Pensar lo impensable en la Unión Europea

diciembre 20, 2010

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Pensar lo impensable en la Unión Europea

Por Dani Rodrik

 

CAMBRIDGE, EE.UU.- Cuando el FMI y la eurozona prepararon conjuntamente un paquete de rescate para Grecia en mayo pasado, era claro que ese acuerdo era un respiro temporal. Ahora ya hay más problemas. Como las dificultades de Irlanda amenazan con extenderse a Portugal, España e incluso Italia, es tiempo de reconsiderar la viabilidad de la unión monetaria europea.

No es fácil decirlo porque no soy euroescéptico. A diferencia de otros que argumentan que Europa no es una zona monetaria natural, pienso que esa unión está justificada en el contexto de un proyecto europeo más amplio que ha hecho hincapié -y aún lo hace- en la creación de instituciones políticas que van de la mano con la integración económica.

La mala suerte de Europa es que ha sido golpeada por la peor crisis financiera que haya habido desde los años 30, cuando apenas está a medio camino de su proceso de integración. La eurozona estaba muy integrada como para que los efectos de contagio transfronterizos no causaran caos en las economías nacionales, pero no lo suficientemente integrada como para tener la capacidad institucional necesaria para gestionar la crisis.

Consideremos lo que pasa cuando bancos en Texas, Florida o en California toman malas decisiones de crédito que amenazan su supervivencia. Si los bancos son ilíquidos, la Reserva Federal en Washington está lista para intervenir. Si se los considera insolventes, pueden declararse en quiebra o las autoridades federales asumen el control mientras que el Organismo Federal de Garantía de los Depósitos Bancarios compensa a los depositantes.

En caso de quiebra, las leyes federales y los tribunales rápidamente fallan a favor de los acreedores y lo hacen sin consideración de las fronteras estatales. Los gobiernos estatales no socializan la deuda privada (sino el gobierno federal, de ser el caso) y no ponen en riesgo las finanzas públicas a nivel estatal.

Los gobiernos estatales no tienen poder legal para abrogar contratos de deuda frente a los acreedores fuera del estado y no tienen incentivos para hacerlo. Los bancos y las empresas pueden continuar pidiendo créditos si sus hojas de balance son saludables y no están contaminadas por los «riesgos soberanos» de su gobierno estatal.

El gobierno federal compensa una buena parte de las caídas de los ingresos de los estados mediante transferencias o reducciones de impuestos. Los trabajadores a los que les está yendo mal se pueden mover a otros estados con un mejor desempeño sin preocuparse por las diferencias lingüísticas o el choque cultural. Casi todo esto sucede sin negociaciones largas entre los gobernadores estatales y funcionarios federales, sin asistencia del FMI o sin poner en tela de juicio la existencia de EE.UU. como entidad política económica.

El problema real en Europa no es que España o Irlanda se hayan endeudado demasiado o que mucha deuda española o irlandesa esté en las hojas de balance de bancos de otros lugares de Europa. El verdadero problema es que Europa no ha creado las instituciones que un mercado financiero integrado necesita.

La Unión Europea nos ha enseñado lecciones: primero, que la integración financiera requiere la eliminación de la volatilidad entre monedas nacionales; después, que acabar con los riesgos cambiarios exige eliminar las monedas nacionales por completo, y ahora, que la unión monetaria es imposible entre democracias si no hay una unión política.

Se debió haber previsto que la parte política de la ecuación llevaría tiempo para adaptarse. Pero no hay que subestimar la magnitud del proyecto que los gobiernos europeos emprendieron.

Los Estados aprecian su soberanía. La propia unión económica puede avivar la llama del nacionalismo y poner en riesgo la integración política. Pone mucha presión en las instituciones de cada país, alimenta el resentimiento contra los extranjeros y hace que las crisis desde el exterior tengan más oportunidades de desarrollarse y sean más costosas.

Tal vez sea tarde para la eurozona, Irlanda y los países del sur de Europa para reducir su deuda y mejorar la competitividad. Es difícil imaginar cómo pueden alcanzar ambos objetivos y permanecer en la eurozona.

Los rescates de Grecia e Irlanda son paliativos temporales: no sirven para reducir el endeudamiento y no han evitado el contagio. La austeridad fiscal que prescriben retrasa la recuperación. La idea de que las reformas estructurales y del mercado laboral pueden dar lugar a un crecimiento rápido es un espejismo. La necesidad de reestructurar la deuda es una realidad inevitable.

Aun si los alemanes y otros acreedores aceptan una reestructuración, existe el problema adicional de restablecer la competitividad. Salir de la eurozona podría ser la única opción para una recuperación. La fragmentación de la eurozona podría no significar su fin. Los países podrían volver a adherirse y hacerlo de manera creíble una vez que cumplan los requisitos fiscales, normativos y políticos.

Dani Rodrik es profesor de Economía Política en la Escuela Kennedy de la Universidad de Harvard

Fuente: La Nación. Buenos Aires, 19/12/10.

Inside information

diciembre 18, 2010

Estados Unidos presenta cargos contra cinco personas por supuesto uso de información financiera privilegiada

 

Las autoridades en Estados Unidos anunciaron el jueves cargos en contra de cinco personas en relación a la supuesta negociación de valores con información privilegiada, un caso que forma parte de una pesquisa de tres años que ha sacudido al mundo financiero.

Los acusados son cuatro consultores y un empleado de Primary Global Research LLC, una firma de Mountain View, California, en conexión con el supuesto traspaso ilegal de información confidencial.

Tres consultores y el empleado de la firma experta en redes fueron arrestados el jueves por la mañana.

Las pesquisas civiles y penales, informadas en noviembre por The Wall Street Journal y que las autoridades dicen podrían eclipsar el efecto en la industria financiera de otras investigaciones anteriores, examinan si múltiples redes que negociaron activos sobre la base de información privilegiada obtuvieron ganancias de decenas de millones de dólares.

Las investigaciones podrían exponer una cultura en el mercado financiero estadounidense donde persiste la negociación con el uso indebido de información privilegiada. La pesquisa incluye el descubrimiento de nuevas formas en las que la información que no es pública se pasa a operadores a través de expertos con lazos en sectores y empresas específicas, dijeron autoridades federales en noviembre.

