Conferencia: Los desafíos de la Argentina que viene – 03/03/20

febrero 27, 2020

Conferencia de Jorge Castro, Pascual Albanese y Jorge Raventos

El Martes 3 de marzo, de 19:00 a 20:30 hs, en el auditorio de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) –Paraguay 1457, primer piso, C.A.B.A.– tendrá lugar el encuentro mensual del Centro de reflexión para la acción política Segundo Centenario.

El tema a tratar será “Trump, Bolsonaro y la encrucijada estratégica de la Argentina”, con tres exposiciones a cargo de Jorge Castro, Pascual Albanese y Jorge Raventos.

Entrada libre y gratuita, no requiere inscripción.

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Paraguay 1457, primer piso, C.A.B.A.
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Argentina (1895), PBI per capita más alto del mundo

febrero 17, 2020

En 1895 Argentina tuvo el PBI per cápita más alto del mundo, ¿qué salió mal?

Por Marcelo Duclos.

Es sabido que hacia finales del siglo XIX Argentina había logrado posicionarse como uno de los países más ricos del planeta. A la hora de elegir, por aquellos años, un destino para emigrar, daba exactamente lo mismo ir a Nueva York o a Buenos Aires. Muchas familias que salían de Europa u Oriente Medio quedaron divididas entre Estados Unidos y Argentina, ya que un destino u otro se podía decidir a partir de un boleto más económico o a un horario de salida del barco.

Se ubica ese proceso virtuoso entre 1880 y 1940, años en que la mayoría de inmigrantes decidieron que Argentina sería un buen lugar para vivir, con oportunidades laborales, paz, libertad religiosa y un porvenir para la familia.

Los recién llegados seguramente no imaginaron que el «sueño argentino» se convertiría en la realidad muy pronto. De la mano del esfuerzo y el trabajo la mayoría se convirtió en propietarios y comerciantes exitosos. Pero probablemente lo más difícil de advertir era que todo quedaría en la nada. Que ese crecimiento se estancó y que el país que se convirtió en una potencia desarrollada, en un par de décadas pasó a ser el único caso de estudio de «desdesarrollo», como alternativa a los países desarrollados, en desarrollo y no desarrollados.

Lo que siempre se comentó acerca de la opulencia argentina de aquellos años era que el país se encontraba en una élite de cinco países de posición privilegiada. Sin embargo, una actualización del Maddison Historical Statistics reveló que en 1895 y 1896 Argentina no era uno de los países más ricos, sino el número uno, con el PBI per cápita más alto del mundo.
Los siguientes puestos fueron para Estados Unidos, Bélgica, Australia, Reino Unido y Nueva Zelanda.

El historiador económico Angus Maddison (1926-2010) se dedicó a recolectar los datos para la realización de estadísticas, con importantes investigaciones, sobre todo previas a 1960. Luego de su muerte, la Universidad de Groningen continuó con su legado con el «Proyecto Maddison».

¿Cómo se explica el éxito?

Luego de la Revolución de Mayo en 1810 y la Independencia en 1816, Argentina no pudo encontrar fácilmente un modelo de prosperidad. Luego de los gobiernos de Juan Manuel de Rosas, y su derrocamiento en la Batalla de Caseros (1852), el país tomó el proyecto de Constitución de Juan Bautista Alberdi (1853/60), de clara orientación liberal. El nuevo marco político y legal fue proinmigración, defendió la libre empresa, mantuvo al Estado apartado del desarrollo productivo y se limitó a ofrecer el marco jurídico apropiado dentro de un Estado de derecho. Los resultados en materia de atracción de inmigrantes, en crecimiento, desarrollo económico y ahora en estadísticas son tan claros, que no merecen ninguna explicación. La relación entre las políticas aplicadas y los resultados son tan evidentes como el caso opuesto en la Venezuela actual.

¿Cómo se explica la decadencia?

Como hacen falta pocos años para cosechar buenos resultados, también en poco tiempo se puede arruinar un proceso virtuoso. Luego de las tres presidencias constitucionales, producto de elecciones libres y democráticas, en 1930 Argentina sufre su primer golpe de Estado militar. El daño institucional fue aún mayor cuando la Corte Suprema de Justicia de entonces avaló la figura del gobierno de facto que cortó con la democracia incipiente. Luego de la lucha entre radicales y conservadores, un nuevo alzamiento militar en 1945 terminó con la llegada de Juan Domingo Perón al año siguiente a la presidencia.

Allí se cambió la Constitución, que pasó de un modelo liberal a desconocer la inviolabilidad de la propiedad privada, en el marco de un fascismo inspirado en el modelo italiano de Benito Mussolini. Luego del golpe que derrocó a Perón en 1955, ya la Constitución que se puso en vigencia era un híbrido entre las de Alberdi y Perón. Aunque estaba el espíritu liberal de los Artículos 14 y 19 , apareció el 14 bis con los «derechos sociales», herencia del peronismo.

A partir de ese momento todo fue estatismo, crisis de déficit, inflación y parches insuficientes que se convirtieron en soluciones tan precarias como contraproducentes en el largo plazo. La solución para el futuro, aunque resulte paradójico, está en los libros de historia. La única diferencia con relación al boom que vivió la Argentina fundacional con el que puede venir en el futuro, es que la tecnología y la globalización podrían hacerlo mucho más fácil, rápido, sencillo y exponencial.

¿Es demasiado tarde para retomar el rumbo?

Si no nos conformamos con la nostalgia y queremos aprovechar las oportunidades y potenciales que tenemos para volver a ser, debemos tener en claro el camino, con la misma claridad conceptual de un Alberdi o un Sarmiento, que hasta se daban el lujo de pelearse entre ellos. Cuando vemos las discusiones y las aptitudes intelectuales de nuestra clase política actual, el panorama parece sombrío.

La Argentina de hoy nos muestra una discusión entre una oposición que propone la más impúdica decadencia y un oficialismo que manifiesta buenas intenciones y poco más, porque considera que no es momento político de algo mínimamente más audaz. Julio Argentino Roca, que se le plantó a la Iglesia Católica en 1884 para quitarle el registro de personas y crear un registro civil laico, se revuelca en la tumba. Las autoridades de hoy le tienen más temor al sindicato docente que lo que en su momento le tuvieron los héroes de la patria al ejército de Rosas.

Seguramente las dos primeras asignaturas que tenemos son las de poner el Estado en su lugar y cambiar la concepción acerca del comercio. Dejar de mirar el libre intercambio (interno y externo) como algo digno de sospecha y abrazarlo como un salvavidas en aguas profundas, porque es lo que es.

Cuando un trabajador pueda pasar por la puerta de un comercio que tenga en su vidriera el famoso letrero de «Se necesita personal» para ingresar y trabajar, y se pueda emprender y producir sin la pesada carga gubernamental, volveremos a ser lo que fuimos… y más.

Fuente: infobae

argentina

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Agobio impositivo en la Argentina

enero 17, 2020

Maraña tributaria: la lista completa de los 166 impuestos que se pagan en la Argentina

La lista incluye tributos nacionales, provinciales y municipales17 de enero de 2020

(iStock)

La cuenta es contundente: 42 impuestos nacionales, 41 impuestos provinciales, 83 “tasas” municipales. Total: 166 tributos que pesan sobre cualquier posesión o actividad en la Argentina.

La cuenta la hizo la Fundación Libertad y Progreso en base a datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que fundó el economista Nadin Argañaraz, y lista desde los impuestos más conocidos y fiscalmente rendidores para la AFIP, como el impuesto a las Ganancias, el IVA, el impuesto a los Bienes Personales, los “Derechos de Exportación” (más conocidos como “retenciones”) y el impuesto al cheque.

Una categoría aparte, siempre entre los tributos “nacionales” son los “impuestos internos”, de los que muy pocos se salvan: tabaco, bebidas alcohólicas, cervezas, bebidas analcohólicas, jarabes, extractos y concentrados, champañas, objetos suntuarios, vehículos automóviles y motores, embarcaciones y aeronaves de recreo o deportes, productos electrónicos, seguros y telefonía satelital.

La creatividad tributaria no se agota allí: también están los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxico de carbono, a la energía eléctrica, el impuesto “de emergencia” a los gigarrillos, a los espectáculos cinematográficos, aquel que se destina al “Fondo Especial del Tabaco”, el recargo al Gas Natural, el impuesto al juego, y también, por supuesto, los Derechos de Importación, la tasa de estadística y el impuesto a la renta financiera.

“Argentina es un infierno tributario, es uno de los países con mayor presión fiscal del mundo”, le aseguró hoy a Infobae Martín Litwak, CEO de Untitled, una boutique de servicios legales especializados en planificación patrimonial internacional, y autor de “Cómo protegen sus activos los más ricos y por qué deberíamos imitarlos”, libro que presentó en Punta el Este. “Los paraísos fiscales existen gracias a los infiernos tributarios”, agrego el abogado argentino.

La cantidad de tributos no es proporcional a su eficacia recaudatoria. Aproximadamente el 80% de la recaudación fiscal del país es de origen nacional, las provincias aportan cerca de 16 % del total y los municipios explican el restante 4%. En cuanto al gasto, provincias y municipios se llevan el 40%; la diferencia se cubre con muy variados métodos de transferencia de fondos, desde la Coparticipación Federal hasta Adelantos del Tesoro, amén de una miríada de fondos y leyes especiales.

Nación, provincias, municipios

Si se quiere escapar no ya del impuesto, sino al menos de la territorialidad tributaria, el contribuyente argentino será alcanzado por el impuesto a los pasajes al exterior, al que ahora se vino a agregar el tributo número 42 de la lista de cargos “nacionales”, el impuesto PAIS, del 30% para quien quiera acceder a divisas extranjeras, sea con fines de turismo, ahorro o cualquier otro destino.

Las provincias suman a esa panoplia el impuesto inmobiliario y el impuesto a los Ingresos Brutos, que las agencias recaudadoras provinciales cobran sobre todas y cada una de las etapas del proceso productivo, haciendo que su impacto final sobre los precios, por “efecto cascada”, sea mucho mayor que las alícuotas de un dígito del tributo, que cada tanto retocan gobernadores y legislaturas.

Además, las provincias gravan el juego (loterías, rifas, concursos, tómbolas y otros juegos de azar), y también cobran impuesto a los automotores y a “la transmisión gratuita de bienes”. Tampoco se les olvida gravar la “generación de residuos sólidos urbanos», sean éstos “húmedos” o ”áridos”, amén de hacerlo con el uso de superficie, espacio aéreo a subsuelo de la “vía pública”, que será pública pero no gratuita.

Mercedes Marcó del Ponto, directora de la AFIP
Mercedes Marcó del Ponto, directora de la AFIP

También hay tasas o «derechos” como los que gravan el ejercicio de “profesionales liberales”, derechos de cementerio, de timbres, o penalizaciones como las tasas de depósito por mercadería en infracción.

A nivel municipal, la enumeración es un homenaje a la inventiva de ediles y jefes comunales. En principio, las “tasas” municipales deben ser la contrapartida de servicios específicos, cuestión ardua de comprobar. Las tasas más conocidas, según la localidad que se trate son “Seguridad e Higiene”, “Comercio e Industria”, “Limpieza e Higiene”, a menudo complementadas por lo que se debe oblar por las consabidas “habilitaciones”.

Derecho de patentes, derecho de oficina, derecho a los espectáculos públicos, tasa por inspección de pesas y medidas, tasa por “control de marcas y señales”, por “plusvalía urbanística”, por servicio de inspección veterinaria, por venta ambulante, registro de conductos, por uso de la Terminal de Ómnibus, por control de animales en la vía pública, tasa de deportes, tasa de salud. Y así hasta llegar a 166.

Fuente: infobae, 17/01/20.


