¿Curva de Laffer en EEUU? Los ingresos fiscales suben un 12% tras la rebaja de Trump
La rebaja de impuestos impulsada por Trump el año pasado empieza a dar sus frutos.
Por Diego Sánchez de la Cruz.
Donald Trump. .
La histórica rebaja de impuestos impulsada por Donald Trump y aprobada a finales de 2017 por la Cámara y el Senado de Estados Unidos empieza a dar sus frutos. Según los datos del primer trimestre del año, la economía está creciendo a una tasa del 2,3%, por encima del promedio del 1,9% registrado en los años de gobierno de Barack Obama. Además, la tasa de paro se está reduciendo a buen ritmo, de modo que ya ha caído al 3,9% y marzo ha registrado el nivel más bajo desde el año 2000.
Pero la aprobación de la rebaja impositiva no ha sido aplaudida de forma unánime. Buena parte de la izquierda estadounidense la ha denostado por «neoliberal», pero también hay ciertas voces en el espectro de la derecha que han cargado contra la medida por «agravar el déficit». Esta última crítica ha sido matizada recientemente por dos voces autorizadas del espectro liberal-conservador americano.
En primer lugar, vale la pena conocer la reflexión que ha planteado Stephen Moore, todo un gurú en materia de políticas de oferta. Según explica el analista económico, «Trump no ha creado los déficits de un billón de dólares con los que va a tener que lidiar, sino que los ha heredado del gran maestro del endeudamiento, su antecesor Barack Obama. En su primera legislatura, el ex presidente llegó a aumentar ladeuda en 1,5 billones de dólares, un récord olímpico de irresponsabilidad fiscal que no parecía preocupar a los progresistas».
Como apunta Moore, «la deuda alcanzaba 11 billones de dólares cuando Obama llegó al poder, pero hoy se mueve en el entorno de los 20 billones. No tiene sentido que muchas voces que permanecieron calladas o incluso aplaudieron las políticas de Obama se muestren ahora alarmadas por lo que ocurre con el déficit».
El analista económico señala que «un billón del aumento de la deuda proyectado por la Oficina Presupuestaria del Congreso para 2018-2028 proviene, en teoría, de la rebaja de impuestos. Pero, si ponemos esta cifra en perspectiva, encontramos que supone un 2,5% de los ingresos esperados para la próxima década. De modo que no hablamos de una hemorragia de ingresos fiscales, ni mucho menos».
Sin embargo, el columnista recalca que «en la práctica, lo que arrojan las primeras cifras disponibles es que los ingresos del fisco están creciendo. Si nos fijamos en abril, el primer mes en el que las nuevas reglas tributarias están plenamente en vigor, encontramos que los ingresos de Hacienda han roto todos los récords, con un repunte del 12% frente a los niveles observados en abril del pasado año».
Lynn explica también que el mes de abril no solo no se cerró con números rojos, sino que arrojó el superávit presupuestario mensual más grande desde abril de 2011: «los ingresos fueron de 510.000 millones de dólares, frente a unos gastos de 296.000 millones. Esto supone un superávit de 214.000 millones, por encima del anterior récord histórico de 180.000 millones, observado en abril de 2001. Nada mal para una economía que aún no crece al 3%».
Un estudio demuestra que trabajar desde casa es más productivo que hacerlo en una oficina
La Universidad de Stanford revela en un reciente estudio que trabajar desde casa aumenta un 13% la productividad de los empleados. La investigación también concluye cuáles son todos los beneficios y perjuicios de esta práctica para las empresas.
Por Gabriela Díaz.
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Aún hoy un gran número de ejecutivos tiene la costumbre de vigilar de cerca a sus empleados y considera que la oficina es el lugar idóneo para las funciones corporativas. Bajo esta premisa, la idea de trabajar desde casa les resulta contraproducente para los objetivos de la empresa.
Un estudio desarrollado por la Universidad de Stanford da la vuelta a esta creencia y revela una realidad muy diferente: trabajar desde una oficina en casa aumenta en 13% la productividad del teletrabajador.
El profesor Nicholas Bloom dirigió esta investigación desarrollada durante dos años en base a 500 trabajadores de Ctrip, una compañía de valores tecnológicos con sede en China. Ctrip cuenta con una nómina de aproximadamente 16.000 empleados.
La muestra fue dividida en dos grupos de estudio. Ambos grupos se dedicaron a la venta de boletos de avión, reservas de hotel y paquetes de viaje, pero uno permanecería trabajando desde la oficina y el otro lo haría de manera remota desde su hogar. El objetivo de la metodología científica fue medir el rendimiento corporativo individual y evaluar el nivel de desgaste del empleado tanto físico y como emocional.
Las condiciones tecnológicas fueron similares para ambos conjuntos. Un escritorio y sillas cómodas, un ordenador con acceso a Internet de banda ancha y un móvil para realizar y recibir llamadas de los clientes. El trabajador de oficina tenía un cubículo y el de la casa un ambiente aislado.
Lo bueno del teletrabajo
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La empresa empezó ganando al ahorrarse los costes por el alquiler del espacio físico que ocupaban los teletrabajadores. Además, el empleado remoto dejó de acarrear gastos de transporte para movilizarse hasta la oficina, y de perder tiempo en cada traslado.
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Al tardar solo unos segundos en llegar desde su habitación hasta el estudio, el trabajador remoto reportó menos llegadas tardías al trabajo, y menos salidas tempranas, por lo que horario laboral fue cumplido a rajatabla. También disminuyó en un 50% el desgaste mental del trabajador, que hizo descansos más cortos, necesitó menos días de suspensión por enfermedad y menos tiempo libre entre jornadas.
Bloom aseguró que estas variables resultaron en una mayor satisfacción del empleado con su puesto, con lo que mejora su opinión respecto a la empresa y reduce los niveles de ausentismo y deserción laboral.
Quizá lo más importante para la empresa fue el aumento de la productividad. El estudio de Stanford demostró que el rendimiento de los trabajadores a distancia mejoró en un 13% en comparación con los de oficina, ya que los primeros contestaron más llamadas y contrataron más servicios, mejorando así la rentabilidad.
Lo que a criterio de Bloom pareció contraproducente, durante una encuesta final realizada a los 250 teletrabajadores, es que cerca de la mitad manifestó sentirse aislado del entorno corporativo, al no mantener contacto social con sus compañeros.
A pesar de que el 69% aseguró sentirse cómodos con el trabajo remoto y el 67% admitió un aumento en su rendimiento, al menos el 50% solicitó regresar al trabajo de oficina, por lo que en las recomendaciones de la investigación se estableció la necesidad de hacer sistemas de trabajo mixto, en el que se realizan jornadas hogareñas y de la empresa de manera alterna para promover la interacción interpersonal.
Mayor integración en las oficinas
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Desde el punto de vista de los recursos humanos, las vacantes de empleo desde casa son más valoradas por los postulantes, lo que permite reclutar profesionales de ciudades lejanas, incluso de otros países. De igual manera, facilita la integración de personas con discapacidad, al poder incorporar al campo laboral a gente con dificultades de desplazamiento.
