La ONU, el Aborto y la Ideología de Género

julio 18, 2019

Así se están infiltrando en la ONU los lobbies del aborto y LGTB para imponer su agenda en el mundo

Los lobbies abortista y LGTB han logrado que en la ONU se diga que los no nacidos no tienen derecho a la vida y que se imponga el matrimonio homosexual. Lo cual contraviene los principios de la Carta de San Francisco y la Declaración de los Derechos Humanos de 1948. ¿A quién defiende la ONU si no defiende la vida y la familia?

Por Alfonso Basallo  – 23/11/17

Hillary Clinton, Ban Ki Moon y Antonio Guterres

Naciones Unidas proclama ahora principios totalmente contrarios a lo que proclamó en 1945, cuando se firmó la Carta de San Francisco, acta fundacional;  y en 1948, cuando se hizo la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Los lobbies abortista y LGTB, con la complicidad de gobiernos (singulamente EEUU) [Esto parece comenzar a cambiar durante la Administración Donald Trump] y grandes multinacionales, libran una batalla desde hace décadas para infiltrarse en los distintos organismos de la ONU y alterar los Tratados a fin de imponer sus respectivas agendas.

Lo cual empaña la labor de la organización y desnaturaliza su función.

Aunque no evitó las llamadas “guerras calientes” (Vietnam, Oriente Medio etc.) Naciones Unidas evitó una Tercera Guerra Mundial. Sin duda, su mayor logro. Y tuvo un papel clave en la política disuasoria durante la Guerra Fría para evitar un choque nuclear entre los dos bloques.

También promovió los Derechos Humanos y apostó por la dignidad inviolable de la persona con la Declaración Universal de 1948. Ha reducido la pobreza, combatido las hambrunas y erradicado enfermedades, lo que ha supuesto una considerable rebaja de la mortalidad infantil y un aumento de la esperanza de vida.

Pero su actuación durante las últimas décadas contradice dos de sus banderas definitorias: la paz y los derechos humanos. Los dos ideales que son la razón de ser de Naciones Unidas.

La paz, por su promoción del aborto sin restricciones por todo el mundo, lo cual es la forma más sibilina de violencia (más de 1.000 millones de seres humanos masacrados en el vientre materno, una cifra muy superior a los 200 millones de muertos de las dos guerra mundiales).

“Los hombres y mujeres tienen derecho a casarse” dice el artículo 16 de la Declaración Universal… nada que ver con el matrimonio homosexual

Y los derechos humanos, porque pretende incluir entre ellos el mismo aborto –lo que contradice la Declaración Universal de 1948, que establece el derecho de “todos” a la vida (art. 3)-; y los derechos LGTB, un ataque directo a la familia, lo que también  contradice la Declaración al señalar que es el «elemento natural y fundamental de la sociedad» (art. 16). La cual se basa en el matrimonio: “Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia” (art. 16).

Tarta de boda para enlaces entre personas del mismo sexo
Torta de boda para casamientos entre personas del mismo sexo

Pero las Naciones Unidas del ghanés Kofi Annan (secretario general entre 1997 y 2006), el coreano Ban-ki moon (2006-2016) y del portugués Antonio Guterres (actual secretario general) han hecho suya la agenda LGTB y de la cultura de la muerte y tratan de imponerla al planeta, con una nueva forma de colonialismo.

Todo empezó en los años 70, cuando Naciones Unidas –entonces con el birmano U-Thant al frente- “compró” el mensaje de Paul Ehrlich que decía, en su libro La bomba demográfica (1968), que la superpoblación ponía en peligro el futuro del planeta, y que era preciso frenar la natalidad.

‘Cuando el destino nos alcance (Soylent Green)’.

Era el viejo malthusiano, con ropajes ecologistas y un toque apocalíptico que pronto tuvo traducción en Hollywood, con películas sobre el exceso de gente y la falta de alimentos como Cuando el destino nos alcance (Soylent Green) (1974). [Ver: Soylent green]

La tesis de Ehrlich carecía de rigor científico, pero les vino muy bien a los fabricantes de preservativos y a otras industrias anticonceptivas para extender el negocio al Tercer Mundo.