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Argentina, líder en inflación

enero 16, 2020

Argentina terminó 2019 tercera en el ranking de los países con mayor inflación: sólo la superaron Venezuela y Zimbabue

Con el 53,8%, el Índice de Precios al Consumidor sobresale en una región donde en la mayoría de los países no supera el dígito anual

Por Marcelo Bátiz.

En 2019, Venezuela volvió a ser el país con mayor inflación en el mundo, en una listado al que la Argentina ascendió al tercer lugar, desplazando a Sudán
En 2019, Venezuela volvió a ser el país con mayor inflación en el mundo, en una listado al que la Argentina ascendió al tercer lugar, desplazando a Sudán

La Argentina fue en 2019 el tercer país del planeta con mayor inflación, con un 53,8% que la dejó detrás de Venezuela y Zimbabwe y por arriba de Sudán, en un desempeño que desentona con el resto de América del Sur, donde el aumento de los precios minoristas fue solamente de un dígito en todo el año.

De acuerdo con el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) con las proyecciones de inflación para todo el año, en las primeras 20 posiciones la mayoría de los países son de Asia y África, afectados por conflictos bélicos, hambrunas, adversidades climáticas o escasez de recursos naturales.

No obstante, la lista es liderada por un país sudamericano, Venezuela, con una inflación del 200.000% según la proyección del FMI. Los datos del organismo multilateral de crédito son muy superiores al 7.374,40% anunciado por la opositora Asamblea Nacional, pero aun en ese caso son más que suficientes para que el país sudamericano conserve el primer puesto global, con un amplia ventaja sobre el resto.

Entre Venezuela y la Argentina se ubica en el segundo lugar Zimbabwe, con el 161,8%, en medio de una sequía que ya lleva tres años y condena a una situación de hambre extremo a la mitad de su población.

Sudán, desplazada a la cuarta posición por el ascenso argentino, registra una inflación proyectada por el FMI de 50,4%, con uno de los más bajos niveles de desarrollo humano e ingreso por habitante del planeta, además de tratar de superar las secuelas de medio siglo de enfrentamientos étnicos que derivaron en 2005 en la separación como estado independiente de Sudán del Sur, sexto en la lista de los países con mayor inflación con el 24,5 por ciento.

 Entre los países con más alta inflación en el mundo prevalecen los de África y Asia, afectados por conflictos bélicos, hambrunas, adversidades climáticas o escasez de recursos naturales

Entre esos dos países se ubicó en el quinto puesto Irán, al que la existencia de importantes recursos de hidrocarburos y un nivel de desarrollo económico relativo superior al de los otros países no le impidieron terminar 2019 con una inflación del 35,7%.

Inflación en América Latina: un fenómeno superado

De listado de países con alta inflación surge que, fuera de Venezuela, Argentina y Haití en el octavo puesto con el 17,6%, no se encuentran estados de América Latina y el Caribe, una región que en los últimos años consiguió desterrar a la inflación, con niveles que no superan el dígito.

El seguimiento de los datos de inflación de América del Sur muestra que detrás de Venezuela y Argentina se ubica Uruguay, que concluyó el año pasado con un nivel del 8,79% según el Instituto Nacional de Estadística (INE) que reportó para diciembre una deflación de 0,03%

Brasil, con el 4,48% en todo el año y 1,22% en diciembre, es el siguiente país en la lista del subcontinente, seguido por Colombia (3,8% anual y 0,26 en el último mes), Chile (3% y 0,1%), Paraguay (2,8% y 0,6%) y Perú (1,88% y 0,12%).

Los dos países sudamericanos con menor inflación en 2019 fueron Bolivia, que cerró el año con 1,47% y una deflación del 1,54% en diciembre, y Ecuador, con dos deflaciones: 0,07% en el año y 0,01% en diciembre.

La inflación en Brasil se redujo a un dígito anual, cuando en 1990 llegaba a los cuatro dígitos
La inflación en Brasil se redujo a un dígito anual, cuando en 1990 llegaba a los cuatro dígitos

Los datos dejan en evidencia que, a diferencia de lo que sucedía en las décadas de 1970 y 1980, cuando el alza de precios al consumidor era una constante en la mayoría de los países de la región, la inflación argentina en 2019 es un fenómeno aislado en América del Sur si se excluye el caso extremo de Venezuela.

En 1990, por ejemplo, la Argentina tuvo una inflación del 1.334%, la segunda consecutiva de cuatro dígitos, en el contexto de una región marcada por alzas de precios como el 27,4% de Chile, el 36,50% de Venezuela, el 129% de Uruguay, el 1.621% de Brasil o el 7.650% de Perú.

Tres décadas después, la situación es diferente y si bien la inflación argentina está lejos de los niveles previos a 1991, la brecha respecto del resto de los países se amplió.

Al respecto, en relación con sus perseguidores más inmediatos, la inflación argentina es seis veces superior a la uruguaya, 12 más que la brasileña, 14 más que la de Colombia y 18 más que la chilena.

inflación

Fuente: infobae, 15/01/20.


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Inversiones en Inmuebles

noviembre 26, 2019

  Inversión-Inmobiliaria

Errores comunes al fijar el precio de una vivienda

Seminario presencial – Crédito Hipotecario

Inversión inmobiliaria: Cómo ganar más

La Argentina y el regreso del Peronismo

noviembre 4, 2019

Argentina no tiene solución

Por Lorenzo Bernaldo De Quirós.

Con una Argentina al borde del colapso financiero, el retorno al poder del peronismo kirchnerista es una verdadera tragedia para la república austral y para una Latinoamérica inmersa en una ola de revueltas desestabilizadoras contra las democracias de la región. Dicho esto, la derrota de Macri era la crónica de una muerte anunciada. Su estrategia gradualista, orientada a modernizar y reformar la economía, estaba condenada al desastre. Cuando un gobierno con vocación reformista se enfrenta a una montaña de problemas como los heredados de quienes ahora han vuelto a la Casa Rosada y en un país infectado desde hace décadas por el populismo, la única política con opciones de éxito es una terapia de choque, una radical ruptura con el statu quo, nunca el gradualismo.

Por añadidura, el Gabinete Macri tampoco instrumentó su programa gradualista. Ni aplicó una mínima disciplina presupuestaria ni introdujo reformas estructurales, y sucumbió a la tentación de todos sus predecesores: acumular un exceso de deuda externa para compensar la debilidad económica y financiera interna. En paralelo, la renuncia a recortar el gasto público exigió recurrir al Banco Central para financiarlo, desencadenando un vigoroso crecimiento de la inflación y destruyendo la credibilidad de la autoridad monetaria. En este contexto, la desaceleración económica global y la huida a la calidad de los inversores internacionales colocaron a Argentina en una posición de insolvencia. Macri se vio forzado a solicitar ayuda al FMI, la mayor concedida por esta institución en su historia, para evitar la bancarrota. Pero tampoco con la asistencia del FMI el Gabinete Macri hizo nada para reencauzar la situación y restaurar la confianza. La suerte estaba echada.

La nueva Administración se enfrenta a un escenario definido por la entrada en una aguda recesión, por una carrera alcista de la inflación con serias posibilidades de desembocar en una hiperinflación y, en consecuencia, con un seguro incremento de la pobreza. Esta coyuntura ha de ser abordada por un Ejecutivo cuyos instintos y cuya historia son los propios de un populismo radical en un país de tradición populista. El desengaño generado por el centroderecha se va a utilizar/interpretar como el fracaso de un liberalismo que jamás se aplicó. Esto abona la puesta en marcha de medidas que sin duda alguna tendrán un efecto demoledor sobre la economía y sobre la sociedad argentinas pero cuyo mensaje para la opinión pública es evidente: no hay alternativa al modelo colectivista. La única esperanza es que, como a Saulo camino de Damasco, Adam Smith se aparezca ante el nuevo presidente, este caiga del caballo populista y vea la luz.

El peronismo destruyó el sistema político y económico de un país que había sido libre y próspero

Joma
Joma (Joma)

La opción de convertir Argentina en una democracia similar a la existente en los estados occidentales se ha volatilizado y todo indica que por mucho tiempo. Si bien la responsabilidad de la frustración de esa expectativa tiene un responsable inmediato, el Gabinete Macri, su origen viene de mucho antes. Es la consecuencia de una acumulación de errores, de delitos y efímeras ilusiones, como señala Juan José Sebreli en su lúcido ensayo Crítica de las ideas políticas argentinas . ¿Qué sucedió para que una de las naciones más ricas del mundo a comienzos del siglo XX se embarcase cincuenta años después en una trayectoria de declive que jamás ha logrado superar? ¿Cómo es posible que una población culta y educada haya apoyado durante decenios y siga haciéndolo opciones que la acercan cada vez más a lo que fue el tercer mundo? La respuesta es clara y meridiana…

El peronismo destruyó un sistema político y económico que con sus virtudes y con sus defectos había hecho de Argentina uno de los países más libres y prósperos del planeta. Sin duda, era imperfecto y necesitaba ser reformado, pero fue sustituido por un esquema estatocorporativista, inspirado en el fascismo italiano, que agrupó a todas las corrientes antiliberales argentinas, desde la extrema derecha ­nacionalista hasta la izquierda radical. Desde el poder se construyó un modelo clientelar, autoritario y, por su propia naturaleza, corrupto que se ha mantenido incólume tanto con gobiernos dictatoriales como democráticos, convirtiéndose de facto en un componente del ADN argentino. Ni siquiera el PRI mexicano logró ese éxito. Se tuvo que ajustar a los tiempos. El peronismo no ha tenido necesidad de hacerlo.

Si bien es verdad que la decadencia de Argentina es una constante desde hace medio siglo, sus ciudadanos, contra toda evidencia empírica, se sienten diferentes y, en buena medida, superiores al resto de los latinoamericanos. Lo paradójico es que ese sentimiento sólo es explicable por la grandeza pasada del país, encarnada por una democracia liberal que el peronismo destruyó y de la que nadie se acuerda ni nadie reivindica. El justicialismo ha logrado compensar el potencial síndrome del gigante empequeñecido, típico de los grandes países en declive, con el nacionalismo y con la constante búsqueda de factores externos que explican el declive del país y liberan a los argentinos de cualquier responsabilidad sobre su suerte. Si a ello se une que casi la mitad del país, 21 millones de per­sonas, vive del Estado, el círculo se cierra y la ensoñación permanece.

Es impensable que el nuevo gobierno populista ponga en práctica las reformas necesarias

La tentación del presidente electo y de su Gabinete será emprender una fuga hacia delante. Es impensable que el matrimonio Fernández-Kirchner ponga en práctica el programa económico que Argentina precisa. Esta opción ha quedado desacreditada tras el fiasco de la Administración Macri, y más con la participación del FMI, institución odiada en la república austral. En este marco, el riesgo real es una acentuación de la estatización y del cierre al exterior de la economía, acompañada por una alianza con las fuerzas y estados que en la actualidad están involucrados en el proceso de desestabilización que azota a las frágiles democracias de la región.

Esa hipótesis es, por lo demás, muy atractiva para un país que siempre ha aspirado a desempeñar un papel relevante en la antigua América española. Sin base económica para hacerlo, lo hará enarbolando las banderas de la lucha contra el imperialismo capitalista. Esta será además su seña de identidad frente a su gran adversario histórico en el Cono Sur, Brasil, gobernado además por un enemigo ideológico, Bolsonaro, símbolo de la peor derecha capitalista. Cuando la casa se incendia y no se está dispuesto a apagar el fuego, sino a arrojar más gasolina sobre él, la opción racional es extender el incendio. Malos tiempos para Argentina y para toda Hispanoamérica.

Fuente: lavanguardia.com, 01/11/19.

CFK y AF caricatura

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La gestión de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires

octubre 30, 2019

Las cosas en su lugar

Por Alex Campbell. Subsecretario de Asuntos Municipales de la Provincia de Buenos Aires y Diputado Provincial electo.

