La subida del petróleo amenaza la recuperación económica mundial

marzo 22, 2011

La subida del petróleo amenaza con paralizar la recuperación económica mundial

Los futuros del petróleo tipo Brent llegaron a tocar los 119,79 dólares por barril el pasado 24 de febrero, el nivel más alto desde agosto de 2008, por preocupaciones de que los disturbios sociales que se acaban de desatar en Libia se pudieran propagar a otros importantes productores de crudo en Oriente Próximo, incluyendo Arabia Saudí. En septiembre de 2010 cotizaba en los 80 dólares por barril.

“En líneas generales todavía no se puede saber cuál va a ser el efecto de la escalada del precio del petróleo», Federico Steinberg, investigador principal de Economía y Comercio Internacional del Real Instituto Elcano y profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Madrid. Steinberg añade que «hay que esperar para ver si se producen efectos de segunda vuelta, es decir, para ver si las empresas sufren en su proceso de producción un aumento de los costes derivados del encarecimiento del crudo y trasladan esas subidas a los productos finales que ofrecen a los consumidores». Si eso ocurriese, comenta, «los trabajadores solicitarían subidas de suelto y entraríamos en una espiral inflacionista”.

 

Un mercado inquieto

El nerviosismo en el mercado petrolífero comenzó el pasado 25 de febrero con el estallido de revueltas sociales en Túnez para derrocar al régimen de Ben Ali. Aquel día el Brent cotizaba en 95 dólares. La ola de protestas se extendió a Egipto y poco después a Libia. Las revueltas en este país han sido las que con más fuerza han impulsado el precio del crudo, por el miedo a que se corte completamente su producción de petróleo. Libia bombeó 1,57 millones de barriles al día en enero, según los datos de los últimos informes mensuales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La cifra representa el 1,8% de la producción mundial de ese mes.

El verdadero temor del mercado es que las protestas se extiendan también por Arabia Saudí, mayor productor mundial de petróleo, con un bombeo de 8,43 millones de barriles diarios en enero. «Descontar una interrupción del suministro en Libia es una cosa, pero otra muy distinta es que la revuelta se extienda a Arabia Saudí, que tiene el 20% del petróleo del mundo” explicaba David Rosenberg, estratega de Gluskin Sheff, el pasado 24 de febrero, según recogió la agencia de noticias Bloomberg.

Los futuros del West Texas, tipo de petróleo referencia en Estados Unidos, tocaron el viernes 4 de marzo los 105,17 dólares por barril, el precio más alto desde septiembre de 2008. En septiembre de 2010 cotizaba en 73 dólares.

“Unos precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril son malas noticias para la recuperación económica de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), tal y como ha señalado ya la AIE. Unos precios de combustibles altos suponen más inflación y menos capacidad adquisitiva para los ciudadanos”, apunta Mariano Marzo Carpio, catedrático de Recursos Energéticos en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona, quien considera que “todo ello se combatirá con subidas de tipos de interés, lo que supone dinero más caro para las empresas, que pueden ver mermadas su capacidad inversora, y dinero más alto que afectará a los créditos al consumo”. Para este profesor, “nos encontramos en un escenario con perspectivas de inflación alta y bajo crecimiento económico, que es el pero panorama posible al que se pueden enfrentar las economías”.

Según Rafael Pampillón, profesor de entorno económico y análisis de países del IE Business School, “lo que está claro es que la subida del precio del petróleo no le hace ningún bien a la economía mundial”. Explica que “el encarecimiento del crudo influye negativamente en todas las economías del mundo, como muestra el hecho de que el Banco Central Europeo (BCE), haya avisado ya de que podría subir los tipos de interés en la reunión de abril, una amenaza que nosotros habíamos previsto para noviembre. Los mercados han reaccionado con subidas en el Euribor y en los tipos de interés exigidos a la deuda soberana”.

 

Subidas de tipos en la zona euro

El Banco Central Europeo (BCE) decidió en su última reunión mensual celebrada el pasado 3 de marzo mantener los tipos de interés en el 1%, nivel al que se encuentran desde mayo de 2009. Sin embargo, el presidente del organismo, Jean-Claude Trichet, reconoció en rueda de prensa para explicar esa decisión que podía haber un aumento de las tasas en abril. «Es posible que suban los tipos de interés en la próxima reunión», dijo, aunque especificó que no es seguro y que no tendría por qué ser el comienzo de una serie de subidas. El banquero galo explicó que su preocupación es una inflación que se está mostrando más persiste de lo que en un principio habían previsto, por el encarecimiento del petróleo.

Trichet dejó claro que el consejo de gobierno del BCE «está preparado para actuar» con el fin evitar que las presiones inflacionistas al alza se materialicen, por lo que mantiene «una vigilancia fuerte» sobre los precios.

El Índice de Precios al Consumo de la zona euro volvió a acelerarse en febrero hasta el 2,4% interanual, tras el 2,3% de enero, según una primera estimación divulgada el 1 de marzo por Eurostat, la oficina europea de estadísticas. La razón principal de este ascenso fueron los precios de la energía y de las materias primas. El objetivo del BCE es mantener la inflación cerca pero por debajo del 2% interanual.

