La independencia del Banco Central

junio 24, 2018

¿De qué debe dejar de depender el Banco Central?

Por Juan Carlos de Pablo.

BCRAEl acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) obliga a otorgarle mayor independencia al Banco Central de la República Argentina (BCRA), para lo cual -una vez más- tendrá que dictarse una ley modificando su Carta Orgánica. Al respecto es importante clarificar de qué, y de quiénes, tienen que ser independientes las autoridades de la referida institución. Para no sufrir nuevas desilusiones, no estaría de más prestarle atención a qué dice la historia sobre esta cuestión.

Sobre el particular entrevisté al inglés Walter Bagehot (1826-1877), yerno de James Wilson, fundador y editor de The Economist, quien desde las páginas del semanario explicó cómo durante las corridas bancarias (los «pánicos», según se decía entonces) debía operar el Banco de Inglaterra en su carácter de «prestamista de última instancia», escritos que luego reunió en Lombard Street, libro publicado en 1873, considerado la biblia en la materia.

-¿Deben los bancos centrales ser independientes?

-El Banco de Inglaterra fue fundado en 1694, por comerciantes que querían «sistematizar» los pedidos de fondos efectuados por la realeza de su país. Naturalmente que el directorio del banco fue integrado por sus dueños, pero recomendé que la gerencia estuviera en manos idóneas, porque no es lo mismo comerciar con té, zapatillas o libros que con operaciones de depósitos y préstamos. Así que, para que funcione, un banco tiene que estar en manos profesionales.

-Pero yo le pregunto con respectoa las autoridades de turno.

-Eso es otra cosa. Hasta 1946 el Banco fue privado, pero igual estuvo sometido a las presiones oficiales de turno. Ejemplo: en 1797, durante las guerras napoleónicas, cuando los militares ingleses necesitaban pólvora, espadas, etc., emitían cheques sin preguntar primero si la corona tenía saldo acreedor en la institución. Por lo cual el Banco le pidió al rey que declarara la inconvertibilidad de la libra en oro, cosa que el monarca no tuvo más remedio que aceptar.

-Nadie puede pensar que un Banco Central, negándose a suministrar fondos, impedirá una guerra.

-O una política fiscal que lleve al país a la alta inflación, a la pérdida de reservas o a la hiperinflación. En su país, ¿qué política económica que terminó en rotundo fracaso pudo ser frenada por las autoridades del Banco Central de turno? ¿Pudieron acaso Eduardo Andrés Zalduendo o Enrique García Vázquez detener las hiperinflaciones que se desencadenaron en 1976 y 1989, respectivamente?

-Pero, entonces?

-Esto de que una política monetaria restrictiva puede neutralizar una política fiscal expansiva es una peligrosa ilusión surgida de cómo se planteó la teoría de la política económica de corto plazo durante la década de 1960. Los modelos, como los medicamentos, deberían ofrecerse con prospectos que clarifiquen sus características y sobre todo sus limitaciones.

-¿Cuál es la idea que motiva la recomendación de la independenciade los bancos centrales?

-Negarse a emitir dinero para financiar el desequilibrio público o el crédito bancario, en el nombre de la lucha contra la inflación, exclusivamente sobre la base de la determinación personal y profesional de los funcionarios del Banco Central, luce muy difícil de resistir. Una legislación que lo impida les permite a las autoridades monetarias imitar a los diplomáticos, cuando niegan algo en el nombre del protocolo.

-Brillante. Pero ¿cuál es el inconveniente?

-Más que inconveniente, se plantea una cuestión de falta de credibilidad. Cada país tiene su historia, que afecta la toma de decisiones de sus habitantes. Les pregunto a los lectores de esta conversación: si Dios no lo permita, en su país, las consideraciones económicas, políticas y sociales demandan emitir dinero, y el presidente del BCRA no lo hace, amparándose en la independencia, ¿qué terminará ocurriendo? Lo más probable es que dicha independencia vuele por el aire, primero de manera informal y luego formal. Tampoco hay que descartar que un Banco Central independiente pueda ser generador de problemas.

-¿Por qué dice esto último?

-Porque en 1923, en Alemania, el Reichsbank estaba a cargo de Rudolf Havenstein, para quien el único problema que había con la inflación era la velocidad con la cual se imprimían los billetes. Eficientes en todo, los alemanes comprometieron a la emisión monetaria miles de empleados, más de 100 imprentas y 30 fábricas de papel. ¿Cuál fue el resultado final? Durante la primera quincena de noviembre de 1923 la tasa de inflación fue de 36% ¡por día! El Reichsbank era independiente, los Aliados apoyaban a su presidente y este nunca quiso renunciar. Finalmente, Dios se apiadó de los alemanes: al comienzo del plan de estabilización aplicado por Hjalmar Schacht, Havenstein murió.

-Se trata de un caso extremo.

-Estoy de acuerdo con ustedes en ese punto. En la Argentina de 2018 tiene mucha más importancia el diseño y la instrumentación de una política económica, que no demande políticas monetarias «heroicas» por parte del Banco Central, que una independencia obtenida por legislación que continuamente fuera puesta a prueba por inconsistencia entre lo que se le pide al Banco Central y lo que surge del resto de la política económica.

-Don Walter, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 24/06/18.


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


banner invertir en la incertidumbre

.

.

Sobre la Teoría del derrame en economía

marzo 11, 2018

La sequía y la realidad del derrame en la Argentina

Por Juan Carlos de Pablo.

La peor sequía en décadas, según los entendidos, está afectando al sector agropecuario en varias provincias argentinas. En el caso de la soja se espera una reducción de la cosecha superior al 20%. Esto tiene claras consecuencias, tanto para los productores como para todos aquellos que dependen de ellos. Lo cual pone sobre el tapete la cuestión del derrame. La tan criticada teoría del derrame no existe; en cambio, parecería que la realidad del derrame, y sobre todo su ausencia, se está haciendo sentir.

