Cable, fibra óptica e internet: servicios esenciales que exigen calidad

noviembre 30, 2023

Cable, fibra óptica, internet. Las tres expresiones aluden al mismo objetivo: estar conectados. En tiempos digitales tener acceso a internet es tan básico como acceder a un servicio público, como la luz, el agua o el gas.

Por eso a internet se lo define como servicio esencial y en algunos lugares del mundo su acceso ha sido declarado como un derecho humano. ¿Por qué? Porque hoy a través de las plataformas y redes sociales realizamos la mayor parte de nuestras actividades cotidianas básicas, especialmente con los nuevos servicios de cable, fibra óptica e internet.

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Nos ponemos en contacto con otras personas a través de internet, pagamos la factura de los servicios en línea, consultamos los precios de los productos en una plataforma de comercio electrónico y, luego, decidimos si la compramos allí o vamos a un local físico. También pedimos un turno médico por Whatsapp y un auto a través de una app cuando nos trasladamos de un lugar a otro.

Los usuarios de internet se contabilizan casi del mismo modo que las ciudadanías de los países. En Argentina, hay 47 millones de habitantes y 45 millones de usuarios de internet. Tener conectividad equivale, prácticamente, a tener ciudadanía.

Basta recordar que la aplicación Mi Argentina contiene todos nuestros datos personales para advertir la importancia del acceso a internet. Hasta  ANSES necesita de tu número de móvil para enviarte mensajes vinculados con tus beneficios sociales.

Fibra óptica como garantía de acceso

Si tener acceso a internet equivale también a ejercer nuestra ciudadanía, cuando mejor sea esa conectividad, mejor podremos hacer uso de nuestros derechos y obligaciones. Contar con un buen acceso a internet, por cable o por fibra óptica, garantiza ese ejercicio ciudadano.

Por eso es tan importante contar con la mejor tecnología para conectarse a internet. ¿Cuál es hoy la mejor tecnología disponible? La de fibra óptica, sin dudas. Si bien el cable continúa siendo la dominante en la Argentina, y ha experimentado mejoras, la fibra óptica es la preferida por las operadoras de telecomunicaciones y por los usuarios de internet.

¿Por qué la fibra óptica es la mejor tecnología de internet? Porque es la más veloz que existe hasta ahora y porque posibilita traficar grandes paquetes de datos sin inconvenientes. Es la que permite que la comunicación se efectúe en tiempo real, sin interrupciones, que ninguna imagen se pixele y que ningún microcorte interrumpa una conversación en línea.

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Fibra óptica y Wi-Fi, dos que suman

¿Qué diferencia hay entre la fibra óptica y el Wi-Fi? Son dos tecnologías que se complementan y se potencian. La conectividad por fibra óptica llega hasta el domicilio de un hogar y, desde allí, se distribuye de manera inalámbrica. Es la mejor forma de evitar tener que desplegar más cables dentro de la vivienda.

Por eso es común ver en los anuncios publicitarios de los proveedores de internet que ofrezcan la fibra óptica en conjunto con el Wi-Fi. Es el modo de hacer jugar lo mejor que tiene cada tecnología a favor del usuario, a favor del ejercicio de la ciudadanía digital.

A medida que se despliegan más redes de fibra óptica, mejora la conectividad en general de una zona o de un país. Porque, así como se conectan hogares, la fibra óptica también es la tecnología elegida para conectar a las antenas de telefonía móvil gracias a su gran capacidad para traficar altos volúmenes de datos.

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Así como, a medida que hay más acceso al agua potable mejoran las condiciones sanitarias y de salud de una población, cuando se expanden las redes de cables de fibra óptica para expandir el uso de internet, mejora el acceso de las personas a sus derechos básicos, como el de informarse y el de expresarse. También porque les permite acceder a la educación, a la salud, entre otras necesidades primarias de la población.

Contar con servicio de cable y fibra óptica para internet es hoy fundamental para formar parte de la sociedad de la información y acceder a los derechos básicos que permiten el desarrollo de las sociedades.

Fuente: Ediciones EP/PR, 30/11/23.

El camino a la Riqueza

noviembre 30, 2023

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El camino a la Riqueza

Por Gutavo Ibáñez Padilla.

La riqueza está al alcance de todos… si se sabe tomar el camino correcto. Esta idea no es siempre compartida, muchos creen que la norma es la escasez y la falta de recursos. Para probarlo, dicen, basta echar una mirada alrededor y observar la gran cantidad de personas que no alcanzan a obtener lo mínimo necesario para superar la indigencia. La evidencia brindada por los países subdesarrollados parece confirmar esta afirmación, sin embargo cuando relevamos los países desarrollados se deduce lo contrario: allí quien se esfuerza lo suficiente alcanza el éxito.