Un punto de la investigación penal se enfoca en si la información privilegiada fue entregada por analistas y consultores independientes que trabajan para empresas que suministran servicios de «redes de expertos» a fondos de cobertura y fondos de inversión. Estas compañías programan llamadas y reuniones entre operadores que buscan una ventaja para invertir y ejecutivos actuales y anteriores de cientos de compañías.

Entre las «redes de expertos» cuyos consultores están siendo investigados está Primary Global Research, una firma que conecta a expertos con inversionistas que buscan información sobre el sector de la tecnología y de salud, entre otros

Fuente: The Wall Street Journal, 16/12/10.

La crisis Europea requiere soluciones atrevidas

diciembre 18, 2010

La crisis de deuda de Europa requiere soluciones atrevidas

Por Stephen Fidler

 

Los líderes de la Unión Europea se reunieron la noche del jueves en Bruselas en su última cumbre prevista del año en medio del escaso optimismo que sus esfuerzos extraordinarios del último año logren resolver la crisis de deuda que afecta a la eurozona.

Han logrado, algo impensable hace 12 meses, compromisos para aportar cerca de 900.000 millones (US$1.183 millones) para rescatar a países en crisis. Han acordado un rescate de 110.000 millones de euros para Grecia y otro de 67.500 millones de euros para Irlanda. Se esperaba que en esta cumbre acordaran la creación de un fondo permanente de rescate para financiar economías atacadas por la crisis después de 2013. Pero todo eso no parece que baste para frenar la gangrena.

Según el Fondo Monetario Internacional, la mayoría de países de la periferia de la eurozona tendrán que emitir deuda por valor equivalente o superior a una quinta parte del producto interno bruto en los 15 meses hasta finales de 2011. En el caso de España, será el 19%; en el de Portugal, el 20,7%; y en el de Italia, el 24,6%. (No son porcentajes inusualmente altos: el equivalente de Estados Unidos es el 27,2% y el de Japón es el 59,1%. Pero es mucho si los inversores pierden la confianza).

Por mucho que impresionen las cifras, no cuentan toda la historia. Eso es así por la lección que ha dado Irlanda. Si sacamos a los bancos de la foto, las cuentas públicas tenían una pinta estupenda. Pero la decisión en 2008 del gobierno irlandés de avalar a todos los depositantes de los bancos y a la mayoría de los acreedores unió la suerte del país a la de los bancos, cuya salud financiera se vio muy mermada por el colapso del mercado inmobiliario.

El gran temor de cara a 2011 es que Irlanda no es el único lugar en que los destinos de gobiernos y bancos están unidos. No sólo tienen los gobiernos que obtener montones de dinero el próximo año, sino que los bancos también deben hacerlo.

El tamaño de los bancos de España es un tercio de los de Irlanda en relación con el tamaño de las economías de ambos países y el colapso del sector inmobiliario español no parece tan nefasto. Con todo, según Moody’s Investors Service, el gobierno central de España debe obtener en 2011 170.000 millones de euros. Pero sus gobiernos autonómicos también necesitan obtener otros 30.000 millones de euros y sus bancos deben refinanciar deuda por valor de 90.000 millones de euros.

Según el Instituto de Finanzas Internacionales, un grupo comercial que actúa de portavoz de grandes bancos internacionales, los gobiernos en Europa tiene que obtener US$2 billones (millones de millones) en 2011 y los bancos necesitarán refinanciar deuda valorada en US$1 billón. Las cifras de Estados Unidos son mayores: US$3 billones para el gobierno y US$1 billón para los bancos. Pero el gobierno estadounidense aún no encuentra demasiada resistencia a sus ventas de deuda y hay más confianza en la solvencia de sus bancos.

Un informe publicado el jueves por Evolution Securities sugiere que las percepciones de los inversionistas del riesgo bancario están íntimamente relacionadas con las del riesgo del gobierno no sólo en Irlanda, sino también en el resto de países de la frontera de la eurozona: Grecia, España e Italia.

Esto sugiere que la eventual solución a la crisis tendrá ahora que contener una salida convincente para los gobiernos —Willem Buiter, economista jefe de Citigroup, ha sugerido que hará falta un fondo de rescate de 2 billones de euros para cubrir a Portugal, España, Italia y Bélgica— y también para los bancos.

En otro informe conocido también el jueves, Thomas Klau y Francois Godement del Consejo Europeo de Asuntos Exteriores, dicen que las disputas de los líderes nacionales desde el inicio de la crisis ha minado a la eurozona.

«Y lo que es peor, el fracaso a la hora de acordar un plan europeo genuino para atajar las pérdidas en el sector financiero obligó a cada uno de los estados miembros a asumir la totalidad del pasivo en las operaciones de rescate [de la banca], lo que apenas podían permitirse», señalan.

La solución de esto requiere un conjunto de recursos de la eurozona, sugieren, para lidiar con las dificultades de financiación de los gobiernos. En vista de la probable resistencia de los políticos al desarrollo del poder de la propia UE, sugieren que es más probable que se consiga recurriendo a un eurobono. Éste combinaría el peso de cada uno de los estados miembros del bloque y podría rivalizar con el mercado de valores del Tesoro estadounidense en tamaño y liquidez, y reduciría acusadamente la posibilidad de especular contra los países individuales.

Opinan que haría falta que viniera con una versión europea del Programa de Alivio de Activos en Problemas estadounidense para eliminar los temores en torno a la banca.

En la agenda oficial de la reunión del jueves de los líderes de la UE no estaba ninguna de estas ideas. A juzgar por los comentarios públicos de los principales miembros del gobierno alemán, no parece que Berlín esté dispuesto aún para debatir tales propuestas.

Pero en una entrevista con The Wall Street Journal la semana pasada, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble, insinuó que, con el tiempo, la resistencia podría relajarse. La cuestión de cara a 2011 es si lo que Alemania consideraría políticamente aceptable bastará para atajar la crisis.

Fuente: The Wall Street Journal, 17/12/10.

 

Portugal y España, tras el rescate de Irlanda

diciembre 15, 2010

 

Portugal y España, tras el rescate de Irlanda

 

La presión de los mercados ya se ha cobrado dos víctimas en la zona euro. Primero fue Grecia, que en el mes de abril no le quedó más remedio que  aceptar una ayuda conjunta de 110.000 millones de euros de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Seis meses después ha sido Irlanda, que ha recibido de los mismos organismos una cantidad total de unos 85.000 millones de euros.