La gobernadora María Eugenia Vidal en el cierre de su campaña (Gustavo Gavotti)
La gobernadora María Eugenia Vidal en el cierre de su campaña

El tiempo pone a cada cosa en su lugar, pero estoy convencido de que no hará falta que pase mucho tiempo para colocar la gestión de María Eugenia Vidal como la mejor que ha visto la Provincia de Buenos Aires en su historia.

Lo dicen todas las obras que impactaron en la vida de la gente, las políticas públicas que pusieron al vecino como protagonista, los programas de gobierno que acercaron el Estado y las soluciones a la gente y a sus barrios, las recorridas interminables de todo el gabinete en cada rincón de la Provincia de Buenos Aires y el empuje de cada vecino que permitió que ésta gestión entre a sus casas y a sus vidas.

María Eugenia Vidal visitó cada uno de los 135 distritos de la vasta Provincia de Buenos Aires al menos tres veces durante su gestión. Desde el retorno de la democracia ningún gobernador lo había hecho antes. En total realizó casi 500 recorridas en el Conurbano. Mar del Plata la recibió como Gobernadora en 46 ocasiones y algunos municipios como Lanús, Morón o La Matanza los ha visitado al menos 30 veces a cada uno. El Conurbano y sus problemáticas ha sido su mayor obsesión, y es ahí donde se concentraron gran parte de los esfuerzos de éste Gobierno por revertir situaciones inaceptables y saldar años de promesas incumplidas.

Con más de 3.000 obras de Infraestructura, la Provincia de Buenos Aires vivió una verdadera revolución de obras que tocaron y cambiaron la vida de millones de bonaerenses, directa e indirectamente, y que dieron soluciones a problemas que parecía jamás podrían resolverse. Más de 300 obras hidráulicas finalizadas y otras 190 en ejecución, 6000 km de ruta mejorados, 17 rutas completamente reconstruidas y 10 rutas más en proceso actualmente son sólo algunos ejemplos. Además, 700.000 vecinos tienen ahora cloacas luego de esperarlas por décadas y se sumaron 1.000.000 de bonaerenses conectados a la red de agua potable. Son 7 los Metrobus nuevos que benefician a más de 1.200.000 vecinos del conurbano.

Si hay algo que las anteriores gestiones descuidaron enormemente ha sido la Salud de los bonaerenses. Hace poco más de 3 años nos encontramos con Hospitales al borde del colapso y un sistema de salud completamente anárquico y desbordado. Sin embargo, logramos poner al vecino en el centro de la política pública de la Salud. El SAME Provincia llega hoy a más de 110 municipios cubriendo casi 13 millones de vecinos. Para el fin del mandato se llegarán a renovar todas las guardias de los 58 Hospitales Provinciales a lo que se le suman 85 Centros de Salud en el conurbano finalizados y otros 150 en obra.

En materia de Educación la deuda histórica que aún existe en nuestro país es enorme, especialmente en la Provincia de Buenos Aires. Siempre recordamos que al comienzo de la gestión de María Eugenia Vidal, la gestión saliente no pudo ni siquiera decirnos cuántos alumnos había en la Provincia de Buenos Aires. Fue así que en estos años se hicieron esfuerzos enormes por mejorar todos los indicadores de calidad educativa, y empezar a sacar adelante la educación pública poniendo a los alumnos como prioridad y apoyándose en todos aquellos docentes que ponen sus intereses por detrás de darle la mejor educación a nuestros hijos. Se digitalizó e impulsó la capacitación como nunca antes llegando a capacitar al 70% de los docentes y 7000 escuelas públicas se conectaron a Internet. Se implementó el Boleto Estudiantil, un reclamo histórico que alcanza a más de 700 mil alumnos. Un millón de adultos retomaron y terminaron sus estudios gracias a la implementación del Programa de Terminalidad Educativa

La Seguridad siempre ha sido una de las principales preocupaciones de los bonaerenses y este es un tema que la gobernadora encaró a fondo, sin concesiones, con un compromiso y una integridad pocas veces vistas. Mucho más fácil hubiera sido negociar con aquellos actores que se habían acostumbrado a tener a los bonaerenses de rehenes, como el narcotráfico, el crimen organizado, el juego ilegal y los barras, pero no fue el caso con María Eugenia Vidal. Más de 140 bunkers de droga fueron derribados, se llevaron adelante un número récord de operativos antidroga y se alcanzaron cifras históricas en todos los indicadores de lucha contra el narcotráfico. A esto se le suma la obligatoriedad de todos los policías con cargo jerárquico de presentar sus declaraciones juradas para poder tener una Policía al servicio de la gente y no de las mafias.

Necesitaríamos mucho más que una nota de opinión para enumerar la cantidad inmensa de cosas que ha hecho, y sigue haciendo, nuestra gobernadora por nuestra querida Provincia, pero también es cierto que todavía es mucho lo que resta por hacer. MEV ha dejado claro que lo suyo no es una aventura y que su compromiso por seguir trabajando en dar respuesta a todas las deudas que aún tiene la política con los bonaerenses está más firme que nunca.

Obviamente no puedo más que sentir orgullo de pertenecer a ésta gestión y de poder acompañar el trabajo de todo un equipo enorme que vio en nuestra gobernadora una verdadera líder democrática que tiene los valores con los que muchos nos sentimos identificamos. El próximo gobernador tendrá que llenar unos zapatos muy grandes.

María Eugenia Vidal es una dirigente que está comprometida realmente con resolver los problemas de la gente, y ése compromiso es lo que la impulsa a seguir, por eso sabemos que no importa desde qué lugar, la gobernadora va a honrar ese compromiso porque es la única manera que concibe su participación en política: estando al servicio de la gente.

“Las urnas no matan los sueños, solo nos dicen que debemos ser mejores” le dijo María Eugenia Vidal a los bonaerenses, y ése es el camino que nos ha marcado, y que no tengo dudas que seguiremos.

Subsecretario de Asuntos Municipales de la Provincia de Buenos Aires y Diputado Provincial electo.

Fuente: infobae, 29/10/19.

María Eugenia Vidal y Mauricio Macri

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Día del Camino – 5 de Octubre

octubre 5, 2019

Día del Camino – 5 de Octubre

En 1925 se reunía en la Capital Federal el Primer Congreso Panamericano de Carreteras. En esa oportunidad los congresales coincidieron en aprobar una ponencia en el sentido de invitar a los países representados a celebrar en toda América el «Día del Camino», instituyendo para tal fin, los días 5 de Octubre de cada año.

camino dia delDicha sugerencia no tuvo, con posterioridad, total eco, puesto que aún en algunos países condicionan la celebración vial a fechas intimas de resonancia nacional. Otro tanto paso con el Congreso en sí, que fue reconocido por el Gobierno Argentino, recién en 1928, época en que se advierte la necesidad de crear un organismo central que promueva un gradual desarrollo en materia vial. Pero esa necesidad vino demorándose por no existir decisión firme que resolviera este problema.

Hasta entonces «nada existía de orgánico y permanente. Se construían los caminos según fuese la mayor o menor diligencia de los gobiernos; la tarea despareja impedía que se canalizase el tráfico con rumbos definidos y, la que un día era ruta transitable, al siguiente era abandonada ante el mejoramiento de otro camino próximo. Sin ley básica y sin recursos permanentes, los organismos nacionales y provinciales no podían cumplir una misión más eficaz». Así expresa la Memoria de la Dirección Nacional de Vialidad, Tomo I, año 1933.

La labor era inconexa hasta ese momento. Hacía falta contar con disposiciones legales y técnicas que promovieran un organizado desarrollo de la tarea vial en la Republica Argentina. Esta inquietud no la cumplían los decretos y leyes aparecidos con posterioridad a 1810, y otras que sirvieron de antecedentes a la que podemos designar como ley máxima de Vialidad Nacional, aparecida en 1932. Hasta ese momento las reglamentaciones tenían solo una acción limitada en cuanto al devenir vial.

El espíritu de la sugerencia emanada del Primer Congreso Panamericano de Carreteras tuvo, por primera vez resonancia en Argentina, el 5 de octubre de 1933, un año después de la creación del Ente Vial Nacional. En dicha oportunidad, el Poder Ejecutivo Nacional juntamente con las autoridades de Vialidad Nacional celebran el primer aniversario de la creación del organismo.

Pero veamos el porque de la fecha instituida para la celebración vial. Hay quienes manifiestan que se debe a la fecha de promulgación de la Ley de Organización Vial Nacional; hay, por otra parte, quienes sostienen que ello arranca desde la sugerencia efectuada por el Primer Congreso Panamericano de Carreteras.

Trayendo un poco de claridad histórica, es menester dejar aclarado que la fecha 5 de Octubre proviene de la ponencia del Primer Congreso y la sanción de la Ley, es una «coincidencia preestablecida», o sea que se busco cumplir con la ponencia para dar al país la estructura vial que urgía.

En 1925 el Congreso Panamericano aludido instituye el día 5 de Octubre por ser la fecha de la inauguración del mismo. El Gobierno Nacional reconoce al Congreso Vial y toda su actuación en el año 1928 y, finalmente, el 5 de Octubre de 1932 se da a conocer la Ley 11.658.

Las tres fechas precedentes tienen incidencia en la gravitación del quehacer vial. La primera emana de una resolución del Congreso, cuya parte saliente esta concebida en los siguientes términos: «1°- Instituir el día 5 de Octubre, fecha de la inauguración de este Congreso, como Día del Camino en todas las naciones de la Unión Panamericana; 2°- Invitar a los países representados a realizar ese día actos públicos en las reparticiones administrativas, universidades, colegios y escuelas del Estado y particulares, propiciar conferencias, publicaciones, congresos, etc., y toda otra manifestación que tienda a demostrar las ventajas de una buena red caminera».

Con respecto a la segunda fecha, vale destacar que el Gobierno, recién en 1928 – con posterioridad al Segundo Congreso Panamericano de Carreteras realizado en Río de Janeiro el 5 de octubre de 1927 – aprueba la actuación del Primer y Segundo Congresos. Es a partir de esta fecha que Argentina toma real conciencia de la necesidad de una organización vial estable. Ello genera un movimiento para fijar bases sólidas. Se perfilan así, los lineamientos que obran como antecedentes de la Ley 11.658 pues es propósito «crear un organismo encargado de establecer un desarrollo gradual y paulatino del sistema caminero argentino», «pero se nota también – agrega la Memoria de Vialidad Nacional, año 1933 – que nunca el problema había sido abordado con la decisión y la energía indispensable para su solución. De ahí solamente al comenzar la actuación del gobierno actual (Presidente de la Nación, Agustín P. Justo), fue encarado resueltamente el problema y el proyecto del Poder Ejecutivo de los legisladores, sirvieron de base para la sanción definitiva, salvándose con ello, una grave omisión en la legislación argentina».

Y, finalmente, la tercera fecha: el 30 de Septiembre de 1932 se sanciona la Ley 11.658, de creación de la Dirección Nacional de Vialidad, y que fue promulgada ese 5 de octubre de 1932. La Repartición, hasta entonces se denominaba «Dirección General de Vialidad». La Ley de referencia establece la autonomía como así también el carácter de institución de derecho público. Esta última fecha es definitiva para señalar el reconocimiento por parte de las autoridades nacionales como «Día del Camino», propiciado por el Primer Congreso Panamericano de Carreteras en 1925. Apoya esta aseveración el hecho de que el decreto de creación carece de fecha. Su vigencia se inicia el 5 de octubre de 1932 en oportunidad de darse a conocer públicamente la referida ley en un acto oficial.

Justiniano Allende Posse ingeniero

Justiniano Allende Posse

Al cumplirse el primer aniversario en 1933, la Dirección Nacional de Vialidad, cuyo primer presidente fue el Ing. Justiniano Allende Posse, contaba con 386 profesionales y técnicos, 545 administrativos y 2.011 obreros para atender una red de 15.900 kilómetros de los cuales 810 estaban pavimentados.

Fuente: Vialidad Nacional, 2015.

