La nueva directora del BCRA aún no se recibió, practica surf y toca el charango
Protegida de Kicillof: Bárbara Domatto Conti está en comisión, a la espera de que el Senado apruebe su pliego.
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Una de las tres personas que el ministro de Economía Axel Kicillof eligió para ocupar un asiento en el directorio del Banco Central aún no obtuvo su título universitario. Se trata de Bárbara Domatto Conti, quien según expresó en el Curriculum Vitae que ya está en la comisión de acuerdos del Senado, aún adeuda la Tesis para obtener el título de Actuaria en Economía. La información fue revelada por el sitio TN.com.
Domatto Conti, que fue nombrada directora «en comisión» hasta que obtenga el aval del Senado, tiene 28 años, concurre a diario al BCRA y que ya va todos los días al banco.
Su experiencia laboral es escasa: trabajó en el banco Santander Río entre 2007 y 2012 como asistente de operaciones y project manager dentro de las gerencias de operaciones y de banca mayorista. A partir de 2012, de la mano de Kicillof, ingresó en el ministerio de Economía como economista en la subsecretaría de Programación Económica. Se ganó la confianza del ministro por su asistencia en la negociación del acuerdo de repago de la deuda con el Club de París que el gobierno firmó en marzo del año pasado.
También en su CV afirma que trabajó como «asesora de director» del Banco Central entre septiembre de 2013 y mayo de 2014. «Sin embargo, en el banco dicen que no cumplió esa función»dice el artículo de TN.com. «Con Juan Carlos Fábrega todavía al frente de la entidad, el ministro de Economía la mandó como «oyente» a la mesa de dinero para aprender la operatoria cotidiana».
En su CV de tres hojas, Domatto Conti también disfruta de la práctica del surf, del teatro stand up y de tocar el charango, según ella misma explica en su perfil en el sitio LinkedIn.
El Senado le dará entrada al pliego de esta directora del BCRA en la sesión del 21 de este mes. Domatto Conti deberá pasar por una audiencia pública en el marco de la Comisión de Acuerdos de la cámara alta, que por dictamen debe aprobar o rechazar su nombramiento, por ahora «en comisión de servicio». De rechazarla o no conseguir el oficialismo los votos para aprobarla, el gobierno puede retirar su pliego pero puede seguir trabajando como directora «en comisión». En el sitio del BCRA, ya figura su nombre en el directorio pero sin su foto ni antecedentes como los otros integrantes.
Fuente: Clarín, 13/05/15.
Nota Aclaratoria: No podemos espantarnos de este caso de falta de idoneidad cuando tenemos una Presidenta que dice ser Abogada a pesar de no poseer Título universitario.
Universidad rimolo otorga titulo de abogada a Kris
CFK la abogada que nunca fue
Cristina Kirchner, quien asegura haberse recibido en la Universidad Nacional de La Plata, a pesar de que todas las pruebas indican que jamás terminó esa carrera.
En realidad, no hacen falta demasiados documentos ni fuentes de información para detectar que la Presidenta no tiene real conocimiento de lo que es el Derecho. Sus propios discursos muestran su paupérrimo conocimiento ad hoc. Cristina ha llegado a ruborizar a propios y ajenos cuando llegó al extremo de confundir el término «sindicación» con «sindicalización». Lo hizo en media docena de oportunidades, en el marco de la trunca denuncia contra Papel Prensa por cadena nacional.
JUSTIFICA SU PATRIMONIO DICIENDO QUE ES ABOGADA
Por ese y otros motivos, ante la imposibilidad de mostrar título o certificado analítico alguno, la Presidenta optó por refrendar el decreto 2810/09A, que permite a los funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional a poner su firma sin que a esta anteceda su calificación profesional.
Teniendo en cuenta que oportunamente se ha descalificado a Juan Carlos Blumberg por haber ostentado un título de ingeniero que en realidad no poseía y que algo similar se hizo con la figura de Jorge Telerman, Cristina debería sufrir el mismo escarnio público que estos debieron tolerar en su momento.
Sin embargo, ello no ocurre; no solo porque la Justicia no se atreve a avanzar contra ningún funcionario relevante del poder de turno, sino porque ningún referente de la oposición se ha animado a embanderarse en esa empresa, que develaría la más grande de las estafas al pueblo argentino.
Se ofreció toda la evidencia de este escándalo a Elisa Carrió, a través de algunos de sus referentes más cercanos; pero la líder de Coalición Cívica consideró que el tema no tenía relevancia tal como para prestarle su atención.
La trama comenzó en agosto del año 2004, cuando un importante ministro —enojado porque fue dejado afuera de un importante negocio oficial— se despachó ante tres periodistas de TDP respecto a la corrupción del kirchnerismo y lanzó al final una dura advertencia: «Que no me rompan las pelotas porque si no cuento que Cristina es abogada trucha».
Las dudas que Cristina nunca aclaró sobre su carrera de «exitosa abogada»
Incógnitas sobre su título y silencio de la Universidad de La Plata. Perfil.com accedió a sus matrículas en Santa Cruz.
El silenciado tema lo resucitó la propia Presidenta en la fatídica noche de Harvard. «Fui una exitosa abogada», dijo para justificar su crecimiento patrimonial. Es que la graduación de Cristina Fernández de Kirchner en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se mantuvo como un secreto de Estado y no fue hasta 2007, y por orden judicial, que la UNLP difundió un documento que probara la titulación de la entonces senadora.
Perfil.com accedió a dos documentos que pondrían fin a las sospechas que generó aquel secretismo ordenado desde la Rosasa. Cristina Elisabet Fernández figura en el padrón de letrados de la Justicia de Santa Cruz con la matricula 10.433.615, inscrita el 12 de febrero de 1980 (Tomo II Folio 160) y graduada el 1º de octubre de 1979.
El expediente de Cristina en Río Gallegos está custodiado por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). La Corte santacruceña, controlada por los Kirchner desde 1991, nunca dio en mano esa carpeta. Al no haber un colegio de abogados en Santa Cruz -la única provincia sin abogacía colegiada en todo el país-, los letrados titulados deben ser aprobados por el TSJ.
A su vez, fuentes judiciales de Santa Cruz informaron a este portal que la Jefa de Estado también se inscribió el 7 de octubre de 1985 ante la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia (Tomo 57 Folio 322) para poder ejercer como apoderada legal también en los fueros federales.
De todos modos, la revista Noticias precisó que la Presidenta tuvo un rol secundario en el estudio jurídico de Néstor Kirchner y el abogado Domingo Ortiz de Zárate. Sólo realizó un puñado de defensas a inicios de los ’80. En 1987 Néstor Kirchner se convirtió en intendente de Río Gallegos y el matrimonio abandonó para siempre la abogacía.
No obstante, de la Asociación de Abogados de Río Gallegos indicaron a este medio que la Presidenta no canceló su matricula ni que tampoco posee observaciones en su expediente a 25 años de abandonar la profesión.
Silencio y sospechas
Durante la campaña presidencial de 2007, el portal Tribuna de Periodistas puso en duda que Cristina hubiera acabado la carrera. De hecho, el apoderado legal de ese sitio, Fabián Bergenfeld, denunció a la entonces Primera Dama por «usurpación de título y honores» al negarle la Universidad de La Plata el título o analítico de materias que probaran la graduación de Cristina.
La querella recayó, cuándo no, en el juzgado de Norberto Oyarbide. En una medida hoy impensada, el polémico magistrado federal ordenó a la UNLP que hiciera una copia del certificado de estudios acabados. El tema comenzó a circular en los medios y el nerviosismo en la Rosada obligó a que la universidad diera a conocer ese documento, también por un pedido del entonces periodista de Noticias, Darío Gallo.
El certificado generó algunos comentarios en esas redacciones: la línea escrita a máquina en la que figura su fecha de nacimiento y número de matrícula pareciera estar borroneada, al igual que el espacio reservado para la fecha de expedición del título. En ese certificado aparece el 1º de octubre de 1979 como fecha de terminación de la carrera. Ese día, de todos formas, coincide con el padrón del TSJ de Santa Cruz que accedió en exclusiva Perfil.com.