Los inversores comenzaron a temer por la situación fiscal de estos países y les entró el miedo ante la posibilidad de que fueran incapaces de pagar las obligaciones de su deuda. En este contexto, los mercados comenzaron a pedir cada vez una mayor rentabilidad para compensar el riesgo de comprar bonos soberanos, pero las rentabilidades llegaron a ser tan altas que los costes de financiación se hacían insoportables para Grecia e Irlanda, por lo que la financiación vía mercados quedó prácticamente cerrada. La única solución para poder obtener el dinero necesario para seguir haciendo frente a sus pagos era aceptar la ayuda de la Unión Europea y el FMI.

Pero los problemas para la zona euro no se han detenido ahí. Los mercados ponen ahora su atención sobre las cuentas de Portugal y España, otros dos países que poseen algunos de los déficits presupuestarios más altos de la zona euro. La oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat) confirmó el pasado 15 de noviembre que el déficit público se situó en España en el 11,1% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009 y el de Portugal en el 9,3%. Muy lejos del 3% exigido por la unión monetaria como aceptable para la sostenibilidad de las finanzas de los Estados.

En lo que refiere a la deuda pública, la de Portugal se elevó hasta el 76,1% del PIB en 2009, desde el 65,3% del año anterior. En España subió desde el 39,8% del PIB en 2008 hasta el 53,2% del ejercicio pasado, un porcentaje que equivalente a 560.587 millones de euros. Los criterios de convergencia de la Unión Económica y Monetaria establecen que la proporción entre la deuda pública y el producto interior bruto no debe rebasar el 60%.

 

Problemas y fortalezas de ambas economías

«Los principales problemas de la economía portuguesa están derivados del elevado déficit exterior», destaca José da Silva Costa, catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Oporto, quien añade que el lento ritmo de crecimiento de la economía no es compatible con el nivel de gasto interno. «La deuda pública, las familias y las empresas reflejan una situación en la que el ahorro interno es insuficiente para satisfacer las necesidades de financiación de la economía portuguesa». Por eso él cree que la consolidación de las finanzas públicas en Portugal tendrá que ir acompañada por una disminución en el gasto del consumidor y una reorientación de los fondos disponibles para las empresas que operan en el sector exportador. La recuperación de la economía portuguesa dependerá, en gran medida, dice, «del desarrollo de las exportaciones en los próximos años, que a su vez depende de la competitividad de las empresas portuguesas y la evolución económica de los principales socios comerciales de Portugal».

«Portugal tiene una situación muy mala», asegura Rafael Pampillón, profesor de Entorno Económico del IE Business School, en Madrid. “La economía está estancada y se ha mantenido en esta situación durante los últimos 10 años, y ahora mismo sufre una tasa de paro que se puede considerar muy alta para el país, ya que ronda el 10%». Pampillón añade que Portugal ha sufrido una crisis muy importante y no ha llevado a cabo las reformas estructurales necesarias para la economía, sin realizar reducciones de déficit ni privatizaciones importantes. «Ha vivido durante muchos años con desequilibrios que han ido superando con la trampa de devaluar el escudo. Pero ahora no puede utilizar ese truco con el euro, por lo que su situación es complicada. Entre sus defectos, destaca un nivel muy bajo de competitividad, con muy poca inversión en investigación y desarrollo”, señala.

En cuanto a España, Da Silva Costa cree que «los bancos españoles tienen más dificultades que los portugueses y la economía española tiene también problemas de competitividad»,  sin embargo, ve positivo que «el gobierno español haya adoptado medidas de consolidación fiscal más rápidamente que Portugal».

Por su parte, Esteban García Canal, catedrático de Organización de Empresas de la Universidad de Oviedo cree que la economía española es más sólida que la de Grecia, Irlanda o Portugal «y esa solidez radica en la presencia de empresas multinacionales españolas liderando los rankings mundiales en muchas industrias, seguidas de otras multinacionales de tamaño más reducido pero con buenas perspectivas de futuro”. Para este profesor, «ésta es una característica distintiva de la economía española que dice mucho de su potencial».

 

¿Cumplirán sus objetivos?

Las previsiones económicas de la Comisión Europea para los próximos años publicadas el pasado 29 de noviembre no ayudan a calmar el ánimo de los mercados respecto a España y Portugal. El Ejecutivo europeo estima que ambos países incumplirán sus objetivos de reducción de déficit.

Bruselas estima que la economía española sólo crecerá un 0,7% en 2011, casi la mitad de lo que prevé el Gobierno (1,3%), por lo que no podrá cumplir su objetivo de reducir el déficit público hasta el 6%, que se quedará en el 6,4%, según las proyecciones comunitarias. El Gobierno se ha comprometido en rebajar el déficit del 11,1% en 2009 al 3% autorizado por la Comisión Europea en 2013, con una reducción gradual del 9,3% en 2010, 6% en 2011 y 4,4% en 2012. Bruselas tampoco apoya este último dato, al prever un déficit del 5,5% dentro de dos años.

La Comisión también considera que las predicciones de Portugal son equivocadas porque, según sus cálculos, su déficit caerá del 9,3% en 2009 al 4,9% en 2011, frente al 4,6% fijado por Lisboa.
En este contexto, el miedo a un impago de Portugal y España se disparó a principios de diciembre. Así, por ejemplo, la prima de riesgo de España, medida por el diferencial del bono español a diez años frente al alemán, estableció un nuevo máximo desde la llegada del euro en 298,2 puntos básicos, según los datos de la agencia Bloomberg.  Los mercados han llegado a exigir al país una rentabilidad del 5,6% a su deuda a diez años. Al mismo tiempo, los seguros contra el impago de deuda (CDS) registraron también récords por encima de los 370 puntos básicos, lo que significa que el coste de asegurar 10 millones de euros de deuda española a cinco años es de 370.000 euros. El diferencial de rentabilidad entre la deuda portuguesa y la alemana a diez años ha llegado a batir los 390 puntos básicos y los CDS han superado los 480 puntos básicos.

Barclays presentó el pasado día 9 de diciembre en Londres su informe de perspectivas económicas y de los mercados para el año 2011. La entidad británica citaba la situación de España como uno de los principales focos de atención de los inversores. El economista del banco Simon Hayes ha señalado que “España, desde el punto de vista de los fundamentos de su economía y su deuda pública, es un país solvente”, pero se ha aventurado a decir que “si los inversores siguen nerviosos y el coste del bono público español llega al 7%, la situación sería explosiva y entonces podría ser necesario un rescate del país”.