“El gran problema puede ser si la subida de la inflación se produce muy de golpe porque las economías no podrían adaptarse y podrían sufrir. También será importante conocer si se trata de un shock temporal en el precio del petróleo o es permanente”, afirma Steinberg, para quien el inconveniente de subir los tipos de interés es que “se frena el crecimiento económico”. A pesar de ello, cree que “la crisis de los años Setenta nos enseñó que las subidas de las expectativas de la inflación son muy peligrosas, por lo que los bancos centrales no van a permitir que eso ocurra”. Este investigador del Real Instituto Elcano y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, recuerda que “el BCE se ha mostrado más decidido a subir los tipos de interés, pero la Reserva Federal de Estados Unidos ha restado importancia a la inflación y está más preocupada por la actividad económica y el empleo”.

Pampillón advierte de que si finalmente se materializan las subidas de tipos en Europa el euro se apreciará contra el resto de monedas, “lo que provocará una reducción de las exportaciones de los países de la zona euro porque sus productos pierden competitividad”. “Alemania puede ser uno de los países perjudicados por la subida del euro, porque su economía depende mucho de las exportaciones, y estas se verán frenadas. Y si la primera economía de la Eurozona pierde fuerza, eso afectará a otras economías de la región que, como España, colocan allí muchos de sus productos”, argumenta. Además, cree que, en el actual entorno de dudas, “el riesgo soberano de los países periféricos de la zona euro puede volver a crecer, porque al aumentar la incertidumbre en los mercados y la versión al riesgo, los inversores volverán a exigir tipos de interés más altos para comprar deuda pública”.

Para Marzo Carpio, “la subida del precio del petróleo va a afectar de forma general a todos los países de la OCDE, pero lo hará de forma particular en los países del sur de Europa, como por ejemplo, Portugal y España, en los que la salida de la crisis está siendo más lenta y están siendo presionados por los mercados de deuda”.

 

Efectos en América Latina

La recuperación económica no ha sido homogénea en todo el mundo, por lo que la subida de los precios del petróleo no afectará a todas las regiones por igual, tal y como reconoció el 3 de marzo el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, quien constató que existe un crecimiento «bastante rápido» en Asia y Latinoamérica, y una avance lento en Europa y en Estados Unidos. «Hay un doble problema en esta recuperación en curso: en primer lugar, el riesgo de sobrecalentamiento en los países emergentes, y, en segundo lugar, los problemas en el norte de África y sus consecuencias en los precios del petróleo”, indicó. El funcionario realizó estos comentarios ante los medios de comunicación después de una reunión con autoridades del gobierno de Brasil para discutir las perspectivas globales y de la región.

“En Latinoamérica la subida del petróleo afecta de manera dispar a unos países y a otros. Venezuela, por ejemplo, que es un exportador de crudo, pensará que el encarecimiento del crudo es algo maravilloso. Otros países, no tanto. Sin embargo, la subida del petróleo se enmarca dentro de un encarecimiento generalizado de todas las materias primas y, en líneas generales, los países latinoamericanos son exportadores de materias primas, por lo que podrían verse favorecidos con la actual situación del mercado. Latinoamérica puede ser una de las regiones más favorecidas por el encarecimiento del petróleo”, opina Steinberg.

Marzo Carpio tiene una visión diferente: “Los países latinoamericanos también sufrirán el encarecimiento del petróleo. Su población tendrá que pagar más para hacerse con materias primas que se están encareciendo, lo que afectará a la economía y no compensará el beneficio que para estos países exportadores de materias primas supone vender sus productos más caros al exterior”.

En la misma línea, Pampillón señala que “como exportadores de materias primas, a los países latinoamericanos esta tendencia alcista generalizada en este mercado les favorece”, pero cree que “el problema es que si se frena la recuperación de las economías más desarrolladas la demanda de materias primas también se frenará”. “Además, Suramérica también padecerá unos costes energéticos más altos, lo que también provocará subidas de tipos, apreciación de monedas y, por lo tanto, más dificultades para exportar. A lo que hay que añadir que un encarecimiento del precio del dinero dificultará el acceso de las empresas a los créditos para invertir, algo que también es muy negativo para estos países”, argumenta.

De cara a los próximos meses, este profesor del IE Business School cree que es “muy difícil” saber qué es lo que ocurrirá con los precios del petróleo. “El crudo ya estaba mostrando una tendencia alcista antes de que comenzaran las revueltas sociales en el norte de África y en Oriente Medio. Y lo mismo estaba ocurriendo con la inflación. Pero en cualquier caso, es imposible saber cómo se desarrollarán los hechos en estas regiones tan imprevisibles, ni cómo esto puede afectar al precio del crudo”, reconoce.

Fuente: Wharton Universia.

Argentina: La plata bajo el colchón triplica las reservas del Banco Central

marzo 22, 2011

La plata “bajo el colchón” casi triplica las reservas del Banco Central

Los argentinos tienen fuera del sistema local más de 144 mil millones de dólares.

Por Ismael Bermúdez

 

Los argentinos tienen fuera del sistema financiero local –ya sea bajo el colchón, en cajas de seguridad o en el exterior– US$ 144.596 millones , de acuerdo a las cifras de la balanza de pagos difundidas ayer por el INDEC.