¿Dónde está la verdad? ¿Vivimos en un mundo miserable o en un paraíso abundante? Sobre estos temas reflexionaron hace ya muchos años los primeros economistas. Adam Smith, fundador de la ciencia económica, se maravillaba de la enorme productividad generada por la división del trabajo y el libre intercambio entre los hombres. ¿Por qué, entonces, se define a la economía como la administración de los recursos escasos? La palabra ‘escasos’ se refiere a que siempre estamos obligados a optar entre diversas posibilidades y a que los recursos disponibles son limitados, sean estos el tiempo, el capital o las personas. No debemos caer en el error de interpretar el concepto ‘escasez’ como una realidad de un mundo pobre e insuficiente.

Adam Smith (1723-1790)

En un sistema libre los hombres cooperan y compiten simultáneamente y se benefician en forma  mutua al intercambiar productos y servicios, distintamente valorados. Cuando el zapatero entrega un par de botas al panadero a cambio del pan que consume en un mes, ambos se benefician. Cada uno recibió más de lo que dio, según su personal criterio de valoración.

Una vez que comprendemos el concepto subjetivo del valor, descubrimos la abundancia que genera el libre intercambio entre las personas. Sin obstáculos artificiales desaparecen las desaveniencias entre oferta y demanda, ambas buscan el dinámico equilibrio y generan de este modo la riqueza necesaria para la vida de los hombres con sobrados excedentes.

Si todo eso es cierto ¿por qué hay tantos países con dificultades económicas y por qué tantas personas en la indigencia? Los países con problemas son aquellos que pretenden burlarse de las leyes de la economía y sufren las consecuencias. Las personas que no alcanzan la riqueza son aquellas que no aceptan pagar el precio necesario. Nada es gratis en este mundo, si se quiere obtener algo, hay que pagarlo. El precio de la riqueza se abona con trabajo, esfuerzo, inteligencia y previsión. Toda persona que sea capaz de aportar algo a sus semejantes, se esfuerce con inteligencia en ello y actúe con previsión tiene asegurado su futuro. Esto no significa que cualquiera con sólo proponérselo se convierta en un Bill Gates, pero sí podrá alcanzar su riqueza necesaria. La riqueza y la abundancia son conceptos relativos y no deben mensurarse como absolutos, no se miden en pesos o dólares. Se es rico cuando se tiene lo necesario y la sabiduría está en encontrar el justo balance. En cualquier país, en todo grupo y sea cual sea la situación, puede observarse que algunos individuos logran llevar una buena vida con los mismos medios y recursos que a otros no alcanzan para una vida digna. La diferencia está en la actitud, la inteligencia y el manejo que cada uno hace de sus recursos y posibilidades.

Si nos concentramos en el plano personal, ¿qué debemos hacer para alcanzar la abundancia económica? Lo primero es conocer las leyes básicas de la economía y sus implicancias en el ámbito personal. Lo segundo es fijarnos un objetivo claro y ejecutar las acciones convenientes para alcanzarlo. Lo tercero es mantener el rumbo correcto y realizar las correcciones  necesarias.  Si conocemos las reglas de la navegación, disponemos de adecuadas cartas y buena brújula siempre habrá algún viento que nos lleve a buen puerto. Si queremos alcanzar nuestros  objetivos precisamos de reflexión, decisión y acción.

Si usted dispone de un objetivo claro y se empeña en alcanzarlo, el mundo le revelará su abundancia. Si en cambio no deja de lamentarse de la difícil época que le tocó vivir, es seguro que no obtendrá ningún logro.

La fuente fundamental de dinero es la capacidad de satisfacer las necesidades de nuestros semejantes. Siempre habrá alguien en el mercado dispuesto a pagar un buen precio por un producto o servicio valioso. Desarrolle sus capacidades y ventajas comparativas, diferénciese del resto, coopere y compita con otros individuos y sus productos o servicios serán disputados por innumerables clientes y consumidores. Henry Ford resumió magistralmente este concepto: “Poca gente osa lanzarse a los negocios, porque en el fondo de sí mismos se dicen: ‘¿por qué lanzar tal producto al mercado, si ya hay alguien que lo hace?’ Yo, en cambio, me he dicho siempre. ¿por qué no hacerlo mejor? Y eso es lo que hice.”