Esta semana este portal solicitó a la UNLP que le brindara otro documento o listado de egresados donde figurara la Presidenta, pero se lo negaron. Eso sí, el vocero de la UNLP, Gonzalo Albina, aclaró a este medio que los títulos de abogados de Cristina y Néstor Kirchner están guardados en el propio archivo de Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y no bajo llave en una caja fuerte en un banco de La Plata, tal como se rumoreó a mediados de 2007.
Materias libres. En 1979, la carrera de Abogacía en la kirchnerizada UNLP se realizaba por «cursos de promoción sin examen», no con materias a cursar de forma presencial dado que no había aulas suficientes para todos los estudiantes. Los Kirchner migraron a Santa Cruz en 1976 y entonces Cristina no había terminado la carrera. Él, sí.
En esa primera etapa de estudios, Cristina conoció a Carlos Betini, hoy embajador en España (su padre, entonces Fiscal Federal de La Plata fue desaparecido en 1977), el diputado Carlos «Cuto» Moreno y supieron por primera vez del militante Carlos Kunkel.
Una abogada que en 1979 compartió el Pensionado María Auxiliadora en La Plata con María Cristina Kirchner, la desconocida hermana menor de Néstor y Alicia, contó a Perfil.com que a mediados de ese año María Cristina «Macri» Kirchner le confió que la novia de su hermano, Cristina Elisabet, «le faltaban varias materias para terminar la carrera, lo dijo en plural».
Según relató la letrada a este portal, la hermana menor de Néstor Kirchner -mientras estudiaba Bioquímica- le contó que «Cristina no tenía ganas de terminar su carrera y fue su hermana Giselle la que insistió para que culminara los estudios». ¿Y cómo hizo la Jefa de Estado para terminar Abogacía el 1 de octubre de 1979 si para mediados de ese año «le faltaban materias»?
«No es imposible, pero es muy raro que haya aprobado todas esas asignaturas en tan poco tiempo», estimó la fuente, quien pidió mantener su nombre en resguardo para no dañar su «buena relación» con «Macri».
Al parecer, Cristina habría viajado varias veces desde Río Gallegos a La Plata entre 1977 y 1979 -en el medio nació Máximo Kirchner- para rendir las asignaturas que adeudaba. No obstante, la ex compañera de «Macri» aseguró que la menor de los Kirchner en el pensionado nunca habló de los viajes de Cristina para dar los exámenes. Al igual que el título, la matrícula y el exponencial crecimiento de su fortuna, se trata de informaciones que la Presidenta nunca aclaró hasta el día de hoy.
Más evidencias:
1. No está inscripta en el colegio público de Abogados
Cristina «no está inscripta en el colegio público de Abogados de la Capital Federal ni en ningún Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires. En Río Gallegos, si bien no existe Colegio de Abogados, debería haberse inscripto en el Tribunal Superior de Justicia, lo cual no ha hecho jamás.
2. No está inscripta como abogada responsablemente autónoma ni como monotributista
No está inscripta como abogada responsablemente autónoma ni como monotributista, por lo que jamás pudo haber facturado en la profesión. Sólo aparece inscripta supuestamente como abogada en la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia bajo el Tomo 57 y el Folio 322, lo cual tampoco es muy claro, ya que nunca ejerció en dicho lugar».
3. Datos falsos
En la página del Colegio Público de Abogados de esa localidad, se podrá ver que el dato es falso.
Por las dudas, consultamos en su momento para saber si alguna vez Cristina Kirchner había sido registrada allí como abogada y por algún motivo su nombre fue luego retirado de la lista. La respuesta fue concluyente: no, nunca estuvo anotada.
Se rastreo en Comodoro Rivadavia a través de la consulta a otros estudios jurídicos y/o supuestos clientes que podría haber atendido. Toda pesquisa dio negativo.
Entonces, ¿a quién corresponde el tomo y folio que se arroga Cristina? Corresponde a una abogada de esa zona llamada Silvina García, dato sencillo de verificar por cualquiera que consulte al Colegio Público de esa localidad. No es la única falsificación que se llevó adelante para intentar cubrir la falta de titulación de Cristina.
4. Ficha falsa de entrega de título
También se «truchó» la supuesta ficha de entrega de título de la Universidad de La Plata, tal cual puede verse a continuación.
Amén de que la fecha de pago y «remision al caligrafo» que muestra el documento es de un día feriado —12 de octubre—, donde no funcionaron las oficinas administrativas de esa casa de estudios, claramente se observa cómo se han borroneado los datos de su verdadero titular, Valentín Olmos, y se pusieron encima los de la hoy Presidenta de la Nación.
La fecha de nacimiento está claramente escrita sobre otra anterior (19 de Febrero de 1953 es la fecha de nacimiento de CK pero abajo se ve borroneado un 10 de Agosto de 1989) y la matrícula que es el DNI de la Primera Dama está tipeada sobre otro número matrícula, que también está claramente borroneada.
Para poder probar la adulteración del documento debimos contratar —y costear— un perito calígrafo, quien no dejó de sorprenderse por lo burdo del “truchaje”.
¿Tan complicado era averiguar a quién pertenece la matrícula que se arroga la Presidenta? Para nada, solo hay que dirigirse a la calle Juan Monje Ortega 2839, en la provincia de Salta y hablar con el propio Olmos quien confirmará la adulteración de la que fue víctima.
6. No hay constancia de existencia de ningún titulo
Como puede verse, el fraude es totalmente verificable. Lamentablemente, la única persona que podría desactivarlo es Cristina Kirchner mostrando su título o certificado analítico, cosa que jamás hará porque carece de ambos elementos.
Y allí aparece una duda esencial: ¿Nadie se preguntó por qué una persona como ella, que gusta ostentar como pocos, jamás hizo lo que haría cualquier abogado: colgar su título en una pared?
Las fuentes que consultamos los colegas que nos abocamos a investigar la supuesta titulación de Cristina fueron más de 30. Algunas hablaron a micrófono abierto y otras no se animaron, pero todos admitieron sus dudas respecto a que la hoy mandataria tenga un título profesional.
El ex vicegobernador de Santa Cruz, Eduardo Arnold; el abogado Domingo Zárate —ex socio de Néstor—; el periodista Daniel Gatti; el abogado Rafael Flores, el referente radical Jorge Vanossi, y muchos otros, son los que desconfían de Cristina. Este último fue incluso profesor de la Presidenta en la Universidad de La Plata y jura no recordar que se haya recibido. ¿Hace falta más evidencia?
Las dudas se acumulan sin cesar y empiezan a incomodar al poder. Por caso, ¿por qué la Universidad de La Plata insiste en no dar copias del analítico de Cristina o su diploma? Una veintena de veces pedimos copia de ambos documentos, pero la Facultad siempre se negó a entregarlos. Eso sí, una fuente de esa casa de estudios admitió en una de esas oportunidades que no existía ni título ni analítico. Esa grabación se presentó como prueba en el juicio iniciado por Christian Sanz junto al abogado Fabián Bergenfeld.
Perfil.com fue víctima de la misma negativa por parte de esa facultad: «Esta semana este portal solicitó a la UNLP que le brindara otro documento o listado de egresados donde figurara la Presidenta, pero se lo negaron». Tampoco quiso «colaborar» con la investigación el Ministerio de Educación, como se ve en el siguiente documento:
En la nota de perfil aparece un dato revelador: «Una abogada que en 1979 compartió el Pensionado María Auxiliadora en La Plata con María Cristina Kirchner, la desconocida hermana menor de Néstor y Alicia, contó a Perfil.com que a mediados de ese año María Cristina ‘Macri’ Kirchner le confió que la novia de su hermano, Cristina Elisabet, ‘le faltaban varias materias para terminar la carrera, lo dijo en plural'».
«No es imposible, pero es muy raro que haya aprobado todas esas asignaturas en tan poco tiempo», estimó la fuente, quien pidió mantener su nombre en resguardo para no dañar su «buena relación» con «Macri». Siempre de acuerdo a lo publicado por Perfil.com. http://www.perfil.com/contenidos/2007/10/01/noticia_0051.html
Para terminar, quiero aportar dos reflexiones: primero, la mayoría de las mentiras detectadas en torno a la titulación de Cristina provienen de afirmaciones del propio Gobierno; segundo, en 2007 ofrecimos desde TDP 10 mil dólares a quien pudiera aportar una foto de graduación de Cristina.