El Fondo de Población de Naciones Unidas impuso desde entonces programas antinatalistas a los gobiernos de Asia, América del Sur y África a cambio de ayuda económicas.

El problema es que la mayor parte de los gobiernos occidentales estaban de acuerdo –había mucho dinero de las multinacionales farmacéuticas en juego-. Y el que más de acuerdo estaba era Estados Unidos, que pilotó aquella estrategia a escala mundial, con el informe Kissinger como guía.

Henry Kissinger
Henry Kissinger, exsecretario de Estado de EEUU

Henry Kissinger, asesor de Seguridad Nacional de Nixon y amigo de la familia Rockefeller, elaboró en 1974 un Memorando de Estudio de Seguridad Nacional, estrictamente confidencial, titulado «Implicaciones del crecimiento de la población mundial para la seguridad de los EE.UU. y sus intereses en el extranjero». [Ver: NSSM 200/74: El informe Kissinger]

El informe Kissinger presentaba el crecimiento de población en el Tercer Mundo como una amenaza para EEUU. Contó con el apoyo de Planned Parenthood

Venía a presentar el crecimiento de la población en los países subdesarrollados como una amenaza para la seguridad de Norteamérica.

Uno de los socios más importantes de la ONU para esta estrategia mundial fue Planned Parenthood, la multinacional del aborto.

Hoy en día la anticoncepción es un negocio redondo cuyos beneficios se reparten las farmacéuticas y la ONU. Estas fabrican a precios bajos en la India, se los venden a Naciones Unidas (por unos 10 centavos)  y esta los comercializa triplicando el precio (a 30 centavos).

Lo mismo pasa con la píldora del día después:  se adquiere a menos de un dólar y se vende entre 8 y 15 de promedio internacional.

Los DIU o las “espirales” se compran a un precio de entre 3 y 5 dólares; pero para poderlos usar, hay que pagar la consulta del médico y comprarlos a 15 o 20 dólares.

El negocio ha servido para lucrar los bolsillos de las multinacionales farmacéuticas y los funcionarios de Naciones Unidas, para frenar la natalidad en el Tercer Mundo, para multiplicar el aborto y para dañar la salud de la mujer. Durante décadas se ocultaron los efectos secundarios de los contraceptivos… hasta el asunto acabó en los tribunales y multinacionales como la alemana Bayer tiene varios frentes judiciales abiertos por distintas denuncias.  

Pero en su origen nadie quería ver el problema: sólo se veía el signo del dólar. Excepto laIglesia católica, que defendía la dignidad de la persona frente a esa forma de explotación y manipulación que era el antinatalismo. La encíclica Humanae Vitaede Pablo VI, supuso un jarro de agua fría por su crítica a los anticonceptivos y a la política antinatalista.

Rockefeller III, fundador del Population Council, llegó a visitar a Pablo VI para evitar que proclamase la Humanae Vitae

Las cosas llegaron al extremo de que hasta el magnate John D. Rockefeller III, fundador del Population Council (Consejo de la Población), dedicada a investigar la anticoncepción, intentó disuadir al pontífice. Rockefeller llegó a buscarse aliados dentro de la Iglesia e incluso hizo una visita personal al Papa.

No lo consiguió, y la Humanae Vitae se publicó, siendo la única voz que defendió la dignidad humana frente a la doble ofensiva de gobiernos y multinacionales, bajo el paraguas de Naciones Unidas.

Esta se dedicó, por ejemplo, a imponer la esterilización. Un ejemplo: en cooperación con el dictador Alberto Fujimori, el Fondo de Población de la ONU esterilizó a 300.000 mujeres pobres en Perú sin su consentimiento y, a menudo, incluso sin su conocimiento. Y en China, fue la ONU la que contribuyó significativamente a la introducción de la brutal política de un solo hijo.