Más información:

Día del Ingeniero – 16 de Junio

Justiniano Allende Posse

 

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Historias del sudeste cordobés

Justiniano Posse

Por José Crescimbeni.

Sentirse orgulloso del lugar donde uno nació es algo grande. Conocer el origen de nuestra querida localidad y poder difundirlo, lo hace más grande aún.

Para explicar el proceso de la creación de Justiniano Posse, y haciendo historia, quiero remontarme en primer lugar a la segunda mitad del siglo XIX.

Desde los años 1860-62 la zona donde hoy se encuentra nuestro pueblo estaba habitada por varios estancieros, en general colonos ingleses, que se radicaron acá atraídos por la calidad de su tierra, apta para la ganadería y la agricultura, y que aprovecharon los bajos precios de las primeras ventas de campos fiscales de la Provincia.

Estos colonos se organizaron en estancias, y en sus comienzos tuvieron que soportar constantes ataques y robo de ganado de los malones ranquelinos, que desde el “desierto” (al sur de la provincia) irrumpían en sus propiedades. Hasta 1879, año de la Conquista del Desierto, que los libera de este flagelo.

Fueron muy difíciles los primeros años de trabajo de aquellos estancieros, lo que les reclamaba un esfuerzo constante y sin desmayo. Aún así las estancias subsistieron y a finales del siglo XIX, definitivamente establecidas, rodeaban nuestro lugar.

Estas estancias, entre otras, eran: “Árbol Chato”, “Las Flores”, “Los Algarrobitos”, “La Paloma”, “Los Algarrobos”, “Las Vacas”, “Monte Grande”, “Los Chañaritos” (más adelante veremos más datos de este importante establecimiento), y no quiero olvidarme

de la estancia “Monte Molina” o “Molino”, propiedad de los señores Richard Arthur Seymour y Francis Goodrich. El primero de ellos, Seymour, es el autor del libro “Un poblador de las Pampas”, importante e instructivo escrito de la época; la fuente, entre otros libros, de la que bebemos todos a quienes nos apasiona la historia e investigación de nuestra zona y alrededores.

Es necesario nombrar a estos asentamientos por su aporte de habitantes a las primeras localidades que irían naciendo como consecuencia de la llegada del “Ferrocarril Central Argentino”, luego Ferrocarril General Bartolomé Mitre, a principios del siglo XX.

Además de estas estancias, y antes de la llegada del ferrocarril, comenzaron a formarse pequeños núcleos de población; entre ellos la Colonia Deán Funes, a la que quiero mencionar especialmente porque fue la que dio origen a nuestra localidad, por el aporte que más tarde haría de sus propios habitantes a nuestro pueblo. Fue fundada en 1891 por Don Benjamin Sastre, contaba con más de 200 habitantes y se hallaba a 8 Km al Nordeste del lugar donde hoy se encuentra Justiniano Posse.

A comienzos del siglo XX el señor Sastre comienza a vender parte de dicha Colonia en lotes para agricultura y ganadería. Uno de los adquirentes fue Don Domingo Torti, quien compra en tres oportunidades: en los años 1900, 1901 y 1905. En el lote que compra en 1905, de 1200 hectáreas, está emplazado actualmente Justiniano Posse. (1)

En octubre de 1909 el señor Torti le vende esta última fracción de tierra a Lucas Allende Posse. Encontré en el Archivo Histórico de la Ciudad de Córdoba la información de cuando Torti vende, cede y da posesión de 1200 hectáreas a Lucas Allende Posse, el 14 de octubre de 1909. El mismo año en que el Ferrocarril Central Argentino resuelve extender la línea ferroviaria de Cruz Alta a Idiazabal, en el primer tramo (luego se extiende hasta Río Tercero), dando nacimiento a varias poblaciones, entre ellas a Justiniano Posse.

Justiniano Posse, mes de Junio del año 1916, centenario de la independencia La anciana es Juana Paredes de Quinteros. Nació en el año 1803 y falleció el 19 de noviembre de 1918 a la edad de 115 años. En el momento de la fotografía contaba con 113 años de edad. A su lado, con manta, el payador famoso Gabino Ezeiza

Origen

El señor Lucas Allende Posse decide crear un pueblo y contrata al señor Serafín Licciardi para demarcar el plano de la futura localidad.

Esta obra comienza el día 15 de enero de 1910, utilizando un arado “mancera” traccionado por dos caballos. El proyecto según el referido plano, se conforma de 64 manzanas de 110 metros por lado, separadas entre sí por calles de 15 metros, exceptuando el Boulevard Central que corre de norte a sur y tiene un ancho de 20 metros.

Además se reservaron terrenos para la escuela, la iglesia, correos y telégrafos y plaza pública, a fin de dar impulso al naciente pueblo. Estos solares fueron donados por Allende Posse.

El día 26 de julio de 1910 (ya construidos el Ferrocarril, la estación de tren y finalizado el trazado del pueblo) Lucas Allende Posse solicita aprobación al Ministro de Haciendas, Colonias y Obras Públicas, y adjunta plano de la traza de la población.

Esta solicitud (ver fotoc.) nunca fue contestada por el Ministro y luego Allende Posse reclama su devolución, razón por la cual no tenemos fecha fundacional (al igual que otros pueblos vecinos del ramal ferroviario).

Julio de 1916, reunión en la actual Plaza Belgrano de Justiniano Posse. Autoridades y vecinos en la visita de la Banda de música de Villa Nueva

Fuente: caminosypueblos.com

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¿Fue un error adherir al Blanqueo de 2017?

septiembre 22, 2019

Maldito blanqueo: ¿se viene un super impuesto al patrimonio en 2020?

El candidato de Frente Todos ya se mostró a favor de «gravar severamente a los poderosos». Alerta entre los miles que sinceraron su patrimonio hace dos años

Por Pablo Wende.

Evo Morales y Alberto Fernández, detrás el intendente Juan Zabaleta
Evo Morales y Alberto Fernández, detrás el intendente Juan Zabaleta

Alberto Fernández realizó una breve visita a Bolivia sobre el cierre de la semana. En una entrevista exclusiva con Infobae el viernes, al ser consultado sobre el «modelo» implementado por Evo Morales, decidió destacar el aspecto tributario: «Con un régimen impositivo que grava más severamente a los más poderosos, Bolivia logró equilibrar las cuentas públicas y también consiguió mayor equidad en la distribución del ingreso».

El candidato presidencial de Frente de Todos metió de esta forma en la discusión sobre lo que se viene después de diciembre un posible cambio en el sistema tributario argentino. Y todo parece apuntar a un esquema en el que el peso recaiga de manera más contundente sobre aquellos que tienen mayor capacidad a la hora de pagar impuestos.

Una columna publicada por Marcelo Zlotogwiazda también en Infobae este viernes, apunta en esa dirección. Con el título «Juntando plata para Alberto Fernández», el periodista y economista considera que una de las soluciones para el déficit fiscal argentino sería «cobrarle un impuesto al patrimonio de los millonarios, que acabe con el hazmerreír del actual impuesto a los Bienes Personales, que recauda montos obscenamente bajos».

La amenaza latente de un aumento de la carga fiscal sobre el patrimonio puso en alerta especialmente a quienes entraron en el blanqueo que culminó en abril de 2017. En aquella ocasión, se «sinceraron» nada menos que 116.000 millones de dólares, una cifra récord. De ese total, un 77% fueron cuentas e inversiones. Uno de los secretos fue la posibilidad de mantener el patrimonio declarado en el exterior, es decir no hacia falta repatriar los capitales.

 Quienes ingresaron al sinceramiento fiscal, que llegó a los U$S 116.000 millones en 2017, procuraban dos objetivos: no quedar sujeto a las investigaciones internacionales por mover dinero en negro y apostar a realizar nuevas inversiones en la Argentina.

Para hacer más atractivo el sinceramiento, el Gobierno bajó la alícuota de Bienes Personales al 0,25% anual. Pero menos de un año después, la reforma tributaria impulsada por Nicolás Dujovne volvió a subirla al 0,75%, su nivel actual.

Nicolas Dujovne, ex ministro de Hacienda (Bloomberg)
Nicolas Dujovne, ex ministro de Hacienda (Bloomberg)

El riesgo concreto es que ahora se venga un nuevo cambio de las reglas de juego y ese 0,75% anual sufra otro nuevo y sustancial incremento. Bienes Personales llegó a tener un nivel máximo de 1,25%, pero sobre un patrimonio superior a los 100.000 dólares. Ahora, con apenas 1,2 millones de pesos ya se estaría dentro de la base imponible. Es decir que el impuesto lo pagan quienes poseen bienes por más de 20.000 dólares.

Alberto Fernández empezó a introducir en la agenda la posibilidad de «gravar a los poderosos», con dos fines: achicar el déficit fiscal pero también mejorar la distribución del ingreso. Se trata no sólo de conseguir nuevas fuentes de financiamiento para el gasto público, sino también dar una señal a su base electoral. El mensaje que hay detrás de esta iniciativa sería algo así: estamos en crisis y los «ricos» deben hacer el esfuerzo para ayudar a los pobres.

 El discurso de los principales referentes de Frente de Todos es contundente: en la crisis son los sectores más “poderosos” los que deben poner el hombro. Cristina, luego Sergio Massa y ahora Alberto Fernández se manifestaron a favor de un gravamen que aumente la presión sobre “los que más tienen”

El propio Sergio Massa había señalado en abril cuando todavía era precandidato a presidente por su partido que «no hay que tener miedo de cobrarles más impuestos a los que tienen plata afuera«. En aquel momento se le dio poca relevancia a sus palabras porque medía muy poco en las encuestas. Hoy es un engranaje relevante dentro del armado político que Cristina Kirchner diseñó para el Frente de Todos.

Advertidos por este impredecible cambio en las reglas de juego, son muchísimos los que ahora se arrepienten de haber ingresado en el sinceramiento fiscal. Los estudios de contadores y asesores tributarios que ayudaron en el proceso de blanqueo, ahora reciben decenas de consultas a diario para ir en sentido contrario, es decir dar marcha atrás y quedar menos expuesto a una excesiva presión tributaria sobre los activos declarados.

Sergio Massa (Franco Fafasuli)
Sergio Massa, el impulsor del impuesto a la renta financiera

Massa, hoy pieza clave en frente de todos, ya había propuesta como diputado del Frente Renovador la posibilidad de aplicarle un impuesto diferencial a las cuentas en el exterior. Sin embargo, aquella propuesta fue desechada porque se la consideró que el impuesto debía aplicarse en forma equitativa, no importa si los bienes se mantienen dentro o fuera de la Argentina. Pero nada impide que ahora se avance en una idea similar.

Son numerosos además los argentinos que en las últimas semanas decidieron viajar a Uruguay para abrir cuentas no declaradas en ese país, cuando la mayoría se había cerrado en 2017.

Sin embargo, el proceso de revertir bienes sincerados resulta muy complejo o requiere de decisiones extremas: algunos argentinos optan por volverse residentes en otros países para dejar de tributar en el país (Uruguay, Paraguay y Estados Unidos son los destinos favoritos). Pero eso requiere demostrar que efectivamente se está viviendo allí por lo menos seis meses por año. Existen otros mecanismos más sofisticados y legales, pero sólo al alcance de las grandes fortunas.

Mauricio Macri (Gustavo Gavotti)
Mauricio Macri

 Muchos estudios contables y asesores tributarios que asesoraron a sus clientes para ingresar en el sinceramiento fiscal ahora reciben consultas de esos mismos clientes, pero interesados en recorrer el camino inverso

Claro que una medida de estas características tendrían un condimento mucho más político que económico. ¿Realmente se puede cerrar la brecha fiscal duplicando o triplicando Bienes Personales? En realidad es realmente poco lo que se podría conseguir en términos de recaudación. Pero sí resulta muy efectivo para satisfacer a la base de electores que apoya a Alberto Fernández, apuntando su enojo sobre quienes apoyaron abiertamente la gestión de Mauricio Macri, por ejemplo entrando masivamente en el blanqueo de capitales.