 

La repercusión del contagio a Portugal

Con la actual situación del mercado de deuda soberana, algunos analistas con mucho eco en el mercado dan por hecho que el contagio a Portugal de los problemas de Irlanda y Grecia ya se ha producido. Es el caso de Nouriel Roubini, el profesor de la Universidad de Nueva York que pronosticó la crisis financiera mundial. “El contagio de Portugal ya se ha producido”, aseguraba en una entrevista con Bloomberg TV en Nueva Delhi el pasado 2 de diciembre. En caso de que este hecho fuera cierto, la siguiente pregunta es si finalmente el país luso tendrá que recibir ayuda.
Para Da Silva Costa, la necesidad de ayuda con cargo al Fondo de Estabilización Financiera y el FMI dependerá en gran medida de la respuesta política que las principales economías de la zona del euro den a la crisis de la deuda soberana. “Portugal no tiene grandes problemas en el sector bancario porque no había una burbuja especulativa en el mercado inmobiliario portugués. Así que si las tasas de interés se mantienen en valores asequibles para la economía de Portugal, el país será capaz de responder a las crisis sin la ayuda del Fondo de Estabilización Financiera y el FMI». Ahora bien, en su opinión, si las tasas de interés regresan a los valores de los últimos años, la ayuda del FMI será inevitable. «Portugal depende de lo que le puede pasar en economías como la española o italiana. Si el riesgo percibido en relación a España e Italia es elevado y las medidas de la zona euro para evitarlo son más enérgicas, Portugal no tendrá que contar con la ayuda del Fondo de Estabilización Financiera y el FMI», argumenta.

Pampillón, por su parte, tiene muy claro que Portugal «tendrá que pedir ayuda a la Unión Europea y el FMI porque no tiene crecimiento económico y sufre un importante sobreendeudamiento del sector público». Él considera que “sin crecimiento económico, no se generan los ingresos fiscales necesarios que permitan hacer frente a los pagos de la deuda,  por lo tanto, hay que afirmar que una de las claves del problema está en el crecimiento del país».

Si finalmente Portugal tiene que recibir ayuda, el foco quedaría puesto de forma directa sobre España. «Mi percepción es que el rescate de Portugal pondría a España en el centro de atención y crearía un problema verdaderamente difícil de resolver en la zona del euro. Me temo que el valor del rescate a España tendría una dimensión como para poner en tela de juicio el euro», apunta Da Silva Costa. «Si el contagio se volviera más grave de lo que ya es, en lugares como España, entonces habría problemas porque los recursos oficiales actuales no son suficientes para rescatar a España después de los más pequeños», advertía, en la misma línea que el profesor de la Universidad de Oporto Roubini en la citada entrevista.

En opinión de Da Silva Costa, una ayuda de 90.000 millones de uros, que es lo que recibiría aproximadamente Portugal, es asumible por el fondo de garantía de 750.000 millones de euros generado por la Unión Europea y el FMI. «El problema es que Portugal arrastre a España, porque el rescate de un país de estas dimensiones sería de unos 300.000 millones de euros, una cantidad demasiado grande y que ya supondría ciertas dificultades para asumirse», calcula Pampillón. “Si España cae, detrás irían otros países como Italia y Bélgica. Pero creo que el BCE no va a permitir que España caiga. A nadie en Europa le interesa un rescate de España. España es demasiado grande para caer», añade.

Europa y el FMI ofrecieron a Grecia en primavera préstamos por valor de 110.000 millones de euros. El presupuesto de la UE para el resto de los países en apuros de la zona euro podría emitir 60.000 millones de euros de deuda, a su vez, un mecanismo garantizado por los 16 países del euro podría emitir bonos para captar otros 440.000 millones y finalmente el FMI aportaría otros 250.000 millones. En total Europa dispondría de un montante máximo de 750.000 millones para prestar a los Estados en apuros.

 

Reformas para dar confianza

Para intentar calmar a los mercados y la presión sobre su deuda, Portugal aprobó el pasado 26 de noviembre los presupuestos más austeros de las últimas décadas. El Gobierno luso reducirá en 2011 los salarios de los funcionarios en un 5%, subirá el IVA del 21 al 23%, congelará las pensiones, aumentará la carga impositiva de las empresas y los ciudadanos, recortará todos los subsidios sociales y frenará de forma generalizad las inversiones y gastos del sector público.
El Gobierno español, por su parte, ha decidido rebajar una media del 5% las retribuciones de los empleados públicos para este año y congelarlas en 2011, año en el que también se suspenderá la revalorización de las pensiones y se eliminarán ayudas sociales, como la que se otorgaba por el nacimiento de hijos, el conocido como “cheque bebe”. Además, para reducir el déficit,  desde julio se aplicó un aumento del IVA, que pasaba a ser del 18%, frente al 16% anterior. Una de las últimas medidas aprobadas para calmar a los mercados ha sido fijar como fecha para que el Ejecutivo apruebe la reforma de las pensiones el 28 de enero.

Esteban García Canal cree que de que los mercados tengan en cuenta el potencial empresarial de la economía española más de lo que lo vienen haciendo hasta ahora dependerá de que se vaya profundizando en las reformas estructurales (mercado de trabajo, sistema financiero, gasto público, entre otras). «Estas reformas ya se han iniciado, pero que hay que desarrollarlas, y son las que permitirán a nuestras empresas multinacionales seguir contribuyendo al crecimiento de nuestra economía. Es la única forma de restituir la confianza que se ha perdido», indica.

Para evitar que el mercado siga desconfiando y presionando la deuda española, con su consiguiente aumento de los costes de financiación para el país, hay que realizar más reformas, y más amplias y profundas que las que se han hecho hasta el momento, comenta Pampillón. «No se puede ir al remolque del mercado. Hay que demostrar que el país podrá ser capaz de crecer de forma sostenida en el futuro”, avisa. “Entre las reformas pendientes que hay que llevar a cabo y son muy importantes se encuentra la de la Sanidad, a la que hay que hacer sostenible con la introducción del copago. Es muy importante también reformar el mercado energético, reduciendo las subvenciones a las energías renovables y apostar por energías más baratas como la nuclear. También resulta vital aprobar una normativa para limitar y controlar el gasto de las comunidades autónomas. Y por último, hay que profundizar en la reforma laboral aprobada unos meses, introduciendo la liberalización de las negociaciones colectivas”, concluye.