La organización departamental se ve beneficiada con los trabajadores remotos, mediante la implementación de objetivos y el cumplimiento de metas, lo que además facilita el control de las actividades realizadas por los empleados.
Para emprendedores o pequeñas corporaciones, el sistema de trabajo desde casa impulsa el crecimiento empresarial y favorece la expansión geográfica, sin la necesidad de instalar sucursales físicas.
Pero, así como el trabajador pueda elevar su productividad, es susceptible a bajarla, además de estar en riesgo de perder su identidad empresarial. En ocasiones también le resultó difícil desconectar su actividad laboral con la familiar, invirtiendo momentos privados en el trabajo y viceversa.
Según informó la revista Forbes, el State and Work Productivity Report habla de que un 65% de las empresas están de acuerdo con el sistema de teletrabajo, y que cada vez más corporaciones tecnológicas desarrollan plataformas digitales para gestionar grupos virtuales de trabajo.
Estas herramientas permiten hacer un seguimiento del estado de las tareas de todos sus empleados en tiempo real, organizar nuevas actividades y llevar a cabo un intercambio de ideas de manera inmediata.
A todas luces, se trata de una manera efectiva de trabajar y de integrar vida familiar con vida laboral; incluso también para los jefes, que también pueden dirigir a todo su equipo desde su casa.
Referencias:
TEDx Talks (Productor), Nicholas Bloom (Autor). (2017, may 22). Go Ahead, Tell Your Boss You Are Working From Home. [Archivo de vídeo]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=oiUyyZPIHyY
El precio del Bitcoin se volvió a desbarrancar: ¿es momento de comprar o vender?
Tres referentes locales de la criptomoneda estrella explican qué pasa con su precio y qué conviene hacer.
Por Sebastián Catalano.
El precio del Bitcoin bajó de USD 20.000 en diciembre de 2017, a USD 6000 la semana pasada.
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El bitcoin, la criptomoneda estrella, volvió a ser noticia la semana pasada cuando su cotización perforó los USD 6.000.
Hoy, con precio por unidad en torno a los USD 6.200 por unidad –según el cotizador de Cripto 247-, vuelven las dudas sobre esta moneda virtual y descentralizada en la que muchos ven el futuro del dinero. No sólo eso: blockchain, la tecnología de bloques que permite su existencia (una suerte de gran libro contable en el que quedan reflejadas e inalterables todas las transacciones), prometa además revolución en otros segmentos, más allá de las monedas. Desde los documentos contables, hasta las votaciones por medio del control de los padrones.
Lo cierto es que, hoy por hoy, la volatilidad del precio de bitcoin (y también de otras criptomonedas) es noticia. Y no es para menos: en diciembre de 2017 llegó a valer USD 20.000 y hoy, y año y medio después tiene un precio de un 70% menos.
Inbofae le preguntó a tres referentes locales del ecosistema cripto qué pasa por estos días con el precio y qué hay que hacer si se tienen bitcoins o interés en adquirirlos.
Sebastián Serrano – Fundador de Ripio
Sebastián Serrano, CEO de Ripio y Ripio Credit Network
Qué pasa. «Existe cierto temor en el mercado ante un potencial marco regulatorio sobre el intercambio de criptomonedas y esto hace que las operaciones se realicen con mayor cautela, pero de todas formas esto ya lo vivimos varias veces. Los que estamos en el mundo cripto desde hace años, sabemos que este tipo de correcciones del precio son naturales».
¿Hay que comprar? «Si se está pensando en una inversión a largo plazo, es un buen momento para tomar posición en el mercado de las criptomonedas, particularmente en Bitcoin. Desde hace un buen tiempo, la tecnología se encuentra en un nivel de fortaleza y estabilidad muy promisorio para los próximos años. En estos tiempos cuando el mercado está cauteloso, si uno cree en la tecnología es cuando es una buena oportunidad para armar una posición si no se la tiene».
Si se está pensando en una inversión a largo plazo, es un buen momento para tomar posición en el mercado de las criptomonedas, particularmente en Bitcoin
Eduardo del Pino – CEO de Bitex
Eduardo del Pino
Qué pasa. «Como todo mercado, más al ser tan novedoso y disruptivo, el precio se ve que se esta comportando muy técnicamente, después de una suba brutal que vimos para fin de año vemos una caída tremenda a valores de 6.000 dólares por unidad. Es la segunda vez que busca este precio en el año, pero no olvidemos que el año pasado a esta altura valía USD 2.600.
¿Hay que comprar? El precio de hoy es barato con respecto a sus inicio, ya que Dejo de ser un experimento para ser una realidad Hoy ya vemos que la tecnología tiene un montón de aplicaciones, aplicaciones que se empiezan a usar de forma cotidiana, muy sencillas y beneficiosos para todos. Esto lo puedo decir, ya que en Bitex lo vemos diariamente con nuestros clientes.
Es la segunda vez que busca este precio en el año, pero no olvidemos que el año pasado a esta altura valía USD 2.600
Rodolfo Andragnes – Bitcoin Argentina
Qué pasa. «El precio del Bitcoin desde su nacimiento ha sufrido altibajos importantes, desde valer 0 a 0,1 y de 0,1 a 1, de 1 a 32, de 32 a 266, de 266 a 1250, de 1250 a 3.500, de 3.500 a 20.000. Siempre lo ha hecho con intensas subidas y bajadas. Que esto se repita siempre no quiere decir que se repita mañana: se podría decir que los bitcoiners viejos ya estamos curados del espanto.
A nivel económico, ésta es una tecnología que propone un cambio radical, exige la creencia de que puede ser un sistema monetario independiente de un estado (como lo fueron todos los sistemas originalmente) y más confiable. Esa confianza y ese cambio lleva tiempo y su adopción también sobre todo porque a diferencia del dinero estatal, no es impuesto y local sino voluntario y global.
Nunca es el mejor momento pero siempre es buen momento para comprar
¿Hay que comprar? «Respecto a si es el momento de comprar… Creo que puede seguir corrigiendo, pero que en la mirada de largo plazo el potencial del Bitcoin sigue intacto. Nunca es el mejor momento pero siempre es buen momento para comprar. Igual mi mejor consejo es: ‘No invertir dinero en Bitcoin, sino tiempo en entender de que se trata y sólo invertir si estás convencido que puede cambiar las cosas’. El riesgo es que al convencerte, te des cuanta que lo económico no es lo más importante sino la sociedad más justa, eficiente y transparente que acarrea».
“Resignificar” la historia, una herramienta de propaganda socialista
“Quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado.”
Por Mamela Fiallo Flor.
La “resignificación” volvió al Che Guevara un icono gay, pese a reprimir homosexuales y a Evita en símbolo feminista cuando lo repudiaba. .
En la Edad Media, la invención de la imprenta expandió el alcance y difusión del conocimiento. En la segunda mitad del siglo XX la televisión en el hogar permitió ver sucesos en tiempo real a pesar de la distancia. Eso complicó conservar el relato de los defensores del socialismo, ya que estaba a la vista la miseria y represión en los regímenes de turno.