En realidad, el principal instrumento que tiene a mano el próximo gobierno para que no se dispare el déficit es reestructurar la deuda, estirando los  vencimientos de capital para después del 2025 pero además reduciendo sustancialmente la carga de intereses de los próximos años. El ahorro estaría en niveles cercanos a los USD 20.000 millones anuales, lo que le permitiría al nuevo gobierno no depender del financiamiento de los mercados. Claro que todo a costa de un canje de deuda con quita.

Además de renegociar la deuda, hay otras dos medidas que prepara Alberto Fernández en caso de que gane las elecciones del 27 de octubre: restringir todavía más el control de cambios para «cuidar las reservas» y convocar a un pacto social con la CGT y los empresarios para evitar una espiralización de la inflación y salir muy gradualmente del congelamiento de tarifas y alimentos esenciales.

Si gana, Alberto Fernández no tendrá una «luna de miel» con los mercados pero sí el poder suficiente como para tomar decisiones fuertes en las primeras semanas de su mandato. Pero tendrá esa bala de plata para tratar evitar un colapso de la economía y un desborde de los precios que dejarían a la Argentina al borde de un fantasma que acecha después de muchos años: la hiperinflación.

Fuente: infobae, 22/09/19.

Más información:

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maldito blanqueo

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Permiso para pensar

septiembre 8, 2019

Festival de San Sebastián (1989)

…Permiso Para Pensar, de Eduardo Meilij, nos ayuda a comprender la complejidad de aquella época histórica de Argentina, caracterizada por la personal impronta del peronismo…

…En las elecciones de1946 Juan Domingo Peron fue elegido presidente por primera vez y se mantuvo en el cargo hasta 1955. Implanto un sistema político conocido como ‘peronismo’ y caracterizado por su populismo. Como dijo una vez dijo Eva Peron: ‘Aquí nadie tiene la verdad, nadie mas que Peron’. Este movimiento dio lugar al Partido Justicialista. ‘Ni capitalismo ni comunismo sino justicialismo’ fue su lema….

El director no intenta interpretar los hechos sino darlos a conocer y ayudar a que la gente los pueda analizar. Resulta meritoria la labor de montaje del film, al subrayar las numerosas contradicciones entre el mensaje de los discursos y la realidad que muestran las imágenes.

Xavier Portugal l’Oro

Equipo Técnico: Montaje: Alberto Borello – Música: Bobby Russo Recopilación: Noemí Duhalde Investigación: Pedro A. Menga Títulos:
Raúl Dell’Oro – Duracion: 89 minutos.

Fuente: http://www.permisoparapensar.com.ar/


El documental histórico en los primeros años de la transición. Permiso para pensar (E. Meilij, 1989), un caso atípico

Por Marta Noemí Rosa Casale.

El cine histórico-político documental fue especialmente productivo durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Durante esos años, los films que abordaron el pasado se caracterizaron por la intención de echar una mirada abarcadora sobre sucesos, a veces, muy distanciados en el tiempo y por mantener un discurso conciliador frente a cualquier diferencia partidaria. La repercusión que tuvieron algunos de ellos permitió suponer una influencia, más o menos indirecta, sobre el electorado a la hora de volcarse a las urnas.

En este sentido, Permiso para pensar, primera y única obra cinematográfica de Eduardo Meilij, abogado de profesión, constituye una excepción. Tanto desde su elección estilística como desde su posición ideológica, el film se distingue en forma radical de casi todos los estrenados durante ese período. La película pone en foco los años del primer peronismo centrándose en las figuras de Perón y Evita desde una posición pretendidamente “objetiva”, basándose dicha condición en que se remite sólo a material de archivo de propaganda “oficial” del momento. Sin embargo, queda claro que el film –desde su mismo título- plantea una mirada crítica y absolutamente negativa de los personajes en cuestión. Este trabajo se propone dilucidar la paradoja mediante un análisis detallado.

Fuente: nuevomundo.revues.org


Texto Completo del Artículo

peron medianteEl momento histórico iniciado con la asunción de Raúl Alfonsín a la presidencia de la Nación el 10 de diciembre de 1983 -tras casi ocho años de férrea dictadura- estuvo fuertemente marcado por la restitución de las instituciones democráticas, fortalecidas por la participación popular y la exaltación masiva de valores tales como la libertad, la defensa de los derechos humanos y la democracia. La sociedad intentaba dejar atrás una etapa sumamente violenta de su historia con el convencimiento de que solo la comprensión cabal del pasado y un compromiso activo en la construcción del futuro le permitirían curar las heridas infringidas en los años más oscuros de su devenir.

  • 2 Sin embargo, más allá de los resultados exitosos que en un primer momento tuvieron las medidas toma (…)

2El regreso a la democracia y el impulso que el gobierno radical decidió otorgarles a las manifestaciones culturales determinó el florecimiento de una actividad artística considerable en todas las áreas durante los primeros años de su gestión. En el ámbito cinematográfico este aliento se hizo evidente en la cantidad de nuevos directores que arribaron al medio: de las ciento cincuenta películas estrenadas durante el mandato de Alfonsín, más de cincuenta fueron obras de realizadores noveles2.

  • 3 Encuentro teatral de 1981 en el que convergieron alrededor de ciento cincuenta artistas de diferent (…)

3En este marco, el cine histórico-político documental fue especialmente productivo por procurar una necesaria explicación de los sucesos traumáticos más recientes. La dictadura vivida como catástrofe –en el sentido literal del término, es decir, “desaparición del mundo tal cual se lo conoce”- potenció, en el cine histórico que la sucedió, la necesidad de integrar los sucesos más terribles en una explicación global que los contuviera y permitiera “asimilarlos”, en el sentido psicológico del término, suturando la brecha y restableciendo la continuidad histórica. Aparecieron así numerosos films documentales de archivo que encararon la revisión de nuestro pasado con una mirada abarcadora que muchas veces se remontó a sucesos muy lejanos en el tiempo en búsqueda de elucidaciones que permitieran entender no solo el presente sino, sobre todo, el pasado cercano. Este fue el caso especialmente de La República perdida (Miguel Pérez, 1983) y D.N.I (Luis Brunati, 1989) que comienzan su lectura de la historia argentina en 1928 la primera -con la asunción de Hipólito Yrigoyen- y en la época de la colonia, la segunda. Otros films acotan la revisión a sucesos más puntuales pero significativos para la vida política del país, tales como la figura de Eva Perón o el primer encuentro de Teatro Abierto3, a los que, de todas maneras, se enmarca en un panorama histórico más amplio, como en Evita, quien quiera oír que oiga (Eduardo Mignogna, 1984), El misterio de Eva Perón (Tulio Demecheli, 1987) y País cerrado, Teatro abierto (Arturo Balassa, 1989). Por último, algunos documentales histórico-políticos renuncian a explicaciones o abordajes tan globales y se remiten a períodos mucho menos extensos, pero considerados claves para la comprensión de nuestra historia, como sucede con La República perdida II (Miguel Pérez, 1986), que se concentra en la última dictadura, y Permiso para pensar (Eduardo Meilij, 1989), objeto de este estudio, que encara la gestión del primer peronismo (1946-1955). Un caso aparte –tanto en lo ideológico como en lo estético- es Juan, como si nada hubiera sucedido (Carlos Echeverría, 1987), realización no estrenada comercialmente. Este film relata las investigaciones llevadas a cabo por su director para revelar las circunstancias y responsabilidades de la desaparición de un estudiante en Bariloche, su ciudad natal (la del muchacho y la del director). Por muchos motivos –estructura del relato no como producto sino como proceso; concentración en un solo sujeto, con nombre y apellido; explicitación de su militancia política; construcción de un tiempo presente que involucra los sucesos como no finalizados- esta película se diferencia del conjunto de films documentales histórico-políticos del período, adelantándose a lo que luego, en los noventa, será el modo de encarar el tema por la segunda generación de cineastas, la perteneciente a los hijos de las víctimas.

  • 4 Ya se ha hecho la salvedad de Juan, como si nada hubiera sucedido, que no forma parte de este corpu (…)

4Más allá de sus lógicas diferencias individuales, a las que ya hemos hecho una primera alusión, los films documentales mencionados, en su gran mayoría, poseen características comunes. En primer lugar, en cuanto a su producción y circulación se trata de realizaciones que, aún con distintos orígenes y motivaciones, se encuadraron dentro de los cánones de la industria cinematográfica y siguieron los canales de exhibición habituales, estrenándose en las salas comerciales con mayor o menor repercusión en cada caso4. Otra rasgo llamativo es el hecho de que muchos de ellos son óperas primas de directores noveles que determinaron la llegada al largometraje de realizadores provenientes de otras áreas de la industria o de ámbitos totalmente ajenos. Para algunos de ellos estos trabajos serán los primeros y únicos en ese rol. Excepciones en este sentido son Eduardo Mignogna –cuyo primer largometraje es Evita, quien quiere oír que oiga, pero cuya carrera continuó en el cine de ficción industrial hasta su muerte en 2006- y Tulio Demicheli, poseedor de una vasta producción cinematográfica anterior, en el país y en España.

  • 5 En este aspecto las coincidencias con la producción anterior son notorias. Irene Marrone y Mercedes (…)
  • 6 Nichols, Bill, La representación de la realidad. Cuestiones y conceptos sobre el documental, Bueno (…)

5En segundo lugar, se trata de realizaciones que recurren primordialmente al material de archivo para su construcción, es decir, son el resultado de un montaje (o re-montaje) de imágenes anteriores de distinta procedencia que se integran en un nuevo relato que, en mayor o menor grado, las resignifica. Su material surge, fundamentalmente, del registro cinematográfico que documenta el acontecer político y social en noticiarios y cortos institucionales: actos oficiales, obras de gobierno, manifestaciones, funerales. Por esta razón, la producción de Federico Valle para el cine silente en la década del veinte y las realizaciones destinadas a la difusión de obras de gobierno en las décadas del cuarenta y cincuenta –en especial durante el primer peronismo- constituyen la fuente primordial de material para estas películas más recientes que toman de ellas gran parte de las imágenes que ilustran la época. Por otra parte, algunos procedimientos estéticos y motivaciones se repiten en unas y otras, estructuradas en casi todos los casos como un relato lineal y didáctico que articula, por medio del montaje, fragmentos fílmicos de distinta procedencia, incluso ficcionales5. Desde la banda sonora, la voz o ver de un relator confiere unidad a la narración, proponiendo una lectura única de las imágenes, a veces diferente y hasta contrapuesta a la que pudieran haber tenido en el contexto del cual fueron extraídas. Tanto estas realizaciones previas como gran parte de la producción documental de la transición –a excepción, precisamente, del trabajo de Mili- pueden encuadrarse dentro de lo que Bill Nichols denomina documental expositivo, ya que es el comentario del narrador el que va dando forma al relato, sirviendo las imágenes de mero contrapunto o ilustración. En estos casos, el peso de la argumentación descansa en el texto cuya función dominante hace que ésta avance al servicio de su necesidad de persuasión (Nichols, 1997)6.

6Lejos de una neutralidad que, por otra parte sería difícil de sostener, y a pesar del origen partidario de algunas de las producciones –La República perdida surge en el seno del radicalismo, D.N.I., del peronismo-, gran parte del cine de la transición tiene un discurso conciliatorio, construyendo una imagen única del pueblo más allá de cualquier proselitismo. Las polaridades pueblo/oligarquía y voluntad popular/dictadura sobre las que trazan sus narrativas la mayor parte de estos films propicia una mirada tolerante sobre las diferencias al constituir un nosotros/ellos aglutinante. Este es uno de los puntos en el que más difiere el planteo del film de Meilij: la suya es una propuesta eminentemente antiperonista y tanto el contenido como el aspecto formal de la película están al servicio de esta postura ideológica.