Son U$S 11.086 millones más que lo estimado para fines de 2009 . El dato se aproxima al del Banco Central que calculó en U$S 11.410 millones la fuga de capitales durante el año pasado. De aquí se desprende que las divisas de los argentinos fuera del sistema casi triplican las reservas del Banco Central. Y también superan la deuda externa total (pública y privada, estimada en US$ 128.618 millones).

Este aumento de los fondos fuera del sistema equivale al 75% del saldo comercial de 2010 . Por su parte, las inversiones de empresas privadas argentinas en el exterior se mantuvo casi cambios, sumando en total US$ 28.906 millones, casi US$ 600 millones más que a fines de 2009.

Por ese motivo, y a pesar que se mantuvo con fuerza el ingreso de divisas provenientes del comercio exterior, las reservas del BCRA aumentaron sólo US$ 4.157 millones, sumando en total los US$ 52.190 millones.

Del informe oficial se desprende que, además hubo un fuerte incremento –U$$ 2.047 millones– de los servicios externos devengados con el exterior. Además se incrementaron los intereses externos: sumaron US$ 2.770 millones, US$ 453 millones más que en igual lapso de 2009. Y las filiales y sucursales declararon utilidades y dividendos netos por U$S 7.183 millones, de las cuales reinvirtieron en el país solamente una pequeña porción.

Al mismo tiempo, por el mayor incremento de las importaciones por sobre las exportaciones, el saldo comercial se redujo en US$ 3.838 millones . Así, hubo una fuerte caída del saldo de la cuenta corriente que se achicó en US$ 7.555 millones.

Por su parte, las operaciones con los organismos financieros internacionales, entre nuevos préstamos y pagos de vencimientos, dejó un resultado positivo de US$ 750 millones. Pero de ese flujo superavitario hubo que deducir US$ 533 millones por el pago de intereses, lo que dejó un remanente de sólo US$ 217 millones.

Del informe oficial surge también que en diciembre de 2005 los fondos fuera del sistema sumaban 100.000 millones de dólares.

A partir de entonces volvieron a incrementarse a pesar de que bajaron los rendimientos en el exterior, el sistema financiero global se hizo más volátil por la crisis global y el peso se fue apreciando. Según los expertos, todos estos factores deberían haber promovido la repatriación de una parte de esos fondos , pero eso no se produjo a pesar de que hubo un blanqueo de capitales.
Fuente: Clarín, 22/03/11.

Portugal pediría un rescate junio

marzo 22, 2011

Portugal pediría un rescate por tarde en junio, dice funcionario de la UE

Por Costas Paris y Patricia Kowsmann

 

ATENAS (EFE Dow Jones)–Portugal probablemente pedirá un rescate a sus socios de la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional como muy tarde en junio, dijo el lunes un funcionario de un gobierno de la eurozona.

La solicitud de ayuda podría producirse en las próximas semanas si los partidos en la oposición en Portugal votan en contra de las nuevas medidas diseñadas para recortar el presupuesto. La votación será el miércoles y el primer ministro, Jose Socrates, ha dicho que dimitirá si el nuevo paquete de medidas de austeridad es rechazado.

Los gobiernos de Grecia e Irlanda ya se vieron obligados a pedir ayuda a la UE y al FMI cuando les resultó demasiado caro pedir prestado en el mercado de bonos, y los costes de financiación de Portugal han aumentado de manera constante en los últimos meses.

«La mayoría de la eurozona está convencida de que Portugal seguirá los pasos de Grecia e Irlanda y pedirá un rescate. Muchos creen que esto sucederá en abril, algo que podría ser verdad. Mi opinión es que podrían aguantar hasta junio como muy tarde», dijo a Dow Jones Newswires un funcionario involucrado directamente en las negociaciones en la eurozona.

El aumento de los costes financieros podría ser un problema más grave si el Gobierno cae derrotado el miércoles. Los partidos de la oposición, que cuenta con mayoría en el Parlamento, ya han dicho que votarán en contra.

Los dos principales partidos de la oposición de Portugal, que controlan más de 100 representantes en el Parlamento del total de 228, ya han anunciado que votarán contra las medidas. El partido de Socrates cuenta con 97 representantes.

«El Gobierno sigue pensando que no será necesaria la asistencia internacional porque sigue demostrando que pueden cumplir sus objetivos de déficit público en los próximos años», dijo un funcionario del Gobierno portugués.

«Dicho eso, si la oposición cierra la puerta a las nuevas medidas de austeridad el miércoles, el país podría no tener otra opción que pedir ayuda», dijo.

Según el funcionario de la eurozona, Portugal podría acabar solicitando ayuda más pronto que tarde después de que los líderes de la UE decidieran este mes que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, FEEF, podría comprar bonos de los países que ya están recibiendo ayuda porque no pueden acudir al mercado de bonos internacionales.

«La decisión sobre el FEEF es básicamente una invitación a que Portugal pida ayuda. Líderes de la eurozona como Alemania y Francia quieren que Lisboa haga esto más pronto que tarde», añadió el funcionario de la zona euro.

El ritmo de financiación de Portugal parece cada vez más complicado. Debe devolver 4.230 millones de euros en abril y 4.900 millones de euros en junio después de tres subastas que han reducido la cantidad restante de esas dos líneas en sólo 339 millones de euros.