Así nace la posmodernidad; del desencanto, del rechazo a lo previo y debido a la necesidad de reforma. Los pensadores de la época se vieron ante el reto de desvincular la teoría de la práctica para difundir sus ideas, no desde la evidencia sino desde la dialéctica. “Resignificaron” los conceptos, sucesos y ahora logran convertir a verdugos en héroes.
Uno de los principales autores y creador del “pensamiento débil”, el filósofo y político italiano Gianni Vattimo, sostiene que en la posmodernidad “lo importante no son los hechos sino sus interpretaciones”.
Propone un comunismo débil, distinto a la represión y hambruna de la Unión Soviética y China. En su obra Hermenéutica comunista cita como ejemplo a Hugo Chávez en Venezuela, Luis Inácio Lula en Brasil y Evo Morales en Bolivia, a quienes dedica su obra. Pretende resignificar el comunismo, o sea volver a significar. Es decir, cobra un nuevo significado, sentido e incluso valor.
“Quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”, decía George Orwell en su novela 1984, donde advertía al Reino Unido y el mundo cómo sería el futuro si gobernase el socialismo internacionalista.
Luego de décadas de militancia socialista, Orwell pudo ver desde adentro cómo se manejaba esta ideología que requiere la anulación del individuo en pos del colectivo, al punto de sacrificar la voluntad, el pensamiento y el sentimiento personal.
Este proceso se evidenció en Cuba, en la década de los sesenta. Bajo la consigna “el trabajo os hará hombres”, el Che Guevara condenaba a los homosexuales a campos de trabajo forzado. En cada Unidad Militar de Ayuda a la Producción (UMAP) quienes no eran considerados “aptos para la revolución” debían “hacerse hombres” por la fuerza.
Sin embargo, el socialismo actual, resignificado, no solo no lo castiga a este líder de izquierda, sino que lo promueve: ahora el rostro del Che aparece en banderas y sobre los cuerpos de los manifestantes de las marchas del orgullo gay. Igual ocurre con Eva Perón. Hoy en día en las marchas feministas de Argentina se repite la consigna “si Evita viviera, sería tortillera”, aduciendo que sería lesbiana en jerga local.
Sin embargo, la evidencia indica que Evita, quien fue primera dama, era abiertamente antifeminista. Así lo aclaró en su discurso El paso de lo sublime a lo ridículo:
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Parecían estar dominadas por el despecho de no haber nacido hombres, más que por el orgullo de ser mujeres.
Creían entonces que era una desgracia ser mujeres… Resentidas con las mujeres porque no querían dejar de serlo y resentidas con los hombres porque no las dejaban ser como ellos, las “feministas”, la inmensa mayoría de las feministas del mundo en cuanto me es conocido, constituían una rara especie de mujeres… ¡que no me pareció nunca mujer!
Y yo no me sentía muy dispuesta a parecerme a ellas.
Un día el General me dio la explicación que yo necesitaba.
“¿No ves que ellas han errado el camino? Quieren ser hombres. Es como si para salvar a los obreros yo los hubiese querido ser oligarcas. Me hubiese quedado sin obreros…”
En este discurso se refleja la voz del líder populista, al igual que Marx y Engels, equiparando a la mujer al proletario y al hombre con el burgués, obrero y oligarca en la versión nacionalista del socialismo.
A su vez, se ve (y escucha) que Evita no solo renegó de la ideología y conducta feminista, sino que confesó abiertamente el amor por su esposo, por ende su heterosexualidad.
Pero esto en la posmodernidad es irrelevante. No importan los hechos sino el significado que se les da.
Así permitió que el Che Guevara sea el ídolo de los homosexuales, aunque los reprimía, y Evita de las feministas, pese a que las consideraba ridículas, resentidas, feas y envidiosas de no haber nacido hombres.
—Mamela Fiallo Flor traduce al inglés en el PanAm Post. Es profesora universitaria, traductora, intérprete y cofundadora del Partido Libertario Cubano – José Martí e integrante del Área de Estudios Políticos de la Fundación LIBRE.
Modelo global en innovación, es la primera nación en declarar Internet un derecho humano. El 99% de los trámites oficiales se hacen online, en las escuelas enseñan robótica, se crean compañías en tres horas y ya cuenta con residentes digitales de todo el mundo.
Por Martina Rua.
TALLIN, ESTONIA
El edificio de llegada del aeropuerto tiene paredes vestidas de madera que huelen húmedas a pesar del calor de un hogar encendido. El viaje hasta el centro de la ciudad se hace a través de la app Taxify, la Uber estonia que funciona en 40 ciudades de toda Europa y África: desde el comienzo se anticipa una ciudad de contrastes. Camino al centro, las construcciones están nevadas y en su mayoría transmiten una atmósfera gris y despojada que aún permiten adivinar la Cortina de Hierro en Europa del Este, aunque cada tanto son desafiadas por edificios nuevos, de colores vibrantes y diseño nórdico, donde asoma una impronta digital.
En el centro histórico de esta capital que alberga a un tercio de la población total de Estonia (400.000 de 1,3 millones) es fácil sentirse en el medioevo, con calles con castillos y adoquinadas, en las que las gaitas empiezan a sonar desde lo bares y esquinas apenas se apaga el día. Son las mismas calles en las que en 2003 nació Skype, la compañía que revolucionó las comunicaciones y que años más tarde fue adquirida por Microsoft por 8.500 millones de dólares, y que sigue siendo inspiración para el creciente ecosistema emprendedor estonio. Hoy, el 70% del PBI se nutre del sector servicios, y aquellos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación son los que más aportaron al crecimiento de la riqueza nacional en 2016. Estonia se presenta ante el mundo como el primer país 100% digital, un camino que empezó en 1991.
La «libertad geográfica» es otro de los conceptos singulares que ofrece Estonia: operar con el Estado desde cualquier lugar y cuando se desee. .
La independencia estonia de la Unión Soviética tiene sólo 27 años. El país se encontraba debilitado en todos sus frentes: una infraestructura caduca, la inflación altísima y una nueva democracia con sus respectivas instituciones por crearse, fueron el escenario para que la idea de un Estado Digital se hiciera bandera de esta reconstrucción. «Cuando Estonia recuperó su independencia éramos un país pobre. La pregunta que teníamos frente a nosotros era cómo nos sobreponíamos al legado de la ocupación soviética. Nuestra respuesta fue construir un Estado democrático, moderno y eficiente. La idea de futuro fue aprovechar el potencial innovador de las TICs, pero nadie sabía hace 25 años qué tan importante sería Internet en la organización del Estado y la sociedad. Me enorgullece ser la presidente del único estado con una sociedad digital», dice a LA NACION revista Kersti Kaljulaid, presidenta de Estonia, en una entrevista exclusiva realizada vía e-mail. Según la primera mandataria, con esta impronta digital, Estonia logra un balance entre seguridad y libertad que dota a los ciudadanos de una red pública y privada de servicios digitales basada en una identidad online segura.