Permiso para pensar: el “montaje irónico”

  • 7 Leyda, Jay,. Films Beget Films. A study of the compilation film. Nueva York: Hill and d Wang, 1964; (…)
  • 8 Ibíd., p.47.
  • 9 Ibíd. p.63.
  • 10 La cuestión aquí es en qué medida es posible conservar el sentido original o meramente referencial. (…)

7Jay Leyda hace suya la afirmación de Paul Rotha cuando puntualiza a propósito de los films de archivo: “En ningún sentido el documental es una reconstrucción histórica” y, de hecho, más adelante descarta también el término “documental” para referirse a este tipo de film7. A pesar de que su libro no recoge las últimas y muy productivas investigaciones sobre el tema -es de 1964- su aseveración ilustra muy claramente la desconfianza que produce la manipulación del material en el proceso de montaje en el documental histórico, desconfianza que en su caso queda explícita cuando agrega: “la propaganda y las ideas [políticas] seguirán siendo el material básico del compilation film8. Aunque la forma clásica ha sido dejada atrás por la nueva generación de documentalistas, estas afirmaciones no carecen de valor con referencia a los documentales de los primeros años de la postdictadura puesto que la mayor parte de ellos utilizan el material de archivo como simple recuperación de la memoria histórica, dejando de lado la mirada historiográfica crítica que caracteriza en gran medida al documental histórico más reciente. En este sentido, puede notarse en Permiso para pensar un desplazamiento, novedoso para el contexto, a una postura más crítica, que se centra más en los discursos al proponer un montaje irónico del material de propaganda con el que el gobierno peronista había tratado de convencer de las bondades de su gestión. Este deslizamiento pone en cuestión, precisamente, las diferencias entre “una lectura puramente referencial del contenido de la imagen apropiada” y “otra lectura que considera elementos discursivos y formales, de modo de producción e incluso matéricos, para hacer que el significado fosilizado e incrustado en esas imágenes del pasado salga a la superficie”9. El documental clásico de la transición responde a la primera clase de lectura: la intención que prima en ellos es que las imágenes de archivo conserven –en la medida de lo posible- su sentido original10, ofreciendo, a la vez que un contexto, legitimidad al dato histórico. Permiso para pensar, a la segunda.

Permiso para pensar, Eduardo Meilij, 1989.

Peron convocaba multitudes deseosas de verlo y oírlo en Plaza de Mayo

  • 11 Es significativo que en sus declaraciones los directores de los documentales histórico-políticos de (…)

8Por otro lado, al hacer foco en el discurso, el film de Meilij se posiciona en una de las posturas más críticas del film de montaje: aquella en la que subyace una denuncia a los mass media, concretada a través de un mecanismo de distanciamiento y antagonismo que ataca el pacto con la realidad que establecen los supuestos discursos verité como los noticiarios o los films documentales. En muchos casos, y este es el de Permiso para pensar, la reutilización del metraje de archivo es presentada como una práctica que supone la neutralidad de la instancia narrativa, aunque el nuevo montaje caiga, inevitablemente, en otros marcos ideológicos o intereses comerciales11. Precisamente, según la carga crítico-ideológica de los montajes, García Martínez propone una clasificación de estos films en tres categorías: a) compilación informativa, b) collage y c) la fusión de ambos a la que denomina “montaje irónico”. El film que analizaremos a continuación corresponde al tercer tipo, al que Bonet calificó como “film de manipulación”: películas que parten de la compilación informativa pero la trascienden al deconstruir el discurso dominante y dar a las imágenes un nuevo tinte ideológico. Esta tergiversación del sentido no es novedosa, sobre todo en películas propagandísticas y, por este motivo, por ejemplo, fue una práctica habitual durante la Segunda Guerra Mundial.

  • 12 Según declaraciones al Diario Página 12 del 18 de diciembre de 1988.

9El film de montaje irónico conserva algunas características de la modalidad informativa. En primer lugar, es didáctico, pues la función sigue siendo enseñar (de hecho Meilij es profesor universitario y el mismo título del film propicia una reflexión sobre los materiales aportados); en segundo término, el hecho de poseer una lógica que organiza la información lo acerca al modo expositivo. Sin embargo, a diferencia del film de compilación informativa, no se conforma con reciclar el material de archivo sino que propone una lectura diferente y hasta subversiva del registro original. Esta es una de las principales características que contrapone Permiso para pensar al resto de la producción documental de los primeros años de la postdictadura, ya que el montaje irónico o paródico acarrea diferencias en la estructura del relato, la postura ideológica y el tratamiento del material apropiado. Sin embargo, puesto que su director ha confesado haberse inspirado en La República perdida para hacer el film12, la pregunta sobre las posibles motivaciones políticas comunes sigue en pie, sobre todo teniendo en cuenta que el film se estrenó poco antes de las elecciones presidenciales de 1989.

La permanencia del modelo bipolar

Selección y manipulación de las fuentes

  • 13 Acerca de la posición política que asume el film, Eduardo Meilij, abogado y profesor universitario, (…)
  • 14 La exhibición obligatoria regía desde 1943 para los noticiarios y cortos documentales en cada funci (…)
  • 15 La construcción gramatical misma de esta advertencia la hace confusa y encubre el hecho de que bajo (…)
  • 16 Manetti, Ricardo, “Cine testimonial”, en España, Claudio (compilador), Cine argentino en democracia (…)
  • 17 Igual posición sostienen Carmen Guarini y Jessica Stites Mor en sus artículos. Guarini, Carmen. “El (…)

10En clara contraposición con el discurso conciliatorio y el espíritu de tolerancia dominantes en el documental histórico-político del momento, Permiso para pensar echa sobre el período abordado -el comprendido entre junio de 1943 y setiembre de 1955- una mirada altamente descalificatoria del gobierno peronista y sus líderes, fundamentalmente Perón y Evita. Realizado con presumible intención proselitista, este primer y único film de Eduardo Meilij13 fue estrenado el 30 de marzo de 1989, en plena campaña para las elecciones presidenciales que concluyeron con el triunfo de Carlos Menem. El relato propicia la revisión del primer peronismo a través del montaje crítico de “secuencias de documentales de Propaganda Política, de exhibición obligatoria en su época, producidos por la Secretaría de Prensa y Difusión de la Presidencia de la Nación y Notas de Noticieros cinematográficos”, hecho que queda consignado al comienzo del film con el aparente objetivo de desalentar cualquier acusación de animosidad14. Sin embargo, esta consigna no siempre se cumple ya que la narración incorpora tanto imágenes como registros sonoros de distinta procedencia y, tras la declarada fidelidad a las fuentes, oculta una cuádruple manipulación del material15. La primera está dada por la selección misma de las imágenes y fragmentos de audio que, como cualquier selección, implica siempre una reducción subjetiva. En cuanto a este punto, no es necesario subrayar que ninguna selección es inocente, ni en lo que toma ni en lo que deshecha. Tal como puntualiza Ricardo Manetti: “El documental, como toda forma discursiva, es siempre un recorte, una opinión, una interpretación de la cultura. En el recorte aparece la otra verdad, la verdad del texto: la ideología16. En el mismo sentido Raymond Williams habla de “tradición selectiva”17.

  • 18 Algunos de ellos son: Sucesos revolucionarios: de junio a setiembre de 1955 (1956, 25’ Sucesos Arge (…)

11La segunda manipulación es el acoplamiento arbitrario de las bandas sonora y visual con el fin de ironizar o criticar las proclamas del gobierno a través de sus propios discursos, a veces contrastando lo que dice con lo que “hace”, otras veces poniendo el acento en lo que considera un llamamiento a la violencia o la entronización de sus líderes. En este punto, es notable cómo los fragmentos vinculados con los alzamientos de junio y setiembre de 1955, tomados de noticiarios y documentales propiciados por la Revolución Libertadora –es decir, noticiarios y documentales que revisan los hechos con posterioridad al 16 de setiembre de ese año18 – repiten el mismo procedimiento y no conservan en el montaje del film de Meilij su audio original, aunque éste haya sido en su lectura de los hechos extremadamente crítico con el gobierno peronista. Esto se debe a que la voz oficial de aquellos que lo derrocaron cae en los mismos excesos que la narración reserva para Perón y, en ocasiones, el discurso que acompaña a las imágenes es tan objetable que, de conservarse, produciría igualmente un indeseable efecto irónico.

  • 19 Entrevista transcripta en Marrone, Irene, “La historia se escribe con “i” de imagen. Entrevista a T (…)

12La tercera manipulación es la más tendenciosa ya que opera dando una referencialidad a la imagen misma al sacarla de su contexto histórico y ponerla en otro distinto y hasta contrapuesto. En estos casos, ya no se trata de evidenciar una contradicción, sino de ilustrar un hecho que pudo no haber sucedido nunca, o del que, en todo caso, no hay registro visual. Así el film de Meilij no tiene reparos en ilustrar las sistemáticas persecuciones ideológicas que atribuye al gobierno peronista con imágenes de numerosas empleadas dedicadas a registrar individuos, corroborar datos y completar fichas personalizadas con huellas digitales, en una dependencia estatal que parece dedicar todos sus recursos precisamente a esta tarea. Si bien estas imágenes en verdad pertenecen a la obra documental del primer peronismo, se refieren a un acontecimiento totalmente diferente: el empadronamiento de miles de mujeres con motivo de la promulgación del voto femenino. Esta descontextualización es un ejemplo de cómo opera este tipo de montaje. La compaginación de sentido inverso, por otra parte, no es novedosa en nuestro país en los noticieros y documentales de difusión. Tadeo Bortnowski, director editorial de Suceso Argentinos y creador del Noticiario Bonaerense, ejemplifica la tergiversación a la a menudo son sometidos los materiales describiendo cómo el registro audiovisual remitido por el gobierno soviético durante la Guerra Fría era reeditado para ser usado como contra propaganda: “El redactor hacía los textos dándole un sentido contrario”, comenta19.

13La cuarta manipulación apunta a la fragmentación del material sonoro: en algunas oportunidades los mensajes oficiales a los que la narración recurre son unas breves líneas, casualmente las más encendidas, dentro un texto mucho más amplio; no sucede lo mismo con los cortos propagandísticos que son expuestos más extensamente.

14Por último, el relato carece de un contexto histórico que habilite una lectura de los acontecimientos referidos en función de hechos precedentes o de espectros más vastos. En este sentido, la valoración de las obras de gobierno en relación con áreas como la salud, el trabajo, la niñez o la mujer están completamente ausentes.

Estructura

  • 20 Una imagen para nada ingenua que analizaremos más adelante.
  • 21 Esta es una característica en común con La República perdida.

15La narración se articula alrededor de doce núcleos temáticos que proponen un recorrido entre “El principio”, la llegada de Perón al poder, y el “Principio del fin”, la victoria de la Revolución Libertadora, con un breve epílogo que marca la asunción de Juan Domingo Perón a la presidencia en 1973, sintetizada en su saludo a la plaza repleta de manifestantes entre los que es posible distinguir el cartel de Montoneros20. Si bien existe una voz over que conduce el relato, ésta aparece en muy pocos momentos, sólo para dar continuidad a una exposición que no sigue un orden cronológico o para marcar un hecho especialmente relevante para la enunciación. Muchas de las imágenes se repiten en otros documentales histórico-políticos del período, otro material es inédito –en especial el que se refiere a la rebelión militar que finalmente destituyó al presidente-, todas las imágenes sorprenden por su gran nitidez, fruto del procesamiento del material antiguo con técnicas modernas21. En el relato las multitudes populares aparecen sumamente activas, ya sea en tomas aéreas que las muestran cubriendo grandes extensiones o en planos muy cercanos, en los que la cámara está al mismo nivel que los manifestantes, captando los pormenores de los acontecimientos, involucrándose directamente en ellos. Perón es representado como un anti demócrata, un tirano; algunas veces estos apelativos hacen hincapié en su condición de militar, a menudo destacada por la narración. “Un técnico militar será siempre un mal gobernante”, opina en este sentido Alfredo Palacios en un discurso que el film se encarga de subrayar, aunque este hecho obligue a torcer el eje bipolar buenos/malos sobre el que se asienta el relato ya que quienes lo deponen son igualmente militares. La realización reserva también un espacio relevante para sus adversarios políticos en distintos momentos y así se detiene en la formación de la Unión Democrática, la aceptación de la candidatura a presidente de José Tamborini y, especialmente, en Alfredo Palacios -de quien se expone ampliamente el mencionado discurso que “debía haber leído en la radio”- y la Revolución Libertadora. En este sentido, y a pesar de su consigna inicial, queda claro que el relato no siempre apela pura y exclusivamente a material de propaganda oficial.