El plan de De Vido para conseguirle un título
A falta de un título genuino, Cristina se planifico conseguir un título «honoris causa» en la universidad más antigua del planeta, la de Bologna. Así al menos lo ha referido diario La Nación el sábado 21 de mayo de 2011, al asegurar que «el Gobierno ha ido a pedir un doctorado honoris causa para su jefa».
El autor de la movida sería Julio De Vido, «quien buscó el auxilio de Telecom Italia, propietaria de Telecom Argentina», según consigna el matutino.
Son interesantes los motivos que enumera La Nación a la hora de explicar semejante decisión oficial: «Los esfuerzos de Cristina Kirchner por envolver su gestión en una aureola intelectual son conocidos. Sus discursos siempre tienen una pretensión teórica, y ella misma, rodeada de ‘cuadros técnicos universitarios’, se define hegeliana.
Con la campaña, llegó la hora de conseguir un reconocimiento a ese aporte conceptual.»
Elocuencia aparte.
Febrero de 2013 – La escritora y periodista platense, Graciela Brunetti, se mete de lleno con uno de los grandes misterios de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, su título universitario. (Ahora es Nuestra la Ciudad):
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Cuarta parte de la entrevista en Ahora es Nuestra la Ciudad con la escritora y periodista Graciela Brunetti del 8 de febrero del 2013:
Concluyendo
En cualquier otro lugar del mundo, una trama como la relatada habría generado un escándalo de tal magnitud que hubiera puesto en jaque a cualquier gobernante de turno. En la Argentina, como siempre, ocurre todo lo contrario. Ni la sociedad, ni la política, ni la Justicia, parecen interesados en develar cuestiones de esta índole y gravedad.
Eso habla de la idiosincracia del argentino medio, pero sobre todo explica el por qué de la decadencia del país, donde ciertos ilícitos son bien vistos y permitidos en el marco de lo que se denomina «viveza criolla».
Dentro de esa denominación, se suele encuadrar como «picardías» a diversos actos ilícitos, muchos de los cuales no solo están reñidos con la ética y la moral,sino que se encuentran debidamente configurados en el Código Penal vernáculo.
¿Está bien hacer apología de lo ilegal, con el nombre que a ello se quiera denominar? ¿Es un buen ejemplo para las generaciones venideras?
Es una inevitable contradicción aplaudir esos cuestionables actos y al mismo tiempo protestar por la corrupción que corroe a la Argentina. En realidad, es lo que explica esa misma corrupción. Mal que le pese a quien le pese.
Se puede cambiar el mundo. Se puede hacerlo desde una país periférico. Se pueden hacer inventos que lo cambien todo, que en una década sean de los más lucrativos de la historia y creen las compañías más grandes del planeta. ¿Hace falta atraer multimillonarios capitales? ¿Armar colosales fábricas, redes de logística, contratar y entrenar miles de obreros? No.
La amenaza para las grandes compañías establecidas eran, hace medio siglo, otras similares. Era difícil entrar siquiera al campo de juego para competir con ellas. El costo de entrada era altísimo. En los últimos 20 años del siglo XX el paradigma cambió. La amenaza para las más grandes empresas del planeta podían ser también unos recién graduados universitarios que se juntaban a trabajar en los garajes de sus primeros hogares de solteros. Microsoft, Apple, Bill Gates, Steve Jobs, son los nombres que dan algunas pistas sobre esos cambios. Pero el mundo actual es distinto: el gran nuevo negocio puede estar siendo elaborado en estos momentos por un chico encerrado en su dormitorio en la casa de sus padres o en el de la universidad. Como pasó con Facebook. La innovación tecnológica también puede servir para achicar brechas y dar una oportunidad a quienes nunca en otra clase de organización la hubieran tenido.
El ucraniano Jan Koum migró a los Estados Unidos, vivió de subsidios estatales y recibía cupones de ayuda social para alimentos. Comunicarse con los afectos que dejó en Ucrania era carísimo. Skype podía arreglarlo. ¿Pero los mensajes de texto? Inventó una aplicación. En 2009, fundó WhatsApp, que fue luego vendida en nada menos que US$19.000 millones a Facebook y que logró ¡Por fin! que las compañías de teléfonos móviles renunciaran aunque fuera en parte a cobrar sus descomunales y abusivas tarifas por roaming. Algo que en la Unión Europea ni la presión de Bruselas había conseguido.
La buena noticia es que buena parte de los recursos para esta clase de iniciativa y posibilidades de progreso está disponible a costo casi cero. Alcanza con una computadora pasable y acceso a Internet razonable. Nada del otro mundo.
Jack Andraka tenía sólo 15 años cuando un amigo suyo murió de cáncer de páncreas. Descubrió que los tests para detectarlo de manera temprana y tener posibilidades de tratamiento exitoso son los mismos e igual de costosos que hace décadas. No se prescriben hasta que hay síntomas. Entonces, en la mayoría de los casos ya hay metástasis. Sólo sobrevive el 2% de los diagnosticados.
Jack se encerró a averiguar todo lo que pudo y encontró cantidad enorme de bibliografía gratuita de libre acceso en la web y diseñó un sistema de análisis que permitiría la detección temprana, con costos ínfimos. Lo presentó en varias universidades. Sólo consiguió que Johns Hopkins se interesara y comenzó a trabajar con ellos para desarrollar el producto y una patente.
La prueba desarrollada por Andraka es similar a las que usan los diabéticos. Una tira de cartón sensible se moja con gotitas de sangre y luego se pasa por un sensor eléctrico para medir los niveles de mesotelina, una proteína cuya presencia da indicios de cáncer pancreático. La prueba ha demostrado tener un 90 por ciento más de precisión que las utilizadas hasta ahora, es 28 veces más barata y mil veces más sensible que las pruebas actuales para este tipo de cáncer, según el autor.
Hay un nuevo mundo posible y una enorme oportunidad para la que no se requiere comenzar a discutir si hay que devaluar o no, si hay que hacer acuerdos parcialmente secretos con multimillonarios inversores.
Pero, puesto que las condiciones son iguales para todos ¿Cómo están la región y en particular la Argentina frente a este enorme desafío? Y también para mejorar la competitividad en general, luego de que parece haber terminado la época de las materias primas a precios récord histórico.
El tema es muy importante y del interés de empresas, gobierno, consultoras y organismos multilaterales de crédito.
El directorio del Laboratorio de Competitividad del Foro Económico Mundial encargó a un grupo de expertos la realización de un informe con 10 recomendaciones sobre el modo de cerrar las brechas e impulsar la productividad en América latina.
El informe, realizado en cooperación con Deloitte, fue presentado en la última reunión del Foro Económico Mundial en Davos. Y es tenido en cuenta por numerosos gobiernos.
Foto: LA NACION
El directorio ejecutivo del Laboratorio de Competitividad está integrado por funcionarios, como el ministro de Información y Tecnologías de Colombia, Diego Molano Vega, el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo Villarreal. También lo integra Woods Staton, presidente y director ejecutivo de Arcos Dorados, que es la mayor franquicia latinoamericana de McDonald’s en el mundo y opera en 20 países. Y José Juan Ruiz Gómez, economista jefe y director del Departamento de Investigaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
De los tres representantes de Deloitte que trabajaron en el reporte uno es el argentino Daniel Varde, quien el mes próximo expondrá las conclusiones y recomendaciones en el gabinete colombiano.
En diálogo con LA NACION, Varde resume algunas de las recomendaciones: «Alinear la propiedad público y privada, las iniciativas de los dos sectores, llevar a cabo las buenas prácticas. Y hay algunos indicadores que nos muestran que estamos un poco atrasados, en cuanto a las evaluaciones de las pruebas PISA o porcentajes de inversión respecto del PBI».
También rescata que de entrada el trabajo describe que las grandes ventajas para la región por los buenos precios internacionales de las materias primas se han ido perdiendo «Cuando Chávez asumió el gobierno el petróleo estaba entre 9 y 11 dólares el barril, llegó a más de 100, pero ahora ronda los 50», destaca.