Así, la apuesta a la innovación digital fue por supervivencia más que por convicción. La administración y la burocracia tradicional eran demasiado caras y lentas como opción para un país que veía a su PBI estancado y que necesitaba una estructura más eficiente y ágil.
VIDA DIGITALIZADA
Kaljulaid remarca que en el gobierno digital el fin no es la tecnología, sino usarla como herramienta para un cambio en la manera de gobernar hacia un Estado más transparente, centrado en el ciudadano y menos corrupto. Las interacciones con el Estado casi no requieren esfuerzos y burocracias. «Para los ciudadanos, ser el centro del sistema no sólo significa buena calidad de servicios públicos. También significa tener voz en lo que respecta a lo que esperan de sus representantes», describe.
«La elección que hicimos a favor de la tecnología no fue fácil», asegura la primera mandataria del país. .
La primera mandataria explica el camino hacia este presente: «La elección que hicimos a favor de la tecnología no fue fácil. La decisión de invertir los escasos recursos de un Estado recientemente restaurado no consistió en reparar baches en rutas o edificios escolares desmoronados, sino en equipar esos edificios con computadoras y conexión a Internet. En retrospectiva, el programa le dio a toda la sociedad estonia el impulso para dar un salto digital. Los chicos, que se habían alfabetizado en computadoras, trajeron sus habilidades recién adquiridas a casa y también contagiaron a sus padres y abuelos con el gen digital. Las prioridades cambiaron para las familias: en lugar de una heladera nueva, a menudo se decidió invertir en una computadora y una conexión a Internet», describe así el cambio de paradigma.
En 2002, tras una capacitación masiva de la población, se entregó a los ciudadanos un documento de identidad con chip electrónico con el que acceden a todos los sistemas del Estado: exactamente, a 1789 trámites online, que equivalen al 99% de los trámites oficiales que existen en el país báltico. El portal gubernamental funciona 24×7 y soporta el 99% de las interacciones entre los ciudadanos y el gobierno. Sólo los divorcios, casamientos y algunas operaciones inmobiliarias precisan la presencia física. Con una conexión a internet, los estonios sacan turno en el hospital, pagan una multa de tránsito, registran empresas, conversan con los maestros de sus hijos, renuevan su cédula de conducir. Votan. Opinan sobre los temas que se tratan en el Congreso, compran y venden, registran una nueva empresa en tres horas. En los despachos estatales no se usa papel desde el año 2000 y las firmas de todo son digitales. ¿Cómo es en concreto una interacción de un ciudadano con un servicio estatal digitalizado? Por ejemplo, desde 2015, en varios hospitales públicos la priorización de urgencias corre sobre un sistema digital. Cuando el paciente ingresa, se escanea su documento con chip y se accede a su historia médica encriptada, como también a los datos de sus familiares y médico de cabecera, información vital para tomar decisiones rápidas. El estado de salud del paciente se refleja en una pantalla central del piso de cirugía que administra la capacidad de 18 quirófanos y de los profesionales disponibles para atender las urgencias. El cirujano carga en el sistema todo lo que necesita: personal, instrumental, tiempo y hasta los antibióticos necesarios post operación. Una vez terminada la intervención, se hace la encriptación de la información del paciente y ésta pasa a ser parte de su historia médica digital. Luego, el paciente podrá decidir si quiere compartir y hacer accesible esa información a otros médicos o si prefiere tenerla cerrada.
«Me enorgullece ser la presidenta del único Estado con una sociedad digital.» Kersti Kaljulaid, primera mandataria
Los ciudadanos son los únicos propietarios de sus datos. Por ejemplo, si alguien perteneciente a un organismo del Estado accede a ellos (servicio de transporte, policía, rentas), esto queda registrado con una marca imborrable en el sistema con tecnología blockchain y, si esta intromisión se prueba injustificada, el ciudadano puede presentar una denuncia, ya que esto representa un delito para el código estonio.
Aquí se habla de e-gobierno y e-Estado: la tecnología está completamente entrelazada en el tejido de la vida cotidiana. Hay e-escuela, e-salud, e-voto, incluso e-policía. De hecho, en Estonia ya nacen como e-ciudadanos. Los datos de un bebé recién nacido se ingresan en el Registro de Población dotándolo de una identidad digital, cuya integridad y seguridad están garantizadas por el Estado. En realidad, es un proceso automático: mientras un médico en el hospital ingresa datos sobre el bebé en el registro, se genera automáticamente una identidad digital. Los padres pueden etiquetar a esta identidad con el nombre desde su computadora portátil usando sus propias tarjetas de identificación y sin ir a ninguna oficina.
En educación, enseñar desde las habilidades digitales está naturalizado. Se estudia programación desde primer grado, luego ciberseguridad y robótica. Hay talleres de drones y realidad virtual y aumentada. Los pilares, aseguran, son también el arte, los deportes y la autodisciplina. No hay timbres en los recreos, los alumnos saben cuándo es momento de retornar al aula.
Inspiración hacia el mundo Sobre las posibilidades de replicar el modelo, la presidenta Kaljulaid advierte que un Estado digital no puede ser «importado» por otro país y que «cada nación debe construir su impronta. Después de todo, un Estado es también una tradición, y las nuevas tecnologías deben contemplar eso y no reemplazarlo. Podemos ayudar transfiriendo conocimiento y experiencia en cómo construir un sistema de e-gobierno», explica Kaljulaid, la primera mujer y la persona más joven en ejercer este rol.
La posibilidad de una «libertad geográfica» es otro de los conceptos singulares que ofrece Estonia. Libertad para que sus ciudadanos operen con el Estado y empresas desde donde quieran y cuando quieran; y que cualquier ciudadano del mundo pueda ser «ciudadano digital» de Estonia. La idea surgió en 2014, con la idea de ser una sociedad sin fronteras y permitir a cualquier persona ser residente virtual del país más digital del mundo. Aunque ya han expedido 30.000 identidades digitales, están lejos de los 10 millones que esperan para 2025. El documento, que emite el Estado estonio y cuesta 100 euros, es un instrumento creado para gestionar un negocio internacional de forma sencilla sin necesidad de pisar Estonia. No es un pasaporte, pero sirve para «hacer negocios» con menos trabas. Los solicitantes proceden mayormente de Europa, pero también hay muchos latinoamericanos y, claro, argentinos. Carlos Miceli, fundador de la Escuela de Nuevos Aliados, fue uno de los primeros argentinos en sacar su documento digital estonio. Como emprendedor, trabaja con startups en el país nórdico y con su documento digital ha abierto una empresa online o una cuenta bancaria desde su móvil en bancos sin sucursales físicas (ninguna) o, trabajando desde un bar, pudo firmar de manera digital contratos en las plataformas que provee el gobierno.