Los actos eran monumentales e incluían una imaginería propia

Permiso para pensar, Eduardo Meilij, 1989.

16El film pone en foco los excesos del primer gobierno peronista, tanto los verbales -“Perón es Dios”, “un titán”, “el más esclarecido”; Evita “un hada”; los enemigos de Perón “son enemigos de la patria”, además de todos los llamamientos a “dar leña” o ganar la calle “con garrotes con un clavo en la punta […] rompiendo todo a su paso”-; como los referidos a su acción directa o indirecta -desde el personalismo y la desmesura de los actos públicos, hasta la represión estatal o el incendio y destrucción de las sedes opositoras-. La ausencia de una propuesta de lectura global impide una toma de posición de la narración desde una argumentación sólida y deja en el ámbito del espectador poder conciliar los aspectos negativos que destaca el film con las abrumadoras muestras de apoyo popular que el mismo no puede evitar consignar.

  • 22 Sin embargo, el último apartado (El principio del fin) tuerce esta polaridad ya que los militares d (…)

17El primer apartado se encarga de ligar indisolublemente la figura de Perón a la del gobierno militar que dio el golpe en 1943. A partir de este momento, el eje nosotros/ellos pasará a ser civilidad (“el pueblo”)/ militares (“la dictadura”), siendo estos últimos un colectivo cambiante que en el tercer apartado –“El coronel del pueblo”- el relato se ocupará de construir como antidemocrático y pro-nazi22. Imágenes de tropas con la svástica en sus banderas desfilan al mismo tiempo que José Tamborini, candidato a presidente por la Unión Democrática, habla del régimen imperante y de su previsible continuidad en la persona de su oponente en las próximas elecciones. En esta construcción del nosotros/ellos es posible notar cómo la oposición pueblo/dictadura que construyen la mayor parte de los documentales históricos de la época se desplaza en la obra de Meilij en relación a los líderes de los movimientos populares, aunque el relato no deje de mostrar a Perón y a Evita acompañados por manifestaciones multitudinarias. En consonancia con esta imagen de Perón como líder militar que construye el film, el apartado “Hermandad Latinoamericana” lo muestra fraternizando con distintos mandatarios de origen castrense de otros países americanos, todos ellos reconocidos dictadores como Carlos Ibáñez del Campo, de Chile; Anastasio Somoza, de Nicaragua, o Alfredo Stroessner, de Paraguay, a los que el presidente argentino honra con distinciones varias.

  • 23 Osvaldo Dallera hace notar que esa contradicción era propia de la concepción peronista de la mujer (…)

18En general, las imágenes que ilustran los discursos obran como comentarios de aceptación o de rechazo a lo sostenido por la banda sonora. En algunos casos su procedencia no tiene relación directa con el momento histórico al que refieren y su montaje forma parte de la construcción de un nuevo sentido que realiza la narración. De esta forma, mientras habla Tamborini la imagen muestra a los obreros en su labor cotidiana, trabajando ordenadamente. En otros casos, el montaje construye una flagrante oposición entre banda sonora e imagen, con el objeto de ironizar/ parodiar el mensaje. Este recurso se repite asiduamente y constituye el principal procedimiento crítico del film. Así, por ejemplo, cuando Perón proclama la voluntad de acabar con el personalismo se muestran numerosas obras y monumentos que llevan su nombre o el de Evita; cuando el presidente entrega un premio a un niño se escucha una voz infantil que dice un poco ridículamente “a usted se lo debemos todo, mi general, ¿me permite que le dé un abrazo?”, o cuando se muestran imágenes del momento en que se le concede por primera vez el derecho al voto a la mujer el registro sonoro de Evita arengando para que las nuevas ciudadanas obedezcan ciegamente la voluntad del líder -le den a Perón “un cheque en blanco- contrarresta el logro23.

  • 24 Se puede encuadrar también en los parámetros del melodrama la construcción de la figura de Evita. E (…)

19El efecto irónico es producido también por la incorporación de pasajes de ficción que tienen su origen en la propaganda oficial del primer peronismo -los docudramas-, que Meilij expone extensamente. Tal efecto es producido, más allá de cualquier crítica a los contenidos y antes de cualquier manipulación del material, simplemente por efecto del paso del tiempo, como resultado de variaciones en el verosímil cinematográfico ocurridas entre la época de su producción y la de realización del film (a fines de los ochenta). El empleo de recursos propios del melodrama24, así como de procedimientos de actuación ligados a la dicción interpretativa -escuela vigente durante el peronismo pero epigonal a partir de la difusión del método de Stanislavsky basado en la “naturalidad”- confieren al relato ficcional de estos documentales un aire de falsedad que invalida parcialmente cualquier mensaje propuesto. El uso del “tu” obra en el mismo sentido. Entre los docudramas reapropiados por Meilij podemos mencionar: Soñemos (Luis César Amadori, 1951, 20’); Ahora soy un más (Alberto Soria, 1952, 13’), éste con la salvedad de que son los mismos estudiantes quienes están a cargo de las dramatizaciones; Nuestro Hogar (Mario Soffici, 1953, 10’); Cuando la plata se hizo argentina (Carlos Soria, 1952, 9’) y La mujer puede y debe votar (L.J. Moglia Barth, 1947, realización del Noticiero Panamericano conjuntamente con el Registro Nacional de las Personas).

20Otros apartados apelan al mismo efecto irónico al mostrar hechos que fueron propuestos por la propaganda oficial como grandes logros y, finalmente, resultaron fracasos. “Mejor que prometer es hacer” hace hincapié en las fallidas investigaciones de Richter en nuestro país y también en la construcción, por parte de Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado, de prototipos de automóviles y lanchas con carrocerías totalmente de plástico. Asimismo la sección se dedica a mostrar la infinidad de estos artefactos cuyo nombre incluía el apelativo de “justicialista”.

21Antes del sucinto epílogo, la narración da cabida a los distintos alzamientos que, finalmente, acaban deponiendo al primer mandatario. El informe incluye imágenes de los noticiarios y documentales de propaganda realizados durante el primer año de la Revolución Libertadora, aunque las fuentes no aparecen explicitadas en el film de Meilij. Se incluyen, además, algunas noticias originadas en Montevideo e imágenes y audios inéditos de la sublevación encabezada por la marina. Estos últimos, en especial, permiten seguir el cruce de mensajes entre unidades asentadas en diferentes puntos del país en el momento de la insurrección, así como el papel que tuvieron las radios uruguayas en la difusión de las consignas golpistas. En este punto, el relato focaliza en los sublevados, mostrando sus bajas y movimientos antes de la victoria, y el apoyo masivo cuando finalmente logran su objetivo. Es notable en todos estos documentales que durante Libertadora revisan los últimos meses del gobierno peronista -y así lo remarca el trabajo de Irene Marrone y Mercedes Moyano Walter al respecto- la ausencia de imágenes de los cuerpos de los civiles muertos a causa de los bombardeos. Estas imágenes faltantes aparecerán recién cincuenta años después, en un documental para televisión que revisa los sucesos de junio de 1955 en ocasión de cumplirse un aniversario. Sin embargo, es aquel registro documental con ruinas y heridos pero sin muertos el que recoge Permiso para pensar.

  • 25 Esta sonorización con los acordes de la Marcha de la Libertadora está ya en los noticiarios que, co (…)

22En su exposición de los primeros tramos del alzamiento el montaje crítico contrapone -siempre mediante el mismo procedimiento- las escenas de los destrozos resultantes al audio oficial que niega trascendencia a los sucesos. El avance de las fuerzas rebeldes es acompañado por la “Marcha de la Libertad” como música de fondo, tal cual lo hizo en el momento de los hechos a través de las radios clandestinas25. Sus estrofas, exultantes de sentimiento patriótico, vuelven prescindente cualquier comentario del narrador: “En lo alto la mirada/ Luchemos por la Patria redimida/ El arma sobre el brazo/ La voz de la esperanza amanecida/ Que el sol sobre tu frente/ alumbre tu coraje camarada/ Ya el brazo de tu madre/ Te señaló la ruta iluminada.” Finalmente, el grito de “¡Libertad, libertad!” que parece proferir la multitud frente a la victoria de la “revolución” –fruto de una sonorización semejante a la que realizó Miguel Pérez para algunos fragmentos fílmicos de La República perdida– se funde con el de “¡Perón, Perón!” de la escena subsiguiente con la que cierra el relato. En ella el procedimiento irónico alcanza su momento culminante cuando la banda imagen muestra brevemente a Perón, en su tercera presidencia, frente a una plaza colmada de manifestantes, mientras la banda sonora da lugar a uno de sus discursos en el preciso punto en que dice “Solamente en un país cívicamente analfabeto e incapacitado puede haber sucedido lo que sucedió en la República Argentina”. Varios carteles de “Montoneros” entre los manifestantes parecen trazar una relación implícita pero causal entre este suceso y los que vinieron inmediatamente después, es decir, la dictadura militar.

Conclusiones

  • 26 Sobre esta capacidad de las imágenes –y de los medios audiovisuales a través de ellas- de constitui (…)
  • 27 Chesneaux, Jean, ¿Hacemos tabla rasa del pasado? A propósito de la historia y los historiadores, (…)
  • 28 Así lo hacen notar tanto Raúl Beceyro como Octavio Getino- SusanaVelleggia en sus obras Beceyro, (…)

23El análisis de Permiso para pensar pone de manifiesto el papel privilegiado de las imágenes en la urdimbre de la memoria colectiva26, a la vez que revela el pasado no como algo concluido y cristalizado de una vez para siempre, sino como un campo de luchas y tensiones, siempre cambiante, en el que distintas fracciones pujan por acaparar el sentido desde diferentes posturas ideológicas (Chesneaux, 1984)27. En el film de Meilij esta posición ideológica queda explícita: se trata de una lectura eminentemente antiperonista. Es, precisamente, esta explicitación ideológica la que lo acerca al resto de la producción documental histórico-política de la transición, aunque -en este caso- desde una posición más extrema, que deja de lado el relato conciliatorio y vuelve a hacer hincapié en la polaridad peronismo/ antiperonismo surgida en el seno del gobierno peronista y continuada luego por la Revolución Libertadora. Es también esta toma de posición la que lo convierte en un film político, ya que una de las características fundamentales de este tipo de obra es la de ser portadora manifiesta del discurso de quienes lo realizan28.

Entrega de premios con las fotos de Perón y Evita presidiendo la ceremonia.

Permiso para pensar, Eduardo Meilij, 1989.

24En cuanto a las imágenes y registros sonoros que lo conforman, en su gran mayoría son material de archivo surgido de los noticiarios cinematográficos y documentales de propaganda gestados durante el primer peronismo, aunque los hay también de otra procedencia. Entre ellos es posible notar algunos recogidos en ese período, en especial durante los alzamientos de junio y setiembre de 1955, pero compaginados y salidos a la luz en los noticiarios y cortometrajes con los que la Libertadora dio a conocer su propio relato de lo ocurrido.