Al respecto entrevisté al norteamericano Sidney Weintraub (1914-1983), quien fue profesor en la New School for Social Research de Nueva York y en la Universidad de Pensilvania. Junto con Paul Davidson, fundó el Journal of Post Keynesian Economics. En una autobiografía publicada en 1983, sostuvo: «Los burócratas de las universidades solo se mostraban amables conmigo cuando llegaba el momento de solicitar dinero, es decir, siempre; no recuerdo ninguna tesis doctoral donde el alumno critique a su tutor sobre algún aspecto importante; ahora, en mi retiro, me reconforta pensar que mi próximo libro va a ser el mejor de los míos, más allá de lo que eventualmente piensen mis lectores. El optimismo no cuesta más y es psicológicamente mucho mejor que el pesimismo». Amante de la ironía, afirmó: «Según el análisis de correlación, puedo afirmar que gané la Segunda Guerra Mundial, porque hasta que yo entré en el servicio militar no estábamos venciendo y en cuanto terminé mi entrenamiento se dio vuelta la situación».

correlación no implica causalidad

-Es curioso lo que está ocurriendo con la teoría del derrame. Tiene críticos furiosos, pero al parecer no existe…

-En efecto. Thomas Sowell lo planteó de manera contundente cuando dijo: «Desafío a que alguien señale a un economista -que trabaja en el sector público, la academia o en cualquier lugar que no sea un asilo para lunáticos- que alguna vez haya argumentado a favor de la teoría del derrame».

-A su entender, ¿qué es lo que está pasando?

-Con cierta frecuencia, quien pretende decir algo ridiculiza la posición contraria, fabricando una versión utópica o estúpida. ¿Eran Arthur Cecil Pigou y Dennis Holme Robertson, a los cuales John Maynard Keynes bautizó economistas clásicos, tan idiotas como los retrató en La teoría general? En el caso de la teoría del derrame ocurre lo mismo.

-Explíquese.

teoría del derrame en economía-No existe ningún trabajo teórico que sugiera que, como consecuencia del derrame, los ingresos de todos serán iguales, o que las casas de los jardineros y el personal doméstico que trabaja en las ubicadas en los barrios cerrados serán iguales a las de sus empleadores. De refutar una versión absurda de la teoría del derrame a negar la realidad del derrame hay una enorme distancia.

-Cuando pienso en el derrame inmediatamente me aparece el ejemplo de Alberto Olmedo.

-Excelente caso. El talentoso actor falleció el 5 de marzo de 1988, en Mar del Plata, cuando resbaló haciendo equilibrio en el balcón del departamento que alquilaba. Basta volver a ver una y mil veces la repetición de sus programas de televisión no solamente para volver a saborear su inolvidable chispa, sino también para prestarle atención al grupo que trabajaba con él. Por ejemplo, Javier Portales.

Alberto Olmedo, Javier Portales y Beatriz Salomón

 

-¿Qué tiene que ver eso con el derrame?

-Que trabajaban con Olmedo actrices y actores formidables, pero sin iniciativa propia, y por ende sus carreras se frustraron por completo cuando el Negro dejó de derramar. Es un hecho que, desde el punto de vista de la iniciativa y la garra, algunos seres humanos lideran y otros acompañan.

-Volvamos a la Argentina 2018 y la sequía…

-Un pueblo o una ciudad que vive del campo, es decir, cuya demanda de alimentos, vestimenta, educación, diversión, compra de inmuebles, rodados y maquinaria depende de cómo les va a los dueños y los asalariados de los campos circundantes, están muy atentos a la realidad del derrame, y, sobre todo, de la falta de derrame. El papa Francisco que diga lo que le parezca sobre la teoría del derrame, pero los curas a cargo de las iglesias de esos pueblos mejor que ajusten sus gastos a los menores ingresos que van a tener.

-Somos un pueblo solidario.

-Sí, pero mucho más con los inundados que con los productores agropecuarios. ¿Cuánto recaudaría una colecta pública para ayudar a los propietarios de tierras que sufren la sequía? Nada.

-¿Están, como se dice, a la buena de Dios, entonces?

-Parcialmente. A través del Estado, el resto de los argentinos colaboraremos, porque se cobrarán menos impuestos y se prorrogarán los vencimientos de los créditos.

-Sufrir sequía existiendo el riego artificial…

-Distingamos entre la factibilidad técnica y la posibilidad económica. En los papeles, o quizás en la fantasía, sería posible regar de manera artificial toda la superficie cultivable de la Argentina. Pero esto para nada quiere decir que la operación resulte rentable; es decir, que la probabilidad de una sequía, y el daño correspondiente, compense el costo de instalar y mantener las instalaciones para el riego artificial. Algunas explotaciones agropecuarias instalan equipos de riego en una parte de su superficie.

-Don Sidney, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 11/03/18.


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


invertir no es un juego de azar

.

.

Macroeconomía y Microeconomía

diciembre 10, 2017

El peso de la «micro» en la economía de cada uno

Por Juan Carlos de Pablo.

Cuando aumenta el nivel de actividad económica, a la gran mayoría le va mejor, y cuando se deteriora, le va peor. Pero en cada momento, dentro de cada sector, no a todo el mundo le va igual. Esto quiere decir que en la realidad de cada uno de nosotros la macroeconomía importa, pero la microeconomía también. La primera está fuera del control individual, mientras que la segunda no. ¿Qué consecuencias tiene esto sobre la actuación individual?

Sobre el particular conversé con el italiano Siro Lombardini (1924-2013), quien además de profesor fue senador, ministro y presidente de un banco. Según Hernán Pablo Llosas, «a los argumentos esgrimidos por Francesco Vito, Amintore Fanfani y otros, para explicar la crisis del capitalismo en países como Italia, Lombardini agregó que los mercados internos eran pequeños y estaban cerrados al comercio internacional. Pero a diferencia de Luigi Einaudi, vaciló frente a la política que en definitiva solucionaría el problema en Italia, como así también en Alemania, consistente en el desmantelamiento de las barreras al comercio exterior, tanto arancelarias como no arancelarias».

-No hay que ir a la Facultad de Ciencias Económicas para saber que cómo le va a cada uno en parte depende de la situación económica general.