El país ha vendido cerca de EUR7.000 millones en bonos en lo que va de año, frente al objetivo anual de entre 18.000 millones de euros y 20.000 millones de euros.

El Banco Central Europeo compró el viernes bonos portugueses en el mercado secundario. Según fuentes cercanas a la operación, el BCE compró cerca de 500 millones de euros después de un mes sin intervenir.

La decisión del viernes del BCE ayudó a reducir la rentabilidad del bono portugués a diez años, aunque sigue por encima del 7%, un nivel que el propio gobierno ha dicho que es insostenible a medio plazo.
Fuente: The Wall Street Journal, 21/03/11.

La inflación regresa lentamente al panorama de Estados Unidos

marzo 20, 2011

La inflación regresa lentamente al panorama de Estados Unidos

Por Kathleen Madigan

 

NUEVA YORK (Dow Jones) – La inflación, que alguna vez se pensó que estaba muerta, aún tiene pulso.

Aunque es improbable que el aumento de los precios se vuelva desenfrenado, los consumidores están incrementando sus expectativas de inflación, y más empresas están subiendo sus precios de venta para recuperar los costos de los insumos.

Las señales de vida de la inflación se producen en momentos en que la Reserva Federal debe analizar los efectos potenciales de la tragedia en Japón y la agitación en el Medio Oriente.

Los datos de precios al consumidor publicados el jueves mostraron que la inflación se encuentra dentro de la meta preferencial de la Fed en torno al 2%. Los precios totales, impulsados por las alzas en los alimentos y la energía, aumentaron un 2,1% en los 12 meses hasta febrero, mientras que la inflación básica, que excluye los alimentos y combustibles, subió sólo un 1,1%, lectura inferior a la meta preferida de la Fed del 2%.

Aún así, los mayores costos de los bienes básicos están comenzando a afectar al panorama.

Por ejemplo, las expectativas de inflación para el próximo año, según el sondeo de Thomson Reuters/University de Michigan, comenzaron a aumentar cuando la gasolina se dirigió hacia los US$3 el galón y más. Los consumidores ahora creen que la tasa de inflación podría superar el 4% dentro de un año.

Los precios de los bienes básicos han mostrado una tendencia alcista desde que la recuperación global ganó impulso. Pero con la obsesión de los consumidores estadounidenses por las compras a precios de oportunidad, las compañías sintieron que no tenían más opción que absorber los mayores gastos o perder negocios.

Ahora los consumidores se están mostrando un poco más optimistas ante la situación económica. Eso se debe a la mejora en los mercados laborales y a una exención tributaria a las nóminas que incrementó los ingresos de los trabajadores. Como resultado, las empresas se sienten más confiadas en que los clientes pagarán precios más altos.

El sondeo a fábricas publicado esta semana por los bancos de la Reserva Federal de Nueva York y Filadelfia dan soporte a esa idea. Los índices de precios recibidos de Nueva York y Filadelfia se hallan en sus niveles más altos desde 2008.

Los aumentos de precios ya se han extendido más allá de la gasolina y los alimentos. El informe del IPC mostró avances en febrero en los vehículos nuevos, servicios de salud y entretenimiento. Las tarifas de las aerolíneas aumentaron un 2,1% en febrero, el cuarto mes consecutivo en que se registra un alza superior al 2%, según el informe del IPC.

Las interrupciones en el suministro causadas por el terremoto de Japón podrían generar nuevos aumentos de precios. Los envíos de repuestos de automóviles y componentes de computadoras podrían postergarse, lo que generaría cuellos de botella o escasez de productos que alentarían a más empresas a elevar sus precios. El Instituto de Gestión de Suministros señaló que hubo una escasez de componentes electrónicos en enero y febrero, antes del terremoto.

La primera señal del efecto de una escasez se observaría en el índice de precios al productor, que sigue los precios mayoristas de los equipos de capital y bienes de consumo.

La situación complicará los esfuerzos de la Fed para equilibrar su doble mandato. Recientemente, el banco central se ha enfocado en promover el crecimiento de la producción como una forma de reducir el desempleo. Ahora, las autoridades de la Fed deberán prestar más atención a la otra cara de la moneda, la inflación

Fuente: The Wall Street Journal, 20/03/11.

El euro: de moneda común a camisa de fuerza

marzo 19, 2011

El euro: de moneda común a camisa de fuerza

Por qué la tasa de interés que es adecuada para Francia y Alemania no le sirve a Grecia, España e Irlanda

 

Los líderes europeos están pasando apuros para tapar las grietas de su gran experimento en el cual 17 países soberanos comparten una moneda.

El euro tuvo una primera década de vida sin mayores sobresaltos, tapándole la boca a los escépticos que entendían las razones políticas e históricas para su creación, pero hicieron hincapié en las dificultades económicas para hacerlo funcionar. Esas preocupaciones volvieron a cobrar fuerza el año pasado.

Se trata de una conversación, complicada por la abundancia de siglas, por la política local y por las rivalidades nacionales, que es difícil de seguir para quienes no son europeos. Pero se puede resumir en una contradicción y dos tensiones fundamentales.

La contradicción. El primer objetivo de Alemania y otros países es hacer que los rescates sean tan onerosos para los países que los reciben y sus acreedores privados que, de ahora en adelante, los gobiernos y los inversionistas cuiden más el bolsillo.

