afectaría su rentabilidad, aunque esto podría compensarse, en el tiempo, con una mayor escala derivada de los efectos benéficos sobre el tamaño del sistema financiero local, de una baja inflación y de un contexto de menores distorsiones intervensionistas y de más “mercado”.

Es en este último punto en que, al parecer, pone énfasis la Calificadora Moody´s , cuando emite su opinión negativa respecto de las perspectivas del sistema.

Más que los números actuales, dicha entidad opina que las distorsiones intervencionistas en la economía argentina lejos de disminuir aumentarán, incorporando un riesgo sistémico elevado, derivado más de la existencia de riesgo político, que de la solvencia individual de las entidades.

Por lo tanto, si los números son buenos, la pregunta resulta obvia ¿Qué sabe Moody´s que nosotros no sabemos?
Fuente: Ámbito Financiero, 31/08/11.

Recuperar los activos de los dictadores es más difícil que expulsarlos del poder

agosto 30, 2011

Recuperar los activos de los dictadores es más difícil que expulsarlos del poder

Por Deborah Ball en Berna y Cassell Bryan-Low en El Cairo

 

Aun cuando la rápida marcha de los rebeldes libios en Trípoli representa un nuevo hito en la Primavera Árabe, que ya completa siete meses, el complejo proceso de devolver activos presuntamente robados por los depuestos líderes de la región apenas ha comenzado.

Los nuevos regímenes de Túnez y Egipto —que están bajo intensa presión del público árabe para que departan justicia— están lidiando con una gama de dificultades legales vinculadas con recuperar millones congelados en Suiza, el Reino Unido y otros países europeos. En Suiza, el proceso de recuperar dinero de casos de corrupción que involucran a políticos extranjeros es tan complicado que funcionarios suizos ahora están ayudando a países árabes a entenderlo.

«Hay un deseo de resultados rápidos», dice Amir Shaikh, asesor legal del Banco Africano de Desarrollo, que está ayudando al gobierno tunecino a recuperar activos vinculados con el derrocado líder Zine El Abidine Ben Ali. «La paciencia será un gran reto en esto».

En Egipto, el ex presidente Hosni Mubarak y sus dos hijos están en juicio por corrupción y complicidad en la muerte de manifestantes. En Túnez, Ben Ali, quien ya ha sido condenado en tres juicios distintos por malversación de fondos, corrupción y otros delitos, aún encara decenas de otros cargos. Los tres Mubarak y Ben Ali han rechazado los cargos.

En Libia, el proceso de devolver decenas de miles de millones de dólares supuestamente pertenecen al régimen del Coronel Moammar Gadhafi seguirá una vía distinta a la de los activos egipcios y tunecinos. El dinero libio fue congelado debido a sanciones políticas ordenadas por las Naciones Unidas en respuesta a los ataques de Gadhafi contra su propio pueblo. Como resultado, la ONU puede autorizar la liberación de fondos congelados con una nueva resolución, aun cuando esa medida debe conseguir la aprobación de miembros como China y Rusia, que han criticado los ataques de la OTAN contra las fuerzas de Gadhafi.

Unos US$37.000 millones en activos libios están actualmente congelados por Estados Unidos. EE.UU. presentó el miércoles una resolución ante la ONU para autorizar la transferencia de unos US$1.500 millones de este dinero a Libia para necesidades humanitarias. Buena parte de ese monto sería administrado por los rebeldes pero parte también por organizaciones no gubernamentales, dijo un funcionario estadounidense. Como los activos actualmente están congelados bajo una resolución de la ONU, EE.UU. dijo que necesitaba autorización del organismo antes de liberar el dinero.

La Unión Europea ha sancionado a compañías estatales y al propio Gadhafi y su familia. Si levanta las sanciones a las compañías estatales, los bancos automáticamente estarían obligados a liberar tales activos. Sin embargo, Gadhafi y su familia probablemente seguirán sujetos a las medidas. Sin embargo, solamente si un futuro régimen libio logra demostrar que estos activos son el resultado indebido de actos de corrupción éstos serían confiscados y entregados a Trípoli.