Viljar Lubi, viceministro de desarrollo económico del país, explica el impacto económico. «Nuestro objetivo fue que nuestro tamaño y ubicación no sean limitantes, sino nuestra ventaja. Al ser un pequeño estado de la Unión Europea en una ubicación periférica, decidimos centrarnos en las TIC y ahora se ha convertido en nuestra fortaleza. Buscamos que el tiempo que le dedican las empresas y los ciudadanos a comunicarse con las instituciones del gobierno sea sólo el necesario y no más», describe sobre un modelo en el que el 88% de los estonios navega por Internet a diario y el 87% de la población entre los 16 y 74 años, se conecta al portal gubernamental.
En las próximas semanas, en la Argentina el gobierno lanzará un decreto en el que se establece que a partir del 1° de enero del próximo año el 100% de los trámites con el Estado serán digitales. Una disposición que seguramente encontrará grandes desafíos en provincias y municipios donde la infraestructura de conectividad, la alfabetización digital y la unificación de plataformas no están aún maduras. Para Julia Pomares, directora ejecutiva del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), el caso estonio es único porque desde hace años están vislumbrando lo que será el futuro de la política. «Es llamativo que nos preguntemos mucho por el futuro del trabajo, pero muy poco por cómo va a impactar la digitalización en la política, cómo va a transformar el gobierno de lo público. Los estonios lo están diseñando desde hace rato y son un excelente caso para mirarnos en el espejo y pensar cómo serán los gobiernos en las próximas décadas. Cuando empezaron a implementar voto por internet, se pensó que era algo aislado, pero es parte de una estrategia más amplia de utilización de tecnologías digitales. Si queremos saber más del futuro de la política hay que analizar su caso y entender su implementación, más allá de las distancias con estas latitudes», opina.
Que un país confíe el 100% de su funcionamiento y la información de sus ciudadanos a sistemas digitales supone riesgos ante ataques informáticos que pueda recibir. Uno de los puestos de mayor relevancia en el Estado estonio es el de Siim Sikkut, Jefe de Información y Tecnología (CIO, por siglas en inglés) de Estonia. Para él, con cada innovación surgen nuevos riesgos y desafíos, pero los gobiernos deben tomar en serio los riesgos que la vida digital puede representar, pero no convertirlos en barreras. «Desde nuestro punto de vista y experiencia, la privacidad y la ciberseguridad pueden ser habilitadoras en cambio, si los gobiernos trabajan en ellas de manera exhaustiva y proactiva, ya que, en primer lugar, hacen posible el progreso de la sociedad digital», explica.
La seguridad cibernética se ha convertido en una función esencial del Estado ya que dependen de la tecnología digital en gran medida. «Trabajamos en ciberseguridad en tres niveles -continúa Sikkut-. En primer lugar, diseñamos sistemas y servicios teniendo en cuenta la seguridad desde el principio, utilizando también tecnología de última generación (por ejemplo, cifrado o encriptación). Segundo, nos preocupamos de estar en alerta y defender nuestros sistemas. Practicamos mucho para esto, dedicamos un esfuerzo diario en este sentido, junto con el sector privado y otros países también (a través de la información y el intercambio de recursos). Tercero, construimos alianzas, de modo que cuando las cosas sucedan, tengamos amigos y aliados que puedan ayudarnos, como ayudamos a otros». Todo está protegido por una red descentralizada muy difícil de hackear y fácilmente verificable y una arquitectura descentralizada para las comunicaciones llamada X-road, que evita que se realicen robos masivos de datos. De esta manera, los criminales como máximo pueden a bloquear el acceso a determinados servicios, pero esto se descubre y arregla. «Tenemos la ciberseguridad más transparente y efectiva del mundo», asegura.
«Teóricamente todo podría ser hackeado, pero como algunos de estos ataques tardarían cientos de años en computar o millones de euros por solo piratear una pequeña parte del sistema, no todo es hackeable en la práctica. En Estonia, hemos construido todos nuestros sistemas de forma segura desde el diseño, incluida la votación. Significa que la forma en que se utilizan y crean los servicios garantiza un alto nivel de confianza y seguridad. Pero también gastamos mucho tiempo y dinero en monitorear constantemente la situación con nuestros sistemas. Siempre tenemos que estar listos para reaccionar si ocurre un incidente. Hemos aprendido cómo administrar dichos riesgos a un nivel de probabilidad muy muy bajo», describe el CIO de Estonia.
El 88% de los estonios navega por Internet a diario y el 87% de la población entre los 16 y 74 años se conecta al portal gubernamental.
Además de ser el primer país digital, Estonia se jacta de ser la nación con más experiencia en ciberseguridad, y esto también se explica como una innovación por necesidad. En 2007, el país recibió un ciberataque casi letal, presuntamente perpetuado por Rusia por desacuerdos políticos (aunque nunca reconocido) que lo dejó fuera de buena parte del mundo digital. De un día para el otro, los estonios no tuvieron acceso a los principales diarios, trámites, universidades ni bancos del país. Se formó entonces un comité plagado de ingenieros y científicos que logró sacar al país airoso de ese apagón digital. A partir de ese incidente, se inauguró al año siguiente el Centro de Excelencia de Cooperación en Ciberdefensa de la OTAN en Tallin y desde 2017, Estonia cuenta además con una «copia de seguridad» en Luxenburgo, algo así como un país digital clonado a donde recurrir en caso de ataque.
A 13.000 kilómetros de Buenos Aires y a orillas del mar báltico, la temperatura media anual de Estonia es de 5°C. En otoño oscurece pasadas las cuatro de la tarde y la nevada con una sensación térmica de -3°C sólo se mitiga con un vino caliente con canela que se ofrece a dos euros en los puestos callejeros. Detrás de las ventanas empañadas de las oficinas se toma café y se trabaja en las computadoras, en la Ciudad Vieja se encienden las velas en los bares y comienzan a sonar las gaitas. Decenas de trabajadores se amontonan envueltos en abrigos, gorros y guantes oscuros y esquivan la nieve derretida que heló el piso de la parada de colectivos. Allí, una mujer de unos 60 años se quita un guante y desbloquea su teléfono. El próximo tranvía llega en 7 minutos.
Argentina hacia la digitalización
Texto de Andrés Ibarra*
Según la Organización de las Naciones Unidas, Corea del Sur es el país mejor ranqueado en términos de gobierno electrónico: cuenta con más de 1100 sistemas de información interconectados que garantizan la provisión de casi 1200 servicios digitales las 24 horas del día. Un poco más cerca, en México, la administración del presidente Peña Nieto lanzó una plataforma que nuclea la información antes distribuida en más de 5000 sitios, simplificando trámites con el objetivo de reducir su costo económico en un 25%. En el país vecino, de los 1400 trámites del Estado uruguayo, 600 pueden iniciarse vía web y 400 realizarse de manera 100% digital.
En el último tiempo hubo un fenómeno de extensión de la oferta e impacto que las políticas públicas tienen sobre la vida de la gente y un gobierno en línea, eficiente y presente, pasó a ser una demanda ciudadana innegociable. En paralelo, los desarrollos tecnológicos irrumpieron rápidamente en la vida cotidiana, posicionándose como una herramienta esencial para disponibilizar los servicios digitales de este nuevo modelo de gobierno.