-Siempre fue así, aunque el análisis macroeconómico de corto plazo como lo conocemos actualmente es utilizado desde la Segunda Guerra Mundial. John Maynard Keynes planteó una metodología y un diagnóstico de la realidad que le tocó vivir. El segundo tiene que ser permanentemente actualizado; la primera llegó para quedarse. Responder la pregunta ¿cómo anda la economía? mirando la evolución del producto bruto interno (PBI) no se le hubiera ocurrido a nadie antes de la Gran Depresión de la década de 1930.

-Cuando aumenta el PBI la situación económica de la mayoría mejora, pero no la de todos.

-Efectivamente, porque existen los denominados «bienes inferiores». Durante una recesión los seres humanos no se mueren de sed, sino que demandan menos gaseosas de las primeras marcas y aumentan la demanda de las segundas y terceras marcas, mientras que en la recuperación económica lo que ocurre es exactamente lo contrario.

-Lo cual afecta la rentabilidad de los productores de las diferentes calidades de bienes.

-Excepto que los mismos productores ofrezcan diferentes calidades y, por consiguiente, distintos precios. Ningún vendedor de autos que se precie de tal deja escapar un cliente porque este no tiene dinero suficiente para comprar determinado modelo. Le muestra un modelo inferior, cuyo precio le resulta accesible al potencial comprador, y encima le explica que ¡para él o ella! ese modelo es mejor que el más caro.

-¿Dónde fabrican los productoresde autos los distintos modelos?

-En diferentes países, para poder aprovechar las economías de escala. En la Argentina el intercambio internacional de soja es mucho más superavitario que el de autos, pero esto no quiere decir que ustedes deberían prohibir el intercambio internacional de autos, porque aumentarían notablemente el costo y por ende el precio de los rodados.

-Usted dice que cómo nos va a cada uno de nosotros depende en parte de la situación económica general. ¿De qué más?

-De eso que los economistas denominan la microeconomía. Tome el sector que quiera en la región que desee y verá que no a todos los que lo integran les va igual. Quiere decir que también depende de cómo se posiciona cada uno de los oferentes.

-Explíquese.

-La evolución económica de un bar depende de si el PBI está aumentando o cayendo, pero también de la hora de apertura y cierre del local, los precios que intenta cobrar, la calidad de los productos, si los mozos atienden sonriendo, si la cocina demora en satisfacer los pedidos, si permiten pagar con tarjeta, etc. Cómo responde el encargado del local a cada uno de estos desafíos explica la diferencia de resultados dentro de un mismo sector.

-La famosa cuestión de «el mostrador» versus la macroeconomía.

-Exacto. Permítame ilustrar el punto con el siguiente cuento. Una persona vendía panchos al costado de una carretera. Era sorda y por lo tanto no escuchaba la radio; no veía muy bien, y en consecuencia no leía los periódicos. Pero vendía buenos panchos y por consiguiente cada vez le iba mejor. Su hijo se trasladó a una gran ciudad, para estudiar en una universidad muy prestigiosa. Cuando regresó, con el doctorado bajo el brazo, vio cómo se había expandido el negocio de su padre. Luego se saludarlo, le dijo: «Papá, estamos atravesando una gran crisis, la situación está francamente mal, no podría ser peor». Sordo y muy corto de vista, el padre ignoraba todo esto y se concentraba en su floreciente negocio, pero considerando todo lo que había estudiado el hijo, le hizo caso. Se achicó, podó los gastos y las ventas disminuyeron día a día. El padre, prestándole más atención a su hijo que al mostrador, se terminó fundiendo.

-Usted fue profesor universitario, pero cuestiona los estudios.

-De ninguna manera, lo que estoy diciendo es que la toma de decisiones tiene que basarse en diagnósticos realistas.

-Don Siro, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 10/12/17.


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


Cómo lograr su Libertad Financiera

.

.

¡Qué bueno que el papa sea criollo!, pero eso no es todo

diciembre 9, 2017

¡Qué bueno que el papa sea criollo!, pero eso no es todo
Por Juan Carlos de Pablo

Por una abrumadora mayoría, el 15 de marzo de 2013 el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio se transformó en el papa Francisco. ¿Qué importancia tienen, en la acción concreta, la personalidad de quien ejerce alguna máxima responsabilidad ejecutiva, y las circunstancias que hereda de su antecesor? ¿Qué importancia tiene para América latina, en general, y para la Argentina, en particular, que Bergoglio haya nacido en Buenos Aires y no en Ottawa o Helsinki, o que sea jesuita y no dominico o salesiano?

Busqué expertos en la historia del papado, pero como no encontré a ninguno entrevisté al norteamericano Herbert Stein (1916-1999), quien durante seis décadas siguió muy de cerca cómo se formuló e implementó la política económica en Estados Unidos. Experiencia que sintetizó en Economía presidencial , libro que publicó en 1984.

Según Deirdre Nansen Mc Closkey, Stein fue pionero de la «Escuela de la ignorancia honesta«, que recomienda cautela a la hora de efectuar pronósticos y recomendaciones, y critica vigorosamente la sobreconfianza desplegada por muchos colegas.

-¿Qué dice la historia sobre la importancia relativa que la personalidad del protagonista y las circunstancias tienen sobre los hechos observados?

-En el plano económico, Arnold Carl Harberger enfatiza la importancia crucial de las personalidades. Fuera del plano económico, la Segunda Guerra Mundial se hubiera desarrollado de manera diferente, si Winston Churchill no hubiera vuelto a ocupar un cargo en el gobierno inglés a partir de 1939; la Argentina hubiera sido muy distinta si la elección presidencial de 1958 la hubiera ganando Ricardo Balbín y no Arturo Frondizi, y también es muy probable que la evolución económica de China a partir de 1976 hubiera sido diferente si el poder no hubiera recaído en Deng Xiaoping.

-¿Está diciendo que la personalidad del protagonista es siempre crucial?