«Las empresas más importantes del mundo hoy son Amazon, Google, Whatsapp y han hecho un boom», recuerda. «Lo más importante es cómo alinear o cóm,o darles el apoyo inicial para generar desarrollo. Hay todo un mundo nuevo. Incluso una parte de Palermo Hollywood se ha transformado en Palermo Tecnológico, con compañías como Boomerang, o Zona Jobs, que la compró un fondo americano, que quiere desarrollar el modelo en toda América latina. Lo que debería haber es un apoyo más institucional de parte del Gobierno».
Varde destaca que esta clase de iniciativas «generan trabajos del altísimo nivel, con salarios muy altos; Globant por ejemplo tiene más de 4000 empleados, es la primera multinacional tecnológica argentina y ahora están tratando de cerrar una compra en India».
El especialista dice que «lo que falta es una política más decidida de aliento y apoyo; el Gobierno de la Ciudad tiene algo con el distrito tecnológico, pero es más que nada un atractivo fiscal con Ingresos Brutos, que es poco importante para los exportadores por ejemplo de servicios».
El peligro es perder las oportunidades por no dar los incentivos en el momento apropiado y que los negocios los terminen haciendo en otros países. «El tema es por ejemplo, fondeo, en los Estados Unidos hacen una oferta pública inicial de acciones (IPO) y consiguen capital a costo casi cero, mientras que en la Argentina la tasa para empresas semejantes ronda entre el 30 y el 35%».
Varde recuerda que el informe también recomienda alinear los incentivos en educación con necesidades empresariales y estimular las carreras más demandadas. El anexo estadístico cita al 41% de las compañías empleadoras en la Argentina reportando dificultades para encontrar personal con las habilidades adecuadas.
«Miami está tratando de armar su propio Silicon Valley, con un ambiente más amigable con los latinos y eso puede ser un imán para muchos, los técnicos en algunas especialidades tienen acceso más sencillo a la green card, las propias empresas que los quieren en sus plantillas, se ocupan de conseguirles las visas», recuerda. «Si uno camina por San José, la ciudad de Silicon Valley, uno ve multitud de indios, latinoamericanos, chinos», se llevan a los capacitados.
«La segunda vuelta de un informe como éste es pensar cómo se puede hacer para llevar a cabo las recomendaciones que apuntan a crear un ambiente más propicio para el desarrollo de las habilidades y la innovación», destaca.
«La ventaja que tiene la Argentina es que aquí ya hay emprendedores y emprendimientos, hay que crear el ambiente adecuado y atractivo; el Estado es una actor, las universidades son otro, pero no están los inversores, casi no hay fondos que miren los proyectos, hay muy pocos, ése es uno de los grandes problemas».
Cristóbal López se autodenunció para sacarle la causa Hotesur al juez Bonadio
Por Nicolás Wiñazki.
La estrategia judicial del empresario K. Presentó un pedido en una fiscalía de Bariloche para que lo investiguen. Dice que ahí está radicado uno de los hoteles K involucrado en la denuncia de lavado.
El líder del Grupo Indalo, Cristóbal López, impulsó una medida judicial para beneficiar a los Kirchner en la causa que investiga si los hoteles de la familia presidencial se usaron para lavar dinero: el empresario, involucrado en ese expediente, presentó un recurso pidiendo que el caso pase a tramitarse en un juzgado federal de Bariloche. Hoy, la causa Hotesur está bajo mando del juez Claudio Bonadio, un magistrado que la Casa Rosada considera inmanejable.
Hace pocos días, Cristóbal se autodenunció en una fiscalía de Bariloche: el llamado “zar del juego” solicitó ser investigado en la trama Hotesur pero en un juzgado federal de esa ciudad patagónica que subroga Walter López Da Silva.
Entre otros argumentos, los abogados del empresario afirmaron que es en ese distrito patagónico donde está ubicado el hotel de López llamado “El Retorno”, investigado por Bonadio debido a que la compañía mantuvo vínculos financieros con uno de los hoteles de los Kirchner, el “Alto Calafate”.
Si el plan jurídico de López progresa, la pesquisa sobre las finanzas de los hoteles K se retrasaría hasta que diferentes tribunales definan cuál es el juez que debe avanzar en la investigación.
En una coincidencia que no parece ser producto del azar, Cristóbal siguió así la misma estrategia defensiva que plantearon ante la Justicia otros socios y allegados a los Kirchner involucrados en el expediente Hotesur, como Lázaro Báez, ex administrador de los hoteles de la familia presidencial.
En abril, Báez se presentó en el juzgado de Bonadio para pedirle al juez que le conteste a la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia si la causa Hotesur no debía en realidad investigarse en esos tribunales. Según el investigado, esto corresponde, entre otras cosas, porque todos los involucrados en el caso tienen domicilio en el sur patagónico.
La autodenuncia que hizo Cristóbal López es el calco de una acción que ya había realizado Báez pero en Santa Cruz. El constructor de obra pública K también se había autodenunciado en el sur buscando que sean los jueces de esa provincia los que investiguen el posible lavado de dinero en los hoteles de la familia presidencial.
Las pesquisas judiciales sobre el hotel “El Retorno”, de Cristóbal López, se iniciaron después de que Clarín publicó los lazos económicos que existían entre esa empresa y “Alto Calafate”, de los Kirchner.
Por ejemplo: como mínimo desde el 2013 hasta fines del año pasado “El Retorno” fue administrado por la misma sociedad que administra tres de los hoteles propiedad de los Kirchner.
Esa empresa se llama Idea Sociedad Anónima y su presidente es Osvaldo Sanfelice: además de ser socio de Máximo Kirchner en una inmobiliaria, es empleado de Cristóbal López en una de sus varias compañías.
El fiscal Jorge Bague Creta, de Bariloche, imputó a López después de que éste se autodenunció. En un escrito que elevó al juez federal de esa ciudad, Walter López Da Silva, el fiscal explicó, entre otras cosas, que debía analizarse si Cristóbal López “pactó fraudulentamente” con Idea SA para “derivar o recibir fondos del Alto Calafate”. Para eso, según él fiscal, debe determinarse “la competencia en base” a la comisión de los probables delitos a investigar.
CFK y bolsa de dinero
El caso Hotesur empezó a investigarse después de una denuncia de la diputada Margarita Stolbizer (GEN). El programa PPT, de canal 13 difundió a fines del año pasado que la sociedad Hotesur, con la que los Kirchner controlan las acciones del “Alto Calafate”, había registrado ante el Estado domicilios truchos, y que adeudaba además la presentación de balances.
Desde entonces, la familia Kirchner desacreditó públicamente la denuncia, intentó enjuiciar a Bonadio en el Consejo de la Magistratura, y una sobrina de la Presidenta lo recusó, sin éxito. Ahora dos de los empresarios K más beneficiados por el Estado en la última década buscan que la causa se investigue en el sur. Fuentes del entorno de López aseguran que no tienen nada que esconder, y que el empresario no controla al juez y al fiscal de Bariloche que podrían investigarlo.
Llama la atención la frecuencia con la cual periodistas y analistas califican ciertas decisiones de «históricas», «revolucionarias», «divisorias de aguas», etc. Los historiadores son más prudentes. Por una parte, se toman su tiempo para que la realidad decante. Por la otra, analizan los datos en busca de discontinuidades, que le den sentido a calificar como históricas algunas decisiones o eventos. ¿Quién tiene razón?
Al respecto consulté con el norteamericano Robert William Fogel (1926-2013), alumno y discípulo de Simon Smith Kuznets. Enseñó en John Hopkins, Rochester, Chicago y Harvard. «Cuando uno interactúa con estudiantes curiosos y brillantes, no está claro quién le enseña a quién», sostuvo. En 1993 compartió el premio Nobel en Economía con Douglass Cecil North. Ambos fueron pioneros en el desarrollo de la «nueva historia económica», también denominada Cliometría (Clio, la musa de la historia). En Economía de la esclavitud en Estados Unidos, escrito en colaboración con Stanley Lewis Engerman, mostró que la esclavitud era eficiente y generaba beneficios, particularmente en las grandes plantaciones donde se podían aprovechar las economías de escala. A quienes a raíz de esto lo acusaban de racista, en vez de contestarles les presentaba a su esposa Enid, que era afroamericana.