El segundo objetivo es persuadir a los mercados financieros de que hay un respaldo lo suficientemente contundente para que ningún gobierno caiga en cesación de pagos. Solamente entonces los inversionistas prestarán a tasas razonables a los gobiernos que necesitan dinero.

El inconveniente: mientras más presionan los líderes europeos en busca del primer objetivo, mayor es la probabilidad de que no consigan el segundo y desaten una oleada de ventas que puede generar el mismo tipo de rescate de los contribuyentes que intentan evitar.

Primera tensión fundamental. Se ha escrito mucho sobre la camisa de fuerza que supone una política monetaria para todos los integrantes de la zona euro. Conforme el Banco Central Europeo (BCE) coquetea con la idea de subir las tasas de interés, los problemas se vuelven más evidentes.

Alemania y Francia son tan grandes (representan 48% de la producción de la zona euro) que si el BCE establece tasas para el conjunto del bloque, los intereses adecuados para Alemania y Francia no lo son para el resto.

El economista de la Universidad de Stanford, John Taylor, diseñó una regla que usa la tasa de inflación y la brecha entre la producción real y la potencial para recomendar una tasa de interés. Compare la regla de Taylor con la tasa de corto plazo del BCE.

Para Alemania y Francia, las tasas del BCE son las apropiadas. En el caso de Grecia, España, y especialmente Irlanda, las tasas fueron demasiado bajas durante gran parte de la década pasada. El dinero barato generó un derroche de consumo e infló burbujas. Ahora, considerando el desempleo y las crisis bancarias, las tasas parecen demasiado altas.

La idea original era que los gobiernos nacionales iban a usar la política fiscal cuando la monetaria fuera demasiado laxa o demasiado rígida para sus economías. Pero no ha dado resultado. España e Irlanda tenían superávit fiscales, pero no lo suficientemente grandes para contrarrestar el dinero barato, los excesos de los bancos y las regulaciones inadecuadas. El límite a los déficit fiscales, por otra parte, fue evadido por casi todos.

Segunda tensión fundamental. Mediante la mejora de la productividad y la contención de los aumentos salariales, Alemania se ha vuelto más competitiva que otras economías de la zona euro.

El costo laboral promedio de fabricar algo en Alemania ha subido alrededor de 6% desde que comenzó a existir el euro, en 1999. En Francia, se incrementó 25% en el mismo período, en Italia 33%, en Irlanda 34%, en España 36% y en Grecia 41%. No es de extrañar, entonces, que Alemania se haya transformado en la locomotora exportadora de Europa.

Antes del euro, España e Irlanda habrían devaluado sus monedas para abaratar el costo de sus exportaciones. Su incorporación a la zona euro hace que tal opción sea imposible. Entonces necesitan alguna otra forma de competir con Alemania.

Una manera sería que Alemania aumentara los sueldos y tolerase una inflación mayor que la de sus vecinos. Alemania, sin embargo, no está interesada en esa posibilidad.

El resto de Europa, por lo tanto, tiene que recortar sueldos y aumentar significativamente la productividad (algo que es difícil de hacer rápidamente).
Fuente: The Wall Street Journal, 18/03/11.

Estados Unidos tiene 8,4 millones de familias con al menos un millón de dólares

marzo 19, 2011

Estados Unidos tiene 8,4 millones de familias con al menos un millón de dólares

Por Robert Frank

Ahora existen 8,4 millones de familias en Estados Unidos con una fortuna neta de al menos US$1 millón o más, según un nuevo informe.

Un reporte de Spectrem Group, la firma de investigación de Chicago, muestra que la población de millonarios de Estados Unidos aumentó en 600.000 personas, u 8%, en 2010 después de dispararse 16% en 2009.

Los ricos, por supuesto, se han beneficiado de los mercados bursátiles en ascenso y el crecimiento económico global, en tanto que el resto de la población estadounidense lucha contra las altas tasas de desempleo, reducciones en el gasto gubernamental y el bajón inmobiliario.

Los millonarios, sin embargo, aún no han vuelto a sus épocas doradas. En su apogeo de 2007, había 9,2 millones de familias millonarias en Estados Unidos. La actual población de millonarios apenas nos devuelve a 2005, que no fue un mal año para los millonarios.

La pregunta es si la narrativa de «la historia de dos recuperaciones» –la de los ricos y la de todos los demás– es sostenible. ¿Pueden los millonarios llegar a nuevas cumbres de prosperidad si el resto de la población se hunde en un bajón económico?

Hasta el momento, sí. No obstante, George Walper, director general de Spectrem, afirma que hasta que el empleo y el mercado inmobiliario repunten, los propietarios de empresas, que constituyen una gran parte de la población millonaria y multimillonaria, no podrán recuperarse por completo.

«Depende de la fuente de riqueza», dice Walper. «Algunas de las fortunas más significativas fueron creadas por propietarios de negocios y emprendedores. Muchos de sus clientes son personas que están lidiando con el desempleo y la caída de los valores inmobiliarios, por lo que hasta que ellos se recuperen, no estoy seguro que veremos una recuperación de largo plazo».