El multimultimillonario David Rockefeller

Y el club de las mayores fortunas del planeta (David Rockefeller, Bill Gates, Ted Turner, George Soros, Michael Bloomberg y Warren Buffett) decidió en 2009 que la mejor forma de acabar con el exceso de pobres era conseguir que no tuvieran descendencia.

Con un capital de 36.300 millones de dólares, la Fundación Bill y Melinda Gates financiaron la producción del sistema Sinoplant II, un medicamento que se implanta bajo la piel, y pueden mantener a una mujer estéril hasta cinco años.

Y cada vez que la Iglesia clamaba contra estos abusos, los grandes rotativos norteamericanos salían en defensa del antinatalismo retorciendo los argumentos. Como cuando se publicó lo siguiente sobre Benedicto XVI: «El Papa prohíbe los preservativos: millones mueren de SIDA».

El siguiente paso fue imponer el aborto. Y el organismo volvió a ser el impulsor. Primero vinieron las legislaciones despenalizadoras en Occidente, en los años 60 y 70; después la introducción del aborto en los países en vías de desarrollo -con resistencias de algunos Gobiernos-; y finalmente, a finales del siglo, el abortismo recibió un espaldarazo decisivo con la inclusión del aborto en los derechos sexuales y reproductivos de la mujer.

El Fondo de Población y ONU Mujeres han sido los dos grandes instrumentos de extensión del aborto en el mundo, al presentar cada nuevo embarazo como una amenaza para la integridad de la mujer y una forma de discriminación de género -y así consta en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés)-.

Lo último en esta escalada de la cultura de la muerte ha sido declarar  la restricción del aborto una violación de los derechos humanos, como ha afirmado este mismo año el Comité de Derechos Humanos… siniestra paradoja: porque la misma ONU que proclama tal cosa es la misma ONU que incluyó el derecho a la vida en la Declaración Universal

¿Por cuánto tiempo seguirá figurando ese derecho en la Declaración Universal? La pregunta no es ociosa porque ahora tratan de convertir el aborto en derecho humano,  como consta en los Objetivos de Desarrollo para el Milenio.

Coinciden el Comité de Derechos Humanos y Hillary Clinton al afirmar: los no nacidos no tienen derecho a la vida

Significativamente el Comité de Derechos Humanos acaba de decir que los niños no nacidos no tienen derecho a la vida.

Una idea que coincide con la frase de Hillary Clinton al decir que el niño en el vientre materno carece de derechos constitucionales. Lo cual no debería extrañar demasiado porque la ex secretaria de Estado de Obama está financiada por el gigante del abortismo, Planned Parenthood.

El otro derecho de la Declaración Universal que Naciones Unidas parece abolir es del matrimonio de un hombre y una mujer y sustituirlo por el matrimonio homosexual, al haberse convertido en abanderada de la perspectiva de Género.

Ya en, 1995, la organización abrazó  la ideología de género en la Conferencia de Pekín de la Mujer. Una conferencia controlada por el feminismo radical, tal como denuncia Dale O’Leary en su investigación  The Gender Agenda.

Ahora, veinte años después, están consiguiendo que la mayoría de los gobiernos y parlamentos occidentales acepten esa ideología, y redefinan el matrimonio y la familia. La identidad de género es otro de los grandes objetivos de desarrollo del milenio.

Lo han conseguido con una paciente labor de infiltración en el seno de la ONU, con informes surrealistas como “El coste económico de la exclusión LGTB”, presentado en 2015 por Mogens Luykketoft que advertía, con tintes catastrofistas, que según el Banco Mundial, el lastre para el crecimiento económico de un país causado por la exclusión LGBT puede ascender a miles de millones de dólares en pérdida del PIB.

Y han conseguido que organismos de Naciones Unidas financien políticas de género, emanadas de los llamados principios de Yogyakarta (la biblia LGTB).