-¿Qué conciencia contemporánea existió de eventos que luego fueron considerados históricos?
-Según los historiadores, la Gran Crisis de la década de 1930 comenzó el 24 de octubre de 1929, cuando cayeron estrepitosamente los precios de las acciones en la Bolsa de Nueva York. Pero los diarios del día siguiente no titularon: «Comenzó la gran crisis de la década de 1930». Referido a su país, ¿qué conciencia contemporánea se tuvo el 17 de octubre de 1945 o el 29 de mayo de 1969 [Cordobazo], de que estaban ocurriendo eventos que dividirían las aguas? El paso del tiempo, que calma las pasiones y permite analizar detalladamente la información, es más indicado para calificar de históricos a ciertos hechos y decisiones.
-¿Esto ocurre, también, en el plano académico?
-Así es. En su momento Joseph Allois Schumpeter y Walt Whitman Rostow plantearon que el desarrollo económico derivaba de la introducción de cambios tecnológicos significativos, como por ejemplo, el ferrocarril o la energía eléctrica. Pero en Ferrocarriles y crecimiento en Estados Unidos, que publiqué en 1964, mostré que esto era cuanto menos una exageración. Métodos alternativos de transporte, en particular los canales, hubieran generado resultados muy parecidos. Un gráfico que muestra el producto bruto interno (PBI) de un país, a lo largo de siglos, exhibe una constancia de crecimiento difícilmente compatible con la aparición frecuente de hechos «históricos».
-¿Cómo actuaron aquellos que la historia considera personalidades sobresalientes?
-Quien ejerce una responsabilidad ejecutiva no tiene tiempo para pensar en «la historia». El inglés Winston Churchill estaba obsesionado por terminar con la locura desatada por el alemán Adolf Hitler, para lo cual -según lo expresó con sus propias palabras- si para lograrlo hubiera tenido que acordar con el Demonio, hubiera viajado hasta el mismísimo infierno. ¡Y que la historia dijera lo que dijera! Arturo Frondizi no libró la «batalla del petróleo» para pasar a la historia, sino para lograr el ansiado autoabastecimiento de ese producto.
-Lo cual no quiere decir que, para enfrentar un problema, cualquier solución dé lo mismo.
-Efectivamente. En materia económica, una buena solución tiene que basarse en el hecho de que el mundo no termina hoy por la noche, y que la reposición de lo que hoy se consume, para que mañana se pueda seguir consumiendo igual que hoy, es una tarea humana que tiene que tener sentido para quien la hace. Desde este punto de vista, no tiene sentido discutir el período 2003-2014 en términos de década ganada o perdida. No importa lo que se diga en la campaña electoral, cualquiera que sea el que gane las elecciones presidenciales de octubre próximo tiene que basar sus decisiones en que el período 2003-2014 es una década irrepetible.
-Don Roberto, muchas gracias.
Fuente: La Nación, 17/05/15.
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Robert Fogel
Robert William Fogel (Nueva York, Nueva York, 1 de julio de 1926 – Oak Lawn, Illinois, 11 de junio de 2013) fue un historiador y economista estadounidense profesor de la Universidad de Chicago. Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1993 junto a Douglass North por sus innovaciones en la investigación de la historia económica a partir de la aplicación de técnicas cuantitativas que sirven para explicar los cambios económicos e institucionales. Es uno de los máximos representantes de la «nueva historia económica».
Fogel estudió en la Universidad Cornell, Universidad de Columbia y Johns Hopkins University. Trabajó en la Oficina Nacional de Investigación Económica y, posteriormente, fue profesor en la Universidad de Chicago (1964-1975), Harvard (1975-1981) y, nuevamente, Chicago (desde 1981).
Frente a la creencia de que ciertas innovaciones tecnológicas tienen un papel clave en el crecimiento económico, Fogel opinaba que tal hipótesis carecía de fundamento. Al aplicar técnicas econométricas nuevas, deshizo el mito de la importancia esencial del ferrocarril para el desarrollo económico en Estados Unidos. Su construcción, según Fogel, no tuvo un impacto tan decisivo como se suponía en el crecimiento de su país. La segunda aplicación de su método fue aún más polémica, pues intentó demostrar que la esclavitud era una institución vigorosa y eficiente, y que su eliminación se debió a la voluntad política, frente a la idea de que estaba en decadencia, de que era ineficiente y de que la Guerra Civil norteamericana sólo adelantó su final unos años. Entre sus principales obras destacan: Los ferrocarriles y el crecimiento económico norteamericano (1964), Tiempo en la cruz: La economía esclavista en los Estados Unidos (1974) y Lecturas sobre nueva historia económica (1977).
Falleció a los 86 años el 11 de junio de 2013 en Oak Lawn (Illinois, EE. UU.).
Obras
The Union Pacific Railroad: A Case in Premature Enterprise, 1960.
Railroads and American Economic Growth: Essays in Econometric History, 1964.
Time on the Cross: The Economics of American Negro Slavery, 2 volumes, 1974. (en colaboración con Stanley Engerman)
Without Consent or Contract: The Rise and Fall of American Slavery, 2 volumes, 1989.
Economic Growth, Population Theory and Physiology: The Bearings of Long-Term Processes on the Making of Economic Policy, 1994.
The Slavery Debates, 1952-1990: A Retrospective. Baton Rouge: Louisiana State University Press, 2003. 106 pp. ISBN 0-8071-2881-3.
(co-written with Geoffrey Elton) Which Road to the Past? Two Views of History New Haven, CT: Yale University Press, 1983
Por el déficit, el BCRA transferirá al Gobierno $ 78.000 millones
Por Florencia Donovan.
Lo aprobó el directorio el jueves pasado; compensarán el mayor gasto público y la caída de los ingresos; más emisión monetaria y presión inflacionaria
Con un gasto público que avanza a pasos agigantados e ingresos adormecidos por la recesión, el Gobierno deberá valerse este año del Banco Central (BCRA) para cerrar sus números. Prueba de ello es que, el jueves pasado, la entidad aprobó en su reunión de directorio transferirle al Tesoro 78.000 millones de pesos, prácticamente el total de las ganancias contables obtenidas en 2014, según confirmaron a LA NACION en el ente monetario que es presidido por Alejandro Vanoli.
Como accionista, el Tesoro siempre suele hacerse de parte de las ganancias del BCRA. El problema, en este caso, es que los $ 78.000 millones son ganancias exclusivamente contables.
En otras palabras, que surgen porque como el Central tiene activos en dólares (las reservas internacionales, que están compuestas por oro, divisas, bonos, pero también por letras intransferibles que recibió del Estado nacional), al devaluarse el peso respecto del dólar -como sucedió el año pasado- contablemente su balance medido en moneda local arroja una ganancia.
Pero la transferencia de estas utilidades implica en la práctica la emisión nueva de pesos, dado que no tienen esos billetes un mayor respaldo en moneda dura. Y, coinciden los economistas, pone además bajo presión el balance del BCRA. «En rigor -dice Francisco Gismondi, economista de Empiria Consultores-, son ganancias ficticias del Banco Central, que valoriza en pesos activos que tiene en dólares.»
Gismondi explica que el Banco Central «incluye entre sus activos en moneda extranjera algunos que son deuda con el gobierno central, como, por ejemplo, la letra intransferible de más de 9000 millones de dólares que recibió por el pago con reservas al Fondo Monetario Internacional. Éstas son letras intransferibles, casi a una tasa de interés de cero, que vencen en enero próximo, y que nadie piensa que se vayan a cobrar».
Según el economista, «cuando le restamos al Central del activo todas estas cosas, tiene patrimonio neto negativo y, por ende, no debería distribuir utilidades. Para resguardarlo, debería distribuir sólo las utilidades que haya generado de verdad».
Fuerte déficit fiscal
De acuerdo con el Balance Semanal que publica el BCRA, al 7 de mayo último su patrimonio neto ascendía a 114.018 millones de pesos. Sin embargo, entre sus activos, tenía letras intransferibles contabilizadas por más de 468.855 millones de pesos.