En cambio, países como Suiza congelaron activos tunecinos y egipcios por la sospecha de que el dinero se había obtenido mediante actos de corrupción por parte de los líderes de tales países. Por ello, los fiscales tunecinos y egipcios tienen que proveer pruebas de corrupción, lo cual puede tomar meses o años, antes de que los activos puedan devolverse.

Túnez hasta ahora ha identificado al menos 12 países donde Ben Ali y sus allegados tienen dinero, lo cual podría sumar miles de millones de dólares, dice Shaikh, del Banco Africano de Desarrollo. Sin embargo, ni Egipto ni Túnez hasta ahora han logrado conectar el dinero depositado, por ejemplo, en Suiza, con delitos presuntamente cometidos por ex líderes de dichos países, dice un funcionario suizo. Las autoridades egipcias dicen no saber dónde están todos los activos de Mubarak o cuánto suman.

Aun así, Suiza, ansiosa por librarse de su imagen de refugio para dinero de cleptócratas, está adoptando medidas extraordinarias para guiar a los nuevos regímenes árabes por el proceso de recuperación de activos. Ordenó un congelamiento de todos los activos perteneciente al régimen de Ben Ali cinco días después de su destitución, y luego emitió un congelamiento similar apenas 90 minutos después de la renuncia de Mubarak.

Valentin Zellweger, jefe de derecho internacional del ministerio de asuntos exteriores de Suiza, es el principal funcionario del país encargado de ayudar a Túnez y Egipto a recuperar el dinero. Zellweger, diplomático de carrera, gestionó dos asuntos que se convirtieron en casos de estudio de la dificultad de devolver activos robados. Uno implicaba activos depositados por el depuesto presidente haitiano Jean-Claude Duvalier. El otro era por dinero depositado por Mobutu Sese Seko, ex presidente de Zaire, ahora conocida como República Democrática del Congo, quien murió en 1997.

En el caso de Mobutu, la negativa de Congo a emprender acciones legales contra el líder significó que Suiza debió devolver 7,5 millones de francos suizos (US$9,5 millones) a sus herederos en 2009. De manera similar, como Haití no presentó cargos contra Duvalier, Suiza encaraba la posibilidad de devolver US$5 millones, congelados en 1984, al dictador depuesto. En cambio, Zellweger encabezó la aprobación de una nueva ley el año pasado que permite la devolución de activos por Suiza aun cuando el país que ha sido víctima no coopera. El despacho de Zellweger recientemente comenzó el trámite para devolver el dinero de Duvalier a Haití.

Cuando el despacho de Zellweger recibió de las autoridades egipcias una solicitud formal de ayuda para la devolución de 410 millones de francos congelados en bancos suizos en marzo, buscó encausar los casos desde el comienzo por la senda correcta.

En una reunión, los suizos explicaron a fiscales y funcionarios del ministerio de justicia de Egipto lo que Berna necesitaba para abrir un caso formal de corrupción que pudiera llevar a la devolución de los activos. Advirtieron que cualquier paso en falso podría abrir la puerta a apelaciones por parte de parientes o allegados de Mubarak.

El proceso es complejo. Las autoridades egipcias están procesando a algunos funcionarios por un delito llamado enriquecimiento ilícito, que no existe en Suiza. Por ello, los suizos han sugerido maneras en que las pruebas reunidas en tales casos podrían ayudar en Suiza para un proceso legal por fraude. «Demostraron su predisposición para ayudarnos por todos los medios necesarios», dice Assem el Gohary, viceministro de justicia, quien encabeza el proceso de recuperación de activos de Egipto.

Zellweger describió las tácticas legales que las autoridades usaron en antiguos casos de recuperación de activos, en particular el retorno de US$700 millones pertenecientes al ex líder nigeriano Sani Abacha. Zellweger luego ofreció la ayuda técnica de un juez suizo con mucha experiencia en casos de corrupción extranjeros.
Laurence Norman contribuyó a este artículo.
Fuente: The Wall Street Journal, 25/08/11.

 

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