Los 29 principios de Yogyakarta carecen de base científica y jurídica: fueron elaborados por un grupo de activistas, sin autorización oficial ni legitimación

Estos 29 principios constituyen un manual detallado para la implantación de la ideología de género en el mundo. Carece de la menor base científica e incluso jurídica, porque fueron elaborados por un grupo de activistas, sin autorización oficial ni legitimación, que proclamaron una reformulación de los derechos humanos en la ciudad indonesia de Yogyakarta, en 2007.   Los presentaron al público en la sede de la ONU en Ginebra para darles una aureola de autoridad.

Naciones Unidas “compró” el mensaje y está financiando su implantación. Millones y millones están yendo a parar desde hace diez años a la agenda LGTBI mediante suborganizaciones oficiales de la ONU (y también de la Unión Europea) así como de fundaciones privadas (Rockefeller, Ford, Bill & Melinda Gates, etc.). Lo cual queda encubierto como parte de sus presupuestos oficiales.

Es importante subrayar la labor de infiltración del lobby LGTB en organismos de Naciones Unidas y como éstos a su vez terminan influyendo en gobiernos y parlamentos.

Los Órganos de los Tratados de las Naciones Unidas desempeñan un papel especial para transmitir la agenda LGTBI. Los miembros no son elegidos democráticamente, sino que son delegados por los estados miembros, y no son responsables ante los gobiernos de sus países de origen.

Pero tienen la aureola moral de Naciones Unidas: representan en cierta forma la autoridad de la ONU y exigen que los gobiernos de los estados soberanos sean responsables de la aplicación de los derechos humanos como los delegados los interpretan y «desarrollan».

Ganados los partidos, se ganan los parlamentos, y ganados los parlamentos, es posible alterar las legislaciones

Es una forma sibilina de ejercer influencia sobre los partidos políticos de cada país, que tratan de captar el voto LGTB, una porción minoritaria del electorado pero inflada por los medios de comunicación. Ganados los partidos, se ganan los parlamentos, y ganados los parlamentos, es posible alterar las legislaciones.

Vitit Muntarbhorn, experto LGTB en la ONU

Desde diciembre de 2016, la propia Asamblea General de Naciones Unidas votó por el establecimiento de un experto independiente en orientación sexual y en identidad de género, con un pequeño margen de 84 contra 77 votos. Se trata de un profesor tailandés de Derecho internacional, Vitit Muntarbhorn,  una especie de comisario de Naciones Unidas para imponer la ideología de género.

El pretexto -como siempre- es luchar contra la discriminación por orientación sexual y acabar con la violencia contra las personas LGTB -lo que en teoría es un fin loable-, pero entre sus objetivos destaca:

– Despenalizar la sodomía.

– Impedir que profesionales de la salud mental traten la homosexualidad y la transexualidad como un trastorno psicológico.

– Asegurar que los documentos jurídicos reflejan la identidad de género subjetiva de los individuos.

– Imponer la aceptación social de la homosexualidad.

– Adoctrinar a los niños mediante la propaganda LGTB.

Esta forma de infiltrarse es doblemente eficaz si el secretario general está por labor. Y Ban ki-mon, secretario general hasta el año pasado,  lo ha estado. Y el actual, el católico portugués Antonio Guterres, aunque menos beligerante, no parece oponerse ni a la agenda LGTB ni a la abortista.

Dos botones de muestra. En el informe «Una Humanidad: Responsabilidad compartida», Ban ki-moon pedía a los gobiernos incluir el derecho al aborto y los derechos LGBT en sus esfuerzos para hacer frente a los objetivos humanitarios de desarrollo sostenible, un nuevo plan masivo 15 años, aprobado por la Asamblea General.

Y el mandatario aprovechó la Cumbre Humanitaria de la ONU (Estambul 2016) para obtener el consentimiento tácito a su acercamiento a los Objetivos de desarrollo sostenible en un entorno en el que las naciones que se oponen al aborto y los derechos LGBT queden en desventaja.

La cumbre fue convocada por el propio Ban Ki-moon y estaba controlada completamente por su personal, en particular la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, que elaboró el informe, y la Secretaría de la Cumbre Humanitaria Mundial.