Fuente: Wharton-Universia. Diciembre 2010.

Portugal descarta la necesidad de un rescate

diciembre 14, 2010

  Portugal descarta la necesidad de un rescate

Por Alex MacDonald y Jonathan House

OPORTO, Portugal (EFE Dow Jones) — El primer ministro portugués, José Sócrates, que está preparando una nueva emisión de deuda para el miércoles, dijo que los decididos recortes presupuestarios de su gobierno están estabilizando las cuentas públicas.

«Portugal está en la primera línea de países que están consolidando sus presupuestos rápidamente», indicó Sócrates en una entrevista para Dow Jones Newswires. «La deuda comenzará a caer después de 2013».

A los inversionistas en bonos les ha preocupado que la tasa de crecimiento crónicamente baja de Portugal, combinada con su fuerte dependencia de la financiación extranjera, dificulte el recorte del déficit y de los niveles de deuda del país.

Esto ha alimentado las especulaciones de que Portugal se verá obligado a seguir a Grecia e Irlanda en la solicitud de un rescate de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El resultado ha sido que los inversionistas piden primas de riesgo mayores antes de comprar deuda estatal lusa, lo que amenaza con encarecer demasiado los costos de la deuda.

La siguiente gran prueba será el miércoles, cuando Portugal debe vender 500 millones de euros en letras del Tesoro a tres meses, en su última subasta del año.

Los costos de financiamiento lusos en la subasta de deuda estatal del mes pasado se dispararon un 50%. En los primeros tres meses de 2011, el país tendrá que emitir más de 10.000 millones de euros en deuda nueva para cubrir los vencimientos de valores del Tesoro emitidos con anterioridad, según datos del Tesoro portugués.

Portugal, que ha dicho que no necesitará un rescate financiero, está logrando mientras tanto ayuda de lugares tan lejanos como China.

China hizo una «declaración clara» de apoyo financiero al ministro de Finanzas luso, Fernando Teixeira dos Santos, durante su viaje a Beijing esta semana, dijo la embajada lusa en Beijing el martes en un comunicado.

China mostró su confianza en las medidas que Portugal está tomando para reestructurar su economía, señalaba el comunicado.

La BBC citó anteriormente a un funcionario portugués cuyo nombre no facilitó que habría dicho que el ministro fue a Beijing a intentar convencer a las autoridades chinas de que compren deuda estatal lusa.

Teixeira dos Santos también mantuvo conversaciones con el ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega, el pasado jueves y debatieron la posibilidad de que Brasil compre deuda portuguesa.

Muy afectado por la crisis económica y financiera mundial, el déficit público de Portugal creció al 9,3% del Producto Interno Bruto en 2009, tres veces el límite del 3% del PIB para los países de la UE.

Socrates destacó que un informe publicado este mes por el FMI mostraba que Portugal ha tomado más medidas que la mayoría de países desarrollados para reducir su nivel de deuda y cumplir los objetivos de la UE. Las normas de la UE requieren que los países miembros mantengan su nivel de deuda en el 60% del PIB, como máximo.

«Lo que hemos hecho ya es una gran parte de lo que debemos hacer», señaló Socrates.

Portugal ha tomado importantes medidas —incluido el recorte del 5% de los salarios del sector público y aumentos de los impuestos— en un intento por recortar su déficit público al 7,3% del PIB en 2010. Ha esbozado más medidas para reducir su déficit público al 4,6% del PIB en 2011 y a un nivel inferior al 3% para 2013.

Portugal también está recabando los beneficios de la reforma de las pensiones puesta en marcha en 2007.

Según el informe del FMI, Portugal está en segundo lugar —equiparado con Francia— en la lista de 13 economías avanzadas en cuanto a crecimiento más bajo esperado del gasto en seguridad social en las próximas dos décadas.

«Nuestra reforma de la seguridad social, o [reforma] de las pensiones públicas, fue una reforma estructural y una importante contribución al equilibrio de nuestras cuentas públicas», dijo Sócrates.

El gasto en pensiones de Portugal aumentará menos del punto porcentual del PIB de media previsto para las economías emergentes y avanzadas en los próximos 20 años, según el informe.

Fuente: The Wall Street Journal, 14/12/10.


Primer ministro de Portugal, José Sócrates.

Jean-Claude Trichet asegura que el euro no está en crisis

diciembre 6, 2010

  Trichet asegura que el euro no está en crisis

Por David Pearson

 

PARÍS (EFE Dow Jones) — No hay una crisis del euro como moneda, pero hay problemas de inestabilidad financiera debido a los problemas presupuestarios en algunos países europeos, dijo el viernes el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.

En una entrevista radiofónica para la emisora francesa RTL, Trichet dijo que las medidas que está tomando el BCE para suministrar amplia liquidez al mercado y mantener bajos los tipos de interés están pensadas para incrementar la confianza garantizando la estabilidad de los precios.

El presidente del BCE comentó que el banco tiene el mismo mensaje para países como Portugal, que están sufriendo problemas presupuestarios: tomar todas las medidas necesarias para garantizar la estabilidad a medio y largo plazo y promover el crecimiento y la creación de empleo.

Trichet indicó que el objetivo no es tranquilizar a los operadores de los mercados financieros, sino que los gobiernos tomen las decisiones necesarias para devolver a sus economías a la senda de la estabilidad. Recordó que en 2004 y 2005, cuando la eurozona también se enfrentaba a dificultades, Francia, Alemania e Italia dijeron que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento del bloque era «una estupidez» y pidieron que se relajaran sus restricciones.

«Dijimos que no había que relajarlas; tenemos una moneda común, no hay ninguna federación presupuestaria ni política, debemos vigilar de cerca las políticas fiscales». La crisis económica ha servido para poner de manifiesto las debilidades del sistema de la eurozona, agregó Trichet, dado que el BCE sólo es responsable de garantizar la estabilidad de los precios, y eso se ha logrado con una tasa de inflación anual inferior al 2% durante los 12 últimos años. Los gobiernos de la eurozona han adoptado políticas monetarias firmes y de «sentido común» para corregir sus desequilibrios fiscales, dijo.