La realidad es que desde 2008 que el Banco Central viene distribuyéndole al Tesoro utilidades contables. No obstante, la tendencia se exacerbó a partir de la gestión de Mercedes Marcó del Pont al frente de la autoridad monetaria. De hecho, cuando Alfonso Prat-Gay ocupó la presidencia del BCRA firmó en su momento una carta con Roberto Lavagna, entonces ministro de Economía, en la que se comprometía a entregarle sólo las ganancias consideradas «líquidas y realizables», o que surgieran genuinamente, por ejemplo, de la compraventa de activos por parte de la entidad. Las transferencias de este año serán similares a las del año pasado y no se harán necesariamente de una vez, sino que pueden hacerse en cuotas.
Ramiro Castiñeira, economista jefe de Econométrica, estima que este año el BCRA deberá financiarle al Tesoro un déficit de 4,5 puntos del producto bruto interno (PBI), contra 4 puntos de 2014, aun a pesar de que el Tesoro también comenzó en 2015 a emitir sus propios títulos -los Bonar 24 y Bonac- para hacerse de dinero fresco.
«El Gobierno tiene un déficit fiscal que se financia monetizándolo, y una parte el BCRA la transfiere como utilidades y otra como adelantos. La realidad es que actúa como prestamista de última instancia de un Tesoro nacional con un déficit fiscal previsto para este año de 5 puntos del producto», explica Castiñeira.
Para rescatar parte de los pesos que inyecta en el mercado, el BCRA viene multiplicando la emisión de letras (Lebac, según la jerga financiera). En apenas un año, las Lebac crecieron casi en un 80 por ciento, al pasar de $ 174.675 millones a $ 314.328 millones. Pero, además, el costo que el BCRA paga por este pasivo trepó en igual período, del 28,4 al 29,7 por ciento.
Con un pasivo cada vez más abultado y más caro, algunos economistas creen que el BCRA podría en 2015 mostrar un balance deficitario, aun al medirlo en pesos. Y es que el rendimiento de sus reservas (su activo) no avanza a la par del costo de sus pasivos.
La ayuda insoslayable
«Durante los últimos años aumentó fuerte el stock de Lebac y se subió la tasa de interés, lo que genera que el resultado cuasi fiscal del BCRA esté en peligro», dice Castiñeira. «Con lo cual, además de déficit fiscal, habrá cuasi fiscal este año. Antes, la devaluación del peso frente al dólar tapaba el déficit cuasi fiscal, pero este año, si el tipo de cambio sigue quieto, no se va a poder tapar», advirtió el economista.
De ser así, el nuevo gobierno que asuma en diciembre tendrá un desafío más: hacer que las cuentas públicas cierren ya sin la ayuda del Banco Central.
La hipocresía es moneda corriente y eso ya no es primicia. Esta inadecuada postura cívica aparece, también, en el terreno de la tan mentada «conciencia tributaria». Algunos han tenido hasta el atrevimiento de definirla con cierto sesgo académico, diciendo que es la «interiorización en los individuos de los deberes tributarios fijados por las leyes, para cumplirlos de una manera voluntaria, conociendo que su cumplimiento acarreará un beneficio común para la sociedad en la cual ellos están insertados».
Es un verdadero disparate igualar dos términos que claramente se contradicen. Abonar impuestos no es un acto voluntario, porque la palabra impuesto se refiere a lo forzado, a lo obligado. Si fuera un gesto auténtico, espontaneo, vinculado al deseo genuino, en todo caso, sería una donación.
Como suele pasar en diferentes órdenes de la vida cotidiana, este tipo de justificación retorcida no deja de ser un mero ardid, casi un consuelo, que intenta convertir en aceptable algo que es intrínsecamente malo. Existen, al menos, cuatro grupos bien definidos que utilizan este recurso argumental y pretenden transformarlo en un axioma indiscutible, en un mandato bíblico.
Por un lado están, los recaudadores, los que trabajando de esto preservan la gestión de los organismos de recolección compulsiva de gravámenes. La medida de su eficiencia está directamente relacionada con el monto percibido. Por eso, en las campañas de difusión masiva apelan a esta consigna por ser la menos antipática. «La gente debe pagar sus impuestos porque es el único modo de que el Estado funcione y cuantas más personas lo hagan mucho mejor será para la sociedad», sostienen. A veces inclusive recurren al ruin artilugio del «sorteo» como dispositivo para que unos ciudadanos sean delatores del resto, denunciando así a los que no cumplen.
Otro sector que opera en idéntica dirección es el de la parasitaria estructura estatal. Todos los que viven del Estado, saben que la sangre que fluye por esas venas se nutre de impuestos, emisión monetaria y endeudamiento. En tiempos en el que los dos últimos no son una posibilidad relevante, los impuestos, es decir el dinero detraído de la sociedad en forma coercitiva, posibilita la existencia del empleo estatal y de su cuantía depende, en buena medida, que sus remuneraciones puedan ser mejoradas.
Un tercer espacio lo ocupan los que no pagan casi ningún impuesto o, al menos, no perciben hacerlo. Son trabajadores, subsidiados o desocupados. Sus ingresos son bajos y no son alcanzados por algunos de los voraces impuestos diseñados especialmente para escarmentar a los segmentos más elevados. Ellos reclaman conciencia tributaria como fórmula para aliviar su rencor contra los que más producen. Pretenden igualdad y creen que un sistema tributario que les quita demasiado a los que más disponen, los nivela rápidamente. No saben como aumentar sus propios ingresos y se creen víctimas de este mundo cruel. Este perverso esquema es positivo porque les quita a los demás, a quienes culpan por tener más que ellos.
El último grupo está compuesto por los que pagan MUCHO en impuestos. No contribuyen por convicción, sino porque su actividad no les permite escapatoria. La administración ya ha encontrado el modo eficiente de tenerlos de rehenes. Como no pueden evadir, no admiten ser los únicos tontos y quieren compañía ante semejante abuso. Rendidos frente a la impotencia de estar atrapados por el régimen, apelan desesperadamente a este recurso dialéctico tan pobre como inmoral. En esto, se parecen al grupo anterior. Sus motivaciones surgen del resentimiento y eso no habla bien de ellos. Las garras del sistema los han cooptado y no desean sentirse tan estúpidos, por eso acusan al resto, para que reciban el mismo castigo.
Pagar impuestos no es un acto voluntario. El impuesto implica que el Estado detrae, por la fuerza, una parte demasiado relevante del esfuerzo personal. Nadie paga con satisfacción y alegría. En todo caso lo hace porque no puede evitarlo, porque el esquema se ha diseñado para que no se lleve el producto deseado sin ese «peaje» o bien porque no pagarlo implica un riesgo legal trascendente que se traduce en multas costosas o inclusive prisión.
Esta afirmación general puede verificarse empíricamente a diario. Quien intente refutarla puede dar testimonio personal de ello y hacer hoy mismo el ejercicio pidiendo que le aumenten el precio de un bien y le carguen impuestos no cobrados o hasta dejando un extra, ya no como propina para el individuo que le facilita el producto, sino directamente para el Estado.
Es más, si un individuo cree tan férreamente en la bondad de los impuestos podría pedir a los gobiernos, en cualquiera de sus jurisdicciones, que le facilite un número de cuenta bancaria para depositar allí dinero propio como donación para los «loables» fines para los cuales el Estado destina el dinero.
Después de todo este individuo que defiende la idea de «conciencia tributaria» cree que lo recaudado como tributo no termina en manos del aparato político, la corrupción o el despilfarro tradicional. El recita, a viva voz, que todo eso es para la salud, la educación y la seguridad. Pues bueno, que deposite masivamente sus recursos propios allí, en vez de utilizarlo para su entretenimiento o el consumo suntuario de innecesarios bienes. La inconsistencia ideológica es tan evidente que no admite casi ningún argumento serio que pueda ser tenido en cuenta con cierta sensatez.
Si finalmente se opta por pagar impuestos, asumiéndolo como el «mal menor», si se lo hace porque no se ha encontrado un mejor modo de financiar las «supuestas» necesidades que permiten vivir en comunidad, al menos sería saludable evitarse los retorcidos planteos intelectuales que pretenden justificarlo. No es razonable intentar convertir lo malvado en bondadoso. En todo caso, un poco de resignación ciudadana, puede servir como transición, pero solo para intentar ser más creativos y seguir buscando mecanismos que permitan sustituir este atropello cotidiano por algo superador. Mientras tanto, sería muy conveniente asumir que cuando se habla de impuestos no se dispone de buenas razones que lo respalden. El desafío es pensar como se abandona el pretexto de la conciencia tributaria.