25El montaje privilegia la ironía como procedimiento que permite confrontar el discurso con la acción o diversos discursos entre sí, así como ridiculizar ciertos gestos. Sin embargo, la narración carece de una propuesta de lectura global al descontextualizar las imágenes y registros sonoros, fragmentando la exposición y soslayando cualquier relación de los hechos con sucesos anteriores o con otros que habiliten un contexto más amplio. El film no propone una argumentación sólida que integre en una explicación comprensiva los aspectos negativos que el relato se encarga de destacar con el apoyo masivo que en muchas instancias la imagen no puede evitar consignar.

26Por último, la mirada crítica que plantea el film no puede disociarse del clima electoral en el que la película se gestó y finalmente se estrenó, allá por marzo de 1989. En este contexto se perfilaba como posible ganador en las elecciones de mayo Carlos Saúl Menem, candidato peronista que finalmente fue elegido presidente y asumió en julio de ese mismo año. En su discurso de aquella primera época Menem se presentaba como la continuación del pensamiento y la obra del general Perón. No parece desacertado, entonces, concluir que la revisión que sugiere Meilij está dirigida desde su mismo título –Permiso para pensar– al electorado, sobre todo al peronista, para que en función del pasado, tal cual es presentado por su realizador, reflexione acerca de su futuro.

D.N.I. (Luis Brunati, 1989)

El misterio de Eva Perón (Tulio Demecheli, 1987)

Evita, quien quiera oír que oiga (Eduardo Mignogna, 1984)

Juan, como si nada hubiera sucedido (Carlos Echeverría, 1987)

La República perdida (Miguel Pérez, 1983)

La República perdida II (Miguel Pérez, 1986)

País cerrado, Teatro abierto (Arturo Balassa, 1989)

Permiso para pensar (Eduardo Meilij, 1989)

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Bibliographie

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Filmografía

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Notes

2 Sin embargo, más allá de los resultados exitosos que en un primer momento tuvieron las medidas tomadas en esta esfera, “la política alfonsinista mantuvo algunas situaciones que a mediano plazo influyeron en la agudización de una crisis que puso en peligro no solo los éxitos obtenidos sino también la existencia misma del cine nacional” Aprea, Gustavo, Cine y políticas en Argentina. Continuidades y discontinuidades en 25 años de democracia, Buenos Aires, Biblioteca Nacional/ Universidad General Sarmiento, 2008, p. 15.

3 Encuentro teatral de 1981 en el que convergieron alrededor de ciento cincuenta artistas de diferentes áreas relacionadas con ese quehacer. La asistencia masiva del público así como el tenor crítico de las obras lo convirtieron en un bastión de la resistencia.

4 Ya se ha hecho la salvedad de Juan, como si nada hubiera sucedido, que no forma parte de este corpus. En el caso de D.N.I. algunas proyecciones siguieron un camino diferente, siendo acompañadas por un debate posterior.

5 En este aspecto las coincidencias con la producción anterior son notorias. Irene Marrone y Mercedes Moyano Walker muestran cómo estos recursos estéticos ya aparecen en los documentales realizados por la productora de Federico Valle en la década del veinte. Así, por ejemplo, La obra de gobierno radical que registra la campaña proselitista de Yrigoyen en 1928 combina fragmentos de películas ficcionales con notas del noticiario. Marrone, Irene y Moyano Walker, Mercedes, “Actores y escenarios rurales en el Noticiario Bonaerense (1948-1958)”, en Marrone, Irene y Moyano Walker, Mercedes (comp.), Persiguiendo imágenes. El noticiario argentino, la memoria y la historia (1930-1960), Buenos Aires, Editorial del Puerto, 2006, p.101.

6 Nichols, Bill, La representación de la realidad. Cuestiones y conceptos sobre el documental, Buenos Aires, Paidós, 1997, p 68.

7 Leyda, Jay,. Films Beget Films. A study of the compilation film. Nueva York: Hill and d Wang, 1964; citado por Weinrichter Antonio, “Jugando en los archivos de lo real. Apropiación y remontaje en el cine de no ficción”, en Torreiro, Casimiro y Cerdán Josetxo (ed), Documental y vanguardia. Madrid, Cátedra, 2005, p. 46-7.

8 Ibíd., p.47.

9 Ibíd. p.63.

10 La cuestión aquí es en qué medida es posible conservar el sentido original o meramente referencial. La reutilización de una imagen implica siempre su reconfiguración. Sobre este tema cfr. García Martínez, Alberto N., “El film de montaje. Una propuesta tipológica”, en Revista Secuencias N° 23, Madrid, 2006, p. 69. Sobre la gravitación del presente en la manera de concebir y evocar acontecimientos pasados cfr. Feld, Claudia y Stites Mor, Jessica, “Introducción. Imagen y memoria: apuntes para una exploración” en Feld, Claudia y Stites Mor, Jessica (comp), El pasado que miramos. Memoria e imagen ante la historia reciente, Buenos Aires, Paidós, 2009.

11 Es significativo que en sus declaraciones los directores de los documentales histórico-políticos de la transición subrayen la veracidad de sus films.

12 Según declaraciones al Diario Página 12 del 18 de diciembre de 1988.

13 Acerca de la posición política que asume el film, Eduardo Meilij, abogado y profesor universitario, responde con un argumento que pasa por alto la manipulación a la que fue sometido el material: “Cuando me preguntan si la película es antiperonista yo respondo que es fervorosamente peronista: es tan peronista que se limita a mostrar lo que el peronismo de aquel entonces mostraba y publicitaba con orgullo”. La prensa, 27/03/89

14 La exhibición obligatoria regía desde 1943 para los noticiarios y cortos documentales en cada función y en todas las salas del país. El decreto es contemporáneo al que organizó la Subsecretaría de Informaciones y Prensa, dependiente de la Presidencia de la Nación. Dicha Subsecretaría había sido creada sólo unos meses antes.

15 La construcción gramatical misma de esta advertencia la hace confusa y encubre el hecho de que bajo la categoría de “Notas de Noticieros cinematográficos” se incluye material proveniente de otras fuentes, distintas a las oficiales durante el gobierno peronista, por ejemplo, los noticiarios emitidos durante los primeros tiempos de la Revolución Libertadora.

16 Manetti, Ricardo, “Cine testimonial”, en España, Claudio (compilador), Cine argentino en democracia 1983 / 1993, Buenos Aires, Fondo de las Artes, 1994, p 260.

17 Igual posición sostienen Carmen Guarini y Jessica Stites Mor en sus artículos. Guarini, Carmen. “El “derecho a la memoria” y los límites de su representación” en Feld, Claudia y Stites Mor, Jessica (comp), El pasado que miramos. Memoria e imagen ante la historia reciente, Buenos Aires, Paidós, 2009. Stites Mor, Jessica, “Imágenes de un sur desplazado: Fernando Solanas y el imaginario cultural de la transición” en Feld, Claudia y Jessica Stites Mor (comp), El pasado que miramos. Memoria e imagen ante la historia reciente, Buenos Aires, Paidós, 2009.

18 Algunos de ellos son: Sucesos revolucionarios: de junio a setiembre de 1955 (1956, 25’ Sucesos Argentinos); Pacificación (30 setiembre 1955 Sucesos Argentinos N° 878) y Apuntes para una historia (Noticiario Panamericano Nº 803, 1955)

19 Entrevista transcripta en Marrone, Irene, “La historia se escribe con “i” de imagen. Entrevista a Tadeo Bortnowski, 22 de julio de 2005”, en Marrone, Irene y Moyano Walker, Mercedes (comp.), Persiguiendo imágenes. El noticiario argentino, la memoria y la historia (1930-1960), Buenos Aires, Editorial del Puerto, 2006, p 90.

20 Una imagen para nada ingenua que analizaremos más adelante.

21 Esta es una característica en común con La República perdida.

22 Sin embargo, el último apartado (El principio del fin) tuerce esta polaridad ya que los militares de la Libertadora aparecen como salvadores de la patria, victoriosos y vitoreados.

23 Osvaldo Dallera hace notar que esa contradicción era propia de la concepción peronista de la mujer cuyo papel era a la vez revolucionario y conservador: “la participación política femenina era vista por el peronismo como una forma de protección del rol doméstico tradicionalmente destinado a la mujer”. Dallera, Osvaldo, “La mujer puede y debe votar”, en Marrone, Irene y Moyano Walker, Mercedes (comp.), Persiguiendo imágenes. El noticiario argentino, la memoria y la historia (1930-1960), Buenos Aires, Editorial del Puerto, 2006, p. 213.

24 Se puede encuadrar también en los parámetros del melodrama la construcción de la figura de Evita. En las fotos con su rostro que aparecen en el film –las mismas que se difundían durante el primer peronismo- es posible notar una iluminación propia de este género en particular y del star system en general.

25 Esta sonorización con los acordes de la Marcha de la Libertadora está ya en los noticiarios que, con posterioridad al derrocamiento, revisan los alzamientos contra el gobierno peronista.

26 Sobre esta capacidad de las imágenes –y de los medios audiovisuales a través de ellas- de constituirse en escenarios privilegiados de memoria cfr. Feld, Claudia, Del estrado a la pantalla: las imágenes del juicio a los ex comandantes en Argentina, Madrid, Siglo XXI, 2002.

27 Chesneaux, Jean, ¿Hacemos tabla rasa del pasado? A propósito de la historia y los historiadores, Buenos Aires, Siglo XXI, 1984.

28 Así lo hacen notar tanto Raúl Beceyro como Octavio Getino- SusanaVelleggia en sus obras Beceyro, Raúl, “El documental. Algunas cuestiones sobre el género cinematográfico”, en Sartora Josefina y Rival, Silvina (editoras), Imágenes de lo real. La representación de lo político en el documental argentino, Buenos Aires, Libraria, 2007. Getino, Octavio y Velleggia, Susana, El cine de “las historias de la revolución”. Aproximación a las teorías y prácticas del cine de “intervención política” en América Latina (1967-1977), Buenos Aires, Grupo Editor Altamira, 2002.

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Crédits Permiso para pensar, Eduardo Meilij, 1989.
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Légende Los actos eran monumentales e incluían una imaginería propia
Crédits Permiso para pensar, Eduardo Meilij, 1989.
URL http://nuevomundo.revues.org/docannexe/image/65722/img-2.jpg
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Légende Entrega de premios con las fotos de Perón y Evita presidiendo la ceremonia.
Crédits Permiso para pensar, Eduardo Meilij, 1989.
URL http://nuevomundo.revues.org/docannexe/image/65722/img-3.jpg
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Pour citer cet article

Référence électronique

Marta Noemí Rosa Casale, « El documental histórico en los primeros años de la transición. Permiso para pensar (E. Meilij, 1989), un caso atípico », Nuevo Mundo Mundos Nuevos [En ligne], Images, mémoires et sons, mis en ligne le 01 octobre 2013, consulté le 18 avril 2015. URL : http://nuevomundo.revues.org/65722 ; DOI : 10.4000/nuevomundo.65722

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Auteur

Marta Noemí Rosa Casale

Universidad de Buenos Aires[email protected]

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Droits d’auteur

© Tous droits réservés


The historical documentary film during the immediate years following the dictatorship. Permission to think (E. Meilij, 1989), not an ordinary case

[01/10/2013]

The production of documentary films on politics was significant during the Alfonsín Government. At that time films that dealt with past political events cast a view of ample scope in order to cover deeds quite distant in time with the aim of reaching a conciliatory discourse vis á vis party lines. Their impact allows for the conclusion of a relatively important influence on the electorate at the time of the ballot. In this respect, Permission to think, the first and only film work of Eduardo Meilij, law practitioner, is an exception both with regard to its style and ideological conception: it radically departs from most of the production at that time. The film focuses on the years of the First Peronist government concentrating on the figures and characters of both Juan Domingo and Eva Perón from a pressumed “objective” point of view based on official propaganda documents of the times. Nevertheless, from the start it is clear that the film projects a critical and absolutely negative view about its central characters. This paper aims at discussing and answering this seeming paradox in detail.

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