No obstante, los millonarios pueden liderar la solución, ya que pueden crear empleos e invertir en crecimiento, dijo. El creciente optimismo de los millonarios y sus cada vez más confiadas inversiones ofrecen mayores esperanzas para la recuperación.

Aun así, no todos –de hecho, ni siquiera una mayoría– de los ricos de hoy son dueños de empresas. La encuesta de Spectrem muestra que 23% de los hogares con una fortuna neta de US$5 millones o más son altos ejecutivos de empresas, cuyas ganancias y riqueza están vinculadas a las acciones. Otro 14% son gerentes, 13% son dentistas o médicos, y 12% son emprendedores o propietarios de empresas.

De ese desglose, parece que los millonarios en verdad podrían sostener su recuperación basados en buena parte en acciones.

Fuente: The Wall Street Journal, 17/03/11.

El Gobierno Argentino tomó U$S 2.121 millones del Banco Central para pagar deuda

marzo 18, 2011

El Gobierno Argentino tomó U$S 2.121 millones de las reservas del Banco Central para pagar deuda

 

El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas dispuso la emisión de una Letra del Tesoro en dólares por 2.121 millones, a 10 años de plazo, a ser suscripta por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Así lo establece la Resolución 64/2011 publicada en el Boletín Oficial (18/03/11).

Esta letra fue emitida por un monto total de U$S 2.121.386.485, con fecha 14 de marzo de 2011 y a diez años de plazo, con amortización íntegra al vencimiento.

Devengará intereses iguales a la tasa que devenguen las reservas internacionales del BCRA para el mismo período, y hasta un máximo de la tasa LIBOR anual menos 1 punto porcentual, pagaderos semestralmente.

El gobierno dispuso la cancelación de la totalidad de los servicios de deuda con organismos financieros internacionales correspondientes al presente ejercicio fiscal con reservas de libre disponibilidad, por un monto de U$S2.174,3 millones.

La opinión de los expertos economistas es negativa con respecto a este tipo de prácticas, ya que se considera inapropiado el uso discrecional de las reservas.

18/03/11.

Anatomía del alza relámpago del yen

marzo 18, 2011

Anatomía del alza relámpago del yen

Por Tom Lauricella y Katie Martin

 

Un día después de uno de los ascensos más pronunciados en la historia del yen, los operadores y banqueros atribuyeron el hecho a una avalancha anómala de compras forzadas por inversionistas particulares japoneses y fondos de cobertura. La avalancha se produjo en el preciso momento en el que el mercado cambiario es más vulnerable.

En un movimiento que evocó la brusca caída del Promedio Industrial Dow Jones en mayo pasado, cuando el índice perdió cerca de 1.000 puntos en cuestión de minutos, el yen subió 4,6% en pocos minutos, un alza violenta que hizo que la divisa batiera un récord que se mantuvo durante 16 años y causó estragos en los portafolios de los inversionistas de todo el mundo.

El movimiento, que llevó el dólar de 80 yenes a 76,32 yenes poco después de las 5 de la tarde en Nueva York, fue uno de los mayores en la historia de la moneda japonesa. La cotización, sin embargo, retrocedió casi con igual rapidez, ubicándose en más de 79 yenes por dólar en el momento en los mercados asiáticos estaban en plena actividad. «No fue bonito», dijo Robert Sinche, jefe global de estrategia cambiaria de RBS Global Bank and Markets. «Hubo un período en que hubo muchas compras forzadas del yen y no había nadie del otro lado.»

Lo que más llamó la atención fue que la súbita alza tuvo lugar en uno de los rincones más activamente negociados de los mercados financieros. El volumen de transacciones entre el dólar y el yen bordea los US$570.000 millones diarios y los movimientos tan pronunciados son muy poco comunes.

No obstante, la confluencia de compras de inversionistas particulares japoneses, que pueden representar hasta 30% de la negociación del yen, y fondos de cobertura, muchos de los cuales habían estado prediciendo una caída de la moneda tras el devastador terremoto y tsunami, se produjo en el momento menos activo del mercado, cuando muchos operadores no estaban en sus escritorios.

La negociación de divisas es a menudo una actividad de 24 horas, pero todos los días, alrededor de las 17.00 de Nueva York, la mayoría de las plataformas electrónica cierran durante 10 o 15 minutos. En ese momento, hay un cambio de guardia entre el personal de Nueva York y el de Asia. Luego, los sistemas de computadoras se reinician.

El jueves, el yen se recuperó en Asia y cotizó en una banda bastante estrecha en Estados Unidos, llegando a alrededor de 78,87 unidades por dólar durante la jornada, pero sigue por sobre su máximo anterior.

Para sorpresa de muchos, el jueves el Banco de Japón se mantuvo al margen. Muchos analistas esperaban que la entidad interviniera cuando el yen llegó a 80. Algunos estiman que la intervención se podría producir después de una reunión de funcionarios del Grupo de los Siete que al cierre de esta edición aún no se había concretado. A algunos les inquietaba que el banco central tal vez no intervenga para aplacar el ascenso del yen.