En una entrevista con Valery Giscard d’Estaing el viernes en Le Parisien, el ex presidente galo pidió al BCE que deje de prestar al actual tipo de interés del 1% argumentando que «hay demasiada liquidez en el sistema». Trichet señaló que el consejo de gobierno del BCE decidió el jueves que el nivel del 1% es «apropiado». Normalmente, dijo, al BCE se le critica por tener una política monetaria excesivamente restrictiva. «Este tipo de críticas me complacen», dijo. «Estoy más acostumbrado a las perpetuas críticas de que somos demasiado ortodoxos y que deberíamos rebajar los tipos».

Trichet no quiso comentar sobre las especulaciones de que el presidente del Bundesbank, Axel Weber, podría ser un candidato a sucederle al frente del BCE cuando termine su mandato en 11 meses. «Es una decisión que deben tomar los jefes de Estado», agregó.

Fuente: The Wall Street Journal, 03/12/10.

El Oro en la próxima década

diciembre 2, 2010

Gold-and-the-Decade-to-come_2010-10

Europa en Crisis

diciembre 1, 2010

 

Los temores de contagio golpean a los bonos y al euro

Por Mark Brown y Eva Szalay

 

LONDRES — Los diferenciales de los bonos españoles e italianos frente a los de los bund alemanes subieron a nuevos récords, al igual que los costos de asegurar la deuda soberana europea. Al mismo tiempo el euro continuaba en descenso a medida que los temores de contagio de la crisis en la euro zona continuaron vapuleando los mercados de divisas y de deuda.

La prima exigida por los inversionistas para tener bonos españoles a 10 años, sobre los bunds alemanes subió más de 30 puntos base alcanzando los 300 puntos en la mañana del martes, mientras que los diferenciales de los bonos a 10 años italianos subieron más de 20 puntos base a 215 puntos, según Tradeweb, ambos fueron nuevos récords.

Los spreads se recuperaron ligeramente poco después, regresando

A 290 puntos para España y 204 puntos para Italia.

«España tiene necesidades de financiación que exceden los 150.000 millones de euros para 2011 e Italia necesita cerca de 340.000 millones de euros», dijo Gary Jenkins, director de investigación en renta fija de Evolution Securities en Londres, en una nota.

«Con el mercado moviéndose rápidamente a España e Italia es posible que lo ‘demasiado grande para colapsar’ se convierta en ‘demasiado grande para rescatar‘», agregó.

Los spreads entre los bunds y los bonos belgas a 10 años también subieron radicalmente el martes, en más de 20 puntos base a 140 puntos y los diferenciales entre los bonos portugueses e irlandeses sobre los bunds también fueron altos. En el mercado de seguros contra la cesación de pagos, el costo de asegurar una canasta de bonos emitidos por 15 países usando el índice SovX Western Europe, subió por encima de 200 puntos base por primera vez.

El secretario de Estado de Economía español, José Manuel Campa, describió la reciente alza de los costos de financiación de España como «fluctuaciones» de corto plazo.

«Es mejor para la política económica centrarse en mejorar los fundamentales económicos», dijo Campa. «No podemos reaccionar a uno o dos días de fluctuaciones».

Un funcionario de la Agencia de Gestión de Deuda de Italia atribuyó las oscilaciones al nerviosismo anterior a la reunión del Banco Central Europeo el jueves y a los planes de introducir cláusulas de acción colectiva a los bonos soberanos de la euro zona.

«Los mercados esperan que la BCE ofrezca declaraciones que complementen y apoyen las medidas tomadas por los ministros de finanzas de la Unión Europea», dijo el funcionario.

Un miembro de la junta del grupo de presión italiano Confindustria dijo que el declive en los precios de los bonos italianos refleja preocupaciones más amplias sobre la euro zona y no solamente lo que sucede en el país.

«No fue bueno para nadie», dijo Giorgio Squinzi, indicando que incluso el rendimiento de los bonos alemanes ha subido. El problema de la deuda de la euro zona «es un problema de Europa, no de Italia», dijo Squinzi.

Mientras tanto, el ministro del Presupuesto de Francia, Francois Baroin, dijo que la calificación AAA de la deuda soberana de Francia no está amenazada y no se teme que pueda llegar a estarlo.

«Somos un valor refugio, junto con Alemania», indicó Baroin cuando se le preguntó si la nota AAA para Francia corría el riesgo de ser puesta en revisión con implicaciones negativas.

Baroin, que también es portavoz del Gobierno francés, dijo que la euro zona está decidida a defender su divisa.

«El presidente está decidido a convencer a los inversionistas de la ausencia completa de cualquier debilidad en la euro zona, para defender su divisa», dijo Baroin.

No obstante, el euro volvió a bajar otro escalón frente al dólar el martes por la mañana, perdiendo 1,3% frente a su punto más alto del día, alcanzando su punto más bajo en dos meses: US$1,2969, según el sistema de corretaje EBS.

Los crecientes diferenciales de rendimiento en los bonos de la euro zona continúan pesando sobre la moneda comunitaria y sugieren que el contagio en la euro zona ahora es indiscriminado.

«[Los crecientes diferenciales en las economías clave] también resaltan la retroalimentación adversa entre la sensación de riesgo del mercado y las tensiones en la periferia de la euro zona. Las tensiones erosionan la demanda de riesgo de los inversionistas, la cual a su vez exacerba la migración de los activos denominados en euros que hemos visto recientemente», dijo Valentin Marinov, analista de Citigroup en Londres.

Fuente: The Wall Street Journal, 30/11/10.

España: Pensiones 2010

diciembre 1, 2010

  Observatorio Caser Pensiones 2010

 

La incertidumbre ante la reforma de las pensiones impulsa el ahorro para la jubilación en Extremadura

 

-El porcentaje de ahorradores creció respecto a 2009, de 30% a 38%.

-Sólo el 6% cree que la edad legal de jubilación debería ser a los 67 años.

-El 42% piensa que las pensiones públicas son muy bajas y cree que con ellas pasaría necesidad.

-El 54% piensa que la responsabilidad de garantizar las pensiones es tanto del Estado como de los individuos frente al 40% que cree que es sólo del Estado.

-El 93% de los ahorradores utilizan para hacerlo instrumentos específicos, como los planes de pensiones.