La única forma de evitar que las personas tengan que ir a una dependencia para realizar un trámite es que viajen los datos, no los ciudadanos. Para eso, la tecnología debe tomar la forma de sistemas a través de los cuales se pueda interactuar con el Estado de modo simple, remoto y seguro. Estonia es un caso destacable, fue la primera Nación en declarar internet como un derecho humano básico.
Sin embargo, lo importante de los ejemplos internacionales no es la copia de un modelo exitoso, sino la reflexión crítica acerca de los elementos que pueden adaptarse a la singular realidad de nuestro país. En la Argentina, tenemos el desafío de migrar los servicios a la web al mismo tiempo que erradicar la brecha digital, para que nadie se quede afuera de este nuevo paradigma.
Hoy, en nuestro país, más de 900 trámites se hacen por internet: desde crear una empresa o exportar productos al exterior hasta patentar una idea o inscribirse en cualquier registro. Estamos desterrando el papel del Estado, ahorrando más del 60% de tiempo y un 10% de costos. Si un ciudadano puede constituir su emprendimiento en un día, desde su casa, en lugar de pasar meses llevando papeles a oficinas públicas ¿no es eso calidad de vida y desarrollo económico? Ya más de 3000 proyectos argentinos se concretaron más rápido, más simple y a un menor costo. A su vez, en las próximas semanas se lanzará un decreto que establece que a partir de enero de 2019 todos los trámites en el Estado Nacional serán 100% digitales.
La innovación, el uso eficiente de las herramientas y los recursos, la transparencia y la inclusión digital son las bases fundamentales y necesarias para construir una Argentina que no deje de innovar.
El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) obliga a otorgarle mayor independencia al Banco Central de la República Argentina (BCRA), para lo cual -una vez más- tendrá que dictarse una ley modificando su Carta Orgánica. Al respecto es importante clarificar de qué, y de quiénes, tienen que ser independientes las autoridades de la referida institución. Para no sufrir nuevas desilusiones, no estaría de más prestarle atención a qué dice la historia sobre esta cuestión.
Sobre el particular entrevisté al inglés Walter Bagehot (1826-1877), yerno de James Wilson, fundador y editor de The Economist, quien desde las páginas del semanario explicó cómo durante las corridas bancarias (los «pánicos», según se decía entonces) debía operar el Banco de Inglaterra en su carácter de «prestamista de última instancia», escritos que luego reunió en Lombard Street, libro publicado en 1873, considerado la biblia en la materia.
-¿Deben los bancos centrales ser independientes?
-El Banco de Inglaterra fue fundado en 1694, por comerciantes que querían «sistematizar» los pedidos de fondos efectuados por la realeza de su país. Naturalmente que el directorio del banco fue integrado por sus dueños, pero recomendé que la gerencia estuviera en manos idóneas, porque no es lo mismo comerciar con té, zapatillas o libros que con operaciones de depósitos y préstamos. Así que, para que funcione, un banco tiene que estar en manos profesionales.
-Pero yo le pregunto con respectoa las autoridades de turno.
-Eso es otra cosa. Hasta 1946 el Banco fue privado, pero igual estuvo sometido a las presiones oficiales de turno. Ejemplo: en 1797, durante las guerras napoleónicas, cuando los militares ingleses necesitaban pólvora, espadas, etc., emitían cheques sin preguntar primero si la corona tenía saldo acreedor en la institución. Por lo cual el Banco le pidió al rey que declarara la inconvertibilidad de la libra en oro, cosa que el monarca no tuvo más remedio que aceptar.
-Nadie puede pensar que un Banco Central, negándose a suministrar fondos, impedirá una guerra.
-O una política fiscal que lleve al país a la alta inflación, a la pérdida de reservas o a la hiperinflación. En su país, ¿qué política económica que terminó en rotundo fracaso pudo ser frenada por las autoridades del Banco Central de turno? ¿Pudieron acaso Eduardo Andrés Zalduendo o Enrique García Vázquez detener las hiperinflaciones que se desencadenaron en 1976 y 1989, respectivamente?
-Pero, entonces?
-Esto de que una política monetaria restrictiva puede neutralizar una política fiscal expansiva es una peligrosa ilusión surgida de cómo se planteó la teoría de la política económica de corto plazo durante la década de 1960. Los modelos, como los medicamentos, deberían ofrecerse con prospectos que clarifiquen sus características y sobre todo sus limitaciones.
-¿Cuál es la idea que motiva la recomendación de la independenciade los bancos centrales?
-Negarse a emitir dinero para financiar el desequilibrio público o el crédito bancario, en el nombre de la lucha contra la inflación, exclusivamente sobre la base de la determinación personal y profesional de los funcionarios del Banco Central, luce muy difícil de resistir. Una legislación que lo impida les permite a las autoridades monetarias imitar a los diplomáticos, cuando niegan algo en el nombre del protocolo.
-Brillante. Pero ¿cuál es el inconveniente?
-Más que inconveniente, se plantea una cuestión de falta de credibilidad. Cada país tiene su historia, que afecta la toma de decisiones de sus habitantes. Les pregunto a los lectores de esta conversación: si Dios no lo permita, en su país, las consideraciones económicas, políticas y sociales demandan emitir dinero, y el presidente del BCRA no lo hace, amparándose en la independencia, ¿qué terminará ocurriendo? Lo más probable es que dicha independencia vuele por el aire, primero de manera informal y luego formal. Tampoco hay que descartar que un Banco Central independiente pueda ser generador de problemas.
-¿Por qué dice esto último?
-Porque en 1923, en Alemania, el Reichsbank estaba a cargo de Rudolf Havenstein, para quien el único problema que había con la inflación era la velocidad con la cual se imprimían los billetes. Eficientes en todo, los alemanes comprometieron a la emisión monetaria miles de empleados, más de 100 imprentas y 30 fábricas de papel. ¿Cuál fue el resultado final? Durante la primera quincena de noviembre de 1923 la tasa de inflación fue de 36% ¡por día! El Reichsbank era independiente, los Aliados apoyaban a su presidente y este nunca quiso renunciar. Finalmente, Dios se apiadó de los alemanes: al comienzo del plan de estabilización aplicado por Hjalmar Schacht, Havenstein murió.
-Se trata de un caso extremo.
-Estoy de acuerdo con ustedes en ese punto. En la Argentina de 2018 tiene mucha más importancia el diseño y la instrumentación de una política económica, que no demande políticas monetarias «heroicas» por parte del Banco Central, que una independencia obtenida por legislación que continuamente fuera puesta a prueba por inconsistencia entre lo que se le pide al Banco Central y lo que surge del resto de la política económica.
Rentas vitalicias: un fallo favorece a los jubilados
Por Silvia Stang.
La Justicia dispuso, en segunda instancia, que se debe reestimar el ingreso de un exaportante a una AFJP. .