-En algunos casos sí, pero no en todos. Porque, ¿a quién se le ocurre pensar que la Primera Guerra Mundial no hubiera estallado, si el 28 de junio de 1914, el archiduque Francisco Fernando, en vez de ir a Sarajevo, se hubiera quedado en su casa y por consiguiente no hubiera sido asesinado? A propósito: el atacante falló en el primer intento, y pudo lograr su propósito porque insólitamente el archiduque continuó la visita que estaba realizando y accidentalmente pasó nuevamente por delante del matador.

– Un ejemplo no me dice nada.

-Le doy otro, referido a su país. La disputa que en 1945 y 1946 mantuvieron Juan Domingo Perón y Spruille Braden (embajador de Estados Unidos en la Argentina) fue la frutilla del postre del casi medio siglo de desencuentros entre los dos países, que habían comenzado en la reunión inicial de la Unión Panamericana, realizada en 1889. Si en 1946 hubiera ganado la Unión Democrática, también con respecto a Estados Unidos hubiera habido fricciones. Dato no menor para la Argentina, cuando el poder económico mundial terminó de pasar de Inglaterra a Estados Unidos (a las dificultades políticas hay que agregar que las economías de la Argentina e Inglaterra eran complementarias, mientras que las de la Argentina y Estados Unidos eran sustitutivas).

-¿Y entonces?

-El tema es apasionante, pero mucho me temo que en este caso la historia proporciona ejemplos congruentes con cualquiera de las hipótesis; de manera que en el caso del papa Francisco el tiempo dirá. Pero la historia ilustra otro punto importante.

-¿Cuál es?

-Que frente a la misma realidad, diferentes personas pueden atacar los problemas de manera distinta. Si al flamante Sumo Pontífice le preocupan los pobres, puede organizar una conferencia internacional sobre el coeficiente inventado por Corrado Gini para medir la distribución personal del ingreso, o también puede convocar a Muhammad Yunus, a Juan Carr y a la gente de Cáritas para que le expliquen cómo se enfrentan concretamente los problemas reales.

No estoy haciendo la apología de la ignorancia, pero como su tiempo es escaso, definitivamente le recomendaría la segunda alternativa.

-Don Herbert, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 31/03/13.

Juan Carlos de Pablo

Juan Carlos de Pablo

Cenar en Nueva York te sale igual que en Buenos Aires

noviembre 28, 2017

De Pablo criticó el dólar bajo: «Cenar en Nueva York te sale igual que en Buenos Aires»

Cuestionó que el gobierno de Macri tenga «6 ministros» que establecen la política económica y pidió tomar el endeudamiento público con seriedad. «Sigamos así y un día chocamos», advirtió. Qué dijo de las las Lebac y del nuevo impuesto a la renta financiera
.

El economista Juan Carlos de Pablo sostuvo este martes que la baja que muestra el dólar «es síntoma de un problema serio que tenemos los argentinos» y que queda evidenciado cuando «cenar en Nueva York te sale igual que en Buenos Aires».»Tenemos en los primeros diez meses de este año un déficit comercial de más de u$s 6.000 millones contra un superávit del año pasado en igual periodo de u$s 1.800 millones. Ahora vos le preguntas a (el titular del BCRA Federico) Sturzenegger y te dice que el tipo de cambio es flotante, no es fijo», señaló.

El economista lamentó que la política económica tenga «6 ministros», al sostener que «la economía es una y hay que juntar los pedacitos» para hacerla funcionar de una forma más aceitada.»Hoy la política económica es una guerra de pareceres», criticó.

En diálogo con Radio Mitre, De Pablo afirmó que «la tasa de interés de la Lebac es lo que es por el resto de la política económica».»En el plazo fijo, cuando se le paga a mi tía Carlota 18%, lo que está por debajo de la inflación, y encima le vas a cobrar un impuesto. La verdad que yo no entiendo. Hay que replantear la política económica», remarcó.Respecto al endeudamiento, pidió «tomarlo con una seriedad» al sostener que a su parecer «la acción pública no lo está tomando».

«Sigamos endeudándonos y un día chocamos», concluyó.

Fuente: iprofesional.com, 28/11/17.


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


consulte a un asesor financiero independiente

.

.

Los Accidentes laborales en Argentina

febrero 19, 2017

Accidentes laborales, genuinos y de los otros

Por Juan Carlos de Pablo.
ersonal.com.ar/wp-content/uploads/2012/10/juan-carlos-de-pablo-03.jpg

En la Argentina, en 2003, había alrededor de 3.000 juicios por accidentes del trabajo; en 2016, superaban los 200.000. No hay que ser un experto en cuestiones laborales para advertir que algo no funciona. Abandonada la idea de aprobar la reforma de la ley de accidentes del trabajo por un decreto de necesidad y urgencia, la iniciativa volvió al Congreso. ¿Contribuirá la modificación a separar los casos genuinos de los fabricados?

Al respecto conversé con el norteamericano John Rogers Commons (1862-1945), pionero -junto con Thorstein Bunde Veblen- del análisis económico basado en el enfoque institucional. Desde 1969, la asociación por la economía evolutiva otorga un premio denominado Veblen-Commons. En 1917, presidió la asociación americana de economía. Colaboró con los presidentes Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson y Franklin Delano Roosevelt. Lo consulté porque en su momento fue considerado el más destacado conocedor de los problemas laborales de su país.

banner 500 x 50 reducir costo laboral total 01

.

-¿Qué enfatiza el enfoque institucional?

-La importancia que la evolución y las instituciones tienen sobre el comportamiento económico. Enfatiza el aprendizaje, la racionalidad acotada y la evolución, frente a la rigidez de las preferencias y el equilibrio. A fines del siglo XX surgió la nueva economía institucional, por la cual en 2009 Oliver Eaton Williamson obtuvo el Premio Nobel de Economía. El enfoque fue popularizado por Daron Acemoglu y James Alan Robinson en Por qué fracasan las naciones, obra publicada en 2012.

-¿Quién se tiene que hacer cargo de las consecuencias de los accidentes laborales?

-El empleador se tiene que ocupar de la seguridad en el trabajo, lo cual incluye tener instalaciones apropiadas y luchar contra la desidia del empleado u obrero.

-Explíquese.