Y finalizó su mandato al frente de la organización con dos tracas finales proLGTB. Por un lado, lanzó y defendió una emisión de sellos de correos sobre la homosexualidad, la transexualidad y la “crianza” homosexual; y por otro, pronunció un inequívoco discurso con el que se despidió de la Asamblea General, atacando a la religión y defendiendo el lobby LGTB .

La ONU estudia crear un comisario de los derechos LGTB para vigilar a los Gobiernos

Aunque ningún tratado de la ONU incluye los derechos LGBT y 76 países del mundo prohíben explícitamente la sodomía en sus leyes, el lobby ha logrado controlar los resortes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad y ha conseguido impulsar la agenda LGTB, con imposiciones que vulneran la soberanía de las naciones.

Randy Berry, relator LGTBI de EEUU / Fuente: 15Min
Randy Berry, relator LGTBI de EEUU

Véase el intento de crear la figura de un comisario de los derechos LGTB que vigile el cumplimiento de esos supuestos derechos. Una especie de Policía LGTB. El año pasado se registró una resolución ante el Consejo de los Derechos Humanos de Ginebra, patrocinada por países latinoamericanos, y por Estados Unidos -entonces bajo el mandato del pro-LGTB Obama-.

La Casa Blanca había ensayado previamente la fórmula con un relator LGTB, nombrado por el Departamento de Estado. Se trataba de Randy Berry, diplomático homosexual, para que actuase como embajador del colectivo gay en todo el mundo y en nombre de la poderosa diplomacia estadounidense.

Fuente: actuall.com, 23/11/17.

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Más información:

La maligna Ideología de Género

El Aborto: Un crimen políticamente correcto

Un liberal NO debería estar a favor del aborto

Ideología de género, Feminismo y Pedofilia

Los riesgos de la ideología de género y la transexualidad infantil

La ONU, un antro de burocracia y corrupción

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Geopolítica y Aborto _ José Arturo Quarraccino

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ideología de género

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¿Qué es el Progresismo Sistémico?

mayo 24, 2019

Progresismo Sistémico – por Ignacio Tesón

21/05/19 | Fuente: CRUZ DEL SUR

Progresismo Sistémico

Los entramados del corporativismo con perspectiva inclusiva.

Ignacio Tesón es Lic. en Economía Empresarial (Universidad Torcuato Di Tella) y referente del área económica de Cruz del Sur.

¿Por qué las grandes empresas, principales contribuyentes, no se amontonan para financiar movimientos –liberales- o –libertarios- considerando que serían las principales beneficiadas ante una baja de impuestos generalizada?

La respuesta no es difícil, es mas sencillo negociar con el Estado que con la masa de consumidores. Es preferible para la gran empresa convivir con regulaciones, burocracia, reglas y leyes tolerables en términos de ganancia que aseguren altas barreras de ingreso al mercado, en términos de Porter .

Esto implica reducir parcialmente la última línea del estado de resultados, el ingreso neto: aquel resultante luego de deducir todos los egresos de los ingresos. Es decir, las ganancias propiamente dichas, a cambio de seguridad y predictibilidad en el flujo futuro. ¿Pero no es que las empresas intentan maximizan su utilidad siempre? Si, pero no a cualquier costo. Es conveniente asegurar un flujo considerable de forma -casi- perpetua que soportar la incertidumbre o los desafíos de competencia e innovación constantes que plantea un mercado libre. Debemos derivar también como y porqué se toma esta decisión económica. (seguir leyendo en el artículo PDF -ver abajo)

Artículo PDF: Progresismo Sistémico

Fuente: cruzdelsurce.org, 2019.

Progresismo

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El crecimiento de Tanzania

abril 27, 2019

¿Por qué la ONU no nos dice lo que realmente reduce la pobreza?

Chelsea Follett indica cómo Tanzania logró reducir de manera dramática la pobreza extrema cuando realizó la transición desde las políticas socialistas del dictador Julius Nyerere hacia políticas de libertad económica luego de su salida del poder.