Henry Ford (1863-1947)

Su activo más importante es su propia capacidad de generar ingresos. Su capital físico, intelectual y de imagen le proporcionará, empleado inteligentemente, los recursos necesarios para satisfacer todas las necesidades de su vida. La explotación de dicho capital requiere un adecuado  empleo del tiempo. Éste es el único recurso que no puede acumularse, debe ser eficaz y eficientemente utilizado en cada momento presente. Debe ser aprovechado hoy. Su uso no puede demorarse ni adelantarse, por ello la correcta administración del tiempo resulta fundamental para alcanzar el éxito y vivir bien la vida.

Si usted progresa verá crecer sus ingresos Lamentablemente según lo enunció el escritor inglés C. Northcote Parkinson: “Los gastos siempre aumentan hasta el nivel de los ingresos.” La Ley de Parkinson más que una ley propiamente dicha es una descripción de la realidad. La clave para alcanzar la riqueza es quebrantar esta “ley”. Su futuro financiero está más determinado por su capacidad de ahorrar parte de sus ingresos, que por su capacidad de generarlos.

Toda persona sana que pueda actuar en libertad dispone de la capacidad para asegurar su futuro económico. La clave está en generar ingresos, ahorrar, invertir con inteligencia y proteger el patrimonio. Estas verdades son desatendidas por obvias y evidentes, pero pobre de aquel que no sepa aplicarlas con inteligencia. Según se observen o no estos principios el mundo se divide entre las laboriosas y previsoras hormigas y las dicharacheras y ociosas cigarras. Las primeras duermen tranquilas y calientes durante el invierno y las últimas tiritan de frío hasta morir.

Su posibilidad de ahorrar resulta independiente del valor absoluto de sus ingresos. Basta sólo con tomar la decisión; no hay excusas para no hacerlo, tan sólo duras consecuencias.

Para invertir es preciso desarrollar la inteligencia financiera que facilita entender las finanzas y encontrar las buenas inversiones que brinda el mercado. Es necesario aprovechar el tiempo que permite multiplicar el capital gracias a las maravillas del interés compuesto. Es fundamental contar con el apoyo y la experiencia de un buen consultor financiero que le evite incurrir en errores y maximice sus posibilidades de crecimiento. Es imprescindible comenzar un proceso de auto-capacitación que le posibilite conocer los secretos de la economía personal. No espere más, ¡inicie hoy mismo su camino a la riqueza!

Fuente: Ediciones EP, 2006.

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La influencia de la Opinión Ajena en la sociedad moderna

noviembre 28, 2023

Por Gustavo Ibáñez Padilla.

En el tejido social, la influencia de la opinión de los demás actúa como un hilo invisible que, sutilmente, va tejiendo las decisiones individuales y colectivas. Este fenómeno, tan arraigado en la psicología social, encuentra su expresión vívida en el cuento clásico «El traje nuevo del emperador» y los reveladores experimentos de conformidad de Solomon Asch. A través de estas narrativas, se desentraña la complejidad de cómo la opinión del grupo puede moldear nuestras percepciones y decisiones.

En el relato publicado en 1837 por Hans Christian Andersen, un emperador desfila desnudo, convencido por unos artesanos estafadores de que su traje es invisible para quienes son incompetentes o estúpidos. Nadie quiere ser señalado como tal, y la multitud, por temor a ir contra la corriente, se une al coro de elogios ficticios. Esta alegoría resuena en la psicología social, revelando cómo el miedo a la desaprobación social puede llevar a la conformidad, incluso cuando esta contradice la evidencia objetiva.

Los experimentos clásicos de Solomon Asch, realizados entre 1951 y 1952, profundizaron en esta dinámica. Sujetos de prueba se enfrentaron a la tarea aparentemente simple de comparar longitudes de líneas. Sin embargo, cuando el resto del grupo (compuesto en realidad por cómplices del experimentador) elegía la respuesta incorrecta de manera unánime, los participantes reales a menudo cedían a la presión social y también seleccionaban la opción incorrecta. Este fenómeno de conformidad ilustra cómo la necesidad de pertenecer y evitar el rechazo puede eclipsar incluso nuestra percepción más básica.

Al conectar estas ideas con obras literarias como 1984 de George Orwell, se revela la ingeniería social en su forma más siniestra. En la distopía orwelliana, el gobierno manipula la realidad, imponiendo una versión distorsionada de los hechos para controlar la percepción de la verdad. El protagonista, Winston Smith, lucha contra esta maquinaria de manipulación, enfrentándose al dilema de aceptar la versión oficial o resistirse a pesar de las consecuencias. La conexión con los experimentos de Asch es innegable: la influencia de la opinión ajena puede ser tan abrumadora que la verdad objetiva se ve eclipsada por la necesidad de conformidad.