-Dependiendo del tipo de tareas, el empleador les debe proporcionar a los obreros cascos, anteojos y zapatos de seguridad, y ocuparse de que los usen. Al empleador le tiene que salir más caro indemnizar a sus asalariados muertos o heridos que gastar en esos elementos y un seguro contra accidentes laborales.

-A la luz de esta explicación, ¿por qué hay tanto alboroto alrededor de esta cuestión?

-Porque la práctica parece estar bien alejada de esta descripción. Una parte importante del problema radica en los usos y abusos que generan las dificultades de identificación causal de determinada enfermedad o dolencia. Ejemplo: no es lo mismo decir «me quedé sordo mientras trabajé en cierta empresa» que afirmar «me quedé sordo porque trabajé en esa empresa». Cualquier alumno de estadística sabe distinguir entre correlación y causalidad, pero esto parece que no siempre ocurre en el caso de los accidentes de trabajo.

-A lo cual hay que agregar los accidentes ocurridos in itinere.

-Efectivamente. Tiene sentido que un empleador se haga cargo de los accidentes que sufren sus asalariados dentro de sus plantas o sus oficinas, pero ¿cómo hace para proteger a su gente de los percances que pueden sufrir mientras se trasladan de su casa al lugar de trabajo y viceversa? Calificar esto como una «avanzada» en materia de accidentes del trabajo es una barbaridad.

-¿Cuán importante es el costo del seguro por accidentes del trabajo, dentro del costo laboral total?

-Depende del tipo de actividad, pero cualquiera se da cuenta de que el costo de la denominada «industria del juicio» se reparte entre lo que pagan los empleadores y lo que reciben los asalariados, constituyendo la diferencia ingresos para abogados y peritos.

-¿No se crearon las aseguradoras de riesgos del trabajo para evitar estos inconvenientes?

-La necesidad de modificar la legislación sugiere que la idea es buena, pero que la ley original tiene fallas, porque no impidió que surgieran claros desvíos del propósito original. Es crucial disminuir los accidentes, promoviendo que convenga prevenir, y solucionar lo más rápido posible las consecuencias de los percances ocurridos.

-¿Servirá la modificación en estudio para este propósito?

-Que opinen los expertos, pero fundamentalmente veámoslo en la práctica.

-Don John, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 19/02/17.

Más información:

Cómo reducir los costos ocultos

Cómo reducir el Costo Total Laboral en su Empresa


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+   LinkedIn   YouTube   Facebook   Twitter


banner plataforma de marketing digital integrada 01

.

John R. Commons ( 1862-1945 )

Destacado miembro de la escuela institucionalista americana. Nacido en Ohio, USA, fue profesor de economía en las universidades de Wesleyan, Oberlin, Indiana, Syracuse y Wisconsin. Presidente de la American Economic Association. John R. Commons

Su influencia no se debe tanto a sus escritos teóricos como a la legislación que promovió y consiguió hacer aprobar en las cámaras legislativas americanas. Su amistad con Robert LaFollette y otros senadores progresistas impulsó una profunda reforma de la legislación laboral, expecialmente en lo referente a lal condiciones de seguridad e higiene en el puesto de trabajo, seguros de desempleo y programas de seguridad social para la jubilación. ¡Todo esto antes de la primera guerra mundial!

John Commons investigó el papel del Estado y propuso el desarrollo de una «Economía Institucional» como síntesis de la Economía Política, el Derecho y la Ética.

OBRAS

  • The Distribution of Wealth (1893, 1968)
  • A Documentary History of American Industrial Society , 10 vols (1910-11, 1958)
  • History of Labor in the United States , 4 vols (1918-35)
  • Legal Foudations of Capitalism (1924, 1959)
  • Institutional Economics (1934, 1959)
  • Myself (1934, 1963)
  • The Economics of Collective Action , ed. K. H. Parsons (1950, 1956).

Fuente: eumed.net

.

Fútbol y Economía

enero 29, 2017

¿Cómo sería un fútbol local conducido por ángeles?

Por Juan Carlos de Pablo.

juan carlos de pablo¿Qué problema no tiene hoy el fútbol argentino?, preguntaría alguien que tiene apuro. Porque parecería que los tiene todos. ¿Desaparecerían por completo las dificultades, si la compraventa de jugadores fuera transparente, la asignación de lugares para vender gaseosas o gorritos fuera realizada por la Madre Teresa, y no fuera necesario gastar tanto dinero en fuerzas de seguridad, para separar las hinchadas?

Al respecto conversé con el norteamericano Robert Dewitt Tollison (1942-2016), pionero en el desarrollo de la economía de los deportes. Definía la deportometría como «la aplicación de las teorías económicas al análisis del comportamiento práctico de los atletas, para tratar de explicar lo que hacen, y ver si el referido comportamiento podría aplicarse a otras profesiones». Jugó un papel importante en el desmantelamiento del cartel salarial, organizado por la National Collegiate Athletic Association, y es casi seguro que gracias a él la National Basketball Association agregó un tercer referí. Además de lo cual, en 1986, junto con James Mc Gill Buchanan, explicó cómo hay que leer las autobiografías, dado el sesgo con el que se escriben.

-En la Argentina, el fútbol despierta intensas pasiones. ¿Cómo se pueden analizar de manera racional sus actuales dificultades?

-Imitando a Temistocle Solera.

-¿A quién?

-Al autor del libreto de Nabucco, la ópera musicalizada por Guiseppe Verdi. Para evitar problemas con la censura, la acción transcurre en Medio Oriente, 5 siglos antes de Cristo; pero los italianos apreciaron de inmediato la similitud con lo que les estaba ocurriendo cuando se estrenó. A punto tal que convirtieron a Va pensiero en el himno no oficial de Italia.

-De acuerdo. ¿Por dónde habría que arrancar el análisis del fútbol?

-Imaginemos que tanto los clubes como la Asociación del Fútbol Argentino estuvieran en manos de ángeles. La Argentina es un nítido país generador de jugadores, muchos de los cuales pueden acceder al mercado internacional. Estos sólo jugarán aquí si pueden cobrar aproximadamente lo mismo que en el exterior; de la misma manera que el productor de maíz sólo venderá localmente su producción si le pagan lo mismo que en el mercado internacional.