Un fallo judicial de segunda instancia determinó que la Anses debe recalcular el ingreso de una persona que cobra bajo la modalidad de una renta vitalicia previsional contratada en una compañía de seguros de retiro, una de las opciones que en su momento se les ofrecía a quienes habían aportado a una AFJP, es decir, a quienes estaban en el régimen jubilatorio de capitalización. La resolución judicial, que implicará calcular el haber inicial como si el jubilado hubiera aportado al régimen de reparto en lugar de capitalizar ahorros, fue firmada por los jueces Luis Herrero y Nora Dorado, de la Sala 2 de la Cámara Federal de la Seguridad Social, en la causa «Cortés, José Raimundo c/Anses s/ reajustes varios».
En la capitalización, algunos jubilados o pensionados cobraban su mensualidad directamente del fondo de la AFJP y otros contrataron una renta vitalicia previsional (RVP): al eliminarse el sistema, en 2008, había 150.000 personas que recibían estos pagos, cuya cuantía se define según cálculos actuariales (se considera el fondo disponible en cada caso y la expectativa de vida). En muchos casos, estos contratos fueron suscriptos para cobrar pensiones por fallecimiento.
La sentencia firmada por Herrero y Dorado dispone que se recalcule lo que cobra el demandante. ¿De qué manera? Los jueces ordenan hacer un cuadro comparativo para cotejar, mes a mes, los montos que efectivamente fueron percibidos, y las cifras que hubieran resultado en caso de calcularse el ingreso según la normativa del sistema de reparto. Y las diferencias deberán ser abonadas por la Anses (hacia atrás y, también, de aquí en más).
Esa fórmula implica, en primer lugar, estimar el promedio de los salarios (actualizados) cobrados en los últimos 120 meses previos al retiro laboral; una vez obtenido ese número, se estima el 1,5%, y a la cifra resultante se la multiplica por la cantidad de años aportados. En el caso del fallo, lógicamente, se ordena hacer esto considerando el período de tiempo que el demandante había hecho aportes a la capitalización (como este sistema rigió durante 14 años, no hubo ningún jubilado «puro», sino que quienes alcanzaron el derecho a esta prestación habían realizado aportes también al reparto).
En su sentencia, los jueces destacan que la renta vitalicia «reviste naturaleza previsional» y que, por lo tanto, «se encuentra amparada por las garantías constitucionales» que se les otorga a tales prestaciones. Además, sostienen que los haberes jubilatorios tienen «carácter alimentario», lo cual les impone a los jueces actuar «con extrema cautela» al analizar el caso.
Más aún, los magistrados recuerdan que la ley 26.425 (la reforma previsional de 2008 que borró la opción por el sistema de las AFJP) estableció que la Anses se subrogaría a «las obligaciones, facultades y derechos» que la ley 24.241 les había asignado en su momento a las administradoras de fondos.
Sin embargo, las rentas vitalicias habían quedado al margen del cumplimiento de varias garantías, lo que fue cuestionado en la Justicia. Así, en 2016 y en la causa «Deprati, Adrián Francisco c/ Anses», la Corte Suprema de Justicia determinó que quienes cobran rentas vitalicias tienen derecho a la movilidad jubilatoria, es decir, a las recomposiciones periódicas (desde este año, trimestrales) previstas por ley para recomponer el valor de las prestaciones frente a los efectos de la inflación. Antes, en 2015, el tribunal supremo había definido también que los rentistas del sistema previsional tienen derecho a percibir el haber mínimo que garantiza la ley. Administrativamente (es decir, sin conseguir una sentencia judicial), la Anses sigue sin reconocer ese derecho, según afirmó el abogado previsional Adrián Tróccoli.
El fallo de la Sala 2 se contradice con otros que habían dictado ya, sobre este mismo tema, las salas 1 y 3 de la Cámara de Seguridad Social. «La Sala 1 sostiene que no corresponde [recalcular el haber] por la teoría de los actos propios», es decir, porque le asigna al rentista la responsabilidad de haber hecho su opción por esa modalidad, en uso de la libertad de contratar.
«Y la Sala 3 dijo que si se accediera a la pretensión del actor se pagaría dos veces por el mismo aporte», apunta el abogado. Sin embargo, agrega, lo que se había pedido era un recálculo para reemplazar un monto por otro, y no una superposición de prestaciones.
Mientras el beatle toca en La Plata, la Casa Curutchet, creación del arquitecto suizo en la misma ciudad, podría ser declarada Patrimonio de la Humanidad. ¿De que cuadro sería cada uno?
Casa Curutchet. Podrían declararla Patrimonio de la Humanidad.
Ahora que va a estar por La Plata, Paul McCartney se podría dar una vuelta por la casa que proyectó Le Corbusier. Tendría que aprovechar que los dos están en alza, aunque no todo lo que reluce es oro.
Esta semana, por ejemplo, corrió como un reguero de pólvora la noticia de que la casa que hizo del famoso arquitecto suizo en La Plata “será” declarada Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, no hay seguridad alguna. Me lo explicó bien clarito la presidenta de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos, Teresa Anchorena, a quien le atribuyen la versión. “Yo dije que la Casa Curutchet fue propuesta junto a otras 16 obras de Le Corbusier como candidatas en la Unesco, pero el fallo recién se conocerá en julio próximo” ¡Todavía no hay nada muchachos, no empecemos a gritar los goles antes del partido!
Entiendo el entusiasmo, anoche tocó Paul en el Estadio Ciudad de La Plata, en donde acaba de ganarle Estudiantes a Boca, con Le Corbusier y su Casa en La Plata convertida en joya internacional, la fiesta platense hubiera estado completa. Pero todavía hay que esperar. Ojo, tampoco arruguemos, las posibilidades siguen intactas.
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Te cuento como va el partido. La famosa Casa la ideó el padre de la arquitectura moderna, entre 1949 y 1953, fue presentada al Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco en atractivo paquete con otras obras del arquitecto que están en Suiza, Alemania, Francia, India y Japón. La oferta es tentadora, pero todo puede fallar. “Hace cinco años, un pedido similar fue rechazado, pero esta vez cumplimos con todas las recomendaciones de la Unesco”, me explica el arquitecto Julio Santana, director de la Casa Curutchet. Está claro que estamos llegando a la final del mundo como parte de un Dream Team de la arquitectura.
La Curutchet se hizo famosa hace unos años cuando se usó para la película “El hombre de al lado”. Hasta entonces, visitarla era un programa reservado para eruditos. Hoy, Santana la convirtió en un centro cultural, organiza muestras, visitas guiadas, conferencias y hasta representaciones teatrales. Todo el funcionamiento de este legado moderno depende del Consejo Superior del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, y aunque parezca mentira, todavía no tienen ningún apoyo estatal.
Hay que decir la verdad, se trata de una joyita invalorable de la arquitectura moderna, y no lo digo con la camiseta puesta. La Casa se construyó entre 1947 y 1953, con la dirección de otro maestro moderno, el argentino Amancio Williams, y contiene todos los recursos que hicieron famoso al arquitecto suizo pero adecuados al lugar. Por ejemplo, el enorme parasol del frente hace las veces de fachada virtual que combina con los edificios vecinos. Una sutileza que no se ve en otras obras de Le Corbusier, un amante de la tabla rasa. Está tan aferrada a la trama urbana que puede decirse que es una obra típicamente platense, aunque su autor nunca la haya visitado ni visto terminada.