En el ámbito de la psicología social, la Propaganda juega un papel destacado. La maquinaria propagandística utiliza tácticas psicológicas para manipular las percepciones y actitudes de la sociedad. Edward Bernays, considerado el «Padre de las Relaciones Públicas», entendió el poder de la propaganda en la formación de la opinión pública. Su obra, Propaganda (1928), explora cómo moldear la opinión a través de la manipulación de la información, un concepto que resuena tanto en la literatura como en la realidad.

La Inteligencia Estratégica también emplea tácticas propagandísticas para alcanzar objetivos específicos. En el mundo moderno, la información se ha convertido en un arma poderosa, y la capacidad de controlar narrativas influye en la toma de decisiones a nivel global. La manipulación de la opinión pública a través de campañas de desinformación y construcción de narrativas es una realidad que debemos abordar críticamente.

Ejemplos de la vida real abundan. En el ámbito económico, la percepción de la solidez de una moneda o el éxito de una empresa a menudo depende de la opinión general. Los inversores y consumidores, influenciados por la masa, pueden tomar decisiones que afectan directamente los mercados y la economía en su conjunto. En el mundo empresarial, la reputación de una marca puede ser construida o destruida por la percepción pública, influyendo en la toma de decisiones de los consumidores.

Personalidades influyentes han reflexionado sobre este fenómeno. Warren Buffett, magnate de los negocios, ha señalado: “Nunca confundas el conocimiento con la sabiduría. Uno nos ayuda a ganarnos la vida; el otro nos ayuda a construir una vida”. Esta distinción subraya cómo la búsqueda de aprobación externa puede desviar la atención de lo verdaderamente significativo en la vida.

En el ámbito político, la influencia de la opinión ajena es evidente en la formación de alianzas y la adopción de políticas populares en lugar de efectivas. La carrera por la aprobación pública puede nublar el juicio y llevar a decisiones que sacrifican el bienestar a largo plazo en aras de la popularidad inmediata.

En un nivel más personal, las Redes Sociales han amplificado esta dinámica. La validación social medida en likes y comentarios puede convertirse en una métrica de autoestima, afectando la percepción de uno mismo y las decisiones cotidianas. La conformidad digital, a menudo basada en la necesidad de encajar en la corriente dominante, moldea las interacciones en línea y, en última instancia, la realidad offline.

En el cierre, emerge una verdad innegable: la influencia de la opinión ajena es un componente intrínseco de nuestra existencia social. Desde la infancia, donde la conformidad puede ser la clave para la aceptación, hasta la vida adulta, donde las decisiones profesionales y personales a menudo se ven influenciadas por la percepción externa, el hilo invisible de la opinión ajena nos conecta a todos.

Reconocer esta influencia es el primer paso hacia la autonomía individual y la toma de decisiones informadas. La literatura y los experimentos psicológicos sirven como recordatorios cruciales de la fragilidad de la verdad en la esfera social y la importancia de resistir la presión de conformidad. La Propaganda, la Ingeniería Social y la Inteligencia Estratégica nos recuerdan que la batalla por la percepción es constante y sutil.

En un mundo donde la información fluye rápidamente y la opinión pública puede cambiar en un instante, la capacidad de discernir entre la verdad y la manipulación se vuelve crucial. La fortaleza para resistir la corriente y la valentía para defender la verdad objetiva son imperativos para una sociedad informada y resiliente.

La influencia de la opinión ajena es un fenómeno tan antiguo como la humanidad misma, pero su impacto en la era moderna se magnifica. La tecnología, la globalización y la interconexión constante han creado un escenario en el que la opinión colectiva puede ser una fuerza unificadora o divisoria.

En última instancia, la reflexión sobre nuestra propia vulnerabilidad a la influencia externa es esencial. La conciencia de este poder invisible nos empodera para cuestionar, resistir y forjar nuestro propio camino. La literatura, los experimentos psicológicos y las lecciones de la historia sirven como faros que iluminan el camino hacia una comprensión más profunda de nosotros mismos y de la sociedad que colectivamente creamos. En un mundo donde la verdad a menudo se ve eclipsada por la percepción, recordemos siempre que el hilo invisible de la opinión ajena puede tejerse en la forma correcta cuando cada individuo elige ser consciente, crítico y valiente.

Fuente: Ediciones EP, 28/11/23.