-El porcentaje de ahorradores que esperan aportar lo mismo este año a su sistema privado de ahorro baja del 94% al 78%.

-El 35% piensa que debería ser obligatorio por ley que las empresas aportasen una cantidad de ahorro privado para la jubilación de sus empleados.

 

El intenso debate político y social que se ha generado en los últimos meses en torno a la inminente reforma del Sistema Público de Pensiones y las dudas cada vez más generalizadas sobre la viabilidad futura de la Seguridad Social ha provocado que se incremente el porcentaje de extremeños que ahorran para su jubilación, según reflejan los últimos datos del Observatorio Caser Pensiones en Extremadura en su segunda edición. Concretamente el porcentaje de ahorradores se ha incrementado en ocho puntos respecto a 2009, pasando  30% al 38%.
En cuanto a las medidas implantadas, o que próximamente va a implantar el Gobierno, así como sobre el Pacto de Toledo, se muestran bien informados, expresando, al igual que en el resto de España,  un claro rechazo ante decisiones que han generado polémica, como la congelación de las pensiones  o propuestas como el retraso de la edad de jubilación. Sobre este último aspecto, sólo el 6%, el mismo porcentaje que la media nacional, cree que la edad legal de jubilación debería ser a los 67 años.

La percepción sobre el futuro de la Seguridad Social no es positiva, los encuestados sitúan la probabilidad de que el Sistema de Pensiones quiebre en el 6,06 sobre diez, media que en España es de 6,19. Asimismo, se muestran críticos con la cuantía actual de las pensiones públicas, el 42% piensa que son muy bajas y que con ellas pasaría necesidad.

Como medidas alternativas citan aquellas dirigidas al fomento de la natalidad, el incremento de las ventajas fiscales y el aumento de las cotizaciones de las empresas. En este sentido, el 35% piensa que debería ser obligatorio por ley que las empresas aportasen una cantidad de ahorro privado para la jubilación de sus empleados.

Más de la mitad de los extremeños, el 54%, igual que la media nacional, piensa que la responsabilidad de garantizar que las personas mayores dispongan de una pensión digna y suficiente es tanto del Estado como de los individuos.

 

Tener muchos gastos, principal excusa para no ahorrar

En cuanto a los no ahorradores que, a pesar de todo siguen siendo el 62% de los extremeños, siguen citando como principal excusa para no ahorrar la imposibilidad para hacerlo, aunque esta razón ha bajado del 76% en 2009 al 61% en 2010. También este año ha habido una disminución significativa en el número de encuestados que se considera demasiado mayor para ahorrar pasando del 37% al 24%.

Entre las causas que hacen imposible el ahorro, la que más aumenta es “tener muchos gastos”, que pasa del 53% al 73%. Sin embargo, las razones de índole laboral (situación de desempleo, precariedad, etc.) que eran las más aludidas el año pasado, así lo hacía el 81% este año bajan drásticamente hasta el 67%. La hipoteca sube del 47% al 63%.

 

El Ahorro privado se resiente

El año pasado, el Observatorio Caser ponía de manifiesto que las personas que sí están preparando un sistema de ahorro privado para su jubilación procuran seguir aportando al mismo, a pesar de la complicada situación económica, lo que demostraba que quienes han asumido un compromiso personal en este sentido son conscientes de la importancia de mantenerlo. En 2010, aunque sigue pudiéndose mantener esta afirmación, hay que reconocer que la crisis también está pasando factura a los ahorradores. Así, el porcentaje de extremeños que esperan aportar lo mismo a su sistema privado de ahorro baja del 83% al 78%.

En cuanto a la edad media en que se empieza a ahorrar en Extremadura baja sustancialmente en relación con 2009 y pasa de los 39,45 años a los 33,74 años, ligeramente inferior a la nacional que es 34,07. Por lo que respecta a la cuantía media anual destinada es de 3.124 euros, frente a la española de 3.350 euros. También la cuantía sube de manera llamativa respecto a l año anterior donde era de 1.886,86 euros. Estos datos están en línea con el aumento de la preocupación y la incertidumbre sobre el futuro de las pensiones.

 

Visión pesimista sobre la Seguridad Social

El conocimiento que muestran los extremeños sobre aspectos de la Seguridad Social como la cuantía de las pensiones es alto, el 58% reconoce saber o tener un conocimiento aproximado de dicha cuantía. Asimismo, se muestran muy críticos con la misma, ya que el 42% piensa que las pensiones son muy bajas y cree que con ellas pasaría necesidad, este porcentaje alcanza el 49% en el dato nacional.

Preguntados por la probabilidad de que el Sistema público entre en quiebra, consideran dicha probabilidad de un 6,06 sobre diez, similar a la media nacional. A pesar de ello, y ante la percepción de que la reforma del Sistema es inminente, el porcentaje de extremeños que piensan que la Seguridad Social desaparecerá es sólo del 14%. Eso sí, el porcentaje de los que opinan que, aunque no desaparezca, si reducirá sus pensiones, es del 49%.

 

Baja aceptación de las medidas propuestas por el Gobierno

La encuesta demuestra que, en general, los extremeños están bien informados sobre las medidas que el Gobierno ha adoptado o piensa hacerlo. Asimismo, el 62% afirma conocer el Pacto de Toledo. En cuanto a la confianza media en que dicho Pacto tenga éxito, se sitúa en el 4,86 sobre diez, muy similar a la española.

Por lo que se refiere al contenido de las medidas se muestran mayoritariamente en desacuerdo con el mismo. La medida más criticada es la congelación de las pensiones, seguida muy de cerca por la posibilidad propuesta de aumentar la edad de jubilación. En un baremo del uno al diez, en el cual el uno significa totalmente en desacuerdo y el diez, totalmente de acuerdo, los extremeños dan a la primera medida citada un 3,16 y a la segunda un 4,02. Respecto al aumento del  periodo de cálculo, tema sobre el que se ha hablado pero no se ha tomado ninguna decisión, la aceptación es un poco mayor, un 4,33. Otras medidas no planteadas por el Ejecutivo como por ejemplo, la reducción o eliminación de las pensiones, obtienen un claro rechazo con un 3,29.