-¿Y entonces?

-Un club puede no cubrir, con los ingresos, los salarios de dichos jugadores, más los salarios del resto del personal, la energía eléctrica, el mantenimiento del campo de juego, los gastos de transporte, etc. En cuyo caso no tendrá más remedio que desprenderse sistemáticamente, de sus mejores jugadores.

-¿Cómo pudieron sobrevivir hasta ahora?

-Por el aporte estatal, resultado del chantaje que en algún momento las autoridades del fútbol le hicieron al Poder Ejecutivo, en el nombre de que «la Argentina no puede vivir sin fútbol». Los Kirchner vieron la oportunidad de utilizar el fútbol para pasar su propia propaganda; Macri no quiere continuar con esto.

-¿Crisis terminal?

-No califico, pero sí distingo entre stock y flujo. Stock alude a la «foto»; muchas instituciones tendrán que plantear una suerte de «convocatoria de acreedores», para renegociar sus deudas.

-¿Y flujo?

-De aquí en más, arreglárselas con los ingresos por televisación de los espectáculos, y venta de entradas. No tendrán más remedio que pagar igual que ahora a quienes tienen alternativas (el proveedor de energía la puede vender en otros lados), pero menos a quienes tienen cautivos (los jugadores que no tienen mercado internacional).

-¿Significa esto la desaparición del fútbol argentino?

-Significa nueva transformación. Los incondicionales seguirán apoyando a sus clubes, pero algunos simpatizantes argentinos verán por televisión, a sus compatriotas que juegan en el exterior. De repente, gracias a la globalización, a muchos clubes «grandes» les ocurrirá algo parecido a lo que les pasó a los clubes «de barrio», cuando se popularizó el automóvil.

-¿Pero usted descarta la corrupción?

-No descarto nada, digo que quien piense que los problemas del fútbol argentino sólo se deben a la corrupción, equivoca el diagnóstico.

-Don Robert, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 29/01/17.


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


Cómo lograr su Libertad Financiera

.

.

La maldición de la abundancia

enero 22, 2017

¿Y si Vaca Muerta nos convierte en Arabia?

Por Juan Carlos de Pablo.

De Vaca Muerta, como se denomina al yacimiento de gas no convencional en el territorio argentino, se había dejado de hablar y a partir del anuncio presidencial volvió a ubicarse en el tapete. Las expectativas son muy fuertes en la zona y algo menos en el país. ¿Qué implicancias tendría sobre la economía, la política y la sociedad, si Vaca Muerta fuera como lo describen los entusiastas?

Al respecto conversé con el norteamericano Orris Clemens Herfindahl (1918-1972), experto en economía de la minería y su relación con el medio ambiente. En 1950 utilizó un índice para medir el grado de concentración de las empresas que integran determinado sector. En 1964, Albert Otto Hirschman señaló que en 1945 él había utilizado el mismo índice, para analizar un elevado número de países, a pesar de lo cual los colegas lo asocian con Corrado Murphy Gini, quien no lo inventó, y con Herfindahl, quien lo reinventó; agregando -con gran sentido del humor- que «en fin, vivimos en un mundo cruel».

-Algunos argentinos califican la pampa húmeda como una «maldición», sugiriendo que si el país no tuviera tanta ventaja comparativa en la producción de granos, otras producciones serían viables.

-Ejemplo de la denominada enfermedad holandesa, por lo que ocurrió en Holanda, cuando en la década de 1960 descubrieron gas, que en ese país es un producto exportable. Espero no ofender a nadie, pero esto equivale a decir que si no hubiera inteligentes, los menos dotados tendrían más chances de triunfar, y si no hubiera seres humanos físicamente hermosos, los menos agraciados tendrían más chances de formar pareja. A propósito: los partidarios de gravar la tierra libre de mejoras, ¿no deberían también proponer un impuesto a la inteligencia y a la belleza, siempre libre de mejoras, es decir, neto de la educación, la gimnasia y las dietas?

-¿Qué pasaría en la Argentina si Vaca Muerta fuera tan fantástico como sugieren los entusiastas?

-De todo, no solamente en el plano económico, sino también en el social y en el político. No es difícil imaginar que hubo una Arabia Saudita antes y otra muy diferente después del petróleo. ¿Enseñarán el principio de escasez en las facultades de Economía de dicho país? Pero además es claro que tanto la sociedad como la política fueron impactadas, dado que el grueso de la base económica radica en la extracción de un recurso no renovable, más que en la producción de mercaderías y servicios.

-Lo de no renovable nunca debe ser olvidado.

-Efectivamente. El stock de petróleo es finito y por consiguiente agotable, pero nadie sabe cuánto es. Para entender su preocupación mejor prestarle atención a casos más concretos. En Manaos, Brasil, existe un teatro de ópera similar al Teatro Colón, subproducto del auge que allí produjo el caucho natural, que duró hasta que se inventó el caucho sintético. Y a comienzos del siglo XX, El Cairo estaba aprovechando el boom generado por el algodón natural, que duró hasta que aparecieron los sustitutos.

-Volvamos a Vaca Muerta. Si llegara a ser como lo pintan los entusiastas, todos los argentinos viviríamos de rentas. Podríamos implementar el ingreso básico, como sugirió el recientemente fallecido Anthony Barnes Atkinson.

-Cuando aludí al impacto político me refería, por ejemplo, al criterio sobre la base del cual se asignarían los ingresos entre la población, porque alguien tendrá que estar encargado de esto y como enseña la historia, querrá cobrar por sus servicios.

-De cualquier manera, ya me voy preparando, no estudio ni trabajo más, sino que me siento a esperar mi cheque.

-No tan rápido. Le seguí la corriente, en esta conversación, pero mi principal recomendación a los argentinos es que antes de gastar a cuenta, le presten atención a la realidad de Vaca Muerta, no a la fantasía. Para lo cual sugeriría que dejaran hablar a los expertos en el sector, y le prestaran atención a los empresarios, quienes finalmente tendrán que adoptar las decisiones. Recordando que en el omelette de jamón la gallina participa, pero el chancho se involucra.