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La Teoría de la estupidez según Cipolla

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La Teoría de la estupidez según Cipolla: Un análisis humorístico y profundo de nuestra sociedad

noviembre 22, 2023

Por Gustavo Ibáñez Padilla.

“Mi abuelo era un hombre muy valiente, sólo le tenía miedo a los boludos. Un día le pregunté: ¿por qué?, y me dijo: porque son muchos, ¡no hay forma de cubrir semejante frente! Por temprano que te levantes, a donde vayas, ¡ya está lleno de boludos! Y son peligrosos, porque al ser mayoría eligen hasta el presidente.”
Facundo Cabral (1937- 2011), cantautor argentino.

Carlo Maria Cipolla, un historiador económico italiano, dejó un legado perdurable en el mundo académico con su ingeniosa Teoría de la Estupidez. Su enfoque humanista y, a veces, humorístico nos invita a reflexionar sobre las causas detrás de ciertas situaciones económicas y sociales a lo largo de la historia. En su ensayo breve de 1988, «Allegro ma non troppo», Cipolla desglosa su teoría, ofreciéndonos un agudo análisis del comportamiento humano.

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El gráfico del comportamiento humano según Cipolla

“La estupidez no se cura con dinero, ropa elegante, ni con un montón de títulos académicos.”
Anton Chéjov

Cipolla, en su afán por comprender las complejidades de la estupidez humana, nos presenta el Gráfico del comportamiento humano. Este gráfico, extraído de su obra «Allegro ma non troppo», sitúa en el eje x los beneficios y pérdidas que un individuo se causa a sí mismo, mientras que en el eje y coloca los beneficios y pérdidas que un individuo causa a los demás. Este simple gráfico nos permite clasificar a los individuos en cuatro grupos distintos: los inteligentes, los incautos, los estúpidos y los malvados.

Los Inteligentes: Este grupo se destaca por beneficiar tanto a los demás como a sí mismos. Son individuos cuyas acciones contribuyen al bien común y al propio bienestar. En un mundo ideal, este grupo predominaría, pero como señala Cipolla, la realidad es más compleja.

Los Incautos: También conocidos como desgraciados, este grupo beneficia a los demás pero se perjudica a sí mismo. Son aquellos cuya generosidad o falta de previsión los coloca en situaciones desfavorables. Aunque su intención es positiva, su falta de cautela los expone a riesgos innecesarios.

Los Estúpidos: Según Cipolla, los estúpidos constituyen el grupo más peligroso. Perjudican tanto a los demás como a sí mismos sin obtener beneficio alguno. Su impacto negativo en la sociedad es palpable, y su falta de consideración por las consecuencias los convierte en actores perniciosos en cualquier escenario.

Los Malvados: Aunque perjudican a los demás, los malvados se benefician a sí mismos. Desde una perspectiva estrictamente económica y utilitarista, Cipolla sugiere que un malvado es preferible a un estúpido, ya que al menos algunas riquezas cambian de manos, y su accionar es más previsible.

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Las leyes fundamentales de la estupidez

Cipolla establece cinco leyes fundamentales de la estupidez, cada una revelando un aspecto diferente de este fenómeno social.

La Subestimación del Número de Individuos Estúpidos: Cipolla nos advierte que siempre subestimamos la prevalencia de la estupidez en nuestra sociedad. La sorpresa ante las acciones irracionales de algunos es una constante en nuestra vida cotidiana.

La Independencia de la Probabilidad de Estupidez: La probabilidad de que una persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica. La estupidez no discrimina; puede encontrarse en cualquier estrato social o nivel educativo.

El Daño sin Beneficio Personal: Una persona es estúpida si causa daño a otros sin obtener ganancia personal o, peor aún, si se perjudica a sí misma en el proceso. Esta ley destaca la naturaleza irracional de la estupidez.

La Subestimación del Potencial Dañino de la Gente Estúpida: Las personas no-estúpidas constantemente subestiman el potencial dañino de aquellos que carecen de discernimiento. Ignorar este riesgo puede llevar a errores costosos.

La Peligrosidad de la Persona Estúpida: Cipolla concluye que la persona estúpida es la más peligrosa que puede existir. Su capacidad para causar estragos, sin restricciones ni liderazgo, la convierte en una fuerza caótica difícil de contener.

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La relevancia en nuestra vida diaria

“La estupidez insiste siempre.”
Albert Camus

En un mundo cada vez más interconectado, la Teoría de la Estupidez de Cipolla resuena de manera impactante. La subestimación constante del número de individuos estúpidos y la incapacidad de prever su potencial dañino nos afecta a todos. Como señala el economista Jeremy Bentham, cuantificar la utilidad de las acciones en la sociedad es esencial, y la presencia de individuos estúpidos complica este análisis.