Los gobiernos suelen ser reacios a intervenir en los mercados, en parte porque se trata, con frecuencia, de una medida estéril. Las intervenciones también pueden desestabilizar los tipos de cambio y las autoridades con frecuencia tienen intereses enfrentados. Pocos quieren que sus monedas se aprecien por temor a menoscabar las exportaciones. La última vez que los bancos centrales actuaron conjuntamente en los mercados cambiarios fue en 2000 para apuntalar el euro, cuando la joven moneda padecía de una crisis de confianza.

Jeffrey Frankel, profesor de la Universidad de Harvard, dijo que las intervenciones sólo tienden a funcionar cuando las acometen varios países, entre ellos Estados Unidos, o cuando la tasa de cambio se considera «muy desalineada respecto a los fundamentos».

Durante buena parte del miércoles, el yen estaba en alza pero no cruzó el nivel de 80. Justo antes de las 5 de la tarde, hora de Nueva York, súbitamente traspasó la barrera. Al comienzo rebotó de su máximo histórico de 79,75, pero luego una avalancha de compras, predominantemente contra el dólar estadounidense pero también contra el dólar australiano, se apoderó de los mercados.

Entretanto, los fondos de cobertura que usan estrategias algorítmicas pugnaban por volver al mercado, del cual suelen salir cuando sus plataformas electrónica no están disponibles. Pero el yen había hecho un movimiento enorme y se vieron obligados a volver. Esos fondos también estaban tratando de comprar yenes.
Fuente: The Wall Street Journal, 17/03/11.

Japón y la falacia de la ventana rota

marzo 17, 2011

Japón y la falacia de la ventana rota

Por George Melloan

 

A Japón le sobran los problemas: una población envejecida, 20 años de lento crecimiento económico y un gobierno inestable debido a que los reaccionarios en el parlamento se resisten a significativas reformas de libre mercado. Ahora ha sido golpeada por la gran tragedia del terremoto y la crisis nuclear. Un importante peligro post-desastre es que las autoridades japonesas gestionen mal la recuperación, con desafortunadas consecuencias para la economía global.

La primera prueba para el gobierno se presentó casi inmediatamente y su reacción ha generado preguntas. Luego de la catástrofe de la semana pasada, el valor del yen japonés en realidad subió frente al dólar de Estados Unidos. Aunque a primera vista esto podría parecer contraintuitivo, los corredores de divisas ofrecieron una explicación plausible.

Su apuesta era que la demanda de yenes subiría a medida que las empresas japonesas y el gobierno se veían forzados a convertir parte de sus amplias reservas en dólares a yenes para financiar la reconstrucción. Con el dólar ya débil a nivel internacional, no hizo falta mucho para inclinar la balanza a favor de un yen más fuerte.

Naturalmente, esto hizo sonar las alarmas en el Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés). Un yen fortalecido, que ya está atrayendo capital internacional en busca de un refugio más seguro que el dólar, podría debilitar la competitividad de los exportadores japoneses en el momento más inoportuno. El terremoto derrumbó el índice Nikkei de la bolsa de Tokio. Como respuesta, el BOJ prometió una masiva inyección de efectivo en el mercado: la cantidad récord de 15 billones de yenes (unos US$183.000 millones). El gobernador del BOJ, Masaaki Shirakawa, prometió una «masiva» liquidez para combatir la apreciación del yen. La intervención del banco estabilizó el lunes la relación entre el yen y el dólar.

Se trata de una reacción típica del presidente de un banco central a un acontecimiento semejante. Podría argumentarse que las compañías que ya han sido golpeadas con pérdidas materiales incalculables y el trauma de una gran cantidad de víctimas mortales en sus comunidades deberían quedar protegidas, en la medida de lo posible, de un incremento de los costos del mercado cambiario, a medida que se preparan para la reconstrucción. Los compañías de seguros ya enfrentan pérdidas masivas; los cálculos preliminares las cifran en alrededor de US$35.000 millones. Y, por supuesto, el desastre incrementó los riesgos crediticios.

Pero, ¿qué pasa con el riesgo a una sobrerreación no solamente al desastre en Japón sino a la estabilidad financiera internacional? Con la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) inyectando dólares y Europa luchando contra la posibilidad de que sus deudas soberanas amenacen la solidez del euro, el mundo se había fijado en el BOJ como un posible salvavidas en un mar de incertidumbre financiera. ¿Están el tsunami y Shirakawa hundiendo esta frágil esperanza mediante una impresión excesiva de yenes que debilitará la moneda?

Hay un precedente a tener en cuenta. La Fed reaccionó de forma parecida en 2005 luego de que el huracán Katrina arrasara Nueva Orleans y otras ciudades de la costa del Golfo de México. Prolongó una ya generosa política del dólar en un momento en que la economía se estaba recuperando.

A pesar de Katrina, la economía estadounidense creció 3,1% en el tercer trimestre de ese año y alcanzó un nivel de crecimiento de 5,4% en el primer trimestre de 2006. Pero todos sabemos que la consecuencia del fracaso de la Fed a la hora de endurecer la política monetaria fue una burbuja de créditos y activos que causó estragos en los mercados financieros del mundo cuando se desinfló en 2007.

El Japón de hoy no es el Estados Unidos de 2005. Sufrió su propia crisis activos en la década de los 80 y pagó un alto precio cuando el BOJ deliberadamente pinchó la burbuja para evitar que se siguiera inflando. La economía no estaba recuperándose a toda máquina en el momento en que azotó el terremoto el viernes pasado. El crecimiento ha estado relativamente estancado este año.