-Don Orris, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 22/01/17.


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


.

Mal holandés  

El término surgió en la década de 1960 cuando los ingresos en divisas de los Países Bajos aumentaron considerablemente a consecuencia del descubrimiento de grandes yacimientos de gas natural en Slochteren, cerca del Mar del Norte.

enfermedad holandesa petroleo

Como resultado del incremento de ingresos de divisas, el florín, la moneda neerlandesa, se apreció, es decir, aumentó su valor perjudicando la competitividad de las exportaciones no petroleras del país. De ahí el nombre de este fenómeno, que si bien no se relaciona con el descubrimiento de algún recurso natural, puede ser el resultado de cualquier hecho que genere grandes entradas de divisas, como un notable repunte de los precios de un recurso natural, la asistencia externa y la inversión extranjera directa.

La respuesta sobre las consecuencias perniciosas de un aumento de riquezas está en un estudio clásico de 1982 realizado por Warner Max Corden y J. Peter Neary. Estos autores dividen una economía que experimenta un período de crecimiento en tres sectores: dos exportadores -uno en auge y otro no- que conforman los sectores de bienes comerciados; y un tercer sector de bienes no comerciados orientado básicamente al suministro a residentes nacionales que puede abarcar el comercio minorista, los servicios y la construcción. Según el estudio, cuando un país se contagia del síndrome holandés, el sector exportador tradicional se ve desplazado por los otros dos.

El modelo del síndrome holandés ha sido utilizado para explicar los efectos paradójicos de crisis producidos por la entrada de los tesoros de América en la España del siglo XVI, el descubrimiento del oro en Australia en la década de 1850, y más recientemente, los ingreso derivados de los altos precios del petróleo en Venezuela desde la década de 1970.

Explicación

Un país que descubre petróleo tendrá un aumento repentino en las exportaciones de crudo, lo cual elevará sus ingresos gracias a las mayores entradas de divisas. Si éstas se destinan en su totalidad a la importación, no habrá efecto directo alguno en la masa monetaria del país ni en la demanda de bienes nacionales. Pero en caso de que, por ejemplo, se las convierta en moneda local y se utilicen para adquirir bienes nacionales no comerciados, el resultado dependerá de si el tipo de cambio (nominal) del país lo fija el banco central o es flexible.

En caso de que el tipo de cambio sea fijo, la conversión de monedas extranjeras a nacionales aumentará la masa monetaria del país y la demanda interna presionará los precios internos, y al sector petrolero en crecimiento. Estas dos transferencias provocarán a su vez la reducción de producción del sector exportador tradicional. Fenómeno conocido como «efecto recursos».

Ambos efectos se hicieron presentes en los países petroleros en la década de 1970 cuando los precios del petróleo se dispararon y la exportación aumentó afectando a la producción agrícola y manufacturera. También se presentaron en países como Colombia que con el aumento del café en la década de 1980, perjudicó a los demás sectores.

También se denomina como especialización económica o mal del holandés, a aquella situación en la que la periferia se especializa tanto en un solo sector, que le proporciona grandes beneficios, que distorsiona la economía, porque se olvida del resto de sectores. La población que queda al margen de este sector se queda en niveles de subsistencia.

Fuente: Wikipedia, 2017.

.

.

Adam Smith y su madre

octubre 16, 2016

¿Qué habría sido de Adam Smith sin su madre?

Por Juan Carlos de Pablo.

 

Juan Carlos de PabloSabemos mucho más de los padres que de las madres de los economistas. John Stuart Mill documentó cómo su padre, James, lo sometió a una educación rigurosa (aprendió griego a los 3 años y latín a los 9), ocasionándole graves falencias en el plano de los afectos. William Arthur Lewis recordó a su madre en términos muy claros. «Fui el cuarto de 5 hijos. El caso de mi madre es típico en la historia personal de los que logran cosas: una viuda con muchos hijos, poca plata, inmigrante, total integridad, coraje a toda prueba e ilimitada fe en Dios.»

¿Cómo fue la relación entre Margaret Douglas y su hijo, Adam Smith? Al respecto entrevisté al escocés Ian Simpson Ross (1930-2015), quien estudió y enseñó lengua y literatura inglesas. Lo entrevisté porque en 1995 publicó La vida de Adam Smith exactamente un siglo después de que John Rae publicara la suya, referida al «solterón escocés de peluca empolvada», como cariñosamente describía Paul Anthony Samuelson al autor de Los sentimientos morales y La riqueza de las naciones, cuyo rostro ilustra el billete de 20 libras esterlinas.

billete de 20 libras esterlinas scotland new 20 pounds

-Su biografía de Smith ha sido calificada de insuperable.

-Una exageración, sin duda, aunque como bien apuntó Gavin Kennedy, una autoridad sobre la vida y la obra de don Adam: «Ian fue el decano de los biógrafos académicos modernos de Adam Smith. Su biografía nunca será desplazada por otra».

-Como hoy se celebra el Día de la Madre, me gustaría que describiera la relación que Smith tenía con la suya.

-Estrechísima, por circunstancias que se dieron durante los primeros años de la vida de Adam. Por empezar, no sólo fue hijo único, sino que además, cuando Smith nació, su padre había fallecido; durante su niñez sufrió graves problemas de salud, por los que recibió todo tipo de cuidados por parte de su madre. Por si le faltara algo, cuando era niño fue raptado por unos gitanos.

-La correspondencia salvada del fuego, a pesar del deseo último de Adam Smith, muestra el intenso intercambio epistolar que mantuvo con David Hume. Pero también se conocen cartas que le envió a su madre, algunas con pedidos bien pedestres.

-Como la que le escribió el 23 de octubre de 1741, para pedirle que le enviara medias lo antes posible.

-¿Qué se sabe de ella?