La Teoría de la Estupidez nos exige ser conscientes de los peligros que surgen de la falta de racionalidad y discernimiento. En un mundo donde la toma de decisiones impacta directamente en la prosperidad colectiva, la ignorancia de las leyes de la estupidez puede llevar a consecuencias desastrosas.

En última instancia, la Teoría de la Estupidez de Cipolla nos insta a cultivar la inteligencia y la prudencia en nuestras acciones diarias. Reconocer la presencia de individuos estúpidos y comprender su potencial dañino es esencial para construir una sociedad más justa y equitativa.

En conclusión, la Teoría de la Estupidez de Cipolla es más que una curiosidad académica; es un recordatorio urgente de la responsabilidad que cada uno tiene en la construcción de un mundo mejor. Ignorar la estupidez no es una opción; solo al enfrentarla con sabiduría y determinación podemos aspirar a un futuro donde la inteligencia y la razón prevalezcan sobre la estúpida irracionalidad.

Fuente: Ediciones EP, 22/11/23.

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La importancia del Azar: Más allá de un juego de dados

noviembre 17, 2023

Por Gustavo Ibáñez Padilla.

Álea iacta est – la suerte está echada. Estas palabras, atribuidas a Julio César en el crucial momento en que cruzó el río Rubicón, resonaron a lo largo de la historia como un recordatorio de que la vida está impregnada de elementos impredecibles. Hoy, en el siglo XXI, el concepto de azar cobra especial relevancia, por lo que resulta de gran interés explorar su papel en nuestras decisiones y considerar su presencia constante en eventos aparentemente insignificantes.

Julio César cruza el Rubicón. Alea iacta est

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La aleatoriedad, definida como la imprevisibilidad inherente a ciertos eventos, procesos o modelos, encuentra su lugar en diversas disciplinas, desde las matemáticas hasta la filosofía y la física cuántica. En el vasto tablero de la existencia, cada lanzamiento de dados representa un encuentro con lo incierto.

En el ámbito matemático, se plantea una interesante paradoja: solo una secuencia infinita puede considerarse verdaderamente aleatoria. Para secuencias finitas, la influencia de un determinismo subyacente se hace evidente, ya que siempre es posible encontrar una fórmula que las reproduzca. Sin embargo, en la física cuántica, se postula una aleatoriedad profunda, desafiando nuestra capacidad de prever los resultados incluso en eventos macroscópicos como el lanzamiento de dados.

Blaise Pascal, Pierre de Fermat, Christiaan Huygens y Jacob Bernoulli, pioneros en la exploración de la probabilidad, sentaron las bases de lo que hoy conocemos como Teoría de Probabilidad. Estos visionarios matemáticos avanzaron en la comprensión de la aleatoriedad estadística, considerando las frecuencias de bloque como medida de lo impredecible.

Pioneros de la Probabilidad

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La historia de la aleatoriedad se entrelaza con la eterna disyuntiva entre el libre albedrío y el determinismo. A lo largo de milenios, la filosofía y la teología han debatido sobre la autonomía de nuestras decisiones frente a un destino predestinado. Es en este diálogo entre lo impredecible y lo inevitable donde la aleatoriedad ocupa un papel crucial.

El término ‘aleatorio’ no solo denota la carencia de propósito, causa u orden, sino que también se asocia con propiedades estadísticas medibles, como la ausencia de tendencias o correlaciones identificables. En este sentido, la aleatoriedad se manifiesta como un fenómeno que trasciende la casualidad, influenciando tanto la ciencia como la historia.

A medida que avanzamos en la comprensión de la aleatoriedad, la Teoría de la información introduce la entropía como una medida de desorden, y los matemáticos Gregory Chaitin, Andréi Kolmogórov y Ray Solomonoff aportan la noción de aleatoriedad algorítmica. En este enfoque, la imprevisibilidad de una secuencia se relaciona con su capacidad para resistir la compresión algorítmica, desafiando la idea de un universo regido por patrones predefinidos. A pesar de ello cabe aquí recordar la frase del genial Albert Einstein: “Dios no juega a los dados”.

Albert Einstein

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Pero, ¿cómo afecta el azar a nuestras vidas cotidianas? En situaciones aparentemente mundanas, como elegir una ruta para el trabajo o decidir qué película ver, la aleatoriedad se manifiesta. Tomemos el ejemplo de las aplicaciones de navegación: cada vez que confiamos en ellas para dirigirnos, confiamos en algoritmos que incorporan elementos de azar en la búsqueda de la ruta más eficiente. Detrás de la aparente simplicidad de estas decisiones se encuentra la complejidad de lo impredecible.