A principios de este mes, la ONU alentó al mundo a celebrar el Día Internacional por la Erradicación de la Pobreza, promocionándolo en redes sociales, utilizando el hashtag #EndPoverty. La ONU notó el increíble progreso que se ha logrado:

“La pobreza ha caído a nivel global, desde 1.700 millones de personas en 1999 a 767 millones en 2013, una caída en la tasa global de pobreza de 28 por ciento en 1999 a 11 por ciento en 2013. El progreso más significativo se experimentó en Asia del Este y del Sur, donde la tasa cayó de 35 por ciento en 1999 a 3 por ciento en 2013″.

Desafortunadamente, la ONU parece no entender la fuente de ese progreso. Argumenta que la acción estatal y los programas liderados por tecnócratas desde arriba merecen el crédito por el notable declive de la pobreza. Una declaración de la ONU agrega:

“Los países han dado pasos para acabar con la pobreza… El Gobierno de Tanzania, por ejemplo, inició una evaluación masiva de su actual programa nacional, las Redes de Seguridad Social Productivas de Tanzania, para llegar a gente que vive por debajo de la línea alimenticia de pobreza».

Este es un ejemplo accidentalmente instructivo. Tanzania ha realizado un progreso impresionante en contra de la pobreza, pero eso no se debe a un creciente gasto público en alimentos para los pobres. De hecho, el gobierno de Tanzania es hoy mucho menos redistributivo que en el pasado —y aquellas políticas redistributivas del pasado estuvieron cerca de matar de hambre a los tanzanos más pobres.

En 2011, el año más reciente para el cual el Banco Mundial tiene datos, poco menos de la mitad de los tanzanos vivía en la pobreza extrema. Esa figura era de un 86 por ciento en el año 2000.

La verdadera causa de esa reducción es muy sencilla: la libertad económica. Tanzania desmanteló gradualmente las políticas económicas socialistas (denominadas “uiamaa”) implementadas por el dictador Julius Nyerere, desde que el abandonó el poder en 1985. Nyerere era ampliamente alabado por intelectuales de izquierda en países desarrollados por su sincera creencia en el socialismo, por su relativamente bajo nivel de corrupción, y por masacrar sin querer a su gente como muchos otros dictadores.

Pero Nyerere estableció políticas que, según el Dr. John Shao, derivaron en una escasez aguda de alimentos, el colapso de la producción agrícola e industrial, el deterioro de la infraestructura de transporte, una crisis económica y “un sufrimiento generalizado de la población” para la década de 1980. Nyerere también prohibió los partidos políticos de oposición para consolidar su autoridad y prevenir debate alguno acerca de sus fracasadas políticas.

Después de Nyerere, Tanzania logró acelerar su crecimiento económico eliminando los controles de precios, liberalizando el comercio, y permitiendo que su gente realice emprendimientos privados.

La atribución que la ONU hace del progreso a los programas estatales, y su insistencia en la importancia de la ayuda externa para el desarrollo, es tanto preocupante como poco sorprendente.

Nyerere fue capaz de aferrarse al poder por tanto tiempo a pesar de sus desastrosos programas gracias a miles de millones de dólares en ayuda externa. Como mi colega Doug Bandow dijo, “El Banco Mundial, demostrando que carecía tanto de una conciencia como de sentido común, directamente respaldó su brutal esquema uiamaa”.

No solo es la ayuda estatal infructuosa comparada con el desarrollo liderado por el mercado, sino que los programas de ayuda externa muchas veces ignoran los derechos de propiedad privada de los pobres y la necesidad de reformas institucionales. Otros ejemplos de dictadores que recibieron ayuda externa incluyen Idi Amin de Uganda, Mengisty Haile Mariam de Etiopía, Mobutu Sese Seko de Zaire (ahora la República Democrática de Congo) e incluso el notoriamente brutal Pol Pot de Camboya.

El dinero muchas veces fortalece a regímenes autoritarios mientras que continúa políticas destructivas como robar la tierra agrícola de sus ciudadanos mediante nacionalizaciones. Ese fue el caso de Tanzania, que recibió miles de millones de dólares en ayuda externa mientras que su gobierno socialista nacionalizaba cientos de haciendas —decimando la producción agrícola y conduciendo el país a la anteriormente mencionada escasez aguda de alimentos. Las perchas de las tiendas estaban vacías, y las personas esperaban por raciones de alimentos.