Los encuestados se muestran claramente a favor de otras medidas alternativas como dar ventajas fiscales (6,93), impulsar la natalidad (7,09) o incrementar los impuestos o las cotizaciones de las empresas (5,19). Todos estos valores se encuentran en línea con los obtenidos a nivel nacional.

 

Oposición al incremento de la edad de jubilación

La propuesta del Gobierno de incrementar la edad de jubilación a los 67 años recibe una fuerte oposición. Sólo el 6% de los encuestados consideran dicha edad adecuada. Para la mayoría la edad legal debería fijarse en torno a los 64 años. El 41% piensa que, en profesiones lógicas, debería poder permitirse seguir trabajando si se desea de forma voluntaria y el 34% cree que esta prórroga debería incentivarse.

 

Responsabilidad compartida

La mayoría de los extremeños, el 55% afirma que la responsabilidad de garantizar que las personas mayores dispongan de una pensión digna y suficiente el día de mañana debe ser compartida entre el Estado y los ciudadanos. Aún así, un alto porcentaje 43% opina que esa responsabilidad es sólo del Estado. Tan sólo un anecdótico 2% cree que el deber es exclusivo de cada individuo.

Asimismo, los encuestados se muestran a favor de una mayor involucración de las empresas en la solución del problema. Un 35% es partidario de que el ahorro que las empresas podrían hacer para la jubilación privada de sus empleados debería ser obligatorio por ley. El 43% señala que debe ser voluntario  pero  apuesta porque sea más incentivado. Sólo el 22% daría libertad absoluta a las empresas.

Por otra parte, planteada la hipotética posibilidad de que la empresa le subiera un 10% el sueldo y pudiese decidir qué porcentaje recibir en dinero líquido y cuál en aportación a un plan de pensiones, pese a lo que se pueda pensar en un principio en momentos de crisis como el actual, la decisión está muy equilibrada, ya que los encuestados preferirían recibir el 6% en líquido y el 4% como aportación a un plan de pensiones.

Fuente: Caser, 29/11/10. Extremadura, España.

Unión Europea: Futuros Rescates

noviembre 29, 2010

  Tras definir ayuda a Irlanda, la UE delinea plan para futuros rescates

Por Charles Forelle y Marcus Walker

BRUSELAS – 28/11/10. Europa selló un paquete de ayuda para Irlanda de 67.500 millones de euros (US$89.340 millones) y por primera vez delineó un plan para rescates futuros. El nuevo programa de ayuda incluye la transferencia de parte del costo de salvar a un país insolvente a los acreedores privados.

El rescate de Irlanda sugiere que la zona euro no dejará que uno de los suyos se ahogue. Pero el plan de compartir las pérdidas con los bancos y otros prestamistas del sector privado es un mensaje de que la generosidad no continuará indefinidamente.

Irlanda es el segundo país de la zona euro, después de Grecia, en recibir ayuda para pagar sus cuentas. Los mercados de bonos han prácticamente congelado todo tipo de financiación para Dublín al exigir tasas de interés astronómicas. También se han mostrado más cautos a la hora de prestarles dinero a Portugal y España, lo que ha incrementado los temores de un efecto dominó en la región. Los ministros de finanzas europeos trabajaron ayer contrarreloj para llegar a un acuerdo antes de la apertura de los mercados hoy.

El acuerdo «debería calmar el nerviosismo que reina en los mercados financieros», dijo Olli Rehn, el comisionado de economía de la UE.

Alemania ha estado impulsando por meses la noción de que los tenedores de bonos asuman parte de las pérdidas. Para los funcionarios germanos, el incremento de los costos de financiamiento que se produciría es, de hecho, una forma de disuadir el tipo de acumulación de deuda incontrolable que tiene Grecia y que desató la crisis.

Pero países altamente endeudados como Italia, no ven con ojos favorables la potencial presión que esto significaría para sus finanzas públicas. Además, nadie quiere asustar aún más a un mercado de deuda ya nervioso.

Bajo el compromiso alcanzado ayer, la UE acordó la creación de un nuevo fondo de rescate de un tamaño no determinado. Dicho fondo reemplazará en 2013 la facilidad temporal de 440.000 millones de euros creada en mayo y que ahora está siendo usada para ayudar a Irlanda. Bajo los términos del nuevo fondo, los acreedores de los países de la zona euro que se consideren insolventes pueden ser obligados a aceptar una reestructuración de sus bonos antes de echar mano al fondo de rescate.

En el caso de Grecia, y ahora Irlanda, los contribuyentes europeos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) cubrirán la cuenta.

Alemania no se salió con la suya completamente. Tanto el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, como el primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker (quien encabeza el grupo de países de la zona euro), dijeron que los acreedores del sector privado enfrentarán la reestructuración basados en un estudio de cada caso y no automáticamente como pretendían los alemanes.

El nuevo sistema no afectará a los acreedores hasta mediados de 2013 y nuevas «cláusulas de acción colectivas» (que podrían facilitar una reestructuración) sólo serán incluidas en los bonos de la zona euro desde junio de 2013 en adelante.

El acuerdo de Irlanda incluye 50.000 millones de euros para apuntalar las finanzas del gobierno y miles de millones adicionales para ayudar a los bancos irlandeses en problemas. El dinero provendrá de dos fondos de la Unión Europea y el FMI. Tres países externos a la zona euro (el Reino Unido, Suecia y Dinamarca) también acordaron contribuir al paquete de ayuda.

El paquete, esperado por varios días, es una mezcla de préstamos, algunos de hasta 10 años, y una tasa de interés promedio de casi 6%. Cubre las necesidades financieras de Irlanda por más de dos años, le da tiempo al país para que adelante recortes del déficit y provee efectivo para los bancos en problemas. Ayer también se sugirió una prolongación de los préstamos de Grecia.

«¿Puede Irlanda sobrevivir sin este programa? La respuesta es no», dijo el primer ministro irlandés, Brian Cowen, en una conferencia de prensa en Dublín.

Como el rescate de 110.000 millones de euros de Grecia, el paquete de Irlanda suministra poco más que tiempo y espacio: ya que el alivio de deuda es excluido antes de 2013, Irlanda enfrenta años de acumulación de deuda y aguda austeridad. Lo mismo puede ser dicho de España y, en particular Portugal, cuyo bajo crecimiento económico está siendo golpeado por la reducción del gasto gubernamental necesario para reducir su déficit.

Fuente: The Wall Street Journal, 28/11/10.
 

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