Incluso en la toma de decisiones más trascendentales, como elegir una carrera o a la pareja de vida, la influencia del azar no puede subestimarse. La vida está llena de giros inesperados, encuentros fortuitos y oportunidades que surgen sin previo aviso. En palabras de Nassim Taleb, autor de El Cisne Negro, la vida está llena de eventos altamente improbables que desafían nuestras expectativas y definen nuestro destino.

Álea iacta est. Se echó el dado. El dado fue lanzado. La suerte está echada.

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En última instancia, la importancia del azar en nuestra vida radica en su capacidad para desafiar nuestras certezas y abrir puertas a lo inexplorado. Al reconocer la presencia constante de la aleatoriedad, podemos abrazar la incertidumbre como parte integral de nuestra existencia. Cada paso que damos, cada decisión que tomamos, se convierte en una apuesta contra las probabilidades, recordándonos que, al igual que Julio César al cruzar el Rubicón, estamos echando el dado de la vida.

En un mundo cada vez más complejo e interconectado, la comprensión de la aleatoriedad se convierte en una herramienta invaluable. Nos permite adaptarnos a lo inesperado, encontrar oportunidades en los desafíos y abrazar la diversidad de experiencias que la vida tiene para ofrecer. En última instancia, la suerte puede estar echada, pero cómo enfrentamos la incertidumbre y aprovechamos las oportunidades que se presentan es el verdadero juego que define nuestra historia.

Fuente: Ediciones EP, 17/11/23.

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Más información:

Matemáticas y juegos de azar

Medidas de Tendencia Central en el Mundo Financiero

La Regresión a la Media y la Ley de los Grandes Números: Su Impacto en las Finanzas y la Gestión del Riesgo

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El rol del Estado como garante de la legalidad y equidad en el mundo financiero

noviembre 6, 2023

Por Gustavo Ibáñez Padilla.

En el tumultuoso mundo financiero del siglo XIX, marcado por la ausencia de legislación y escasez de controles, Arthur Conan Doyle nos brindó un vívido retrato en su relato El oficinista del corredor de Bolsa. En esta historia, se pinta un panorama de corrupción desenfrenada, donde el cumplimiento de la ley y la equidad eran meras quimeras. No obstante, este atrapante relato policial, del genial Sherlock Holmes, no solo nos recuerda la fragilidad del sistema financiero en ausencia de regulaciones estatales, sino que también nos insta a reflexionar sobre la trascendental importancia del Estado en la actualidad como garante de la legalidad, transparencia y equidad en el mundo económico.

Holmes y Watson en el final del relato

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La Ley como columna vertebral del sistema financiero

La historia nos enseña que la ley es el cimiento sobre el cual se erige cualquier sistema financiero funcional y confiable. Sin un marco jurídico sólido, la confianza en las instituciones y en los mercados se resquebraja. Como afirma el economista John Maynard Keynes, “las leyes económicas son siempre fundamentales y necesarias para garantizar la estabilidad y la prosperidad de una nación”.

Un ejemplo palpable de la importancia de la legislación financiera lo encontramos en la Gran Depresión de 1929, cuando la ausencia de regulaciones efectivas permitió que se gestara la mayor crisis económica del siglo XX. Fue a raíz de este cataclismo financiero que se forjaron regulaciones como la Ley Glass-Steagall en Estados Unidos, que separó las actividades bancarias de inversión, y la creación de la Comisión de Bolsa y Valores (Securities and Exchange Commission,SEC), encargada de supervisar y regular el mercado de valores.

Transparencia: La luz que disipa las sombras de la corrupción

La transparencia es un pilar esencial para asegurar la integridad y confiabilidad de los mercados financieros. Cuando las operaciones se realizan a la vista de todos, se minimizan los espacios para prácticas poco éticas o ilegales. Como bien expone la política alemana Ángela Merkel, “la transparencia no es una opción, es una necesidad en los negocios y en las finanzas”.

Un caso paradigmático de la importancia de la transparencia lo vemos en el escándalo de Enron en 2001, donde la ocultación de deudas y la manipulación de estados financieros -contabilidad creativa mediante- llevaron a la quiebra a una de las mayores corporaciones del mundo, causando un enorme perjuicio a millones de accionistas de la compañía y otros terceros involucrados. Este incidente y otros escándalos financieros como Tyco International, WorldCom y Peregrine Systems condujeron a la promulgación de la Ley Sarbanes-Oxley, que estableció estándares más estrictos de transparencia y responsabilidad corporativa, a fin de evitar fraudes y riesgo de bancarrota, protegiendo al inversor en valores.