“Cuando vine por primera vez a Tanzania en la década de 1980, solíamos tener alas enteras de niños muy debilitados por desnutrición, algunos demasiado deteriorados como para sobrevivir”, recuerda una trabajadora humanitaria para el Programa Mundial de Alimentos, la rama de la ONU que asiste con alimentos, “ahora solo habrá máximo uno o dos niños en cualquier momento, y usualmente encontraramos una causa social como un padre alcohólico, o ser huérfano, o haber heredado el VIH”. La página que contiene esa cita luego afirma que el programa alimenticio de la ONU “marcó una diferencia”, pero la razón por la cual muchos menos niños recurren a utilizar el programa hoy comparado con cuantos lo hacían en la década de 1980 está sospechosamente ausente.

Reducir las barreras comerciales es muchos más efectivo para mejorar la calidad de la vida de aquellos que viven en áreas pobres del mundo que enviar ayuda externa o tecnócratas para ayudar a diseñar programas estatales. Si realmente quieren erradicar la pobreza, los países deberían adoptar políticas de libertad económica. Porque, al final de cuentas, los países no luchan contra la pobreza, los individuos libres de regulaciones excesivas y capaces de participar en el comercio global son los que lo hacen.

Este artículo escrito por Chelsea Follet fue publicado originalmente en el blog Human Progress de HumanProgress.org (EE.UU.) el 27 de octubre de 2017.

Etiquetas: Chelsea Follett, ONU, ayuda externa, socialismo, Tanzania, pobreza extrema, reducción de pobreza, libertad económica.

Fuente: elcato.org, 16/11/17.

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La ONU, un antro de burocracia y corrupción

agosto 19, 2018

La ONU, un refugio de corruptos y escándalos

La ONU, que es la mayor organización internacional existente, ha permitido que en sus pasillos caminen impunemente personajes que hoy enfrentan investigaciones.

Por Sabrina Martín.

El organismo internacional se ha ido desprestigiando, al punto de que a nivel mundial se empieza a dudar sobre su verdadera misión.
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Se “desmorona” la integridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la cual se ha convertido en una especie de refugio para funcionarios involucrados en graves casos de corrupción.

El organismo, que es la mayor organización internacional existente, ha permitido que en sus pasillos caminen impunemente personajes que hoy enfrentan investigaciones y que han sido señaladas hasta de delitos como el lavado de dinero.

Fue en 2015 cuando se destapó uno de los más grandes casos de corrupción en la historia de la ONU, pues John Ashe, diplomático de Antigua y Barbuda y expresidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, fue detenido en Nueva York tras aceptar sobornos de empresarios chinos.

Desde ahí, el organismo internacional se ha ido desprestigiando, al punto de que a nivel mundial se empieza a dudar sobre su verdadera misión.

Bachelet: silencio y corrupción

Michelle Bachelet, alta comisionada de Derechos Humanos en la ONU.

Uno de los ejemplos más recientes es el nombramiento de la expresidente de Chile, Michelle Bachelet, como Alta Comisionada de Derechos Humanos en la ONU.

Hasta hace pocos meses, Bachelet respaldaba abiertamenteal régimen de Nicolás Maduro; nunca se atrevió a calificarlo como dictador ni a condenar enérgicamente las violaciones a los derechos en Venezuela; por el contrario, prefirió mantenerse en silencio.

Pero no es solo una paradoja el hecho de que la exmandataria ahora sea funcionaria de la ONU como defensora de DD. HH., también lo es el hecho de que tanto ella como su hijo se vieran vinculados por corrupción en Chile en relación con un millonario negocio inmobiliario.

