Murió Liliane Bettencourt, la mujer más rica del mundo

septiembre 21, 2017 · Imprimir este artículo

Murió Liliane Bettencourt, la mujer más rica del mundo y heredera de L’Oréal

Se estima que dejó una fortuna de 34.000 millones de euros. Tenía 94 años.

Por María Laura Avignolo.

Murió Liliane Bettencourt, la mujer más rica del mundo y heredera de L'Oréal

La heredera de LOreal Liliane Bettencourt murió a los 94 años. / AFP
.

Madame Liliane Bettencourt ha muerto. La mujer más rica del mundo y heredera de la empresa de cosmética francesa L’Oréal,cuya vida, sordera, salud y fortuna se convirtieron en sus últimos años en una triste telenovela familiar y judicial, falleció en la noche del miércoles en su petit hotel de Neuilly sur Seine, en los suburbios de París. Habría cumplido 95 años el próximo 21 de octubre.

“Mi madre ha partido tranquilamente”, escribió Françoise Bettencourt Mayers, su hija, en un comunicado. “En este momento doloroso para nosotros, yo expreso, en nombre de mi familia, nuestro entero compromiso y fidelidad a L’Oréal y a la renovación hecha en toda confianza por su presidente Jean Paul Agon y sus equipos en el mundo entero”, precisó. Madame Bettencourt había heredado el grupo L’Oréal tras la muerte de su padre, Eugenie Schueller, en 1957.

Murió Liliane Bettencourt, la mujer más rica del mundo y heredera de L'Oréal

Liliane Bettencourt durante una entrega de premios en el palacio del Elíseo, en París. / AFP
.

La vida, la discreción y los secretos de esta viuda millonaria y sus horrendos y tortuosos vínculos con su pequeña familia estallaron cuando la radio, la televisión, las revistas y las comidas mundanas se ocuparon de la apasionante relación entre esta señora elegante, refinada y hasta entonces muy aburrida, con un “gigoló” francés, gay, fotógrafo, irascible, déspota, y dandy, François Marie Banier, que la entretenía, viajaba con ella y la hacía reír y llorar.

Ante el horror de su hija Françoise, de su yerno Jean Pierre Meyers y la sorpresa de sus nietos Jean Víctor y Nicolás, Madame Bettencourt cubrió de regalos a su “gigoló” oficial hasta llegar a 1.000 millones de euros. Departamentos, obras de arte, seguros, fondos de inversión, ante la furia y los celos de Françoise, tan cerca de su papá Andrés y tan lejos de su mamá, históricamente.

testamentoSola, sin demasiado contacto familiar, con su avión privado y una legión de mayordomos, mucamas, secretarias y chefs, Madame Bettencourt pasaba su año al sol y nadando. Oscilaba entre su suntuosa casa en el muy chic suburbio de Neuilly sur Seine, la casa con una enorme piscina que había construido su padre en Bretaña en 1920, su casa en Mallorca sobre el mar, y una aislada isla en la Seychelles, que su compañero Banier odiaba visitar “porque hay tiburones”.

Ella había decidido donar toda su fortuna a su hija Françoise, que recibiría un interés mensual de 34 millones de euros. Hasta que se inició un escándalo motivado por sus celos, el financiamiento ilegal de partidos políticos franceses y el destino de una heredera millonaria, con una cierta demencia senil, que oficialmente sus médicos se negaban a diagnosticar.

Los discretísimos negocios del matrimonio Bettencourt se hicieron trizas cuando la policía comenzó a investigar una donación en efectivo ilegal a Nicolás Sarkozy para su campaña presidencial, vía el tesorero partidario Eric Woerth.

Mónica Waitzfekder acusó a L’Oréal de haber recibido oro robado durante el nazismo y haber adquirido su mansión, que había sido ilegalmente incautada durante la guerra. Luego llegó el juicio de su hija Françoise al fotógrafo gigoló Banier, el allanamiento de la mansión de la millonaria, la intempestiva revisación médica a la hora de su desayuno, en su cama, para determinar su senilidad.

Lectura recomendada:  ¿Doña Florinda, en quiebra?

El imperio cosmético había comenzado cuando Eugène Schueller inventó una tintura para el cabello llamada Aureale, en 1907. Con ello se inició la fortuna de este hijo de un panadero. Después de haber sido citado 10 veces por valentía en la batalla de Verdum, Schueller comenzó a comprar compañías de belleza, un Rolls Royce, un departamento en la Rive Gauche y su casa en Bretaña. Su posicionamiento social en la sociedad francesa estaba en marcha.

Murió Liliane Bettencourt, la mujer más rica del mundo y heredera de L'Oréal

Liliane Bettencourt junto a Francois-Marie Banier./ Archivo

Durante la ocupación nazi, fundó el Movimiento Social Revolucionario, con el apoyo de los alemanes, que se oponía al judaísmo, al bolchevismo, a los masones y al capitalismo. Allí Schueller conoce a Andre Bettencourt, que se casaría con su nieta Liliane en 1950 y luego sería ministro del general Charles de Gaulle.

Su hija Françoise se casa con Jean Pierre Meyers, nieto de un rabino asesinado en Auschwitz, y se convierte al judaísmo.

La casa de los Bettencourt se transforma en un centro para el “Tout Paris” intelectual, artístico y político. Pero los vínculos familias entre la mamá y su hija fueron siempre helados y difíciles, con ella educada por su “nanny” británica.

Françoise Meyers denunció y persiguió en los tribunales franceses al fotógrafo Banier, hasta que apenas unas tres semanas atrás, llegaron a un acuerdo extrajudicial secreto. Mientras tanto Banier había recibido departamentos en Paris, en Mónaco, la isla de Seychelles, seguros de vida, inversiones de manos de Madame Bettencourt, que su hija consideraba “abuso de confianza ante su senilidad y Alzheimer”.

Kiejman, el abogado francés del caso, sintetizó este drama judicial como un historia familiar. “La hija está tratando de usar a los tribunales para arreglar un conflicto psicológico con su madre. Es una mujer de 57 años, que queja: “Mamá no me quiere. Ella lo quiere a él más que a mí. Madame Bettencourt tuvo la mala suerte de encontrar al brillante Monsieur Banier más divertido que su propia hija-y entre usted y yo ,esto no es una sorpresa- y no res cuestión de esta corte decidirlo”, argumentó el abogado en el juicio.

Quién era Madame Bettencourt será un secreto, que se llevó a su tumba mientras su familia se distribuye sus 34.000 millones de euros. Detrás deja una hija, secretarias, mucamos, enfermeras, managers, notarios, banqueros, que quisieron explicar quién era y cuál era el rol de Banier en la manipulación de su fortuna. El affaire se volvió tan complicado y con tantos personajes de telenovela que la televisión comenzó a emitir videos, que explicaban “El caso Bettencourt para nulos”.

Madame Bettencourt consiguió conservar el 30% del capital de L’Oréal y una alianza con Nestlé, con la que ella firmó un pacto de accionistas. Pero impedía que Nestlé tomara el control de L´Oreal mientras Liliane Bettencourt estuviera viva.

Fuente: Clarín, 21/09/17.

Más información:

Cría cuervos y te sacarán los ojos


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


banner planificacion sucesoria 02

.

.

Comentarios

Algo para decir?

Usted debe estar logueado para escribir un comentario.