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Equidad: El pilar de una economía inclusiva

La equidad es el motor que impulsa una economía sana y próspera. Cuando las oportunidades y los recursos están al alcance de todos, se fomenta el crecimiento sostenible y se construye una sociedad más justa. Como señala la economista Esther Duflo, “la equidad no es solo una cuestión de justicia, es una estrategia económica inteligente”.

Un ejemplo contemporáneo de la búsqueda de la equidad en el mundo financiero es la creciente atención hacia la inclusión financiera. Países y organismos internacionales están promoviendo políticas que faciliten el acceso a servicios financieros a sectores tradicionalmente excluidos, como las mujeres y los pequeños empresarios. Esto no solo impulsa el desarrollo económico, sino que también fortalece la cohesión social.

El Legado de Emile Zola: El Dinero, como espejo de la realidad

Emile Zola, en su novela El Dinero, nos sumerge en el turbio mundo de las finanzas del siglo XIX, revelando la cruda realidad de la especulación desenfrenada y las manipulaciones en los mercados. Esta obra, aunque ficticia, refleja la voracidad de un sistema desprovisto de regulaciones y controles efectivos; la importancia del tema nos llevó a tratarlo en un artículo anterior.

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El rol ineludible del Estado en el siglo XXI

En la actualidad, más que nunca, el rol del Estado como garante de la legalidad, transparencia y equidad en el mundo financiero se erige como una necesidad imperante. Las lecciones del pasado nos advierten sobre los peligros de dejar a los mercados desregulados y sin supervisión. Es responsabilidad de los gobiernos establecer marcos jurídicos robustos, promover la transparencia en las operaciones y asegurar que los beneficios del crecimiento económico alcancen a toda la sociedad.

En un contexto globalizado e interconectado, la estabilidad financiera de un país tiene repercusiones en el ámbito internacional. Por tanto, la labor del Estado trasciende las fronteras nacionales y se convierte en un pilar fundamental para el funcionamiento armonioso de la economía global.

El legado de corrupción y caos del siglo XIX, plasmado en obras como El oficinista del corredor de Bolsa y El Dinero, nos recuerda la importancia vital del Estado como árbitro en el mundo financiero. La legalidad, transparencia y equidad son los cimientos sobre los cuales se construye una economía sólida y próspera. Es deber de la sociedad y los gobiernos velar por que estas premisas sean respetadas y promovidas en todos los rincones del mundo. La historia nos enseña que no podemos permitirnos repetir los errores del pasado, y que la protección del sistema financiero es una responsabilidad que recae en todos nosotros.

Fuente: Ediciones EP, 06/11/23.

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Delitos Financieros

«El mundo de las finanzas de finales del siglo XIX era muy corrupto. Al menos una de cada seis emsiones de acciones era fraudulenta y los estafadores desaparecían con el dinero de los inversores. El mundo bancario estaba tan viciado como el de las acciones: 242 de los 291 bancos que se fundaron entre 1844 y 1868 quebraron, con frecuencia por fraude. Cuando el City of Glasgow Bank quebró en 1878, se supo que la dirección había prestado millones a amigos y familiares sin avales, y maquillando la contabilidad para ocultarlo. Pero la policía no solía investigar lo que hoy llamamos ‘delitos de guante blanco’, y se concentraba en los delincuentes de la clase trabajadora. El nivel de latrocinio y corrupción en el mundo empresarial era tal que Beddington (personaje del cuento El oficinista…), disfrazado de empleado, ni siquiera habría tenido que asesinar al guardia ni llevarse los bonos en el maletín. Cada día enormes sumas de dinero desaparecían entre las escurridizas manos de sus ‘legítimos’ empleados.»

Nota alusiva al Relato ‘El oficinista del corredor de bolsa’, en El Libro de Sherlock Holmes. Londres: DK, 2016.


Más información:

El Dinero de Émile Zola: Un Retrato intemporal de la Avaricia y la Ambición

Burbujas financieras: Orígenes, evolución y lecciones para inversores prudentes

La Compañía del Misisipi y la Revolución francesa

Una historia de la especulación financiera

Desentrañando el Conflicto de Agencia: Los aportes del Distributismo

Distributismo: La búsqueda de una economía equitativa a lo largo de la historia

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