Heredia: lavado de activos

Pero el caso de Bachelet no es el único que ayuda a desprestigiar aún más a la ONU, pues en 2016 se conoció que Nadine Heredia, exprimera dama de Perú, sería funcionaria de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Heredia recibiría inmunidad diplomática al trabajar para el organismo internacional, a pesar de estar involucrada “hasta el cuello” por el caso Lava Jato, el caso de corrupción más grande de América Latina.

Nadine Heredia, exfuncionaria de enlace de la FAO.

Mientras Nadine era investigada en Perú por lavado de activos y fraude, la ONU la nombraba funcionaria de enlace de la FAO en Ginebra.

Fue en mayo de 2017 cuando Heredia decidió renunciar a dicho cargo “debido a las reglas de conducta” que le impuso el Poder Judicial de Perú, a causa del proceso por lavado de activos que afronta; no fue la ONU quien decidiera prescindir de sus servicios al conocer el escándalo.

La hija de Chávez

Pero como si esto no fuera poco, se mantiene el continuo desprestigio de la ONU con casos como el de los venezolanos María Gabriela Chávez y Rafael Ramírez.

La hija del expresidente Hugo Chávez Frías fue designada embajadora alterna de Venezuela ante la ONU. Es la mujer más rica del país suramericano, y una de las primeras en el mundo. De acuerdo con la revista Forbes, tendría más de USD $4.000 millones en sus cuentas de Andorra y EE. UU.

María Gabriela Chávez, embajadora venezolana ante la ONU.

La hija del expresidente venezolano estaría involucrada en una organización delictiva que tiene vínculos internacionales y actividades de lavado de dinero.

Además, se vio “salpicada” por el escándalo relacionado con la venta de sobreprecio de arroz en Argentina.

De acuerdo con el diario Clarín, en los embarques de arroz dirigidos al país caribeño, la única beneficiaria es una firma desconocida en el sector, que vende a precios muy inflados y cuyos dueños tienen trato directo con Julio De Vido, exembajador argentino en Venezuela, y con María Gabriela Chávez.

Otro por lavado de dinero

Pero el más descarado caso de cómo la ONU se ha convertido en refugio de graves corruptos, es el de Rafael Ramírez, quien hasta 2017 fue representante de Venezuela en la ONU y contaba con inmunidad diplomática.

Rafael Ramírez, exrepresentante de Venezuela en ONU.

Actualmente, Ramírez es investigado en Estados Unidos y en Venezuela por corrupción en la estatal petrolera PDVSA. En diciembre pasó a la clandestinidad, luego de que el régimen de Maduro lo dejara escapar.

El exfuncionario de la ONU fue pieza común de lavado de dinero en EE. UU. y Europa. Ramírez estaría involucrado en acciones ilícitas en suelo norteamericano luego de que se conociera que su hermano, Fidel Ramírez Carreño, está entre los beneficiarios del envío de millones de dólares con soporte en facturas falsas.

Acoso sexual

A todo esto se suma el escándalo internacional de casos de abuso sexual al interior del organismo, tras una investigación divulgada por The Guardian en la que se señala a la ONU de haber permitido la proliferación de casos de acoso y agresión sexual contra sus empleadas en sus oficinas de todo el mundo.

El periódico británico entrevistó a docenas de trabajadores y exempleados de la organización, quienes describieron una “cultura del silencio” dentro de su estructura. Según la investigación, a pesar de las denuncias, todos los supuestos agresores continúan en sus puestos de trabajo.

Y es que, en teoría, la ONU fue creada para facilitar la cooperación en asuntos como el derecho internacional, la paz y seguridad internacional, el desarrollo económico y social, los asuntos humanitarios y los derechos humanos. Sin embargo, dichos objetivos solo han quedado plasmados en papel.

Hoy, esta organización no solo no exige requisitos mínimos de integridad y experiencia para que un funcionario sea parte de ella, sino que, además, sus organismos independientes dejan mucho que desear, como el Consejo de Seguridad, el cual se ha mantenido silente ante la dictadura en Venezuela y la necesidad de que exista una intervención humanitaria en el país suramericano tras la grave crisis.

Fuente: es.panampost.com, 16/08/18.


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