Larry Summers, el ex asesor económico del presidente Barack Obama, sostiene que la reconstrucción que seguirá al sismo podría incluso estimular el nivel de crecimiento económico, como ocurrió después del terremoto de Kobe en 1995. Bueno, quizás, aunque eso no es seguro dado el daño que ha sufrido la red eléctrica como consecuencia del cierre de las instalaciones nucleares debido a los problemas que el terremoto generó en sus sistemas de enfriamiento. Es difícil que un crecimiento mayor del Producto Interno Bruto compense las gigantescas pérdidas en vidas y riqueza nacional. Como señaló el renombrado economista del siglo XXI Frédéric Bastiat en la «falacia de la ventana rota», el crecimiento del PIB que se produce por la reconstrucción no trae ninguna ganancia neta a la riqueza de la sociedad. Simplemente sustituye, con el tiempo, lo que se perdió. «La destrucción no es rentable», escribió.

Algunos economistas tienen la esperanza de que el desastre, al unificar al pueblo japonés y a la clase política en la tarea de la reconstrucción, conducirá a las necesarias reformas políticas, como la reducción de la burocracia del gobierno. Esto tiene sentido. Los desastres crean una nueva unidad y determinación.

Pero también puede ocurrir lo contrario. La clase política japonesa, al igual que el gobierno actual en Washington, está fuertemente influida por las teorías keynesianas que ven el gobierno como la solución para todos los problemas. Por ejemplo, parece improbable que Japón altere su sistema de ahorros postal (que castiga a los pequeños ahorristas con bajos retornos) en un momento en que el gobierno enfrentará inmensos gastos para la reparación de la infraestructura. Tampoco es probable que se embarque en una reducción de la masiva deuda soberana.

Como recientemente hizo notar el economista David Malpass: «Katrina puede haber disminuido la capacidad del gobierno de George W Bush de lograr reformas estructurales de cara a los impuestos, el Seguro Social y el presupuesto, y puede haber desviado la atención de los desastres en curso en ese momento en materia de política monetaria, regulatoria y de vivienda».

La reacción del Banco de Japón al desastre del viernes 11 de marzo no es muy alentadora en este sentido. Es lo que se podría esperar de un banco central bajo esas circunstancias, y se parece mucho a la forma en que la Fed reaccionó a Katrina y a la crisis financiera a fines de 2008. ¿Pero acaso ha tenido eso un gran éxito?

 

—Melloan, ex columnista y subdirector de la página editorial de The Wall Street Journal, es autor de ‘The Great Money Binge: spending our way to socialism’ (algo así como ‘El gran derroche monetario: nuestro camino al socialismo a golpe de bolsillo).
Fuente: The Wall Street Journal, 17/03/11.

¿Por qué «todos» quieren comprar yenes?

marzo 17, 2011

¿Por qué todo el mundo quiere comprar yenes?

Por Martin Vaughan. Dow Jones Newswires.

 

SINGAPUR (EFE Dow Jones) — Uno de los mayores terremotos jamás registrados y un enorme tsunami afectaron a Japón, causando miles de muertos y paralizando la producción de la tecnología en el norte del país, además de desencadenar la peor crisis nuclear desde Chernóbil. La suma de todos estos factores hace muy probable que el crecimiento de Japón se va afectado durante medio año.

Entonces, ¿por qué todo el mundo quiere comprar yenes?

El rápido ascenso del yen desde el viernes, cuando el terremoto de 9,0 grados de magnitud y la ola de 10 metros del maremoto sacudieron la costa noreste, parece una anomalía sorprendente en medio de uno de los peores desastres de Japón. Pero la subida del yen —que podría ser de corta duración— es el resultado de la hipótesis del mercado de que Japón es una nación netamente acreedora y de la experiencia tras el terremoto de Kobe en 1995, cuando el yen también se apreció temporalmente.

El dólar cayó desde alrededor de 82,80 yenes marcados cuando el terremoto sacudió Japón a un mínimo histórico de 76,25 marcados la madrugada del jueves. La caída ha sido impulsada por inversionistas que buscan sacar provecho de la repatriación de fondos del extranjero prevista, dicen los economistas.

Los inversionistas japoneses mantenían cerca de 2 billones de yenes en activos en el extranjero a finales de 2010. Los especuladores están apostando a que una buena parte de este flujo volverá a Japón para la reconstrucción del país y las compañías de seguros comenzarán a pagar las reclamaciones de seguros de vida y de propiedad.

«Sabemos que Japón tiene una enorme posición de activos extranjeros. Dada la magnitud de la catástrofe que hemos visto en los últimos días, tiene todo el sentido que Japón vaya a recurrir a esos fondos», dijo Robert Rennie, estratega de divisas de Westpac Institutional Bank en Sydney.

«Aquellos que están tratando de repatriar han tomado ejemplo del terremoto de Kobe, y se acuerdan de que entonces el yen se apreció», dijo Endre Pedersen, director de la oficina de Hong Kong de Manulife Asset Management. «Los flujos especulativos son los que están haciendo que haya poco volumen de negocio y creo que eso es lo que está haciendo subir al yen».
Fuente: The Wall Street Journal, 17/03/11.

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