El corredor acusado del ‘Flash Crash’ culpó a sus rivales de manipular el mercado
Por Aruna Viswanatha en Washington, Bradley Hope en Nueva York y Chiara Albanese en Londres.
La representación artística de la comparecencia de Navinder Singh Sarao a la corte de Londres el 29 de abril de 2014. Priscilla Coleman/Bloomberg News
Navinder Singh Sarao, el corredor bursátil arrestado el mes pasado por cargos de manipulación de los precios de futuros y por contribuir al “flash crash” de mayo de 2010, acusó a otros corredores de actos indebidos similares antes de su arresto.
Sarao se quejó con la Bolsa Mercantil de Chicago, en donde comerciaba con contratos de futuros, más de 100 veces a lo largo de los últimos años sobre corredores que él creía que estaban llevando a cabo manipulaciones del mercado, indicaron fuentes al tanto.
Su última queja se presentó semanas antes de ser arrestado, dijo una de las fuentes.
Documentos publicados anteriormente mostraron que Sarao le pidió a las bolsas que investigaran las prácticas de corretaje de alta frecuencia que él consideraba como manipuladoras, pero la frecuencia y extensión de sus quejas no se conocía. Sus querellas subrayan cómo Sarao veía sus propias transacciones como legítimas, en comparación a las de otros corredores de alta velocidad.
Sarao se describió en un email publicado en conexión con el caso como un “corredor a la antigua, que apunta y hace click” y que “cambia de parecer muy rápidamente”. Dijo que todas sus órdenes fueron legítimas, a diferencia de las de los corredores de alta frecuencia, a las que describió como “ni genuinas e incluso posiblemente imposibles de comerciar”.
En el correo electrónico, Sarao dijo que los “manipulativos” corredores de alta frecuencia podrían tomar ventaja de él al entrar y salir del mercado en los cuatro milisegundos que le tomaba modificar una orden.
El volumen de las quejas, que se presentaban cada pocas semanas e identifican momentos específicos en los que creía que los corredores habían infringido las reglas, sugiere que Sarao era un nombre conocido para los investigadores de la Bolsa Mercantil de Chicago, los cuales habían identificado sus transacciones como sospechosas desde 2008, según la acusación del Departamento de Justicia.
Aunque la Bolsa Mercantil de Chicago usualmente investiga las quejas de los participantes del mercado t la actividad que sus sistemas identifican como sospechosa, no se sabe si el mercado tomó medidas a causa de las quejas de Sarao.
El miércoles, Sarao hizo su cuarta aparición ante una corte de Londres, donde sus abogados dijeron que se le ha concedido ayuda legal financiada por el estado, ya que muchos de sus activos han sido congelados y no puede pagar sus deudas legales. Un juez estadounidense ordenó el congelamiento el mes pasado a petición de la Comisión de Corretaje de Futuros de Commodities, la cual presentó una demanda civil contra él. Sarao no ha podido pagar los 5 millones de libras esterlinas (US$7,8 millones) que se le exige de fianza.
El corredor, que lucha contra una orden de extradición a EE.UU., vestía una sudadera gris y parecía calmado en la corte, en comparación a la semana pasada, cuando gritó que “no había hecho nada malo”.
Las demandas criminales y civiles de EE.UU. aseguran que entre 2010 y 2014 Sarao usó una estrategia ilegal de corretaje conocida como spoofing y contribuyó al colapso del mercado en mayo de 2010, en el que el Promedio Industrial Dow Jones cayó 1.000 puntos y rápidamente se recuperó.
Fuente: The Wall Street Journal, 14/05/15.
Navinder Singh Sarao
Chicago Mercantile Exchange
El Chicago Mercantile Exchange (CME o simplemente «The Merc») (NYSE: CME) es un mercado financiero estadounidense con base en Chicago. El CME fue fundado en 1898 como el «Chicago Butter and Egg Board».
En marzo de 2008, el Chicago Mercantile Exchange compró el «New York Mercantile Exchange«, por USD 8.9 billones en efectivo y acciones. El acuerdo, que requería de la aprobación de al menos un 75% de las 816 acciones en poder de los miembros de la Bolsa Mercantil de Nueva York, solidificará la posición de CME Group, que opera el mercado de Chicago, como la mayor bolsa de derivados del mundo.
CME negocia diversos tipo de instrumentos financieros: tasas de interés, acciones, monedas, así como también productos primarios (commodities).
El 12 de julio de 2007, el CBOT se fusionó con el CME dejando ambos de existir como entidades independientes, y de la fusión nació el «CME Group», actualmente el mayor mercado de futuros y opciones del mundo.
Fuente: Wikipedia, 2015.
CME Group
En un mundo de creciente volatilidad, CME Group es el lugar al que todos recurren para administrar el riesgo en todas las clases de activos más importantes: tasas de interés, índices accionarios, divisas, energía, productos agropecuarios, metales y productos de inversión alternativos, tales como futuros climáticos e inmobiliarios. Sobre la base del legado de varias bolsas, CME Group es el mercado de instrumentos derivados más grande y más diverso del mundo, operando más de 3 mil millones de contratos por año, abarcando la más amplia variedad de productos de referencia disponibles.
CME Group reúne a compradores y vendedores en la plataforma de negociación electrónica CME Globex y en los pisos de operaciones de Chicagoy Nueva York. Proporciona a los participantes del mercado las herramientas que necesitan para lograr sus objetivos de negocios y alcanzar sus metas financieras. El servicio de compensación de CME equipara y liquida todas las operaciones, y garantiza la solvencia de cada transacción que se realiza en nuestros mercados.
Hoy, en el centro del CME Group están cuatro mercados principales de futuros – CME, CBOT, NYMEXy COMEX– y ofrece una combinación única de destacados índices de referencia globales y una gama creciente de productos regionales, que cubren todas las clases de activos. Cuenta con presencia en varias partes del mundo y con un equipo que sigue a los clientes en Latinoamérica desde Chicago.
También estás expandiendo su capacidad global a través de nuevos negocios y a través de nuestras asociaciones estratégicas con muchas otras bolsas, entre las cuales BM&BBOVESPA en Brasil y MexDER en México. Estos esfuerzos están respaldados por la credibilidad y el nivel de experiencia que ofrecemos como mercado líder de productos derivados del mundo.
El Grupo CME ofrece:
La más amplia gama de futuros, opciones y productos OTC autorizados globalmente
Operaciones en todo el mundo, a todas horas, seis días a la semana, en CME Globex, la plataforma líder de operaciones financieras electrónicas del mundo
Compensación de contratos OTC a través de CME ClearPort, un conjunto completo de servicios flexibles de liquidación
CME Clearing Europe, una cámara de compensación de clases de múltiples activos europeos que atiende las necesidades locales de clientes europeos e internacionales (no estadounidenses)
Soluciones de datos de mercado completas y autorizadas
Mejorarán la conexión entre Constitución y el centro; lo utilizarán 11 líneas de colectivos
Por Valeria Musse.
Los túneles de la avenida 9 de Julio, con los que se pretende agilizar la circulación de las líneas de colectivos que recorren el Metrobus y evitar congestionamientos, se ponen a punto para mejorar la conexión entre el centro porteño y la plaza Constitución, una zona con mucha concentración de transporte público. Los imponentes viaductos ubicados a la altura de la avenida San Juan quedarán inaugurados los primeros días de junio.
La mayor parte del trabajo ya está terminada. Resta finalizar los detalles de pintura e instalaciones eléctricas para que, en los próximos días, las once líneas que actualmente transitan por los carriles exclusivos de la 9 de Julio puedan sumergirse en el pavimento, hacia el norte o el sur de la ciudad.
La obra requirió una inversión de $ 127 millones. Se construyeron dos viaductos de sentido único y de un carril cada uno, se excavaron 36.000 m3 de tierra y se erigieron 590 pilotes de concreto. Las paredes fueron decoradas por el artista Martín Ron.