Ahora que lo pienso bien, a Paul seguro que no le va a gustar. Es una obra demasiado erudita, seria, nada colorida. Poco pop, por decirlo de alguna manera. Ya veo que Paul y Le Corbusier son dos personalidades que no se podrían mezclar, son como Gimnasia y Estudiantes. Los dos genios en los suyo pero irreconciliables.
Fijate una casualidad, la única vez que Le Corbusier estuvo en la Argentina fue en 1929, cuando salió campeón Gimnasia. Otra cosa: ¿Cuándo se fundó el club Gimnasia y Esgrima? En 1887, el año en que nació Le Corbusier. Que me perdone Santana que es fana Pincha pero, definitivamente, creo que el suizo tendría que haber sido del Lobo. Así como creo que Paul es de Estudiantes.
Paul es de Liverpool, confeso hincha del Everton. En 1969, cuando Estudiantes le ganaba la Copa Intercontinental al Manchester United debió estar feliz por pura rivalidad con sus vecinos. Liverpool está a una hora de bondi de Old Trafford, donde dio la vuelta el Pincha. Es más, ese año, un mes después del batacazo de Estudiantes, los Beatles sacaban su famoso Album Blanco, lo que se dice un gol de media cancha.
Ahora, mirándolo bien, el Album Blanco es, estéticamente, muy corbusierano. Parece que esto de adjudicar clubes inconsultamente no es tan fácil. Entonces habrá que preguntarle a Paul mañana. Lo que es seguro es que, en dos meses, cuando el Comité de la Unesco se reúna en Estambul para dar un veredicto, allí estará Julio Santana. Y si los planetas se alinean, festejará, seguramente, envuelto en una bandera de Estudiantes.
El socialismo del siglo XXI: de fracaso en fracaso
Por Emilio Cárdenas.
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Cuando el fallecido Hugo Chávez gobernaba autoritariamente a Venezuela, calificó pomposamente a su experimento económico marxista de: «Socialismo del siglo XXI». Para así tratar de disimular la realidad, desde que la larga y triste experiencia cubana era ya evidentemente aleccionadora para la región toda, mostrando que ese presunto «sistema económico» termina en la postergación de los pueblos que de pronto son sometidos al mismo y en el deterioro manifiesto de sus niveles de vida. Peor aún, también en lo que, en el plano de la política, se ha dado en llamar las «dictaduras constitucionales».
Hoy, la situación económico-social de los tres países de nuestra región que de pronto fueran sumergidos en ese experimento acredita lo señalado. Me refiero a Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Todos ellos establecieron, desde el Estado, mecanismos repulsivos de «control social», reñidos frontalmente con la democracia.
Así, transformaron a sus Poderes Judiciales en meros agentes del Poder Ejecutivo, sin independencia real alguna. Gobernaron a través de un partido único, que adormeció -o eliminó- a la oposición y rechazó las disidencias. Y sometieron a las autoridades electorales de sus respectivos países a la voluntad exclusiva del partido gobernante, de modo de transformarlas en instrumentos utilizados descaradamente para tratar de perpetuarse en el poder. Nada de ello tiene color democrático. Más bien, todo lo contrario.
En Venezuela, altos agentes cubanos de inteligencia fueron contratados abiertamente y, en algunos casos, hasta fueron designados como funcionarios públicos, a la vista de todos. Nadie invocó aquello de la «intervención en los asuntos internos de otros Estados». El silencio cómplice de muchos destiñó lamentablemente las pocas críticas aisladas.
Por lo demás, pese a que Venezuela es el país del mundo con las mayores reservas de hidrocarburos, hoy la ineficacia y la perversa actitud ideológica de los funcionarios públicos del país caribeño lo han enterrado en la pobreza, el desabastecimiento, la hiperinflación y en una situación lamentable de corrupción endémica.
No sólo eso, su producción petrolera está en su nivel más bajo de las últimas tres décadas y ya no alcanza siquiera para generar las divisas necesarias para pagar las importaciones requeridas para alimentar a su población, puesto que, insólitamente, Venezuela es -desde hace rato ya- una nación incapaz de alimentarse a sí misma.
A todo lo que se suma que algunas de sus más altas autoridades civiles y militares están siendo internacionalmente investigadas por presuntas violaciones de los derechos humanos de su pueblo y aparentes vinculaciones con el narcotráfico. De allí que se califique a Venezuela de «narco-estado».
Cuba, por su parte, es ya la definición misma de la escasez de prácticamente todo. Incluyendo, por cierto, a la libertad. Su pueblo tiene uno de los niveles de vida más bajos de la región, que supera sólo al de El Salvador. Con medio siglo continuado de marxismo y autoritarismo al hombro, esto hoy ya no sorprende demasiado a nadie. Era, más bien, de esperar. Ante la lamentable situación económica venezolana, la llegada de sus subsidios «fraternales» a Cuba -que comenzaron a pagarse en 1992, hace entonces ya más de dos décadas- se ha sustancialmente evaporado, empeorando repentinamente las cosas.
Nicaragua, que mantuvo una economía donde el sector privado sigue siendo un partícipe clave, también ha visto desaparecer los subsidios venezolanos. Hoy está envuelta en un creciente caos, en medio de las airadas protestas de un pueblo que parece harto de vivir sometido a la voluntad política de Daniel Ortega y de su intrigante y ambiciosa esposa: Rosario Murillo. Esas protestas se han reiterado y extendido, mientras las muertes de decenas de civiles inocentes generadas por la desaprensiva represión policial y por los matones a sueldo de Daniel Ortega siguen creciendo, muy desgraciadamente.
Hablamos, sin embargo, de tres regímenes autoritarios, pero longevos. Cuba lleva casi sesenta años en manos de sus dictadores marxistas. Venezuela, por su parte, ha estado ya nada menos que 19 años sumergida cada vez más en el marxismo, en su versión más torpe y populista. Y Nicaragua, por su parte, ha comenzado a crujir socialmente con alguna sonoridad y es testigo de protestas callejeras que no sólo son enormes sino que, además, son reiteradas. A lo que ahora se suma la aparente disconformidad de sus Fuerzas Armadas, que de pronto es notoria.
Tarde o temprano, las cosas previsiblemente cambiarán en esos tres países. Con sus propios ritmos y caminos. Todos, de un modo u otro, se sacudirán de encima por si mismos el marxismo que los asfixia y paraliza. No obstante, nada luce inminente.
Pero lo cierto es que el «socialismo del siglo XXI» como propuesta ha fracasado visiblemente y los daños que genera y el malestar que ya ha provocado -y sigue provocando- están a la vista de todos.
El actual estado de cosas, por sus consecuencias y por las inevitables tensiones que provoca, difícilmente pueda prolongarse mucho tiempo más. Se cierne entonces sobre todos ellos una temporada de tormentas.