-Que tenía fuertes inclinaciones religiosas que Adam no compartía, al menos totalmente, y que luchó para que su hijo fuera un destacado académico. En 1778 fue pintada, mostrando a una mujer austera, digna y de fuerte carácter. Falleció en 1784, luego de lo cual Adam afirmó: «Me quiso más que a cualquier otra persona, fue quien más me quiso y a quien quise más que a cualquier otra». Acaba de publicarse un libro escrito por Katrine Marcal, titulado ¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?, pero no se refiere a Margaret Douglas Smith, sino a la economía de la mujer.

-¿Qué influencia tuvo la madre en las ideas básicas planteadas en La riqueza de las naciones?

-La relación, o la falta de relación, entre las vivencias de un autor y su obra ha generado un debate eterno. En el caso de la economía, Kenneth Joseph Arrow y George Joseph Stigler se pronunciaron por la falta de relación; mientras que William L. Breit, William Jaffé, Dierdre Nansen Mc Closkey y Don Patinkin se inclinaron por la influencia de la vida sobre la obra. Como ocurre con frecuencia, la realidad seguramente está alejada de los extremos: ninguna vida puede explicar toda la obra; alguna influencia probablemente tenga.

-¿Y en el caso que nos ocupa?

-No lo investigué a fondo, pero me inclino más por la posición de Arrow y Stigler. Bastante mérito tiene la mamá de Adam Smith con haber criado a su hijo en circunstancias nada fáciles como para que encima le pidamos que haya inspirado la importante teoría de la división del trabajo, ejemplificada de manera magistral con el ejemplo de la fabricación de alfileres, y el concepto de la «mano invisible«, que explica el milagro de que podamos desayunar diariamente sin que quienes producen café, leche, pan y manteca hayan coordinado sus decisiones, se conozcan entre sí o nos amen.

-Don Ian, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 16/10/16.


Vincúlese a nuestras Redes Sociales:

Google+      LinkedIn      YouTube      Facebook      Twitter


invertir no es un juego de azar

.

.

¿Más política o más gestión?

diciembre 16, 2015

A la hora de gobernar, ¿más política o más gestión?

Por Juan Carlos de Pablo.

juan carlos de pablo

El gobierno presidido por Mauricio Macri privilegiará la gestión con respecto a la política, se escuchó con frecuencia en los últimos días. Presunción confirmada por la integración del gabinete nacional y numerosos nombramientos. ¿Es ésta una buena o una mala idea?

Para saber más sobre el tema conversé con el argentino Carlos Alberto Floria (1929-2012), quien fue ministro de Educación de la provincia de Buenos Aires, director de Criterio, profesor en las universidades de Buenos Aires, del Salvador y de San Andrés, y embajador ante la Unesco. Fue autor, junto con César Augusto García Belsunce, de Historia de los argentinos, obra indispensable cuya primera edición vio la luz en 1971.

-Como analista político, difícilmente te plazca que se alabe demasiado la gestión en detrimento de la política.

-En la Argentina hacemos lo mismo que hacen en los otros países, pero con mucho mayor entusiasmo, solía decir el bueno de Guido José Mario Di Tella. Por subestimar la política Winston Churchill, eficaz «gestor» del triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, perdió las elecciones que se celebraron en Inglaterra el 5 de julio de 1945.

-Pero tampoco nos pasemos al otro extremo.

-Efectivamente. Por un lado, porque en nuestro país muchas veces se actúa por reacción. Por otro lado, más allá de que en la esfera pública política y gestión son complementos, no sustitutos, la cuestión tiene diferente importancia según las esferas del gobierno.

-Ejemplos.

-Aerolíneas Argentinas es, primero y principal, una empresa que brinda servicios de aeronavegación. En este caso la gestión es crucial. No confundamos política con explicar los deficitarios resultados de la empresa, debido a que «une a toda la Argentina». El gobierno saliente anunció el soterramiento del ferrocarril Sarmiento, pero como la política superó a la acción se compró la tunelera pero las obras no avanzan. Menos mal que el Metrobus y el nuevo túnel que corre por debajo de la Avenida Juan B. Justo fueron encarados por personas obsesionadas por la gestión.

-¿Dónde entra la política?

-Clarifiquemos. Aquí y ahora entiendo por política la negociación, que posibilita que los conflictos se resuelvan de manera incruenta. Claramente que, como dije, resulta complementaria de la gestión. Cuando no se cuenta con mayoría absoluta en el Congreso las leyes que el Poder Ejecutivo entiende que deben ser aprobadas, tienen que ser consensuadas con otros partidos; los sindicatos existen, como las entidades empresarias, las ONG, etcétera. Suponer que no existen es una invitación al desastre.

-¿No hay demasiados economistas en el Gobierno?

-No sorprende que el Ministerio de Hacienda y Finanzas esté en manos de un graduado en economía, pero también lo están las carteras de Interior y Trabajo, así como la embajada ante Estados Unidos. Dije graduado en economía, y no economista, para subrayar que la pregunta alude a la carrera universitaria que siguieron, que es una porción (no siempre la más importante) de la formación. La relación entre la Nación y las provincias es mucho más que la coparticipación de impuestos, y la relación entre la Argentina y Estados Unidos es mucho más que la reapertura del mercado de carnes.

-¿Y entonces?

– Nada. Cada presidente de la Nación elige el organigrama de gobierno y los colaboradores con los cuales se siente más confiado y cómodo. En la Argentina nada se define de una vez y para siempre. El jueves pasado, por ejemplo, hubo un punto de partida para el Presidente y su equipo; ¿funciona la forma en que inician su trabajo? Mejor. Lo que no funciona, se modificará.

-A lo largo de tu extensa labor académica insististe en definir el ámbito de la política a través de tres pares de términos.

-(Risas) ¡Qué memoria! Efectivamente, amigo y enemigo, público y privado, mando y obediencia, son elementos permanentes en cualquier realidad política. Pensar que a partir de ahora en la Argentina dejarán de estar vigentes es no pensar. Las que claramente van a depender de las circunstancias, de los estilos que desarrollan las nuevas generaciones, etcétera, son las formas que adopte el ejercicio práctico de la política.

-Recordado Carlos, muchas gracias.

Fuente: La Nación, 13/12/15.

 

.

Página siguiente »