Por uno de los túneles circularán los colectivos hacia Retiro. Las líneas 9, 10, 17, 45, 59, 70, 91, 100 y 129 ingresarán en el viaducto desde Bernardo de Irigoyen y volverán a la superficie en la calzada central de la 9 de Julio, poco antes de la calle Carlos Calvo.
En el otro sentido, hacia plaza Constitución, los colectivos ingresarán en el viaducto a la altura de Carlos Calvo y saldrán en el cruce de Lima y Cochabamba. Para evitar cuellos de botella, se separarán dos carriles para el transporte público y uno para los particulares. En este caso, el ramal será utilizado por las líneas 9, 10, 17, 45, 59, 67, 70, 91, 98, 100 y 129.
Los viaductos permiten el sobrepaso entre vehículos ante la detención inesperada de alguno de los colectivos. Tienen una altura de poco más de cuatro metros y una longitud de casi 500. Los túneles se cruzan bajo tierra, a la altura de la avenida 9 de Julio, entre Humberto 1º y San Juan. En ese punto, se concentra el lugar con más profundidad: 6,5 metros.
Voceros del gobierno porteño aseguraron que el proyecto reducirá en un 15% el tiempo de viaje que insumen los colectivos para circular entre el último tramo de la 9 de Julio y Constitución, debido a que omitirán el paso por dos semáforos. Según informaron las empresas que utilizan el corredor ya ganaron un 50% de tiempo cuando se inauguraron los carriles exclusivos. Con este beneficio, los colectivos incrementaron la frecuencia de circulación: de 180 servicios por hora pasaron a 220 rodados cada 60 minutos. Con la construcción de los viaductos, los funcionarios esperan que las compañías puedan tener aún más coches en tránsito.
La obra principal se complementa con la instalación de luminarias LED, sistema contra incendios, turbinas para la ventilación, cámaras de monitoreo y tres bombas asistidas por un grupo electrógeno para la evacuación de agua de lluvia.
¿Por qué Dinamarca quiere acabar con las monedas y los billetes?
Por Jésus Moreno.
Pretende suprimir en 2016 el dinero en efectivo en tiendas de ropa, estaciones de servicio y restaurantes.
Cuando se acuñaron las primeras monedas en Asia Menor, una auténtica revolución se puso en marcha en la historia de la humanidad. Pudo pasarse del trueque a la expansión del comercio por todo el mundo. Pero, ¿tiene sentido mantener el dinero físico 2.600 años después? Cada vez más países y expertos se lo preguntan.
Esta semana el gobierno de Dinamarca sorprendió anunciando que pretende suprimir en 2016 el dinero en efectivo en tiendas de ropa, estaciones de servicio y restaurantes.
Su objetivo a largo plazo es convertirse en el primer país que acaba con las monedas y billetes en circulación.
La medida fue presentada como parte de un paquete de propuestas para fomentar la productividad en los negocios. «El objetivo es eliminar los considerables costes administrativos y financieros que implica el manejo del dinero en efectivo», explica el gobierno danés.
Comentario de EconomiaPersonal.com.ar: Es un enorme peligro eliminar el dinero en efectivo, podemos literalmente vernos inmersos en un mundo orwelliano donde los gobiernos puedan controlar literalmente cada compra, transacción, y movimiento económico, de cada persona.
¿Pero es esto posible? ¿Cuáles serían las ventajas de un mundo sin dinero en efectivo?
En el caso de Dinamarca, no sólo parece probable, sino que el gobierno va ya por detrás de las costumbres de la población.
Todos los adultos del país tienen una tarjeta de crédito, según la Comisión de Pagos Danesa.
Y no sólo eso: los pagos en efectivo han caído un 90% desde 1990. Sólo un cuarto de los pagos se siguen realizando con dinero físico.
Además, según una encuesta nacional, prácticamente todos los comercios minoristas aceptan pagos con tarjetas, e, incluso dos tercios aceptan tarjetas internacionales.
Cuando se plantea la posibilidad de no tener dinero en efectivo, la primera respuesta de la gente puede ser de extrañeza.
Sin embargo, unos momentos después muchos reflexionan: «La verdad. ¿cuánto hace que no llevo dinero en el monedero?». Esa respuesta espontánea de una periodista de BBC Mundo cuando se enteró de las intenciones de Dinamarca, resume bien el sentir de muchos.
«Cambiar los hábitos de pagos de las personas puede ser difícil» al principio, opina el organismo danés ante la posibilidad de implantar algo así en sociedades más habituadas al efectivo.
Sin embargo, los medios de pagos electrónicos cada vez son más habituales.
Algo de lo que es consciente el gobierno de Ecuador.
El sistema de Ecuador
En diciembre de 2014, el gobierno de Ecuador decidió que el país debía ser uno de los pioneros en poner en marcha un sistema de dinero electrónico. Una de sus principales motivos era tratar de paliar la exclusión financiera que sufre gran parte de la población.
Y pensaron que el teléfono móvil podía ser una poderosa herramienta.
En Ecuador «un 40% de la población activa no tiene acceso a una cuenta bancaria», según explica el economista Fausto Valencia, director del proyecto. Sin embargo, casi el 100% de los hogares tiene un teléfono móvil.
Esa iba a ser la correa de transmisión.
El sistema lo gestiona directamente el Banco Central de Ecuador y aseguran que permite que los ecuatorianos realicen transferencias de dinero a otro usuario, pagar en comercios o en los sistemas de transporte. Pronto podrán pagar también así sus trámites con las administraciones públicas.
El funcionamiento es sencillo. Se abre una cuenta desde el teléfono (no es necesario internet) marcando el *153#, se recarga en tiendas y las transacciones se realizan por mensajes.
Desde febrero, cuando las transferencias comenzaron a estar operativas, se han abierto 25.000 cuentas.
Razones para un «futuro seguro» sin dinero físico
Valencia tiene claro que en el futuro no existirá dinero físico en los países. «En países como Dinamarca o Suecia no se tardará mucho, pues no tienen los problemas de pobreza y exclusión que tenemos nosotros y que tratamos de paliar. Pero el dinero electrónico es el futuro, cercano además», sentencia.
Sin embargo, cree que en Ecuador también llegará en un plazo no tan largo: «Estoy seguro de que mis nietos vivirán en una sociedad sin dinero en efectivo».
Aun así reconoce que hay algunas barreras a superar. «En las zonas pobres de Ecuador, tenemos un problema de educación financiera que vamos a tratar de paliar con un proceso de formación para que aprendan a utilizar el sistema», dice Valencia.
Pero, ¿cuáles son las ventajas reales del dinero electrónico respecto al físico?
El efectivo es más caro. Cuesta producirlo, almacenarlo, hay gastos de transporte, existen comisiones por extraerlo del banco, etc.
¿Qué se podría hacer con todo el dinero que cuesta tener el propio dinero en nuestros bolsillos?
Por ejemplo, Ecuador tiene que reponer cada año 1.300 millones de dólares que se deterioran.
A México le costará casi un peso producir cada uno de los 1.320 millones de billetes que necesitará este año, según la revista Excelsior.
Y sus habitantes gastarán unos 2.300 millones de pesos en gastos varios relacionados con adquirir dinero en efectivo, según un estudio de la Universidad estadounidense de Tufts.
El efectivo se alimenta de tiempo. Según los profesores Bhaskkar Chakravorti y Benjamín Mazzota, de Tuffts, cada estadounidense pasa 28 minutos al mes acudiendo al cajero automático. Y el conjunto de los mexicanos pasan 48 millones de horas al año en esta actividad, según su estudio.
El efectivo provoca evasión fiscal. El gobierno estadounidense pierde 100.000 millones de dólares al año por pagos en efectivo que no se declaran, según Chakravorti y Mazzota.
El electrónico es más ecológico. Fausto Valencia, del Banco Central de Ecuador, advierte de los costes medioambientales del dinero físico, tales como contaminación por transporte y las talas de árboles para obtener papel no sólo para el dinero, sino para la burocracia de documentos que genera.
El efectivo es poco higiénico. Ésta es quizá la más sorprendente contraindicación. En 2011, unos investigadores británicos del instituto BioCote llegaron a la conclusión que sacar dinero en un cajero automático te dejaba tan expuesto a bacterias como usar el más horrendo de los baños públicos.